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Consejo Cívico en Publimetro - 27

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Consejo Cívico en Publimetro - 27

  1. 1. www.publimetro.com.mx Jueves 01 de agosto de 2013 NOTICIAS 04 En comunidad CONSEJO CÍVICO TWITTER: @CCINLAC Exclusivo On-line Escribe tus comentarios y propuestas a: cartasmty@publimetro.com.mx Esta columna refleja sólo el punto de vista de su autor. POR COSTUMBRE, LA PAZNos hemos acostumbrado a contar delitos, a pasar de un acto de terror a una historia de impunidad. Pareciera que no hay manera de cambiar la página de la violencia, como si no hubiera otra opción. Sí la hay. Para darle la vuelta a la violencia podemos promover una cultura de paz. Se trata de vivir una vida no violenta. La cultura de la violencia supone el ejercicio del poder mediante el empleo de la fuerza y se puede hablar de distintos tipos de violencia: estructu- ral, cultural y directa. La violencia estructural es la imposición de condiciones de vida económica, laboral y social de las personas y las comunidades sin que tengan la posibilidad de elegir de manera independiente. La violencia cultural son creencias (estereotipos y prejuicios) y costumbres asignados a grupos de personas que legitiman el abuso del poder y la discriminación. La violencia directa son las reacciones intencionales y repetitivas que se tienen ante las estructuras, creencias y costum- bres abusivas. Las formas de violencia directa son la violencia sexual, patrimonial, física, económica y psicológica. La opción contra el abuso de poder (la cultura violenta) es la cultura de paz. Las Naciones Unidas la definen como una serie de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y pre- vienen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálo- go y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones. Existen organizaciones de la sociedad civil es- pecializadas en cultura de paz con proyectos rea- les en diferentes comunidades. Están entre otras, CreeSer, PazEs o Vía Educación. Estas organizacio- nes tiene proyectos en escuelas públicas de nivel primaria y secundaria, en centros comunitarios y ofrecen talleres y diplomados que pretenden di- fundir la cultura de paz y capacitar a más ciudada- nos en una vida no violenta. Entre los esfuerzos colectivos que se han con- cretado está el Diplomado de Educación para la Paz, del cual ya se graduó la primera generación de 28 personas el pasado mes de febrero. La se- gunda edición del diplomado arranca el 23 de agosto en la UDEM y su objetivo es ofrecer co- nocimientos teóricos y metodológicos, así como herramientas sencillas para la práctica social y educativa con enfoque de paz. En sus seis módu- los se abordarán temas como violencia, conflicto y paz, derechos humanos, perspectiva de género y equilibrio de poder, inteligencia emocional y re- solución de conflictos, no violencia y ciudadanía, sostenibilidad y paz con la comunidad de vida. El diplomado lo imparten expertos de cada una de estas áreas orquestados por CreeSer y ABP, quienes tienen 12 años de experiencia en la for- mación y capacitación en cultura de paz. Está diri- gido a activistas, grupos misioneros, parroquiales, promotores comunitarios, psicólogos, pedagogos, docentes, sociólogos, trabajadores sociales, etc. El único requisito de ingreso es tener una práctica educativa o social en una institución, organiza- ción, colectivo o grupo social. Al final del diplomado, los participantes ha- brán diseñado estrategias para introducir la cultu- ra de paz en lo que hacen. El tema de fondo es se- guir haciendo lo que se hace pero con un enfoque de paz, resolviendo conflictos de manera pacífica, conviviendo con la diversidad y empatizando con los demás. Del mismo modo que hemos normali- zado la violencia, podemos normalizar la paz para verla como una opción de vida, la paz puede ser la actitud desde la que podemos interactuar con nuestro entorno. Por costumbre, la paz. 52891 Con la finalidad de hacer un cambio en la sociedad, jóvenes universitarios emprenden sus propios proyectos, con los que ayudan a comunidades menos favorecidas. ElcolectivoMosaicos,através de su proyecto Misión del Nayar, Emprendedores. Jóvenes crean e implementan proyectos benéficos para el desarrollo social. Comprometidosconotrosjóvenesbusca integrar a alumnos indíge- nas, que estudian en la ciudad, a adaptarse en la sociedad regia. También el colectivo Mujer y punto, con su proyecto Semi- llas, trata que mujeres de zonas populares aprendan a quererse, respetarse y superarse. Estos grupos forman parte del programa Jóvenes con Valor de Femsa y la agrupación As- hoka, la cual impulsa el cambio en la sociedad mediante el em- prendimiento social. Dicho programa capacita, forma, impulsa –en un período de 15 meses– y apoya económi- camente a jóvenes de entre 14 y 24 años que tienen proyectos que buscan hacer un cambio en la sociedad, de acuerdo a Anik Varés Leal, gerente de sostenibi- lidad social de Femsa. La ayuda económica va desde los 700 hasta los mil 300 dólares como capital para que los jóve- nes puedan operar sus proyec- tos. Desde que arrancó el progra- ma, en 2011, ha favorecido a 210 grupos juveniles en Nuevo León, Morelia y Veracruz en dos gene- raciones. Actualmente está por iniciar latercerageneracióndeempren- dedores el próximo 17 de agosto, por lo que la convocatoria cierra el día 9 del presente mes. KARLA BERLANGA karla.berlanga@publimetro.com.mx Twitter:@karlitaberlanga Preocupadaspor otrasmujeres El grupo Mujer y punto busca brindar desarrollo humano, salud, acción social y liderazgo a mujeres jóvenes de 12 a 15 años que habitan en colonias populares mediante su proyecto Semillas. Dicho proyecto fue creado por cinco alumnas de la UdeM y para cumplir con su objetivo se apoyaron en especialistas en psicología y de medicina para que la atención que reciben las 25 jóvenes bene- ficiadas, por el momento, sea de calidad. “Durante todo el proceso, ellas necesi- tan tener confianza en sí mismas, porque su entorno es difícil, necesitan ser agentes de cambio. Al principio empezamos con cinco y terminamos con 25 niñas”, expresó Michelle Herrera, integrante del colectivo. Además cuentan con un manual en donde explican las actividades del proyecto para que en un futuro pueda implementarse masivamente por terceras personas. Parte del colectivo Mujer y punto, Michelle Herrera y Mil- dre. Para mayor contacto: @p_semillas. / KARLA BERLANGA Integranalos estudiantesindígenas Debido a la discriminación y choque cultural que viven las personas indí- genas que vienen a estudiar a alguna universidad de la ciudad, estudiantes del Tec decidieron ayudarlas a inte- grarse en la vida estudiantil y social regiomontana. Mediante el proyecto Misión del Nayar, Enrique David Guerrero, María Julia Castañeda y Mariana Gómezgil, junto con otros dos compañeros, ofre- cieron a los alumnos provenientes de la Mesa del Nayar –serranía ubicada en los estados de Nayarit, Durango y Jalisco– talleres de arte, fotografía, guitarra, actividades de futbol y danza árabe, así como visitas recreativas a distintos pun- tos representativos de Nuevo León. Han beneficiado a 31 jóvenes indí- genas de preparatoria y licenciatura en diferentes universidades de Monterrey. Enrique David Guerrero, María Julia Castañeda y Maria- na Gómezgil, responsables de Mosaicos, y su mentor, Héctor Moreno. / KARLA BERLANGA

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