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El padrino iv

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El padrino iv

  1. 1. Opinión El Padrino IV M ucho se ha escrito sobre una cuarta parte de la saga cinematográfica de «El Padri- no» que supo reflejar como nunca antes el funcionamiento de la mafia. De hecho, periódicamente surge el rumor de que Francis Ford Coppola ha empezado ya a grabarla con una estrella del cine americano con apellido italiano, ora Leonar- do DiCaprio ora Sofía Loren, como protagonista reco- giendo el testigo de Robert de Niro o Al Pacino. Pero desde la muerte en 1999 del guionista que escribió los libretosdelaspelículas,MarioPuzo,unanuevaentre- ga sobre la familia Corleone es muy improbable. Los orígenes de la mafia, que significa en verná- culo «lugar de refugio», se sitúan en el siglo XIX en Sicilia coincidiendo con la creación de la Italia mo- derna. Ese vacío de poder y la necesidad de defen- der del vandalismo el floreciente negocio de los cí- tricos en aquella isla fueron su caldo de cultivo. Pese a la bondad de la causa que hizo que apareciese la Cosa Nostra, nombre con el que se conoce a la mafia en esas latitudes, pronto esta sociedad secreta deri- vó en una de las organizaciones más criminales de la historia gracias a su aterrizaje en Estados Unidos. Hoy nadie duda que la extorsión, los robos y los ase- sinatos son las herramientas que usa la mafia para sembrar el terror y conseguir sus fines que no son otros que manejar el poder a su antojo. Los hackers o piratas informáticos también tienen un origen idílico pero como los mafiosos no han tar- dado en dar muestras de su gran capacidad para ha- cer el mal, aunque como pasó en el siglo pasado con la Camorra, algunos, cegados por la leyenda román- tica, se empeñan en verles un aura salvadora o inclu- so en minusvalorar sus efectos. Es conocido cómo hastahaceunadécadaaloshackerslesmovíalafama. Parece ser que en los años 70 varios expertos en com- putación crearon en el entorno del Instituto Tecnoló- gico de Massachusetts –MIT– una comunidad cuyos fines era ayudarse mutuamente a programar de for- ma doméstica. Rápidamente sus miembros encon- traron fallos de seguridad en los sistemas cercanos y sepropusieron,comodivertimento,demostraralmun- do esos agujeros y de paso agrandar su ego. Perocoincidiendocon launiversalización deinter- netylallegadadelnuevosiglotodacambióyloshackers pasaron de buscar la fama a buscar el dinero ajeno. Hoycadaminutosecrean3.000nuevosmalware,con- traccióndelaspalabrasinglesasmaliciousysoftware, quepodemostraducircomocódigosmalignos,unpro- grama informático que tiene por objetivo infiltrarse en una computadora sin el consentimiento de su pro- pietario. Llevan años causando estragos no solo entre empresas y particulares sino también en infraestruc- turas críticas, como el reciente ataque a una central nuclear iraní o al sistema eléctrico de Ucrania. Todos los informes especializados y las memorias oficiales dedelitosdelospaísesdesarrolladosalertandesucre- midor de material pedófilo. La realidad es que esta extorsión crece como la espuma pero son muy pocos los que se atreven a denunciar y los valientes que lo hacen ven cómo la Policía se encuentra inerme para luchar contra estos nuevos criminales a los que se pierde la pista en países como China o Rusia. Hoy el cibercrimen es quizás la empresa más ren- table del mundo y por eso cada vez es más difícil po- nerle freno. Los sistemas antivirus apenas repelen una fracción de estos programas y las agencias de se- guridad de los países más poderosos del mundo re- conocenqueluchancontraunenemigoquetienecada vez más dinero y más gente preparada a su servicio. Conviene, por tanto, dedicar unas líneas a explicar que el cibercrimen es ya una industria como la auto- moción o la banca. Una industria criminal pero lucra- tiva y en expansión. Con diferentes productos como los «troyanos» o la «denegación de servicio», con tra- bajadores como las llamadas «mulas» o los «pitufos», y hasta con software al servicio de los «clientes» que mejora la eficiencia de los ataques. Con sus propios buscadores, como Tor, y un internet oculto, deep web, con miles de páginas privadas no indexadas por goo- gle, imposible de rastrear, donde nadie te impide con- tratar un kit para elaborar un código malicioso que sesaltetodosloscortafuegosytegarantice,comoase- gura el proveedor, rentabilidades del 1500% de tu in- versión, vía extorsiones en la red. Poco extraña por tanto que según datos del FBI en Estados Unidos el 70% de los sistemas han sido infectados por estos malwares y que muchos de estos vienen ya de serie en muchos dispositivos. En España hemos sufrido según datos oficiales más de 7.000 «incidentes» en in- fraestructuras críticas y somo el tercer país del mun- do con más ataques después del Reino Unido y Esta- dos Unidos. Ante este panorama, desengañémonos, las agencias de seguridad de las grandes potencias poco pueden hacer y simplemente nos queda aspirar a minimizar daños concienciando a empresas y par- ticulares para que por ejemplo hagan copias de segu- ridad. Inevitablemente a lo largo de nuestra vida va- mos a ser hackeados así que solo nos quedará dar una respuesta rápida al ataque. Pero queda una posibilidad, conseguir crear una industria de ciberseguridad, un ejército de empresas y hacker buenos que luchen, con sus propias armas, en su propio terreno, para vencerles y así alimentar toda una economía del bien que genere importantes beneficios que se reinviertan para innovar en nue- vos productos y servicios más potentes que los del mal. Todavía estamos muy lejos de lograrlo pero la aparición de una serie de startups, con talentosos emprendedores también en nuestro país como por ejemplo blueliv o countercraft, son la esperanza de que esta guerra puede ganarse. Si Mario Puzo hubiera vivido unos años más para llegarhastanuestrosdíasyterminardeescribirElPa- drino IV, sin duda tendría a toda la cuarta generación delosCorleone,alosbisnietosdeVito,yanoenunres- taurantemanejandoloshilosdelnarcotráficooeljue- go ilegal sino trabajando a destajo, desde cualquier playaparadisiaca,enladeepweb,robandobancoson- line,chantajeandocibernéticamenteainocentesoboi- coteando los servidores de los aeropuertos de medio mundo a cambio de rescates pagados en criptomone- da.Seríanlamismamafiadesiempreperousandolas nuevas armas de mal en el siglo XXI, el cibercrimen. «Hoy el cibercrimen es quizá la empresa más rentable del mundo y por eso cada vez es más difícil ponerle freno» IÑAKI ORTEGA PROFESOR DE DEUSTO BUSINESS SCHOOL cimientoexponencialyyalideraelrankingdelasmás importantes amenazas de nuestros días. Se empezó con las famosas cartas nigerianas en las que un correo electrónico te avisaba de que eras beneficiario de una extraña herencia que te exigía pa- gar unas costas previas para poder disfrutarla. Lue- go llegó el phising donde alguien suplanta la perso- nalidad de tu banco y acabas tu mismo dándole las claves de tus cuentas para que te robe. Ahora el uso masivo de redes sociales, la proliferación del comer- cio y la banca electrónica y especialmente la irrup- ción de una nueva moneda, virtual pero aceptada como medio de pago, el bitcoin, han traído una ver- sión más perfeccionada de estos ataques informáti- cos, son los llamados ramsomware, otra contracción de palabras para referirse a un programa informáti- co de rescate. Un día mientras trabajas con tu orde- nador aparece en la pantalla un mensaje que anun- cia que tu equipo queda bloqueado hasta que pagues un rescate, si no lo haces nunca más podrás volver a ver esas fotos tan queridas que están en tu disco duro o el trabajo de años se echará a perder. El rescate se pagará por internet en bitcoins y en ese momento re- cibirás una contraseña que desbloqueará todo y que te permitirá volver a usar tu dispositivo. En caso con- trario,loshackersnosolodestruirán tusarchivossino que, para evitar que les denuncies a la Policía, te chan- tajearán con difundir orbi et orbi que eres un consu- Para minimizar daños, empresas y particulares deben hacer copias de seguridad EMPRESA 12 SECCIÓN: E.G.M.: O.J.D.: FRECUENCIA: ÁREA: TARIFA: PÁGINAS: PAÍS: EMPRESA 489000 155686 Semanal 774 CM² - 85% 24583 € 12 España 22 Mayo, 2016

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