Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.
JIA 2008              ISBN: 978-84-92539-25-3                                                                         Pp.:...
272
                       OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO


gunda línea defensiva, que discurre c...
273
 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL...


caso estas tres lajas v...
274
                     OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO


finas encontramos un 2%, mientras que e...
275
 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL...


que el sistema amuralla...
276
                       OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO


esta se hace innecesaria. Se aprecian...
277
 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL...


desmontado se pudo comp...
278
                       OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO


    También cabe destacar la presenci...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Aproximación a los trabajos de investigación en los castro de peñas de la cerca y del castillón (Zamora). Rodriguez Monterrubio, O. y Sastre Blanco, J.C.

2,202 views

Published on

Aproximación a los trabajos de investigación en los castro de peñas de la cerca y del castillón (Zamora). Rodriguez Monterrubio, O. y Sastre Blanco, J.C.

  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Aproximación a los trabajos de investigación en los castro de peñas de la cerca y del castillón (Zamora). Rodriguez Monterrubio, O. y Sastre Blanco, J.C.

  1. 1. JIA 2008 ISBN: 978-84-92539-25-3 Pp.: 271-278 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL CASTILLÓN (ZAMORA) Oscar Rodríguez Monterrubio Universidad Autónoma de Madrid; orodmon@hotmail.com Jose Carlos Sastre Blanco Universidad de Granada; josesastreb@hotmail.com RESUMEN En este trabajo se presentan los resultados obtenidos durante la campaña 2007 en los yacimientos de Peñas de la Cerca (Rionegrito de Sanabria) y El Castillón ( Santa Eulalia de Tábara) ambos en de Zamora. El primero de ellos es un poblado fortificado con tres líneas de muralla y un complejo sistema de “terraza y muro” datado gracias a los restos cerámicos durante la Edad del Hierro. El segundo es un asentamiento de- fensivo con una gran muralla perimetral y diversas estructuras interiores con restos fechados desde la Edad del Bronce Final hasta la Alta Edad Media. Ambos yacimientos cuentan con representaciones de arte esque- matico, grabado en la roca en Peñas de la cerca y pintado sobre cuarcita en El Castillón. ABSTRACT In this work we introduce the main results obtained during 2007 in the sites of Peñas de la Cerca (Rionegrito de Sanabria) and El Castillón ( Santa Eulalia de Tábara), both in Zamora. The first of them is a hillfort with three lines of wall and a complex syistem of “tell and wall” dated thanks to its pottery in the Iron Age, the second is a defensive settlement with a large perimeter wall and several structures within with rests dated from Late Bronze age to Early Middle Age. Both settlements have schematic art samples, engraving on slate rock in Peñas de la Cerca and painted on quartzite shelter in El Castillón. Palabras Clave: Peñas de la Cerca. El Castillón. Zamora. Protohistoria. Arte esquemático. Keywords: Peñas de la Cerca. El Castillñon. Zamora. Protohistory. Schematic art. 1. Intervenciones en el castro de Peñas de El asentamiento principal comprende una super- la Cerca. ficie amesetada de planta circular con un radio de 1.1. Subapartado. 250m al que hemos llamado acrópolis o parte alta Los trabajos de excavación se llevaron a cabo y un recinto con dos líneas de muralla (una interior entre el 1 y el 15 de julio de 2007, se realizaron dos y otra exterior) que aprovecha el escollo natural de sondeos. El primero de ellos al interior del poblado pizarra para completar un perímetro defendido. El ofreciendo información relacionada con la ocupa- espacio fortificado se completa con un complejo ción del castro gracias al hallazgo de material cerá- sistema de seis terrazas y seis muros. La superficie mico y lítico que asegura dos fases claras de ocupa- total es de 3,25 hectáreas, correspondiendo 1,2 al ción durante la Edad del Hierro y de seis hoyos de recinto amurallado (el realmente habitado) y 2,05 al poste in situ pertenecientes a una estructura auxi- sistema de “terraza y muro”. liar de la muralla o bien a una unidad de habitación 1.2. Las murallas y el sistema de “terraza y independiente. El segundo de los sondeos se realizo muro”. en una de las líneas de muralla constatándose la tec- Las murallas son las estructuras más importan- nología, función y forma de dicha estructura cuyas tes que encontramos en Peñas de la Cerca y confor- características la definen como una muestra arcaica man el recinto amurallado del asentamiento y su de amurallamiento de la cultura castreña. acrópolis. Se trata de tres líneas perimetrales que se Los trabajos de prospección determinaron las conectan por sus dos extremos con el farallón roco- características de un asentamiento defensivo com- so, por lo tanto cierran o mejor dicho delimitan el plejo y elaborado en cuanto a su morfología pero área de asentamiento principal del poblado. El arcaico en cuanto a su técnica que permite estable- acrópolis: o área amesetada y delimitada por la pri- cer unas funciones simbólicas y estratégicas en rela- mera línea de muralla que hemos llamado como ción con el medio y los recursos próximos. muralla del acrópolis, es el mejor y mas claro ejem- plo, en Peñas de la Cerca, de muro delimitador un área de habitación. La muralla interior, es la se- I Jornadas de Jóvenes en Investigación Arqueológica: Dialogando con la Cultura Material. UCM, 3-5 de septiembre de 2008.
  2. 2. 272 OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO gunda línea defensiva, que discurre concéntrica al en primer lugar la construcción de muros auxilia- acrópolis, existe una tercera y ultima línea de mu- res, y por otro lado la existencia de dos ensancha- ralla, perimetral que se conecta a ambos extremos mientos (entre 4m y 6m) de la ruina del muro, que con el farallón rocoso. Asociado a estas murallas podrían entenderse como contrafuertes. En ambos encontrábamos una serie de muros adosados que casos estas construcciones se sitúan o bien sobre el venían a completar el espacio del recinto amuralla- muro del acrópolis o sobre la muralla interior y pa- do, asi encontrábamos dos muros transversales uno recen reforzar esquinas de los muros, en los que el al norte y otro al sur, viéndose este último comple- cambio de dirección del tramo de muralla vendría a tado por una serie de antemuros que corrían parcial- comprometer la estabilidad de un muro tan preca- mente concéntricos a la muralla exterior. Asi este rio. En el caso del acrópolis el contrafuerte está conjunto de muros transversales y antemuros cubrí- asociado al muro auxiliar. Por lo tanto podemos de- an un área que se disponía por delante de la muralla cir que suplen la precariedad técnica de la construc- exterior, reforzando esta zona que cubre una vagua- ción (mampuestos a hueso) con una serie de recur- da entre dos terrazas naturales y otorgando al asen- sos auxiliares. Lo que desconocemos es si responde tamiento de un recinto amurallado. Por otro lado a una planificación o más bien a una solución toma- encontramos también un complejo de accesos por el da en un momento determinado una vez en pie la Suroeste formado por una brecha en cada muralla, muralla. En el caso de la muralla interior nos parece entre estas y el farallón rocoso, y con una serie de mas bien el segundo caso, es decir una solución que posibles estructuras circulares que vienen a auxiliar se tomo ante un problema de estabilidad en los mu- como torres o atalayas este acceso que es directo ros, mientras que en el caso del acrópolis parece ha- desde el exterior hacia el interior del recinto y es el ber una planificación previa ya que muro y contra- único que encontramos de estas características en el fuerte se encuentran asociados. asentamiento. La planta del poblado tiene una forma que re- cuerda a un ocho, cuyo círculo superior ( el del acrópolis y recinto amurallado) es mucho mas gran- de que el inferior y ligeramente curvado hacia el Oeste, dejando hacia el Este una zona de vaguada entre dos terrazas naturales. En esta parte es donde encontramos una serie de terrazas no naturales, cre- adas por el hombre y reforzadas con muros de con- tención. Son muros parciales, localizados entre las dos vaguadas, algunos de ellos se encuentran for- mados por varios tramos, aunque la mayoría de ellos están compuestos únicamente por un único tramo lineal que se adapta a las curvas del terreno, siguiendo en muchos caso trazados sinusoidales muy marcados. Cada uno de ellos se encuentra aso- ciado a una terraza construida sobre esta vaguada, que otorga al asentamiento de un perfil escalonado en “tells”. La interrupción que encontramos en los Fig.: 1. La muralla interior (sondeo2) muros de la séptima y la novena terraza pueden ser En cuanto a la técnica usada para la construc- consideradas como accesos, o como la conexión en- ción de estas murallas, tenemos que destacar que es tre la terraza antrópica y la natural donde no sería plenamente rudimentaria. Se ha usado el mampues- necesaria la construcción de muro de contención, to de tamaño medio principalmente de granito, pi- dependiendo de la función que le otorguemos a es- zarra y gneis colocados a hueso. Son muros de un tos muros. único paramento que se ha apoyado en terrazas na- En cuanto a su técnica observamos que es muy turales alteradas por el hombre de manera que sir- parecida a la de las murallas, sin embargo el mam- ven también como muros de contención. La altura puesto es de tamaño o mas pequeño o mas grande de su ruina era llamativa en el caso de la Muralla (ortostáticos) como es el caso del muro de la octava Interior en algunos casos en los que alcanzaba los 8 terraza, aunque en este caso es de manera localiza- metros de altura, pero es necesario señalar que la da y no generalizada. Por otro lado podemos seña- ruina en la mayor parte de los casos no superaba los lar la presencia de una serie de piedras hincadas dos metros de altura, viniendo a coincidir con la al- (de 70x80cm) rematando el extremo sur de los mu- tura de la terraza que contenía. ros de contención 1 y 3, alineadas con una tercera Destacamos varios elementos que dotan a la es- laja que encontramos en el extremo del muro trans- tructura de las murallas de cierta evolución técnica, versal Sur del recinto amurallado. En cualquier
  3. 3. 273 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL... caso estas tres lajas vendrían a marcar el inicio (o algo menos de ¼ del recinto de la cabaña que ten- final) de cada muro, marcando simbólicamente un dría entonces unos cuatro metros de radio aproxi- paso o un acceso dirigido. Por otro lado cabe desta- madamente. Si consideramos que la estructura se car que cada muro contiene una terraza que en algu- dispone hacia el Este, esta parece mas bien una nos casos supera los treinta metros de longitud construcción auxiliar apoyada en la muralla, de la como en la octava, novena y décima terraza. que dista algo menos de tres metros, pudiendo for- mar parte de una estructura de madera que se apo- La función de estos muros de contención es con- yaría sobre un primer nivel de muralla construida trovertida, a pesar de su desconexión física con el en piedra, lo cual explicaría el poco derrumbe que recinto amurallado, tendría como finalidad conducir encontramos y afianzaría el uso de madera para los el acceso desde el este hacia el punto que hemos sistemas defensivos. marcado como acceso principal en el suroeste, de manera que impedía un acceso directo desde la sua- 1.4. Los materiales arqueológicos. ve falda oriental hacia el poblado. Esto no quita que La cerámica encontrada en Peñas de la Cerca el muro tenga además una función contenedora de procede tanto de los trabajos de prospección como terrazas. de excavación. La mayor parte que se ha recogido 1.3. Los hoyos de poste del Sondeo 1. proviene del sondeo 1, de donde procede el 75,5%, de las piezas cerámicas. Por su parte en el Los seis hoyos de poste encontrados en el son- Sondeo 2, solamente se encontraron dos fragmentos deo 1, se encuentran dispuestos sin aparentemente de cerámica muy rodada en la capa superficial. una alineación clara. Son hoyos excavados en el te- rreno, reforzados con piedras planas (pizarras) para En conjunto la cerámica que hemos encontrado hacer más estable la sujeción de un poste de made- se trata mayoritariamente de galbos, de pasta gruesa ra. y desgrasante micáceo, de un espesor medio y de cocción en su mayor parte reductora, sin decoración (lisa), y de uso, presumimos, cocina o almacenaje. Atendiendo a las peculiaridades, masivamente nos encontramos con galbos que suponen 262 de los fragmentos (86’2%), 31 bordes (10,20%), 10 bases (3,3%) y 1 cuello (0,3%), la mayor parte de la ce- rámica presentaba pastas gruesas y toscas, en total 179 (59%), le siguen 118 de pasta fina (38,8%) y fi- nalmente de pastas medias unos 7 fragmentos (2,2%). El 98% de los fragmentos (288) presenta- ban visiblemente mica como desgrasante mientras que el 2% restante (6) no se pudo determinar el des- grasante por ser este inapreciable. Sin embargo constatamos la presencia de otros desgrasantes se- Fig.: 2. Los hoyos de Poste (sondeo 1) cundarios como el cuarzo presente en el 2,6% de los fragmentos (8) y la pizarra en el 0,6% de las De ellos podemos distinguir dos situados próxi- piezas encontradas (2), siempre acompañando a la mos al perfil Norte del sondeo que poseen fosa de mica. Abundan mayoritariamente las piezas de coc- excavación, lo que nos indica que fueron construi- ción reductora ya que alcanzan el 56,5% de los dos en el mismo momento. Los hoyos encontrados fragmentos (172), el 31,5% ha sido cocido por me- en la parte central del sondeo, se disponen de una dio de técnicas oxidantes (92) y tan solo encontra- manera muy similar a los dos anteriores pero sin mos cocciones mixtas en 36 casos (12%) de los fosa de excavación. Por otro lado existen dos hoyos fragmentos. Solamente el 4% de las piezas se en- mas que se encuentran aislados y son mucho más contraban con algún tipo de decoración, destaca el pequeños. esmaltado en las piezas de superficie, y las incisio- Según esta disposición podemos entender que nes y ungulaciones en las piezas encontradas más los postes enfrentados y con fosa, son respectiva- profundamente. Por otro lado es necesario remarcar mente el hoyo del poste interior y exterior de una la gran cantidad de galbos que han sido cepillados estructura, sin embargo no sabemos cual es la parte y/o engobados. El 96% de las piezas son lisas. Sola- interior y cual la exterior, debido a la reducida su- mente el 3% de los fragmentos presentaban huellas perficie del sondeo 1. Consideramos que la estruc- de haber sido fabricados a torno, el 97% restante tura se dispone hacia el Oeste, y estaríamos ante presentan claras señas de haber sido hechos a mano. una cabaña circular de la que contamos con cuatro En cuanto al espesor el 75% de los fragmentos se de los postes que soportan la estructura, teniendo encontraba entre 1-1,5 cm, es decir un espesor me- dio. De un espesor inferior perteneciente a piezas
  4. 4. 274 OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO finas encontramos un 2%, mientras que es mucho En cuanto al significado y sentido los crucifor- mas minoritaria la presencia de gruesas que solo mes claramente tienen la significación cristiana, y alcanzaban 0,4% del total. De los bordes y bases en muchas ocasiones la de delimitar un territorio, que hemos podido estudiar, destacamos que la ma- además el cruciforme superior (el ya conocido) tie- yor parte de ellos son pertenecientes a formas glo- ne tres brazos, uno vertical y dos horizontales, es bulares, es decir ollas de diámetros muy significati- decir no se trata de una cruz al uso cristiano. Las vos (entre 20 y 30 cm) Encontramos también for- herraduras: o semicírculos son motivos muy comu- mas con cuello como jarras (de bocas algo mas es- nes en la protohistoria pero más bien como motivos trechas entre los 12 y los 18 cm) y por ultimo cuen- pictóricos en cuevas y en abrigos, acompañados de cos de grandes dimensiones entre 20 y 28 cm. Por ancoriformes, y antropomorfos, los ejemplos como tanto hablamos de usos principalmente de cocina y grabados son escasos. No podemos asegurar si se de mesa, aunque algunos de los fragmentos podrían trata de un motivo pictórico de la prehistoria final pertenecer a piezas de almacenaje. que ha sido reinterpretado para ser grabado a falta de abrigos donde ser representado, o bien se trata En cuanto a los materiales líticos, tenemos que de un motivo mas tardío. El bastón: Se trata de un mencionar que la mayor parte de los mismos pro- grabado lineal, con un ensanchamiento e incurva- vienen de prospección (75%), salvo un fragmento cion en su base, lo hemos denominado bastón y de molino, una afiladera y una sección de pesa que ocurre lo mismo que en el caso de las herraduras, se encontraron en los sondeos. encontramos diversos ejemplos de motivos simila- Si bien, solamente tres de las 36 piezas líticas de res como faliformes, digitaciones o simplemente lí- prospección han sido recogidas, mientras que las neas verticales, pero como representaciones pictóri- demás han sido solamente fotografiadas, estudiadas cas. y devueltas al sitio arqueológico. En cuanto a la materia prima de estas piezas cabe destacar, el gra- nito (31,25%), el gneis (18,75%), la cuarcita (16,6%), la pizarra (12,5%) y otros materiales blan- dos como esquistos (6,25%) o la arenisca (2,08%) Es importante destacar la especificidad de algu- nos materiales para determinados utensilios, asi por ejemplo las molenderas son exclusivamente de gra- nito, los molinos mayoritariamente de gneis, aunque también los hay de granito y cuarcita, y las afilade- ras y pesas de red de cuarcita, mientras que pizarra se usa para pesas de telar o de cubierta. Es muy in- teresante observar la presencia de la pizarra en la industria lítica, estando incluso presente en algún molino (o intento de molino) y como desgrasante en algunas piezas cerámicas. En relación a los usos Fig.: 3. Los grabados rupestres . destacamos los molinos ( 16, 33,3%), las molende- ras (12, 25%), afiladeras (2, 4,17%), pesas de telar Muy probablemente tanto las herraduras como (2, 4,17%), pesas de red (1, 2,08%) e indetermina- el bastón sean de una época anterior a los crucifor- dos (15, 31,25%). mes. La sección en “u” de estos grabados hace pen- sar en la utilización de un objeto mas ancho como 1.5. Los Grabados rupestres. un percutor de piedra, o cuñas de madera o de asta, Se encuentran en el punto más alto del asenta- por su parte, los cruciformes tienen una sección en miento, sobre un crestón pizarroso que forma un “v” y han podido ser realizados con herramientas de panel de forma triangular como una quilla de barco metal que nos hace pensar en una cronología mas y desde donde se domina todo el valle del rio Tera próxima a una ocupación medieval del asentamien- e incluso se tiene visibilidad de tres asentamientos to. castreños mas, es decir visualmente y estratégica- mente tiene ya una importante significación. Por 1.6. Conclusiones generales, cronológicas y otro lado en este punto exacto se encuentra el límite culturales. entre tres términos municipales. En cuanto a la Ante la carencia de pruebas de datación absolu- técnica de grabado podemos definir que es la mis- ta, tenemos que referirnos a la evolución técnica de ma para los cinco motivos, parecen haber sido pi- los materiales, a las estructuras y a los datos recogi- queteados y posteriormente grabados, la sección del dos en la bibliografía. grabado es en forma de “v” para los cruciformes y En cuanto a las estructuras, podemos defender en forma de “u” para las herraduras y el bastón.
  5. 5. 275 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL... que el sistema amurallado responde al patrón básico aparecen piezas a torno, de cocción oxidante, mie- de la cultura castreña del Noroeste de la Península ladas, esmaltadas, etc… que se extiende desde finales del Bronce final hasta En cuanto al material lítico, podemos decir que la Romanización. No encontramos una muralla la presencia masiva de molinos barquiformes y la compleja en técnica, ya que solo es de un paramen- ausencia absoluta de molinos circulares hace pen- to y de mampuestos a hueso, sin embargo hay cier- sar en una ocupación centrada en la primera Edad tas mejoras técnicas como muros auxiliares y re- del Hierro, sin embargo como las murallas, este es fuerzos o incluso tácticas como retranqueos y con- un dato meramente circunstancial, puesto que el uso trol de accesos que hace pensar en una leve pero de molino de estas características ha sido prolonga- presente evolución. Este tipo de murallas son mas do durante mucho tiempo. típicas de los patrones del Bronce Atlántico final que de la propia Edad del Hierro, es decir de los pe- En conclusión podríamos decir que tenemos una riodos formativos de la cultura castreña, sin embar- posible cabaña de la Primera Edad del Hierro don- go podemos encontrar este mismo tipo de muros en de encontramos cerámicas castreñas y un molino algunos asentamientos tardíos muy bien fechados barquiforme, que en un momento dado es abando- como es el caso del castro de Corporales (siglo I nado y cubierto parcialmente. Una vez ocurrido a.C) en León y murallas mucho mas complejas en esto hay un nivel de ocupación muy breve corres- otros asentamientos anteriores como el caso de Lu- pondiente a un hogar cuya cerámica asemeja mucho bian (siglo IV y III a.C), es decir que la técnica ar- a la del nivel inferior, y a continuación tendríamos caica de su construcción no puede servirnos para un cambio sustancial en las técnicas cerámicas, usos defender una epoca mas antigua, si bien podemos y formas. Ante la ausencia de molinos circulares, suponerla y en todo caso podemos defender la per- piezas a torno, o decoraciones típicas de la Segunda vivencia de estilos arcaicos durante un largo perio- Edad del Hierro, las dos fases de ocupación serían do de tiempo que en este caso supone toda la vida dos momentos diferentes de la Primera Edad del del yacimiento. Por otro lado, la estructura de ho- Hierro. Por último y sin encontrarnos materiales ro- yos de poste que encontramos en el sondeo 1, no manos, una última fase de ocupación donde ya si puede servirnos de momento para definir a grandes encontramos cerámicas a torno y medievales en un rasgos una cronología puesto que no sabemos si se nivel de muy poca potencia. trata de una cabaña (en cuyo caso sería muy similar 2. Intervenciones en el castro El Castillón. a las cabañas que se construyen en toda Europa des- de finales del Neolítico, es decir estructuras circula- 2.1. Introducción. res con postes de madera) o de algún tipo de cons- Los trabajos de excavación y prospección ar- trucción auxiliar de la muralla. queológica se realizaron entre el 16 y el 31 de agos- to de 2008. Fueron proyectados dos sondeos, el pri- En cuanto a los materiales, podríamos decir que mero de ellos en dos estructuras circulares próxi- la cerámica que encontramos, de manera estándar, mas a la muralla perimetral del poblado y el segun- es decir de pasta gruesa, y cocción reductora con do al interior del mismo sobre un derrumbe aparen- desgrasante micáceo y sin decoraciones es la típica temente de una estructura de habitación circular. que encontramos en la cultura castreña durante la Edad del Hierro sin que podamos haber encontrado Los resultados de los trabajos de prospección al algún tipo de cerámica reconocible como Soto de interior del Castro de El Castillón dieron como re- medinilla. Podemos decir que en el sondeo 1, hay sultado el estudio de un recinto amurallado, en cuyo varios niveles de ocupación. Uno mas antiguo, coe- interior se documentaron 11 posibles estructuras táneo a los hoyos de poste en el que predominan circulares, de entre 4m y 1,90m de diámetro; situa- piezas de pastas gruesas, espesores medios, y coc- das todas ellas en la zona este del castro. Por otra ción reductora usadas para el almacenaje, y coci- parte, también, se encontraron 3 posibles estructu- na y un segundo nivel de ocupación mas tardío don- ras rectangulares, de entre 13,30m y 7,76m de lar- de encontramos pastas finas, de espesores medios y go, todas ellas ubicadas en la zona oeste. Se reco- finos, y donde aunque predomina la cocción reduc- gieron algunos fragmentos cerámicos y de escoria tora se van abriendo paso las cocciones mixta y oxi- de metal. Igualmente, en el interior de algunas de dante, en este caso encontrábamos piezas mayorita- estas estructuras se documentaron diversos materia- riamente de cocina. Entre medias podemos distin- les de construcción, principalmente ladrillo y te- guir un hogar donde las piezas de cocción reductora gulae. y espesor grueso se asemejan a las del primer nivel La prospección de los sistemas defensivos del de ocupación, sin embargo las formas son mucho Castro de El Castillón se centró en la estructura de mas variadas: cuencos, jarras y ollas. Por último en- la muralla. Se trata de una única línea que rodea el contramos un nivel de ocupación más tardío y alte- asentamiento por todo su perímetro menos por la rado por su proximidad a la superficie, donde ya zona oeste, donde se encuentra el farallón rocoso y
  6. 6. 276 OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO esta se hace innecesaria. Se aprecian tres zonas de por dos casamatas a la izquierda y una mas a la de- acceso al castro, la primera se sitúa el la zona este y recha de la puerta, además de un pequeño bastión sería la actual entrada al castro. La segunda se sitúa de entrada de planta triangular en el lado derecho muy próxima a la primera entrada, y descendería del acceso oriental. desde la zona noroeste del castro hacia el río Esla. 2.3. Las estructuras circulares del Sondeo 1. Y por ultimo el tercer acceso parece situarse en la zona sur del castro, aunque en esta zona nos encon- Las llamadas estructuras 01 y 02, excavadas en tramos con un mayor deterioro en la muralla. Al no- el sondeo 1 son dos ruinas circulares, de las cuales roeste de la muralla se localizaron diversos muros fue excavada solamente la estructura 01. Según se que resultaron ser parte de un sistema de muros más fue excavando se pudo comprobar como las paredes complejos, los cuales parecen dirigir el acceso al convergían, y como había una interrupción de unos castro por su entrada noroeste. cuarenta centímetros jalonada por dos bloques de cuarcita de grandes dimensiones y perfectamente En relación al abrigo de El Castillón, se apre- escuadrados al exterior de la estructura se docu- cian con cierta claridad y un aceptable estado de mentaron numerosas cuarcitas de diversos tamaños, conservación todos los motivos documentados por de entre las cuales destacan algunas de similares ca- Fernández Rivera, antropomorfos, barras, ancori- racterísticas a las que componen la estructura 01, formes, etc. No apreciándose claros síntomas de un por lo cual creemos que algunas de ellas procederí- grave deterioro, aunque se si observa la presencia an de ella. La estructura 02 se adosaba, en parte, a de alguna hoguera realizada en el abrigo, que por la estructura 01. Fue excavada solo parcialmente y suerte no ha dañado las pinturas. parecen asemejarse bastante asi como los materiales arqueológicos encontrados en ambas estructuras son de características similares, tanto los elementos cerámicos, como las escorias. Fig.: 4. Arte esquemática de El Castillón. 2.2. La muralla perimetral. Definimos la muralla como la principal estructu- Fig.: 5. Estructuras circulares ( sondeo 1). ra construida y visible sin excavación del yacimien- to. Se trata de un muro grueso que alcanza aproxi- En cuanto a la interpretación, con los datos que madamente los cuatro metros de anchura en algunos poseemos hasta el momento actual no nos es posi- puntos. La ruina y el derrumbe del mismo llega a ble asegurar con total fiabilidad su funcionalidad, ni los diez metros de altura en los puntos de mayor su relación con la estructura 02 y con la muralla, desnivel. En cuanto a su morfología, se trata de una pero si podemos intuir algunos de sus posible usos. única línea defensiva que rodea el asentamiento por A pesar de su forma circular, no podemos pensar en todos los lados menos por el Oeste, donde un fara- un tipo de vivienda pues la zona de acceso a la mis- llón rocoso resguarda al asentamiento tiene por tan- ma es de reducidas dimensiones, lo cual dificultaría to planta ovalada abierta hacia el Río Esla, se en- enormemente al acceso a la misma y no aparecen cuentra interrumpida en tres puntos diferentes que restos de uso de habitación. A merced de los restos serían los tres accesos principales, destacando el del de escoria recuperados en el interior de dicha es- Este. En relación a la técnica del muro, es relativa- tructura nos inclinaríamos más por la interpretación mente sencilla, no utilizan mortero, y se trata de la de un posible horno de reducción o lugar de trabajo colocación uno sobre otro de sillares bastante regu- y procesado del hierro. lares de cuarcita, roca de corte natural muy regular 2.4. La estructura del Sondeo 2. que otorga estabilidad a la construcción de la mura- lla. La complejidad de la construcción defensiva Una tercera estructura excavada en el sondeo 2 viene dada en la parte oriental del mismo, donde lo- completa los trabajos de excavación en el Castillón. calizamos el acceso principal, que estaría reforzado Se encuentra cubierta por un derrumbe que fue le- vantado con el objeto de poder definirla, una vez
  7. 7. 277 APROXIMACIÓN A LOS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN EN LOS CASTROS DE PEÑAS DE LA CERCA Y DE EL... desmontado se pudo comprobar como la estructura sobre las reductoras, aunque la cantidad de estas ul- que en un principio se intuía como circular no pose- timas también es significativa. Predominan los des- ía esa forma, sino que la se limitaba a unos bloques grasantes micáceos y las pastas gruesas – finas. cuarcíticos de grandes dimensiones situados junto Aunque el porcentaje de pastas finas también es al perfil Norte del Sondeo 2, formando una especie bastante alto. de escalonamiento. En el resto del sondeo tan solo Por otra parte, cabe destacar la numerosa pre- se documentaron piedras de gran tamaño sin cone- sencia de fragmentos de escoria, principalmente nu- xión, procedentes del derrumbe. En la parte Noro- merosos en el Sondeo 1, según el informe prelimi- este del Sondeo 2, también se documento la presen- nar redactado por Antonio J. Criado Portal y Anto- cia de un posible nivel de circulación, ya que nos nio Javier Criado Martín (Departamento de Ciencia encontramos ante una tierra rojiza, muy compacta y de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica. Facultad con numerosos fragmentos de ladrillos. Se interpre- de Ciencias Químicas. Universidad Complutense de ta en conjunto como los restos de un muro de di- Madrid. Grupo de Investigación de Tecnología Me- mensiones considerables que formaría parte de un cánica y Arqueometalurgía) se extrae que las esco- gran edificio construido en esta zona oriental del rias halladas en El Castillón corresponderían a es- yacimiento. El suelo condicionado se corresponde- corias fayalíticas (silicatos de hierro), muy contami- ría con la parte interior del mismo, mientras que la nadas por el suelo de enterramiento, algunas no línea del muro parece correr en dirección norte fue- procederían de hornos de reducción de mineral de ra del sondeo. hierro, sino de fraguas para la forja en caliente del acero, debido a la inclusión de sulfuros y otras sales típicas en estos casos. Del estudio de las piezas de acero que aún conservaban núcleo metálico, se ha podido deducir que se trata de aceros suaves, de bajo contenido en carbono, forjados en caliente y enfriados al aire. El contenido en impurezas era co- rrecto para una buena calidad de estos aceros. Esta composición química tan bien ajustada y la forja en caliente correctamente ejecutada, sugiere la presen- cia de herreros diestros en la fabricación de piezas de acero de buena calidad. Destacamos la presencia del mineral conocido como ringwoodita en los restos fayaliticos Este mineral se origina tras la co- Fig.: 6. Muro de estructura ( sondeo 2). lisión de un meteorito sobre la superficie de la Tie- 2.5. Los materiales arqueológicos. rra a una velocidad de 600km/h, esta especificidad nos permite especular sobre la procedencia de la Entre los materiales recuperados en ambos son- materia prima metálica, ya que el único lugar donde deos podemos destacar la presencia de numerosa encontramos ringwoodita en la Península ibérica cerámica, escorias, industria lítica, huesos, metales, es al norte de la Provincia de Cáceres. Los restos vidrio, etc. metálicos con forma apreciable aparecidos son to- En cuanto a la cerámica, a excepción de dos dos realizados en hierro, destacando especialmente fragmentos realizados a mano, de color negruzco, la presencia de diversos clavos de sección cuadra- que con muchas dudas, podrían adscribirse a la da, así como un posible punzón de hierro. Edad del Hierro, todo el resto de los materiales re- En cuanto a la industria lítica, esta no es muy cuperados se encuentran realizados a torno, y se po- numerosa, se reduce a un par de ejemplos, entre los drían englobar dentro de una época tardoantigua, en que destacan en el Sondeo 2 la presencia de una torno al siglo V d.C. Entre estas cerámicas cabe pesa realizada sobre una roca blanda de color blan- destacar la presencia de varios fragmentos de Terra co, con una perforación en su extremo central – su- Sigillata (TSHT), uno de ellos perteneciente a un perior. También sobresale la presencia de lo que se plato. Entre los motivos decorativos sobresalen las ha identificado como un posible mortero o percutor estampillas, que podemos ver en dos fragmentos de colores grisáceos, decorados con una serie de es- Por último los fragmento de huesos hallados no tampillas circulares y una cenefa de puntos. son muy significativos al encontrarse en niveles muy superficiales y sin tener un contexto claro. De- También sobresale la presencia de diversos bemos destacar la presencia de restos de ovicápri- fragmentos de cerámicas más comunes decoradas dos, jabalís y roedores de pequeño tamaño, todos con unas series de bandas incisas. ellos animales que en la actualidad es fácil encon- Hay un predominio de las cocciones oxidantes trarse en la dehesa donde se halla el yacimiento.
  8. 8. 278 OSCAR RODRÍGUEZ MONTERRUBIO – JOSE CARLOS SASTRE BLANCO También cabe destacar la presencia de diversos FERNANDEZ RIVERA, B. 1987 Aproximación al estudio de las pinturas rupestres fragmentos de vidrio, tanto en el Sondeo 1 como en esquemáticas del abrigo de El Castillón, Santa Eu- el 2, todos ellos parte de alguna boca de copas o lalia de Tabara (Zamora). Studia Zamorensia. ungüentarios. Algunos de estos fragmentos se en- GÓMEZ BARRERA, J. A. 1993 Arte Rupestre Prehistórico en la Meseta castella- cuentran decorados. no – leonesa. Valladolid: Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Turismo. 2.6. Conclusiones generales, cronológicas y GRANDE DEL BRIO, R. culturales. 1987 La pintura rupestre esquemática en el Centro-Oeste de España. Zamora, 115-133. Los trabajos de excavación y prospección lleva- MORÁN RODRIGUEZ Mª.A. dos a cabo nos indican que nos encontramos ante 1995 Medio natural y hábitat en la provincia de Zamo- un yacimiento fortificado de grandes dimensiones, ra. Zamora: Cuadernos de investigaciones Florián de Ocampo. unas 4 Has aproximadamente. SASTRE BLANCO, J.C. 2006 "Una aproximación a la puesta en valor del arte es- La tecnología de la muralla parece bastante tra- quemático y su paisaje. La Sierra de la Culebra dicional, mampuesto y sillarejo regular colocado (Zamora)". Arqueología y Territorio. sin mortero, también su trazado lineal y continuo VIRGILIO SEVILLANO, F. 1978 Testimonios arqueológicos de la provincia de Za- solamente interrumpido por accesos y por defensas mora. Zamora: Instituto de Estudios Zamoranos naturales es bastante típico de las líneas de muralla Florian de Ocampo. construidas en la Edad del Hierro para la cultura VV. AA. 2001 Patrimonio arqueológico y monumental en el em- castreña del Noroeste. Por otra parte la monumenta- balse del Esla (Zamora)”. Zamora: Instituto de Es- lidad de la construcción, su anchura y altura en al- tudios Zamoranos “Florian de Ocampo”. gunas partes, la multiplicidad de accesos y sobre todo la complejidad de estructuras en el acceso principal de Oeste formado por tres casamatas y un pequeño bastión de entrada, hacen pensar en añadi- dos posteriores, o bien en la Edad del Hierro o ya en época de presencia romana en el asentamiento. Considerando los restos cerámicos, los mas anti- guos se situaban colmatando una zanja anterior a las estructuras del sondeo 1, entre estas y la muralla perimetral. Se trata de piezas de la Edad de Hierro. El resto de la cerámica se enclava en un contexto cultural tardoantiguo marcado por las piezas de ce- rámica sigillata (TSHT) y altomedieval dominando las piezas de pastas grises y decoraciones estampi- lladas. 3. Bibliografía. BERROCAL-RANGEL, L. 1992 "Los pueblos célticos de suroeste peninsular", Complutum, 2. BRADLEY, R.; FÁBREGAS VALCARCE, R.; BACELAR ALVES, L.; VILASECA VÁZQUEZ, X. I. 2005 “El Pedroso – A prehistoric cave sanctuary in Cas- tille”. Journal of Iberian Archaeology, 7,. BRAGADO TORANZO J.M. 1994 "Poblamiento romano y prerromano de la provincia de Zamora". Studia Zamoriensia Vol. I. DELIBES DE CASTRO, G. Y VAL RECIO, J. 1988 “Prehistoria reciente zamorana: del Megalítismo al Bronce”. Actas del I Congreso de Historia de Za- mora, T.2, 53 – 99. ESPARZA ARROYO, A. 1985 Los castros de la Edad del Hierro en el borde no- roccidnetal de la cuenca del Duero. Resumen de Tesis. Salamanca. 1986 Los castros de la edad del hierro del noroeste de Zamora. Zamora: Instituto de estudios zamoranos Florián de Ocampo (Diputación de Zamora). 1988 “La Edad del Hierro en Zamora”. Actas del I Con- greso de Historia de Zamora, T.2. Zamora, 101-126.

×