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lumbalgia por acortamiento de isquiotibiales (Texto Revisado).

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Publicado en "Planeta Running" Nº 36 (Abril-2011). "Texto Revisado".
Enrique Gª-Torralba Iglesias. Especialista en Fisioterapia Traumatológica y Deportiva.

Enrique Gª-Torralba Iglesias.
Fisioterapeuta col:1209
Ríos Rosas, 7 Bajo Interior Derecha.
28003 Madrid
Móvil. 616 802 356
Fisioterapia Traumatológica y Deportiva.

www.quiquetorralba.blogspot.com
quiquetorralba@gmail.com
facebook.com/quiquetorralba.fisioterapia

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lumbalgia por acortamiento de isquiotibiales (Texto Revisado).

  1. 1. Lumbalgia por acortamiento de Isquiotibiales.Enrique García-Torralba Iglesias.Especialista en Fisioterapia Traumatológica y Deportiva. Fisioterapeuta Colegiado nº 1209 Madridquiquetorralba@gmail.com / www.quiquetorralba.blogspot.comPonemos punto final a la guía Rápida de las lesiones del corredor que nos ha tenido ocupados los últimosnúmeros de Planeta Running, y volvemos a tratar de manera específica las patologías más frecuentes en lapráctica del Running.Seguiremos intentando aportar nuevos puntos de vista, y diferentes enfoques de estas lesiones, con el objetode que el lector/corredor aprenda a identificarlas, y de este modo prevenirlas.Y creedme, no es tarea fácil, pues intentar que personas profanas en la materia no confundan síntomasimportantes que puedan llevar a la identificación de una u otra patología, es más complicado de lo queparece. Como he comentado en innumerables ocasiones, no son estos artículos “Manuales deAutodiagnóstico y Tratamiento”. Si pretendo en cambio que sirvan para que el corredor entienda laimportancia y gravedad de “sus molestias”, y sepa traducir los mensajes de alerta que le envía su cuerpo.En esta ocasión, vamos a volver a tratar un tema ya visto, pero que por su importancia y frecuencia, merecealgunas aclaraciones, y ser revisado desde un punto de vista diferente. La lumbalgia. Aunque centrándonosen una de sus más importantes causas; el acortamiento de la cadena cinética posterior, en concreto de losmúsculos Isquiotibiales.Definición de Lumbalgia.Así la definíamos en el nº 7 (noviembre de 2008):Lumbalgia significa exactamente “dolor lumbar”.(Del lat. lumbus, lomo, y –algia Del gr. dolor) , sin más. Locual no es muy aclaratorio como diagnóstico médico, si no más bien como síntoma. Y me explico; existeninfinidad de causas que pueden producir dolor lumbar, cada una de ellas tendrá un tratamiento específico, yen muchas ocasiones muy alejados los unos de los otros. Por este motivo no debemos conformarnos con unveredicto tan parco en información, y deberíamos buscar un punto más en la explicación: “lumbalgia porcontractura muscular” o “lumbalgia por protrusión del disco intervertebral” por ejemplo. Esto nos ayudará atomar las medidas oportunas según cada caso (lo que aumentará sustancialmente las posibilidades demejoría) y así no vernos frente a una larga lista de ejercicios, recomendaciones y técnicas de tratamiento queparecen servir igual para todo tipo de “lumbalgias”Pues bien, esta es una de esas causas que pueden conducir por si mismas a sufrir molestias en la zonalumbar, y lo que es peor, mantenida en el tiempo, puede conducir a la aparición de otras distintas que agravenla situación, y hagan más difícil y lenta la recuperación.¿Cómo?La columna lumbar se encuentra en un delicado equilibrio antero posterior que dependerá, de su apoyo sobreel Sacro y Cintura Pélvica por un lado, de la morfología y mecánica de la columna dorsal y el tronco por otro,y de un equilibrio muscular que implica algunos de los músculos más “potentes” y grandes del cuerpo, queademás trabajan e influyen de manera fundamental en la carrera a pie.Visto de lado, este segmento de la columna vertebral, forma una curva anterior, o con concavidad posterior, ala que llamamos Lordosis Lumbar.Esta Lordosis es necesaria para la correcta estática y mecánica de la columna lumbar, y anatómicamente, lasvértebras que la forman, que son cinco, están diseñadas para ello.Los cuerpos vertebrales están entonces ligeramente acuñados para que, aún formando una curva, seencuentren paralelos entre si, y los discos intervertebrales que los unen, no se encuentren comprimidos demanera desigual en todos sus puntos.
  2. 2. Cuando esta curvatura anterior o Lordosis se encuentra alterada, ya sea por exceso o por defecto, nosencontramos con una situación lesiva o por lo menos precursora de lesión. Y vamos a encontrarnoscompresiones irregulares de los discos intervertebrales, protrusiones de estos, incluso hernias, compresión delos nervios en su salida por los orificios vertebrales o en la propia médula (que a este nivel se llamará Cola deCaballo), afectación de las articulaciones interapofisiarias como Condritis o Artritis Traumáticas, ContracturasMusculares varias, etc, etc.En definitiva; Dolor Lumbar o Lumbalgia, por un motivo aislado o por varios asociados, y a la que llamaremosLumbociática, cuando además del dolor local, se le sume un dolor a distancia o referido (a lo largo del glúteoo de la pierna en este caso) por una afectación nerviosa o compresión a nivel de la columna lumbar.Un importante motivo de alteración de la morfología de la columna lumbar en su conjunto, y por lo tanto desus curvas va a ser la posición del sacro, y por lo tanto de todo el anillo pélvico, pues al encontrarse“apoyada” la columna lumbar sobre el, por medio de la articulación Lumbo Sacra, va a influir de maneradeterminante en este punto.Podemos encontrarnos una Pelvis Anteriorizada o en Báscula Anterior, lo que supone vista desde el ladoderecho, un giro en sentido de las agujas del reloj, o un descenso del pubis (parte anterior) y una elevación delas Tuberosidades Isquiáticas (parte posterior). Situación que “tirará” de la columna lumbar hacia delanteaumentando su curva fisiológica y provocando una Hiperlordosis Lumbar.Por el contrario, una Pelvis Posteriorizada o en Báscula Posterior (situación inversa a la anterior), tirará de lacolumna lumbar hacia detrás por medio de la articulación Lumbo Sacra, llevándola a una Rectificación oHipolordosis Lumbar.Puede darse también la situación inversa, y es que una severa contractura muscular de la musc paravertebrallumbar, rectifique de tal forma esta lordosis, que arrastre al sacro, y con el al resto de la pelvis hacia unaBáscula Posterior. Del mismo modo que un acortamiento o contractura de los Psoas Ilíacos harían justo locontrario.Por supuesto que ni todo el que tenga mucha lordosis va a tener Hiperlordosis, ni los que tengan pocoacentuada esta curva se encontrarán en un estado Hipolordótico. ¿Cómo es eso?Pues del mismo modo que unos somos altos y otros bajos, o unos tenemos la cabeza grande y otrospequeña, no todo el mundo va a tener el mismo grado de lordosis lumbar. Dependerá de su morfologíageneral, de la estructura de sus vértebras, de lo horizontal que tenga el sacro, etc, etc...Unos tendremos mucha y otros poca lordosis lumbar siempre dentro de los parámetros de normalidadindividual. Y solo utilizaremos los términos Hiper o Hipolordosis para referirnos a un estado patológico o por lomenos desviado de nuestra normalidad personal.¿Y cómo sabemos si tenemos hiperlordosis o mucha lordosis, rectificaciónlumbar o simplemente poca lordosis?Pues fijándonos en varios parámetros, de los cuales, dos de ellos son los más representativos:Horizontalidad del Sacro. Pues si tenemos un Sacro muy horizontal (por supuesto teniendo en cuenta elresto del anillo pélvico por si algo nos alterara la correcta lectura), lo lógico es que tuviéramos tambiénbastante curvatura, de lo contrario, habría una zona de transición lumbo sacra que sufriría más tensión de laque puede soportar sin lesionarse. Esta zona sería las articulaciones L4-L5 y más todavía L5-S1, que es“casualmente” donde se concentran la mayoría de las lesiones discales.Y como ya comentamos en su día, bastará con una sobrecarga muscular o contractura de la musculaturaparavertebral lumbar y/o Glúteos mantenida en tiempo, para que se produzca esa rectificación de la columnalumbar, que, ahora si trataremos como patológica.Paralelismo de las Mesetas Vertebrales. Que como acabamos de comentar un poco más arriba, debenestar lo más paralelas posible, lo que indicará que se encuentran formando el grado de curvatura para el quehan sido diseñados.
  3. 3. Así, en un paciente con Hiperlordosis, no se encontrarán paralelas, sino formando un ángulo abierto pordelante y cerrado por detrás, justo lo contrario que veremos en un estado de rectificación, donde el ángulo seabrirá por la parte dorsal, cerrándose en la anterior.La debilidad de algunos grupos musculares, como los abdominales que al no tirar del Pubis hacia arribaserían los responsables de un estado hiperlordótico, o la contractura y/o acortamiento de otros, como losglúteos o los isquiotibiales que harían lo contrario y que ahora explicaremos, van a ser muy frecuentemente laúnica causa del inicio de este estado patológico, que corregido a tiempo, o mejor previniéndolo, puedenahorrarnos muchos disgustos.Claro que también, determinadas “malas posturas”, o simplemente posturas mantenidas demasiado tiempo,como estar incorrectamente sentado en el puesto de trabajo, pueden, con el paso de los días, provocarnosellas solitas las mismas desastrosas consecuencias.Tengo previsto en los próximos números, escribir un artículo completo, dedicado a este tema, pues muchasde las lesiones que veo a diario en corredores, no tienen su origen precisamente en la práctica de estedeporte, sino en una incorrecta postura frente al ordenador, por ejemplo, pero que les incapacita en mayor omenor medida para seguir entrenando con normalidad.¿Y por que siento dolor?En una Hiperlordosis, por debilidad de la musculatura abdominal, durante el embarazo, por un acortamientode Psoas Iliaco Bilateral, etc, etc..., nuestra curva anterior aumentará de forma anormal, y nuestra pelvis seirá hacia anterior sufriendo un descenso del pubis, como comentábamos antes.En esta situación, el dolor inicial se producirá a nivel de las articulaciones Interapofisiarias o Intervertebrales,situadas por detrás de los cuerpos vertebrales, y que son el eje sobre el que flexiona o extiende la columna.Estas articulaciones sufrirán un exceso de presión al encontrarse más “encajadas” por el nuevo estadohiperlordótico, llegando a verse afectadas en forma de Condritis o Artritis Traumática.Esto, en si, ya provoca dolor, lo que a su vez va a motivar la aparición de una contractura muscular dedefensa que tratará de inmovilizar la zona afectada y dolorosa. Ahora ya tenemos dos causas de dolor; laarticulación afectada por un lado, y la contractura muscular, dolorosa por si misma también, por otro.Si a esto le sumamos la posible afectación de los discos intervertebrales, en forma de protrusión discal,incluso de hernia incipiente, que muchos tenemos en mayor o menor medida, aunque no nos dé guerra másque un par de veces al año... (más frecuente de lo que muchos piensan), la situación empeorará, y a losdolores articulares y musculares, le añadiremos también la afectación por compresión de los nerviosraquídeos o de la médula espinal directamente.Si bien es cierto que la afectación nerviosa por compresión del disco intervertebral se va a dar en muchamayor medida en una columna lumbar rectificada, por lo menos en primera instancia, si va a ser elcizallamiento al que somete la hiperlordosis al disco intervertebral afectado el verdugo final......a ver si lo hemos entendido: Primero tengo una Hiperlordosis, que me irrita las articulacionesinteapofisiarias, y en algunos casos me comprime los nervios por medio de los discos intervertebralesdeformados por la presión. Luego aparece la contractura muscular de defensa, que también duele... y ahoratodo se complica:La contractura de la musculatura Paravertebral Lumbar, va a provocar siempre la rectificación de la lordosislumbar fisiológica, pudiendo incluso llegar a “Invertirla” en casos severos.¿Vamos, que lo que en un principio era una hiperlordosis, ahora es una rectificación?En parte si. Y digo en parte, porque probablemente mi pelvis siga en báscula anterior, puesto que todavía nohe corregido las causas que la han llevado a esa situación (debilidad de los abdominales, acortamiento depsoas iliaco...) y por lo tanto mi sacro más horizontal de lo normal. Solo que ahora, la curva exagerada que se
  4. 4. producía para compensar esto, se ve “bloqueada” y rectificada por la contractura. Esto ya empieza a ponerseserio.Sufriremos entonces, los efectos de una hiperlordosis, solo que aumentada y concentrada en los segmentosvertebrales que hacen la transición entre la columna lumbar y el sacro; L4-L5 y L5-S1, y las consecuencias dela rectificación en el resto de la columna lumbar.¿Y cuales son esas consecuencias de la rectificación?En una Rectificación Lumbar mantenida, ya partimos de base con el dolor provocado por la contracturamuscular, aunque no siempre tiene que existir esta previamente, me explico.Una espalda sana, puede forzar la columna lumbar provocando una rectificación mecánica o postural aunquepreviamente no sufriera ningún estrés y llegar a desencadenar el proceso lesional, simplemente manteniendouna mala postura sentado sin apoyo lumbar, entre otras posibles causas.Me refiero a la típica postura en la que desplazamos la zona de apoyo hacia delante en el asiento, yapoyamos la zona dorsal en el respaldo, dejando las lumbares sin apoyar y forzando una inversión de lazona. Algo que debemos evitar a toda costa.Esto va a hacer que nuestros espacios vertebrales se abran en su parte posterior desplazando el disco haciaatrás, hacia donde se encuentra la médula (cola de caballo) y los nervios raquídeos, comprimiéndolos eirritándolos.En circunstancias normales, con discos sanos, basta con ponernos de pie o cambiar de postura para que lasmolestias se minimicen o desaparezcan, aunque si lo mantenemos en exceso, lo primero que aparecerá serála contractura muscular que dejará la zona bloqueada en esa posición, y ya, aunque nos pongamos de pie,las molestias persistirán.Y si ya tenemos cierto grado de afectación, todo esto se acelera y agrava hasta situaciones que solopodremos resolver en quirófano. Y esto, aunque suene exagerado, no es tan infrecuente.Hay que mencionar también la existencia en aproximadamente el 50% de la población, de un LigamentoTransforaminal que va a tensarse durante la flexión de la columna, o en una rectificación lumbar, lo que vienea ser, salvando la diferencia de rango articular, lo mismo. Al encontrarse por detrás de los nervios raquídeos,va a “aplastarlos” contra las vértebras cuando se encuentra tenso, lo que se convierte en otro factor irritantede la rectificación lumbar.Esta es una de las posibles causas, pero no la única, por supuesto, ya que prolongados espacios de tiempoen bipedestación estática, esfuerzos musculares importantes como levantar incorrectamente grandes pesos,o moderados pero mantenidos como trabajar agachados hacia delante durante un tiempo excesivo, puedentener el mismo resultado.Estas situaciones son molestas en si mismas , más si existe una degeneración previa, y causantes de otrasmás graves como acabamos de ver; hernia de disco a corto plazo, o artrosis prematuras a largo.¿Y cómo afecta exactamente el acortamiento de los isquiotibiales en estacadena lesional?Por supuesto como desencadenante. Y además como uno de los importantes.Los isquiotibiales son flexores de rodilla y extensores de cadera, o lo que es lo mismo, doblan la rodilla yllevan el muslo hacia atrás con respecto a la pelvis. Por lo tanto, y como hemos comentado en infinidad deocasiones, para estirarlos deberemos flexionar la cadera y extender la rodilla.Cuando estos músculos se encuentran contracturados y/o acortados, van a impedirnos precisamente esemovimiento, y cuando lo forzamos, aumentaremos la tensión no solo en sus vientres musculares, sinotambién sobre sus tendones e inserciones.
  5. 5. Esto es precisamente lo que hacemos cuando corremos. Más concretamente en la fase de Recuperación.(Wikipedia: Cuando los dedos del pie impulsor pierden contacto con el suelo, comienza la fase derecuperación. Durante ésta, la cadera se flexiona impulsando rápidamente la rodilla hacia delante.)Por lo tanto, en esta fase vamos a elongar bruscamente este grupo muscular, más cuanto más larga sea lazancada. Dicho de otra manera; la longitud, flexibilidad y elasticidad de los isquiotibiales van a determinar lazancada de forma determinante, impidiendo que esta se realice con una amplitud correcta en caso deencontrarse contracturado o retraído.El problema es que todavía un gran número de corredores (afortunadamente hoy muchos menos que hacesolo diez años) no estiran correcta ni suficientemente en general, y este grupo muscular en particular, por elmotivo que sea. Sin embargo no tienen este factor en cuenta y mejoran su zancada a la par que su nivel deentrenamiento, aumentándola sin tener la maquinaria preparada para ese sobreesfuerzo.Cada vez que lanzamos el muslo y la pierna hacia delante en la fase de recuperación de la carrera a pie,estamos elongando bruscamente los isquiotibiales y sus inserciones, mientras además, por la velocidad delestiramiento, desencadenamos el Reflejo Miotático, del que ya hablamos en su día, y por el que nunca esrecomendable estirar con rebotes, que contraerá ligeramente estos músculos, aumentando aún más latensión en todas sus estructuras.Esto, puede muy fácilmente provocar contracturas musculares de defensa, Tendinopatías o Entesopatías,además de desgarros o roturas musculares, por lo que deberemos iniciar un proceso de recuperación yreposo mientras nos planteamos un programa de ejercicios de flexibilidad para alargar los músculos. De esemodo, y no de otro, nos recuperaremos de la lesión y evitaremos en gran medida que vuelva a producirse,mientras mejoramos notablemente el rango articular, la fuerza y la capacidad de recuperación de losmúsculos, o lo que es lo mismo, mejoraremos notablemente nuestro rendimiento deportivo.Pero todo esto ya lo saben los lectores fieles a la revista, pues lo hemos comentado en infinidad deocasiones.Lo que quizás no sepan, es que en esta fase de recuperación en la que elongamos los isquiotibiales y susinserciones, también estamos “tirando” hacia abajo de su inserción proximal en la Tuberosidad Isquiática, yque al formar esta parte del hueso Isquion, que junto con el Ilion y el Pubis forman el Hueso Iliaco, vamos aestar basculando el anillo pélvico hacia posterior, y provocando moderadas pero repetidas retroversionespélvicas a cada zancada, que arrastrarán el sacro hacia la verticalidad y a la columna lumbar a larectificación. Estas básculas pélvicas serán por supuesto mayores cuanto más amplia sea la zancada y/ocuanto más acortados se encuentren los isquiotibiales.Aunque en principio no son más que moderadas rectificaciones, cuando les sumamos el tremendo impactoque sufre la zona en cada fase de apoyo, seguido del importante esfuerzo que tienen que hacer los isquios enla fase de impulso, entendemos el trabajo extra al que sometemos a nuestra columna lumbar al correr enestas condiciones de acortamiento.Y entendemos también como, del modo que explicábamos más arriba, entramos en un círculo vicioso ocadena lesional, de la que no saldremos por mucho tratamiento sintomático que hagamos mientras nocorrijamos el factor lesivo, que en este caso no es otro que el acortamiento de los músculos isquiotibiales.Y no nos engañemos, lo que en un principio es solo una molestia que sentimos al entrenar, pasa a formarparte de nuestra vida cotidiana y llega incluso a producirnos lesiones importantes como hernias de disco. Yaquí la película pasa a ser de miedo...¿Y solo pasa esto con los Isquiotibiales?Ni mucho menos. Lo mismo exactamente ocurre con los glúteos. De hecho, este artículo podría haber sido elmismo prácticamente, solo cambiando la palabra isquiotibial por glúteo. Pero en este punto ya insistimos en elnº7 de la revista, por lo que creí conveniente centrarme en los isquiotibiales en esta ocasión.Pero ojo, no nos olvidemos de los glúteos !
  6. 6. Demasiado frecuentemente me encuentro con corredores que llevan meses con molestias más o menosgraves derivadas de esta situación de acortamiento en los isquiotibiales, y muchos de ellos habiendo recibidotratamiento para lumbalgia en el que no se ha tenido en cuenta este factor. Y lo mismo ocurre con pacientesno deportistas, por lo que vuelvo a insistir en los estiramientos como parte de una vida sana en general,seamos o no deportistas. *Pie de Foto El acortamiento de los isquiotibiales no sólo va a ser precursor de numerosas lesiones y dolencias como tendinopatías o lumbalgias, sino que afectará de manera directa al rendimiento de este deporte al no permitirnos una zancada amplia y eficaz. Aunque existen numerosos ejercicios para estirar estos músculos, lo verdaderamente importante, además de la estabilidad y la relajación, será implicar junto con ellos a los gemelos y soleo tirando de la punta del pie hacia nosotros para conseguir estirar el grupo muscular completo e incluso la fascia crural posterior. Del mismo modo, intentaremos agarrarnos el pie con la mano contraria si es posible para así conseguir que la pierna y la cintura pélvica se coloquen lo más perpendicular posible con el fin de estirar por igual el semitendinoso, el semimembranoso y el bíceps crural que son los tres músculos que conforman este grupo. Y si no llegamos, podremos usar una toalla o camiseta enganchada a la suela de la zapatilla para tirar de ella. *Pie de Foto 2 Con este ejercicio estiramos los isquiotibiales al mismo tiempo que protegemos la parte baja de la columna descargándola al apoyar nuestro peso en los brazos. Es muy importante arquearla ligeramente como si nos colgaran los abdominales que deben encontrarse completamente relajados, mientras nos dejamos caer hacia atrás sujetándonos con los brazos extendidos. Este ejercicio es muy recomendable también en lumbalgias ya establecidas debiendo ser supervisado en este caso por un profesional._______________________________________________________________________________________Todos los artículos que he publicado en Planeta Running desde su lanzamiento, pueden consultarse ydescargarse desde www.quiquetorralba.blogspot.com, lo que espero contribuya a una mejorcomprensión por parte del lector, sobre todo de aquel que no tiene en su poder todos los números dela revista y tiene interés en lesiones tratadas con anterioridad.

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