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En 1977 profundizando el mecanismo que operaba desde 1975 se liberó la tasa deinterés, se autorizó la proliferación de ban...
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con las pérdidas. La suba de las tasas de interés en Estados Unidos indicó laaparición de un fuerte competidor en la capta...
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  1. 1. Apertura económica con hegemonía financiera. 1975 – 1983En 1975, durante el tercer gobierno peronista, se dio una política económicaapodada ―Rodrigazo‖ que desató una crisis económica que resultó imposibledominar: Inflación galopante, ―corridas‖ hacia el dólar, aparición de los mecanismosde indexación y escasas posibilidades para controlar la coyuntura desde el poder.Con la crisis económica los empresarios se separaron de la CGE. Antonio Cafiero,economista respetado y bien relacionado con los sindicalistas, intentó capear lacrisis pero la inflación desatada, sumada a la fuerte recesión y desocupaciónhicieron imposible restablecer un acuerdo entre gremialistas y empresarios.Economía imaginaria.José Alfredo Martínez de Hoz transformó la política económica durante los cincoaños en los que se mantuvo como ministro de economía, junto a la presidencia deVidela.Cuando asumió debió enfrentar una crisis cíclica aguda, inflación desatada,recesión, problemas en la balanza de pagos. Decidió transformar la políticaeconómica benefactora que regía desde 1930 y concentrar el poder económico detal forma en un conjunto de empresarios, trasnacionales y nacionales, que la pujacorporativa y la negociación ya no fueron siquiera posibles. Esta transformación nofue producto de fuerzas impersonales y automáticas; paradójicamente se requirió deuna fuerte intervención del Estado, para imponer las reglas que facilitaran elcrecimiento del susodicho conjunto.El ministro contó inicialmente con un fuerte apoyo de los organismosinternacionales, los bancos extranjeros y del sector más concentrado delestablishment económico local, sin embargo tuvo que ajustarse a las condicionesdel gobierno de facto, que buscando equilibrar el ―descabezamiento‖ del movimientopopular, la eliminación de instrumentos corporativos y la fuerte reducción de losingresos de los sectores trabajadores se veían obligados a frenar los mecanismosde recesión más tradicionales. A pesar de esta postura militar, éstos aceptaroneliminar la del Estado en la transferencia de ingresos.La relación con los empresarios tampoco fue fácil debido a la cantidad de interesessectoriales que debían ser afectados; para imponerse, fue decisiva la inflexibilidaddel ministro.Martínez de Hoz decidió en el primer año congelar por tres meses los sueldos que,dada la fortísima inflación, cayeron en términos reales en un 40%.
  2. 2. En 1977 profundizando el mecanismo que operaba desde 1975 se liberó la tasa deinterés, se autorizó la proliferación de bancos e instituciones financieras y sediversificaron las ofertas – títulos y valores indexados de todo tipo, emitidos por elEstado, se sumaron a los depósitos a plazo fijo, preferidos por los ahorristas – demodo que, en un clima especulativo, la competencia mantuvo altas las tasas deinterés y con ella la inflación.En la nueva operatoria se mantuvo una norma de la vieja concepción: el Estadogarantizaba no sólo los títulos que emitía sino los depósitos de plazos fijos, tomadosa tasa libre por entidades privadas, de modo que ante una eventual quiebradevolvía el depósito a los ahorristas.Esta combinación de liberación, eliminación de controles y garantía generó unmecanismo que llevó pronto a todo el sistema a la ruina.La segunda gran modificación fue la apertura económica y la progresiva eliminaciónde los mecanismos clásicos de protección a la producción local, vigentes desde1930.Se disminuyeron los aranceles, aunque en forma despareja y selectiva, y con lasobrevaluación del peso, la industria local debió enfrentar la competenciaavasallante de una masa de productos importados de precio ínfimo. La fiebreespeculativa ganó a toda la población, que para defender el valor de su salariodebía colocarlo a plazo fijo por unos pocos días o ensayar alguna otra estrategiamás arriesgada; junto con el alud de productos importados de precio mínimo fueronlos fenómenos salientes de esta transformación profunda y profundamentedestructiva.La transformación se completó con la llamada ―pauta cambiaria‖, una medida deimportancia adoptada en 1978.El gobierno fijó una tabla de devaluación mensual del peso, gradualmentedecreciente hasta llegar en algún momento a cero. Se adujo que se buscaba reducirla inflación y establecer alguna previsibilidad, pero como la inflación subsistió, elpeso se revaluó considerablemente respecto al dólar.La adopción de la pauta cambiaria coincidió con una gran afluencia de dinero delexterior, originado por en el reciclamiento que los bancos debían que hacer de losdólares generados por el aumento de los precios del petróleo, que en 1979volvieron a subir.La tablita no bastó para reducir ni las tasas de interés ni la inflación, en buena partemedida por la incertidumbre creciente a medida que la sobrevaluación del pesoanticipaba una futura y necesaria devaluación.
  3. 3. El verdadero corazón de la economía estaba en el sector financiero. Se trataba deun mercado altamente inestable, pues la nada de dinero se encontraba colocada acorto plazo y los capitales podían salir del país sin trabas, si cambiaba la coyunturade modo que, antes que la eficiencia o el riesgo empresario, allí se premiaba laagilidad y la especulación. Muchas empresas compensaron sus fuertes quebrantosoperativos con ganancias de en la actividad financiera; muchos bancos seconvirtieron en el centro de una importante red de empresas, generalmenteendeudadas con ellos y compradas a bajo precio.El momento llegó a principios de 1980. Mientras la economía imaginaria delmercado financiero rodaba hacia la vorágine, la economía real agonizaba. Las altastasas de interés eran inconciliables con las tasas de beneficio, de modo queninguna actividad era rentable ni podía competir con la especulación. Todas lasempresas tuvieron problemas, aumentaron las quiebras, y los acreedoresfinancieros, que comenzaron a ver acumularse los créditos incobrables, buscaronsolucionar sus problemas captando más depósitos, elevando así aún más la tasa deinterés, lo que ponía en evidencia las consecuencias de garantizar los depósitos y ala vez eliminar los controles a las instituciones financieras. En marzo de 1980,finalmente, el Banco Central decidió la quiebra del banco privado más grande y deotros tres importantes, que a su vez eran cabezas de sendos grupos empresarios.Hubo una espectacular corrida bancaria, que el gobierno logró frenar a costa deasumir todos los pasivos de los bancos quebrados, que en un año llegaron arepresentar la quinta parte del sistema financiero.El problema financiero se agravó a lo largo de 1980, y desde entonces hasta el findel gobierno militar la crisis fue una constante. En marzo de 1981 debía asumir elnuevo presidente, general Roberto Marcelo Viola. Se vislumbraba que Martínez deHoz dejaría el ministerio, y con él cesaría la vigencia de la ―tablita‖, preanunciadapor una masiva emigración de divisas. El gobierno debió endeudarse para cubrirsus obligaciones —la deuda pública empezó a sumarse a la privada— y finalmentetuvo que abandonar la paridad cambiaria sostenida. A lo largo de 1981, y ya con lanueva conducción económica, el peso fue devaluado en un 400%, mientras lainflación recrudecida llegaba al 100% anual. La devaluación fue catastrófica para lasempresas endeudadas en dólares y el Estado, que ya había absorbido las pérdidasdel sistema bancario, terminó en 1982 nacionalizando la deuda privada de lasempresas, muchas de las cuales los propios empresarios ya habían cubierto consalidas de dólares no declaradas.La era de la ―plata dulce‖ terminaba; probablemente muchos de sus beneficiarios nosufrieron las consecuencias del catastrófico final, pero la sociedad toda debió cargar
  4. 4. con las pérdidas. La suba de las tasas de interés en Estados Unidos indicó laaparición de un fuerte competidor en la captación de fondos financieros. En 1982México anunció que no podía pagar su deuda externa y declaró una moratoria. Fuela señal. Los créditos fáciles para los países latinoamericanos se cortaron, mientraslos intereses subían espectacularmente, y con ellos el monto de la deuda. En 1979,ésta era de 8.500 millones de dólares; en 1981 superaba los 25.000 y a principiosde 1984 los 45.000. Los acreedores externos comenzaron a imponer condiciones.Deshecho el mecanismo financiero, la deuda externa ocupó su lugar comomecanismo disciplinador.

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