ANÁLISIS DE LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL

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ANÁLISIS COMPLETO DE LOS TEMAS AMBIENTALES COMO: CAPA DE AZONO, CALENTAMIENTO GLOBAL, CAMBIO CLIMÁTICO, DEFORESTACIÓN, EROSIÓN, PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD, TIPOS DE BIODIVERSIDAD, AGUAS RESIDUALES, DESECHOS SÓLIDOS...COLEGIO AMERICANO DE SAN CARLOS...tango/tango

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ANÁLISIS DE LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL

  1. 1. II. III. ANÁLISIS DE LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL Problemas Globales La contaminación es un cambio perjudicial en las características físicas, químicas o biológicas de nuestro aire, nuestra tierra o nuestra agua, que puede afectar o afectará nocivamente la vida humana o la de especies beneficiosas, nuestros procesos industriales, nuestras condiciones de vida y nuestro acervo cultural, o que puede mal gastar y deteriorar, o malgastará y deteriorará, nuestros recursos de materias primas. Los elementos de contaminación son los residuos de cosas que hacemos, utilizamos y arrojamos. La contaminación aumenta no sólo por que, a medida que la gente se multiplica, el espacio disponible para cada persona se hace más pequeño, sino también por que las demandas por persona crecen continuamente, de modo que aumenta con cada año lo que cada una de ellas desecha a medida que la gente se va a amontonando en la tierra, ya no hay quot;escapatoriaquot; posible. El bote de la basura de una persona es el espacio vital de la otra. (A los elementos de contaminación, de quot;deshechoquot; debemos añadir lo que son los productos secundarios del transporte, la industria y la agricultura: al extenderse estas actividades humanas lo hace también la contaminación). La contaminación constituye actualmente el factor limitativo más importante para el hombre. Los esfuerzos que habrían de dedicarse ahora a la reducción y la prevención de la contaminación proporcionarán tal vez la retroalimentación negativa que impedirá que el hombre saquee por completo los recursos de la tierra destruyéndose con ello a sí mismo. El problema sólo difiere en el mundo estrictamente dividido del hombre, en cuanto al aspecto; en efecto en los países, subdesarrollados ( el 70 por 100 de la población del mundo ), la escasez de alimentos y recursos disponibles va acompañada de contaminación y enfermedad crónicas causadas por los deshechos humanos y animales, en tanto que en los países ricos o desarrollados ( 30 por 100 de la población mundial ), la contaminación química agroindustrial es actualmente más grave que la contaminación orgánica. Además , la contaminación global de el aire y el agua, que proviene en su mayor parte de los países desarrollados, amenaza a todo el mundo ( Odum, 1997 ). Capa de ozono Hace unos 2 mil millones de años, los microorganismos que viven bajo el agua evolucionaron con la aptitud de efectuar la fotosíntesis. Gradualmente a través de millones de años, esos organismos empezaron a agregar oxígeno a la atmósfera. Conforme parte de ese elemento ascendía, reaccionó con la radiación ultravioleta y se convirtió en ozono en la estratosfera. Antes de que empezara su revolución del oxígeno, la vida de la tierra podría existir solo bajo el agua, donde estaba protegida contra los intensos rayos ultravioleta del Sol. Hoy, nosotros , muchos tipos de plantas y otros animales sobrevivimos porque esta delgada gasa de ozono en la estratosfera evita que gran parte de la nociva radiación ultravioleta (específicamente la ultravioleta - B, o UV - B) producida por el Sol, llega a la superficie de la tierra. Disminución de la capa de ozono El ozono es destruido y repuesto en la estratosfera por reacciones químicas atmosféricas, y se mantiene a un nivel bastante estable. Sin embargo, hay mucha evidencia de que estamos trastornando este equilibrio y reduciendo los niveles del ozono en la estratosfera. Las latas o envases de sprays, el equipo de aire acondicionado y refrigeración descartado o con fugas, y la producción y combustión de los productos de espuma de plástico, libera CFC (clorofluorocarburos) a la atmósfera. Dependiendo del tipo, los CFC son tan poco reactivos que permanecen intactos en la atmósfera de 60 a 400 años. Esto les da mucho tiempo para elevarse lentamente a través de la troposfera, hasta que alcanzan la estratosfera. Allá, por influencia de la radiación UV de alta energía del Sol, se degradan y liberan átomos de cloro, que aceleran la descomposición del ozono (O3) en O2 y O. A través del tiempo, un solo átomo de cloro puede convertir a O2 hasta 100 000 moléculas de O3 . Una sola taza hecha de poliestireno contiene mil millones de moléculas de CFC. Aunque este efecto fue dado a conocer en 1974, se requirió de 15 años de interacción entre la ciencia y los políticos, antes de que los países actuaran para empezar a eliminar lentamente los CFC. Varios compuestos estables que contienen cloro, incluyendo solventes usados ampliamente como el metil-cloroformo (1,1,1-tricloroetano) y el tetracloruro de carbono, también ascienden en la estratosfera y destruyen moléculas de ozono. Cuando se usan los extinguidores de incendios, sus compuestos no reactivos halónicos, que contienen bromo, entran al aire y eventualmente llegan a la estratosfera, donde son descompuestos por la radiación UV. Cada uno de sus átomos de bromo destruye cientos de veces más moléculas de ozono, que un solo átomo de cloro. Todos estos compuestos, especialmente los CFC, también son gases de invernadero que contribuyen al calentamiento planetario durante su viaje a través de la troposfera. En la década de 1980, los investigadores se sorprendieron de encontrar que hasta 50% del ozono de la estratosfera sobre la Antártida, es destruida durante la primavera antártica, desde septiembre hasta mediados de octubre –algo no predicho por los modelos en computadora de la estratosfera-. Durante estos dos meses de 1987, 1989, 1990, ese colosal agujero en la capa de ozono antártica cubrió un área mayor que la mesocontinental de Estados Unidos. La disminución de 1990 fue la más grande registrada. Un nuevo análisis en 1991, indica que tal pérdida estacional de ozono, ya grave, podía duplicar su tamaño en 2001. Las mediciones indican que esa gran disminución anual del ozono sobre el Polo Sur, se produce cuando las gotículas de agua en las nubes forman minúsculos cristales de hielo conforme entran en grandes corrientes de aire, llamadas vórtices
  2. 2. polares, que circulan en los polos durante el verano en el Antártico y el Ártico. La superficie de estos cristales de hielo absorben los CFC y otras sustancias químicas que disminuyen el ozono, y conducen a la drástica caída estacional del O 3 sobre el Antártico. Después de unos dos meses, el vórtice se rompe y grandes masas de aire disminuidas en ozono, fluyen hacia el norte y se extienden sobre partes de Australia, Nueva Zelandia y los extremos meridionales de Sudamérica y Sudáfrica durante unas pocas semanas. En este periodo, los niveles de radiación ultravioleta en tales áreas pueden aumentar hasta en 20%. En Australia, que tiene la tasa más alta en cáncer de la piel, las estaciones de televisión informan diariamente los niveles de radiación ultravioleta y hacen advertencias para que la gente permanezca en el interior durante esos tiempos de alta irradiación. Desde 1988, los científicos han descubierto que un agujero de ozono semejante, pero de menor extensión se forma sobre el Ártico durante los dos meses de la primavera ártica, con una pérdida anual de ozono de 15% a 25%. Cuando este agujero se rompe, masas de aire disminuido en ozono fluyen hacia el sur y cubren partes de Europa y Norteamérica. Esto puede producir pérdidas de ozono de 5% en el invierno sobre gran parte del hemisferio norte. En 1988, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de EUA, hizo público un estudio que muestra el promedio de la disminución del ozono estratosférico durante todo el año, ha disminuido en un 3% sobre regiones densamente pobladas de Norteamérica, Europa y Asia, desde 1969. A menos que las emisiones de sustancias químicas que rompen el ozono se abatan drásticamente, los niveles promedio de ozono en la estratosfera podrían caer de 10% a 25% para el año 2050 o más pronto, con descensos mucho más altos en ciertas áreas. En 1990, dos científicos de la ex-Unión Soviética dedicados a la tecnología de misiles, advirtieron que los motores de los trasbordadores de EUA están contribuyendo a la disminución de la capa de ozono, añadiendo en cada lanzamiento 170 toneladas (187 toneladas inglesas) de moléculas de cloro –destructoras de ozono- a la atmósfera. Los motores de las astronaves hechas en la ex-Unión Soviética usan una mezcla de combustible que es 7 000 veces menos nociva que la utilizada en los motores de los trasbordadores estadounidenses. Sin embargo, los aparatos de la ex-Unión Soviética todavía destruyen 1400 toneladas (1 500 toneladas inglesas) de ozono por lanzamiento. Efectos de la disminución de la capa de ozono Con menos ozono en la estratosfera, más irradiación ultravioleta-B, biológicamente nociva llegará a la superficie de la Tierra. Esta forma de radiación UV daña las molécula de DNA, y puede causar defectos genéticos en las superficies externas de plantas y animales, incluso en la piel humana. Cada 1% de pérdida de ozono, conduce a un aumento de 2% en la radiación que llega a la superficie terrestre y a un aumento de 5% a 7% en la incidencia de cáncer de la piel, que incluye un 1% de aumento en el melanoma maligno mortal. La EPA, Agencia de Protección Ambiental, de Estados Unidos, estima que una disminución del 5% de ozono causaría los siguientes efectos en ese país: • Un número extra de 170 millones de casos de cáncer de piel para el año 2075. Esto incluye un promedio de 2 millones de casos adicionales de cáncer de piel en células basales y en células escamosas, al año, y 30 000 casos adicionales anualmente del melanoma, que es un cáncer de piel mortal, que ahora mata a casi 9 000 estadounidenses cada año. • Un aumento drástico en los casos de cataratas (una nubosidad del ojo que causa visión borrosa y eventual ceguera), y quemaduras de sol severas en las personas, y cáncer ocular en el ganado. • La supresión del sistema inmunológico humano, que reduciría nuestras defensas contra una variedad de enfermedades infecciosas, un efecto semejante al del virus del sida. • Costos de atención médica en Estados Unidos por un total de 3 500 millones de dólares. • Un aumento en quemaduras del ojo por esmog fotoquímico, ozono altamente nocivo, y el depósito de ácido en la troposfera. De acuerdo con la EPA, cada disminución del 1% en el ozono estratosférico puede causar un aumento de 2% en el ozono cerca del terreno. • Disminución de los rendimientos en las cosechas de alimentos como maíz, arroz, soya y trigo. • Reducción en el crecimiento del fitoplancton oceánico que forma la base de las cadenas alimentarias del océano, y que ayuda a remover el dióxido de carbono de la atmósfera. Especialmente vulnerable es el fitoplancton, sensible a las radiaciones UV, que es la base de la red alimentaria principal en el Antártico. • Una pérdida de unos 2 mil millones al año por la degradación de las pinturas, plásticos y otros materiales poliméricos. • Calentamiento planetario intensificado por un mayor efecto de invernadero. En un escenario del peor de los casos, las personas no deben exponerse al sol. El ganado debería apacentar sólo por las tardes sin recibir así daño en los ojos. Los agricultores deberán medir en minutos su exposición a los rayos solares (Miller, 1994). Calentamiento global y cambio climático Las temperaturas promedio de la superficie de la Tierra y los climas, son el resultado de varios factores interactuantes, que conocemos sólo parcialmente. A través de los 4 600 billones de años de existencia de la Tierra, han ocurrido cambios notables en la composición de la atmósfera, la geosfera y la biosfera, así como en la naturaleza de las interacciones entre tales partes de la ecosfera. Examinando la evidencia en fósiles de organismos sensibles al clima y
  3. 3. la composición de los estratos de rocas y núcleos de hielo, los científicos han tratado de reunirlas para traer una imagen cruda de la historia climática del pasado de la Tierra. Este trabajo detectivesco científico –que es preliminar y a menudo especulativo- indica que la temperatura media de la superficie de la Tierra, ha fluctuado considerablemente durante el tiempo geológico. Indica que durante los 800 000 años anteriores ha habido varias grandes edades glaciales, durante las que gran parte del planeta estuvo cubierto con gruesas capas de hielo. Cada periodo glacial duró unos 100 000 años, y fue seguido por un periodo interglacial con duración de 10 000 a 12 500 años. La última gran edad de hielo terminó hace unos 10 000 años. En el punto más frío de esa edad, la temperatura media de la superficie de la Tierra fue sólo unos 5° C (9° F) más fría que hoy. Por tanto, una fluctuación de esta magnitud, hacia arriba o hacia abajo, se considera un cambio significativo y conduce a cambios drásticos en el clima en todo el mundo. En los últimos 10 000 años hemos disfrutado las temperaturas más altas (comparadas con las de la edad de hielo) del último periodo interglacial. Durante este periodo de clima favorable, la temperatura media de la superficie terrestre se ha elevado en 5° C (9° F): La agricultura se inició y se esparció ampliamente a través del mundo, para soportar el aumento exponencial de la población del planeta, que este clima más cálido generalmente permitió. Durante el periodo caliente en el que vivimos ahora, las temperaturas medias de la superficie de la Tierra han fluctuado sólo moderadamente, 0.5° C a 1° C (0.9° F a 1.8° F) hacia arriba o hacia abajo, durante periodos de 100 a 200 años. Estas fluctuaciones moderadas y relativamente lentas en el clima, no han conducido a cambios drásticos en la naturaleza de los suelos y los patrones de vegetación en el mundo, ha permitido así aumentos grandes en la producción de alimento. La mayor amenaza para la producción de alimento para los humanos, los sistemas económicos y los hábitats para la vida silvestre, es un cambio rápido de clima que implique sólo unos cuantos grados en la temperatura media de la superficie terrestre, que tenga lugar durante unas pocas décadas. Lo anterior alteraría drásticamente los lugares donde podrían existir ciertos biomas y, por tanto, ciertas especies, cambiaría además las condiciones más rápido de lo que algunas especies, en particular las vegetales que sustentan animales, podrían adaptarse y migrar a otras regiones. Algunas llegarían a ser inhabitables debido a la falta de agua, o a inundaciones producidas por una elevación en los niveles medios del mar. El efecto invernadero es una de las teorías científicas más ampliamente aceptadas. Sin embargo, los científicos no coinciden en cuánto podría elevarse la temperatura mundial, como resultado de nuestras crecientes aportaciones de gases de invernadero a la atmósfera, si otros factores en el sistema climático actuaran en contra o amplificaran el ascenso de la temperatura, cuán rápido podrían elevarse las temperaturas, y cuáles serán los efectos sobre diversas áreas. Las razones de estos desacuerdos son la inseguridad acerca de la exactitud de los modelos matemáticos y la evidencia geológica utilizada para proyectar cambios en el clima, y las suposiciones sobre cuán rápidamente se consumirían los combustibles fósiles y se talarían los bosques. Tal controversia es una condición normal de la ciencia. Desde 1880 cuando empezaron las mediciones confiables, las temperaturas medias globales se ha elevado cerca de 0.5° C (0.9° F). Sin embargo, no hay evidencia convincente que relacione este calentamiento reciente a un efecto invernadero intensificado. La razón por la cual aún no hay objetos humeantes es que, hasta ahora, cualquier cambio de temperatura causado por un mayor efecto de invernadero, ha sido demasiado pequeño para exceder las oscilaciones normales a corto plazo de las temperaturas atmosféricas medias. Sin embargo, la cuestión más presionante es qué clases de clima es probable que se desarrollen durante los próximos 50 a 60 años. La evidencia circunstancial del pasado y la modelación climática, han convencido a muchos expertos en clima de que el calentamiento global empezará a acelerarse en la década de 1990 o en la primera década del siguiente siglo, elevándose por encima de los cambios de temperatura del fondo (“ruido climático”), que en el presente encubren dicho efecto. Cinco de diez años entre 1981 y 1990, fueron los más cálidos en el registro de 130 años de medición de la temperatura mundial, y 1990 fue el año más caliente durante ese periodo. No podemos estar seguros de que la temperie más calurosa fue causada por un efecto de invernadero acrecentado, pero dichos años nos dieron un reflejo de lo que podemos esperar en un mundo con invernadero más cálido. Los modelos climáticos actuales proyectan que la temperatura media de la superficie de la Tierra se elevará 1.5°C a 5.5°C (2.7°F a 9.9°F) durante los próximos 60 años (para 2050), si los ingresos de gases de invernadero continúan incrementándose a la velocidad actual. Como comparación, la variación natural de la temperatura media de la superficie de la Tierra, en lapsos de 100 a 200 años durante el periodo interglacial en el que vivimos, ha sido cuando mucho de 0.5°C a 1°C (0.9°F a 1.8°F). Debido a muchas incertidumbres en estos modelos climáticos mundiales, sus desarrolladores creen que las proyecciones son seguras dentro de un factor de dos. Esto significa que el proyectado calentamiento del globo durante el próximo siglo, podría ser bajo, como de 0.7°C (1.3°F), o alto, como de 11°C (20°F). Hay un 50% de posibilidades para cada manera. Si seguimos bombeando gases de invernadero en la atmósfera y continuamos talando muchos de los bosques del mundo, estamos lanzando al aire una moneda y jugando con la vida actual de la humanidad, como la conocemos sobre este planeta. Usted quizá podría estar dudando ahora de por qué deberíamos preocuparnos por una elevación de unos cuantos grados en la temperatura media de la superficie terrestre. Después de todo, a menudo tenemos mucho de ese cambio entre junio y julio, o entre ayer y hoy. El punto clave es que no se está hablando acerca de las oscilaciones normales en la temperie, de lugar a lugar. Se habla acerca de un cambio mundial proyectado sobre el clima promedio en el transcurso de su vida, con muchos cambios mayores en varias partes del mundo. El calentamiento global alterará no sólo la temperatura y precipitación pluvial o núvea, sino también los vientos, humedad y cubierta de las nubes.
  4. 4. Los modelos actuales indican que el hemisferio norte se calentará más y más rápido que el hemisferio sur, debido principalmente a que hay mucho más océano en el hemisferio sur y el agua tarda más en calentarse que la tierra. Las temperaturas a latitudes medias y altas, están previstas por proyección, que se elevarán dos o tres veces el aumento promedio, mientras que los incrementos de la temperatura en las áreas tropicales cercanas al ecuador, serían menores que el promedio mundial. Estados Unidos, el Mediterráneo y gran parte de China –las latitudes medias más pobladas del mundo- podrían ser un duro golpe para dichos cambios climáticos. Evaluar por proyección cambios en la temperatura media global es bastante difícil, pero resulta fácil compararlo con la proyección de cambios climáticos en regiones específicas del mundo. Por todas partes podemos esperar para esto, una serie de argumentos del cambio climático regional basado en introducir diferentes supuestos en los modelos actuales y mejorados. Los modelos climáticos de la actualidad generalmente proyectan los mismos resultados sobre una base global, pero discrepan ampliamente acerca de los cambios climáticos proyectados a diferentes regiones geográficas. Sin embargo, una cosa está clara. Ahora tenemos la potencialidad para producir un cambio climático destructor a una rapidez de 10 a 100 veces mayor que la que ha ocurrido durante los 10 000 años pasados. Al final del próximo siglo, el planeta podría estar más cálido que en cualquier época desde que los dinosaurios desaparecieron hace 65 millones de años, cuando se encontraban los caimanes o cocodrilos en lo que ahora es Canadá, y la Antártida estaba libre de hielo. Dicho calentamiento global rápido sería comparable a una guerra nuclear en su potencial para causar alteración súbita, impredecible y ampliamente distribuida, de los sistemas ecológicos, económicos y sociales. Cuanto más rápido sea el cambio, más impredecibles serán los resultados y más difícil será para la sociedad y el ambiente natural hacer frente a las consecuencias (Miller, 1994). Deforestación Los bosques tropicales se encuentran cerca del ecuador en América Latina, África y Asia, cubren del 6% al 17% del área total de la Tierra. Incluyen los bosques tropicales lluviosos (perennes) y los bosques tropicales deciduos. Brasil contiene casi el 33% del área total de estos bosques, principalmente en la cuenca del río Amazonas. Zaire e Indonesia tienen 10% cada uno. Estos almacenes irremplazables de la preciosa biodiversidad de la Tierra, están siendo talados y degradados para obtener madera en bruto, apacentar ganado, leña y para la minería y la agricultura a una velocidad alarmante. El área de tierra cubierta ahora por los bosques tropicales es cerca de la mitad de lo que fue alguna vez y el área de estos bosques desmontada al año fue del doble en la década de 1980. Todos, menos un 2%, del una vez extenso bioma de los bosques tropicales deciduos originales en el mundo han sido cortados, y ahora estamos en el proceso de eliminar la mayoría de los bosques lluviosos vírgenes del planeta. Cerca de la mitad de toda la deforestación tropical está teniendo lugar en la vasta cuenca amazónica, principalmente en Brasil. A tres países: Brasil, Indonesia y Zaire, corresponde el 44% de la pérdida corriente anual. De acuerdo con la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) y el Instituto de los Recursos del Mundo (World Resources Institute, WRI), la detección por satélite muestra que los bosques tropicales del planeta se están desvaneciendo con una rapidez anual de 171 000 Km2 (66 000 mi2). Como resultado, cada año se están destruyendo los bosques tropicales que cubre un área igual a la de Oklahoma o Siria –en otras palabras, un área de 37 manzanas de casas urbanas por minuto. El experto en bosque tropical Norman Myers, estima que 214 400 Km 2 (82 800 mi2) de bosque tropical húmedo y bosque tropical seco fueron talados en 1989, y la mayor parte de esta deforestación se realizó en bosques tropicales húmedos y el resto en los secos. Se estima que un área igual de estos bosques es degradada cada minuto. Por ejemplo, la tala selectiva de los árboles más apreciados en estos bosques densos es altamente destructiva –típicamente, 17 o más árboles de otra clase son derribados por el equipo de corte y transporte de trozas por cada árbol de precio removido. La reforestación en los trópicos se realiza “ a paso de caracol ”, con 10 árboles cortados por cada árbol plantado. En África, se cortan 29 por uno que se planta. Muchos países tropicales ya han perdido la mayor parte de su cubierta forestal original. Son ejemplos Haití (98% de pérdida), Filipinas (97% de pérdida) y Madagascar (98% de pérdida). Si continua la actual tasa exponencial de pérdida, todos los bosques tropicales remanentes (excepto unas cuantas áreas preservadas y vulnerables) desaparecerán dentro de 40 o 50 años, y mucho más pronto en algunas regiones. El experto en bosques tropicales Norma Myers estima que a las tasas actuales de deforestación, los bosques tropicales del África Occidental (excepto los de Camerún) probablemente habrán desaparecido para el año 2000, y la mayor parte de los de América Latina y el Sureste de Asia, desaparecerán por el año 2010. En el sureste de México, la selva tropical húmeda más grande de Norteamérica (la Lacandona), está siendo desmontada y quemada todavía más rápidamente que los bosques tropicales del Amazonas. Desde 1970, el 60% de estos bosques ha sido talado, y probablemente habrá desaparecido para el año 2000, a menos que el gobierno mexicano aplique las medidas inmediatas para detener su destrucción. Erosión del suelo El suelo no permanece de manera indefinida en un mismo sitio. La erosión del suelo o edáfica es el movimiento de sus componentes, en especial del suelo superficial, de un lugar a otro. Las dos causas principales de la erosión del suelo son el flujo de agua y el viento.
  5. 5. Siempre tiene lugar cierta erosión edáfica debido al flujo natural del agua y los vientos, pero las raíces de las plantas por lo general protegen al suelo contra la erosión excesiva. La agricultura, la tala forestal, la construcción, los vehículos para campo traviesa y otras actividades humanas que eliminan la cobertura vegetal, incrementan la tasa a la que se erosiona el suelo. Aunque el viento causa cierta erosión, la mayor parte de ésta se debe a la fuerza del agua en movimiento. Los edafólogos distinguen tres tipo de erosión por agua. La erosión en mantos ocurre cuando el agua escurre por la superficie bajando por una pendiente o a través de un campo en un torrente amplio y desprende capas uniformes o mantos del suelo. Como esto afecta al suprasuelo de manera uniforme, la erosión en mantos puede no apreciarse hasta que el daño es grande. En la erosión en riachuelos, el agua superficial forma pequeños arroyos que fluyen a velocidades apreciables y forman pequeños canales o zanjas. En la erosión en confluencias, los riachuelos en flujos rápidos confluyen o se juntan y con cada lluvia sucesiva hacen más anchas y profundas las zanjas, hasta que éstas se vuelven grandes cauces o badenes. La erosión en confluencias puede tomarse severa en declive o pendientes fuertes, en donde la mayor parte o toda la vegetación ha sido eliminada. La erosión excesiva del suelo superficial reduce tanto la fertilidad como la capacidad de retención de agua de un suelo. El sedimento resultante, que es la mayor fuente de contaminación del agua, obstruye zanjas de riego, vías navegables, rebalses, lagos y mares. El suelo, en especial el superficial, se clasifica como un recurso lentamente renovable debido a que se regenera de manera continua por procesos naturales. Sin embargo, en áreas tropicales y templadas, la renovación de 2.54 cm (1 pulg.) de suelo toma de 200 a 1 000 años, dependiendo del clima y tipo de suelo. Si la tasa media de erosión de suelo superficial supera la tasa de formación del mismo en una proporción de terreno, dicho suelo en este terreno se convierte en un recurso no renovable en agotamiento. Las tasas de erosión anuales para terrenos agrícolas en todo el mundo son de 20 a 100 veces la tasa de renovación natural. La erosión del suelo en bosques y llanuras no es tan severa como la erosión en terrenos de cultivo, pero el suelo forestal toma dos o tres veces el tiempo para restaurarse por sí mismo, de lo que tarda el suelo para cultivos. Los lugares en que se efectúan construcciones casi siempre tiene, con mucho, las mayores tasas de erosión. En la actualidad, el suelo superficial se está erosionando con mayor rapidez de la que se forma, en cerca de la tercera parte de las tierras cultivadas en el mundo. En algunos países, más de la mitad de la tierra se encuentra afectada por la erosión del suelo. Entre estos se hallan Nepal (95%), Perú (95%), Turquía (95%), Lesoto (88%), Madagascar (79%) y Etiopía (53%). En África, la erosión edáfica ha aumentado 20 veces en las tres últimas décadas. A nivel mundial, la cantidad estimada de suelo superficial arrastrado por agua y viento hasta ríos, lagos y mares cada año, podría llenar un tren de carga lo bastante largo como para dar la vuelta al planeta 150 veces. A esta tasa, el mundo está perdiendo como un 7% de su extensión superficial de tierra de cultivo potencial en cada decenio. La situación es cada vez peor en tanto agricultores en PD así como en los PSD, cultivan áreas poco apropiadas para la agricultura para su propio sustento y para la creciente población mundial (Miller, 1994) Pérdida de biodiversidad Si recordamos la definición de recurso como algo que sirve para satisfacer las necesidades o los deseos humanos, tenemos que los recursos bióticos serán aquellos que se obtengan de seres vivos y que satisfagan nuestras necesidades y /o deseos. Sin embargo, desde un punto de vista más hipotético, observamos que toda la biodiversidad se puede considerar como un recurso, ya que ésta –definida como la totalidad de las especies que habitan el planeta y las relaciones entre las mismas- es un recurso que puede ser de uso actual o potencial. Los recursos de uso actual son aquellos que cumplen en el presente con la definición de recurso; y los potenciales son todas las demás especies que en cualquier momento pudieren resultar útiles para la humanidad, o cuyo valor, aunque existe, se desconoce o no se ha sabido apreciar. Si se incluyen los valores intangibles, por ejemplo la estabilidad de un ecosistema o los valore éticos, entonces todas las especies corresponderían, individualmente, a la definición de recurso. El total de la biodiversidad en el mundo se ubica en, aproximadamente, un millón y medio de especies conocidas o descritas por los especialistas. Sin embargo, diversas estimaciones realistas que consideran, las más bajas unos tres millones de especies, y las más altas, pensando sobre todo en los insectos del Amazonas y de otras selvas tropicales, más de treinta millones (Wilson, 1992). Aún los más conservadores calculan que hay todavía alrededor de seiscientas mil especies por descubrir; de hecho, en 1995, fueron descubiertas una nueva especie de ave y miles de especies de insectos. Las de invertebrados se descubren tan rápido que la mayoría de ellas no tienen aun nombre científico, solamente un código. Cabe señalar que estos estimados sobre el número de especies se han obtenido generalmente mediante estudios en las selvas tropicales, como la región amazónica y las selvas tropicales de México, en la selva Lacandona, por ejemplo, los científicos han utilizado una técnica mediante la cual rocían un árbol con un insecticida (suena como contrasentido que un científico conservacionista utilice un insecticida, aunque es para fines de estudio), y después recogen todos los insectos y demás organismos que caen del árbol. Al realizar la identificación de los miles de especimenes han encontrado, en ocasiones, árboles con cientos de especies, muchas de ellas nuevas para la ciencia. Al llevar a cabo el mismo procedimiento a unos cuantos kilómetros de distancia, se encuentran con el mismo fenómeno, y lo más sorprendente es que muchas de las especies nuevas del primer árbol son diferentes a su vez a las del siguiente. Con base en este tipo de estudios, es que se han hecho las proyecciones de más de treinta millones de especies de las que habla Wilson (1992), Dentro del contexto de la biodiversidad a nivel mundial, México se considera, junto con otros diez países, como quot; megadiverso quot; y se coloca según este cálculo en el cuarto sitio entre los países con mayor número de especies. Los países que ocupan los primeros cinco lugares en biodiversidad poseen en conjunto aproximadamente 40 por ciento del
  6. 6. total de especies, y los que ocupan los diez primeros lugares poseen aproximadamente 60 por ciento de la biodiversidad. Estos diez son países en desarrollo, y en su biodiversidad tienen un alto valor potencial que hay que proteger como recurso estratégico. Ahora bien, ¿ por qué hay tantas especies en México ?. En buena parte, se debe a la extensión del territorio: el decimotercero mayor del mundo; pero, sobre todo, por la diversidad de hábitats que en él existen. Esta enorme diversidad se debe a la ubicación geográfica de México -donde se incluyen áreas tropicales y de transición hacia las áreas templadas-, y a su orografía, es decir, los pliegues montañosos que configuran su superficie. Por una parte, las dos Sierras Madres sostienen a la planicie central de México, y a la vez separan a las especies que ocurren en esta planicie central -de las que están en las costas; y por otra, el Eje Neovolcánico o Transvolcánico, en el centro del país, divide a la parte sur de la norte. Todas estas montañas producen una gran variedad de hábitats debido a los llamados efectos geográficos, como la compensación altitudinal de la latitud, cuyo resultado es que en montañas altas próximas al Ecuador existen ecosistemas característicos de mayores latitudes, o el efecto de las precipitaciones orográficas, que aumentan el índice de la humedad en cierto lado de la montaña, o la propia exposición respecto al Sol, que modifica el microclima. Las especies se adaptan diferencialmente a todos estos efectos, dando lugar a la enorme variedad que México tiene de ellas. La diversidad de especies de nuestro país también constituye una gran responsabilidad, ya que al ser depositarios de tanta riqueza, tenemos el deber de cuidarla, puesto que pertenece a toda la humanidad. La riqueza es especies endémicas, uno de los aspectos más importantes de la biodiversidad en nuestro país, está determinada también por este tipo de aislamiento que producen las montañas y climas. Por ejemplo, en el grupo de reptiles y anfibios, animales con poca movilidad, existe un alto porcentaje de especies endémicas, fenómeno que se explica por su dificultad para transportarse de un hábitat a otro, además de que los procesos naturales han provocado su aislamiento por milenios o aun millones de años. Por el contrario, las aves, que por su capacidad de volar se pueden transportar mucho más fácilmente, muestran un porcentaje de especies endémicas las que más nos deben preocupar, ya que si nosotros las perdemos, las pierde toda la humanidad. Tipos de biodiversidad Para poder desarrollar mejores estrategias de conservación, se han diseñado diversas formas de medir la biodiversidad. La alfa biodiversidad es simplemente el listado de diferentes especies que habitan un lugar determinado. La condición de endemismo mencionada anteriormente, también nos indica otro aspecto muy importante en la biodiversidad en México, ya que otra forma de medirla es por la diferencia de especies entre diversos hábitats; a esto se la ha llamado beta biodiversidad y consiste en la comparación de las especies de un sitio con las de otro. Por ejemplo, si comparamos las especies que habitan un bosque de coníferas, en el norte de los Estados Unidos, con las de otro bosque situado a unos cuantos cientos de kilómetros más al norte, en el sur de Canadá, probablemente encontraremos que las especies de ambos bosques son prácticamente iguales. En cambio, si en México comparamos un bosque del Eje Neovolcánico con otro del norte de la república (o una zona de Chiapas con una de Nayarit), veremos que existe una gran cantidad de especies diferentes, no obstante que la distancia entre ellos sea la misma que la del ejemplo anterior. Esto nos da una medida de la betadiversidad. La conclusión es que en México, y en general en América Latina, se requiere de una estrategia de conservación que proteja áreas representativas de diversos ecosistemas distribuidos en todo el territorio nacional, con la cual la betadiversidad sería, por ende, maximizada. Por otra parte, el hecho de que un área protegida sea extensa no garantiza por sí mismo que se esté efectivamente salvaguardando la biodiversidad, por lo que es necesaria una concienzuda planeación de las áreas a proteger. Un ejemplo de diversidad en aves Los hábitats pueden ser compartidos por especies con igual forma de alimentación, pero que tengan diferentes estrategias de cacería, como son los casos mencionados a continuación: la garcita verde pesca en las orillas de los cuerpos de agua con su pico en forma de daga; el ibis de pico curvo filtra fango del fondo; el garzón pesca igual que la garcita verde, pero en las partes profundas; la garcita azul, también con pico de daga, camina pescando cerca de la orilla, la garcita ganadera blanca con pico de daga, caza insectos cerca de las patas del ganado en los potreros; la garza pico de cuchara vive en los manglares y se alimenta principalmente de cangrejos en las orillas del agua y entre los tallos y raíces de los manglares. La garza blanca y el garzón compiten entre sí y se excluyen mutuamente. Toda la biodiversidad es importante porque cada elemento cumple una función y aprovecha parte de la energía, haciendo más eficiente el ecosistema (Enkerlin, 1999). 3.2 Problemas Locales. Aguas residuales. La actividad industrial, especialmente la producción de pulpa y de papel, la elaboración de alimentos y la manufactura química, engendran una gran variedad de productos de desecho que pueden ser descargados en las corrientes de agua. De algunos de estos desechos se sabe que son venenosos para el hombre, en tanto que los efectos de otros son obscuros. Algunos se conocen desde la antigüedad, en tanto que muchos son muy recientes, y nuevos tipos de desechos van apareciendo a medida que se desarrolla la tecnología. Muchos desechos industriales son compuestos orgánicos que pueden ser degradados por las bacterias, pero sólo muy lentamente, de modo que podrían llevar acaso olores y gustos desagradables hasta distancias considerables a lo largo de una vida acuática. (Inclusive las aguas negras domésticas contienen cantidades significativas de sustancias no biodegradables de origen desconocido.) Y para complicar más las cosas, algunos de estos desechos reaccionan con el cloro que se utiliza como desinfectante del agua potable. El resultado de semejante reacción es la producción de compuestos orgánicos clorados que huelen y saben mucho peor que el producto de desecho original.
  7. 7. Uno de los venenos industriales acarreados por el agua conocido desde la antigüedad es el plomo. A través de la historia, su fuente predominante ha sido la tubería de plomo utilizada anteriormente en las redes de distribución del agua. Más recientemente, el empleo de rociado de arseniato de plomo como insecticida ha contaminado aguas superficiales y profundas tanto con plomo como con arsénico. El plomo es un veneno cumulativo, e inclusive pequeñas concentraciones, si están presentes constantemente en el agua potable, podrán conducir a enfermedad grave o a la muerte. El arsénico, que en algunas ocasiones se encuentra en las aguas naturales que corren a través de minerales que contienen arsénico, es también un veneno acumulativo. Se recomienda que los límites de “ seguridad ” del agua potable, tanto para el plomo como para el arsénico, no sean superiores a aproximadamente 0.01 ppm. Los compuestos de diversos otros metales, tales como el cobre, el cadmio, el cromo y la plata, han sido denunciados en ocasiones como contaminantes industriales del agua. En años muy recientes, la mayor atención se ha prestado al problema del envenenamiento por mercurio. El mercurio se ha considerado siempre con fascinación y alarma. Es el único metal que es líquido a temperaturas ordinarias (de aquí su otro nombre de azogue), y resulta divertido jugar con él. (Pero no debe hacerse, ya que su vapor es venenoso y, a temperaturas más altas, puede evaporarse con suficiente rapidez para ser mortal.) Algunos de sus compuestos, cuya toxicidad ha sido bien conocida desde la Edad Media, han sido utilizados como agentes de asesinato y suicidio. Sin embargo, hasta hace muy poco, el mercurio no era considerado como un contaminante peligroso del agua, por las siguientes razones: aunque el mercurio esté extensamente distribuido por la tierra, suele presentarse solamente en concentraciones minúsculas. En forma típica, las aguas naturales sólo contienen unas pocas partes por mil millones de mercurio. El mismo mercurio metálico, aunque venenoso en forma de vapor, no es particularmente peligroso si se toma por la boca como líquido. Se ha mostrado que el empleo de mercurio como componente de los empastes dentales era inofensivo, ya que el mercurio de los dientes no emigra a otras partes del cuerpo. ¡se ha calculado que se necesitarán aproximadamente 100 litros de agua para disolver una molécula de sulfuro mercúrico, HgS! Desechos sólidos. Las fábricas del hombre consumen materia prima para manufacturar productos que acaban siendo descartados como desechos. Estos productos de desecho de los organismos vivos son consumidos como materia prima por otros organismos. Si esto no fuera así, los productos de desecho se irían acumulando incesantemente, de los que resultaría la destrucción del ecosistema. Es el caso, sin embargo, que los procesos de las fábricas difieren de los que tienen lugar en las plantas o en los animales vivos, y de aquí que la materia que pasa por las fábricas siga por nuevos caminos. Por lo general, estos caminos no implican nueva circulación. Por ejemplo, el coque, que es producido a partir del carbón, se utiliza como nueva materia prima para la manufactura del gas acetileno, el cual es utilizado a su vez para manufacturar diversos plásticos y caucho sintético. Los plásticos y el caucho acaban acumulándose en algún lugar, por ejemplo un depósito de basura, y no vuelven a la mina en forma de carbón. En realidad, mucho de los nuevos materiales sintéticos, especialmente los plásticos y los recubrimientos resistentes a la corrosión para metales, fueron desarrollados para resistir a los cambios químicos, de modo que no se deterioraran durante su tiempo de servicio útil. Desafortunadamente, sin embargo, esta resistencia subsiste después de haber sido descartados los productos en cuestión. Por consiguiente, el movimiento de la materia a través de los procesos industriales, a diferencia del movimiento a través de los procesos vitales, engendra una cantidad, en crecimiento constante, de desechos, la mayoría de ellos en forma de material sólido. Esto no significa que todo producto industrial acabe convirtiéndose en un desecho definitivo. En efecto, algunos productos se utilizan como materia prima para otras manufacturas, en tanto que algunos otros, por ejemplo el jabón, pueden ser utilizados como alimentos por organismos vivos. Los materiales que pueden ser consumidos por organismos vivos son biodegradables. Sin embargo, el hecho de que un producto de desecho sea biodegradable no significa necesariamente que sea inocuo para el ecosistema en el que es descartado. Por ejemplo, si bien el petróleo es degradado por las bacterias, el proceso es muy lento, y los productos bituminosos vertidos a lo largo de una línea costera destruirán acaso más allá de toda recuperación, un ecosistema determinado, mucho antes de que las bacterias consuman alquitrán. Tal vez la característica más notable de los desechos sólidos sea su diversidad. Estamos familiarizados con las clases de desecho de nuestros botes de basura. Además, hay desperdicios combustibles, tales como papel, cartón, madera y hojas; los hay no combustibles, como el vidrio, las botellas, la loza, las latas, la escoria y la ceniza de los hornos, y hay además grandes objetos, como los automóviles, los muebles, los aparatos y las alfombras desechados. Sin embargo, los hogares sólo contribuyen en una pequeña proporción al total de los desechos sólidos descartados en Estados Unidos de Norteamérica, y no constituyen más que una fracción de su diversidad. Algunos de estos materiales de desecho son más o menos biodegradables, algunos son combustibles, algunos son tóxicos, algunos despiden olores repelentes y algunos son inertes, pero todos ellos ocupan lugar. Hay dos clases de caminos posibles para los materiales de desecho sólidos: se los puede volver a la circulación en algún otro proceso, o se van acumulando en algún lugar. Por supuesto, una determinada fuente de desecho podrá volver a circularse parcialmente y, en parte, acumularse. Las botellas de refresco no retornables no vuelven a la circulación, de modo que han de acumularse todas en algún lugar, aunque no necesariamente juntas. Las botellas de depósito, en cambio, si vuelven a la circulación, pero no completamente, ya que algunas no vuelven nunca porque se rompen, se pierden o se descuidan. El número promedio de recorridos que una botella de depósito solía hacer era de aproximadamente 30, pero es el caso que la indiferencia del consumidor ante un depósito de dos a cinco centavos de dólar reducía, de hecho, los recorridos a aproximadamente cuatro, antes de que se pasara a las botellas no retornables. La última cifra significa que la botella “ corriente ” saldrá cinco veces de la fábrica y volverá a ella cuatro veces, para no volver a ser vista jamás después de la quinta salida. Así, pues, si un gran número de botellas, de historias fortuitas, deja la planta de embotellamiento en un momento dado, cuatro de cada cinco tendrán por delante un recorrido circular, y una estará destinada al depósito de hierro viejo. Por consiguiente, la fracción que vuelve a ser circulada es de cuatro quintas partes, u 80 por 100; lo que sigue siendo una proporción relativamente alta. Las cantidades totales de desechos sólidos son grandes y van en aumento. El promedio fue en Estados Unidos de Norteamérica, en 1920, de aproximadamente 1 Kg per capita en un día, y de unos 2 Kg en 1965. En las áreas urbanas, el promedio es mucho mayor, y llega a unos 3.5 Kg diarios en algunas ciudades.
  8. 8. El automóvil de desecho constituye un problema particularmente molesto, y lo que ha ocurrido en este dominio en los años recientes es parecido, en cierto modo, a lo que tuvo lugar en el paso de las botellas de depósito a las botellas no retornables. Hasta hace unos pocos años, en efecto, el valor del acero y otras partes de un coche viejo eran lo bastante altos para inducir a su propietario a venderlo como chatarra. Sin embargo, debido a los cambios en la producción y la economía, que han reducido la necesidad de hierro viejo, resulta que, ahora, llevar un coche al depósito de chatarra cuesta con frecuencia más de lo que vale. Es como si el automóvil, al igual que a la botella de refresco, se le pusiera una etiqueta de “ sin depósito, no retornable ”. Esta situación se ha traducido en una proporción creciente de abandono de coches viejos en las calles de las ciudades. El total para la ciudad de Nueva York, fue, por ejemplo, en 1969, de 57 000. ¿ Adónde van todos estos desechos sólidos ?. En ocasiones tenemos la impresión que hay chatarra por todo el paisaje. Pero es lo cierto, con todo, que la distribución dista mucho de ser casual. Aunque una parte sea vertida en extensiones de agua, los desechos sólidos suelen amontonarse en su mayor parte en la tierra, por regla general, después de algunos tratamientos y concentraciones preliminares (Turk, 2000). Residuos peligrosos. La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), define como materiales peligrosos a los: elementos, sustancias, compuestos, residuos o mezclas de ellos que, independientemente de su estado físico, representen un riesgo para el ambiente, la salud o los recursos naturales, por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológico-infecciosas. Como plantea la Ley, los residuos y los materiales peligrosos son la misma cosa. En el caso de los residuos químicos peligrosos, éstos se generan en la fase final del ciclo de vida de los materiales peligrosos, cuando quienes los poseen los desechan porque ya no tienen interés en seguirlos aprovechando. Es decir, se generan al desechar productos de consumo que contienen materiales peligrosos, al eliminar envases contaminados con ellos; al desperdiciar materiales peligrosos que se usan como insumos de procesos productivos (industriales, comerciales o de servicios) o al generar subproductos o desechos peligrosos no deseados en esos procesos. Ciclo de Vida de los Materiales Peligrosos En el caso de los residuos peligrosos biológico-infecciosos, éstos incluyen: materiales de curación que contienen microbios o gérmenes y que han entrado en contacto o que provienen del cuerpo de seres humanos o animales infectados o enfermos (por ej. sangre y algunos fluidos corporales, cadáveres y órganos extirpados en operaciones), asimismo, incluyen cultivos de microbios usados con fines de investigación y objetos punzocortantes (incluyendo agujas de jeringas, material de vidrio roto y otros objetos contaminados).
  9. 9. Por lo anterior, los residuos peligrosos se generan prácticamente en todas las actividades humanas, inclusive en el hogar. Aunque, en el caso de los residuos químicos peligrosos, son los establecimientos industriales, comerciales y de servicios que generan los mayores volúmenes, mientras que los residuos biológico-infecciosos, se generan en mayor cantidad fuera de los establecimientos médicos o laboratorios, por el gran número de desechos contaminados que producen los individuos infectados o enfermos en sus hogares o en donde abandonen materiales que hayan entrado en contacto con su sangre (o esputo en el caso de individuos tuberculosos). Es por las razones antes expuestas, que todos tenemos que conocer acerca de la peligrosidad y riesgo en el manejo de los residuos peligrosos de toda índole, así como saber qué medidas de protección se pueden adoptar para prevenir o reducir dicho riesgo, dado lo cual se están generando y difundiendo guías y manuales de buenas prácticas de manejo de tales residuos o normas oficiales mexicanas al respecto. ¿Cómo define la legislación ambiental a los residuos peligrosos? Para efecto de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, se entiende por residuos peligrosos: “Todos aquellos residuos, en cualquier estado físico, que por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológico-infecciosas (características CRETIB), representen un peligro para el equilibrio ecológico o el ambiente”. La Norma Oficial Mexicana NOM-052-ECOL-93 (actualmente en revisión para su reforma), establece las características de los residuos peligrosos, el listado de los mismos y los límites que hacen peligroso a un residuo por su toxicidad al ambiente. En dicha norma se plantea que; además de las características CRETIB, se tomará como base para determinar la peligrosidad de los residuos, el que éstos se encuentren comprendidos en los listados que se incluyen en sus anexos y que permiten su clasificación de acuerdo con su origen o composición, tal y como sigue: • Giro industrial y proceso (Anexo 2 de la NOM-052-ECOL-93); • Fuente no específica (Anexo 3 de la NOM-052-ECOL-93); • Materias primas que se consideran peligrosas en la producción de pinturas (Anexo 4 de la NOM-052- ECOL-93); • Residuos y bolsas o envases de materias primas que se consideran peligrosas en la producción de pinturas. La Norma Oficial Mexicana (NOM-053-ECOL-93), establece el procedimiento para llevar a cabo la prueba de extracción para determinar los constituyentes que hacen a un residuo peligroso por su toxicidad al ambiente. ¿De qué depende la peligrosidad de los residuos? Conforme a lo antes expuesto, un residuo se considera como peligroso porque posee propiedades inherentes o intrínsecas que le confieren la capacidad de provocar corrosión, reacciones, explosiones, toxicidad, incendios o enfermedades infecciosas. ¿De qué depende que un residuo peligroso se convierta en un riesgo? El que un residuo sea peligroso no significa necesariamente que provoque daños al ambiente, los ecosistemas o a la salud, porque para que esto ocurra es necesario que se encuentre en una forma “disponible” que permita que se difunda en el ambiente alterando la calidad del aire, suelos y agua, así como que entre en contacto con los organismos acuáticos o terrestres y con los seres humanos. ¿En qué condiciones un residuo químico tóxico puede ser un riesgo? En el caso de los residuos químicos potencialmente tóxicos, para que éstos ocasionen efectos adversos en los seres vivos, se requiere que la exposición sea suficiente en términos de concentración o dosis, de tiempo y de frecuencia. Para ilustrar este concepto puede utilizarse el ejemplo de los medicamentos que se recetan a un enfermo y que deben de tomarse en cierta cantidad o dosis (por ej. tabletas de 30 miligramos), durante cierto tiempo (cinco días seguidos) y con cierta frecuencia (tres veces al día). De no seguirse la receta, los medicamentos pueden no tener el efecto deseado y, por el contrario, si se toman en una dosis mayor, más tiempo o más frecuentemente, pueden llegar a ser tóxicos. ¿En qué condiciones un residuo biológico-infeccioso puede ser un riesgo? En el caso de los residuos biológico-infecciosos, para que puedan llegar a ocasionar una enfermedad se requieren reunir las condiciones siguientes:
  10. 10. • Que estén vivos; • Que sean virulentos (capaces de provocar una enfermedad infecciosa); • Que se encuentren en una cantidad o dosis suficiente; • Que encuentren una vía de ingreso al cuerpo de los individuos expuestos; • Que los individuos infectados tengan debilitados sus mecanismos de defensa habituales para combatir a los agentes infecciosos (por ej. fiebre, inflamación, células fagocitarias o que devoran a los microbios y anticuerpos). Hasta ahora la literatura prácticamente no refiere casos de transmisión de enfermedades infecciosas por manipulación de residuos biológico-infecciosos, pero si existen estadísticas sobre la frecuencia con la que ocurren heridas al manipular objetos punzocortantes contenidos en los residuos y acerca de las infecciones locales o sistémicas que a través de dichas heridas pueden ocurrir pero con otros microbios (tales como el que provoca el tétanos). También, existen estadísticas que confirman que la manipulación inadecuada de pacientes infectados en los establecimientos hospitalarios, o el uso de jeringas infectadas por drogadictos, así como el consumo de agua y alimentos contaminados con microbios, son causa frecuente de enfermedades contagiosas. Por lo anterior, un residuo peligroso no necesariamente es un riesgo, si se maneja de forma segura y adecuada para prevenir las condiciones de exposición descritas previamente. ¿Qué medidas se pueden adoptar para lograr el manejo seguro de los residuos peligrosos y prevenir sus riesgos? Las disposiciones regulatorias (leyes, reglamentos y normas), establecen pautas de conducta a evitar y medidas a seguir para lograr dicho manejo seguro a fin de prevenir riesgos, a la vez que fijan límites de exposición o alternativas de tratamiento y disposición final para reducir su volumen y peligrosidad Complementan las medidas regulatorias, los manuales, las guías, lineamientos, procedimientos y métodos de buenas prácticas de manejo de los residuos peligrosos, así como la divulgación de información, la educación y la capacitación de quienes los manejan (dgmic semarnat.gob.mx , 2002) Contaminación del aire. El aire es indispensable para la vida sobre la Tierra. La adición de materia indeseable transportada por el aire, como el humo, cambia la composición de la atmósfera de la Tierra, perjudicando posiblemente la vida y alterando materiales. Designamos este fenómeno atmosférico como contaminación del aire. Solemos reservar la palabra de “ contaminación ” para la alteración de la atmósfera al aire libre para las actividades del hombre, aunque la contaminación del aire podrá resultar acaso de acontecimientos en los que el hombre nada tenga que ver, como, por ejemplo, en la dispersión del polen, las erupciones volcánicas o los incendios de bosques provocados por el rayo (Turk, 2000). El Homo sapiens ha estado alterando su atmósfera casi desde la Edad de Piedra, cuando el primer hombre asó un venado en una hoguera; el humo ennegreció algunas de sus magnificas pinturas rupestres en el sur de Francia, produciendo, tal vez, el primer daño causado a una propiedad por la contaminación del aire. Aun antes de la era cristiana, un notable geógrafo censuraba la existencia de los estanques de tintura en Tiro, como una fuente de malos olores. La reina Isabel I de Inglaterra huyó de Nottingham en 1257 en busca de cielos que estuvieran libres de densas nubes de humo de carbón. En 1306, el Parlamento aprobó una ley haciendo ilegal la quema de carbón en los hornos de Londres. Por lo menos un violador fue torturado por su desobediencia. Sin embargo, hasta la Revolución Industrial no alcanzó la contaminación del aire que afectara seriamente la salud de varios factores de la sociedad. En 1909, la muerte de por lo menos 1063 personas en Glasgow, Escocia, fue directamente atribuida a la contaminación del aire. En relación con este incidente el Dr. H. Des Voeux creó la palabra smog como una contracción de quot; smoke-fog quot; ( humo-niebla ). La contaminación atmosférica ha empeorado progresivamente en las últimas décadas. Contaminantes principales. Entre los contaminantes principales producidos por el hombre y lanzados a la atmósfera figuran el monóxido de carbono, los óxidos de azufre, los óxidos de nitrógeno, los hidrocarburos y diversas partículas sólidas. Monóxido de carbono. Anualmente, 65 millones de toneladas de monóxido de carbono ( CO ) son lanzados a la atmósfera de los EE.UU., 1.5 millones de toneladas a los cielos de la ciudad de Nueva York solamente. Este gas forma el 52 por ciento de nuestros principales contaminantes atmosféricos. A causa de que este gas se combina 210 veces más rápidamente con la hemoglobina que el oxigeno, tiende a reemplazar a éste en el torrente sanguíneo. El
  11. 11. Departamento de Salud Pública de California indicó en 1960 que la exposición de una hora a 120 ppm. de CO puede ser un riesgo grave para la salud en personas sensibles. A esta concentración, el CO inactiva el cinco porciento de la hemoglobina del cuerpo. los síntomas que produce son dolor de cabeza, mareo y lasitud. Se ha pensado que la presencia de CO en el torrente sanguíneo de las mujeres embarazadas es una posible causa de nacidos muertos o de deformaciones en los recién nacidos. Ciertas condiciones pueden producir en algunas personas una susceptibilidad especial al envenenamiento por CO figurando entre ellas las enfermedades del corazón, los problemas circulatorios, el asma, las enfermedades pulmonares, las grandes alturas y la humedad. El CO puede ser causante indirecto de muchos accidentes fatales de tránsito anualmente en los EE.UU., debido a que los efectos de baja concentración de CO puede ser similares a los del alcohol o la fatiga, disminuyendo la habilidad del conductor para controlar su vehículo. Exposiciones de 200 ppm. durante períodos prolongados pueden causar fatiga, convulsiones y la muerte. Algunas concentraciones pueden con frecuencia aproximarse a los 100 ppm. en los garajes, los túneles y aun simplemente yendo tras los automóviles en carretera abierta. Pocas veces se han registrado niveles altos hasta de 500 ppm., en ciudades con fuerte concentración de tránsito. Óxidos de azufre. Los 23 millones de toneladas de óxidos de azufre que son lanzados a nuestra atmósfera anualmente forman, en cifras redondas, el 18% ( en peso ) de nuestros principales contaminantes atmosféricos. Los óxidos de azufre provienen de combustibles que contienen azufre, tales como carbón de piedra, el petróleo y el gas natural que se queman como energéticos. El carbón que se quema produce 48, 000 toneladas de SO2 en los EE.UU. diariamente y 1.5 millones de toneladas anualmente sólo en la ciudad de Nueva York. Incoloro, el SO2 irrita los ojos y la garganta. Según Lewis, aproximadamente el uno porciento de la población desarrollara lasitud crónica, molestias en la respiración, irritación de la garganta, tonsilitis, tos y estornudos cuando se expone largos períodos a las concentraciones de SO2 que normalmente existen en el quot; smog quot;. El bióxido de azufre reacciona con el oxigeno para formar trióxido de azufre ( SO3 ), que a su vez combinará con las gotas de humedad atmosféricas para formar el ácido sulfúrico ( H2SO4 ), muy dañino para los pulmones. Hidrocarburos. 15 millones de toneladas de hidrocarburos se lanzan anualmente a la atmósfera de los EE.UU. representando el 12 porciento de los contaminantes atmosféricos. La gasolina quemada en los automóviles es , por mucho, la fuente principal, pues 27, 000 toneladas son emitidas por los escapes de los autos diariamente. Los hidrocarburos representan una gran familia de sustancias químicas, la mayor parte de las cuales no son dañinas directamente al hombre en bajas concentraciones, en las que normalmente existen. Infortunadamente, algunas de ellas pueden reaccionar con el bióxido de nitrógeno ( NO2 ) para formar el smog fotoquímico. Muchos hidrocarburos, a altas concentraciones pueden irritar los ojos y el tracto respiratorio. El benzo-a-pireno, y por lo menos otros ocho hidrocarburos, han sido considerados como posibles causas de cáncer. Algunas de estas sustancias también existen en el humo del cigarro. En realidad, en términos de estos carcinógenos en suspensión, el aire respirado en un día por un hombre que vive en una ciudad fuertemente contaminada sería el equivalente a fumar una cajetilla entera de cigarrillos. Partículas minerales. Estas partículas pueden ser definidas como partículas sólidas y líquidas en la atmósfera, en contraste con el material gaseoso. Se ha estimado que, en Noviembre de 1954, una capa de 300 m. de espesor sobre un kilómetro cuadrado en el área comercial de Los Ángeles contenía aproximadamente 150kg de partículas minerales. Estas partículas incluían por lo menos 21 diferentes metales, los más abundantes de los cuales eran el plomo, el hierro, el magnesio, el sodio, el potasio, los sulfatos, los nitratos, materia orgánica e hidrocarburos. Doce millones de toneladas de partículas minerales se liberan en nuestra atmósfera anualmente. El plomo en forma de antidetonante para combustible se adiciona a la gasolina para incrementar su octanaje. El hombre aspira este plomo, introduciéndolo a su sistema orgánico cuando inhala aire contaminado del humo proveniente del escape. Como veneno acumulativo, puede también ingerirse en los alimentos o en el agua. puede tener efectos dañinos sobre los riñones, la sangre y el hígado. Más aún, puede dañar el cerebro de los jóvenes, con efectos letales finales. Partículas menos comunes son las de arsénico, asbesto, berilio, cadmio y fluoruros. El arsénico es emitido por las fundidoras de cobre, sospechándose sea un posible carcinógeno. Las partículas pequeñas de fibras de asbesto, derivadas de los techos de casas, de las tejas, de los aislamientos y de las balatas de los automóviles, se han considerado también como carcinógenos del pulmón. El berilio, usado en los combustibles de motores de proyectiles dirigidos, ha inducido la formación de cáncer en monos experimentales. El cadmio puede afectar adversamente al corazón e incrementar la presión sanguínea. Óxidos de nitrógeno. Los ocho millones de toneladas de óxido de nitrógeno que actualmente se lanzan a la atmósfera de la nación, forman el seis porciento de los contaminantes atmosféricos. En la ciudad de Nueva York se liberan 298, 000 toneladas de óxido de nitrógeno actualmente. El óxido nítrico ( NO ) es relativamente inocuo a concentraciones normales. Se forma cuando el nitrógeno atmosférico se combina con oxígeno a temperaturas generadas durante la combustión de ciertos combustibles fósiles. A concentraciones desusadamente altas, el óxido nítrico puede tener efectos letales, causando la muerte por asfixia debido a que se combina 300, 000 veces más fácilmente con la hemoglobina que el oxígeno. Este óxido se combina rápidamente con el oxígeno atmosférico para formar dióxido de nitrógeno ( NO2 ), el cual puede causar una gran variedad de daños al hombre, desde inflamación de las encías y hemorragias internas, hasta enfisema e incremento de la susceptibilidad a la neumonía y al cáncer de pulmón. Uso de pesticidas. Origen de las plagas
  12. 12. En ecosistemas sin disturbios existen en forma natural mecanismos reguladores que mantienen los niveles de población de una especie en un punto de equilibrio. Sin embargo, cuando un ecosistema original llega a ser reestructurado por el hombre, tiende a simplificarse, con la resultante alteración de las influencias estabilizadoras de los factores reguladores dependientes de la densidad. La remoción del bosque para construir una súper carretera; la transformación de una ciénaga en campo abierto, o una pradera en campo de golf; el establecimiento de prácticas de cultivo -esto es, campos cubiertos por una sola especie en donde originalmente existía un ecosistema natural que incluía varias docenas de especies vegetales- son ejemplos de intervención humana que tiende a simplificar el ecosistema. El resultado es un ecosistema de hechura humana, caracterizado por una alta población de pocas especies en marcado contraste con el ecosistema original, de pocas poblaciones con muchas especies. En tales ecosistemas biológicos simplificados, un determinado organismo puede convertirse en quot; plaga quot; aún cuando en el ecosistema original diversificado no tuviera importancia económica. En el ecosistema simplificado, un organismo X puede ser controlado por un solo depredador importante ( A ). Cualquier cambio ambiental que disminuya la población del depredador A podrá, por supuesto, permitir el desarrollo del organismo X. En el caso de que X adquiera niveles de población que sean peligrosos para el hombre -por ejemplo, como transmisor de enfermedades o como destructor de un cultivo- puede clasificarse como plaga. Por otra parte, en el ecosistema original biológicamente diversificado, relativamente sin alteraciones producidas por el hombre, el organismo Z puede también ser controlado, no sólo por el depredador A, sino también por el depredador B y C y por parásitos y competidores. En los ecosistemas más diversificados, es evidente que la disminución del depredador A pueda ser seguida por un aumento del depredador B, especialmente si éstos eran competidores para que las presiones reguladoras de la especie X pueda mantenerse. Como resultado de la interacción dinámica de la población de las especies, las fluctuaciones dentro del ecosistema simplificado (alterados) tienden a intensificarse, mientras que las que se encuentran dentro de un ecosistema diversificado tienden a disminuir. En segundo lugar, las plagas pueden llegar a establecerse en un ecosistema simple a causa de haber sido introducidas del exterior. Al hacerlo así, el hombre, sin saberlo, las libera de sus agentes de control. Así, de las 200 especies de malas hierbas registradas en el Yearbook of Agriculture de 1895, como peligros serios para los cultivos, 108 (el 54%) eran exóticas. En tercer lugar, un organismo puede adquirir características de plaga como resultado del cambio humano de un patrón cultural. Por ejemplo, el escarabajo lygus se considera una plaga importante de la industria del chícharo, a causa de las manchas que deja ocasionalmente en alguno, sin embargo, antes de la era de los alimentos enlatados, este insecto carecería de importancia económica. La industria de los pesticidas orgánicos Antes de la segunda guerra mundial la mayor parte de los pesticidas eran sustancias inorgánicas inestables (tal como el sulfato de cobre), los cuales se descomponían en sus elementos inocuos poco después de ser aplicados. Los pesticidas orgánicos se derivaron de tejidos vegetales. Por ejemplo, el piretro se obtenía de la crisantema, la nicotina del tabaco, y la rotenona de las raíces de una leguminosa tropical asiática. Desde la segunda guerra mundial, la gran mayoría de los pesticidas han sido compuestos sintetizados en laboratorios químicos. Muchos de ellos, como los hidrocarburos clorados, son no biodegradables; pueden permanecer inalterados muchos años, ya sea en el agua o en el suelo. La industria de los pesticidas orgánicos creció a un ritmo fantástico en los años que siguieron a la guerra. Las ventas de estas sustancias crecieron de 40 millones de dólares en 1939 a 300 millones en 1959 y se espera que alcancen la marca de los 2,000 millones para 1975. Hacia 1963 unos 113 millones de kg de DDT se producían globalmente. En 1966 cerca de 8,000 industrias producían 60,000 fórmulas diferentes de 500 pesticidas básicos. Además de los insecticidas aparecieron otras sustancias como los herbicidas, los defoliantes, los fungicidas y los miticidas. Las escaladas de las ventas pueden atribuirse a factores tales como una tecnología agrícola cambiante y nuevos patrones de tenencia de la tierra agrícola (consolidación), pero también a una publicidad por valor de millones de dólares, que utiliza todos los medios de comunicación al servicio de las grandes industrias. El uso de pesticidas probablemente continuará su expansión, a causa de los requerimientos alimenticios de una población mundial creciente, y a la realización de proyectos de control de insectos vectores en los países subdesarrollados. Contaminación de ecosistemas El Dr. George M. WoodWell, ecólogo jefe de la Comisión de Energía Atómica, del Laboratorio Nacional de Brookhaven, en Long Island, considera la contaminación por pesticidas como el más serio problema de contaminación del mundo. En los EE: UU: solamente, cerca de 160 millones de hectáreas se tratan con pesticidas cada año. De acuerdo con Rudd, en sólo cinco campañas de control, contra la oruga de la picea (EE. UU. Y Canadá), la polilla gitana (Noroeste de EE. UU.), el escarabajo japonés (parte central de la costa atlántica, parte central de EE. UU.), enfermedad del olmo holandés (Noroeste y centro de EE. UU.), y la hormiga del fuego (Sureste de EE. UU.), fueron aplicados pesticidas a casi 2.4 millones de ha. Adicionalmente, son aplicados liberalmente a los bosques, los pastizales, los jardines y prados residenciales, los campos de golf y los parques. Las concentraciones locales de estas sustancias en el ambiente humano, en ocasiones alcanzan proporciones alarmantes. Por ejemplo, un granjero de Tennessee reportó haber hecho 16 aplicaciones de 16 a 18 kg de pesticidas por ha, o sea una cantidad conjunta de 250 a 290 kg/ en una temporada. Estas sustancias químicas pueden infiltrarse gradualmente a los mantos de agua subterránea o trasladarse a los ríos por las corrientes superficiales. De acuerdo con el Servicio de Sanidad Pública de EE. UU., las principales cuencas de los ríos de los Estados Unidos están contaminadas con dieldrín, endrín y DDT. Como el Dr. Woodward, del Servicio de Sanidad Pública, ha indicado, quot; estas sustancias químicas son aditivos indeseables al agua, y se deben hacer esfuerzos por mantener sus concentraciones no solamente abajo del umbral de cualquier efecto tóxico, sino a
  13. 13. niveles tan bajos como sea posible quot;. No sólo los ecosistemas terrestres y de agua dulce se encuentran contaminados con pesticidas, sino que éstos se están ciclando al ambiente marino. Los químicos de la Administración De Alimentos y Medicinas han encontrado niveles de contaminación con insecticidas de más de 10 ppm en 12 de 38 muestras de aceites de pescado marino. Cantidades traza (partes por millones) han sido detectadas en el tejido graso de focas y en el pingüino Adelie del Antártico. Clasificación de los pesticidas Compuestos orgánicos fosforados. Como ejemplos de estos compuestos tenemos el paratión y el malatión. Estas sustancias inhiben la producción de colinesterasa entre las uniones de las células nerviosas. A causa de que la colinesterasa tiene la función de desintegrar la acetilcolina, sustancia normalmente secretada por el axón de la célula nerviosa cuando es quot; excitada quot;, los pesticidas orgánicos fosforados causan una excesiva acumulación de acetilcolina, la cual tiende a interferir con el impulso de transmisión nerviosa. Extrema debilidad muscular, temblores y mareos son síntomas comunes en los mamíferos intoxicados. Los peces y otros organismos acuáticos son aparentemente poco afectados. Hidrocarburos clorados. Ejemplos de este grupo son el DDT, el dieldrín y el aldrín. Los efectos de estos pesticidas en los animales son algo variados. Sin embargo, el DDT, el más extenso y abundantemente utilizado, afecta en forma primaria al sistema nervioso central. Los síntomas de un animal intoxicado con estas sustancias incluyen incremento de excitabilidad, temblor y convulsiones. Los residuos de DDT frecuentemente se acumulan en tejidos grasos (grasa subcutánea y tejidos del mesenterio, el corazón, la glándula tiroides y las gónadas). Con una ingestión continuada de alimentos contaminados las concentraciones de DDT en los panículos grasos aumentan gradualmente. De estos tejidos de almacenamiento pueden ser liberados, cuando se requiere la grasa como fuente de energía durante periodos de tensión, así como cuando el animal se enfrasca en actividades físicas extenuantes (como en la migración) o encara una disminución de alimentos. Los peces y otros organismos acuáticos mueren por los hidrocarburos clorados, a causa de que impiden la difusión del óxido a través de las membranas de sus branquias. Estas sustancias son bastante resistentes a la degradación biológica bacteriana, ya sea en el agua como en el suelo; en otras palabras, no son biodegradables. Algunos especialistas han sugerido, que las moléculas de DDT pueden permanecer intactas durante 25 años. En suelos ricos en arcillas, tanto el DDT como el dieldrín son menos susceptibles de contaminar las cadenas alimenticias, debido a que tienden a fijarse al ser absorbidas por las partículas de arcilla. Compuestos arsenicales. Los animales intoxicados con compuestos arsenicales, generalmente sufren trastornos de gastritis agudas, diarrea, convulsiones y la muerte. El mal funcionamiento del hígado y los riñones es común en los animales intoxicados. Rodenticidas. El fluoracetato de sodio es un pesticida extremadamente peligroso, que produce una hiperestimulación del sistema nervioso central (cerebro y columna vertebral) e interfiere con la actividad cardiaca. A causa de que es altamente estable en el protoplasma, puede transferirse a las cadenas alimenticias. Warfarina. Un poco menos peligrosa en su manejo, la warfarina actúa como anticoagulante, disminuyendo los niveles de protombina, una proteína de la sangre esencial para la coagulación. Repetidas ingestiones de esta sustancia pueden producir la muerte por hemorragias internas. Herbicidas. El herbicida más extensamente utilizado es el 2, 4-D que causa la muerte de la planta por tasas altas de crecimiento. El 2, 4-D puede ser bastante selectivo, a causa de que es mucho más eficaz en los arbustos de hojas anchas, como el plátano, que en las plantas de hoja angosta (trigo, cebada). Fungicidas. Muchos fungicidas, especialmente los aplicados a los cereales, contienen mercurio. La ingestión accidental de mercurio vía cadena alimenticia, puede producir daño al cerebro, mal funcionamiento del riñón y el hígado, y la muerte. Durante 1970, el Servicio de Sanidad Pública de los EE. UU. Llegó a preocuparse grandemente por la alta concentración de este elemento en los ríos principales de por lo menos 20 Estados. En algunos de ellos, como en Wisconsin, los pescadores fueron alertados contra el consumo excesivo de peces capturados en aguas contaminadas con mercurio (Owen, 2000). Ing. Mónica Garatuza Payán EDUCACIÓN ECOLOGICA

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