Un soldadito de plomo sin una pierna se hizo famoso entre los juguetes hasta que el payaso Plinplin lo tiró a la basura por envidia. El perro Peluche encontró al soldadito y jugó con él hasta que lo dejó en la calle. Más tarde, unos niños lo pusieron a flotar en un barco de papel hasta que fue llevado por la corriente a un río. El hada de los juguetes hizo que el soldadito fuera comido por un pez y luego vendido de nuevo a