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Sistematización de mujer a mujer

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Sistematización de mujer a mujer

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Sistematización de mujer a mujer

  1. 1. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” 1 Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” ¡¡Nosotras teníamos derechos¡¡ Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras. Lima-Perú | Junio 2013
  2. 2. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 2 3 Edición: CENDIPP Elaborado: Carmen Valverde Garabán Diseño y Diagramación: Pablo Angeles L. Fecha de Edición: Junio 2013 Impresión: BlueStudio, de Pablo César Angeles L. Av. Arequipa 4558 - Miraflores Tiraje: 350 unidades Promotoras Arequipa Promotoras Chiclayo
  3. 3. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 4 5 Indice I. Presentación 7 II. Antecedentes de la experiencia 11 2.1 La situación de los derechos sexuales y reproductivos en América Latina 13 2.2 La situación de los derechos sexuales y reproductivos en el Perú 15 2.3 Sobre las zonas de intervención del proyecto 24 2.3.1 Acceso a educación en las zonas de intervención 25 2.3.2 Acceso a la salud en las zonas de intervención 26 2.4 Los enfoques y apuestas estratégicas de CENDIPP 27 III. El proyecto “De mujer a mujer” 29 3.1 Punto de partida 30 3.2 Zonas de Intervención 31 3.3 Objetivos 31 3.4 Resultados 32 3.3 Estrategias de intervención 34 IV. Impacto de la Labor Preventiva en la Vida y Relaciones 37 de las Promotoras. 4.1 La Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares 38 del Perú “Micaela Bastidas” 4.2 Acercamiento de las mujeres a la labor de promotora 39 4.3 Características de las promotoras entrevistadas 41 4.4 Sobre su labor de promotoras 44 4.5 La valoración de las promotoras por parte de sus parejas y sus familias 49 4.6 La valoración de las promotoras en la comunidad 54 4.7 La relación de las promotoras con el Estado 58 V. Conclusiones 61 VI. Anexos 69 VII. Bibliografía 77 Promotoras Bellavista Promotoras Chimbote
  4. 4. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 6 7 En nuestro país el acceso a los derechos para todos y todas sigue siendo limitado, especialmente, el acceso y ejercicio de los derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia de las mujeres. En esta situación es importante rescatar y resaltar las experiencias de mujeres de sectores populares -a nivel nacional- quienes han asumido la tarea de formar e informar a otras mujeres sobre la existencia de los derechos sexuales, derechos reproductivos y el derecho a una vida libre de violencia. Son muchas las mujeres que desde distintas organizaciones, movimientos, colectivos y asociaciones promueven agendas que buscan entablar un diálogo con diferentes estamentos del gobierno a fin de lograr que las mujeres puedan tener acceso y presencia en las políticas públicas del país. Esta dinámica de lucha constante ha generado cambios significativos dentro de las organizaciones: mujeres que logran desarrollar liderazgos que movilizan el avance de la organización, mujeres que asumen cargos dirigenciales en organizaciones vecinales, indígenas o sindicatos que antes eran asumidos como espacios solo de hombres; mujeres que al participar de organizaciones de subsistencia y de base logran desarrollar capacidades que no solo las motivan a organizarse, sino que se convierten en el espacio donde empiezan a cuestionarse el rol “tradicional” que les ha tocado cumplir, empiezan a apostar por un cambio de roles y por realizar actividades puntuales en diferentes espacios para lograr cambios en sus comunidades promoviendo y difundiendo los derechos de las mujeres. La presente sistematización basada en la ejecución del Proyecto “De Mujer a Mujer: Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” realizado conjuntamente con la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” tiene como objetivo describir y analizar el impacto que la labor de prevención realizada por las promotoras -de salud sexual, reproductiva y a una vida libre de violencia- ha tenido en sus vidas y relaciones con sus diferentes entornos (pareja, familia, comunidad, gobierno), en la medida que ellas han asumido un rol activo y protagónico en estas tareas en las comunidades de: Costa: Lima : Distrito de San Luis Chincha : Distrito de Chincha Baja El Santa : Distrito de Moro Trujillo : Distrito El Porvenir Chiclayo : Distrito de Pomalca Presentación I. Promotoras Chincha Promotoras Cusco
  5. 5. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 8 9 Sierra: Ayacucho : Distrito de Vinchos Arequipa : Distrito de Mariano Melgar Cusco : Distrito de Santiago El Collao : Distrito de Ilave Selva: San Martín : Distrito de La Banda de Shilcayo Bellavista : Distrito de Huallaga Ledoy El texto plantea en primer lugar, los antecedentes de la experiencia, presentando la situación de los derechos sexuales y reproductivos tanto a nivel nacional como en las zonas de intervención del proyecto, así como los enfoques y apuestas estratégicas del Centro de Investigación y Promoción Popular(CENDIPP),instituciónquealienta,promueveyacompañaalaCentral Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” en la ejecución del proyecto –antes mencionado- ejecutado entre el 31 de Diciembre de 2010 y el 30 de Junio de 2013 y que fuera apoyado solidariamente por el Gobierno Vasco y Medicus Mundi Gipuzkoa. Luego hace una breve presentación del proyecto en el que se enmarca la experiencia que se sistematiza, como también realiza un recorrido sobre el proceso de ejecución y los logros alcanzados a nivel de objetivos, resultados y actividades del mismo. Continúa con el tema eje de la sistematización: “El impacto de la labor preventiva en la vida y relaciones de las promotoras” con el objetivo de medir si la labor que ellas desarrollan como promotoras ha conllevado a cambios en sus vidas y relaciones en sus diferentes entornos, así como identificar los avances y limitaciones que encuentran para promover y difundir los derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia de las mujeres. Para este efecto, se realizaron entrevistas a 40 mujeres promotoras de las once provincias en las que interviene la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” y acciones de observación al desarrollo de charlas sobre salud sexual, reproductiva y prevención de la violencia contra las mujeres realizadas por las promotoras. Es en lo realizado a este impacto que tanto el CENDIPP como la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” quieren contribuir con un aporte hacia nuevas experiencias conjuntas como también hacia las que realizan otras entidades y organizaciones de mujeres, en la perspectiva de que sea de utilidad, tanto para retroalimentar la teoría de género y el enfoque de derechos hacia la realidad de las mujeres de las diferentes regiones, culturas y ubicación socio-económica en el Perú, como a los procesos de ejecución de propuestas orientadas al incremento del acceso de las mujeres a conocimientos y, fundamentalmente, el ejercicio de sus derechos sexuales, derechos reproductivos y el derecho a una vida libre violencia en un contexto en el que la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres en el Perú continúa siendo un reto y una tarea pendiente para las organizaciones de la sociedad civil y el estado peruano. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” ¡¡Nosotras teníamos derechos¡¡ Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras
  6. 6. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 10 11 Antecedentes II. de la experienciaPromotoras Ayacucho Promotoras Ilave
  7. 7. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 12 13 2.1 La situación de los derechos sexuales y reproductivos en América Latina ElGrupodeTrabajodeAltoNivelparalaCIPD(InternationalConferenceonPopulation and Development) señala que cada día, 800 mujeres mueren debido a complicaciones en el embarazo y el parto. Se estima que 222 millones de mujeres viviendo en países en desarrollo desean prevenir el embarazo, pero no utilizan actualmente un método anticonceptivo moderno. Lo anterior resulta en 80 millones de embarazos no planificados y 20 millones de abortos inseguros, con consecuencias potencialmente mortales. En países de bajos y medianos ingresos, una de cada tres niñas menores de 18 años contrae matrimonio sin su consentimiento. Cada año, 16 millones de adolescentes dan a luz; en el mundo en desarrollo, la mortalidad derivada de la maternidad es la principal causa de defunción en este grupo de edad. Cada día, más de 2.000 jóvenes se suman a las personas infectadas con el VIH. En algunos lugares, la violencia física y/o sexual alcanza a 7 de cada 10 mujeres en el curso de sus vidas. Los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos y, por ende, derechos de todas las personas, desde distintos tratados, convenios y acuerdos como los de Beijing o CEDAW se ha logrado que gradualmente los Estados logren incorporar en la legislación y políticas los derechos sexuales y derechos reproductivos, los que se refieren “a la libertad de todo individuo a vivir una vida sexual sana, libre e informada en un marco que permita que las decisiones de las personas sobre cómo vivir su sexualidad no sea interferida por interpretaciones religiosas y que, sobretodo, asegure que tanto a nivel nacional como internacional se respete, proteja y garantice estos derechos”. Sin embargo, el ejercicio de los derechos sexuales y derechos reproductivos de las mujeres es limitado por la vinculación directa que existe entre este ejercicio y el poder y control que la sociedad y la cultura le han asignado a los hombres sobre las mujeres lo que se traduce en roles de género que han sido reproducidos no solo desde los espacios privados, sino desde los espacios públicos siendo parte de ello las normas y símbolos culturales como también las políticas y programas del estado, los discursos religiosos, entre otros de similar importancia. El ejercicio de derechos está relacionado a las posibilidades que tienen las personas de ejercer su ciudadanía al interior de los Estados en los que se encuentran, ciudadanía que al estar ligada a condiciones históricas así como al contexto social, cultural y político se configuran como ciudadanías no solo diferentes sino incluso parciales e inconclusas. Las diversas formas de ciudadanía que conviven en un solo territorio, por ejemplo, toman también en cuenta categorías como la clase, la raza y el género. Para el ejercicio de los derechos ciudadanos es de relevante importancia que el Estado escuche las demandas de la población y que, para ello, existan movimientos sociales que coloquen en la agenda los intereses y demandas de justicia de los sectores poblacionales que han sido y son relegados por los diferentes gobiernos. En el caso de los derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia de las mujeres, salvo por las organizaciones del movimiento feminista, entidades promotoras de los derechos de las mujeres y algunas organizaciones sociales de base de mujeres, la demanda por el cumplimiento de estos derechos no tiene la misma fuerza que la demanda de movimientos sociales que claman por su derecho a la tierra, a la consulta
  8. 8. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 14 15 2.2 La situación de los derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia de las mujeres en el Perú En el Perú existen leyes y normas que incorporan los derechos sexuales, derechos reproductivos y de la violencia al interior de las familias de los y las ciudadanas y reconocen que es esencial para lograr el desarrollo humano y sostenible de la población: la Constitución Política del Perú, señala en sus artículos 6° y 7° que la política nacional de población tiene como objetivo “difundir y promover la paternidad y maternidad responsable”, por lo que reconoce implícitamente el derecho de la persona a decidir sobre su reproducción, es decir, elegir cuántos, cuándo, con quién y el periodo de distanciamiento entre sus hijos. Estos derechos se plasman en la Ley de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres otorgándole al Poder Ejecutivo obligaciones y atribuciones para garantizar el cumplimiento de estos derechos, con énfasis en los derechos sexuales y reproductivos y la prevención del embarazo adolescente, mediante una educación sexual integral con calidad científica y ética. En ese sentido, esta Ley es el marco para la implementación de políticas, programas y acciones para lograr la igualdad entre hombres y mujeres y es el Estado Peruano quién tiene la obligación de tomar las medidas necesarias con el fin de que las mujeres y varones gocen del pleno ejercicio de sus derechos sin discriminación. Si bien este es un marco legal importante como también lo es el Plan Nacional de Igualdad de Género al momento de plasmar su contenido en políticas públicas se generan brechas como también al implementar dichas políticas en programas de prevención y atención hacia la población vulnerable. Esto debido a múltiples factores como por ejemplo, el que las políticas, los programas y los operadores de salud y educación continúan reproduciendo sesgos y estereotipos de género o que las políticas, programas y operadores públicos no han logrado articular el enfoque de derechos a las propuestas de salud sexual y reproductiva o de prevención del embarazo adolescente, quedándose por tanto más en la resolución de las consecuencias que las causas de la discriminación de género en detrimento de las mujeres, que son el polo subordinado y en desigualdad en las relaciones de género en nuestro país. Por ello, es que las estadísticas presentan las siguientes cifras: Conocimiento de Métodos. SegúnlaENDES2012,elconocimientodemétodosparalaregulacióndelareproducción fue muy difundido entre la población femenina y entre todos los grupos poblacionales. Casi todas las mujeres en edad fértil (99,6%), conocen o han oído hablar de algún método de planificación familiar, siendo los métodos modernos los más conocidos, por el 99,5 por ciento de ellas. Con respecto al año 2009 (99,0 %) existen pequeñas diferencias, observándose un incremento de 0,5 punto porcentual. Sin embargo, entre los métodos modernos menos conocidos por la totalidad de las mujeres se encontraron, la amenorrea por lactancia (24,8%), el condón femenino (46,9%), los implantes (48,7%) y los métodos vaginales -espuma, jalea y óvulos- (49,0%). previa e incluso al momento de unir las luchas por una pluralidad de derechos se termina dejando de lado los derechos de las mujeres, cuando se buscan establecer “prioridades”. Virginia Vargas al hablar de las mujeres refiere que en Latinoamérica: Todas las ciudadanías restringidas o parciales, como es el caso de las ciudadanías femeninas, los procesos de construcción de ciudadanía han ido de la mano con los procesos para conquistar autonomía. Porque la falta de autonomía de las mujeres en la época moderna ha estado de la mano con la limitación de sus derechos ciudadanos. La lucha por acceder a la ciudadanía es una lucha por la autonomía frente a restricciones y barreras impuestas o asumidas (Vargas 2008:278) Esta lucha por la ciudadanía y la autonomía de las mujeres implica un cuestionamiento a estas barreras impuestas, las que reproducen sesgos, tabúes y miedos que limitan su ejercicio como ciudadanas. Este proceso de romper las barreras en el campo de los derechos sexuales, reproductivos y a una vida libre de violencia exige a las mujeres cuestionamientos tan personales y profundos que pasan por cuestionar su proceso de formación y crianza así como sus modelos y patrones culturales, es decir, todo lo que aprendieron, asimilaron, creyeron y vivieron durante toda su vida. Lo ideal sería que las mujeres y hombres aprendan a vivir en situaciones de igualdad desde temprana edad para lo cual es necesario que se den reformas educativas y de salud desde un enfoque de derechos y equidad de género, para así lograr ciudadanas y ciudadanos plenos; y, que la población de ambos géneros que tuvieron esta oportunidad puedan ser convocadas a acciones de formación e información sistemáticas orientadas a deconstruir los patrones sociales y culturales que los y las obligan a comportarse de acuerdo a lo establecido en una perspectiva de ser ciudadanos y ciudadanas iguales y autónomas. Por otro lado, si bien existe un gran avance en la medida que el actual gobierno ha aprobado el Plan Nacional de Igualdad de Género y este viene adecuándose a los gobiernos regionales y locales del Perú, por incidencia de organizaciones de mujeres, existen grandes brechas entre lo propuesto en el PNIG y las políticas sectoriales del poder ejecutivo como en los otros niveles de gobierno y en los otros poderes del estado, lo pone en evidencia –una vez más- que los derechos de las mujeres son para los decisores de políticas menos importantes que el derecho a la alimentación, a la propiedad de la tierra, entre otros. Esto trae como consecuencia la real situación de la salud sexual y reproductiva que se reflejan en la data estadística como por ejemplo: el uso de métodos anticonceptivos en las mujeres latinoamericanas. Si bien el informe sobre las estadísticas sanitarias mundiales, hecho por la Organización Mundial de la Salud OMS en el 2009, muestra altas cifras de uso de métodos anticonceptivos en mujeres latinoamericanas con pareja o con actividad sexual (72% en Ecuador, 71% en Perú, 60% en Argentina, Bolivia 59%), lo podría indicar un aumento en mujeres que usan métodos, habría que tener en cuenta que estas cifras incluyen los métodos naturales (método del ritmo), los cuales son usados por la mayoría de mujeres que señalan usar un método anticonceptivo. Lo paradójico es que según informes de la sociedad civil, muy pocas mujeres que hacen uso de métodos naturales conocen su ciclo menstrual.
  9. 9. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 16 17 • El condón masculino fue el método de mayor uso entre las mujeres no unidas sexualmente activas (35,3%). Sigue en importancia, la inyección (13,3%) y la abstinencia periódica (12,6%) como los métodos más preferidos. Según área de residencia, existió una diferencia de 1,0 punto porcentual en el nivel de uso de algún método anticonceptivo: 75,8% en el área urbana y 74,8% en el área rural. Al igual que la proporción de usuarias de un método moderno fue mayor en el área urbana que en el área rural (54,8% frente a 44,7%); en cambio, la proporción de usuarias de un método tradicional fue mayor en el área rural que en el área urbana (30,2% frente a 20,9%). • Entre la ENDES 2009 y la ENDES 2012, la proporción de usuarias del área urbana se incrementó en 1,2% al variar de 74,6% a 75,8%, y en el área rural en 4,8%, al variar de 70,0% a 74,8%, en dicho periodo. El mismo que principalmente fue resultado del mayor incremento de usuarias de un método tradicional (2,4%). •Eneláreaurbana,lainyección(15,7%),elcondónmasculino(15,0%)ylaesterilización femenina (9,0%) fueron los métodos modernos de mayor uso. Mientras que, en el área rural destacaron la inyección (24,2%), la píldora (7,1%) y la esterilización femenina (6,2%). • Según departamento, los mayores porcentajes de mujeres actualmente unidas que usan algún método anticonceptivo se presentaron en Ica (79,4%), Arequipa (79,0%), Cusco (78,3%) y Tacna (77,9%). En cambio, las menores proporciones de usuarias de algún método se observaron en Loreto (68,0%), Ucayali (70,6%), Madre de Dios (71,8%) y Ayacucho (72,4%) los dos primeros localizados en la región Selva (72,8%) y el último en la región Sierra (75,4%). Asimismo, las mayores proporciones de usuarias de algún método moderno se presentaron en Tumbes (64,7%), Ica (58,8%), Huánuco (58,6%), Lima (58,5%) y Pasco (57,4%). Por el contrario, las menores proporciones se presentaron en Puno (24,1%), Huancavelica (41,5%), Amazonas (43,7%), Loreto (45,3%) y Ayacucho (45,7%). Las usuarias de la inyección, en mayor proporción se ubicaron en los departamentos de Huánuco (35,2%), Pasco (31,9%), Ayacucho (25,9%), Huancavelica (24,5%), y Tumbes (24,2%); y las usuarias del condón masculino, segundo método moderno más usado a nivel nacional, se presentó en Arequipa (18,9%), Lima (17,5%), Moquegua (16,5 %) y Tacna (14,5%). • Por otro lado, los altos porcentajes de usuarias de un método tradicional se presentó en Puno (49,7%), Huancavelica (32,0%), Amazonas (31,8%) y Cajamarca (30,0%). En cambio, se apreciaron menores porcentajes en Tumbes (11,1%), Huánuco (15,8%), Madre de Dios (16,9%), Lima (17,9%), Pasco (18,1%) y Ucayali (18,7%). En lo que respecta al embarazo en adolescentes, la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) del 2012 el 13.02 % ya estaba embarazada al aplicarse la encuestas, 10,8% ya eran madres y 2,4% estaban gestando por primera vez. Esta encuesta también muestra el rápido incremento en la proporción de mujeres que inician el promedio de procreación al aumentar la edad, desde un 2.3% entre las de 15 años hasta el 25.6% en las de 19 años. En el caso de Lima Metropolitana se aprecia que el 7.7% de madres adolescentes, entre las que se observa que el 4.5% tienen educación superior Entre las mujeres actualmente unidas los métodos modernos más conocidos fueron: la inyección (99,0%), la píldora (98,0%), el condón masculino (97,8%), la esterilización femenina (95,3%) y el DIU (92,0%); y los menos conocidos: la amenorrea por lactancia (MELA) con 28,1 por ciento, el condón femenino (39,3%) y los métodos vaginales -espuma, jalea y óvulos- (50,0%). Entre las mujeres no unidas con actividad sexual, los métodos modernos más conocidos fueron: el condón masculino (99,8%), la inyección (99,2%), la píldora (98,5%) y la esterilización femenina (96,5%); y entre los menos conocidos se encontraron la amenorrea por lactancia (MELA) con 29,5%, los implantes (55,4%), los métodos vaginales -espuma, jalea y óvulo- (65,4%) y el condón femenino (67,0%). Uso Actual de Métodos. Según la ENDES 2012: • El 75,5% de las mujeres en unión conyugal usaban algún método anticonceptivo a la fecha de la encuesta, lo que representó un incremento de 2,3% al encontrado en la ENDES 2009. El 51,8% usaban método moderno y el 23,7% algún método tradicional. • La prevalencia anticonceptiva por edad fue menor entre las mujeres actualmente unidas de 15 a 19 años de edad (66,6%), se incrementó con la edad y alcanzó su mayor valor entre las mujeres actualmente unidas de 35 a 39 años de edad (80,4%), luego progresivamente desciende y alcanzó un menor valor entre las mujeres de 45 a 49 años de edad (59,7%). • Con respecto al uso de métodos modernos específicos, la inyección continúa siendo el método más utilizado (18,2%), similar porcentaje presentó el registrado en la ENDES 2009. Entre los métodos modernos que disminuyeron el porcentaje de uso entre los años 2009 y 2012, se encontraron principalmente la esterilización femenina al cambiar de 9,4% a 8,1% y el dispositivo intrauterino (DIU) de 3,8% a 2,8%. En cambio, el uso del condón masculino se incrementó en 2,3% puntos porcentuales al pasar de 10,0% a 12,3% en el mismo período. • Existe relación entre la edad de la mujer actualmente unida y el método moderno de mayor uso. Así, entre las menores de 30 años, la inyección fue el método de mayor uso (27,7%, en promedio); y entre las mujeres mayores de 34 años, la esterilización femenina (14,2%, en promedio). La píldora fue usada en mayor proporción entre las mujeres de 20 a 24 años de edad (14,5%); asimismo, el condón masculino y el DIU entre las mujeres de 35 a 39 años de edad (13,9% y 4,2%, respectivamente). • De todos los métodos tradicionales, la abstinencia periódica fue uno de los más empleados (15,0%). Es importante su uso en mujeres de 40 a 44 años de edad (20,2%). • Entre las mujeres no unidas sexualmente activas, el 85,5% de ellas usaban algún método anticonceptivo. Se observó un incremento en el uso del método moderno de 2,5%, al variar de 61,5% a 64,0% entre la ENDES 2009 y la ENDES 2012. Por el contrario, el uso de los métodos tradicionales disminuyó en 1,8% en el mismo período.
  10. 10. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 18 19 • Se observan mejoras globales en el nivel de conocimiento del VIH/SIDA y sus formas de prevención, principalmente en Lima Metropolitana, en mujeres con mayor nivel educativo, residentes del área urbana y aquellas ubicadas en el quintil superior de riqueza. Esta situación revela la existencia de brechas que aún deben ser subsanadas a nivel nacional. Violencia de Género. Violencia Verbal de la Pareja Contra las Mujeres. En el país, el 66,3% de las mujeres alguna vez unidas manifestó que el esposo o compañero ejerció alguna forma de control sobre ellas; en mayor porcentaje, declararon las mujeres de 15 a 19 (70,4%), divorciadas, separadas o viudas (80,1%), con educación secundaria (68,6% y primaria (68,3%), ubicadas en el segundo quintil y quintil inferior de riqueza (69,3% y 68,3%, respectivamente). Según departamento, Huancavelica y Apurímac presentaron los más altos porcentajes (82,9% y 81,3%, respectivamente). La insistencia en saber a dónde va la mujer (49,6%) fue expresada con frecuencia por las mujeres de 15 a 19 años de edad (52,3%) y de 40 a 44 años (51,6%), divorciadas, separadas o viudas (60,9%), con educación primaria y secundaria (52,5% y 50,9%, respectivamente), y pertenecientes al quintil inferior y segundo quintil de riqueza (54,7%, en promedio). Según ámbito geográfico, esta situación fue mayor en el ámbito rural (54,4%), en las regiones Sierra y Selva (53,6% y 52,8%) y en los departamentos de Huancavelica y Apurímac (73,4, y 67,3 por ciento, respectivamente). Otras formas de control declaradas con frecuencia fue que su esposo o compañero se pone o ponía celoso o molesto (42,1%) e impide que visite o la visiten sus amistades (21,4%). Estas situaciones fueron declaradas generalmente por mujeres divorciadas, separadas o viudas (59,4% y 47,0%, respectivamente) y del quintil intermedio de riqueza (46,6% y 24,1%, respectivamente). El 21,7% de las mujeres alguna vez unidas manifestó que habían experimentado situacionesdeviolenciaverbalatravésdeexpresioneshumillantesdelantedelosdemás. El mayor porcentaje fue en mujeres de 45 a 49 años de edad (29,7%), divorciadas, separadas o viudas (38,5%), sin educación (22,9%) y del quintil intermedio de riqueza (24,1%); residentes en el ámbito urbano (22,5%), en la región Sierra (23,0%) y en los departamentos de Apurímac (30,8%), Cusco (29.3%) y Junín (28,8%). Amenazas del esposo o compañero. El 19,9% de las mujeres alguna vez unidas declararon que habían sido amenazadas por su esposo o compañero con irse de la casa o quitarle a sus hijas (os) o la ayuda económica, generalmente fueron mujeres de 25 a 29 y de 40 a 44 años de edad (22,4% y 22,3%, respectivamente). Las mujeres divorciadas, separadas o viudas sufrieron esta amenaza en 2,7 veces al porcentaje de las casadas o convivientes (16,1%). Este tipo de amenaza fue manifestada en mayor porcentaje por las mujeres del área urbana (21,5%), Lima Metropolitana (21,4%) y del departamento de Apurímac (30,6%). y el 2.6% en el quintil superior de riqueza. El bajo porcentaje en Lima se desdice con el tamaño poblacional de esta región que alcanza a un tercio de la población total del país; y, se puede observar que esta problemática atañe también a aquellas que tienen oportunidades como de gozar de una alta posición económica como de estudios universitarios. Según la misma fuente, el 21.9% de adolescentes utilizan los métodos modernos (Esterilización femenina o masculina 0%, píldora 3,9%, DIU 0,1%, inyecciones 8.1%, implantes 0%, condón masculino 15,1%, condón femenino 0,3%, métodos vaginales 0,3%, anticoncepción de emergencia 7,2%); mientras que el 17.4% utilizan los llamados tradicionales o naturales (abstinencia periódica 10.1%, retiro 12.7% y métodos folclóricos 0.8%) , cuando es sabido que tienen un alto nivel de falibilidad y reprimen el ejercicio libre de su sexualidad. El método moderno más usado es el condón masculino lo que indica que existe todavía un alto porcentaje de adolescentes mujeres que dejan su reproducción bajo control de sus parejas. Conocimiento de VIH/SIDA. • Del total de mujeres entrevistadas en la ENDES 2012, el 96,6% conoce o ha oído hablar del VIH/SIDA lo que implica una mejora de 2,4%, en relación con el año 2009 donde el porcentaje era de 94,2%. Este resultado corrobora que el acceso a la información ha mejorado con el tiempo y ha permitido que más mujeres estén informadas y tengan conocimiento sobre el tema. • En el año 2012, el 6,9% de mujeres entrevistadas manifestó que desconocía alguna forma de prevención de las dos formas consideradas (menor número de parejas sexuales o u o de parejas sexuales o uso del condón). En el año 2009, este porcentaje fue 5,7%. Con respecto a las mujeres que desconocen los aspectos relacionados con el VIH/ SIDA, se observa que según características seleccionadas, los menores porcentajes se ubicaron en aquellas mujeres con educación superior y con educación secundaria (0,1% y 0,9%, respectivamente). De igual manera en las que pertenecen a los quintiles de riqueza superior y cuarto (0,2% y 0,4%, respectivamente). En cambio, las mujeres entrevistadas que no tienen educación (27,1%) y, las que pertenecen al quintil inferior de riqueza (15,7%) constituyen el mayor porcentaje de mujeres que desconoce sobre el VIH/SIDA. • Según ámbito geográfico, Cajamarca fue el departamento donde se registró el mayor porcentaje de mujeres que respondieron desconocimiento sobre el VIH/ SIDA (12,0%), seguido por Huancavelica (11,2%) y La Libertad (9,7%); por región natural, la Sierra concentra a las mujeres que tienen menor conocimiento en este tema (8,1%); y por área de residencia, este porcentaje fue mayor en el área rural (10,8%). • Sobre el conocimiento de las formas específicas de evitar el VIH, el 83,0% de las mujeres respondió “limitar el número de parejas sexuales o mutua fidelidad”; con relación al año 2009 se aprecia un ligero incremento de 0,1%. Asimismo, el conocimiento sobre el uso del condón creció al pasar de 74,2%, en el año 2009 a 75,1% en el 2012.
  11. 11. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 20 21 Violencia física y sexual por parte de la pareja. El37,2%delasmujeresalgunavezunidasmanifestaronquefueronvíctimasdeviolencia física y sexual por parte de su esposo o compañero, como empujones, golpes, patadas, ataques o amenaza con cuchillo, pistola u otra arma y tener relaciones sexuales sin su consentimiento o realizar actos sexuales que ella no aprobaba; mayor ocurrencia fue en mujeres de 40 a 49 años de edad (42,0%, en promedio), divorciadas, separadas o viudas (56,8%), sin educación (42,1%) y con educación secundaria y primaria (39,4%, en promedio), situadas en el segundo quintil y en el quintil intermedio (42,4%, en promedio), en el área urbana (38,0%), Sierra (39,3%) y Selva (38,8%) y en los departamentos de Cusco y Apurímac (51,8% y 50,3%, respectivamente). Como forma de violencia física, las mujeres declararon que el esposo o compañero la empujó, sacudió o le tiró algo (29,7%), generalmente tenían entre 40 y 49 años de edad (34,2%, en promedio), divorciadas, separadas o viudas (47,6%), representando 1,7 veces al porcentaje de casadas o convivientes (26,9%), sin educación (32,4%); asimismo las mujeres con educación secundaria y primaria (30,9%, en promedio), ubicadas en el segundo quintil y quintil intermedio de riqueza (34,4% y 33,8%, respectivamente). El mayor porcentaje de esta forma de violencia se presentó en el ámbito urbano (30,9%); según región se observa porcentajes cas similares en la Sierra (31,1%), Resto Costa (30,1%) y Selva (30,0%). Su esposo o compañero la abofeteó o retorció el brazo es otra forma de violencia física declarada por las mujeres alguna vez unidas (23,3%), la mayor ocurrencia fue en mujeres de 45 a 49 años de edad (27,7%), divorciadas, separadas o viudas (41,1%), sin educación (29,2%), situadas en el segundo quintil y quintil intermedio de riqueza (27,2%, en promedio). Según ámbito geográfico, esta forma de violencia fue significativa tanto en el área rural como urbana (23,6% y 22,4%, respectivamente), Sierra y Selva (25,5% y 25,1%, correspondientemente) y en los departamentos de Cusco, Apurímac y Ayacucho (35,1%, 32,2% y 32,0%, respectivamente). Otras formas de violencia que podrían ser consideradas como peligrosas e incluso ocasionar la muerte es que su esposo o compañero la atacó, agredió con pistola, cuchillo u otra arma (1,7%), amenazó con un cuchillo, pistola u otra arma (2,6%) y trató de estrangularla o quemarla (3,7%), Entre las formas de violencia sexual, el 7,9% de las mujeres alguna vez unidas manifestaron que su esposo o compañero las obligó a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad, en su mayoría tenían de 40 a 49 años de edad (10,7%, en promedio), divorciadas, separadas o viudas (18,8%), 3,1 veces al porcentaje de casadas o convivientes (6,1%), sin educación (10,9%) y educación primaria (10,6%) y situadas en el segundo quintil de riqueza (10,5%). Esta situación fue casi similar en el área rural y urbana (8,6% y 7,6%, respectivamente), en la Sierra y Selva (9,2% y 8,2%, respectivamente) y en los departamentos de Cusco (18,1%), Apurímac (15,4%) y Ayacucho (14,8%). Otra forma de violencia sexual fue que su esposo o compañero la obligó a realizar actos sexuales que ella no aprueba (4,5%), siendo de mayor ocurrencia en aquellas mujeres de 40 a 44 años de edad (6,7%), divorciadas, separadas o viudas (11,4%), 3,4 veces a lo observado en casadas o convivientes (3,4%), sin educación y con educación primaria (5,7% y 5,1%, respectivamente), ubicadas en el segundo quintil de riqueza (5,8%); residentes en el área urbana (4,6%), en la Sierra y Selva (4,8% y 4,7%) y en los departamentos de e Cusco (9,0%), Ayacucho (8,4%) y Moquegua (7,5%). Violencia física ejercida por otra persona aparte de su actual o último esposo o compañero. El 16,0% de las mujeres entrevistadas declararon que habían sido maltratadas físicamente por otra persona aparte de su actual o último esposo o compañero, porcentaje reducido en 4,3% respecto al año 2009 que fue 20,3%. Esta experiencia fue manifestada con más frecuencia por las mujeres de 40 a 44 años de edad (17,2%) y de 25 a 29 años (17,1%), casadas o convivientes (16,6%) y divorciadas, separadas o viudas (16,1%), con educación superior y educación secundaria (17,7% y 17,2%, respectivamente) y ubicadas en el quintil intermedio de riqueza (18,3%). En mayor porcentaje fueron declaradas como personas agresoras, el padre y la madre (29,6% y 25,3%, respectivamente), generalmente, tenían de 15 a 19 años de edad (41,0% y 39,6% por ciento, correspondientemente), solteras (39,5% y 35,2% por ciento, respectivamente), con educación superior (34,1% y 31,9% por ciento) y área urbana (30,6% y 26,3% por ciento, correspondientemente). Según región natural, cuando el agresor fue el padre, el mayor porcentaje se observa en Resto Costa (31,4%) y cuando fue la madre, la mayor proporción se observa en Lima Metropolitana (28,6%). Más de la mitad de mujeres del departamento de Cajamarca mencionaron al padre como principal agresor (61,4%) y las mujeres de Piura mencionaron a la madre (32,7%). El 17,8% de las mujeres manifestaron que fueron agredidas por su ex-esposo o ex- compañero, en mayor porcentaje declararon mujeres de 45 a 49 años (33,2%), sin educación (38,2%), ubicadas en el quintil inferior (26,9%), del ámbito rural (21,6%), selva (29,4%) y en el departamento de San Martín (37,2%). El 27,6% de las mujeres entrevistadas mencionaron como personas que ejercieron violencia física aparte de su esposo o compañero a otras personas (familiar, pariente, amiga(o), empleador o alguien extraño; ocurrió generalmente en mujeres de 30 a 34 años de edad (34,7%), divorciadas, separadas o viudas (33,5%), sin educación (42,2%), ubicadas en el quintil inferior (36,3%), residentes en el área rural (32,4%), Sierra (34,7%), Lima Metropolitana (28,3%) y en los departamentos de Puno y Arequipa (47,7% y 38,2%, respectivamente). Búsqueda de ayuda en personas cercanas o en alguna institución El 41,5% de las mujeres agredidas buscó ayuda en personas cercanas y el 27,3% en alguna institución; comparado con el año 2009, la búsqueda de ayuda en alguna institución aumentó 11,2%. La búsqueda de ayuda en alguna institución fue más frecuente en mujeres de 45 a 49 años (33,3%) y de 35 a 39 años de edad (32,5% por ciento), divorciadas, separadas o viudas (41,9%) y del quintil intermedio de riqueza (30,3%). Según nivel educativo, no se observa marcadas diferencias, en todos los niveles el porcentaje se encuentra entre 25% y 29%.
  12. 12. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 22 23 Según ámbito geográfico, las mujeres del ámbito urbano mostraron mayor porcentaje en la búsqueda de ayuda en alguna institución (28,4%); residentes en la región Lima Metropolitana (28,8%), Resto Costa (28,3%) y en los departamentos de Apurímac y La Libertad (35,5%, en cada uno). La búsqueda de ayuda en personas cercanas fue más frecuente en mujeres de 25 a 29 años de edad (46,1%), divorciadas, separadas o viudas (43,5%), con educación secundaria y superior (41,6%, en ambos niveles); residentes en el ámbito rural (43,7%), región Sierra (43,2%), Resto Costa (42,6%) y en los departamentos d de Huánuco (55,4%) y Pasco (50,6%), Razones para no buscar ayuda cuando fueron maltratadas físicamente Las mujeres entrevistadas declararon las razones para no buscar ayuda cuando fueron agredidas físicamente, la mayoría manifestó “que no era necesario” (38,5%), generalmente, tenían de 30 a 34 y de 25 a 29 años de edad (42,6% y 40,3%, respectivamente), con educación superior (50,3%) y ubicadas en el quintil superior de riqueza (49,5%); mientras que el menor porcentaje fue en el quintil inferior (25,5%). Según ámbito geográfico, esta declaración fue mayor entre las residentes del área urbana (43,4%), Lima Metropolitana (50,7%) y departamento de Lima (47,2%), La Libertad (45,3%) y Lambayeque (42,9%); el menor porcentaje se observa en Apurímac (24,2%). Las otras razones mencionadas fueron “vergüenza” (17,1%), “no sabe a dónde ir”/no conoce servicios (13,0%), “miedo a que le pegara de nuevo a ella o a sus hijos (10,3%), “miedo de causarle un problema a la persona que le pegó (7,8%) y “ella tenía la culpa” (6,1%); en menor porcentaje respondieron “cosas de la vida” (0,8%), “miedo a la separación o divorcio” (2,6%) y “de nada sirve” (2,8%). El Feminicidio en el Perú: El Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público del Perú señala que en el período enero – junio 2012 se registraron un total de 36 mujeres víctimas de un feminicidio. El 91.7% de las víctimas lo fue de un feminicidio íntimo (33) y el 8.3% de uno no íntimo (3). Asimismo, se registraron 50 víctimas de un posible feminicidio. En el caso de los feminicidio íntimos, 30 víctimas murieron a manos de la pareja o ex pareja (90.9%) y 3 a manos de un familiar (9.1%). En el caso de los no íntimos, 2 víctimas murieron a manos de un conocido (66.7%) y 1 a manos de un desconocido que atacó sexualmente a la víctima (33.3%). Los departamentos de Madre de Dios (1.8), Junín (0.8), Tacna (0.6), Ayacucho (0.6) y Apurímac (0.5) registraron las tasas más altas de feminicidio por cada 100,000 habitantes mujeres a nivel nacional. Asimismo, los departamentos de Lima (0.2), Arequipa (0.2), Callao (0.2), Cusco (0.2) y Cajamarca (0.1) registró las tasas más bajas de feminicidio por cada 100,000 habitantes mujeres a nivel nacional. El 30.6% de los feminicidio (11) se reportó en el mes de marzo, el 19.4% (7) en el mes d abril y el 13.9% (5) en el mes de enero. Si se compara el porcentaje de personas muertas separadas por sexo, (A) tenemos que el 31% de mujeres (35) fue presuntamente asesinada por su pareja, ex pareja, familiar o conocido hombre, mientras que el 1.2% de los hombres (6) fue presuntamente asesinado por su pareja o ex pareja, familiar o conocida mujer. Asimismo, (B) el 29.2% de mujeres (33) fue presuntamente asesinada por su pareja, ex pareja o familiar hombre, mientras que el 0.8% de hombres (4) fue presuntamente asesinado por su pareja, ex pareja o familiar mujer. (C) en tercer lugar, el 26.5% de las víctimas mujeres (30) fue presuntamente asesinada por su pareja o ex pareja hombre, mientras que el 0.4% de hombres (2) murió presuntamente asesinado por su pareja o ex pareja mujer. Sobre los feminicidio registrados durante el período enero – junio 2012: El 52.8% de las víctimas tenía entre 25 y 34 años, el 19.4% tenía entre 18 y 24 años y el 19.4% tenía entre 35 y 44 años. El 75% de las víctimas tenía hijos. El 83.2% de las víctimas fue presuntamente asesinada por su pareja o ex pareja, el 8.3% por un familiar y el 5.6% por un conocido. El 50% de los presuntos victimarios tiene entre 25 y 34 años. Asimismo, el 2.8% se suicidó y el 11.1% intentó suicidarse luego de cometer el feminicidio. En cuanto a las políticas en salud sexual y reproductiva se puede observar que estas conciben la salud sexual solo desde su ángulo reproductivo, es decir evitar embarazos no deseados y no toman en cuenta la salud sexual en su sentido más amplio: “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; la cual no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud” (Definición de la Organización Mundial de la Salud). A esto se debe sumar el hecho de que son justamente los métodos de anticonceptivos dados gratuitamente por el Estado los que menos se han actualizado en el paso tiempo, la oferta de métodos dada por los establecimientos de salud continúa siendo la misma que hace años; ello podría explicar -conjuntamente con el desabastecimiento de métodos que se da en algunas oportunidades y las creencias culturales-, porque pese a las campañas muchas mujeres de bajos estratos económicos han decidido regresar al uso de métodos naturales – los que tienen un alto índice de falibilidad- en vez de optar por los métodos modernos que otorgan los establecimientos de salud del sector público. El acceso a una salud sexual y reproductiva de calidad como la atención a víctimas de violencia sigue siendo un beneficio de unos pocos, de aquellas que pueden pagar la atención en establecimientos privados –tanto de salud como servicios legales- y, comprar sin ninguna restricción la amplia gama de métodos anticonceptivos modernos incluyendo la Anticoncepción Oral de Emergencia AOE. Esta última prohibida en los establecimientos públicos por decisión del Tribunal Constitucional lo cual no sólo es una incoherencia jurídica, ética y moral sino que agudiza la brecha entre las mujeres que tienen los ingresos para adquirirlas en cualquier farmacia y las mujeres pobres que no cuentan con ingresos para hacerlo. Lo cual una vez más se demuestra que las mujeres pobres son las que sufren mayor nivel de desigualdad de género. Las cifras de acceso tanto a servicios de salud sexual como a la atención a víctimas de violencia de género demuestran una vez más la importancia de que tanto los establecimientos estatales como las propuestas de prevención y promoción de la
  13. 13. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 24 25 salud sexual que estos realizan como también las entidades privadas deben realizarse desde un enfoque de derechos como una estrategia orientada a atacar las causas que están a la base de la discriminación y desigualdad de las mujeres. En la medida que se continúe atacando las consecuencias vía programas orientados sólo a la promoción del uso de métodos, formas de evitar las infecciones de transmisión sexual o de atención en casos de sufrir situaciones de violencia no se avanzará en la medida que estas problemáticas de salud pública requieren. Este avance sólo se logrará si las mujeres asumen conscientemente que son sujetas de derechos y modifican su actitud de empoderamiento ante sus parejas. Este es el gran desafío que tienen que asumir las entidades del estado y las ONGs que trabajan en el campo de los derechos sexuales, reproductivos y a una vida sin violencia de las mujeres. 2.3 Sobre las zonas de intervención del proyecto El proyecto “De Mujer a Mujer: Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” se ejecutó de manera simultánea en las 11 provincias y distritos en las que está presente la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas”, específicamente en los distritos de: San Luis (Lima), Chincha Baja (Chincha), Moro (El Santa), El Porvenir (Trujillo), Pomalca (Chiclayo), Vinchos (Ayacucho), Santiago (Cusco), Ilave (El Collao), Mariano Melgar (Arequipa), La Banda de Shilcayo (San Martín) y Huallaga Ledoy (Bellavista). De acuerdo al Censo Poblacional realizado por el INEI en el año 2007, los 11 distritos de intervención tienen un total de 475 712 habitantes, el 2% de la población total del Perú, la cual es de 29’ 076 512 de habitantes. De este total de habitantes, el 49% de la población de las zonas de intervención son hombres y el 51% son mujeres. Los distritos con mayor número poblacional son los ubicados en la zona de la Costa con un total de 238 008 habitantes, con un total de 116 710 hombres y 121 298 mujeres. Los distritos ubicados en la Costa representan el 50% de la población total a intervenir, los distritos ubicados en la Sierra representan el 43% y los distritos ubicados en la selva el 7% respectivamente (Ver anexo 1). De acuerdo al INEI, de los 11 distritos donde se interviene, el 86% de la población vive en áreas denominadas urbanas y el 14% restante en áreas rurales. Comparado con el anterior cuadro, el distrito El Porvenir, el cual tiene la mayor población de los 11 distritos es también el distrito que tiene a toda su población ubicada en zonas urbanas, seguido por el distrito de San Luis en la provincia de Lima y el distrito de Mariano Melgar en la provincia de Arequipa. El distrito con mayor población en el área rural es el distrito de Vinchos, provincia de Ayacucho con el 96% de la población viviendo en el área rural, seguido por el distrito de Huallaga, provincia de Bellavista con el 67% de la población y el distrito de Ilave, provincia de El Collao con el 59% de la población respectivamente (Ver anexo 2). Estos datos –conjuntamente con los enunciados en el punto 2.2.- fueron esenciales para la ejecución del proyecto “De Mujer a Mujer: Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” ya que el contar con las características de la población, población diferenciada por sexos y zonas de residencia facilitó el diseño de una estrategia metodológica para poder acercarse a la población y sobretodo permitió priorizar determinadas acciones dependiendo de la zona donde se encontraba la población. 2.3.1 Acceso a educación en las zonas de intervención Con respecto al acceso a educación, según cifras obtenidas por el INEI en el Censo Poblacional 2007, en los 11 distritos donde se desarrolló el proyecto, existe una población de 448 847 personas que ya cuentan con la edad para saber leer y escribir, este número de personas corresponde al 94% de la población total de personas de los 11 distritos (anexo 3). En base a estas 448 847 personas, el 89% de la población sabe leer y escribir, mientras que el 11% restante no sabe. De este 11% de personas analfabetas, el 39% son hombres y el 61% son mujeres. Es necesario señalar que para el Estado una persona analfabeta es aquellaquenohaidoalcolegio,espaciodondeseaprendeaescribiryleer,loquesignifica que incluso una persona que solo curso el primer grado de primaria es considerada una persona que sabe leer y escribir pese a que en la mayoría de casos donde se aprende el español como segunda lengua, el primer grado de primaria no certifica que la persona sepa ya leer y escribir, por lo que se puede concluir que la tasa de analfabetismo es mucho más alta sobre todo en los sectores rurales y especialmente en las mujeres cuyo acceso a la educación en estas zonas está más restringido culturalmente que para los hombres. Sobre las cifras mostradas, se observa que el distrito con mayor tasa de analfabetismo es el distrito de Vinchos, región de Ayacucho y ubicado en la zona de la sierra peruana. En este distrito, el 33% de su población es analfabeta y el 66% de esta tasa está conformada por mujeres. Tanto en el caso de El Porvenir, región de La Libertad (11% de población analfabeta) y Santiago, región de Cusco (10% de analfabetos), las cifras de analfabetismo en mujeres son bastante altas siendo el 60% del total de analfabetos y el 62% para el caso de Santiago. De acuerdo al Censo Poblacional, el 13% de la población total de los 11 distritos de intervención son adolescentes entre los 12 y 17 años (un promedio de 60, 048 adolescentes). De este total y de acuerdo a cifras del INEI, el 74,5% de los y las adolescentes entre los 12 y 17 años asiste a las escuelas ubicadas en los 11 distritos. Al desagregar estos datos por sexo, se encuentra que existe un promedio de 30, 245 adolescentes hombres y 29, 803 adolescentes mujeres, de los cuales el 74,5% de hombres y el 74,5% de mujeres estudian. Es decir que existe un 25% de hombres y 25% de mujeres que no estudian pese a estar en la edad para hacerlo (anexo 4). De este total de 74,5% (44, 745 adolescentes), el 85% se encuentra en zonas urbanas y el 15% en zonas rurales. En las zonas urbanas existen 51, 132 adolescentes entre 12 a 17 años, de los cuales 38, 206 asisten a la escuela, esto significa que del total de adolescentes en áreas urbanas de los 11 distritos, el 25% de adolescentes no estudia. Para la zona rural en la cual hay un total de 8 916 adolescentes entre 12 y 17 años, 6 539 adolescentes estudian, ello se traduce en un 27% de adolescentes que no estudian. Esta cercanía entre el 25% de adolescentes en zonas urbanas y el 27% de adolescentes en zonas rurales que no estudian muestra que no necesariamente el vivir en zonas urbanas significa una mejora para los y las pobladoras, ni mucho menos significa un mejor acceso a un sistema educativo que abarque a toda la población que está en edad escolar, ello puede explicarse por múltiples factores sea desde el lado del sistema estatal que no logra hacer llegar la educación a las zonas más alejadas, por una limitación con
  14. 14. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 26 27 la lengua con la que se enseña y, por otro lado, desde las formas en cómo se concibe la educación que muchas veces para las familias pobres no es vista como algo provechoso al no ver beneficios en un tiempo inmediato, frente a condiciones que les exigen contar con la mayor cantidad de manos jóvenes disponibles en el hogar para generar ingresos y permitir la supervivencia de las familias. 2.3.2 Acceso a la salud en las zonas de intervención El nivel de salud, es el resultado de diversos factores sobre la población, incluye indicadores de perfil demográfico, características socio económicas, morbi-mortalidad, medio ambiente y salud ambiental, servicios de salud y recursos de salud; los cuales hacen referencia a la situación integral del sector, sus factores de riesgos y posibilidades de desarrollo. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas INEI, solo 175 511 personas entre hombres y mujeres de estos 11 distritos sí cuentan con seguro médico, este número de personas equivale al 37% total de la población; de este total, el 44% corresponde a las personas que cuentan con seguro de ESSALUD el cual es un seguro brindado a las personas que tienen un trabajo fijo, contando entre sus beneficios la posibilidad de incorporar sus cónyuges e hijos menos de edad. El 41% del total corresponde a personas que cuentan con el Seguro Integral de Salud SIS, brindado gratuitamente por el Estado a las personas en extrema pobreza y a la población de bajos ingresos o sin empleo a bajo costo; y, finalmente, el 15% corresponde a personas que cuentan con un seguro particular. La misma fuente señala que en los 11 distritos de intervención del presente proyecto, del total de 475, 712 habitantes, 300, 201 no tiene ningún seguro, es decir que el 63% de la población total no tiene acceso a ningún tipo de seguro de salud, lo que significa que más de la mitad de la población no recibe atención gratuita por parte del Estado o como parte de sus beneficios laborales. De este 63% de la población, el 49% son hombres y el 51% de mujeres sin seguro médico alguno (ver anexo 5). En cuanto al porcentaje de acceso diferenciada por sexos se tiene que hombres y mujeres que acceden a un sistema de salud, el 48% de las personas que cuentan con el SIS o con el seguro de ESSALUD son hombres y el 52% mujeres. Para el caso específico del SIS de las 72 534 personas que cuentan con este sistema integral de salud, el 53% de este total está conformado por mujeres. El hecho que las mujeres sean más del 50% de la población que cuenta con seguro no corresponde necesariamente a un tema de independencia económica y de derechos laborales sino que corresponde a políticas propias del Estado, para el caso del SIS, que prioriza a las mujeres y a sus hijos y en el caso de ESSALUD, se da que muchas de las mujeres que cuentan con este seguro lo hacen por ser esposa o conviviente de un hombre que cuenta con un trabajo estable más no porque sea ella quien trabaje y tenga esos derechos laborales. Al comparar la situación de los 11 distritos, encontramos que es, sobre todo en los distritos que cuentan con población en zonas rurales con alta tasa de pobreza y con nivel educativo bajo, donde se encuentran la mayor cantidad de personas que no cuentan con algún tipo de seguro de salud, tal es el caso de Ilave, región de Puno, en el cual el 78% de su población no cuenta con seguro alguno, seguido por el distrito de El Porvenir, región La Libertad, en el cual el 70% de la población no tiene seguro; en los demás distritos, el porcentaje de personas que no cuentan con seguro está del 40% a más del total de la población. Obviamente, las cifras de acceso a un seguro siguen siendo bastante bajas y reflejan la situación de pobreza de estos 11 distritos sumado al hecho de que muchas veces el contar con un seguro no garantiza acceder a un sistema de salud de calidad y con personal médico que pueda atender las necesidades y demandas de la población, sobre todo en el caso de distritos alejados o en los cuales su población se encuentra ubicada en áreas rurales, en estos casos son menos los médicos y es el personal técnico quien acepta trabajar en las zonas por la lejanía, limitado acceso entre otros lo que ocasiona que el acceso de parte de la población a un servicio de salud no sea considerado prioritario y se prefiera confiar su salud en personas de la población, muchas de ellas sin preparación. 2.4 Los enfoques y apuestas estratégicas de CENDIPP CENDIPP, Centro de Investigación y Promoción Popular, es una asociación civil sin fines de lucro, conformada por profesionales y técnicos -mujeres y varones- que comparten una visión de desarrollo humano con equidad de género. En esta perspectiva, contribuye a que las mujeres se empoderen, ejerzan sus derechos y sostengan relaciones de equidad en todas las esferas y ámbitos de sus vidas. Para ello, desarrolla sus capacidades y actitudes de empoderamiento, garantizando su participación efectiva en los procesos de toma de decisiones a nivel de pareja, de los espacios asociativos y en los procesos participativos locales, regionales y nacionales. Contribuye a que las mujeres –de todas las edades- ejerzan sus derechos, así como que participen con efectividad en los diferentes procesos ciudadanos y políticos y realicen acciones de vigilancia y control ciudadano, en la perspectiva de modificar sus condiciones sociales, políticas y económicas y, fundamentalmente, su posición de poder en la sociedad y en la relación ante el Estado. Desde 1977 ejecuta proyectos de desarrollo en sectores populares en la ciudad de Lima y otras provincias del país, tanto en zonas urbanas como rurales. Mediante la sistematización, ha ido perfilando sus estrategias de actuación prioritariamente con las mujeres y las organizaciones sociales, los gobiernos locales y otras entidades públicas y el sector no gubernamental y espacios de articulación a nivel nacional, regional y locales. Con el objetivo de optimizar y elevar el impacto de su actuación, CENDIPP participa en espacios interinstitucionales convocados por diferentes entidades estatales y privadas en los ámbitos nacionales, regionales y locales, esto permite además establecer y consolidar sinergias institucionales que coadyuvan a lograr mejores efectos y resultados de la intervención institucional. El CENDIPP ha priorizado 4 derechos fundamentales de las mujeres: 1) Derecho a una vida libre de violencia; 2) Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos; 3) Derechos Económicos; y, 4) Derechos Ciudadanos y Políticos.
  15. 15. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 28 29 CENDIPP tiene como visión y misión institucional: Visión: Las mujeres de sectores populares -rurales y urbano-marginales- se empoderan, ejercen sus derechos y sostienen relaciones de equidad en todas las esferas y ámbitos de sus vidas. Misión: Institución multidisciplinaria especializada en propuestas de desarrollo con enfoque de género orientadas a modificar las condiciones de vida y posición de poder, social, política y económica de las mujeres de sectores populares (CENDIPP 2013:28). Siendo los objetivos estratégicos de la institución los siguientes: a) Las mujeres frenan o denuncian situaciones de violencia y acceden a servicios de calidad para atender su problemática de violencia de género. b) Las mujeres reconocen su derecho a sentir placer, evitan embarazos no deseados y ETS y VIH/SIDA, accediendo a servicios de calidad. c) Las microempresas conducidas por mujeres crecen, se asocian, articulan a las cadenas productivas y actúan con responsabilidad ambiental y participan con propuestas en los procesos participativos accediendo a servicios públicos de calidad. d) Se promueve la incorporación del enfoque de género en las políticas y programas de las entidades públicas participantes, quienes ofrecen programas y servicios de calidad. CENDIPP, tiene como sujetos de trabajo a las poblaciones más vulnerables priorizando aLASMUJERESDESECTORESPOPULAESdetodaslasedades, porsudoble situación de discriminación, marginación y de desigualdad por su condición ECONOMICA y de GENERO. Esta priorización no excluye el trabajo con varones o con familias, en tanto los cambios haciaelempoderamientodelamujerylaequidaddegénerorequierenlatransformación de mentalidades, actitudes y comportamientos de ambos géneros. Se trata de convertir a los hombres en aliados en la “causa por la equidad entre los géneros”, haciéndolos reflexionar sobre como ejercen sus masculinidades y las relaciones de género y sensibilizándolos para que ellos modifiquen sus formas de percibirse, percibir a las mujeres y las relaciones de género buscando la igualdad y equidad. El proyecto III. “de mujer a mujer: estrategia de empoderamiento de las mujeres”
  16. 16. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 30 31 3.1. El Punto de Partida Antes de iniciar el proceso de ejecución del Proyecto “De Mujer a Mujer: Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres”, el CENDIPP conjuntamente con la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas”, con el apoyo solidario del Gobierno de Luxemburgo y ENG BRECK LATAINAMERIKA (“Un puente con América Latina”), habían logrado: • La constitución jurídica de la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” en el año 1998. • La constitución de 11 Sedes Provinciales, como personas jurídicas, en: Lima, Chincha, Chimbote, Trujillo, Chiclayo, Ayacucho, Cusco, Ilave, Arequipa, Tarapoto y Bellavista. • La aprobación de la normatividad necesaria como: estatuto, reglamento, documento de política institucional, agenda institucional cuyos fines y objetivos están vinculado a la promoción de los derechos de las mujeres y la equidad entre los géneros. • La consolidación organizativa y democrática de la CN Micaela Bastidas a nivel nacional y a nivel de las sedes provinciales. • El desarrollo de las capacidades de concertación y negociación política de las dirigentas, integrantes y promotoras de la CN Micaela Bastidas. • La negociación de las agendas de las mujeres en las 11 provincias con las autoridades locales y regionales negociando y logrando la aprobación de perfiles de proyectos de inversión pública a favor de las mujeres y la equidad entre los géneros. • La formación y especialización de 320 Promotoras quienes han elevado su nivel de manejo de los derechos sexuales, derechos reproductivos y a una vida sin violencia articulados a los enfoques de género y de derechos, participando activamente en los procesos planificación, ejecución, seguimiento y evaluación de los proyectos. • El incremento de conocimientos en la población beneficiaria –por actuación de las promotoras de la CN Micaela Bastidas- (70% de mujeres y 30% de varones, adultos/ as y adolescentes- sobre los métodos para prevenir un embarazo no deseado, las formas de contagio y prevención de las ETS y el VIH/SIDA; los mecanismos, instituciones y procedimientos para denunciar casos de abuso sexual a menores y de violencia familiar, con énfasis en las mujeres. • La negociación y aprobación de Planes Locales de Igualdad de Oportunidades para Mujeres y Varones. • La creación de 11 Mesas de Género o similares a nivel Local con participación de organizaciones de mujeres y entidades de los sectores públicos y privados que intervienen en el campo de la promoción de los derechos de las mujeres. Si bien existían avances importantes era necesario continuar el trabajo con esta organización de mujeres en la medida que se requería fortalecer las capacidades institucionales y el empoderamiento de la Central Nacional de Mujeres Populares del Perú, sus 11 sedes provinciales y otras organizaciones sociales de mujeres, para una efectiva participación ciudadana y política y en los campos de la prevención y vigilancia ciudadana la salud sexual y reproductiva y la prevención de la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar, para mediante la concertación de esfuerzos y recursos interinstitucionales avanzar en procesos de concientización de las mujeres, el estado y la sociedad en general para que se asuman que LOS DERECHOS SEXUALES, REPRODUCTIVOS, A UNA VIDA SIN VIOLENCIA y LOS DERECHOS CIUDADANOS Y POLITICOS de las mujeres como derechos humanos. Para ello, era necesario incidir en: • El fortalecimiento de la capacidad institucional de la Central Nacional Micaela Bastidas, para mediante su actuación en salud sexual y reproductiva, en prevención de violencia familiar y en participación ciudadana y política, reforzar su proceso interno y su reconocimiento y legitimidad ante la sociedad y el estado, para efectivizar su participación en los procesos de formulación de los Planes de Desarrollo Local Concertados y los Presupuestos Participativos de los 11 distritos, los que deberán contener las propuestas que se elaborarán durante el desarrollo del proyecto, así como ciudadanas o candidatas en los próximos procesos electorales. • La consolidación de alianzas estratégicas entre las 11 Sedes Provinciales de la CN Micaela Bastidas y las organizaciones sociales de base mujeres y otras de la sociedad civil, a través de las Mesas de Género a crearse, con el fin de consolidar grupos de presión para exigir a las Instituciones del Estado el cumplimiento de sus funciones y lograr que las propuestas elaboradas por las mujeres -durante el proceso de ejecución del proyecto- sean aprobadas por las Autoridades locales. • La especialización de dirigentas y promotoras de la CN Micaela Bastidas y de las diferentes organizaciones que participarán en el proyecto, con el objetivo de incrementarsu participación ciudadanaypolítica,asícomolaslabores de formación e información a otras mujeres para el ejercicio de sus derechos ciudadanos y políticos. • El desarrollo de actividades de formación/información y consejería dirigida a la población de los 11 distritos de intervención, con énfasis en mujeres y adolescentes -por ser grupos poblacionales de mayor vulnerabilidad- para incrementar los niveles de acceso a métodos de planificación familiar; prevenir la proliferación y/o incremento de las enfermedades de transmisión sexual y, fundamentalmente, el VIH/SIDA, prevenir la violencia familiar y potenciar la participación ciudadana y política de las mujeres y sus organizaciones. Esta priorización no excluye a los hombres en edad adulta. • La vigilancia ciudadana sobre la calidad y calidez de la atención en los Programas de Planificación Familiar y de Control de las ETS y el VIH/SIDA (PROCETS) de los establecimientos de salud y Defensorías Municipales del Niño y Adolescente de las 11 municipalidades de los distritos de intervención. 3.2. Zonas de Intervención del Proyecto. La ejecución del proyecto estuvo centrada, en San Luis, Chincha Baja, Moro, El Porvenir, Pomalca, Vinchos, Santiago, Mariano Melgar, Ilave, La Banda de Shilcayo y Huallaga, sobre los derechos de las mujeres y adolescentes en los campos de la salud sexual y reproductiva, la prevención de la violencia familiar y la efectiva participación ciudadana y política de las organizaciones de mujeres en los espacios de concertación y los procesos participativos del desarrollo local con equidad de género. 3.3. Objetivos del proyecto El objetivo del proyecto planteó: “Se ha incrementado el nivel de conocimientos de mujeresyhombressobre laimportanciadeejercersusderechossexuales,reproductivos,
  17. 17. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 32 33 a una vida sin violencia y ciudadanos y políticos, mediante una acción concertada entre la CN Micaela Bastidas, entidades públicas, privadas y sociales, contribuyendo fundamentalmente al empoderamiento de las mujeres”, este objetivo específico apuntaba al objetivo global de desarrollo: “Mejorar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, mediante el aumento del conocimiento de la población de San Luis, Chincha Baja, Moro, El Porvenir, Pomalca, Vinchos, Santiago, Mariano Melgar, Ilave, La Banda de Shilcayo y Huallaga sobre los derechos de las mujeres y adolescentes en los campos de la salud sexual y reproductiva, la prevención de la violencia familiar y la efectiva participación ciudadana y política de las organizaciones de mujeres en los espacios de concertación y los procesos participativos del desarrollo local con equidad de género”. El nivel de cumplimiento del objetivo específico: El proceso de sistematización permite concluir en que se ha cumplido con el objetivo específico propuesto en la medida que las fuentes de verificación certifican que se han cumplido los indicadores relacionados al incremento del conocimiento de mujeres y hombres sobre la importancia de ejercer sus derechos sexuales, reproductivos, a una vida sin violencia y ciudadanos y políticos y que la gran mayoría de acciones de información y de formación del proyecto se realizaron en una acción concertada especialistas de entidades públicas como de los establecimientos de salud, DEMUNAS, Centros de Emergencia Mujer, Policía Nacional, Fiscalías de Familia entre otras. Se evalúa que se ha contribuido al empoderamiento de las mujeres en tanto ellas ahora conocen que tienen derechos pero el trecho hacia el ejercicio de los mismos se evaluará en un largo plazo, en la medida que existen una serie de factores en contra como: el temor, la vergüenza, la culpa frente al ejercicio libre y pleno de su sexualidad; y, el miedo a la pérdida de la pareja en los casos que ellas comiencen a decidir por cuenta propia o a participar en los procesos de toma de decisiones sobre asuntos que las involucren a nivel pareja o de familia y, más aún, si se atreven a denunciar casos de violencia contra ellas o sus hijos. En el caso de las lideresas y promotoras como veremos más adelante existen significativos avances pero no exentos de los factores mencionados en el párrafo precedente, teniendo en cuenta además que es con ellas con quienes se trabaja de forma más sistemáticamente la importancia de ejercer sus derechos y para ello las estrategias de AUTOESTIMA, AUTONOMIA y EMPODERAMIENTO son fundamentales. 3.4. Resultados propuestos y logrados. Resultado 1: La Central Nacional “Micaela Bastidas” se fortalece institucional y estratégicamente participando, en alianza estratégica con otras organizaciones y espacios locales, en los procesos participativos en las 11 provincias de intervención, logrando la aprobación de Planes Municipales o Regionales de Igualdad entre Hombres y Mujeres y Proyectos Especiales Municipales o Regionales a favor de las Mujeres y la Equidad de Género. En este caso se logró la aprobación de los 8 Planes Locales de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres que proponía el proyecto, caso contrario ocurrió con la aprobación de los proyectos propuestos por las sedes provinciales en los presupuestos participativos, en tanto sólo lograron aprobarse 5 de ellos. Otro logro importante relacionado a este resultado es que las 11 sedes provinciales mediante la estrategia de vigilancia ciudadana lograron incrementar los niveles de calidad de los programas de planificación familiar, control de las infecciones de transmisión sexual y de las DEMUNAS municipales. Resultado 2: Las Mesas de Género y similares promovidas por las 11 sedes provinciales de la Central Nacional Micaela Bastidas, en alianza estratégica con las diversas organizaciones de mujeres y otras organizaciones sociales en cada zona, logran la aprobación y asignación de presupuesto participativo para por lo menos 8 proyectos dirigidos a la atención de los derechos de las mujeres y la equidad de género que se desprende de los Planes de Igualdad de Oportunidades para Mujeres y Varones. Para la aprobación de los 5 proyectos antes mencionados fue de vital importancia el que la Central Micaela Bastidas estableciera alianzas estratégicas con otros organizaciones de mujeres y las instituciones públicas y privadas que participan en las Mesas de Concertación de Género y similares, en la medida que al momento de presentar los proyectos ante los procesos de agentes participantes ya contaban con la legitimidad de que iban con el acuerdo de las municipalidades y las otras organizaciones que participaron en los referidos espacios de concertación de género. Resultado 3: 300 Promotoras de salud son capacitadas en temas de sexual y reproductiva y prevención de la violencia familiar para brindar sus conocimientos a la población femenina y masculina de las 11 zonas de intervención y 300 dirigentas, lideresas y promotoras son capacitadas en derechos ciudadanos y políticos para que estén aptas de capacitar a otras mujeres. Se logró elevar los niveles de manejo teórico y metodológico en las promotoras especializadas quienes realizaron las acciones de formación e información hacia la población beneficiaria del proyecto de forma autónoma, aunque en los procesos de evaluación conjunto CN Micaela Bastidas y el CENDIPP se identificaron una serie de debilidades y carencias que se procuraron superar durante el proceso de ejecución. Lo importante del caso es que las beneficiarias y beneficiarios de estas acciones al identificarse con las promotoras, sus lenguajes, sus formas y las estrategias metodológicas que replicaban sobre todo las mujeres expresaban si ella puede “hablar tan bonito y tener una vida mejor porque yo no”, es decir lograron una legitimidad importante por su seguridad en sí mismas, el conocimiento que transmitían y que esto era producto de la participación de las promotoras en diferentes acciones educativas y de la experiencia que tenían en el campo de la capacitación y consejería durante varios años porque esto ellas lo ponían de manifiesto cada vez que se daba la ocasión como una forma de que las mujeres que participan en estas acciones no se sientan mal, motivándolas a incorporarse y de hecho en el transcurso del tiempo –como se verá más adelante- se logró que mujeres que participaron en las charlas se sumarán a la labor preventiva de la CN Micaela Bastidas. Resultado 4: 220 000 habitantes de las 11 provincias de intervención: 154 000 mujeres y 66 000 hombres (70% de mujeres y 30% de hombres) son informados/as y sensibilizados/as en materia de salud sexual y reproductiva, prevención de violencia familiar y participación ciudadana y política.
  18. 18. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 34 35 Este resultado se cumplió mediante el desarrollo de campañas de difusión las que no sólo consideraron el reparto de folletos vinculados a los temas del proyecto sino que se realizaron en coordinación con entidades locales como las Municipalidades participantes, establecimientos de salud, DEMUNAS, Centros de Emergencia Mujer, Instituciones Educativas, entre otras, realizando dentro de estas acciones de consejería a efectos de elevar el impacto de las mismas. 3.5 Estrategias de intervención Para la ejecución del proyecto, CENDIPP planteó las siguientes estrategias de intervención: - Fortalecimiento de la capacidad institucional de la Central Nacional Micaela Bastidas, para que mediante su actuación en salud sexual y reproductiva, en prevención de violencia familiar y en participación ciudadana y política, reforzar su proceso interno y su reconocimiento y legitimidad ante la sociedad y el estado, para efectivizar su participación en los procesos de formulación de los Planes de Desarrollo Local Concertados y los Presupuestos Participativos de los 11 distritos, los que deberán contener las propuestas que se elaborarán durante el desarrollo del proyecto, así como ciudadanas o candidatas en los próximos procesos electorales. - La consolidación de alianzas estratégicas entre las 11 Sedes Provinciales de la CN Micaela Bastidas y las organizaciones sociales de base de mujeres y otras de la sociedad civil, a través de las Mesas de Género a crearse, con el fin de consolidar grupos de presión para exigir a las Instituciones del Estado el cumplimiento de sus funciones y lograr que las propuestas elaboradas por las mujeres -durante el proceso de ejecución del proyecto- sean aprobadas por las Autoridades locales. - La especialización de dirigentas y promotoras de la CN Micaela Bastidas y de las diferentes organizaciones que participarán en el proyecto, con el objetivo de incrementarsu participación ciudadanaypolítica,asícomolaslabores de formación e información a otras mujeres para el ejercicio de sus derechos ciudadanos y políticos. - La actualización de las promotoras de Salud Sexual y Reproductiva y de Prevención deViolenciaFamiliar,provenientesdelaCNMicaelaBastidasyotrasorganizaciones sociales de base de mujeres de los 11 distritos; y, del personal directivo, docente y de tutoría de los centros educativos. - El desarrollo de actividades de formación/información y consejería dirigida a la población de los 11 distritos de intervención, con énfasis en mujeres y adolescentes -por ser grupos poblacionales de mayor vulnerabilidad- para incrementar los niveles de acceso a métodos de planificación familiar; prevenir la proliferación y/o incremento de las enfermedades de transmisión sexual y, fundamentalmente, el VIH/SIDA, prevenir la violencia familiar y potenciar la participación ciudadana y política de las mujeres y sus organizaciones. Esta priorización no excluye a los hombres en edad adulta. Esta labor será acompañada de folletos para lograr que las ideas fuerza sean asumidos y el efecto multiplicador esperado. - La vigilancia ciudadana sobre la calidad y calidez de la atención en los Programas de Planificación Familiar y de Control de las ETS y el VIH/SIDA (PROCETS) de establecimientos de salud de los 11 distritos de intervención. - La aplicación de las propuestas metodológicas elaboradas durante el desarrollo del Proyecto de Prevención de las ETS y el VIH/SIDA y del Embarazo Adolescente en el Distrito de El Agustino” y el de “Incidencia en Políticas Locales para Fortalecer el Ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos en el Distrito de El Agustino, ambos apoyados por el Fondo Vasco de Cooperación al Desarrollo FOCAD, MEDICUS MUNDI GIPUZKOA y MEDICUS MUNDI ALAVA, a efectos de lograr el ser replicados en otros centros educativos seleccionados. El presente documento pretende medir el Impacto de la labor preventiva en la vida y relaciones de las promotoras de salud a través de un acercamiento a las percepciones que tienen sobre su labor como promotoras, la relación con sus parejas, la valoración de las comunidades y la presencia del Estado en la promoción de estos derechos. Sistematizar este aspecto de la experiencia desarrollada permite “un acercamiento hacia el trabajo que realizan las promotoras a fin de conocer de cerca las limitaciones que esta labor tiene y plantear nuevos retos en el trabajo con estas mujeres”.
  19. 19. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 36 37 Impacto de la labor IV. preventiva en la vida y relaciones de las promotoras de salud.
  20. 20. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 38 39 4.1 La Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” Las promotoras de salud así como las promotoras legales son resultado en su mayoría de iniciativas de las mujeres organizadas en las organizaciones sociales de base, apoyadas por ONGs que las han capacitado, para que puedan desarrollar roles activos no solo en el eje alimenticio sino también en el plano social ligado al trabajo con otras mujeres para informarlas sobre sus derechos como mujeres, para prevenir la violencia en el hogar y brindarles información sobre métodos anticonceptivos, planificación familiar, entre otros contenidos. Cecilia Blondet y Carolina Trivelli en el documento “Cucharas en alto: del asistencialismo al desarrollo local” muestra que a la par de la organización de las mujeres para cocinar, poner turnos para preparar la leche, etc. Existieron programas que buscaban capacitarlas en el desarrollo de habilidades, es así como las mujeres de las organizaciones sociales fueron capacitadas por distintas organizaciones no gubernamentales, grupos feministas y parroquias en talleres enfocados exclusivamente en las mujeres de sectores populares (Blondet 2004:41) La Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” conocida como “Las Micaelas” surge en este contexto en el cual mujeres ex lideresas de organizaciones de base se reúnen para conformar una central de mujeres que busque defender y promover los derechos de las mujeres haciendo especial énfasis en los derechos sexuales y reproductivos y la prevención de la violencia familiar. Esta central fue creada en el año 1998 y está conformada por 132 lideresas asociadas (ex integrantes de organizaciones de base: vasos de leche, clubes de madres y comedores populares autogestionarios) y desde aquel entonces se han formado y especializado como promotoras y junto a otras 198 lideresas que se han incorporado en el proceso de ejecución de diversos proyectos, conforman el total (330) de promotoras de salud sexual, reproductiva y de prevención de violencia contra las mujeres que han participado en el proyecto que se sistematiza. En la actualidad, está presente en 11 lugares a nivel nacional: Lima, Chincha, Chimbote, Trujillo, Chiclayo, Ayacucho, Arequipa, Ilave, Cusco, Tarapoto y Bellavista. La creación de esta central fue apoyada por la ONG Centro de Investigación y Promoción Popular (CENDIPP) quien junto con el apoyo solidario de ENG Breck Mat Latainamerika y el Gobierno de Luxemburgo, brindaron asesoría y acompañaron el proceso de formación de la central. A lo largo de la relación CENDIPP ha implementado una estrategia y metodología orientada hacia la formación y especialización de las lideresas de la Central Nacional Micaela Bastidas y de otras organizaciones sociales de mujeres de las provincias antes mencionadas, habiendo logrado una intervención eficiente en las temáticas de salud sexual y reproductiva y de prevención de violencia contra las mujeres en el ámbito familiar, tanto a nivel de la formación de otras mujeres y adolescentes como en acciones de difusión y en la estrategia de vigilancia ciudadana a servicios públicos vinculados a los dos ejes antes mencionados. Se ha incidido en que su labor se realice en estrecha coordinación y trabajo conjunto con autoridades ediles, así como con funcionarios y funcionarias de las instancias locales del gobierno central como de los gobiernos regionales, con énfasis en los sectores de Salud, Educación, de La Mujer y Poblaciones Vulnerables, el Ministerio del Interior (Policía Nacional del Perú) y las Fiscalías de la Familia. Especial mención merece la participación de sus lideresas en espacios participativos del desarrollo local y regional, así como en una serie de espacios locales, regionales y nacionales vinculados a los derechos de la Mujer y la equidad de Género, como la Red de Promoción de la Mujer, Foro Salud, Grupo Impulsor por la Igualdad Real, eventos organizados por la Mesa de Vigilancia de los Derechos Sexuales y Reproductivos, entre otros. Actualmente, CENDIPP continúa trabajando con la Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas” en el desarrollo de proyectos enfocados en la difusión y promoción de los derechos sexuales, reproductivos, el derecho a una vida sin violencia, derechos económicos, de participación ciudadana y política todos ellos enfocados al empoderamiento de las mujeres, así como el trabajo directo con autoridades de la comunidad a fin de lograr acciones de incidencia política en los temas mencionados. 4.2 Características de las promotoras entrevistadas Las promotoras que forman parte de este estudio están entre los 19 y 65 años de edad, del total de 44 entrevistas realizadas a nivel nacional en las 11 sedes de la Central Nacional “Micaela Bastidas”, el 52% de las mujeres entrevistadas se encuentra entre los 50 a 65 años, el 30% entre los 35 a 49 años y el 18% entre los 19 a 34 años. Del universo de entrevistas, solo una fue realizada a un hombre promotor que pertenece a la Central Nacional “Micaela Bastidas”. Con respecto a la lengua materna, del total de entrevistadas, 8 de ellas tenían como lengua materna el quechua y otras 4 el aymara, las 32 mujeres restantes tenían como lengua materna el español. Con relación al número de hijos, la mayoría de mujeres tienen un promedio de 3 hijos, las mujeres promotoras más jóvenes en promedio tienen 1 hijo, del total de mujeres entrevistadas que tienen hijos 17 son separadas de sus parejas, 10 de ellas viven ahora con una nueva pareja y 7 son madres solteras, 22 de ellas son casadas o convivientes. El factor económico, la situación de pobreza, que en algunos casos fue extrema, es algo que marca la vida de estas mujeres cuando fueron niñas y estas situaciones también exigieron en ellas asumir determinadas responsabilidades al interior del hogar así como sacrificar, en algunos casos, sus deseos de ser profesionales. Todas las mujeres entrevistadas anhelaban terminar el colegio, estudiar una carrera y ser profesionales pero por las condiciones económicas aún más duras debido a que la única forma de subsistencia de sus padres y madres era el trabajo en la chacra, muchas de ellas tuvieron que sacrificar ese deseo. A ello se le suma la cantidad de hermanos que cada una de estas mujeres tenía que en promedio era de 5 cada una y se suma también el hecho de que muchas de ellas solo tenían a su madre como sustento del hogar ya que el padre las había abandonado.
  21. 21. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 40 41 Al respecto, las mujeres entrevistadas dicen: “Yo quería ser enfermera en Lima estaba entrando a Cayetano Heredia, yo salí cuando iba a hacer el SERUM, mi mamá se enfermó gravemente, la operaron, me vine a Tarapoto, no había para pagar la pensión, me aplasté, y luego entre aquí a pedagogía, de esa manera he sido profesora, sino enfermera hubiera sido” (Promotora, 58 años- Banda de Shilcayo) “Yo tenía varias metas pero mi mamá falleció y se me truncaron todas esas metas que yo tenía. Claro que yo llegué a estudiar inyectables y primeros auxilios y esa fue la única carrera técnica que pude tener. Yo pensé en cosas mejores pero me enamoré y estoy aquí en Los Claveles” (Promotora, 52 años- Chincha Baja) Frente a la situación de pobreza que vivían en sus hogares, son sobre todo las mujeres entrevistadas, que eran las hermanas mayores, las que fueron las primeras en ser “sacrificadas” ante la falta de dinero, ello implicó que se vean obligadas a dejar los estudios para empezar a trabajar en la chacra o en todo caso migrar a Lima para conseguir dinero. Son en las zonas rurales donde se encontraron la mayor cantidad de promotoras entrevistadas que señalaron que no culminaron sus estudios porque sus padres no creían que era importante para ellas estudiar sino dedicarse al cuidado del hogar, muestra de ello es que del total de mujeres entrevistadas, 3 de ellas son analfabetas. “Cuando era niña siempre carecíamos de economía, mi mamá no tenía dinero y yo quería estudiar pero no pude así estudiar, lo he dejado y me he ido a trabajar, ya no podía estudiar más. Me he dedicado a trabajar, me he ido a Lima, he cuidado niñitos así nomás, no he estudiado. Estuve en Lima trabajando un año y regresé porque mi mamá siempre me llamaba llorando y por mi mamá me he regresado” (Promotora, 28 años- Vinchos) “Estudie primaria nomás, secundaria ya no he entrado, me quedé en 1ª de secundaria. Deje de estudiar porque antes, mi papá estaba enfermo y mi mamá se entera que había tenido otro compromiso, como yo tenía hermanastras, mi papá me decía que ellas me podían quitar esos papeles de su huerto, así que me dijo cásate primero” (Promotora, 46 años- Ilave) “Cuando era pequeña tenía el sueño de ser abogada para meter a todos los delincuentes, violadores y asesinos a la cárcel, cuando fui creciendo quise ser policía porque quería que me obedezcan, que me hagan caso, quería ser yo la ley pero a medida que fui creciendo fui viendo la realidad, la economía no nos alcanzaba” (Promotora, 21 años – Chincha Baja) Tanto en zonas urbanas como en zonas rurales, los testimonios coinciden en señalar que son las situaciones de pobreza las que obligan a que ellas dejen los estudios sea de primaria o secundaria y la diferencia de edad entre los grupos de mujeres no significa un cambio en la situación de los hogares, del total de promotoras entrevistadas solo 8 tienen una carrera técnica y solo 3 han tenido estudios universitarios o están en la universidad. Del grupo de mujeres promotoras jóvenes, solo una de ellas se está preparando para la universidad, las 7 restantes son ya madres de familia y han terminado como máximo secundaria. Las promotoras que accedieron a educación superior fue debido a que ellas eran en su mayoría las hermanas menores y son los hermanos y hermanas mayores los que apoyan la educación de la hermana, las mujeres entrevistadas señalan que a comparación de sus hermanos que no pudieron acabar secundaria o primaria, ellas si la tuvieron. “Yo empecé a trabajar desde los 12 años en todo lo del campo pero he estudiado, me ha hecho estudiar mi madre, mi hermano, todos me han educado y en esa parte terminé mis estudios, estudié secretariado y he empezado a trabajar” (Promotora, 32 años – El Porvenir) El acceso a educación, la edad, el número de hijos y el hecho de tener o no pareja son factores que influencian la forma en cómo las mujeres entrevistadas asumen el rol de promotoras que desarrollan y marcan los procesos de acercamiento a las charlas y el compromiso que asumen en la Central Nacional “Micaela Bastidas”. Estas ideas serán desarrolladas en las siguientes líneas. 4.3. Acercamiento de las mujeres a la labor de promotora Las mujeres entrevistadas tienen en promedio 5 años participando como promotoras, un buen grupo de ellas han sido socias fundadoras de la Central Nacional “Micaela Bastidas” y han sido las responsables de formar y fortalecer el trabajo de las mujeres en las sedes. Es así como un grupo de 10 promotoras tienen más de 10 años participando en las Micaelas. En el caso de las mujeres jóvenes, ellas tienen un promedio de 2 años participando activamente como promotoras, en un principio ellas asistían solo como oyentes a las charlas organizadas por la Central Nacional “Micaela Bastidas”, estas charlas buscaban conversar con las mujeres sobre planificación familiar, prevención de las Enfermedades de transmisión sexual y prevención de la violencia haciendo énfasis en la importancia de la autoestima y empoderamiento para así evitar el ser agredidas por sus parejas. El primer acercamiento de las mujeres a la labor de promotoras fue a través de una invitación a participar de charlas, hecha a través de otras promotoras que tenían más tiempo participando en las Micaelas. La invitación se hacía a través de las organizaciones de base (comedores populares, vaso de leche o clubes de madres) ya que muchas de las presidentas de las organizaciones de base en los distritos donde trabaja la Central Nacional “Micaela Bastidas” también tienen cargos o han tenido cargos en las organizaciones de su distrito y, por ende, tienen contacto con las socias a quienes invitan a las charlas y capacitaciones.
  22. 22. Sistematización del Proyecto “De Mujer a Mujer: Una Estrategia de Empoderamiento de las Mujeres” Impacto de la Labor de Prevención en la Vida y Relaciones de las Promotoras 42 43 “Había una capacitación del club de madres, de vasos de leches que asisten ahí, ahí he estado la primera vez, me han invitado, he ido como invitada, me han animado porque me ha gustado, me han hablado del derecho de la mujer, de la violencia, todo eso me han hablado, poco a poco eso me ha gustado” (Promotora, 44 años – Chimbote) “La presidenta de la sede me invitó y comencé a ir a las charlas y me gustó más porque como era algo de lo que yo ya había aprendido, entonces yo dije como yo ya había tenido un caso así por qué yo no enseñarle a las otras mujeres lo que yo había vivido” (Promotora, 52 años – San Luis) Del total de entrevistadas, un promedio de 20 tenía experiencia previa de participación en organizaciones de base, algunas como socias y otras ocupando cargos dirigenciales, un segundo ámbito de participación eran los espacios vecinales o juntas vecinales. La participación en estos espacios es importante debido a que fue más fácil para ellas poder participar en un espacio como la Central “Micaela Bastidas” y para aquellas que tenían experiencia como dirigentas les fue más fácil poder organizar reuniones o saber cómo manejarse en público. “Bueno me invitaron, y como ya tenía un poco de conocimiento, porque me iba al municipio por presupuesto participativo, el vaso de leche y me conocían, ahí nos invitaban a charlas sobre la mujer, todo eso nos invitaban, entonces yo iba aumentando mis conocimientos porque yo no sabía, yo era dirigente pero no sabía sobre nuestros derechos” (Promotora, 56 años – El Porvenir) “Aquí en Los Claveles sí he participado de otras organizaciones, soy una de las principales organizadoras del vaso de leche porque acá cuando yo vine no había nada, no teníamos luz, este pueblito no existía, como se puede decir no era reconocido ni en Chincha Baja ni en el Carmen, ahí es donde conozco a una socia de las Micaelas y me invita a participar de las charlas” (Promotora, 52 años – Chincha Baja) Las reacciones frente a este primer acercamiento a las charlas sobre salud sexual y reproductiva y prevención de la violencia por parte de las mujeres entrevistadas coinciden en el hecho de que sintieron vergüenza al escuchar sobre estos temas tan abiertamente, señalan que fue difícil debido a que las charlas desarrolladas tocaban temas que normalmente no se hablaban en sus hogares ni mucho menos en público y delante de tantas personas. La socióloga Patricia Oliart en el texto “Dominación social y autoestima femenina en las clases populares” señala que una forma primaria de someter a las mujeres tiene que ver con la relación de ellas con su propio cuerpo y el control sobre su apariencia física. Un hecho frecuentemente observado por quienes han indagado por la sexualidad en las clases populares es la resistencia de las mujeres a hablar de su vida íntima, o bien, el impulso de hablar de ella como algo desagradable (Oliart 1991: 6). Pareciera que una elaborada combinación de desinformación y represión convierte la posibilidad de placer en vivencias de miedo, conformidad y sufrimiento, o por lo menos, instruye a las mujeres en que ese es el tono que deben adoptar al referirse a su vida sexual. La sexualidad, entendida cómo la forma en cómo los hombres y las mujeres como sujetos se sienten, se comportan a partir de su sexo y su orientación del deseo sexual en la sociedad en la que se encuentran (La Rosa 1995: 78) había estado vetada en la vida de estas mujeres y cubierta de prejuicios, al respecto señalan: “Con algunas señoras ha sido difícil hablar porque algunas señoras tenían vergüenza de hablar de sus partes, vergüenza, se agachaban, algunas se iban, después de ahí seguía la capacitación, dando las charlas y había más confianza y ya no tenían vergüenza de hablar, hablaban ya” (Promotora, 33 años – Huallaga Ledoy). “No fue fácil para mí hablar sobre salud sexual, porque yo estaba acostumbrada a no hablar, “eso no se habla” me decía mi mamá, nunca hay que hablar, las mujeres que hablan eso son sucias mujeres, no hay que hablar de eso me han dicho, así me han acostumbrado” (Promotora, 28 años - Vinchos). Las dos mujeres entrevistadas más jóvenes son las que señalan que no sintieron vergüenza de escuchar hablar sobre sexualidad en las charlas debido a que ya en el colegio les habían hablado sobre el tema: “Para mí ha sido fácil hablar de salud sexual y reproductiva porque ya en el colegio nos han hablado pero algunas señoras tenían vergüenza de escuchar qué cosa se dice pene o qué cosa se dice vagina, de eso tenían miedo, vergüenza ¿no? Porque antes no le explicaban de eso, ahora recién que aparece eso por eso tienen vergüenza” (Irma, 23 años - Vinchos). El acercamiento a las charlas se convirtió en un espacio en el que pudieron hablar con otras mujeres sobre cómo cuidarse, planificar el número de hijos, prevenir casos de violencia; aquellas mujeres que no habían hablado sobre sexualidad en sus casas, encontraron en los talleres los espacios para informarse. “Yo no soy una mujer criada a la antigua, a la antigua que era tabú, después que falleció mi mamá es que papá no habla, hermanos no hablan y es un poco difícil porque si hubiera sabido de métodos, hubiera tenido más cuidado, de repente en este momento no tendría a mi hijo, tendría otras cosas pero me fue más difícil conocer la realidad, que habían esas cosas y yo no las sabía” (Promotora, 21 años- Chincha Baja)

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