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Descentralización fiscal

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Descentralización fiscal

  1. 1. DESCENTRALIZACI´ON FISCAL Flor Moreno Setiembre 2013 1. Introducci´on La presente investigaci´on es producto del intercambio interdisciplinario de diversos enfoques sociales, cuya meta principal es analizar los conceptos de la descentralizaci´on fiscal en el pa´ıs, entre el sector p´ublico y acad´emico para promover l´ıneas de investigaci´on que lleven a un mejor desarrollo re- gional, fortaleciendo la formaci´on de recursos humanos capaces de atender las necesidades reales de la poblaci´on y gobiernos municipales. Comprende los siguientes bloques tem´aticos. El primero, realiza un an´ali- sis de la historia de la creaci´on de la descentralizaci´on fiscal como termino y pr´actica municipal. El segundo, contiene los diferentes puntos de vista de los autores acerca del concepto de descentralizaci´on fiscal. El tercer bloque, incluye un bosquejo de la actual pol´ıtica de descen- tralizaci´on fiscal en el Per´u, que espero sea de utilidad para orientar las decisiones para el fortalecimiento de la descentralizaci´on en el Per´u. En el cuarto bloque, tenemos los objetivos de la descentralizaci´on fiscal, y finalmente en el quinto y sexto bloque trataremos los temas de beneficios y desventajas de la descentralizaci´on fiscal, respectivamente. El presente documento pretende contribuir a la discusi´on te´orica y al debate que viene suscitando el tema, particularmente en el contexto de los procesos de reforma del Estado. Con este prop´osito se hace una breve revisi´on de los conceptos b´asicos utilizados en un proceso de descentralizaci´on fiscal. Es de esperar que la presente investigaci´on contribuya a una amplia di- vulgaci´on del tema, entre investigadores, docentes y especialistas en gesti´on p´ublica. 1
  2. 2. 2. Historia de la Descentralizaci´on Fiscal en el Per´u “En el gobierno de C´aceres (1886 – 1890), en cuanto al r´egimen pol´ıtico, se opt´o por una soluci´on conciliada entre el centralismo y el federalismo, que fue la descentralizaci´on fiscal, en donde cada departamento de los dieciocho en que estaba dividido el Per´u cobrar´ıa sus impuestos y organizar´ıa su gasto, aunque de acuerdo a una ley general de presupuesto que ser´ıa sancionada por el Congreso. En cada departamento se formaron Juntas Departamentales para la or- ganizaci´on y ejecuci´on de cada presupuesto departamental. El experimento termin´o en un fracaso, pero en buena cuenta por el car´acter ambiguo de la reforma. Las juntas carecieron de la necesaria autonom´ıa, al estar dirigidas por los prefectos que eran designados por el Ejecutivo, y al depender del Congreso para la aprobaci´on de nuevos impuestos. Aunque lo primero fue corregido m´as tarde, excluy´endose a los prefectos de las Juntas, surgieron perennes disputas entre las autoridades nombradas por el gobierno central y las ele- gidas por los vecinos locales. La descentralizaci´on hubo de ser reformada en 1895 y finalmente se extingui´o en 1919. La pobreza de los recursos fiscales obligo a la reinstauraci´on de una “contribuci´on personal”, que inevitablemente recordaba el abolido tributo ind´ıgena. El c´ancer del billete fiscal, la movilizaci´on campesina operada du- rante siete a˜nos de guerra y la crisis en que ella sumi´o por varios a˜nos a la econom´ıa terrateniente volvieron incobrable la contribuci´on. ´Esta solo sirvi´o para desgastar el gobierno de C´aceres y alejarlo de sus aliados cam- pesinos. ´Unicamente en el departamento de Puno la contribuci´on pudo ser levantada en un monto significativo. La guerra, la ocupaci´on y la resistencia hab´ıan deteriorado la hegemon´ıa terrateniente en la mayor parte de la sierra. En consecuencia, no exist´ıan “interlocutores” en la sociedad rural que vinculasen al Estado con la socie- dad campesina. Los caciques hab´ıan perdido preeminencia (aunque pudieron haberla recuperado m´as tarde) y los se˜nores ´etnicos hab´ıan desaparecido. De la red social que hasta 1854 organiz´o e hizo factible el cobro de la contribuci´on ind´ıgena, no quedaban sino escombros. Su lugar comenzaba a ser ocupado por nuevos personajes: tinterillos o militares mestizos cuya conciencia hab´ıa sido impactada por la experiencia b´elica. Tambi´en conspir´o contra el ´exito de la contribuci´on personal la labor del pierolismo y la carencia de moneda met´alica en el interior, ya que s´olo circulaban los devaluados billetes fiscales. En los departamentos de la sierra la contribuci´on personal llegaba a 2
  3. 3. representar alrededor de un 70 por ciento de los ingresos del presupuesto departamental, demostr´andose con ello el sumo retraso de sus actividades mercantiles y productivas. Mientras en el conjunto del pa´ıs quedaba fijada en un 50 por ciento. El ´exito de la descentralizaci´on fiscal quedaba pues muy atado al de ´esta contribuci´on fiscal. El relativo fracaso de la descentralizaci´on fiscal llev´o a que gran parte de la organizaci´on del Estado se convirtiera en el interior de una inmensa aflicci´on, devolviendo al pa´ıs a la situaci´on anterior al auge guanero. Entre el Per´u plasmado en el presupuesto y el Per´u real hab´ıa una enor- me distancia. Seg´un aquel, funcionaban cortes superiores en cada capital departamental, juzgados de paz en cada capital de distrito; colegios secun- darios en las primeras y escuelas primarias en las segundas; as´ı como una red de puestos m´edicos igualmente jerarquizados. Pero la realidad era que las cortes permanec´ıan cerradas por falta de fondos, las escuelas carec´ıan de maestros y las postas de enfermeros. Fue en ´este contexto que en el departamento de Loreto, que gozaba de una autonom´ıa bastante grande en materia fiscal gracias a la aduana de Iquitos y al boom del caucho, surgi´o un movimiento secesionista. Este logr´o ser conjurado, aunque a costa de mantener en ´el un r´egimen fiscal particular, que lo convirti´o en un ´area liberada del centralismo al que se volvi´o en 1896”[3] 3. Concepto de Descentralizaci´on Fiscal La descentralizaci´on fiscal es “el proceso por el cual se asigna recursos a los Gobiernos Sub-nacionales, a fin de asegurar el cumplimiento de los servicios y funciones de su competencia. Implica reglas de eficiencia en la re- caudaci´on tributaria, el uso eficiente de los recursos p´ublicos, y reglas de res- ponsabilidad fiscal para que contribuyan con la estabilidad macroecon´omica y la sostenibilidad de las finanzas p´ublicas”[1] Es as´ı como, un sistema fiscal descentralizado presupone la existencia al menos de dos niveles distintos de competencia pol´ıtica. La descentralizaci´on fiscal ocurre cuando las competencias fiscales (in- gresos y gastos p´ublicos) se desplazan del nivel superior o central hacia el inferior o subnacional y constituye por lo general un proceso dirigido desde el nivel central. De modo que la concesi´on de cierta independencia administrativa a las autoridades locales no se considera generalmente como descentralizaci´on fis- cal, y puede entenderse m´as como un proceso de desconcentraci´on. 3
  4. 4. Frente a ello, Junguito afirma que “la descentralizaci´on fiscal se define como un proceso a trav´es del cual se realiza una transferencia de recur- sos (principalmente financieros) y competencias (responsabilidades) desde la administraci´on nacional o central de un Estado, hacia las administracio- nes subnacionales”[5] Ante un c´umulo de competencias se requiere una disponibilidad oportuna y adecuada de recursos financieros con el fin de asegurar una mayor eficiencia en la asignaci´on de recursos del sector p´ublico. Seg´un O’Neill[8], la descentralizaci´on fiscal se da “cuando las autoridades subnacionales elegidas por la ciudadan´ıa deciden el uso de transferencias no condicionadas y/o poseen la capacidad de imponer tributos. Sin embargo, haciendo el criterio un poco m´as el´astico, podemos asimilar de manera segura la descentralizaci´on fiscal a un conjunto de pol´ıticas destinadas a incrementar los ingresos y/o la autonom´ıa financiera de los gobiernos subnacionales”.[4] En este sentido es recomendable analizar qu´e tipo de funciones debe seguir cumpliendo el Estado de manera centralizada y cu´al de ellas pueden ser descentralizadas y hasta qu´e grado. Asimismo, seg´un Agh´on el grado de descentralizaci´on fiscal de un pa´ıs pareciera ser en principio el resultado de las combinaciones de mediciones del gasto p´ublico y el financiamiento, reduci´endose a la participaci´on de los gobiernos subnacionales en el total del gasto p´ublico y la financiaci´on con recursos propios (autonom´ıa fiscal). . Es por ello, que la descentralizaci´on fiscal es definida en t´erminos gene- rales como un proceso de transferencias de competencias y recursos desde la administraci´on nacional o central de un determinado Estado, hacia las ad- ministraciones subnacionales: estatales y municipales en los pa´ıses federales, y regionales y locales en los pa´ıses constitucionalmente unitarios. En este contexto, la descentralizaci´on de las finanzas p´ublicas requiere como condici´on previa que el pa´ıs sea dividido territorialmente en unidades inferiores o menores, cada una con sus correspondientes gobiernos regionales y/o locales y estrechamente relacionados con la unidad superior o gobierno central. De esta manera se entender´ıa que un pa´ıs se est´a descentralizando cuan- do sus administraciones subnacionales o territoriales vienen gozando de un c´umulo de competencias significativo que requiere a su vez de la disponibi- lidad oportuna y adecuada de recursos financieros para ello. Por tal raz´on, el tema de las relaciones fiscales intergubernamentales se convierte en un aspecto fundamental dadas sus implicaciones en t´erminos de eficiencia y equidad del sector p´ublico, en la asignaci´on y distribuci´on de competencias y recursos dentro de un Estado. 4
  5. 5. Cuando se examina un proceso de descentralizaci´on en su dimensi´on fiscal, por lo general se estudian sistemas pol´ıticos con gobiernos nacionales con una significativa importancia como recaudadores de ingresos y ejecutores del gasto p´ublico. Por diversas razones de tipo pol´ıtico y econ´omico, se analiza la conve- niencia y las posibilidades de transferir ciertas facultades a los gobiernos subnacionales. 4. Pol´ıtica de Descentralizaci´on Fiscal La Ley de Presupuesto para el Sector P´ublico, para el a˜no fiscal 201260, mediante la Cent´esima D´ecima Disposici´on Transitoria Final y la Resolu- ci´on Suprema N◦115–2012–PCM, puso nuevamente en funcionamiento una Comisi´on Multisectorial Temporal en materia de Descentralizaci´on Fiscal. Esta Comisi´on est´a presidida por la Secretaria de Descentralizaci´on, y entre sus miembros se encuentran representantes del Ministerio de Econom´ıa y Finanzas–MEF, la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales–ANGR, la Asociaci´on de Municipalidades del Per´u– AMPE y la Red de Munici- palidades Urbanas y Rurales del Per´u–REMURPE. La Direcci´on General de Descentralizaci´on Fiscal y Asuntos Sociales del MEF es la encargada de asumir la Secretar´ıa T´ecnica de la Comisi´on. Dicha comisi´on se instal´o en mayo de 2012 con ocho meses de plazo para la elaboraci´on de una propuesta t´ecnica y su respectivo plan de implemen- taci´on.[9] 5. Objetivos de la Descentralizaci´on Fiscal En un proceso de descentralizaci´on fiscal, bajo el enfoque de devoluci´on, los gobiernos locales deben alcanzar tres tipos de objetivos: 5.1. Suficiencia Para garantizar que los ingresos que recibe puedan financiar los servicios que son su responsabilidad. 5.2. Autonom´ıa Los ingresos que recibe, deben permitir a los gobiernos locales poder ejercer la autonom´ıa pol´ıtica, que la ley les otorga, as´ı como responsabilizarse ante sus ciudadanos de sus propias decisiones. 5
  6. 6. 5.3. Igualdad Para evitar que las diferencias en t´erminos de capacidad fiscal de las diferentes jurisdicciones en un mismo ´ambito de gobierno, no sean decisivas para determinar el nivel de los servicios que ofrecen a sus ciudadanos.[6] Es entonces que el grado de autonom´ıa pol´ıtica est´a directamente vincu- lado a un mayor grado de autonom´ıa fiscal. Por tanto, la autonom´ıa fiscal es un concepto fundamental para el fortalecimiento de los gobiernos regionales. Asimismo, es importante se˜nalar que “la autonom´ıa fiscal no significa necesariamente que los gobiernos subnacionales deban ser completamente autosuficientes. Es un hecho que el gasto de los gobiernos subnacionales ge- neralmente es financiado en cierta medida por las transferencias del gobierno nacional. En la regi´on latinoamericana, todos los gobiernos subnacionales re- ciben recursos del gobierno central o federal a trav´es de transferencias”[7] El gobierno descentralizado alcanza un mayor grado de competencia fi- nanciera cuando puede influir de alguna manera en las transferencias que va a recibir. Pero, de nuevo, ello depende totalmente del sistema con arreglo al cual se suministran las transferencias. 6. Beneficios de la Descentralizaci´on Fiscal En general, la demanda en materia de bienes o servicios p´ublicos difiere de una regi´on a otra debido a criterios de preferencia de los ciudadanos o diferencias de ingresos. Por consiguiente, la prestaci´on de servicios p´ublicos a nivel regional deber´ıa tambi´en ser distinta. De esta manera, se considera que las jurisdicciones independientes o gobiernos regionales y locales tienen mucha mayor capacidad que el gobierno central para proporcionar esa diferencia. Aun cuando la demanda en materia de bienes o servicios p´ublicos fuera similar en todas las regiones, se estima que las peque˜nas jurisdicciones independiente o localidades est´an en mucho mejor posici´on de satisfa- cer estas demandas en raz´on de la cercan´ıa que existe entre pol´ıticos y ciudadanos, lo que supone mayor grado de identificaci´on de las ne- cesidades b´asicas locales y mejor fiscalizaci´on o control en la ejecuci´on de los proyectos. Sin duda la introducci´on del mecanismo de elecciones para conocer las preferencias de los ciudadanos constituye una ventaja de la descentra- lizaci´on. 6
  7. 7. La equivalencia regional entre los gastos p´ublicos y los impuestos re- caudados puede tambi´en implicar un alto grado de equivalencia per- sonal (tributaci´on por beneficios). Ello hace que quienes demandan servicios p´ublicos tendr´an en cuenta el costo total. De esta manera un financiamiento del gasto p´ublico que provenga de la misma localidad conduce a que las personas manifiestan o est´an dispuestas a revelar sus preferencias con mayor claridad. Asimismo, es menor el incentivo para la evasi´on tributaria en el sentido que se perciben m´as cercanos los beneficios de pagar impuestos. La administraci´on descentralizada, quiz´as funcione con mayor eficien- cia (menores costos administrativos) que la administraci´on central, que requiere ´organos delegados en las localidades, el menor tama˜no de las dependencias descentralizadas y su mayor conocimiento de las necesidades locales y caracter´ısticas regionales. La lucha por el poder pol´ıtico en las peque˜nas dependencias puede cau- sar menor da˜no que en las grandes. Las pr´acticas ilegales adquieren mayor transparencia, por tanto disminuye el riesgo de que el encarga- do de tomar las decisiones incurra en conductos inadecuadas y de muy baja aceptabilidad. Existe mayor probabilidad de incorporar o adaptarse a factores pol´ıti- cos externos de car´acter temporal (por ejemplo, el aplazamiento de un gasto hacia futuros per´ıodos electorales). La diversidad regional permite la libertad de elecci´on y de movilidad (al menos a empresas y hogares de car´acter m´ovil). En la mejor hip´ote- sis, esto se traduce en la aglomeraci´on de personas con preferencias si- milares. El modelo de bienes p´ublicos locales ofrece un excelente marco conceptual en tema de migraciones y tama˜nos de las localidades. La autonom´ıa regional y local lleva a competir por factores de pro- ducci´on y, por consiguiente, a un mejor suministro de los servicios p´ublicos. Ello puede darse en un sentido estad´ıstico (una divisi´on in- terregional m´as favorable del trabajo) y en un sentido din´amico (inicio de la creatividad y de las innovaciones econ´omicas, inclusive en el sec- tor p´ublico). El componente pol´ıtico constituye una de las ventajas de la descentra- lizaci´on. Una pol´ıtica descentralizada en materia de hacienda p´ublica contribuye a la pr´actica a la democracia. Ello puede ser beneficioso 7
  8. 8. sobre todo en pa´ıses que carecen de una tradici´on democr´atica bien establecida. Aun cuando no se reconociera expl´ıcitamente ninguna ventaja econ´omi- ca evidente a la descentralizaci´on, la libre determinaci´on de las depen- dencias de menor tama˜no puede considerarse un valor en s´ı. Este es el mensaje del llamado “principio de subsidiariedad”, que pre- fiere lo individual a lo colectivo. Aun cuando una comparaci´on abstracta revelara ciertas ventajas de una pol´ıtica descentralizada en materia de hacienda p´ublica, quiz´a exis- tan situaciones concretas que favorezcan la descentralizaci´on. Tal si- tuaci´on puede presentarse cuando el centralismo y la aglomeraci´on son muy intensos y la hacienda p´ublica descentralizada puede fortale- cer alg´un “poder compensatorio”. En cierta manera, este argumento se basa en la teor´ıa del “secondbest”[2] 7. Desventajas de la Descentralizaci´on Fiscal Las desventajas de la descentralizaci´on fiscal surgen en varios aspectos de la realidad social: 7.1. Asignaci´on A diferencia de los supuestos que se hac´ıan para el an´alisis de los be- neficios, las funciones de pol´ıtica fiscal realizadas por una dependencia des- centralizada afectan a las personas que se hallan fuera de las fronteras de esa jurisdicci´on, ya sea a trav´es de los propios servicios p´ublicos o mediante el gasto p´ublico y la adquisici´on de los recursos financieros que acompa˜nan cualquier suministro de bienes p´ublicos. Pero si las llamadas externalidades son inevitables, los problemas de asigna- ci´on constituyen m´as bien una consecuencia cierta de la existencia de ciertos bienes p´ublicos locales, en que definitivamente su producci´on y provisi´on efi- ciente est´a en el nivel intermedio o en el nivel nacional. 7.2. Distribuci´on Seg´un una opini´on ampliamente aceptada, la funci´on distributiva no de- be ser susceptible de descentralizaci´on. Esto no constituye una postura evi- dente, ya que los argumentos principales en favor de la descentralizaci´on, en especial una orientaci´on rigurosa hacia las preferencias individuales y un alto 8
  9. 9. grado de transparencia de la pol´ıtica p´ublica y sus efectos, no tienen menos validez en el ´ambito de la distribuci´on respecto de cualquier otra pol´ıtica. Al contrario, los ciudadanos de las distintas comunidades pueden opinar de manera diferente acerca de los programas de redistribuci´on de ingresos y probablemente las personas que viven en una peque˜na jurisdicci´on se intere- sen mucho m´as en la suerte econ´omica de sus conciudadanos que la gente que vive en un Estado en donde dichos programas son dise˜nados el nivel central. Pero al menos toda pol´ıtica de distribuci´on sustancial se enfrentar´ıa a graves problemas. Si las comunidades decidiesen este tipo de programas, por ejemplo, pagos previsionales (o transferencias reales) a los habitantes de menores ingresos cabr´ıa esperar una atracci´on autom´atica de personas “pobres” y una sa- lida de personas que pueden pagar, reflej´andose la desigualdad (riqueza y pobreza) en el espacio territorial de un pa´ıs. Este comportamiento que se diera entre distintas localidades incentivar´ıa una migraci´on econ´omicamente ineficiente, con futuros problemas financie- ros a los gobiernos que tengan mayores programas redistributivos. En raz´on de lo anterior, es conveniente que el gobierno a nivel central tenga a su cargo este tipo de programas redistributivos, permitiendo reflejar el inter´es de la mayor´ıa de las localidades y personas de un pa´ıs, y los deseos de una determinada localidad. Las dependencias descentralizadas solamente pueden actuar sobre la base de normas m´as o menos uniformes e introducir ocasionalmente algunas correcciones adicionales donde sea necesario. 7.3. Impacto Macroecon´omico Partiendo de un consenso general sobre la responsabilidad del gobierno nacional o federal en el manejo de la funci´on de estabilizaci´on, resulta con- veniente hacer una breve menci´on de algunos de los efectos no deseados que puede generar un proceso de descentralizaci´on fiscal y que impiden el cum- plimiento de las metas macroecon´omicas. Veamos algunas de las principales razones que pueden ilustrar dicha problem´atica. En primer lugar, el aumento significativo de las transferencias intergu- bernamentales, si bien aumentan posiblemente el nivel de gasto local con gran incertidumbre desde el punto de vista de la eficiencia del gasto p´ublico, pueden acentuar el d´eficit fiscal del gobierno nacional. Lo anterior puede ser a´un m´as cr´ıtico si el dise˜no del sistema de trans- ferencias no conlleva criterios expl´ıcitos y transparentes que promuevan la eficiencia, el esfuerzo fiscal y la equidad en la asignaci´on de recursos y pro- visi´on de bienes p´ublicos. 9
  10. 10. Por otra parte la mayor capacidad de ahorro de los gobiernos subnacio- nales y la generaci´on de d´eficits en sus finanzas, promueven el uso excesivo del endeudamiento en algunos casos de d´eficit control por el nivel central, que conduce a efectos perversos desde el punto de vista de la estabilidad ma- croecon´omica e igualmente serias restricciones en la misma gesti´on financiera local. La experiencia reciente, muestra la conveniencia de introducir severas restricciones sobre la capacidad y volumen de endeudamiento de los gobier- nos subnacionales. El incremento sustancial de otro tipo de ingresos como las participaciones y/o cesiones de rentas nacionales, o algunos extraordinarios y transitorios en el tiempo como son las llamadas “regal´ıas”, que a su vez cuentan con bastante discercionalidad, sin duda pueden generar mayores presiones de gasto con efectos no deseados sobre la pol´ıtica macroecon´omica. Si a esto se le suma un uso ineficiente de los recursos – baja rentabilidad o mala calidad de la inversi´on – las implicaciones macroecon´omicas podr´ıan ser a´un peores.[2] 8. Conclusi´on La descentralizaci´on del Estado envuelve a lo menos tres dimensiones; la pol´ıtica, la administrativa y la fiscal. La descentralizaci´on fiscal es la destinaci´on de los recursos econ´omicos y financieros de un pa´ıs hacia sus diferentes regiones. En este contexto, la descentralizaci´on de las finanzas p´ublicas requiere como condici´on previa que el pa´ıs sea dividido territorialmente en unidades inferiores o menores, cada una con sus correspondientes gobiernos regionales y/o locales y estrechamente relacionados con la unidad superior o gobierno central. Es importante la descentralizaci´on fiscal, en lo concerniente a recauda- ci´on y no en cuanto a la creaci´on de tributos; las ventajas que se dan est´an orientadas a favorecer al gobierno local en forma directa del producto de la recaudaci´on para realizar lo presupuestado. El beneficio econ´omico que se genera por la concreci´on del incremento de la actividad econ´omica se refleja en el nivel de recaudaci´on. Las desventajas se van a reflejar para aquellos gobiernos locales o regionales en que el nivel de actividad econ´omica sea muy bajo o nulo, o que abuse de beneficios tributarios entonces los beneficios no van a ser muy favorables. En conclusi´on, la descentralizaci´on es un proceso fundamental para el 10
  11. 11. pa´ıs, para que cada regi´on impulse los sectores econ´omicos, educaci´on y salud, se crear´ıa fuentes de trabajo, y as´ı los habitantes ya no viajar´ıan hasta la cuidad capital, para estudiar y/o trabajar. Asimismo, la descentralizaci´on fiscal tambi´en generar´ıa el regionalismo y la unificaci´on de todas las provincias, la voluntad de generar la superaci´on. Referencias [1] ART´ICULO 1◦. Decreto legislativo n◦955, que aprueba la ley de descen- tralizaci´on fiscal. [2] G AGH´ON. Descentralizaci´on Fiscal: Marco Conceptual. Naciones Uni- das. Comisi´on Econ´omica para Am´erica Latina y el Caribe. Santiago de Chile, 1993. [3] M. CONTRERAS, C; CUETO. Historia del Per´u contempor´aneo desde las luchas por la independencia hasta el presente. Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Per´u. Lima, 1999. [4] T FALLETI. A sequential theory of decentralization: Latin American cases in comparative perspective. American Political Science Review, 2005. [5] R. JUNGUITO. Autonom´ıa de los estados y Descentralizaci´on en el Constitucionalismo Latinoamericano. Ponencia ante el IV Congreso Ve- nezolano de Derecho Constitucional. Caracas. UCAB, 1995. [6] F; ESTRADA P MONTEMAYOR, M; BIJARRO. Pol´ıticas y Ges- ti´on P´ublica para el estudio Municipal: ´Optica Acad´emica. Universidad Aut´onoma de Tamaulipas. M´exico, 2007. [7] A NICKSON. Tendencias actuales de las finanzas locales en Am´erica Latina en Reforma y Democracia. N◦12, Octubre, 1998. [8] K O’NEILL. Decentralizing the state: elections, parties, and local power in the Andes. New York. Cambridge University Press, 2005. [9] USAID. Proceso de Descentralizaci´on. Balance y Agenda a Julio de 2012. Tarea Asociaci´on Gr´afica Educativa. Biblioteca Nacional del Per´u, 2012. 11

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