La hipertensión pulmonar es una enfermedad grave y progresiva caracterizada por una presión arterial pulmonar elevada. Se clasifica como primaria o secundaria dependiendo de su causa subyacente. La clasificación funcional evalúa la gravedad de los síntomas y la capacidad funcional del paciente. Los síntomas incluyen disnea, fatiga y sincope. La enfermedad progresa si no se trata y puede conducir a insuficiencia cardiaca derecha.