TEOLOGÍA Y ESPIRITULIDAD<br />Al iniciar una reflexión en torno a la problemática existente entre la teología y espiritual...
Problematica de teología y espiritulidad final
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Problematica de teología y espiritulidad final

  1. 1. TEOLOGÍA Y ESPIRITULIDAD<br />Al iniciar una reflexión en torno a la problemática existente entre la teología y espiritualidad, en un mundo como el de nuestra sociedad occidental contemporánea, en la que hay un gran avance técnico-científico, en donde predomina un antropocentrismos y a la vez está marcada por una gran pululación emergentes de espiritualidades (aunque nuestro interés estará centrado en “nuestra espiritualidad cristiana”), pareciera que ahora más que nunca en el ser humano hay una gran sed de lo trascendente, algo en lo que él pueda afianzarse, confiar y ante todo algo que le dé sentido a su vida, pero también ante esta sed de lo espiritual abundan las tendencias o experiencias espirituales, pues este fenómeno parecieran estar de moda, con lo cual surge en su interior la problemática de falsas espiritualidades, muchas de ellas llenas de superficialidad y vacías, tal vez la teología pueda ofrecer una ayuda en esta problemática.<br />Pero, a pesar del deseo de lo espiritual es contradictorio a la vez que también existe una gran secularización, en la que el hombre sencillamente ha optado por la ruptura con lo religioso, con lo espiritual parece ser que eso simplemente fue un cuento infantil que hay que superarlo, este paso que se ha dado parece ser algo ya irreversible, donde la conciencia colectiva de los seres humanos ha dado un movimiento en la que se cuestiona todos lo creíble y no creíble.<br />Este es el motivo de esta reflexión en la que se busca esclarecer de forma prolija la problemática actual en el campo teológico y espiritual, las cuales realmente puedan brindar a la humanidad un verdadero sentido, pero sin caer en un mero sentimentalismo introspectivo, sino que en verdad la espiritual posea una varadera reflexión crítica acerca de sí misma y esta ayuda tal vez la pueda brindar la teología, pero no solo se deberá ver el aporte que quizás pueda hacer la teología, sino que la experiencia espiritual pueda también aportar a la teología de tal forma que la teología no sea un simple discurso conceptual, sino que es el resultado de una vivencia, de una experiencia espiritual. Por esta razón, en esta reflexión se intentara señalar cuál es el problema existente entre ellas, si es que existe realmente tensiones entre las dos, de esta forma al abordar este tema se tendrá como itinerario o derrotero en el desarrollo del tema los siguientes aspectos: <br />Que se entiende por espiritualidad y por teología hoy.<br />Las nuevas formas de espiritualidad y sus características<br />La espiritualidad en el contexto actual<br />El papel de la teología en la espiritualidad y el papel de la espiritualidad en la teología.<br />Es posible un espiritualidad en el contexto de hoy; retos para la espiritualidad actual.<br />Conclusiones.<br />Sin más preámbulos iniciemos esta reflexión para ver a donde nos lleva, a que conclusiones se puede llegar y retos para la espiritualidad del mundo contemporáneo, en la que se busca tan solo plantear las posibles problemáticas de la espiritualidad y la teología, si es qué realmente existen, y si existen tal vez se puedan suscitar algunos puntos de solución.<br />Qué se entiende por espiritualidad y teología:<br />En el desarrollo de esta pregunta, se debe partir del término “spiritualité”, dentro del contexto cristiano, el cual ha sido comprendido de modos diferentes, de acuerdo a las escuelas de espiritualidad existentes (entre ellas; benedictina, franciscana, Jesuita...), donde el primer termino surge en Francia (espiritualité), en la que lo central en la espiritualidad es que está inserta en una comunidad de fe, la cual da una respuesta libre a una revelación y la aceptación de la misma como normativa para la vida, de tal forma que esta espiritualidad incide en todas las dimensiones del hombre, tanto en las áreas de actitudes, de conducta y conocimiento en el plano real y experiencial, además implica un camino del hombre hacia su interior, hacia lo trascendente y el camino hacia los otros.<br />De esta forma se puede afirmar que la espiritualidad debe ser comprendida como una existencia religiosa que se compromete realmente en su experiencia y vivencia de fe en la relación con Dios, de tal forma que fruto de esta relación surja una actitud básica de práctica que gobierne la vida del sujeto. Además, sí la espiritualidad es camino hacia la interioridad del individuo como elemento esencial de la espiritualidad, en la que el hombre al adentrarse hacia si interioridad es capaz de conocerse y comprenderse como espíritu, así la fundamentación de la espiritualidad en el cristianismo en su orientación hacia el interior, es una vida orientada según es espíritu (pneumatikós espiritual) <br />También en el camino de la relación con trascendente en la espiritualidad, en la que hay un reconocimiento del misterio, hay que asumir una actitud salvífica, la cual no es el fruto del hombre esta salvación, sino gracia de Dios y finalmente en el camino hacia los otros (dimensión que es reclamado con mayor frecuencia), es una exigencia que viene desde la misma noción de persona, en el que el hombre no solamente es un ser independiente y libre, sino que es esencialmente en relación y diálogo con los otros y en la espiritualidad cristiana la dimensión hacia los otros debe ser un imperativo (Mt 22,34-40), pues “la espiritualidad cristiana es espiritualidad del amor gratuito”; es importante no olvidar que según Haughey (1973) existen tres tipos de espiritualidad entre los católicos: la institucional, la neumática y la autogénica.<br />Se bebe señalar que a la hora de aproximarse a la definición que se está dando acerca de la espiritualidad, es imposible realizar una recolección de las definiciones que se han ido dando a lo largo de la historia, pero lo que sí se puede hacer, es señalar que la espiritualidad es sinónimo de vivir bajo la acción del Espíritu que se integra toda la persona desde la fe, esperanza, y el amor, es decir, en palabras de A.M Besnard: “la espiritualidad, en el fondo, no es más que la estructuración de una persona adulta en la fe, según su propia inteligencia, si vocación y sus carismas por un lado, y las leyes del universal misterio cristiano por otro”, así, la espiritualidad en el cristianismos es la vida llevada según el espíritu de Cristo.<br />Además, la espiritualidad es entendida como algo que ayuda en la construcción de toda la persona implica: la estructuración de toda la persona (actitudes, comportamiento, relaciones), dicha estructuración se hace desde la fe, en la que debe haber coherencia con la lo que piensa y hace la persona, de esta forma la identidad de la persona está impresa la espiritualidad, es decir en la espiritualidad y la identidad de la persona están directamente relacionadas; por lo tanto la espiritualidad es vida que se vive. <br /> Qué se entiende por teología:<br />La teología puede definirse como la ciencia en el que la razón del creyente, se esfuerza por comprender los misterios revelados en sí mismos y en sus consecuencias para la existencia humana, con este razonar la fe en los datos revelados hay un interés por tener una comprensión más profunda de la palabra de Dios, así lo que busca la fe es entender, no en actitud de simple curiosidad, sino en amor y veneración hacia el misterio, así como lo afirmaba San Anselmo: el creyente no debe discutir la fe, pero en la medida de lo posible, debe buscar las razones por los que la fe es así. Es importante señalar que a la hora de hacer teología, solo se puede realizar a partir de la fe y dentro de la fe, pero esta fe, no es ya un simplemente creer, sino que esta fe se vuelve reflexiva, es una fe que pregunta, comprende y busca. <br />Al acercarse a la noción de teología es comprendido el termino como: theós+logía=Dios +ciencia, es decir, es la ciencia sobre Dios o discurso humano que habla sobre Dios y cristo que se han revelado al hombre en un medio y realidad concreta histórica del hombre, donde Dios a comunicado al hombre mediante su actuar y además se ha manifestado dentro dela ciencia (logía) dentro del discurso humano. Hay que señalar que aunque el termino tiene su origen una raíz pagana, en la edad media adquiere una connotación en el campo cristiano y luego va adquirir ciertas especificaciones al surgir la teología y sus disciplinas y se va a inscribir dentro del horizonte de comprensión teológica es crítica (sabiduría), intelectual (conceptual, doctrinal=ciencia) y critica (trasformadora, existencial); de esta forma la teología en este campo de su comprensión se entrelazan en un binomio inseparable la fe y la inteligencia.<br />Hay que señalar además algunas características de la teología, la cual es en primer lugar una reflexión espontanea y luego metódica, que no busca fundamentar su objeto, sino tratar de comprenderlo en su incomprensibilidad, también la teología es imperfecta y susceptible al progreso, en la actividad teológica la inteligencia vuelve sobre el contenido de la fe para penetrar en los misterios de la verdad divina, por esta razón la teología es una actividad de carácter intelectual y no afectivo, su fundamento no es exactamente la unión con Dios, sino una captación detallada de la revelación (auditus fides) , del conocimiento desarrollado de la fe, en ella hay un esfuerzo por comprender la verdad revelad, haciendo distinciones de conceptos, juicios, definiciones y divisiones, comparaciones y clasificaciones, lo que se hace es encontrar razonamientos que proporcionen una explicación, en este sentido la teología tiene unas características de la ciencia y del proceso de racionalización.<br />Dentro de las características de la teología, al tener como objeto al Dios vivo, esta revestida de un carácter: 1) histórico de revelación, en la que Dios se revela en la historia, por ello la teología siempre tendrá que referirse a la historia de la salvación; 2) un carácter cristológico de la revelación, pues toda teología tiene como centro a Cristo, ya que no conocemos a Dios si no es a través de de Cristo; 3) carácter eclesiológico de la tradición en la revelación, ya que la escucha y acogida de la palabra de Dios se hace en una comunidad en la iglesia, por esta razón todo teólogo debe estar dentro de la iglesia; 4) carácter antropológico, es la revelación del hombre de su propio misterio, es decir ayuda a que el hombre mismo como es el misterio de Dios para que participe del misterio divino.<br />Las nuevas formas de espiritualidad y sus características<br />Al hablar de nuevas formas de espiritualidad y sus características, es necesario partir de unas constataciones:“la espiritualidad es un fenómeno importante en la evolución de de la experiencia humana”, ya que la espiritualidad es una dimensión inherente a toda la persona, pues el hombre es un ser espiritual, de esta forma ante esta necesidad de lo espiritual en la vida del hombre hace que surjan una gran variedad de espiritualidades, incluso muchas personas asumen las nuevas corrientes de espiritualidad de la nueva era (New Age), así cada persona (como ser espiritual) puede tener diferentes espiritualidades. <br />Además, ante la sed de espiritualidad, se puede caer en el peligro de manipular y “utilizar la espiritualidad, cuando en realidad ella responde a necesidades mucho más profundas; se debe anotar también que la sed de hoy espiritualidad surge por las experiencias positivas y negativas en la historia del hombre, muchas de la cuales resultan traumáticas, pues son capaces de el suelo de lo acostumbrado, provocando crisis y un profundo cambio hacia lo incierto y lo desconocido, ello es lo que genera muchas veces la sed de espiritualidad, ya que frente a la crisis surge una necesidad e imperativo de no quedarse sumido en esté estado, sino que se debe superar esto, hay que trascender, cambiar, seguir adelante y para ello es fundamental la energía espiritual que es capaz de regenerar a las personas y a los pueblos.<br />También hay que tener en cuenta “la enorme variedad y ambigüedad actual de las espiritualidades”; en la que se genera un shock de “racismo espiritual” al menosprecias o despreciar otras espiritualidades con el complejo de creerse una superior a las otras o como la única verdadera, aquí hay que recordar que al hablar de espiritualidad, ella se remite al “espíritu”, de manera que las espiritualidades son necesarias e inevitables, pues son las diversas formas de la experiencia del espíritu, ya que toda persona es espiritual, con un espíritu encarnado, corpóreo, el cual está inserto en una determinada realidad contextual que lo marca, es decir está inserto dentro de una determinada cultura o mejor esta “inculturado”, de forma que la espiritualidad que se ejerza es de acuerdo a cada cultura y esa activación del espíritu siempre se da desde una u otra cultura.<br />Aquí hay que resaltar que la variedad de espiritualidades no se mide por las culturas, pues dentro de la misma cultura pueden surgir una infinidad de tendencias, mentalidades, aptitudes, devociones, incluso sucede lo mismo dentro de la misma iglesia, en la que se cultivan espiritualidades diferentes, dentro de este contexto es que puede surgir las espiritualidades falsas, equivocadas o desviadas, ya sea por ignorancia, por error o por enfermedades mentales o afectivas, esto genera una gran variedad de experiencias espirituales o espiritualidades vacías y estériles, muchas de ellas desencarnadas, egoístas, narcisistas etc. De esta manera, las “espiritualidades” se pueden convertir en un mal, pues muchas de ellas al surgir de experiencias negativas de la condición humana generan en muchas ocasiones egocentrismos instintivos que agigantan la ambición de poder y de grandeza hay un afán de seguridad, de tal forma que el hombre es capaz de apoderarse de la fuerza vital del espíritu y del espíritu de Dios, llevándolo a un potencial que enceguece y ensordece y puede terminar haciendo lo peor con su conciencia ciega y sorda creyendo que su actuación está perfectamente justificada y creyéndose poseedor de la verdad. <br />Teniendo estos elementos o constataciones que existen dentro de la espiritualidad, ahora si se puede hacer un acercamiento a los nuevos planteamientos de la espiritualidad y sus características en el contexto cristiano en las que se tiene en cuenta:<br />Unas espiritualidad que sea integradora de toda la persona en la que este en relación la antropología y la espiritualidad, pues una de las exigencias de las nuevas es el que sea una espiritualidad personificada.<br />Un espiritualidad que sea experiencia personal de la fe, ya que la experiencia la vive <br />el hombre, el cual cada vez más está sometido a la estimulación de los sentidos y él acepta solo lo que experimenta, además esas experiencias deben contar con una intensidad para la vida, lo que hace que de cierto modo se convierte en un reto para las espiritualidades ante el tener que ofrecer una verdadera experiencia a los que se acercan con sed de una espiritualidad, de lago que les dé sentido a su vida y se presente como algo garantizado, que sea capaz de transformarla; pues ante la mentalidad creada por las ciencias, su conocimiento y veracidad está apoyada en la experiencia y hay una gran desconfianza por las construcciones abstractas, ideológicas; la mentalidad posmoderna esta también caracterizada por un rechazo a todo espíritu objetivista absoluto, aquí hay una primacía por la experiencia sobre el pensamiento discursivo. <br />De este modo la experiencia religiosa en el contexto cristiano debe ser presentada y entendida como “presencia viva y encuentro con Dios, en la que se una lo histórico-salvífico de la revelación, donde la espiritualidad cristiana debe de llevar a vivir en Jesús por el Espíritu como experiencia fundante de sentido que se aplica a la vivencia cristiana, una vivencia que transforma toda la persona para la cual se abre un nuevo horizonte por donde caminar y en la que hay una liberación de todo su ser en la realización como persona completamente humana.<br />Una espiritualidad vivida en el espíritu, este redescubrimiento del espíritu se puede considerar como un gran avance de la espiritualidad en los últimos tiempos.<br />Una espiritualidad que se desarrolle contacto con la vida y con el mundo; Ante el rechazo y desconfianza por los sistemas ideológicos teóricos y el desprecio por esquemas prefabricados que estén alejados de la realidad de la vida, hoy se pide una espiritualidad impregnada de optimismo ante la vida ya que en la rutina daría de la existencia se da en encuentro con Dios.<br />Una espiritualidad gratificante y gozosa, en la que hay una verificación del sentido de la vida y su plenitud se encuentra en hallar goza en ella.<br />Una espiritualidad de diálogo y, al mismo tiempo, una espiritualidad definida; es decir, una espiritualidad abierta al diálogo con el pensamiento posmoderno, con el pluralismo religioso y una teología ecuménica. Pero al mismo tiempo debe estar bien definida (pues, para el diálogo solo es posible si ha posiciones definidas), sin con ello caer en el error de absolutización o inmutabilidad de la misma, que sea capaz de responder a la estructuración de la persona, que posea unos objetivos bien definidos, en la que lo fundamental no es el mundo actual, sino la experiencia teologal.<br />Una espiritualidad profundamente realista en al que su elaboración no sea algo alejado de la realidad, abstracta y vacía sin que le diga nada a la vida real del hombre; eso por lo menos lo supo enseñar muy bien en el que vida y doctrina se relacionan a partir de la realidad existente (Mt 7,21; 25, 31-46; Lc 6,46; Jn 14,21), de manera que el criterio de verificación de la espiritualidad se realice a partir de la vida real en el compromiso con obras concretas como garantía de esa espiritualidad que se vive.<br />Una espiritualidad fraterna y apostólica que lleva a vivir en comunidad en el proceso del seguimiento a Jesucristo en la que se expresada en una comunión con Dios y con los hermanos, de modo que no puede reducirse la espiritualidad a un individualismo, sino que nos debe llevar a salir de nosotros mismo para ir a los demás.<br />Una espiritualidad eclesial, ya que la comunión eclesial es fundamental dentro de la vida cristiana.<br />Un espiritualidad profundamente afectiva, en la que no puede haber espiritualidad sin caridad, pues ella es dinámica, no se estanca y en esa misericordia es lo que la hace afectiva.<br />Una espiritualidad que entraña la relación con Dios trino, pues no basta con realizar un reconocimiento de Dios, sino que se debe vivir una relación interpersonal con el verdadero Dios de Jesucristo, que es uno y trino.<br />Una espiritualidad pascual, que afronte la cruz, hoy más que nunca la espiritualidad debe celebrar la presencia de Cristo tanto en la realidad divina como no olvidar la realidad del la cruz, pues ella es parte del Misterio pascual, que en la vida humana la dimensión del dolor es algo que no se puede separar de la realidad humana.<br />Así, para suscitar una verdadera espiritualidad para el mundo de hoy que tiene sed de una espiritualidad que lo llene, le de esperanza, que sea capaz de transformarlo, en al que en verdad tenga en cuenta su realidad contextual y su ser antropológico, que lo lleva al encuentro consigo mismo en una experiencia vivencial y a la comunión con Dios y con la comunidad, en la que no sea un ser aislado, sino que hace parte de una comunidad eclesial que camina siguiendo los pasos de Jesucristo que se encuentra en unidad en el Dios uno y trino. Estos elementos anteriormente son criterios que sirven a la hora de realizar un examen crítico acerca de la espiritualidad que se vive y a la vez sirve como foco iluminador al momento de plantear las nuevas espiritualidades para el mundo de hoy. <br />El papel de la teología en la espiritualidad y el papel de la espiritualidad en la teología.<br />Al plantear este dialogo crítico en la que se busca clarificar la relación entre espiritualidad y la teología, se realizara desde la plataforma del interrogante ¿qué es espiritualidad y que no es? de modo que esto lleve a ver las posibles problemáticas que existen entre ellas, así que partimos primero analizando lo no es espiritualidad:<br /> Lo que no es espiritualidad:<br />La espiritualidad no es algo impalpable, alejado de la realidad humana, algo invisible, pues al hablar del espíritu o espiritualidad, ello no significa que no se ve ni se siente, pues el hombre no debe verse como un compuesto dividido en materia o cuerpo y espíritu o alma, pues el hombre es cuerpo y espíritu, él es un solo compuesto espiritual material que actúa, que expresa a través de su corporeidad, así la teología a la hora de realizar su reflexión deberá tener como punto de partida a la antropología de manera que ella le permita captar al hombre como una unidad concreta e individual en la que se busca captar su ser en su más profundo sentir pariendo de la vida real, de la historia, de sus experiencias, es decir captar al hombre “…como espíritu y con todo lo que le es esencial en su calidad de persona individual”, de esta forma hoy la teología en su reflexión ha dado un giro con los nuevos modelos de teología, entre ellos la teología contextual, existencial, política, cultural, trascendental, etc. <br />En las que se da un giro antropológico al tener como punto de partida al hombre en todas sus dimensiones y su relación con Dios y con los demás; este tipo de teología pueda dar un gran aporte también a la espiritualidad de forma crítica y brindándoles criterios para que ellas no se quede solamente en lo netamente humano, sino que trascienda.<br />La espiritualidad ni es vida únicamente secreta de la persona, aquí la teología nos recuerda que al momento de realizar la reflexión teológica, se hace desde el interior de una comunidad eclesial y además que la vivencia interior se exterioriza, es decir se lleva al testimonio, de modo que la espiritualidad no puede quedar fundida en in intimismo lo cual la llevaría a caer en un egoísmo y ya sería una espiritualidad falsa; pero al igual la espiritualidad le recuerda a la teología que su reflexión debe partir del interior del hombre fruto de un experiencia personal y comunitaria de fe.<br />No es “espiritualidad” la teoría sobre la espiritualidad, pues muchas veces la reflexión acerca de la espiritualidad puede estar argumentativamente muy bien formulada, pero es simple voz pasiva, porque el que la escribe no la vivencia, por lo tanto , por lo tanto se vuelve vacía y sin sentido, y justamente esta es la tarea de la teología en la que su objeto de estudio es la experiencia de esa vida espiritual, como algo que en verdad vive el hombre, es decir que lleva una vida según el espíritu en la que se integra lo interior y lo exterior de esa experiencia histórica bajo el faro de la fe como fuente de esa vivencia real de la presencia de Dios. <br /> Lo que es espiritualidad:<br />Al hablar de “espiritualidad” nos remite a la categoría antropológica llamada “experiencia” vivida personalmente, esta experiencia es la que justamente produce el conocimiento para la teología, pues fruto de esa vivencia al interior de la persona y manifestada el exterior es lo que genera un conocimiento, pero este conocimiento esta en germen, no es algo teórico intelectual o científico y frente a este conocimiento que ha sido fruto de una experiencia en que entra la teología a jugar un papel muy importante, pues ella sobre este conocimiento es que empieza a realizar una reflexión crítica del “audios fidei” (capatar el dato de la revelación) dando un paso al “intellectus fidei” (reflexión especulativa sobre el dato revelado), en la que se busca una mayor comprensión e intenta explicarlo valiéndose de un método, en este caso el método es especulativo por medio de raciocinios, deducciones y reflexiones teóricas, con análisis estructurales, existenciales, fenomenológicos y lingüísticos, consideraciones históricas etc. Así, al contar con un método específico el saber teológico se eleva al carácter de ciencia que ha tenido como punto de partida la experiencia espiritual en la elaboración de su reflexión.<br />Esta reflexión que hace la teología espiritual sobre la vida según el espiritual (o vida según el Espíritu) en la que se estudia la existencia cristiana en cuanto proceso de encuentro y comunicación con Dios; esta reflexión le aporta a la espiritual distintos niveles de de calidad, pues la verdadera experiencia humana debe incluir la conciencia de la experiencia, es decir al ser consciente de lo que se está viviendo, esto lleva a que sea procesada y discernida para luego integrarla al proceso de la vida, pues de lo contrario se convertiría la vivencia en algo instintivo y pasajero, ya que las experiencias se integra como sabiduría que transforma la persona. <br />Entonces, la gracias a la reflexión teológica la “experiencia espiritual” no es un experiencia de cualquier cosa, sino que la experiencia viene del espíritu (en el contexto cristiano ella remite a Cristo y la actuación según su espíritu), es decir “es vivir personalmente la experiencia del espíritu humano o del espíritu de Dios, o de ambos, porque el Espíritu de Dios sólo podemos vivencial o experimentarlo a través del propio espíritu humano corpóreo”. Aquí hay que resaltar que aunque la persona no crea en Dios, si en sus impulsos y actuar son positivos o buenos, allí se está dando al activación de la energía espiritual lo cual lo conecta automáticamente con el espíritu de Dios, pues “Dios puede ser experimentable por parte de quienes ni siquiera lo sospechan, pero experimentan el misterio de la vida, es sentido profundo que la atraviesa, la llama secreta y aun Más en todo cuanto sienten, viven y hacen”. <br />Ahora, esa experiencia humano y el Espíritu de Dios tiene como fuente la vida misma del hombre que se ve afectado al verse movido a un cambio, una conversión, un valorarla y mejorarla, además tanto el espíritu humano como el de Dios vivifican y afectan a la persona en todo su ser todo el tiempo, ello lleva a que se reflexione sobre algunas “espiritualidades” que tan solo son momentáneas, con ello ahora se plantea que la espiritualidad no se reduce a un tiempo, lugar o momento determinado, sino que sea una vivencia todo el tiempo, de lo contrario no sería verdadera.<br />Además hay que señalar que en esta experiencia espiritual es esencial la vinculación de lo espiritual con la vida misma, este binomio es inseparable para poder alcanzar una vida espiritual, que siempre en la vida diaria se está dando algún tipo de “experiencia espiritual”, ya sea por el hecho de de ver la vida con esperanza, de querer seguir, salir adelante, de conmoverse ante el dolor del otro, de ser solidario con los otros, de querer alcanzar una meta, etc. Por estos hechos que se den en la vida de la persona, ya se esta dando en su interior una experiencia espiritual. <br />Con respecto a que en toda la vida hay una vida espiritual que se está desarrollando al interior del hombre sin que él en muchas ocasiones sea consciente, esto lleva a decir que sin una espiritualidad no es posible ninguna teología y que, además llevan a ver sin en verdad hay veracidad dentro de la teología, ya que su veracidad está precedida por la vivencia o testimonio de la vida, pues en la teología su conocimiento no de deriva de un conjunto de verdades conceptuales, sino que su verdad es ante todo el fruto de una experiencia del hombre, es decir la verdad teológica es radicalmente histórica y pertenece al orden testimonial, de esta forma se está señalando la vinculación entre la espiritualidad y la teología, las cuales son necesarias entre sí para que haya un verdadera teología y espiritualidad.<br />Hay que decir además que en la “experiencia espiritual” o espiritualidad debe haber una integración de lo interior con lo exterior, en la que se busca una trasformación de la persona en todas sus dimensiones tanto para sí misma como para los más, es decir que dentro de ese proceso espiritual en siempre debe haber una tendencia de la persona por mejor, allí en su interior se empieza a dar una conversión en la que finalmente gracias a su fe (muchas veces inconsciente), la orientación de su vida es de acuerdo al Espíritu de Dios. <br />En esta conversión que se empieza a generar en el hombre gracias a su espiritualidad autentica, la reflexión de la teológica ayuda al hombre para que no se pierda, sino que comprenda el proceso que se está dando en su interior y hacia donde se encamina, éste reflexionar critico es lo que lleva al hombre a que no caiga en falsas espiritualidades, pues muchas veces se podrían convertir en simples e intimistas y egoístas. <br />Problemáticas dentro de la teología y espiritualidad.<br />También es importante señalar que dentro de la espiritualidad y teología la problemática que muchas veces surge al interior de ellas es que en muchas ocasiones el teólogo puede elaborar una teología vacía al carecer de un fundamento, pues no hay una experiencia espiritual, es decir su reflexión no es el fruto una experiencia de una comunión con Dios. Por esta razón la función real de la teología de hoy debería ser el fruto de una reflexión crítica de esa vida espiritual, pero para qué esta reflexión se dé, debe haber una vida espiritual, y lo que se busca con la teología es que esa espiritualidad y la forma como se está experimentando se haga de manera consiente al interior del hombre, es decir se da un paso de la teología espontanea a la teología de carácter científica; esto en palabras de Lonergan es ser consientes del proceso que se está dando al interior del sujeto que conoce, es decir alcanzar la conciencia intencional. <br />Se podría decir que el verdadero problema entre la teología y espiritualidad es que la teología se ha convertido en mera logística, llena de teoría y conocimiento, con todo un aparato conceptual y una epistemología, en palabras de Santo Tomas, es mera disputatio, y lo que sucedió con muchas personas que deseaban vivir una experiencia de Dios en sus vidas (mística), optaron por una separación de este tipo de teología, prefirieron la experiencia que vivían, aunque con ello no se tuviera las razones y argumentos para definirlas, incluso muchas de estas personas optaron por un lenguaje metafórico.<br />Ahora también se debe señalar que otra de las problemáticas entre la teología y la espiritualidad ha sido entenderlas como algo totalmente separado, pareciera que el hombre fuera un ser particionado, por esta razón en esta reflexión y análisis de de la teología y espiritualidad es necesario tener como punto de referencia una antropología que ayude a comprender al ser humano como un ser individual y la captación de la vida espiritual con la ayuda de las ciencias espirituales en las que hay que mirar cual es la relación entre estas y la filosofía y como ellas se relacionan a la vez con una antropología. <br />

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