La nueva Ley del Servicio Civil 30057 tenía como objetivo crear un régimen laboral único para todos los trabajadores del sector público y terminar con la desigualdad entre ellos. Sin embargo, el Congreso modificó la ley y excluyó de la misma a los trabajadores de importantes instituciones como el Congreso, organismos tributarios y de supervisión bancaria, creando cuatro regímenes en lugar de uno y generando discriminación entre los servidores estatales.