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  • 1. Comentario Novela "De tu sangre cautiva"De tu sangre cautiva cumple con su obsesión, su desangramiento nosmantiene cautivos hasta el final, porque sumerge al lector en ciertos procesoshumanos complejos, difíciles de acompañar: la escritura donde la amistad sevincula al amor y a la crisis valórica del mundo actual. Isabel decide escribiruna novela sobre la amistad que ella ha mantenido con Pedro toda la vida.Estos amigos han dejado de verse hace 30 años, y se reencuentran en uncongreso de escritores. Sin embargo, Isabel es asaltada por una voz íntima quese pregunta, insistentemente, sobre el proceso escritural....Ingrid Odgers narracon poesía e inteligencia una historia antigua y apasionante: la intensa amistadde dos seres encadenados por las letras, asumiendo que sólo se tiene que verlo suficiente para saber que se ha perdido y que eso es una enorme ganancia.La exquisita sensibilidad de esta excelente narradora latinoamericana se vuelveun bálsamo en los duros tiempos actuales, donde por lo menos nos quedallorar con lápiz y tinta. Karina García Albadiz Magíster Interdisciplinario en Estudios Humanísticos Universidad ARCIS, Chile; sede Valparaíso ayutun@gmail.com grupocasaazul@gmail.com Karina García Albadiz Magíster Interdisciplinario en Estudios Humanísticos Universidad ARCIS, Chile; sede Valparaíso ayutun@gmail.comValparaíso, 17 de Octubre de 2008
  • 2. CRÍTICA LITERARIA‘DE TU SANGRE CAUTIVA’De Ingrid OdgersPor Federico Krampack Al momento de comenzar a leer la novela ‘De tu sangre cautiva’ deIngrid Odgers, hay dos citas en la antesala del relato que parecen abrir lapuerta a un mundo ambiguo y sensible a chorros. Y que nos habla bastante alo que vamos. Una es de la autora Marguerite Duras, creadora de lacontroversial novela erótica ‘El amante’, y la otra es de la música icono delmovimiento de rock grunge, Kurt Cobain que dice: ‘El auténtico amigo es elque lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo’. Tal frase, sin desmerecer a la de Duras, quizás gatilla el tema esencialque atraviesa esta compleja y entusiasmada nueva obra de la penquista. ‘De tusangre cautiva’ trata sobre la amistad, indudablemente, pero también habla delamor profundo que sentimos los seres humanos por aquellas personas que,sencillamente, nos producen fascinación, una fascinación tensa, rara, divertida,que limita el erotismo y el silencio, los secretos, las confidencias pero, porsobretodo, las cosas miserables y comunes de este milagro que es la vida. Como dato anecdótico, y sosteniendo la pasión de este humilde servidorpor el rock alternativo, Kurt Cobain, en esencia, era un poeta maldito. Susletras, rupturistas y gritonas, sacadas de las mismas entrañas, que evocaron ala legendaria banda Nirvana en plena década de los 90 y cuando reciénirrumpía Internet, produjeron un gran eco en la sociedad estadounidense ymundial. En sus canciones hablaba y deliraba sobre la pérdida del amor, lapérdida de la libertad, la rabia existencial de la juventud (y de los adultos,claro), pero, por sobretodo, hablaba del complejo universo de los amigos y dela coexistencia en las tribus urbanas a través de sus miembros. Grunge, punk,alternativo, bello, decente, indecente, grosero, tímido, con una fatal inclinaciónpor las drogas duras y el exceso en todo sentido, en Kurt Cobain todos y todasparecían encontrar alguien que ‘necesitaba’ un amigo, una persona que se
  • 3. abriera en pecho y hueso y lograra comprender su doloroso recorrido por lavida el que, trágicamente, terminó en suicidio. En una de sus canciones más conocidas, ‘Lithium’ dice: ‘I’m so happy,cause today I found my friends. They’re in my head, I’m so ugly, but that’s ok’(Estoy tan feliz, porque hoy me encontré con mis amigos. Están en mi cabeza,yo soy tan feo, pero no tiene importancia’). Podemos considerar esa frasecomo el resumen perfecto que se puede amoldar al personaje central de ‘De tusangre cautiva’, Isabel, quien desde el principio del relato nos comienza ahablar de su amigo Pedro, con tanta efervescencia, tanto ímpetu y labia, queincluso podemos reconocer rasgos de su personalidad en cualquiera denosotros: la cadena alimenticia de la amistad es tan grande y llena de aristasque desmenuzarla sería de un agotamiento insaciable. De principios, podríamos decir que la historia parte como una historia deamor escondida deshilvanándose de a poco entremedio de los largos pasajes ymonólogos de Isabel, pero el aspecto más profundo de Odgers resalta comonunca: la duda. Siempre la duda en cuestión, el preguntarse eterna einsistentemente el porqué, el cómo, el dónde, el cual, el dónde. Cuando lascosas, los signos, las metáforas y las acciones están liberadas de su idea, desu concepto, de su esencia, de su referencia, entran en una autoreproducciónal infinito, como una gota de agua que sigue y sigue su camino sin ton ni son.Las cosas siguen funcionando, la vida sigue, cuando ya la idea central llevamucho tiempo desaparecida, el propósito. Todo sigue funcionando con unaespecie de indiferencia total hacia su propio contenido, de hedonismo ante lafatalidad de la vida, de ‘ya no poder más’, como la canción de Camilo Sesto. Y la paradoja consiste en que funcionan mucho mejor. La paradoja deIsabel es que, siendo escritora, no tiene mucho que contar sobre sí misma,como primera impresión, pero todo el relato se deja llevar por lo que ella siente,imagina, desea, teme, añora. Odgers relata con curiosidad, pero al mismotiempo, con bastante humor las acciones y sentimientos de una mujerpenquista que toca temas y datos a primera vista insignificantes, pero que sonesenciales para entender el contexto y el mensaje detrás de ‘De tu sangrecautiva’. Si hubiera que disgregarlos, serían tres principales. Primero, la geografía. Isabel vive en una ciudad llamada Concepción,una zona que se caracteriza a nivel nacional como una olla a presión de
  • 4. talentos innatos, de creación y de orgullos, que parece ser mucho más queeso, pero que también (y a mucha honra siendo penquista) es una ciudadsumamente difícil donde el quehacer artístico general es tremendamente arduoy poco valorado. La ironía y la acidez con que toca ciertos aspectos arribistas yhasta injustos de las actividades, sobretodo literarias, no es mucha ficción quedigamos, y eso es un excelente ingrediente crítico a la obra de Odgers.¿Autobiográfica? ¿Autocondescendiente? ¿Autonomía? Todo puede ser.Concepción es una ciudad efervescente en muchos sentidos, y es el detonantede muchas historias sureñas que cautivan, envuelven al lector en determinadospaisajes y señales que sólo los entendidos pueden entender. Y eso es algomágico para cualquier literatura. Y ‘De tu sangre cautiva’ tiene bastante magiaen los subtextos y los personajes. En segundo lugar, el trabajo. El hecho de que Isabel y Pedro, su amigo,su confidente, su hilo conductor, su ‘aire’, tengan la misma profesión en la vida,lleva a pensar que Odgers hace esto cada vez más íntimo. La constantereferencia a películas, canciones, lugares (resulta curioso el ejemplo que ponela protagonista en cierto pasaje sobre Michael Douglas en la película desuspenso ‘Atracción fatal’, ya que hace una especie de paralelo entre loshombres ‘distintos’ o extraterrestres, los que le resultan interesantes por ABCmotivos, aquellos que no resultan los típicos depredadores sexuales en buscade pasatiempos fáciles o conejos que se asustan con todo, algo que no es paranada una característica de su amigo Pedro), y así sucesivamente. Además, lamisma labor de escritor o escritora no es ecuménicamente (se sabe) unsinónimo de éxito instantáneo o de ganancias enormes para pagar deudas ycomprar bienes. Ser escritor es una maldición/bendición única, según lamente de nuestra protagonista, y es verosímil. La crítica constante (y ademássolapada con una crítica indiscutiblemente hacia la dominación masculina enel campo literario a nivel global) que ejerce Isabel a través de toda la narraciónresulta importante, ya que uno como lector también se autocritica. Si estanovela resulta imprescindible, si la autora resulta buena, si es mala, si debieracomprarlo usado o en una librería como debiera ser, si es maravillosa lanovela, si es aburrida, si es tórrida, y un largo etcétera. Odgers a ratos nos tapaen monólogos, y se agradece. A ratos nos llena la boca con rabia existencial, ytambién se agradece. Ser escritor es una maravilla, pero ser cesante y además
  • 5. mujer en un país tan machista, casi decepcionante y autorreferente comoChile, resulta un poco más lúgubre. Pero entremedio de esa negrura, a travésdel buen humor, la picardía diaria, los cuchicheos y los amigos, el resultadopuede variar de gris a blanco. Contra ese imperialismo masculino de rigor,contra esa amargura de su amigo Pedro disfrazada de buenas intenciones,contra el sistema tosco y festivo de idealizar e inmortalizar a escritores (máshombres, por supuesto), Odgers logra canalizar una serie de párrafosdeslumbrantes que parecieran estar tallados en piedra. El tercer aspecto que resulta importante de desglosar es quizás el máspunzante y ambiguo de todos y que atraviesa toda la novela: la amistad. Isabelsiente una veneración a rasgos erótica con su amigo Pedro, pero lo deja enclaro desde el comienzo, es una veneración más intelectual que de carne. Perouna y otra vez se cuestiona la misma mentalidad y personalidad de su amigo,que es obviamente alguien más exitoso que ella y que la ha adelantando enmuchos aspectos de su vida. Lo envidia, lo quiere, lo admira, lo regaña, loinvoca, lo recuerda, lo extraña. Si eso no es amor, podríamos decir que es unamuy bella amistad. Con ello, cabe preguntarse directamente al tuétano: ¿es la amistadsencillamente otra manifestación de amor, independiente del sexo? Con elmanifiesto que ejerce Isabel sobre su amigo, podríamos resumir que sí. Si bienla novela empieza con aquellas dos frases de la escritora francesa y la otra delfamoso músico de rock, el tema está planteado desde la apertura. Los amigosno son como las parejas de uno, puede sonar algo trillado, pero lo cierto es quelos amigos son aquellas almas enredadas en nuestra psiquis que, tarde otemprano, se quedan con una buena porción de nuestras vidas. Uno no podríavivir sin amigos. No podríamos vivir la amargura diaria, más allá de nuestrosamores pasionales, sin conversarla en algún minuto con un amigo. Ingrid Odgers lleva a cabo una obra estupendamente narrada, nosperdemos en el olvido, en la ambigüedad de los sentimientos, de lo que haydetrás de cada mirada, puerta, sensación, encuentro, conversación, en laslagunas mentales de su protagonista Isabel, nos ponemos a pensar en eseamigo especial, nos ponemos a recordar cierta niñez, cierta relación sexual,cierta comida, cierto libro, cierta falta de dinero, cierta carencia, cierta rabietacotidiana.
  • 6. Ocurre como en la microfísica: es tan imposible calcular en términosfidedignos de bello o feo, de verdadero o falso, de bueno o malo, de amigo oamante, de seriedad o de humor. Se fracciona todo. Todo se relaciona. Seforma una mixtura de sentimientos complicada de describir, pero que laliteratura se encarga, de alguna forma, de revelar. Un regalo fantástico y que sirve de munición para muchos lectores quebuscan algo más allá de las simples historias aristotélicamente determinadascomo mapas conceptuales rígidos, que no se cambian ni cambiarán con nada.Si hubiese una receta especial para poder leer una novela como ésta, pudieseser con estos ingredientes: un buen tramo de canciones de Paloma San Basilioy de Sandro, una cazuela hirviendo, una montaña de fotos viejas y esperandoque un amigo te llame a la casa, sin perder la esperanza de que salgan apasear o a beber un vino para hablar de la mundana e impredecible vida. ‘De tu sangre cautiva’ se la juega por llevarnos al pasado, de vuelta alpresente, al posible futuro, al recuerdo, a la melancolía más dura, al cariño másomnipresente y rico posible. Un viaje sin retorno del cual, de seguro, no saldránadie indiferente. Con un gramo mínimo de pasión todo es posible.
  • 7. CRÍTICA‘MÁS SILENCIOSA QUE MI SOMBRA’De Ingrid OdgersPor Federico KrampackAl momento que uno comienza a leer la novela ‘Más silenciosa que mi sombra’de la autora penquista Ingrid Odgers, de inmediato se le vienen muchasimágenes icónicas a la mente: Virginia Woolf, mujeres en problemas, en rígidasbitácoras de vida y acongojadas con el puterío de la realidad chilena diaria,Katharine Hepburn (la fierecilla indomable del cine anterior al Tecnicolor), FridaKahlo, esa mujer de cómic (con pañoleta roja a la cabeza y el puño alzado) queaparece en las publicidades vintage de un feminismo en pañales que reza YOUCAN DO IT.Si debiéramos resumir en una sola palabra esta pequeña obra maestrapenquista, sería con un agudo, obtuso y chirriante ‘verídico’. Esto es verídico.‘Más silenciosa que mi sombra’ tiene tantas dolorosas capas de verdad, queparece superar a la ficción. YOU CAN DO IT, Ingrid.Una mujer furiosa y áspera con la vida nos habla desde la primera página conun ímpetu cotidiano, cercenador, monótono a ratos, con una respiraciónmecánica que resulta agotadora, pero con una gran luz interior. Del primerpárrafo, ya empieza a hablar mal del marido, y a medida que uno avanza en elrelato, las descripciones se hacen más explícitas.Puede sonar un aspecto desconcertante, de carácter feminista, radical (que sepuede aplicar también a la teoría de género o la literatura de Simone deBeauvoir), pero lo cierto es que ‘Más silenciosa que mi sombra’ es de todo,absolutamente de todo, además del tono feminista que impregna toda lanovela, un feminismo natural que se encuentra en el chip mental de todas lasmujeres, pero que muy pocas se atreven a ponerlo en la práctica e inclusomanifestarlo, aunque sea en cosas pequeñas, en esos detalles inocuos deldiario vivir que, vistos con lupa, están adornados con una buena dosis deanarquismo. Lo que tiene de sobra la novela es una buena dosis de bullicio,griterío interno, descorazonador, y de remezón social como para remover millectores de un viaje. No es literatura chilena a la antigua. No es narrativalacónica y prácticamente romántica, sin ‘barniz’ de mujeres para mujeres, a lo
  • 8. Marcela Serrano o Isabel Allende. Es prácticamente dinamita pura, como bienpodría decirse del arte de Frida Kahlo, citando a André Breton: ‘Una cintaalrededor de una bomba’.Ingrid Odgers es un producto regional invaluable. No está en las grandeslibrerías del país como una best-seller ni mucho menos es alguien que sale enlos avatares del Arte y Letras de El Mercurio, pero PODRÍA estarlo. La bombaaquí se llama ‘realidad’, dura y tóxica de una mujer chilena de edad media quenaufraga en la rutina, el estado ruin del mundo laboral y la desesperación en elmatrimonio típicamente aburrido y fastidiado, con un marido apagado,prehistórico que sólo busca sexo y comodidad social, y materialista, perotambién una realidad tremendamente esperanzadora, a pesar de todo el tonogris, ruin, predecible a ratos y decadente que tiene (en apariencia) la novela.Desarrollada en un ambiente chileno cotidiano en la ciudad de Concepción, ynarrada en su totalidad en primera persona, ‘Más silenciosa que mi sombra’, deprimeras, pareciera moverse con un tono oscuro, incluso hasta amargo, através de los pensamientos, broncas y anhelos de Verónica, su trepidante yanalítica protagonista, pero a medida que avanza el relato va tomando un tonomenos lúgubre y más vívido.Del blanco y negro paulatinamente va pasando al color, al fuego, al lenguajesoez, al lenguaje del cuerpo, al discurso del cuerpo, en un tono carnal ycotidiano, sin ser esteta ni mucho menos barroco, sino real, sin mayoresadjetivos, sin mayores adornos ni trampas de narración, algo que se agradecepero que también se critica enormemente, puesto que carece de hipérboles ode metáforas que podrían haberse aprovechado más aún dado el carácterfuribundo de la protagonista. La descripción a ratos parece simple, desganada,pero quizás ese mismo aspecto algo lánguido del estilo en que está narrada lahistoria, sea el espectro de la misma protagonista, un espectro fúnebre,demacrado y que va a tono con la historia que pasa por toda la oscuridad yrabia posible hasta encontrar pasajes de luz y de fe.El modo en que se relata ‘Más silenciosa que mi sombra’ es de carácterpuramente personal, a modo de diario de vida, sencillo, íntimo y desprovisto deelementos estéticos propios de la novela. Se evitan las descripcionesexplícitas, las analogías o componentes que parecieran ser muy decorativos yhasta prescindibles. Los días de la semana (tan debidamente marcados al
  • 9. inicio de cada capítulo) nos da la sensación de que nuestra protagonista vivecada día bajo un sistema totalitario y que las sorpresas no serán algo muycorriente dentro del relato, puesto que todo el tono es demacrado, tedioso,agotador, la protagonista se ve cansada siempre, y la rabia contenida se sienteen todos los capítulos.Si hay un aspecto que destacar notablemente del trabajo de Odgers, es sumaravilloso y tallado nivel de sexualidad y de sufrimiento debidamente marcadoy narrado, pulcro, fino y desprovisto de tabúes, que para muchos (como esteservidor) les recordará dos célebres ejemplos desde ya por la temática y eltelón de fondo: la ‘Madame Bovary’ de Flaubert y ‘La señora Dalloway’ deVirginia Woolf.Aunque son referentes extremos de la literatura y que parecieran estar a añosluz de la obra aquí expuesta, tanto por influencia como por estilo, lo cierto eindudable es que Odgers recoge elementos básicos de la literatura inglesa yfrancesa que de alguna manera logró encapsular la terrible realidad social queescondían las mujeres de la época (y en realidad, de todos los tiemposinherentemente); y principalmente de la obra de Woolf a través de la insistente,atrevida (y en ciertos pasajes, hasta molesta) narración de detalles y laborescotidianas. ‘A las nueve en punto llega el ogro, me mira, me pide un café, semete a la ducha, se viste rápido, de un trago se toma un café y abre la puertade calle al tiempo que dice ya…’De por sí, la sola descripción de actividades y gestos en seguidilla, como un ritoimpuesto, despiertan en el lector una sensación de hastío tremendo, un sopordiario que se hace tedioso, una rutina que se hace cada vez más espantosa,algo que logra transmitir de manera excelente su autora. El tono decadente yde impotencia logra poner la piel de gallina y más aún sabiendo que la historiapuede perfectamente adecuarse a la realidad chilena.En lo personal, Odgers y su obra me recordaron mucho a la película ‘Las horas’(efectivamente basada en una obra de Virginia Woolf) del director StephenDaldry, donde el personaje de Julianne Moore (la que está ambientada enplena era de la post guerra en EE.UU.) pasa por similares estados que laprotagonista de ‘Más silenciosa que mi sombra’. Su mundo es una burbujadonde el ser mujer y esposa no es más que una brutal sentencia de muerte (ode vida), su felicidad se ve truncada por la falta de apetito por el amor y la fe,
  • 10. no tiene deseos de seguir edificando esa ruin bitácora de levantarse y saludaral marido y prepararle dignamente el desayuno, atender a su hijo y ademástener en cuenta que está embarazada nuevamente.Ese mismo retrato de la protagonista de la película, está perfectamenteamoldada al personaje de Verónica acá en la novela; es una mujertremendamente acongojada, furiosa con el mundo y su papel, su sexo, el porqué le tocó esta realidad y no otra, por qué a mí, por qué esto. Verónica, de porsí, representa de manera inconsciente muchas realidades chilenas de la mujercontemporánea: la mujer puesta en una burbuja social donde su voz no haceeco, ni como esposa, ni como madre, ni siquiera como mujer.En el caso de ‘Madame Bovary’, el hecho de que aquí se repita el mismoparangón de la mujer reprimida y encerrada en un receptáculo de rol mujer-esposa-madre, no es casualidad. Ya lo había escrito Flaubert: ‘Un hombre, porlo menos, es libre. Puede pasar por todas las pasiones, recorrer los países,saltar los obstáculos, hincar el diente a los más exóticos placeres. Pero unamujer está continuamente rodeada de trabas. Inerte y flexible al mismo tiempo,tiene en contra suya tanto las molicies de la carne como las ataduras de la ley.Su voluntad, igual que el vuelo de su sombrero sujeto por una cinta, flota atodos los vientos; siempre hay algún anhelo que arrebata y alguna convenciónque refrena’. El personaje de Emma en la obra del francés, se enamora de otrohombre y así empieza una cadena de acontecimientos que rompen la santaestructura del matrimonio y las apariencias que, aún en esa época del sigloXIX, aún no eran tabúes completamente rotos.Aquí Verónica, el personaje de Odgers, en su viaje desesperado de querer huirde la infelicidad, se enamora de no sólo uno, sino de dos hombres, de uno másque otro, que sin embargo reflejan el mismo pesar del que su protagonistahuye: uno de sus amantes representa todo lo nocivo que ella no quiere, elcompromiso excesivo, la lealtad a fuego, ese ‘berrinche’ de sentimentalismoque nadie anhela en una relación pero que se hace presente indiscutiblemente.Y el otro que, fatídicamente, no logra concretarse por el destino, el destino quenos roba lo más preciado y que nos hace valer como nunca. Y nos haceaprender.Rabia, sociedad, opresión, sexo, hijos, amigas, degradación, frustración,mujeres, hombres, matrimonio, aburrimiento, trabajo, género, roles, perdición,
  • 11. emancipación, amor, odio, esperanza, liberación. En los catálogos delAmerican Film Institute se acostumbraba anunciar una serie de conceptos quese relacionaban directamente con la obra audiovisual o la obra literaria en quese basaba. En el caso de ‘Más silenciosa que mi sombra’, sería una cadena deconceptos similar a las de arriba: todos drásticos, fuertes, listos para explotar,para indagar. Con la mente y los sentidos abiertos. Un gesto noble.La marcada geografía que empapa el relato (por el origen de su autora), lograceder aún más veracidad, una verdad carnal que se consolida cuando relataciertos lugares o venas de la ciudad de Concepción, como si fuese la palma desu mano. Las calles roídas, la citación de los cafés antiguos, el frío, las plazas,el verde, el mar, el aire, son todos elementos urbanos típicos que lograndemostrar una fuerza tremenda y que además son la lectura del carácterpedregoso y con ansias de libertad que tiene su protagonista, más aún si unlector que lee la novela es de la región.Además la vorágine que sufre Verónica realizada muchas veces con susamigas por las noches, de alguna manera, rompe con el prejuicio de quemujeres maduras vayan a lugares típicos de entretención y juerga, sino quefrecuentan bares alternativos de música electrónica y rock e, incluso másatípico aún, discotecas de ambiente gay lésbico, donde se desdibuja el género,la vestimenta, los modismos, el lenguaje y los estereotipos sexuales de cajón, ysu protagonista, como en pocos pasajes de la novela, se ve enfrascada en unarealidad considerablemente diferente y fascinante, aprendiéndola a valorar porsu naturaleza radical y poniendo a juicio su propia realidad, observando conotra lupa el mundo.‘Tengo un día; si lo sé aprovechar, tengo un tesoro’, decía Gabriela Mistral.Aquí, Odgers constantemente trata de aprovechar los días y las noches, amedida que avanza el relato, cuando comienza a resquebrajarse de suangustioso sitial y pone todo en duda. Todo.Una novela como ‘Más silenciosa que mi sombra’ nos lleva a despojarnos deun retrato sano y aceptado de relaciones sexuales matrimoniales a la viejausanza chilena y sentimental, sobretodo en el género femenino. Podemos ver aCalígula, las películas de Ingrid Bergman, de Woody Allen, el programa de la
  • 12. doctora Polo por televisión, pornografía barata, leer poesía violenta o alMarqués de Sade, a la Isabel Allende, a Pía Barros, tener en cuenta las másaudaces ramificaciones posibles en el arte y la literatura sobre erotismo ysexualidad, lo más radical posible, pero siempre lo más sanguinario y difícil dedigerir será lo que tengamos a metros nuestros y en su estado más sutil ypeligroso: la cotidianeidad misma. Y lo doloroso que es tener que vivir una vidamarcada por el aburrimiento y el fastidio diario, pero con una gran luzesperanzadora hacia el final, enfrentando los peores miedos: el miedo al quédirán, himno nacional de nuestro comportamiento criollo, y el miedo a lavergüenza frente a toda una sociedad.El mismo título de la obra contribuye a enfrentar esos miedos: la sombra deuno(a) jamás nos dejará, pero delata todos nuestros fantasmas que nospersiguen a diario. Y uno, como dueño de esa sombra, aprende a guardarsilencio. Más del que debe. Para ver qué espectáculo seguirá.Una novela como la de Odgers, nos invita (más en particular a las mujereschilenas contemporáneas de edad media, casadas, heterosexuales,despojadas de todo pasatiempo e incluso de tiempo para ellas mismas) que semiren en un espejo y vean si todo está en orden o no, si todo está comoquisieran o no. Es, a mucho atrevimiento, la novela más cruda y sensata sobrela falta de amor en una relación que se supone que ante los ojos de la sociedady de Dios es íntegra y sacrosanta, que haya leído en mucho tiempo.‘Más silenciosa que mi sombra’ de Ingrid Odgers hiere el sexo y el amor, perotambién los eleva a un estado de desamparo total, de éxtasis que sólo sepuede experimentar con la pérdida de un amor y la confusión más turbadora,de no saber si estamos actuando correcta o incorrectamente, si es deleznable,si es corrupto, si es viable, si es posible, si es imaginable que una mujer en lamadurez de su vida, pueda tener otra oportunidad de ser feliz, con o sin hijos,con o sin marido. Aunque, en realidad, ¿qué debiera importar tantoconsiderando el caótico y variopinto estado actual del mundo? Federico Krampack Poeta, narrador, crítico
  • 13. “MÁS SILENCIOSA QUE MI SOMBRA”de Ingrid Odgers TolozaIniciamos este comentario teniendo presente que según el pensamiento deRoland Barthes la intención de un autor al escribir una obra, no es el únicoanclaje de sentido válido a partir del cual se puede interpretar un texto. Barthes,considera que se pueden encontrar otras fuentes de significado y relevancia enla literatura, debido a que el significado no lo entrega el autor sino que escreado en forma activa por el lector a través de un proceso de análisis textual.Es decir, un texto puede tener diversos significados dependiendo siempre de lareacción que tenga el lector ante la obra literaria. Considerando la pluralidad designificados que ofrecen las historias, entregaré a continuación un breveanálisis de la obra “Más silenciosa que mi sombra” de Ingrid Odgers.La autora plantea una visión de la escritura y de la cotidianeidad que esfemenina, lo que implica, censura y abandono de lo patriarcal, una negación delos arquetipos existentes. Denuncia las formas de cultura y de pensamientoque sobreelevan lo masculino como visión de mundo.Técnicamente, el estilo de la autora es indirecto, narrador (a) protagonista.Verónica es el personaje central, quien nos relata su propia historia, lo que leocurre, lo que hace y lo que siente. Su vocabulario es coloquial y culto.Describe con exactitud personajes y hechos. La atmósfera que predomina através del libro es de extrema soledad interior. El tono contribuye a la atmósferapor la forma en que la autora nos narra la historia.En cuanto al contenido, el tema principal : la vida de una mujer, sus relacionesde pareja, sus sueños, esperanzas y decepciones, está fuertemente enlazado auna espera conciente o no, de la plenitud del amor, se advierte un anheloíntimo, desgarrador que nace de la intensa soledad que tan bien retrata laatmósfera en la que se desenvuelve la historia.Ingrid Odgers, es una autora cuya actitud ante su obra es nostálgica, íntima,despliega una literatura que emociona al lector (a). Presenta con destreza un
  • 14. trabajo reflexivo, creativo. Destaco, como en toda obra de Odgers, el tono quemantiene durante el transcurso de toda la historia.En la estructura narrativa de esta obra literaria existe una extraordinaria fluidez,todas las acciones ostentan una naturalidad que permite ese goce que ellector(a) desea encontrar: lo mantiene atento (a) y puede reconocer elprocedimiento literario a que se someten los hechos, se rinde ante la trama, dela cual llega a sentirse partícipe. El lector (a) asimilará perfecta y fácilmente eluniverso interior de la protagonista, y se impregnará del vacío, la desolación yla entereza.Una novela para leer y reflexionar. Un nuevo y valioso aporte de Ingrid Odgersa la literatura nacional. MARÍA CRISTINA OGALDE CÁRCAMO escritora, narradora y crítica Directora-editora Ediciones La Silla del BíoBío Talcahuano, Enero 2006

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