Testimonio una experiencia inolvidable

650 views

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
650
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
451
Actions
Shares
0
Downloads
0
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Testimonio una experiencia inolvidable

  1. 1. Mi testimonio en el campo de Trabajo de la Casa de la Misericordia de Alcuéscar. Delegación de Infancia y juventud “Una experiencia inolvidable” Todo empezó en una reunióndel Colegio MayorUniversitario San José, endonde el director, Antonio,nos habló de las diferentesactividades que íbamos ahacer a lo largo del curso, yescuché por primera vez“Alcuéscar”. Nos proponía unfin de semana en un campode trabajo, ayudando a lagente que más nosnecesitaba. La idea meencantó, sólo de pensar en ircon un grupo de gente de miresidencia y otros 80 jóvenesme hacía sonreír y me puseen contacto con el PadreFernandode la dedinju paraapuntarme a la experiencia. Nos fuimos el viernes 23 de Noviembre, parando primero en la Parroquia deGuadalupe, donde nos reunimos todos para conocernos un poco mejor,dividirnos en grupos y entender un poco más a qué íbamos a Alcuéscar y porqué queríamos hacerlo. Después de eso, disfrutamos del concierto de Cadena100, presentado por El Pulpo y al cual asistieron Coti y Melocos. Nos lopasamos muy bien, y hasta una compañera ganó un premio por twittear el añode una canción y sobre todo... subir al escenario y sacarse una foto con ElPulpo! Acabó el concierto y nos pusimos rumbo a Alcuéscar. No estaba muysegura de lo que me iba a encontrar allí, pero tenía muchísimas ganas de viviresa experiencia, ya que nunca antes había ido a un campo de trabajo. Nosinstalamos, pero ese día no hicimos ninguna actividad porque era muy tarde yel sábado iba a ser un día duro, pero también muy productivo. Os voy a hablarun poco de ese día, puesto que el domingo me fui por la mañana debido a uncompromiso. Cada grupo tuvo diferentes actividades a lo largo de la mañana (a mí metocó limpiar las habitaciones de los residentes). Fue la primera “toma decontacto” con algunos de ellos que estaban dentro de sus cuartos. Pero más
  2. 2. que todo lo que hicimos, prefiero contaros lo que sentí y cómo me sirvió estaexperiencia. Muchos de los residentes que hay en la casa de la Misericordia, tan solo tienela compañía de los hermanos, muchos no tienen a nadie a su lado con quienirse a pasar el fin de semana, algunos no pueden salir de la casa si no vanacompañados... y eso es un poco lo que fuimos a hacer nosotros. Estar conellos, hacerles compañía, ir a tomar un café juntos... y lo valoraron como si sehubieran ido de vacaciones. Cada sonrisa y cada brillo en los ojos es una cosaque no se paga con dinero. Tú puedes ser la persona más rica del mundo yseguramente no tener esa capacidad de dar cariño y de agradecer las cosas.Con un simple “ hola, que tal va el día”, les sacas una sonrisa sincera, porquerealmente agradecen que te preocupes por ellos. Otra de las actividades que hicimos el sábado, fue una fiesta para losresidentes, donde nos disfrazamos, bailamos, cantamos, jugamos, pero sobretodo nos lo pasamos genial e hicimos que ellos también sonrieran y por untiempo salieran de esa rutina que tienen que tener por los problemas queestán sufriendo. Les ayudamos también en las comidas y en las cenas a losque le costaba más coger los cubiertos y también a hacerles compañía. Vinieron dos religiosas a contarnos sus experiencias en cuanto a la fe, decómo habían encontrado su camino, qué les había llamado a dedicar una vidaentera a ayudar a los demás enteramente sin nada para vivir, yendo de unlado a otro y viviendo con lo que la gente les da. Hubo una señora que nos relató su historia: su marido tenía una enfermedady los médicos le daban tres meses de vida. En estos casos, creo que no quedaotra que aferrarse a la fe, rezar y pedirle a Dios que ese ser querido salgaadelante. Y eso fue lo que hizo ella y le escuchó. En vez de tres meses, vivió24 años más. Ahora ella tiene cáncer y los médicos estan intentándole ayudary curar. Pero ella es fuerte y sigue acudiendo a la fe. Dice que lo que tengaque pasar, pasará como el Señor quiere que pase y que está lista para irse siésa es su decisión. Tiene una hija de 17 años, con la que personalmenteestuve hablando, y trata de ser fuerte también y seguir el ejemplo de sumadre. El testimonio me llegó muchísimo y me impresionó la fuerza y laseguridad con la que señora nos lo contaba. Hablamos de la fe y de por qué habíamos decidido venir aquí. Tuvimosmuchos momentos durante todo el fin de semana, donde hubo tiempo pararezar, ir a misa, cantar y poner en común con nuestro grupo lo que nos pasabapor la cabeza. En general, había un montón de dudas... qué quiere Dios denosotros, por qué creemos en Él... y tratamos de ponerlo todo un poco enorden. La despedida fue muy emotiva. Le cogí un cariño muy especial a Paco, queestá en silla de ruedas, no puede hablar bien y su brazo izquierdo como él medijo textualmente “ lleva 10 años en el paro”. Angelín también está en silla de
  3. 3. ruedas, está muy deteriorado por la edad y difícilmente vas a entender algo delo que diga porque balbucea, pero sin embargo él te va a entender todo lo quele digas y te va a sonreír como el que más. Otro se llama Francisco, también lepuedes llamar Paco o Kiko muy simpatico. No sabe leer, pero es otro cielo depersona. El día que nos tocó ayudarles en la cena, de postre había yogur. PeroPaco no puede sujetarlo, y cogió, se lo abrió y le sujetó el yogur hasta quePaco se lo acabó. Le salió de dentro el ayudar a su amigo, era como una cosanormal y ese gesto me fascinó y le dije a Paco “como te cuida eh” y se empezóa reír. Cada cosa vivida allí era un mundo. Fue una experiencia que realmente valió la pena e inolvidable. Ya para terminar quiero recalcar lo gratificante que fue el ir a ayudar a esta gente y ver a personas que dedican su vida entera a ello; como son los Esclavos de María y de los Pobres. Me di cuenta de las cosas que de verdad son importantes en esta vida; hay que ser menos materialistas y mirar a tu alrededor, porque siempre te vas a encontrar a alguien a quien poder echar una mano y hacerle compañía. Personalmente, fue unaexperiencia única que no se va a volver a repetir. Es verdad que puedo ir amás campos de trabajo, incluso volver a Alcuéscar (que está claro quevolveré), pero la gente igual no es la misma, igual algunos ya nos dejaron yvendrán otros nuevos, por eso era tan necesario aprovechar cada actividadque hicimos y cada momento de este fin de semana. Admiro mucho a la genteque es capaz de dejar toda su vida para dedicársela a los demás, porquevivimos en un mundo lleno de egoísmo, falsedad y materialismo y a veces esrealmente necesario desconectar de todo esto y aprender de estas personas,que tienen mucho que enseñarnos y todo el cariño del mundo que ofrecer. Ya por último (esta vez en serio) agradecer a la Delegación de Infancia yJuventud de Coria-Cáceres esta invitación que nos ofreció para estaexperiencia en Alcuéscar, que me sirvió muchísimo y me enseñó a valorar máslas cosas, a saber diferenciar y a priorizar todo lo que tenemos y lo que nosrodea. Ana Prendes Valdés 21 años.

×