ESTUDIOS DE ECLESIOLOGÍA ADVENTISTA               VOLUMEN II  LA IGLESIA DE CRISTO Su misión y su ministerio en el mundo  ...
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Edita                      Traducción: Daniel Bosch Queralt                  Revisión: Ramon Carles Gelabert i Santané    ...
SUMARIOPRÓLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA ...................................xvPRÓLOGO ...........................................
7. La iglesia militante y triunfante ............................... 18     III. LA MISIÓN DE LA IGLESIA ....................
X. LOS MIEMBROS EXPERIMENTADOS Y LA AUTORIDAD    CONCILIAR ..................................................................
3. Conclusión ............................................................ 113       V. LA IGLESIA REMANENTE EN APOCALIPSI...
INTRODUCCIÓN: SIGNIFICADO DEL MUNDO EN LAECLESIOLOGÍA .......................................................................
Capítulo 7MISIÓN – BENDICIÓN – ORDENACIÓN: Reflexión sobre lateología y la práctica de la ordenación en la IglesiaAdventis...
1. La práctica de la imposición de manos................. 219          2. Significado de la imposición de manos..............
A. La adoración y la Trinidad......................................... 276           B. Elementos divinos y humanos en la ...
E. Predominio de la esfera privada ............................... 324  IV. RESULTADOS PRELIMINARES .........................
Apéndice ACREENCIAS FUNDAMENTALES DE LA IGLESIAADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA ........................................ 355    ...
PRÓLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLALa iglesia como comunidad de fe se enfrenta a distintos dilemas ycuestiones a lo largo de su ...
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PRÓLOGOEn 1991 se publicó el primer volumen de Études sur l’ecclésiologieadventiste. Sainte cène et ablution des pieds. La...
Uno de los aspectos particularmente enriquecedor de estas con-ferencias es la diversidad de lenguas y culturas. Todos los ...
Capítulo 1                  DE LA TEORÍA A LA                PRÁCTICA DE LA IGLESIA               Reflexiones sobre la nat...
LA IGLESIA DE CRISTOpel. En algunos medios la iglesia está desacreditada; en otros vuel-ve a estar de moda. En ambos casos...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA    El término aparece 112 veces en el Nuevo Testamento (65 enlos escritos paulino...
LA IGLESIA DE CRISTOB. Sinónimos del término ‘iglesia’ en el Nuevo   Testamento1. Uno de los términos más arraigados en el...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA2. La iglesia también es comparada a un rebaño cuyo pastor es    Jesús (Jn 10: 1-6...
LA IGLESIA DE CRISTO   Es difícil hablar de la iglesia “en sí” o “tomada en sí misma”, por-que la iglesia es una realidad ...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA    Es un pueblo elegido por Dios entre las naciones, «un reino de    sacerdotes» ...
LA IGLESIA DE CRISTO    Con ese fin, Jesús escogió a sus apóstoles (Mc 3: 13-19; 6: 30;Mt 10: 12; Lc 6: 13). El número doc...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAmedirse la iglesia, así como el objeto de su proclamación, que de-berá explicar co...
LA IGLESIA DE CRISTOuna misión, por loable que sea) se aparta de su fundador y traicionasu verdadera naturaleza.9b. La igl...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAy apoyando a las que les siguen, imbricadas unas con otras pararesistir con fuerza...
LA IGLESIA DE CRISTO    Cuando los hombres, sometidos a la acción del Espíritu Santo,encuentran a Jesús y, con él, su misi...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA     sia proclama, anuncia y prepara el reino de Dios. No es el reino     de Dios....
LA IGLESIA DE CRISTOpor eso la aceptación de una iglesia que se expresa como una insti-tución es cada vez menor.    ¿Es ne...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA    Sin embargo, la iglesia es “una”, como expresión de la voluntadde Cristo (Jn 1...
LA IGLESIA DE CRISTOestará apartada, siempre será distinta de todas las otras socieda-des.     La iglesia es santa porque ...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA5. La iglesia local y universalY digo bien: universal. Porque la noción de catolic...
LA IGLESIA DE CRISTOun modo u otro, escapa a ese deseo de dominación. Pero la iglesiatiene una vocación distinta. Por ello...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIApaíses y de todas las épocas. La muerte es incapaz de romper elvínculo que une al ...
LA IGLESIA DE CRISTO1. Misión profética: anunciar el Evangelio al mundo. «Id y haced    discípulos de todas las naciones, ...
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DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAlas ofensas (Sant 5: 16; Ef 4: 32), la solidaridad (Ga 6: 10) hacia losque predica...
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DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAnal y sacerdotal y debe preguntarse constantemente. «¿Soy fiel ami tarea?»    Es i...
LA IGLESIA DE CRISTO4. Atreverse a dar testimonio de una vida evangélica que sea ca-     paz, en la humildad y la fraterni...
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA         y lo conservador, cuando se siente inquieto a la vez que confia-         ...
Capítulo 2             ¿JESÚS TUVO LA INTENCIÓN              DE FUNDAR UNA IGLESIA?                                  Raoul...
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  • excelente contenido, estoy feliz del material que he conseguido. gracias
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  1. 1. ESTUDIOS DE ECLESIOLOGÍA ADVENTISTA VOLUMEN II LA IGLESIA DE CRISTO Su misión y su ministerio en el mundo Comité de Investigación BíblicaConferencias Bíblicas de la División Euroafricana 1993
  2. 2. ESTUDIOS DE ECLESIOLOGÍA ADVENTISTA VOLUMEN II LA IGLESIA DE CRISTO Su misión y su ministerio en el mundo Comité de Investigación BíblicaConferencias Bíblicas de la División Euroafricana 1993
  3. 3. Edita Traducción: Daniel Bosch Queralt Revisión: Ramon Carles Gelabert i Santané Diseño gráfico y maquetación: Esther Amigó Marset Aula7activa-Aeguae Tel.: 616 754 880 E-mail: info@aula7activa.org Web: www.aula7activa.org Todos los derechos reservados. Se permite la impresión de las publicaciones de www.aula7activa.org solo para uso personal. No está autorizada la reproducción total o parcial de esta publicación por cualquier medio o procedimiento para su difusión publica, incluidos la reprografía, el tratamiento informático y su difusión por Internet, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamos públicos, sin la autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. Los archivos informáticos de las publicaciones electrónicas no pueden ser manipulados bajo ningún concepto. Aula7activa no se hace responsable de las opiniones expresadas en esta obra. El texto publicado expresa exclusivamente la opinión de su autor.© 2009, Comité de Investigación Bíblica, División Euroafricana, Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día © 2009, Aula7activa-AEGUAE, en español para todo el mundo Depósito Legal: B-27008-2009
  4. 4. SUMARIOPRÓLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA ...................................xvPRÓLOGO ............................................................................. xviiCapítulo 1DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA:Reflexiones sobre la naturaleza de la misión de la iglesia ......... 1 I. HACIA UNA DEFINICIÓN DE LA IGLESIA .................................... 2 A. El significado del término ekkl sía................................ 2 B. Sinónimos del término ‘iglesia’ en el Nuevo Testamento .................................................................. 4 C. Otras metáforas que describen la iglesia en el Nuevo Testamento ....................................................... 4 II. QUÉ ES LA IGLESIA............................................................... 5 A. La realidad espiritual de la iglesia................................. 6 1. La iglesia como pueblo de Dios................................ 6 a. Dimensión teocéntrica e histórica ........................ 6 b. La unión del pueblo de Dios: dimensión escatológica ......................................................... 7 c. La iglesia depositaria de la palabra de Dios......... 8 2. Dimensión cristológica.............................................. 9 a. La iglesia cuerpo de Cristo................................... 9 b. La iglesia, construcción de Cristo ...................... 10 c. La iglesia comunidad de la cruz ......................... 11 3. La iglesia obra del Espíritu: dimensión neumatológica ........................................................ 11 B. Aspectos humanos de la iglesia ................................. 12 1. La iglesia divina y humana ..................................... 12 2. La iglesia visible e invisible..................................... 13 3. La iglesia una y diversa .......................................... 14 4. La iglesia santa y pecadora .................................... 15 5. La iglesia local y universal ...................................... 17 6. La iglesia apostólica y el poder............................... 17 v
  5. 5. 7. La iglesia militante y triunfante ............................... 18 III. LA MISIÓN DE LA IGLESIA ................................................... 19 A. Misión profética de la iglesia....................................... 20 1. Evangelizar ............................................................. 20 2. Enseñar .................................................................. 21 B. Misión comunitaria de la iglesia .................................. 22 C. Misión diaconal de la iglesia ....................................... 23 CONCLUSIÓN: UNA IGLESIA EN OBRAS .................................... 24Capítulo 2¿JESÚS TUVO LA INTENCIÓN DE FUNDAR UNAIGLESIA?.................................................................................. 29 I. JESÚS Y EL REINO DE DIOS ................................................. 31 II. JESÚS, ISRAEL Y EL REMANENTE ........................................ 35 III. EL MESÍAS Y SU COMUNIDAD ............................................. 38 IV. UNA COMUNIDAD CON UN MENSAJE ................................... 41 V. UNA COMUNIDAD CON UNA MISIÓN ..................................... 44 VI. UN ASUNTO DE TERMINOLOGÍA.......................................... 45 VII. INSTITUCIÓN DE DOS CEREMONÍAS: SU SIGNIFICADO ......... 50 CONCLUSIÓN ......................................................................... 52 Bibliografía ........................................................................... 54Capítulo 3LA AUTORIDAD DE LA IGLESIA: Origen, naturaleza yexpresión .................................................................................. 59 I. LA AUTORIDAD COMO PERSONA ........................................... 60 II. LOS APÓSTOLES Y LA PALABRA DE DIOS ............................. 62 III. DIÁCONOS Y ANCIANOS ..................................................... 65 IV. LA AUTORIDAD EN LA IGLESIA LOCAL ................................. 67 V. LA IGLESIA UNIVERSAL, ÚNICA Y UNIDA ............................... 68 VI. LA AUTORIDAD DE LA IGLESIA UNIVERSAL .......................... 71 VII. ¿EL CONCILIO DE JERUSALÉN FUE CONSULTIVO O DE AUTORIDAD?.......................................................................... 72 VIII. LAS LECCIONES DEL CONCILIO DE JERUSALÉN ................. 75 IX. LA ESTRUCTURA CARISMÁTICA DE LA IGLESIA .................... 77vi
  6. 6. X. LOS MIEMBROS EXPERIMENTADOS Y LA AUTORIDAD CONCILIAR ............................................................................. 79 XI. LA RESPUESTA DEL CREYENTE ANTE LA AUTORIDAD .......... 81 XII. LA AUTORIDAD COMO DIAKONÍA ........................................ 93 CONCLUSIÓN ......................................................................... 85Capítulo 4LA IGLESIA REMANENTE....................................................... 87 I. EL MOTIVO DEL REMANENTE EN LA IGLESIA ADVENTISTA ...... 88 A. El remanente del gran chasco .................................... 88 B. El remanente fiel ......................................................... 89 C. El remanente que tiene el espíritu de profecía ........... 90 D. El remanente no es Babilonia..................................... 91 E. El remanente misionero .............................................. 93 F. El remanente escatológico.......................................... 95 II. EL MOTIVO DEL REMANENTE EN EL ANTIGUO TESTAMENTO . 97 A. El remanente en el libro de Génesis........................... 98 1. Noé y los antediluvianos......................................... 98 2. Lot y Sodoma y Gomorra........................................ 99 3. Jacob y su familia ................................................... 99 4. José y su familia ................................................... 100 5. Síntesis ................................................................. 100 B. Elías y Amós ............................................................. 101 1. El ciclo de Elías .................................................... 101 2. Amós..................................................................... 103 C. ISAÍAS ........................................................................ 105 III. EL MOTIVO DEL REMANENTE EN QUMRÁN ........................ 107 IV. EL MOTIVO DEL REMANENTE EN EL NUEVO TESTAMENTO . 108 A. El remanente en Pablo ............................................. 109 1. Una elite................................................................ 109 2. Un remanente escatológico .................................. 110 3. Un remanente totalidad ........................................ 111 A. El remanente en los Evangelios ............................... 111 1. Jesús .................................................................... 111 2. La iglesia............................................................... 112 vii
  7. 7. 3. Conclusión ............................................................ 113 V. LA IGLESIA REMANENTE EN APOCALIPSIS ......................... 113 A. El remanente salvado ............................................... 113 B. El remanente sufriente.............................................. 114 C. El remanente santo................................................... 115 D. El remanente profético.............................................. 116 E. El remanente elite ..................................................... 118 VI. LA IGLESIA ADVENTISTA: ¿IGLESIA DEL REMANENTE? ...................................................................... 119Capítulo 5EL MOVIMIENTO ECUMÉNICO Y LA IGLESIAADVENTISTA ......................................................................... 123 I. EL MOVIMIENTO ECUMÉNICO ............................................. 123 A. El movimiento ecuménico, “señal de los tiempos”.... 123 B. ¿Qué significa ecumenismo y a qué aspira el movimiento ecuménico?................................................ 124 C. Historia del movimiento ecuménico .......................... 125 D. Roma y el movimiento ecuménico............................ 126 E. La unidad ecuménica................................................ 130 F. Estancamiento ecuménico y convergencia............... 132 G. Ecumenismo con las otras religiones mundiales...... 138 II. LA AUTOCOMPRENSIÓN DEL ADVENTISMO EN LA ERA ECUMÉNICA ......................................................................... 144 A. El carácter ecuménico del primer movimiento adventista ...................................................................... 144 B. Cisma ecuménico entre el movimiento adventista y las iglesias .................................................................. 146 C. El segundo movimiento adventista fue un movimiento de reforma.................................................. 148 D. De “movimiento” a “iglesia organizada” y a “misión global” ............................................................... 150Capítulo 6LA IGLESIA EN EL MUNDO .................................................. 155viii
  8. 8. INTRODUCCIÓN: SIGNIFICADO DEL MUNDO EN LAECLESIOLOGÍA ..................................................................... 155 A. El mundo en la esfera de la ekkl sía ........................ 155 B. Relaciones con el mundo en la eclesiología............. 156I. LA NOCIÓN DE KÓSMOS EN EL NUEVO TESTAMENTO .......... 157 A. Frecuencia ................................................................ 157 B. Uso lingüístico........................................................... 158 C. Significado ................................................................ 159 1. El mundo es creación de Dios .............................. 159 2. El mundo cayó en el pecado ................................ 160 3. Dios ama al mundo............................................... 161 4. El mundo como espacio vital y campo de misión para la iglesia............................................................ 162 D. Un conjunto en tensión ............................................. 163II. EN EL MUNDO PERO NO DEL MUNDO ................................. 165 A. En el mundo.............................................................. 165 1. Negativo: No retirarse del mundo ......................... 165 a. Separación del mundo ..................................... 165 b. Aislarse por temor es un comportamiento “mundano”............................................................ 167 2. Positivo: En el mundo ........................................... 170 a. Interés por el mundo ........................................ 171 b. Ser solidaria con el mundo............................... 173 c. Compromiso en el mundo ................................ 175 3. Resumen .............................................................. 176 B. No del mundo............................................................ 177 1. Negativo: No del mundo ....................................... 177 a. Distinto del mundo ........................................... 177 b. Odiado por el mundo........................................ 181 2. Positivo: Existir para el mundo ............................. 182 a. Interés por el mundo ........................................ 182 b. Ser solidaria con el mundo............................... 183 c. Compromiso por el mundo ............................... 184 3. Conclusión ............................................................ 187Bibliografía ......................................................................... 188 ix
  9. 9. Capítulo 7MISIÓN – BENDICIÓN – ORDENACIÓN: Reflexión sobre lateología y la práctica de la ordenación en la IglesiaAdventista del Séptimo Día ................................................ 191 I. LA PRÁCTICA DE LA ORDENACIÓN EN EL ANTIGUO Y EL NUEVO TESTAMENTO ........................................................... 195 A. Las ocasiones y los interesados ............................... 196 1. Bendición de niños y adultos ................................ 196 2. Curación por unción de los enfermos ................... 197 3. La plenitud del Espíritu Santo............................... 198 4. Encomienda del ministerio.................................... 199 B. Las ocasiones y los interesados ............................... 201 1. La imposición de manos ....................................... 201 2. La bendición y la oración de intercesión............... 201 3. La transferencia del poder divino.......................... 202 4. Personas que representan a Dios ........................ 203 II. SIGNIFICADO TEOLÓGICO DE LA IMPOSICIÓN DE MANOS ..... 204 A. La doctrina sobre el sacerdocio universal de los creyentes y los dones especiales del Espíritu............... 205 B. La misión................................................................... 211 1. Vocación ............................................................... 211 2. Recibir el cargo y el poder .................................... 212 3. Confirmación......................................................... 212 C. Bendición .................................................................. 213 1. Intercesión ............................................................ 214 2. Destino.................................................................. 214 3. Provisión ............................................................... 215 D. La propia ordenación ................................................ 215 1. Sumisión ............................................................... 215 2. Compromiso ......................................................... 216 3. Obligación............................................................. 218 III. SIGNIFICADO Y PRÁCTICA DE LA IMPOSICIÓN DE MANOS EN LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA........................ 219 A. Historia de la imposición de manos en la Iglesia Adventista...................................................................... 219x
  10. 10. 1. La práctica de la imposición de manos................. 219 2. Significado de la imposición de manos................. 225 B. Terminología de la imposición de manos ................. 228 1. Malentendido jerárquico de la ordenación............ 228 2. Malentendido legalista de la bendición................. 233 3. Malentendido sacramental de la ordenación ........ 236 C. Economía de la imposición de manos ...................... 239 1. El pastor, el anciano, el diácono… ...................... 240 2. Ordenaciones múltiples ........................................ 242 D. Cronología de la imposición de manos..................... 243 1. Recomendación de la iglesia................................ 244 2. Entrevista preliminar ............................................. 244 3. La decisión administrativa .................................... 245 E. Liturgia de la imposición de manos........................... 245 1. El servicio religioso de ordenación ....................... 246 2. El responsable del servicio ................................... 246 3. Desarrollo del servicio religioso ............................ 248 IV. PERSPECTIVA................................................................. 250 Bibliografía ......................................................................... 252Capítulo 8«HAS SIDO TRAÍDO AQUÍ PARA QUE…» ........................... 259 INTRODUCCIÓN .................................................................... 259 I. EL CENTRO DE NUESTRO SERVICIO: EL SANTUARIO ............ 260 II. INSTRUCCIONES DIVINAS SOBRE EL SERVICIO EN EL SANTUARIO .......................................................................... 261 III. INSTRUCCIONES DIVINAS RESPECTO DEL SERVICIO FUERA DEL SANTUARIO ................................................................... 264 IV. EL CORAZÓN DEL SANTUARIO: LA PRESENCIA DE LA GLORIA DE DIOS .................................................................. 266Capítulo 9HACIA UNA TEOLOGÍA ADVENTISTA DEL CULTO DEADORACIÓN.......................................................................... 269 I. QUÉ ES EL CULTO DE ADORACIÓN...................................... 271 xi
  11. 11. A. La adoración y la Trinidad......................................... 276 B. Elementos divinos y humanos en la adoración......... 278 II. EL CULTO PROTESTANTE Y EL CULTO CATÓLICO ................ 280 A. El culto de adoración comunitario............................. 281 B. El servicio de culto en el Nuevo Testamento............ 285 III. EL CULTO DE ADORACIÓN EN LA ACTUALIDAD ................... 288 Bibliografía ......................................................................... 292Capítulo 10UNIDAD Y TENSIONES EN EL SENO DE LA IGLESIAADVENTISTA ........................................................................ 293 I. LLAMADO A LA UNIDAD ...................................................... 293 II. LA PARADOJA DE LA UNIDAD ............................................. 295 III. AMENAZAS TEOLÓGICAS ................................................. 297 IV. FACTORES NO TEOLÓGICOS ............................................ 298 A. El código de conducta............................................... 300 B. Formas de culto del sábado...................................... 301 C. La prosperidad económica ....................................... 302 D. El problema del nacionalismo................................... 303 E. El lado administrativo de las cosas........................... 305 CONCLUSIÓN ....................................................................... 307Capítulo 11LA IGLESIA ADVENTISTA Y SU JUVENTUD,EN LA ACTUALIDAD Y EN EL FUTURO .............................. 309 I. OBJETO DE LA DISCUSIÓN ................................................. 310 II. DATOS ............................................................................ 313 A. Desplazamiento de los signos de identidad.............. 319 B. Identidad por medio de símbolos cristológicos ......... 320 C. Definición subjetiva de la cualidad de miembro........ 321 III. UNA COMPARACIÓN CON LOS JÓVENES EVANGÉLICOS ...... 322 A. El problema de la desvinculación de los jóvenes ..... 322 B. Generalización de la instrucción ............................... 323 C. Transformación de los valores.................................. 323 D. Pérdida de las tradiciones ........................................ 324xii
  12. 12. E. Predominio de la esfera privada ............................... 324 IV. RESULTADOS PRELIMINARES .......................................... 324 A. La juventud adventista es parte de la sociedad........ 324 B. La importancia del medio personal ........................... 325 C. Asimilación selectiva autodirigida ............................. 325 D. Autodeterminación.................................................... 326 E. Libertad y responsabilidad ........................................ 327 F. La fe como confianza personal en Dios .................... 327 G. Dirección de la experiencia ...................................... 327 V. POSIBILIDADES DE REACCIÓN DE LA IGLESIA Y SUS CONSECUENCIAS ................................................................. 327 A. La reacción proactiva................................................ 328 B. La reacción reactiva.................................................. 328 C. La reacción no activa................................................ 329 D. La reacción interactiva.............................................. 329 1. Análisis honesto de la situación actual de la juventud .................................................................... 330 2. Considerar seriamente la situación ...................... 330 3. Reconocer las posibilidades de éxito ................... 331 a. Las ocasiones surgidas de la conciencia de libertad ............................................................ 331 b. La oportunidad de la responsabilidad personal 332 c. La oportunidad de la orientación por la experiencia........................................................... 332 d. La ocasión de las relaciones............................ 333 4. Sacar provecho de las oportunidades .................. 334Capítulo 12LA IGLESIA DEL FUTURO Y EL FUTURO DE LA IGLESIA 335Capítulo 13EL MUNDO VISTO POR LOS ADVENTISTAS ..................... 345 xiii
  13. 13. Apéndice ACREENCIAS FUNDAMENTALES DE LA IGLESIAADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA ........................................ 355 Creencia fundamental 11: La iglesia ............................. 355 Creencia fundamental 12: El remanente y su misión.... 355 Creencia fundamental 13: La unidad en el cuerpo de Cristo ........................................................................ 356Apéndice BLA IGLESIA DEL DIOS VIVIENTE ........................................ 357 Sin muralla de separación............................................. 358 La iglesia es el objeto supremo de la consideración de Cristo ........................................................................ 359 La oposición del enemigo.............................................. 360 La iglesia está completa en Cristo ................................ 361xiv
  14. 14. PRÓLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLALa iglesia como comunidad de fe se enfrenta a distintos dilemas ycuestiones a lo largo de su devenir en este mundo en su misióncomo iglesia confesante y comulgante. Con este volumen Aula7activa inicia la traducción de la serie depublicaciones que bajo el título genérico de Estudios de EclesiologíaAdventista por medio de los cuales el Comité de Investigación Bíbli-ca de la División Euroafricana publica trabajos de investigación quefaciliten al conjunto de la iglesia la reflexión en torno a puntos bási-cos como son la Santa Cena, el bautismo, su misión y ministerio… El volumen que aquí presentamos, corresponde al segundo vo-lumen de la serie mencionada. Con el título de La iglesia de CristoSu misión y su ministerio en el mundo todos los temas fueron ex-puestos en el transcurso de las Conferencias Bíblicas de 1993. Endichas Conferencias participó un buen número de teólogos europe-os y también alguno procedente de Norteamérica. Las temáticas y puntos de vista sobre la iglesia quizá sorprendana más de un lector. ¿Cristo quería fundar una iglesia? ¿Los actualesusos de ordenación e imposición de manos en la actualidad siguenlos modelos del Nuevo Testamento? ¿El ecumenismo puede ser lasolución del cuerpo de Cristo dividido? ¿Los cultos de celebración(worship) son la alternativa al culto tradicional? ¿La unidad mundialde la iglesia es una amenaza para la diversidad? La iglesia y losjóvenes. El futuro de la iglesia… Estas y otras preguntas y temasson los que ocupan y preocupan tanto a los estudiosos de la ecle-siología como a los miembros de a pie. Las páginas que siguen pre-tenden, no ser la solución, sino una herramienta de reflexión… esosí, en profundidad. LOS EDITORES Aula7activa xv
  15. 15. xvi
  16. 16. PRÓLOGOEn 1991 se publicó el primer volumen de Études sur l’ecclésiologieadventiste. Sainte cène et ablution des pieds. La presente obraconstituye el segundo título de esta serie. Desde el principio de su existencia, la Iglesia Adventista del Sép-timo Día está convencida de que, de conformidad con la palabraprofética de la Biblia, Dios le ha confiado un mandato preciso enuna hora determinada de la historia. En sus inicios, la Iglesia Adven-tista no formuló teológicamente esta “autocomprensión” sino que,ante todo, la vivió. Hasta 1931 no se publicó ningún artículo que fuera verdadera-mente de fe y sería preciso esperar todavía cincuenta años más,hasta la sesión plenaria de la Asamblea General de la Iglesia Ad-ventista del Séptimo Día que tuvo lugar en 1980, en Dallas, EstadosUnidos de América, para que se formularan y aceptaran dos artícu-los (11 y 13). Dichos artículos explicitan el carácter, la misión y elsignificado de la unidad de la iglesia. Las exposiciones incluidas en este volumen constituyen una con-tribución a ese proceso de reflexión teológica. Tienen por objetoexplicar la posición actual de la iglesia, la comprensión que tiene desí misma, su misión, su servicio ante y en el mundo, así como losriesgos asumidos. Todos los temas fueron expuestos en el transcurso de las Confe-rencias Bíblicas de 1993. En ellas participó la mayoría de los predi-cadores adventistas de la División Euroafricana divididos en gruposlingüísticos. Esta obra está dividida en dos partes. Los capítulos 1 al 7 formanla primera de ellas. Fueron redactados por miembros del Comité deInvestigación Bíblica. Los textos publicados en la segunda parteprovienen de las notas tomadas a partir de las conferencias graba-das que, a falta de tiempo, no pudieron ser redactadas por sus auto-res. El sermón del culto que tuvo lugar en esta sesión fue grabado apetición de los participantes. xvii
  17. 17. Uno de los aspectos particularmente enriquecedor de estas con-ferencias es la diversidad de lenguas y culturas. Todos los autorespresentan sus exposiciones que son el resultado de sus investiga-ciones. Por lo tanto, no deben ser consideradas como la posiciónoficial de la Iglesia Adventista, si bien el Comité de InvestigaciónBíblica considera que las conclusiones a las que llegan están deacuerdo con el punto de vista adventista. Esta obra debería contribuir a establecer una relación más pro-funda con la iglesia en su condición de cuerpo de Cristo y a mejorarla comprensión de la misión que se le confía en la actualidad. Johannes Mager Presidente del Comité de Investigación Bíblica de la División Euroafricanaxviii
  18. 18. Capítulo 1 DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA Reflexiones sobre la naturaleza de la misión de la iglesia Roberto Badenas¿Qué es la iglesia? ¿Dónde está la iglesia? ¿Quién es “iglesia”?¿Quiso Cristo realmente una iglesia?1 ¿La fundó realmente?2 ¿Estodavía necesaria la iglesia? ¿Para qué sirve la iglesia? Ante todo,¿es una comunidad, una institución o un movimiento? ¿Cuál es suverdadero papel? La noción de iglesia suscita una avalancha de preguntas, a lavez teóricas y prácticas. Es una noción compleja y cuestionadadesde hace mucho tiempo, que puede ser abordada desde los án-gulos más diversos: naturaleza, estructura, fundamento, crecimien-to, etcétera.3 Actualmente la iglesia es objeto de un interés renovado. Dentroy fuera de ella se ha replanteado la cuestión de su esencia y su pa-1 CHEVALLIER, M. A. «Jésus a-t-il voulu l’Église?». ETR (Études Théologiques &Religieuses). Vol. 65 (1990), núm. 4: 489-503.2 Alfred Loisy decía que «Jesús predicó el reino de Dios y vino la iglesia.»(L’Évangile et l’Église. Paris, 1902. p. 111).3 Si se desea tener una visión general, ver: ASOCIACIÓN MINISTERIAL DE LAASOCIACIÓN GENERAL DE LOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA. Creenciasde los adventistas del séptimo día. Madrid: Safeliz, 1989. p. 157-175. RICE, R. TheReign of God. Berrien Springs (Michigan): Andrews University, 1985. p. 181-208.DEDEREN, R. «Nature of the Church». Ministry. Vol. 51 (1978), núm. 2 (febrero):24B-24F. (En línea: <http://www.ministrymagazine.org/archive/1978/MIN1978-02.pdf> [Consulta: 11 febrero 2009]). BERKHOF, L. Teología sistemática. 3ª ed.esp. Grand Rapids (Michigan): Eerdmans, 1976, p. 661-721. 1
  19. 19. LA IGLESIA DE CRISTOpel. En algunos medios la iglesia está desacreditada; en otros vuel-ve a estar de moda. En ambos casos el futuro de esta evolución esimprevisible. Pero debemos saber dos cosas: la iglesia será en granmedida lo que nosotros hagamos de ella y nuestra acción dependede nuestra concepción de la iglesia y su razón de ser.4 El objetivo de esta exposición es presentar algunas reflexionesbíblicas y teológicas sobre la naturaleza y la misión de la iglesia envistas a una práctica eclesial más coherente y eficaz.I. HACIA UNA DEFINICIÓN DE IGLESIALa noción de iglesia es ambigua. Cuando hablamos de iglesia, enprimer lugar, es preciso determinar a qué nos estamos refiriendo: ala iglesia en general, a las iglesias temporales, a la iglesia universalo a las iglesias particulares, a la iglesia como institución divina o a laiglesia como organización humana, etcétera. Para entender qué esla iglesia vamos a considerar, en un principio, el vocabulario bíblicoy sus raíces veterotestamentarias así como las distintas imágenesque utiliza el Nuevo Testamento para describirla.A. El significado del término ekkl síaEkkl sía [evkklhsi,a], término utilizado generalmente en el Nuevo Tes-tamento par referirse a la iglesia, deriva de ek-kalé [evk-kale,w] (“lla-mar para salir”) y en griego designaba las asambleas civiles (He 19:32, 39, 41). Por lo tanto, el nombre ‘iglesia’ se refiere, en primerainstancia, a una comunidad, una reunión que resulta de un llama-miento.54 Ver BONHOEFFER, D. La nature de l’Église. Genève: Labor et Fides, 1971.5 Ver SCHMIDT, K. L. «Ekklêsia». En: KITTEL, G.; FRIEDRICH, G. (eds.), TDNT(Theological Dictionary of the New Testament). Vol. III. Grand Rapids (Michigan):Eerdmans, 1964-1976, p. 501-536.2
  20. 20. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA El término aparece 112 veces en el Nuevo Testamento (65 enlos escritos paulinos, 23 en los Hechos y 20 en el Apocalipsis) ysolo dos veces en los Evangelios (Mt 16: 18; 18: 18). El trasfondoveterotestamentario del concepto de iglesia se encuentra en la ideade qühal [lhq] (de qal, “llamar”), que describía la asamblea del pue- blo (uso frecuente en Crónicas, Esdras y Nehemías), y en el término`ëdäh [hd[e] (de yä`äD [d[;y], “encontrarse en un lugar determinado”), "que de lejos es el más común (aparece, sobre todo en Éxodo, Leví-tico, Números y Josué). A veces los dos términos aparecen juntosen la expresión qühal `ëdäh, “la reunión de la asamblea” (Ex 12: 6;Nm 14: 5). La Septuaginta, habitualmente, traduce `ëdäh como “si-nagoga” mientras que ekkl sía es la principal traducción de qühal(un centenar de veces, en el sentido de “asamblea de Israel”).1. En el Nuevo Testamento, ekkl sía designa habitualmente la comunidad de los cristianos en un lugar determinado (una igle- sia local), ya esté reunida para adorar o no (He 5: 11; Ro 16: 4; 1 Cor 11: 18; 14: 19, 28, 35; 16: 1; Ga 1: 2; 1 Tim 2: 1, 4; etc.). En numerosos casos la iglesia se reúne en casa de un particular (iglesia de hogar). Ver Ro 16: 23; 1 Cor 16: 19; Col 4: 15 y Flm 2.2. Ekkl sía designa a veces un grupo (regional) de iglesias, como la iglesia de Judea, de Galilea o de Samaria (He 9: 31). Es casi seguro que la mención «iglesia de Jerusalén» (He 8: 1; 11: 22) evoca, de hecho, varios grupos.63. En un sentido más general, el nombre ekkl sía se aplica glo- balmente al conjunto de los cristianos (1 Cor 10: 32; 11: 22; Ef 4: 11-16).4. Finalmente, en ciertos pasajes, el término ekkl sía se refiere claramente a una realidad espiritual y universal, o incluso cós- mica (Mt 16: 18; Ef 1: 20-22; 3: 10, 21; 5: 23-25, 27, 32; Col 1: 18, 24; Flp 2: 9-11).6 MENOUD, P. H. «Église». En: VON ALLMEN, J. J. (ed.). Vocabulaire biblique. Neuchâtel: Delachaux et Niestlé, 1964. p. 83-86. 3
  21. 21. LA IGLESIA DE CRISTOB. Sinónimos del término ‘iglesia’ en el Nuevo Testamento1. Uno de los términos más arraigados en el Nuevo Testamento para describir la comunidad de los creyentes es el de ‘Israel’, que a veces va acompañado de precisiones del tipo ‘Israel de Dios’ (Ga 6: 16) o ‘Israel espiritual’ (1 Cor 10: 18, Heb 8: 8-10). De ese modo se indica un a clara continuidad espiritual entre la iglesia y el judaísmo. El nuevo pueblo unido en Cristo recibe to- dos los títulos del pueblo de la antigua alianza: «linaje elegido, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo adquirido por Dios» (1 Pe 2: 9).2. A veces, el nombre de Jerusalén reemplaza al de Israel, en par- ticular en los contextos escatológicos. Así, el pueblo de Dios, en su reunión final es llamado «la Jerusalén de arriba» (Ga 4: 26) o «la Jerusalén celeste» (Heb 12: 22), a menudo en oposición a Babilonia (ver Ap 21: 2, 9-10). Esta imagen evoca la idea de una iglesia como la nueva “sede” del reino divino (ver Ez 40: 1-4), centro y capital del nuevo pueblo de Dios.3. La iglesia también es descrita como «templo de Dios» (1 Cor 3: 9-17), «templo consagrado por el Señor» (Ef 2: 21), «por el Es- píritu, una morada para Dios» (Ef 2: 22) o «casa de Dios» (1 Tim 3: 15). Esta imagen recuerda la vocación de la iglesia: ser un lu- gar privilegiado en el que Dios actúa, se manifiesta y es adora- do.C. Otras metáforas que describen la iglesia en el Nuevo Testamento1. La iglesia se describe una vez como la «columna y base de la verdad» (1 Tim 3: 15), por lo que se subraya su papel de deposi- taria, guarda y defensora que Dios le confió para transmitir su revelación.4
  22. 22. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA2. La iglesia también es comparada a un rebaño cuyo pastor es Jesús (Jn 10: 1-6; Lc 2: 32; He 20: 28; 1 Pe 5: 2; Heb 13: 20), quien está encargado de reunirla y guiarla.3. A veces, la iglesia es llamada «la familia de Dios» (Ef 2: 19; 3:15) o «la familia de la fe» (Ga 6: 10), para subrayar la comu- nión (koin nía [koinwni,a]) que reina entre los creyentes y su Dios, quien, en su amor, los ha adoptado y los llama «hijos» (Ga 4: 4-6).4. Otro símbolo comunitario, utilizado en el Nuevo Testamento, para designar a la iglesia es el del ejército (Ef 6: 12-13) que re- cuerda a sus miembros que son solidarios en una lucha común.5. Sin embargo, de todos los símbolos que describen a la iglesia, los más ricos en significado son los símbolos humanos, en es- pecial el del «cuerpo de Cristo» (Ef 1: 22-23; 4: 11-16; Col 1: 18; 2: 19; 1 Co 2: 27), imagen que muestra la unidad orgánica de la iglesia, así como su relación estrecha y vital con Cristo, su ca- beza gloriosa. Recordemos también el símbolo de la «novia» (Ef 5: 22-33; 2 Cor 11: 2; Ap 19: 7; 22: 17), que exalta la relación de amor e intimidad entre Cristo y los suyos. En conclusión, la palabra ‘iglesia’ puede ser tomada en dos sen-tidos principales, distintos y complementarios. «La empleamos paradesignar un grupo local –el conjunto de fieles que se reúnen en unmismo lugar para celebrar los servicios religiosos– o para designara la cristiandad, ya sea de una región dada, o del mundo entero. Esdebido a un uso abusivo del lenguaje que la misma palabra se em-plea a veces para designar el lugar de culto, sala de reunión, temploo capilla.»7II. QUÉ ES LA IGLESIA¿Pero en qué consiste exactamente el hecho de “ser iglesia”? ¿Quéimplica?7 VAUCHER, A. F. La historia de la salvación. Madrid: Safeliz, 1988. p. 336. 5
  23. 23. LA IGLESIA DE CRISTO Es difícil hablar de la iglesia “en sí” o “tomada en sí misma”, por-que la iglesia es una realidad espiritual y humana a la vez. Por lotanto, deberemos abordar con detalle las distintas facetas de sunaturaleza compleja.A. La realidad espiritual de la iglesiaLa Biblia describe a la iglesia como una realidad de origen divino yla llama «la iglesia de Dios» (He 20. 28; 1 Cor 1: 2).1. La iglesia como pueblo de Diosa. Dimensión teocéntrica e históricaEn el antiguo Testamento constatamos que Dios siempre quiso te-ner un pueblo que lo representase y transmitiese sus revelaciones ysus bendiciones a la humanidad entera. Las familias de Set, Noé,Sem, Abraham y, más tarde, el pueblo de Israel recibieron esta mi-sión especial de Dios (ver Gn 12: 1-3). El pueblo de Dios precede a la iglesia como realidad teológica ehistórica. La nación que Dios hizo salir de Egipto recibe el nombrede “iglesia del desierto” (He 7: 38). Quien dice pueblo, dice comuni-dad, organización y organismo social, es decir, un modo de vivir encomún, que necesariamente conlleva una realidad histórica. Se trata de un pueblo formado a partir de una comunidad étnica y nacional específica (laós-éthn [lao.j-e;qnh]), con una continui- dad histórica, además de una dimensión espiritual, que le da unas fronteras permeables: está abierto a otros que no sean los hijos de Israel, a la vez que la exclusión es una amenaza para los hijos infieles de Israel (Ro 9: 6-8). Es un pueblo unido a Dios por vínculos intelectuales, (revela- ción), jurídicos (alianza), históricos (historia de la salvación) y afectivos (amor).6
  24. 24. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA Es un pueblo elegido por Dios entre las naciones, «un reino de sacerdotes» (Ex 19: 5; NBJ), «su pueblo santo» (Dt 28: 9; Lv 26: 12), la protoiglesia. Dios situó su pueblo en Palestina, entre las principales civiliza-ciones de su tiempo, en la encrucijada de tres continentes. Su razónde ser era invitar a la humanidad para que llegase a ser también elpueblo de Dios (Is 56: 7). La iglesia, que a su vez salió de Israel, seha erigido en su sucesora a la hora de desempeñar esta importantetarea (Mt 21: 41-43). La constituyen todos aquellos que, con inde-pendencia de que sean o no judíos, responden al llamado de Cristo(Ga 3: 26-29). La iglesia apostólica, de vocación universal, hizo saltar por losaires las barreras nacionales y étnicas de Israel. Así siguió el planoriginal de Dios y la orden de Jesús: «Id y haced discípulos de todaslas naciones» (Mt 28: 19). Pablo describe la relación que existe entre Israel y la iglesia pormedio de la imagen de un olivo. Israel era el olivo de Dios, pero losjudíos que no aceptaron a Cristo como el Mesías son como las ra-mas cortadas, no son iglesia, mientras que aquellos que, aun perte-neciendo a otras naciones, aceptan a Jesús son como las ramasinjertadas (Ro 11: 16-25).b. La unión del pueblo de Dios: dimensión escatológicaYa Juan el Bautista, antes de la aparición pública de Jesús, predicóla unión escatológica del pueblo de Dios. Invitó a regresar al Señor(šûb [bwv] profético traducido por metanoeîn [metanoei/n]) y volver aformar un pueblo de Dios conforme a su voluntad (Is 49: 5). El bau-tismo es el signo visible de ese regreso a Dios y esa reunión a lavez espiritual y comunitaria. Jesús, siguiendo a Juan, se presenta como el verdadero unifi-cador del pueblo. En su persona Dios viene a instaurar su reino,reuniendo a los súbditos del Rey alrededor de su enviado. Se tratade juntar «las ovejas descarriadas de Israel» (Mt 10: 6; 15: 24)«como la clueca reúne a sus pollitos» (Mt 23: 37; Lc 13: 34). Estenúcleo del pueblo escatológico es el embrión de la iglesia. 7
  25. 25. LA IGLESIA DE CRISTO Con ese fin, Jesús escogió a sus apóstoles (Mc 3: 13-19; 6: 30;Mt 10: 12; Lc 6: 13). El número doce tiene una gran importanciasimbólica. Que Jesús escogiese doce hombres para empezar areunir al resto de Israel era un acto profético. De ese modo pretend-ía regenerar y restaurar simbólicamente al pueblo elegido, partiendode doce nuevos patriarcas. Así pues, además de un acto histórico,es un acto de importancia escatológica. Puesto que son un grupode doce, no tienen sucesores.8 Característica fundamental de esta empresa de reunión es queJesús, en su condición de Mesías (es decir, rey del reino escatoló-gico de Dios), no está llamado a reunir un grupo de discípulos, sinola totalidad del pueblo de Dios. «Tranquilizaos, rebaño pequeño,que es decisión de vuestro Padre reinar de hecho sobre vosotros»(Lc 12: 32). Este versículo expresa muy bien esta certeza indefecti-ble del reino como realidad escatológica de Dios y la precariedad desu realidad histórica. La reunión empieza con un «rebaño pequeño»(Mt 10: 6; ver Ez 34: 5, 12). Así pues, hay una diferencia evidenteentre el reino de Dios (realidad espiritual y escatológica) y la iglesia(realidad temporal y humana). A ese grupo reducido que constituye su iglesia Jesús le da lamisión de representar y proclamar la realidad teológica del reino deDios y, por ende, ser el instrumento histórico de su advenimiento. Laactualidad, renovada constantemente, de la asociación a Cristoanuncia, por pequeño que sea el grupo, la gran reunión final delreino.c. La iglesia depositaria de la palabra de DiosLa iglesia existe ahí donde el ser humano obedece al llamado deDios en Cristo y su palabra. No hay iglesia fuera de esta relación deescucha. Por ella la iglesia existe y subsiste. Esta relación constitu-ye su riqueza y su deber. Por eso, la iglesia es la depositaria de larevelación divina, el testigo a la vez inagotable y accesible para to-dos. Esa palabra eterna será siempre el canon por el que deberá8 LOHFINK, G. L’Église que voulait Jésus. Paris: Le Cerf, 1985.8
  26. 26. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAmedirse la iglesia, así como el objeto de su proclamación, que de-berá explicar con fidelidad y obedecer con humildad. La palabradivina siempre está por encima de todos sus dirigentes y doctoresasí como de sus dogmas y su organización. Quienquiera que se interese por la iglesia deberá reconocer queante ella el mundo se plantea la siguiente pregunta. ¿La iglesia vivela palabra que predica? Si la iglesia desea ser fiel a su razón de ser,ello exige una vocación de obediencia, humildad y vigilancia conti-nuas.2. Dimensión cristológicaUn único hecho constituye y mantiene la iglesia: su dependencia deCristo. Jesús predicó el reino de Dios y la iglesia nació como resul-tado de su predicación y su acción. Sin ese acto fundador no hayiglesia. El camino de la iglesia siempre ha sido y será un caminoque sale de Jesús y lleva a él.a. La iglesia cuerpo de CristoLa adhesión a la iglesia no es semejante a la adhesión a un club ocualquier otra organización humana. Ser iglesia es participar de lamisma vida de Cristo. La iglesia es una realidad espiritual tan dependiente de Cristoque Pablo la compara a un cuerpo cuya cabeza es Cristo (Col 1: 18-24; Ef 1: 22; 2: 19-22; 5: 23-24; Ro 12: 4-5). En la imagen del cuer-po –así como en la imagen de la vid empleada por Jesús (Jn 15:17)– subyace la idea de un vínculo orgánico y no una simple aso-ciación o un acercamiento exterior entre Cristo y los creyentes. Como cuerpo, la iglesia no puede existir sin Cristo, su único jefey el centro vivo que asegura la unidad del conjunto. Cuando la igle-sia se constituye alrededor de otra cosa distinta a Cristo (con el finde mantener una organización o una tradición, o para llevar a cabo 9
  27. 27. LA IGLESIA DE CRISTOuna misión, por loable que sea) se aparta de su fundador y traicionasu verdadera naturaleza.9b. La iglesia, construcción de CristoOtra imagen destinada a mostrar la estrecha relación entre la iglesiay Cristo es un edificio cuya piedra angular es Cristo, los profetas ylos apóstoles son sus cimientos y el resto de los creyentes, los otroselementos de construcción (Ef 2: 19-22; 1 Cor 3: 9-16; 1 Pe 2: 4-7). En Mateo 16: 18 Jesús anuncia explícitamente que él mismoconstruirá su iglesia. Por lo tanto, es su proyecto, su obra y su pro-piedad. Este logion, difícil y controvertido, desde el punto de vista histó-rico y teológico,10 pudo haber significado en el origen que Jesúsconsideraba a Pedro como el nuevo Abraham, quien, por su fe enJesús el Mesías, es el primer creyente de la generación mesiáni-ca.11 Toda la Biblia invita a considerar a Abraham como «el padrede los creyentes» (Ga 3: 6-9, 29; Ro 4: 16; He 1:8, 9), como «la rocade donde os tallaron» (Is 51: 1), explicado así por los comentariosrabínicos: «Cuando Dios mira a Abraham dice: “He encontrado unaroca sobre la que podré construir y fundar mi pueblo”. Por eso llamóroca a Abraham.»12 En cualquier caso, sea cual sea el sentido último de estas pala-bras, Jesús mismo construye su iglesia. Ni aun cuando Pedro seasu piedra inicial, no es su constructor. Los miembros de la iglesiatambién serán piedras vivas (1 Pe 2: 4-5) llamadas a ocupar un lu-gar unas al lado de otras, sosteniéndose sobre las que las preceden9 Ver: CERFAUX, L. La théologie de l’Église suivant saint Paul. Paris: Le Cerf.1965. CULLMANN, O. La royauté du Christ et de l’Église. Genève: Labor et Fides,1971. GUILLET, J. Entre Jésus et l’Église. Paris: Le Cerf, 1985.10 CLAUDEL, G. La confession de Pierre, trajectoire d’une péricope évangélique.Paris: Gabalda, 1988.11 CHEVALIER, M. A. «Tu es Pierre, tu es le nouvel Abraham (Mt 16.18)». ETR(Études Théologiques & Religieuses). Vol. 57 (1982), núm. 3: 375-387.12 Midrás del Yalqut Shimoni sobre Génesis 17: 5-7, citado por CHEVALIER, «Jé-sus a-t-il voulu l’Église?», p. 501.10
  28. 28. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAy apoyando a las que les siguen, imbricadas unas con otras pararesistir con fuerza y unidas en un mismo proyecto.c. La iglesia comunidad de la cruzUna de las características esenciales de la iglesia, en relación consu fundador, es que no toma conciencia de su existencia a partir dela decisión de un comité, sino el día en que un pequeño grupo dehombres y mujeres reconoció con espanto su exclusión de la sina-goga y desde ese momento constituía la iglesia en torno al crucifi-cado, que también había sido expulsado y alejado de la comunidadde Israel. Así, la iglesia se encuentra “fuera”, con Cristo crucificadoy resucitado, frente a la antigua “iglesia”. Nace como la iglesia entribulación, iglesia del remanente e iglesia del crucificado. Así pues,es iglesia en la medida en que siga fielmente a Cristo y reconozcasu dependencia exclusiva en relación con él por encima de todaslas instituciones religiosas.133. La iglesia obra del Espíritu: dimensión neumatológicaLa iglesia se organiza y crece como una institución divina que pro-voca inmediatamente el encuentro de aquellos que aceptan perte-necer a Cristo y comprometerse con su obra. Esa obra no es el re-sultado del esfuerzo humano, sino del poder y la creatividad delEspíritu Santo. El don del Espíritu manifiesta públicamente la aparición de laiglesia (He 2). El Espíritu dirige la iglesia y actúa en y por ella (He 9:31). La guía (He 4: 8; 6: 10; 8: 29; etc.) y la inspira (He 15: 28). Es-tablece en ella los ministerios necesarios para su funcionamiento(He 6: 6; 20: 28) y la enriquece con sus dones (1 Cor 12). A Calvino le gustaba designar a la iglesia con un término militar:la «compañía de los fieles». Una compañía se reúne siguiendo unaorden.13 Para mayor aclaración sobre “la verdadera iglesia”, ver el capítulo 4 de esta obra. 11
  29. 29. LA IGLESIA DE CRISTO Cuando los hombres, sometidos a la acción del Espíritu Santo,encuentran a Jesús y, con él, su misión hacia los demás, surge y seedifica una comunidad visible. Es la iglesia, la manifestación másconcreta del Pueblo de Dios.14 Ya que es difícil decir que el Espíritude Dios está donde se encuentra la iglesia, es más seguro afirmarque la iglesia está donde esté el Espíritu de Dios.B. Aspectos humanos de la iglesiaParte de la esencia de la iglesia, sometida al tiempo, las circunstan-cias y las distintas culturas, es que nada humano le sea ajeno. Ensu existencia, la iglesia participa de las tinieblas del hombre (de lasque ella debería ser más consciente que nadie). En el fondo, surasgo distintivo más claro frente al mundo es precisamente la solida-ridad con los otros seres humanos, su finitud, su pequeñez, suslímites y su decadencia. No obstante, a pesar de sus fallos y sudesgracia, la iglesia desempeña un papel inalienable en el mediohumano.151. La iglesia divina y humanaPara definir la naturaleza a la vez divina y humana será útil empezarpor establecer de manera concisa qué no es la iglesia.a. En primer lugar, la iglesia no es, como cree una parte del catoli- cismo romano, la revelación de Dios encarnada en una institu- ción, en la que la verdad y la autoridad divinas están confiadas a la gestión humana. Jesús es la verdad y solo a él pertenecen el poder y la autoridad en los cielos y la tierra (Mt 28: 18). La igle-14 BARTH, K. Esbozo de dogmática. Santander: Sal Terrae, 2000 (Presencia Te-ológica; 108), p. 168.15 FARELLI, J. «Faut-il supprimer l ‘Église? II». Le Christianisme au XXe siècle 348(1992) : 8.12
  30. 30. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA sia proclama, anuncia y prepara el reino de Dios. No es el reino de Dios.b. La iglesia tampoco es, como algunas formas de protestantismo afirman, una sociedad religiosa en torno a una confesión de fe, una regla de vida o un sistema de culto. No tiene su origen en una elección humana, sino en la elección de Cristo. Estas dos tendencias tienen en común «que hacen de la iglesiaalgo demasiado grande y demasiado pequeño a la vez. Demasiadogrande porque depositan demasiada confianza en el ser humano.Demasiado pequeño porque ponen escasa confianza en Dios.»16 Un único hecho de carácter divino y humano funda y mantienela iglesia y la hace necesaria: en ella el ser humano escucha a Dios.Allí donde se dé este hecho se da la iglesia, incluso si no cuentacon más de dos o tres miembros o su influencia sobre la sociedaden la que vivan sea escasa.2. La iglesia visible e invisibleLa primera iglesia empieza con los doce apóstoles, un grupo visibleque provocó una agitación visible y pública. A partir del momento enque existe como comunidad precisa, como institución, con una or-ganización y una confesión de fe determinadas y, sobre todo, conpersonas muy concretas, la iglesia es, necesariamente, visible. Ser visible implica siempre para la iglesia un desfase entre elideal que predica y la realidad que vive. Es el desfase existente en-tre la revelación divina de tal o cual sermón, entre la comunión conDios y la ceremonia de la Santa Cena, entre la sabiduría divina y lasclases de teología, entre la autoridad del Espíritu Santo y la del co-mité director, entre el reino de los cielos y la comunidad en la tierra.¿Quién no se echa a reír y llorar a la vez ante tales acercamientos? Desde el momento en que la iglesia está al servicio de un Diosinfinito y perfecto, la visibilidad de la iglesia es un escándalo. Quizá16 BARTH, K. Révélation, Église, Théologie. Genève: Labor et Fides, 1934. p. 23-38. 13
  31. 31. LA IGLESIA DE CRISTOpor eso la aceptación de una iglesia que se expresa como una insti-tución es cada vez menor. ¿Es necesaria la iglesia visible? Ciertamente que queremos algomejor: una iglesia invisible, libre e ideal. Buscamos el amor, la gran-deza, la verdad, el bien y la belleza por encima de la fragilidad de larealidad humana, una isla espiritual de los santos en el océano de lacorrupción humana. Pero Jesús no prometió este reino magníficopara este tiempo. Solo prometió el perdón, el arrepentimiento y laaceptación de los pecadores. Buscar una iglesia sin cuerpo, sin mi-sión, sin función y sin confesión precisa es decir no a la esenciamisma de la iglesia; porque Jesús quiso una iglesia visible para quetestificara en el mundo. Retroceder ante esta realidad y refugiarse en una utopía es, tansolo, una huida. Los discípulos de Cristo son iglesia o no son. En suhumilde testimonio y su frágil obediencia hacen visible la gracia deDios ante la miseria humana. Sin embargo, la iglesia es, en cierto sentido, invisible porque nopodemos encerrar la gracia divina en los límites de los registros denuestros libros. Pero siempre será una realidad terrestre. Todo enella es un símbolo: su predicación, su adoración, el testimonio devida de sus miembros y su organización. Tanto tiempo de ser elcuerpo terrestre de una cabeza celeste obliga a la iglesia a sufrir latensión entre su visibilidad y su invisibilidad.3. La iglesia una y diversaNo podemos hablar de iglesia sin reconocer su terrible dilema. Pro-bablemente más en la actualidad que nunca antes, debemos afron-tar las tensiones creadas por la polarización entre los que aferran alas particularidades denominacionales y aquellos que se aprestan aeliminarlas, al precio que sea, buscando la unidad ecuménica. No obstante, el Nuevo Testamento no nos muestra jamás unaiglesia sin fallos. Desde el mismo inicio, la iglesia se caracteriza poruna diversidad que llega hasta la confrontación.14
  32. 32. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA Sin embargo, la iglesia es “una”, como expresión de la voluntadde Cristo (Jn 17: 20-23). La iglesia es única, no en el sentido de quese distingue de las demás, sino por el hecho de que Dios la distin-gue de las “seudoiglesias” a pesar de las múltiples iglesias, solo hayuna iglesia verdadera, que Dios reconoce entre todas y en todas.Por ello, si creemos sinceramente que la acción del Espíritu Santo,que «sopla donde quiere» (Jn 3: 8), no podemos sentirnos separa-dos completamente de los miembros que pertenecen a otras comu-nidades (Mt 18: 20). Es probable que también sean iglesia o queaún o formen parte de ella o que esa circunstancia no se dé jamás.Exactamente igual que nosotros. El hecho de que la iglesia sea una significa también que, a lolargo de la historia, la iglesia, en cierto sentido, permanece idénticaa sí misma. Puede cambiar y deformarse por sus debilidades y suserrores; pero la iglesia de Dios no puede modificar la unidad de sunaturaleza. Las cartas a las siete iglesias del Apocalipsis muestranque, a pesar de las divisiones de la iglesia a lo largo de la historia,todas y cada una de ellas siguen siendo la iglesia de Dios a la queel Espíritu no cesa de hablar (Ap 2 y 3). La iglesia está llamada por principio a buscar su unidad visiblesin imaginarse jamás que la ha encontrado. Está llamada a perma-necer unida y unificándose sin cesar en Cristo.17 Los cristianos de-ben tender hacia esa unidad con todas sus fuerzas (Jn 10: 16; Ef 4:3-6), sabiendo que el escándalo de la división subsistirá hasta elmomento en que todos «escucharán mi voz y se hará un solo reba-ño con un solo pastor» (Jn 10: 16).4. La iglesia santa y pecadoraCreo que la iglesia es santa porque el significado bíblico de esapalabra es “apartado”. Desde el punto de vista de su misión, de sufundación, de su razón de ser y de sus objetivos, la iglesia siempre17 SCHNACKENBURG, R. La nature et le mystère de l’Église dans le NouveauTestament. Paris: Desclée, 1964. p. 46-49. 15
  33. 33. LA IGLESIA DE CRISTOestará apartada, siempre será distinta de todas las otras socieda-des. La iglesia es santa porque es el cuerpo de Cristo, llamada a ser«sin mancha ni arruga» (Ef 5: 27). Su santidad solo procede de él.Sus miembros son santos (Ro 1: 7; 15: 25; etc.), aunque tambiénpecadores, porque están llamados a la santidad (Ef 5: 25) y porquedesde el presente, por la fe y en la obediencia, ya son partícipes dela santidad de Cristo. (Heb 10: 10). Pero también veo que la iglesia es pecadora. La componen se-res humanos; y quien dice humanidad, dice pequeñez, pecado, lo-cura y error mientras vivamos en el tiempo y no en la eternidad. La distancia enorme que existe entre la iglesia ideal y la iglesiareal impide compararla a un club de perfectos. Ante todo es un hos-pital al que todos pueden acudir para ser curados. La iglesia visibleestá formada por pecadores salvados, pero pecadores. Es el pueblode Dios, imperfecto que aspira a recibir la perfección en un día futu-ro. Por su vocación la iglesia ya es gloriosa; pero por su realidadtodavía no ha sido glorificada.18 Tener en cuenta únicamente los errores de la iglesia visible esdar más importancia a los pecados de los seres humanos que a lagracia de Dios, porque es tratarlos como pecados sin perdonar. A lavez que predica la voluntad de Dios y su ley, que jamás llega a obe-decer plenamente, la iglesia predica la condenación del pecado y elpoder de la gracia. A pesar de todas sus debilidades y sus imperfecciones, la igle-sia es el objeto más caro al amor divino.19 Su perfección no es tareanuestra, sino del Espíritu Santo, que la santifica y hace que santifi-que. Sin embargo, estar en el pecado significa para ella una angus-tia permanente que debe asumir, combatir y vencer a la vez.18 KÜNG, H. L’Église. Paris: Desclée de Brouwer, 1968. p. 449-462.19 WHITE, E. G. Conquérants pacifiques. Dammarie-lès-Lys: SDT, 1959. p. 143-144 (ed. esp.: Los hechos de los apóstoles); Vers Jésus. Dammarie-lès-Lys: SDT,1963. p. 81 (ed. esp.: El camino a Cristo).16
  34. 34. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA5. La iglesia local y universalY digo bien: universal. Porque la noción de catolicidad, a ojos dealgunos, está bajo sospecha a causa de su asociación al catolicis-mo romano. Pero el pueblo de Dios no puede ser más que uno, san-to y universal. Para la iglesia, ser universal significa que, aun siendo un gruporestringido, la comunidad formada entorno a Jesús no se consideraal margen del mundo como si fuera un grupo elitista o contestatario,sino que se sitúa en su seno, como testimonio de la promesa deCristo para toda la humanidad (ver Ro 5: 12, 15). Su vocación esser la luz del mundo y la sal de la tierra (Mt 5: 13-16). Por definición,por decirlo de algún modo, según el espíritu de su fundador, la igle-sia es todo lo contrario de una secta (al estilo fariseo). Soy de la opinión que la comunidad local a la que pertenezco,en la que sirvo, forma parte de la iglesia santa y universal. Ningunode sus defectos actuales, ninguna de sus manchas y arrugas puedeinducirme al error sobre este tema. Abandonar su comunidad con-creta para ir en busca de la “verdadera” iglesia, en la que no habríamás que defectos humanos, no es realista. Porque la vocación de laiglesia constituye, precisamente, en la búsqueda constante de suunidad, su santidad y su universalidad en la acción del Espíritu.6. La iglesia apostólica y el poderMi iglesia es apostólica porque escucha y transmite el mensaje queescucharon y transmitieron los apóstoles. Pero el gobierno de laiglesia reside en Cristo y no en los apóstoles o sus sucesores. Cristo es el único Señor de la iglesia y quien la conduce. Cual-quier otra forma de gobierno humano no es más que una represen-tación subsidiaria de su única cabeza y su único representante so-bre la tierra: el Espíritu Santo. Cualquier organización humana, desde el momento en que tomacierta envergadura, es víctima de la tentación del poder. Nadie, de 17
  35. 35. LA IGLESIA DE CRISTOun modo u otro, escapa a ese deseo de dominación. Pero la iglesiatiene una vocación distinta. Por ello debe resistir a la doble tentaciónde reivindicar para si la labor de dominar o aislar, de erigir una ciu-dad de Dios frente a la ciudad del mundo, el reino piadoso opuestoal reino de los ateos o los impíos, la isla de los justos y santos enmedio del océano del mal. Su misión de servicio hacia los sereshumanos debe darle la honestidad de alejarse de tales pretensio-nes. Además, debe ser consciente de que la forma más abominablede dominación es la religiosa, ejercida en nombre de Dios sobre lasconciencias y por el medio que sea, exterior o espiritual. La iglesia,desde su mismo origen, se sitúa bajo el signo del servicio y no de ladominación (Lc 22: 24-30). Pero, ¡cuidado! Es preciso que la iglesia no haga de ese serviciouna dominación oculta. Porque las tiranías, ¿no pretenden odasellas ser un servicio? El gran Inquisidor de Dostoyevsky estaba llenode buena voluntad hacia Dios y los hombres, pero esa buena volun-tad no estaba al servicio de nadie más que él mismo. Su servicioera la más refinada de las dominaciones, la del Anticristo. La obediencia a Dios y el servicio en la iglesia deben distinguir-se radicalmente de la obediencia al poder clerical y del servicio quese le rinde. En la iglesia de Cristo todos deben buscar, ante todo, elreino de Dios (Mt 6: 33).7. La iglesia militante y triunfanteLlegados a este punto de la descripción de la iglesia, aún podemosdefinirla en el sentido práctico como la asamblea de los creyentes,que han respondido al llamado aceptando a Cristo como su Salva-dor. Pero en un sentido más general, debemos reconocer que laiglesia comprende también a todos los hijos de Dios de todos los18
  36. 36. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIApaíses y de todas las épocas. La muerte es incapaz de romper elvínculo que une al creyente con su Salvador.20 La noción de iglesia también se refiere a «una realidad trascen-dente que no se sitúa ni en un momento del tiempo ni en un puntodel espacio; y comprende el conjunto de todos los que pertenecen aCristo así como los que le pertenecieron en el pasado y los que lepertenecerán en el futuro, aunque no hayan sido llamados a la exis-tencia. Concebida de este modo, la iglesia no existe plenamente, talcomo dice Pablo, está en proceso de formación, de edificación. […]Su compleción vendrá con el fin del tiempo, con el regreso del Se-ñor, cuando el mundo presente será reemplazado por el mundocelestial. La noción de iglesia tiene, de este modo, un carácter esca-tológico desde sus orígenes.»21 La iglesia militante concreta y empí-rica es tan solo una representación profética y una anticipación de laiglesia triunfante. La vulnerabilidad de su estado militante hace queolvidemos la gloria prometida para su estado triunfante. Su triunfoestá garantizado y amenazado constantemente. Garantizado desdearriba por la fidelidad divina (Mt 16: 18) y amenazado desde abajopor la infidelidad humana. A grandes rasgos, esta es la naturaleza de la iglesia. Es, a lavez, una realidad intemporal, histórica y escatológica, pueblo deDios, cuerpo de Cristo y obra del Espíritu Santo, Institución divina yhumana a un tiempo, visible e invisible, una y diversa, santa y peca-dora, local y universal, apostólica y actual, militante y triunfante.III. LA MISIÓN DE LA IGLESIAEn el Nuevo Testamento encontramos varios objetivos que Jesúsfija explícitamente para su iglesia. Se pueden resumir en una triplefunción.2220 Mt 16: 18; ver VAUCHER, La historia de la salvación, p. 336.21 GAUGUEL, M. Le problème de l’Église. 1947, p. 8-9.22 LEENHARDT, F. J. L’Église. Genève: Labor et Fides, 1978, p. 90-98. 19
  37. 37. LA IGLESIA DE CRISTO1. Misión profética: anunciar el Evangelio al mundo. «Id y haced discípulos de todas las naciones, bautizadlos […] y enseñadles a guardar todo lo que se os ha mandado; mirad que yo estoy con vosotros cada día, hasta el fin del mundo» (Mt 28: 19-20).2. Misión comunitaria: reunir a los hombres entorno a Cristo. «Don- de están dos o tres reunidos apelando a mí, allí, en medio de ellos, estoy yo» (Mt 18: 20).3. Misión diaconal, de servicio (Mt 20: 26-28; ver 1 Cor 3: 5-9). Si no cumple esta misión, es decir, si no conduce a los hombresal Dios verdadero y actúa como embajadora de Cristo, la iglesia notiene sentido. Su propia misión establece sus límites.A. Misión profética de la iglesiaLa grandeza de la iglesia no reside en el número de sus adeptos,sino en el valor de su testimonio. La iglesia alcanza su verdaderosignificado desde el momento en que renuncia a apoyarse en losrecursos humanos (el número, las cualidades morales, los progra-mas y las actividades) u y se compromete única y totalmente con laescucha sincera y obediente de su llamado divino. Esta misión queconsiste en ser portavoz de Dios, se realiza principalmente a travésde la predicación y la enseñanza.1. EvangelizarLa iglesia es el instrumento de Dios en el avance de su obra (Ro 10:14-15). La orden de Cristo consiste en hacer discípulos en el mundoentero, entre todas las naciones, todas las razas y todas las clasessociales (Mt 18: 18-20):1. Mediante la predicación y la proclamación del Evangelio eterno (Ap 14: 6-12).2. Mediante el testimonio personal. «Recibiréis una fuerza el Espí- ritu Santo […] para ser testigos míos» (He 1: 8).20
  38. 38. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA La función específica de la iglesia es anunciar al Señor hastaque él venga (1 Cor 11: 26). El fin de su predicación es preparar esavenida (2 Pe 3: 12). Solo cuando el poder redentor de Cristo hayasido proclamado hasta los confines de la tierra vendrá el fin (Mt 24:14; Heb 1: 4-7). Esta responsabilidad crucial de la iglesia se enfrenta a obstácu-los y “muros” que la separan del mundo que la rodea: del mundoobrero, del mundo técnico, del mundo intelectual, del mundo políti-co… Desgraciadamente, el origen de esas barreras no siempre esajeno a la propia iglesia. También tienen que ver con la coraza invi-sible de temores y prejuicios con la que la iglesia misma se recubre. La iglesia progresa ahí donde lleva a cabo su labor de evangeli-zación. Por desgracia, en los países secularizados de Occidente lapérdida de toda esperanza trascendente se convierte en un factorde descreimiento. Cada vez más, las personas se han instalado enuna cómoda indiferencia. Para millones de seres humanos la televi-sión, el portafolios y las vacaciones pagadas se han convertido en elfin último de la vida. Sin un combate “visible” que sostener, sin el esfuerzo que acom-paña habitualmente al compromiso con la acción, la iglesia no tardaen adormecerse. Casi siempre una vida demasiado fácil es invadidapor un letargo espiritual. Se diría que Satanás deja que la iglesia ylos cristianos vivan en paz con le fin de que continúen durmiendotranquilamente. Para cumplir nuestra misión de evangelización, deberemos, antetodo, tomar conciencia de la inadecuación de muchos de nuestrosacercamientos al mundo moderno y de la necesidad primordial quetenemos de estar presentes en la sociedad para transmitir el llama-miento de Dios.2. EnseñarLa iglesia está llamada a ser el vehículo de la gracia, en el sentidode que proporciona el conocimiento de Cristo a la humanidad. En 21
  39. 39. LA IGLESIA DE CRISTOresumidas cuentas, es una escuela que tiene un encargo explícito:«Enseñadles a guardar todo lo que os he mandado» (Mt 28: 18-20). Ello significa que a la vez que se profundiza, se transmite:a. Preservar y exaltar las verdades bíblicas (Ro 3: 2; 9: 4-5; 1 Tim 3: 15; 6: 20; 2 Tim 2: 14).b. Instruir y educar a los miembros en la palabra de Dios (1 Cor 14: 12; Ef 4: 13-14; Col 1: 28). La iglesia debe esforzarse por aceptar, con toda la lucidez y elcoraje de que sea capaz, los desafíos de un mundo en perpetuaevolución. En la luz de la palabra y en la fe en el Resucitado, la igle-sia debe buscar el diálogo con todos aquellos que lo acepten leal-mente, de modo que les ayude a encontrar respuestas portadorasde esperanza e iluminadas por la buena nueva de salvación.B. Misión comunitaria de la iglesiaLa misión de la iglesia es un trabajo de equipo [«sois linaje escogi-do» (1 Pe 2: 9-11)]. No hay creyentes solitarios. Cristo quiere exten-der su reino de amor entre los hombres por medio de la fraternidad:«En esto conocerán que sois discípulos míos: en que os amáis unosa otros» (Jn 13: 35). Cuando el ser humano responde al llamado de la gracia y elamor divinos algo nuevo empieza a habitar en él. El mismo alientole une a Dios y a los otros seres humanos, los cuales, de ese modo,se convierten realmente en sus hermanos. Esa es la comunión delEspíritu (communio sanctorum). Pretender que se vive una religión únicamente vertical es unailusión. «El que diga “yo amo a Dios”, mientras odia a su hermano,es un embustero» (1 Jn 4: 20). El amor fraternal resume los deberes de los cristianos frente asus hermanos espirituales. Ese amor toma diversas formas: la com-prensión y la exhortación fraternales (Heb 3: 10; 10: 25; Ga 6: 1), lasumisión mutua (Ef 5: 21; Ga 5: 13; 1 Pe 5: 5), la tolerancia recípro-ca (Flp 3: 15-16; Ef 4: 2; 15; Ro 14: 1), la confesión y el perdón de22
  40. 40. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAlas ofensas (Sant 5: 16; Ef 4: 32), la solidaridad (Ga 6: 10) hacia losque predican el evangelio (Ga 6: 6) y hacia aquellos que están ne-cesitados (Heb 13: 1-2; 2 Cor 9: 5-14), etcétera. En cierto modo, se trata de una misión sacerdotal compuesta,ante todo, por una consagración al servicio de Dios o, lo que es lomismo, de comunión con Dios y de presencia en el mundo. El sacerdocio universal de los creyentes (1 Pe 2: 9; Ef 2: 18; 4;13; 1 Tim 2: 6; ver Ex 19: 6) significa que todas las obligaciones ylos privilegios de la nueva alianza son accesibles para todos y cadauno de los creyentes y no solo para los miembros del clero. La mi-sión de la iglesia concierne a todos, tanto laicos como pastores. La liturgia cobra sentido cuando hace al hombre contemporáneodel acontecimiento salvador sucedido en el pasado y le permite es-cuchar el evangelio que antaño proclamó Cristo, mediante la adora-ción personal y el culto comunitario y la administración de los man-damientos divinos (bautismo, Santa Cena). En el marco de estamisión comunitaria es importante que no se descuiden las cuestio-nes referentes a la forma litúrgica de nuestro culto, sobre la eclesio-logía, sobre la ordenación, etcétera, sino que se planteen abierta-mente, para que la dimensión comunitaria de la iglesia seatransmitida convenientemente.C. Misión diaconal de la iglesiaLa iglesia no es únicamente una comunidad que ora, predica y en-seña, sino que también es una comunidad que sirve, sostiene y cu-ra. Fue concebida para servir a Dios y a los seres humanos y nopara servirse a sí misma (Mt 20: 25-28). Será fiel a su misión en lamedida en que cumpla su papel preciso y subordinado de servicio.23 La manera como la iglesia trata a los seres humanos refleja másque nada la naturaleza de su origen: el amor divino. Ello implica en23 GUY, F. «The Misunderstanding of the Church». Ministry. Vol. 53 (1980), núm. 8(agosto): 8-10. En línea: <http://www.ministrymagazine.org/archive/1980/MIN1980-08.pdf> [Consulta: 16 febrero 2009]. 23
  41. 41. LA IGLESIA DE CRISTOla práctica un servicio desinteresado de ayuda mutua (1 Cor 12: 7; 1Pe 4: 10; Heb 10: 24), de intercesión (Ef 6: 18; Sant 5: 16), de edifi-cación (1 Te 5: 11; Flp 3: 17; 2 Te 3: 9; Tit 2: 7), de consuelo (1 Te4: 18), de beneficencia (Heb 13: 16), etcétera. La iglesia, unida en la misma fe, la misma esperanza y el mismoamor, avanza siempre con el fin de que todas sus tareas seanhechas por Dios. Es preciso que la conciencia de la responsabilidadpolítica y social de la iglesia nos empuje a tomar posición constan-temente y de un modo renovado, de modo que podamos encarar losnumerosos y difíciles desafíos que nos presenta nuestro tiempo.Pero es importante que la iglesia, solicitada por las necesidadesinmensas de nuestro mundo en el marco de la acción social y eco-nómica, se interpele sobre la eficacia de sus programas de salud,de ayuda al tercer mundo, de educación y de libertad religiosa, paraevitar cualquier riesgo de evasión con respecto a sus tareas esen-ciales. Cuando nos tomemos en serio todos nuestros deberes, aún nosserá preciso volver constante e infatigablemente al principio. Pormuy excelente que sea tal o cual actividad, en cada una de ellas unúnico hecho constituye a la iglesia en iglesia: que los hombres y lasmujeres escuchen y transmitan lo que Dios les dice. Cuando estacircunstancia está ausente, donde su lugar está ocupado por unsistema, cuando se deposita demasiada confianza en el ser huma-no, sea en el sentido que sea, y demasiado poca en Dios, la iglesiatraiciona su misión, que consiste, simplemente, en permanecer con-sagrada a Dios en su condición de sierva y misionera.CONCLUSIÓN: UNA IGLESIA EN OBRASLa iglesia no es un fin en sí misma, su objetivo es hacer que el reinode Dios avance. Con tal fin, la iglesia es radicalmente necesaria.Cristo sintió esa necesidad. Nosotros la necesitamos. El mundotiene una terrible necesidad de la iglesia. Pero para alcanzar su ob-jetivo la iglesia debe asumir plenamente su misión profética, diaco-24
  42. 42. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIAnal y sacerdotal y debe preguntarse constantemente. «¿Soy fiel ami tarea?» Es importante que precisemos qué es la iglesia y cuál es su mi-sión. Pero sin lugar a dudas hay algo más urgente para nosotros:ser iglesia. En tanto que su tarea no esté concluida, la iglesia tampoco es-tará acabada: está en proceso de construcción. Nunca está refor-mada del todo. Debemos rehacerla continuamente (ecclesia semperreformanda) y renovarla para que se convierta en lo que Cristo quie-re que sea. Nuestra eclesiología debe ser siempre un proyectoabierto. La iglesia no es un inmueble concluido sino una obra inmensa.Demasiados miembros se comportan dentro de la iglesia como sifueran inquilinos. Olvidan que si Dios nos llama a su iglesia no lohace para que seamos sus realquilados. Siempre ha dicho que bus-ca obreros; obreros prontos a servir la obra de Dios, con la modestiade quien sabe que no es más que un peón y es más capaz de es-tropear un trabajo que de llevarlo a cabo. Cada época de la historia conlleva sus propias prioridades enlas acciones teológicas y pastorales. Percibirlas y definirlas con cla-ridad es de importancia capital. Entre las prioridades presentes denuestra iglesia podemos citar las siguientes:1. Profundizar de modo creativo, tanto en el ámbito teológico como en el práctico, la plenitud de la fe bíblica. Nuestro Dios no es únicamente el Dios del pasado. También lo es del presente y del futuro (Ap 1: 8).2. Formar a cristianos bien estructurados, dotados de una com- prensión de la fe verdaderamente adulta y dinámica, capaces de afrontar problemas nuevos y superar contracorrientes destructo- ras dejándose guiar por el evangelio.3. Reforzar la dimensión comunitaria de la fe con el fin de que, a la vez que hunde sus raíces en la adhesión personal a Cristo, pro- duzca un compromiso sólido en el seno de unas comunidades eclesiales vivas, activas, receptivas y fraternales. 25
  43. 43. LA IGLESIA DE CRISTO4. Atreverse a dar testimonio de una vida evangélica que sea ca- paz, en la humildad y la fraternidad, de abrirse al diálogo, de compartir la fe y de superar a la vez la tendencia acomplejada al repliegue sobre sí misma y al ecumenismo secularizante.5. Revitalizar entre sus miembros la convicción de que la consa- gración total al servicio de Dios (expresada en los distintos mi- nisterios) es el más alto valor espiritual y humano y vale la pena ser vivida como una vocación de servicio, por encima de cual- quier otro.24 Dios se sirve voluntariamente de la iglesia para llevar a cabo suproyecto salvador. Nuestro estilo de vida como iglesia probará almundo que el proyecto de Dios es bueno. «Cuando la mirada mide la distancia que separa a la iglesia desu objetivo, es posible que se nos caiga la mano del arado.»25Quien no conoce esa angustia, sencillamente, no ha sido capaz deapercibirse de la pequeñez de nuestra realidad ante la magnitud denuestra labor. La iglesia, comunidad de predicación y de adoración, de recon-ciliación y de esperanza, a pesar de su miseria, debe ser entendidacomo un don privilegiado. Si no estamos convencidos de que perte-necer a la iglesia es un privilegio extraordinario, es porque todavíano hemos comprendido su razón de ser. Debemos encontrar el sen-tido de la alianza y de la misión. Si realmente deseamos colaborar con el establecimiento del re-ino de Dios, permaneceremos fieles a la misión de la iglesia y lucha-remos para que nuestra comunidad concreta sea la iglesia una, san-ta y universal. «La esperanza cristiana […] es una esperanza disiciplinada. Indica a los seres humanos cuáles son sus límites: Se te permite estar ahí, en ese lugar. ¡El reino de Dios viene! Quédate en tu lugar y ahí, en tu lugar, sé un fiel ministro de la palabra de Dios. […] El cristiano, cuando soporta la tensión entre lo revolucionario24 LOSSE, R. L’Église et les défis du monde. Paris: Nouvelle Cité, 1986, p. 283-286.25 BARTH, Révélation, Église, Théologie, p. 23826
  44. 44. DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA DE LA IGLESIA y lo conservador, cuando se siente inquieto a la vez que confia- do, completamente humilde y a la luz del amor divino, cumple la labor que le ha sido encomendada. […] De este modo, esperan- do y apresurándose, la iglesia avanza al encuentro del Señor.» 2626 Ibídem, p. 239. 27
  45. 45. Capítulo 2 ¿JESÚS TUVO LA INTENCIÓN DE FUNDAR UNA IGLESIA? Raoul DederenEs usual considerar que la iglesia cristiana inició su existencia trasla muerte y resurrección de Jesús. Para sostener este punto de vis-ta, se ha pretendido con cierto éxito que Jesús solo hizo dos refe-rencias a la iglesia, ambas en el Evangelio según Mateo (16: 8; 18:7),1 de las cuales la primera habla de ella en futuro: «voy a edificarmi iglesia».2 El hecho de que Lucas emplee ekkl sía [evkklhsi,a] vein-titrés veces en el libro de los Hechos y ni una sola vez en su evan-gelio también ha sido considerado significativo.3 Para muchos, elrelato evangélico no consideraba que la iglesia fuese una realidadpresente hasta después de la efusión del Espíritu Santo en el día dePentecostés, tal como se recoge en el libro de los Hechos. De este modo, los especialistas alemanes del s. XIX no veíanninguna relación entre el origen de la iglesia cristiana y el ministeriode Jesús. La mayoría de ellos estaban a favor de un origen de laiglesia espontáneo, totalmente independiente de Cristo. En 1902,L’Évangile et l’Église, de Alfred Loisy, provocó una crisis en el cato-licismo romano de la Europa occidental. Loisy pretendía que Jesús1 Más adelante trataremos la cuestión de la autenticidad de estos dos pasajes.2 Salvo indicación en sentido contrario, en esta traducción las citas de la Biblia sehan extraído de la versión Nueva Biblia Española, Madrid: Cristiandad, 5ª reimpre-sión, septiembre 1993. En el texto original se da preferencia a la traducción de laBiblia al francés realizada por Louis Segond revisada, llamada “à la colombe”, Pa-rís: Alliance Biblique Universelle, 1978. [N. del T.]3 La cifra se eleva a veinticuatro si incluimos He 2: 47. Algunos consideran que eluso de ekkl sía para designar a Israel en He 7: 38 no puede entrar en el cómputopara el examen de esta cuestión, ya que, en ese versículo, ese término no se em-plea, probablemente, en un sentido técnico. 29
  46. 46. LA IGLESIA DE CRISTOno quiso fundar la iglesia, sino que su predicación del reino habíapreparado el terreno de un modo tan idóneo que, a la espera delregreso de Cristo, la iglesia ocupó el lugar del reino y continuó des-arrollándose en el espíritu de aquellos que esperaban la parusía.Para él la iglesia era el resultado inevitable de la tentativa de losprimeros discípulos que querían unir la experiencia espiritual deDios vivida con Jesús a las dimensiones institucionales de la teo-cracia judía a la que habían pertenecido. No obstante, esa unióncontinuaba siendo independiente de Jesús. Por más que Loisy re-chazara esta idea, algunas de sus variantes han sido defendidaspor varios protestantes, anglicanos y católicos romanos. Para ellos,la iglesia primitiva no se consideraba como una respuesta a la vo-luntad declarada de Cristo. De hecho, Jesús jamás había fundado niorganizado iglesia alguna. Si esta hipótesis se limitara a la pretensión de que el Señor nofundó los distintos escalones de una jerarquía oficial ni una organi-zación eclesiástica provista de un credo formalmente establecido,con sus estructuras y sus reglas, es más que probable que quiensuscribe estuviera de acuerdo con ella. Pero si ‘iglesia’ significa unanueva comunidad religiosa, con una nueva visión del mundo y unnuevo sentido de la misión, con una conciencia muy neta de ser laheredera de las promesas que Dios había hecho al Israel antiguo,tal como esperamos poder demostrar en este artículo, quien lo sus-cribe se inclina a pensar que Jesús actuó y enseñó con esa comu-nidad en su pensamiento. Si bien es cierto que el Pentecostés marca el inicio de la iglesiacomo una realidad espiritual del cuerpo de Cristo, este artículo tieneel objetivo de demostrar que la intención de Cristo era fundar unasociedad visible, la iglesia, que consideraremos como el instrumentoprevisto por él para llevar a cabo su obra en favor de la humanidad.Esta búsqueda es susceptible de muchas aproximaciones. El desa-rrollo de cada una de ellas exigiría un libro entero. Empezaremospor examinar brevemente las declaraciones y las acciones de Je-sús, las relaciones entre el concepto de iglesia y los del reino deDios, de Israel y del Mesías. Seguidamente consideraremos si, en30
  47. 47. ¿JESÚS TUVO LA INTENCIÓN DE FUNDAR UNA IGLESIA?su condición de Mesías, Jesús pensaba en una comunidad que tu-viera una misión y un mensaje específicos. En tercer lugar, y antesde examinar el significado de la institución de dos ceremonias, elbautismo y la Santa Cena, examinaremos brevemente dos objecio-nes que se presentan contra la autenticidad de sus declaraciones taly como se recogen en el Evangelio de Mateo. Todas las referenciasa la vida y las declaraciones de Jesús contenidas en los cuatroEvangelios son consideradas como auténticas e históricas, sin estaprecisión, nuestras observaciones revestirían un carácter totalmentedistinto.I. JESÚS Y EL REINO DE DIOSPara quien suscribe, la cuestión primordial no es si Jesús fundó uorganizó la iglesia, sino saber si sus declaraciones y sus actos ten-ían presente una comunidad específica y si su ministerio iba desti-nado a formar una comunidad visible. La respuesta a esa preguntadepende en gran medida de qué significaba el reino de Dios para elSeñor y la relación que ese reino tiene con la iglesia. Durante siglos, el reino de Dios en la tierra se identificó con laiglesia.4 Este razonamiento condujo a la exaltación de esta última ya menudo tuvo por resultado la autoridad absoluta de la iglesia en ladoctrina y la atribución de la gracia salvadora. Actualmente existeun amplio consenso en admitir que, en las Escrituras, el sentidoprimero de basileía [basilei,a] es “realeza”, “soberanía”. El términoimplica a la vez la soberanía o la dignidad de un rey, la manifesta-ción de las actividades soberanas de Dios entre los seres humanosy, para algunos, el reinado o el dominio sobre los que se ejerce di-4 El catolicismo romano en particular, basándose en un pasaje de La ciudad deDios (XX, 6-10) de Agustín de Hipona, ha desarrollado una teología que equipara laiglesia al reino de Dios. Esta identificación se perpetuó, aunque de forma modifica-da, en el protestantismo en la tradición de la Reforma. 31
  48. 48. LA IGLESIA DE CRISTOcha realeza.5 El término se refiere al reinado soberano de Dios so-bre la creación. «El Señor puso en el cielo su trono», escribe el sal-mista. Y añade: «su soberanía gobierna el universo» (Sl 103: 19).«Que proclamen la gloria de tu reinado.» «Tu reinado es un reinadoperpetuo, tu gobierno continúa de edad en edad» (Sl 145: 11, 13).En varias ocasiones, el término se refiere al reino mesiánico y esca-tológico que un día se establecerá sobre la tierra. El día en que latierra se agrietará, crujirá y será sacudida, cuando la Luna sea con-fundida y el Sol tenga vergüenza, el Eterno gobernará sobre la mon-taña de Sión y en Jerusalén (Is 24: 17-23; ver So 3: 14-20; Za 14:9). Lejos de ser contradictorias, ambas visiones del reino afirmanque lo que actualmente existe alcanzará su punto culminante en elfuturo. Según la expresión de G. E. Ladd, el Señor es rey ahora y loserá en el futuro.6 Este reino está fundado sobre una alianza entre Dios y el serhumano, una alianza que encontramos en las primeras páginas delas Escrituras. En el principio, tales alianzas se hacían con indivi-duos o familias (Gn 9: 8-13; 12: 13; 15: 18). El reinado de Dios, es-tablecido sobre la alianza con Abraham, encontró su expresión en elreino de Israel (Ex 34: 28; Jos 24; Es 10; Ne 9, 10). Entre Dios y lanación judía, a la que otorgó privilegios especiales en vistas a undestino especial (Jr 7: 23; 31: 33), existía una relación particular. Nosolo Dios reinaba sobre Israel (Dt 33: 5; 1 S 12: 12), sino que, através de esa nación, el único Dios de toda la tierra (Sl 22: 28; 33:13-14) preparaba el camino para la salvación de todas las naciones.Porque, ante todo, Israel era el objeto de la actividad divina (1 Cr5 Ver, por ejemplo RINGGREN, H.; SEYBOLD, K. «melek, malak, meluká, malekot,mamelaká, mamelakot». En: BOTTERWECK, G. J.; ANDERSON, G. W.; RING-GREN, H. ThWAT (Theologisches Wörterbuch zum Alten Testament). Vol. 4. Stutt-gart: Kohlhammer, 1970-2000, p. 926-957; SCHMIDT, K. L. «basileia». En: KITTEL,G.; FRIEDRICH, G. (eds.), TDNT (Theological Dictionary of the New Testament).Grand Rapids (Michigan): Eerdmans, 1964-1976; RICHARDSON, A. «Kingdom ofGod». En: A theological word book of the Bible. New York: Macmillan, 1967, p. 119-121.6 LADD, G. E. Theology of the New Testament. Grand Rapids (Michigan): Eerd-mans, 1974. p. 61-69.32
  49. 49. ¿JESÚS TUVO LA INTENCIÓN DE FUNDAR UNA IGLESIA?17: 14; 28: 5; 2 Cr 13: 8) y el instrumento del plan de salvación enfavor de la humanidad (Gn 12: 3; Ex 19: 5-6; Is 43: 10; 66: 19). La religión del Antiguo Testamento, construida sobre esa rela-ción de alianza, era una religión de un destino particular y de espe-ranza. Su edad de oro se situaba en un tiempo futuro. Esa esperan-za nacional, asociada principalmente al reino de la época, despuésde la caída de dicho reino se identificó cada vez más con la idea deun reino por venir y con la espera del Mesías. Cuando eso sucedie-ra, Dios reinaría en Sión, establecería su reino eterno y dirigiría lasnaciones del mundo entero, las cuales le rendirían homenaje (Is 24:23; Ab 21; Mi 4: 6, 7; Za 14: 9-17). Tras la desilusión causada porsus reyes humanos y bajo el peso aplastante de las tribulacionescausadas por el exilio babilónico y sus consecuencias, Israel re-gresó a la fe en Dios, reconociéndole como guardián de la alianza, ymiró hacia el futuro, hacia el Rey-Mesías quien, aun siendo descen-diente de David (Jr 23: 5; 33: 15; Za 3: 8), sería más que un simplemortal (Es 7: 10-17; 9: 1-6; Mi 5: 1-2). Si el plan de Dios para Israelno estaba abocado al fracaso, el Ungido verdadero, el Siervo autén-tico de Dios era la única respuesta. Si bien es cierto que el carácter de esta espera variaba de ungrupo a otro, cuando nació Jesús, en Israel había un fuerte senti-miento de espera del reino7 y del Rey mesiánico. La proclamaciónde Juan el Bautista referente a la inminencia del reino de Dios (Mt 3:1-2) no cayó en saco roto. Poco después de él, Jesús empezó suministerio del mismo modo, anunciando: «Se ha cumplido el plazo,ya llega el reinado de Dios. Enmendaos y creed la buena noticia»(Mc 1: 5). Declaraba explícitamente que su tarea consistía en predi-car «el reino de Dios» (Lc 4: 43). De ello se infería que con la veni-da de Jesús un acontecimiento importante estaba a punto de suce-der, en particular porque el reino de Dios (o de los cielos) iba a serel tema central de sus enseñanzas.87 Ver, por ejemplo, GUTHRIE, D. New Testament Theology. Leicester: InterVarsity,1981, p. 410-411.8 Si se acepta el empleo de la palabra ‘reino’ con respecto a los reinos seculares ylos paralelismos de las declaraciones de Jesús, la expresión “reino de Dios” y sus 33

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