La gestión del cambio basada en valores enfatiza que los valores son principios fundamentales que guían las decisiones de las personas y las organizaciones. Esta gestión se centra en crear, administrar y medir el valor dentro de la organización, promoviendo una cultura corporativa fuerte que mejora la satisfacción del cliente y el valor para los accionistas. Los cambios pueden ser intencionados o no, y los gerentes deben adaptarse y nutrir la organización en consecuencia.