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Recopilación de láminas_del_segundo_cuatrimestre[1]

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Recopilación de láminas_del_segundo_cuatrimestre[1]

  1. 1. UNED Licenciatura de Historia. Asignatura de Prehistoria. Segundo cuatrimestre. Recopilación de comentarios realizados por los alumnos de las láminas de distintos exámenes desde el curso 2001/02 hasta el curso 2005/06. Rafael Vicente Abolafia Fernandez Antonio Acosta Hernández Rafael Buendía Rodríguez M Del Pilar Camara Rodriguez Yanira Carrero Gómez Pedro Delgado Sánchez Ana María Esteban Hernández Ana Mª. González Mª Jesüs Lanza Herraiz Luz Lapuerta Diego María Dolores Lourido González César Moreno Fernández (Coordinador) Patricia Muñoz Pérez Anabel Palacios Cuesta Beatriz Roldán De Los Reyes Rosario Ruiz Muñoz Revisión y matizaciones sobre los comentarios: Dr. Francisco Javier Muñoz Ibáñez.
  2. 2. ESTELA FUNERARIA GRABADA (2002-JUN2L3) Se trata de una gran laja de piedra decorada con figuras grabadas, considerada como lápida funeraria. En ella aparece una representación grabada, que se ha interpretado como un guerrero acompañado por su panoplia militar y otros objetos de uso personal. En el centro destaca el gran escudo redondo con una muesca en forma de “V”, en el que se representan unos círculos paralelos a la línea de contorno, los clavos que lo tachonaban y la abrazadera central. Junto a él aparece una figura humana muy esquematizada, con las rodillas flexionadas. Completan la composición una lanza y una espada, y junto a la cabeza, un espejo y un broche.A los pies, aparece un carro de guerra en una visión desde el aire. Este conjunto de armas y objetos de prestigio nos remite a un guerrero de alto rango. La estela aparece en Cabañas del Castillo (Cáceres). Estas estelas se sitúan cronológicamente entre los siglos X y VIII a.C., al final de la Edad de Bronce y son un elemento significativo y enigmático. Determinadas poblaciones del Bronce Final, predominantemente las situadas en el suroeste de la Península, utilizaron lápidas funerarias, sin embargo, ninguna de ellas se ha podido relacionar con enterramientos. Por ello, recientemente, se ha propuesto una nueva teoría, según la cual las estelas, hincadas en el suelo, habrían servido de hitos demarcadores del paisaje y de las rutas comerciales. Así mismo, las imágenes grabadas no representarían al difunto con los objetos que simbolizan su estatus, sino que se referirían a un importante personaje de aquella sociedad, capaz de controlar el comercio que circulaba por sus territorios. Aparecen en la Extremadura española y en el Alemtejo portugués, en dehesas con pastos y recursos naturales, y en alguna ocasión ,acompañas de una estela diademada (femenina). Extremadura puede considerarse una zona puente entre el Noroeste y el Suroeste, así como punto de encuentro de las corrientes mediterráneas, atlánticas y centoeuropeas, y centro difusor de éstas hacia el interior. A finales del II milenio a.C., llegan a la Península distintas corrientes socioculturales. La corriente atlántica afecta al oeste y norte de la Península. Traen nuevos tipos de armas y una nueva técnica metalúrgica. El conocimiento y abundante empleo del bronce provocó la necesidad de disponer del cobre y estaño requerido para elaborarlo y, consecuentemente, originó un comercio a larga distancia entre Cornualles, Bretaña y Galicia (donde abundaba el oro, estaño y el cobre). Ese comercio implicó un gran desarrollo de la navegación y el establecimiento de unas determinadas rutas entre las regiones atlánticas. Al final del Bronce la necesidad de metales aumenta porque el bronce se aplica no sólo a los objetos de prestigio, sino también a la elaboración de útiles y adornos con nuevas técnicas. La aleación tripartita de cobre, estaño y plomo, caracteriza los objetos elaborados en la Península (aparte del oro y la plata). Se realizan hachas de diferentes tipos, puntas de lanzas, escoplos, alfileres de cabeza redonda, colgantes, torques de oro, cadenas de espirales, brazaletes de ascendencia bretona, etc. Bibliografía: Unidad Didáctica UNED Internet: Poblaciones del Bronce Final Creencias y Ritos Funerarios (Ángela García Blanco y Carmen Padilla ) Yanira Carrero Gómez
  3. 3. Comentarios del Dr. Muñoz Ibáñez: Comentario de la lámina muy bueno. Lo único a corregir sería dar juntas las diferentes teorías sobre su significado.
  4. 4. LÁMINA DEL EXAMEN DE SETIEMBRE DE 2002 (Figura nº 1) Se nos presentan dos planos, uno de planta y un alzado con corte en sección longitudinal, de una construcción de grandes bloques de piedra. Se trata de una construcción monumental o Megalítica. Vemos en el primer dibujo la proporción de la figura humana con las piedras que hacen de pared y a su vez, sostienen las grandes (y gruesas) piedras que tapan dicha construcción. Se trata de una galería o pasillo que se ensancha para dar paso a una cámara más amplia. Esta cámara está reforzada en el centro por tres Menhires (que actúan como columnas), dispuestos en línea, y que hacen de apoyo a dos grandes losas a la vez. Estas construcciones megalíticas, servían de enterramiento para familias o clanes. Por la monumentalidad de estas construcciones, tenemos la certeza que fueron construidos por una sociedad estratificada y numerosa. Ya que hacia falta mucha mano de obra para su construcción. Así mismo estas tumbas eran utilizadas por varias generaciones, por lo que sus constructores habitaban asentamientos estables cerca de ellas. Para lo cual tenia que tratarse del neolítico e incluso el calcolítico. Donde el hombre se había sedentarizado, y su forma de vida se caracterizaba por la agricultura y la ganadería. Habitaba poblados cada vez más numerosos, y había abandonado como principal medio de vida, la caza y la recolección de frutos silvestres. El megalitismo se caracteriza por la construcción de edificios a base de grandes piedras aplicando los principios de la arquitectura de arquitrabe, con
  5. 5. posibilidades técnicas muy limitadas. Se alinean piedras verticales en el suelo u ortostatos y se colocan otras encima a modo de dintel. El megalitismo no constituye una época de la prehistoria, ni una cultura, ni es obra de un pueblo determinado. Según la opinión de Renfrew, la motivación de la construcción de estas primeras tumbas megalíticas es más social que religiosa. Los megalitos habrían funcionado como marcas territoriales para simbolizar la división del territorio. Dicho comportamiento territorial estaría estimulado por la presión demográfica, consecuencia, a su vez, de la expansión de las comunidades neolíticas hacia el área atlántica de Europa, donde existía una población indígena cuya principal base de subsistencia eran los recursos marinos. Tras adoptar las prácticas agrícolas y/o ganaderas, estas poblaciones tuvieron un especial interés en delimitar los territorios y demostrar la solidaridad del grupo y la diferenciación tribal, cuya expresión serían los megalitos. La tumba de corredor consta de una cámara funeraria precedida de un pasillo formado también por grandes piedras, evocando el modelo de las tumbas mesopotámicas. Tenemos un precedente, en el Sudeste hispano, en las tumbas relacionadas con la cultura de Los Millares, como la de Almizaraque (Almería), con una gran cámara circular de 3,6 m de diámetro interior. El modelo de tumba de corredor tiene sus ejemplos más característicos en Andalucía, donde sobresale el grupo de Antequera (Málaga) con las tumbas de Menga, del Romeral y de la Viera. Esta, concretamente, se trata de la importante de la península ibérica, la de Menga (Antequera, Málaga), consta de un corredor de más de 5 m de anchura y unos 25 m de profundidad por una altura de 3,30 m, que se ensancha para formar una cámara alargada y dividida por tres grandes monolitos que soportan cuatro bloques de gran tamaño. Únicamente ocho losas forman la cámara, recubierta por cuatro gigantescos dinteles. La losa del fondo, de 10 a 12 metros de largo por 6 o 7 metros de ancho y de un espesor de casi dos metros, pesa 320 toneladas. Los 31 bloques del monumento alcanzan las 1.600 toneladas. Bibliografía González, Reynaldo (1989), Las claves del arte prehistórico. Barcelona. Editorial Ariel. Col Las claves del arte. Megalitismo en la Península Ibérica (1987). Madrid. Organismos Oficiales de la Administración. José Luis Sanchidrian. Manual del Arte prehistórico. Editorial Ariel (2001). Alfonso Moure Romanillo. Arqueología del Arte prehistórico en la Península Ibérica. Editorial Síntesis S.A. Edición (1999) Unidad Didáctica de la UNED. Prehistoria Tomo II. Ana María Muñoz Amilibia. Comentario realizado por Antonio Acosta Hernández. Centro asociado de Cartagena
  6. 6. Comentarios del Dr. Muñoz Ibáñez: Las piedras que sirven de pared se llaman ortostatos. Los dólmenes de galería no tienen cámara, sólo los de corredor. Los menhires no son columnas. No dices en ningún momento que es un dolmen. Estos monumentos se cubrían con un túmulo.Falta cronología y con respecto a las interpretaciones no hablas de orientalistas y occidentalistas.
  7. 7. Examen de Reserva de septiembre de 2002, Lámina 2 Nos encontramos ante una falcata o sable grueso, el arma ofensiva más característica de la cultura ibérica, una de las más importantes desarrolladas en la Península Ibérica en la segunda Edad del Hierro, a partir de los siglos VI y V a.C. Se trata de un arma fabricada en hierro, generalmente de una sola pieza, y cuya longitud suele estar alrededor de los 45 centímetros, más o menos la longitud de un brazo. La parte superior de la pieza, en la que distinguimos la forma de la cabeza de un ave, corresponde a la empuñadura, decorada con pequeñas incrustaciones (suponemos que en plata o cobre) que se distribuyen geométricamente. En cuanto a la hoja, junto a su asimetría y su pronunciada curva, podemos destacar también su decoración, formada por acanaladuras longitudinales que parten de la empuñadura, se agrandan en la zona de máxima anchura de la hoja, y “desaparecen” en la punta, lo que potencia su aspecto elegante y permite aligerar su peso. Gracias a la sección transversal de la hoja podemos apreciar el doble filo cortante de la punta, que desaparece de forma progresiva a medida que nos acercamos a la empuñadura. Este tipo de arma fue ampliamente utilizada por la cultura ibérica, concepto que engloba conjuntos de pueblos que, aunque nunca constituyeron una unidad organizada política o socialmente, compartieron una serie de características culturales y una amplia extensión de territorio en la Península (desde la baja Andalucía, el Levante, hasta el sur de Francia, y penetraciones en la Meseta suroriental y valle del Ebro), y que conocieron su mayor esplendor durante los siglos V, IV y III a.C.
  8. 8. Se trata de turdetanos (instalados en la baja Andalucía), oretanos (alta Andalucía oriental), bastetanos (alta Andalucía meridional), contestanos, etc., que tenían una organización social jerarquizada, y un gran desarrollo económico basado en una floreciente agricultura (gracias a avances técnicos como el regadío y el uso del hierro), la ganadería y la minería (fundamentalmente de plata). El alto nivel cultural alcanzado se plasmó en un arte muy especializado, generalmente al servicio de las aristocracias, y que solía tener una finalidad religiosa. Las necrópolis y los santuarios son los más importantes yacimientos de esculturas de piedra, estatuillas de bronce y armamento. En especial destacan los ajuares funerarios pertenecientes a guerreros ibéricos, ya que la guerra fue una actividad frecuente entre estos pueblos, que destacaron como mercenarios en las guerras que enfrentaron a griegos y cartagineses, e incluso protagonizaron combates con pueblos del interior de la Península. Es en este contexto de arraigada ideología militar en el que encontramos un armamento muy diversificado (hondas, falaricas, largas lanzas de hierro, cascos de cuero o metal, escudos...) en el que la falcata destaca como la pieza más representativa. Aunque suelen formar parte de ajuares de sepulturas de guerreros, se ha asociado su presencia en muchas necrópolis a la voluntad de reflejar el status social de la persona enterrada, independientemente de su ocupación habitual, como en el caso de la tumba de la Dama de Baza. Comentario realizado por: Patricia Muñoz Pérez, Mayo 2007 BIBLIOGRAFÍA: A.M. Muñoz Amilibia y otros, PREHISTORIA Tomo I, UNED, Madrid, 2006 www.celtiberia.net Los guerreros íberos, por José I. Lago http://www.historialago.com/leg_iber_01025_guerreros_01.htm Referencia: 2002-SeptRL2 Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez Las acanaladuras sirven para introducir aire a presión en la herida y favorecer la gangrena. Bien en líneas generales.
  9. 9. Examen de Reserva de septiembre de 2002, Lámina 3 Nos encontramos ante una pieza cerámica de cuerpo globular en la que predomina la línea curva tanto en su perfil como en su fondo, redondeado, lo que podría indicar que la pieza iba colgada. Las líneas decoradas pueden ser una reproducción de los ataderos con cuerdas para sostener la pieza. Las asas están poco desarrolladas, tomando la forma de apéndices perforados. Tiene cuello aunque está fracturado. Estas características nos hacen pensar que se trata de una pieza del Neolítico más Antiguo, en torno al -4500 La decoración de la pieza es de tipo cardial (denominada también impresa o montserratina por la abundancia de la misma en la sierra catalana de Montserrat) porque viene decorada mediante la impresión repetida del borde de la concha Cardium Edule L. (berberecho) en el barro fresco (dentado). También se realizaban impresiones con el natis (vértice abultado del molusco) y usando el “arrastre cardial” (arrastrando el borde por la superficie) pero éstas formas no están presentes en esta pieza. El cuerpo y cuello de la jarra presenta motivos con formas de chevrones (v invertidas) y líneas inclinadas. Esta decoración impresa y de carácter geométrico en ángulos, triángulos, paralelas, reticulado y zigzags, típica del neolítico, posiblemente ya estuviese presentes en la labor de la cestería. En el caso que nos ocupa parece tener también impresiones con dedos en el fondo de la pieza. La cerámica cardial posiblemente tiene su origen en Molfetta (sur de Italia) y de allí se extendió en todo el mediterráneo, costas de Liguria, Provenza, sureste de España, Portugal y Mauritania. Se asocia a una industria lítica con abundantes microlitos geométricos (evidenciando la importancia de la caza), perforadores y espátulas de hueso. También hay adornos como brazaletes de piedra, cuentas de collar y colgantes de concha. Los molinos barquiformes o de vaivén revelan las prácticas agrícolas, y los restos de fauna indican que hubo ganadería de cabras y ovejas, así como importantes aportes alimenticios marinos (pescado y marisco). María Dolores Lourido González, 13.03.2007 BIBLIOGRAFÍA: Trinidad Sanchez Pacheco – Summa Artis XLII Cerámica Española, 1997 Juan José Junquera, José Luis Morales y Marín: Historia Universal del Arte, Prehistoria y Primeras civilizaciones, Espasa 2003 José Pijoan – Summa Artis VI Arte Prehistórico Europeo, Espasa Calpe 1991 wikipedia
  10. 10. Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez Pieza cerámica de morfología cerrada, cuerpo globular, base cóncava, boca cerrada. Presenta en su perímetro exterior una serie de dispositivos (lengüetas)) para pender mediante cordelería. No asideros. La decoración cardial es siempre impresa, salvo el arrastre cardial que no se da en este pieza. Las cerámicas impresas cardiales son características del Neolítico Antiguo del mediterráneo, desde Siria hasta la P. Ibérica. No nace en Italia este tipo de decoración. Cronológicamente se inicia en el VI m. para generalizarse en el V. No necesariamente los microlitos geométricos se relacionan sólo con la caza, por ejemplo los dientersc de hoz son microlitos para la siega del creal, especificar que tipo de micolitos.
  11. 11. DOLMEN DE CORREDOR La figura nos muestra un Dolmen de Corredor, monumento megalítico con finalidad funeraria, destinada a enterramientos colectivos. Está constituido por una cámara funeraria realizada con grandes piedras verticales (ortostatos) que soportan las losas que sirven de cubierta, posee un pasillo de acceso flanqueado igualmente por ortostatos, desde el corredor hasta la cámara funeraria. Las primeras construcciones megalíticas se producen en el Neolítico, siendo también un rasgo distintivo del Calcolítico y, en algunas áreas, de la Edad del Bronce. Su finalidad es para el culto, ritual o funeraria. No se trata de ni de una época ni de una cultura, sino de un fenómeno compartido por diferentes culturas en diversas épocas, desde el v al ii milenio a.C., llegando en algunos lugares al I milenio a.C., se inicia en las costas atlánticas de Europa occidental, repartiéndose por toda Europa con sus variedades tipológicas, especialmente por la fachada atlántica. Los megalitos más abundantes son los sepulcros, relacionados con la inhumación colectiva, donde se depositan varios cadáveres con sus ajuares funerarios, si bien, parecer ser que dichas construcciones no eran accesibles a todos
  12. 12. los miembros de una comunidad. Estos monumentos megalíticos se construyen aislados o formando necrópolis como la de Los Millares. Algunos de estos están decorados con pinturas o grabados, por lo que podemos hablar de un arte megalítico, cuya significación está relacionada con la función de los monumentos: funeraria, simbólica o religiosa, Los diversos tipos de sepulcros megaliticos los podemos encuadrar en 4 grupos: 1. Sepulcros de corredor 2. Sepulcros de galería. 3. Dolmen. 4. Rundgrüber. La significación del megalitismo ha dado lugar a diversas interpretaciones. Su significado inicial ha podido ir evolucionando, debido a la larga utilización de estos monumentos, pero en todas ellas parece claro el desempeño de una función social, culto a los antepasados como para mostrar a los demás el control del territorio. También nos muestra la gran organización y estructura social del grupo, capaces de construir estos conjuntos monumentales. El decaimiento del megalitismo se produce con la aparición de la metalurgia, quizás motivado por una nueva sociedad más jerárquica, con predominio de lo individual sobre lo colectivo, apareciendo tumbas individuales y abandonando las colectivas. Bibliografía: - Nociones de Prehistoria General. de J.Juan Eiroa. - Prehistoria en la Península Ibérica. Barandiarán, Ignacio - Unidades Didácticas. RAFAEL VICENTE ABOLAFIA FERNANDEZ Ref 2003-Jun2L1 Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez La figura muestra el plano y alzado de un dolmen de corredor. La cámara no está cerrada por grandes losas sino mediante una falsa cúpula por aproximación de hiladas, lo que lo convierte en un dolmen tipo tholos. El conjunto se cubre con un túmulo formado por anillos concéntricos de tierra y piedras, que actúan como contrafuertes. En la Edad del Bronce sólo aparecen enterramientos megalíticos residuales en la Europa nórdica, sur de Escandinavia, desembocadura del Ebla y del Vístula. Los dólmenes son característicos del Neolítico Final y calcolítico. No aparecen en toda Europa, en el valle del Danubio, Alemania, Siuza, …, no hay monumentos megalíticos. Mientras que en la Europa Atlántica los enterramientos colectivos se realizan en dólmenes en el mediterráneo central y oriental serán en cuevas artificiales y de forma ocasional algunos tholoi. Hay numerosas variantes de dólmenes. Los más corrientes son: El simple o cista megalítica, el de galería y el de corredor. No especificas las características de cada uno. Aparición de la metalurgia (Calcolítico) hay dólmenes. Es a partir del Bronce cuando se pasa de nuevo a enterramientos individuales con ajuares diferentes que denotan una clara estratificación social.
  13. 13. Comentario de la lámina 2003-Jun 2L3 La lámina 2003 Jun 2L3 presenta la imagen de una espada pistiliforme del Bronce Final Atlántico, 1200-750 a.C. Consideramos esta arma una espada en base a que su hoja mide más de 20 cm. Y la catalogamos como pistiliforme al observar que su anchura máxima se sitúa hacia la mitad de la hoja, a diferencia de la espada de lengua de carpa, también propia del Bronce Final Atlántico, que se caracteriza porque la parte distal es estrecha y está separada de la parte cortante. Si algo caracteriza al Bronce Final Atlántico es el trabajo de la metalurgia, única actividad documentada arqueológicamente y casi única manifestación cultural; este grupo cultural que abarca las costas de los Países Bajos, la fachada atlántica de Francia, las islas Británicas y la Península Ibérica presenta un trabajo del metal y unas innovaciones tecnológicas desconocidas en el resto de Europa. El hecho de contar con importantes zonas de explotación del cobre y del estaño, unido a las nuevas aleaciones de cobre y estaño (binaria) o cobre, estaño y plomo (terciaria) llevó a estas comunidades a realizar una producción masiva de útiles y de armas. En cuanto al utillaje podemos destacar las hachas de talón y tope con anillas o palstaves, las hachas y las hoces de cubo, novedosos útiles para el trabajo agrario, pero es en la fabricación de armas donde se produce la mayor innovación, consistente en la fabricación de espadas con la empuñadura maciza, formando un cuerpo con la hoja (uso de un molde único), del tipo de las espadas de Erbenheim y Hemigkofen, de posible origen húngaro, y en la variada tipología: pistiliforme, lengua de carpa, tipos de hoja larga. Junto a las espadas aparecen puñales, cascos de guerrero, corazas metálicas, puntas de flecha de cubo, etc., lo que nos remite al uso de estas armas para un adecuado control de los centros de producción y para la protección de las rutas comerciales, dado que no fue esta una época de excesiva violencia. Otra característica importante de esta zona es el hecho de encontrar un tipo de yacimiento frecuente, además de único, el denominado depósito, donde se encuentran innumerables piezas metálicas de bronce, a veces en cantidades ingentes; normalmente se encuentran fuera de un contexto arqueológico y no se conocen enterramientos ni viviendas asociados a ellos. Se han interpretado como depósitos de carácter industrial o bien de carácter votivo. Podemos destacar, en la zona francesa los depósitos de Morbihan, Finistèrre, Loira… Este tipo de espada es característico del Bronce Final Atlántico de Francia occidental, donde se han establecido tres etapas: Bronce Final I o fase de Rosnöen (entre 1250 y 900 a.C.), momento en el que comienzan los depósitos, Bronce Final II o fase de Saint Brieuc des Iffs, entre 1000 y 900, fase a la que pertenece este modelo pistiliforme, que además es el fósil director del momento, y el Bronce Final III o fase de las espadas de lengua de carpa, que se desarrolla entre los años 900 y 750 a.C. Se sabe que en esta etapa hubo un notable incremento poblacional y que la economía se basaba en la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento de los recursos costeros, a lo que se unía la explotación minera y la consiguiente producción metalúrgica y un fructífero comercio de minerales, metales y objetos de lujo.
  14. 14. Los poblados estaban bien defendidos, tanto por la naturaleza del lugar elegido como por las fortificaciones artificiales, básicamente amurallamientos realizados en madera; en el interior se disponían las casas sin un orden predeterminado. Estos poblados eran sociedades de jefatura en la que los grupos militares, enriquecidos por los excedentes de producción, ejercían el gobierno y el control sobre el grupo en base a su superioridad económica. Finalmente, indicar que durante el Bronce Final, la Cultura de los Campos de Urnas se implantó a lo largo de toda Europa central y aunque no tuvo un impacto significativo en el Bronce Final Atlántico, sí tuvo cierta influencia en las novedades tecnológicas anteriormente mencionadas y, posiblemente, también dejó su poso en el campo ideológico. Lámina comentada por: Anabel Palacios Cuesta Bibliografía: Unidades Didácticas, Prehistoria II J.J. EIROA, Nociones de Prehistoria General.
  15. 15. Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez. Primero dices que los únicos yacimientos que se encuentran son los depósitos de armas, que arqueológicamente solo se documenta la actividad metalúrgica y luego hablas de poblados y necrópolis. Junto con la espada pistiliforme la más caracaterística del Bronce Final atlántico es la de lengua de carpa.
  16. 16. Examen de septiembre 2003 lamina 2 La figura representa una serie de objetos rectangulares, con decoración incisa de motivos geométricos, algunos de ello con dos perforaciones en la parte superior a modo de ojos, incluso uno de ellos tiene evidentes signos antropomorfos, sus incisiones bordean los orificios superiores (aculados) queriendo representar cejas y nariz así como también representan claramente los brazos y manos. Estas representaciones se les conocen con el nombre de ídolos placa y generalmente se realizaron en pizarra o esquisto, aunque también se encuentran en arenisca, piedra calcárea, hueso o cerámica. Son característicos del comienzo de la metalurgia en la península Ibérica en el Calcolítico periodo que comienza a mediados del III milenio a.C. y que durará unos cinco o seis siglos. Estos ídolos placa están asociados a los yacimientos Megalíticos del Suroeste Peninsular, Extremadura portuguesa y española así como a la comarca del alentejo portugués, por lo que se les ha llamado también alentejanos. Las representaciones aculadas han sido interpretadas como representaciones de la diosa madre, así como los temas geométricos pueden indicar el vestido, adornos o tatuajes. Autor del comentario: Rosario Ruiz Muñoz Fecha: 22/2/07 Bibliografía: Unidad didáctica Prehistoria II UNED
  17. 17. REFERENCIA: 2003-Septiembre 1L2 Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez El comentario bien en líneas generales, sólo completar que estos ídolos se asocian a los enterramientos megalíticos y que, de forma genérica, cada individuo era enterrado con uno.
  18. 18. LUZ LAPUERTA DIEGO. 2.004 – Jun2 L3 La lámina muestra una pintura rupestre en la que se aprecia una escena en la que únicamente se han representado figuras humanas. Las figuras están estilizadas, son monocromas, probablemente realizadas con la técnica de la “tinta plana” aplicada con pincel, y con un tamaño que oscila entre los 15 y los 60 cms. Se encuentran agrupadas formando una escena con una disposición vertical. Tienen las pantorrillas gruesas (para dar sensación de vigor), el talle longilíneo, la cintura estrecha y aparentemente están desnudas. Hay una figura con un tamaño significativamente mayor tamaño que las demás, que parece indicar que nos hallamos ante una sociedad estratificada. Se aprecian también arcos y flechas, y algunas figuras con las piernas muy abiertas para dar sensación de movimiento.
  19. 19. Por estas características, se trata de arte rupestre levantino, encuadrado en el arte clásico estilizado, cronológicamente ubicado entre el neolítico y el eneolítico, y que corresponde a una sociedad ya asentada en el neolítico. Se presentan en abrigos rocosos, en puntos visibles y colocados a la luz del día, sin preparación previa de la pared y tienen un contenido narrativo. Hay una voluntad esquemática que va aumentando con el paso del tiempo. El pintor se interesa por el grupo, el conjunto, dibujando acontecimientos comunitarios dinámicos. La mayoría representan escenas de caza, pero también se encuentran de guerra, como podía ser este caso, ya que no hay animales representados y los hombres se encuentran desnudos y enfrentados. La interpretación que se hace de este arte es que se realce la vida de grupo, y fundamentalmente, que tengan un sentido conmemorativo. Aunque es difícil de ubicar cronológicamente, estaría a partir del 5.500 B.P. Este arte se encuentra en toda la serranía oriental de la Península Ibérica, desde Cogul (Lérida) y Río Vero (Huesca) hasta Almería, habiéndose encontrado en más de 100 localizaciones entre las que se pueden señalar, además de las citadas, La Casulla, la Valltorta y Les Dogues en Castellón, Moratalla, la Cueva de la Araña en Valencia, las localizaciones en las serranías de Albarracín y Cuenca, y Alpera, Minateda, Nerpio y Moratalla en Albacete. Destacar que en esta representación, las figuras tienen un tamaño superior al habitual, que suele ser inferior a los 10 cms. En síntesis, el arte levantino, posiblemente originado en el Neolítico, muestra una sociedad compleja, con unas autoridades claramente establecidas y capaces de organizar y dirigir actividades de carácter comunitario como grandes cacerías y enfrentamientos armados que permiten sospechar sus perduración, junto a escenas como la monta de équidos, hasta momentos avanzados de la edad de los metales, conviviendo con otro tipo de manifestaciones artísticas mucho más esquemáticas. Historia Universal del Arte. Ed. Planeta. Historia del Arte Español. Ed. Planeta. Gran Historia Universal. Club internacional del libro.
  20. 20. Esquemas de J. Andreu. Prehistoria. UNED. REFERENCIA: 2003-Septiembre 1L2 Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez Tradicionalmente el comienzo del arte levantino se situaba entre el 8000 y el 6000 a.C., desarrollándose hasta el 2000 a.C. aprox. El descubrimiento del arte macroesquemático retrasa su inicio hasta el Neolítico antiguo. La escena se encuadraría en la fase estilizada dinámica. Habría que destacar la propia temática de la representación, un enfrentamiento armado entre dos grupos con la representación de individuos muertos, ausentes hasta ahora de las representaciones del arte rupestre y del arte mueble.
  21. 21. Examen de septiembre 2004 lamina 1 Mapa de localización de los pueblos prerromanos. Evolución del poblamiento protohistórico. Siglo VI a.c. La Cultura Ibérica encierra un amplio mosaico de pueblos que nunca constituyeron una unidad organizada ni política ni socialmente. Debe hablarse de Cultura Ibérica para definir una serie de elementos culturales y espirituales que se repiten, con variantes, por un extenso territorio de la Península Ibérica, desde la Baja Andalucía y el Levante hasta el sur de Francia, penetrando por la Meseta oriental y el valle del Ebro. La llegada de los fenicios a costas andaluzas produjo un enriquecimiento cultural de las poblaciones indígenas, dando lugar a un período orientalizante que se extendió por la costa de Levante y Cataluña. Con la crisis de Tartessos (siglo VI a.C.) se generan una serie de facies culturales relacionadas entre sí, pero con nuevas influencias externas púnicas y griegas, aunque no de manera homogénea, lo que originó las variaciones internas de la península. En Andalucía los contactos fueron más intensos, y se evidencia en grandes núcleos de población. En Levante y Meseta suroriental no se alcanzó un grado de desarrollo comparable con Andalucía, con colonizadores griegos y foceos. En Cataluña, el efecto
  22. 22. de los colonizadores sobre el entorno indígena de Campos de Urnas fue reducido, por lo que se conoce una iberización tardía e influida por la cultura ibérica del Sureste, sin alcanzar su grado de desarrollo, al igual que ocurre en el valle del Ebro y sur de Francia. Cultura Ibérica Plena o 1ª Época Ibérica Es la fase de mayor esplendor, a finales de los siglos V-III a.C., aunque con difícil delimitación cronológica. Se produce una ruptura con la etapa anterior, con destrucción de monumentos escultóricos (sobre todo funerarios) en el Sureste, Levante y Alta Andalucía, a finales del siglo V e inicios del IV a.C., por causas aún desconocidas, quizás relacionadas con revueltas sociopolíticas internas. Se construyen las grandes ciudades, ligadas al incremento demográfico. Los miembros de la élite son enterrados bajo grandes túmulos, con reutilización de elementos funerarios anteriores, y se realizan las primeras esculturas. Se generaliza el comercio, con importación de cerámicas áticas de barniz negro en el Sureste, y creciente influencia de la cerámica gris ampuritana. El final de este período está marcado por una crisis en el mundo ibérico. Se abandonan o destruyen poblados y desaparecen las importaciones de cerámicas griegas. Fase tardía Se produce a finales de los siglos III-I a.C., coincidiendo con el proceso de romanización. Se produce un nuevo auge de la cultura ibérica, con desarrollo socioeconómico, incremento del comercio exterior y de las relaciones interregionales. Se manifiesta particularmente en las cerámicas de estilos de Liria, Elche-Archena, etc., nueva plástica, acuñaciones de monedas indígenas y extensión del alfabeto ibero- levantino. ZONA GRUPO ZONA GRUPO Baja Andalucía TURDETANOS Tarragona CESSETANOS Alta Andalucía (oriental) ORETANOS Llobregat y el Valles LAYETANOS Alta Andalucía (meridional) BASTETANOS Ampurdan INDICETES Sureste MASTIENOS Rosellón SORDONES Sur de Levante CONTESTANOS Interior de Cataluña AUSETANOS Llanuras y sierras de Valencia EDETANOS Cuencas del Segre y Cinca ILERGETES Interior de Levante ÓLCADES Huesca OSCETANOS Valle del Ebro ILERGAVONES Maestrazgo SEDETANOS Ref. 2004 sep 1L 1 Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez El mapa no hace referencia únicamente a la cultura ibérica, sino al conjunto de pueblos que habitan la península antes de la llegada de los romanos. Por lo tanto el comentario está incompleto.
  23. 23. Lamina comentada por Mª Jesüs Lanza Herraiz Bibliografia comentada :unidades didácticas de la uned.
  24. 24. 2004-SepRL3 Arte levantino: Cueva de los Caballos (Cova de Cavalls). Barranco de La Valltorta (Tirig, Castellón) La lámina presenta una pintura levantina con una escena típica de caza de manada de ciervos. La escena que tenemos a la vista se halla en la Cova de Cavalls, un pequeño abrigo situado en una zona acantilada del interior de la provincia de Castellón, conocida como el Barranco de la Valltorta. En este lugar se halló a principios del siglo pasado uno de los complejos pictóricos rupestres más impresionantes de este estilo artístico, formado por casi una veintena de estaciones rupestres. La Valltorta figura entre los centros más importantes de un arte levantino que se distribuye por todo el arco mediterráneo de la Península ibérica (de Tarragona a Murcia) y constituye la referencia artística esencial durante el período neolítico (VI milenio a.C hasta IV milenio a.C). La escena pictórica está pintada sobre la pared de un abrigo o pequeño covacho de poca profundidad (3 metros), una constante para el arte levantino. El covacho se halla en una región montañosa interior muy abrupta, una situación común en el arte levantino (en contraste con las escasas estaciones pictóricas de la costa). En la pared rocosa del abrigo se aplicó la pintura sin preparación previa del soporte, aplicando con ayuda de una pluma de ave la paleta de color, que en este caso se limita al rojo (pigmento mineral). Las figuras presentan pequeño tamaño (12-25 cm) y constituyen una escena narrativa (rasgo típico de este arte) de un notable dinamismo y efectismo visual. La lámina representa una escena típica del arte levantino: la caza de una manada de ciervos por un grupo de arqueros. En la mitad izquierda aparecen cuatro cazadores a pie formando una barrera ante la manada de animales, manejando arcos de gran tamaño con sus flechas, en plena acción de disparo. En la mitad derecha del lienzo se despliega una manada completa de cérvidos (los animales más representados en el arte levantino), compuesta por un ciervo macho de prominente cornamenta, otros dos más pequeños, por varias hembras de distinta edad y dos cervatillos de reducida talla, refugiados tras las madres en el centro del grupo. Todos los animales huyen a la carrera en dirección a los arqueros, quizás azuzados por otros cazadores en una típica táctica de batida y acorralamiento. La mayoría de los animales tienen su cuerpo herido por flechas, en la zona crítica interior del cuello y en los cuartos traseros. La escena se ha elaborado a partir de tinta plana (impronta estilística típica del arte levantino), una técnica pictórica que requiere delinear la silueta de las figuras para aplicar luego de manera uniforme el color por la superficie interior. Los pequeños cervatillos presentan la modalidad llamada tinta plana parcial: la figura presenta en su interior zonas libres de pintura y decoraciones parciales de puntos dispersos en el área del lomo, lo que permite destacar la presencia de los cervatillos dentro de la manada. La posición dominante del ciervo aparece realzada por la típica perspectiva torcida: la figura aparece de perfil pero la cornamenta se dibuja de frente, una composición alejada de la realidad pero que permite la identificación inmediata de la especie. Toda la escena ha sido trazada con una notable economía formal, pues las figuras aparecen reducidas a simples siluetas con rasgos estilizados y minimalistas, rehuyendo de los detalles innecesarios para la comprensión inmediata. La totalidad de las imágenes presentan una intensa movilidad, perceptible a partir de la morfología de las siluetas (torsión de los cuerpos humanos, tensión de los arcos, patas en huída de los animales) y de la distribución oblicua de la composición respecto al nivel horizontal del suelo, en un intento de crear profundidad.
  25. 25. Los rasgos estilizados de las figuras humanas y el carácter dinámico de la composición permiten situar este lienzo en el período conocido por E.Ripoll como «fase estilizada estática» (5.500-4.000 B.P.), que es el período clásico por excelencia del arte levantino. La interpretación de las representaciones del arte levantino todavía es discutible.No faltan las hipótesis relacionadas con la caza propiciatoria o con lugares adecuados para el ojeo de las manadas de cara a su caza. En este sentido, el Barranco de La Valltorta es típico de los yacimientos del Arte levantino: ubicados en zonas elevadas de terrenos abarrancados, próximos a puntos de agua (como cabeceras de los río). La representación de escenas de caza y la situación en sitios estratégicos favorables para el ojeo y la batida de ungulados ha permitido identificar los artistas como herederos de tradiciones cazadoras-recolectoras, que no participaban de los modos de vida productores, agricultura y ganadería, pero que convivían con las primeras comunidades neolíticas instaladas en el levante peninsular. Las últimas interpretaciones han señalado que la presencia de temas recurrentes como la caza, la utilización continuada en el tiempo de ciertos abrigos desde el período naturalista hasta el estilizado y el repintado depurado de las figuras desvaídas, parecen representar mucho más que una simple narración descriptiva: podrían revelar un contenido simbólico profundo, una sacralización de los covachas y abrigos, una preocupación permanente por la revalorización de las obras e incluso para algún especialista todo un mundo de zoolatrías relacionadas con los animales más representados, toros y ciervos. Comentario extraído de la guía didáctica de la asignatura M DEL PILAR CAMARA RODRIGUEZ Nota del Coordinador: En este cuatrimestre no me fijé en los comentarios que ya estaban realizados en la guía didáctica y si lo hubiera hecho habría asignado otra lámina que no estuviera ya comentada. Mis disculpas. César Moreno. Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez. No sirve de nada copiar y resumir el comentario que viene en la Guía Didáctica.
  26. 26. 2005jun2L2 Esta representación, corresponde a un sepulcro megalítico, en concreto a un Dolmen o Cista Megalítica y se trata de una simple cámara sepulcral, sin corredor ni galería. El Megalitismo es la primera arquitectura monumental que se conoce y puede tener varias finalidades, como funerarias, de culto o ritual. Su cronología es: Aparece durante el Neolítico de la Fachada Atlántica Europea (Suecia, Dinamarca, Alemania, Holanda, Irlanda, Gran Bretaña, Francia, Portugal y España), realmente no se trata de una cultura ni de una época, pues es común a diferentes grupos culturales a lo largo de varios periodos de la prehistoria, desde el V milenio hasta el III milenio a. C. Existen muchos tipos de sepulcros megalíticos, pero todos ellos se pueden encuadrar en cuatro grupos: • SEPULCROS DE CORREDOR O PASILLO DE ACCESO.- estos tienen una cámara sepulcral y un corredor diferenciado de la cámara, el corredor está flanqueado por ortostatos desde el exterior del túmulo hasta la cámara; una variante de este tipo es el denominado Tholos, con una cámara perfectamente circular que a veces está realizada en mampostería y cubierta con falsa bóveda por aproximación de hiladas, a estos hay que añadir variantes regionales como los dólmenes con vestíbulo, con varios
  27. 27. corredores y cámara, con cámaras compartidas o corredores segmentados con piedras simples o perforadas. • SEPULCROS DE GALERIA.- tienen una cámara poco diferenciada de la galería de acceso, pueden tener otras cámaras secundarias y la galería puede ser más o menos larga. • DOLMEN O CISTA MEGALITICA.- que es la figura que comentamos y cuya descripción encabeza este comentario. • RUNDGRÄBER.- es un sepulcro circular que consiste en una cámara rodeada de un círculo de piedras, a veces bajo túmulo. Los sepulcros se construyeron aislados o formando necrópolis agrupando en ocasiones un gran número de ellos como el caso de LOS MILLARES. Muchos de estos sepulcros megalíticos fueron decorados con pinturas o grabados siendo CARNAC uno de los centros más destacados de este arte , así como los sepulcros con piedras decoradas con representaciones de figuras en forma de yugo, hoces, hojas de hachas con mango y motivos antropomorfos que representan divinidades, son abundantes en toda BRETAÑA. También en la Península Ibérica son frecuentes los sepulcros decorados con pinturas o grabados. Desde el punto de vista funerario, las tumbas megalíticas son sepulcros de inhumación colectiva, donde son depositados varios cadáveres con sus ajuares funerarios. Otros monumentos megalíticos son: • LOS TEMPLOS MEGALITICOS, que son característicos del Mediterráneo Central con una cronología entre 4000 - 2000 a.C. , no suelen tener tumbas y parecen que están consagrados al culto. • MENHIRES AGRUPADOS o alineamientos de piedras • CROMLECH que son construcciones realizadas con alineaciones de menhires y de diversas formas como cuadrangular, triangular oval en forma de U, etc. • HENGE que son recintos ceremoniales de forma circular, elipsoidal u oval y están delimitados por bloques de piedra o postes de madera y rodeados por zanja. El megalitismo decae cuando comienza a consolidarse la metalurgia. Hacia 2500 a.C. dejan de construirse monumentos megalíticos en gran parte de Europa lo que pudo deberse a la aparición de un nuevo modelo de sociedad jerarquizada, en lo que lo individual comienza a tener más fuerza que lo colectivo. En la Península Ibérica es la transición desde la Cultura de Los Millares a la de El Argar, la aparición de la metalurgia del bronce y el nacimiento de un modelo de sociedad con jefaturas. Bibliografía Prehistoria U.D. UNED Nociones de Prehistoria- Jorge Juan Eiroa- Ariel Prehistoria Diccionario de Prehistoria- Mario Menéndez y otros- Alianza Universidad Artículos Internet. Trabajo realizado por Ana Mª. González.
  28. 28. Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez: Los dólmenes se cubren con un túmulo. Faltan teorías interpretativas sobre como cuando y porque surgen.
  29. 29. Hacha de la primera Edad del Hierro en la Europa Central (Hallstatt) Se trata de un hacha, yo diría en bronce con decoración animalística de un caballo y dos remaches, encuadrada en la primera Edad del Hierro, en la Europa Central, donde se identifica la cultura Hallstática. Posiblemente proceda del ajuar de una tumba. La cronología convencional empleada para el pase del Bronce final a la primera edad del Hierro, es la de finales del siglo VIII a.c. para la Europa Central. Aunque es el uso del hierro el que marca el pase de una época a otra, este proceso, no es radical, sino que es un proceso lento, por lo que la verdadera sustitución del bronce por el hierro, no será efectivo hasta el 500 a.c. La cultura Hallstática, se desarrolla en una amplia área geográfica de Europa, que va desde el Atlántico hasta el Alto Danubio. Esta romperá la relativa unidad económica y cultural de la Edad del Bronce, ya que se trata de civilizaciones heterogéneas, que van evolucionando a medida que se alejan de su zona de origen. Se trata de nuevas sociedades dirigidas por una aristocracia guerrera, y que gracias a la utilización de un tipo de armamento técnicamente superior, por el empleo del hierro, dominarán gran parte de Europa en el siglo VII a.c. Hallstátt, es el nombre de una necrópolis situada en la región de Austria. Tiene cerca de mil tumbas y más de seis mil objetos. El rito funerario que emplean es la inhumación bajo túmulo, estando los inhumados orientados de Este a Oeste y rodeados por un círculo de piedras. En esta necrópolis, también se dan incineraciones, en el mismo número que inhumaciones. Los enterramientos, aparecen diferenciados en estructuras y ajuares. Los más ricos, se hacen en cámaras de madera y con carros. Sus asentamientos estaban fortificados, con murallas de adobe sobre zócalo de piedra en seco, con bastiones rectangulares. Será la explotación de los estratos de sal gema, existente en la región, la base de la fuente de riqueza, de quienes controlan su comercio,
  30. 30. aunque persiste el comercio de ámbar y estaño. A mediados del siglo V a.c., la economía hallstática, basada en el comercio de bienes de prestigio, toca su fin. Tienen tejidos e industria de curtido de pieles. El dominio del laminado de bronce, permite fabricar escudos, yelmos, corazas, copas, calderos, etc. La decoración de algunos de estos objetos, como el caso que nos ocupa de las hachas, presentan formas figurativas y animalísticas, sobre todo caballos y jinetes, y animales aislados. Su cerámicas son pintadas, grafitadas y excisas con incrustaciones. En hierro, presentan largas espadas con pomos incrustados en hueso, marfil, y a veces ámbar, tienen puñales con incrustaciones de antenas y conteras de apéndices laterales. En los objetos de uso personal, las fíbulas sustituyen a los alfileres. Beatriz Roldán de los Reyes
  31. 31. Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez. No es un hacha funcional, pertenece a parte de un ajuar funerario. Deberias centrar más el comentario en relación a la figura que contar todas las caracteristicas del Hierro I en Europa.
  32. 32. HIPOGEO DE HAL SAFLIENI (MALTA) El dibujo presenta un hipogeo (“subterráneo en griego”) de planta compleja correspondiente al de Hal Saflieni (Malta) de la fase Ggantija del Calcolítico en la Isla hacia el 2.500 a.C., y se puede incluir dentro de las construcciones de piedra denominadas “sepulcros megalíticos”. La isla de Malta experimenta un gran desarrollo en el III y IV milenios a.C. como lugar sagrado y gran centro cultural. En éste período de la Isla de Malta también se construyen los grandes templos megalíticos de planta trilobulada, alcanzando su máximo esplendor. El megalitismo va unido a una sociedad innovadora. Hay una característica común para éstas grandes construcciones, y es que se necesitaba una gran organización y cooperación de un gran número de hombres, quizá bajo la autoridad de un único jefe, para realizar éstos trabajos. Hay dos ideas básicas para el megalitismo: -la necrópolis: ciudad de los muertos, separada de los vivos. -megalitismo: responde a un concepto comunitario, familiar o clan. El megalitismo no sólo tiene un significado funerario religioso, sino también sirve como afirmación territorial frente a colonos agrícolas foráneos. El hipogeo, aparte de cualesquiera otras funciones, era una sepultura colectiva excavada en roca (depósito funerario colectivo en vez de individual, lo que evidencia una situación social nueva respecto a la de los primeros grupos neolíticos). Aquí se han encontrado 7.000 inhumaciones. En principio pertenecía a la misma tradición que los enterramientos colectivos de Cerdeña, Italia, sur de España y Portugal.
  33. 33. Ana María Esteban Hernández.- 24.04.2007 Bibliografía: Unidades Didácticas de Prehistoria de la UNED, La edad de los Constructores de Megalitos (Roger Joussaume, para Anaya)
  34. 34. Matizaciones del Dr. Muñoz Ibáñez. Mientras en Europa Occidental los enterramientos colectivos se realizan en construcciones megalíticas, con grandes piedras, en el mediterráneo central y oriental los enterramientos colectivos se realizan en cuevas artificiales o en construcciones que usan aparejo de pequeño y mediano tamaño.
  35. 35. Examen de Reserva de septiembre de 2003, Lámina 3 Grupo de arqueros del abrigo de Vero (Valencia) La lámina muestra un calco de una pintura rupestre en la que aparecen cuatro figuras humanas de unos 10 cm. cada una desplazándose hacia la izquierda y portando arcos y flechas a la altura de la cintura. Las figuras están dibujadas con tinta plana oscura (probablemente negra o roja por ser los colores habituales obtenidos a partir de pigmentos naturales) y en unas posturas forzadas o exageradas que imprimen movimiento y dinamismo al conjunto. El arco de las piernas en las tres primeras figuras de la izquierda; la disposición de los troncos echados hacia delante y de los propios brazos o detalles como el pelo al viento de la última figura transmiten al observador la tensión del la representación, como si los individuos del dibujo, apremiados por alguna causa que se nos escapa, estuvieran marchando o corriendo. Otro de los aspectos que llama la atención es el grado de detalle de las figuras. En tres de ellas (1ª, 2ª y 4ª) se distinguen claramente los rasgos faciales o la anatomía de los pies, llegando incluso a intuirse los dedos (1ª o 2ª) mientras que en otras (1ª, 2ª y 3ª) un trazo en el medio del arco formado por las piernas parece intuir el sexo de los representados. En cuanto a la los objetos que portan, todos aparecen con unos grandes arcos a la altura de la cintura y flechas en la mano, algunas incluso con las puntas explícitas como es el caso de las dos últimas figuras y parecen portar algún tipo de pantalón o protección en las piernas (zaragüelles o zahones). En el caso de las dos figuras centrales además podrían haberse dibujado con otros elementos como una bolsa en la cintura colgando por delante (3ª figura) o un carcaj en el caso de la 2ª. Este último caso, el de la segunda figura, es más llamativo porque parece tocado por algún tipo de adorno, quizá a base de plumas, y como si portase un collar grueso en el cuello que también podría interpretarse como la mandíbula que abierta reflejaría un individuo gritando. Todos estos elementos junto con el brazo derecho extendido señalando hacia algún punto invitan a identificarlo como el caudillo o cabecilla de la partida que está dirigiendo la acción. Esta escena que representa a los cazadores o guerreros descritos en los puntos anteriores es un claro ejemplo de arte post-paleolítico y en concreto, de su facies levantina que constituye un fenómeno de gran originalidad y único en Europa. Las manifestaciones de este arte se concentran en las provincias costeras del levante español hasta Almería y en las interiores colindantes (Huesca, Lérida, Teruel Albacete o Jaén) y aparecen en abrigos rocosos o en entradas de cuevas de las serranías interiores o pre-litorales.
  36. 36. Aunque inicialmente se le atribuyó una datación propia del paleolítico, los descubrimientos de nuevos yacimientos y las diferencias fundamentales que los conjuntos parecían mostrar respecto a los de aquel (ubicación con luz solar en abrigos o entradas o la abundante representación de la figura humana) acabaron por asentar la hipótesis de que se trataba de una manifestación artística post-paleolítica. Según la propuesta de E. Ripoll para el arte levantino que nos ocupo elaboró una cronología que, abarcando prácticamente todo el Neolítico y finalizando en el Eneolítico distinguía cuatro fases: - Fase naturalista - Fase estilizada estática - Fase estilizada dinámica - Fase de transición a facies esquemática Por las características antes descritas (figuras estilizadas, movimiento, detalle) podríamos asignar el conjunto a la fase estilizada dinámica que se abarcaría el Neolítico medio y final. Las manifestaciones de esta fase suelen mostrar habitualmente de escenas que representan un hecho de la vida cotidiana: actividades de recolección, partidas de caza, batallas, marchas de parada (como la que nos ocupa), danzas rituales e incluso ajusticiamientos, por lo que dos son las hipótesis de interpretación más aceptadas: - Carácter historicista que relatarían acontecimientos de la vida cotidiana que se plasman para su recuerdo - Carácter mágico o religioso que buscaría la atracción de la magia propiciatoria para la consecución de la escena dibujada. Esta idea estaría reforzada por el hecho de encontrarse las representaciones en lugares inaccesibles en vez de en hábitats y por el hecho de aparecer en una misma ubicación distintas representaciones dispares llegando incluso a superponerse. En el caso concreto de las paradas o desfiles como el de la figura, suelen encontrarse junto a una escena de batalla, bien compartiendo el mismo espacio, bien en un espacio colindante. Rafael Buendía Rodríguez, 12/05/2007. BIBLIOGRAFÍA: Ana Mª Amilibia y otros: Prehistoria (II), UNED. Mª Luisa Cerdeño/Gerardo Vega: La España de Altamira (Historia de España 1), Historia 16 M. Ángel Mateo: La guerra en la vida y arte de los cazadores epipaleolíticos (La guerra en la antigüedad), Ministerio de defensa
  37. 37. Referencia:2003-SepRL3 Nota del coordinador: Esta lámina no ha sido revisada por el Dr. Muñoz por falta de tiempo.
  38. 38. Cerámica de Estilo Halaf antiguo de Arpachiyah. Cerámica de estilo Halaf antiguo (5.500- 5.300 a.C.) hallada en el yacimiento de Arpachiya h. La cultura Halaf se desarrolla entre el 5.500 y 4.600 a.C. por tierras del norte de Siria y de Irak, irradiando su influencia hasta Irán y Anatolia, suponiendo la culminación de la neolitización del área. Los asentamientos de la cultura Halaf tienen varias fases: Fase Antigua (5.500-5.300 a.C.), localizada en Arpachiyah (Asiria), se extiende por toda Mesopotamia y alto Éufrates. Fase Media (5.300-4.800 a.C.), que se extiende al sureste absorbiendo los asentamientos tipo Hassuna. Fase Tardía (4.800-4.600 a.C.). El Periodo Halaf es el tercero de la protohistoria mesopotámica, y toma su nombre de Tell Halaf, colina de la ribera del Khabur, en la frontera turco-siria. Según algunos autores (G. Roux, “Mesopotamia”) los caracteres distintivos muy particulares la identificarían como extranjera en el ámbito mesopotámico: en sus numerosos yacimientos la obsidiana ocupa un lugar más importante en el utillaje lítico que en las etapas precedentes. En algunas grandes aldeas, como Arpachiyah, calles pavimentadas dan testimonio de un pequeño esfuerzo de urbanismo. El material de construcción siempre es el ladrillo crudo, y predominan las casas redondas y abovedadas, a las que se suele llamar tholos, al igual que las tumbas micénicas. En Arpachiyah los muertos eran inhumados bajo las casas, alrededor de los tholoi. Los pequeños objetos descubiertos en los niveles halafienses consisten en amuletos en forma de cabeza de toro, de doble hacha o de casa cubierta con un tejado a dos aguas, así como figurillas de terracota que representan palomas o mujeres. La cerámica está hecha a mano con una arcilla ferruginosa ligeramente vitrificada por la cocción que se realizaba en hornos de alta temperaturas (hasta 1.100 o C), que demuestra ya un gran dominio técnico y preludia el control de la tecnología adecuada para la fundición del cobre. Las paredes son frecuentemente finas y las formas muy variadas: cuencos redondos con cuello largo ensanchado y base plana (como los de la lámina), jarras ventrudas de bordes respingones, cálices de pie largo, grandes fuentes… La decoración está perfectamente adaptada a las formas y ejecutada con minuciosidad. Un engobe de color crema o ligeramente rosado sirve de fondo a motivos primero rojos y negros y luego polícromos (negro, rojo y blanco), que cubren la práctica totalidad del vaso. Los más corrientes son los triángulos, cuadrados, dameros, cruces, festones y pequeños círculos, pero también hay flores, aves en reposo, gacelas y guepardos. Son
  39. 39. muy típicos los motivos de “el cuadrado de Malta” (cuadrado que lleva un triángulo a cada lado) y el “bucráneo” o cabeza de toro estilizada. Esta cerámica se fabricaba en gran escala en Arpachiyah, y es probable que fuese exportada como “vajilla de lujo” hacia muchas otras regiones. Los centros más importantes fueron Tell Halaf, Arpachiyah, Tepe Gawra y Carkemish. A partir del 4.500 a.C. las manifestaciones culturales de Halaf se interrumpirán bruscamente, abriéndose una nueva etapa con la cultura del Obeid. ********* Bibliografía: “Prehistoria”. Tomo II. AA.VV. UNED-2002. “Nociones de Prehistoria General”. Jorge Juan Eiroa. Ariel-2003. “Mesopotamia”. Georges Roux. Akal-2002. Internet: www.uned.es/geo-1-historia-antigua- universal/MESOPOTAMIA/Halaf.htm Realizado por: Pedro Delgado Sánchez. CA Tres Cantos. 2007. Nota del coordinador: Esta lámina no ha sido revisada por el Dr. Muñoz por falta de tiempo.

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