La arquitectura renacentista en los reinos hispánicos se desarrolló tardíamente debido a factores como el escaso desarrollo de las ciudades y la predominancia de la Iglesia. Los estilos principales fueron el plateresco, el clasicismo y el herreriano. Obras representativas incluyen la fachada de la Universidad de Salamanca, el Palacio de Carlos V en Granada y el Monasterio de El Escorial.