La homilía celebra la Solemnidad de Todos los Santos y reflexiona sobre las bienaventuranzas de Jesús. Resalta que las bienaventuranzas son para aquellos que creen en el Reino de Dios y viven según el mensaje de Jesús a pesar de sus limitaciones. La fiesta recuerda la bondad de Dios al elevarnos a la dignidad de hijos suyos y darnos la salvación gratuitamente.