La gineta prefiere zonas boscosas con arroyos y roquedos como hábitat. Se distribuye por casi toda la Península Ibérica excepto el sureste y parte de Galicia, así como las Islas Baleares y Aragón. Sus huellas son redondas u ovaladas, marcando cuatro dedos aunque a veces cinco, y sus excrementos huelen fuerte para marcar su territorio.