El Acta de Calidad Ambiental de California (CEQA), promulgada en 1970, está destinada a informar sobre los impactos ambientales potenciales de los proyectos propuestos. Aunque se concibió originalmente para proyectos públicos, su interpretación judicial se ha ampliado para abarcar todos los proyectos que requieren acción discrecional de agencias públicas, lo que ha llevado a su uso como herramienta para frenar desarrollos. La ley establece categorías de exenciones que permiten evitar una revisión ambiental exhaustiva bajo ciertas condiciones.