Estrategias para una disciplina de tipo positivo

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Estrategias para una disciplina de tipo positivo

  1. 1. Ozonoff, S., Dawson, G., McPartland, J., A Parents Guide to Asperger Syndrome and High-Functioning Autism. How to meet the challenges and help your children thrive, Guilford Press, New York, 2002.Estrategias para una disciplina de tipo positivo(p.141) Como tal vez haya comprobado con su propio hijo, muchos sistemas habitualesde disciplina no funcionan bien con niños que presentan trastornos del espectro autista.Los niños con síndrome de Aperger o con autismo de alto funcionamiento puedencarecer de mecanismos de autorregulación y les puede faltar la habilidad de apreciar sisu comportamiento es el apropiado. Puede que no reconozcan las señales quenormalmente indican que su comportamiento no es correcto, y puede que noexperimenten el desconcierto o el sentimiento de culpa que embarga a mucho otrosniños cuando no se han comportado de forma apropiada. Tampoco se encuentransiempre motivados por el deseo de complacer a sus padres o a otros adultos portándosebien.(p. 142)Cuando Ronald, de diez años, trajo a casa a sus amigos, éstos intentaron hablarcon Peter, el hermano de catorce años de Ronald, sobre un videojuego con el que éstejugaba. Peter no estaba interesado en hablar con los amigos de su hermano, pero comotenía síndrome de Asperger, no sabía cómo expresar sus sentimientos de formaapropiada y simplemente apartó a empujones a Ronald y a sus amigos. La madre dePeter lo mandó a su habitación por empujar a los amigos de su hermano, con lo que enrealidad recompensó su comportamiento inapropiado al proporcionarle la soledad quepretendía. Estrategias que funcionan bien con niños de desarrollo normal, como castigarlosapartándolos, pueden tener poca efectividad con niños Asperger o autistas de altofuncionamiento. En general, las siguientes estrategias son de más utilidad para loschicos con trastornos del espectro autista. 1. Establezca un conjunto claro de reglas y sea constante en su cumplimiento.
  2. 2. 2. Asegúrese de que su hijo sepa lo que se espera de él escribiendo estas reglas e incluso ilustrándolas con dibujos. Puede que necesite descomponer en pasos más simples tareas como vestirse, lavarse los dientes o poner la mesa. Puede ser útil describir visualmente estos pasos escribiéndolos o representándolos con dibujos. Si su hijo responde bien a los dibujos, use una cámara de fotos instantánea para fotografiar cada uno de los pasos necesarios para completar una tarea y cuelgue las fotos en la habitación de su hijo en cualquier otro lugar de la casa. 3. Describa lo que espera de él en el sentido de lo que espera que haga, mejor que de lo que se supone que no debe hacer: “coloca las manos en tus rodillas”, mejor que “no des golpes”. Esto hace sus órdenes más positivas y evita que surja en usted un patrón de conducta recriminatorio. Un resultado más práctico es que inculca en la mente de su hijo un modelo alternativo de actuación más positivo que puede aplicar en adelante. 4. Establezca una rutina para la mañana y para la tarde. Si hace falta, subraye la rutina con palabras o dibujos (a menudo denominadas “tarjetas de actividad”). Marque claramente los límites entre las distintas actividades y señale su comienzo y final usando limitadores temporales o claves visuales (por ejemplo, apartar los materiales metiéndolos en un cesto). Proporcione señales claras acerca de que una actividad está a punto de finalizar (por ejemplo, diciendo: “el despertador está a punto de sonar y tendrás que apagar el ordenador”). 5. (p. 143) Use sus actividades preferidas como recompensa para completar aquéllas que no son de su agrado (por ejemplo, “cuando te hayas lavado los dientes, podrás leer tu libro de dinosaurios”). Limite con reglas explícitas el tiempo que su hijo dedica a actividades pocoprovechosas. Por ejemplo, su niño puede hacerle tres preguntas cada tarde sobre su temafavorito de conversación o bien puede jugar en el ordenador cada tarde un tiempoprefijado.
  3. 3. Estrategias para los momentos difíciles del díaLas mañanas La mañana es un momento especialmente difícil para la mayoría de las familias. Durante este periodo de transición entre el sueño y el despertar y entre casa y la escuela, los chicos son especialmente vulnerables a los problemas de falta y exceso de estímulos. Para muchos chicos que consideran el colegio como una experiencia estresante, la mañana es también un momento que anticipa penalidades y resulta apropiado para intentar maniobras dilatorias de última hora. Una estrategia útil es realizar el mayor número de preparativos posibles la noche antes, de manera que el estado de ánimo matinal tenga menos posibilidades de interferir la rutina. Por ejemplo, dejando las prendas de vestido cerca de la cama antes de acostarse y preparando el material escolar cerca de la puerta de la casa puede eliminar dos tareas de la rutina matinal. Puede ser útil experimentar con diferentes formas de despertar a su hijo para facilitar la transición del sueño a la vigilia. Observe si su hijo reacciona de forma diferente al ser despertado por un una persona, un despertador o una radio. Algunos padres encuentran útil proporcionar a sus hijos avisos sucesivos, señalando primero al chico que deberá levantarse dentro de diez minutos y avisándole de nuevo cinco minutos antes del momento en que se pedirá al niño que se levante ya de la cama.La hora de comer
  4. 4. Las comidas son a menudo un momento difícil para las familias de los niños con síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento. Muchos de estos chicos son melindrosos para comer, lo que puede complicarse por la existencia de dietas especiales o de sensibilidad a ciertas texturas. Muchos padres se preocupan del pobre aporte nutritivo de un niño que es delicado para comer y, cómo lo hacen el centro de su atención, los niños advierten en ello una oportunidad para ejercer el control sobre ellos.En estas circunstancias, la hora de la comida puede (p. 144) llegar a convertirse en una lucha de poderes. Muchos padres encuentran útil introducir nuevos alimentos, primero de un tipo y luego de otro y con un solo bocado cada vez. Algunos niños necesitan una secuenciación incluso más lenta. Por ejemplo, puede proceder primero tolerando la presencia de un nuevo alimento en la mesa o el plato, luego oliéndolo, luego tocándolo con los dedos, luego con los labios, luego lamiéndolo, luego metiéndoselo en la boca y luego tragándolo. Muchos chicos no admiten un nuevo alimento hasta que no se le ha presentado varias veces. Algunos estudios sugieren que los cambios en los hábitos alimenticios pueden precisar de un par de semanas o más para ser evidentes. Así que sea paciente y proporcione a su hijo tiempo suficiente para acostumbrarse a las novedades. Si está realmente preocupado porque el aporte nutricional de su hijo esinsuficiente, hay varios pasos que puede seguir. Primero, controle junto a su pediatra elpeso y la talla de su hijo. ¿Crece su niño dentro de unos percentiles razonables? Si haymotivo de preocupación, coja una muestra de la comida de su hijo (procure enterarse delo que come en la escuela) y consulte con un médico nutricionista. Es importante recibirel consejo de un nutricionista antes de administrar una dieta especial. Es importante retener que los padres no siempre se hacen una idea correcta de loque comen sus hijos. La madre de Sandra, una niña de ocho años con autismo de altofuncionamiento, tenía la impresión de que su hija no comía más que galletas saladas yqueso. Tras consultar al médico y constatar que su peso y talla eran los correctos, lepreguntó a la profesora de Sandra sobre los hábitos alimenticios de la niña en el colegio.Descubrió que Sandra comía todo el menú escolar, incluso la leche y las verduras.
  5. 5. Resulta también de ayuda mantener la regularidad en las comidas en lo referidoa las horas y los días. Esto ayuda al chico a saber qué esperar y a consigue introducir lacomida en las rutinas diarias. Para algunos niños, puede ser incluso útil elaborar uncalendario de comidas o un menú semanal para hacer predecibles las comidas. Cuandollegue la hora de comer, sirva a su hijo la comida junto a la del resto de la familia(suponiendo que su familia puede permitirse el lujo de cenar junta cada tarde). Si su hijono acude a cenar cuando el resto de la familia está a la mesa, señale claramente quepuede correr el riesgo de perderse la cena esa noche. Esta práctica obligará a su hijo aceñirse a un menú de comidas, lo que ayudará a un organismo a menudodesregularizado a familiarizarse con unos hábitos de alimentación sanos. Con ello,aprovechará la tendencia de su hijo a regirse por reglas. Si se le proporciona una normaexplícita (por ejemplo, “todos deben comer juntos”) será más fácil que su hijo la acepte.(p. 145) Puede ser de utilidad sentar frente a la pared a los niños que tienden alevantarse de la mesa. Esto hará más difícil que escapen e incrementa la posibilidad deque permanezcan sentados. Puede también utilizar estrategias como las descritas másarriba en el capítulo “Comprender el Comportamiento Desafiante”. ¿Qué funcióncumple el levantarse de la mesa? ¿Puede ayudarle el permitirle ciertos descansosdurante la cena? ¿Podría ser útil señalar con un reloj el tiempo que su hijo debepermanecer sentado? ¿Puede ser de utilidad proporcionar a su hijo una serie de temas oguiones (ver capítulo 8) de conversación en la mesa, de manera que sea capaz derelacionarse de forma más apropiada con los miembros de la familia? ¿Ayudaría darle asu hijo algo para que lo sostenga entre sus manos o lo apriete bajo la mesa mientrasespera que terminen los demás?La vuelta del colegio Para muchos niños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamientolos momentos posteriores a la vuelta del colegio constituyen otro período de difíciltransición. No existe una única regla acerca de cuál es la actividad apropiada para estosmomentos; no obstante, también aquí se aplica el principio de consistencia. Comopadre, usted es el que mejor conoce a su hijo. ¿Es la escuela una experiencia difícil parasu hijo y éste necesita un poco de soledad para descomprimirse después de un díaestresante, o a su activísimo hijo le hace falta correr un poco y quemar energías despuésde haberse visto obligado a estar sentado muchas horas en el mismo sitio? ¿Mantiene su
  6. 6. hijo el ritmo al final del día y le interesa aprovechar la corriente para hacer los deberesrecién llegado a casa? Piense cuál es la actividad extraescolar más adecuada para su hijoy manténgala de forma constante día tras día.La hora de acostarseLa hora de acostarse constituye otra transición retadora; irse a la cama puede suponer unesfuerzo desalentador, sobre todo si se considera que los estudios han demostrado que elautismo se asocia a menudo a las dificultades para conciliar el sueño. Las rutinas parairse a la cama, como irse a dormir siempre a la misma hora y practicar siempre antes lasmismas actividades son buenas para todos los niños, pero lo son especialmente paraniños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento. Proporcione a suhijo bastantes avisos previos y realice una cuenta atrás (treinta minutos, veinte minutosetc.) cuando se acerque la hora de acostarse. Para ayudar a su hijo a desconectar,asegúrese de que se dedica a una actividad tranquila, como leer o jugar a un juegosuave, antes de acostarse. (p.146) Otra estrategia para proporcionarle un momento de“descompresión” es pasar un rato con su hijo en su habitación antes de apagar las lucesy esperar a que se duerma. Si se sienta con su hijo cuando se va a dormir, asegúrese deser siempre constante con respecto al tiempo que pasa a sentado a su lado. Asegúrese deque su presencia no constituye un estímulo que lo mantiene despierto. A algunos chicosles resulta tranquilizador saber que después de dormirse aún hay alguien que controla suseguridad. Asegúrese de que la habitación es un lugar agradable para su niño. Para algunoschicos, es importante dormir con sus pertenencias preferidas en la habitación. Otros,pueden entretenerse o estimularse excesivamente con esto. Algunos niños encuentrantranquilizadora la música suave o una luz tenue, mientas que otros necesitan oscuridadcompleta y silencio absoluto para quedarse dormidos. Si usted pone en práctica todo esto y ve que el niño sigue teniendo dificultadespara dormirse, debería quizás consultar con su pediatra, quien puede recetar algúnmedicamento que le ayude a conciliar el sueño. En el capítulo 4 se incluyen algunasmaneras más de generar rutinas de comportamiento y estímulos visuales a la hora dedormir.
  7. 7. Escapadas familiares Para la mayoría de los miembros de la familia, las escapadas y las vacacionesson divertidas y excitantes. Para los niños con síndrome de Asperger o autismo de altofuncionamiento las salidas de la familia pueden, sin embargo, significar una ruptura derutinas, una actividad poco predecible y la necesidad de vérselas con personas o lugaresdesconocidos. Por esta razón, se trata de momentos que crean ansiedad a los niños consíndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento. Los padres pueden reducir esteestrés planificando el evento con anterioridad y haciendo saber a su hijo en queconsistirá. Aplique la técnica de las historias sociales de Carol Gray, que consiste encontar a su hijo una historia compuesta por dibujos que ilustran la experiencia ypalabras que narran lo que sucederá. (el capítulo 8 describe en detalle cómo usar estatécnica). Con chicos aprensivos a una visita de la familia a un parque de atracciones,usted podría visitar la página web del sitio e imprimir algunas fotos del recinto delparque, la puerta de entrada y algunas de las atracciones. Luego, puede escribir unahistoria simple para comentar las imágenes, lo que ayudará a su hijo a saber quéencontrará. Lean juntos las historias antes de que la familia se aventure a visitarrealmente el parque. Hay muchas historias sociales preimpresas que son apropiadastanto para actividades recreativas como para las no recreativas, como una consulta almédico. La lista final de recursos contiene información sobre cómo encargar estashistorias sociales.(p. 147)Puede ser necesario aclimatar a su hijo a una experiencia nueva de formaprogresiva, proporcionándole poco a poco la información en pasos pequeños. Despuésde repasar la nueva experiencia con anterioridad, usando claves visuales como unahistoria social, puede concertar una visita corta al nuevo lugar o actividad. Con eltiempo, su hijo se sentirá seguramente más cómodo con su nueva actividad, momentoen el cual ustedes pueden hacer una visita más prolongada.Tareas y responsabilidades domésticas Animar a los chicos a colaborar en las tareas de casa es un desafío para todos lospadres, incluyendo a los de niños con síndrome de Asperger o autismo de alto
  8. 8. funcionamiento. Es normal que a los niños les desagraden las tareas domésticas y quehagan lo posible para evitarlas y dedicarse a algo más divertido. Para hacer másllevaderas las tareas a un niño con trastornos del espectro autista, insértelas en la rutinadiaria o semanal. Esta rutina ayudará a su hijo a saber qué hay que hacer y evitará quelas tareas se conviertan en sorpresas inesperadas. Igualmente, trate de hacer rutinarioslos pasos de cada tarea. Aproveche sus destrezas de tipo visual , muchos niños puedennecesitar la ayuda de una lista escrita o de una serie de dibujos que subrayen los pasosnecesarios en cada tarea. Por ejemplo, para ayudar a un niño a sacar la basura, muéstreledibujos o fotos de alguien moviendo la bolsa para redistribuir la basura, atando la bolsa,poniéndola en el contenedor del garaje y luego colocando una bolsa limpia. Hágalo consu hijo varias veces enseñándole al tiempo los dibujos para ayudarlo a aprender losdistintos pasos necesarios. Encoger las tareas apropiadas es un factor crucial para asignarlas como semostrará en el último capítulo. Una vez que haya inculcado a su hijo la idea de lasresponsabilidades domésticas, comience por una tarea simple y fácil de hacer. Cuandosea posible, escoja tareas que sean apropiadas para las habilidades de su hijo. Evan es un chico de 12 años con autismo de alto funcionamiento y tendencia alorden en su entorno material. Tiene 4 hermanos con desarrollo normal y a menudoparece que por su casa a pasado una tormenta tropical. Su madre decidió asignarle lalabor de ordenar diariamente el mobiliario y la mesa de la salita. Al principio, se opusoa aceptar esta responsabilidad, pero aceptó en cuanto comprobó que eso podía aumentarsu tiempo de juego con el ordenador. Su madre pronto comprobó que ordenar la salitatenía un efecto calmante para Evan. La tarea le permitía ayudar en casa, lo tranquilizabay le proporcionaba privilegios.(p. 148) A los niños mayores, los padres pueden asignarles tareas que les proporcionenlas habilidades necesarias en un empleo, archivar cosas, lavar los platos o preparar losingredientes de una comida.Los deberes Realice un horario bien estructurado de los deberes escolares para que su hijo haga losdeberes todos los días a la misma hora y en el mismo lugar. Organizar esta información
  9. 9. en un esquema visual es realmente útil. Esto ayudará al niño a recordar el orden deactividades y también que algo agradable vendrá cuando haga los deberes. Para algunosniños hace falta un esquema más detallado de la sesión de trabajo. Si un niño tienediferentes trabajos escolares es probable que lesea difícil determinar cual es la mejormanera de hacerlos. Si para su hijo la tarea es confusa, ayúdele haciendo una lista de loque debe hacer y con que orden de preferencias. Realizando un plan de ataque claropuede hacer que los deberes sean menos abrumadores para el chico. El capítulo 7contiene más sugerencias detalladas para organizar la tarea escolar de su hijo,incluyendo los deberes. Muchos niños con síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento sedistraen fácilmente. Por ello, puede ser que necesiten un lugar de trabajo sin elementosde distracción como ruidos, desorden o personas de la familia. Procure crear unambiente que sea el adecuado para la capacidad de concentración y el estilo deaprendizaje de su hijo. Para algunos chicos es mejor hacer los deberes de una vez. Paraotros, esto es demasiado agobiante y puede que les ayude hacer descansos entre sesionescortas de trabajo. Un padre con el que trabajamos utilizó un reloj de cocina para su hijo.Por cada 30 minutos de trabajo efect ivo, le daba 5 de descanso jugando con elordenador. También puede darle un descanso al niño cada vez que termine una tareaescolar determinada. Proporcionando descansos o cualquier otro refuerzo positivo(puede que alguna golosina o algún recuerdo de que le espera una recompensa mayor)durante o tras la realización de los deberes, incrementará la motivación de su hijo. Lospadres pueden aprovechar también el carácter de refuerzo positivo de las propias tareasescolares. A muchos niños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamientoles entusiasman algunas asignaturas. Hacer al final los deberes de estas materiaspreferidas sirve de refuerzo para trabajar las materias que menos les interesan. Sea consciente de la influencia que las características motoras y sensitivas de suhijo pueden tener en el proceso de hacer las tareas escolares. Para muchos chicos consíndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento escribir a mano es un trabajomotor fino para el que tienen dificultades. (p. 149) La dificultad de escribir los deberespuede hacer la tarea aún más desagradable. Intente ser tan creativo como flexible paravencer estas dificultades. Por ejemplo, pregunte al profesor de su hijo si éste puedehacer los deberes en a ordenador o exponerlos oralmente (más sobre estos temas en el
  10. 10. capítulo7). La sensibilidad sensorial de los chicos también tiene influencia sobre larealización de los deberes. Para algunas personas con síndrome de Asperger o autismode alto funcionamiento leer bajo determinada luz puede ser molesto. Pruebe con variasintensidades de luz y encuentre la más cómoda para su hijo. Puesto que los deberes se encuentran a medio camino entre casa y el colegio, laidea de coordinación entre ambientes es especialmente pertinente aquí. Hablando con elprofesor de su hijo puede conocer las estrategias que han sido de utilidad en el colegio ycompartir las técnicas que funcionan en casa. La comunicación entre los padres y losprofesores también fomenta la coherencia de las normas asociadas a la realización delos deberes. Si el profesor de su hijo le permite descansos cada 20 minutos, debe usar elmismo intervalo casa mejor que descansos cada 30 minutos. Si el profesor refuerza eltrabajo bien hecho con pegatinas u otras señales mejor que con regalos, use estosprocedimientos en preferencia. Como se dijo más arriba en este mismo capítulo, cuandoun chico tiene un conjunto simple de normas que cumplir en todas las circunstancias,tarda menos tiempo en saber que se le pide y en actuar en consecuencia. Tener a alguien que ayude a su niño con los deberes, tal vez un profesorparticular contratado por usted o un profesor del colegio, puede ser muy útil. Algunosniños con síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento trabajan tan lentosque traen a casa una gran cantidad de tarea escolar. Puede que encuentre útil paraconseguir que su niño traiga más trabajo hecho a casa apuntarlo a la permanencia delcolegio o solicitar de éste que le den tiempo extra en un aula de apoyo. Una personaencargada de ayudar a su hijo a estructurar la forma de hacer los deberes y a ayudarle arealizarlos puede ser de gran ayuda. Ello elimina un potencial causa de conflictos entrepadres e hijos y asegura a algo de tiempo para sí mismos a los padres muy ocupadosdespués de un largo día de trabajo, ya sea en la oficina o en casa. Hay muchosprofesores particulares experimentados en trabajar con niños con trastornos del espectroautista y pueden ayudarle a encontrar nuevas formas de tratar con su hijo. Su asociaciónlocal de autismo seguramente tiene una lista de estos profesores. Si no es así, consultecon su pediatra, con la unidad de psiquiatría infantil de su hospital o con la unidad demédica que diagnosticó a su hijo.

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