El documento discute cómo la creación de Facebook revolucionó la manera de enseñar y aprender, promoviendo un cambio pedagógico hacia nuevas formas de transmitir conocimiento más allá del aula a través de herramientas de investigación e interacción. Se argumenta que esto beneficia a estudiantes, docentes y la sociedad en general al facilitar el aprendizaje constante y la participación activa sin discriminar.