Traducción NO ofcial     : Helada :
Maris_GlzPrólogoLas cosas mueren, pero no siempre se quedan muertas.Créeme, lo sé. Hay una raza de vampiros en este mundo ...
Maris_GlzEso es lo que yo soy. Los dhampirs son medio humanos, medio Moroi. Me gustapensar que tenemos las mejores caracte...
Maris_GlzLos Moroi tienen que ser protegidos. Los guardianes lo creen frmemente.Yo lo creo. Hay un Moroi al que quiero pro...
Maris_Glz(Hablaré de eso mas tarde.)Víctor también explotó la forma en que el Espíritu hace que Lissa seamentalmente inest...
Maris_Glzsignifca que no nos centramos en ella.No tuve mucha suerte intentando olvidarme de él, y estoy segura de que a él...
Maris_GlzCapítulo 1Pensé que mi día no podría empeorar hasta que mi mejor amiga me dijo quepodría volverse loca. Otra vez....
Maris_Glz- Suenas como si hubiera leído libros de psicoanálisis.En realidad los había leído. – Estoy preocupada por ti. Si...
Maris_Glz-Mierda- juré. Tenía razón. Le di un rápido abrazo. -Hasta luego!-¡Buena suerte!- Ella gritó.Corrí a través del c...
Maris_Glztampoco eliminaba la posibilidad de un banco de nieve. La carretera oscura yllena de nieve habría sido difícil pa...
Maris_Glzpara dejar en tu historia.Dimitri usaba el primer nombre de uno de los guardines más increíbles. Porsupuesto, Dim...
Maris_Glzpunto de reír de nuevo.-Elige. Es uno o otro.Suspire –Vuelve a las cosas de los años 80.Regresó a la emisora, y y...
Maris_Glzinmediatamente. Su expresión se volvió tensa y alerta. Él giro la cabeza, los ojosmirando el entorno, el blanco c...
Maris_Glzprofundidad. Supongo que no había nada extraño en la casa. Estalactitascolgaban de la tubería, y las ventanas pin...
Maris_Glzmanchas de sangre de la alfombra a su alrededor. Otro cuerpo se encontrabacerca del sofá: un niño pequeño. En tod...
Maris_Glz-¿De dónde lo has sacado? - Preguntó.Afoje la mano y le permití coger la estaca.-Fuera. En el suelo - Levantó la ...
Maris_GlzCapítulo 2Dimitri hizo una llamada telefónica y un verdadero equipo del SWAT apareció.Sin embargo, les llevó un t...
Maris_GlzComo Dimitri, ella podía transmitir muchas cosas en tan sólo unas pocaspalabras.- Nunca pensé que vería este día....
Maris_Glzfuese todavía mayor. Tres de las víctimas eran niños- ... y tres guardianes. Muchas muertes. Cuatro Strigoi no po...
Maris_Glzreal casi destruida. Otros les seguirán.Los Badicas, eran una familia real pequeña, esto era cierto. Pero los que...
Maris_GlzCasi estaba gritando. Dimitri me miraba, su rostro tranquilo, pero estabaclaramente impresionado con mi explosión...
Maris_GlzEstaba oscuro como la boca de un lobo mientras iba por el corredor de piedraque comunicaba mi dormitorio con el e...
Maris_Glz- Sí- ¿En serio? - preguntó Christian -Pensé que eran sólo un montón de paranoias.- No... - me di cuenta de que n...
Maris_Glzcambio de tema.- Dicen que lo sucedido va a estropear nuestras visitas de Navidad - dijo despuésde algunos segund...
Maris_Glz- Deberían tratar de resolver sus problemas como hacemos nosotros. Una peleapodría ser algo buena para la realeza...
Maris_GlzEmpecé a irme, pero Lissa me llamó.- ¿Rose?... ¿Seguro que estás bien? Después de todo lo que pasó?La miré a sus ...
Maris_GlzCapítulo 3El pasillo de mi dormitorio estaba lleno cuando corrí a toda velocidad alentrenamiento de antes de las ...
Maris_Glzmañana? – me reí.- Oye, estoy diciendo las cosas como son. En realidad, tienes suerte de tener aalguien tan suave...
Maris_GlzLlegamos al gimnasio i entramos en el frio. Mason asintió con impaciencia. – Esverdad. Se supone que el lugar es ...
Maris_Glz-¿No quieres?-No se Mason - Yo miraba hacia el suelo evitando sus ojos y estudiando la puntade mis zapatos. –Quie...
Maris_GlzDashkov había representado una gran        amenaza para Lissa. Por eso nuestroampliado tiempo de vacaciones había...
Maris_Glzlínea de la lógica que no conseguiría llegar a ningún sitio.En su lugar, arrojó mi mochila al suelo, tiro mi abri...
Maris_GlzMencionar los humanos y las estacas me había trasportado de nuevo a la casade los Badica. La sangre y la muerte d...
Maris_GlzSeñale la estaca que destellaba.–¿Puedo cogerla ahora?Le da la vuelta de nuevo, haciendo un fash de luz, y desapa...
Maris_GlzLe di una mirada de soslayo – ¿Los gansos canadienses son más mortíferos quelas víboras?-¿Alguna vez has intentad...
Maris_Glzedad de Dimitri. Tenía una piel profundamente bronceado y estaba losufcientemente bien trabajado para que algunas...
Maris_GlzCapítulo 4No podía creerlo. Janine Hathway. Mi madre. Mi irreparablemente famosa ysorprendentemente ausente madre...
Maris_GlzEl hombre más mayor fue el primero. Comenzó su historia, yo la escuchéatentamente. Contó una historia en el que e...
Maris_Glzque tuviese tanta imaginación, su elección de la ropa demostraba que realmenteno tenía imaginación, habría pensad...
Maris_GlzStrigoi. A veces guardaban a algún Moroi para merendárselo más tarde, y aveces Strigoi de rango inferior eran env...
Maris_Glzllevó un tiempo verme y llamarme. Parecía un poco impresionada de verme en laclase. Me sentí afortunada de que me...
Maris_Glzpasajes ocultos que nosotros no conocíamos.El grupo lanzó algunos "ooh" y "ahh" por la idea de habitaciones ocult...
Maris_GlzNo era justo que alguien 15 cm más baja que yo me hiciese sentir tan pequeña.- Bueno. Veo que tus modales no han ...
Maris_Glz- He leído los informes sobre lo que pasó, tenías razones para preocuparte, peroactuaste de forma equivocada.Sus ...
Maris_Glz- Ahí - le dije - El corazón está ahí, y esternón y las costillas están en elcamino. ¿Puedo tener ahora mi estaca...
Maris_Glzsentimientos por él fuera de mi cabeza y traté de recordar que estaba a puntode tocar un arma que había deseado d...
Maris_GlzTomó su abrigo y se lo puso. Era largo y marrón, de cuero. Se parecía mucho aun cowboy, aunque él nunca lo admiti...
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Richelle mead -_2_helada

  1. 1. Traducción NO ofcial : Helada :
  2. 2. Maris_GlzPrólogoLas cosas mueren, pero no siempre se quedan muertas.Créeme, lo sé. Hay una raza de vampiros en este mundo que son literalmentemuertos-andantes. Se llaman Strigoi, y si todavía no tienes pesadillas, deberías.Son fuertes, son rápidos, y matan sin vacilación ni misericordia.También son inmortales lo que difculta todavía mas destruirlos.Solo hay tres formas de hacerlo: una estaca de plata clavada directamente en elcorazón, decapitación, o prenderles fuego.Ninguna de ellas es fácil, pero es mejor que no tener ninguna opción.También existen en este mundo vampiros buenos. Se llaman Moroi. Ellos estánvivos, cada uno tiene el increíble y fantástico poder de usar magia con uno delos cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego. (Bueno la mayoría de los Moroi,pueden hacer eso - explicaré más sobre esa excepción más tarde)Apenas usan su magia, para prácticamente nada, lo que es realmente triste.Habría sido una gran arma, pero los Moroi creen frmemente que la magia solodebe ser usada para cosas pacifcas. Esa es una de las mayores reglas en susociedad.Los Moroi son altos y delgados y no pueden soportar mucha cantidad de luz.Pero tienen sentidos sobre humanos que lo compensan: visión, olfato yaudición. Ambas clases de vampiros necesitan sangre. Supongo, que eso es lo quelos hace vampiros. Sin embargo, los Moroi no matan para conseguirla. Todo locontrario, ellos mantienen a algunos humanos cerca que voluntariamente donanpequeñas cantidades de sangre.Ellos se ofrecen, por que las mordidas de los vampiros contienen endorfnas quete hacen sentir, muy, muy bien, y pueden hacerse adictivas. Sé eso porpropia experiencia. Esos humanos son llamados alimentadores, y son realmenteadictos a los mordiscos de los vampiros. Aún así, mantener a los alimentadorescerca, es mejor que hacer las cosas al estilo Strigoi, por que, como puedesesperar, ellos matan para obtener sangre. Creo que eso les gusta.Si un Moroi mata a una victima mientras ellos se están alimentando, el o ella, setrasformará en un Strigoi. Algunos Moroi hacen eso por propia elección,abandonando su magia y su dignidad por la inmortalidad. También se puedentransformar en Strigoi a la fuerza. Si un Strigoi bebe la sangre de una victimay hace que esta beba de la suya…bueno, ahí tienes a un nuevo Strigoi: eso lepuede pasar con cualquiera: humano, Moroi, o… dhampir.Dhampir. 2
  3. 3. Maris_GlzEso es lo que yo soy. Los dhampirs son medio humanos, medio Moroi. Me gustapensar que tenemos las mejores características de ambas razas. Yo soy fuerte yrobusta, como los seres humanos, también puedo salir al sol tanto tiempo comoquiera. Pero, como los Moroi, tengo óptimos sentidos y rápidos refejos. Elresultado es que los dhampirs son los mejores guardaespaldas, que es lo que lamayoría somos.Nos llaman guardianes.Pasé toda mi vida formándome para proteger a los Moroi de los Strigoi. Tengo unconjunto de clases especiales y de prácticas en la Academia de San Vladimir, unaescuela privada para Moroi y dhampirs. Sé cómo utilizar todo tipo de arma ypuedo dar algunas buenas patadas. Les he dado palizas a chicos que me doblanen tamaño, dentro y fuera del aula. Y de hecho, son básicamente a quienes tengoque ganar, ya que hay pocas chicas en mi clase.Pero si bien los dhampirs heredamos los buenos rasgos, hay algo que nosotros noheredamos.Los dhampirs no pueden tener hijos con otros dhampirs. No me preguntes porqué. No es que sea una genetista ni nada parecido. Si los seres humanos y Moroise juntasen harían más dhampirs, que es donde venimos en el primerlugar. Pero esto apenas sucede; los Moroi tienden a permanecer lejos de losseres humanos.Sin embargo, por otro caso extraño de la genética, s los Moroi y los dhampirs sejuntasen tendrían hijos dhampirs. Lo sé: es una locura. Se podría pensar quetendrían un bebé que es 3/4 vampiro, ¿verdad? Pues no. Mitad humano, mitadMoroi.La mayoría de dhampirs nacen de hombres Moroi y mujeres dhampirs. Lasmujeres Moroi preferen tener bebés Moroi. Lo que esto normalmente signifcaque los hombres Moroi tienen relaciones con mujeres dhampirs y luegodesaparecen. Esto convierte a muchas mujeres dhampirs en madres solteras, y espor eso que muchas de ellas no se conviertan en guardianes. Preferen centrarseen criar a sus hijos. Por consiguiente, solamente los chicos y unpuñado de chicas son guardianes. Pero aquellos que optaron por proteger a losMoroi se toman en serio su trabajo.Los dhampirs necesitan a los Moroi para tener hijos. Tenemos que protegerlos.Por otra parte, es... bueno, lo más honorable que tenemos que hacer. Los Strigoison malos y antinaturales. No es justo que se aprovechen de gente inocente. Losdhampirs que se entrenan para ser guardianes, lo tienen grabado desde inclusoantes de que empiecen a caminar. Los Strigoi son malos. 3
  4. 4. Maris_GlzLos Moroi tienen que ser protegidos. Los guardianes lo creen frmemente.Yo lo creo. Hay un Moroi al que quiero proteger más que nadie en el mundo: mimejor amiga, Lissa.Ella es una princesa Moroi. Los Moroi tienen 12 familias reales, y ella es la queúnica que queda de una de ellas la Dragomir. Pero tiene algo que hace que Lissasea especial, aparte de ser mi mejor amiga.¿Recuerdas cuando dije que cada Moroi controla uno de los 4 elementos? Bueno,resulta que Lissa usa uno que nadie sabía que existía hasta hace poco. ElEspíritu. Durante años, creímos que simplemente no desarrollaría ningunahabilidad mágica. Y entonces cosas extrañas comenzaron a suceder a sualrededor. Por ejemplo, todos los vampiros tienen la capacidad llamada coacciónque obliga a otros a hacer lo que ellos quieran. En los Strigoi es muy fuerte. Esmás débil en los Moroi, y también está prohibido.Lissa, sin embargo, tienen esa capacidad casi tan fuerte como la de un Strigoi.Con solo parpadear, la gente hará lo que ella quiere. Pero eso no es la mejorcosa que puede hacer.He dicho antes que no siempre las cosas permanecen muertas. Bueno, yo soy unade ellas. No te preocupes, no soy como los Strigoi. Pero yo morí una vez. (No lorecomiendo.)Pasó cuando el automóvil en el que viajaba se salió de la carretera. El accidenteme mató, mató a los padres de Lissa, y a su hermano. Sin embargo, en algúnmomento del caos - sin que ella se diese cuenta - Lissa usó el Espíritu paratraerme de vuelta. No supimos eso durante mucho tiempo.De hecho, ni siquiera sabíamos que el Espíritu existía.Desafortunadamente, había una persona que si lo sabía antes de que nosotras lodescubriésemos. Víctor Dashkov, un príncipe Moroi que se estaba muriendo,descubrió los poderes de Lissa, y decidió raptarla y hacer de ella su médicoparticular de por vida.Cuando me di cuenta que alguien estaba siguiéndola, decidí tomar las riendas delasunto. Dejamos la escuela y vivimos entre los humanos. Fue muy divertido -,pero también estresante – ser unas fugitivas. Estuvimos así durante dos añosantes de que las autoridades del San Vladimir nos cazasen y nos trajesen devuelta hace unos meses.Fue ahí cuando Víctor actuó, secuestrándola y torturándola hasta que ella hizolo que el quería. En el proceso, tomó algunas medidas bastante extremas comolanzarme a mí y a Dimitri, mi mentor, un hechizo de lujuria. 4
  5. 5. Maris_Glz(Hablaré de eso mas tarde.)Víctor también explotó la forma en que el Espíritu hace que Lissa seamentalmente inestable. Pero incluso eso no fue tan malo como lo que hizo con supropia hija Natalie.Llegó a alentarla para que se convirtiese en una Strigoi para ayudarle aescapar. Ella terminó estacada.Incluso después de ser capturado después de la fuga, Víctor no mostró ningúnremordimiento acerca de lo que le había obligado hacer, eso me hace pensar queno me estaba perdiendo nada al crecer sin un padre.Aun así, ahora tengo que proteger a Lissa de los Strigoi y los Moroi. Sólo unospocos agentes saben sobre lo que ella puede hacer, pero estoy segura de quehay otros como Víctor que quieren usarla.Afortunadamente, tengo un arma extra para ayudarme a protegerla. En algúnmomento mientras ella me estaba curando durante el accidente de coche, un lazomental se formó entre ella y yo. Puedo ver y sentir lo que ella experimenta.(Sin embargo, solo funcionada de un lado. Ella no puede “sentirme”.)Este vínculo me ayuda a mantener un ojo en ella y así saber si está teniendoproblemas, pero a veces, es extraño estar en la cabeza de otra persona.Estamos seguras de que hay muchas otras cosas que el Espíritu puede hacer,pero no sabemos todavía lo qué.Mientras tanto, trato de ser la mejor guardiana que puedo ser. Escaparnosretrasó mi formación, por lo que tengo clases extras para compensar yrecuperar el tiempo perdido. No hay nada en el mundo que quiera más quemantener a Lissa a salvo.Lamentablemente, tenemos dos cosas que a veces complican mi formación. Uno deellas es que actúo antes de pensar. Cada vez estoy mejorando más a la hora decontrolarme, pero cuando algo ocurre, tiendo a golpear primero y preguntardespués. Cuándo trato de proteger a aquellos que están en peligro... bueno, lasreglas me parecen opcionales.El otro problema en mi vida es Dimitri. Fue él quien mató a Natalie, es fantástico.También es muy apuesto. Ok, más que apuesto. Está buenísimo, del tipo, del tipoque te hace dejar de caminar en la calle o te hace chocar con el tráfco. Perocomo ya he dicho, es mi instructor. Tiene 24 años.Estos dos son los motivos por los que no debería enamorarme de él. Perohonestamente, la razón más importante es que él y yo seremos guardianes deLissa cuando ella se gradúe. Si él y yo nos centramos en nosotros, entonces eso 5
  6. 6. Maris_Glzsignifca que no nos centramos en ella.No tuve mucha suerte intentando olvidarme de él, y estoy segura de que a él lepasa lo mismo. Parte de lo que lo hace tan difícil es que él y yo estábamosbastante excitados cuando estábamos bajo la infuencia del hechizo.Víctor quería distraerme mientras secuestraba a Lissa, y había funcionado.Estaba dispuesta a perder mi virginidad, y Dimitri está dispuesto a hacerlo. Enel último momento, rompimos el hechizo, pero los recuerdos están siempreconmigo y eso hace que de vez en cuando sea realmente difícil centrarse en losgolpes durante un combate.A propósito, mi nombre es Rose Hathaway. Tengo 17 años, me preparo paraproteger y matar vampiros, estoy enamorada de la persona equivocada, y tengouna mejor amiga, cuya extraña magia puede volverla loca.Hey, nadie dijo que el instituto fuese fácil. 6
  7. 7. Maris_GlzCapítulo 1Pensé que mi día no podría empeorar hasta que mi mejor amiga me dijo quepodría volverse loca. Otra vez.- Yo.. ¿Qué dijiste?- Yo estaba en el pasillo de su habitación, agachada sobre misbotas y ajustándolas.Levante mi cabeza, observé sus pensamientos a través de la confusión de cabellonegro que cubría mi cara. Me había quedado dormida después de la escuela, yhabía pasado apresuradamente el cepillo por mi pelo para conseguir salir atiempo.El pelo rubio platino de Lissa era liso y suave, por supuesto, suspendido sobre sushombros como un velo de boda mientras me miraba con diversión.- He dicho que creo que mis pastillas ya no son efcaces.- Me levanté y aparté elpelo de mi cara.- ¿Qué signifca eso?-, le pregunté.A nuestro alrededor, los Morois pasaban a toda prisa, mientras se reunían consus amigos para ir a cenar.-Empezaste... - Baje mi voz. - ¿Empezaste a tener tus poderes de nuevo?Ella sacudió la cabeza, y vi un destello de arrepentimiento sus ojos.-No. .. Me siento más cerca de la magia, pero aún no puedo utilizarla. Lo que henotado es principalmente más que otra cosa, ya sabes... Estoy cada vez másdeprimida, de vez en cuándo. Para nada cercano a lo que solía estar-, añadióapresuradamente, al ver mi cara.Antes de que empezase a tomar las pastillas, el estado de ánimo de Lissa eratan malo, que se cortaba a si misma.-Sólo es un poco más de lo que era.-¿Qué pasa con las otras cosas que solías sentir? ¿La ansiedad? ¿Pensamientosilusorios?Lissa sonrió, sin tomárselo tan en serio como yo lo hacia. 7
  8. 8. Maris_Glz- Suenas como si hubiera leído libros de psicoanálisis.En realidad los había leído. – Estoy preocupada por ti. Si piensas que laspastillas no están haciendo efecto, tenemos que contárselo a alguien.-No, no.- Dijo rápidamente. -Estoy bien, de verdad. Todavía están haciendoefecto... sólo que no tan bien. No creo que deberíamos empezar a tener pánicotodavía. Especialmente hoy, por lo menos.El cambio de tema funcionó. Descubrí a una hora que hoy iría a hacer mi testcalifcativo. Se trataba de un examen o mejor, una entrevista que todos losguardianes novatos tenían que pasar en la Academia de San Vladimir. Ya quehabía estado escondida con Lissa el año pasado, había perdido el mío. Hoy iba aser llevada a algún lugar con un guardián fuera del campus en donde haría laprueba. Gracias por la advertencia, gente.- No te preocupes por mí -, dijo Lissa sonriendo. – Hablaré contigo si empeora.- Muy bien-, le dije a regañadientes.Sólo para estar segura, abrí mis sentidos y me deje sentir lo que ella realmentesentía a través de nuestra conexión. Estaba diciendo la verdad. Ella estabatranquila y feliz esta mañana, nada de que preocuparse. Pero en el fondo de sumente, sentí un punto negro, unos sentimientos incómodos.No la estaba consumiendo ni nada, pero tenía eran los mismos sentimiento dedepresión y cólera que ella solía tener. Era sólo un poco, pero no me gustaron. Yono quería eso allí.Intenté entrar todavía más en su mente para poder sentirmejor sus emociones y de repente sentí un extraño toque. Me envolvió unsentimiento horrible, y salí de su cabeza. Un pequeño escalofrío recorrió micuerpo.- ¿Estás bien?- Preguntó Lissa frunciendo la frente. - Te ves enferma derepente.- Solo... nerviosismo por la prueba- le mentí.Vacilante, establecí nuestra conexión de nuevo. La oscuridad había desaparecidocompletamente. Sin dejar huella. Tal vez, después de todo, no tienen nada demalo.-Estoy bien-. Señaló el reloj. -No llegarás a tiempo si no corres. 8
  9. 9. Maris_Glz-Mierda- juré. Tenía razón. Le di un rápido abrazo. -Hasta luego!-¡Buena suerte!- Ella gritó.Corrí a través del campus y me reuní con mi mentor, Dimitri Belikov, que estabaesperando al lado de un Honda. Qué aburrido. Supongo que no podía esperar quepudiéramos conducir por las carreteras de montaña de Montana en un Porsche,pero sería bueno ir en algo más guay.-Lo sé, Lo sé-, le dije, al ver su cara – Siento llegar tarde.Entonces recordé que tenía una de las pruebas más importantes de mi vida, y derepente, se me olvidó por completo Lissa y las pastillas que probablemente noestuvieran haciendo efecto. Quería protegerla, pero eso no signifca mucho si noconseguía pasar la escuela y convertirme en una verdadera guardiana.Dimitri estaba ahí, hermoso como siempre. El masivo edifcio de ladrillo echabalargas sombras sobre nosotros, asomando como alguna gran bestia en la luzoscura de antes del amanecer. A nuestro alrededor, la nieve comenzaba a caer.Observé como los cristalinos y brillantes copos caían suavemente. Algunosaterrizaban y se fundían en su cabello oscuro.-¿Quién más viene?-, Le pregunté.Él se encogió de hombros. -Sólo tú y yo.De repente cambió mi estado de ánimo de "feliz" a "emocionado". Dimitri y yo.Solos. En un coche. Esto muy bien puede valer una prueba sorpresa.-¿Está muy lejos?En silencio, supliqué que fuese un viaje realmente largo. Como, uno que nosllevase una semana. Que implicase pernoctar en hoteles de lujo. Tal veztropezamos con un banco de nieve, y sólo en calor corporal nos mantendría convida.- Cinco horas.-Oh-Un poco menos de lo que esperaba. Pero sí, 5 horas era mejor que nada. Y 9
  10. 10. Maris_Glztampoco eliminaba la posibilidad de un banco de nieve. La carretera oscura yllena de nieve habría sido difícil para la conducción de un humano, pero no semostró como un problema para los ojos de un dhampir.Miré hacia adelante, tratando de no pensar en la barba de Dimitri llenado elcoche con un limpio, fuerte olor que me hacia querer derretirme. En lugar deello, traté centrarme en la prueba de nuevo. Es el tipo de prueba no se podíaestudiar. O pasabas o no.Guardianes de alto nivel visitaban a los novatos y los evaluaban individualmentepara discutir su compromiso para ser guardianes. No sabía exactamente lo que sepedía, pero según los rumores se habían acumulado a lo largo de los años, losguardianes mayores evaluaban el carácter y dedicación, y algunos novatos sehabían considerado inapropiados para continuar el camino de los guardianes.-¿Ellos no suelen venir a la Academia?- Le pregunté a Dimitri. -Quiero decir,estoy a favor del viaje, pero, ¿porque nosotros estamos yendo hasta ellos?-En realidad, vas a él, no ellos-.Un suave acento ruso salió de las palabras de Dimitri, la única indicación dedonde había crecido. De lo contrario, yo estaba segura de que hablaba inglésmejor que yo.-Dado que este es un caso especial y que nos está haciendo un favor, nosotrosestamos haciendo el viaje.-¿Quién es?-Arthur Schoenberg-. Saque mis ojos de la carretera y mire a Dimitri.-¿Qué?- Grite.Arthur Schoenberg era una leyenda. Fue uno de los grandes cazadores en lahistoria de Strigoi, guardianes de la vida y que solía ser la cabeza del Consejode Guardianes; el grupo de personas que designaban los guardianes para losMoroi tomaban las decisiones por todos nosotros. Él fnalmente se retiró yregresó a proteger una de las familias reales, la Badica. Incluso jubilado, yosabía que todavía era letal. Sus hazañas fueron parte de mi plan de estudios.-¿No… no disponen de ninguna otra persona?- Le pregunté en voz baja. Pude vercomo Dimitri sonreía.- Estarás bien. Por otra parte, si él te aprueba, será una gran recomendación 10
  11. 11. Maris_Glzpara dejar en tu historia.Dimitri usaba el primer nombre de uno de los guardines más increíbles. Porsupuesto, Dimitri también es increíble, así que no debería de estar sorprendida.El silencio cayó sobre el coche. Me mordía los labios, de repente me preguntabasi podría entrar en los patrones de Arthur Schoenberg. Mis notas eran buenas,pero cosas como escapar y meterme en peleas podría empezar a dudar acercade cómo seria en mi futura carrera.- Estarás bien- dijo Dimitri. –Lo bueno de tu historia sobrepasa todo lo malo.-Era como si a veces pudiera leer mi mente. Sonreí un poco y lo miré aescondidas. Fue un error. Tenía un cuerpo largo y delgado, incluso sentado eraobvio. Ojos abismalmente negros. Cabello marrón a la altura del hombro atadodetrás del cuello. Parecía que el pelo fuera de seda. Yo sabía porque habíapasado mis dedos en él cuando Víctor Dashkov puso en marcha el hechizo de lalujuria. Con grandes difcultades, me obligó a mí misma a comenzar a respirar denuevo y mirar lejos.- Gracias, entrenador - Lo provoqué, enclavándome en mi asiento.- Estoy aquí para ayudar - respondió.Su voz se relajo, inusual en él. Él generalmente hablaba con fuerza, listo para unataque. Probablemente iba seguro dentro del Honda o al menos tan seguro comopodía a mí alrededor. Yo no era la única que había tenido problemas para ignorarla tensión romántica entre nosotros.-¿Sabes lo que realmente ayuda?- Le pregunte, sin encontrar sus ojos.-¿Hmm?-Si apagas esa música mala y pones algo que se hizo después de la caída de laMuralla de Berlín.- Dimitri se rió.–Tu peor clase es la historia, y de alguna manera, ya sabes todo sobre EuropaOccidente.- Oye, tengo que obtener el material para mis chistes, camarada-. Aún sonriente,cambió la emisora. Para una country.- ¡Hey! Que no era lo que yo tenía en mente - exclamé. Pude ver como estaba a 11
  12. 12. Maris_Glzpunto de reír de nuevo.-Elige. Es uno o otro.Suspire –Vuelve a las cosas de los años 80.Regresó a la emisora, y yo crucé mis brazos por encima de mi pecho mientrasuna banda europea cantaba acerca de cómo el video había destruido la radio. Yoquería matar a alguien de la emisora de radio. De repente, cinco horas noparecían tan cortas como yo pensaba. Arthur y la familia que él protegía vivíanen una pequeña ciudad en la I-90 fuera de Billings.La opinión de los Moroi por regla general fue dividida sobre los lugares paravivir. Alguien discutió que las grandes ciudades eran mejores porque permiten alos vampiros estar mezclados con multitud, por la noche las actividades no atraenmucho la atención. Otros Moroi, por ejemplo, esta familia, al parecer, eligió lasciudades con menos personas, creyendo que si había menos personas para quelos notaran entonces se notarían.Convencí a Dimitri para parar a por comida en un restaurante 24 horas en lacarretera, y entre eso y detenernos para los suministros, era cerca del mediodíacuando llegamos. La casa fue construida en un estilo lujoso, con la maderapintada de color gris y grandes ventanales, pintadas para bloquear el sol, porsupuesto. Parecía nueva y cara, e incluso está en medio de la nada, fue lo queesperaba para los miembros de la realeza. Salté del coche, empapado mis botascon centímetros de nieve que acumulados en la entrada.El día era cálido y tranquilo, a excepción del ocasional susurro viento. Dimitri yyo caminamos hasta la casa, siguiendo una roca que cortaba el jardín. Yo podíaverle regresar al "negocio", pero en general su actitud era tan feliz para mí.Ambos tenían una especie de actitud de la culpa por haber deseado el viaje encoche. Mis pies resbalaron en la entrada cubierta con hielo, y Dimitri me aguantoinstantáneamente. Tuve una extraña sensación de deja vu, recordando la primeranoche en que nos encontramos, cuando él me había salvado de una caída comoesa. Temperaturas frías o no, su mano parecía muy caliente, incluso con las capasde mi abrigo.-¿Estás bien? - Me soltó, para mi desanimo.- Sí- le dije, lanzando con ojos acusadores a la acera de hielo. - ¿Estas personasnunca han oído hablar de la sal?Dije en broma, pero de repente Dimitri dejó de caminar y yo también me paré 12
  13. 13. Maris_Glzinmediatamente. Su expresión se volvió tensa y alerta. Él giro la cabeza, los ojosmirando el entorno, el blanco cortinas alrededor, antes de regresar a casa.Quería preguntarle, pero algo en su postura me dijo que me quedara callada.Estudió la construcción durante casi un minuto completo y, a continuación, miróhacia abajo a la entrada, cubierta con hielo roto sólo por nuestros pasos.Cuidadosamente, se acercó a la puerta, y yo le seguí. Se volvió a parar de nuevo,esta vez para estudiar la puerta. No estaba abierta pero no estabacompletamente cerrada. Parecía que había sido celebrado no estaba sellada.Mirando más a fondo, puso de manifesto defciencias en los bordes de la puerta,parecía que había sido forzada en algún momento. Abriéndola con un toquecuidadoso. Dimitri deslizó sus dedo delicadamente donde se encontraba lamordedura de la puerta, su aliento hacia pequeñas nubes de aire. Cuando tocó lamaneta de la puerta, hizo un ruido, como si estuviese rota. Por último, hablo ensilencio.- Rose, espera en el coche.-Pero yo…-Vas.Una palabra, pero llena de poder. En aquella única sílaba, me acordé del hombreque yo había visto echando gente y peleando contra un Strigoi.Me volví, moviendo la nieve cubiertos con capas prefriendo eso a arriesgarme enla acera. Dimitri se paro, y no se movió hasta que entre de un salto en el coche,cerrando la puerta lo más suavemente posible. Entonces, con sus cuidadososmovimientos, que empujó la puerta y desaparecido hacía dentro.Quemándome de la curiosidad, conté hasta diez y salte del coche. Yo sabía queno debía ir tras él, pero yo tenía que saber lo que estaba sucediendo en la casa.La acera y la carretera indicaban que nadie había estado allí durante algunosdías, pero también podría signifcar que los Badicas simplemente nunca habíansalido de la casa. Era posible, supuse que fueron víctimas del asalto humanocomún. También es posible que algunos habían asustado y el hecho de… como losStrigoi.Yo sabía que esa posibilidad era la que había echo que la cara de Dimitri sevolviese tan disgustada, pero parecía un escenario poco común con ArthurSchoenberg de servició. Parada en la carretera, miré al cielo. La luz era fría yhúmeda, pero estaba ahí. Mediodía. El punto más alto del sol. Los Strigoi nopodían salir de la luz del sol. No necesitaba tener miedo, pero la ira de Dimitri.Paseo alrededor de la casa, caminando en nieve profunda casi un pie de 13
  14. 14. Maris_Glzprofundidad. Supongo que no había nada extraño en la casa. Estalactitascolgaban de la tubería, y las ventanas pintadas no revelar secretos. Mi piegolpeo algo de repente, miro abajo.Allí, medio enterrados en la nieve, había una estaca de plata. Había sido arrojadoen el suelo. La cogí sacándola de la nieve, frunciendo la frente. ¿Qué estabahaciendo esta estaca aquí? Las estacas de plata eran caras. Eran la cosa másmortal que tenía un guardián, capaz de matar a un Strigoi con un soloataque en el corazón.Cuando se forjaban, 4 Morois la encantaban con la magia de cada uno de loselementos. Yo no había aprendido a utilizar una aún, segura en mi mano, derepente me sentí segura mientras continué mis análisis. Una gran puerta guiabaal patio de atrás de la casa por una cubierta que sería probablemente ladiversión en el verano. Pero el vidrio del patio estaba roto, de modo que unapersona podía cruzar fácilmente la misma.Yo subi la cubierta, mirando el hielo, a sabiendas de que me metería enproblemas cuando Dimitri encontrara lo que estaba haciendo. Y a pesar del frío,mi cuello no paraba de sudar.Luz del día, la luz del día, me acordé. Nada de qué preocuparse. Llegó al patio yestudio el cristal oscuro. No podía decir lo que se había roto.Dentro, la nieve había invadido y había hecho una pequeña corriente en laalfombra de color azul claro. Arrastre el pomo de la puerta, pero estababloqueado. No que había hecho la diferencia. Cuidadosamente para no cortarme,alcanzo la apertura y abro el pomo des de dentro. Saque mi manocuidadosamente y tiró de la puerta. Silbó levemente a lo largo del camino, unsonido que aún parecía más bien ruidoso en el misterioso silencio.Pasé por la puerta, entrando la luz del sol, que entró por la puerta. Mis ojos seajustaron por la disminución de la luz. Viento entraba por la apretura del patio,bailando con las cortinas a mi alrededor.Yo estaba en una habitación. Tenía todos los elementos que cabría esperar. Sofá.Tv. Una mecedora. Y un cuerpo.Era una mujer. Ella estaba sentada en frente del televisor, su pelo negro en elsuelo cerca de ella. Ella miró sus ojos sin vida, su rostro pálido, más pálidos,incluso que un Moroi. Por un momento pensé que su pelo estaba cubriendotambién su cuello, demasiado, hasta que me di cuenta de que eso en su piel eranegro sangre, sangre seca. Su garganta había sido cortada. La escena surrealistafue tan horrible que no reconocen lo que yo estaba viendo al principio.Con su postura, la mujer podría estar muy bien dormida. Entonces vi el otrocuerpo: un hombre, de perfl sólo a unos pocos pies de distancia, oscuras 14
  15. 15. Maris_Glzmanchas de sangre de la alfombra a su alrededor. Otro cuerpo se encontrabacerca del sofá: un niño pequeño. En toda la habitación estaba otro. Y otro. Habíacuerpos en todas partes, los cuerpos y sangre.La escala de la muerte de repente a mi alrededor fue registrado, y mi corazóncomenzó a golpear más rápido. No, no. No era posible. Era de día .Cosas malas nopodían suceder de día. Uno gritó empezó a crecer en mi garganta, que se detuvode repente, cuando una mano con guantes apareció detrás de mí y cerro miboca. Empecé a pelear, y luego sentí el olor de la barba de Dimitri.-¿Por qué? - dijo - ¿Nunca escuchas? Tú estarías muerta si ellos siguieran aquí.No podía responder, a causa de su mano, y debido al shock. Yo había visto aalguien muerto antes, pero nunca había visto la muerte esta magnitud.Después de casi un minuto, Dimitri fnalmente tomó su mano, pero se quedo cercade mí. No quería mirar más, pero era incapaz de sacar mis ojos de la escena quetenía delante de mi. Cuerpos por todos los sitios. Cuerpos y de sangre. Porúltimo, me volví hacia él.-Es de día - susurre - Las cosas malas no ocurren de día - Oí la desesperaciónen mi voz, una niña implorando que alguien dijese que ese era un mal sueño.-Cosas malas pueden suceder en cualquier momento - dijo. -Esto no ha ocurridodurante el día. Probablemente ocurrió hace un par de noches.Me atreví a dar una mirada de nuevo al cuerpo y mi malestar estomacal volvió.Dos días.Dos días que estaban muertos, para que borren su existencia sin que nadie en elmundo supiera que te has ido. Mis ojos encontraron el cuerpo de un hombrecerca de la entrada de la sala. Él era alto, muy musculoso para ser un Moroi.Dimitri debió notar cuando lo miré.-Arthur Schoenberg- dijo.Vi la sangrienta garganta de Arthur.-Él está muerto - le dije, como si no fuera perfectamente claro. - ¿Cómo puedeestar muerto? Como un Strigoi mato a Arthur Schoenberg?No parecía posible. No se puede matar a una leyenda. Dimitri no respondió. Enlugar de eso movió sus manos hacia a bajo y se cerraron donde mi manoaguantaba la estaca. 15
  16. 16. Maris_Glz-¿De dónde lo has sacado? - Preguntó.Afoje la mano y le permití coger la estaca.-Fuera. En el suelo - Levantó la estaca, estudiando su superfcie mientrasbrillaba contra la luz del sol.-Se rompió la sala.Mi mente, todavía aturdida, se tomó un tiempo para procesar lo que había dicho.Entonces entendí. Las salas eran anillos mágicos lazados por los Moroi. Como lasestacas, se hicieron utilizando la magia de los cuatro elementos. Era necesario ungran usuario de la magia Moroi, generalmente un grupo por cada uno de loselementos. La sala podía bloquear el Strigoi porque la magia estaba conectada ala vida y los Strigoi fueron asesinados. Pero las salas se agotan rápidamente ynecesitan mucho mantenimiento. La mayoría de los Moroi no los utilizan, pero enalgunos lugares lo usan. La academia de San Vladimir utilizabavarios.-Los Strigoi no pueden tocar las estacas - le dije. Me di cuenta que yo estabautilizando no pueden y no; no era fácil cambiar sus creencias. - Y ningún Moroi odhampir haría eso.-Un ser humano podría- Me encontré con sus ojos.- Los humanos no ayudan a los Strigoi – me detuve.Allí estaba de nuevo. No. Pero no lo podía evitar. Lo único en lo que podemosconfar en la lucha contra un Strigoi son sus limitaciones el sol, la sala, la estacamagia, etc. Utilizábamos la debilidad de ellos en su contra. Si ellos tuvieran otrosseres que los ayudaran y no les afectaban sus limitaciones...El rostro de Dimitri estaba rígido, todavía listo para cualquier cosa, pero unpequeño resplandor de alegría cruzo sus ojos negros mientras él me mirabaemprender mi batalla mental.-Esto lo cambia todo, no?- Le pregunté.-Sí- dijo –Lo cambia. 16
  17. 17. Maris_GlzCapítulo 2Dimitri hizo una llamada telefónica y un verdadero equipo del SWAT apareció.Sin embargo, les llevó un tiempo, y cada minuto que pasaba parecía un año.Finalmente no pude aguantar más, y regresé al coche.Dimitri examinó la casa a fondo y después regresó a sentarse conmigo. Ningunodijimos ni una palabra mientras esperábamos. Una presentación de diapositivas delos terribles acontecimientos pasaba todavía por mi mente. Estaba asustada y mesentía sola y solo deseaba que el me abrazase o me confortase de algunamanera.Inmediatamente, me regañé por querer eso. Me recordé por enésima vez que élera mi instructor y no tenía por que reconfortarme, sin importar la situación.Además, quería ser fuerte.No debía de salir corriendo detrás de un chico cada vez que las cosas sepusiesen feas.Cuando el primer grupo de guardianes apareció, Dimitri abrió la puerta delcoche y me miró.- Deberías ver cómo funciona.Sinceramente, no quería volver a ver aquella casa, pero de todas formas loseguí. Aquellos guardianes me eran desconocidos, pero Dimitri si los conocía. Élsiempre parecía conocer a todo el mundo. Este grupo se sorprendió al encontrara una novata en la escena, pero ninguno protestaron en contra de mi presencia.Caminé detrás de ellos mientras examinan la casa. Ninguno de ellos tocó nada,pero se arrodillaron cerca de los cuerpos y estudiaron las manchas de sangre ylas ventanas rotas.Al parecer, los Strigoi habían entrado en la casa a través de algo más que lapuerta y el patio. Los guardias hablaban en tonos bruscos, sin mostrar el asco yel miedo que yo sentía. Eran como máquinas. Uno de ellos, la única mujer delgrupo, se arrodilló cerca de Arthur Schoenberg. Yo estaba intrigada por que lasmujeres guardianas son muy escasas.Oí que Dimitri la llamaba Tamara, y parecía tener unos 25 años. Su pelo negroapenas le llegaba a los hombros, como era normal en todas las mujeresguardianas. Mientras examinaba el rostro del guardián muerto, la tristeza invadiósus ojos.- ¡Oh, Arthur! - dijo 17
  18. 18. Maris_GlzComo Dimitri, ella podía transmitir muchas cosas en tan sólo unas pocaspalabras.- Nunca pensé que vería este día. Él fue mi mentor - Con otro suspiro, Tamara selevantó.La expresión de su cara volvió cambio de nuevo, como si el tipo que la habíaentrenado no se encontrase muerto delante de ella. No podía creerlo. Fue sumentor. ¿Como podía mantener este tipo de control? Durante medio segundo, meimaginé a Dimitri muerto en el suelo en lugar de él. No. Yo nunca podríamantener la calma en su lugar. Yo habría enloquecido. Habría gritado y pateadocosas. Habría golpeado a cualquiera que me dijese que todo estaría bien.Afortunadamente, no creía que nadie pudiese tumbar a Dimitri. Lo había vistomatar a un Strigoi sin siquiera sudar. Era invencible.Totalmente poderoso. Un dios. Por supuesto, también lo había sido ArthurSchoenberg.- ¿Cómo lo han hecho? - Dije de repente.Seis pares de ojos se fjaron en mí. Esperaba una mirada de desaprobación deDimitri, por mi interrupción, pero el parecía curioso.- ¿Cómo lo han matado?Tamara se encogió un poco de hombros, su rostro todavía tranquilo.-De la misma manera que mataron a todos los demás. Es mortal, al igual que elresto de nosotros.- Sí, pero el es... ya sabes. Arthur Schoenberg.- Dínoslo tu, Rose - dijo Dimitri - Has visto la casa. Cuéntanos como lo lograron.Cuando todos ellos me miraron, me di cuenta de que tal vez, después de todo, ibaa hacer la prueba. Pensé en todo lo que sabía y había visto, tragué, tratando dedescubrir cómo lo imposible se había convertido en posible.- Hay cuatro puntos de entrada, lo que signifca por lo menos 4 Strigoi. Habíasiete Moroi...La familia que vivía aquí tenía invitados, lo que había hecho que la matanza 18
  19. 19. Maris_Glzfuese todavía mayor. Tres de las víctimas eran niños- ... y tres guardianes. Muchas muertes. Cuatro Strigoi no podrían haberlohecho. Seis probablemente si, si fueron por los guardianes primero y los pillarondesprevenidos. La familia estaría realmente asustada para luchar.- ¿Y cómo pillaron a los guardias desprevenidos? - incitó Dimitri.Dudé. A los guardianes, como regla general, nunca se los pillaba desprevenidos.- Porque rompieron las custodias. En una casa sin custodias, probablementehubiese un guardián caminando por el jardín de noche. Pero aquí, ellos no lohicieron.Esperé por la próxima pregunta obvia, por la de cómo se habían roto lascustodias. Pero Dimitri no preguntó. No era necesario. Todos lo sabíamos. Todo elmundo había visto la estaca.Otra vez, un escalofrío recorrió mi columna vertebral. Humanos que trabajabancon Strigoi, un gran grupo de Strigoi.Dimitri simplemente cabeceó como una señal de aprobación, y el grupo continuóanalizando la escena.Cuando llegamos el cuarto de baño, traté de no mirar. Ya lo había visto antes conDimitri y no tenía ninguna intención de repetir la experiencia.Había un hombre muerto, y su sangre seca contrastaba contra los azulejosblancos. Además, esta habitación estaba en el interior, no hacia tanto frío comoen el patio. El cuerpo no se había conservado tan bien. Aún no olía mal,exactamente, pero tampoco tenía buen olor.Pero cuando empecé a girarme para salir, vi algo de color rojo, de hecho, era deun color marrón, en el espejo. No lo había notado antes, porque el resto de laescena había llamado mi atención. Había palabras en el espejo, hechas consangre. Pobres, pobres Badicas. Quedaban tan pocos. Una familia real casi destruida. Otros les seguirán.Tamara gruñó enfadada y se alejó del espejo, estudiando otros detalles en elcuarto de baño.Mientras salíamos del baño, esas palabras se repetían en mi mente. Una familia 19
  20. 20. Maris_Glzreal casi destruida. Otros les seguirán.Los Badicas, eran una familia real pequeña, esto era cierto. Pero los que habíansido asesinados aquí no eran los únicos que quedaban. Probablemente todavíaquedaban unos 200. Esto no era una familia tan numerosa como, por ejemplo, laIvashkovs. Esa familia real, en particular, era enorme y estaba muy extendida.Quedaban, sin embargo, mucho más Badicas que algunos de las otras familiasreales. Como los Dragomirs.Lissa era la única que quedaba. Si los Strigoi querían destruir el linaje defamilias reales, no tenía nada mejor que ir detrás de ella. La sangre Moroi lesdaba poder a los Strigoi, entonces entendía que ellos lo deseasen.Supuse que ir específcamente detrás de las familias reales era simplementeparte de su naturaleza cruel y sádica. Era irónico que los Strigoi quisiesendestruir la comunidad Moroi, ya que muchos de ellos habían sido parte de ella.El espejo y la advertencia me consumieron durante el resto del tiempo queestuvimos en la casa, y mi conmoción y miedo se convirtieron en rabia. ¿Cómopodían hacer eso? ¿Como una criatura podía ser tan maléfca y retorcida parahacerle esto a toda una familia que quisiesen barrer un linaje real entero?¿Como podrían hacer eso cuando antes habían sido como Lissa y yo?.Al pensar en Lissa - pensar en la intención de los Strigoi de destruir también ensu familia se removió una rabia oscura dentro mí. La intensidad de esa emocióncasi me derrumbó. Era algo oscuro y podrido, y cada vez iba en aumento. Unatormenta a punto de desatarse. Y de repente quería rasgar en pedazos con mispropias manos cada Strigoi que se pusiese a mi alcance.Cuando fnalmente entré en el coche para regresar a San Vladimir con Dimitri,cerré la puerta con tanta fuerza que me sorprendió que no se cayese.Dimitri me miró sorprendido.- ¿Qué sucede?- ¿Hablas en serio? - Exclamé, incrédula.- ¿Cómo puedes preguntarme eso? Estabas allí. Lo has visto.- Lo vi - estuvo de acuerdo - Pero no lo pago con el coche.Me puse el cinturón y fruncí el ceño.- Los odio. Los odio a todos Ojala hubiesen estado allí. ¡Les hubiera arrancadolas gargantas! 20
  21. 21. Maris_GlzCasi estaba gritando. Dimitri me miraba, su rostro tranquilo, pero estabaclaramente impresionado con mi explosión.- ¿De veras crees que pasaría eso? – preguntó - ¿Crees que podrías haber sidomejor que Artur Schoenberg, después de haber visto lo que los Strigoi hicieronallí? ¿Después de ver lo que Natalie hizo contigo?Vacilé. Había luchado brevemente con la prima de Lissa, Natalie, cuando seconvirtió en una Strigoi, antes de que Dimitri apareciese y me salvase el pellejo.Incluso con una Strigoi recién convertida débil y descoordinada ella literalmenteme había lanzado por el pasillo.Cerré los ojos y respiré profundamente. De repente, me sentí estúpida. Habíavisto lo que un Strigoi podía hacer. Si salía corriendo impetuosamente y tratabade hacerme la heroína probablemente el resultado seria la muerte.Todavía estaba en fase de preparación para ser una guardiana, aún tenía muchoque aprender y ninguna niña de diecisiete años podría vencer a seis Strigoi.Abrí mis ojos.- Lo siento - le dije, al recuperar el control de mi misma.La cólera que había explotado dentro de mí había desaparecido. No sabía dedonde había venido. Yo era muy irascible y actuaba impulsivamente, pero esohabía sido intenso y malo incluso para mí. Extraño.- No pasa nada - dijo Dimitri.Se inclinó y puso su mano encima de la mía durante unos segundos. Luego laretiró y arrancó el coche.- Fue un día largo. Para todos nosotros.Cuando regresamos a la Academia de San Vladimir, cerca de la medianoche, yatodos sabían acerca de la masacre. El día de escuela de los vampiros acababa determinar, y yo no había dormido en 24 horas. Mis ojos estaban nublados yperezosos, y Dimitri me ordenó ir a mi dormitorio y dormir un poco. Él, porsupuesto, parecía alerta y listo para cualquier cosa. A veces yo pensabaque el no dormía. Se acercó a otros guardianes para hablar del ataque, despuésde que le hubiese prometido que me iría directa a la cama.En cambio, fui a la biblioteca una vez que no me podía ver. Necesitaba ver Lissa,nuestra conexión me decía que ella estaba allí. 21
  22. 22. Maris_GlzEstaba oscuro como la boca de un lobo mientras iba por el corredor de piedraque comunicaba mi dormitorio con el edifcio principal de la escuela secundaria.La nieve cubría completamente la hierba, pero el pavimento había sido limpiado afondo de todo el hielo y la nieve. Lo que me recordó la descuidada casa delos Badicas.El edifcio principal era grande y tenía un aspecto gótico, mas apropiada parauna película medieval que para un instituto. Dentro, el aire de misterio y dehistoria antigua llenaba todo el edifcio: paredes de piedra y cuadros antiguosluchaban contra los ordenadores y las luces fuorescentes. La tecnología modernase había abierto un hueco, pero nunca dominaría.Después de pasar por la puerta electrónica de la biblioteca, me dirigíinmediatamente a una de las esquinas en donde estaban guardados los libros degeografía y de viajes. Por supuesto, encontré a Lissa sentada en el suelo,apoyada contra un estante.- Hey - dijo, mirando por encima del libro abierto sobre una de sus rodillas.Se apartó algunos mechones de pelo de delante de su cara.Su novio, Christian, estaba en el suelo cerca de ella, con la cabeza en su otrarodilla. Me saludó con un movimiento de cabeza. Teniendo en cuenta elantagonismo que a veces aparecía entre nosotros, era como darme un abrazo. Apesar de su pequeña sonrisa, yo podía sentir la tensión y el miedo en ella; puesfuía a través de la conexión.- Ya lo sabes - le dije, sentándome con las piernas cruzadas.Su sonrisa desapareció y los sentimientos de miedo y ansiedad aumentaron. Megustaba nuestra conexión por que me permitía protegerla mejor, pero ahoramismo no necesitaba que mis propios sentimientos confictivos aumentasen alsentir los suyos.- Es horrible - dijo estremeciéndose.Christian entrelazó su mano con la de ella y le dio un pequeño apretón. Ellaapretó de vuelta. Estos dos eran tan empalagosos y tan dulces que sentía lanecesidad de cepillarme los dientes siempre que estaba con ellos.- Están diciendo... dicen que había seis o siete Strigoi. Y humanos que lesayudaron a romper las custodias.Apoyé mi espalada contra una estantería. Las noticias realmente viajaban rápido.De repente, me sentía mareada. 22
  23. 23. Maris_Glz- Sí- ¿En serio? - preguntó Christian -Pensé que eran sólo un montón de paranoias.- No... - me di cuenta de que nadie sabía en donde había estado - Yo... Yo estuveallí.Los ojos de Lissa se agrandaron, la conmoción cruzó su rostro. Incluso Christian,el representante de los "sabihondos", parecía sombrío. Si no fuera por el horrorque todos sentíamos, me hubiera alegrado de pillarlo con la guardia baja.- Estás bromeando - dijo, con voz incierta.- Pensé que estabas haciendo tu test califcativo... - Las palabras de Lissamurieron.- Debería - le dije - fue el tipo de cosa “en el lugar y en la hora equivocada”. Elguardián que me iba a hacer la prueba vivía allí. Dimitri y yo entramos, y...No pude terminar. Imágenes de sangre y de muerte que habían llenado la casade los Badica aparecieron de nuevo en mi mente. Tanto el rostro de Lissa comonuestra conexión se llenaron de preocupación.- Rose, ¿estás bien? - Ella preguntó suavemente.Lissa era mi mejor amiga, pero no quería que supiese cuan aterrada y molestame había dejado la masacre. Quería ser valiente.- Genial - dije, entre dientes.- ¿Cómo paso? - preguntó Christian.Su voz estaba llena de curiosidad, pero también había algo de culpa, él sabíaque estaba mal querer saber acerca de algo tan horrible. Pero no pudo dejar depreguntar. La falta de control era algo que teníamos en común.- Fue... - Negué con la cabeza - No quiero hablar de eso.Christian comenzó a protestar y, a continuación, Lissa puso su mano en sucabeza. El gesto de censura lo silenció. Hubo un momento de torpeza entrenosotros. Al leer la mente Lissa, sentí que ella buscaba desesperadamente un 23
  24. 24. Maris_Glzcambio de tema.- Dicen que lo sucedido va a estropear nuestras visitas de Navidad - dijo despuésde algunos segundos - La tía de Christian va a venir, pero la mayoría de la genteno quiere viajar, y quiere que sus hijos están a salvo aquí. Estánaterrados con el grupo de Strigoi.No había pensado las consecuencias de un ataque como este. Apenas faltabanunas semanas para Navidad. Normalmente había una gran cantidad de viajes enel mundo Moroi en esta época del año. Los estudiantes se iban a casa a visitar asus padres, o los padres se venían al campus para visitar a sus hijos.- Esto va a mantener a muchas familias separadas - murmuré.- Y obstaculizar las reuniones de la realeza - dijo Christian. Su breve seriedaddesaparecido; había regresado a lo sarcástico. - Ya sabes cómo son en estaépoca del año, siempre compitiendo para dar la mayor festa. No saben qué hacer.No podía creerlo. Mi vida se basaba en luchar, pero los Moroi tenían sus propiasluchas internas, en particular la nobleza y realeza.Libran sus propias batallas con palabras y alianzas políticas, y honestamente,prefero la forma más directa de golpes y patadas. Lissa y Christian, enparticular, tenían que navegar en aguas turbulentas. Ambos eran de familiasreales, lo que signifca que tenían una gran cantidad de atención, dentro y fuerade la Academia.La cosa era peor para ellos que para la mayoría de los Moroi de la realeza. Lafamilia de Christian vivía bajo la sombra de sus padres. Ellos se había convertidoen Strigoi por propia elección, abandonado su magia y su moralidad paraconvertirse en inmortales y subsistir a base de otros. Sus padres ahora estabanmuertos, pero esto no impedía que las personas desconfasen de él. Parecíanpensar que él se convertiría en un Strigoi en cualquier momento y se llevaría atodos los demás con él. Su rudeza y el sentido de humor negro no le ayudaban.La atención sobre Lissa venia del hecho de que es la última de su familia. Ningúnotro Moroi tenía sufciente sangre Dragomir como para recibir el nombre. Sufuturo marido, probablemente tendría sufcientes familiares como paraasegurarse que sus hijos fuesen Dragomirs, pero por ahora, ser la única, haciade ella toda una celebridad.Pensar en eso me recordó de repente el aviso del espejo. Mis náuseasaumentaron. Aquella rabia y desesperación reaparecieron, pero las envié lejoscon una broma. 24
  25. 25. Maris_Glz- Deberían tratar de resolver sus problemas como hacemos nosotros. Una peleapodría ser algo buena para la realeza.Lissa y Christian rieron. Él miró Lissa con una sonrisa tonta, mostrando suscolmillos.- ¿Qué te parece? Creo que te ganaría si nos peleásemos.- Ya te gustaría - lo provocó. Sus sentimientos de preocupación desaparecieron.- Si me gustaría - dijo mientras la miraba.Había una intensa nota sensual en su voz que hizo que su corazón latiesedescontrolado. Cierta envidia me invadió. Ella y yo habíamos sido amigas de porvida. Podía leer su mente. Pero el hecho era el siguiente: Christian es una granparte de su mundo ahora, y tenía un papel que yo nunca tendría, así como elnunca sería parte de la conexión que existía entre ella y yo. Nosotros dos mediolo aceptamos, pero no nos gustaba el hecho de que tuviésemos que dividir suatención, y de vez en cuando parecía que la tregua que habíamos hecho por elbien de ella, desaparecía. Lissa colocó su mano en su mejilla.- Compórtate.- Yo me comporto - le dijo a ella, su voz todavía un poco ronca - A veces. Sinembargo, a veces no quieres que yo...Suspirando, me levanté. - Genial. Voy a dejar solos ahora.Lissa parpadeó y arrastró su mirada lejos de Christian, de repente parecíaavergonzada.- Lo siento - murmuró ella.Se puso colorada. Al ser pálida como los demás Moroi, esto hizo que ella se viesemás hermosa. No es que necesitase mucha ayuda en eso.- No tienes que ir...- No, todo está bien. Estoy agotada – le aseguré a ella. Christian no parecía muypreocupado por mi marcha - Hablamos mañana. 25
  26. 26. Maris_GlzEmpecé a irme, pero Lissa me llamó.- ¿Rose?... ¿Seguro que estás bien? Después de todo lo que pasó?La miré a sus ojos color verde jade. Su preocupación era tan fuerte y profundaque sentí una punzada en mi pecho. Podría ser la persona más cercana a ellaque cualquier otra en el mundo, pero no quería que se preocupase por mí.Era mi trabajo mantenerla a salvo. Ella no debería preocuparse por mí, enparticular si los Strigoi habían decidido hacer una lista negra de las familiasreales. La dirigí una sonrisa descarada.- Estoy bien. No hay de qué preocuparse a menos que vosotros dos empecéis aquitaros la ropa antes de que me vaya.- Entonces es mejor que te vayas - dijo Christian.Ella le dio un codazo y yo puse los ojos en blanco.- Buenas noches - les dije.Así que me di la vuelta, mi sonrisa desapareció. Me dirigí a mi habitación con elcorazón desgarrado, esperando no soñar está noche con los Badicas. 26
  27. 27. Maris_GlzCapítulo 3El pasillo de mi dormitorio estaba lleno cuando corrí a toda velocidad alentrenamiento de antes de las clases. La conmoción no me sorprendió. Un buensueño había ido muy lejos a perseguir las imágenes de la noche anterior, perosabía que ni yo ni mis compañeros olvidaríamos fácilmente lo que había ocurridoen las afueras de Billings.Y sin embargo, como he estudiado las caras y otros grupos de principiantes, medi cuenta de algo raro. El miedo y la tensión de ayer seguían allí, sin duda, perotambién había algo nuevo: emoción. Un par de novatos estaban prácticamentechillando de alegría mientras hablaban en silenciosos susurros. Cerca de allí, ungrupo de chicos de mi misma edad gesticulaban violentamente y tenían carasentusiasmadas y sonrientes.Me estaba perdiendo algo allí … a no ser que todo lo que sucedió ayer fuera unsueño. Necesite de todo mi autocontrol para no ir a preguntarle a alguien queestaba sucediendo. Si me retrasaba, llegaría tarde al entrenamiento. Aunque lacuriosidad me estaba matando. ¿Habían encontrado o habían matado a los Strigoiy a los humanos? Sin duda sería una buena noticia, pero algo me decía que eseno era el caso. Empujando las puertas para abrirlas, me lamente de tener queesperar hasta el desayuno para averiguarlo.- Hathaway, no huyas - me llamó una voz monótona.Eche un vistazo detrás mío y hice una mueca. Mason Ashford, otro principiante ybuen amigo mío, empezó a andar a mi lado.- ¿Que eres, doce? – Le pregunté, continuando andando hacia el gimnasio.- Casi - dijo - Ayer eche de menos tu rostro sonriente. ¿Dónde estabas?Al parecer, mi presencia en la casa de los Badica aun no había sido revelada. Noes que fuera un secreto o algo así, pero yo no quería discutir los detallessangrientos.– Tenía cosas que entrenar con Dimitri.- Dios - murmuro Mason - Ese tipo siempre esta trabajando contigo ¿No se dacuenta de que nos esta privando a los demás de tu belleza y encanto?- ¿Cara sonriente? ¿Belleza y encanto? ¿No será que estas un poco espeso esta 27
  28. 28. Maris_Glzmañana? – me reí.- Oye, estoy diciendo las cosas como son. En realidad, tienes suerte de tener aalguien tan suave y brillante como yo haciendo toda está gran atención para ti.Seguí sonriendo. Mason siempre coqueteo mucho, y le gustaba coquetear conmigoen particular. En parte era sólo porque yo era buena en eso y le gustabacoquetearme. Pero se que sus sentimientos hacía mí son algo más que deamistad, y yo todavía estaba decidiendo cómo sentirme acerca de eso. El y yotenemos el mismo ridículo sentido del humor y frecuentemente llamábamos laatención en la clase y entre amigos.Tenía unos magnífcos ojos azules y un desordenado pelo rojo que parecía quenunca se hubiera acostado. Era lindo.Pero salir con alguien nuevo iba a ser un poco difícil cuando todavía pensaba enel tiempo que estuve medio desnuda en la cama con Dimitri.- Suave y brillante. ¿No? - Sacudí mi cabeza –No creo que me des muchaatención mientras tengas un ego tan grande. Necesitas que alguien te golpee unpoco.- ¿A si? - preguntó -Bueno, puedes probar lo mejor de ti en las pistas.Dejé de caminar -¿El qué?- Las pistas- Inclina la cabeza. – Tu sabes, el viaje de esquí.- ¿Qué viaje de esquí? - Me parece que faltaba algo serio aquí.- ¿Dónde has estado esta mañana? - me pregunto mirándome como si yoestuviera loca.- En la cama! Me levante solamente, como, hace cinco minutos. Ahora empieza desde el principio y cuéntame de que estas hablando - Temblé por la falta demovimiento. – Y vamos a seguir andando.- A si que, ¿sabes todo el mundo tiene miedo de que sus hijos vuelvan a casapor Navidad? Bueno, pues hay un albergue de esquí enorme en Idaho que seutiliza exclusivamente para la realeza y Morois ricos. Los dueños lo vana abrirpara los alumnos de la Academia y sus familias, y cualquier otro Moroi que deseeir. Con toda está gente, van a haber un tonelada de guardianespara protegerlo, así que estaremos totalmente seguros.-No puedes estar diciéndolo en serio- le dije. 28
  29. 29. Maris_GlzLlegamos al gimnasio i entramos en el frio. Mason asintió con impaciencia. – Esverdad. Se supone que el lugar es increíble.- Él me dio esa sonrisa que siemprehacia que la mía volviera.–Vamos a vivir como unos príncipes, Rose. Al menos durante una semana o algoasí. Saldremos un día después de Navidad.Me pare allí, entusiasmada y sorprendida. Yo no lo había visto así. Realmente erauna idea brillante, que permitía reunir a las familias con una buena seguridad.¡Un punto de reunión! Una albergue real de esquí. Yo esperaba pasar la mayoríade mis vacaciones matando el tiempo y mirando la TV con Lissa y Christian. Ahoraiba estar en un alojamiento de cinco estrellas. Cenas de langosta. Masajes.Guapos instructores de esquí...El entusiasmo de Mason era contagioso. Podía sentirlo crecer en mi, y luego derepente, se paro.Estudiando mi cara, vio el cambio en seguida.-¿Qué tiene de malo? Es genial-Lo es- admití – Y se porque todo el mundo esta tan entusiasmado, pero la razónpor la cual vamos a ir a este lugar de lujo es porque, bueno, porque la gentemurió. ¿Quiero decir, no parece raro todo esto?Mason disminuyo un poco su expresión de alegría– Sí, pero nosotros estamos vivos, Rose. No podemos dejar de vivir porque otraspersonas estén muertas. Y tenemos que asegurarnos que un mayor numero depersonas no mueran. Por eso ese lugar es una gran idea. Es seguro.Sus ojos eran tormentosos.- Dios, no puedo esperar a que estemos fuera de aquí, en el campo. Después deescuchar lo que paso, sólo quiero ir a romper alguno Strigoi. Me gustaría poderir ¿sabes? No hay ninguna razón. Ellos podrían utilizar ayuda adicional, ysabemos todo lo que necesitamos saber para…La furia de su voz me recordó a mi explosión de ayer, a pesar de que yo habíareaccionado más que él. Sus ganas de actuar era impetuosas e ingenuas,mientras que la mías habían nacido de algo extraño, oscuro e irracional que yoaun no entiendo. Cuando no respondí, Mason me miro perplejo. 29
  30. 30. Maris_Glz-¿No quieres?-No se Mason - Yo miraba hacia el suelo evitando sus ojos y estudiando la puntade mis zapatos. –Quiero decir, no quiero que haya Strigois por allí, matando a lagente. Y quiero evitar que ocurra… pero, bueno, ni siquiera estamos cerca deestar preparados. He visto lo que pueden hacer yo no se. Apresurarse no sería larespuesta.Sacudí la cabeza pareciendo reservada. Que pena. Sonaba tan lógica ycautelosa. Sonaba como Dimitri.-No es importante, ya que no va a pasar nada de todos modos. Supongo que debeser solo el entusiasmo del viaje, ¿eh?El humor de Mason cambio rápidamente, y se volvió una vez más tolerante.– Sí. Y tu harías mejor de tratar de recordar como has de esquiar, porque teestoy retando a que me golpees el ego. Que no va a suceder.Sonreí otra vez.– Chico, seguro que va a ser muy triste cuando te haga llorar. Ya me estoysintiendo culpable.Abrió la boca. Sin duda, para darme alguna elegante respuesta, y a continuación,su mirada capturo algo, o más bien a alguien detrás de mí.Me volví i vi la alta fgura de Dimitri acercándose desde el otro lado del gimnasio.Me hizo una reverencia de galante.- Su señor y amo. Te veo después Hathway. Empieza a planear tus estrategias deesquí.Abrió la puerta y desapareció en la oscuridad. Me di la vuelta y me uní aDimitri.Al igual que otros dhampirs novatos, pasé la mitad de mi día escolar en unaforma o otra, preparándome, ya sea física o aprendiendo sobre la lucha contralos Strigoi y la manera de defenderse contra ellos. Los novatos también hacíanprácticas a veces después de la escuela.Yo sin embargo, me encontraba en una situación única.Aunque hice una pausa de mi decisión de irme lejos de St. Vladimir. Victor 30
  31. 31. Maris_GlzDashkov había representado una gran amenaza para Lissa. Por eso nuestroampliado tiempo de vacaciones había vuelto con consecuencias. Estar fueradurante dos años me había atrasado en mis clases de guardián, por lo tanto, laescuela había declarado que tenía que ir a más practicas antes y despuésde la escuela, con Dimitri.Poco sabían ellos que también me estaban dando lecciones para evitar lastentaciones. Pero dejando mis tentaciones de lado, yo era una alumna rápida, ycon su ayuda casi había atrapado hasta los seniors.Puesto que no llevaba puesto su abrigo, yo sabía que íbamos a trabajar a dentrohoy, que fue una muy buena noticia. Fuera te congelabas. Sin embargo, lafelicidad que sentí no fue nada comparado con lo que sentí cuando vi que eraexactamente lo que él había preparado en la sala de entrenamiento.Había una serie de maniquíes repartidos en los extremos de las paredes,maniquíes que parecían asombrosamente reales. No paja rellenando una bolsa.Había hombres y mujeres, con ropa de calle, con piel de goma y distintos coloresde pelo y ojos. Tenían expresiones que iban des de miedo, feliz a enfadado. Yahabía trabajado con estos maniquíes en otros entrenamientos, para darle patadasy puñetazos. Pero nuca trabaje con lo que sostenía Dimitri: Una estaca de plata.- Cool - respiré.Era idéntica a la que había encontrado en la casa de los Badica. Tenía unaempuñadura en la parte inferior, casi como una empuñadura en la que el ladosobresalía un poco. Allí fue donde su semejanza con una daga se terminó. Enlugar de una hoja plana, la estaca tenía espesor, con un cuerpo redondeado quese reducía en un punto, algo así como un pica hielo. Toda ella era un pocomás corta que mi antebrazo.Dimitri se inclino casualmente contra la pared, en una postura fácil que siemprele quedaba notablemente bien. Con una mano lanzo la estaca al aire, que girodando un par de volteretas y luego bajó. Él la cogió por la empuñadura primero.- Por favor, dime que hoy voy a aprender esto - le dije.La diversión destellaba en las profundidades de sus ojos oscuros. Creo que éldebía de pasar momentos duros al tener que guardar una cara seria a míalrededor a veces.- Vas a tener suerte si te dejo sostenerla hoy - él dijo.Con un movimiento volvió a tirar la estaca en el aire. Mis ojos lo siguieronansiosamente. Empecé a decir que ya había sostenido una ya, pero sabía por la 31
  32. 32. Maris_Glzlínea de la lógica que no conseguiría llegar a ningún sitio.En su lugar, arrojó mi mochila al suelo, tiro mi abrigo al suelo y me crucé debrazos expectante. Llevaba unos pantalones anchos atados a la cintura y un topcon capucha encima.Arrastre mi pelo oscuro brutalmente para hacerme una cola de caballo. Estabalista para cualquier cosa.-¿Quieres que te diga como funcionan y porque debería siempre ser cautelosa asu alrededor? - le dije.Dimitri que giraba la estaca la detuvo y me miraba asombrado.- Vamos - me reí – ¿No crees que se como trabajas ahora? Hemos estadohaciendo esto durante casi tres meses. Siempre me haces hablar de la seguridady la responsabilidad antes de dejarme hacer algo divertido.-Ya veo - dijo – Bueno, creo que lo tienes todo planeado. Así que puedes seguircon la clase. Voy a esperar aquí hasta que me necesites de nuevo.Él guardó la estaca envolviéndola en un protector de cuero que colgaba de sucinturón y después se apoyo cómodamente contra la pared, poniendo las manosen los bolsillos. Espere, pensando que bromeaba, pero cuando no dijo nada, me dicuenta de lo que signifcaban sus palabras.- La plata siempre tiene potentes efectos sobre las criaturas mágicas, quepueden ayudar o dañarlos si le pones sufciente poder. Las estacas son basesrealmente duras porque cogen a cuatro Morois distintos para hacerlas, y utilizancada uno del los cuatro elementos para forjarla - Fruncí el ceño, viendo algo derepente - Bueno, excepto el espíritu. Por lo tanto, se alimentan de la magia y sonlas únicas armas, aparte de la decapitación, que pueden hacerle daño a unStrigoi , pero para matarles, se debe de clavar a través del corazón.- ¿Te haría daño?Sacudí mi cabeza.- No, quiero decir, bueno, sí, si me la clavaras en el corazón me dañaría, pero nocomo le dañaría a un Moroi. Si les arañara con la estaca, les golpearía muy dura,pero no tan fuerte como le afectaría a un Strigoi. Y no les dolería a loshumanos, ya sea…Me pare un momento y mire distraídamente la ventana detrás de Dimitri. Lahelada cubría el cristal, patrones cristalinos chispeaban, pero apenas lo noté. 32
  33. 33. Maris_GlzMencionar los humanos y las estacas me había trasportado de nuevo a la casade los Badica. La sangre y la muerte destellaba en mis pensamientos.Viendo a Dimitri mirarme, sacudí las memorias y seguí con la lección. Dimitri detanto en tanto asistía con la cabeza o me hacía una pregunta para aclararalguna cosa. Cuando el tiempo se termino, me quede esperando que él me dijeraque había acabado y que podría empezar la carnicería de los maniquíes.En cambio, espero hasta casi diez minutos antes de que fnalizara nuestra claseantes de conducirme hasta uno con el pelo rubio y perilla. Dimitri sacó la estacapero no me la dio.- ¿Dónde lo vas a poner? - me preguntó- En el corazón - Le respondí irritada –Ya te dije eso como unas cien veces -¿Puedo tenerla ahora?El se permitió una sonrisa. - ¿Dónde está el corazón?Le di un mirada de lo estas diciendo en serio. Él simplemente se encogió dehombros. Con mucho énfasis señale el lado izquierdo del pecho del maniquí.Dimitri sacudió la cabeza.- Allí no está el corazón - me dijo- ¡Claro que está! La gente pone su mano sobre el corazón al decir un juramentoa la Bandera o al cantar el himno nacional.Él siguió mirándome de manera expectante. Me volví de nuevo al maniquíestudiándolo. En la parte trasera de mi cerebro me acorde del aprendizaje de laRCP y en donde tuvimos que poner nuestras manos. Golpeé ligeramente el centrodel pecho del maniquí.- ¿Es aquí?El arqueó la ceja. Normalmente pensaba que era algo genial. Hoy me molestaba.- No sé – dijo -¿Es?- Es lo que te estoy preguntando.- No deberías de tener que preguntármelo; ¿No tomasteis todos fsiología?- Sí. El año pasado. Me encontraba de “vacaciones” ¿recuerdas? 33
  34. 34. Maris_GlzSeñale la estaca que destellaba.–¿Puedo cogerla ahora?Le da la vuelta de nuevo, haciendo un fash de luz, y desapareció en la vaina.- Quiero que me digas dónde está el corazón en la próxima clase; exactamentedonde. Y también quiero saber cual es el camino para llegar a él.Le di mi más feroz mirada, que a juzgar por su expresión, no debe haber sidonada feroz. Nueve de cada diez veces pensé que Dimitri era la cosa más sexysobre la tierra. Luego, habían momentos como este…Me dirigía la primera clase, una clase de combate, de mal humor. No me gustabaparecer una incompetente delante de Dimitri, y realmente, realmente deseé usaruna estaca. Por lo tanto, en clase saque mis molestias a cualquiera que pudieradarle un puñetazo o pegarle una patada. Al fnal de la clase, nadiequería luchar conmigo. Golpeé accidentalmente a Meredith, una de las pocaschicas que había en mi clase, tan fuerte que ella pensaba que le habíaatravesado su espinilla de lleno. Ella iba a tener un feo moratón y esperomirándome como si lo hubiera hecho a propósito. Me disculpé inútilmente.Luego, Mason me encontró de nuevo.- Oh, hombre- él dijo estudiando mi cara. - ¿Quién te ha molestado?De inmediato empecé a contarle lo de la estaca de plata y el corazón. Para midisgusto, se rió.- ¿Cómo no sabes dónde está el corazón? Sobretodo teniendo en cuenta cuantosmuchos de ellos has roto?Le di la misma mirada feroz que le di a Dimitri. Esta vez funciono. La cara deMason palideció.- Belikov es un enfermo, un hombre malvado que debería ser arrojado a un pozode víboras rabiosas por la gran ofensa que ha cometido en tu contra estamañana.- Gracias - le dije - ¿Pueden las víboras ser rabiosas?-No veo porque no, todo puede ser. Yo creo - Me aguanto la puerta para mí -Aunque, los gansos canadienses podrían ser peor que las víboras. 34
  35. 35. Maris_GlzLe di una mirada de soslayo – ¿Los gansos canadienses son más mortíferos quelas víboras?-¿Alguna vez has intentado alimentar a esos pequeños bastardos? - me preguntó,procurando seriedad –Son viciosos. Lo que obtienes lanzándolo a las víboras,muere rápidamente. ¿Pero los gansos? Tienes para días. Más sufrimiento.- Wow. No se si tengo que estar impresionada o asustada de que hayas pensadotodo esto - Comente.- Sólo trato de encontrar formas creativas de vengar tu honor, eso es todo.- Tu nunca has sido un tipo creativo, Mase-Estábamos justo fuera nuestra segunda clase. Mason seguía teniendo laexpresión de luz de broma, pero había un sugestiva nota en su voz cuando hablode nuevo.– Rose, cuando estoy cerca de ti, pienso en toda clase de cosas creativas parahacer.Todavía estaba riendo sobre las víboras y me pare bruscamente, mirándolo consorpresa. Siempre pensé que Mason era lindo, pero con esa seriedad, la miradahumeaba en sus ojos, repentinamente se me ocurrió por primera vez que enrealidad era un tipo sensual.- Oh, mira eso - se rió, notando lo mucho que me había cogido con la guardiabaja – Rose consigue quedarse sin habla. Ashford 1, Hathway 0.- Oye, no quiero hacerte llorar antes del viaje. No será divertido si ya te he rotoincluso antes de que lleguemos a las pistas.Se rió y entramos al aula. Era una clase teórica de guardianes, una quehacíamos en una clase real, no en un lugar de práctica sobre el terreno. Setrataba de un agradable descanso de todo el esfuerzo físico. Hoy, habían tresguardianes que estaban parados en frente y que no eran del regimiento de laescuela. Los padres y sus guardianes ya habían empezado a llegar a la escuelapara acompañar a sus hijos a la estación de esquí. Me pico la curiosidadinmediatamente.Uno de los invitados era un hombre que parecía que tenía un centenar de años,pero aun podía patear importantes culos. El otro tipo era aproximadamente de la 35
  36. 36. Maris_Glzedad de Dimitri. Tenía una piel profundamente bronceado y estaba losufcientemente bien trabajado para que algunas niñas de la clase parecían listapara desmayarse.El último guardián era una mujer. Su cabello castaño-rojizo y rizado eracautivador, y sus ojos marrones se perdieron en el pensamiento. Como he dicho,una gran cantidad de dhampir mujeres optan por tener hijos en lugar de seguirsu camino como guardianas. Dado que yo también era una de las pocas mujeresen esta profesión, siempre he estado muy contenta de cumplir con los demás,como Tamara.Sólo que esta no se trataba de Tamara. Está era alguien que conocía por muchosaños, alguien que lo acciono todo menos el orgullo y el entusiasmo. Por elcontrario sentí resentimiento. El resentimiento, la ira y la furia.La mujer de pie en frente de la clase.¡ERA MI MADRE! 36
  37. 37. Maris_GlzCapítulo 4No podía creerlo. Janine Hathway. Mi madre. Mi irreparablemente famosa ysorprendentemente ausente madre. Ella no era Arthur Schoenberg, pero teníauna reputación estelar en el mundo de los guardianes. No la había visto duranteaños, porque siempre estaba lejos en alguna misión descabellada. Y aún así...estaba aquí, en la Academia, en ese momento en frente de mí y ni si quiera sehabía molestado en decirme que venía. Eso es el amor materno.¿De todos modos, qué demonios estaba haciendo aquí? La respuesta vinorápidamente.Todos los Moroi que llegaron a la escuela tenían a sus guardianes en la ciudad.Mi madre protegía a un noble del clan Szelsky, y varios miembros de esa familiahabían llegado para las vacaciones.Era evidente que ella estaría con el. Me senté en mi silla y sentí algo dentro demí encogerse. Sabía que tenía que haberme visto entrar, pero su atención estabaen otra cosa. Ella vestía unos pantalones vaqueros y una camisa beige, y unachaqueta vaquera que tenía que ser lo más feo que yo había visto nunca. Consólo 1,50 m estaba escondida entre los demás guardianes, pero tenía unapresencia y una forma de estar parada que la hacían mas alta.Nuestro instructor, Stan, presentó a los invitados y explicó que ellos noscontarían experiencias de la vida real. Caminó por delante de la sala, sus cejaspobladas se levantaron mientras hablaba.- Sé que no es habitual – explicó - Los guardianes de los visitantes no suelentener tiempo para pasar por nuestras clases. Sin embargo, nuestros tresvisitantes, encontraron tiempo para venir hablar con nosotros debido a loocurrido recientemente...Hizo una pausa durante un momento, no hacía falta que nadie dijese a lo que serefería. El ataque contra los Badica. Carraspeó y comenzó de nuevo.- Debido a lo que ocurrió, pensamos que sería mejor que aprendieseis conaquellos que actualmente están haciendo el trabajo de campo.La clase se llenó de emoción. Escuchar historias, especialmente aquellas conmucha sangre y acción, es más interesante que examinar las teorías de loslibros. Al parecer, algunos de los guardianes del campus también pensaban igual.A menudo pasaban por nuestras clases, pero hoy había muchos más. Dimitriestaba al fondo entre ellos. 37
  38. 38. Maris_GlzEl hombre más mayor fue el primero. Comenzó su historia, yo la escuchéatentamente. Contó una historia en el que el más joven de la familia que élprotegía se había escapado por lugares públicos que los Strigoi tenían vigilados.- El sol estaba a punto de ponerse - dijo con una voz grave. Bajó sus manos acámara lenta, demostrándonos aparentemente como se ponía el sol - Sólo éramosdos y teníamos que tomar rápidamente una decisión sobre como proceder.Me incline más hacia delante, con los codos apoyados sobre la mesa.- Los guardianes a menudo trabajaban en parejas. Uno, el guardián de cerca, porlo general se queda cerca del protegido, mientras que el otro, el guardián deLejos, reconocía la zona. El guardián de lejos por lo general se mantenía encontacto visual con la familia, por lo que entendía el dilema. Al pensar en ello,decidí que si me encontrase en esa situación, yo haría que el guardián de cercallevase al resto de la familia a un lugar seguro, mientras el otro buscaba alchico. Hicimos que la familia se quedase dentro de un restaurante con micompañero, mientras yo buscaba por la zona - continuó el viejo guardián.Él extendió sus manos en un movimiento amplio, y yo me sentí orgullosa al haberpensado la respuesta correcta. La historia tuvo un fnal feliz, habían encontradoal chico y no habían visto a ningún Strigoi.El segundo hombre nos contó cómo se encontró por casualidad a un Strigoi queseguía a un Moroi.- Técnicamente, no estaba de servicio - dijo.Era muy guapo y una chica sentada cerca de mí lo miraba con ojos grandes yllenos de adoración.- Me encontraba visitando a un amigo y a la familia que el protegía. Cuando salíadel apartamento, vi a un Strigoi que acechaba entre las sombras. El no esperabaencontrar a un guardián allí. Rodeé el edifcio, me acerqué a él por detrás y...El tipo hizo un fuerte movimiento, de cómo lo estacó, de manera más dramáticaque los movimientos que había hecho el otro guardián. El cuentista hasta imitó elgeste de cómo había retorcido la estaca en el corazón del Strigoi.Y entonces le tocó a mi madre.Torcí el gesto incluso antes de que empezase a hablar, gesto que empeorécuando empezó a contar la historia. Lo juro, si no creyese en que era imposible 38
  39. 39. Maris_Glzque tuviese tanta imaginación, su elección de la ropa demostraba que realmenteno tenía imaginación, habría pensado que estaba mintiendo. Era más que unahistoria. Era un cuento épico, el tipo de cuento que hace que las películas ganenOscars.Habló sobre como su protegido, Lord Szelsky, y su esposa que habían ido a unbaile realizado por otra familia real. Varios Strigoi estaban al acecho. Mi madredescubrió uno, y lo estacó rápidamente, y entonces alertó a los demásguardianes. Con la ayuda de ellos, cazó a los otros Strigoi, atacándolos pordetrás y ella fue la responsable de sus muertes.- No fue fácil - explicó.En cualquier otro, ese comentario sonaría como si se estuviese jactando. En ellano. Tenía una forma de hablar, una forma efcaz de contar los hechos que nodejaba espacio para eso. Se había criado en Glasgow y de algunas de suspalabras aún tenían un acento escocés.- Había tres más en el perímetro. En aquel tiempo, era considerado algo extrañoque tantos trabajasen juntos. Ahora, esto no es precisamente verdad, teniendoen cuenta la masacre de los Badicas.Algunas personas se estremecieron ante la forma tan informal que tuvo alhablar del ataque. Una vez más, pude ver los cuerpos.- Teníamos que deshacernos de los restantes Strigoi los más rápido ysilenciosamente posible, para no advertir a los demás. Ahora bien, si cuentas conel elemento sorpresa a tu favor, la mejor manera de eliminar a un Strigoi esatacándolo por detrás, rompiéndole el cuello, y estacándolo. Romperle el cuellono lo matará, por supuesto, pero lo aturde y nos permite estacarlo antes de quepueda hacer cualquier ruido. Realmente la parte más difícil es el elementosorpresa, debido a que su audición es muy buena. Ya que soy más pequeña y másligera que la mayoría de los guardianes, me puedo mover muy silenciosamente.Así que acabé matando a dos de tres.Una vez más, usó ese tono “normal” mientras describía sus letales habilidades.Era molesto, más que si hubiera sido presuntuosa y hablase abiertamente de loincreíble que ella era. Mis compañeros de clase brillaban con admiración, estabanclaramente más interesados en la idea de romperle el cuello a un Strigoi que enanalizar las habilidades narrativas de mi madre.Continuó con la historia.Después de que ella y los otros guardias matasen a los Strigoi, descubrieron quedos Moroi habían sido secuestrados de la festa. Tal acto era inusual en los 39
  40. 40. Maris_GlzStrigoi. A veces guardaban a algún Moroi para merendárselo más tarde, y aveces Strigoi de rango inferior eran enviados por Strigoi más poderosos enbusca de presas. A pesar de todo, dos Moroi habían sido secuestrados, y susguardianes estaban heridos.- Naturalmente, no podíamos dejar a aquellos Moroi en las manos de los Strigoi- dijo – Los seguimos hasta el lugar en donde se escondían y encontramos quevarios de ellos vivían juntos. Estoy segura de que podéis comprender lo extrañoque es eso.Lo éramos. La maléfca y egoísta naturaleza de los Strigoi hacia que lucharanentre ellos con mucha facilidad para hacerse con las víctimas. Organizarse paraatacar cuando tenían el objetivo de obtener sangre en su mente era lo máximoque podían hacer. ¿Pero vivir juntos? No. Es casi imposible de imaginar.- Conseguimos liberar a los Moroi que se habían llevado, pero descubrimos quetenían a otros presos - dijo mi madre - No podíamos dejar que aquellos quehabíamos liberado regresasen solos, entonces decidimos que los guardias queestaban conmigo los escoltasen mientras yo me quedaba para luchar con losStrigoi que quedaban.Sí, claro, pensé. Mi madre valientemente luchó sola. A lo largo de lo sucedido, ellafue capturada pero logró escapar y rescatar a los presos. Al hacer eso, ella hizolo que debió de ser el ¿¿hat trick?? del siglo, matando a los Strigoi de las tresmaneras posibles: estacándolos, decapitándolos y prendiéndoles fuego.- Acababa de estacar a un Strigoi cuando dos mas me atacaron – explicó - Notuve tiempo de retirar mi estaca del otro cuando me asaltaron. Afortunadamente,tenía cerca una chimenea, y empujé a uno contra ella. El último me persiguió enel exterior hasta una vieja cabaña. Había un hacha dentro y la usé para cortarlela cabeza. Cogí un galón de gasolina y regresé a la casa. El que había empujadocontra la chimenea no se había quemado por completo, pero cuando eché lagasolina se quemó con rapidez.La clase estaba asustada mientras ella hablaba. Bocas se abrieron con sorpresa.La miraban con asombro. No se oía ningún ruido.Miré a mí alrededor, sintiendo como si todos se hubiesen parado en el tiempomenos yo. Parecía ser la única que no se había impresionado por su aterradorahistoria, y ver las expresiones de los demás me irritó. Cuando terminó, unadocena de manos se levantaron para hacerle preguntas, acerca de sus técnicas, sihabía tenido miedo, etc.Después de la décima pregunta, no pude soportarlo más. Levanté mi mano. Le 40
  41. 41. Maris_Glzllevó un tiempo verme y llamarme. Parecía un poco impresionada de verme en laclase. Me sentí afortunada de que me hubiese reconocido.- Por lo tanto, guardiana Hathaway – comencé - ¿Porque no comprobaron que ellugar era seguro?"Frunció el ceño. Creo que se había puesto en guardia en el momento en que mehabía llamado.- ¿Qué quieres decir?Me encogí de hombros y me incliné hacia atrás, tratando de parecer casual y darun aire de conversación.- No sé. Creo que tu y tus chicos la cagaron. ¿Porque no reconocieron primeroel lugar y se aseguraron de que no había ningún Strigoi antes de empezar? Creoque les habría ahorrado muchos problemas.Todos los ojos en la habitación se giraron hacia mí. Mi madre se quedó perplejamomentáneamente.- Si no hubiéramos pasado por todos esos" problemas " ahora habría 7 Strigoimas andando por mundo, y los otros Moroi capturados ahora estaríantransformados o muertos.- Ey, vale, entiendo que les salvasteis el pellejo y demás, pero regresando alprincipio. Quiero decir, esta es una clase de teoría, ¿verdad? Miré Stan, que me estaba lanzando una mirada furibunda. Él y yo teníamos unalarga y desagradable historia de confictos clase, y yo sospechaba que íbamos atener otro.- Por lo tanto, sólo quiero entender lo que salió mal al principio - Dije esomirándola.Mi madre tenía mucho mas autocontrol del que yo tenía. Si yo fuese ella, ya mehubiera acercado y le hubiese dado un paliza. Su rostro seguía perfectamente encalma, sin embargo, un poco de rigidez en la posición de sus labios me indicó quela estaba molestando.- No es tan simple - respondió ella - El lugar tenía una planta muy compleja. Laexaminamos inicialmente pero no encontramos nada. Creemos que los Strigoillegaron después de que la festa hubiera comenzado, o tal tenían habitaciones y 41
  42. 42. Maris_Glzpasajes ocultos que nosotros no conocíamos.El grupo lanzó algunos "ooh" y "ahh" por la idea de habitaciones ocultas, pero yono estaba impresionada.- Así que lo que estás diciendo es que o fallasteis en vuestra primeraexploración, o que ellos cruzaron la "seguridad" que estableciste durante lafesta. De todos modos, me parece que alguien metió la pata.La opresión de sus labios aumentó y su voz era más fría.- Lo hicimos lo mejor posible en una situación inusual. No puedo comprendercómo algunos de vosotros no sois capaces de entender los problemas que hedescrito, pero una vez que hayáis aprendido lo bastante más allá de la teoría,podréis ver lo diferente que es cuando de verdad estás protegiendo a alguien ysus vidas dependen de ti.- Sin lugar a dudas - Estuve de acuerdo - ¿Quién soy yo para cuestionar tusmétodos? Quiero decir, hiciste lo que fue necesario para tener más tatuajesmolnija, ¿verdad?- Srta. Hathaway - La profunda voz de Stan resonó en la habitación. - Porfavor, recoge tus cosas y sal de clase.Lo miré confusa.- ¿En serio? ¿Desde cuándo está mal hacer preguntas?- Tu actitud es lo que está mal - Señaló a la puerta - Vete.Un profundo silencio y más pesado que cuando mi madre había contado suhistoria cayó sobre todos. Hice todo lo posible para no encogerme ante los ojosde los guardianes y de los principiantes. Esta no era la primera vez que meexpulsaban de la clase de Stan.Tampoco era la primera vez que me expulsaban delante de Dimitri. Poniendo mímochila sobre mis hombros, crucé la corta distancia hasta la puerta, unadistancia que parecieron kilómetros, y me rehusé a hacer contacto visual con mimadre mientras pasaba.Unos 5 minutos antes de que la clase acabase, ella salió del aula y se dirigió adonde yo estaba sentada en el pasillo. Mirándome, puso las manos sobre sucadera, de aquella forma irritante que la hacia parecer más alta de lo que era. 42
  43. 43. Maris_GlzNo era justo que alguien 15 cm más baja que yo me hiciese sentir tan pequeña.- Bueno. Veo que tus modales no han mejorado en los últimos años.Me levanté y sentí un una furia crecer en mi.- También me alegro de verte. Me sorprende que me hayas reconocido. Enrealidad, no creía que te acordases de mí, ya que ni te molestaste en decirmeque venías.Retiró la mano de su cadera y cruzó los brazos a la altura del pecho, cada vez,si es posible, volviéndose más impasible.- No podía descuidar mi deber para mimarte.- ¿Mimarme? - Le pregunté.Esta mujer no me había mimado en mi vida. Ni tan siquiera podía creer queconociese esa palabra.- No espero que lo entiendas. Por lo que he oído, no sabes lo qué signifca"deber".- Sé exactamente lo que eso signifca - le respondí, mi voz era intencionalmentearrogante - Mejor que la mayoría de la gente.Sus ojos se ampliaron en una falsa sorpresa. Yo utilizaba esa sarcástica miradacon muchas personas y no me molestó que ella la usase conmigo.- ¡Oh! ¿realmente? ¿Dónde has estado los últimos dos años?- ¿Dónde has estado los últimos cinco? - Le contesté - ¿Sabrías que me habíaido si alguien no te lo hubiese dicho?- No me cambies de tema. Estaba lejos porque tenía que estarlo. Tú lo estabaspor que así podías irte de compras y acostarte mas tarde.Mi tristeza y vergüenza se convirtieron en pura furia. Aparentemente, nuncapodría superar las consecuencias de haber huido con Lissa.- No tienes idea de por que me fui - le dije, el volumen de mi voz iba aumento.- Y no tienes derecho a hacer suposiciones acerca de mi vida cuando no sabesnada sobre ella. 43
  44. 44. Maris_Glz- He leído los informes sobre lo que pasó, tenías razones para preocuparte, peroactuaste de forma equivocada.Sus palabras eran formales y rápidas. Ella podría estar dando clase.- Deberías haber acudido a otros en busca de ayuda.- No podía acudir a nadie, no sin pruebas. Además, aprendimos a valernos pornosotras mismas".- Sí - respondió ella - Con énfasis en "aprender". Algo que perdiste los dosúltimos años. Difícilmente estás en condiciones de darme lecciones a mí sobre elprotocolo de los guardianes.Siempre estaba metida en peleas, algo en mi naturaleza lo hacia inevitable. Asíque estaba acostumbrada a defenderme y a escuchar todo tipo insultos. Eraresistente. Pero de alguna manera, cerca de ella, en los breves momentosque había estado cerca de ella, siempre me sentía como si tuviese 3 años. Suactitud me humillaba, y la mención de mi falta de formación, que era unacuestión espinosa, me hizo sentir peor.Crucé mis brazos en una imitación muy moderada de su forma de estar y lograrverme presuntuosa.- ¿Sí? Bueno, eso no es lo que piensan mis maestros. Incluso después de perdertodo este tiempo, alcancé el nivel de los de mi curso.No respondió durante unos segundos. Por último, en voz baja, dijo:- Si no te hubieses marchado, ya los habrías superado.Girándose muy al estilo militar, se marchó. Un minuto más tarde, el timbre sonó,y el resto de la clase de Stan se extendió por el pasillo.Ni siquiera Mason me pudo animar después de eso. Pasé el resto del día enojaday perturbada, por supuesto, todo el mundo estaba hablando de mi madre y demí. Me salté la comida y me fui a la biblioteca para leer un libro sobre anatomíay fsiología.Cuando llegó la hora de mi entrenamiento de después de clases con Dimitri,prácticamente corrí hasta los muñecos de las prácticas. Con el puño cerrado,golpeé a uno en el pecho, ligeramente a la izquierda, pero principalmente en elcentro. 44
  45. 45. Maris_Glz- Ahí - le dije - El corazón está ahí, y esternón y las costillas están en elcamino. ¿Puedo tener ahora mi estaca?Cruzándome de brazos, le miré triunfante, con la esperanza de que él derramaraelogios por mi perspicacia. En vez de eso, simplemente asintió, como si yo yadebiese saber eso. Y sí, yo debería.- Y como le atraviesas el esternón y las costillas? - Preguntó.Suspiré. Había descubierto la respuesta de la pregunta, sólo para recibir otra.Típico. Pasamos gran parte de la práctica hablando sobre el tema, y me demostródiversas técnicas que tendrían como resultado una muerte rápida.Cada movimiento que hacia era grácil y letal. Lo hacia parecer fácil, pero yosabía que no lo era. Al principio no le entendí, cuando de pronto extendió sumano y me ofreció la estaca.- ¿Me la estás dando?Sus ojos brillaron. - No me puedo creer que te contengas. Pensé que la cogeríasy saldrías corriendo.- ¿No es lo que me estás enseñando siempre? - Le pregunté.- No con todo.- Pero si con algunas cosas.Oí el doble sentido en mi voz y me pregunté de donde había venido eso. Ya habíapensado en todas las razones que tenía para no pensar en mi mentor de unaforma “romántica”. De vez en cuando no lograba controlarme y durante losentrenamientos me distraía pensando en el. Sería bueno saber que aún mequería, que todavía lo volvía loco. Estudiándolo ahora, me di cuenta que a el a lomejor no le pasaba, por que ya no le gustaba. Fue un pensamiento deprimente.- Por supuesto - dijo, sin mostrar indicios de que estábamos discutiendo cualquiercosa nada más que la cuestión de clase - Es como todo lo demás. Equilibrio.Saber que cosas deber dejar correr y cuales no.Puso un fuerte énfasis en la primera frase. Nuestros ojos se encontraronbrevemente, y sentí como una onda eléctrica me recorría. El sabía a lo que mehabía referido. Y como siempre, el estaba ignorándome y estaba siendo miprofesor, que es exactamente lo que el debía hacer. Con un suspiro, saqué mis 45
  46. 46. Maris_Glzsentimientos por él fuera de mi cabeza y traté de recordar que estaba a puntode tocar un arma que había deseado desde que era una niña.Recuerdos de la casa de los Badica me inundaron otra vez. Los Strigoi estabanpor ahí. Necesitaba concentrarme. Vacilante, casi reverencialmente, la agarré ydoble los dedos agarrándola por la empuñadura.El frío metal hormigueaba en mi piel. Había sido gravada para mejorar el agarre,pero al pasarle mis dedos, me di cuenta de que la superfcie era lisa como elvidrio. Se la quité de la mano y me la acerqué, tomándome un largo tiempo paraestudiarla y acostumbrarme a su peso. Una parte ansiosa de mi quería girarse yestacar los muñecos, sin embargo miré a Dimitri y le pregunté:- ¿Qué debo hacer en primer lugar?Como siempre hacia, me enseñó los conceptos básicos, me contó como deberíaagarrarla y moverla. Mas tarde, f nalmente me dejó atacar los muñecos,descubriendo que me costaba lo suyo. La evolución había protegido bien elcorazón con las costillas y el esternón. A pesar de todo, Dimitri nunca vaciló,guiándome a través de cada paso y corrigiéndome cada detalle.- Deslízalo hacia arriba a través de las costillas - dijo, mientras me observabaintentar clavar la estaca por un punto a través de los huesos - Te será más fácilporque eres mas baja que la mayoría de sus agresores. Además, puedesdeslizarla por la costilla mas baja.Cuando terminó la práctica, cogió la estaca y asintió en aprobación.- Bien. Muy bien.Le miré sorprendida. Él no repartía ese tipo de elogios normalmente.- ¿En serio?- Lo hiciste como si lo hubieras hecho durante años.Sentí que una sonrisa de satisfacción se extendía por mi cara mientrasempezamos a salir de la sala de prácticas. Cuando estábamos cerca de la puerta,vi una muñeca de pelo rizado color rojo. De repente, todos los sucedidos en elaula de Stan regresaron a mi mente. Fruncí el ceño.- ¿La próxima vez puedo estacar a esa de ahí? 46
  47. 47. Maris_GlzTomó su abrigo y se lo puso. Era largo y marrón, de cuero. Se parecía mucho aun cowboy, aunque él nunca lo admitiese. Tiene una secreta fascinación con elViejo Oeste. No lo entendía, pero tampoco entendía las preferencias musicalestan extrañas que tenía.- No creo que sea adecuado - dijo.- Sería mejor que si se lo hiciese a ella - murmuré, poniendo en mi mochila enmis hombros.- La violencia no es la respuesta a tus problemas - dijo sabiamente.- Ella es quien tiene problemas. Y pensé que el motivo de mi educación era quela violencia es la respuesta.- Sólo para aquellos que empiezan primero. Tu madre no te estaba agrediendo.Lo que pasa, es que las dos sois muy parecidas.Dejé de caminar- No nos parecemos! Quiero decir... tenemos los mismos ojos. Pero soy mucho másalta. Y mi pelo es completamente diferente.Apunté a mi coleta, sólo en caso de que él no hubiese notado que mi cabellocastaño oscuro no se parecía en nada al pelo marrón-rojizo rizado de ella.En su mirada había un toque de diversión, pero también había un toque deseriedad.- No estoy hablando de la apariencia física, y lo sabes.Aparté mi mirada de la suya. Mi atracción por Dimitri había comenzadoprácticamente cuando nos conocimos, y no sólo porque era guapo, que también loera. Sentía que el entendía partes de mí que yo no entendía, y, a veces, estabasegura de que yo entendía partes de él, que el no entendía.El único problema es que él tenía la molesta tendencia de señalar esas partesque yo no quería entender.- ¿Crees que estoy celosa?- ¿Lo estás? - Preguntó. Odiaba cuando él respondía a mis preguntas con otrapregunta. – Si es así, entonces de que exactamente estás celosa? 47

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