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Revista final 1

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I Recital Poético Musical

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Revista final 1

  1. 1. SIERRA MORENASIERRA MORENAATLÁNTICALOS ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS DE LA SIERRA MORENAATLÁNTICAEstas tierras al noroeste la Comunidad Andaluza, situadas en la zona centro-occidental del macizo de SierraMorena, a modo de barrera que engulle los vientos húmedos provenientes del Atlántico, dan cobijo a la másbella fusión entre cultura y el marco natural que le da abrigo. Pueblos de calles empedradas motean deblanco amplias dehesas de encinas y alcornoques por las que campan a sus anchas piaras de cerdos ibéricos,venados y jabalíes; olivares ecológicos salpicados de huertas, castaños y viñedos derraman por estas sierrasla más bella luz del atlántico.Son sierras donde dominan materiales fácilmente erosionables, como pizarra, cuarcita o esquisto, que danlugar a un relieve suave, en el que alternan anchos valles adehesados con cimas de bosques cerrados ybarrancos encajados por los que discurren los principales ríos (Ribera del Chanza, Múrtigas, Ribera deHuelva, Huéznar o Bembézar). En las cotas más elevadas mármoles y dolomías, cuya erosión se produce pordisolución de la roca, son causa de la existencia de elementos geológicos de gran interés como la Gruta delas Maravillas, los travertinos de Alájar y Zufre, el Cerro del Hierro o las Cascadas del Huésna. Hay tambiénpresencia de rocas de origen ígneo, principalmente granito (como los batolitos de las Peñas de Aroche o deEl Pedroso), cuya existencia está vinculada a ricos filones metálicos que han condicionado la intensa ehistórica actividad minera que ha caracterizado a estas comarcas.La influencia del océano Atlántico determina un clima de moderadas temperaturas y elevada pluviosidad,idóneo para el desarrollo de la exuberante vegetación que se extiende sobre el conjunto de cadenasmontañosas que conforman su relieve. El respeto por los usos tradicionales de este bosque ha favorecido eldesarrollo de excepcionales dehesas hoy declaradas como Reserva de la Biosfera por el Programa MAB de laUNESCO. Las casi 450.000 hectáreas de la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena engloban,además de las típicas formaciones abiertas de encinas y alcornoques, castañares, quejigares, rebollares,manchas de matorral noble, bosques de ribera, campos de cultivo y recogidos asentamientos humanos.La diversidad de hábitats y su estado de conservación permite la presencia de la mayoría de especiesemblemáticas de la fauna andaluza. Así, las zonas más densas del bosque mediterráneo dan cobijo al gatomontes, el tejón, el meloncillo, la garduña, el turón y esporádicamente al lince ibérico, además de especiescinegéticas como el jabalí y el ciervo. Asociados a los cursos de agua y protegidos por una densa vegetaciónde ribera encontramos gran diversidad de anfibios y especies esquivas como la nutria y la cigüeña negra. Enlos ambientes rocosos destacan el águila real y el águila perdicera, además de alimoches y buitres leonados.En las dehesas y bosques aclarados son más frecuentes la gineta, la comadreja, el zorro y aves como el águilaimperial, el ratonero, el milano real, el águila calzada, el águila culebrera o el buitre negro. Esta últimaespecie tiene en el paraje natural Sierra Pelada y Rivera del Aserrador la mayor colonia nidificante deEuropa.
  2. 2. La Sierra Morena Atlántica conserva además de los valores naturales mencionados un patrimonio cultural degran valor. Al oeste, el carácter fronterizo de la comarca de Aracena y Picos de Aroche, primero con lastierras Andalusíes y después con la raya de Portugal, marcó en gran manera la talla del territorio. Pero hasido el quehacer cotidiano, en perfecto entendimiento con el marco natural, lo que ha permitido que esteespacio protegido sea un cúmulo de elementos paisajísticos de sobresaliente valor.De lo primero es fiel testigo la infinidad de castillos y fortalezas, algunas mudadas a día de hoy a cosostaurinos, que coronan atalayas y altozanos y que fueron germen de gran número de los pueblos de la sierra:Aracena, Almonaster la Real, Aroche, Cortegana, Cumbres de San Bartolomé, Cumbres Mayores, Cala ySanta Olalla de Cala. De lo segundo, son más que una muestra los cientos de kilómetros de hilo enhebradoen piedra que surcan la dehesa a modo de cañadas y sendas arrieras; pero también lo son los molinos quesalpican ríos y arroyos, como los de Atanasio y Rivera de Mari Prado (Arroyomolinos de León) o la Riveradel Hierro; las fuentes y lavaderos que llevan riqueza a huertas y ruedos (Doce Caños en Fuenteheridos,Redonda en Cañaveral de León, del Carmen en Galaroza, Plaza de Toros en Castaño del Robledo, Vieja enLinares de la Sierra, Tres Caños en Santa Ana la Real, del Concejo en Zufre, o de la Corte y Puerto Gil ensendas aldeas de Corteconcepción); minas, como las de La Sultana, Cala o Teuler; …o la presencia de diezmunicipios catalogados como Bien de Interés Cultural por el valor patrimonial de sus conjuntos históricos.En el plano monumental no podemos obviar la presencia de elementos tan notables como los menhires ydólmenes de Aroche también conocidos como Piedras del Diablo, la ciudad hispano romana de Turobriga,situada junto a la ermita de San Mamés, la mezquita de Almonaster (siglo X) o la espléndida arquitecturahistoricista desarrollada por Aníbal González en Aracena y su entorno más inmediato.Al norte de la provincia de Sevilla y dando cobijo a la Vía de la Plata, el perfecto y continuo entendimientoentre este territorio y sus gentes ha condicionado que el patrimonio que alberga sea más que sobresaliente.En este sentido, tenemos los enterramientos de la Cueva de Santiago en Cazalla de la Sierra (Sevilla) o losmonumentos declarados como bien de interés cultural que ascienden a veintiséis, de entre estos destacan losde materia religiosa, como Santa María de las Nieves (Alanís), Ntra. Sra. de la Consolación (Cazalla de laSierra), Santa María de la Encarnación (Constantina), Santa Ana y Santa María de la Asunción (Guadalcanal)y Ntra. Sra. de la Consolación (El Pedroso); los vinculados a la defensa, como los castillos de Almadén, ElReal de la Jara, Puebla de los Infantes, Ventosilla y Monforte en Guadalcanal; y los conjuntosmonumentales: Cazalla de la Sierra, Constantina y Guadalcanal.Pero la historia ha querido que la actividad cotidiana se elevara a modo de monumento al trabajo de susgentes. Así, por doquier, encontramos ejemplos de retazos vinculados a las actividades que el hombre havenido desarrollando en dehesas y cultivos, topándonos con haciendas, cortijos (Los Aguado en El Real de laJara), lagares y tribunas (relacionados con la producción de vino), destilerías de anís o cazalla (El Clavel, LaVioletera o Miura entre otros) y almonas -almacén- (Guadalcanal, siglo XIII). Otros ligados a los usos ydomesticación del agua, como batanes, molinos (Molino del Corcho, siglo XV), fábricas de luz (La Sevillanay el Martinete), pozos de nieve (Constantina, siglo XVII), puentes (el romano de Guadalcanal), fuentes,pilares y lavaderos. O apegados a la explotación del subsuelo como la Mina del Cerro del Hierro y suspoblados (tanto el de los trabajadores como el de la Administración inglesa), las canteras de Almadén o lafundición de El Pedroso, uno de los primeros altos hornos de España que estuvo situado en la confluencia delarroyo San Pedro con el Huéznar.Ya en la zona más oriental, en el parque natural de Hornachuelos, la bipolaridad del relieve invita a lapráctica de senderismo, tanto para el amante de la naturaleza como para el que gusta de comprender larelación histórica entre el hombre y su medio; pues la sierra, abrupta y cortada, rica en filones mineros, hafavorecido actividades como la minería -complejo de La Plata-, los caleros -Huerta del Rey-, la apicultura, lacría de cerdo ibérico, la caza o el “retiro místico”, que tiene como mejor exponente el monasterio franciscanode Nuestra Señora de los Ángeles. Por otra parte, podemos apreciar por doquier restos de la cultura del agua:molinos -de la Paloma-, puentes, norias -Escalonías-, fuentes -del Barranco del Caño de Hierro-, canales y
  3. 3. presas. Este contraste territorial es también causa de la riqueza cinegética de estos pagos, tanto menor comomayor, siendo también soporte de otras actividades menos agresivas con el medio como la caza fotográfica ola observación de la berrea del ciervo.La vega, con buenas comunicaciones y codiciada históricamente por su riqueza agrícola, fue ocupada desdemuy pronto por comunidades humanas, como así dejan entrever los dólmenes de la Sierrezuela, en Posadas.Esta doble condición provocó la presencia calzadas romanas, cañadas ganaderas y castillos, comoHornachuelos, el magnífico de la Floresta en Almodóvar del Río o el de Moratalla, transformado durante elsiglo XIX en espectacular y cinegético palacio.Por otra parte, los embalses presentan una oferta en materia de educación ambiental, aventura y deportesnáuticos (como esquí acuático) muy consolidada, que se suma a la riqueza agroalimentaria: la carne de caza,las chacinas de cerdo ibérico, miel y polen, naranjas y la repostería artesana que elaboran las “descalzas” dela aldea de San Calixto son manjares que debe degustar el viajero a su paso por estas tierras.
  4. 4. SIERRA MORENA CONTINENTALLOS ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS DE LA SIERRA MORENA CONTINENTALLa Sierra Morena Continental se eleva en la zona centro oriental de Andalucía dando forma a suaves lomaspobladas de encinas y alcornoques que se suceden interminablemente, a modo de colosales escalones quenos elevaran desde lo hondo del Valle del Guadalquivir hasta colonizar el otero manchego; siempre, sobrenuestras cabezas, el atento vuelo del águila imperial ibérica y el buitre leonado.La sierra, una de las cordilleras más antiguas de la Península Ibérica, sustenta una gran variedad geológica,lo que ha condicionado el relieve y la presencia de una importante diversidad paisajística. Al norte dominanlas cuarcitas que dan forma a un relieve abrupto, de encajados barrancos, como se pone de manifiesto enDespeñaperros o en la Cascada de la Cimbarra. Según descendemos, aparece un relieve de pizarra mássuave, que atesorara gran parte de los filones metalíferos del histórico distrito minero Linares-La Carolina.Entre estas rocas se cuelan gigantescos bolos y canchales de granito que tienen su mejor exponente en lallanura Pedrocheña que ocupa el norte del parque natural de la Sierra de Cardeña y Montoro. Ya en contactocon el valle del Guadalquivir, la sierra da paso a solitarios cerros de arenisca, antiguos depósitos fluvialescuya piedra es usada tradicionalmente para los edificios monumentales de los municipios serranos y quetambién ha dado lugar a elementos geológicos de sumo interés, como el conjunto de huellas de dinosaurio(icnitas) de Santisteban del Puerto.Los bosques de encina, en su mayoría adehesados, manchas mixtas de acebuches, quejigos y alcornoques, y,en las umbrías frescas y húmedas, bosquetes de roble melojo van a caracterizar la flora de estas sierras,dando lugar a una de las masas forestales mejor conservadas de la Península y a uno de los enclaves mássingulares y de mayor valor ecológico de todo el territorio andaluz. El matorral noble es denso y diverso enlas zonas menos alteradas, siendo las especies más frecuentes madroños, lentiscos, labiérnagos, aladiernos,espinos, mirtos y brezos y a los que se les unen coscojas. La vegetación de ribera, con presencia de sauces,fresnos, almeces y alisos, forma en ríos como el Yeguas o el Jándula algunos de los bosques de galería másauténticos de Andalucía.Por sus agrestes laderas se mueve la población más numerosa de lince ibérico, uno de los carnívoros másamenazados, o el lobo, que encuentra en estas sierras su principal cobijo en Andalucía. Es de destacar lapresencia de un número importante de grandes rapaces que pueden avistarse con facilidad desde los senderosseñalizados, como son águila real, buitre negro o búho real, aunque el principal protagonista de esta sierra esel águila imperial ibérica. También se contabiliza una buena cantidad de parejas de cigüeña negra, cernícaloprimilla y otras especies variopintas como nutria, meloncillo y un endemismo exclusivo de las aguas de losríos Jándula y Rumblar: la Bogardilla. Las especies de caza mayor, como ciervo, jabalí y gamo, campeanaquí por algunos de los cotos cinegéticos más prestigiosos de la Península.La historia de estos lugares viene marcada por su carácter fronterizo entre la meseta y el valle delGuadalquivir, que los ha dotado de castillos, plazas fuertes monumentales y reconocidas batallas (Navas deTolosa, Baecula y Bailén), pero también de caminos históricos, vías romanas y ventas bajomedievales. Laminería ha sido otro de los componentes económicos que ha acompañado el devenir histórico de estassierras, como ponen de manifiesto las minas de El Centenillo, el poblado argárico de Peñalosa o la ciudadíbero romana de Cástulo que, junto a las pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad que salpican todo elmacizo, son los mejores exponentes de prehistoria de este territorio.
  5. 5. En la zona más oriental, sobre el Guadalquivir, a modo de atalaya que controla el importante cruce decaminos sobre el que se sitúa, Montoro es el máximo exponente monumental de este espacio: la Casa Ducal,las parroquias de Nuestra Señora del Carmen y San Bartolomé o el edificio de las Tercias, Museo del Olivo,son solo una muestra que se complementa con la arquitectura popular de las aldeas, como Venta el Charco, ylas molinas, viejas almazaras levantadas sobre una la roja piedra local, la molinaza. Hay también artesanosque siguen haciendo de lo que da la tierra una obra de arte; así aparecen maestros de la miel, mazapán,esparto, corcho,…, y hasta del calzado más artesano.La presencia de suaves pendientes determina un escenario excelente para la práctica del senderismo, perotambién para realizar rutas ecuestres y de cicloturismo aprovechando en su caso puentes, como el de lasDonadas, o viejas calzadas romanas que surcan estas tierras. Según ascendemos, donde el control de loscaminos es fundamental, la historia ha ido moteando de bastiones los oteros, como es el caso del castillo deAzuel o las atalayas de las Mañuelas y El Escorial. Pero es la arquitectura menor, como herramienta de laeconomía, la que identifica a la dehesa, apareciendo por doquier abrevaderos, vallas y bardales realizadoscon la dura materia prima que la soporta: el granito.El pantano de las Tejoneras, a poco más de seis kilómetros de Cardeña, permite que los amantes de laobservación de las aves encuentren aquí un enclave de sumo interés. Para los que buscan sosiego, el tránsitootoño-invierno es interesante por la recogida de setas o la observación de la berrea, que el amante de lastradiciones puede combinar con la apreciación de la cría del cerdo ibérico en la dehesa y la visita a un centrode transformación de sus carnes.En la zona central, al este del Yeguas y en el parque natural de las Sierras de Andújar, aparecen repartidospor toda su geografía senderos, uno de ellos señalizado como de Gran Recorrido (GR-48 de Sierra Morena),miradores, áreas recreativas y un jardín botánico que permiten que el turista disfrute de uno de los bosquesmediterráneos mejor conservados de la Península. Un escenario idóneo para la práctica de actividades debajo impacto ambiental, como el senderismo o la caza fotográfica. La existencia de una calzada de tierra queune el centro de visitantes de las Viñas de Peñallana, puerta del parque natural, con el poblado de ElCentenillo, permite observar la disparidad paisajística de las fincas donde pasta el toro de lidia y lasdedicadas a la caza. Así mismo ofrece un entorno idóneo para la observación de fauna salvaje: durante eltránsito del verano al otoño es escenario excepcional para apreciar la “berrea” del ciervo. Sus embalses, tantoel del Encinarejo como el Rumblar, conforman un litoral interior que favorece la práctica náutica (canoa) y elavistamiento de avifauna.Con seguridad el patrimonio cultural es otra de las grandes bazas de este espacio. A la monumentalidad desus municipios -Baños de la Encina y Andújar- se suma un patrimonio arqueológico y etnográfico nadadesdeñable representado entre otros por yacimientos prehistóricos como Peñalosa, los castilletes íberoromanos de Los Escoriales y Salas Galiarda o el poblado minero y decimonónico de El Centenillo, edificadoa la usanza británica. El Santuario de la Virgen de la Cabeza acoge anualmente la romería en honor a lapatrona de los monteros, posiblemente la más antigua de España.Ajeno al ajetreo motorizado que supone la autovía A4, podemos encontrar un verdadero paraíso para losamantes del senderismo y el cicloturismo: el parque natural de Despeñaperros. De los senderos que ofrece elespacio protegido, el de la Cueva de los Muñecos profundiza en el legado histórico -santuario ibérico- y eldel Barranco de Valdeazores ofrece un destacada riqueza botánica y unos privilegiados enclaves paraobservar la fauna: desde el mirador del Collado de la Aviación se puede avistar al buitre leonado o al águilareal sobrevolando el monumento natural de Los Órganos.
  6. 6. Con la llegada del otoño y las primeras aguas, es también una zona de interés para escuchar la berrea delciervo o recoger níscalos; pero sin lugar a dudas es un espacio en el que se puede conocer con profundidad elarte rupestre esquemático -Cueva del Santo o Vacas del Retamoso-, Patrimonio de la Humanidad, pues a lacantidad de recursos presentes se une la posibilidad de realizar visitas guiadas con personal formado. En estesentido, es interesante desplazarse a la vecina localidad de Aldeaquemada, al paraje natural de la Cascada dela Cimbarra, donde un escenario natural impresionante cobija un número más que notable del mejor arterupestre.Pero es y ha sido el eje viario hacia la llanura manchega, de ahí que aún encontremos un legado más queinteresante vinculado a esa mudanza: calzada romana del Empedraíllo, Venta Nueva (siglo XVIII), laEstación ferroviaria de Santa Elena o los castillos de Castro Ferral y las Navas. Es interesante tambiénconocer sus aldeas, como la Aliseda, que concentró uno de los balnearios más destacados del siglo XIX; o lade Magaña, de un valor etnográfico más que sobresaliente. Estos mismos barrancos fueron escenario deacontecimientos bélicos de primer orden, como la Batalla de las Navas de Tolosa (1212).Ajeno a los espacios protegidos, la comarca del Condado, en la zona más oriental de la Sierra Morena deJaén y lindera con la Sierras de Segura y el manchego Campo de Montiel, se eleva hogaño como unverdadero territorio museo. Opidum como el de Giribaile (Vilches), cascos históricos como los de Vilches,Santisteban del Puerto, Castellar y la bella atalaya de Chiclana de Segura, núcleos ilustrados como Arquilloso el santuario ibérico de La Lobera en Castellar son solo la aguja de un pajar por aún explorar.
  7. 7. CANTAORESFEDERICO ZAMORA ( FEDE)PEDRO ORTIZ ( EL PINCHE)
  8. 8. GRUPO RONDA LOS ALMENDROSMI RONDALLA TIENE HISTORIAEn el año 1953 Marcelino del Moral reorganizó nuestra Rondalla, herencia de la primera que laregentaban nuestros padres antes de la guerra. Esta Rondalla, la componíamos, dieciocho jóvenesmuchachos entre dieciséis y dieciocho años, más el maestro: seis laúdes seis bandurrias y seisguitarras.En vísperas de fiestas, desfilábamos por todas las calles del pueblo vestidos de pantalón negrocamisa blanca y cordón rojo que sujetaba el instrumento.El maestro, nos dirigía emocionado entre aplausos y felicitaciones que embriagaban. Elayuntamiento nos montó en los balcones altavoces y con micros tocábamos dentro relevándonospara bailaren la plaza, disfrutando de esas verbenas inolvidables.Un dieciocho de Julio, fuimos para las fiestas del Centenillo, paseamos por las calles entre aplausosy la verbena en la plaza, duró toda la noche.Pongo algunos nombres de los que compusimos aquella rondalla: Vicente las Heras, MiguelCampillo, Manuel Ortega, Santiago Muñoz. Juan Parrilla, P.José Muñoz, Gregorio González,Manuel Villarejo y así hasta dieciocho. Fuimos muy felices.Ya en los años setenta se dedicó Marcelino a dar clases de música de cuerda, a los niños de Baños,creo que enseñó a la mitad de niños y niñas del pueblo. En agradecimiento a todo su sacrificio, lecompuse un pasodoble, que según él fue lo más hermoso que le pasó en su vida.Mi maestro, me dejó dicho que cuando muriera, juntara los niños y niñas que pudiera y alrededor desu cuerpo yacente, todos le cantáramos su pasodoble que tantas satisfacciones le dio. Como elhabía dejado dicho, se cantó llorando en su casa, calle abajo, en la Iglesia y tapando su nicho. Sushijas, aceptaron lo dicho.Como esta afición la traemos desde la cuna, no podemos ser felices, sin revivir nuestra tradición ysobre el año ochenta y ocho, formamos este grupo de Ronda los almendros.Para que en este pueblo nuestro, siempre se pueda sentir una serenata nocturna en nuestras calles,mientras las novias duermen. Hemos tenido muchos éxitos, hemos compuesto canciones, plegaria,hemos hecho felices a los demás, que es lo más hermoso.Manuel Villarejo Redondo
  9. 9. Manuel Villarejo, un mito, un hombre que dejó y deja su alma en cuanto pone su empeño.Precioso grupo el que forman esta Ronda “ Los Alemendros”
  10. 10. POETAS DE SIERRA MORENA ( VILLA BAÑOS)Poetas de Sierra Morena, nace de la idea de dar a conocer mi pueblo y sus poetas.Desde muy niña, viví y me formé en otra tierra, lejos de mis raíces, de mis gentes, de aquellassierras, que mi madre procuró que nunca olvidase.La vida en ocasiones, nos lleva por caminos que nos alejan de donde nacimos, de el lugar, dondehubiésemos querido permanecer, y con el paso del tiempo algunas personas olvidan sus raíces yanclan su vida allí donde llegaron un día.No fue mi caso, aún y que adopté o me adoptó mi nueva tierra, gracias a mi madre, que inculcó enmí el amor a mis raíces y amar el calor que me ofreció mi nueva tierra.Toda mi vida me he sentido andaluza por los cuatro costados, sin dejar de sentirme catalana deadopción, es mucho lo que tengo que agradecer, a aquellas gentes, que de niña, me hicieron sentiruna más de aquel enjambre.He vuelto a mi pueblo y he querido sentirme una más entre mi gente, la tarea no ha sido fácil, enmuchos momentos me he sentido forastera entre los míos, pero también es cierto, que me he sentidoquerida y apoyada por muchos, que me han ido conociendo.Sobre todo por mi familia, que en todo momento ha estado a mi lado, familia, que porcircunstancias de la vida, solo me conocían por llevar el mismo apellido.
  11. 11. Este grupo empezó en Face book, y agradezco a todos y cada uno de los poetas que lo forman, suapoyo y participación, ellos son los auténticos fundadores del grupo.Poco a poco, fueron entrando mis paisanos, quizá por mi insistencia, quizá…por que aman la poesíatanto como yo.La primera persona que sin ser poeta apoyó mi idea, fue Juani Muñoz Ruiz, que desde el primermomento, estuvo a mi lado para todo y gracias a su esfuerzo, podemos hoy presentar este recital.Hoy podemos decir, que somos un grupo de poetas bañuscos, nuestra benjamina, Mariángeles,Fernanda, Mónica, Manolo, Encarna, y los no poetas como, Ana Belén, María Esther, Luci, Eva yalgunos más de nuestro pueblo.También contamos con poetas de Bailén y Linares, como, Juan y Antonia.Espero que este primer Recital de Poesía, Cante y Música de la Ronda los Almendros, sea delagrado de todos.Nana Smith(Ana Cortes Nieto)
  12. 12. RELATOSLA LEYENDA DE LA HUERTA DEL GATO----------------------------------------------------------La fecha de este hecho, no existe en ninguno de los archivos de Baños, pero debe remontarse al año1400.Una mañana, salieron como era habitual, tres compañeros cazadores, para buscar caza menuda en lasierra, que era su medio de vida habitual. Cargaban sus escopetas por el cañón, atacando la pólvoray la munición con una baqueta y colocando el misto en el disparador, previstos de sus perros para lacaza. Cada noche regresaban a sus casas con los morrales repletos, que sus esposas vendían paramantener a sus familias.Uno de esos días, se adentraron en la sierra más delo habitual, como estaba totalmente poblada demonte, que casi no se podía andar, ese día, sobremedia mañana, tropezaron con una fuente de aguacristalina, se avisaron y junto a ésta se pararon adescansar y a comer que era hora. Ya se levantarondel suelo para seguir su caza, a pocos metros deaquel lugar, se arrancaron los perros con muchaalgarabía, corrían velozmente detrás de un gatonegro, que pronto se perdió en aquella jungla, estoshombres, quedaron sorprendidos al ver en ese sitioun gato y además negro, salieron los tres andandouno tras otro, por la dirección que cogió el animal.A poco rato de pasar aquella selva, aparecieron enun sitio de ensueño, todo verde y hermoso, cuidadopor manos muy expertas, que criaban hortalizas,frutas y cereales, para mantener a mucha gente.Quedaron muy sorprendidos al ver este vergel, escondido en esta selva, pero más quedaron, cuandoaparecieron en la puerta de cada choza, que había bastantes, dos o tres personas, encapuchadas contúnicas. Al ver estos tres hombres, internados en su recinto y armados con escopetas, uno deaquellos personajes, se dirigió a ellos y tras una respetuosa reverencia, les dijo por señas, que eranuna comunidad de penitentes mudos, que no se conocían ni hablaban entre sí, podría haber padres ehijos sin saberlo.Este personaje, se despidió con la misma reverencia de antes y mostrando una gran cruz, quellevaba grabada en su tunica.A este sitio sagrado, estos hombres no volvieron jamás. El gato negro lo utilizaban para sus ritos.A lo largo del tiempo, descubrieron estos hombres, retirado del recinto, una senda oculta en elmonte, que pasaba junto a las Siete piedras* y se conectaba con la Verea de la Plata*, esa era susalida.Manuel Villarejo Redondo*Verea de la Plata, era en esos tiempos, el único paso de carruajes que existía, de Madrid a Sevilla
  13. 13. LOS PENITENTES MUDOS, UNA DE LAS LEYENDAS-------------------------------------------------------------------------------Contaba mi abuela a mi madre, que a su vez se lo había contado la suya, que en las noches deInvierno por la cuesta la muela, iban unas mujeres andando hacia el pueblo, cuándo entre los olivos,vieron un grupo de personas encapuchadas y vestidas de negro, dejaron que llegasen al caminomientras ellas se escondían tras un olivo, agazapadas para que no las vieran.Delante, con un farolillo en la mano, alumbraba el camino con una pequeña vela, una figura alta yesbelta, solo el blanco de su rostro se distinguía de su negro atuendo, a su lado pero con unaguadaña una mujer, a ésta si se le distinguía la cara como si aún fuese de este mundo, detrásacompañándoles, cinco o seis almas, que agachando el rostro iban arrastrando sus cuerpos como siestos estuviesen sujetos por cadenas, que no se distinguían, pero daban la sensación de notarse.Cuándo las dos mujeres vieron que la comitiva se había alejado, salieron al camino y sin cambiarpalabra, se dirigieron veloces al pueblo.Aquella noche, ambas mujeres no pudieron dormir y a la mañana siguiente, decidieron contárselo alas vecinas que de común acuerdo decidieron salir de nuevo a la misma hora, por si se losencontraban.Al bajar a las eras, una enorme bola blanca les obstaculizó el camino, una de las mujeres se acercópara saber que era y una enorme hoguera la echó para atrás. Con el miedo en el cuerpo y como si nopudieran seguir sus propios pasos volvieron al pueblo.Aquella noche se reunieron todas al calor del brasero en casa de la que se acercó a la bola.Cada una daba su opinión sobre lo acontecido, todo era disparatado, decían cosas que no podíantener relación con la realidad, pero aquello que les había ocurrido tan poco podían relacionarlo connada de este mundo.Pasaron los días y ninguna de ellas volvió a hablar del tema.Una de las amigas que tenía un olivar muy cerca de Bailen casi en la cuesta la muela, tuvo quevolver al pueblo ya entrada la noche, como le daba miedo, pidió a su hija que la acompañase, puespensó que no yendo sola no se le aparecerían y de hacerlo, seguro no se le acercarían.Pero no fue así, llegando ya a la entrada del pueblo antes de llegar a las huertas, encontraron en unrepecho sentados sobre unas piedras a toda la comitiva, detuvieron sus pasos a escasos metros, elpavor que sentían no las dejaba avanzar, de pronto…la de la guadaña se levantó y dirigiéndose a susacompañantes dijo; levantaos hermanos y sigamos nuestra marcha la luna se ha ocultado y por lotanto estas almas no nos pertenecen, y como en otras ocasiones alejados del camino campo a travéssin posar los pies en el suelo, se dirigieron hacía el Castillo que parece ser era su morada.Muchos años pasaron desde aquel día, la vida había cambiado mucho para todos los habitantes dela villa y ya parecía que nadie de aquellas mujeres recordaba lo acontecido, era como si hubiesenquerido borrarlo todas a la vez de sus mentes.Por el camino de Bailén iban dos mujeres camino del pueblo una de ellas la más mayor subida alomos de una vieja mula y la más joven, apoyándose en una vara para hacer el camino más
  14. 14. llevadero.No se divisaba el pueblo todavía, pero la luna llena daba la sensación de que no era de noche.De pronto la mula se paró en seco, la joven alertada por unos toques en su espalda…se giró y cualno sería su sorpresa que vio que quien la tocaba era su madre, que minutos antes, que digo minutosun segundo hacía solo que hablaba con ella subida a la mula.Helada se quedó la muchacha al oír de boca de su propia madre; Hoy sí que era mi hora, sigue tucamino y no te detengas hasta llegar a las huertas, allí deja la mula atada y sigue hasta la casa, lamuchacha, no se si por el miedo o por obediencia a su progenitora, hizo exactamente lo que le dijo.Al subir las eras, un repique a muerto la alertó de que otra alma había dejado este mundo.Al llegar a su casa, las amigas de su madre la esperaban en la puerta y abrazándose a ella rezaron alas ánimas para que acompañasen el alma de la difunta.Aquella noche en la almena gorda, las luces y las sombras se sucedieron hasta bien entrada lamadrugada, cuándo ya la luna se iba retirando para dar paso al nuevo día.Todas aquellas mujeres murieron de igual manera, excepto una que en otra ocasión os lo explicaré.Nana Smith
  15. 15. Sierra morena bonitaSierra morena gallardaSierra morena es mi tierraMoruna de pura razaDonde rigen los oloresDonde se huele la albahacaDonde el cielo enmudeceY el verde de sus montañasCuando se despierta el díaCon las águilas realesCuando ese río cabalgaCubriendo los matorralesComo olvidar yo mi tierraComo olvidar a su genteDime tu si lo has logradoPor que yo me quedo inerteIsabel Pérez Sánchez
  16. 16. LOS AROMAS DE MI PUEBLO------------------------------------------Hoy no tenía la valentía para escribir relato alguno, así que, pensando qué urdir en esta jornada,determiné evadirme un poco y fui a dar un paseo. El día amaneció grisáceo, el cielo permanecíaencapotado, la bruma ocultaba las cubiertas de las casas; se asemejaba a un día triste, sin embargo,era uno de esos en los que me incitaba a pasear, cosa que me entusiasma.Cogí un deslucido paraguas y me alejé con paso sosegado a pasear por mi pueblo para descubrir suesplendor en un día así. Lo que descubrí en un primer instante no fue nada especial. La genteirrumpía, apresurada, abandonando las calles para adentrarse al calor de sus hogares y resguardarsede la fría agua que caía. Algunas de las chimeneas desprendían un denso humo que impregnaba conun aroma a sierra las calles. Esa fragancia, que tanto me agrada, hacía venir a mi memoria grancantidad de recuerdos.Continué transitando por las deshabitadas calles encaminándome hacía el paseo, el panorama quedesde allí se divisaba era impresionante; me paré detenidamente para contemplar aquel bellopaisaje, el viento soplaba apaciblemente haciendo que los árboles se agitaran suavemente. Algo másalejado se podía descubrir la sierra, parecía estar envuelta por un denso manto de agua, mi vista seperdía en el horizonte; en mi pensamiento me trasladé al interior de la misma, me fui confundiendoentre ella; por un segundo supuse encontrarme en su interior, en medio de sus jaras, caminando,percibía ese olor a tierra húmeda tan singular que sólo se localiza en esa zona. A mí llegaban lasmás peculiares esencias; percibía el olor a coscoja, tomillo, jara, romero, lentisco, madroño además,de otros diferentes que no alcanzo a describir; era una amalgama de olores que me aturdía.En un plano anterior a la sierra descubrí un gran pantano; sus aguas parecían diáfanas, pero comotodos, indudablemente tendría un fondo hediondo; a mí jamás me ha cautivado, si bien, acercaba ami recuerdo situaciones agradables de cuando todavía era una niña; aun así, siempre me ha asaltadocierta desconfianza el transitar por su ribera, siendo muy pocas las ocasiones en las que me heaventurado a sumergirme en sus aguas.Ya no diluviaba, sin embargo la neblina se tornaba a cada momento más densa. A pesar de todo,decidí arriesgarme y proseguí mi paseo bajando por la Llaná; apenas recorrí unos metros, contempléa lo lejos el castillo. Por un momento dudé si continuar no obstante resolví, ya que había llegadohasta allí, aproximarme hasta él porque hacía bastante tiempo que no lo visitaba.Llegué hasta la plaza; estaba completamente desierta, parecía un lugar deshabitado y olvidado, tansolo tuve oportunidad de ver a un sujeto que se apresuraba a entrar al ayuntamiento portando bajo elbrazo unos papeles que cubría cuidadosamente para que no se impregnaran por el agua.Subiendo por Santa María, los recuerdos de antaño comenzaron a asaltarme; me recliné sobre lamojada barandilla, mi mirada se perdía por la campiña: la misma se ocultaba entre la niebla aunquede vez en cuando se podía advertir el destello de algún coche, entre el mar de olivos, acercándose.Me giré cuidadosamente para contemplarlo; seguía igual de esplendoroso, sus muros mojadosparecían llorar de lamento por las guerras vividas a lo largo de su vasta vida. Por él han pasado lasmás dispares historias, conquistas y reconquistas, de pontificios, bereberes y cristianos. En nuestraépoca ha albergado los amores y desamores de muchas generaciones, sus muros han podido
  17. 17. contemplar risas y llantos, los regocijos y el padecer de residentes y foráneos, de toda lamuchedumbre que ha cruzado junto a estos muros. Actualmente acoge las visitas de todo aquelperegrino que atraído por sus crónicas ansía conocer todo de él. Cuando lo ven majestuoso sequedan perplejos de descubrir algo tan portentoso en una villa, probablemente ignorada pormuchos.Reemprendí mi paseo, me había demorado en exceso, retornando sobre mis pasos más ligeramente,tomé la decisión de subir por la calle Mestanza; al atravesar la plaza observé de soslayo la iglesiasin embargo no era ocasión de detenerme en ella, debido a la hora, aun así aminoré mi paso paracontemplar su solemnidad.El empedrado de la calle estaba totalmente empapado ya que hacía un momento que había dejadode chaparrear. Mientras iba ascendiendo me volvía a llegar el aroma que desprendían las chimeneas,el frío comenzaba a acentuarse, imaginando, mientras pasaba próxima a ellas, el calor que lasmismas debían desprender y las comidas que estarían condimentando y que, por su olor, deberíanser serreñas.Estaba cercana la hora de la comida y quizá por el hambre percibía el olor de la carne asada sobrelas ascuas, unas migas o, por qué no, un puchero hecho lentamente al fuego durante toda la mañana.Cuando llegué a casa estaba agotada, lo que en un principio parecía que iba a ser un día empalagosose había transformado sin apenas darme cuenta en especial, dentro de mí se sucedieron un cúmulode emociones. De este modo me surgió el atrevimiento de dejar plasmado lo que había concluidocomo un día maravilloso.EVA
  18. 18. AGRADECIMIENTOSEste es un gran proyecto el cual se puso en marcha gracias a la iniciativa de muchas personasciudadan@s de este municipio, las cuales desde su principio me ayudaron a salir hacia adelante ypoder quitarme la “timidez” que ya quedando atrás tenia en el pueblo.Juani Muñoz una gran persona que me cedió su amistad desde el primer momento que llegué a esteMI PUEBLO.Guadalinfo , un centro el cual nunca había acudido a él porque no tenía una opinión exacta de quepodía realizar concretamente dentro del centro , hasta que una día por suerte la personas encargadadel centro ( Ana Belén Guillén) estaba de Baja por maternidad, y siendo vecinas , pusimos “ enmarcha” una conversación de que haciamos la una y la otra, yo escribía poesías ( Nana Smith) yDinamizadora Local ( Ana Belén), realizaba su trabajo con gran empeño que aún estando de bajabuscaba a gente y proyectos los cual poder poner en marcha en su municipio. Unimos las ideas delas dos y salió actividades y proyectos en común poniendo como primera actividad en marcha el IRecital poético musical en Baños de la Encina.Pedro Ortiz ( El Pinche), Federico Zamora ( El Fede), Alejandro Mondaray ( Guitarra), y RondaLos Almendros gracias por ser las personas que sois, y la gan confianza que habeis mostrado en míy el gran apoyo dado, que sin vosotros este recital no hubiera sido lo mismo.Nana Smith¡¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!!

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