40 LA VANGUARDIA DOMINGO, 12 JULIO 2015
doasuimpuntualidadcrónicacon
el libro Never be late again (No
vuelvas a llegar tarde) y organiza
talleres sobre el tema, realizó un
ejerciciosimilarparajustificarque
hay motivos fisiológicos y psicoló­
gicos que hacen muy difícil dejar
deretrasarse.DeLonzorpidióaun
MAYTE RIUS
Barcelona
T
odos conocemos al­
gún tardón crónico,
personas que, se que­
de para lo que se que­
de, nunca llegan a la
hora prevista. Y normalmente lo
suyo no es un retraso de cinco mi­
nutos, sino de al menos media ho­
ra. Los hay que incluso responden
conun“notepreocupesqueyaes­
toysaliendodecasa”cuandoseles
telefonea para saber por qué no
hancomparecidoalahoraacorda­
da. ¿Por qué? ¿Qué lleva a algunas
personasaserimpuntualesporsis­
tema?
“En mi caso, el problema es que
me gusta que me cunda el tiempo,
aprovecharlo mucho, y siempre
pienso que tengo margen para ha­
cer algo más antes de acudir a una
cita;peroluegomellevamástiem­
podeloquehabíacalculado,eltra­
yecto también, y llego tarde”, dice
Esther, que tras décadas de hacer
esperar a todo el mundo decidió
dar mayor prioridad a la puntuali­
dad porque su hijo sufría mucho
cuando llegaba tarde a recogerlo.
“No me resulta fácil, pero me obli­
go a prepararme unos quince o
veinte minutos antes de lo que lo
hacíaantes”,confiesa.
PauObiol,psicólogodeIsepClí­
nicBarcelonaespecialistaenbien­
estar emocional y mindfulness,
asegura que son muchos los im­
puntuales que, como Esther, son
tardones crónicos por la falacia de
la planificación, porque subesti­
man el tiempo que necesitan para
hacerunatarea.“Sonpersonascon
un sesgo cognitivo, que hacen jui­
cios ilusorios, incorrectos, del
tiempoydesusrecursos”,indica.
De hecho, diversos experimen­
tos han constatado que los tardo­
nescrónicosnopercibeneltiempo
de la misma manera que quienes
acostumbran a ser puntuales. “En
realidad, como el tiempo es algo
que no existe, siempre se procesa
de forma subjetiva, y hay muchas
variables internas y externas que
modulanesapercepciónsubjetiva,
desde la edad, la personalidad, el
estado de ánimo, los fármacos, la
temperatura o los desórdenes psi­
quiátricos hasta la complejidad de
la tarea que hacemos, la cantidad
Conductas sociales y gestión del tiempo
Tendencias
Trucos para
ser como
un reloj
]Los psicólogos aseguran
que no es fácil corregir la
impuntualidad porque es
un hábito muy intrínseco
de las personas. No obs­
tante, apuntan algunas
pautas que pueden ayudar
aquienestieneninterésen
cambiarestaconducta:
Tardones
crónicos
La impuntualidad esconde
razones fisiológicas,
psicológicas y sociales
DIFERENCIAS
Cadapersonatieneuna
tasametabólicaque
afectaasupercepción
delpasodeltiempo
JUICIOS ILUSORIOS
Quienes llegan tarde
suelen subestimar el
tiempo que necesitan
para hacer cada tarea
deinformaciónyestímulosquere­
cibimos,lafamiliaridadosirecibi­
mos estímulos auditivos o visua­
les”,explicaJuditCastellà,investi­
gadora de la UAB especializada en
memoria,atenciónypercepción.Y
detalla que cada persona tiene un
tempo interno, una tasa metabóli­
ca propia, marcado por factores
medioambientales pero también
fisiológicos, que está relacionada
con su ritmo de vida y se correla­
cionaconlapuntualidad.
“Sitienesuntempointernomuy
elevado,tienestendenciaasobres­
timar el tiempo, y si te dicen que
aprietes un cronómetro cuando
calcules que han transcurrido 60
segundos, lo pararás unos segun­
dosantesdequehayapasadoelmi­
nuto;encambio,sitienesuntempo
más lento, subestimas el tiempo y
creerás que han pasado 60 segun­
dos cuando en realidad hayan pa­
sadovariosmás”,ejemplifica.Dia­
neDeLonzor,quehasacadoparti­
grupo de personas que leyeran un
pasaje de un libro y parasen cuan­
docreyeranquellevabanunminu­
tohaciéndolo.Yconstatóquepara
los puntuales los 60 segundos pa­
saban antes que para los impun­
tuales,ysilosprimerosdejabande
leeralos58segundosdemedia,los
impuntuales lo hacían a los 77.
“Quienes tienen un tempo más
lento subestiman el tiempo y so­
breestimanloquepuedenhaceren
esetiempo,ypiensanquehacenal­
go en cinco minutos cuando en
realidad tardan ocho o diez”, dice
Castellà.
Pero no todos los impuntuales
responden a este perfil. “No hay
unos rasgos ni una personalidad
característica que los defina a to­
dos; hay tardones crónicos que
simplemente lo son por aprendi­
zaje, porque sus padres siempre
llegaban tarde, han aprendido esa
conducta, se les ha reforzado a lo
largo del tiempo, se han acostum­
CRONOMETRARSE.Paraser
puntualesesbásicocalcular
bieneltiempo,sabercuán­
tosetardaenhacercada
tareaylosintervalosentre
unayotra,asíqueconviene
cronometrartodaslasruti­
nascotidianasyapuntarel
tiempoqueconsumen.
DETALLARLAAGENDA.Des­
glosarlastareasdeforma
másconcreta,detallando
todoslospasosyfasesnece­
sarios–salirdecasa,cami­
narhastaelautobús,tra­
yectoenautobús,caminar
hastaelmetro,trayectoen
metro,caminarhastala
cita...–,permitesermás
precisoalahoradecalcular
eltiemporequeridopara
acudiraunacita.
SERMÁSPESIMISTA.Prever
problemaseimprevistosa
lahoradecalculareltiem­
poenlugardehacerloen
lascondicionesmásfavora­
blesuoptimistas.Deesta
maneranosesobrecargará
laagenda.
ADELANTARELRELOJ.Una
maneradellegaratiempo
puedeseradelantarmedia
horalaplanificaciónreal.
RECOMPENSARSE.Alimpun­
tuallecuestamuchollegar
alahoray,cuandolologra,
esbuenocompensarsepor
ello,conhalagosocon
pequeñosdetalles.

Tardones

  • 1.
    40 LA VANGUARDIADOMINGO, 12 JULIO 2015 doasuimpuntualidadcrónicacon el libro Never be late again (No vuelvas a llegar tarde) y organiza talleres sobre el tema, realizó un ejerciciosimilarparajustificarque hay motivos fisiológicos y psicoló­ gicos que hacen muy difícil dejar deretrasarse.DeLonzorpidióaun MAYTE RIUS Barcelona T odos conocemos al­ gún tardón crónico, personas que, se que­ de para lo que se que­ de, nunca llegan a la hora prevista. Y normalmente lo suyo no es un retraso de cinco mi­ nutos, sino de al menos media ho­ ra. Los hay que incluso responden conun“notepreocupesqueyaes­ toysaliendodecasa”cuandoseles telefonea para saber por qué no hancomparecidoalahoraacorda­ da. ¿Por qué? ¿Qué lleva a algunas personasaserimpuntualesporsis­ tema? “En mi caso, el problema es que me gusta que me cunda el tiempo, aprovecharlo mucho, y siempre pienso que tengo margen para ha­ cer algo más antes de acudir a una cita;peroluegomellevamástiem­ podeloquehabíacalculado,eltra­ yecto también, y llego tarde”, dice Esther, que tras décadas de hacer esperar a todo el mundo decidió dar mayor prioridad a la puntuali­ dad porque su hijo sufría mucho cuando llegaba tarde a recogerlo. “No me resulta fácil, pero me obli­ go a prepararme unos quince o veinte minutos antes de lo que lo hacíaantes”,confiesa. PauObiol,psicólogodeIsepClí­ nicBarcelonaespecialistaenbien­ estar emocional y mindfulness, asegura que son muchos los im­ puntuales que, como Esther, son tardones crónicos por la falacia de la planificación, porque subesti­ man el tiempo que necesitan para hacerunatarea.“Sonpersonascon un sesgo cognitivo, que hacen jui­ cios ilusorios, incorrectos, del tiempoydesusrecursos”,indica. De hecho, diversos experimen­ tos han constatado que los tardo­ nescrónicosnopercibeneltiempo de la misma manera que quienes acostumbran a ser puntuales. “En realidad, como el tiempo es algo que no existe, siempre se procesa de forma subjetiva, y hay muchas variables internas y externas que modulanesapercepciónsubjetiva, desde la edad, la personalidad, el estado de ánimo, los fármacos, la temperatura o los desórdenes psi­ quiátricos hasta la complejidad de la tarea que hacemos, la cantidad Conductas sociales y gestión del tiempo Tendencias Trucos para ser como un reloj ]Los psicólogos aseguran que no es fácil corregir la impuntualidad porque es un hábito muy intrínseco de las personas. No obs­ tante, apuntan algunas pautas que pueden ayudar aquienestieneninterésen cambiarestaconducta: Tardones crónicos La impuntualidad esconde razones fisiológicas, psicológicas y sociales DIFERENCIAS Cadapersonatieneuna tasametabólicaque afectaasupercepción delpasodeltiempo JUICIOS ILUSORIOS Quienes llegan tarde suelen subestimar el tiempo que necesitan para hacer cada tarea deinformaciónyestímulosquere­ cibimos,lafamiliaridadosirecibi­ mos estímulos auditivos o visua­ les”,explicaJuditCastellà,investi­ gadora de la UAB especializada en memoria,atenciónypercepción.Y detalla que cada persona tiene un tempo interno, una tasa metabóli­ ca propia, marcado por factores medioambientales pero también fisiológicos, que está relacionada con su ritmo de vida y se correla­ cionaconlapuntualidad. “Sitienesuntempointernomuy elevado,tienestendenciaasobres­ timar el tiempo, y si te dicen que aprietes un cronómetro cuando calcules que han transcurrido 60 segundos, lo pararás unos segun­ dosantesdequehayapasadoelmi­ nuto;encambio,sitienesuntempo más lento, subestimas el tiempo y creerás que han pasado 60 segun­ dos cuando en realidad hayan pa­ sadovariosmás”,ejemplifica.Dia­ neDeLonzor,quehasacadoparti­ grupo de personas que leyeran un pasaje de un libro y parasen cuan­ docreyeranquellevabanunminu­ tohaciéndolo.Yconstatóquepara los puntuales los 60 segundos pa­ saban antes que para los impun­ tuales,ysilosprimerosdejabande leeralos58segundosdemedia,los impuntuales lo hacían a los 77. “Quienes tienen un tempo más lento subestiman el tiempo y so­ breestimanloquepuedenhaceren esetiempo,ypiensanquehacenal­ go en cinco minutos cuando en realidad tardan ocho o diez”, dice Castellà. Pero no todos los impuntuales responden a este perfil. “No hay unos rasgos ni una personalidad característica que los defina a to­ dos; hay tardones crónicos que simplemente lo son por aprendi­ zaje, porque sus padres siempre llegaban tarde, han aprendido esa conducta, se les ha reforzado a lo largo del tiempo, se han acostum­ CRONOMETRARSE.Paraser puntualesesbásicocalcular bieneltiempo,sabercuán­ tosetardaenhacercada tareaylosintervalosentre unayotra,asíqueconviene cronometrartodaslasruti­ nascotidianasyapuntarel tiempoqueconsumen. DETALLARLAAGENDA.Des­ glosarlastareasdeforma másconcreta,detallando todoslospasosyfasesnece­ sarios–salirdecasa,cami­ narhastaelautobús,tra­ yectoenautobús,caminar hastaelmetro,trayectoen metro,caminarhastala cita...–,permitesermás precisoalahoradecalcular eltiemporequeridopara acudiraunacita. SERMÁSPESIMISTA.Prever problemaseimprevistosa lahoradecalculareltiem­ poenlugardehacerloen lascondicionesmásfavora­ blesuoptimistas.Deesta maneranosesobrecargará laagenda. ADELANTARELRELOJ.Una maneradellegaratiempo puedeseradelantarmedia horalaplanificaciónreal. RECOMPENSARSE.Alimpun­ tuallecuestamuchollegar alahoray,cuandolologra, esbuenocompensarsepor ello,conhalagosocon pequeñosdetalles.