El documento presenta una metodología activa y participativa para enseñar a los niños sobre las emociones, destacando la importancia de identificar, aceptar y valorar estas desde temprana edad. A través de diversas actividades, como la fotografía y la expresión corporal, se busca desarrollar habilidades emocionales y fomentar una comunicación respetuosa y cooperativa entre los alumnos. El enfoque se centra en que el aprendizaje de las emociones contribuya al desarrollo personal y social de los estudiantes.