Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Cacería de Rajoy

81 views

Published on

‭- ¿‬Van a lograr la cabeza de Mariano Rajoy en la cacería que se ha iniciado contra él‭?‬,‭ ‬pregunto a alguien muy cerca de la quinta planta de Génova‭ ‬13,‭ ‬mausoleo de Fraga.‭ «‬No lo abatirán‭ –‬responde‭– ‬porque cuando las campañas de acoso vienen de los adversarios,‭ ‬unen al partido en torno al líder.‭ ‬Nos llegan mensajes de provincias diciendo‭ ‘‬aguantar‭’‬,‭ ‘‬aguantar‭’‬.‭

Published in: Education
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Cacería de Rajoy

  1. 1. Cacería de Rajoy RAÚL DEL POZO ¿Van a lograr la cabeza de Mariano Rajoy en la cacería que se ha iniciado contra él?, pregunto a alguien muy cerca de la quinta planta de Génova 13, mausoleo de Fraga. «No lo abatirán – responde– porque cuando las campañas de acoso vienen de los adversarios, unen al partido en torno al líder. Nos llegan mensajes de provincias diciendo ‘aguantar’, ‘aguantar’. Las encuestas le dan muy bien a Rajoy». La mayoría de los dirigentes del PP piensan que a Mariano Rajoy no lo van a tumbar por nocaut los tres candidatos a la presidencia. «Al final va a ganar por puntos», comenta uno de ellos. Pregunto por las posibilidades de Núñez Feijóo. «Las Mareas no van a ganar –responden–. Núñez Feijóo puede vencer por mayoría absoluta y puede ocurrir que al día siguiente mande a Génova el siguiente mensaje: ¿qué hay de lo mío?». Eso me lo bisbisea un escriba de La Moncloa. Yo le pregunto: «¿Por si Mariano renunciara, no está haciendo ejercicios de calentamiento Cristina Cifuentes?». Contesta: «Cristina quiere, pero sus posibilidades son juegos de artificio». «¿Y Soraya Sáenz de... ? «Soraya sería la alternativa de un transición tranquila». Como en las tragedias de Shakespeare hay una maquinación contra un gobernante; truenan los odios; le atacan porque la corrupción y la financiación babilónica del partido le han sobrevivido. Las cosas buenas que hizo serán enterradas con sus huesos. Ahora, años después del trinque, tres de los cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno exigen la renuncia o destitución del que ha ganado las elecciones. Un triunvirato a la romana o a la siciliana, formado por Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, no se pone de acuerdo en nada, excepto en tumbar a Rajoy. El impeachment a Dilma Rousseff ha abierto el apetito de los cazadores de cabezas presidenciales. Dilma fue sometida a un juicio político y el Senado votó a favor de su destitución. Todo esto ocurre en América cuando el Watergate es una película, y no hay golpes militares. La CIA se dedica a otras maquinaciones y las conspiraciones anidan entre los escaños de los parlamentos. Ahora es posible que 61 senadores tumben a una presidenta elegida por 54 millones de personas. Claro que en una monarquía parlamentaria no está la palabra impeachment. No hay presidente sino jefe de una mayoría; puede ser sustituido si le derrotan en una moción de censura o de confianza o si un juez le acusa de soborno o de traición. O si los suyos le abandonan como le ocurrió al heroico Adolfo Suárez. María Dolores de Cospedal ha destacado que el PP tiene la legitimidad de los votos y Mariano Rajoy va a seguir defendiendo su derecho a intentar formar Gobierno. Quizás la conjura puede terminar como la de la pólvora: mojada. Pero si Mariano Rajoy llega a formar Gobierno, en pleno movidón de los juicios por corrupción, con una mayoría endeble, a merced del odio de la oposición, posiblemente vivirá una legislatura corta y convulsa

×