Este caso clínico describe la historia de un niño de 10 años que fue ingresado al hospital con una limitación funcional en su pierna izquierda después de una caída. Se diagnosticó una fractura en el fémur izquierdo. Durante su estadía en el hospital presentó fiebre, por lo que se sospechó de una infección asociada a la atención médica. Se trató con antibióticos y se descartó la infección. El niño fue sometido a una cirugía para reducir la fractura y fue dado de alta del hospital