Este artículo discute la diferencia entre cumplimiento de normas de seguridad y la efectiva seguridad, argumentando que muchas regulaciones pueden perjudicar la seguridad al no considerar factores locales y culturales. Se ofrecen ejemplos de cómo el cumplimiento crea una cultura cínica hacia la seguridad, disuade la responsabilidad personal y limita la innovación. Destaca que la seguridad efectiva debería enfocarse en la transparencia y la adaptabilidad en lugar de en la burocracia y el cumplimiento mínimo.