El documento analiza el uso de inotrópicos, particularmente levosimendan, en pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada. Se destacan aspectos como la estabilización hemodinámica, mejora en la calidad de vida y la reducción de hospitalizaciones, así como la importancia de individualizar el tratamiento. Además, se menciona la seguridad del uso de levosimendan y su potencial para aumentar la supervivencia en estos pacientes.