software Libre

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  1. 1. Universidad Rey Juan Carlos Escuela Superior de Ciencias Experimentales y Tecnolog´ ıa Departamento de Inform´tica, Estad´ a ıstica y Telem´tica a Sobre software libre Compilaci´n de ensayos sobre software libre o Grupo de Sistemas y Comunicaciones Editores: Vicente Matell´n Olivera a Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Pedro de las Heras Quir´s o Gregorio Robles Mart´ınez
  2. 2. Resumen “Sobre software libre” “Sobre software libre” re´ne casi una treintena de ensayos sobre temas de u candente actualidad relacionados con el software libre (del cual Linux es su ex- ponente m´s conocido). Los ensayos que el lector encontrar´ est´n divididos a a a en bloques tem´ticos que van desde la propiedad intelectual o las cuestiones a econ´micas y sociales de este modelo hasta su uso en la educaci´n y las adminis- o o traciones p´blicas, pasando por alguno que repasa la historia del software libre u en los ultimos a˜os y los problemas que tiene que enfocar en un futuro pr´ximo ´ n o como es el caso de las patentes de programaci´n. La obra incluye adem´s una o a serie de art´ ıculos calificados como seminales dentro del mundo del software libre y firmados por Richard Stallman, uno de los grandes gur´s del movimiento del u software libre. ´ Este es un libro pensado para un p´blico objetivo muy amplio, no espec´ u ıfica- mente inform´ticos, sino tambi´n abogados, economistas, universitarios en gene- a e ral. Esto es as´ porque la naturaleza de los contenidos, aunque t´cnica, est´ prin- ı, e a cipalmente orientada en dar a conocer la vertiente m´s filos´fica, sociol´gica y a o o pragm´tica del software libre. En la actualidad no existe ninguna edici´n en nues- a o tro idioma que permita a las personas interesadas (sobre todo las que no tienen una formaci´n inform´tica m´s all´ de nivel de usuario) introducirse en la natu- o a a a raleza y la filosof´ del software libre, a´n cuando esta tem´tica est´ ganando en ıa u a a peso dentro y fuera del campo de la inform´tica. a Esta obra ha sido concebida en su mayor parte por un activo grupo de profe- sores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, uno de los grupos pioneros en la adopci´n y difusi´n del software libre en Espa˜a. o o n Se puede adquirir una copia del libro impreso en papel en el Servicio de Pu- blicaciones de la Universidad Rey Juan Carlos o a trav´s de la editorial Dykinson e S.L. El ISBN de esta obra es el siguiente: 84-9772-402-X.
  3. 3. IV
  4. 4. Pr´logo o Es com´n que los pr´logos corran a cargo de un primera pluma en la ma- u o teria que viene a contar lo mucho que le ha gustado el libro que han escrito unos segundones. Para desgracia del que esto escribe, pero probablemente para mayor satisfacci´n del lector, lo cierto es que en este libro se da la circunstancia o contraria. Resulta dif´ ıcil, si no imposible, encontrar un elenco de autores cuya influencia dentro del panorama del software libre en Espa˜a (y en el mundo de n habla hispana) sea mayor que la de los que firman la mayor´ de los art´ ıa ıculos incluidos en esta obra. La colecci´n se edita gracias a la convocatoria del Servicio de Publicaciones de o la Universidad Rey Juan Carlos. No se trata de una casualidad, pues es una de las instituciones m´s activas en Espa˜a en este tema, entre otras por las actividades a n del Grupo de Sistemas y Comunicaciones del que forman parte muchos de los autores. Pero hablemos un poco del libro. Sobre software libre reune en un solo vo- lumen sus ensayos m´s importantes publicados en diversos medios. Muchos de a ellos van m´s all´ de los aspectos t´cnicos o ingenieriles en los que en un princi- a a e pio incluir´ ıamos al software libre, hasta el punto de que incluso me atrever´ a ıa decir que ´stos tienen un papel secundario. Son m´s bien temas como la propie- e a dad intelectual, las patentes de programaci´n, el conocimiento libre o aspectos o meramente econ´micos y sociales los que ser´n abordados desde diferentes pers- o a pectivas, pero siempre con la finalidad de mostrar lo que la filosof´a del software ı libre puede aportar. En clara concordancia con esta filosof´ la totalidad de los art´ ıa, ıculos de esta colecci´n se publican bajo unas condiciones que permiten (foto)copiarlos y re- o distribuirlos. Y no s´lo eso, los autores te invitan expresamente a que lo hagas, o de forma que su obra llegue a cuantos m´s lectores mejor. ¡Por favor, c´pianos!, a o claman todos los ensayos. ¡Por favor, rep´rtelos!, piden los autores. Si entiendes a esta filosof´ este libro te har´ profundizar en ella. Si no, es una buena oportuni- ıa, a dad para descubrir por qu´ creemos que estas ideas son beneficiosas para todos, e incluyendo a los propios autores. No puedo dejar de contar en este pr´logo la raz´n por la que se ha elegido o o Sobre software libre como t´ ıtulo de esta obra. Se trata de un gui˜o a uno de n los primeros grupos espa˜oles dedicados a la promoci´n y la discusi´n de temas n o o relacionados con el software libre a principios de la d´cada de los noventa y entre e cuyos miembros encontraremos a algunos de los autores de este libro. Este grupo
  5. 5. VI se dio en llamar SoBre (resultado de cruzar SOftware y liBRE) y haber escogido como t´ıtulo Sobre software libre se ha de entender ciertamente como una especie de homenaje. Finalmente, s´lo me queda agradecer a los autores el haberme hecho descubrir o tantas ideas apasionantes. Estoy seguro de que el lector, seg´n vaya devorando u las p´ginas de esta obra como he hecho yo, entender´ a qu´ me refiero. Feliz a a e lectura, por tanto. Junio de 2004 Gregorio Robles
  6. 6. ´ Indice general La propiedad intelectual Copiar o no copiar, ¿he ah´ el dilema? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ı 7 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a M´sicos, compositores y rentistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 u Vicente Matell´n Olivera a Software, mentiras y cintas de v´ ıdeo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 Vicente Matell´n Olivera a Y la informaci´n ser´ libre... ¿o no? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 o a Pedro de las Heras Quir´s y Jes´s M. Gonz´lez Barahona o u a Cuestiones econ´micas o El software como servicio. O de c´mo producir programas libres y no morir o en el intento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Software libre, monopolios y otras yerbas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a La imparcialidad de los estados y la industria del software . . . . . . . . . . . . . . . 43 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a El lado m´s t´cnico a e ¿Y c´mo hago para que mi c´digo sea libre? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51 o o Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Con todo al aire . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a KDE o GNOME, ¿es ´sa la cuesti´n?, ¿es la cuesti´n GNOME o KDE? . . . 61 e o o Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a La educaci´n y el conocimiento libre o
  7. 7. VIII Software libre en la ense˜anza inform´tica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67 n a Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a De c´mo el conocimiento puede ser libre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73 o Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a ¿Qu´ tiene que estudiar un inform´tico? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79 e a Vicente Matell´n Olivera a La Administraci´n P´ blica o u ¿Qu´ se hace con mi dinero? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85 e Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a PADREs y otros parientes oficiales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91 Vicente Matell´n Olivera a CEE: Ciudadan´ Electr´nica Europea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97 ıa o Vicente Matell´n Olivera a El Diccionario de la Real Academia de la Lengua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a La historia cercana ¿C´mo van los proyectos de software libre? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 111 o Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Y pas´ otro a˜o . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117 o n Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a ¿Est´ GNU/Linux listo para su uso masivo? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121 a Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Mis notas sobre el 2002 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 127 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Las piedras en el camino Patentes, marcas o derechos de autor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 135 Vicente Matell´n Olivera a Consulta de la Comisi´n Europea sobre patentes de software . . . . . . . . . . . . . 141 o Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Patentes de software, pr´ximamente en esta pantalla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 147 o Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a LSSI: Ignorantes o censores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 151 Javier Candeira y Vicente Matell´n Olivera a
  8. 8. IX Art´ ıculos Seminales Por qu´ el Software no deber´ tener propietarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159 e ıa Richard Stallman El derecho a leer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 165 Richard Stallman Definici´n de Software Libre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 169 o Free Software Foundation Ap´ndice e Glosario de t´rminos y acr´nimos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 175 e o ´ Indice de Autores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 187
  9. 9. X
  10. 10. Introducci´n o El software libre naci´ de la mano del propio software en la d´cada de los a˜os o e n 60. Entonces las gigantescas m´quinas a las que llamaban computadoras hac´ a ıan uso de programas cuyo c´digo fuente estaba a la vista de todos (los que quer´ o ıan verlo, por supuesto) y se pod´ distribuir libremente. Esto provoc´ que ya en ıa o esos tiempos, prehist´ricos desde el punto de vista de la inform´tica, existiera o a una peque˜a comunidad de cient´ n ıficos y programadores que intercambiara c´digo, o a la vez que informes de errores e ideas. El software por entonces no era m´s que a un valor a˜adido a las car´ n ısimas computadoras y se sol´ distribuir gratuitamente ıa por los fabricantes. La situaci´n cambi´ radicalmente con el descenso del precio de las m´quinas o o a y sus componentes (el hardware) y la progresiva necesidad de un software m´s a potente y con mayores funcionalidades. La ventaja competitiva que el intangible daba a las m´quinas lleg´ hasta el punto en el que incluso hab´ gente que a o ıa estaba dispuesta a pagar dinero por ´l. Esto que en s´ no es necesariamente malo, e ı provoc´ sin embargo un giro radical en la industria inform´tica: las primeras o a compa˜´ exclusivamente dedicadas a la creaci´n de software aparecieron en el nıas o horizonte y se hicieron fuertes en el mercado. En aras de maximizar beneficios (econ´micos y estrat´gicos), una de sus t´cticas habituales era limitar hasta m´s o e a a no poder lo que el usuario pod´ hacer con el software que creaban. ıa De repente, algo tan natural hasta pocas fechas antes como compartir un programa o su c´digo se convirti´ en una pr´ctica deleznable y que atentaba no o o a s´lo contra el creador del software, sino contra toda la industria del software y, o por si acaso, tambi´n contra la sociedad y su bienestar. El lector, seguro que muy e atento a los temas de actualidad, sabr´ que este argumento se sigue utilizando a de manera habitual una y otra vez en nuestros d´ por asociaciones de editores ıas y grandes compa˜´ de software: el que copia es nada menos que un pirata. nıas No fue hasta mediados los a˜os 80, cuando Richard Stallman formaliz´ las ideas n o b´sicas del movimiento del software libre que est´ revolucionando la industria a a del software (y como se ver´ en este libro, puede que algo m´s). El software a a libre, tal y como lo conocemos hoy, dio sus primeros pasos con un manifiesto en favor de la libertad de expresi´n y un proyecto conocido hoy mundialmente, o el proyecto GNU. Y con ´l, vio la luz probablemente una nueva forma de ver e y entender el software y los bienes intangibles que se ha visto acelerada con la masiva implantaci´n de Internet en las postrimer´ del siglo XX y principios del o ıas actual.
  11. 11. 2 Ha sido el binomio Internet-software libre (junto con otros ingredientes se- cundarios) el que ha propiciado uno de los cambios m´s radicales de las ultimas a ´ d´cadas. N´tese que es dif´ imaginarse el ´xito del uno sin el otro. La mayor e o ıcil e parte de la infraestructura de Internet se sustenta sobre c´digo libre, mientras que o las posibilidades colaborativas que ofrece Internet han sido vitales para el pleno desarrollo del software libre como elemento tecnol´gico y filos´fico. Sin embargo, o o mientras el cambio tecnol´gico basado en Internet ha tenido una fuerte implanta- o ci´n en el mundo occidental, la mentalidad ligada al software libre est´ tardando o a algo m´s en calar en la sociedad. Pero no cabe duda de que paulatinamente va a ganando en importancia. Y es precisamente en este punto donde nos encontramos; en un mundo que est´ empezando a asimilar estos cambios y lo que conllevan. Los ensayos en a este libro presentan y toman posici´n precisamente en algunos de los debates o de m´s radiante actualidad que tienen que ver con estos aspectos. El lector a podr´ comprobar que el futuro tiene una clave en software libre y que ´sta puede a e ser la llave hacia la sociedad post-moderna. Organizaci´n de la obra o La casi treintena de ensayos incluidos en este libro han sido agrupados en varios cap´ıtulos, de manera que aqu´llos con una tem´tica similar est´n juntos. e a e Esta clasificaci´n ha sido realizada siguiendo criterios m´s bien subjetivos y es o a probable que el lector, tras una atenta lectura de todos ellos, realizara una orde- naci´n diferente. No es infrecuente el caso de art´ o ıculos en los que se tratan varios temas de manera simult´nea. Cada cap´ a ıtulo cuenta con una fugaz introducci´no a la tem´tica de la que trata, y en la que se resumen brevemente los aspectos a m´s importantes de cada uno de los textos contenidos en el mismo. a El primer cap´ ıtulo gira en torno a la propiedad intelectual, de la cual los derechos de autor y el copyright son parte. Es aqu´ donde se ahondar´ en aspectos ı a del ¡c´piame, por favor! y de las posibilidades que esta forma de concebir la o propiedad intelectual ofrece. En el siguiente se ver´n temas econ´micos, tanto de microeconom´ como de a o ıa macroeconom´ relacionados con el software libre. En el lado micro, se plan- ıa, tear´ la eterna pregunta de c´mo se ganar´n el pan los creadores de software si a o a el bien que producen se puede redistribuir sin limitaciones, mientras que en la vertiente macro se analizar´n los monopolios y sus consecuencias en el mundo a del software. En El lado m´s t´cnico est´n agrupados una serie de ensayos de car´cter me- a e a a nos filos´fico y m´s pr´ctico. All´ se ver´n cuestiones m´s ligadas al desarrollador o a a ı a a de software libre y al usuario linuxero medio. Cabe comentar que a´n as´ es una u ı, lectura poco tecnificada y apta para todos los p´blicos. u El cap´ıtulo dedicado a la educaci´n y el conocimiento libre debatir´ los co- o a nocimientos inform´ticos que los profesionales del ma˜ana -hoy todav´ en el a n ıa
  12. 12. 3 instituto o en la universidad- deber´ adquirir. Tambi´n habr´ sitio para las ini- ıan e a ciativas de difusi´n del conocimiento que algunas universidades est´n adoptando o a en tiempos recientes y que, a buen seguro, revolucionar´n la ense˜anza en un fu- a n turo no muy lejano (si no lo est´n haciendo ya). Para finalizar, con mayor grado a de concreci´n eso s´ se discute acerca de los planes de estudio de las carreras de o ı, ingenier´ inform´tica. ıa a La educaci´n dar´ paso a una serie de art´ o a ıculos dedicados a la administra- ci´n p´blica, en los que se presentan las inquietudes y deficiencias del sector o u p´blico en cuanto a la adopci´n del software libre se refiere. Asimismo, tambi´n u o e tienen cabida ideas relacionadas con las administraciones como pueden ser el acceso a la sociedad de la informaci´n, la difusi´n de conocimiento e incluso la o o tecnologizaci´n de la democracia. o Posteriormente nos detendremos en la evoluci´n hist´rica del software libre en o o los ultimos cinco a˜os. El repaso incluye novedades, carencias y posibles peligros y ´ n permite observar c´mo el software libre ha ido creciendo y conquistando terrenos o hasta hace poco impensables. A´n as´ en el horizonte se vislumbran en un futuro no muy lejano algunas u ı, fuentes de serios problemas para el software libre. Dada su importancia, se les ha dedicado ´ ıntegramente un cap´ ıtulo titulado Las piedras en el camino. Curio- samente las cuestiones que trataremos y que m´s afectan al software libre no a son de naturaleza t´cnica, como cabr´ esperar. En estos art´ e ıa ıculos se hablar´ de a patentes, de leyes de propiedad intelectual m´s restrictivas, de legislaci´n para a o Internet, etc. En una obra con ensayos sobre software libre no pueden faltar algunos do- cumentos seminales, aut´nticas piedras filosofales de este movimiento. En ellas, e el lector podr´ encontrar las ra´ a ıces m´s profundas de este movimiento. As´ es a ı, probable que el lector novato en cuestiones de software libre quiera empezar por ellos para introducirse en lo que es el software libre y en los pilares b´sicos de la a filosof´ que hay detr´s. En todo caso, estos art´ ıa a ıculos suponen un broche de oro a esta colecci´n.o Finalmente, se ha incluido en un ap´ndice un glosario de t´rminos y acr´nimos e e o con el claro objetivo de facilitar la comprensi´n de los art´ o ıculos incluidos en esta obra al mayor n´mero de personas, independientemente de su grado de formaci´n u o inform´tica y de su conocimiento del mundo del software libre. Los t´rminos se a e pueden distinguir f´cilmente, ya que se ha utilizado un tipo de fuente diferente al a normal, como ya se ha venido haciendo en esta introducci´n. o
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  14. 14. La propiedad intelectual Ya desde peque˜os nos familiarizamos r´pidamente con el concepto de pro- n a piedad. Sin ir m´s lejos, yo me acuerdo c´mo entr´ en mi vida: en los recreos del a o o cole. A esa edad todav´ ten´ la sana costumbre de coleccionar cromos, que se ıa ıa intercambiaban al mel´dico si le, no le1 entre clase y clase. Un cromo o era tuyo o o era del amiguete con el que los cambiabas, pero no pod´ ser de los dos a la ıa vez; al fin y al cabo, ese cromo s´lo pod´ acabar en la colecci´n de uno de los o ıa o dos. Como muy tarde, era justamente a la hora de pegarlos en el album cuando ´ te dabas cuenta de que el cromo era propiedad tuya y de nadie m´s. a Si me hubieran hablado entonces de la propiedad de bienes que no se pueden tocar, no le hubiera encontrado ning´n sentido. Probablemente, hoy todav´ no u ıa se lo encuentre. Y es que desde hace m´s o menos un par de siglos, el concepto de a propiedad que tenemos para los bienes tangibles se ha extendido a los intangibles, lo que ha dado paso a la propiedad intelectual. Cuando se plante´ esta analog´ o ıa, los bienes intangibles se pod´ copiar, pero esto era una pr´ctica cara (y, a veces ıan a dif´ ıcil), al alcance de unos pocos. Por eso, la idea de propiedad que d´bamos a un a bien intangible (pongamos por caso un libro o un CD) se asemejaba mucho a uno tangible: no lo pod´ compartir sin quedarte sin ´l. Aunque ciertamente, eso fue ıas e hace mucho tiempo. Hoy, con los bajos costes de copia, literalmente cualquiera puede conseguir una copia fidedigna del original. Si los cromos fueran un bien intangible, el si le, no le de los recreos estar´ en v´ de extinci´n, ya que obtener ıa ıas o una copia id´ntica del cromo de mi amigo no ser´ nada dif´ y el coste ser´ e ıa ıcil ıa despreciable. Precisamente uno de los aspectos m´s llamativos del software libre es su a desaf´ a la concepci´n imperante sobre el derecho a la propiedad intelectual, en ıo o especial del copyright. Resulta parad´jico para muchos c´mo el software libre se o o vale precisamente del copyright -las licencias que rigen las condiciones de uso y (re)distribuci´n del software- para conseguir justamente lo contrario que lo que o ha venido a ser com´n en los ultimos siglos. De eso y de mucho m´s es de lo que u ´ a se va a hablar en este cap´ ıtulo. El primer art´ ıculo, Copiar o no copiar, ¿he ah´ el dilema?, analiza este aspec- ı to utilizando para ello la analog´ de la m´quina de duplicar pan. Es interesante ıa a observar c´mo el modelo que propone el software libre resulta beneficioso pa- o ra todos, incluso -para incredulidad de muchos- para el propio autor. Y resulta 1 Ciertamente esta f´rmula contiene un le´ o ısmo propio de la zona donde crec´ ı.
  15. 15. 6 que en contraposici´n con el modelo de copyright, el nuevo modelo (denomina- o do popularmente como copyleft en un h´bil juego de palabras tan dado a los a anglosajones) funciona mejor si copias el software. Ya he comentado en el pr´logo que este mismo libro sigue la filosof´ del copy- o ıa left. Y es que el modelo adoptado por el software libre se puede trasladar con algunos matices a otros bienes intangibles. En M´sicos, compositores y rentistas u se aplicar´ sobre la m´sica, indagando en los diferentes roles que existen en la a u creaci´n de obras musicales y las implicaciones que un modelo similar al copyleft o tendr´ en la industria musical. Software, mentiras y cintas de v´deo lo har´ se- ıa ı a guidamente con el cine, haciendo c´balas de c´mo ser´ el cine libre (modificable a o ıa y redistribuible). El ultimo ensayo de este tema, Y la informaci´n ser´ libre... ¿o no?, muestra ´ o a dos posibles escenarios en el futuro: uno en el caso de que las leyes de propie- dad intelectual hubieran desaparecido y otro en las que se hubieran a˜adido m´s n a restricciones a las mismas. En ambos casos se trata simplemente de una extrapo- laci´n de movimientos que podemos observar en la realidad cotidiana de nuestros o d´ıas.
  16. 16. Copiar o no copiar, ¿he ah´ el dilema? ı Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a Publicado originalmente en la revista TodoLinux N´mero 23, p´g. 12-13, Noviembre de 2002 u a Uno de los aspectos del software libre que m´s sorprenden al reci´n llegado es a e que el autor no s´lo permita que su trabajo sea copiado y redistribuido libremen- o te, sino que adem´s anima al usuario a que lo haga. En general, tanto el autor a como el usuario como quien recibe el programa que se copia quedan contentos. Y sin embargo, esto parece ir en contra de una idea que hemos o´ much´ ıdo ısimo en los ultimo a˜os: no se debe copiar software. ¿Qu´ est´ ocurriendo aqu´ ¿Hab´ ´ n e a ı? ıas pensado alguna vez sobre ello? La m´quina de duplicar pan a Olvid´monos por un momento de GNU/Linux, del software (libre o no) y de e la copia de programas. Y fabulemos un poco. Imaginemos que, en alguna parte del mundo, en una prestigiosa universidad, alguien construye un invento comple- tamente imprevisto: la m´quina de duplicar pan. Es una m´quina maravillosa. a a Casi no consume energ´ la puede manejar cualquiera, se puede construir por ıa, millones a bajo coste, y no necesita materia prima ni mantenimiento. Su funcio- namiento es simple: introduces una pieza de pan por un lado, y salen dos por el otro. La segunda es indistinguible de la primera: igual de sana, igual de nutriti- va, con el mismo sabor. Y el proceso se puede repetir indefinidamente, usando las piezas de pan originales o las nuevas que ha producido la propia m´quina. a Muchos ya ven los problemas mundiales de hambre resueltos por fin. Se piensa inmediatamente en los duplicadores de lechugas, filetes, zanahorias, lenguados y otros muchos alimentos.... Pero antes de que nada de esto ocurra, comienza una campa˜a de publici- n dad en todos los medios. En ella aparecen drogadictos, asesinos, ladrones... y duplicadores de pan. El lema de la campa˜a es: Cada vez que alguien utiliza el n duplicador de pan, todos perdemos. La campa˜a est´ dirigida por las asociaciones n a de panaderos, con dinero de toda la industria de la alimentaci´n. Aparecen en o todas las cadenas de televisi´n, en todos los peri´dicos, en todas las emisoras de o o radio opiniones a favor de los panaderos y en contra de los que est´n empezando a ya a duplicar pan. Se plantean cuestiones como Si se permite la m´quina de du- a plicar pan, ¿qui´n asegurar´ que tendremos innovaci´n, y nuevos tipos de pan? o e a o Si no se prohibe la m´quina de pan, ¿de qu´ van a vivir los panaderos? Inmedia- a e tamente se proponen legislaciones que prohiben la fabricaci´n, comercializaci´n y o o uso de m´quinas duplicadoras de pan, y se empieza a considerar ´ticamente malo a e duplicar pan... Con el tiempo, las legislaciones se ponen en vigor, se crean ramas espec´ıficas de la polic´ para perseguir la copia ilegal de pan, y los panaderos, ya ıa
  17. 17. 8 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a organizados, empiezan una campa˜a para que los productores independientes de n pan tengan que pagar derechos por las recetas de los tipos de pan m´s habituales. a ¿Una f´bula sin sentido? a Bueno, volvamos a la realidad. ¿Por qu´ cuento todo esto? ¿Es que tengo e una vena oculta de cuentacuentos con extra˜as moralejas? No creo... Lo de las n barras de pan se lo o´ hace tiempo a Richard Stallman, y resulta que es algo que ı tenemos aqu´ ya... casi. Si en lugar de pan hablamos de programas, la m´quina ı a duplicadora la tenemos casi todos en nuestro PC. De hecho, tenemos varios tipos de ellas: Internet, disquetera, duplicador de CDs. Lo cierto es que desde hace unos a˜os, los humanos disponemos de algo unico en la historia: tenemos m´quinas n ´ a que pueden duplicar no s´lo programas sino cualquier tipo de informaci´n a un o o coste pr´cticamente rid´ a ıculo. Hasta hace poco (en t´rminos hist´ricos) copiar informaci´n era caro y dif´ e o o ıcil. Los copistas medievales dedicaban su vida a ello, y s´lo copiaban unos cuantos o pergaminos a lo largo de ella. La imprenta mejor´ mucho las cosas, pero no todo o el mundo ten´ una imprenta, y con ella no era econ´mico hacer pocas copias. Y ıa o para distribuirlas y elegir qu´ se copiaba naci´ una inmensa industria: la industria e o editorial. La imprenta y esta industria, junto con otros factores, ayudaron a que la producci´n de informaci´n escrita creciera como nunca. o o Cuando aparecieron los ordenadores y se empezaron a distribuir programas, se utiliz´ una organizaci´n similar a la del material impreso. Y as´ nacieron grandes o o ı empresas de software cuya labor es muy similar a la de los editores. Para que estas empresas pudieran funcionar, la sociedad, en todo el mundo, decidi´ queo hab´ que aplicar a los programas una legislaci´n similar a la de los libros, y ıa o en general se prohibi´ la copia de programas si el autor no daba permiso. Y el o autor, normalmente, no daba permiso. En algunos pa´ esto pareci´ poco, y se ıses o decidi´ que tambi´n se pod´ prohibir a los propios autores aplicar ciertas ideas a o e ıa la hora de hacer programas. Las leyes que prohiben la copia de programas son las de derechos de autor (copyright) y las que prohiben la utilizaci´n de ciertas ideas o son las de propiedad industrial (patentes). La motivaci´n para estas leyes, en el o caso del software, es similar: se supone que favorecen la innovaci´n, aseguran que o todos tengamos suficiente cantidad y calidad de programas, y permiten que los programadores vivan dignamente. Pero todo esto no invalida el hecho fundamental: tenemos una m´quina que a permite duplicar los programas a coste pr´cticamente cero. Si la sociedad decide a no usarla tiene que ser por poderosas razones. Si en alg´n momento quedase claro u que puede producirse suficiente cantidad y calidad de programas sin prohibir la copia... ¿qu´ motivo tenemos para prohibirnos ese derecho? e
  18. 18. Copiar o no copiar, ¿he ah´ el dilema? ı 9 Y, sin embargo, se mueve Hace ya muchos a˜os, en este oc´ano de presi´n contra la copia de software, n e o hubo un grupo de gente que nunca dej´ de compartir sus programas, y de de- o jar que otros los repartieran a quien quisieran. Con el tiempo, esta comunidad creci´ y creci´. De producir s´lo unas cuantas herramientas para programado- o o o res pas´ a generar miles y miles de programas para todos los p´blicos, desde o u procesadores de texto hasta navegadores de web. De estar compuesta fundamen- talmente por voluntarios trabajando en su tiempo libre pas´ a ser un hervidero de o distintos tipos de gente, muchos pagados por empresas, muchos con sus propias empresas. De contar s´lo con cantidades m´ o ınimas de dinero obtenidas vendiendo camisetas se pas´ al dinero de las firmas de capital riesgo, de fondos de pensiones o y de accionistas. De los individuos independientes y las empresas unipersonales se pas´ a tener tambi´n multinacionales en el juego. Y de ser un pu˜ado de de- o e n sarrolladores en algunos lugares concretos se pas´ a una comunidad de miles y o miles de desarrolladores repartidos por todo el mundo. Y a pesar de este proceso, que ha cambiado tantas cosas, que ha causado tantas tensiones, y que ha producido tantos programas, algo qued´ siempre claro: o si t´ recibes un programa libre, tienes derecho a copiarlo para tus amigos, para u tus clientes, para quien sea. Y eso es bueno para ti, para tus amigos, para tus clientes... y para el autor del programa. Es f´cil entender c´mo este mecanismo te beneficia a ti, a tus amigos y a tus a o clientes. Es m´s largo de entender c´mo beneficia al autor del programa, pero a o es un hecho que es as´ Muchos programadores viven ya del software libre, bien ı. recibiendo ingresos directamente de quien lo usa, o bien cobrando un sueldo en alguna empresa que genera sus ingresos con un modelo de negocio basado en el software libre. Explicar c´mo puede suceder esto, de d´nde sale la financiaci´n o o o y c´mo se puede crecer y ganar dinero si no se cobra por copia vendida es largo o de explicar, y probablemente necesitar´ otro articulo entero s´lo para empezar 1 . ıa o Pero a estas alturas es un hecho que esto ocurre, luego la pregunta ya no es tanto ¿Es posible? sino ¿C´mo es posible?. o Pero a´n hay m´s. El modelo del software libre no s´lo permite que t´ copies u a o u y redistribuyas los programas que recibas. El modelo del software libre funciona mejor si lo haces. Cada vez que est´s copiando un CD de GNU/Linux para un a amigo, est´s ayudando a que el software libre funcione mejor. Cada vez que a un grupo de usuarios hace una tirada de CDs de Debian y los vende a bajo precio en una fiesta de instalaci´n, est´ ayudando a que funcione el modelo del o a software libre. Cada vez que Red Hat, Mandrake o SuSE venden un CD en un hipermercado, est´n ayudando a que todos tengamos m´s y mejor software libre. a a De nuevo explicar esto es complicado, pero aqu´ s´ es f´cil sugerir ideas. Mayor ı ı a n´mero de usuarios supone un mayor mercado. Supone acercarse m´s a ser el u a 1 Nota del editor: M´s adelante, en esta misma colecci´n, hay unos cuantos art´ a o ıculos dedicados a cuestiones econ´micas que abordar´n esta problem´tica. o a a
  19. 19. 10 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a n´mero uno en ese nicho. Supone ser el est´ndar de referencia. Supone mucha u a gente interesada en aprender a usar ese programa, y mucha gente y muchas empresas dispuestas a pagar por servicios alrededor de ese programa. Muchos desarrolladores interesados en colaborar con mejoras y correcci´n de fallos. Cada o vez que das una copia de un programa libre a un amigo, est´s ayudando a que a toda esta enorme rueda gire... en la direcci´n que m´s te beneficia. o a La gran pregunta Naturalmente, si todo esto es cierto (y hay millones de usuarios que dicen que s´ es cierto), tenemos un modelo de producci´n de programas que ha demos- ı o trado que es capaz de producir suficiente cantidad y calidad para mucha gente. ¿Ser´ capaz de generar suficiente calidad y cantidad para la mayor´ de la gente? a ıa ¿Para toda la gente? S´lo el tiempo lo dir´, claro. Quiz´s todo esto no sea m´s o a a a que una burbuja que se desinfle en unos meses, y de la cual nadie se acuerde dentro de unos a˜os. Quiz´s ninguna empresa sea capaz de encontrar un mode- n a lo de negocio que le permita tener ingresos saneados de forma estable. Quiz´s a deje de innovarse en el software libre, y quiz´s nunca haya programas libres en a muchos nichos. Pero si la tendencia actual contin´a, la situaci´n ser´ m´s bien u o a a la contraria. Si seguimos por el camino de los ultimos a˜os, dentro de no mucho ´ n tiempo tendremos una saneada industria del software libre, con una poderosa comunidad de desarrolladores y usuarios satisfechos alrededor. Y si todo es cierto, podemos volver a la gran pregunta, y decir: ¿qu´ motivo e tenemos para renunciar al derecho a copiar programas? ¿Realmente es preciso prohibir la copia para que tengamos el software que necesitamos? Y m´s all´: si a a podemos tener el software que necesitamos sin prohibir la copia (ni de programas ni de ideas), ¿no ser´ mejor permitirla siempre, puesto que en ausencia de otros ıa problemas los usuarios ganar´ mucho? ıan ¿Un cambio de tendencia? A´n estamos dentro de una tendencia que parece llevarnos hacia m´s y m´s u a a restricciones legales a nuestro derecho a copiar software. Las legislaciones sobre derechos de autor en inform´tica son cada vez m´s estrictas, y las penas que se a a aplican son cada vez m´s grandes. Y quiz´s esto sea bueno para el desarrollo del a a software libre: cuanto m´s prisionero se encuentre un usuario de las empresas del a software propietario, m´s motivado estar´ para probar con las opciones libres. a a Pero en este entorno, es importante no perder de vista la situaci´n de base: el o ´ unico motivo para perseguir la copia es que eso sirva para motivar a los autores a desarrollar m´s y mejores programas. La unica raz´n por la que en las sociedades a ´ o democr´ticas podemos permitir que se nos obligue a pagar a un particular por a algo que podr´ ıamos hacer gratis es porque eso beneficia a la sociedad en su conjunto (en el caso del software, generando suficientes recursos para garantizar
  20. 20. Copiar o no copiar, ¿he ah´ el dilema? ı 11 que se desarrolle m´s software de calidad). Si en alg´n momento esto dejarse de a u ser cierto, no habr´ muchos motivos para esta prohibici´n, ¿no crees? ıa o Y al menos hay una comunidad (la del software libre) en la que esto ha dejado de ser cierto. Por ahora, a´n no se ha demostrado el caso general, pero u ya tenemos casos particulares. As´ que atenci´n a los pr´ximos a˜os... y ojo a las ı o o n ideas preconcebidas. Si tienes un derecho, no renuncies a ´l sin buenos motivos. e Sigue usando software libre y da una oportunidad a la realidad para cambiar... hacia mejor. c Jes´s M. Gonz´lez Barahona. u a Se otorga permiso para copiar y distribuir este art´ ıculo completo en cual- quier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
  21. 21. 12 Jes´s M. Gonz´lez Barahona u a
  22. 22. M´ sicos, compositores y rentistas u Vicente Matell´n Olivera a Publicado originalmente en la revista TodoLinux N´mero 10, p´g. 12-13, Agosto de 2001 u a La demanda contra Napster de las casas discogr´ficas, realizada por la RIAA a (Recording Industry Association of America), es la punta del iceberg en el cambio que se est´ produciendo en el mundo de la m´sica como consecuencia de las a u nuevas tecnolog´ ¿Cu´l es ese cambio y por qu´ persigue la RIAA con tanto ıas. a e empe˜o el cierre de Napster? n Haciendo un recorrido por la p´gina web de la RIAA se pueden leer multitud a de alegatos en favor de la creatividad, de su misi´n en defensa de los artistas, etc. o ¿Es realmente eso lo que defiende la RIAA o el equivalente espa˜ol, la SGAE? n Realmente ambas asociaciones mezclan, desde mi punto de vista de manera interesada, diversos perfiles. Tal es el caso, por ejemplo, con los perfiles de autor y editor. Sus derechos y sus intereses son distintos. Aunque esas distinciones son aplicables tambi´n a la literatura o el cine, me voy a centrar en el caso de e la m´sica. Simplificando veo tres roles b´sicos: m´sicos (interpretes de m´sica), u a u u compositores (creadores de m´sica) y distribuidores. u ¿Qui´nes son los m´ sicos? e u ¿C´mo se gana la vida un m´sico? Pues, en mi opini´n, tocando m´sica. o u o u ¿Qui´n paga o deber´ pagar a los m´sicos? Los que van a escuchar su m´sica. Si e ıa u u van miles de personas (por ejemplo en un gran auditorio, estadio, etc), o cobran entradas muy caras (por ejemplo Barbara Streisand en Las Vegas) pueden ganar mucho dinero. Creo que ´sta es la profesi´n m´s extendida en el mundo de la e o a m´sica, por ejemplo en Espa˜a estoy seguro que existen varios miles de personas u n que se ganan la vida como m´sicos: los que tocan en las fiestas de los pueblos, u la banda que toca en las bodas, los que dan ese fondo musical al caf´ del centro, e etc. etc. ¿C´mo se gana la vida un compositor? Pues obviamente componiendo m´sica. o u ¿Qui´n paga a los compositores? Pues tradicionalmente los m´sicos, s´lo hay que e u o recordar los tiempos en los que al presentar un artista se especificaba qui´n hab´ e ıa compuesto la m´sica. u Hoy en d´ mucha m´s gente paga por componer m´sica: las televisiones por ıa a u las cortinillas, los publicistas por los anuncios, las productoras de televisi´n por o las sinton´ de sus series, etc. De nuevo si son muy buenos, cobran m´s por sus ıas a composiciones. El caso m´s general en los grupos de m´sica moderna (las operas y sinfon´ a u ıas siguen siendo mayoritariamente de encargo) es la mezcla de m´sicos y compo- u sitores. As´ los grupos de pop, rock, etc. suelen ser autores de sus canciones, ı,
  23. 23. 14 Vicente Matell´n Olivera a pagando por los arreglos si los necesitan. Por cierto, esas figuras, la del arreglis- ta, el productor, etc. que cobran por sus servicios, y desde luego son tambi´n e parte del proceso creativo, parecen no tener importancia. Por ultimo, ¿C´mo se gana la vida un distribuidor de m´sica? Pues enlatando ´ o u la m´sica y vendiendo esas latas con un margen de beneficio. Hace algunos a˜os u n en forma de discos de vinilo, despu´s en forma de cintas y, desde los a˜os 90, en e n CDs. ¿Cu´l es el problema ahora? a ¿Cu´l es el problema entonces? Pues que a estos ultimos se les est´ encogiendo a ´ a el mercado. Los m´sicos siguen cantando, los compositores siguen componiendo, u etc. Son los vendedores de CDs a 3.000 pts. los que est´n preocupados porque a ahora cualquiera puede hacer su trabajo por 100 pts. ¿Por qu´ cobran 3.000 pts. e por un CD? Pues supuestamente por los gastos de promoci´n y distribuci´n del o o disco. Sin embargo, hoy esos gastos deber´ ser mucho menores, pues Internet ıan puede hacer esas cosas muy bien. Como su queja de que se les acaba el chiringuito no es defendible, tratan, y parece que lo consiguen, de escudarse en que la copia perjudica a la m´sica en u general y a los m´sicos en particular. Cuando en mi opini´n a los que perjudica u o fundamentalmente es a ellos. ¿Cu´ntos m´sicos de esas decenas de miles que he a u citado antes se ganan la vida con los derechos que les paga la SGAE? Estoy por asegurar que no son m´s que unos pocos cientos los que pasan de los 3 millones a de pts. anuales en Espa˜a por derechos de autor, por ejemplo. n Como defender los derechos de esos pocos cientos de rentistas no tendr´ ıa muy buena prensa, hay que crear el concepto social de compartir la m´sica es u malo. As´ la SGAE ha pagado unos anuncios terribles en la televisi´n espa˜ola ı, o n basados en el famoso Sex, Drugs and Rock&Roll. Sexo: una violaci´n. Drogas: o una sobredosis. Rock&Roll: CDs copiados. ¡Comparan una violaci´n con copiar o CDs! Venimos de un mundo en el que la gran mayor´ ve perfectamente normal ıa prestarle a sus amigos un CD para que vean lo bueno que es (aunque eso es probablemente igual de ilegal que hacerlo a trav´s de Napster). Vamos hacia e uno en el que se acceder´ a la m´sica de forma remota, desde nuestro propio a u almac´n de m´sica (disco duro o similar), desde un servidor central, o desde un e u tipo-Napster. Obviamente la gente seguir´ viendo normal prestarle su m´sica a a u ı. ´ otro (Napster), sobre todo si ese alguien tambi´n me presta la suya a m´ Esa es e la imagen que la RIAA, la SGAE, etc. quieren cambiar. Nos quieren llevar a un mundo como el que describ´ Richard Stallman en su Derecho a leer1 . ıa Ve´moslo con otro ejemplo: los humoristas se ganan la vida contando chistes, a act´an en televisi´n y en locales, etc. ¿A alguien se le ocurrir´ prohibirnos repetir u o ıa 1 Nota del editor: el art´ ıculo al que se hace referencia aqu´ se puede leer tambi´n en este volumen, ı, e ya que ha sido incluido entre los art´ ıculos seminales.
  24. 24. M´sicos, compositores y rentistas u 15 un chiste que hemos o´ ıdo? ¿Alguien se cree que por tararear una canci´n se van o a componer menos o peores canciones? ¿y por tocarlas con tu guitarra en casa? ¿Y por tocarlas con un grupo de amigos en el garaje de tu casa? ¿C´mo tiene la o SGAE el atrevimiento de pedir a los m´sicos que tocan en una boda un canon u por las canciones que tocan? El trabajo de esos m´sicos es animar esa fiesta, con u canciones, pero tambi´n con su presencia, con su actuaci´n. ¿Por qu´ tienen que e o e pagar por tocar Los Pajaritos y no por contar un chiste? Existe otro argumento que personalmente siempre me ha resultado curioso: No hay otra forma de hacerlo. Es el viejo el fin justifica los medios. En este caso el argumento en favor de limitar el instinto humano de compartir informaci´n, o es que no se podr´a tal o cual cosa por falta de dinero, ya sea un disco o una ı pel´ ıcula. Cada vez que oigo ese argumento me imagino a la persona que lo dice, vestida de fara´n egipcio, razonando con toda seriedad en favor de la esclavitud: o c´mo vamos a construir pir´mides sin esclavos. o a Puede ser cierto, quiz´s no se puedan construir pir´mides sin esclavos, ni ha- a a cer tal grabaci´n multimillonaria sin prohibir la copia. Pero no es motivo para o cercenar un derecho, bien sea el de la libertad para elegir d´nde trabajar, o para o compartir informaci´n. Si la sociedad necesita pir´mides, encontrar´ la forma de o a a construirlas sin tener que esclavizar a la poblaci´n, de hecho ahora se construyen o edificios m´s grandes y sofisticados como son los rascacielos. Si necesita pel´ a ıcu- las espectaculares encontrar´ la forma de hacerlas (por ejemplo con escenarios a virtuales) sin tener que obtener el retorno de la inversi´n a base de cercenar el o derecho a compartir informaci´n o ¿Hay alternativas? ¿Cu´l es la alternativa al modelo de la copia? Probablemente un sistema a similar al del software libre es f´cilmente implantable en el caso de la m´sica. Eso a u s´ habr´ que comenzar una campa˜a de educaci´n: una cosa es la autor´a de ı, ıa n o ı una canci´n, otra la realizaci´n de copias de los soportes en los que se distribuye o o esa canci´n. Cada uno de los implicados en la generaci´n de m´sica cobrar´ o o u ıa, m´s o menos seg´n su calidad (o suerte), seg´n hemos visto antes: los autores a u u por componer, los cantantes por cantar y los distribuidores por distribuir. Un tercer asunto es la modificaci´n de una canci´n (las versiones). Richard o o Stallman es el autor original del editor Emacs, y se le reconoce por ello. Cual- quiera puede hacer copias de Emacs, distribuirlas, venderlas, etc. Incluso se han realizado versiones de Emacs, como XEmacs, que probablemente no son del agra- do del autor original. ¿Puede un autor de software libre negarse a que alguien modifique su software? Pues no, es la forma que tenemos de tener un software mejor. ¿Por qu´ un autor de m´sica se arroga el derecho a que una canci´n es e u o algo suyo? Desde luego es libre de mantener su versi´n, exactamente igual que o Richard Stallman puede mantener su versi´n de Emacs. o
  25. 25. 16 Vicente Matell´n Olivera a Este tercer asunto es desde mi punto de vista el m´s conflictivo, pues para a muchos autores sus obras son algo intocable y no perfeccionable. No lo comparto, pero s´ creo que ser´ mejor separarlo de los otros para resolver al menos alg´n ı ıa u problema. Algunos enlaces Para terminar, me gustar´ presentaros un par de enlaces relacionados. ıa Courtney Love, la actriz y cantante estadounidense, escribi´ un manifiesto o en el que hablaba sobre el negocio de la m´sica y los verdaderos piratas que u viven a costa de los autores. Empieza as´ ”Hoy quiero hablar sobre pirateo y ı: m´sica. ¿Qu´ es el pirateo? El pirateo es el acto de apropiarse del trabajo de un u e artista sin pagarle por ello. No estoy hablando acerca del software tipo Napster. Estoy hablando sobre los contratos de las principales compa˜´ discogr´ficas.”El nıas a 2 3 art´ıculo se public´ en Salon.com y los comentarios en BarraPunto . o Richard Stallman pronunci´ una conferencia en el MIT, titulada Copyright o and Globalization in the Age of Computer Networks. Stallman propon´ que seıa pagasen precios diferentes para adquirir beneficios diferentes: s´lo se debe pagar o un precio alto (cesi´n del derecho a copiar) cuando el beneficio que vaya a obtener o la sociedad sea alto. As´ ocurri´ al aparecer con la imprenta: la sociedad cedi´ su ı o o derecho a copiar, entre otras cosas, porque no pod´ ejercerlo f´cilmente (la ıa a imprenta costaba mucho). Hoy en d´ sin embargo, hacer copias es f´cil, por lo ıa, a que debemos renegociar el precio que pagamos. Puedes leer conferencia original4 y los comentarios en BarraPunto5 al respecto, si as´ lo deseas. ı c 2001 Vicente Matell´n Olivera. vmo@barrapunto.com a Se otorga permiso para copiar y distribuir este art´ ıculo completo en cual- quier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota. 2 http://www.salon.com/tech/feature/2000/06/14/love/print.html 3 http://barrapunto.com/articles/100/06/16/0817239.shtml 4 http://web.mit.edu/m-i-t/forums/copyright/ 5 http://barrapunto.com/article.pl?sid=01/05/07/1015242
  26. 26. Software, mentiras y cintas de v´ ıdeo Vicente Matell´n Olivera a Publicado originalmente en la revista TodoLinux N´mero 19, p´g. 12-13, Abril de 2002 u a Ya est´ aqu´ La amenaza a otro de los negocios m´s exportadores de los a ı. a EEUU en todos los sentidos est´ en marcha. Para los que no lo tengan claro no a hablo del acero, tan de moda estos d´ por los aranceles que ha impuesto el ıas gobierno del pa´ abanderado del libre comercio. Uno de los primeros negocios ıs de los EEUU es la exportaci´n de su cine. Las factor´ de Hollywood obtienen o ıas miles de millones de euros por ventas de entradas en todo el mundo, pero sobre todo obtienen m´s en derechos de retransmisi´n en televisi´n, venta de cintas y a o o DVDs, y merchandising en general. Igual que Napster amenaz´ la industria de la m´sica hace alg´n tiempo, el o u u intercambio de pel´ ıculas en formatos como DivX tiene muy preocupados a los peces gordos de las multinacionales del cine. Tanto es as´ que muchas han sido ı, reacias a publicar sus t´ıtulos en DVD (a pesar de los precios que cobran). De hecho, la historia de los propios DVD se ha visto terriblemente entorpe- cida por los miedos de las grandes productoras. En primer lugar por sus peleas sobre los formatos y su seguridad, de donde vienen males tan graves como las zonas geogr´ficas de comercializaci´n de los DVD que dividen artificialmente a o el mercado. Estas zonas est´n ahora denunciadas por la Uni´n Europea como a o pr´cticas contra la competencia1 . Lo que lleva a uno a preguntarse c´mo es que a o no se hab´ enterado antes (pero esto lo dejaremos para otro d´ ıan ıa).. Otro problema que ha causado el miedo de los estudios es la persecuci´n a o desarrolladores de software libre que han realizado implementaciones de DeCSS para poder ver DVDs en Linux, etc. En cualquier caso, esto no es m´s que una preocupaci´n leg´ a o ıtima con el esta- do actual de la legislaci´n sobre propiedad intelectual, que por otra parte parece o dif´ de cambiar (aunque ya he argumentado en otros art´ ıcil ıculos que es indispen- sable). A m´ me surgen ahora algunas preguntas: ¿Podr´ existir el cine libre? ı ıa ¿C´mo ser´ la distribuci´n de contenidos audiovisuales en el futuro? ¿C´mo se o ıa o o organizar´ esta industria? ıa Cine libre Antes de nada, ¿tiene sentido que exista el cine libre? Entendiendo como libre que pueda ser libremente distribuible, modificable... es decir, cine con garant´ ıas similares a las del software libre. En primer lugar habr´ que ver si tiene sentido ıa 1 http://barrapunto.com/article.pl?sid=01/06/14/076243
  27. 27. 18 Vicente Matell´n Olivera a que sea libre en el mismo sentido que el software. Por ejemplo, si tiene sentido que sea modificable. Hay mucha gente que piensa que el arte no debe poder ser modificable, gente cuyas opiniones respeto mucho, como Richard Stallman por ejemplo. Yo, sin em- bargo, creo que el arte no es m´s que otra forma de producci´n intelectual y que, a o por tanto, est´ en la naturaleza humana el reaprovecharla, modificarla, usarla en a definitiva de formas no previstas por sus autores. Los autores siempre podr´n a mantener sus versiones de las obras que han realizado, pero es dif´ (imposible ıcil dir´ yo) impedir que sus obras se tomen como modelos, como inspiraci´n o como ıa o contraejemplo, incluso que usen de formas contrarias a sus creencias u opiniones. As´ por ejemplo, hay versiones de las Meninas de Vel´zquez de renombrados ı, a pintores posteriores y con muy diversas interpretaciones, por no hablar de las versiones profanas de los personajes de Disney. En particular, en el caso del cine reaprovechar escenas ya grabadas, personajes virtuales o guiones me parece de nuevo dif´ de evitar. ıcil En segundo lugar habr´ que analizar si es posible que exista cine redistribui- ıa ble. Muchos opinan que no (estos comentarios en BarraPunto son una muestra2 ). Sin embargo, yo estoy convencido de que s´ De entrada, existe un un tipo de ı. cine al que le interesa mucho que se reproduzca cuantas m´s veces mejor sin a cobrar: los anuncios. Las empresas anunciantes contratan a conocidos directores, guionistas y famosos actores, invierten en decorados y efectos especiales y luego adem´s se gastan dinero en que su obra se reproduzca. a Adem´s estoy convencido de que muchos actores, directores, y en general a personas en todas las profesiones involucradas en la generaci´n de contenidos o cinematogr´ficos est´n interesados en formar redes colaborativas, al estilo de las a a que existen alrededor de los proyectos de software libre, que les permitan ejercitar su creatividad con mayor libertad que las que les dan las productoras convencio- nales, por no hablar de aqu´llos m´s interesados en aspectos sociales o pol´ e a ıticos. El futuro del cine ¿Cu´l ser´ la organizaci´n, el funcionamiento, de este cine libre? Voy a dar a ıa o rienda suelta a mi vena ut´pica y voy a tratar de describir una posible situaci´n. o o Para empezar, yo me imagino que en un futuro cercano los personajes virtuales ser´n grandes estrellas, fundamentalmente porque cobran menos y pueden hacer a muchas pel´ıculas a la vez, rentabilidad en definitiva. Hoy ya tenemos personajes virtuales famosos, como Jar Jar Binks de la saga de Star Wars, que son m´s conocidos que la mayor´ de los actores de carne y a ıa hueso. Hay incluso pel´ıculas completas realizadas con actores virtuales como Fi- nal Fantasy que han sido grandes ´xitos de taquilla. De hecho, existen personajes e virtuales mucho m´s conocidos como los ya citados dibujos animados. a 2 http://barrapunto.com/article.pl?sid=02/02/24/2122222
  28. 28. Software, mentiras y cintas de v´ ıdeo 19 Estos personajes virtuales presentan muchas ventajas con respecto a los de carne y hueso: disponibilidad, coste, versatilidad, etc. Sin embargo tienen los mismos problemas que el software propietario: b´sicamente tienen due˜o. Esto a n quiere decir que su uso s´lo puede realizarse mediante licencia. Hasta ahora este o modelo ha funcionado bastante bien, por ejemplo todo el merchandising debe venderse bajo licencia, aparecen en anuncios, etc. Este modelo tiene fundamentalmente el mismo problema que el software pro- pietario o de la m´sica. Los due˜os de las licencias se quejan de la pirater´ Los u n ıa. usuarios se quejan de los altos precios de venta teniendo en cuenta los costes de fabricaci´n. o Si la comunidad empieza a desarrollar personajes virtuales libres estoy con- vencido que a medio plazo ser´n mejores en todas sus facetas: desde las puramen- a te inform´ticas como su movimiento o el ray-tracing, hasta las m´s comerciales a a como su conocimiento p´blico o la creaci´n de su personalidad virtual. u o Me imagino una situaci´n futura en la que, usando los personajes virtuales, o unos cuantos guionistas distribuidos por el mundo acuerden un gui´n y se pongan o a trabajar en la pel´ıcula. Una vez realizada se podr´ realizar incluso diferentes ıan montajes, a˜adir escenas exitosas de otras pel´ n ıculas, modificar planos de escenas ya realizadas, etc. En resumen, el mismo tipo de flexibilidad que hoy disfrutamos en el mundo del software libre. Desde luego, la mayor´ de estas cosas pueden realizarse tambi´n con material ıa e grabado con actores humanos y con equipos de grabaci´n, post-producci´n, etc. o o siempre que los due˜os de los derechos permitiesen hacerlo. En el fondo ser´ una n ıa forma m´s de intertextualizaci´n, de reuso de la producci´n art´ a o o ıstica. Otra parte de la industria del cine actual es la de distribuci´n. Al igual que o le pasa a la distribuci´n de la m´sica, la generalizaci´n del uso de la red y la o u o velocidad que ´sta est´ alcanzando, mezclado con las instalaci´n de Home cinema e a o que se van extendiendo por los hogares del mundo civilizado, me temo que va a dejar a las distribuidoras en una posici´n muy dif´ o ıcil. De hecho son ellos, los estudios, las grandes distribuidoras acostumbradas a colocar sus paquetes de pel´ ıculas (una buena, cincuenta malas) en los cines y las televisiones las que m´s a temen el DivX. Herramientas libres de producci´n de cine o Todo ello nos lleva tambi´n a la necesidad de herramientas libres para poder e hacer todas este tipo de cosas. Por ejemplo, FreeFilm3 es un proyecto libre con esa idea. El proyecto est´ en pa˜ales y muestra signos de estar bien orientado, a n aunque parece demasiado ambicioso. La mala noticia es que la industria no est´ por la labor. Estoy convencido a de que estas herramientas van a ser perseguidas con la idea de que prohibi´ndo- e las se eliminar´ la posible competencia del cine libre. La excusa como siempre a 3 http://freefilm.sourceforge.net/
  29. 29. 20 Vicente Matell´n Olivera a ser´ el pirateo y que estas herramientas se pueden usar para piratear contenidos a protegidos. Tendremos los mismos argumentos que hemos visto en las demandas contra Jon Johansen por implementar el algoritmo (DeCSS) que permite ver los DVD legales en GNU/Linux. Un ejemplo de esta posible persecuci´n es el proyecto Broadcast 20004 del o grupo Heroine Virtual5 . Este grupo ha decidido dejar de distribuir este software bajo licencia libre que permit´ editar audio y v´ ıa ıdeo por miedo a las denuncias de los amigos de la RIAA. Desde luego el primer paso que necesitamos para poder disponer de cine libre es disponer de las herramientas libres adecuadas para poderlo hacer. En par- ticular, necesitamos herramientas b´sicas de edici´n de v´ a o ıdeo para los formatos usuales, herramientas para producir efectos sobre im´genes (mosaicos, ondas, a etc.), drivers para los dispositivos espec´ ıficos, software para crear personajes vir- tuales y para emplearlos, software de streaming y de multidifusi´n, etc. etc. o Esta parte, la construcci´n de las herramientas libres de edici´n de v´ o o ıdeo es un trabajo ingente y es el mayor problema en mi opini´n para que no tengamos o cine libre, que los programadores convencidos de las virtudes del software libre no tengan tiempo, o ganas para abordarlos o que no les dejen hacerlo. Para mentes inquietas Si hab´is tenido la paciencia de llegar hasta este punto del art´ e ıculo, es que os interesa el asunto. En BarraPunto se repiten peri´dicamente discusiones so- o bre estos temas. En particular si busc´is t´rminos como DivX, DVD, o freefilm a e podr´is encontrar interesantes conversaciones entre lectores con m´s conocimien- e a tos y mejores ideas que las m´ Os esperamos all´ ıas. ı. c 2001 Vicente Matell´n Olivera. vmo@barrapunto.com a Se otorga permiso para copiar y distribuir este art´ ıculo completo en cual- quier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota. 4 http://heroinewarrior.com/bcast2000.php3 5 http://heroinewarrior.com/
  30. 30. Y la informaci´n ser´ libre... ¿o no? o a Pedro de las Heras Quir´s y Jes´s M. Gonz´lez Barahona o u a Publicado originalmente en el n´mero 45 de la revista Nov´tica (mayo, junio de 2000) u a y en el n´mero 47 de la revista Archipi´lago (junio, julio, agosto de 2001) u e Las tecnolog´ de distribuci´n de informaci´n est´n cambiando como no lo ıas o o a hab´ hecho nunca antes en la historia. Las posibilidades que nos proporcionan ıan estos cambios y los desaf´ a los que nos enfrentan son tambi´n nuevos en la ıos e historia, y tienen una potencia capaz de modificar muchos fundamentos b´sicosa de la sociedad tal y como la hemos conocido durante los dos ultimos siglos. En ´ este ensayo tratamos por un lado de exponer la situaci´n actual tal y como o la vemos, y por otro, de dar dos visiones alternativas sobre c´mo podr´ ser o ıa esta sociedad que nos espera. En ellas no intentamos hacer futurolog´ sinoıa, s´lo extrapolar algunas tendencias actuales y llevarlas a lo que a fecha de hoy o percibimos como sus extremos. Por supuesto, la realidad que nos encontraremos ser´ bien diferente, y seguro que mucho m´s impresionante... e incre´ a a ıble. Pasado y presente El Software Libre: origen y situaci´n actual o La legislaci´n sobre patentes y derechos de copia ha marcado el desarrollo de o la tecnolog´ inform´tica. Hasta finales de los a˜os sesenta el software era libre. ıa a n El c´digo fuente de los programas se distribu´ sin trabas entre los compradores o ıa de ordenadores como parte del servicio que recib´ ıan, para que los utilizasen li- bremente y sin coste adicional. En esa ´poca, en las universidades flu´ el c´digo e ıa o fuente de manera natural. A principios de los setenta el panorama cambi´ dr´sticamente. La venta de o a software sin fuentes y sin permiso de redistribuci´n ha marcado los ultimos treinta o ´ a˜os, situando entre las primeras del mundo por capitalizaci´n a empresas cuya n o fuente de ingresos casi exclusiva proviene de la venta de copias de software pro- pietario. Y el caso de la industria del software no es aislado. La legislaci´n sobre o derechos de copia se ha utilizado durante varios siglos no s´lo para permitir el o proteccionismo en ella, sino tambi´n en otras industrias m´s cl´sicas (en las cua- e a a les, de hecho, tiene su origen el modelo), como la discogr´fica, la del v´ a ıdeo y la editorial. En general, podr´ decirse que hasta la fecha el sector de las industrias ıa de la informaci´n ha tratado de impedir, con ´xito, el flujo libre de informaci´n o e o con el argumento de que de esa forma la sociedad dispondr´ de m´s y mejor a a informaci´n. o Por otro lado, cada vez son m´s las voces que reclaman una revisi´n de la a o legislaci´n sobre patentes y derechos de copia. La posibilidad de intercambiar o datos con coste pr´cticamente nulo gracias a Internet es, en gran parte, la raz´n a o
  31. 31. 22 Pedro de las Heras Quir´s et al. o que est´ guiando este proceso de revisi´n que afecta a uno de los principales a o sectores econ´micos de las sociedades desarrolladas. o En el sector inform´tico, la situaci´n est´ cambiando gracias al software li- a o a bre. Cabe situar el origen de este proceso de liberaci´n a principios de los a˜os o n ochenta, cuando Richard Stallman emprende el proyecto GNU. El esfuerzo pio- nero y visionario de Stallman y el trabajo simult´neo y continuado de muchos a programadores, ha permitido que a finales de los noventa el fen´meno del soft- o ware libre adquiera consistencia y sea considerado con inter´s por empresas y e usuarios. Puede marcarse como hito hist´rico la liberaci´n del c´digo fuente del o o o navegador de Netscape, en 1998. Desde ese momento el software libre ha irrum- pido en grandes sectores la industria inform´tica: fabricantes de hardware como a Intel, Cisco o Sony utilizan software libre sobre sus procesadores. Dell, Compaq e IBM distribuyen GNU/Linux con sus equipos. Nuevas compa˜´ cuya fuente nıas de ingresos depende del ´xito del software libre, como Red Hat Linux o VA Linux, e han conseguido en el NASDAQ una financiaci´n que hace s´lo un a˜o habr´ sido o o n ıa simplemente incre´ ıble. A´n as´ est´ por ver si existe un modelo econ´mico viable que posibilite que u ı, a o una parte importante del software desarrollado por la industria se distribuya como software libre. Los pr´ximos a˜os nos mostrar´n si somos o no capaces de o n a encontrar este modelo. No s´lo el software quiere ser libre o La distribuci´n digital de informaci´n (audio, v´ o o ıdeo, libros, software) est´ al- a terando la industria tradicional. Internet ha hecho posible que cualquier persona pueda intercambiar f´cilmente informaci´n digitalizada con el resto de internau- a o tas. La experiencia durante este ultimo a˜o con programas como Napster, que ´ n act´a como directorio de grabaciones audio en formato MP3, ha alarmado tanto u a la industria del sector que ya ha emprendido acciones legales contra la empre- sa que lo distribuye. Cualquiera puede grabar en el disco duro de su casa una canci´n de un CD en un fichero en formato MP3, y a trav´s de Napster informar o e de la disponibilidad de ese fichero al resto del mundo. Unos minutos despu´s e alguien puede estar escuchando esa canci´n a miles de kil´metros. A juzgar por o o el n´mero creciente de usuarios de Napster, y salvo que pensemos que los ciuda- u danos no saben lo que quieren, es un hecho que son muchos los que no consideran moralmente reprobable utilizar estas herramientas. De manera simult´nea a esta tendencia, la industria est´ tratando de emplear a a un buen n´mero de m´todos t´cnicos y legales para impedir este proceso libe- u e e ralizador: libros electr´nicos intransferibles que permiten s´lo un cierto n´mero o o u de lecturas, c´digos de protecci´n en DVDs, nueva legislaci´n como UCITA en o o o EEUU, o aplicaci´n estricta de la existente, como la persecuci´n parapolicial que o o realiza la BSA o la detenci´n del programador noruego del caso DeCSS-DVD. o Todos los sectores de la industria de la informaci´n se ven afectados. Hace o tan s´lo unas semanas Stephen King public´ un libro electr´nico con protecci´n o o o o
  32. 32. Y la informaci´n ser´ libre... ¿o no? o a 23 anticopia que en breves horas se convirti´ en el libro m´s distribuido en un corto o a espacio de tiempo de la historia de la humanidad. A los pocos d´ ya circulan ıas por la red copias desprotegidas del libro. Es notable, y como m´ ınimo un hecho sobre el que merece la pena reflexionar, que a las primeras de cambio, en cuanto los medios t´cnicos lo han permitido, e los ciudadanos opten en masa por copiar y dejarse copiar informaci´n, a´n a o u sabiendas de que, por ahora, es ilegal. Y esto cuando la sociedad tiene (al menos te´ricamente) una experiencia acumulada de cientos de a˜os con la legislaci´n o n o de derechos de copia en el sector del libro, y de casi un siglo en los sectores de grabaciones musicales e imagen. Podr´ decirse que las personas tienen una tendencia natural a compartir la ıa informaci´n. S´lo la imposibilidad t´cnica y las medidas coercitivas han hecho o o e posible que hasta ahora esta tendencia no haya podido expresarse en toda su magnitud. Y por lo tanto, la sociedad tampoco ha podido experimentar nunca con las posibilidades que proporciona el libre flujo de informaci´n (salvo en sectores o concretos, y de forma parcial, como por ejemplo en el campo cient´ ıfico). Del enfrentamiento de estas dos fuerzas contrapuestas (por un lado las presiones para limitar el uso y distribuci´n de la informaci´n, por otro las tendencias a o o usar y redistribuir informaci´n sin trabas) depender´ el futuro del software libre o a en particular, del acceso a la informaci´n en general, y posiblemente del mismo o modelo de sociedad hacia el que nos dirigimos. ¿Qu´ futuro nos espera? e 2010: El fin de la propiedad intelectual A˜o 2010. El coste de duplicaci´n de la informaci´n ha sido pr´cticamente n o o a cero desde hace una d´cada. Desde 2005 casi todos los pa´ desarrollados in- e ıses corporaron legislaci´n para permitir el acceso gratuito y de calidad de todos sus o ciudadanos a la Red. Hacia 2008 casi la mitad de la poblaci´n mundial dispone o de este tipo de acceso, y gracias a los programas de coordinaci´n internacional se o espera una cobertura del 85 % de los habitantes del planeta para 2015. Junto con estas medidas, la iniciativa privada y la p´blica han conseguido mejorar y sim- u plificar enormemente los medios de publicaci´n de contenidos en la Red, hasta el o punto de que cualquier persona con acceso puede hacer p´blica, en buenas con- u diciones, cualquier tipo de informaci´n (desde una novela que haya escrito a un o ensayo econ´mico o pol´ o ıtico, o una obra musical, o un escenario de realidad vir- tual, o un programa de asistencia al aprendizaje). La producci´n de informaci´n o o de calidad (comparable a la que a finales del siglo XX era redistribuida por edi- toriales de libros, estudios de cine o productoras de m´sica) se duplica cada seis u meses desde principios de siglo, y est´ llevando a un florecimiento de la cultura a y la ciencia que deja muy atr´s al impacto del Renacimiento o la Ilustraci´n. a o ¿C´mo ha sido posible esta situaci´n, si la legislaci´n internacional ya no o o o permite cobrar derechos de autor ni derechos por patentes? Sin duda, el impacto

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