La civilización romana pasó por tres etapas: la Monarquía (753-509 a.C.), la República (509-31 a.C.) y el Imperio (31 a.C.-476 d.C.). Roma se ubicó estratégicamente en el centro de Italia junto al río Tíber, lo que le permitió expandirse. La sociedad romana temprana estuvo dividida entre patricios, plebeyos y esclavos. La República trajo un gobierno compartido entre cónsules, senado y asambleas populares