El documento aborda la importancia y necesidad de la mediación en el siglo XXI, destacando su enfoque en la voluntariedad y el compromiso de las partes involucradas. Se destaca que la mediación requiere un esfuerzo colectivo para ser conocida y adoptada por la sociedad, enfatizando la capacidad de las partes para encontrar sus propias soluciones. Además, se mencionan cualidades necesarias como la escucha activa, la empatía y la neutralidad para gestionar conflictos de manera efectiva.