La programación dinámica es una técnica matemática utilizada para tomar decisiones secuenciales interrelacionadas, que optimiza un resultado sin seguir un algoritmo estándar. Se presenta a través del 'problema de la diligencia', donde un viajero busca la ruta más segura y económica en un viaje, ejemplificando cómo seleccionar la mejor opción entre alternativas. Este método se basa en dividir el problema en etapas, definir políticas de decisión y analizar estados, resultando en una solución óptima que puede aplicarse a diversos problemas.