Libewralismo

1,731 views

Published on

En este documento existe informaci{on sobre las características del sistema neolibeal del siglo xx

Published in: Education
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
1,731
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
8
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Libewralismo

  1. 1. Liberalismo clásicoDe Wikipedia, la enciclopedia libreSaltar a navegación, búsquedaEl Liberalismo clásico o primer liberalismo es un concepto usado para englobar las ideaspolíticas formuladas durante los siglos XVII y XVIII, contrarias al poder absoluto delEstado y su intervención en asuntos civiles, la autoridad excluyente de las iglesias, ycualquier privilegio político y social, con el objetivo de que el individuo pueda desarrollarsus capacidades individuales y su libertad en el ámbito político y religioso. Su basefundamental se encuentra en la doctrina de la ley natural, cuyo más representativoexponente es John Locke.También recibe este nombre, aunque su ámbito es distinto, el liberalismo económico, teoríaeconómica iniciada por Adam Smith (La riqueza de las naciones, 1776), especialmente poroposición a la escuela neoclásica de economía o marginalismo, de finales del siglo XIX.Contenido[ocultar] 1 Características del pensamiento 2 Inicios 3 Representantes del liberalismo o 3.1 Precedentes o 3.2 Siglo XVII. Inglaterra o 3.3 Siglo XVIII. Francia o 3.4 Siglo XVIII. Inglaterra o 3.5 Siglo XVIII. Estados Unidos o 3.6 Siglo XIX o 3.7 Economistas[editar] Características del pensamientoDotado de un alto grado de laicidad, ya que tanto los pensadores cristianos como aquellosque a partir del siglo XVIII adoptaron el ateísmo como postura frente a la religión, estaban
  2. 2. vinculados a la Reforma Protestante de inicios del siglo XVI y a la reforma de la IglesiaCatólica, con el consecuente alejamiento de la idea de Dios de los asuntos públicos. Lareligión pasa a ser un asunto privado, alejada de la moral y de la política, con la finalidad defavorecer la convivencia.Sus bases racionales son el realismo y el empirismo, con mucha mayor atención, por lotanto, a los cambios observados en los hechos, por lo que se distingue del idealismo y deldeductivismo propios del racionalismo continental europeo, más tendente a formularverdades absolutas. Se trata de un racionalismo analítico, más que justificativo.Su visión del hombre es realista, suponiéndole una motivación fundamentalmente egoístaen aras de la satisfacción del propio interés.Dicho Laicismo, Empirismo y Utilitarismo, propios del liberalismo clásico favorecen laconvención más que la convicción, mediante un programa político basado en el consenso,por lo que considera la ley y la institución creaciones artificiales, evaluándolas por susresultados y omitiendo su concordancia con cualquier principio trascendente.[editar] IniciosNace en Inglaterra a mediados del siglo XVII, entre la guerra civil y la revolución de 1688,con la elaboración de argumentos contrarios a la monarquía absoluta y el poder eclesial ysu pretensión de monopolio sobre la verdad religiosa.Los primeros en manifestar estas posturas son los niveladores, pequeños propietariosdisidentes del ejército de Oliver Cromwell, constituido en partido político en 1646. Susideas centrales hacían referencia a la comunidad política como un conjunto de personaslibres que comparten los mismos derechos fundamentales, por lo que el gobierno tenía quebasarse en el consentimiento de los gobernados. Como los gobernados son personasracionales, dicho ejercicio de gobierno no podía ser ni paternalista ni intervencionista, suspoderes, por lo tanto tenían que ser limitados, con una clara vocación de protección de losderechos individuales como la libertad de expresión, de religión, de asociación y depropiedad.El factor religioso también jugó un importante papel en la formulación del liberalismo. Enlínea con lo anterior, se reclamaba tolerancia y libertad religiosa por parte de los sectoresinconformistas fuera de la Iglesia de Inglaterra. Hasta ese momento, reinaba uncompromiso doctrinal entre el calvinismo y el anglicanismo que permitió la nacionalizaciónpolítica, compromiso que proporcionó en la práctica una dinámica de tolerancia religiosa.Pero en el siglo XVII surgieron importantes discrepancias en el seno de la Iglesia deInglaterra referentes a su tradicionalismo y autoritarismo, desembocando en el puritanismo,cuyas reclamaciones radicaban en la independencia eclesiástica y en una organizaciónpresbiteriana o asamblearia.[editar] Representantes del liberalismo
  3. 3. [editar] Precedentes Juan de Mariana (miembro de la neoescolástica escuela de Salamanca, difícilmente puede considerársele cercano al liberalismo, aunque sí un precedente, por su teoría del tiranicidio, divulgada por toda Europa). Hugo Grocio[editar] Siglo XVII. Inglaterra John Locke[editar] Siglo XVIII. Francia Barón de Montesquieu[editar] Siglo XVIII. Inglaterra Edmund Burke Jeremy Bentham Thomas Paine[editar] Siglo XVIII. Estados Unidos Thomas Jefferson Benjamin Franklin[editar] Siglo XIX Alexis de Tocqueville Benjamín Constant John Stuart Mill[editar] Economistas Richard Cantillon François Quesnay Jacques Turgot Adam Smith David Ricardo Thomas Malthus Claude Frédéric BastiatObtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Liberalismo_cl%C3%A1sico"Categoría: Formas de liberalismo
  4. 4. Categoría oculta: Wikipedia:Artículos buenos en w:zhHerramientas personales Nuevas característicasLiberalismoDe Wikipedia, la enciclopedia libreSaltar a navegación, búsquedaPara otros usos de este término, véase Liberalismo (desambiguación).Figuras alegóricas del Monumento a la Constitución de 1812 en Cádiz.El liberalismo es un sistema filosófico, económico y político, que promueve las libertadesciviles; se opone a cualquier forma de despotismo, suscitando a los principios republicanos,siendo la corriente en la que se fundamentan la democracia representativa y la división depoderes.Aboga principalmente por: El desarrollo de las libertades individuales y, a partir de ésta, el progreso de la sociedad. El establecimiento de un Estado de Derecho, donde todas las personas sean iguales ante la ley, sin privilegios ni distinciones, en acatamiento con un mismo marco mínimo de leyes.Contenido
  5. 5. [ocultar] 1 Características 2 Liberalismo social 3 Liberalismo benthamiano o 3.1 Corrientes de estas concepciones 4 Pensadores liberales o 4.1 Economía o 4.2 Política o 4.3 Divulgación 5 Véase también 6 Bibliografía o 6.1 Historia de las ideas liberales o 6.2 Principales obras 7 Enlaces externos[editar] CaracterísticasSus características principales son: El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en ejercicio de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo. La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en la libertad de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos. El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo, todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado. El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley. El establecimiento de códigos civiles, constituciones, e instituciones basadas en la división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y en la discusión y solución de los problemas por medio de asambleas y parlamentos. Las tolerancias religiosas[editar] Liberalismo social
  6. 6. Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en Málaga en 1831. Este grupo de liberalesespañoles intentó sin éxito acabar con la política absolutista de Fernando VII. Óleo deAntonio Gisbert Pérez (1834-1901).El liberalismo social defiende la no intromisión del Estado o de los colectivos en laconducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales, existiendo plena libertadde expresión y religiosa, así como los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas,morales, etc.Esta no intromisión permitiría (siempre y cuando sea sometida a aprobacion por eleccionpopular usando figuras como referendums o consultas públicas, ya que dentro delliberalismo siempre prevalece el estado de derecho y este en un estado democratico se llevaa su máxima expresión con la figura del sufragio) la legalización del consumo de drogas, lalibertad de paso, la no regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste sereduciría a un contrato privado como otro cualquiera, pudiendo ser, por tanto, contratadopor cualquier tipo de pareja), la liberalización de la enseñanza, etc.Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor omenor intensidad diferentes propuestas.El liberalismo económico defiende la no intromisión del Estado en las relacionesmercantiles entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su mínimaexpresión y reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc. La no intervencióndel Estado asegura la igualdad de condiciones de todos los individuos, lo que permite quese establezca un marco de competencia perfecta, sin restricciones ni manipulaciones dediversos tipos. Esto significa neutralizar cualquier tipo de beneficencia pública, como seraranceles, subsidios, etc.El liberalismo político inspiró la organización del Estado de Derecho dentro del marco dela democracia liberal durante el siglo XIX, vigente en gran parte de los Estado-Naciónactuales. Sus elementos principales son el Gobierno limitado a sus funciones de seguridad,justicia y obras publicas y la elección de sus representantes de manera libre y soberana. ElEstado de Derecho como marco jurídico e institucional resguarda las libertades y losderechos de las personas.[editar] Liberalismo benthamiano
  7. 7. Una división menos famosa pero más rigurosa es la que distingue entre el liberalismopredicado por Jeremías Bentham y el defendido por Wilfredo Pareto. Esta diferenciaciónsurge de las distintas concepciones que estos autores tenían respecto al cálculo de unóptimo de satisfacción social.En el cálculo económico se diferencian varias corrientes del liberalismo. En la clásica yneoclásica se recurre con frecuencia a la teoría del Homo oeconomicus, un serperfectamente racional con tendencia a maximizar su satisfacción. Para simular este serficticio, se ideó el gráfico Edgeworth-Pareto, que permitía conocer la decisión que tomaríaun individuo con un sistema de preferencias dado (representado en curvas de indiferencia)y unas condiciones de mercado dadas. Es decir, en un equilibrio determinado.Sin embargo, existe una gran controversia cuando el modelo de satisfacción se ha detrasladar a una determinada sociedad. Cuando se tiene que elaborar un gráfico desatisfacción social, el modelo benthamiano y el paretiano chocan frontalmente.Según Wilfredo Pareto, la satisfacción que goza una persona es absolutamenteincomparable con la de otra. Para él, la satisfacción es una magnitud ordinal y personal, loque supone que no se puede cuantificar ni relacionar con la de otros. Por lo tanto, sólo sepuede realizar una gráfica de satisfacción social con una distribución de la renta dada. Nose podrían comparar de ninguna manera distribuciones diferentes. Por el contrario, en elmodelo de Bentham los hombres son en esencia iguales, lo cual lleva a la comparabilidadde satisfacciones, y a la elaboración de una única gráfica de satisfacción social.En el modelo paretiano, una sociedad alcanzaba la máxima satisfacción posible cuando yano se le podía dar nada a nadie sin quitarle algo a otro. Por lo tanto, no existía ningunadistribución óptima de la renta. Un óptimo de satisfacción de una distribuciónabsolutamente injusta sería, a nivel social, tan válido como uno de la más absoluta igualdad(siempre que éstos se encontrasen dentro del criterio de óptimo paretiano).No obstante, para igualitaristas como Bentham, no valía cualquier distribución de la renta.El que los humanos seamos en esencia iguales y la comparabilidad de las satisfaccionesllevaba necesariamente a un óptimo más afinado que el paretiano. Este nuevo óptimo, quees necesariamente uno de los casos de óptimo paretiano, surge como conclusión lógicanecesaria de la ley de rendimientos decrecientes.[editar] Corrientes de estas concepcionesEstas dos concepciones radicalmente diferentes dividen al liberalismo en dos corrientes:por un lado, una corriente igualitarista y progresista, abanderada por la teoría de Benthamy, por el otro, aquella otra corriente que no persigue la igualdad, pues considera natural quehombres diversos actuando en función de sus propias motivaciones y empleando librementelos medios de que disponen lleguen a fines diferentes.Entre los seguidores de Bentham destacan las tesis del social-liberalismo, mientras que dePareto surgen otras como la escuela austríaca (si bien, para esta última corriente, no es
  8. 8. necesario en absoluto basarse en idealizaciones y estudios de equilibrios inexistentes en larealidad. De hecho, dicha escuela considera un auténtico error epistemológico pretenderllevar a cabo el estudio de la economía como si se tratara de una ciencia natural . Por tanto,propone un acercamiento distinto, completamente opuesto al de los clásicos y neoclásicos,al liberalismo).[editar] Pensadores liberalesLa categoría Liberales agrupa todos los artículos sobre personalidades liberales. La quesigue es sólo una breve relación orientativa de liberales de gran relevancia en la historia deesta corriente intelectual, académica y política. Ayn Rand [editar] [editar] Política [editar] Murray Economía Divulgación Rothbard Benjamin Israel Adam Franklin Frédéric Kirzner Smith Thomas Bastiat David Jefferson Henry Ricardo Jacques Hazlitt John Stuart Turgot Juan Mill Juan Montalvo Jean- Bautista José Baptiste Alberdi Somoza Say Francisco Guy Max Weber de Miranda Sorman Carl Jacques Johan Menger Pierre Norberg Alfred Brissot Mauricio Marshall Nicolas de Rojas Eugen von Condorcet Mullor Böhm- Benito Carlos Bawerk Juárez Rangel Joseph Francisco Jean- Schumpeter Bilbao François Ludwig Thomas Revel von Mises Paine Marcos George James Aguinis Stigler Madison Friedrich Eloy Alfaro Hayek David Milton Lloyd Friedman George Wilhelm Konrad Röpke Adenauer Ludwig Erhard
  9. 9. Vaclav Havel Ron Paul[editar] Véase también Democracia liberal Liberalismo económico Revoluciones burguesas Internacional Liberal Historia del liberalismo Escuela Austriaca Gobierno limitado Teoría de la elección pública[editar] Bibliografía[editar] Historia de las ideas liberales Historia de la teoría política, George Holland Sabine, Fondo de Cultura Económica, 2000. ISBN 950-557-097-X Historia de la teoría política (tomos 3 a 6), Fernando Vallespín Oña (ed.), Alianza Editorial, 2002. ISBN 978-84-206-7305-9 El liberalismo en occidente: historia en documentos (6 tomos), E.K. Bramsted y K.J. Melhuish (eds.), Unión Editorial, 1982-1984. Tomo 1 ISBN 978-84-7209-151- 1 De Lo Político a la política. Liberalismo: El otro límite de la legitimidad. Pablo M. Fernández Alarcón. E-Prints Complutense, Madrid 2005 ISBN 84-669-1876-0 Historia del pensamiento económico (2 tomos), M.N. Rothbard, Unión Editorial, 1999. ISBN 978-84-7209-351-5[editar] Principales obras Oración fúnebre, Pericles, 430 a. C. Ética de la sociedad competitiva, Sobre la República, Cicerón, 50 a. C. Frank Knight, 1946. Carta Magna, 1215. La acción humana, Ludwig von Instrucción de mercaderes, Saravia de la Mises, 1949. Calle, 1544. La rebelión de Atlas, Ayn Rand, Tratados sobre el gobierno civil, John 1957. Locke, 1690. Dos conceptos de libertad, Isaiah El espíritu de las leyes, Barón de Berlin, 1958. Montesquieu, 1748. La libertad y la ley, Bruno Un ensayo sobre la naturaleza del Leoni, 1958.
  10. 10. comercio en general, Richard Cantillon, Una economía humana, Wilhelm1755. Röpke, 1960.Una investigación sobre la naturaleza y El problema del costo social,causas de la riqueza de las naciones, Ronald Coase, 1960.Adam Smith, 1776. El cálculo del consenso, JamesIntroducción a los principios de moral y M. Buchanan y Gordon Tullock,legislación, Jeremy Bentham, 1780. 1962.El Federalista, James Madison, Alexander Capitalismo, socialismo yHamilton y John Jay, 1788. democracia, Joseph Schumpeter,Autobiografía, Benjamin Franklin, 1788. 1962.Reflexiones sobre la Revolución Francesa, Capitalismo y libertad, MiltonEdmund Burke, 1790. Friedman, 1962.Los derechos del hombre, Thomas Paine, La gran depresión americana,1791. Murray Rothbard, 1963.Tratado de economía política: o la La maquinaria de la libertad,producción, distribución, y consumo de la David Friedman, 1971.riqueza, Jean-Baptiste Say, 1803. Teoría de la justicia, JohnDe la libertad de los antiguos comparada Rawls, 1971.con la de los modernos, Benjamin Anarquía, Estado y utopía,Constant, 1819. Robert Nozick, 1974.La democracia en América, Alexis de Libertad individual: obrasTocqueville, 1840. selectas, William Hutt, 1975.Sistema económico y rentístico de la En defensa de la corporación,Confederación Argentina, Juan Bautista Robert Hessen, 1979.Alberdi, 1854. Libertad de elegir, MiltonSobre la libertad, John Stuart Mill, 1859. Friedman, 1980.El hombre contra el Estado, Herbert El capital humano, Gary Becker,Spencer, 1884. 1983.La sociedad del futuro, Gustave de El nacimiento del mundoMolinari, 1899. occidental, Douglass North,Capital e interés, Eugen von Böhm- 1983.Bawerk, 1884–1909. Sociedad, economía y filosofía,La ética protestante y el espíritu del Michael Polanyi, 1997.capitalismo, Max Weber, 1904–1905. Propiedad y libertad, RichardLa rebelión de las masas, José Ortega y Pipes, 1999.Gasset, 1930. De la subsistencia alCamino de servidumbre, Friedrich Hayek, intercambio, Peter Bauer, 2000.1944. Por qué la globalizaciónLa sociedad abierta y sus enemigos, Karl funciona, Martin Wolf, 2004.Popper, 1945. Dando cuenta de los derechos deSobre el poder, Bertrand de Jouvenel, propiedad, Hernando de Soto,1945. 2006. Comprendiendo la diversidad institucional, Elinor Ostrom, 2006.
  11. 11. [editar] Enlaces externos Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Liberalismo. Libertad: Un sistema de fronteras móviles, ensayo sobre la doctrina liberal Biblioteca liberal. Fundación Hayek. Free to Choose — Serie de documentales de Milton Friedman (en español) que intentan exponer los valores del liberalismo para la aplicación de reformas institucionales Wikibéral — Enciclopedia gratuita dedicada al liberalismo (en francés) HACER, Biblioteca online del liberalismo. Clásicos liberales Liberalismo.org — Punto de encuentro para liberales hispanoparlantes García Díaz, Sebastián. La lucha por la libertad y (mis amigos) los liberales. Tercer Concurso de Ensayo "Caminos de la libertad". Fundación Azteca. Enero de 2008Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Liberalismo"Categoría: LiberalismoCategorías ocultas: Wikipedia:Artículos destacados en w:vi | Wikipedia:Artículos buenosen w:zh | Wikipedia:Artículos destacados en w:ru | Wikipedia:Artículos destacados en w:srHerramientas personales Nuevas características Registrarse/EntrarEdad Modernahttp://es.wikipedia.org/wiki/Edad_ModernaDe Wikipedia, la enciclopedia libreSaltar a navegación, búsqueda
  12. 12. Adán y Eva de Alberto Durero. El antropocentrismo humanista simboliza la modernidaden la Filosofía, la Ciencia y el Arte. No obstante, la paulatina imposición de nuevoscriterios secularizados y pragmáticos en política y relaciones sociales no impidieron -sinduda utilizaron- los conflictos religiosos.De un mundo cultural bien distinto al de Durero, pero compartiendo la parte más profundade los conceptos de belleza y humanidad (que atraviesan el espacio y el tiempo y fueronredescubiertos por artistas de lo que hoy llamamos arte moderno, como Picasso), uno de losBronces de Benin del Museo del Louvre. Puede fecharse entre 1450 y 1550. No conocemosel nombre de su autor, al contrario que el de otros broncistas contemporáneos suyos, comoGhiberti o Benvenuto Cellini, porque la función social del artista era muy diferente en elÁfrica subsahariana y la Italia del Renacimiento.
  13. 13. La Edad Moderna es el tercero de los periodos históricos en los que se dividetradicionalmente en Occidente la Historia Universal, desde Cristóbal Celarius. En esaperspectiva, la Edad Moderna sería el periodo en que triunfan los valores de la modernidad(el progreso, la comunicación, la razón) frente al periodo anterior, la Edad Media, que eltópico identifica con una Edad Oscura o paréntesis de atraso, aislamiento y oscurantismo.El espíritu de la Edad Moderna buscaría su referente en un pasado anterior, la Edad Antiguaidentificada como Época Clásica.El paso del tiempo ha ido alejando de tal modo esta época de la presente que suele añadirseuna cuarta edad, la Edad Contemporánea, que aunque no sólo no se aparte, sino queintensifica extraordinariamente la tendencia a la modernización, lo hace con característicassensiblemente diferentes, fundamentalmente porque significa el momento de triunfo ydesarrollo espectacular de las fuerzas económicas y sociales que durante la Edad Modernase iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y las entidades políticas que lohacen de forma paralela: la nación y el Estado.En la Edad Moderna se integraron los dos mundos humanos que habían permanecidoaislados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo (América) y el Viejo Mundo (Eurasia yÁfrica). Cuando se descubra el continente australiano se hablará de Novísimo Mundo.La disciplina historiográfica que la estudia se denomina Historia Moderna, y sushistoriadores, "modernistas" (aunque no deben confundirse con los seguidores delmodernismo, estilo artístico y literario, y movimiento religioso, de finales del siglo XIX ycomienzos del siglo XX).Contenido[ocultar] 1 Localización en el espacio 2 Localización en el tiempo 3 Secuenciación 4 Caracterización o 4.1 El papel de la burguesía o 4.2 El poder de los reyes  4.2.1 El Rey ha muerto, ¡viva el Rey! o 4.3 Revolución militar  4.3.1 La guerra naval o 4.4 La religión o 4.5 El derecho y el concepto de hombre en sociedad.  4.5.1 La mujer o 4.6 ¿Arte Moderno?  4.6.1 Un mundo "barroco"  4.6.2 Arte asiático y africano  4.6.3 Arte colonial en el Nuevo Mundo  4.6.4 Función del artista
  14. 14. o 4.7 El teatro y la música o 4.8 Ciencia y magia 5 Referencias o 5.1 Bibliografía o 5.2 Ficción o 5.3 Filmografía o 5.4 Notas 6 Véase también 7 Enlaces externos[editar] Localización en el espacioEn su tiempo se consideró que la Edad Moderna era una división del tiempo histórico dealcance mundial, pero hoy en día suele acusarse a esa perspectiva de eurocéntrica (verHistoria e Historiografía), con lo que su alcance se restringiría a la historia de laCivilización Occidental, o incluso únicamente de Europa. No obstante, hay que tener encuenta que coincide con la Era de los Descubrimientos y el surgimiento de la primeraeconomía-mundo.1 Desde un punto de vista aún más restrictivo, únicamente en algunasmonarquías de Europa Occidental se identificaría con el periodo y la formación socialhistórica que se denomina Antiguo Régimen.[editar] Localización en el tiempoLa fecha de inicio más aceptada es la toma de Constantinopla por los turcos en el año 1453-coincidente en el tiempo con la invención de la imprenta y el desarrollo del Humanismo yel Renacimiento, procesos a los que contribuyó por la llegada a Italia de exiliadosbizantinos y textos clásicos griegos-, aunque también se han propuesto el Descubrimientode América (1492) y la Reforma Protestante (1517) como hitos de partida.En cuanto a su final, la historiografía anglosajona asume que estamos aún en la EdadModerna (identificando al periodo XV al XVIII como Early Modern Times -temprana edadmoderna- y considerando los siglos XIX y XX como el objeto central de estudio de laModern History), mientras que las historiografías más influidas por la francesa denominanel periodo posterior a la Revolución francesa (1789) como Edad Contemporánea. Comohito de separación también se han propuesto otros hechos: la independencia de los EstadosUnidos (1776), la Guerra de Independencia Española (1808) o la Guerra de IndependenciaHispanoamericana (1809-1824). Como suele suceder, estas fechas o hitos son meramenteindicativos, ya que no hubo un paso brusco de las características de un período histórico aotro, sino una transición gradual y por etapas, aunque la coincidencia de cambios bruscos,violentos y decisivos en las décadas finales del siglo XVIII y primeras del XIX tambiénpermite hablar de la Era de la Revolución.2 Es por eso que debe tomarse todas estas fechas
  15. 15. con un criterio más bien pedagógico. La edad moderna transcurre más o menos desdemediados del siglo XV a finales del siglo XVIII.[editar] SecuenciaciónLa Edad Moderna suele secuenciarse por sus siglos, lo que puede ser arbitrario (y suele sersalvado con expeditivos siglos cortos o siglos largos, divididos según convenga), pero engeneral la historiografía ha caracterizado una sucesión cíclica, que algunos han queridoidentificar con ciclos económicos similares a los descritos por Clement Juglar y NicoláiKondratiev, pero más amplios, con fases A de expansión y B de recesión secular.Un siglo XVI que, tras la costosa recuperación de la Crisis de la Baja Edad Media, eneconomía presencia la Revolución de los Precios, coincidente con la Era de losDescubrimientos que permite una expansión europea ligada a ventajas tecnológicas y deorganización social.3 Pocos hechos cambiaron tanto la historia del mundo como la llegadade los españoles a América y la posterior Conquista y la apertura de las rutas oceánicas quecastellanos y portugueses lograron en los años en torno a 1500. El choque cultural supuso elcolapso de las civilizaciones precolombinas. Paulatinamente, el Atlántico ganaprotagonismo frente al Mediterráneo,4 cuya cuenca presencia un reajuste de civilizaciones:si en la Edad Media se dividió entre un norte cristiano y un sur islámico (con una fronteraque cruzaba Al Andalus, Sicilia y Tierra Santa), desde finales del siglo XV el eje seinvierte, quedando el Mediterráneo Occidental, (incluyendo las ciudades costeras clave deÁfrica del Norte) hegemonizado por la Monarquía Hispánica (que desde 1580 incluía aPortugal), mientras que en Europa oriental el Imperio otomano alcanza su máximaexpansión. Las milenarias civilizaciones orientales (India, China y Japón), reciben enalgunas ciudades costeras una presencia puntual portuguesa, (Goa, Ceilán, Malaca, Macao,Nagasaki misiones de San Francisco Javier), pero tras los primeros contactos semantuvieron poco conectados o incluso ignoraron olímpicamente los cambios deOccidente; por el momento se lo podían permitir. Las islas de las especias (Indonesia) yFilipinas serán objeto de una dominación colonial europea más intensiva. Frente a lacontinuidad oriental, los cambios sociales se concentran en los vértices del llamadocomercio triangular: notables en Europa (donde comienzan a diverger un noroeste burguésy un este y sur en proceso de refeudalización), y cataclísmicos en América (colonización) yÁfrica (esclavismo). El crecimiento de población en Europa probablemente no compensó eldescenso en esos continentes, sobre todo en América, en que alcanzó proporcionescatastróficas y ha sido considerado como el mayor desastre demográfico de la HistoriaUniversal5 (varios investigadores6 han estimado que más del 90% de la poblaciónamericana murió en el primer siglo posterior a la llegada de los europeos, representandoentre 40 y 112 millones de personas).7 Las convulsiones políticas y militares son asimismoespectaculares. En la mítica Tombuctú, el Askia Mohamed I (1493-1528) produce elapogeo del Imperio Songhay, que entra en la órbita del Islam y decaerá en el periodosiguiente. Simultáneamente, el Renacimiento da paso a los enfrentamientos de la Reforma ylas guerras de religión. La expansión ideológica de Europa se manifiesta en la difusión delcristianismo por todo el mundo, excepto en los Balcanes, donde retrocede frente al Islam,con el que también entra en contacto en Extremo Oriente, tras dar la vuelta al globo.
  16. 16. El Taj Mahal, prueba tanto de la pervivencia de civilizaciones distintas a la europea comode la gran comunicación que se había producido a nivel mundial: su bellísima armoníaintegra elementos hindúes, islámicos, turcos e incluso europeos (aunque la intervención dearquitectos italianos parece que se ha demostrado falsa)Un siglo XVII que presenció posiblemente una crisis general (quizá provocada por laPequeña Edad del Hielo) que se conoce como crisis del siglo XVII, que aparte del descensode población (ciclos de hambres, guerras, epidemias) y del declive de la serie de precios ode la llegada de metales de América, fue muy desigual en la forma de afectar a los distintospaíses, incluso en Europa: catastrófica para la Monarquía Hispánica (crisis de 1640) yAlemania (Guerra de los Treinta Años), pero impulsora para Francia e Inglaterra una vezresueltos sus problemas internos (Fronda y Guerra Civil Inglesa). El Imperio otomanopierde en la batalla de Viena su última oportunidad de expandirse frente a Europa, ycomienza un lento declive, en parte en beneficio de una Polonia que enseguida pasará elrelevo al gigantesco Imperio ruso. En su frente oriental, resucita el Imperio persa con ladinastía safávida que lleva a un breve apogeo el Sah Abbas I el Grande, que convierte aIsfahán en una de las ciudades más bellas del mundo. Al mismo tiempo, en la India, quemantiene la presencia colonial europea en la costa, se levanta un gran imperio continentaldel que es prueba el Taj Mahal de Sha Jahan y comienza a descomponerse con Aurangzeb.Todos estos movimientos tienen que ver con el vacío geoestratégico formado en el AsiaCentral, que los kanatos herederos de Horda de Oro son incapaces de ocupar. En China losintemporales ciclos dinásticos se renuevan con el acceso de la dinastía manchú: los Qing.Japón expulsó a los portugueses (no así a los holandeses) y se cerró en el relativoaislamiento del periodo Tokugawa, que incluyó el exterminio de los cristianos, pero quequizá salvó la civilización japonesa de la colonización y permitió un desarrollo endógenoque en el siglo XIX la hará irrumpir de golpe en la modernización. Los océanos presencianel declive del Imperio español (que había llegado a su cúspide, temporalmente unido alportugués) en beneficio del holandés y el británico. Es la edad de oro de la piratería, quepermite el efímero florecimiento de un modo de vida violento y excesivo, perorománticamente percibido como una utopía libre en el Caribe (isla de la Tortuga).
  17. 17. Los señores Andrews (1748) posan displicentemente para Thomas Gainsborough ante sucampo de trigo. La revolución agrícola ya está en marcha, y la industrial la sigue. EnInglaterra, los comerciantes y financieros de la city londinense, la gentry rural y losprimeros industriales fabriles no tienen idénticos intereses de clase, pero son claramenteaspectos de una misma clase dominante, para la que quizá pueda valer el nombre burguesía(categorizado por Carlos Marx como la propietaria de los medios de producción), y quepuede identificarse con más claridad si se observa a quién representa el Parlamento a travésde las sucesivas reformas electorales que perfeccionan el sistema político de la MonarquíaParlamentaria; a excepción de la parte que no integrará: las Trece Coloniasnorteamericanas. Los campesinos desposeídos y desarraigados del campo por la política decercamientos (enclosures) y las leyes de pobres (poor laws) están alimentando elproletariado de las ciudades industriales. Enseguida se convertirá en el taller del mundo,cuyos océanos gobierna (Rule, Britannia). El continente europeo seguirá sus pasos encuanto se deshaga de las estructuras del Antiguo Régimen.Un siglo XVIII que comienza con lo que Paul Hazard definió como crisis de la concienciaeuropea (1680-1715), que abre paso a la Revolución científica newtoniana, la Ilustración, laCrisis del Antiguo Régimen y la que propiamente puede llamarse Era de las Revoluciones,cuyo triple aspecto se categoriza como la Revolución industrial (en el desarrollo de lasfuerzas productivas, lo tecnológico y lo económico incluyendo el triunfo del capitalismo),la Revolución burguesa (en lo social, con la conversión de la burguesía en nueva clasedominante y la aparición de su nuevo antagonista: el proletariado) y la Revolución liberal(en lo político-ideológico, de la que forman parte la Revolución francesa y las revolucionesde independencia americanas). El desarrollo de esos procesos, que pueden considerarsecomo consecuencias lógicas de los cambios desarrollados desde el fin de la Edad Media,pondrán fin a la Edad Moderna. En Europa se encuentra de nuevo en ascenso demográfico,que se convierte esta vez en el comienzo de la transición demográfica, superadas lasmortalidades catastróficas: la última peste negra en Europa Occidental (Marsella, 1720) sevence con la inesperada ayuda del rattus norvegicus, que sustituye biológicamente a lapestífera rata negra;8 y con la vacuna de Jenner se obtiene la primera herramienta científicapara el tratamiento de epidemias. En cuanto al hambre, no desaparece, de hecho el siglopresencia numerosos motines de subsistencia (que en Inglaterra anteceden al nuevo tipo deprotesta, ligado al naciente proletariado industrial),9 pero que en las zonas que desarrollanprecozmente una agricultura capitalista y un sistema de transportes modernizado puedensalvarse (en Inglaterra, Francia y Holanda el sistema de canales fluviales antecede en unsiglo al trazado del ferrocarril). En otras continuó habiendo hasta bien entrado el XIX,
  18. 18. como España (hambruna de 1812, cuando se recurrió al consumo masivo de la tóxicaalmorta, que por las mismas fechas también fue detectado por los ingleses en la India)10 oIrlanda (monocultivo de la patata que llevará al hambruna irlandesa de 1845 y a laemigración masiva). El equilibrio europeo iniciado en el Tratado de Westfalia (1648) serecompone en el de Utrecht (1714) y se mantiene no sin conflictos (varios de ellos llamadosGuerra de Sucesión), con hegemonía continental para Francia (vinculada a España por losPactos de Familia de la dinastía Borbón) y hegemonía marítima para Inglaterra, certificadamás tarde en Trafalgar (1805). Las exploraciones de James Cook y la ocupación de Oceaníacierran la era los descubrimientos geográficos (a la espera de las expediciones polares). Laintegración mundial avanza y surgen las primeras guerras mundiales en el sentido de quelos imperios coloniales europeos se reparten territorios distantes (India, Canadá) al tiempoque se dirimen otros repartos en Europa (como el de Polonia). Las posesiones europeasllegan a su máxima expansión en América en vísperas de la Independencia de EstadosUnidos (1776) y de la Emancipación Hispanoamericana (1808-1824), anticipada por laRevolución de los Comuneros en 1737 y la rebelión de Túpac Amaru en 1780. Para recogerel testigo de la sumisión colonial, África y Extremo Oriente habrán de esperar al siglo XIX,pero en el Asia Central se asiste a una carrera por la ocupación de un espaciogeoestratégicamente vacío entre Rusia y China. Simultáneamente, en el Pacíficonorteamericano la emprenden Rusia, Inglaterra y España, mientras la colonización deAustralia es iniciada por Inglaterra sin apenas oposición.El real de plata, o peso duro (éste acuñado en las míticas minas de Potosí en 1768) fue elantepasado del dólar americano (cuyo símbolo deriva de la columna rodeada por la cartela"Plus Ultra", a su vez un lema muy apropiado, por lo expansivo), y cumplía una funciónsimilar en la economía mundial.
  19. 19. Escultura azteca que representa a un hombre portando el fruto del cacao. Alimento de losdioses (se tradujo Teobroma como nombre científico), fue usado como moneda en épocaprecolombina. Su consumo fue rápidamente adoptado en Europa, como el del tabaco; máslenta fue la incorporación de cultivos, como el del maíz, el tomate o la patata. MuseoNacional de Antropología e Historia de México.Don Quijote carga contra el rebaño de ovejas. El equilibrio de la ganadería ovina con laagricultura cerealista y con la industria textil no fue sólo un asunto vital para una Castilladominada por la Mesta y para sus clientes en Flandes, verdadera metrópolis comercial desus materias primas (lana y metales preciosos), sino también para América, donde sinexagerar mucho puede decirse que las ovejas se comieron a los hombres. Esta expresión seaplicó también en Inglaterra, que desde un paisaje similar al castellano en la Baja EdadMedia optó por el desarrollo agrícola e industrial.
  20. 20. La pimienta, objeto de lujo en la Edad Media, provocó la codicia comercial que empujó a labúsqueda de las rutas hacia las Islas de las Especias. Carlo Cipolla, en Allegro ma nontropo, desarrolló en clave irónica una interpretación de la Historia moderna basada en ello.[editar] CaracterizaciónEl carácter más trascendental que trae la Edad Moderna es, sin duda, lo que RuggieroRomano y Alberto Tenenti denominan «la primera unidad del mundo»:En 1531, al abrirse la nueva Bolsa de Amberes, una inscripción advertía que era in usumnegotiatorum cuiuscumque nationis ac linguae: para uso de los hombres de negocios de cualquiernación y lengua. Es en un hecho como éste y en muchos otros de naturaleza semejante, más aún queen los aspectos externos del gigantismo político o económico, donde nos parece que debe buscarseel sentido profundo del período... Ahora se crea una primera unidad del mundo: las técnicas circulan velozmente; los productos ylos tipos de alimentación se difunden; la cocina española, el trigo, el carnero, los bovinos se introducen en América; a más o menos largo plazo, elmaíz, la patata, el chocolate, los pavos llegan a Europa. En los Balcanes, las pesadas confituras turcas van penetrando lentamente; las bebidasturcas -o la manera turca de prepararlas- se consolidan. Por todas partes, los paisajes cambian: los templos de las religiones de la Américaprecolombina son sustituidos por iglesias católicas, y en las encrucijadas de los caminos de América se levantan ahora cruces; en los Balcanes, losalminares se alzan al lado de las iglesias ortodoxas. Intercambios de técnicas, de culturas, de civilizaciones, de formas artísticas: la rueda -desconocida en América- se introduce en el nuevo mundo; los pintores italianos llegan a las cortes de los sultanes (así, Gentile Bellini termina, en1480, el finísimo retrato de Mohamed el Conquistador). Una vasta economía mundial extiende sus hilos alrededor del globo: el camino de lasmonedas del Imperio español, los famosos «reales de a ocho», acuñadas en las casas de moneda americanas, se hace cada vez más largo y, tras elviaje tras atlántico, llegan en pequeñas o grandes etapas hasta el Extremo Oriente, para ser cambiadas por especias, sedas, porcelanas, perlas ... Eltrigo del Báltico llega hasta la región atlántica de la Península Ibérica, y hacia 1590 entrará masivamente hasta el Mediterráneo; el azúcar, de lasislas atlánticas o del Brasil, empieza a llegar en grandes cantidades a los mercados europeos; se democratizan algunos productos -como lapimienta- considerados hasta entonces de lujo o, por lo menos, privilegiados. La modernidad de esta época, en torno a la cual generaciones enterasde historiadores han discutido para captar su presencia en mil aspectos, en mil ideas, se afirma, precisamente, en esta primera unidad del mundo.Pero ésta es aún demasiado frágil: si las líneas de navegación enlazan ya con gran regularidad los distintos continentes, la piratería o lasdificultades técnicas de la navegación rompen aquella regularidad; si los sueños imperiales -y unificadores- de un Carlos V parecen, pormomentos, hacerse realidad a la luz de las victorias, se desvanecen muy fácilmente en la tristeza de las derrotas… y en las grandes escisiones 11internas que aparecen en Europa en el plano religioso, o en los gérmenes de …la conciencia nacional que ahora empieza a desarrollarse.Elemento consustancial a la Edad Moderna (especialmente en Europa, primer motor de loscambios) es su carácter transformador, paulatino, dubitativo incluso, pero decisivo, de lasestructuras económicas, sociales, políticas e ideológicas propias de la Edad Media. Alcontrario de lo que ocurrirá con los cambios revolucionarios propios de la EdadContemporánea, en que la dinámica histórica se acelera extraordinariamente, en la EdadModerna la inercia del pasado y el ritmo de los cambios son lentos, propios de losfenómenos de larga duración. Como se indica arriba, no hubo un paso brusco de la Edad
  21. 21. Media a la época moderna, sino una transición. Los principales fenómenos históricosasociados a la Modernidad (capitalismo, humanismo, estados nacionales, etcétera) veníanpreparándose desde mucho antes, aunque fue en el paso de los siglos XV a XVI en dondeconfluyeron para crear una etapa histórica nueva.Estos cambios se produjeron simultáneamente en varias áreas distintas que seretroalimentaban: en lo económico con el desarrollo del capitalismo; en lo político con elsurgimiento de estados nacionales y de los primeros imperios ultramarinos; en lo bélico conlos cambios en la estrategia militar derivados del uso de la pólvora; en lo artístico con elRenacimiento, en lo religioso con la Reforma Protestante; en lo filosófico con elHumanismo, el surgimiento de una filosofías secular que reemplazó a la Escolásticamedieval y proporcionó un nuevo concepto del hombre y la sociedad; en lo científico con elabandono del magister dixit y el desarrollo de la investigación empírica de la cienciamoderna, que a la larga se interconectará con la tecnología de la Revolución industrial. Yapara el siglo XVII, estos fuerzas disolventes habían cambiado la faz de Europa, sobre todoen su parte noroccidental, aunque estaban aún muy lejos de relegar a los actores socialestradicionales de la Edad Media (el clero y la nobleza) al papel de meros comparsas de losnuevos protagonistas: el Estado moderno, y la burguesía.Desde una perspectiva materialista, se entiende que este proceso de transformación empezócon el desarrollo de las fuerzas productivas, en un contexto de aumento de la población(con altibajos, desigual en cada continente y aún sometida a la mortalidad catastróficapropia del el Antiguo Régimen demográfico, por lo que no puede compararse a la explosióndemográfica de la Edad Contemporánea). Se produce el paso de una economíaabrumadoramente agraria y rural, base de un sistema social y político feudal, a otra que sindejar de serlo mayoritariamente, añadía una nueva dimensión comercial y urbana, base deun sistema político que se va articulando en estados-nación (la monarquía en sus variantesautoritaria, absoluta y en algunos casos parlamentaria); cambio cuyo inicio puede detectarsedesde fechas tan tempranas como las de la llamada revolución del siglo XII y que seprecipitó con la crisis del siglo XIV, cuando se abre la transición del feudalismo alcapitalismo que no se cerrará hasta el siglo XIX.12El nuevo actor social que aparece y al que pueden asociarse los nuevos valores ideológicos(el individualismo, el trabajo, el mercado, el progreso ...) fue la burguesía. No obstante, elpredominio social de clero y nobleza no es discutido seriamente durante la mayor parte dela Edad, y los valores tradicionales (el honor y la fama de los nobles, la pobreza, obedienciay castidad de los votos monásticos) son los que se imponen como ideología dominante, quejustifica la persistencia de una sociedad estamental. Hay historiadores que niegan inclusoque la categoría social de clase (definida con criterios económicos) sea aplicable a lasociedad de la Edad Moderna, que prefieren definir como una sociedad de órdenes(definida por el prestigio y las relaciones clientelares).13 Pero desde una perspectiva másamplia, considerando el periodo en su conjunto, es innegable que poderosas fuerzas,aquéllas en que se basan esos nuevos valores, estaban en conflicto y chocaron, a lavelocidad de los continentes, con las grandes estructuras históricas propias de la EdadMedia (la Iglesia Católica, el Imperio, los feudos, la servidumbre, el privilegio) y otras quese expandieron durante la Edad Moderna, como la colonia, la esclavitud y el racismo
  22. 22. eurocentrista. La Era de las Revoluciones fue un cataclismo final que no se produjo sinocuando se hubo concentrado una energía suficiente.Mientras este conflicto secular se desarrollaba en Europa, la totalidad del mundo,conscientemente o no, fue afectada por la expansión europea. Como se ha visto enSecuenciación, para el mundo extraeuropeo la Edad Moderna significa la irrupción deEuropa, en mayor o menor medida según el continente y la civilización, a excepción de unavieja conocida, la islámica, cuyo campeón, el Imperio Turco, se mantuvo durante todo elperiodo como su rival geoestratégico. Para América la Edad Moderna significa tanto lairrupción de Europa como la gesta de la independencia que dio origen a los nuevos estadosnacionales americanos.Fachada de la Basílica de San Pedro, Roma. La inscripción del friso es curiosa: se hizo enhonor del Príncipe de los Apóstoles, Paolo Borghese, Romano Pontífice Máximo. Año1612, séptimo de su pontificado. Es notable vanidad la que supone enaltecer el apellidofamiliar junto al nombre que adoptó como papa (Pablo V tenía como nombre CamiloBorghese), y apropiarse de un monumento que llevaba cien años construyéndose poriniciativa de muchos papas. Curiosamente, las tres palabras que quedan sobre la entradaresumen (sin duda involuntariamente) las claves de la Edad Moderna: PAVLVSBVRGHESIVS ROMANVS, la herencia clásica (greco-romana), el cristianismoexpansivo de Pablo de Tarso (el judío apóstol de los gentiles) y la enigmática presencia,central, de la burguesía. Sin embargo, nada más antiburgués que la aristocrática familiaBorghese en el epicentro del clero católico.Los Síndicos del Gremio de los Pañeros, Rembrandt, 1662. La burguesía holandesa, tras laRevuelta de Flandes, se ha convertido por primera vez en la historia en la clase dominante acuyos intereses sirve un estado de dimensiones nacionales. Esto es excepcional no solo enel mundo sino en Europa, donde incluso Inglaterra, en plena Restauración, aún no hasolucionado sus conflictos sociales y políticos, mientras que en el resto triunfa el AntiguoRégimen en mayor o menor medida.[editar] El papel de la burguesía
  23. 23. Los burgueses, nombre que se dio en la edad media europea a los habitantes de los burgos(los barrios nuevos de las ciudades en expansión), tienen una posición ambigua en la EdadModerna. Una visión lineal, que tome como punto de llegada la Revolución Burguesa, lesbuscará emplazándose a sí mismos fuera del sistema feudal, como hombres libres que, enEuropa, se hicieron poderosos gracias a la creación de redes comerciales que la abarcabande norte a sur. Ciudades que habían conseguido una existencia libre entre el imperio y elpapado, como Venecia y Génova, crearon verdaderos imperios comerciales. Por su parte, laHansa dominó la vida económica del Mar Báltico hasta el siglo XVIII. Las ciudades eranislas en el océano feudal, pero el que la burguesía fuera realmente un disolvente delfeudalismo, o más bien un testimonio de su dinamismo, al crecer con el excedente que losseñores extraen en sus feudos, es un tema que ha discutido extensamente la historiografía.14El mismo papel de la ciudad europea durante la Edad Moderna puede considerarse unproceso de larga duración dentro del milenario proceso de urbanización: la creación de unared urbana, preparación necesaria para el cumplimiento de las funciones sociales del mundoindustrial moderno. A la línea de meta llegaron con ventaja metrópolis como Londres yParís en el siglo XVIII; por el camino quedaron rezagadas, sin capacidad de articular unaeconomía nacional de dimensiones suficientes para el despegue industrial, Lisboa, Sevilla,Madrid, Nápoles, Roma, Viena... y jugando en otra división (no de tamaño, sino funcional)Ciudad de México, Moscú o San Petesburgo, Estambul, Alejandría, El Cairo, Pekin.15Aunque la diferencia de posición económica era enorme entre alta burguesía, bajaburguesía y plebe empobrecida, no lo estaba en muchos extremos por su condición social:todas eran pueblo llano. La diferenciación entre burguesía y campesinado es aún mássignificativa, pues fuera de las ciudades es donde vivía la inmensa mayoría de la población,dedicándose a actividades agropecuarias de muy escasa productividad, lo que lascondenaba a la invisibilidad histórica: la producción documental, que florece de formaextraordinaria en la Edad Moderna (no sólo con la imprenta, sino con la fiebre burocráticadel estado y de los particulares: registros económicos, protocolos notariales...) esesencialmente urbana. Los fondos de los archivos europeos empiezan ya a competir endensidad de fuentes documentales con enorme ventaja frente a los chinos, de milenariacontinuidad.También puede verse a la burguesía como un aliado del absolutismo, o como un agregadosocial sin verdadera conciencia de clase, cuyos individuos prefieren la "traición" que lespermite el ennoblecimiento por compra o matrimonio, sobre todo cuando la ideologíadominante persigue el lucro y santifica la renta de la tierra.16 Su papel como agenterevolucionario había ocasionado las revueltas populares urbanas de la Edad Media, ycontinuará vivo pero errático en las de la Edad Moderna, algunas teñidas de ideologíareligiosa, otras de revuelta antifiscal o incluso de motines de subsistencia.17En otros continentes, la caracterización social de una clase definida por su actividad urbana,su identificación con el capital y la condición de no privilegiada, es mucho másproblemática. No obstante, se ha aplicado el término en Japón, cuya formación económicosocial ha sido asimilada al feudalismo, y con muchas más dificultades en China, aunque lasinterpretaciones de su historia están muy vinculadas a posiciones ideológicas.
  24. 24. El mundo islámico tenía desde sus orígenes una fuerte componente comercial, con undesarrollo impresionante de las rutas a larga distancia (navieras y caravaneras), y unaartesanía superior a la europea en muchos aspectos, pero el desarrollo de las fuerzasproductivas demostró ser menos dinámico, y con éstas la dinámica social. Los mercaderesárabes o el zoco, sin dejar de ser bullicioso y reflejar el descontento popular en periodos decrisis, no estuvieron nunca en condiciones de significar un desafío a las estructuras.América fue desde el comienzo de su colonización una tierra de promisión donde hacerexperimentos de ingeniería social. Las reducciones jesuíticas o los peregrinos delMayflower son casos extremos, siendo el fenómeno más importante la ciudad colonialhispánica, con su urbanismo trazado a cordel a partir de una amplia Plaza Mayor sobretierras vírgenes o ciudades precolombinas, a veces incluso convirtiéndose en ciudadperegrina, cambiando su emplazamiento por terremotos o condiciones sanitarias. Es posibleencontrar la formación de una burguesía en América durante la Edad Moderna, en lascolonias británicas del norte, y en los criollos hispanoamericanos, que impulsarán losprocesos de independencia y contribuirán decisivamente al final del Antiguo Régimen y laplasmación de los valores de la Edad Contemporánea.Las exploraciones patrocinadas por las monarquías europeas (en Portugal, el caso precoz deEnrique el Navegante), y protagonizadas por personajes como Cristóbal Colón, JuanCaboto, Vasco de Gama o Hernando de Magallanes, se aventuraron en mares desconocidosy llegaron a tierras que eran desconocidas por los europeos, aprovechando una serie demejoras náuticas: la brújula y la carabela. La relación que el espíritu individualista y labúsqueda la fama pudieran tener con los valores burgueses no es tan clara: no suponeninguna novedad desde tiempos de Marco Polo y tiene posiblemente más relación con elespíritu caballeresco y los valores nobiliarios de la baja edad media.18 Aprovechando susdescubrimientos, España, Portugal y Holanda primero, y Francia e Inglaterra después,construyeron imperios coloniales, cuyas riquezas, sobre todo la extracción de oro y plata deAmérica, estimularon aún más la acumulación de capital y el desarrollo de la industria y elcomercio, aunque a veces más fuera del propio país que dentro, como fue el caso de lacastellana, que sufrió las consecuencias de la Revolución de los Precios y una políticaeconómica, el mercantilismo paternalista que busca más la protección del consumidor (y delos privilegiados) que la del productor.Fuera de Inglaterra y Holanda, en el siglo XVII, la burguesía tenía un poder económicorelativo, y ningún poder político. No sería propio decir que llegó a sus manos ni siquieracuando reyes como Luis XIV empezaron a llamar a burgueses como ministros de estado, envez de la vieja aristocracia.
  25. 25. El Sultán del Imperio otomano Solimán el magnífico, vencedor de la batalla de Mohács(1526), tras la que ocupa Hungría y sitia Viena. Los soldados que le sirven de guardia sonlos temibles jenízaros. Su expansión militar y territorial le convirtieron en un monarca tanpoderoso como pudiera serlo Carlos V del Sacro Imperio romano, y con un control internosobre sus dominios no menor en cuanto a supremacía. No obstante, su sistema político noes comparable con la monarquías autoritarias de la Europa Occidental, que están en unadinámica muy diferente.El papa Paulo III reconcilia a Francisco I de Francia con el emperador Carlos V (Tregua deNiza, 1538), en un cuadro de Sebastiano Ricci (1688). La enemistad de los dos soberanosresultó en el inicio de un siglo de hegemonía de la Monarquía Católica, pero también en laimposibilidad de una restauración del Sacro Imperio romano. El poder papal, desafiado porla Reforma, subsistirá.
  26. 26. La Familia de Felipe V, de Michel van Loo, nos recibe en estudiada pose en un ambientebarroco. La imagen sirvió como comunicación familiar con los Borbón de Francia. El pactode familia que mantuvieron ambas ramas de la dinastía hasta la ejecución de Luis XVIdemuestra cómo los intereses nacionales (de unas naciones aún no construidas) sepostergaban ante los dinásticos. Territorios y súbditos podían intercambiarse por un tratadosin consultar a nadie más que a su soberano. Algún rey prefería perder sus estados antesque gobernar sobre herejes (Felipe II de España) mientras que otro compraba París por elbuen precio de una misa (Enrique IV de Francia).El emperador chino Kangxi, cuyo reinado, de 1662 a 1722 fue comparable en duración alde Luis XIV de Francia, aunque indiscutiblemente, China era mucho más poderosa yextensa. La existencia de las potencias europeas ya no podía ser ignorada, y se vio forzadoa mantener un equilibrio fronterizo con Rusia en Asia Central y a frustrar las pretensionesproselitistas del papado. La formación económico social china no podrá sostener la presiónexpansiva de Europa en el siglo siguiente.[editar] El poder de los reyesEn Europa Occidental, desde finales de la Edad Media algunas monarquías tienden a laformación de lo que a finales de la Edad Moderna podrá identificarse como estadosnacionales, en espacios geográficamente definidos y con mercados unificados de unadimensión adecuada para la modernización económica. Sin llegar a los extremos delnacionalismo del siglo XIX y XX, la identificación de algunas monarquías con un carácternacional se hace evidente, y se buscan y exageran esos rasgos, que pueden ser las leyes ycostumbres tradicionales, la religión o la lengua. En ese sentido van la reivindicación de lalengua vernácula para la corte de Inglaterra (que durante toda la Edad Media hablaba elfrancés) o la argumentación de Nebrija a los Reyes Católicos en su Gramática Castellana
  27. 27. de que, deben imitar a Roma y al latín porque la lengua va con el imperio (originándoseuna serie de orgullosas defensas del español en actos diplomáticos).19Este proceso no fue ni continuo ni sin altibajos, y no estaba claro en sus comienzos si iba atriunfar la Idea Imperial de Carlos V, el mosaico multinacional dinástico de los Habsburgoo la expansión europea del Imperio otomano. Si en el siglo XVIII parecían fuertementeestablecidos los actuales Estados de España, Portugal, Francia, Inglaterra, Suecia, Holandao Dinamarca, nadie podía haber previsto el destino de Polonia, repartido entre sus vecinos.Los intereses dinásticos de las monarquías eran cambiantes y produjeron a lo largo de laEdad Moderna inacabables intercambios de territorios, por razones bélicas, matrimoniales,sucesorias y diplomáticas, que hacían que las fronteras fueran cambiantes, y con ellas lossúbditos.El aumento del poder de los reyes se centró en tres direcciones: eliminación de todocontrapoder dentro del Estado, expansión y simplificación de las fronteras políticas (elconcepto de fronteras naturales) en competencia con los demás reyes, y eliminación deestructuras feudales supranacionales (las dos espadas: el Papa y el Emperador).Las monarquías autoritarias intentaron liquidar a toda posible oposición. En el siglo XVIaprovecharon la Reforma Protestante para separarse de la Iglesia Católica (principadosalemanes y monarquías escandinavas) o bien para identificarse con ella (la monarquía delRey Cristianísmo de Francia o la del Rey Católico de España), aunque no sin conflictos(como prueba las polémicas en torno al regalismo, o el galicanismo). La monarquía inglesadel Defensor de la Fe (Enrique VIII, María Tudor e Isabel I) intentó alternativamente una uotra opción para decantarse finalmente por una salida intermedia entre ambas (elanglicanismo). Los reyes intentaron imponer la unidad religiosa a sus súbditos: en Españalos Reyes Católicos expulsaron a los judíos y Felipe III a los moriscos, en Inglaterra elanglicano Enrique VIII persiguió a los católicos, y en Francia Richelieu persiguió a losprotestantes. El principio cuius regio eius religio (la religión del rey ha de ser la religión delsúbdito) fue el director de las relaciones internacionales desde la Dieta de Augsburgo,aunque no consiguió evitar las guerras de religión hasta la firma de los Tratados deWestfalia (1648).Otro frente de batalla fue la nobleza, que en ocasiones se resiste al aumento del poder real,como en la Guerra de las Comunidades de Castilla (1521), la Fronda francesa de 1648, o lasconspiraciones con ocasión de la crisis de 1640 contra el Conde-Duque de Olivares endistintos puntos de la Monarquía Hispánica. No debe interpretarse esto como unaidentificación de los intereses de clase de la burguesía y la monarquía, que puede apoyarseen ella, sabiendo que es su principal fuente de ingresos, pero, al menos en las zonas en quepuede hablarse de sociedades de Antiguo Régimen, se identifica mucho más claramentecon los intereses de la clase dominante: los privilegiados (nobleza y clero). En esas mismasocasiones las revueltas también mostraron un componente de particularismo regional que seopone a la centralización, la resistencia de instituciones que pueden funcionar comocontrapeso a la corona (Parlamentos judiciales o legislativos), o un carácter antifiscal. En elcaso más favorable al poder real, el francés, resultó en una monarquía absoluta identificadacon eln estado unitario y centralizado. Mientras tanto, primero en Holanda (tras suindependencia) y luego en Inglaterra (tras la Guerra Civil Inglesa) se experimenta el
  28. 28. funcionamiento de la monarquía parlamentaria en respuesta a otra formación económicosocial.En lo externo, los imperios europeos buscaron ampliar sus horizontes territoriales. Españase construyó un Imperio en América. Portugal y Holanda fundaron factorías, núcleos defuturas ciudades, en diversos puntos costeros diseminados por todo el mapa terrestre.Francia e Inglaterra intentaron entrar en la India, al tiempo que fundaban colonias en lo quedespués serán Estados Unidos y Canadá. La pugna por el complejo mapa de políticoeuropeo fue incesante, desgastando las energías sociales extraídas a través de los impuestosen cruentas conflagraciones cuyo fin podía ser el predominio dinástico, religioso o elmantenimiento o la discusión de la hegemonía continental, en la que se sucedieron Españay Francia, con la irrupción local de potencias locales (Dinamarca, Suecia, Polonia...). Losescenarios de las conflagraciones europeas fueron preferentemente los atomizados espaciospolíticos de la península italiana y centroeuropa, surgiendo en ésta las potencias rivales deAustria y Prusia, cuyo futuro no se dilucidará hasta bien entrada la Edad Contemporánea.Frente a todo esto, las viejas estructuras supranacionales medievales hicieron crisis. LaIglesia Católica fue incapaz de mantener unida a Europa bajo su dominio aunque losEstados Pontificios subsistieron con una influencia incomparablemente superior a su pesotemporal, y el Sacro Imperio Romano Germánico, después del frustrado intento porrestaurarlo de Carlos V, fue prácticamente desmantelado por el Tratado de Westfalia de1648. El Imperio siguió existiendo teóricamente hasta 1806, pero en los hechos no era másque una presencia nominal en el mapa internacional, sin poder efectivo.El regicidio del inca Atahualpa, tal como la dibujó Felipe Guamán Poma de Ayala, en suNueva Crónica y Buen Gobierno, un excepcional documento de la visión indígena de laConquista de América, descubierto en 1908
  29. 29. El rey don Sebastián I de Portugal, que a pesar de haber muerto en Alcazarquivir, junto aotros dos reyes (estos musulmanes), "reapareció" en la figura de un pastelero de Madrigal ypermaneció siempre vivo y eternamente joven en el imaginario popular, como los héroeshoméricos o el Che Guevara en el siglo XX (sin olvidarnos de héroes populares como ElvisPresley, Marilyn Monroe, James Dean, Jim Morrison o John Lennon).[editar] El Rey ha muerto, ¡viva el Rey!Esta fórmula, que garantizaba la continuidad de la monarquía hereditaria, es también unreflejo de los límites del Estado que se pretende construir por una monarquía conaspiraciones absolutistas.20 En todas las civilizaciones, el momento de la muerte de losreyes (o su agonía, o su falta de sucesión) ha dado históricamente origen a problemassucesorios, e incluso guerras.La posibilidad de dar muerte al rey era un hecho todavía más grave, y la lesa majestadsancionada con la peor de las condenas (el suplicio de los regicidas como Ravaillac eraparticularmente doloroso). La mera consideración de ese argumento en la ficcióngarantizaba el interés de las truculentas tragedias de Shakespeare, en las que el usurpadorencuentra su merecido castigo (Hamlet o Macbeth) sobre todo en la corte de Isabel I deInglaterra, siempre vigilante contra reales o imaginarias conspiraciones contra su vida.En la mayor parte de las culturas, dar muerte al rey estaba reservado como mucho a losenfrentamientos caballerescos con otro rey en el campo de batalla (por ejemplo, a pesar dealgunos detalles ruines, el fratricidio de Enrique de Trastamara sobre Pedro I el cruel), cosaque en la Edad Moderna raramente se producía pues no solían arriesgarse (la muerte deEnrique II de Francia en un torneo entra dentro de los accidentes deportivos, y elapresamiento en la batalla de Pavía de Francisco I, que se quejaba de que Carlos V noentrara en liza personalmente con él, es algo excepcional). Por eso impactó tanto a todaEuropa la temprana muerte de Sebastián I de Portugal en la batalla de Alcazarquivir. Estehecho además, estuvo en el origen de la decadencia portuguesa (el ejército quedó destruidoy su tío Felipe II se impuso como heredero incorporando el reino a la Monarquía Hispánica,que desperdició lo mejor de la flota en la Armada Invencible y enfrentó el imperio coloniala la rapiña de sus enemigos ingleses y holandeses). También fue el origen de uncuriosísimo movimiento social, el sebastianismo, muy popular entre los campesinos y
  30. 30. clases bajas, que reivindicaba su presencia oculta y su mesiánica vuelta. Un movimientoidéntico tuvo lugar en Rusia, donde periódicamente aparecían falsos Dimitris reclamandoser el zarevitch heredero de Iván el Terrible. Estos movimientos (similares a otrosmovimientos milenaristas o mesiánicos, como los asociados al imán oculto en la religiónislámica) acogían todo tipo de reivindicaciones populares que aprovechaban la oportunidadde expresarse en asociación con un concepto idealizado de la monarquía paternalista. Eradifícil concebir que de la sagrada figura de un rey pudiera venir algo malo. Todo mal seatribuye a los malos consejeros, o al secuestro de la voluntad del rey (la leyenda de Lamáscara de hierro). Los validos son las figuras más odiadas. En la Edad Moderna ladiscrepancia más atrevida solía ser el grito Viva el rey y muera el mal gobierno. En otrascivilizaciones, se opta por separar radicalmente la figura del gobernante de derecho, quepasa a ser una figura únicamente decorativa (el Califa en el Islam y el Emperador en Japón)y el gobernante de hecho, que pasa también a ser hereditario y solemnizarse (el Sultánotomano o el shōgun en Japón)Lo que es una gran novedad de la Europa de la Edad Moderna es convertir la muerte del reyen algo teorizable, entroncándolo con la Antigüedad clásica. El tiranicidio se justificó por elPadre Mariana, de la Escuela de Salamanca, en un libro21 que dedicó a la instrucción delfuturo Felipe III, y que fue ampliamente divulgado más fuera que dentro de España,utilizándose sus argumentos en la justificación de la rebelión de los Países Bajos y másadelante incluso, en las dos grandes revoluciones del siglo XVIII (americana y francesa),que siempre pusieron buen cuidado de legitimarse por oposición a la pérdida de legitimidaddel rey contra el que se rebelan, de una manera no tan distinta a como vasallos y señoresfeudales se aplicaban recíprocamente el concepto de felonía. En el himno de Holanda,Guillermo de Orange dice: "al rey de España siempre honré" - Den Koning van Hispanje/Heb ik altijd geëerd, y los revolucionarios americanos dedican toda la primera parte de suDeclaración de Independencia a convencer al mundo de que no les queda otra salida.El respeto sacral que a la figura de los reyes se guardaba en Europa no se aplicaba por losconquistadores a los caciques, reyes o emperadores americanos, todos ellos consideradospor los europeos como «indígenas paganos», cuya soberanía podía ser discutida sólo conque se negaran a atender el Requerimiento. Así no hubo mayor inconveniente enextorsionar, torturar y matar a Hatuey, Atahualpa y Moctezuma (menos aún en sofocar lasrevueltas posteriores a la conquista, incluso en fechas tan tardías como la de Túpac Amaru,que enlaza ya con los gritos de la independencia americana). Pero andando el tiempotambién el viejo continente presenció algunos regicidios notables, como los de Guillermode Orange, Enrique III y Enrique IV de Francia, a manos de fanáticos, y los judiciales deMaría Estuardo y Carlos I de Inglaterra. Cuando la guillotina caiga sobre Luis XVI, la EdadModerna ya habrá terminado, comprobándose que la sangre azul es igual que cualquierotra.En América las revoluciones independentistas que comenzaron en 1776 con la sublevaciónde las trece colonias británicas que dieron origen a los Estados Unidos y se extendió con laGuerra de Independencia Hispanoamericana (1809-1824), que dieron origen a las primerasnaciones latinoamericanas, fusionaron la idea de independencia con la oposición radical ala monarquía y el derecho al regicidio. El resultado fue la aparición de una cantidad derepúblicas sin precedente en la Historia Universal.
  31. 31. El condottiero Bartolomeo Colleoni, con gesto adusto contempla Venecia desde su caballoen el famoso bronce de Verrocchio. Los ejércitos mercenarios, verdaderas empresasdirigidas con criterios protocapitalistas, se alquilaban al mejor postor en la Italia delRenacimiento. La caballería medieval quedaba para los ejercicios literarios.Guerrero japonés fotografiado por Felice Beato en la década de 1860. Tras una primeraapertura, que incluyó la evangelización hispano-portuguesa, Japón se cerró a todo tipo decontactos con los extranjeros en 1641 con la política sakoku (con la mínima excepción de laimportación de libros y el consentimiento de intercambios con los holandeses de la islaartificial de Dejima), y siguió considerando las armas de fuego como bárbaras y primitivas,prefiriendo las tradicionales del samurái hasta la restauración Meiji del siglo XIX.La rendición de Breda o Las Lanzas, de Velázquez, 1636. Uno de los episodios gloriososque se celebraban en el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro de Madrid.22 Lostercios de Ambrosio de Spínola, que exhiben enhiestas sus picas, consiguieron desalojar dela plaza fortificada que se adivina humeante al fondo, a las tropas holandesas de Justino deNassau, en uno de los últimos triunfos de las armas españolas, abocadas al fin de suhegemonía.
  32. 32. Maqueta de la Citadelle de Lille (1667). Louis Le Grand la voulut, Vauban la dessina,Simon Vollant lédifia (Luis XIV la quiso, Vauban la diseñó y Simon Vollant la edificó).Uno de los ejemplos más acabados de las fortificaciones contra la artillería, que superabanel concepto medieval de muralla (fosos y muros almenados que rodeaban una ciudad, concubos o torres a intervalos regulares) por una ingeniosa geometría (que comenzóllamándose "traza italiana") a la que se añadían baluartes avanzados y contramedidas paralas minas que excavaban los zapadores asaltantes.[editar] Revolución militarTambién el arte militar experimentó profundos cambios, que fueron correlativos a loscambios políticos que se vivían en ese tiempo. La introducción de las armas de fuego marcóel final de la época de los caballeros feudales, y el inicio del predominio de la infantería.Aunque los primeros usos de la pólvora fueron en China, su empleo militar fuefundamentalmente europeo durante la Edad Moderna. El código del honor del caballeromedieval veía las armas de fuego como un insulto a la valentía, que permitía abatir al mejorcaballero por el más ruin villano mercenario, pero su aceptación, desarrollo y sofisticaciónen Europa es una de las claves de su expansión durante la Edad Moderna. Los cambiossociales que produjo en su interior terminaron, paradójicamente, incluyendo su uso en losduelos por honor.Ya la Guerra de los Cien Años había supuesto una humillación de la nobleza francesafrente a los arqueros ingleses, pero fue la artillería, que se experimentó en las últimas fasesde la Reconquista (parece ser que los defensores musulmanes la usaron en la toma deNiebla en el siglo XIII, y los cristianos desde la época de Alfonso XI), la que demostraráser el arma decisiva, cuyo coste, inasumible por ningún noble particular, solo podía sersufragado por los crecientes recursos de las monarquías autoritarias, con lo que el ejércitomoderno pasará a ser uno de sus atributos. La Guerra de Granada será decisiva para laconformación de una unidad militar compleja y bien articulada: los tercios, que se probaránexitosamente en Italia bajo el mando del Gran Capitán frente a los ejércitos franceses, altiempo que se internacionalizan con mercenarios de todas las nacionalidades. Los suizos ylos lansquenetes alemanes serán los más afamados. Por primera vez desde el Imperioromano, las guerras europeas se libraban con una visión estratégica continental que ponía asu servicio crecientes aparatos estatales: era mayor proeza "poner una pica en Flandes"desde el punto de vista económico que desde el puramente táctico, y las batallasdiplomáticas no fueron menos decisivas que las reales para cerrar o mantener abierto elllamado camino español23
  33. 33. Al mismo tiempo, la ingeniería dio pasos de gigante, perfeccionando una nueva fórmula dedefensa: el bastión. Estimulados por el desafío de los artilleros, ingenieros militares entrelos que se encontraba el propio Leonardo da Vinci entablan con ellos una carrera dearmamentos que no ha parado hasta hoy.Como consecuencia, las campañas medievales, enfrentamientos de huestes reclutadas porlos lazos del vasallaje se transformaron en verdaderas guerras de asedio y desgaste delenemigo, utilizando tropas profesionales, mercenarias, lo que en parte explica la enormecrueldad creciente de los conflictos hasta el siglo XVII. Para el siglo XVIII, las guerras,sometidas a método y cálculo académico, experimentaron un notable cambio,transformándose en campañas atemperadas, voluntariamente limitadas y con prolijasmaniobras, en donde los generales arriesgaban poco y cuidaban mucho a sus tropas (famosofue en ello el rey sargento, Federico Guillermo I de Prusia). Los uniformes, las banderas yla música militar se codifican de forma exquisita (el himno y la bandera de Españaprovienen de esta época). Este esquema regiría los campos de batalla europeos hasta lallegada de Napoleón Bonaparte, primer general que aprovechó a gran escala elreclutamiento masivo producto del servicio militar obligatorio o nación en armas,ignorando los rangos aristocráticos que en los ejércitos de las monarquías absolutasreservaban los puestos directivos a gente de no probada valía, mientras que para él cadasoldado lleva en su mochila el bastón de mariscal. Pero eso fue ya en un periodo históricodiferente, la Edad Contemporánea, en el que, tras el intento de bloqueo continental contra laindustria inglesa y las teorizaciones de Clausewitz, se terminará hablando de la guerra total,un concepto ajeno al periodo de la Edad Moderna, en que la vida económica y social seguíaen buena parte ajena a las batallas.La batalla de Lepanto, vista por Veronés, es una confusión de galeras que se embisten trasel duelo artillero, cuya suerte se decide en el plano celestial, por la intercesión ante laVirgen de los santos patrones de cada miembro de la Santa Liga (por el Papa, con las llavesdel reino de los cielos, Pedro; por España, con equipo de peregrino, Santiago; por Génova,con corona y espada, Catalina; y por Venecia, con su león, Marcos). El Imperio otomano notuvo tanta ayuda.
  34. 34. La Armada Invencible partiendo del puerto de Ferrol. La tecnología naval de élite europease batió en el Canal de la Mancha, prevaleciendo la inglesa sobre la española (que desde1580 incluía también a la portuguesa, o sea, a las dueñas de las dos mitades del mundodesde el Tratado de Tordesillas). Ninguna marina extraeuropea pudo competir hasta laGuerra Ruso-Japonesa de 1905: la famosa flota china del siglo XV dirigida por Zheng Heno tuvo continuidad.[editar] La guerra navalLa guerra naval conoce un salto cualitativo con la incorporación de la artillería y de lasmejoras técnicas de la navegación. La capacidad de maniobra rápida y abordaje de lapropulsión a remo (aún útil en 1571 en Lepanto) quedará obsoleta, en beneficio de laplanificación estratégica en un escenario planetario, donde flotas oceánicas llevan lapresencia militar a distancias enormes con una agilidad creciente. La mayor ocasión quevieron los siglos, como la calificó Cervantes, que allí perdió su mano izquierda (paramayor gloria de la derecha), significó de hecho el mantenimiento del statu quo en elMediterráneo: el oriental para los turcos y el occidental para los españoles, pero el conjuntodel Mare Nostrum había perdido ya su centralidad en beneficio del Atlántico. Hasta laderrota de la Armada Invencible (1588) nadie desafiaba la hegemonía naval hispano-portuguesa más allá de enfrentamientos irregulares (los holandeses mendigos del mar o lospiratas berberiscos o ingleses, poco importantes hasta el siglo XVII).Consciente de poseer un imperio donde no se ponía el sol, Felipe II ofreció una recompensafabulosa a quien le ofreciera un reloj mecánico que permitiera a sus barcos calcular conprecisión la longitud cartográfica, cosa que no se consiguió hasta el siglo XIX; pero paraentonces el meridiano cero era el de Greenwich y no el de Cádiz ni el de París, a pesar delesfuerzo científico que supuso el Sistema Métrico Decimal. La batalla de Trafalgar (1805)vino a sancionar indiscutiblemente la hegemonía marítima que Inglaterra ya habíaalcanzado, al menos desde la Guerra de Sucesión Española, que le proporcionó Gibraltar yMenorca, además de ventajas comerciales en América (1714). Olvidado quedaba el repartohemisférico del mundo entre españoles y portugueses (Tratado de Tordesillas, 1494) y quehabía provocado el enojo de Francisco I de Francia, que pidió que le enseñaran la cláusuladel testamento de Adán que preveía tal cosa. Entre tanto, los bosques ibéricos de la ardillade Estrabón (que cruzaba la península sin tocar el suelo) se habían convertido en tablonesde barco o en tallas de santos (destinos para los que se seleccionaban las piezas másescogidas), lo que tuvo decisivas consecuencias económicas y ecológicas: se dice quebuena parte de los sedimentos depositados en el Delta del Ebro se deben a la deforestacióndel Pirineo en la Edad Moderna.
  35. 35. Confucio presenta al niño-Buda a Lao Tse, en una singular recreación pictórica de épocaQing. Mientras Islam y Cristianismo se expanden en conflicto por la mayor parte delmundo, el budismo había conseguido implantarse con fuerza en Extremo Oriente, en cadacaso sobre un sustrato distinto (en China y Japón, las religiones tradicionales,confucionismo y shinto, en Indochina, el hinduismo); al mismo tiempo, en su India natal,los mogoles musulmanes y el hinduismo justificador del sistema social de castas lo hacenprácticamente desaparecer.Bula Exurge Domine, Contra Errores Martine Lutheri et sequatium: contra los erroresde Martín Lutero y sus seguidores (15 de junio de 1520), por la que el papa León X leamenazaba con la excomunión si no se retractaba de 41 puntos incluidos en sus famosas 95tesis del 31 de octubre de 1517. Lutero quemó públicamente la bula (10 de diciembre de1520) y la excomunión se hizo efectiva (3 de enero de 1521). Cualquiera de esas fechas sonhitos para la Edad Moderna, aunque no habrían pasado de ser una disputa teológica si nohubieran encontrado el formidable eco que la difusión de la imprenta permitió a losargumentos de ese "oscuro fraile", y no se hubieran acogido por una sociedad madura pararecibirlos y unos agentes políticos dispuestos y capaces de aprovechar su potencial.
  36. 36. La orfebrería sagrada americana, como ésta de la cultura Muisca, donde aparece la barcaritual que sumergirá ofrendas en un lago, excitó de tal manera el ansia de oro de losconquistadores que creó la leyenda de El Dorado. Es enormemente simbólico que el destinode la mayor parte de la producción artística precolombina fuese el saqueo y la fundición enmonedas, que circulando de Sevilla a Génova o Amberes cambiaron para siempre laeconomía mundial. En la antigüedad, una profanación semejante se atribuye a Jerjes, quetransformó el oro de Babilonia en arqueros (los numismáticos y los de verdad).Mezquita del Sah Abbas I el grande, del imperio persa safávida en Isfahán, Irán. En estecaso, el impresionante pórtico acoge a los chiítas.Las Misiones Jesuíticas en América del Sur establecieron un sistema teocrático-guaraní detipo igualitario que ha sido mencionado como antecedente de las ideas socialistas.[editar] La religiónComo probaban las herejías urbanas medievales reprimidas por la Inquisición y la OrdenDominicana, la Iglesia Católica se encuentra en conflicto con la nueva vida urbana, y habíamirado sus transformaciones con reticencia, aunque también demostró una gran capacidadde asimilación de los elementos disolventes (Orden Franciscana y devotio moderna deTomás de Kempis). En el Siglo XIV había vivido la Cautividad de Aviñón y el Cisma deOccidente, y en el XV vivió un proceso de acrecentamiento del poder temporal. Ejemplosde Papas mundanos fueron, por ejemplo, Alejandro VI y Julio II, este último apodado, y no
  37. 37. sin razón, el «Papa guerrero». Para financiarse, recurrió de manera cada vez másescandalosa a la venta de indulgencias, lo que excitó las protestas de John Wycliff, Jan Husy Martín Lutero. Este último, cuando la Iglesia lo llamó a someterse, se rehusó, señalandoque la única fuente de autoridad eran las Sagradas Escrituras. Era esta una nueva visión dela relación entre el hombre y Dios, personalista e intimista, más acorde con los valores de lamodernidad y muy diferente a la idea social y comunitaria de la religión que tenía elCatolicismo medieval. Entre los numerosos seguidores de Lutero no fue posible launiformidad (la interpretación libre de la Biblia y la negación de autoridad intermedia entreDios y el hombre lo hacían imposible), y así Ulrico Zwinglio, Juan Calvino o John Knox,fundaron iglesias reformadas que se expandieron geográficamente convirtiendo a Europa enun mosaico de creencias rivales. Se ha propuesto24 que el calvinismo y la doctrina de lapredestinación son posiblemente una contribución esencial a la conformación del espírituburgués capitalista, al exaltar el trabajo y el triunfo personal. No obstante, no es imposibleencontrar una versión católica del mismo espíritu, como fue el jansenismo; lo queabundaría en la tesis materialista de que más que una determinación ideológica fueron lasdiferentes condiciones de la estructura económica del norte y el sur de Europa las queinfluyeron en su divergente historia a lo largo de la Edad Moderna.La Iglesia Católica reaccionó tardíamente, a finales del siglo XVI, imponiendo una serie decambios internos en el Concilio de Trento (1545–1563). Estrellas de esta reforma fueronIgnacio de Loyola y la Compañía de Jesús. Sin embargo, no pudo hacer regresar a laobediencia católica a numerosas naciones reformadas. La Alemania del norte, Escandinaviay Gran Bretaña ya no volverían al catolicismo, mientras que Francia se debatiría duranteaños de conflictos internos por causa religiosa, hasta que en 1685 Luis XIV revocó elEdicto de Nantes, que garantizaba la tolerancia católica hacia los hugonotes, y los expulsó.El triunfo de la Contrarreforma se centró en la Europa danubiana, la Alemania del sur yPolonia. Irlanda, las penínsulas ibérica e itálica, además de los recién ganados dominiosultramarinos españoles en América, permanecieron católicos.Todo esto sucedió en medio de un terrible periodo de guerras de religión: en Alemania, lospríncipes católicos se apoyaron en Carlos V contra los príncipes protestantes, al tiempo quesurgían movimientos sociales como la guerra de los campesinos o los anabaptistas,perseguidos sangrientamente por ambos bandos, con la bendición expresa tanto del Papacomo de Lutero; en Francia, la no menos violenta Matanza de San Bartolomé (1572) fuesólo un episodio de su particular y prolongada serie de guerras de religión, en las que ladistintos grupos sociales se encuadran en bandos nobiliarios con opuestas pretensionespolíticas, dinásticas y alianzas exteriores; la Guerra de los Ochenta Años que supone laseparación de los Países Bajos en un norte protestante y un sur católico; en su última fase(tras una Tregua de los doce años) simultánea a la Guerra de los Treinta Años (1614-1648)en el Sacro Imperio, que terminó transformándose en un conflicto europeo generalizado.La expansión europea significa la desaparición o sumisión de muchas religiones indígenasen los territorios ocupados por los europeos. Excepcionalmente, surge en el norte de laIndia una nueva religión: el sijismo.En América Latina el catolicismo fue impuesto como religión prácticamente exclusivasiguiendo los lineamientos de la Contrarreforma, pero al mismo tiempo las antiguas
  38. 38. religiones y creencias precolombinas y africanas reprimidas, reaparecieron reformulando elcristianismo mediante el sincretismo religioso. Un ejemplo de ello es la fusión de cultoscomo el de la Pachamama y la Virgen María en la región andina y la presencia de losorishás de la religión yoruba en la santería y el candomblé. El catolicismo latinoamericano,especialmente en sus vertientes más ligadas a las culturas de los pueblos originarios yafroamericanos, abrió camino a nuevos enfoques ante los derechos humanos, la naturaleza,la igualdad social y el republicanismo, alcanzando expresiones destacadas en casos como elde Bartolomé de las Casas y las Misiones Jesuíticas.La otra gran religión expansiva, el Islam, no tiene una separación de autoridades civiles yreligiosas, lo que no significa necesariamente un mayor fundamentalismo, y la pruebahabían sido los periodos de tolerancia y fértil intercambio cultural de la Edad Media. LosImperios Turco, Safávida o Mogol no fueron menos, sino más tolerantes en lo religioso quela Monarquía Católica o la Ginebra de Juan Calvino, y el Mediterráneo Oriental (Balcanesincluidos) fue durante toda la Edad Moderna un mosaico étnico y religioso que acogió ladiáspora sefardí de forma equivalente a como lo hizo Ámsterdam. No obstante, en laEuropa cristiana el humanismo renacentista (en principio, la simple reivindicación de losstudia humanitatis frente a la teología) va acentuando la separación de los ámbitos religiosoy laico.El erasmismo o conceptos como la libertad de conciencia no sólo abren el paso a otrasreligiones (protestantismo), sino a nuevas actitudes del hombre ante la naturaleza, como laduda cartesiana, el racionalismo y el empirismo. Muy diferentes entre sí, la indiferenciareligiosa, los libertinos, la masonería, el panteísmo, el agnosticismo y el ateísmo empezarána ser consideradas como posturas imaginables -aunque de ninguna manera toleradas- yganarán terreno a medida que avancen los siglos de la Edad Moderna. La trayectoriapersonal e intelectual de Voltaire significará un referente que quedará fijado en el espírituenciclopedista. La descristianización ligada a la Revolución francesa hará posible en unefímero episodio un culto secular a la Diosa Razón, bajo un calendario revolucionarioprivado de toda huella litúrgica.
  39. 39. El Leviathan, de Thomas Hobbes, es una justificación del absolutismo frente a laRevolución Inglesa, pero su argumentación es plenamente secular, al contrario de la deBossuet, que simultáneamente está defendiendo la teoría del derecho divino de los reyes. Elmonstruo que puede ejercer sin límites su poder lo hace porque el cuerpo social (del quecada individuo es una célula, como aparece en el grabado) le cede el poder, porqueretenerlo cada uno para sí en un estado de naturaleza sólo llevaría a la guerra de todoscontra todos. La expresión Homo homini lupus (el hombre es un lobo para el hombre), queparece no ser suya aunque se suele atribuir a Hobbes, lo expresa muy bien.Sacrificio azteca, Códice Mendoza. El contacto con las culturas americanas proporcionóargumentos para ambas partes en debates como el de la Junta de Burgos de 1512 o la Juntade Valladolid de 1551 en que sobresalieron Bartolomé de las Casas y Juan Ginés deSepúlveda: los indígenas ¿eran sujetos a una esclavitud natural o merecían ser tratadoscomo iguales, en un precoz concepto de derechos humanos? Aquí vemos costumbres quedesde un punto de vista aristotélico puden calificarse de antinaturales y una arquitectura tancivilizada que causaba asombro a unos conquistadores que comparaban Tenochtitlan conVenecia. La humanidad de los indios (con su correspondiente alma inmortal sujeta asalvación y por tanto, a la mediación de la Iglesia) quedó establecida por la bula SublimisDeus en 1537. Las leyes de Indias fueron la respuesta por parte de una monarquía que,además de escrúpulos morales, intentaba evitar el excesivo poder de unos encomenderosdemasiado lejanos y garantizarse jurídicamente el dominio temporal y el patronato regioque las bulas alejandrinas le daban a cambio de la evangelización.El cambista y su mujer, Quentin Massys, 1515. La eficaz conjunción de metales preciososy documentos escritos revolucionó la economía mundial y los conceptos jurídicos; terminódisolviendo las relaciones sociales feudales. No obstante, este cuadro tiene una lectura bien
  40. 40. distinta: la mujer está consultando un libro religioso, y duda de la legalidad teológica de lastransacciones de su marido: el desprecio social por las actividades financieras, que incluíala sospecha de criptojudaísmo en sociedades como la española, y la persecución legal dellucro, significaban la pervivencia del mundo feudal, en que la renta y el privilegio son losprocedimientos socialmente aceptables de la posición social elevada. Mientras el trabajosiga siendo un castigo divino, el interés deba camuflarse con todo tipo de excusas y elprecio justo algo a debatir con el confesor, el triunfo del capitalismo habrá de esperar. Losnavegantes holandeses y británicos desarrollarán un sistema de seguros para racionalizareconómicamente sus arriesgadas actividades; simultáneamente los españoles, con todalógica, prefieren la doble protección que les ofrece la monopolística y bien armada flota deIndias y la divina providencia: el dinero que no emplean en seguros, se les extrae enimpuestos obligatorios y en "voluntarios" donativos a las instituciones religiosas (limosnas,fundaciones piadosas, dotes para ingresar a sus hijas en conventos, mandas testamentarias).La opinión que suscitaría un comerciante poco piadoso es fácil de imaginar.Castigo a un esclavo en Brasil, por Jean-Baptiste Debret (circa 1800). La expansióncolonial de Europa generalizó la esclavitud en las colonias y organizó, con laimprescindible colaboración de las élites europeas (tanto católicas como protestantes),americanas (incluyendo a los criollos) y africanas (tanto subsaharianas como islámicas), eltráfico de esclavos como uno de los negocios más lucrativos del período, con Liverpoolcomo el mayor puerto esclavista del mundo. Paradójicamente, uno de los impulsoresintelectuales de la aprehensión de negros en África para trasladarlos como esclavos aAmérica fue el propio fraile Bartolomé de las Casas, que de este modo pretendía liberar alos indígenas americanos del inhumano trato que estaban sufriendo. Considerabainicialmente que la naturaleza del amerindio era más débil, y la del africano más fuerte,además de las razones teológicas que confluían en la distinta exposición al evangelio delNuevo y del Viejo Mundo. Curiosos argumentos, más propios de sus opositores en la Juntade Valladolid, que demuestran que realmente las Casas no estaba tan alejado del mundocultural neoescolástico y neoaristotélico del que provenía. Posteriormente se arrepintió deaquella idea y desarrolló un pensamiento más amplio de los derechos elementales de todoslos seres humanos.
  41. 41. Reconstrucción de la propuesta de Sello de los Estados Unidos hecha por BenjaminFranklin. La rebelión contra los tiranos es obediencia a Dios, ilustrado por el episodiobíblico del Mar Rojo. En 1776, la población de las trece colonias británicas enNorteamérica, inició la Revolución Americana sobre la base de conceptos políticos quesignificaban un cambio radical: independencia, derechos humanos (si bien no para todos,los esclavos negros estaban excluidos), federalismo, constitución, república, basados en lospostulados de la Ilustración llevados a sus conclusiones. Algunos autores americanos25postulan la tesis, controvertida por otros,26 de que las prácticas políticas de laConfederación Iroquesa (Haudenosaunee) —su Gran Ley de la Paz— fue «inspiracióndirecta de la constitución estadounidense».25 La embajada de Franklin en París probó lasimpatía con que los Estados Unidos fueron acogidos por la opinión ilustrada (no sólo lafrancesa, también ingleses como Burke), admirada ante la demostración empírica de lasteorías rousseaunianas del "buen salvaje", que se estaba convirtiendo en una orgullosa"nueva Roma" poblada de águilas y cincinatos (símbolos rechazados por el propio Frankliny otros americanos pertenecientes al ala progesista de la revolución).27Con un modelo iconográfico muy común, Elias Hille pinta en 1596 a la familia Friedrich,un fabricante de cristal de Bohemia. Muestra el ideal social de familia nuclear: numerosa(tanto en muertes, acechantes en la calavera del Gólgota, como en nacimientos),jerarquizada, sumisa a los valores religiosos, sexuada y comprometida con su destino futurodesde la infancia. En todo ello, pocas diferencias con la familia extensa, clánica, queorganizaba la sociedad entera como un conjunto de lazos familiares; pero la sociedadmoderna genera nuevas expectativas a los individuos, que cada vez más basan su posiciónsocial en sus logros personales. Cuando no importe el origen familiar sino lo que cada unoes por sí mismo, se habrá terminado la sociedad preindustrial. Por otro lado, la libertad detestar, la vinculación de los patrimonios familiares (mayorazgo) o el reparto forzoso entrelos hijos (la legítima), suponen distintos sistemas de herencia que, sumados a los distintos

×