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Mormon

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Mormon

  1. 1. LA RESTAURACIÓN DE LA VERDAD
  2. 2.  Vivimos en los tiempos peligrosos predichos por los profetas de la antigüedad. Cada día enfrentamos tentaciones y situaciones que ponen en peligro nuestras vidas espirituales así como nuestro bienestar físico y económico. Escuchamos, vemos y aún somos víctimas de violencia, robos, asaltos, secuestros, extorsiones y amenazas. Nuestros hijos y nosotros mismos estamos expuestos a pornografía de todo tipo, música no apropiada, deshonestidad, abusos de inmodestia y lenguaje no apropiado
  3. 3.  Nuestro mensaje es sobresaliente, aunque sencillo. Dios es nuestro padre y nosotros somos Sus hijos. Él nos ama, pues somos parte de Su familia, y desea que volvamos y vivamos con Él. Dios le conoce personalmente y le ama más de lo que usted puede comprender. Él desea que usted sea feliz ahora y siempre. A fin de lograr tal propósito, el Padre Celestial ha preparado un plan llamado el Evangelio de Jesucristo. Jesucristo es el Hijo de Dios; Sus enseñanzas nos brindan el sendero a la paz en esta vida y el gozo en la eternidad. Como parte de Su plan, Dios ha seguido un modelo sencillo desde los albores del mundo. Escoge a un profeta (como Noé o Moisés) para que éste enseñe el Evangelio y guíe al pueblo. Lamentablemente, la mayor parte de los hijos de Dios ha hecho caso omiso de los profetas, desobedeciéndolos y rechazándolos.
  4. 4.  Como lo prometió, el Padre Celestial mandó a Su Hijo, Jesucristo, a la tierra. Jesucristo por su parte llevó una vida perfecta y sin pecado. Organizó Su Iglesia, enseñó Su Evangelio e hizo muchos milagros. Aunque parezca increíble, Jesucristo mismo fue rechazado. Después de Su muerte, muchas personas empezaron a alejarse o a distorsionar las verdaderas enseñanzas de Cristo. Como resultado, Dios quitó Su autoridad de dirigir la Iglesia que Cristo había establecido. Nuestro amoroso Padre Celestial es “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" (véase Hebreos 13:8). Al igual que en la antigüedad, ha seguido su modelo sencillo en nuestros días. Ha vuelto a establecer el evangelio de Jesucristo en la tierra por medio de un profeta. El profeta que el Señor llamó a restaurar la verdad de Dios tiene por nombre José Smith. La prueba de esta restauración se encuentra en el Libro de Mormón, que usted puede leer y sobre el cual puede meditar y orar. Dios sigue pronunciando Su palabra y revelando Su verdad en nuestros días mediante un profeta viviente. Si se lo pregunta usted al Padre Celestial en oración, Él le podrá confirmar la verdad de ello.
  5. 5. Nuestro Padre Celestial revela Su Evangelio a todos  Durante todas las épocas de la historia, Dios ha revelado Su Evangelio a través de profetas como Noé, Abraham, Moisés, Pedro y otros; y les ha investido con la autoridad divina, que es el sacerdocio, para hablar y actuar en Su nombre (Amós 3:7). Estos profetas enseñan a la gente el Evangelio y dirigen la Iglesia de Dios. Además, enseñan y testifican sobre la naturaleza de Dios y la misión especial de Jesucristo, e invitan a todos a participar de las bendiciones del Evangelio.  Se puede encontrar el testimonio de profetas en el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y en El Libro de Mormón.
  6. 6.  En todo El Libro de Mormón pueden encontrarse ejemplos de muchos profetas que testificaron de Jesucristo. Entre estos profetas se encuentran hombres llamados Lehi, Nefi, Benjamín, Mosíah, Alma, Abinadí, Helamán, Mormón y Moroni. Los profetas del Libro de Mormón dieron testimonio ferviente de Cristo para que las generaciones posteriores pudieran también tener fe en el Salvador y confiar en Él para su redención. Como escribió el profeta Nefi: “Y hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo y escribimos según nuestras profecías, para que nuestros hijos sepan a qué fuente han de acudir para la remisión de sus pecados” ( 2 Nefi 25:26).  Aquellos que siguen a los profetas reciben las bendiciones que Dios ha prometido, mientras que aquellos que rechazan el Evangelio y a los profetas pierden las bendiciones y se apartan de Dios, colocándose en oscuridad espiritual, lo que finalmente les lleva a una condición llamada apostasía. La apostasía generalizada se produce cuando se retira la autoridad del sacerdocio de Dios para enseñar y administrar las ordenanzas del Evangelio.
  7. 7.  Las Escrituras registran el modelo mediante el que Dios, una y otra vez, se acerca a Sus hijos revelándoles Su Evangelio a través de un profeta, que a su vez, enseña a la gente. Algunas personas lo aceptan y más tarde son desobedientes; otros lo rechazan de plano. El Señor entonces retira Su sacerdocio y se pierde el Evangelio. Cuando hay personas preparadas para seguir al Señor otra vez, Él revela de nuevo Su Evangelio y restaura Su sacerdocio. Los períodos de tiempo en los que se manda a los profetas enseñar el Evangelio, y que a menudo conllevan una restauración, se llaman dispensaciones. Los períodos de tiempo dirigidos por un líder profético, como por ejemplo Adán, Enoc, Noé, Moisés, etc., se denominan dispensaciones.  Las verdades divinas que su Padre Celestial desea que conozca han sido restauradas por Dios por última vez mediante un profeta de los últimos días, José Smith, y no se volverán a retirar de la tierra nunca más. Al igual que Moisés y que otros profetas bíblicos que recibieron revelación de Dios, José Smith vio a Dios el Padre y a Su Hijo, Jesucristo; y fue elegido para testificar de Ellos y para restaurar el evangelio y la Iglesia de Cristo.
  8. 8.  En junio de 1844, José Smith, el primer profeta de esta dispensación, fue asesinado en Carthage, Illinois, EE. UU. La dirección de la Iglesia restaurada de Jesucristo fue traspasada entonces a Brigham Young, que era el Apóstol de mayor antigüedad de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Él fue responsable a partir de ese momento de dirigir la Iglesia bajo la dirección de Jesucristo. Durante los 33 años en que Brigham Young estuvo a cargo de la Iglesia, él:  Dirigió al primer grupo de pioneros en un viaje de 1600 Km. a través de territorio deshabitado para llegar al Valle del Lago Salado en 1847.  Supervisó la posterior inmigración de más de 70.000 personas procedentes de los Estados Unidos y Europa.  Fundó más de 350 asentamientos que incluyen comunidades en Utah, Idaho, Wyoming, Colorado, Nuevo México, Arizona, Nevada, California, Canadá y México.
  9. 9.  Brigham Young fue llamado por Dios como profeta después, de José Smith. Al igual que Brigham Young fue llamado por Dios para suceder a José Smith, este modelo de sucesión de los profetas, que va de acuerdo a lo establecido por Jesucristo, continúa en la actualidad. El actual profeta y Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es Thomas S. Monson. Él recibe la ayuda de dos consejeros: Henry B. Eyring y Dieter F. Utchdorf. Los tres forman la Primera Presidencia de la Iglesia (de manera similar a como lo hicieran Pedro, Santiago y Juan en los tiempos de Cristo).
  10. 10. Los apóstoles actuales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son:  Boyd K. Packer  L. Tom Perry  Russell M. Nelson  Dallin H. Oaks  M. Russell Ballard  Richard G. Scott  Robert D. Hales  Jeffrey R. Holland  David A. Bednar  Quentin L. Cook  D. Todd Christofferson  Neil L. Andersen
  11. 11.  Del mismo modo en que Dios sacó a los israelitas del cautiverio y los llevó a un lugar mejor mediante Su profeta Moisés, Él dirige a Sus hijos en la actualidad para que tengan vidas más felices y llenas de paz cuando deciden seguir a Jesucristo mediante Su profeta viviente. Usted está invitado a leer o escuchar las palabras de los profetas vivientes y considerar cómo el conocimiento de la voluntad de Dios puede serle de beneficio 
  12. 12.  Ser miembro de la Iglesia de Cristo
  13. 13.  La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (o iglesia mormona) se ha organizado para perfeccionar y bendecir la vida de sus miembros. La familia es la unidad básica de la Iglesia. Dios sitúa a la familia en el centro de Su plan eterno para la felicidad de Sus hijos. La Iglesia constituye el medio gracias al cual las familias pueden estar unidas eternamente.  Jesucristo es la cabeza de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El propósito principal de dicha Iglesia es ayudar a todos a venir a Cristo (véase Moroni 10:32). Para cumplir esa misión, la Iglesia está organizada de acuerdo con el modelo revelado por el Señor “a fin de perfeccionar a los santos... hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios” ( Efesios 4:12–13); véase también Efesios 4:11.
  14. 14.  La familia es la unidad fundamental de la Iglesia. No existe organización alguna que pueda tomar el lugar de la familia. A medida que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sigue creciendo, siempre tendrá el objetivo de apoyar y fortalecer a las familias y a los individuos en sus esfuerzos por vivir el Evangelio.
  15. 15.  El ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ofrece muchas oportunidades de ayudar a los demás a venir a Cristo. Los miembro de la Iglesia:  Dan de su tiempo y sus recursos para ayudar a los necesitados y a los afligidos.  Sirven como misioneros por todo el mundo enseñando a los hijos de Dios el evangelio restaurado de Jesucristo.  Llevan a cabo ordenanzas de salvación (como el bautismo) por ellos mismos y por los que murieron sin conocimiento del evangelio de Jesucristo.  La Iglesia de Jesucristo ha sido restaurada por Dios mediante el profeta José Smith. Usted puede saber por cuenta propia que esto es verdad al preguntárselo al Padre Celestial en oración

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