El marketing inmobiliario del siglo XXI se centra en la promoción de marcas y listados mediante herramientas modernas como redes sociales, blogs y campañas de correo electrónico. La clave del éxito radica en la creación de contenido atractivo que fomente la interacción, aplicando la regla del 80/20: dedicar el 80% del tiempo a promover e involucrarse con la comunidad y el 20% a la autopromoción. Es crucial evitar las tácticas de marketing agresivas o negativas que pueden dañar la imagen de la marca.