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La juventud salvadoreña y la violencia desencadenada en El Salvador:
Violaciones a Derechos Humanos.
Presentado Por:
Ada S...
nuevas leyes que han entrado en vigencia que son para que se abran espacios a
estos; pero debido que nuestra juventud se v...
poder sobre otros.1
Para efectos de comprensión y metodología, retomamos el
siguiente concepto de violencia: “el uso de la...
importante entender que la violencia puede adquirir modalidades distintas
dependiendo del lugar donde se genera.
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grandes ciudades que, con su rápido crecimiento, excluyen y vulneran los
derechos de grupos significativos de población, i...
trascendido a nivel personal e individual, haciendo crítica la situación debido a que
Violencia genera más violencia por l...
En los últimos años, El Salvador ha experimentado un sostenido auge de la
violencia criminal que lo ha posicionado como un...
Gráfico 1: Serie de número y tasa de homicidios en El Salvador, 2009.
Un total de 481 víctimas. Un 92 % son hombres y un 7...
muertes violentas se redujeron a 156. Sin embargo, en julio de 2013, el
cometimiento de homicidios se duplicó.
Según los d...
La cifra de otros delitos también reportó un aumento en el mes. El hurto,
robo, lesiones, hurto y robo de vehículo y las v...
Al comparar las cifras de homicidios de este año con relación al mismo período del
año pasado se tiene un aumento de 2,072...
En El Salvador la Ley General de Juventud18
, en su artículo 2, establece que
joven es una persona entre los 15 y los 29 a...
tanto en las instituciones que acompañaron el proceso como en la juventud, es
decir que no se cumplió con las expectativas...
Por otra parte, cuando se analizan los grupos afectados por otras expresiones
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la violencia social y, consecuentemente, pueden favorecer su conversión en
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ESQUEMA 1: FUENTE: (Larios, [2010])
Se presenta un esquema que permitirá describir más gráficamente el
funcionamiento de las pandillas, en El Salvador, para c...
VI. La Violencia y los derechos humanos.
La inseguridad generada por la criminalidad y la violencia en las Américas
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para ver efectivizado la primera finalidad. No son delincuentes porque sí, tiene un
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3. La violencia afecta a toda la sociedad salvadoreña, porque está en todo
ámbito y lugar en la realidad cotidiana, pero n...
Referencia Bibliográfica.
1. Alas, J. L. ( 2012). Analisis situacional sobre la juventud en El Salvador.
San Salvador: Fun...
10.Innocenti, Z. d., Quinteros, C., Umaña, N., & Artiga, A. (s.f.). Mujer y
violencia en El Salvador. Revista Realidad. Sa...
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Se plantea un panorama sencillo y breve sobre la situación de violencia y criminalidad existente, en El Salvador basado en investigaciones realizadas sobre el fenómeno de violencia en el paísel cual respetando el respectivo derecho de autor, se han citado las fuentes de las ideas o párrafos extraídos. el papel de los jóvenes en general y las pandillas en particular, juegan en este escenario, ya sea en su rol de víctimas, como de autores de delitos, en la actual situación del país en donde se encuentran relacionados las violaciones a derechos humanos.

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La violencia desencadenada en el salvador: Violaciones a Derechos Humanos

  1. 1. La juventud salvadoreña y la violencia desencadenada en El Salvador: Violaciones a Derechos Humanos. Presentado Por: Ada Sofía Nuila Hernández Bibliotecóloga. Visita: http://asnuila.blogspot.com/ https://sites.google.com/site/adasofianuila Sumario: Introducción. I. Marco conceptual general. II. Situación de violencia y criminalidad en El Salvador. III. Situación de los jóvenes en El Salvador. IV. Los jóvenes como víctimas de violencia. IV. Sistema de funcionamiento de las pandillas en El Salvador. VI. La Violencia y los derechos humanos. Conclusiones. Recomendaciones. Referencia Bibliográfica. Resumen: Se plantea un panorama sencillo y breve sobre la situación de violencia y criminalidad existente, en El Salvador basado en investigaciones realizadas sobre el fenómeno de violencia en el país, el cual respetando el respectivo derecho de autor, se han citado las fuentes de las ideas o párrafos extraídos. Pero que, en los últimos años, así como el papel de los jóvenes en general y las pandillas en particular, juegan en este escenario, ya sea en su rol de víctimas, como de autores de delitos, en la actual situación del país en donde se encuentran relacionados las violaciones a derechos humanos, en un contexto, donde las actuales violaciones, están vinculadas con la violencia y la criminalidad que vive día a día la juventud salvadoreña. Introducción: Respecto a los hechos violentos que a diario enlutan a las familias salvadoreñas, lo más condenable de estas muestras de violencia es que no afectan solamente a las personas mayores, sino también a nuestros jóvenes que poco a poco van perdiendo oportunidades para desarrollarse en la vida, pese a las
  2. 2. nuevas leyes que han entrado en vigencia que son para que se abran espacios a estos; pero debido que nuestra juventud se van involucrando de manera acrecentada en las estadísticas de muertes violentas, a la alza de crímenes ocurridos; es que, el eje central son la violencia y los crímenes, como detonantes para la violación de los derechos humanos como el derecho a la vida, a la integridad personal, a los derechos económicos y patrimoniales, etc. Por lo tanto, el desarrollo del presente ensayo muestra a una sociedad salvadoreña, caracterizada por la desigualdad económica y la exclusión social, que ha permitido que exista una cultura de intolerancia, ocasionando violencia en todos los ámbitos, tanto individual como colectiva, de manera incontrolada que actúa al margen de la ley, que ha permitido serios conflictos en el Estado de Derecho y en el actuar social, debido a que existe un descontrol de las instituciones que se encargan de la administración de justicia, en donde los delitos de homicidios, feminicidios, extorciones y violencia sexual tienen un alza, que como consecuencia han propiciado la vulneración de derechos humanos en la investigación del delito y al aplicar la justicia. I. Marco conceptual general. Por violencia generalmente se entiende como el uso excesivo de la fuerza contra una o varias personas, animales o cosas. Pero en la aplicación de la realidad, este concepto se torna un mero limitante porque se debe reconocer que en su aplicación es más amplio, debido a que la agresión sería un tipo especial de violencia; en el que va expresa o tácitamente la intención del actor de causar daño al otro (Martín-Baró, 1998). De esta manera de distinguir lo que es violencia, puede incorporarse dentro del concepto de violencia aquellos actos o situaciones que con otros normalmente quedan fuera o desligados, esto si la violencia se minimiza a una simple agresión. De tal forma que la violencia actual que viven los jóvenes en el país no es una simple agresión, si no que en verdad son situaciones de violentas que atentan y violentan derechos humanos fundamentales, en donde quienes detentan el
  3. 3. poder sobre otros.1 Para efectos de comprensión y metodología, retomamos el siguiente concepto de violencia: “el uso de la fuerza en una relación desigual y al servicio del poder para obligar a una persona a vivir o experimentar una situación que no consentiría libremente y amenaza, arriesga o destruye su integridad física, emocional o social. (Innocenti, Quinteros, Umaña, & Artiga)2 porque a un grupo focal especifico, para el caso, son los jóvenes inmersos en la violencia y la criminalidad de las pandillas o maras, quienes junto con las instituciones del Estado salvadoreño se encuentran violentando Derechos humanos en la sociedad salvadoreña en general y estudiado por diversos estudios realizados en el país (Smutt y Miranda, 1998; Cruz y Portillo, 1998; Santacruz y Concha, 2001; Aguilar, 2007; IUDOP, 2010), han dado cuenta de las constantes transformaciones que estas agrupaciones han tenido a lo largo del tiempo, sin que se hayan adoptado políticas integrales y comprehensivas para su contención (Aguilar, 2010)3 . La violencia no es instintiva, sino que se adquiere, se aprende socialmente, se reproduce e incluso se legitima de distintas maneras en el proceso de socialización. La guerra es una de las formas más destructivas de la violencia y las sociedades tienen instituido el ejercicio legítimo de la violencia mediante sus aparatos militares y policiales. La violencia es la forma más primitiva, inferior y menos versátil del poder y puede ser utilizada para dañar personas, destruir el patrimonio o hacer colapsar sociedades (Larios, [2010])4. No obstante, es 1 La violencia criminal, dominada por las aspiraciones económicas o materiales. La violencia social es susceptible de ser convertida en violencia criminal, dicho poder es la dominación sobre el aspecto económico o material, inclusive aún en el ámbito político partidario. 2 Innocenti, Z. d., Quinteros, C., Umaña, N., & Artiga, A. (s.f.). Mujer y violencia en El Salvador. Revista Realidad. San Salvador: Uca Editores.p.298 3 Aguilar, J. (2010). Jóvenes, pandillas y violencia en El Salvador. Ponencia preparada en el marco del Seminario inter. Mérida, Venezuela: Consejo General de Policía, del Ministerio del Interior. 4 Larios, A. J. ([2010]). Las pandillas en El Salvador: la violencia como medio de poder. Organo de Difusión de la Red Docencia-Investigación.p. 47
  4. 4. importante entender que la violencia puede adquirir modalidades distintas dependiendo del lugar donde se genera. El concepto de violencia urbana, generada por la dinámica de las ciudades, sirve para caracterizar precisamente las acciones violentas que surgen en el seno de las urbes, inducidas por la alta concentración de población, el hacinamiento, los excesos del transporte particular, las formas exacerbadas de recreación estimuladas por el consumo (juegos de azar, consumo de alcohol y otras drogas), los eventos masivos de alto contenido emocional para los colectivos (deportivos o artísticos), la proliferación de armas y otros artefactos bélicos, las manifestaciones políticas o de reivindicación social y, principalmente, el accionar de individuos y grupos dedicados expresamente al delito o al crimen (Larios, [2010])5. En todo caso, se trata de una forma de ejercicio de poder, ya sea individual o colectivo, que supone la ejecución de un daño, al mismo tiempo que la asunción de un riesgo.6 La mezcla de la edad juvenil y la acción delictiva es altamente explosiva, por el hecho de combinar la violencia potencial con el natural riesgo de la edad. A un joven, que por inclinación natural le gusta correr riesgos, la conducta de rebeldía ante las normas, le pue- de llevar, equivocadamente, a una vida delictiva y violenta, no sólo porque experimente emociones de insatisfacción con el sistema social, sino también porque encuentre en el riesgo la forma de superar sus frustraciones e incluso de resolver el problema de sobrevivir diariamente. En este sentido, el uso de la violencia, como instrumento, como arma, para canalizar sus frustraciones y como método para obtener beneficios, es altamente estimulante, práctico y adictivo. Así se construyen personalidades violentas desde niño o adolescente, en condiciones lógicamente adversas, carentes de oportunidades sanas o en rechazo al sistema social, como las que se observan en 5 Ibidem, p. 47-48. 6 Beck, U. (1994). La sociedad del riesgo, Paidós, Barcelona.
  5. 5. grandes ciudades que, con su rápido crecimiento, excluyen y vulneran los derechos de grupos significativos de población, instituyendo la marginalidad y las prácticas violentas en los barrios y las comunidades urbano-marginales7 . II.Situación de violencia y criminalidad en El Salvador. La actual situación de violencia, es decir, el nuevo contexto en el que se desarrolla este nuevo fenómeno de inestabilidad social, tiene otras características, aunque por supuesto tiene similitudes, como la pérdida de vidas humanas. Pero la gran diferencia, es que esta vez no está siendo atacado el gran capital, ni el aparato estatal. Esta vez, son atacados los pequeños y medianos empresarios, también la clase media, y por supuesto, los mismos pobres. Por la situación imperante son cerrados pequeños negocios pero se expanden los grandes centros comerciales. Ante esta situación se encuentra la opinión de la secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, quien opina que la situación actual del país como “un momento de violencia social muy grave”, o como la presidenta de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Doriz Luz Rivas, quien opina que calificarlo de tal manera supondría resignarse a la normalización de la violencia.8 La violencia es una de las tres fuentes básicas del poder, junto a la riqueza y al conocimiento, mecanismo social, que emplean hoy en día para intimidar, doblegar y causar malestar a gran escala social. Utilizada hoy en día tanto por : pandilleros, políticos, profesionales, no profesionales, hombres, mujeres, niños, jóvenes, adultos mayores, etc. en todo ámbito, pues la violencia desencadenada en la sociedad salvadoreña no solo es a nivel de la criminalidad, si no que ha 7 Cruz, J. M., Portillo, (1998) Solidaridad y violencia en las pandillas del gran San Salvador. UCA, Editores, San Salvador. 8 DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V. (03 de Julio de 2015). ¿Qué hacemos con la violencia? La Prensa Gráfica, [En Línea] http://www.laprensagrafica.com/2015/07/03/que-hacemos-con-la- violencia.
  6. 6. trascendido a nivel personal e individual, haciendo crítica la situación debido a que Violencia genera más violencia por la falta de tolerancia, respeto al derecho ajeno, incurriendo en este punto en que el colectivo en general de la sociedad salvadoreña, violentamos derechos humanos día con día. Es esencial entender la problemática de la violencia en nuestra juventud tratando de conocer a las pandillas salvadoreñas desde su realidad material, como un cuerpo social formado por personas jóvenes en su gran mayoría, entre los 16 y los 30 años, del sexo masculino, desertores del sistema escolar, provenientes de hogares disfuncionales, de actitud agresiva y dispuestos a correr cualquier riesgo, incluso a entregar su seguridad y su vida9 . Un cuerpo social con estas características es potencialmente peligroso, como advirtieron Smutt y Miranda hace una década (Smutt & Miranda, 1998)10 Ciertamente, desde hace varios años el Estado salvadoreño ha perdido el monopolio del control territorial, pues en muchos lugares del país, los habitantes se encuentran a merced del gobierno, pandillas y redes criminales que imponen sus propias leyes. Muchos de estos actores ilegales han ido ganando terreno a lo largo del tiempo, hasta llegar a tener capacidad para generar inestabilidad en el país. En el caso de las pandillas salvadoreñas, éstas han estado presentes desde los ochenta (Martín Baró,1986, en Santacruz y Concha, 2001)11 , sin que hayan existido esfuerzos serios y sostenibles de atención integral al fenómeno del Estado Salvadoreño. 9 Eso explica, porqué dos décadas después, estos grupos han pasado de ser un fenómeno cultural- generacional (Ramos, 1997, en Smutt y Miranda, 1998) a una de las más complejas y particulares formas de delincuencia organizada, de las que no se tiene parangón en la historia reciente de la región centroamericana (Aguilar, 2007), con la capacidad de desafiar al Estado. 10 Smutt, M., & Miranda, J. L. (1998). El fenómeno de las pandillas en El Salvador. UNICEF. 11 Santacruz, M.L. y Concha-Eastman, A. (2001). Barrio adentro. La solidaridad violenta de la las pandillas. San Salvador: IUDOP-UCA/OPS.
  7. 7. En los últimos años, El Salvador ha experimentado un sostenido auge de la violencia criminal que lo ha posicionado como uno de los países más violentos del hemisferio. Según un Informe de la OMS, El Salvador se ubica a la cabeza de 83 países a nivel mundial, con una tasa de 92.3 muertes por cada 100, 000 personas entre los 15 y 24 años (PNUD, 2009)12 . Esta grave situación de inseguridad es el resultado de una compleja violencia criminal y de una generalizada violencia social. Aunque la tasa de homicidios constituye sólo un ámbito de las expresiones de violencia que ocurren en un país, este es sin duda, el indicador más grave de la violencia que se dirige contra las personas. El Salvador, con seis millones de habitantes, es uno de los países más violentos del mundo, por sus altas tasas de homicidios, de más de 60 por cada 100,000 habitantes, según las agencias de Naciones Unidas por lo que para este 2015, se han efectuado 200 ataques armados a su institución, con el saldo de unos 28 agentes fallecidos, (DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V., 2015).13 La situación de violencia en El Salvador ha alcanzado niveles epidémicos. A pesar de una drástica reducción de los homicidios –la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes era de 70 en 2011 y disminuyó a 40 en 2013 (gráfico 1), el país vuelve a ver en 2014 tasas tremendamente altas y se mantiene como uno de los más violentos del mundo14 . 12 PNUD (2009). Informe de Desarrollo Humano para América central 2009-2010. Abrir espacios a la seguridad ciudadana y el desarrollo humano. Colombia: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD. 13 DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V. (19 de Junio de 2015). Gobierno reconoce grave violencia en El Salvador. La Prensa Gráfica, [En Línea] http://www.laprensagrafica.com/2015/06/19/gobierno-reconoce-grave-violencia-en-el-salvador. 14 IUDOP (2014). La situación de la seguridad y la justicia 2009-2014. Entre expectativas de cambio, mano dura militar y treguas pandilleras. San Salvador: Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, Instituto Universitario de Opinión Pública.
  8. 8. Gráfico 1: Serie de número y tasa de homicidios en El Salvador, 2009. Un total de 481 víctimas. Un 92 % son hombres y un 7 % mujeres y otros no identificados. Oscilan, en su mayoría, entre los 18 y 30 años de edad y un alto porcentaje ha sido cometido en el área rural. Fueron asesinados en un 79 % con arma de fuego, un 12 % con arma blanca y la minoría, con otro tipo de armas (DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V., 2015)15 . Son las características generales de las 481 personas que fueron asesinadas en marzo. Dieciséis por día. En la última década, la cifra más alta registrada por la PNC fue en octubre de 2009, con 437 homicidios. En ese año, las autoridades reportaron el asesinato de 4,382 personas16 . La incidencia alta de homicidios no se había reportado desde que las pandillas realizaron una tregua, en marzo de 2012. En abril de ese mismo año, las 15 DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V. (02 de abril de 2015). Marzo 2015 el más violento de la última década. La Prensa Gráfica, [En Línea] http://www.laprensagrafica.com/2015/04/02/marzo- 2015-el-mas-violento-de-la-ultima-decada. 16 Ibidem.
  9. 9. muertes violentas se redujeron a 156. Sin embargo, en julio de 2013, el cometimiento de homicidios se duplicó. Según los datos de la PNC, el número de homicidios que fue cometido en marzo representa un aumento del 56.2 % al compararlo con el mismo mes, pero en 2014. En marzo del año pasado hubo 308 asesinatos, es decir, un promedio diario de 10 muertes violentas17 . De acuerdo con los datos, las delegaciones con mayor número de homicidios es La Paz (49), Apopa (43), Soyapango (41), Sonsonate (34), San Salvador centro (33) y Ciudad Delgado (28). La región donde se concentra el mayor número de hechos violentos es la metropolitana (175), luego le sigue la paracentral (106) y la oriental (70) (ver fotografía 1). 17 Ibid. Foto 1: Un cuerpo sin vida permanece sobre una carretera en el municipio de Tapalhuaca, en el departamento de La Paz, el pasado 10 de agosto. Foto Marvin Recinos (AFP) Fuente: El Faro,2015.
  10. 10. La cifra de otros delitos también reportó un aumento en el mes. El hurto, robo, lesiones, hurto y robo de vehículo y las violaciones aumentaron considerablemente de febrero a marzo. De hecho, durante marzo hubo 2,916 delitos más que reportó la PNC que el mismo mes de 2014. La cifra de personas desaparecidas es otra que se mantiene al alza. El año pasado al menos 1,576 personas no fueron localizadas. Este año, la PNC prefirió no incluir este rubro en las estadísticas policiales que son enviadas a todo el personal de la institución. Según el Instituto de Medicina Legal, en El Salvador se han cometido hasta el 11 de agosto 3,603 homicidios, un promedio de 16 al día. Como la población salvadoreña es de 6.5 millones de personas, la tasa proyectada para todo 2015 es de 91 homicidios por cada 100,000 habitantes en El Salvador. Cuando ya se han consumido dos terceras partes del año, los más de 3,600 cadáveres que ha procesado Medicina Legal permiten aseverar que 2015 está siendo el año más violento del siglo XXI, superando con holgura las cifras de 2009 y 2011. La tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes proyectada es de 91 (ver gráfico 2 ) Gráfico 2; Grafica comparativa de los niveles de violencia desde el año 2000 hasta 2015. FUENTE: Medicina legal, 2015).
  11. 11. Al comparar las cifras de homicidios de este año con relación al mismo período del año pasado se tiene un aumento de 2,072 muertes violentas para este año. En nueve meses del año pasado, la violencia había acabado con las vidas de 2,870 personas, una situación que preocupa al Director de Medicina Legal. (ver gráfico 3). Gráfico 3; Graficas comparativa de los niveles de violencia desde el año 2000 hasta 2015. FUENTE: La Prensa Gráfica, 2015) III. Situación de los jóvenes en El Salvador.
  12. 12. En El Salvador la Ley General de Juventud18 , en su artículo 2, establece que joven es una persona entre los 15 y los 29 años de edad, sin distinción de nacionalidad, etnia, género, religión, discapacidad, situaciones de vulnerabilidad o cualquier otra condición particular. La realidad de buena parte de la población juvenil, sin embargo, tiene el rostro de un drama social, pues se trata de una generación expuesta a la exclusión y, peor aún, a una creciente situación de violencia e inseguridad ciudadana19 . En el país hay un 1,757,000 jóvenes, que representan el 28 % de la población20 . De estos, 49 % son hombres y 51 % son mujeres; 62 % viven en la zona urbana y 38 % en la zona rural. Asimismo, 4 de cada 10 son pobres; 3 son pobres relativos y 1 vive en pobreza extrema. Existe en este grupo social una marcada feminización de la pobreza: tanto entre los pobres extremos como entre los pobres, las jóvenes son más numerosas, en 9 y 6 puntos porcentuales respectivamente. En atención a la juventud se han definido diferentes estrategias por parte del gobierno de El Salvador, es decir que cada período de gobierno ha tenido un enfoque diferente, por lo que nunca se avanzó en la institucionalidad. En el año 2005 se elaboró el Plan Nacional de Juventud 2005-2015, bajo la coordinación estratégica de la Secretaría Nacional de la Juventud; este plan contó con un buen diseño pero con una limitada ejecución, lo cual generó descontento 18 Ley General de Juventud (2012). Asamblea Legislativa de El Salvador. Recuperado de http://www.asamblea.gob.sv/eparlamento/indice-legislativo/buscador-de-documentos-legis- lativos/ley-general-de-juventud. 19 PNUD (2015). Entre esperanzas y miedo. La juventud y la violencia en El Salvador. San Salvador: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. P. 25. 20 DIGESTYC. (2012). Encuesta de hogares de propósitos múltiples. San Salvador: Dirección General de Estadística y Censos, Ministerio de Economía.
  13. 13. tanto en las instituciones que acompañaron el proceso como en la juventud, es decir que no se cumplió con las expectativas de la población identificada en dicho Plan (Alas, 2012)21 . IV. Los jóvenes como víctima de violencia. Una de las principales características de la violencia actual en El Salvador es que los protagonistas de la misma suelen ser jóvenes y adolescentes, tanto en su calidad de víctimas como autores de los ilícitos. Una revisión de las cifras oficiales sobre muertes violentas registradas en el país, muestra claramente la elevada vulnerabilidad de los jóvenes salvadoreños y en particular, de los hombres jóvenes frente a la violencia que ha marcado trascendencia en la sociedad salvadoreña. No obstante esta situación no es reciente pues estudios pioneros sobre el tema (Cruz, 2005)22, ya señalaban desde hace más de una década los altos niveles de violencia que afectan a los jóvenes salvadoreños, la violencia dirigida contra este grupo poblacional se ha agudizado y complejizado en los últimos años, debido a factores de diverso orden. En el contexto de violencia juvenil que experimenta la sociedad salvadoreña, uno de los sectores que enfrenta la más alta vulnerabilidad a la violencia letal son los jóvenes en situación de riesgo social y aquellos que pertenecen a las maras o pandillas juveniles. Aunque no hay registros oficiales que establezcan la condición social de los jóvenes que son víctimas de homicidios en el país, a juzgar por las características de muchos de ellos y los lugares donde se perpetran los ataques, se trata mayoritariamente de jóvenes de extracción social baja. 21 Alas, J. L. ( 2012). Analisis situacional sobre la juventud en El Salvador. San Salvador: Fundación Friedrich Ebert. 22 Cruz, José Miguel y Carranza, Marlon (2005). “Pandillas y políticas públicas: el caso de El Salvador”, en Juventudes, violencia y exclusión: desafíos para las políticas públicas. Guatemala: Magnaterra Editores.
  14. 14. Por otra parte, cuando se analizan los grupos afectados por otras expresiones de violencia delincuencial, como los delitos contra la propiedad y contra la integridad física, los jóvenes en general resultan ser nuevamente las principales víctimas. Una encuesta nacional sobre victimización y percepción de inseguridad realizada por el IUDOP (Santacruz y Carranza, 2009), confirma el importante peso de la edad en la incidencia de la victimización general. Los jóvenes reciben tremendas agresiones y formas sistemáticas en zonas populosas durante los operativos policiales y patrullajes rutinarios que se implementan en los territorios. A su vez, en los últimos años se han incrementado las denuncias sobre abusos cometidos hacia pandilleros durante la detención administrativa en bartolinas policiales y en los centros de reclusión, durante las requisas rutinarias. Una reciente investigación realizada con mujeres pandilleras en cárceles (IUDOP, 2010)23 , revela los tratos crueles, inhumanos y degradantes de que son objeto pandilleros y pandilleras por parte de los agentes del orden, así como la posible participación de algunos miembros de la policía en el asesinato de pandilleros. Y es que las conductas policiales abusivas han sido parte de la subcultura policial, resultado del modelo policial autoritario y militarizado que se instaló desde el surgimiento mismo de la policía y que fue legitimada durante los Planes Mano Dura, período a partir del cual se ha incrementado la violencia policial hacia los jóvenes. V. Sistema de funcionamiento de las pandillas en El Salvador. Un ambiente comunitario donde los espacios son reducidos, sucios, escasos y marginalizados, genera formas de competencia entre sus miembros que favorecen 23 IUDOP (2010). Segundos en el aire: mujeres pandilleras y sus prisiones .San Salvador: Instituto Universitario de Opinión Pública-Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.
  15. 15. la violencia social y, consecuentemente, pueden favorecer su conversión en violencia criminal (Larios, [2010]). Para llegar a constituir agrupaciones cuyo lema principal sea el de “Rifa, mata, viola y controla”, transmitido y enseñado a niños como mandamiento de vida, los miembros de las pandillas han debido sufrir mucho y almacenar un rencor enorme en contra de los otros, de sus rivales, de los extraños y hasta de su propia familia (Larios, [2010]). Recordemos que las pandillas ofrecen una sensación falsa de protección, pertenencia, diversión y enriquecimiento. El joven es atraído por esta sensación basada en primicias que para el líder de una clica (célula colectiva de un barrio) son migajas, pero que para un niño o joven rechazado o maltratado en su hogar pueden significar un gran apoyo y re- presentación de afecto y protección. A lo cual se suma, la sensación de poder y de respeto que adquiere dentro de la pandilla, por el solo hecho de formar parte de ella y de ser tomado en cuenta para la ejecución de las decisiones de los líderes (Larios, [2010]). Basados en un principio de supervivencia las pandillas encuentran nuevas formas de reproducirse y que se puede caracterizar de la siguiente manera (Larios, [2010]):  Creación de un imaginario colectivo que da identidad y cohesión al grupo, con su simbología;  Alta capacidad de atracción, socialización y control de la membresía, de su lealtad, motivación y acción;  Construcción del estilo de vida a partir de adversarios típicos: pandillas rivales y policía;  Lucha por los espacios en barrios o territorios y se organizan para la protección y  el ataque: reuniones, acuerdos, asignación de roles, emisión de órdenes, supervisión de ejecución y distribución de recursos para operar.
  16. 16. ESQUEMA 1: FUENTE: (Larios, [2010])
  17. 17. Se presenta un esquema que permitirá describir más gráficamente el funcionamiento de las pandillas, en El Salvador, para cual se describe lo siguiente:  Primero, el que se refiere a los círculos de apoyo y de base social de la pandilla, muestra el carácter social de génesis del fenómeno y su raíz comunitaria24 .  Segundo, los denominados sistemas de presión de la pandilla, ubicados en los costados del esquema, constituidos, en un caso, por la policía como sistema institucional legítimo; y en otro caso, por las pandillas rivales, como sistema ilícito y competencia “natural”. La policía busca capturar al pandillero que delinque, mientras que la pandilla rival busca aniquilarlo en términos generales.25  El tercero, es la vinculación del liderazgo al crimen internacional y a las fuentes de financiamiento y de los recursos delictivos de que disponen para el desarrollo de sus actividades. La pandilla es una organización cuyo mecanismo de reproducción y crecimiento es el homicidio de sus rivales, pero también la ex torsión de los ciudadanos comunes. La extorsión ha sido un mecanismo clásico dentro del modo de vida de las pandillas.26 24 Esto vuelve más compleja las intervenciones de trabajo social o de control policial, pues en él se ven involucrados no sólo los miembros de la pandilla, también participan de manera indirecta o como soportes logísticos, amigos, familiares o simpatizantes, que no son formalmente pandilleros ni necesariamente delincuentes. 25 Pero en la actualidad, la realidad ha mostrado que las pandillas rivales han llegado a acuerdos relacionados con su supervivencia y que tratan de protegerse mutuamente de la presión ejercida por los controles estatales, de tal forma que existen territorios, que se respetan mutuamente, donde ejercen su poder y control. 26 Larios, A. J. ([2010]). Las pandillas en El Salvador: la violencia como medio de poder. Organo de Difusión de la Red Docencia-Investigación.
  18. 18. VI. La Violencia y los derechos humanos. La inseguridad generada por la criminalidad y la violencia en las Américas constituye un grave problema donde está en juego la vigencia de los derechos humanos27 Los principales problemas que afectan a la sociedad salvadoreña son: la violencia y el crimen. Algunas consecuencias de la violencia son:  Altos costos humanos debido a homicidios, lesiones, violaciones sexuales, secuestros y amenazas.  Los costos materiales por los delitos que se cometen en contra del patrimonio (robos, destrucción) y por la carga en el presupuesto del Estado para controlar la violencia en la labor judicial y policial y para el tratamiento de lesiones en el área de salud.  Poca inversión extranjera  Actitud de desconfianza en el sistema judicial, lo que lleva a que no denunciar por el temor de represalias por parte de los delincuentes.  La violencia social como un obstáculo serio para la democracia formal y el Estado de Derecho. El alto nivel de delincuencia no se debe simplemente al ansia desenfrenada de querer matar o robar, lo cual nos llevaría a una conclusión demasiado miope, sino que tiene su origen en problemas económicos y educativos. Sí, a la vulneración de Derechos Humanos de carácter económicos, sociales y culturales. Donde en una familia con ingresos económicos bajos o nulos se tienen cuatro hijos o hermanos que alimentar, solo queda robar y muchas veces, matar 27 COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, Organización de Estados Americanos, Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos, 2009, parágrafo 35.
  19. 19. para ver efectivizado la primera finalidad. No son delincuentes porque sí, tiene un trasfondo socioeconómico la mayoría de veces. Muchos casos podrán variar del por qué se inmiscuyen jóvenes e incluso niños a las pandillas, pero no podemos negar que el origen de este gran problema fue en gran medida producto de una pobre economía que resultó de una guerra implementada en los años 80’s que nos hundió a la pobreza. No se justifica la delincuencia en ningún momento, pero el problema tiene más raíces económicas que cualquier otra cosa. Si se quiere solventar este problema se exije que propongan medidas económicas, educativas y planes de prevención de delincuencia, pero no que prometan más policías, más armas o aún más vulneraciones a los Derechos Humanos, los cuales incluso los delincuentes tienen. Los “delincuentes” y las instituciones en el intento de reprimir, vulneran los derechos Humanos de otros al matar, al robar, al secuestrar, etc., pero recordemos que los primeros a los que les violaron sus derechos fueron a ellos con una guerra civil que perjudicó mucho más a los que ya de por sí estaban perjudicados. Una guerra, muchas veces, no con fines de instalar la democracia, sino con fines puramente ideológicos. Conclusiones: 1. El fenómeno de la violencia es un fenómeno de poder, pero no el menos efectivo en la consecución del propósito. Lo relevante no es sólo que los pandilleros sean jóvenes, sino que sean el tipo de jóvenes que son, agrupados alrededor de manifestaciones de violencia y delincuencia, como opción para expresarse, organizarse y hacer prevalecer su identidad y sus intereses. 2. El método de la extorsión es una prueba del potencial de violencia y de reinventaba criminal de las pandillas, del mismo modo, pueden encontrar otros medios de hacer valer su poder.
  20. 20. 3. La violencia afecta a toda la sociedad salvadoreña, porque está en todo ámbito y lugar en la realidad cotidiana, pero no todos los ciudadanos tienen el mismo nivel de participación, ni experimentan el mismo riesgo de afectación directa, como lo es para el caso de los jóvenes, que están riesgo de ser víctimas o delinquir. Recomendaciones.  La actividad delincuencial ha surgido en las entrañas de un sistema que no le ha sido favorable al pobre; el neoliberalismo no ha satisfecho las aspiraciones de la juventud; muchos por no delinquir, han emigrado del país, los expulso la pobreza.  Para comenzar a solucionar el problema se debe cambiar el sistema educativo, debe incorporarse en los planes de estudios, entre otras temáticas, la enseñanza de los DERECHOS HUMANOS, tal como lo ordenan los Art. 55 y 60 de nuestra Constitución.  Debe existir un mecanismo riguroso que permita la revisión real de lo que se transmite en los medios de comunicación, especialmente en la televisión y redes sociales; ya que, no se debe descargar únicamente en los padres la responsabilidad de la regulación y control. Esto permitirá formar nuevas generaciones con principios pacifistas y aumentar en la población en general los niveles de TOLERANCIA y RESPETO MUTUO.  La persecución al delito debe tener incorporadas medidas alternas que le permitan al joven tener acceso a estudios superiores, fortalecimiento de valores no solo seculares, si no también cristianos, vivienda, salud y un empleo digno.
  21. 21. Referencia Bibliográfica. 1. Alas, J. L. ( 2012). Analisis situacional sobre la juventud en El Salvador. San Salvador: Fundación Friedrich Ebert. 2. Aguilar, J. (2010). Jóvenes, pandillas y violencia en El Salvador. Ponencia preparada en el marco del Seminario inter. Mérida, Venezuela: Consejo General de Policía, del Ministerio del Interior. 3. Beck, U. (1994). La sociedad del riesgo, Paidós, Barcelona. 4. Cruz, J. M., Portillo, (1998) Solidaridad y violencia en las pandillas del gran San Salvador. UCA, Editores, San Salvador. 5. Cruz, José Miguel y Carranza, Marlon (2005). “Pandillas y políticas públicas: el caso de El Salvador”, en Juventudes, violencia y exclusión: desafíos para las políticas públicas. Guatemala: Magnaterra Editores. 6. COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, Organización de Estados Americanos, Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos, 2009, parágrafo 35. 7. DIGESTYC. (2012). Encuesta de hogares de propósitos múltiples. San Salvador: Dirección General de Estadística y Censos, Ministerio de Economía. 8. DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V. (02 de abril de 2015). Marzo 2015 el más violento de la última década. La Prensa Gráfica, [En Línea] http://www.laprensagrafica.com/2015/04/02/marzo-2015-el-mas-violento-de- la-ultima-decada. 9. DUTRIZ HERMANOS, S.A. DE C.V. (03 de Julio de 2015). ¿Qué hacemos con la violencia? La Prensa Gráfica, págs. [En Línea] http://www.laprensagrafica.com/2015/07/03/que-hacemos-con-la-violencia.
  22. 22. 10.Innocenti, Z. d., Quinteros, C., Umaña, N., & Artiga, A. (s.f.). Mujer y violencia en El Salvador. Revista Realidad. San Salvador: UCA Editores. 11.IUDOP (2010). Segundos en el aire: mujeres pandilleras y sus prisiones. San Salvador: Instituto Universitario de Opinión Pública-Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. 12.IUDOP (2014). La situación de la seguridad y la justicia 2009-2014. Entre expectativas de cambio, mano dura militar y treguas pandilleras. San Salvador: Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, Instituto Universitario de Opinión Pública. 13. Larios, A. J. ([2010]). Las pandillas en El Salvador: la violencia como medio de poder. Organo de Difusión de la Red Docencia-Investigación. 14.Ley General de Juventud (2012). Asamblea Legislativa de El Salvador. Recuperado de http://www.asamblea.gob.sv/eparlamento/indice- legislativo/buscador-de-documentos-legis-lativos/ley-general-de-juventud. 15.Martín-Baró, I. (1998). Violencia y agresión social. Acción e Ideología, Psicología social desde Centro América. San Salvador: Uca Editores. 16.PNUD (2009). Informe de Desarrollo Humano para América central 2009- 2010. Abrir espacios a la seguridad ciudadana y el desarrollo humano. Colombia: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD. 17.PNUD. (2013). Informe sobre Desarrollo Humano El Salvador 2013. Imaginar un nuevo país. Hacerlo posible. Diagnóstico y propuesta. San Salvador: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. 18.Santacruz, M.L. y Concha-Eastman, A. (2001). Barrio adentro. La solidaridad violenta de la las pandillas. San Salvador: IUDOP-UCA/OPS. 19.Smutt, M., & Miranda, J. L. (1998). El fenómeno de las pandillas en El Salvador. UNICEF.

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