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16 Sagrada Escritura

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16 Sagrada Escritura

  1. 1. r 1 Evangelio según San Mateo Antioquía de Siria es una ciudad situada a orillas del Mediterráneo, que hace veinte siglos ya tenía un puerto importante y una notable actividad comercial. El libro de los Hechos de los Apóstoles dice que fue allí donde los discípulos de Jesucristo recibieron por primera vez el nombre de «cristianos» 11,26). Entre sus habitantes se FI.t ban algunos fieles procedentes del mo, que habían alcanzado la len ud d d e su fe, y otros que habían nacido en una cultura helenística pagana y se habían convertido al cristianismo. Todos ellos habían recibido el bautismo y se sabían llamados a una misión de dimensiones universales: llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra. Según parece, en esa comunidad cristiana tan cargada de valores Los magos siguen la estrella (G. Doré). tradicionales, y a la vez tan cosmopolita, ste Evangelio es SAN MATEO to por Mateo, del que es donde el Espíritu Santo hizo nacer el Evangelio que más se ha difundido y comentado a lo largo de los siglos, y E como un cate- cismo muy di- dáctico, que ofrece Y EL EVANGELIO Hay testimonios no se ha conservado ninguna copia, no permite dilucidar si la que desde los documentos más respuestas adecuadas muy antiguos que lengua a la que se re- antiguos se ha transmitido con la a las cuestiones que afirman que fue el fiere es el hebreo o el los fieles pueden Apóstol San Mateo el arameo; ni tampoco inscripción de «según Mateo». plantearse. Así lo su- primero en poner por saber si sólo contenía Constituye una excelente guía para la brayó Juan Pablo II: escrito el evangelio de los discursos del Se- instrucción de quienes están dispuestos Los Evangelios que, Jesucristo. Entre ellos ñor o también incluía a ser sal y luz del mundo ofreciendo un antes de ser escritos, destaca el de Papías, narraciones, como el testimonio creíble con su vida y con su fueron la expresión de obispo de Hierápolis evangelio del que dis- una enseñanza oral en el siglo II, mencio- palabra de la verdad sobre Jesucristo. A transmitida a las co- nado por Eusebio de ponemos. la vez, presta una singular atención al Los estudiosos su- munidades cristianas, Cesarea: Mateo dis- valor de la Ley en relación con Cristo. tienen más o menos puso los discursos ponen que el texto una estructura cate- del Señor en la len- mencionado por Papí- En él se instruye a los cristianos quética. ¿No ha sido gua de los hebreos, as fue redactado en procedentes de la gentilidad para que la arameo hacia los años llamado el relato de y cada uno los inter- respeten, y a los que provienen de San Mateo `evangelio pretó como pudo (His- 50 ó 60. Más tarde, judaísmo para que la cumplan en del catequista, y el de toria Ecclesiastica, III, San Lucas y el escritor relación con la vida nueva en Jesucristo. San Marcos, `evange- 39,16). del evangelio canóni- lio del catecúmeno? La escueta men- co de San Mateo se (Catechesi tradendae, ción de ese primer servirían de ese docu- Por Francisco Varo Pineda n. 11). documento compues - mento, pero escri-
  2. 2. biendo directamente en de los contenidos de la fe y pleéis muchas palabras co- como modelo, e invita a griego. del modo de vivirla. Al leer- mo los gentiles, que piensan acoger a los que son como El griego del Evangelio lo, casi es posible adivinar que por su locuacidad van a ellos y a no escandalizarlos de Mateo es correcto tanto las preguntas de los fieles ser escuchados. Así pues, no (cfr. Mt 18,1-11). en su vocabulario como en a las que responde en ca- seáis como ellos, porque — Sobre el modo de re- su sintaxis, evita vulgaris- da momento. bien sabe vuestro Padre de accionar cuando un her- mos y se expresa con pro- Por ejemplo, ante la qué tenéis necesidad antes mano flaquea o se desca- piedad. Esto induce a pen- cuestión quot;¿cómo ha de ser de que se lo pidáis (Mt 6,7- mina, responde con la sar que no se trata de una la oración de un cristia- 8). A unos y a otros les en- parábola de la oveja perdi- traducción servil de un texto no?quot;, es posible oír la ense- seña a rezar con sencillez, da, narrada de tal modo que hebreo o arameo previo, si- ñanza del Maestro que, acudiendo a Dios con con- subraya la responsabilidad no una obra compuesta con frente a las corruptelas que fianza de hijos: Padre nues- de ir a buscarla: Si a un cuidado, que reproduce se habían introducido entre tro, que estás en el cielo... hombre que tiene cien ove- sustancialmente ese primer algunos judíos, advierte: (cfr. Mt 6,9-15). jas se le pierde una de ellas, documento compuesto por Cuando oréis, no seáis como La respuesta, pues, es ¿no dejará las noventa y Mateo en la lengua de los los hipócritas, que son ami- clara. La oración del cristia- nueve en el monte y saldrá a hebreos. Este texto de San gos de orar puestos de pie en no no busca la ostentación buscar la que se le había las sinagogas y en las esqui- ni es locuaz y vacía; sino perdido? Y si llega a encon- Mateo en griego, que es el nas de las plazas, para exhi- confiada y sencilla, como se trarla, os aseguro que se ale- inspirado y canónico, se es- birse delante de los hombres, sugiere en el Padrenuestro. grará más por ella que por cribiría algo después, entre en verdad os digo que ya re- Otro ejemplo bien signi- las noventa y nueve que no los años 80 y 90. cibieron su recompensa. Tú, ficativo acerca del modo en se habían perdido. Del mis- por el contrario, cuando te que el evangelista compone mo modo, no es voluntad de pongas a orar, entra en tu su escrito, teniendo a la vis- vuestro Padre que está en los EL `EVANGELIO aposento y, con la puerta ce- ta las cuestiones planteadas cielos que se pierda ni uno DEL CATEQUISTA' rrada, ora a tu Padre, que en la instrucción cristiana, solo de estos pequeños (Mt está en lo oculto; y tu Padre, es todo el capítulo 18, que 18,12-14). El comentario de Juan que ve en lo oculto, te re- trata acerca de la vida de la — ¿Qué hacer si ese Pablo II antes citado dice compensará (Mt 6,5-6). Iglesia y del comportamien- hermano aún no se ha ale- que algunos denominan al Pero también hay mu- to de sus miembros: jado, pero se ve que está relato de San Mateo como chos cristianos procedentes — Ante el tema de có- desorientado, pues su quot;evangelio del catequistaquot;. de la gentilidad, acostum- mo comportarse con los comportamiento no es bue- Esto es así porque va ofre- brados a otros usos. Y tam- más débiles o los menos no en algún aspecto? A esto ciendo una exposición com- bién a ellos les instruye con instruidos, jesús toma un ni- se responde con la enseñan- pleta y pedagógica acerca paciencia: Y al orar no em- ño, les propone su sencillez za sobre la corrección frater- Hay en este Evangelio unas palabras res explicaciones, presuponiendo que otras análogas- para evitar pronunciar de Jesús en las que muy bien podría ver- son bien conocidas por sus lectores, co- su Nombre; o jugando con asonancias o se reflejado el propio evangelista: todo mo las purificaciones de las manos, el con el valor numérico de las palabras pa- escriba instruido en el Reino de los Cie- comportamiento de los sacerdotes en sá- ra transmitir significados. Por ejemplo, el los es como un hombre, amo de su casa, bado o el uso de las filacterias. quot;catorcequot; que aparece tres veces en la que saca de su tesoro cosas nuevas y Sin embargo, tal vez lo más caracte- genealogía con la que se inicia el Evan- cosas antiguas ( Mt 13,52). rístico de su modo de escribir es el recur- gelio es el valor numérico de las letras En efecto, el modo de escribir refleja so frecuente al Antiguo Testamento, para que componen la palabra quot;Davidquot; en he- la personalidad de un escritor que cono- dejar constancia de que en Jesús se breo; de este modo, apunta que Jesús es ce a fondo tanto el Antiguo Testamento han cumplido las promesas de Dios el Hijo de David, el Mesías. como el mensaje de Jesucristo, y que contenidas en las Sagradas Escritu- Todo esto es así porque, ante los nu- es capaz de proponer de modo convin- ras. En total se pueden encontrar en es- merosos judíos bautizados que había en- cente el Evangelio como camino de vida. te Evangelio unas ciento cincuenta alu- tre sus destinatarios, es importante dejar Entre sus destinatarios inmediatos siones a textos del Antiguo Testamento, constancia de que las enseñanzas de la hay muchos judíos que han abrazado la de las cuales las citas explícitas son en Ley siguen vigentes, aunque entendidas fe cristiana. Al escribir, emplea con fre- torno a cincuenta (algo más del doble de a la luz de la Nueva Ley de Cristo, pues cuencia giros del lenguaje que les son fa- lo que sucede en los demás evangelios así lo había enseñado el Señor: No pen- miliares, como la denominación quot;ciudad sinópticos). El autor interpreta esos tex- séis que he venido a abolir la Ley o los santaquot; para referirse a Jerusalén, quot;la car- tos recurriendo a los mismos procedi- Profetas, no he venido a abolirlos sino a ne y la sangrequot; para designar al hombre, mientos que utilizaban los escribas del darles su plenitud. En verdad os digo o la capacidad de quot;atar y desatarquot; para pueblo elegido en aquel tiempo: con gus- que mientras no pasen el cielo y la tierra, designar el poder de juzgar y decidir con to por la genealogía; empleando la voz de la Ley no pasará ni la más pequeña le- autoridad. También menciona costum- pasiva en expresiones que tienen como tra o trazo hasta que todo se cumpla (Mt bres judías como de pasada y sin mayo- sujeto a Dios –quot;se dijo% quot;está escrito% y 5,17-18).
  3. 3. na y el deber de ayudarle: vete y corrígele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano (Mt 18,15). — Y si el comportamien- to es tal que resulta molesto u ofensivo, ¿hasta cuándo hay que perdonar? ¿Cuán- tas veces? ¿Hasta siete? La respuesta es clara y exigen- te: No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta ve- ces siete (Mt 18,22). Y para sentirse movido a aceptarla y seguirla no hay sino que considerar cuánto más nos ha perdonado Dios a cada uno (cfr. Mt 18, 23-35). G~UAUDAD Otra muestra de esa pe- dagogía en la exposición de la doctrina cristiana lo cons- tituye el modo en que va presentando las cuestio- nes importantes de modo gradual, explicando con precisión los detalles. Así sucede, por ejemplo, con el poder de perdonar los peca- dos. Primero se enseña, ratifi- cándolo con un milagro, Bautismo de Jesús (G. Doré) que jesús tiene poder de perdonar los pecados. La decir: quot;Tus pecados te son de esa realidad casi con las contraste con la viveza de escena se sitúa en Cafarna- perdonadosquot;; o decir: quot;Le- mismas palabras de jesús los relatos contenidos en ún. El Maestro está predi- vántate, y andaquot;? Pues para dirigidas a Pedro: Os asegu- otros evangelios -particular- cando en casa rodeado de que sepáis que el Hijo del ro que todo lo que atéis en la mente el de San Marcos-, tanta gente, que no es fácil Hombre tiene potestad en la tierra quedará atado en el cargados de detalles pinto- acercarse a El. Unas perso- tierra para perdonar los pe- cielo, y todo lo que desatéis rescos, el estilo de San Ma- nas le llevan en su camilla a cados-se dirigió entonces al en la tierra quedará desata- teo resulta estilizado y so- un paralítico. Como no pue- paralítico-, levántate, toma do en el cielo (Mt 18,18). lemne. De este modo den abrirse paso entre la tu camilla y vete a tu casa. De este modo, paso a subraya más los aspectos muchedumbre, abren un Él se levantó y se fue a su ca- paso, el lector del Evangelio cristológicos, las actitudes agujero en el techo y des- sa (Mt 9,4-7). va aprendiendo que Dios ha de fe o de agradecimiento cuelgan al paralítico en su Una vez que el lector tie- otorgado ese poder a los en los que se benefician del camilla ante jesús. Las pri- ne claro que jesús puede hombres -en primer lugar a milagro, o la tarea que han meras palabras que jesús di- perdonar los pecados, se le Pedro, sobre el que edifica desempeñado en esa escena rige al enfermo le otorgan la enseña que el Señor trans- su Iglesia-, porque Él mis- los discípulos, que repre- sanación interior, más im- mitió ese poder a Pedro: To- mo lo posee en plenitud. Lo sentan a la Iglesia. También portante que la del cuerpo: do lo que ates sobre la tierra tenía jesús y lo concedió a en su modo de contar esos Ten confianza, hijo, tus pe- quedará atado en los cielos, los ministros de su Iglesia. hechos, el Evangelio de San cados te son perdonados (Mt y todo lo que desates sobre la Un rasgo más, de entre Mateo es un modelo de ca- 9,2). Ante el pensamiento tierra quedará desatado en los muchos que se pueden tequesis cristiana. de los escribas de que Jesús los cielos (Mt 16,19). señalar acerca de la pedago- blasfemaba, pues sólo Dios Más adelante, se instruye gía para la instrucción cris- puede perdonar los peca- a los cristianos en que ese tiana que es propia de este LA NUEVA LEY dos, les reprocha: ¿Porqué poder es participado tam- Evangelio, lo constituye su pensáis mal en vuestros co- bién por los ministros de la modo peculiar de narrar razones? ¿Qué es más fácil Al comenzar el Evange- Iglesia. Por eso, se informa los milagros de jesús. En lio de San Mateo, lo primero
  4. 4. 529 1 que el lector encuentra son del cielo en el Bautismo y dos capítulos con un conte- en la Transfiguración, y así nido propio, que no apare- se desprende de su modo ce en los demás Evangelios, Ese nuevo pueblo es la Iglesia. De ahí que el Evangelio de sencillo y directo de orar di- acerca de la infancia de je- San Mateo se haya llamado también el evangelio eclesiásti- rigiéndose a Dios como Pa- sús, comenzando con su ge- co, porque es el que más se detiene en explicar la constitu- dre (cfr. Mt 11,25-27). nealogía. En ella se deja ción de este nuevo Israel. • Desde que el ángel constancia de que jesús per- Las palabras de Jesús que siguen a la confesión de San anuncia en sueños a San Jo- tenece al pueblo elegido, Pedro manifiestan la decisión de fundarla: yo te digo que tú sé que María ha concebido pues es descendiente de eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puer- por obra del Espíritu Santo Abrahán; y también se indi- tas del infierno no prevalecerán contra ella (Mt 16,18). Así co- se advierte que jesús es el ca que pertenece a ladinas- mo Israel está constituido por las doce tribus, este nuevo Isra- Enmanuel, quot; Dios con no- tía davídica. el se apoyará en los doce apóstoles elegidos por Jesús (cfr. sotrosquot;. Y es significativo De modo análogo a lo Mt 10,2-4). que esa denominación re- que sucede con los demás A los miembros de la Iglesia se les pide que den frutos de suene en las últimas pala- Evangelios, los últimos capí- buenas obras, para que no les ocurra como al pueblo de Dios bras del Evangelio en boca tulos están dedicados a la en el Antiguo Testamento (cfr. Mt 25,146). Cristo no vino para de jesús: Y sabed que yo Pasión, Muerte y Resurrec- abolir la Ley ni los Profetas, sino para darles su plenitud ( Mt estoy con vosotros todos ción de jesús. 5,17), y todas sus enseñanzas de palabra y obra contenidas los días basta el fin del Pero lo más característi- en este Evangelio marcan el camino para conseguir esa pleni- mundo (Mt 28,20). co de este Evangelio, en lo tud en el cumplimiento de la Ley. • Jesús se denomina a sí que se refiere a su estructu- mismo con frecuencia el Hi- ración interna, es la inser- jo del hombre, con una ción de cinco grandes dis- desarrollando; no hay que sucede un entramado de ac- expresión cargada de deli- cursos del Señor. Todos extrañarse de que a la vez ciones salvadoras de Dios berada ambigüedad. De una ellos se cierran con una fra- que la palabra de Dios crece que enmarcan los manda- parte, es una fórmula semí- se parecida: y sucedió que y da fruto se vea que tam- mientos que les ofrece. De tica común para designar al cuando Jesús acabó de dar bién crece a la vez el mal en modo análogo, este Evange- hombre, al ser humano. Pe- estas instrucciones... (cfr. Mt el mundo, pues es como la lio se presenta como un ro, a la vez, a partir de un 7,28; 11,1; 13,53; 19,1; 26,1). cizaña que se desarrolla jun- conjunto de cinco secciones texto de Daniel, designa a Esos discursos son los si- to a la semilla buena, pero en las que los signos mesiá- un personaje trascendente guientes: al final Dios juzgará. nicos obrados por jesús al que Dios otorga i mperio — El Sermón de la mon- — El discurso eclesiásti- proporcionan el marco ade- eterno que nunca pasará taña (Mt 5,1-7,29). Comien- co (Mt 18,1-35) contiene en- cuado a sus instrucciones (Dn 7,13-14). Alude, pues, a za con las Bienaventuran- señanzas sobre cómo com- contenidas en los discursos. su origen divino. zas, y expone con deteni- portarse con los demás La estrategia narrativa • Jesús también cumple miento cómo deber ser el fieles de la Iglesia, para ayu- subraya, pues, el interés del una tarea anunciada proféti- comportamiento del cristia- darles en su vida de fe. evangelista en mostrar que camente en la misión del no para cumplir en plenitud — El discurso escatológi- jesús es el Mesías que ha Siervo del Señor profetiza- la Ley de Dios. co (Mt 24,1-25,46) informa venido a llevar la Ley a su do por Isaías en sus cuatro — Las instrucciones para sobre los obstáculos que la plenitud. admirables quot;Cantos del Sier- la misión apostólica (Mt Iglesia habrá de superar en voquot;. Es aquel que tanto con 10,1-42). Ofrece un com- este mundo: dificultades ex- sus palabras y milagros, co- pendio de enseñanzas acer- ternas como la persecución, JESUCRISTO, mo asumiendo los sufrimien- ca de cómo proclamar el o internas como la división. DIOS DEL UNIVERSO tos y cargando con los pade- Evangelio por parte de la Pero jesucristo nunca aban- cimientos, cumple en ple- Iglesia en las distintas cir- donará a los suyos, y es Él El gran protagonista del nitud el designio salvador de cunstancias, a pesar de las quien juzgará a todo el uni- Evangelio de San Mateo es, Dios sobre los hombres. dificultades que pudieran verso. como en los demás Evange- • A la vez, San Mateo surgir. Estos cinco grandes dis- lios, jesucristo. En este caso, presenta a jesús como el — Las parábolas del Rei- cursos van seguidos de cinco con la forma estilizada y Mesías prometido y recha- no de Dios (Mt 13,1-52). Me- secciones narrativas donde cargada de contenido teoló- zado. En El se han llevado a diante narraciones sencillas se relatan diversos milagros gico propia de San Mateo se plenitud las promesas he- y muy gráficas, jesús alude que vienen a ratificar la auto- realza especialmente la ma- chas a Israel, pero el Evan- a las distintas situaciones ridad de las palabras pro- jestad de quien es a la vez gelio presenta a los repre- que podrán presentarse en nunciadas en cada caso. hombre verdadero y Señor sentantes del judaísmo ofi- la vida de la Iglesia: no to- Por eso, bastantes auto- de todo lo creado. cial enfrentados a jesús, dos acogerán con el mismo res contemporáneos ven en El evangelista dibuja mostrando también el dolor aprovechamiento la predica- el esquema central del esos rasgos de su grandeza de Cristo porque Israel no ción del mensaje; aunque Evangelio de San Mateo con los títulos que va apli- ha sabido responder al plan los principios sean muy mo- una evocación de los cin- cando a jesús. de Dios. Por eso anuncia destos, como el grano de co libros de la Ley, el Pen- • En primer lugar, y so- que Dios se formará un mostaza, la vitalidad que tateuco. Desde el Génesis bre todo, es el Hijo de nuevo pueblo que rinda sus encierra es enorme y se irá hasta el Deuteronomio se Dios. Así lo declara la voz frutos (Mt 21,43). ■

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