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UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID           FACULTAD DE PSICOLOGÍA       MÁSTER OFICIAL DE MUJERES Y SALUD             MÁS...
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AGRADECIMIENTOS       Después de casi un año de estudios en la Universidad Complutense de Madrid,no me resulta en absoluto...
Juan Ramos, que me han ayudado y orientado en la travesía de la estadística y laelaboración de trabajos científicos y en l...
ÍNDICEPARTE I. CONTEXTUALIZACIÓN TEÓRICACapítulo 1 – Introducción………………………………………………………. pág. 9Capítulo 2 – Inclusión de la...
8.3 – Instrumentos……………………………………………………...…pág. 64             8.3.1 – Evaluación de los estilos de personalidad: MIPS     ...
PARTE ICONTEXTUALIZACIÓN TEÓRICA                            8
Capítulo 1Introducción               9
1 – Introducción        Desde hace cuatro años el estudio de la personalidad en las/os pacientes concáncer siempre me ha s...
Es en este contexto donde se sitúa la investigación. Se pretende analizar lasrelaciones entre personalidad, género y el sí...
El Capítulo 2 define y desarrolla el concepto de perspectiva de género en elcampo de la salud y en el campo del trabajo. L...
El Capítulo 5 nos proporciona la variable destino de esta investigación, elsíndrome de burnout como un proceso psicológico...
Capítulo 2Inclusión de la perspectiva de género                                        14
Capítulo 2 – Inclusión de la perspectiva de género       El énfasis en incorporar una visión de género dentro del estudio ...
es: en algunos nombres, adjetivos, pronombres y determinantes una rasgo gramatical demasculino o femenino. Ahora bien, gén...
existan desigualdades, sino que las desigualdades pongan sistemáticamente endesventaja a un grupo”. (Gómez, 2002, p. 455) ...
mientras que al hombre un rol de producción e independencia. Esta pauta limita lasoportunidades de la mujer en participar ...
adquirido un modelo de rol previamente masculino y se han visto afectadas porconductas no saludables como fumar o beber. P...
Capítulo 3Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales                                               20
Capítulo 3 – Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales       Los cuidados paliativos o cuidados tipo hospice (Saunders,...
interdisciplinar. En España los estudios indican que el 50%-60% de las personas quefallecen han recorrido un proceso de de...
enfermedad por el propio enfermo y su familia pueden condicionar tanto la situaciónbiológica como los deseos del enfermo (...
Tanto a nivel domiciliario como hospitalario y en unidades de CP existe evidenciade los beneficios de los CP (Smeenk, van ...
mujeres. Los cuidadores son un grupo de difícil acceso. Ciertamente, el cuidado formalva aumentando en nuestro país y por ...
Hay ciertos rasgos que caracterizan el cuidado informal y que afectan muydirectamente a su visibilidad y reconocimiento so...
Capítulo 4La Personalidad y el modelo de Theodore Millon                                                 27
Capítulo 4 – La Personalidad y el modelo de Theodore Millon       El intento de definir el concepto de personalidad ha sid...
los distintos componentes de la labor clínica desde los principios científicos universales(teoría de la evolución) hasta l...
La idea básica es que los procesos de personalidad son fenómenos relativamenteestables, pero no estáticos, es decir, son p...
intrapsíquicos, conductuales, fenomenológico-existenciales, sociales y evolutivos.(Millon y Klerman, 1986b; Millon, Everly...
REPLICACION            Valorar la prole      Identidad    puberal Asimilar          roles                                 ...
Costa y McRae (1985), encontramos la bipolaridad de extraversión e introversión, losprimeros se interesan por la relación ...
a) MCMI – Inventario Multiaxial Clínico de Millon       El MCMIII publicado en por la Profª Drª Violeta Cardenal Hernáez y...
d) MBHI – Inventario de Conductas de Salud de Millon       Este es un cuestionario creado para ayudar a los clínicos, tant...
Figura 1. Interactive Nature of the Multiaxial System. Con permiso deMillon (2004)       Siguiendo las orientaciones de Áv...
orden entre los elementos (los problemas de los/as pacientes son una estructura deconductas, cogniciones, procesos intraps...
determinada por aquellos comportamientos que son más frecuentes en el grupo social(cuando el individuo exhibe la capacidad...
Ya que sólo Millon se atrevió a dar datos concretos acerca de las posibles        circunstancias biológico-aprendidas que ...
Millon agrupa las fuentes de los aprendizajes patogénicos en dos categoríasbásicas (Sánchez López y Aparicio,2001; Dresch,...
Entendemos hasta ahora, que la visión que caracteriza al Modelo de Millon,recorre desde los periodos tempranos (biológico-...
Capítulo 5Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout                                         42
Capítulo 5 – Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout       El síndrome de burnout tiene su origen en la necesidad de dar ex...
Sus estudios trabajan dos perspectivas, una clínica que enfatiza los elementos deagotamiento, decepción y perdida de inter...
aquellos/as que trabajan fuera de un equipo especializado. Arranz et al. (2005)consideran que la conciencia de ser persona...
Figura 2. Modelo de éstres y burnout. Con permiso de Limonero et al.(González Barón et al., 2008)Moduladorespersonales    ...
Capítulo 6Estrés y el Modelo Procesual de Estrés                                         47
Capítulo 6 – Estrés y el Modelo Procesual de Estrés                        Desde su Modelo Procesual, Sandín (2008) consid...
estresores derivados de sucesos mayores o vitales (pérdida de un trabajo), sucesosmenores (estrés cotidiano) y estrés crón...
evaluación cognitiva variables mediadoras (intervienen por sí mismas activando oreduciendo las respuestas de estrés).     ...
Para comprender en mayor medida todo lo expuesto anteriormente, esconveniente desarrollar brevemente los antecedentes hist...
Más adelante el grupo de Holmes publicó en 1967, el primer método escaladopara cuantificar el estrés psicosocial (Inventar...
Figura 4. Modelo Procesual del estrés adaptado: Interacción entre variablesmoduladoras (género y personalidad), el estrés ...
Capítulo 7Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos de Personalidad, los  Roles de Género y el Síndrome d...
Capítulo 7 – Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos dePersonalidad, los Roles de Género y el Síndrome ...
1º En algunos de ellos (por ejemplo, Gil-Monte, et al. 2002) aunque intentan incluir laperspectiva de género, lo hacen a t...
despersonalización que el grupo de auxiliares (Lopéz Soriano, et al. 2002), mientras queen otros presento puntuaciones sup...
estudios (Nuñez Beloy, 2010) coinciden que el cansancio emocional es superior enlos/as profesionales encuestados lo que pu...
PARTE III. INVESTIGACIÓN EMPÍRICA                                    59
Capítulo 8 Método             60
Capítulo 8 – Método       8.1 – Predicciones       Una vez revisada la literatura científica, se plantea el siguiente obje...
entonces en este estudio encontraremos datos que apoyen la literatura científica viendocomo el equipo de enfermería tienen...
Tabla. 4 Estadísticos descriptivos según los grupos profesionalesENFERMERÍA                                AUXILIARES DE E...
Tabla. 6 Paquetes de instrumentos de evaluación recibidos.            MAÑANA                     TARDE                    ...
A partir de este modelo teórico se elaboran las siguientes polaridades definitivasdel cuestionario: Apertura-Preservación,...
Según Ávila-Espada y Herrero (1995) este inventario posee varios puntosfuertes: consta sólo de 180 ítems, para no cansar d...
ESCALAS DEL MIPS          (Aparicio, 2001; Dresch, Sánchez-López, & Aparicio-García,    2005)    METAS MOTIVACIONALES    1...
5B- Intuición- Prefieren lo simbólico y desconocido. Buscan lo abstracto y loespeculativo.6A- Reflexión- Procesan los cono...
Aspectos Biopsicosociales Final
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Aspectos Biopsicosociales Final

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  2. 2. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE PSICOLOGÍA MÁSTER OFICIAL DE MUJERES Y SALUD MÁSTER PSICOONCOLOGÍA ASPECTOS BIOPSICOSOCIALES EN LOS Y LASCUIDADORES/AS FORMALES DEL HOSPITAL VIRGEN DE LA POVEDA TRABAJO DE FIN DE MÁSTER Autor: Daniel Díaz Frutos Directora: Profª Drª Violeta Cardenal Hernáez 2
  3. 3. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE PSICOLOGÍA ASPECTOS BIOPSICOSOCIALES EN LOS Y LASCUIDADORES/AS FORMALES DEL HOSPITAL VIRGEN DE LA POVEDA TRABAJO DE FIN DE MÁSTER Línea de Investigación: Personalidad, Género y Salud Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos II (Psicología Diferencial y Psicología del Trabajo) Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos I (Máster Psicooncología) 3
  4. 4. AGRADECIMIENTOS Después de casi un año de estudios en la Universidad Complutense de Madrid,no me resulta en absoluto complicado agradecer, porque después de este largo periodoacadémico en el que he estado yendo de un lado para otro, detrás de unos y otras, puedosin lugar a dudas devolver todo lo que me han prestado: apoyo, conocimientos,herramientas y lo más importante, su tiempo, por eso ahora dedico una breve parte delmío para agradecer a todas las personas que han colaborado conmigo. En primer lugar quiero agradecer a la Profª Drª María del Pilar Sánchez López,Catedrática de esta Universidad, que me otorgó las ayudas, en conjunto al Instituto de laMujer, para poder realizar el Máster Oficial de mujeres y Salud, y que desde el primerdía del curso de la Escuela de Verano: La Salud de las Mujeres, me estuvo envolviendomás y más en este maravilloso campo de estudio. Por supuesto gracias, a mi Directora del Trabajo de Fin de Máster, la Profª DrªVioleta Cardenal Hernáez. Con ella he aprendido a elaborar cada paso de unainvestigación y me ha mostrado en todo momento su interés y su apoyo en todos y cadauno de los cambios que he ido realizando a lo largo del estudio, además de animartecuanto más imposible. Deseo dar las gracias a Mercedes Ovejero, estimada compañeray profesora, por su gran ayuda y motivación. Agradecer la acogida y orientación de todos los profesores/as del Máster Oficialde Mujeres y Salud, en particular a los Profesores y Doctores Juan Francisco Díaz y 4
  5. 5. Juan Ramos, que me han ayudado y orientado en la travesía de la estadística y laelaboración de trabajos científicos y en los pasos de bebé que he ido dando. Muchas gracias a la Profª Drª Marta Aparicio, por su constante ayuda durante elMáster, su amabilidad, su intuición y su paciencia. Deseo agradecer en especial al Prof. Dr. Juan Antonio Cruzado, que me hamotivado, alentado y proporcionado las prácticas del Máster de Psicooncología en elHospital Virgen de la Poveda, en la Unidad de Cuidados Paliativos, donde he podidoaprender todo lo que sé sobre Cuidados Paliativos, gracias a los/as Psicólogos/as delcentro, D. Rafael Díaz y Dña. Celia Ibañez, que me han guidado en la inmersión de estefascinante ámbito y sobretodo han hecho posible la realización de este estudio. Por último, agradezco a todas mis amigas de los Másteres (Marina, Paula,Teresa, Laura, Begoña, Irene, Patricia, Emma, Jana, Mónica, Miriam, Adriana,Raquel…), a las compañeras del Hospital (Raquel, Nieves, Silvia, Yolanda, Lola…) queme han prestado su tiempo y dedicación en la realización de los test, y a mi familia(Pedro, Mariví, Victor, Estefanía, Mateo y Didier) y amigos/as cercanos/as (Oscar,Angy, Jordana, Lorena…)A todos y todas muchas gracias. 5
  6. 6. ÍNDICEPARTE I. CONTEXTUALIZACIÓN TEÓRICACapítulo 1 – Introducción………………………………………………………. pág. 9Capítulo 2 – Inclusión de la Perspectiva de Género…………………………. pág. 14Capítulo 3 – Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales……………….. pág. 20Capítulo 4 – La Personalidad y el Modelo de Theodore Millon…………….. pág. 27 4.1 – Teoría del desarrollo de la personalidad según Theodore Millon 4.3 – El contnuo de la personalidad: “normalidad” y “psicopatología” 4.4 – Procesos tempranos y desarrollo de la personalidadCapítulo 5 – Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout………………………. pág. 42Capítulo 6 – Estrés y el Modelo Procesual de Estrés…………………………. pág.47Capítulo 7 – Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos dePersonalidad, los Roles de Género y el Síndrome de Burnout en enfermería yauxiliares de enfermería. ……………………………………………………… pág. 54PARTE II. INVESTIGACIÓN EMPÍRICACapítulo 8 – Método……………………………………………………………. pág. 60 8.1 – Predicciones…………………………………………………………pág. 61 8.2 – Participantes…………………………………………………………pág. 62 6
  7. 7. 8.3 – Instrumentos……………………………………………………...…pág. 64 8.3.1 – Evaluación de los estilos de personalidad: MIPS 8.3.2 – Evaluación de la conformidad-género: CFNI/CMNI 8.3.3 – Evaluación del Síndrome de Burnout: MBI 8.4 – Procedimiento……………………………………………………….pág. 73 8.4.1 – Aplicación de los instrumentos 8.5 – Análisis de datos…………………………………………………….pág. 74 8.5.1 – Relaciones entre Personalidad, Género y Burnout y Diferencias en Personalidad, Género y Síndrome Burnout según los Grupos de Profesionales y la Turnicidad.Capítulo 9 – Resultados…………………………………………………………pág. 76 9.5.1 Relaciones entre Personalidad, Género y Burnout y Diferencias en Personalidad, Género y Síndrome Burnout según los Grupos de Profesionales y la Turnicidad.Capítulo 10 – Discusión y Conclusiones………………………………………pág. 108Capítulo 11 – Limitaciones y perspectivas futuras…………………………...pág. 114Capítulo 12 – Referencias bibliográficas……………………………………..pág. 118Lista de Figuras y Tablas………………………………………………………pág. 128Anexos (Paquetes de cuestionarios MBI, CFNI/CMNI, MIPS para profesionales deenfermería y auxiliares de enfermería. Hombres y Mujeres)……………….pág. 132 7
  8. 8. PARTE ICONTEXTUALIZACIÓN TEÓRICA 8
  9. 9. Capítulo 1Introducción 9
  10. 10. 1 – Introducción Desde hace cuatro años el estudio de la personalidad en las/os pacientes concáncer siempre me ha supuesto un entramado complejo a deslumbrar, sin embargo,gracias a un giro inesperado, el tema de cuidadores/as ha ido evocando mi interés poco apoco. Siempre, toda investigación empieza como bien dice mi Profesor Juan Ramospor un “ancho embudo” en el que lo primero que hacemos es seleccionar el contextocientífico, producir ideas y sumergirnos en investigaciones previas, es decir, leer,pensar y revisar los campos de estudio hasta poder escribir hipótesis, cada cual másequivocada, pero algunas de ellas posiblemente acertadas, y entonces empezar ainvestigar. En mi caso, el campo de trabajo ya estaba empezado, las Doctoras PilarSánchez, Violeta Cardenal, Marta Aparicio, Virginia Dresch y sus compañeras ycompañeros de trabajo, habían traducido y validado varias de las herramientas deevaluación de la Personalidad de Theodore Millon: El MIPS y el MCMI; junto con lasescalas de conformidad a las normas de género de Mahalik. Todo ello me ha facilitadoimplicarme de lleno en el estudio de los estilos de personalidad, dirigirme a una muestrade Profesionales Sanitarios como son los y las cuidadores/as formales, miscompañeros/as del equipo de enfermería y auxiliares de enfermería del Hospital Virgende la Poveda, que sin las orientaciones y ayudas del Prof. Cruzado y los/as Psicólogos/as del centro, no hubiera podido lograr. 10
  11. 11. Es en este contexto donde se sitúa la investigación. Se pretende analizar lasrelaciones entre personalidad, género y el síndrome burnout, desde una perspectiva yatrabajada en publicaciones previas de Pilar Sánchez, Marta Aparicio, Virginia Dresch yVioleta Cardenal, que a su entender y posteriormente al mío, puede contribuir a aclararlas influencias biopsicosociales sobre cada persona en los diferentes ámbitos de su vida,como es el laboral. La búsqueda de un modelo aplicable es complicado, sin embargo,desde que me inauguré en el campo de la salud desde la perspectiva de género, decidíque el modelo de personalidad de Millon era el más útil para considerar las relacionesentre personalidad y vocación profesional además de sus implicaciones en la salud y laenfermedad; porque a priori permite un análisis de los estilos de personalidad desde unmodelo concreto en la línea de los grandes modelos de personalidad como son los deCattel, Eysenck, McCrae y Costa. Y a posteriori propone varias herramientas deevaluación psicológica, entre ellas, el Inventario de Estilos de Personalidad de Millon -MIPS como instrumento que operativiza la medida de la personalidad normal en elmodelo, lo que me ha permitido trabajar con otros instrumentos de evaluación como elCF/MNI (Inventario de conformidad a las normas de género femeninas y masculinas) yel MBI (Maslach Burnout Inventory) para llegar a unos resultados que indaguen de lamanera más simple y profunda las relaciones entre el mundo laboral, social y personal. Este Trabajo de Fin de Máster consta de dos partes, la primera comprende laContextualización Teórica y la segunda la Investigación Empírica. La ContextualizaciónTeórica está compuesta por seis capítulos, además de esta Introducción (Capítulo 1). 11
  12. 12. El Capítulo 2 define y desarrolla el concepto de perspectiva de género en elcampo de la salud y en el campo del trabajo. La introducción de esta variable en losestudios ha generado un nuevo campo de investigación, las diferencias entre sexo ygénero, su interrelación y la pluralidad en sus dimensiones ha facilitado una compresiónmás global y ética en la literatura científica y nuestra sociedad. Sirve por tanto comobase para la investigación empírica mediante el estudio de la conformidad a las normasde género tanto para hombres como para mujeres en los centros sociosanitarios. El Capítulo 3 incluye el campo de los cuidados paliativos y sus componentesprincipales: cuidadores y cuidadoras. Dentro del amplio espectro de los cuidados, losprincipios básicos y la filosófica de la Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) consistenbásicamente en el Afecto y el Control para proporcionar una autonomía y salud en los ylas pacientes y lograr la adaptación. Desde los medios de información proporcionadospor el Ministerio de Sanidad a través de las Guías Clínicas y la literatura científica, eneste capítulo tratamos de dejar claro el entorno en el que los profesionales evaluados ennuestro estudio se mueven, trabajando, relacionándose y cuidando. El Capítulo 4 recoge muchos de los trabajos previos (Sánchez López y Cols.)que han introducido el modelo de Millon en España, siguiendo con ejemplaridad unapropuesta teórica y clínica, de manera global y comprehensiva desde la evaluación a laintervención, en el continuo de la personalidad, partiendo de los estilos decomportamiento pautados y propios de cada persona hasta los trastornos depersonalidad. 12
  13. 13. El Capítulo 5 nos proporciona la variable destino de esta investigación, elsíndrome de burnout como un proceso psicológico de desgaste influido por variosfactores como puedan ser la personalidad y el género, comenzando por la historia hastaverlo explícito en los cuidados paliativos. Se define el concepto y finaliza la inclusiónde la última variable dando entonces paso al Capítulo 6. El Capítulo 6 retoma todas las variables expuestas anteriormente, el género y loscuidados, la personalidad y el sd. Burnout para a través del Modelo Procesual de Estrésdesarrollado por Sandín, con el que a partir de modelos de estrés previos como el deLazarus y Folkman y el de Holmes, nos organice en un mapa conceptual las variables ypodamos comenzar a investigar. El Capítulo 7 tiene el fin de reunir los últimos artículos publicados en Españacon relación a nuestro campo de investigación y nuestro estudio. Hemos resumido eintentamos mostrar aquellos datos útiles que muestran la situación actual del síndromede Burnout en enfermería y auxiliares de enfermería, desde una perspectiva de género ycontando con la limitada literatura de rasgos de personalidad. Finalmente, la última parte recoge nuestro estudio desde su diseño propiamentecomparativo y de covariación bivariado de una muestra a circunstancial para investigarnuestras hipótesis, hasta los instrumentos, análisis estadísticos, resultados yconclusiones que hemos conseguido. 13
  14. 14. Capítulo 2Inclusión de la perspectiva de género 14
  15. 15. Capítulo 2 – Inclusión de la perspectiva de género El énfasis en incorporar una visión de género dentro del estudio de las relacionesentre la personalidad, el cuidado de los demás y el síndrome de burnout parte de haberreconocido, “primero, que un análisis de salud que no integre la dimensión del génerono puede dar cuenta cabal de la realidad y, segundo, que desde la perspectiva de lajusticia social, no es de ninguna manera suficiente ni coherente enfrentar lasdesigualdades entre grupos económicos o étnicos sin abordar paralelamente lasdesigualdades injustas entre hombres y mujeres que existen en esos grupos”. (Gómez,2002, p. 454). Partiendo de los trabajos de Bem (Bem, 1974), como una de las pioneras en elestudio y desarrollo de herramientas de evaluación de las dimensiones “masculinidad,feminidad y androgenia”, en cuyos trabajos, eran conceptos independientesempíricamente, y que las personas se describían a sí mismas de acuerdo, con unosstandards referidos al sexo más que al rol social, a conductas deseables para hombres ymujeres. En 1982, Carol Gilligan publicó “Different voice” continuando las críticas deHorney (1926/1967) hacia el modelo Freudiano por sus sesgos “paternalistas” yexplorando el desarrollo psicológico, expresó que “la identidad de las mujeres estábasada no tanto en su rango profesional sino en sus características compartidas con susmadres, en su rol de esposa, hija,… es decir, por unos standards de cuidado…”(Gilligan, 1982, p. 160) Todavía en el año 2011, los diccionarios más importantes españoles como son elDiccionario de la Real Academia Española y el María Moliner, consideran que “género” 15
  16. 16. es: en algunos nombres, adjetivos, pronombres y determinantes una rasgo gramatical demasculino o femenino. Ahora bien, género no es sinónimo de sexo. Sexo se refiere a lasdiferencias biológicas entre el hombre y la mujer, mientras que género lo hace alsignificado social construido con base a esas diferencias, a su interrelación con losaspectos psicológicos (ej, motivación de logro, afiliación y poder. McClelland, 1962). “Género tampoco equivale a mujer. El concepto de género no se aplica a lamujer en sí misma —ni tampoco al hombre—, sino a las relaciones de desigualdadentre mujeres y hombres en torno a la distribución de los recursos, lasresponsabilidades y el poder. Más allá de su importancia en la formación de laidentidad subjetiva, la categoría del género constituye uno de los ejes primariosalrededor de los cuales se organiza la vida social”. (Gómez, 2002, p. 455) Y mientras hombres y mujeres no son iguales, pero tampoco son tan diferentes,al menos en aptitudes y capacidades, como concluyeron Maccoby y Jacklin, 1974. Si loson los siguientes estos términos: Igualdad y Equidad. No son lo mismo, no todadesigualdad se considera inequidad, ni siempre que hay inequidad encontramosdesigualdad. La noción de inequidad adoptada por la Organización Mundial de la Salud(OMS) se reserva para las desigualdades que son “innecesarias, evitables e injustas”.“Así, mientras que la igualdad es un concepto empírico, la equidad constituye unimperativo de carácter ético asociado con principios de justicia social y de derechoshumanos. Desde el punto de vista operativo, la equidad en salud comprendería eliminarlas disparidades evitables en la salud y sus determinantes entre grupos humanos condiferentes grados de privilegio social. Es preciso subrayar que el problema no es que 16
  17. 17. existan desigualdades, sino que las desigualdades pongan sistemáticamente endesventaja a un grupo”. (Gómez, 2002, p. 455) “No parece ser el sexo biológico, sino el rol social adscrito a él, es decir, elgénero, lo que se asocia a disposiciones de personalidad e incluso acaso a aptitudesintelectuales. Las características del género o rol sexual, determinadas a su vez porfactores educativos y de socialización, varían mucho de un contexto social a otro (cf.Barberá, 1998; Bonilla Campos y Martínez Benlloch, 1999). Así pues, los hallazgosrelativos a diferencias individuales según sexo tienen un limitado ámbito socioculturalde vigencia”. (Véase Cardenal, y Fierro, 2001, p.119 ) El género, la etnia y la clase social se pueden considerar esenciales desde elpunto de vista macroeconómico de la diversificación de materias en las sociedadesglobalizadas (capitalistas, comunistas…) en las que el género supone una de lasmayores disparidades que en economía y política podemos encontrar, tanto en la esferapública como en la privada, la existencia de un esfuerzo no remunerado donde la fuerzade trabajo se reproduce y circula inagotablemente (trabajo reproductivo) y, además,condiciona las alternativas en el mercado de trabajo remunerado (trabajo productivo). La población femenina en los sectores pobres o su claudicación a puestos demenor relevancia puede tener sus raíces en algunas pautas culturales. En la mujer comoen el hombre, el aprendizaje de las normas sociales comienza antes del nacimiento (ej,durante el desarrollo prenatal, la familia comienza a tener unas expectativas afectivas,conductuales y cognitivas, según el sexo). Se nos asignan como seres humanos papelesdiferentes de comportamiento, a la mujer unos roles reproductivos y de cuidado, 17
  18. 18. mientras que al hombre un rol de producción e independencia. Esta pauta limita lasoportunidades de la mujer en participar en el mercado laboral remunerado. Otra es lainfravaloración social del trabajo “femenino” tanto dentro como fuera del hogar. Como dice Varela (1990, 1992), (en Ferrer, Bosch, y Gili, 1998, pp. 53-54). Losroles de las mujeres se desempeñan y se ven influidos por: (a) El área afectivo-familiar (rol afectivo) en el ámbito de las relaciones íntimas,está relacionada con el bienestar emocional (ellas aportan más del que reciben) y susdéficits conllevan trastornos emocionales. (b) El área sociocultural (rol social). Lasmujeres suelen perder parte de su red social durante su vida al apartarse de la vidalaboral, de ocio o cultural (por matrimonio, etc.). (c) El área de autonomía personal (rolde independencia), se relaciona con el nivel socioeducativo y de resolución deproblemas y sus déficits correlacionan con mayor nivel de estrés y enfermedadespsicosomáticas, (ej: estancamiento profesional). (d) El área económico-laboral (rol depoder), siguiendo las líneas del anterior punto, puede generar indefensión ydesesperanza, ya que las mujeres suelen dejar la esfera laboral y empiezan a dependerde los otros (esposo…). (e) El área de ocio y tiempo libre (el rol de bienestar) y serefiere al tiempo que uno dedica a sí mismo. Las mujeres suelen realizar el trabajodoméstico y extradoméstico, imponiéndose así un horario ilimitado que dificulta el ocio. Estos/as mismos/as autores/as nos permiten saber que las mujeres que trabajanfuera de casa tienen más factores de riesgo que las amas de casa, parecen haber 18
  19. 19. adquirido un modelo de rol previamente masculino y se han visto afectadas porconductas no saludables como fumar o beber. Por lo que a la carga laboral en casa yfuera de casa se suma unas condiciones físicas y psicológicas inadecuadas queaumentan la probabilidad de tener peor salud. (Ferrer, et al. 1998; Artacoz, et al. 2003) Vázquez Barquero et al. (1992a, 1992b) observan que las mujeres casadas querealizan actividad laboral extradoméstica presentan una morbilidad psiquiátrica máselevada y relacionan este resultado con los mayores niveles de estrés derivados de ladoble jornada, con el desarrollo de actividades laborales por debajo de su capacitación ycon el hecho de que en ciertas zonas y grupos socioculturales, el trabajo extradomésticode la mujer puede ser entendido como un descenso de su estatus. (Véase Ferrer, Bosch,y Gili, 1998; Artacoz, et al. 2003) Por último, no se debe olvidar el lenguaje sexista ni los micromachismos(Bonino, 1998) que generan una violencia invisible y que aparte de haber estadoincrustado en los modelos sociales-globales paternalistas, ya autores como Beck en1979 “Cognitive Therapy of depression”, señalaba que él utilizaba los términos “elterapeuta”, “el paciente”, porque eran más cómodos e implicaban en modo general ahombres y mujeres. Al contrario, las revisiones de Gilligan (1982) dicen: “aunque elmundo del sí mismo que los hombres describen, a veces, incluye las palabras “gente”…no hay particular mención de la persona… y por tanto, reemplaza a la mujer…” 19
  20. 20. Capítulo 3Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales 20
  21. 21. Capítulo 3 – Cuidados Paliativos y Cuidadores/as Formales Los cuidados paliativos o cuidados tipo hospice (Saunders, 2000), tienen unalarga historia. Los primeros precursores parece que fueron organizaciones del siglo XIIcomo los Caballeros Hospitalarios. Cicely Saunders, alma del movimiento modernoHospice, lo definió como un lugar para los enfermos y sus familias que contara con lacapacidad científica de un hospital y el ambiente cálido y la hospitalidad de un hogar.En España, fue pionero Jaime Sanz en el Hospital Marqués de Valdecilla, luego fueronsurgiendo la UCP del Gregorio Marañon, (Barbero, 2007), el H. Virgen de la Poveda… La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los cuidados paliativos (CP)como «el enfoque que mejora la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentana los problemas asociados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de laprevención y alivio del sufrimiento, por medio de la identificación temprana y laimpecable evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicosociales yespirituales». (World Health Organization, 2007) La población se encuentra en un continuo envejecimiento y proliferación deenfermedades crónicas y degenerativas como el cáncer o las demencias, representandoun desafío difícil e importante para los servicios de salud en la sociedad. La gran partede enfermos, en situación terminal, padecen síntomas de dolor y sufrimiento intensos(evaluación mediante EVA) tanto físicos como psicológicos y trascendentales yprecisan una atención sanitaria y psicosocial que conlleva el trabajo de un equipo 21
  22. 22. interdisciplinar. En España los estudios indican que el 50%-60% de las personas quefallecen han recorrido un proceso de deterioro en el último año de su vida (Estrategia enCuidados Paliativos. Sistema Nacional de Salud. Madrid: Ministerio de Sanidad yConsumo. 2007.). Se estima que entre un 8% y un 22% (Higginson, 1999; Villard,Carlin, Laval, Schaerer, 2003) de las hospitalizaciones pueden corresponderse aenfermos ancianos. Los cuidados paliativos (CP) consideran que aliviar el sufrimiento y mejorar,dentro de lo posible, la calidad de vida y el proceso de morir en paz de las personas, sonalgunos de sus objetivos. En nuestro país, los CP han experimentado un avanceimportante en los últimos años (Grupo de Trabajo Guía Clínica Cuidados Paliativos,2008, pp. 1-74). Las personas que se encargan del cuidados pueden ser los propios familiares oconocidos (cuidado informal) como los y las profesionales sanitarios (cuidado formal,para saber más, véase Rogero García, 2009), por ello, las personas implicadas en larelación sanitaria para tomar decisiones en la Fase del Final de la Vida deben tener enconsideración tanto la situación psicológica y biológica del paciente como los deseosdel enfermo correctamente informado. Ambos aspectos están interrelacionados y se veninfluidos por la situación social y familiar. El nivel de dependencia física o psíquica del enfermo, su situación económica, lacalidad y cantidad de apoyo que presta la red formal o informal, y la vivencia de la 22
  23. 23. enfermedad por el propio enfermo y su familia pueden condicionar tanto la situaciónbiológica como los deseos del enfermo (Astudillo, Clavé, y Urdaneta, 2001.) La menordemanda de información se relaciona con la edad avanzada del paciente y la cortaexpectativa de supervivencia. A medida de que avanza la enfermedad, la necesidad deinformación disminuye en los pacientes y aumenta en los cuidadores (Parker, Clayton,Hancock, Walder, Butow, Carrick, et al. 2007; Barbero, 2007). Los centros sociosanitarios o unidades de atención especializada en CP puedenser: (a) Equipos de soporte de cuidados paliativos: Pueden intervenir en el ámbitodomiciliario u hospitalario y con distintos patrones, desde asesoramiento hastaintervenciones puntuales, intermitentes o con responsabilidad compartida en la atencióndirecta. (B) Unidades de cuidados paliativos (UCP): Son unidades de hospitalizaciónespecíficas de CP, atendidas por un equipo interdisciplinar. Pueden ubicarse enhospitales de agudos, específicos, o de tipo sociosanitario. Con frecuencia, las unidadesrealizan también labores de equipo de soporte hospitalario y consulta externa. (Grupo deTrabajo de la Guía Práctica Cínica de Cuidados Paliativos, 2008, pp.1-74) Desde las UCPs se trabaja con pacientes oncológicos y no oncológicos (demencias,rehabilitación, cuidados continuados.) El enfermo terminal tiene derecho a recibir CP endiversos ámbitos y servicios, a nivel domiciliario, hospitalario o en centrossociosanitarios. Es necesario que estos servicios trabajen de forma coordinada paraasegurar que las necesidades de los/as pacientes y de los/as cuidadores sean atendidassin pérdida de continuidad (Improving Supportive and Palliative Care for Adults withCancer. London: National Institute for Clinical Evidence, 2004.) 23
  24. 24. Tanto a nivel domiciliario como hospitalario y en unidades de CP existe evidenciade los beneficios de los CP (Smeenk, van Haastregt, de Witte, and Crebolder, 1998;Finlay, Higginson, Goodwin, Cook, Edwards, Hood, et al. 2002; Higginson, Finlay,Goodwin, Hood, Edwards, Cook, et al. 2003. En Grupo Trabajo Guía CP, 2008) Enfrentarse a una enfermedad amenazante para la vida ocasiona una serie denecesidades psicosociales en los pacientes, como la ansiedad, la depresión, el abuso desustancias, etc. Las personas utilizan distintos recursos para responder al sufrimientopsicológico, que incluyen sus propios recursos de afrontamiento y el apoyo emocionalde sus familiares y allegados. Sin embargo, en ocasiones el nivel y naturaleza delsufrimiento es tal que pueden beneficiarse de un apoyo profesional (ImprovingSupportive and Palliative Care for Adults with Cancer. London: National Institute forClinical Evidence; 2004.) “Además los/as cuidadores/as informales se ven expuestos a una situación de estrésque incrementa el riesgo de padecer diversos problemas físicos y emocionales,especialmente ansiedad y depresión. En el ámbito geriátrico se ha investigado el estrés yel Burnout porque la prestación de cuidados a los ancianos incapacitados durante untiempo prolongado puede convertirse en una tarea física y emocionalmente agotadorapara los/as cuidadores/as, e influir de forma negativa sobre su salud y bienestarpersonal” (Menezes de Lucena, 2000; Barbero, 2007) En la literatura se encuentra que las intervenciones y evaluaciones se centran encuidadores/as informales de personas con demencia y los/as cuidadores/as suelen ser 24
  25. 25. mujeres. Los cuidadores son un grupo de difícil acceso. Ciertamente, el cuidado formalva aumentando en nuestro país y por ello he decidido investigar este tema, pero hoy porhoy el cuidado informal es mayoritario. “Los servicios sociales y sanitarios participan de forma minoritaria en elcuidado continuado de las personas que lo necesitan, y la familia constituye laprincipal prestadora de cuidados en nuestro entorno. La atención informal a la saludplantea dos cuestiones relacionadas con la equidad: las cargas diferenciales delcuidado entre hombres y mujeres, que generan una desigualdad de género, y lainequidad en capacidad de elección y de acceso a recursos y servicios de ayuda segúnel nivel educativo y socioeconómico, que plantea una desigualdad de clase social. Ladistribución de la responsabilidad de cuidar entre hombres y mujeres y entre familia yestado constituye un debate crucial de la salud pública”. (Carcía-Calvente, et al. 2004,pp. 132-135). Continuando con lo expuesto anteriormente y como indican García-Calvente etal. (2004), Las mujeres asumen de forma mayoritaria el papel de cuidadoras principales,se responsabilizan de las tareas más pesadas y demandantes y dedican más tiempo acuidar. El coste que asumen las mujeres en sus vidas por el hecho de ser cuidadoras eselevado en términos de salud, calidad de vida, acceso al empleo y desarrolloprofesional, relaciones sociales, disponibilidad del propio tiempo y repercusioneseconómicas. 25
  26. 26. Hay ciertos rasgos que caracterizan el cuidado informal y que afectan muydirectamente a su visibilidad y reconocimiento social. Se trata de un trabajo noremunerado, sin precio en el mercado, y esto se confunde con una carencia de valor. Elcuidado se basa en relaciones afectivas y de parentesco y pertenece al terreno de loprivado; se trata de «asuntos de familia», en los que el resto de la sociedad no seimplica. Se desarrolla en el ámbito doméstico, y, como tal, queda oculto a la arenapública. Y, finalmente, es una función adscrita a las mujeres como parte del rol degénero; el cuidado de la salud de las personas que lo necesitan es «cosa de mujeres». Los/as cuidadores/as formales son normalmente referidos a los equipossanitarios formados por enfermería, auxiliares de enfermería y menos comúnmentefisioterapia, trabajo social, psicología o medicina. En nuestro país, al igual que en otrosdel entorno, los servicios formales participan de forma minoritaria en el cuidadocontinuado de las personas que lo necesitan, y la familia se muestra como principalproveedora de cuidados. Se está incorporando muy recientemente a la formulación depolíticas de apoyo a cuidadores/as, con un desarrollo desigual según las distintasautonomías y mayoritariamente enfocadas como «apoyo a la familia». ”. (Carcía-Calvente, et al. 2004, pp. 132-137) 26
  27. 27. Capítulo 4La Personalidad y el modelo de Theodore Millon 27
  28. 28. Capítulo 4 – La Personalidad y el modelo de Theodore Millon El intento de definir el concepto de personalidad ha sido muy complicado y lo esen la actualidad, pues cada autor y cada escuela aportan su propia definición con susrespectivas anotaciones. Vale la pena reseñar el sentido etimológico de la palabrapersonalidad, que deriva de “persona”: este vocablo alude a la máscara que los actoresgriegos y romanos empleaban en las representaciones teatrales de la antigua edadclásica. (Millon, 1974; Sánchez López, 2001) Una síntesis de las distintas definiciones llevó a Bermúdez (1996) considerar lapersonalidad como la organización relativamente estable de características estructuralesy funcionales, innatas y adquiridas bajo las especiales condiciones de su desarrollo, queconforman el equipo peculiar y definitorio de conducta con que cada individuo afrontalas distintas situaciones. Y a Pervin, en 1998, decir que la personalidad es unaorganización compleja de cogniciones, emociones y conductas que da orientaciones ypautas a la vida de una persona. Está integrada tanto por estructuras como por losprocesos y refleja tanto la naturaleza como el aprendizaje. Además, engloba los efectosdel pasado, y las construcciones del presente y del futuro. Ambas definiciones,comparten muchos de los eslabones principales de la teoría de Theodore Millon.4.1 – Teoría del desarrollo de la personalidad según Theodore Millon El modelo de personalidad de Theodore Millon (Millon, 1999b) se presenta unavisión global, comprehensiva, estructurada e integrada, que pretende la unificación de 28
  29. 29. los distintos componentes de la labor clínica desde los principios científicos universales(teoría de la evolución) hasta la intervención (siempre orientada a la persona) es decir,el tratamiento, pasando, sin discontinuidades, por el estudio de la teoría de lapersonalidad, la clasificación de las patologías y la evaluación psicológica (Sánchez-López, 2001). El término personalidad podría emplearse para designar el estilo más o menosdistintivo de funcionamiento adaptativo que un miembro determinado de una especiemuestra al relacionarse con su gama típica de ambientes (Millon, 1994b). Las autoras que más han trabajado el Modelo de Millon, la Profª Pilar Sánchez(2001), Profª Casullo (2001). Definen Estilo Psicológico como una estadificación de lasvariables de la persona muy adecuada para estudiar la diversidad humana. Es unconjunto de modalidades de funcionamiento psicológico observables, que: están en lacúspide el sistema jerárquico que constituye la personalidad; organizan e integran elresto de los niveles; traspasan los dos grandes sistemas de diferenciación psicológica, elcognitivo y el afectivo motivacional; hacen referencia a diferencias más cualitativas quecuantitativas; se expresan mediante dimensiones más que mediante categoríasdiscontinuas; y proporcionan unidad y coherencia al comportamiento de un sujeto y/ogrupo. Y además recogen que el Estilo de personalidad es un patrón de conducta,sentimientos, pensamientos y relaciones con los otros que caracterizan a un individuofrente a otro (Millon, 1999b). 29
  30. 30. La idea básica es que los procesos de personalidad son fenómenos relativamenteestables, pero no estáticos, es decir, son patrones consistentes de cambio. (Sánchez-López, 2001). Un esfuerzo comprehensivo y de integración en el Modelo de Millon;integración de autores psicodinámicos como Jung, porque utiliza su tipología y lepresupone una orientación cognitiva más que motivacional o conductual, a susbipolaridades Introversion-extroversion, pensamiento-sentimiento, sensación-intuicion;el sistema clasificatorio DSM y por último el modelo interpersonal de la personalidadde Leary (1957). (Véase Aparicio, 2001; Dresch, 2006) Todo el Marco teórico de Theodore Millon viene creciendo desde que en 1969publicó “Psicopatología moderna” (en español en 1981), obra en la que se empiezan asentar las bases de un modelo que se ha ido desarrollando a través de otras obras comola Personalidad y sus trastornos, 1985. Los rasgos, según Millon, emergen de una matriz compleja en la que estánpresentes disposiciones biológicas y experiencias de aprendizaje. En función de las quese organizan formas relativamente estables (estilos) de pensar, percibir, sentir, afrontarsituaciones y vincularse con otros seres humanos y objetos del mundo cultural. Cadatarea se acopla o se ensambla con una polaridad o bipolaridad que posibilita que elsistema pueda seguir funcionando. Millon elaboró a partir de todo ello la“teoríabiopsicosocial de personalidad” asentándose en los aspectos físicoquímicos, atributos 30
  31. 31. intrapsíquicos, conductuales, fenomenológico-existenciales, sociales y evolutivos.(Millon y Klerman, 1986b; Millon, Everly y Davis, 1995). Millon concibe esta teoría integradora como una configuración de estrategias ytácticas de las cuales se selecciona cada técnica de intervención no sólo por su eficaciaen la resolución de ciertos rasgos patológicos, sino también por su contribución a laconstelación general de procedimientos terapéuticos de los cuales esta técnica no es másque una parte (Millon, Everly y Davis, 1995). El autor considera que la noción desistema ofrece la posibilidad de integrar los enfoques nomotéticos e ideográficos, dadoque contiene elementos estructurales y funcionales, el todo y las partes (holismo)interactúan mediante procesos autorreguladores en respuesta a exigencias que planteanlas situaciones vitales concretas. (Véase Aparicio, 2001)Tabla 1. Los cuatro componentes del evolutivo de Millon, (Sánchez López, 2001)FASE Funciones de Etapa Tarea evolutiva supervivencia neuropsicológicaEXISTENCIA Obtener placer Apego sensorial Desarrollar confianza en otros Evitar dolorADAPTACIÓN Activa: modificar Autonomía Adquirir confianza hábitat sensorio-motriz adaptativa Pasiva: acomodación 31
  32. 32. REPLICACION Valorar la prole Identidad puberal Asimilar roles según género sexuales Valoración individualABSTRACCION Razonamiento Integración cortical Equilibrar razonamientos y Sentimientos emociones En los trabajos de Millon y Davis, 2004. Se pueden encontrar las siguientesfases: La primera fase que podemos describir del modelo de Millon, es la de metas dela existencia. La humanidad ha diseñado términos que le permiten entender el susimilitud con otros seres, y es mediante la búsqueda del placer o la evitación del dolor.Segunda, los modos de adaptación, con términos parecidos a los de los estudios dePiaget sobre la acomodación o asimilación cognitivas. Millon considera, que el primertipo referido a la pasividad, son aquellas personas que responden a las demandasaceptándolas sin discutir mientras que lo contrario sería la “toma de las riendas” de suvida. Tercera, estrategias de replicación, en la que los seres humanos como seressociales nos reproducimos y tenemos descendientes. Como personas pasamos pordiferentes fases o crisis como las denominaría Erickson (1956), una de ellas es la queacontece en la pubertad y tiene que ver con la búsqueda de nuestra identidad. A travésdel recorrido vital podemos tener un estilo de personalidad dirigido al cuidado de losotros o de uno mismo. Cuarta, los procesos cognitivos y la capacidad de abstracción,siguiendo la línea de trabajo de Eysenck (1957), el modelo de los cinco grandes o de 32
  33. 33. Costa y McRae (1985), encontramos la bipolaridad de extraversión e introversión, losprimeros se interesan por la relación con los demás para obtener información y lossegundos más centrados en su mundo interno, no ven necesaria la compañía de losotros. Encontramos también aquellos que son sensitivos y trabajan con lo tangible, entanto que las personas intuitivas elaboran nociones más subjetivas. Cuando lainformación ha sido obtenida, podemos interpretarla de forma reflexiva o afectiva, yfinalmente organizar los datos sistemáticamente o de una manera espontánea. (Millon yDavis, 2004a). Millon incorporó otra fase para evaluar los vínculos psicosociales al quedenominó conductas interpersonales, que tenía que ver con la dimensión retraimiento ofalta de compromisos sociales, y la otra cara de la dimensión conocida comocomunicatividad o la necesidad de estar con los otros. Siguiendo en esta línea,aparecieron cuatro categorizaciones más: primero los cautelosos, inseguros e indecisoscontra los audaces, seguros y persuasivos; segundo los poco convencionales ydiscrepantes contra los conformistas y respetuosos de la autoridad; tercero los sometidoso serviles contra los controladores o líderes eficaces aunque intransigentes; y cuarto losresentidos o insatisfechos contra los amables y cordiales. (Sánchez-López, 2001). Otra de las aportaciones del modelo es la construcción de instrumentos demedida derivados de su modelo teórico. Esta construcción se ha emprendido paragarantizar la uniformidad instrumental y la calidad psicométrica de los instrumentosdedicados a evaluar su modelo teórico (Sánchez-López y Casullo, 2000). En esta línea,Millon ha construido cuestionarios como: 33
  34. 34. a) MCMI – Inventario Multiaxial Clínico de Millon El MCMIII publicado en por la Profª Drª Violeta Cardenal Hernáez y la ProfªDrª María del Pilar Sánchez López, de la Universidad Complutense de Madrid, esutilizado para suministrar información al profesional clínico en tareas de evaluación ytoma de decisión sobre el tratamiento de personas con dificultades emocionales einterpersonales. (Sánchez López y Cardenal, 2007)b) MAPI – Inventario de Personalidad para Adolescentes de Millon Este cuestionario tiene como objetivo evaluar la personalidad del adolescente,sus características y sus problemas de comportamiento en el entorno escolar/académicoy de orientación, además de valorar a adolescentes con problemas emocionales deconducta (Millon, Green & Meagher, 1982).c) MACI – Inventario Clínico para Adolescentes de Millon Este cuestionario tiene su foco de atención puesto exclusivamente en laproblemática clínica, cumpliendo dos finalidades: a) permitir una evaluación inicial delos adolescentes con trastornos, para confirmar diagnósticos o asesorar estrategiasindividualizadas de tratamiento y b) servir como instrumento para la evaluación delcambio debido al tratamiento (Millon, 1994b). 34
  35. 35. d) MBHI – Inventario de Conductas de Salud de Millon Este es un cuestionario creado para ayudar a los clínicos, tanto psicólogos comomédicos, en la evaluación de la relación personalidad-comportamiento y salud en lospacientes de ambulatorio e ingresados, usuarios de los servicios de salud (Millon, Greeny Meagher, 1982b)e) MIPS – Inventario de Estilos de Personalidad de Millon El MIPS está diseñado para evaluar los estilos de personalidad normal en adultosa partir de los 18 años de edad. Este inventario fue construido originalmente (Millon,1994a) y revisado posteriormente (Millon, 2004a), cambiándose el nombre original desus escalas, pero manteniéndose los mismos ítems y análisis. El MIPS estáestandarizado a la población española y publicado en España (Millon, 2001a). Entre la creación de instrumentos de evaluación, en 1980 Millon participó en latercera edición del DSM (DSM-III), en el cual introdujo gran parte del modelo en el ejedesarrollado para los trastornos de la personalidad. Con el tiempo también se incluyó enlas posteriores revisiones del DSM, el DSM-IV (Millon, 2004b ) Millon argumenta su proposición de un sistema clasificatorio, con: 1) Elrefinamiento de los sistemas de clasificación; 2) el uso apropiado de tales sistemas; y 3)comprensión por parte de los clínicos de que las clasificaciones o etiquetas nuncapueden ser un fin por sí mismas (Millon y Everly, 1994) 35
  36. 36. Figura 1. Interactive Nature of the Multiaxial System. Con permiso deMillon (2004) Siguiendo las orientaciones de Ávila-Espada y Herrero (1995) y Davis (1999);Quiroga-Romero, (2000); Aparicio (2001) y Dresch (2006), el modelo de Millon hapasado por dos etapas más o menos diferenciadas: la primera etapa es en la que serealiza una formulación de un modelo funcional interpersonal y en la segunda yaaparece un modelo evolucionista integrador que marca profundamente la obra del autor. Durante la elaboración de teoría Millon describió la sinergia (Millon, 1999a,2000b), como un modelo de terapia integradora en personalidad que incluya unosprincipios empíricos, el continuo de “normalidad/patología”, el modelo de clasificaciónpsicopatoloógica, los instrumentos de evaluación con base.. La terapia sinérgica tienediversos campos de aplicación, el más importante, el ámbito de los trastornos depersonalidad. (Millon, 2000b). En la intervención psicodiagnóstica, Millon plantea que la integración insiste enla primacía de una gestalt que da coherencia, da una estructura interactiva y crea un 36
  37. 37. orden entre los elementos (los problemas de los/as pacientes son una estructura deconductas, cogniciones, procesos intrapsíquicos). Los rasgos y expresiones psíquicasson sistemáticos y multioperacionales, por lo que una parte del sistema no existe sinrelación con los otros (Millon, 2000b).4.3 – El continuo de la personalidad: “normalidad” y “psicopatología” Para Millon, la personalidad está orientada en un continuo, en el cualencontramos en un lado la personalidad “normal” y en el otro la “patológica”,considerando que ambas se ven afectadas por las mismas leyes de aprendizaje. Esto lojustifica en cada una de sus obras (Millon, 1974; Millon, 1981b; Millon y Everly, 1994,etc. Millon pensó que la psicopatología está conformada según los mismos procesosy principios que los que intervienen en el desarrollo normal y el aprendizaje; sinembargo, debido a diferencias en el carácter, el tiempo, la intensidad o la persistencia dedeterminadas influencias, algunos individuos adquieren hábitos y actitudes maladaptados, en tanto que otros no lo hacen (Millon, 1974a; Millon, 1974b). Según Millon(1974a), la línea que separa la conducta normal de la anormal es tan fina que la personapuede tener un funcionamiento normal en algunas áreas mientras que en otras no,además de que las circunstancias ambientales pueden ser tan cambiantes quedeterminadas estrategias pueden ser saludables en un momento y no en otro. Señala este autor que el criterio más común a la hora de distinguir entrenormalidad y anormalidad es el criterio estadístico, que indica que la normalidad está 37
  38. 38. determinada por aquellos comportamientos que son más frecuentes en el grupo social(cuando el individuo exhibe la capacidad de enfrentarse a su medio ambiente en formaflexible y apropiada y cuando sus percepciones y conductas características favorecenincrementos de satisfacción personal), y la anormalidad por las características másinfrecuentes en dicha población (cuando se responde a las responsabilidades corrientesy a las relaciones diarias de forma rígida o deficiente, o cuando las percepciones y lasconductas características del individuo favorecen un aumento de molestia personal oreducen sus oportunidades de aprendizaje).(Millon, 1969, 1981 a y b; 1974a; Millon yDavis, 1996).). En su diferenciación entre personalidad normal y patológica incluye ladiferenciación entre patrones y estilos. En general, usa el término patrón cuando serefiere a la personalidad patológica, mientras que usa el término estilo para hablar depersonalidad normal (Millon, 1984).4.4 – Procesos tempranos y desarrollo de la personalidad Las autoras Pilar Sánchez, Marta Aparicio y cols.(2001) Explican que los estilosde personalidad son fundamentalmente el resultado de experiencias de aprendizaje quese desarrollan mediante las relaciones con sus “agentes” principales (familia,profesores/as y amigos/as) así como a los traumas vitales que ocurren desde elnacimiento. Los refuerzos y castigos, los modelos vicarios con los que se cuente, lasdefensas psicológicas frente a situaciones de angustia que hayan resultado exitosos enexperiencias infantiles, juegan un rol central en la teoría de Millon. 38
  39. 39. Ya que sólo Millon se atrevió a dar datos concretos acerca de las posibles circunstancias biológico-aprendidas que sería entendidas como etiología de la personalidad y sus trastornos (Millon, 1981; Millon y Everly, 1985). La estructura biológica del cerebro posible primera causa de la personalidad, cuando los/as neonatos comienzan a realizar sus conductas reflejo, ya comienzan las influencias ambientales. Tabla 2. Etapas neuropsicológicas del desarrollo (Millon, 1985)Etapa Edad Procesos Efecto Pobreza EE EfectoExceso EEFijación 0-18 Desarrollo neurológico Retardo sensorial Dependenciasensorial sensorial. Apatía anormal Fijación psicológica Alienación social HiperactividadAutonomía Perfeccionamiento de la Falta de conducta Ireesponsabilidadsensoriomotora destreza verbal, locomotora y exploradora. social. 23m- motora fina. Desarrollo de Narcisimos 6ª Proceso de incremento de la conductas pasivas autonomía y de la conducta exploradoraIniciativa 4 a – Crec. neocortical. Desarrollo Falta HH. Rigidezintracortical adol abstracto Abstracta, Compulsividad organizar.. 39
  40. 40. Millon agrupa las fuentes de los aprendizajes patogénicos en dos categoríasbásicas (Sánchez López y Aparicio,2001; Dresch, 2006) que pueden afectar aldesarrollo de la personalidad en cuanto en tanto hemos ido viendo hasta ahora: 1º Experiencias permanentes que provocan deterioros severos en el desarrolloafectivo, cognitivo y social, sentimientos y actitudes paternas de rechazo y abandono.Éstos pueden ser eventos que crean ansiedades intensas porque socavan los sentimientosde seguridad, si no desaparecen los eventos, elicitan reacciones adaptativas yautoprotectoras que minan las estrategias de afrontamiento y se imponen alfuncionamiento sano. 2º Experiencias traumáticas: los sucesos ocurridos en etapas de aprendizajes presimbólicos, que no pueden ser reconocidos e identificados con posterioridad. Elrefuerzo de los modelos de conducta que no activan patrones de defensa resultanperjudiciales al generalizarse a otros contextos diferentes, al igual que la insuficienciade experiencias que requiere aprender conductas adaptativas. Theodore Millon señala lo siguiente: “La etiología en psicopatología puedeconsiderarse como un proceso de desarrollo en el que fuerzas intraorganísmicas yambientales despliegan no sólo una reciprocidad y circularidad de influencia, sinotambién una continuidad ordenada y proseguida a través de toda la vida del individuo”(Millon, 1974a). Es decir, el desarrollo de la personalidad es función de una interaccióncompleja de los factores biológicos y ambientales (Millon y Everly, 1994). 40
  41. 41. Entendemos hasta ahora, que la visión que caracteriza al Modelo de Millon,recorre desde los periodos tempranos (biológico-ambientales-mixtos) de la personahasta los finales de la misma (relativa estabilidad de la personalidad), elaborando suteoría desde una perspectiva multidimensional y multicausal, a través de la recogida dedatos clínicos y empíricos mediante herramientas de evaluación hasta la intervención deestilos desadaptativos. Su interés en difundir y su colaboración en la creación de lasguías clasificatorias actuales, ha conllevado un gran avance en el estudio de lapersonalidad y un amplio espectro de investigaciones. 41
  42. 42. Capítulo 5Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout 42
  43. 43. Capítulo 5 – Desgaste psíquico: Síndrome de Burnout El síndrome de burnout tiene su origen en la necesidad de dar explicación alproceso de deterioro en los cuidados y en la atención profesional a los usuarios de lasorganizaciones de servicios, entendiéndose como la consecuencia de la desproporciónentre el esfuerzo realizado y los resultados obtenidos. (Die Trill, 2003; González Barónet al. 2008) En 1974, Freudenberger, psicólogo americano en su libro “the high costof high achievement”, hizo por primera vez referencia al síndrome de Burnout como:“fallar, desgastarse o sentirse exhausto debido a las demandas excesivas de energía,fuerza o recursos. Es lo que le pasa a un miembro de una organización por las razonesque sean y tras muchos intentos, se vuelve inoperante”. Desde 1981, Maslach yJacokson, definieron este síndrome como la respuesta de estrés laboral crónico,integrada por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que setrabaja y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarseemocionalmente agotado. (Franco Garrido, M., In Die Trill, 2003; González Barón etal., 2008). Llevamos unos 40 años estudiando este síndrome considerado de los másrelevantes por su repercusión en tantos ámbitos (laborales, clínicos, educativos). Existencentenares de artículos sobre temas recogidos en Medline y Pubmed, además del doblede referencias que mencionan el síndrome. La prevalencia del Burnout es variable entre6%-21% y por encima del 50% en cada dimensión (Rios Risquez, 2009, pp. 17-20). 43
  44. 44. Sus estudios trabajan dos perspectivas, una clínica que enfatiza los elementos deagotamiento, decepción y perdida de interés por la actividad laboral, y otra psicosocialque construida por tres componentes (agotamiento emocional, despersonalización yfalta de realización personal) nos dan las claves de evaluación a través de suscuestionarios. Gil-Monte y Peiró, (1997) señalan que el síndrome de burnout trata de unaexperiencia subjetiva, intrínseca, un conjunto de sentimientos y actitudes caracterizadasnegativamente por los y las trabajadores/as, lo que puede implicar alteracionesfuncionales físicas y psicológicas nocivas tanta para las personas como para la empresa,para profundizar en las consecuencias del burn out (Véase Rios Risquez, 2009, pp. 14-17). Tabla 3. Manifestaciones del Síndrome de Burnout (Arranz et al, 2005) Vivencias Actitudes Conductas Alteraciones emocionales psicosomáticas Soledad no verbalizar Agresividad Dolor precoridal Alienación cinismo Aislamiento Palpitaciones Ansiedad apatía Cambios bruscos Hipertensión Impotencia hostilidad de humor Crisis asmáticas Omnipotencia suspicacia Enfado frecuente Catarros Irritabilidad frecuentes Mayor frecuencia de infecciones Alergias Dolores cervicales Fatiga Etc. En el ámbito de cuidados paliativos el síndrome de burnout se puede diferenciaren dos niveles, uno de nivel bajo que aparecería en los y las profesionales de cuidadospaliativos que trabajan en equipo multidisciplinar y otro nivel más elevado para 44
  45. 45. aquellos/as que trabajan fuera de un equipo especializado. Arranz et al. (2005)consideran que la conciencia de ser personal de riesgo, las pautas de autocuidado, eltrabajo en equipo y la contención por parte de este parecen ser factores protectoresimportantes. Situaciones como el final de la vida y experimentar continuos cambiosproducidos en el medio interno y externo del profesional suponen un reto especial deadaptación continua. Algunos importantes son: Escasez de personal, trabajo en turnos,exigencia de tiempo, etc. Además, las variables de personalidad pueden jugar un papelrelevante en la presentación del síndrome. También, lo hacen el locus de control, laautoestima, expectativa de gratificación, apoyo social. (Arranz et al. 2005). Limonero y Fernández-Castro (2008), han estudiado la etiología del síndrome deburnout partiendo de uno de los modelos de estrés más importantes, como es el deLázarus y Folkman (1984), (véase capítulo 7). Su enfoque de burnout se enmarca en losmodelos cognitivos y transaccionales de estrés laboral y concluyen que cuando un/unaprofesional percibe la situación como estresante, durante un largo periodo de tiempo yen la que sus estrategias de afrontamiento y la variables que inciden en las mismas nopueden hacerlo efectivamente, los/as profesionales responden de manera inadaptadapresentando unas consecuencias que afectarán tanto a nivel individual comoorganizacional. 45
  46. 46. Figura 2. Modelo de éstres y burnout. Con permiso de Limonero et al.(González Barón et al., 2008)Moduladorespersonales Núcleo estrés Burn outModuladores sociales La comunicación entre los diferentes integrantes del equipo multidisciplinarpuede derivar en un aislamiento y enfrentamiento entre ellos, la falta de motivación, lainterferencia de valores e ideales, la formación de subgrupos, la problemática entareas… (Véase González Billalabeitia, M. In Die Trill, 2003). Algunas variables demográficas parecen tener también papel modulador, comopor ejemplo el sexo, la edad, el estado civil, la existencia de hijos y la antigüedad delpuesto y la profesión. “En la misma página” que hemos ido comentando hasta ahora,Arranz, Barbero, Bayés y Barreto (2005) nos recuerdan que la mujer ha asumidotradicionalmente más el rol de cuidadora y también se le ha permitido en mayor medidaexpresar emociones, mientras que el hombre es más propenso a la despersonalización.Por lo que se refiere a la edad, la relación parece ser inversa, es decir, los años permitenel desarrollo de estrategias de afrontamiento eficaces y expectativas más elevadas. Nohay resultados concluyentes respecto a tener hijos/as y sin embargo, parece ser que laantigüedad en el puesto y profesión ejerce un efecto protector. Todas las variables aquíexpuestas, son de nuevo objeto de estudio en esta investigación, donde se analizaran ensu conjunto y se compararán con la personalidad y la conformidad a las normas degénero entre las unidades, turnos y profesiones del Hospital Virgen de la Poveda. 46
  47. 47. Capítulo 6Estrés y el Modelo Procesual de Estrés 47
  48. 48. Capítulo 6 – Estrés y el Modelo Procesual de Estrés Desde su Modelo Procesual, Sandín (2008) considera que el concepto de estrés no es nada simple ni estático, que implica un conjunto complejo de variables que funcionan a diferentes niveles y que interaccionan entre sí. En esta revisión de su modelo, se han propuesto diferentes componentes, entre los que se incluyen la evaluación cognitiva, las demandas psicosociales, y los factores sociales, además se diferencia entre variables mediadoras y moduladoras de las respuestas de estrés y del estado de salud. Figura.3 Modelo Procesual de Estrés con permiso de Sandín (Belloch at al. 2008) ----------------------------------------------------------------------------------------------------------Demandas Evaluación Respuesta de Estatus de saludpsicosociales cognitiva estrés Tipo de Características Fisiológica FisiológicoSucesos vitales Amenaza Demanda Pérdida Valencia Emocional PsicológicoSucesos Menores Peligro/daño Independencia (III) (VII) Desafío Predictibilidad AfrontamientoEstrés Crónico Controlabiliad (I) (II) (IV) Apoyo social Características (V) personales (VI) Nivel socioecnómico Redes sociales I. Demandas psicosociales. Dimensión del estrés que incluye tanto factores psicosociales como los agentes ambientales naturales y artificiales. Conjunto de 48
  49. 49. estresores derivados de sucesos mayores o vitales (pérdida de un trabajo), sucesosmenores (estrés cotidiano) y estrés crónico (burn out). II. Evaluación cognitiva: Valoración cognitiva efectuada por el individuo conrespecto a la situación o demanda psicosocial. La valoración puede ejecutarseconsciente o incoscientemente e implica alguna forma de amenaza (pérdida, peligro,desafío) dependiendo fundamentalmente de la naturaleza de la propia demanda(valencia, independencia, predictibilidad y controlabilidad), de las características delpersonales, o de ambas cosas. III. Respuesta de estrés: Incluye primero las respuestas fisiológicas asociadas alsistema nervioso, segunda las respuestas psicológicas o emocionales, entremezcladascon componentes cognitivos y motores. Sándin refiere a las primeras como aquellasrespuestas de estrés que implican al sistema neuroendocrino (liberación decatecolaminas y cortisol fundamentalmente) y al sistema nervioso autónomo (ramasimpática y parasimpática), mientras que las segundas suelen tratarse de respuestas deansiedad y/o depresión. IV Afrontamiento: Es el esfuerzo conductual y cognitivo que emplea el sujetopara hacer frente a las demandas estresantes, así como también para suprimir el estadoemocional del estrés. Estas cuatro fases conforman el modelo procesual de estrés propiamente dicho,no obstante, interaccionan por feedback dinámico. Siendo el afrontamiento y la 49
  50. 50. evaluación cognitiva variables mediadoras (intervienen por sí mismas activando oreduciendo las respuestas de estrés). V Características personales: Son el conjunto de elementos que pueden influirsobre las cuatro etapas anteriores. La personalidad, el sexo,… son variablesrelativamente estables en el individuo, y que diferencian a unos individuos de otros.Sándin a partir de otros estudios explica que estas variables pueden mediar lasrespuestas de estrés a través de su acción sobre los mecanismos de afrontamiento yotros niveles del estrés, ya que pueden determinar en gran medida la evaluación que elindividuo hace de la demanda psicosocial y forman principalmente los recursospersonales disponibles: locus de control, percepción de control, autoeficacia, sentido deoptimismo, resiliencia, etc. VI. Características sociales: Son el apoyo social, el nivel socioeconómico y lasredes sociales. El autor aquí diferencia, entre apoyo social (percibido y recibido) y redessociales, siendo el primero aquellas acciones llevadas a cabo a favor de un individuo porotras personas mientras que las segundas pueden ser consideradas como la totalidad derecursos sociales de los que un individuo puede potencialmente disponer. Junto con elnivel socioeconómico, las características personales modularían la respuesta de estrés, elafrontamiento y la evaluación cognitiva (las variables moduladoras, influyen sobre lasmediadoras). VII. Estatus de Salud: Resultado del proceso del estrés. Este estado de salud,tanto psicológico como fisiológico, depende del funcionamiento de las fases anteriores. 50
  51. 51. Para comprender en mayor medida todo lo expuesto anteriormente, esconveniente desarrollar brevemente los antecedentes históricos del estrés y a posterioriencuadrar el modelo procesual de estrés dentro de esta investigación. ¿Qué es el estrés? He considerado que una de las formas más claras y sencillaspara entender la definición de estrés, ha sido acudir al Manual de Amparo Belloch et al.(2008), capítulo I “El estrés” por Bonifacio Sandín (pp. 3-42). El autor recogeminuciosamente aquellas que fueron las primeras teorías desarrolladas sobre el estrés. 1º Teorías basadas en la respuesta (Selye, 1954, 1960,1983) “El estrés es una respuesta no específica del organismo” o “el estado que semanifiesta por un síndrome específico, consistente en todos los cambios inespecíficosinducidos dentro de un sistema biológico”. El estresor (estimulo físico, psicológico, etc.que provoca una respuesta de estrés) y la respuesta de estrés (mecanismo tripartitodenominado Síndrome General de Adaptación). 2º Teorías basadas en el estímulo (Hooke, ley de la elasticidad) más tardecircunscritas al enfoque psicosocial del estrés o sucesos vitales (Holmes, 1957) La ley física de la elasticidad de Hooke describe cómo las fuerzas (carga)producen deformación en los metales. El estrés (carga) produce distorsión sobre elobjeto/metal/organismo (strain). Si el strain producido por un determinado estrés caedentro de los límites de tolerancia del individuo, el estrés empieza a hacerse intolerabley aparecen los daños fisiológicos y/o psicológicos. 51
  52. 52. Más adelante el grupo de Holmes publicó en 1967, el primer método escaladopara cuantificar el estrés psicosocial (Inventario de Experiencia Reciente). Surgieronasí, los sucesos vitales o aquellos acontecimientos que implican cambio en lasactividades usuales de los individuos que los experimentan provocando reaccionespsicofisiológicas. 3º Teorías basadas en la interacción (Lazarus y Folkman, 1984) Es la principal teoría y máximo exponente de la perspectiva interaccional delestrés. Lazarus y Folkman (1984) definen el estrés como “un conjunto de relacionesparticulares entre la persona y la situación, siendo ésta valorada por la persona comoalgo que excede sus propios recursos y que pone en peligro su bienestar personal”. Hasta ahora hemos repasado los principales modelos del estrés y al principio deeste trabajo las variables de género y personalidad, por lo que vemos que es momentode implantar y explicar nuestro propio modelo biopsicosocial del estrés en estainvestigación: Nos gustaría comenzar con una excelente frase que la psicóloga Pilar Arranzutiliza para explicar el papel de los/as sanitarios y que nos viene muy bien para entendernuestro modelo: << Es preciso implicarse, pero no sobreimplicarse>>, ya que si el/laprofesional sanitario/a <<se quema>> no podrá ayudar a sus enfermos. Mantenerse eneste difícil equilibrio en busca de excelencia, cuando lo más cómodo para el/la sanitariosería distanciarse de los problemas emocionales del enfermo, es esencial para poderayudarlo/a a soportar su situación. 52
  53. 53. Figura 4. Modelo Procesual del estrés adaptado: Interacción entre variablesmoduladoras (género y personalidad), el estrés biopsicosocial y el síndrome deburnout. MODELO BIO INVESTIGACIÓN GÉNERO PERSONALIDAD MASCULINO Y MILLON FEMENINO cuidados PSICO SOCIAL BURNOUT El papel de los/as profesionales sanitarios/as se puede ver influido por diferentesfactores biopsicosociales a la hora de hacer frente a las fuentes de estrés y relativos a lavulnerabilidad de presentar síndrome de burnout. Desde la sobre implicación emocionaly los cuidados, la falta de personal y el cansancio emocional, las malas relacioneslaborales y la falta de realización profesional hasta la discriminación por sexo/género,las expectativas de reciprocidad pueden constituir estresores que desencadenan el Sd.Burnout. 53
  54. 54. Capítulo 7Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos de Personalidad, los Roles de Género y el Síndrome de Burnout en enfermería y auxiliares de enfermería. 54
  55. 55. Capítulo 7 – Antecedentes empíricos de las relaciones entre los Estilos dePersonalidad, los Roles de Género y el Síndrome de Burnout en enfermería yauxiliares de enfermería. Hemos obtenido una serie de artículos que intentan que recoger datos sobre larelación entre nuestras variables centrales (género, personalidad y burnout) y el grupode Enfermería y Auxiliares de Enfermería en España. Con la valoración del Síndrome de Burn out mediante el MBI (Maslach, 1997)por una parte y el intento de incluir la variable género y algunos rasgos de personalidadpor otra, como la personalidad resistente (Rios Risquez, 2009; Rios Risquez, et al. 2010;Rios Risquez, et al. 2011). Se han llevado a cabo en España multitud de estudios enprofesionales sanitarios, uno de los grupos principales como en nuestro estudio aparecees el de enfermería. Una profesión que recoge en su mayoría a mujeres que en granparte de los casos se ocupan de los cuidados en sus hogares y a la vez en su trabajoocasionándoles vulnerabilidad al Síndrome de Burnout y aunque el número deenfermeros va en aumento no parece ser tanto el número de varones de se dedican alcuidado en el hogar en el trabajo (Carmona, 2001; Gil-Monte, et al. 2002; Gil-Monte,2003; Lopez Soriano, et al. 2002; Solano, et al. 2002; Albadalejo, et al. 2004; SotoCámara, et al. 2005; Molina Linde, et al. 2005; Contreras, et al. 2008; Nuñez Beloy, etal. 2010; Rios Risquez, et al. 2011). Estos mismos trabajos científicos que citamos más arriba nos hanproporcionado una serie de resultados interesantes, como son: 55
  56. 56. 1º En algunos de ellos (por ejemplo, Gil-Monte, et al. 2002) aunque intentan incluir laperspectiva de género, lo hacen a través de la variable sexo, segmentando la muestra envarones y mujeres y obteniendo resultados acordes a las diferencias biológicas, quecomo hemos venido diciendo en nuestra contextualización teórica, el sexo y el géneroson variables independientes y diferentes aunque mutuamente influenciables, de ahí quelos/as autores/as obtengan resultados cuasi de género a través de la variable sexo y lasinfluencias sociales o los cuidados de los que comúnmente se encargan las mujeres.2º Como ya exponíamos previamente e indica la literatura científica, el número deenfermeras es bastante más superior al de enfermeros y lo mismo ocurre en la profesiónde auxiliares de enfermería.3º Los grupos de enfermería evaluados en las investigaciones que se han llevado a caboen España, nos indican que el nivel de burn out entre ellos es medio-alto. Siendo laspuntuaciones superiores en las mujeres. Aunque otros estudios difieren en estosresultados (Contreras, et al. 2008) indicando niveles bajos de burn out, como másadelante volvemos a exponer, habría que profundizar en la metodología aplicada, etc.4º Siguiendo las diferencias de género/sexo en las muestras estudiadas, hemosencontrado que el grupo de enfermeras y auxiliares mujeres tienen mayor puntuación enla dimensión cansancio emocional del MBI que el grupo de enfermeros y auxiliaresvarones. Mientras que los varones, muestran mayor puntuación en la dimensióndespersonalización y en otras variables estudiadas como la falta de reciprocidad y elabsentismo (Carmona, et al. 2001). Además, Aunque el grupo de enfermería obtienepuntuaciones superiores en Burnout en algunos estudios consiguió menor puntuación en 56
  57. 57. despersonalización que el grupo de auxiliares (Lopéz Soriano, et al. 2002), mientras queen otros presento puntuaciones superiores en despersonalización e inferiores enrealización profesional que el grupo de auxiliares (Albadalejo, et al. 2004). Por lo tanto,resulta controvertido, habría que entrar en profundidad en los estudios, comprobar elresto de variables y la metodología. Aunque si es cierto, que la literatura evidencia queel grupo de enfermería tiene mayores metas y más falta de reconocimiento-autoridad(Gil-Monte, et al. 2002) que el grupo de auxiliares y de ahí su falta de realizaciónprofesional, algo parecido ocurre en aquellos casos en el que el nivel de burnout es igualo mayor en varones que en mujeres, porque éstos tienden a metas más altas, aunque lasmujeres sufrirían el síndrome debido a la “doble jornada” de cuidados. (Soto Cámara, etal. 2005).5º En referencia a las variables sociodemográficas incluidas tanto en nuestro estudiocomo en otras encuestas españolas, hemos encontrado gran disparidad entre losestudios. Aquellos que no encontraron diferencias (por ej. Solano, et al. 2002) yaquellos que sí pero resultaron ser predictoras o protectoras del burn out según elartículo. Se han resaltado las variables demográficas que correlacionaban con elBurnout: estado civil (tener pareja inestable), nº de hijos/as (pocos o ninguno/a),antigüedad profesional (más antigüedad), turno rotatorio (riesgo) y edad (dispar, amayor edad puede hacer más sensibles o proteger) (Carmona, et al. 2001; Solano, et al.2002; Albadalejo, et al. 2004; Molina Linde, et al. 2005; Rios Risquez, et al. 2011).6º En la literatura científica encontramos que se espera una respuesta por parte de lasmuestras entre el 50-60%, podemos hipotetizar al igual que hacen otros estudios comouna indicación de los niveles de burnout encontrados posteriormente. Por ejemplo, otros 57
  58. 58. estudios (Nuñez Beloy, 2010) coinciden que el cansancio emocional es superior enlos/as profesionales encuestados lo que puede ser motivo de no colaborar.7º Los estudios encontrados que han relacionado la variable personalidad resistente(subescala CPR del CDPE para enfermería validado por Moreno et al. 2000, véase RiosRisquez, 2009, pp. 190-192) con el burnout concluyen que las personas con mayorautoeficacia generalizada, tendrían mayores niveles de reto y compromiso (los factoresde la CPR son reto, compromiso y control) haciendo su personalidad más resistente alos eventos estresantes (Rios Risquez, et al. 2010, pp. 600-605.).8º Otros resultados relacionados con la personalidad resistente conjugan diferentesescalas del IATP (Tous y Miños), encontrando que el factor compromiso de la CPRcorrelacionó positivamente con el estilo cooperativo-dependiente y negativamente conlos estilos confiado-narcisista, sensible-negativista e impulsivo-límite (pasa saber másvéase Rios Risquez, 2009, pp. 192-193), concluyendo que las personas más dóciles ydependientes mostrarían mayor implicación emocional o compromiso.9º Finalmente, aunque los/as mismos autores que han trabajado en esta variable depersonalidad resistente de Kobasa, proponen otra decena de estudios con multitud deotros factores de personalidad, salud, estrés… (Véase Rios Risquez, 2009, pp. 194-205),concluyen que para esta variable existe una correlación significativa de tipo inverso conlas dimensiones de agotamiento emocional y despersonalización y de tipo directo con ladimensión de realización profesional. (Rios Risquez, 2009; Rios Risquez, et al. 2011). 58
  59. 59. PARTE III. INVESTIGACIÓN EMPÍRICA 59
  60. 60. Capítulo 8 Método 60
  61. 61. Capítulo 8 – Método 8.1 – Predicciones Una vez revisada la literatura científica, se plantea el siguiente objetivoprincipal: Analizar las relaciones entre las variables (estilos de personalidad, conformidada las normas de género y síndrome de Burnout), para establecer perfiles diferenciales depersonalidad en los distintos grupos evaluados (enfermería y auxiliares de enfermería) ysegún el turno de trabajo ante la configuración social y el síndrome burnout. Este objetivo surge del interés en dilucidar la influencia de los estilos depersonalidad y las normas de género en las preferencias laborales y la turnicidad, en estecaso el haber elegido una actividad de cuidado como son las profesiones de enfermeríay auxiliares de enfermería en dos turnos mañana y tarde, y como modulan junto conotras variables mediadoras en sufrir el síndrome de burnout. Se realiza la Predicción o Hipótesis: Si los estudios (Carmona, 2001; Gil-Monte,et al. 2002; Lopez Soriano, et al. 2002; Solano, et al. 2002; Albadalejo, et al. 2004; SotoCámara, et al. 2005; Molina Linde, et al. 2005; Contreras, et al. 2008; Nuñez Beloy, etal. 2010; Rios Risquez, et al. 2011) han encontrado datos empíricos en los que semuestra como los grupos de enfermería (enfermería y auxiliares) se ven afectados por elsíndrome de burnout a un nivel medio-alto (sobre todo en la dimensión de cansancioemocional), siendo superior el equipo de enfermería al de auxiliares de enfermería, 61
  62. 62. entonces en este estudio encontraremos datos que apoyen la literatura científica viendocomo el equipo de enfermería tienen niveles de burnout parecidos y/o superiores encomparación al equipo de auxiliares de enfermería, veremos también como los estilosde personalidad y rol de género influyen de manera significativa. 8.2 – Participantes En el presente estudio han participado 28 personas divididos en 2 gruposlaborales (enfermería y auxiliares de enfermería), 2 turnos (mañana y tarde) y envarones y mujeres. Además se han tenido en cuenta otros factores como la antigüedadprofesional y la actual en el puesto de trabajo, el estado civil (casadas/os, divorciadas/osy solteras/os), la edad, el número de hijos/as (de 0 a más de 3) y los ingresos (nivel bajo,medio, alto). La muestra hospitalaria está compuesta por 28 (100%) personas del HospitalVirgen de la Poveda en la Comunidad de Madrid, de los cuales 4 (14.30%) son varonesy 24 (85.71%) mujeres. En la muestra participaron 15 (53.6%) DUE y 13 (46.4%)auxiliares de enfermería. 14 (50%) del turno de mañana y 14 (50%) del turno de tarde.De 21 a 47 años, con media de 34 años de edad y desviación típica de 7.55. Con unnivel socioeconómico medio (43% menos de 18000 euros brutos/anuales, 40% 18000-36000 y 17% más de 36000 ), con una media de antigüedad profesional 8.9 años y 11años en su trabajo actual. Estando el 54% casadas/os, 42% solteros/as, 4%divorciados/as. Y 62% sin hijos/as, 4% con al menos 1 hijo, 27% con 2 hijos/as y 7%con 3 hijos/as. 62
  63. 63. Tabla. 4 Estadísticos descriptivos según los grupos profesionalesENFERMERÍA AUXILIARES DE ENFERMERÍA53% turno de mañana y 47% tarde 47% turno mañana y 53% turno de tarde40% solteras/os y 60% casados/as. 45% casados/as, 45% solteros/as y 10% divorciados/as.73% ningún descendientes y 27% con dos 46% sin descendientes, 9% 1 hijo/a, 27%hijos/as. 2 hijos/as y 18% con 3 hijos/as.93% socioeconómico medio-alto 85% socioeconómico medio-bajoAntigüedad Profesional 9 años media Antigüedad Profesional 8 años mediaAntigüedad puesto actual 11 años media Antigüedad puesto actual 11 años mediaTabla. 5 Estadísticos descriptivos según turnicidadMañana Tarde64% solteras/os y 36% casados/as. 42% casados/as, 42% solteros/as y 8% divorciados/as.50% ningún descendientes y 43% con dos 75% sin descendientes, 8.3% 1 hijo/a,hijos/as y 7% con 3 hijos/as. 8.3% 2 hijos/as y 8.3% con 3 hijos/as.64% socioeconómico medio-alto 50% socioeconómico medio-bajoAntigüedad Profesional 12 años media Antigüedad Profesional 6 años mediaAntigüedad puesto actual 13 años media Antigüedad puesto actual 9 años media 63
  64. 64. Tabla. 6 Paquetes de instrumentos de evaluación recibidos. MAÑANA TARDE NOCHE DUE AUX DUE AUX DUE AUX H M H M H M H M H M H MUCP 2 1 1 1URH1 1 1 1URH2 1 2 2UCC1 3 1 5UCC2 1 1UDE 1 38.3 – Instrumentos 8.3.1 – Evaluación de los estilos de personalidad: MIPS Dentro del modelo de personalidad de Millon, el Inventario Millon de Estilos dePersonalidad (MIPS) se centra en la evaluación de la personalidad normal y consta detres grandes áreas: Metas Motivacionales, Modos o Estilos Cognitivos y Vínculos oRelaciones Interpersonales. (Millon, 1994). 64
  65. 65. A partir de este modelo teórico se elaboran las siguientes polaridades definitivasdel cuestionario: Apertura-Preservación, Modificación-Acomodación e Individualismo-Protección. Las Metas Motivacionales evalúan, por tanto, la orientación de la persona ala hora de obtener refuerzo del medio. Las cuatro bipolaridades de los EstilosCognitivos se basan en la perspectiva evolucionista y las contribuciones de Jung yMyers. Se refieren a la forma en la que los organismos abordan su entorno. Pretendenevaluar los estilos o modos de procesamiento de la información. Jung propone una orientación cognitiva en una tipología que incluye tresbipolaridades: Extraversión/ Introversión, Pensamiento/Sentimiento ySensación/Intuición. A partir de aquí, Millon siguiendo modelo que se ha explicadoanteriormente, se puede agrupar las actividades cognitivas teniendo en cuenta dosfunciones superiores. Una se relacionaba con el origen de los datos recogidos, es decir,con “las fuentes de información”; y otra con los métodos utilizados por el individuopara reconstruir esos datos, “los procesos de transformación”. (Sánchez López, 2001;Aparicio, 2001; Dresch, 2006) Cada una de estas funciones fue dividida a su vez en dos polaridades: las fuentesde información se dividieron en externas vs. internas y tangibles vs. intangibles. Losprocesos de transformación fueron divididos en intelectivos vs. afectivos y asimilativosvs. imaginativos. Las polaridades definitivas son: Extravertido-Intravertido, Sensitivo-Intuitivo, Reflexivo-Afectivo, y Sistematizador-Innovador. Por último, las cincobipolaridades de las Relaciones Interpersonales están relacionadas con lascontribuciones de Sullivan (1953), Leary (1957) y el modelo de los Cinco GrandesFactores 65
  66. 66. Según Ávila-Espada y Herrero (1995) este inventario posee varios puntosfuertes: consta sólo de 180 ítems, para no cansar demasiado a los sujetos y losuficientemente grande para permitir la evaluación de una gama amplia decomportamientos clínicamente relevantes. La selección de los ítems y el desarrollo delas escalas se produjo a través de una secuencia de 3 etapas de validación: teórica-sustantiva (concordancia o respaldo con la fundamentación teórica expuesta);estructural-interna (comprobación de su fiabilidad y consistencia interna); y devalidación externa (validación mediante criterios externos, comprobando su poderdiscriminativo). (Sánchez López, 2001; Dresch, 2006) De esta forma, los 180 ítems permiten evaluar 24 escalas diferentes y un sencilloformato de respuesta (verdadero / falso); tiempo de aplicación reducido (en torno a 20-30 minutos) y ofreciendo a la vez sistemas de corrección y generación del informeinterpretativo básico que están completamente asistidos por ordenador. Además el MIPS consta de unos Indicadores de validez, constituidos por tresescalas; la puntuación de los sujetos en esas escalas sirve para aceptar o rechazar elprotocolo del sujeto y decidir sobre si se evalúan sus puntuaciones en el resto de lasescalas o no. Son los siguientes: impresión positiva: tendencia del sujeto de causar unaimagen demasiado favorable. Impresión negativa: tendencia del sujeto de causar unaimpresión demasiado negativa y generalizada. Consistencia: índice de control de lasinceridad. 66
  67. 67. ESCALAS DEL MIPS (Aparicio, 2001; Dresch, Sánchez-López, & Aparicio-García, 2005) METAS MOTIVACIONALES 1A- Apertura - Optimistas en cuanto al futuro. Les resulta fácil pasarlo bien y aceptan los altibajos de la existencia. 1B- Preservación- Concentración en los problemas de la vida, agravándolos. Consideran su pasado desafortunado y piensan que irá a peor. 2A- Modificación- El futuro depende de ellos, por lo que intentan cambiar su entorno para conseguir sus deseos. 2B- Acomodación- No intentan dirigir sus vidas. Se acomodan a las circunstancias creadas por otros. No tienen iniciativa. 3A- Individualismo- Orientados a sus propias necesidades, sin preocuparse de los demás. Independientes y egocéntricos. 3B- Protección- Motivados a satisfacer primero a los demás. MODOS COGNITIVOS 4A- Extroversión- Recurren a los demás para buscar estimulación, mantener alta su autoestima y para que les conforten. 4B- Introversión- Utilizan sus propios pensamientos y sentimientos como recurso. Su fuente de inspiración son ellos mismos. 5A- Sensación- Derivan sus conocimientos de lo concreto. Confían en la experiencia directa y en lo observable. 67
  68. 68. 5B- Intuición- Prefieren lo simbólico y desconocido. Buscan lo abstracto y loespeculativo.6A- Reflexión- Procesan los conocimientos por medio de la lógica y lo analítico.Decisiones basadas en juicios objetivos.6B- Afectividad- Forman sus juicios respecto a sus propias reacciones afectivas yguiándose por sus valores personales.7A- Sistematización- Organizados. Transforman información nueva adecuándola a loconocido. Perfeccionistas y eficientes7B- Innovación- Creativos, asumen riesgos. Disconformes con lo predecible. Buscanconsecuencias imprevistas.RELACIONES INTERPERSONALES.8A- Retraimiento- Falta de emotividad e indiferencia social. Silenciosos, pasivos yrenuentes a participar.8B- Comunicatividad- Buscan estimulación y atención. Simpáticos y brillantes ytambién exigentes y manipuladores.9A- Vacilación- Tímidos y nerviosos en situaciones sociales. Desean ser aceptadas,pero temen el rechazo. Sensibles y emotivos. Propensos a aislarse.9B- Firmeza- Creen ser talentosos y competentes. Ambiciosos, egocéntricos y segurosde sí mismos.10A- Discrepancia- Actúan de modo independiente y no conformista. No acatan normasTradicionales. 68

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