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El monstruo

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Tesis de periodismo en la javeriana

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El monstruo

  1. 1. !"#$%&#'$()*#$%$+%,-.$(,'/%0,1#)(23,%$#4),%,5%67$%8)2'9,%2$,$.'#%,'%$,).,%9,5% 6*'9#:%,5%;#5#64.2'#%<,9)#%=5#'$#%">1,?@% % % =*(#):%='9)A$%0.B,)2%&,3+2% % % C)2423#%9,%8)29#%12)2%#1(2)%1#)%,5%(+(*5#%9,%D#6*'.;29#)%E#;.25% % % D261#%1)#F,$.#'25:%<,).#9.$6#% % % G.),;(#)%9,%(,$.$:%&.8*,5%&,'9#?2%"*'2% % % <#'(.F.;.2%H'.B,)$.929%I2B,).2'2% % % J2;*5(29%9,%D#6*'.;2;.>'%K%",'8*23,% % % D2)),)2:%D#6*'.;2;.>'%E#;.25% % % L#8#(7% % % MNOO%
  2. 2. ARTÍCULO 23 “La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por los alumnos en sus trabajos de grado, solo velará porque no se publique nada contrario al dogma y la moral católicos y porque el trabajo no contenga ataques y polémicas puramente personales, antes bien, se vean en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia”.
  3. 3. Agradecimientos Este trabajo no lo habría podido hacer sin el apoyo de mi familia, que a pesar de estar en constante desacuerdo e inclusive llegar a dudar de la viabilidad del tema escogido, me brindó todo para que pudiese trabajar tranquilo y alcanzar esta meta. A Miguel Mendoza, mi director, una persona que hace dos años fue el encargado, sin saberlo, de generar una inquietud en mí que derivó en este trabajo y accedió a acompañarlo y permitir que ese sueño remoto se hiciera realidad. Maestros como Alberto Salcedo, Marisol Cano, Maryluz Vallejo y Mario Morales, entre otros, fueron culpables de este apasionamiento por la carrera y por ende, partícipes de este trabajo que culmina de alguna forma esta primera etapa académica en el periodismo y la comunicación. A mis amigos y compañeros, esos que inclusive me acompañaron a los viajes remotos como lo hizo ‘Cheché’, gracias.
  4. 4. ! "! Contenido CAPÍTULO 1: MARCO CONCEPTUAL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!"! 1. 1 Asesinos en serie y psicopatía!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!"! 1.2 El perfil del asesino en serie !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!#! 1.3 La Psicopatía: !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! $$! 1.4 El caso de Pedro Alonso López y el cubrimiento de los medios locales:!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! $%! 1.5 Los asesinos seriales más célebres en Colombia:!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! $&! 1.6 El Periodismo investigativo y su rol:!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! $'! 1.6.1 Periodismo de investigación:##########################################################################################################################$%! 1.6.2 El procedimiento ############################################################################################################################################$"! CAPÍTULO 2: CONOCIENDO AL ‘MONSTRUO’!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!#$! 2.1 Monstruos humanos y miedos infantiles !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (%! 2.2 ¿Cómo se fabrica un monstruo?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (#! 2.3 Entre versiones sobre el origen del mal!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ()! 2. 4 En la ruta del demonio !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! *+! CAPÍTULO 3: LA METAMORFOSIS: EL MONSTRUO DE LOS ANDES !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!%%! 3.1 Nuevos infiernos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! **! 3.2 Venganza y detonación de la maldad suprema!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! *%! 3.3 El único proceso en Colombia: testimonio del dolor!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! *"! 3.3.1 Perfil del monstruo colombiano #####################################################################################################################&'! 3.4 El mal sobrepasa las fronteras.!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! #$! 3.4.1 La captura de una leyenda urbana ##################################################################################################################()! 3.5 Como por arte de magia. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ##! BIBLIOGRAFÍA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!&#! ! *+,-.//////////////////////////////////////////////////#/'0!
  5. 5. ! $! Introducción En Colombia cada vez que un ciudadano se destaca en algún tipo de actuación, por lo general logra ocupar un lugar privilegiado en las páginas de los periódicos. La excepción histórica al respecto, ocurrió con el caso del que, podemos afirmar, ha sido el peor asesino en serie del mundo; y no me refiero al señor Luis Alfredo Garavito. Nos referimos al caso del colombiano Pedro Alonso López, el peor asesino en serie de niñas de la historia, violador y verdugo de más de trescientas víctimas, quien se desvaneció de la historia y de las páginas de la memoria periodística. El interés periodístico retrospectivo que este impactante caso pueda despertar, fue el punto de partida para este trabajo de investigación; en el cual se pretendió llegar a la médula del peor de los asesinos en serie del mundo. Su crueldad, su sadismo (violó, torturó y desmembró los cuerpos de sus jóvenes víctimas) y por supuesto su escandaloso número de crímenes cometidos, y, desde ya anunciemos, la escandalosa impunidad de sus crímenes, alertaron con urgencia y reclamaron la necesidad de buscar la historia sepultada en cientos de folios judiciales. Poco o nada se sabía de este monstruo humano; parecía más cercano a una suerte de leyenda urbana, de ser irreal. No obstante, la memoria indeleble de la madre de una de sus víctimas hizo posible que su estela de muerte pudiera reconfigurarse para evitar el olvido. El cine y la literatura han explotado este tipo de “personajes” en la ficción, pero se han quedado cortos ante el nivel y la capacidad de crueldad de monstruos humanos como Pedro Alonso López. Ninguna ficción ha logrado siquiera cercarse al grado de maldad que la presente investigación logró enfrentar por medio de testimonios y documentos de la época en que López aún no era una leyenda urbana, ni se había desvanecido como por arte de magia. Qué lejos está el glamoroso doctor Hannibal Lecter del verdadero caníbal que fue Pedro Alonso López. El proyecto de investigación se planteó como objetivo general desarrollar un gran reportaje donde se pudiera hacer un seguimiento a la carrera criminal que tuvo Pedro Alonso López en la cual cobró más de 300 víctimas en Colombia, Perú y Ecuador entre 1970 y 1998 cuando se perdió su rastro.
  6. 6. ! 0! La consecución de este objetivo requirió un poco de especificidad para lo cual se plantearon unos objetivos puntuales que buscaron desentrañar quién fue Pedro Alonso López, desde su infancia hasta el momento en que desaparece sin dejar rastro, y cómo fue su recorrido de muerte. Se logró acceder a los folios ubicados en Espinal, Tolima, para lograr que los investigadores develaran varios crímenes cometidos por López. De igual manera se contactó a familiares de las víctimas para reconstruir un archivo que hiciera visible la identidad de éstas, dejando de pertenecer a una cifra abstracta. Resultó fundamental acceder a relatos de periodistas judiciales que han trabajado en el tema para cotejar la información y definir un mapa más claro de l actividad criminal de López. Para el trabajo se utilizaron herramientas propias del periodismo investigativo y se tuvieron en cuenta las consideraciones de autores claves en esta área, las cuales permitieron llevar a cabo una investigación que cuenta con una metodología que legitimó el trabajo. Al ser este un producto periodístico neto, no se llenó de anexos informativos; se editó y narró el proceso y los detalles de la información sobre Pedro Alonso López. El mayor esfuerzo se centró en dar voz a las víctimas que fueron no sólo asesinadas sino torturadas, sometidas y violadas, perdiendo su dignidad como seres humanos. La investigación recalcó otro punto neurálgico; las víctimas de López, el verdadero Monstruo de los Andes, fueron niñas menores, entre los 8 y los 12 años de edad. Tal aspecto marcó de inmediato el tono de la investigación, enmarcado en respetar la dignidad de las víctimas y nunca caer en la idolatría al criminal o en desestimar la condición de seres humanos de quienes murieron bajos las garras del asesino y volverlas una simple cifra. En Colombia el caso del asesino y violador de niños Luis Alfredo Garavito sin duda marcó a la sociedad y generó todo tipo de reacciones en la gente; saber que existió otro monstruo peor, no busca escandalizar, sino, por el contrario, insistir en la real presencia de asesinos en serie en Colombia, y de paso mostrar la impunidad frente a tales atroces sucesos. Incluso se esperó con el desarrollo de la investigación, recalcar la fragilidad de nuestro sistema penal para proteger a los más vulnerables: los niños. Lamentablemente, frente a la innegable evidencia que se logró recolectar y procesar, debemos reconocer que en Colombia los monstruos no son simples cuentos para asustar a los niños.
  7. 7. ! &! Espero que, con este aporte investigativo, llevado a cabo con la mayor seriedad y dedicación y que implicó una serie de viajes y de establecimiento de contactos para descifrar la estela homicida de López y reconocer su génesis homicida, la memoria de las víctimas de uno de los más mortíferos psicópatas de la humanidad, renazca de la niebla del olvido. Las voces de los cientos de niños asesinados por Pedro Alonso López regresa ahora por medio de la voz de un recorrido investigativo que evidenció la impunidad y olvido de un cruel ser que disfrutó matando y que quedó absurdamente en libertad. Conocer al monstruo en profundidad es sin duda una forma de enfrentar las futuras amenazas que atentan contra la vulnerabilidad de los más jóvenes. Garavito no fue el primero y lamentablemente no será el último. Para dar forma a la investigación, se partió de los preceptos del periodismo investigativo y se recurrió a fuentes psicológicas para identificar el tipo de personalidad en la cual se enmarca un asesino en serie como López. A partir de tales bases, se procedió a emprender un viaje geográfico y de indagación de fuentes y documentos para restablecer y reconocer las verdades y mentiras sobre el Monstruo de los Andes. Al inicio de esta travesía de dolor, de siniestras evidencias, de impunidad y de absurdo legal, forense y psiquiátrico (López salió libre gracias a un dictamen médico), y también rescatando a algunos héroes que intentaron mantener cautivo a tan cruel asesino), podemos afirmar desde ya que en Colombia los ‘monstruos’ sí existen. !
  8. 8. ! )! Capítulo 1: marco conceptual 1. 1 Asesinos en serie y psicopatía Las manos rústicas, grandes y fuertes de Pedro Alonso López, como las describieron las personas presentes en su juicio al ser deportado del Ecuador en 1994, asesinaron una cantidad de niñas difícil de precisar. Se presume que fueron aproximadamente 300 menores, cifra que podría ser aún mayor ya que el llamado “Monstruo de los Andes” quedó libre gracias a una decisión judicial en el mes de septiembre de 1994, cuando, cómo citaba El Tiempo el 2 de septiembre de ese año: “En la mañana de hoy será llevado a un examen siquiátrico y dependiendo de sus resultados podría ser recluido en un sitio para enfermos mentales”, (El Tiempo, 2 de septiembre de 1994). En 1994 llegó a Colombia desde el Ecuador Pedro Alonso López, un asesino en serie , término que hasta ese entonces sólo parecía exclusivo para la historia criminal de los Estados Unidos, por ese entonces, quien violaba niñas y cegaba sus vidas. Con el fin de que pagara sus penas en éste país por los crímenes que había cometido para evitar que quedara libre, fue deportado desde el Ecuador, pero cuatro años después, debido a una decisión judicial que lo declaró con problemas mentales, recobró la libertad. La historia de López, considerado como el mayor asesino serial del mundo, es poco conocida debido al poco despliegue de los medios de comunicación y a las escasas investigaciones que sobre el caso se han realizado, por lo que su estela de muerte es casi desconocida. Pero el caso de este ‘monstruo’ debe ser entendido bajo un concepto específico y un marco diferencial ya que los asesinos seriales son sujetos con características diferentes a las de un delincuente común y sus crímenes se relacionan con motivaciones de tipo sexual, además de tener un agravante más: generalmente son psicópatas. La ficción, en especial cine y la literatura, ha construido asesinos famosos como lo fue Drácula, nacido a partir del príncipe de Valaquia, Rumania, Vlad Draculea Tepes (Vlad el empalador) o el misterioso caníbal Hannibal Lecter en una secuencia de filmes basados en unas novelas creadas por Thomas Harris. Algunas películas y novelas han pretendido guardar mayor fidelidad con el relato histórico, como el filme Ciudadano X en la cual se reconstruyó la historia del asesino serial soviético Andrei Chikatilo. Estas narrativas han contribuido a la construcción del imaginario de
  9. 9. ! (! los ‘Monstruos’, denominación que surge de inmediato frente al registro mediático de la actividad de un asesino en serie, en especial un asesino de niños. Las noticias, una tras otra, de asesinos en serie y violadores de menores parecieran confirmar que los ‘monstruos’ sí existen. En los Estados Unidos, en Rusia, en Latinoamérica, en cualquier parte del mundo sin importar la condición social, la raza, la edad, hay sujetos con ciertos trastornos de la personalidad que cometen crímenes que se ajustan a la definición canónica de asesino en serie. Contrario al mito que se tejía en torno a esta clase de criminales, el asesino en serie no es único de los Estados Unidos ni es una construcción de Hollywood. Si bien la terminología y los mayores estudios se han desarrollado en este país, hay casos que desde hace cientos de años y en todas las culturas demuestran que existen personas con trastornos de la personalidad que los hacen susceptibles a cometer este tipo de delitos con motivación sexual. La relación entre el asesino en serie y la psicopatía es muy estrecha por eso hay que definir ambos términos para poder comprender un poco más la naturaleza de estos sujetos que nos rodean, que podrían ser nuestros vecinos y pasar desapercibidos por la forma en que funcionan sus mentes. Los asesinos en serie no son mitos, existen y nos rodean, así como Pedro Alonso López, originario del Tolima, en una familia humilde y quien es el mayor asesino en serie del mundo y probablemente se encuentra libre, de seguro, como los ‘monstruos’ de la ficción, López se ha desvanecido y ha adoptado una forma amable, seguramente camuflado en alguna población de Colombia, Ecuador, Perú o en cualquier parte aprovechándose de más niñas inocentes que duermen convencidas de que los monstruos sólo existen en los cuentos.- 1.2 El perfil del asesino en serie ! El FBI (Federal Bureau of Investigation)fue el organismo que a mediados de los años 50 empezó a trabajar el concepto del crimen serial (o en serie, de acuerdo a la traducción) en los Estados Unidos. El concepto de serial o en serie fue tomado de la estructura narrativa de la televisión: asesinos episódicos. Por estos años, el FBI empezó a notar que existía una serie de crímenes que compartían las mismas características. El término como tal se acuñó veinte años más tarde. En la década de 1960, se creó la Unidad de Ciencias del Comportamiento (BSU por sus siglas en inglés). A mediados de la los setentas apareció un hombre vital para el tratamiento de los asesinatos seriales: Robert Ressler, quien acuñó el término como tal. Este agente del FBI (en la actualidad retirado y consultor de crímenes violentos) creó un programa que permitió a las
  10. 10. ! '! autoridades, por medio de una base de datos, encontrar puntos en común en los asesinatos para poder dar con el asesino en serie o esclarecer de qué se trataba el crimen. El programa fue bautizado como VICAP, sigla de (Violent Criminal Apprehension Program, Mendoza, 2010). Las definiciones que planteó el FBI a principios de la década de 1980 (tres homicidios), fueron modificadas en el 2008 por cuestiones de tipo legal ya que se pretendió que al disminuir el número de las muertes se pudiese aplicar con mayor facilidad dentro de los Estados Unidos la ley en específica que aplica para este tipo de criminales. Otro factor clave que ha sido utilizado como diferenciador del asesinato en serie y el asesinato en masa ha sido la temporalidad. El asesino en serie es quien comete dos o más crímenes en eventos separados mientras el asesino de masas o un ‘spree killer’ tiene su estela de muerte en un mismo evento. En su reporte más reciente, el FBI expone que los asesinatos en serie no son siempre motivados por alguna índole sexual y menciona al francotirador de Washington, un hombre de raza negra nacido en Louisiana quien en el 2007 aterrorizó a la capital de los Estados Unidos matando personas desde su automóvil sin con un rifle en eventos separados. Aunque en este caso tiene rasgos en cuanto a la temporalidad, que se usa para determinar al ‘asesino en serie’, es distinto ya que se podría poner a este asesino en la categoría de francotirador y no un ‘serial killer’, pues si bien mató disparándole a personas al azar(e incluso tenía un cómplice), este no tenía una preparación ni una ‘serialidad’ específica (sólo se disparaba, no había uso de cuchillos ni coartada, era más bien un evento lejano), ni una motivación sexual explicita. Otro de los puntos que aclara este documento es que el asesino en serie no siempre es el típico hombre blanco norteamericano, punto clave, una vez se ha demostrado que más que una condición social, el asesino en serie sufre algún trastorno de la personalidad más que todo inherente a la condición humana que, por algún motivo, lleva a que personas de culturas opuestas como Ted Bundy (Estados Unidos), Andrei Chikatilo (Rusia) o Pedro Alonso López (Colombia), terminen violando y matando con las mismas motivaciones a pesar de ser personajes totalmente opuestos. Dicha reflexión traslada también el tema a la psicología y aún a la psiquiatría, las cuales estudian los comportamientos humanos y sus patologías en las que se intenta entender el por qué del accionar similar en personas que viven en contextos tan diferentes. La categorización de un asesino en serie es particular y requiere especial cuidado pues, como se mencionó anteriormente, se trata de personas con una condición diferente, que sufren de trastornos de la personalidad y tienen una motivación sexual para cometer los crímenes.
  11. 11. ! 1! El catedrático Miguel Mendoza en su libro ‘Asesinos en serie’ desarrolló una guía que consta de 18 puntos y es resultado de años de estudio de estos personajes para poder determinar o catalogar a esta clase de asesinos. Los primeros 15 puntos, relacionados al comportamiento más que a las razones biológicas, podrían llegar a explicar el fenómeno de forma más clara y así se pueden tomar factores claves debido a, la ambigüedad que puede plantear el FBI en su tarea de ser un ente policial quedaría resuelta. Por tal motivo, estos puntos son claves para el estudio de Pedro Alonso López y comprender su accionar. 1. Ausencia de motivo real: Los asesinos en serie no tienen una justificación concreta o una relación directa que les impulse a cometer el crimen. “Los motivos obedecen a móviles más complejos, instalados en la mente del asesino”, dice Mendoza, lo que hace también que sea más complejo el rastreo de estos personajes. 2. Una no es suficiente y muchas no bastarán: Los asesinos adquieren una “adicción a la ultraviolencia” y no logran detener ese instinto asesino por sus propios medios. Si bien los asesinos pueden tener periodos de inactividad, ellos vuelven a incurrir en los homicidios ya que es una adicción, una necesidad y, por ende, una cadena sin fin. 3. Lo de menos es matar: poder y control: Este punto deja en evidencia que el verdadero motivo del crimen no es el homicidio como tal sino el poder y el control sobre la vida del otro, es ese deseo de poder sentir que la otra persona es deshumanizada y está sometida por el asesino quien tiene total control sobre la víctima. En muchas ocasiones, la necrofilia es característica en los asesinos que siguen ejerciendo ese poder aún con el cadáver sin vida. El proceso en general, desde que se inicia, es causal de placer en el asesino. Su preparación y la manera cómo se somete a la víctima, es más una consecuencia de ese proceso que un fin en sí mismo. 4. Relación entre el asesino y víctima en el proceso de escogencia y eliminación: despersonalización:
  12. 12. ! 2! El asesino no ve a su víctima como un par. De hecho, parte del trabajo macabro consiste en restar rasgos que permitan identificar al otro como humano. Por eso son comunes mutilaciones y juego con los cuerpos que hacen que los victimarios vean en frente a un objeto y no a una persona. Por esto, la relación entre la víctima y el victimario es totalmente material, en todo caso no hay más que una relación de objeto (víctima) con el asesino que es por lo general ególatra y pretende buscar placer en sus acciones. 5. El hombre es su estilo: modus operandi: Cada asesino tiene su forma de operar, se convierte este ‘modus operandi’ en una especie de sello que va construyendo el asesino a lo largo de su carrera delictiva. En este punto se tiene en cuenta el tipo de arma, la forma de sometimiento y todo lo relacionado con la forma cómo el criminal atrapa y elimina a su víctima. 6. Etapas del asesino: a. Etapa de tranquilidad: acá el asesino puede estar sin necesidad de asesinar, sin embargo recurre constantemente a una serie de prácticas donde sus fantasías siguen presentes (necrofilia, tortura de animales, prácticas masturbatorias constantes). En este caso se puede dar que el asesino desarrolle una vida normal, que desempeñe aparentemente actividades sociales y se camufle en la sociedad. b. Etapa inicial crítica (asalto relámpago): Esas fantasías ya son incontenibles y el asesino siente la necesidad de hacerlas realidad y cometen un crimen al azar que resulta desordenado y al ver la fantasía plasmada en muchos casos es una experiencia frustrante para el asesino. c. Etapa prolífico-episódica: El asesino comienza a matar con frecuencia y en periodos cada vez más cortos. Esta etapa puede ser prolongada, acá el asesino adapta su modus operandi y empieza a matar. En este punto el asesino adquiere cierto control y es capaz de retornar a la primera etapa y permanecer sin matar también algún tiempo. d. Etapa de tedio: los asesinos pueden llegar a cansarse de asesinar una vez han hecho todo lo ya mencionado, sin embargo este “letargo” puede ser momentáneo y es posible que el asesino reinicie el ciclo. 7. El asesino puede ser tu amigo: máscaras del mal:
  13. 13. ! "%! El asesino en serie puede ser una persona que a la vista sea normal, sociable e inclusive ejemplar. La imagen del ‘monstruo’ tanto física como social es distorsionada en este tipo de casos ya que el asesino puede ser cualquiera, no necesariamente tiene que haber sido violado o torturado y, una persona de apariencia ‘normal’ puede esconder en sí un ‘monstruo’. 8. ¿Inteligentes, genios o ignorantes? En este punto, Mendoza describe a los asesinos más como astutos y hábiles que como inteligentes. Estos carecen de una inteligencia afectiva y poseen una astucia más relacionada a la de un depredador. Son incapaces de sentir cualquier tipo de emociones. 9. Crimen sexual e identidad: El crimen cometido por los asesinos en serie tiene una connotación totalmente sexual. La extrema violencia ejercida por los agresores tiene como fin la búsqueda de placer sexual. La identidad del asesino en su vida no criminal no necesariamente determina el tipo de víctimas que este escogerá. Ya sea homosexual, heterosexual o bisexual, la escogencia del tipo de víctima no es necesariamente referida a la identidad sexual del asesino en su vida cotidiana. 10. ¿Culpa? ¿sin conciencia?: Los asesinos en serie son diferentes por su incapacidad de sentir culpa. Esto los diferencia del ser humano ‘normal’. Según Mendoza, la culpa del asesino en serie está mal interpretada y el único sentimiento de ‘remordimiento’ en estos puede ser el, “me siento culpable de no sentirme culpable”. 11. Justificaciones de la maldad: El asesino es capaz de crear todo un nuevo mundo o sistema ‘moral’ o mejor, amoral, que justifique sus crímenes y este en algunas ocasiones llega a creerlo. No todos los asesinos generan este complejo moral para justificar sus actos y sentir que, inclusive, le hacen un bien a la sociedad con sus asesinatos. 12. Trofeos igual a recuerdos: Los asesinos guardan trofeos de sus víctimas para recordar y evocar sus actos. Algunos guardan ropa, objetos, otros inclusive guardan trozos humanos o llegan a conservar los cadáveres. Las
  14. 14. ! ""! colecciones de trofeos sirven para recordar y revivir los momentos donde el asesino cometió el crimen pero una vez el trofeo pierde ese valor, el asesino irá en busca de otra víctima. 13. Tácticas predatorias: Los asesinos en serie son una especie de depredadores. Actúan como cazadores y afilan cada día sus estrategias para cazar como si fuesen presas a sus víctimas. 14. organizados-desorganizados: Esta caracterización propuesta por Robert Ressler y está determinado más por las maneras de actuar de los asesinos. Los desorganizados pueden estar en algunas ocasiones con trastornos mentales lo que hace a los organizados más peligrosos. Los desorganizados cometen sus crímenes sin cuidado, dejan huellas, pistas y son bastante más primarios que los organizados. Los organizados planifican sus crímenes. Los asesinos pueden pasar por ambas etapas dependiendo del momento de su vida criminal en el que se encuentren. 15. Factores típicos: Hay una serie de factores que podrían ser tomados en cuenta para justificar el actuar del asesino: golpes que provocaron lesiones cerebrales y afectaron el comportamiento, problemas físicos, violaciones, trastornos. Sin embargo, no son el común denominador en todos los casos y hay eventos en los que los asesinos han presentado cuadros normales lo que hace que estos factores no puedan ser determinados como determinantes para justificar al asesino. 1.3 La Psicopatía: ! Para entrar a investigar la psicopatología es necesario remitirse al estadounidense Robert Hare, nacido en 1934 y profesor emérito en la Universidad de British Columbia, quien ha sido fundamental en el estudio del tema y ha establecido tablas e indicadores que son utilizados para diagnóstico y comprensión de los trastornos de la personalidad implicados en este tipo de asesinos. Hare dice al respecto: “la psicopatía es un trastorno de la personalidad que se define por una serie de conductas y rasgos de la personalidad característicos, la mayoría de los cuales son mal vistos por la sociedad”. De acuerdo a Hare, es muy probable que el individuo común esté rodeado, sin notarlo, por
  15. 15. ! "$! personas con dicha condición. La psicopatía no es única de los asesinos en serie. Este trastorno de la personalidad implica que los sujetos que la padecen carezcan de conciencia. Hare describe a los psicópatas que nos pueden rodear de la siguiente forma: “Los psicópatas son depredadores que encandilan, manipulan y se abren camino en la vida sin piedad, dejando una larga estela de corazones rotos, expectativas arruinadas y billeteras vacías. Con una total carencia de conciencia y sentimientos por los demás, toman lo que les apetece de la forma que les viene en gana, sin respeto por las normas sociales y sin el menor rastro de arrepentimiento o piedad”(Hare, p. 11, 1993) Los asesinos en serie, diagnosticados como psicópatas, no son técnicamente ‘locos’ o sujetos con problemas mentales del orden de la psicosis. De hecho, su condición los hace lucir bastante normales, incluso ‘inteligentes’ debido a su gran capacidad para manipular y despersonalizar a sus víctimas para conseguir su fin. Tanto la despersonalización (restarle identidad a los otros) como la cosificación (personalidad utilitarista), se tipifican como factores claves de la psicopatía: seres que apenas reconocen a los demás como objetos a los cuales manipular. Hare hace claridad en distinguir este trastorno de la personalidad con una enfermedad de tipo mental: “Los asesinos psicopáticos, sin embargo, no están locos, según los cánones legales y psiquiátricos. Sus actos no son el resultado de unas mentes trastornadas, sino de una racionalidad calculadora combinada con una incapacidad escalofriante para tratar a los demás como seres humanos pensantes y sensibles. Su conducta incomprensiblemente amoral, dentro de una personalidad aparentemente normal, nos asombra y atemoriza”. (1993, p. 16). En una entrevista Hare destacó: REF “Los psicópatas son muy buenos manipuladores y nosotros los consideramos astutos e ingeniosos ya que pueden engañar a otros. Incluso cuando se es experto en la materia es fácil que te engañen y se salgan con la suya”. La característica esencial en un psicópata es, como afirma Hare, su falta de conciencia. Estos individuos tienen una gran necesidad de autosatisfacción a partir del uso del otro como herramienta para llegar a un fin narcisista. Hare que una de las manifestaciones más obvias de la psicopatía es la violación de las normas que regulan la convivencia de la sociedad por lo que es común que muchos psicópatas estén presos (ya sea por estafa, por violación, por asesinato o por cualquier tipo de trasgresión de las leyes) o que usen ese mismo poder de manipulación para lograr su satisfacción personal y librarse de estar presos. Los psicópatas, ante su incapacidad de “ponerse en la piel del otro”, desarrollan en algunas ocasiones problemas para relacionarse o sencillamente es capaz de actuar sin importarle el daño que pueda causarle a las demás personas. Son personas manipuladoras y mentirosas quienes
  16. 16. ! "0! inclusive pueden aceptar que no les importa generar daño y que su insensibilidad hace posible que lo acepten esto sin inmutarse. Hare menciona que la cantidad de psicópatas en Estados Unidos es de casi el 1% de la población, pero aclara que, a pesar de su peligrosidad, no todos se convierten en asesinos. Se reconocen como psicópatas los timadores, por ejemplo, o personas que, sencillamente, pueden utilizar a sus prójimos. Hare creó una herramienta clínica llamada el Psychopathy Checklist que permite a los expertos por medio de un cuestionario determinar (“con muy bajo riesgo de equivocarnos”, promete Hare) si un ser humano es un psicópata. Síntomas clave de la psicopatía descritos por Hare: Emocionales/interpersonales De desviación social Mente simple y superficial Personalidad egocéntrica y presuntuosa Falta de remordimientos o culpa Falta de empatía Persona manipuladora y mentirosa Portador de emociones superficiales, banales Impulsividad Poco control de su conducta Necesidad de excitación Falta de responsabilidad Problema de conducta en la infancia Conducta antisocial de adulto La lista de Hare está compuesta por doce preguntas que harán los expertos al personaje en una entrevista semi-inducida dándole 2 puntos si el personaje se ajusta totalmente a la respuesta para cada pregunta dando un resultado de entre 0 a 24. Se considera a una persona con una psicopatía estadísticamente significativa si sobrepasa la media que es de 18 puntos. Los ítems son los siguientes agrupados en dos factores: Factor I ITEM 1: SUPERFICIALIDAD
  17. 17. ! "&! ITEM 2: VANIDOSO ITEM 3: MENTIROSO ITEM 4: AUSENCIA DE REMORDIMIENTO ITEM 5: AUSENCIA DE EMPATÍA ITEM 6: NO ACEPTACIÓN DE RESPONSABILIDADES Factor II ITEM 7: IMPULSIVIDAD ITEM 8: POBRE AUTOCONTROL DE CONDUCTA ITEM 9: AUSENCIA DE OBJETIVOS ITEM 10: IRRESPONSABILIDAD ITEM 11: CONDUCTA ANTISOCIAL EN LA ADOLESCENCIA ITEM 12: CONDUCTA ANTISOCIAL ADULTA Hay que aclarar que este test debe hacerlo un experto y que no se puede confundir a cualquier persona como psicópata sin que alguien calificado evalúe los factores y haga el diagnóstico adecuado. Lo que queda claro al ver los cánones utilizados para medir o identificar la psicopatía es que es una condición bastante cercana y real. Son personas que pueden aparentar una vida ‘normal’, tener familia y ser ‘exitosos’ pero, sin que lo sepamos, esa fachada puede ser sólo un medio para lograr satisfacer sus placeres. Casos como el de Ted Bundy, el apuesto y exitoso joven cercano a la política con el partido Republicano en Estados Unidos. Estudió en la Universidad de Washington, en Seattle y era considerado un gran estudiante. Lo que no sabía la gente era su deseo perverso que lo llevaba a emboscar, violar y asesinar jóvenes de cabello largo. Cuando fue capturado la sociedad quedó estremecida: un joven promesa, sin problemas aparentes era un asesino en serie. Este caso demostró que, no importa la fachada, los asesinos en serie pueden estar al lado nuestro y embaucarnos sin que apenas lo notemos. No son un mito, son una realidad. 1.4 El caso de Pedro Alonso López y el cubrimiento de los medios locales:
  18. 18. ! ")! La captura de Luis Alfredo Garavito y el despliegue que se le dio en los medios de comunicación a una historia desconocida por muchos en el año de 1999 ocultó de cierta forma una oscura realidad: un asesino peor que Luis Alfredo Garavito llamado Pedro Alonso López había sido liberado y el caso había pasado casi desapercibido. Del desconocimiento del Caso de Pedro Alonso López nace el problema que guiará esta investigación, cuyo objetivo es poder desarrollar un reportaje que permita reconocer y analizar la estela homicida de un depredador que no tuvo visibilidad mediática, más aún teniendo en cuenta que su estimado de víctimas asciende a más de 300. Los pocos trabajos hechos sobre este caso se limitan a artículos de prensa olvidados en las bibliotecas, o manuscritos sin publicar de tono narrativo como el libro El Estrangulador de los Andes, de Jairo Gómez Remolina, un periodista y escritor quien tuvo la posibilidad de entrevistar y conocer al entonces ya denominado ‘Monstruo de los Andes’, Pedro Alonso López. En relación con los crímenes que cometió López, tan sólo sus declaraciones dieron algo de luz al esclarecimiento de cientos de crímenes sin resolver y múltiples desapariciones de niñas. Este criminal logró ser tratado como una especie de celebridad, incluso se ganó cierto afecto por parte de las autoridades que lo custodiaron en Colombia antes de ser llevado al juicio donde sería declarado demente. En un aparte del periódico El Tiempo se registró el incidente en el cual la policía colombiana acogió a López, una vez fue deportado de Ecuador, como una suerte de huésped de la justicia: “El jueves, a las 7 de la mañana, fue entregado a las autoridades de la División de Extranjería del DAS en el Puente Internacional de Rumichaca. Al llegar a Pasto, López pasó a convertirse en un invitado especial en las dependencias del DAS. No hace otra cosa que mirar televisión, que le den de comer y dormir , dijo uno de los encargados de su vigilancia. Los más curioso del caso es que desde hoy, el Monstruo de los Andes ya no dormirá en los calabozos del DAS por no estar oficialmente privado de su libertad. Sin embargo, los agentes hicieron una recolecta de dinero y le pagarán una habitación en un hotel de la ciudad.”, (El Tiempo, 2 de septiembre de 1994). El expediente de López y la forma en que se definió su situación judicial fue registrada de la siguiente forma por El Tiempo:
  19. 19. ! "(! “Pedro Alonso López, llamado el Monstruo de los Andes por crímenes y violaciones de menores, estaba a punto de recuperar su libertad cuando apareció Alba Sánchez en el umbral de la casa de justicia de Espinal (Tolima). La veterana mujer se presentó para decir de su hija Floralba Sánchez Ospina fue víctima hace catorce años de López. Floralba fue presuntamente violada y muerta por este hombre que pagó una condena en Ecuador por varios hechos similares. El fiscal 52 Fernando Vanegas recibió la denuncia respectiva. Es la única persona que ha acudido ante la Fiscalía a aportar de nuevo sus denuncias y pruebas contra López. Los padres restantes de los otros diez niños, presuntamente violados y muertos, no aparecen. Como las pruebas recolectadas en su época por la presunta violación y muerte de once niños quedaron reducidas a cenizas en un incendio ocurrido hace tres años, lo que puede mantener más años en prisión a López es la reconstrucción del proceso con base en la ratificación de las denuncias que se hicieron entonces. La semana pasada cuando el Monstruo de los Andes fue traído a Espinal no hubo mayor revuelo. Pero ayer, a la hora de las diligencias judiciales, unas dos mil personas se arremolinaron en los alrededores de la casa de justicia local. Muchos pedían más cárcel para el hombre. Al existir orden de captura por el caso de Floralba Sánchez, el Fiscal realizó ayer la indagatoria a López, quien negó ser responsable de los hechos. Según el Director seccional de Fiscalías Orlando Ospitia, una vez concluida la indagatoria, este jueves, el funcionario que adelanta el proceso tiene cinco días hábiles para entrar a definir. Si las pruebas son muy débiles, el hombre recuperaría la libertad. Pero, en caso contrario, le dictarían medida de aseguramiento consistente en detención preventiva sin excarcelación, pues se trata de un homicidio. El testimonio de Alba Sánchez, madre de la niña muerta, podría conducir al sicópata a esta última situación. Sin embargo, existe otra alternativa y es la medida de seguridad que depende de un dictamen psiquiátrico, según el cual, Pedro Alonso López padece una enfermedad mental y debe ser recluido en un establecimiento asistencial por ser inimputable, es decir, que no tiene conciencia de sus actos. Cuando el hombre llegó fue recibido por Dos mil personas se arremolinaron frente a la Fiscalía. Fue objeto dificultades.”, (El Tiempo, 8 de septiembre de 1994). En la revista Semana, también se dieron a conocer algunos detalles de la actividad criminal de López y se mencionó el dictamen médico que permitió su posterior libertad: “Según el concepto psiquiátrico que acompaña la orden de captura López es considerado altamente peligroso ya que padece esquizofrenia paranoide con trastornos severos de personalidad y tiene una gran capacidad para engañar a sus víctimas fingiendo emociones que nunca siente.”, Revista Semana, ‘Retrato de un asesino en serie’ (sobre Garavito) en el recuadro ‘Se Busca’, Lunes 6 de mayo de 2002 En un perfil que publicó la revista Semana el 12 de agosto de 2006, nueve años después de haber desaparecido, donde se estableció un breve recuento de la historia de este asesino serial, encontramos la siguiente información biográfica:
  20. 20. ! "'! “Pedro Alonso López es tolimense, pero tiene alma de nómada y corazón de asesino. En sus recorridos por los pueblos de Colombia, Perú y Ecuador iba a las plazas de mercado a escoger sus víctimas, sin afanes, como quien selecciona las mejores reses. Entre todas, sus favoritas eran las mayorcitas de 9 años, pero que nunca sobrepasaran los 13”, A pesar de que la travesía homicida de Pedro Alonso López sin duda lo convirtió en el mayor asesino en serie del mundo, el cubrimiento periodístico no tuvo la contundencia que tuvieron otros casos como los ya referidos. Tanto el número de víctimas asesinadas violentamente por López como el suceso de su libertad y la consecuente impunidad de su proceso, sin duda alguna (tanto del punto de vista jurídico como de la visibilidad mediática) debieron motivar un mayor interés por parte de la opinión pública. Por otro lado, López contó con una especie de ‘suerte’ ya que, cuando iba a ser juzgado en Colombia, el tema de interés que más se publicaba en los periódicos y otros medios era el famoso dopaje de Diego Armando Maradona en el Mundial de USA 1994. Las breves referencias a López eran la de “violador” lo cual minimiza simbólicamente el accionar asesino de este criminal. A diferencia de lo ocurrido con Garavito o ‘El Monstruo de los Cañaduzales’(Manuel Octavio Bermúdez, capturado en 2003), la prensa local no consultó a expertos, no cubrió con interés el suceso, al punto de que su liberación pasó desapercibida, por supuesto una decisión judicial que hoy en día resulta polémica y absurda, teniendo en cuenta lo que significa dejar suelto a un depredador sexual: sensación de impunidad y de injusticia, y desde el punto de vista psiquiátrico la reconocida reincidencia de este tipo de criminales. 1.5 Los asesinos seriales más célebres en Colombia: Sin lugar a dudas, Luis Alfredo Garavito es una especie de ‘celebridad’ en el campo de los asesinos seriales de los cuales hemos tenido noticia. A este violador y homicida de niños se le conoce como ‘La Bestia’, y ha suscitado registros mediáticos y de reportería de todo tipo: entrevistas en televisión, programas en Discovery Channel, artículos en revistas, periódicos, movimientos en redes sociales en contra de su liberación y la postulación como el más temido. Sobre Garavito se puede encontrar todo tipo de información y se ha convertido paulatinamente, sin duda, en un ícono nacional sobre lo que es el asesino en serie pedófilo. El despliegue mediático que despertó su confesión y su condena, instalaron en el imaginario popular la certeza de la existencia de asesinos en serie en el territorio nacional. Años después de su captura y
  21. 21. ! "1! consecuente pena, las redes sociales se han convertido en una suerte de foro público que reclama una mayor justicia y donde se alerta ante la posibilidad de que estos sujetos sin cura queden libres. Otro caso impactante que se presentó en el territorio nacional fue el de Daniel Camargo Barbosa, conocido como ‘La Bestia de los Manglares’ o ‘El sádico del charquito’. Este peligroso violador, al igual que López, asesinaba niñas o mujeres jóvenes. Barbosa estuvo en prisión en el Ecuador y mientras cumplía su pena por los asesinatos en la zona de Ambato fue asesinado por el sobrino de una de sus víctimas. Otro de los asesinos célebres, que incluso se ganó un capítulo en la reconocida serie del Discovery Channel ‘Instinto Asesino’1 es Manuel Octavio Bermúdez, ‘El Monstruo de los Cañaduzales’. Este asesino de niños ha pasado al primer plano de los ‘asesinos en serie’ nacionales gracias a la enorme difusión que genera este canal y dicho programa. Al igual que Garavito, su visibilidad es aún mayor debido a tales especiales. El Caso de López y el documental de A&E Biography no llegó de forma explícita al público colombiano y latinoamericano debido a que no se tradujo y el acceso a dicho material no resulta tan fácil. El documental es un trabajo serio con imágenes y datos biográficos documentales que debido a su producción norteamericana no tuvo repercusión importante en Colombia. El surgimiento de series como Instinto Asesino, el despliegue de programas como el de Documentales Pirry entrevistando a Luis Alfredo Garavito y el auge en las universidades como la Javeriana o el Politécnico de materias sobre ‘asesinos en serie’ demuestra el creciente interés sobre el tema que existe en el país. Resulta paradójico que, a pesar de este ‘boom’ por el tema, no se haya dado despliegue al caso de Pedro Alonso López quien es el asesino en serie más grande del mundo y cuya historia es casi desconocida. Si bien se pensaba que el fenómeno de los asesinos en serie era propio y exclusivo de los Estados Unidos, casos como los antes mencionados, han permitido un reconocimiento casi definitivo del estigma que implica la presencia global de tales criminales sexuales. El interés popular en Colombia y Latinoamérica por las narrativas relacionadas con el homicidio serial e incluso por publicaciones relacionadas con el tema, es una clara evidencia del reconocimiento de la figura del !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! " !Instinto asesino es una serie producida por el Discovery Channel que va ya en su segunda temporada y habla sobre los asesinos en serie de América Latina. En sus dos entregas son tres los casos de asesinos colombianos: “El monstruo de los cañaduzales”, “La masacre de Pozzetto” y “La Bruja Asesina”.!
  22. 22. ! "2! asesino en serie como una realidad más que un mito. No obstante, hemos reconocido que la incidencia del periodismo en el cubrimiento de tales casos ha dejado peligrosos vacíos tanto en la divulgación como en el seguimiento preciso de casos impactantes. Los especiales de televisión, algunos eventos mediáticos que reclaman justicias, cadenas en redes sociales, cubrimientos parciales de algunos homicidios, etc., suman una clara evidencia del interés colectivo por rechazar a este tipo de asesinos; sin embargo, la labor periodística de centralizar y acentuar la visibilidad de estos crímenes, como hemos visto, no ha cumplido con su rol periodístico. 1.6 El Periodismo investigativo y su rol: ! Para empezar3! 4.+5678939! 8+! :394.! ;,! 9,5,9,+463! <8,! 4.+;8=43! >3! 6+?,@A67346B+C! se hace necesario definir cuáles son los objetivos primordiales del periodismo, para lo cual resulta clave mencionar el trabajo de Kovach y Rossenstiel(2003) quienes destacan nueve elementos básicos del periodismo: 1. La primera obligación del periodismo es la verdad. 2. Debe lealtad ante todo a los ciudadanos. 3. Su esencia es la disciplina de la verificación. 4. Debe mantener su independencia con respecto a aquellos de quienes informa. 5. Debe ejercer un control independiente del poder. 6. Debe ofrecer un foro público para la crítica y el comentario. 7. Debe esforzarse porque el significante sea sugerente y relevante. 8. Las noticias deben ser exhaustivas y proporcionadas. 9. Debe respetar la conciencia individual de sus profesionales. Como uno de los nueve elementos fundamentales del periodismo reconocemos dar la voz a los que no la tienen (ofrecer un foro público…). En el caso de López, las más de 300 niñas que fueron asesinadas y sus respectivas dolorosas historias y las de sus familias no llegaron a los grandes medios con gran difusión, por lo que el ideal o el elemento fundamental del periodismo donde debe abrirse un foro público, no se cumplió de ninguna forma. De acuerdo a la evidencia periodística hasta el momento recuperada en la presente investigación, podemos afirmar que el cubrimiento del caso López, no se efectuó siguiendo el principio básico
  23. 23. ! $%! de la búsqueda de la verdad. Incluso existen investigaciones donde los datos no concuerdan con los hechos notificados, en especial los relacionados con las decisiones judiciales. En torno al caso López, en el momento de la cobertura de su situación, se han creado historias que parecen más un mito construido a partir de la especulación. Los elementos propuestos por Kovach y Rossenstiel plantean no sólo unos ritos sino que reúnen un ‘deber ser’ del periodismo y permiten comprender cómo hacer también el periodismo. Si bien hay un campo específico conocido como ‘periodismo investigativo’ o ‘periodismo de investigación’, este está regido por estos principios básicos ya mencionados aunque reúne unas características que lo hacen específico o especial. 1.6.1 Periodismo de investigación: Para definir el periodismo de investigación o periodismo investigativo hay que destacar que el periodismo en todas sus facetas requiere profundización e indagación exhaustiva. La noción del término investigación periodística ha sido acuñado más que todo por la traducción del concepto de las escuelas norteamericanas. El periodista peruano Gustavo Gorriti describe el periodismo de investigación de la siguiente forma: “…el periodismo de investigación es simplemente periodismo que ha tenido (a veces) más tiempo para aplicar técnicas específicas de averiguación respecto a temas o realidades que se resisten a ser revelados. Sus principios son los de toda disciplina de investigación, desde la epidemiología a la paleontología. Pero sus reglas son las del periodismo en general. Sólo se distingue en la práctica de otras formas de periodismo por la aplicación más frecuente y relativamente especializada de las mencionadas técnicas de averiguación”2 La periodista del New York Times, Julia Preston destacó en un taller sobre periodismo de investigación en Cartagena (octubre del 2000): “Una investigación empieza con un hecho del cual se sabe algo, pero no se sabe todo. Normalmente, en la mayoría de los casos, es un hecho que no es inapropiado, sino criminal”3 . !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! $ !Gorriti, G.(2000). “Verdades tácticas y estratégicas”, en Revista Razón y Palabra edición 22. [En línea], disponible en: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n22/22_ggorriti.html, recuperado: 4 de febrero de 2011. 3 Preston, J. (2000). “Periodismo investigativo en cuatro actos”. Relator: Martínez, Tadeo. Editor para Internet: Escamilla, Oscar. [En línea], disponible en: http://es.scribd.com/doc/48643397/Julia-Preston-Periodismo- investigativo
  24. 24. ! $"! 1.6.2 El procedimiento ! En la charla anteriormente referida, la periodista norteamericana destacó algunas características que debe tener en cuenta el periodista investigativo: “Para una investigación periodística hay que conseguir documentos, pruebas concretas y ser muy disciplinado. Cuando se está ante un trabajo de investigación hay que recoger todo tipo de documentos, desde la cajetilla de fósforos del restaurante donde entrevistamos a una persona hasta el último papel por insignificante que parezca. Uno no puede dejar ir los documentos, como nos pasó con la lista de preguntas hechas a un ex militar de la inteligencia cubana. El punto número dos es la importancia de sistematizar el trabajo y organizar todos los documentos que se vayan consiguiendo en un archivo fácil de consultar”(Preston) El cubrimiento de los casos de asesinos en serie más visibles en Colombia se ha limitado a dos criminales en forma parcial (Garavito y Manuel Octavio Bermúdez); y las fuentes consultadas que hemos reseñado, evidencian un vacío de rigurosidad documental contrario a lo que menciona Preston como base del periodismo investigativo. La presente investigación contempla una recopilación de archivos documentales y teniendo en cuenta que el producto a realizarse será un reportaje escrito y que desembocará en ser un relato relacionado más con la escritura de crónicas y de contar historias, como guía metodológica se va a utilizar el texto de Juan José Hoyos Escribiendo historias: El arte y el oficio de narrar en el periodismo. En este texto se instruye cómo hacer una investigación para poder contarla en forma atractiva que a su vez esté ceñida a los preceptos periodísticos. Hoyos destaca estrategias de investigación propias de otras disciplinas como la antropología y la sociología y propone un ‘trabajo de campo’ que se vale de las técnicas investigativas propias de dichos campos de estudio. Una de las principales herramientas que plantea Hoyos sobre la adaptación al periodismo de lo que es una etnografía. Al respecto anota: “…es una forma de trabajo que permite la descripción y análisis de un campo social específico, una escena cultural determinada: una localidad, un barrio, una fábrica, una familia, una práctica social, una institución. Tiene, pues, un componente de observación y descripción y un componente de reflexión sobre el material recopilado” (Hoyos, 2003, p. 102) Dice Hoyos que las etapas de la etnografía son muy similares a las del reportaje y que se resumen en los siguientes procesos:
  25. 25. ! $$! -La preparación del terreno -La estrategia de acceso y la aproximación -La observación -La selección de los informantes -La entrevista etnográfica -El registro de la información -La selección y el uso de estrategias narrativas. Juan José Hoyos nos ofrece un manual práctico también para lo que es la recolección de datos para realizar el trabajo que puede ser de gran utilidad sobre todo para investigar el caso de López y seguir así su estela de muerte: “Para lograr ese registro sistemático, el investigador, al igual que el periodista que decida emplear este método, tienen varias herramientas como: -El diario personal, que es subjetivo y registra lo que sucede en la mente del investigador, sus sentimientos, sus impresiones, sus reacciones, su relación con el entorno… -Los ficheros, que permiten clasificar en orden temático o alfabético los apuntes tomados: una forma de dar un poco de coherencia a ese mundo aparentemente incoherente que es la memoria. -La grabadora-aunque en muchos casos, en el periodismo, hay quienes desaconsejan su uso. -Las fotografías y cámaras de video, que permiten el acopio de imágenes”. La justificación para la aplicación de la etnografía en el presente trabajo periodístico se encuentra y reconoce el mismo texto de Hoyos: “La meta principal del método etnográfico coincide en captar el punto de vista, el sentido, las motivaciones, las intenciones y las expectativas que los actores otorgan a sus propias acciones sociales y proyectos personales o colectivos, y a su entorno sociocultural. Como antes se dijo, coincide con el método investigativo del periodismo en que desde un comienzo el trabajo de campo tiene como meta final la escritura. El etnógrafo es, en lo esencial, un escritor. Escribe constantemente notas, diarios y fichas, y los resultados de su investigación los expresa en textos. Su representación de la realidad social está, pues, condicionada por la escritura”. El punto de vista periodístico que se asumirá en esta investigación, implica precisamente los preceptos mencionados por Hoyos donde tanto metodología como abordaje periodístico definen un rumbo de concreción de la investigación del caso de Pedro Alonso López. Si bien este método
  26. 26. ! $0! será el aplicado para la recolección de la información, para hacerla más fluida, la historia se irá narrando de acuerdo a las etapas criminales que vivió López. Si bien en este punto no podemos más que concluir con un bosquejo teórico de cómo se hará el periodismo de investigación, es de suma importancia destacar que la información es muy sensible y su alto grado de desconocimiento hace que no en algunas ocasiones toque valerse de cualquier tipo de recursos propios del periodista para seducir a su fuente y lograr captar la confianza de la misma. En muchas ocasiones la referenciación deberá ser estricta ya que por tratarse de un caso que involucra a menores y que la consecución de los expedientes debe reservar y salvaguardar la identidad de las fuentes que lo soliciten. Este procedimiento sugerido, que parece ser la ruta más adecuada a seguir, permitirá de alguna forma informar y llegar al caso de quien ha sido considerado como el peor de los asesinos en serie del mundo y de quien no se tiene aún conocimiento o mejor, de quien poco se ha destacado en los medios nacionales poniendo por encima a personajes como Luis Alfredo Garavito o Daniel Camargo Barbosa. ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
  27. 27. ! $&! Capítulo 2: Conociendo al ‘monstruo’ ! “-¡Oye mamá! ¿Quién es ese malvado Hombre de Arena que nos aleja siempre del lado de papá? ¿Qué aspecto tiene? -No existe tal Hombre de Arena, cariño -me respondió mi madre-. Cuando digo "viene el Hombre de Arena" quiero decir que tienen que ir a la cama y que sus párpados se cierran involuntariamente como si alguien les hubiera tirado arena a los ojos. La respuesta de mi madre no me satisfizo y mi infantil imaginación adivinaba que mi madre había negado la existencia del Hombre de Arena para no asustarnos. Pero yo lo oía siempre subir las escaleras”. E.T.A Hoffman. ‘El Hombre de Arena’. 2.1 Monstruos humanos y miedos infantiles ! Ante la indisciplina de los niños, los adultos suelen asustarlos con la posible aparición de ‘El Coco’; les amenazan con la probable emergencia de ‘monstruos’ que se los llevarán consigo ocultos en una bolsa. Al pasar los años, estas criaturas se van esfumando del imaginario adulto de lo sobrenatural. Creemos, ya como adultos, que aquellos seres oscuros y perversos no son más que personajes provenientes de la ficción para ahuyentarnos, que no hay nada ni nadie capaz o ansioso de llevarse a los niños a guaridas secretas para devorarlos. Pero la verdad oculta resulta ser otra: existen ‘monstruos’ que devoran la vida de los más vulnerables; seres presas de una maldad casi irreal, pero de carne y hueso; espectros humanos ansiosos de sangre que merodean pueblos y ciudades de Colombia. Monstruos incluso a veces imperceptibles por parte de las autoridades, de la policía e incluso de las páginas del periodismo. En el cine y aún en la literatura ningún guionista imaginó jamás que una mente tan pervertida como la de Pedro Alonso López pudiera existir: un ser capaz de asesinar a más de trescientos niños sin experimentar el menor remordimiento. Su rastro, la estela de su travesía homicida, se ha
  28. 28. ! $)! confundido en los cientos de folios de casos sin resolver, en los oscuros rincones del olvido, en la impunidad de juzgados, procesos y titulares de prensa olvidados. Sus huellas, como las de un ser sobrenatural, se han borrado; su legado de dolor, no obstante, sigue vigente en el corazón de los familiares de sus víctimas. Ellos no olvidan. El monstruo, el Coco colombiano, se ha esfumado. Ahora, en un ejercicio de búsqueda periodística, en un intento por desenmarañar su historia, nos dirigimos tras las huellas del peor asesino en serie del mundo, si acaso comparable con pedófilos famosos de la historia como Gilles de Rais, ilustre caballero francés, héroe nacional de su país en la batalla contra los ingleses, amigo de Juana de arco, que estaba más interesado en niños de sexo masculino que en batallas heroicas. Amparado en su condición de poderoso noble hizo de su castillo un lugar de crueles torturas y vejaciones a centenares de niños (se especula sobre una cifra de doscientos a trescientos niños y adolescentes torturados y asesinados por el noble). Es frecuente escuchar el uso de la categoría monstruo para referirse o bien a una criatura deforme, fea, cruel (vampiros, hombres lobo, zombies, etc.), o bien para denominar a seres humanos que han cometido actos atroces. En este segundo caso, se usa para crear una barrera ilusoria entre ellos (los monstruos) y nosotros. La palabra permite señalar lo inimaginable, lo absurdo, lo inverosímil de la conducta violenta humana. Será monstruo el violador, el asesino torturador e incluso el tirano de una nación. Probablemente la escala más alta de la maldad humana la reconozcamos en el asesino y violador de niños: el mayor monstruo de todos. Confundido con personajes de cuentos fantásticos, relegado a leyendas urbanas, confundido con entes sobrenaturales (como en cuento del alemán Hoffmann referido en el epígrafe, cuento retomado por Freud para definir lo siniestro: “Lo siniestro en las vivencias se da cuando complejos infantiles reprimidos son reanimados por una impresión exterior, o cuando convicciones primitivas superadas parecen hallar una nueva confirmación”. (Se repite algo familiar e íntimo, pero olvidado por medio de la censura del sujeto)” (Freud, 1919). El monstruo, entonces, figura que conduce y detona lo siniestro, parece borrar, sustituir, las huellas reales de los asesinos en serie de niños. Recurrimos al monstruo para explicar el horror, para intentar comprender nuestra maldad extrema. Ya desde la novela de Stevenson El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde (novela favorita de otro famoso asesino colombiano, Campo Elías Delgado), sabemos de la disociación humana entre el bien y el mal habitando un mismo
  29. 29. ! $(! cuerpo; sabemos que el monstruo yace en nosotros, y que muchos seres humanos, como el caso que nos ocupará de aquí en adelante, han dado el paso a lo peor de sí mismos. Los monstruos, en este caso una denominación para señalar al asesino en serie de niños, configuran en nuestra realidad colombiana una suerte de leyenda urbana, que en el caso que abordaremos en la presente investigación, resultó siendo la peor pesadilla de cientos de niños. Mucho antes que el escandaloso caso del pedófilo Luis Alfredo Garavito, un monstruo aún peor andaba flotando, invisible, imperceptible, por las calles de las ciudades y pueblos colombianos, listo para llevar se consigo a los niños a su infierno privado. 2.2 ¿Cómo se fabrica un monstruo? En un pueblito recóndito del Tolima, Santa Isabel, el 8 de octubre de 1948 nació Pedro Alonso López en el seno de una familia humilde. Su padre murió el mismo día que el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado, el 9 de abril de 1948; momento en el cual se desbocó el conflicto que enfrentó a liberales y conservadores, periodo conocido como La Violencia. Para la fecha, Benilda López de Castañeda tenía tres meses de embarazo. Al respecto, la madre de López contó en una entrevista para A&E: “Yo pensé que lo iba a perder del impacto cuando supe la noticia, lo podía sentir dentro de mí, pero el era de sangre fuerte”4 . Quizá un hijo de esta violencia, dirían muchos, pero en realidad su hijo se convertiría más adelante un psicópata cuyos crímenes no tendrían mayor relación con su contexto natal e histórico. Contrario a lo que algunos cronistas han sugerido, la maldad de Pedro Alonso López no se alimentó exclusivamente del odio de la violencia. La época en la cual nació Pedro Alonso fue una época sangrienta y de conflicto en el país. Si bien Colombia ha tenido distintas etapas de violencia, el conflicto entre los dos grandes partidos (Liberal y Conservador) se hizo más intenso en las décadas que cruzan la historia de la familia de López y su niñez. Guerrillas liberales, grupos armados conservadores, disputas a muerte en el campo y en las ciudades, desplazamientos, odio y una especie de guerra civil, marcaron el periodo conocido como La Violencia. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! & !A&E Biography(2004) [en línea] “Pedro Alonso López”. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=KRmpqgcwdB8&feature=related!
  30. 30. ! $'! La niñez de López hasta nuestros días ha sido un misterio. Muchas reseñas la tildan como una etapa marcada por la tragedia, la indigencia, los abusos, etc., pero no se habla de aquellos años previos al drama, época en la que López parecía ser un niño normal. En el Espinal, un pueblo a 55 Km. de Ibagué, capital del Tolima, en el Juzgado Primero Penal del Circuito reza el expediente del juicio del ‘Monstruo de los Andes’ donde aparece una declaración de la señora Benilda López de Castañeda en la cual narra un poco su vida: “…Mi nombre es como dije antes, tengo 68 años de edad (esto fue en el año 1995), soy natural de Santa Isabel (T), con residencia actual en el Espinal, en la carrera 4a. No.1-40., estado civil casada, de profesión oficios domésticos, y soy madre del procesado señor PEDRO ALONSO LÓPEZ… …PREGUNTADO: Sírvase hacerle al juzgado un relato amplio, claro y detallado de todo cuanto se acuerde en relación con la vida que llevó al lado Pedro Alonso López, su hijo, cómo era su comportamiento, sus ilusiones, su temperamento, sus relaciones con sus otros hermanos, su vida de estudiante, sus relaciones en el hogar. CONTESTO: “Empiezo por contarles que para el 9 de abril de 1948, me encontraba en estado de embarazo de mi hijo Pedro Alonso López y para la época tenía 6 meses, porque en esa época mataron a mi esposo en San Rafael Tolima llamado Alto de las Cruces, yo vivía en jurisdicción de Santa Isabel en un sitio que le decían “La Vuelta del Amor” y más adelantico Las Brisas. A mi esposo lo mataron por motivos de La Violencia habiendo quedado yo sola viviendo en Santa Isabel hasta cuando nació Pedro Alonso, niño que nació normalmente y fui atendida por una partera llamada Felisa, quien ya murió.— Yo lo acabé de criar y seguí mis andanzas trabajando, me quedaron tres hijos, una niña y dos barones de mi primer marido,-- siendo Pedro Alonso López el cuba. Cuando me vine para Ibagué a trabajar a un restaurante llamado Santa Librada Pedro Alonso tenía aproximadamente dos años, ahí me cuadré a trabajar en las Agencias de Vino lavando botellas, estampillando y empacando en las cajas para despachar, allí duré dos años trabajando hasta cuando se acabó el vino, de allí mi patrón el doctor me pasó para Rentas del Tolima, pero no pude trabajar por el celador que comenzó a carpintearme y entonces echaron al celador, a mi me dio miedo porque el celador me dijo que me quemaba donde me encontrara, a lo cual el Dr. patrón nuestro nos echó a ambos, yo me sentí libre y me vine para el Espinal, llegando a trabajar a un restaurante ubicado frente a Telecom, mi oficio era la de hacer de comer y la señora dueña del Restaurante me recibió con los dos niños Pedro y Gilberto, me pagaba cuatro mil pesos dándome la comida para los niños. Yo dormía en la misma pieza donde dormía doña Domitila que era la dueña del Restaurante y quien ya falleció. De los cuatro años en adelante Pedro Alonso era un buen muchacho, obediente, me ayudaba a recoger los desperdicios, a lavar la loza, y hacer oficios del mismo restaurante. Estando trabajando en el Restaurante conocí a Tulio Castañeda o mejor él me conoció a mí, era un trabajador de Roberto Ospina y allí comía, y al ver mi habilidad, le dijo a don Roberto que había una alimentadora en el Restaurante de Domitila que le podía servir a Roberto para ayuda de alimentar el personal. Don Roberto vino y arregló conmigo, hablando primero con la patrona y ella me dijo podía irme si quería, que no había problema. Entonces yo me fui a donde Roberto que me pagaba seis mil pesos. Roberto no sabía que yo tenía dos niños y que tenía que recibirme con los menores, llegué a la casa de Roberto y él dijo yo no recibo la señora con niños y yo toda esa
  31. 31. ! $1! plata no le pago, únicamente le pagaba cinco mil destarando mil pesos por la comida de los niños. Me quedé trabajando donde Roberto hasta cuando pasó la campaña de recolección del arroz”.5 Las posteriores declaraciones de López y la forma de referirse a su infancia y a su madre van a resultar muy diferentes al tono y a los detalles ofrecidos en la anterior declaración. El odio de López por su madre será evidente en su adultez cuando empiece a arremeter contra su progenitora. No se sabe si las versiones de maltrato sufrido que dio del asesino son reales o son sólo una fórmula para manipular y acomodar la historia a su favor para posar como víctima y justificar sus actos. 2.3 Entre versiones sobre el origen del mal Las declaraciones de Pedro Alonso acerca de su niñez contrastan radicalmente con las versiones de su madre. En estos casos, comprender un poco la condición de un psicópata podría explicar el por qué de contar una versión de este estilo por parte de Pedro Alonso para justificar su transformación en un asesino con rasgos pedófilos. Según se mencionó en marco conceptual, los psicópatas son mentirosos y exageran tanto sus logros como sus vivencias negativas con el fin de aparecer como víctimas. Sin embargo, no se pueden descartar las versiones de López que podrían ser ciertas, si por supuesto reconocemos el contexto socio-cultural que se ilustró anteriormente con los relatos tanto de la señora Belinda como otras de testigos más adelante abordadas. La señora Benilda López insistió en que su hijo desde pequeño era de carácter noble, que tenía gran amor por los otros niños y que una vez instalados en el Espinal, el pequeño Pedro, usando un pequeño cuaderno, les ayudaba a los demás niños a aprender las vocales. La señora López declaró que su hijo tenía el anhelo de ser profesor y que ella lo apoyaba en tal aspiración. Por su parte Pedro Alonso, en los testimonios que recogió A&E, insistió en que su madre estaba “enferma de la cabeza”, y declaró que ella se prostituía. Afirmó que siendo un niño tenía que soportar ver a su mamá sostener relaciones sexuales con otros hombres y que éstos lo sometían a fuertes maltratos físicos. López aclaró que debió aprender a defenderse de los ataques de su madre quien era muy severa. Lo único que queda claro de los problemas de López respecto a su infancia es que el odio hacia !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ) !Expediente caso López. Juzgado 1 penal del circuito, Espinal.
  32. 32. ! $2! su progenitora era cada vez mayor. En este círculo de resentimientos y odio empezaron a emerger los problemas y presumiblemente la semilla del monstruo. El señor Luis Felipe Ospina (un abogado que estuvo presente en el juicio contra López y que hacía parte de la rama judicial para la época en los juzgados del Espinal), en una entrevista realizada para la presente investigación, señaló que a López la madre lo amarraba en un palo ubicado en su vivienda y lo castigaba severamente dejándolo allí por largos periodos de tiempo. Ospina comentó que dicha situación pudo ser uno de los motivos por los cuales Pedro Alonso se marchó de la casa.6 Las declaraciones de López podrían ser ciertas, pero hay que tener en cuenta lo que expone el profesor Robert Hare acerca de los psicópatas para no tomar como verídico su testimonio, ya que podríamos también nosotros ser manipulados: “Los psicópatas son depredadores que encandilan, manipulan y se abren camino en la vida sin piedad, dejando una larga estela de corazones rotos, expectativas arruinadas y billeteras vacías. Con una total carencia de conciencia y sentimientos por los demás, toman lo que les apetece de la forma que les viene en gana, sin respeto por las normas sociales y sin el menor rastro de arrepentimiento o piedad” (1993, p. 11). Queda claro que existió un fuerte enfrentamiento entre Pedro Alonso y su madre. Desde muy temprana edad la relación fue conflictiva y posiblemente los rasgos psicopáticos de este asesino empezaron a sobresalir mientras apenas era un niño. Felipe Ospina conoció a la madre de López; su relato nos permite reconocer algunos aspectos de su familia: “Doña Benilda era una viejita muy buena gente. Yo me hice muy amigo de ella porque ella venía a preguntar por el hijo y tal, pero a los (otros) hijos no los conocí, únicamente a Pedro. Hablaban por ahí de un señor (otro de los hermanos de Pedro Alonso) que tenía una posición más o menos acomodada, que era teniente o capitán del ejército, pero no le llegué a conocer. Ellos vinieron aquí (Espinal) y se aposentaron en un barrio que se llama San Rafael y ahí vivieron de pronto en arriendo. Posteriormente consiguieron de pronto una casita por allá a la salida, al pie del matadero, muy humilde, que era donde vivía allá con la mamá y el resto de familia”. (entrevista para la investigación) Al cumplir 8 años, la vida de Pedro Alonso López cambió. Una noche salió de su casa con rumbo desconocido. Su mamá, según contó a las cámaras de A&E, corrió desesperada en busca de un !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ( !Ospina, Luis Felipe. (2011, 31 de marzo), entrevistado por Rivera, A.,Espinal.!
  33. 33. ! 0%! tipo de chamán, un psíquico que le dijo que su hijo se había embarcado en un viaje con un hombre proveniente de Cali que lo había montado en un carro: -“Yo me puse a llorar y llorar re loca (SIC),… yo lloré y lloré, conseguí plata y me fui pa’ Cali. Habían matado a su papá y ahora el niño perdido”7 . La versión que ofreció la señora Benilda (quien ya murió) para el documental, dista mucho del relato que se recoge en el expediente que reposa en los despachos judiciales del Espinal. Ella, en los documentos consultados, relata cómo fue la vida de su hijo en el colegio y describe una historia que resulta ambigua y confusa de lo que pudo motivar a su hijo a escapar: “Una vez terminó mi trabajo donde Roberto entonces volví nuevamente a donde Domitila al Restaurante, y allí fue donde conocí a Tulio Castañeda, y me casé un mes de agosto no recuerdo exactamente el año, Pedro Alonso López tenía para esta época aproximadamente seis años, Pedro estaba ya estudiando haciendo el Kinder en la escuela Kennedy de Espinal y aprobó para segundo, habiendo hecho el primero y el segundo de primaria con el profesor Bernate, con el profesor Murillo hizo el Segundo año de primaria Pedro Alonso López y este año fue que le encontré arreglándole los libros una Historia Sagrada, averiguándole cómo la había conseguido, contestándome que era que la había encontrado, yo le dije que como mañana lunes tenía que ir a estudiar entonces yo se la entregaba al profesor. Entonces me fui ese domingo de ramos a la plaza a hacer mi mercadito, y cuando vine de la plaza ya no estaba Pedro Alonso, habiéndole dicho a Gilberto que se iba a traerle dulces y no volvió hasta hoy (nueve años después). Aclarando que cuando Pedro Alonso se fue de la casa tenía mas o menos nueve años y el motivo de su ida supongo fue por la Historia Sagrada que yo le encontré y que le dije que la iba a entregar al profesor, porque uno como madre no debe alcahuetearle a sus hijos nada. El comportamiento de Pedro Alonso conmigo y sus hermanos era normal, porque se saludaban y si le tocaba regañarlos por ser el hermano mayor lo hacía de buen modo, sin palabras groseras. Yo nunca les permitía la calle a mis hijos, ni tampoco recibí quejas de él por mal comportamiento. Por eso digo que él cambió por un mal compañero o un espíritu que tenga en la cabeza, pues Pedro Alonso era de un temperamento tranquilo pero de los dieciocho años en adelante cambió totalmente, cuando vino”. Por otro lado, el relato de Luis Felipe Ospina y lo que manifestó en el juicio el mismo Pedro Alonso cuentan que él salió de su casa más por la severidad con la que era reprendido que por otros acontecimientos. 2. 4 En la ruta del demonio !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ' !A&E Biography(2004) [en línea] “Pedro Alonso López. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=KRmpqgcwdB8&feature=related! !
  34. 34. ! 0"! En realidad López no se dirigió a Cali, la capital del Valle, como el supuesto Chamán le había dicho a su madre (según narró en el 2004). Su rumbo fue Bogotá, la capital de Colombia. En este lugar el pequeño López empezó su vida criminal, como un indigente en las frías calles, rodeado del basuco y otros vicios. La marginalidad fue su escuela. López expresó que en ese mundo fue abusado sexualmente. De sus declaraciones se puede inferir que durante los primeros años en las calles bogotanas, el psicópata adquirió herramientas delincuenciales que le permitirían posteriormente actuar con mayor sagacidad. Como ya habíamos advertido, López insistió en que su niñez fue muy traumática. Aseguró que debido al ‘abandono’ su carácter bondadoso y noble cambió. No contó ningún detalle ni hizo referencia al supuesto abuso de su hermana menor (cuando apenas tenía 8 años). Lo único que resulta cierto de las versiones cruzadas es que cuando López apenas era un niño, después de vivir en una casa de origen humilde donde era tratado con gran severidad, se trasladó a Bogotá donde se convirtió en un indigente. López dijo que mientras convivía en medio de otros ‘gamines’8 , fue embaucado por un hombre mayor que le prometió un techo y una comida caliente; lo condujo hacia un lugar abandonado donde lo violó. Insistió en que en las frías y cochinas calles de Bogotá perdió su inocencia. Desde el punto de vista psiquiátrico y apoyados en las teorías sobre los psicópatas, podemos afirmar que López probablemente ya poseía una inclinación al comportamiento antisocial, de tal manera que las calles terminaron de reforzar sus artes macabras del engaño y le ofrecieron un aprendizaje sobre la muerte que lo harían el más letal violador y asesino en serie de niñas inocentes del planeta. A pesar de los relatos de Pedro Alonso en los que se muestra como una víctima, este asesino ha contado con una extraña fortuna a lo largo de su vida criminal. Cuando tenía 10 años, una pareja estadounidense que vivía en Bogotá le dio un hogar, lo llevó a su casa y lo puso a estudiar en un colegio. López aseguró que dos años más tarde un profesor abusó sexualmente de él, aunque esta versión pareció algo extraña ya que la reacción de éste fue robar dinero y huir con él de nuevo a las calles. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 1 !Término coloquial y despectivo para referirse a los niños indigentes en Colombia.!
  35. 35. ! 0$! Queda la incógnita sobre la veracidad de lo que narró Pedro Alonso, ya que si bien podría ser cierta la historia también ésta podría ser una fachada para justificar sus actos perversos que desde muy pequeños se manifestaron en este criminal. ¿Fue violado y abusado en su niñez López? ¿Fue una víctima de un periodo histórico violento?¿Sufrió tanta violencia en su casa que lo llevó a ser un asesino en serie?¿Nos manipuló con su forma de contar esa historia?
  36. 36. ! 00! Capítulo 3: La metamorfosis: el Monstruo de los Andes 3.1 Nuevos infiernos ! La adolescencia del ‘monstruo’ marcó la ruta de terror que seguiría hasta límites insospechados. Las herramientas que durante su niñez le brindó la calle lo convirtieron en un monstruo aún más letal: sus incipientes deseos sexuales de abuso y poder, según una versión que circuló en la prensa sensacionalista, se mostraron cuando tenía tan sólo ocho años de edad cuando lo sorprendieron queriendo acceder carnalmente a una de sus hermanas. Ya en la calle, donde fue violado, abusado y maltratado, terminó de armarse el monstruo que viajaría por los pueblos de Colombia, Perú y Ecuador buscando ‘presas’ y asechándolas a plena luz del día para violarlas y asesinarlas. Si bien no es posible justificar las acciones de Pedro Alonso López, un contexto perturbado sumado a un desorden de la personalidad como el que padece este criminal puede ser un detonante fatal y hacer de éste sujeto un personaje aún más peligroso. Según se ha expuesto por los expertos y se conceptualizó en el marco del primer capítulo, resulta posible afirmar que Pedro Alonso habría asesinado y violado fuese cual fuese su contexto y su entorno. López salió de su hogar adoptivo tras el incidente que vivió en el colegio y retomó la vida en las calles. El ‘Monstruo’ robaba carros y se afianzó en el crimen callejero. A su casa materna sólo regresó nueve años después de que había partido, según contó su madre, Benilda. Allí, demostró ese odio rotundo de Pedro hacia su progenitora. “PREGUNTADO: Sírvase decirle al juzgado cómo fue el comportamiento de Pedro Alonso López al regreso de los dieciocho años que tenía éste al llegar a su casa? CONTESTO: Pedro Alonso López llegó a los dieciocho años, es decir que hacía nueve que se había ido. Yo me encontraba consiguiendo una leñita hacia los lados de la Colombiana de Tabaco, cuando llegó mi compadre Melciades “Pielroja” y me dijo “Comadre” llegó su hijo. Yo salí corriendo por la orilla del potrero, y Pedro venía con otro amigo oriundo de ésta ciudad, pero no recuerdo su nombre de la calle 2a. venían de baño, entonces preguntó de dónde venían y me contestó que venían de baño. Yo lo abracé por la parte de adelante y me dijo luego, ¿usted quién es? Yo me quedo llorando encima del pedro de él y el compañero con quien venía Pedro le dijo “es su mamá”. PREGUNTADO: Por qué será que su hijo Pedro Alonso López manifiesta en la declaración de indagatoria que rindiera ante la Fiscalía que él venía a ésta ciudad de Espinal, constantemente a ver a su mamá, habiendo venido por tres o cuatro ocasiones por la época de los años 78 al año 80 cuando se encontró voluntariamente a las autoridades de Ambato en el Ecuador, qué tiene que
  37. 37. ! 0&! decir al respecto? CONTESTO: Pues manifestar que nunca vino a visitarme desde los 18 años que llegué y lo abracé y me dijo que yo era una perra.9 Resultó evidente la forma de López camuflarse y, de forma camaleónica y a la vez cantinflesca, adaptarse a las circunstancias. Era un hecho que para él en algún momento resultó mejor mostrarse como alguien cercano a su madre para dejar una mejor impresión ante el juez, sin embargo la realidad era otra: López manifestaba de diversas maneras un odio rotundo y radical contra la señora Benilda. 3.2 Venganza y detonación de la maldad suprema Dos años más tarde, Pedro Alonso fue a prisión por el hurto de un carro. Allá dos hombres lo violaron y éste cobró venganza asesinándolos con un cuchillo artesanal que fabricó a partir de utensilios que encontró en la Cárcel Modelo de Bogotá. Su pena no se vio afectada considerablemente por el hecho de haber matado a sus agresores pues el hecho fue considerado como un caso de defensa personal. Después de dos años de condena salió libre. ‘El Monstruo de los Andes’ andaba por las calles de Colombia camuflado como un ciudadano común y corriente asechando a pequeñas niñas de familias pobres y en pueblos remotos. Pedro Alonso López había comenzado su cacería. Aunque había dicho que quería vengar a todos aquellos que violaran y abusaran como con él lo habían hecho cuando era un menor, su instinto asesino saldría a flote y su sed sería incontrolable. .10 Tras salir de prisión y siendo aún joven, Pedro Alonso López andaba por los pueblos en busca de víctimas, ‘presas fáciles’ para satisfacer sus fantasías sádicas y perversas. El asesino recorrió lugares remotos donde los crímenes pasaban desapercibidos por las autoridades que no le prestaban la menor atención a los hechos. En una entrevista realizada para esta investigación José Alirio Salazar Candia, un campesino de la región del Espinal en el Tolima quien afirma que trabajó en una ocasión con López labrando tierra, afirmó que a Pedro Alonso se le veía cambiar rápidamente de trabajo, de ropa y de aspecto. También relató Salazar que al grupo de trabajadores con quienes había estado por un par de días !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 9 Expediente del Caso López. Investigación personal. Espinal. "% !A&E Biography. Pedro Alonso López. 2004. Consultado en http://www.youtube.com/watch?v=KRmpqgcwdB8&feature=related!
  38. 38. ! 0)! Pedro Alonso laborando, los llevaron al pueblo y les hicieron una especie de callejón juzgándolos y buscando al asesino. Mientras esto sucedía López ya se encontraba lejos, probablemente preparando su siguiente ataque. Una nueva hipótesis surgió en el desarrollo de esta investigación y fue si el asesino de niñas actuaba en solitario o se valía de cómplices. Según los campesinos, era conocido en la región que López en ocasiones utilizaba alguien que sirviera de vínculo con las víctimas. Otra versión que podría dar cierta plausibilidad a esta idea la dio la secretaria del juzgado quien manifestó haber escuchado el rumor de que López en este momento se encontraba viviendo en el Ecuador y que estaba casado y con hijos. Si bien estas nuevas ideas distan mucho de lo que se ha conocido hasta el momento y de lo que se ha podido descubrir de los crímenes de López y su modus operandi, con este tipo de criminales donde todos los métodos son válidos, nada puede descartarse. Para el año de 1979, ya teniendo 31 años y con un modus operandi establecido (engañaba con dinero, regalos, timas a sus víctimas a quienes estrangulaba y violaba, causándoles una fuerte agonía para violarlas inclusive muertas) en el mes de diciembre y poco tiempo antes de que fuera capturado en el Ecuador, el asesinato de la niña de tan sólo 12 años, Flor Alba Sánchez estremeció al Espinal. 3.3 El único proceso en Colombia: testimonio del dolor Para el desarrollo de la presente investigación, se pudo contactar a la madre de la víctima quien entre sollozos regresó en el tiempo y nos relató su sufrimiento y su dolor, algo que hasta el día de hoy la persigue. En una casa humilde, adornada por un árbol de plátano macho afuera a las 5:35 p.m, llegó de trabajar una señora mayor, de contextura delgada, cabello cano y tez trigueña. Era el 31 de marzo del año 2011 y, 31 años más tarde la madre de la niña, que se llama igual que su hija asesinada, se sentó en una butaca de madera que hacía parte un improvisado comedor continuo a una cocineta. Allí recordó cómo fue el único crimen por el que López fue juzgado en Colombia a pesar de las sospechas de los cientos de asesinatos que cometió: Flor Alba Sánchez Ospina: Mamá de la víctima de Pedro A. López por la que fue juzgado en Colombia. FAS: Los nervios y toda esa cosa, entonces yo tuve que irme a confesar y yo le dije al padre:
  39. 39. ! 0(! -“padre, a mi me pasó un caso que a mi me mataron a una niña y a mi me dicen que disque yo fui culpable de la muerte de la niña”-. -“¿Pero culpable por qué, usted la mandó a matar?”- Le dije, -“no padre, yo no mandé a matar, la niña me la mataron sin más acá ni más allá, yo no noté”- Dijo -“tranquila que usted no tiene ningún pecado ahí porque la niña se la mataron y listo. Si usted hubiera mandado a que se la mataran, si cargara ese cargo de conciencia y tenía ese pecado negro vieja, pero tranquila”-. Ahí me conformé porque yo sufría unos nervios y una cosa que yo mejor dicho dije, ¿pero yo culpable por qué?, si yo no mandé matar a mi niña (llanto). AR: ¿Y usted cómo se dio cuenta doña? FAS: Ah, pues yo me di cuenta porque resulta que yo, en ese tiempo yo vivía en arriendo. Ahora porque yo tengo mi casa. Viví en arriendo y vivía allá por la carrera octava. Vivía con el papá todavía de ellas, porque el papá de ellas ya murió, vivimos ahí. Y llegó de pronto a vivir una viejucha que llama Ana, yo no la he vuelto a ver, bueno. Pero usted sabe que como uno nunca averigua la vida ajena ni nada, la vieja estuvo llegando, la señora estuvo llegando y llegando y la dueña de hasta ya murió que se llamaba Rosa. Hasta que un día me dijo…le arrendó, le arrendó la pieza, llama Ana, se arrendó la señora esa con el marido, y todo, bueno. Resulta que aquí enseguida vive doña Blanca que también vivía de inquilina conmigo ahí y no tenía más sino esa hija, que aquí viven, ya estaba mujer hecha y derecha la muchacha. Y entonces se valió doña Ana de doña Blanca que le prestara la niña disque pa’ hacerle los mandaos. ¡Doña Blanca no quiso!, pero si doña Blanca me hubiera dicho…pero yo que iba a saber que era una señora tal vez de corazón malo, usted sabe que uno no sabe ni nada. Entonces un día se valió como a esta hora (5:45 p.m) pero más temprano, y entonces llegó así a la puerta de mi pieza y dijo: -“Hay doña Alba, yo vengo a pedirle un favor”- Le dije- “¿qué quiere señora?”- -“Que si usted me presta la niña para que me haga los mandaditos allí a la tienda, me traiga el cafecito, que no sé qué…”. Como yo he sido una mujer buena y a mí me gusta servir yo le dije que bueno, sí, la niña…pero el caso pasó después de que la señora esa se fue de ahí y todo. Yo le prestaba la niña, siempre miraba que fuera y viniera a la tienda y viniera y todo, compra que el chocolate que tal, y cuando hacía el almuerzo ella, pa’ los dos, ella y el marido, ella le dejaba en la olla a la niña comida. La llamaba y le decía, “venga mijitaa, aquí le doy esta comida”, la niña iba y la recibía. Entonces la niña llegaba, “mamita, que aquí me dio la señora Ana esta comida”, -“no mamita cómasela” (decía doña Alba)-, “no mamita, yo la voy a repartir pa’ juntas”-, porque para que, mi niña…(se quiebra doña Alba y llora)…yo digo que si mi niña estuviera viva no estaba trabajando…(llanto) Don Felipe Ospina (guía y funcionario que conoció el caso completo): Tranquila doña Alba, tranquila… FAS: …yo no estaba trabajando porque ella me decía, “mamacita, cuando yo llegue a grande, yo es la que voy a trabajar y usted se queda en su casa y yo trabajo pa’ sostenerla mamacita”.
  40. 40. ! 0'! Pero mire…mire lo que me pasó. Bueno, ella vivía ahí y todo, resulta que de pronto se fue. Yo me salí de la casa de doña Rosa y me pasé para enseguida, la de la señora Rita, y eso alardeo desde donde doña Rita, doña Rosa queda colindando (SIC) pa’ que yo tome la pieza de atrás, al fondo, porque eso es grandísimo allá. Tomé la última la pieza, y Doña Ana pasaba todos los días a botar la basura y gritaba, “buenos días, buenos días señora”. Llegó un día y me dijo: “venga doña Alba, yo me voy a salir de aquí donde doña Rosa y me voy a ir”. Bueno, no le dije nada. Cuando una tarde estaba yo en el portón parada y me dijo, “doña Alba, mire tengo el trasteo listo”. Mi hijo mayor, que es el que está allí en esa foto (apunta a la pared y muestra a su hijo mayor en la humilde casa), estaba joven el muchacho, todavía no se había ido a pagar servicio (militar), entonces me dijo, yo parada en la puerta y salió la viejucha y me dijo: “señora, por qué no me presta a la niña, a Albita, para que vaya allá a la esquina, como allá en la esquina hay un señor que tiene una camioneta, para que me lo llame y me venga a hacer el trasteo que ya tengo todo empacado”. Yo me dentré y llamé la niña, y salí con ella y me quedé ahí en el portón, y esperé, y la niña fue y le llevó la razón al señor, y el señor se vino con la camioneta y echaron el trasteo. Entonces José Mil, que el está ahorita en la finca, se puso también a ayudarle a echar el trasteo, echárselo a la camioneta, cuando ya echaron todo, entonces me dijo el negro: “mamá, me voy a ir con doña Ana a ayudarle a bajar el trasteo a ver cuándo se va a pasar”, le dije, “bueno mijo”, entonces la niña me dijo: “mamacita, ¿me deja ir?”. Pero esa tarde no pasó nada, se fueron juntos, se vinieron. Pero algo le dijo, la vieja siempre le dijo algo porque la niña me llegó con esta razón cuando llegaron por la tarde. Como es oscuro ellos llegaron juntos. “Mamá, que cómo le parece que doña Ana me dice que me vaya con ella a acompañarla pero que ella no me paga”, le dije “no mamacita, y como ya la tenía en la escuela, yo no la voy a dejar ir a que trabaje y no me le paguen. Mijita puede trabajar porque sí, somos pobres y todo, pero que a mijita me le paguen algo de plata y si no, no. Usted ve que su mamá da brincos y saltos pa’ conseguir lo que yo me toque conseguirle”. Bueno, quedó así, que la vieja le había dicho que la acompañara pero que no le pagaba, quedó así. Ya se aproximó navidad, la navidad y todo. Entonces como yo trabajaba mucho en La Colombiana, con la señora Beatriz, ya se fueron de ahí, don Antonio Díaz, yo iba mucho y allá iba mucho la niña y todo. Entonces resulta que, ese día que se fueron pa’lla, yo las mandé juntas, a Rosa y a Alba las mandé juntas, las mandé pa’ La Colombiana y yo me quedé en la pieza. Llovió. Llegaron y todo, ella les tendió que comer, le dijo Rosa a la señora Beatriz, que aquí venimos a ayudar, y les dijo “no mijita, ustedes no me van a ayudar ahorita en nada porque yo me tengo que ir ahorita para Bogotá”, y se puso y en una maleta les empacó arroz, panela, y todo eso y me mandó mercadito y las mandó pa’ la casa, pa’ la pieza y ellas llegaron juntas, con la maleta que nos mandó la señora Beatriz y todo. Bueno, en todo caso a la niña la encontraron…eso fue antes de navidad. Porque ya cuando empezó ese mes de navidad ya había pasado lo que había pasado. Resulta que un día…pero yo digo que algo, algo más le tuvo, malo será juzgarlo, algo más le tuvo que haber dicho esa señora (Ana) a la niña porque yo en ese tiempo, las maletas donde hacía mercado las guardaba y todo. Yo le mantenía la ropa en una caja de cartón porque soy pobre, y cada una mantenía su ropita aparte, cada una en su caja. Ese día el finado, porque ya se murió, el papá de ellas ya murió, estaba trabajando en Ica, se fue a trabajar. Hice el almuerzo pa’ los tres, el chino grande que le digo que está ahorita en la finca, las dos chinas y yo, almorzamos y todo. No me acuerdo a quién de ellos les dije vaya y me lava la loza, como que fue a Rosa, y se fue a lavar la loza del almuerzo. José Mil se acostó en la cama y se acostó boca abajo. Y ella (Alba, la niña asesinada por López) se puso, alma bendita, y cogió y buscó una maleta donde sabía que yo tenía las maletas, y cogió la caja de cartón y la colocó así, bueno, y yo sentada mirándola, y empezó: sacó ropa, apartó, apartó ropa pa’llí, apartó ropa pa’llí, y la empacó.
  41. 41. ! 01! Le dije yo: “mamita, ¿qué va a hacer usted con esa ropa?”, dijo, “no mamacita, que voy a arreglar la ropa”, me dijo. Bueno, yo la miré y todo. Cuando ya organizó la ropa en la maletita, mi mamá alma bendita me dijo “mija, usted no puede imaginarse qué pensamientos pensó la niña, porque ella arregló esa ropa pero a usted no le dijo pa’ donde se iba a ir ni nada. Bueno, entonces ya lo que dejó en la caja lo dejó y lo que dejó en la maleta lo empacó. Cogió la maleta de las dos esas (manijas) y miró así, miró pa’l techo, cogió la maleta y salió. Como de aquí a ese palo (señala un árbol afuera de su casa que se divisa por la ventana), cuando llovía pasaba una creciente de agua pero habían colocado un palo grueso para pasar de puente. Dijo, “me voy mamacita para donde la señora Anita”. Ella no se murió sin mi bendición. Entonces yo me paré ahí en la puerta, y cuando ella me dijo que se iba para donde la señora Anita, yo le alcancé a echar la bendición, dijo “mamacita, yo me voy, yo el sábado si Dios quiere vuelvo, el sábado vuelvo por acá”. ¡Qué sábado ni qué nada! Bueno, se fue. Entonces llegó mi marido alma bendita, porque el apenas llegaba preguntaba por la que no encontrara, fuera Rosa, fuera la otra, ¿dónde están las niñas?, están allí o la mandé a mandado, dijo “¿dónde está la niña?”, dije, “no la niña se fue para donde la señora Ana”-, “¿dónde la señora Ana?” dijo- “sí, señor. Pero mijo, como usted mañana pasa por ahí”, (porque ella tenía un negocio de vender, esto, jugo de naranja y tinto). Le dije, “mijo como usted pase mañana a coger el bus, llegue donde doña Ana y pregunta por la niña”. Esa noche pasó así. Él se fue pa’ su trabajo u cuando llegó por la tarde me dijo: “mija, yo llegué y le pregunté a la señora Ana de la niña y me dice que no sabe nada de la niña”, le dije “¡ay mijo, entonces la niña está desaparecida!”. Parto pa’ donde mi mamá que estaba viniendo pa’l lado donde fueron a conseguir la camioneta pa’l trasteo de la vieja. Me fui pa’ donde mi mamá alma bendita, las piernas me temblaban, me fui toda asustada. Le dije “mamacita, yo vengo que la niña está desaparecida, la niña se me perdió porque la niña se fue donde la señora Ana y la niña no aparece, la niña no está y ya Plinio fue y preguntó y la vieja dijo que no y que no sé qué y que sí sé cuánto…” y dijo “¡Cómo así que la niña…!” Esa noche nos pusimos a andar un poconón de casas donde yo iba a trabajar y todo pa preguntarla y todo. A quién no se la recomendé, “la niña la tengo desaparecida, donde me la vean llámenme, ténganmela aquí, yo vivo en tal y tal parte”. No, no fue posible. Y seguimos entonces busqué una fotico que tenía de ella, fui a la autoridad, fui a la policía, di el parte a la policía de que yo tenía esa niña desaparecida. No fue posible encontrarla la nena. Cuando se encontró fue el cadáver. El viejito todavía vive, el que encontró el cadáver está vivo, sí señor. Se llama don Venancio y el vive por aquí por la calle primera como con 10 y 11, tiene una casita, fue el que encontró el cadáver de la niña donde la fue a matar ese tipo. Pero entonces yo pa’ haber sabido de la cosa del cadáver fue porque resulta que fue así: ya teniendo diítas de muerta, yo me salí de ahí y me fui pa’ Santa Margarita, pa’ donde una señora María que también ya se murió, la dueña de la casa, y resulta que yo llegué, (interrumpe) resulta que esa tarde me fui yo con alma bendita mi marido, todavía estaba vivo, y él se fue por allá a trabajar zarandeando ajonjolí y yo me fui a cortar ajonjolí aquí pa’ la salida de Balcanes y don Eliécer me dio trabajo. Yo vivía ya enferma, ahora es que estoy, me encuentro un poquito mejoradita, yo estoy trabajando todavía. Entonces llegué y don Eliécer no estaba, me dio el trabajo fue el hermano. Cuando llegó don Eliécer me dijo: “doña Alba, ¿usted por qué está trabajando?, le voy a dar el trabajo pero hoy doña Alba y se lo pago la tarde, yo no le doy más trabajo a usted esta semana porque usted se me enferma y yo me toca responderle por los remedios”. Le dije “listo don Eliécer, no hay problema, yo me conformo con que me hubieran dado trabajito hoy”. Entonces había un niño pequeñito, morenito, y estaba a la par mía sacudiendo ajonjolí. Y cogí yo con el tema de decir, Dios mío yo quería cuadrar otros diítas, por dios que este día me paga don Eliécer y ya mañana me gasto esa plata y me quedo así. El niño poniéndome cuidado y me dice,

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