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Comentarios de las porciones semanales de la Torá.
SEFER BERESHIT
‫ברשית‬ ‫ספר‬
(Libro de Génesis - Principio)
Por el Moré Ketriel Blad ©
Prohibida toda reproducción lucrativa.
Visítenos en:
www.besora.cl
Parashá 01 BeReshit
Génesis 1:1 – 6:8
Por Dr. K Blad ©
Prohibida toda reproducción lucrativa
Aliyás de la Torá:
1. 1:1-13
2. 1:14-23
3. 1:24 – 2:3
4. 2:4 – 3:21
5. 3:22 – 4:26
6. 5:1-24
7. 5:25 – 6:8
8. Maftir: 6:5-8
Haftará: Isaías 42:5-21
Los Escritos Apostólicos: Marcos 1:1-45
Aliyás de los Escritos Apostólicos
1. 1:1-8
2. 1:9-11
3. 1:12-28
4. 1:29-39
5. 1:40-45
BeReshit
Significa “En el principio del” o “Por causa del Principal”
Comentarios
Primera aliyá, 1:1-13
1:1 “En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.” – La Torá empieza mostrando a Israel y
el mundo que el universo tiene un principio. Entre las religiones paganas existe la creencia de
que el universo es eterno o que las cosas hayan sido creadas por la lucha entre diferentes
dioses. La hipótesis de la evolución enseña que todo se ha desarrollado mediante la
casualidad. Pero la Torá nos enseña que hay Uno que está por encima del universo, y que ha
dado inicio a todas las cosas. Este conocimiento evita toda adoración a las cosas creadas en
lugar del Creador, que es la misma esencia de la idolatría, como está escrito en Romanos 1:20-
25:
“Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se
han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no
tienen excusa. Pues aunque conocían a Elohim, no le honraron como a Elohim ni le dieron
gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue
entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Elohim
incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de
reptiles. Por consiguiente, Elohim los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de
modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Elohim por
la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los
siglos. Amén.”
El hecho de que Alguien haya dado inicio y existencia a todas las cosas, nos enseña que Él es
el dueño de todo lo que existe y que tiene el derecho de gobernar sobre todo lo que es suyo.
Este hecho le convierte en el gran Legislador del universo. Si hay Uno que ha dado inicio a todo
lo que existe, tanto en los cielos como en la tierra, entonces todo lo que existe tiene que cumplir
los propósitos suyos. Este Ser superior dio inicio al tiempo, al espacio, a la materia, la
vegetación y a los seres vivos porque tenía una razón muy específica para hacerlo. Por lo tanto
Él tiene la plena potestad para hacer lo que le plazca con las cosas que ha creado, para que
absolutamente todo sea llevado a cumplir los propósitos suyos. Esto le convierte en el gran
Conductor de la creación. Este principio está detrás de los reclamos que Él está haciendo sobre
el hombre, al ordenarle a cumplir sus mandamientos. Todas las cosas han sido sometidas a
una Torá, una instrucción. Cada cosa creada tiene una ley que cumplir. Esa ley es el propósito
del Creador para aquella cosa específica.
El hombre es un ser creado con un propósito muy específico, el de servir a Aquel que le ha
hecho y puesto en su plan universal. El propósito del hombre es cumplir aquella Torá que el
Eterno le ha designado. Si un hombre no sirve al Creador conforme a la Torá, se rebela contra
el mismo principio de existencia de toda la creación y sale fuera del derecho de existir. Todo lo
que existe está allí porque el Eterno lo ha hecho y porque Él tiene un plan específico con cada
criatura. Ningún detalle en la creación carece de significado.
Este texto habla de un inicio, lo cual nos enseña que el tiempo es una creación y que el
Creador está fuera del tiempo. Luego habla de que los cielos y la tierra fueron creados, lo cual
nos enseña que el espacio y la materia no son eternos, sino fueron llevados a la existencia en
un momento histórico, en el principio del tiempo. ¿Qué había antes del principio? Sólo uno,
Elohim. Sin embargo, dentro de Elohim había planes, que estaban allí desde la eternidad, en un
estado que carece de tiempo, puesto que a partir de la creación de todo, empezó el tiempo.
Todo lo que estaba dentro del Creador antes de la creación, está fuera del tiempo, pero no
como algo existente, como nosotros lo entendemos, sino como parte de un pensamiento, un
consejo, un plan y un proyecto. El Midrash enseña que ese plan es la Torá, que la sabiduría
infinita del Único Eterno ha compuesto desde la eternidad, en un estado fuera del tiempo.
Según el Talmud,
[1]
siete cosas fueron creadas antes que el mundo fue creado:
1. La Torá, cf. Proverbios 8:22.
2. El arrepentimiento, cf. Salmo 90:2-3.
3. El huerto del Edén (el paraíso), cf. Génesis 2:8.
4. Gehinom (el infierno), cf. Isaías 30:33.
5. El trono de gloria, cf. Salmo 93:2.
6. El templo, cf. Jeremías 17:12.
7. El nombre del Mesías, cf. Salmo 72:17.
El mundo fue creado con relación a estas siete cosas. La Torá es el plan arquitectónico de toda
la creación. El hecho de que se hable del arrepentimiento como algo que precede la creación,
nos enseña que aunque el Eterno no haya decidido de antemano que el hombre pecara, ya
había planeado una solución para el pecado del hombre, como también está escrito en
Revelación 13:8b:
“El cordero que fue inmolado desde de la fundación del mundo”
En 1 Pedro 1:20 está escrito:
“Porque él estaba preparado antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos
últimos tiempos por amor a vosotros”
La palabra hebrea que ha sido traducida como “en el principio” es “bereshit”. Es una palabra
compuesta por dos palabras, “be” que significa “dentro de”, “en”, “con”, “por medio de”, “por
causa de” etc.; y “reshít”,
[2]
que significa “primero (en lugar, tiempo, orden o rango)”, “primicia”,
“inicio”, “principal”, “lo mejor” etc. Según el diccionario Strong, esta palabra viene de la misma
raíz que “rosh”
[3]
que significa “cabeza”, “parte superior”, “comienzo”, “jefe”, “principal”,
“gobernante”, etc.
Según Rashí,
[4]
en todos los lugares donde la palabra “reshit” aparece en las Escrituras, se
halla en el estado constructo en relación con el sustantivo que la sigue. Este fenómeno
gramatical, llamado semijút en hebreo, es muy común en las Escrituras, y construye una
relación entre dos sustantivos, uno de los cuales está subordinado al otro, el cual lo determina.
Por ejemplo “simjat Torá”. La palabra “simjá” o “simjah” es una palabra femenina que significa
“alegría”. Cuando aparece en la forma constructa se intercambia la letra “hey” final por una
“tav”, para que tenga el significado de “alegría de”. “Simjat Torá” significa literalmente “la alegría
de la instrucción”. La letra “tav” final en la palabra “Bereshit” muestra que está escrita en la
forma constructa, dando el significado de “principio de”. Ahora, la palabra que sigue es “bará”,
que literalmente significa “creó”, y por lo tanto no es un sustantivo, sino un verbo. Sin embargo,
según Rashí, este verbo debe ser entendido como “el crear”. La traducción literal de los dos
primeros versículos sería entonces:
“En el principio del crear de Elohim los cielos y la tierra, cuando la tierra era confusión y vacío,
con oscuridad sobre la superficie del abismo y el aliento de Elohim planeaba sobre la superficie
de las aguas, entonces Elohim dijo: "Haya luz", y hubo luz.”
Según esta interpretación, el primer versículo no explica el orden en que fueron creadas las
cosas.
En una de las reglas de interpretación del tercer nivel, en hebreo “drash”, “búsqueda”, se
compara y se relaciona una expresión o una palabra que aparece en diferentes textos en las
Escrituras. La palabra “reshít” aparece casi 20 veces en el Jumash, y en más de 50 ocasiones
en todo el Tanaj.
[5]
Se usa en relación con el inicio de un reinado, cf. Génesis 10:10; con un hijo
primogénito, cf. Génesis 49:3; Deuteronomio 21:17; con los primeros frutos de la tierra, las
primicias, cf. Éxodo 23:19; 34:26 etc. En Proverbios 8:22, la sabiduría, que es la Torá, es
llamada “el principio (reshít) de su camino”. En Jeremías 2:3, el pueblo de Israel es llamado “la
primicia (reshít) de sus frutos”.
En las Escrituras hay una relación muy íntima entre reshít y el Mesías. El Mesías es el Reshít
de todas las cosas, como está escrito en Colosenses 1:15-18:
“Él es la imagen del Elohim invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron
creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean
tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de él y para él. Y él
es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen. Él es también la cabeza del
cuerpo que es la congregación; y él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de
que él tenga en todo la primacía.”
El Mesías es también las primicias, el Reshít, de la resurrección, como está escrito en 1
Corintios 15:20, 23:
“Mas ahora el Mesías ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron... Pero
cada uno en su debido orden: el Mesías, las primicias; luego los que son del Mesías en su
venida”
El Mesías es el proyecto que está detrás de todas las cosas creadas. El Mesías está en el
interior del Padre eterno desde la eternidad, como está escrito en Juan 1:18:
“Nadie ha visto jamás a Elohim; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a
conocer.”
Aquí no está escrito que el Hijo estaba en el seno del Padre, sino en tiempo presente, está en
el seno del Padre. Como el Padre está fuera del tiempo, su Hijo, que es el proyecto Mesías,
está fuera del tiempo, dentro del Padre, en la eternidad, en el presente continuo por toda la
eternidad, como también está escrito en Juan 17:5, 24b:
“Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo
existiera... la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del
mundo.”
El Eterno ha decidido gobernar el universo por medio del Mesías. Por lo tanto, la palabra
“reshít” está relacionada en las Escrituras con el principio de un reinado. Es más, el proyecto
Mesías es la razón por la cual todas las cosas fueron creadas y para quién todo haya sido
hecho. El Eterno creó todas las cosas por medio del plan Mashíaj, y para Mashíaj, que más
adelante iba a ser manifestado a través de un hombre, como está escrito en 1 Juan 1:1-2:
“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo
que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca de la Palabra de vida,
pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la
vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó.”
En Juan 1:14a está escrito:
“Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros”
El prefijo hebreo “be” en la primera palabra de la Torá, “beReshit”, significa “en”, “por”, “en aras
de”, “por causa de”, etc. Esto nos enseña que Elohim creó los cielos y la tierra “en Reshít”, o
“por causa de Reshít”. Como hemos visto antes, Reshít es la Torá, Israel y el Mesías. En
realidad estos tres son uno. La Torá es el plan eterno por medio del cual el mundo fue creado.
Israel es el hijo primogénito del Eterno, cf. Éxodo 4:22; Oseas 11:1. El Mesías es la Torá
manifestada como hombre, cf. Juan 1:14 y el que reúne en sí a todo Israel, cf. Mateo 2:15, Juan
12:32. Así que, todas las cosas fueron creadas por medio de la Torá y por causa de Israel. Y
todo fue creado por medio del Mesías y por causa del Mesías, como también está escrito en
Juan 1:1-3:
“En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Elohim, y la Palabra era Elohim. Ella
estaba en el principio con Elohim. Todas las cosas fueron hechas por medio de ella, y sin ella
nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”
Esta Palabra, esta Torá, este proyecto Mashíaj, fue luego materializado poco a poco por medio
de la creación de todas las cosas. Pero aunque el Mesías no había sido manifestado como
hombre, todas las cosas fueron preparadas por causa de él, y por causa de que él iba a venir y
ser puesto como gobernante sobre todas las cosas creadas. Por esto podríamos traducir el
texto de esta manera:
“Por causa del Principal creó Elohim los cielos y la tierra.”
La primera letra de la Torá es bet, que significa “casa”. Por lo tanto podríamos entender el
primer versículo también de esta manera:
“Una casa de Reshít creó Elohim los cielos y la tierra.”
Esto nos enseña que los cielos y la tierra son la casa de Reshít, que es el Mesías. Casa y ropa
es esencialmente lo mismo. La creación es la ropa del Mesías, como está escrito en el Salmo
102:25-27 y Hebreos 1:10-12:
“Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos. Ellos
perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una vestidura se desgastarán, como vestido
los mudarás, y serán cambiados. Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin.”
¿Por qué el Creador no empezó su historia consigo mismo? ¿No es él el que precede todas las
cosas y por lo tanto debería estar puesto en primer lugar? ¿Por qué no escribió “Elohim creó en
el principio...”? No empezó a hablar de sí mismo, sino de lo que ha hecho por medio de Reshít.
Esto nos enseña dos cosas, primero, que Elohim es muy modesto en relación con la creación.
No se presenta primero a sí mismo, sino se coloca detrás de Reshít. Por esta razón un judío no
empieza consigo mismo cuando escribe una carta o cuando se presenta junto con otras
personas. Siempre empieza a hablar de otras cosas o de otras personas y luego habla de sí
mismo.
La segunda cosa que aprendemos de este hecho es que nadie puede conocer al Creador
directamente, sino sólo por medio de las cosas que él ha creado, como está escrito en
Romanos 1:19-20:
“porque lo que se conoce acerca de Elohim es evidente dentro de ellos, pues Elohim se lo hizo
evidente. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y
divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera
que no tienen excusa.”
El Creador es invisible e inalcanzable para las cosas creadas. Sólo es posible conocerle por
medio de lo que Él revele de sí mismo. En este texto él nos enseña que el camino para
conocerle pasa a través de la creación y Reshít. De esta manera el Hijo, el Mesías, es el
principal agente por medio del cual el Invisible se manifiesta en el mundo, como está escrito en
Hebreos 1:1-3:
“Elohim, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a
los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó
heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. Él es el resplandor
de su gloria y la expresión exacta de su esencia, y sostiene todas las cosas por la palabra de su
poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la
Majestad en las alturas.”
En Juan 14:6, 9b está escrito:
“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí... El
que me ha visto a mí, ha visto al Padre”
El Padre se manifiesta en este mundo a través de su Hijo. Ahora, no podemos caer en la
trampa de pensar que el Eterno sea como los hombres o los animales de manera que se pueda
reproducir y tener hijos como nosotros, o mezclarse con los hombres y tener hijos. Este
pensamiento se encuentra en las religiones paganas entre personas que no conocen la verdad
de Torá. Cuando habla del Hijo, se refiere a la función de ser el seguidor y el representante, al
igual que un hijo imita y representa a su padre en una familia.
El rey David fue el octavo hijo de Yishai, pero es llamado primogénito, cf. Salmo 89:20, 27.
Cuando el shaliaj
[6]
Shaúl escribe en Colosenses 1 que el Mesías es el primogénito de toda
creación, no significa que él haya nacido del Padre por medio de una reproducción, sino que él
fue destinado para ocupar el lugar de gobernante sobre todas las cosas creadas, tanto las
invisibles como las visibles. El hijo primogénito es el que llevará el nombre de su padre y el
derecho de gobernar en la familia cuando el padre ya no esté presente. De la misma manera el
Mesías es llamado Hijo, no porque el Eterno haya podido parir o se haya reproducido, sino
porque el Mesías ha obtenido la posición de gobernante sobre todas las cosas creadas. El Hijo
es el que representa al Padre en la creación. El concepto hebreo de Hijo tiene que ver con
discipulado, representatividad y delegación de autoridad. En las Escrituras hebreas los
discípulos son llamados hijos, a pesar de no haber sido engendrados biológicamente por su
maestro, cf. 1 Reyes 2:12; 20:35; 2 Reyes 2:3ss; Juan 8:39, 41; Efesios 5:1. Estos “hijos” luego
reciben la autoridad delegada para actuar como representantes de su maestro.
Por lo tanto, cuando las Escrituras hablan de los “hijos de Elohim” se está refiriendo a ángeles u
hombres que han recibido poder del Creador para juzgar y gobernar sobre alguna área de la
creación, se trata de autoridad delegada, cf. Job 1:6; 38:7; Salmo 82:6; Juan 10:34-38. Por esto
a todos los que reciben a Yeshúa les es concedido el poder, es decir la autoridad, de ser
hechos hijos de Elohim, como está escrito en Juan 1:12:
“Pero a todos los que le recibieron, les dio el poder de llegar a ser hijos de Elohim, es decir, a
los que creen en su nombre”
Ser hecho hijo de Elohim, significa recibir una posición de liderazgo y un puesto de autoridad en
alguna área de la creación.
“En el principio creó...” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “creó” es “bará”.
[7]
Esta
palabra aparece unas 50 veces en las Escrituras y siempre tiene que ver con la acción de
producir o hacer algo que no existía antes. Se trata de traer algo a la existencia. En el sentido
estricto sólo el Creador puede crear. Sólo Él puede hacer que algo llegue a tener existencia sin
haber existido antes. La expresión “crear de la nada” es una manera de expresar este
concepto. Sin embargo esta expresión no explica bien lo que la palabra bará significa, puesto
que el Eterno no ha creado las cosas de la nada, porque antes de existir como creación sí
existían como un proyecto en la mente del Creador. Por lo tanto las cosas visibles son el
resultado de las cosas invisibles, que a su vez están dentro de la mente del Creador, como está
escrito en Hebreos 11:3:
“Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la palabra de Elohim, de modo que lo
que se ve no fue hecho de cosas visibles.”
Todo lo visible fue hecho de lo invisible. Las cosas visibles son el resultado de las cosas
invisibles. Todo lo que sucede en el mundo visible es un resultado de lo que primero sucedió en
el mundo invisible.
“En el principio creó Elohim...” – La palabra hebrea “Elohim”,
[8]
es la forma plural de
“Eloah”,
[9]
que significa “Poderoso”. Viene de “El”
[10]
que significa “poderoso”, “poder”, “fuerza”.
Estas tres palabras, “El”, “Eloah” y “Elohim”, son utilizadas en las Escrituras como sinónimas
para referirse al Creador. Las tres han sido traducidas como “Dios”
[11]
en la mayoría de las
versiones castellanas. La palabra hebrea “El” aparece alrededor de 200 veces en las Escrituras,
prácticamente siempre en referencia al Creador. Algunas veces tiene el significado de “poder”,
cf. Génesis 31:29; Proverbios 3:27; Miqueas 2:1. La forma plural de “El”, “Elim”, no se usa en
referencia al Creador, sino a otros poderes, humanos o angelicales, cf. Éxodo 15:11; Job 41:25;
Salmo 89:6. También es usado para referirse a los dioses paganos, cf. Isaías 57:5; Daniel
11:36.
La palabra “Eloah” aparece 56 veces en las Escrituras, mayormente en el libro de Job. Sólo
aparece dos veces en el Jumash, cf. Deuteronomio 32:15, 17.
La forma plural de Eloah es Elohim, y aparece alrededor de 2600 veces en las Escrituras. Esta
palabra no es un nombre personal, sino un título y atributo que expresa autoridad y juicio. Es
utilizada en referencia el Creador en la gran mayoría de los casos, pero también en referencia a
los ángeles, cf. Salmo 8:5 y sobre los dioses paganos, cf. Génesis 31:30. Moshé obtuvo el título
de Elohim, cf. Éxodo 4:16; 7:1, y los jueces de Israel son también llamados Elohim, cf. Éxodo
21:6; 22:8-9.
El hecho de que la palabra Elohim esté en forma plural, no significa necesariamente que se
trate de varias personas o un conjunto de personalidades. Esto vemos en el caso de Moshé
que no fue más que una persona, pero obtuvo el cargo de ser Elohim ante el rey de Egipto. El
término Elohim tiene que ver con autoridad en abundancia y un conjunto de poderes para poder
afirmar su voluntad. Elohim reúne en sí todas las fuerzas infinitas y eternas. Con otras palabras
Elohim podría ser traducido como “máximo gobernante” y “juez supremo”. Por lo tanto el
atributo Elohim está íntimamente conectado con la justicia.
Aunque el texto de Bereshit dice que Elohim, en plural, creó los cielos y la tierra, el verbo no
está en forma plural “crearon”, sino singular, “creó”. Esto nos enseña que Elohim no debe ser
entendido como varios dioses o un conjunto de personas o una unidad de personalidades, sino
como uno sólo. Esta es también la confesión principal que cada judío practicante hace dos
veces por día, al proclamar: “Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad”, “Oye Israel, el Señor
es nuestro Elohim, el Señor es uno.”, cf. Deuteronomio 6:4.
“En el principio creó Elohim los cielos...” – La palabra hebrea que ha sido traducida como
“cielos” es “shamayim”.
[12]
Es una palabra que está en la forma dual. Hay tres formas para los
sustantivos en el idioma hebreo, singular, dual y plural. El dual siempre es una referencia a dos,
un par. En este caso la palabra “shamayim” habla de un par de cielos. En primer lugar se refiere
al cielo invisible y al cielo visible, como está escrito en Deuteronomio 10:14:
“He aquí, a HaShem tu Elohim pertenecen los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo
que en ella hay.”
En su extensión profética, la palabra “shamayim” también indica que puede haber más que dos
cielos. El texto de Deuteronomio habla de dos cielos en dual y luego de dos cielos de los dos
cielos también en dual. Esto nos enseña que hay varios tipos de cielos. Los cielos de arriba
pueden estar divididos en varias secciones, y así también los cielos de abajo. En 2 Corintios
12:2-4, el shaliaj Shaúl dijo que había estado en el paraíso en el tercer cielo, como está escrito:
“Conozco a un hombre en el Mesías, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si
fuera del cuerpo, Elohim lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal
hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Elohim lo sabe) que fue arrebatado al
paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar.”
El Talmud
[13]
habla de siete cielos según los diferentes términos hebreos que aparecen en las
Escrituras. Los siete son:
1. Vilón, cf. Isaías 40:22.
2. Rakia, cf. Génesis 1:17.
3. Shejakim, cf. Éxodo 30:36; Job 14:19; Salmo 78:23-24.
4. Zevul, cf. 1 Reyes 8:13; Isaías 63:15.
5. Maón, cf. Deuteronomio 26:15.
6. Makón, cf. 1 Reyes 8:39.
7. Aravot, cf. Salmo 68:4;
Según Rashí, el término “shamayim”, “cielos”, puede ser entendido de tres maneras según
esté compuesta la palabra:
1. “Sa mayim” – “porta agua”.
2. “Sham mayim” – “allí (hay) agua”.
3. “Esh mayim” – “fuego (y) agua”, porque los cielos fueron hechos mezclando el fuego
con el agua.
“En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.” – La palabra hebrea que ha sido traducida
como “tierra” es “erets”.
[14]
Esta palabra tiene varios significados:
· La tierra, el orbe, el globo terráqueo (en contraste con el cielo), cf. Génesis 1:1.
· Suelo, terreno, terruño, tierra (en contraste con el mar), cf. Génesis 1:10.
· País, nación, territorio, región (un lugar limitado de lo seco), cf. Génesis 2:11.
· La tierra prometida, la tierra de Israel, cf. Génesis 12:1; Rut 1:1; Mateo 5:5; Hechos
11:28-29.
1:2 “Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el
aliento de Elohim planeaba sobre la superficie de las aguas.” – La palabra hebrea que ha sido
traducida como “sin orden” es “tohú”
[15]
que significa:
[16]
· caos, masa informe, desorden, confusión
· vacío, vacuidad, nulidad, vanidad
· yermo, desierto, erial
Según Rashí, “tohú” debe ser entendido como un asombro y consternación por la vaciedad que
se encontraba en la tierra. Si el hombre lo hubiera visto se quedaría atónito. La palabra hebrea
que ha sido traducida como “vacía” es “vohu”.
[17]
La traducción aramea, Targúm, de Yonatán,
dice que la tierra estaba desolada de seres humanos y vacía de animales. El Talmud
[18]
dice que
tohú es la línea verde que rodea el globo de donde surge la oscuridad, cf. Salmo 18:11. Bohu
eran grandes rocas en las profundidades que traen el agua, cf. Isaías 34:11.
Las dos palabras “tohú vavóhu” aparecen juntas en el hebreo sólo en dos textos más, en Isaías
34:11 y Jeremías 4:23-26. Hay una interpretación en la teología cristiana
[19]
que se basa en estos
versículos y enseña que el estado de “sin orden y vacía” fue causado por un juicio divino sobre el
pecado. En tal caso, se podría pensar que había una creación anterior que fue destruida por el
agua. También se cita 2 Pedro 3:3-7 donde está escrito:
“Ante todo, sabed esto: que en los últimos días vendrán burladores, con su sarcasmo, siguiendo
sus propias pasiones, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los
padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación. Pues cuando
dicen esto, no se dan cuenta de que los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la
tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Elohim, por lo cual el
mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales
están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la
destrucción de los impíos.”
Este texto dice que el mundo anterior fue destruido por agua y que los cielos y la tierra actuales
están reservados para el fuego. Esto es interpretado de manera que hubo una destrucción de
una creación anterior por medio del agua. Sin embargo, es probable es que el shaliaj Kefa esté
hablando de la destrucción que hubo en el diluvio.
La misma teoría también enseña que la destrucción del mundo anterior fue el resultado de la
caída del ángel “Heilel”, “Lucero”. Se cita Ezequiel 28:12-19 para indicar que ese ángel tenía su
santuario en la tierra en una creación anterior:
“Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro y dile: "Así dice Adonai HaShem: Tú eras
el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. En el Eden estabas, en el
huerto de Elohim; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el
berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus
engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados. Tú, querubín
protector de alas desplegadas, yo te puse allí. Estabas en el santo monte de Elohim (Tsión),
andabas en medio de las piedras de fuego. Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste
creado hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste
de violencia, y pecaste; yo, pues, te he expulsado por profano del monte de Elohim, y te he
eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Se enalteció tu corazón a
causa de tu hermosura; corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Te arrojé en tierra, te
puse delante de los reyes, para que vieran en ti un ejemplo. Por la multitud de tus iniquidades,
por la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios. Y yo he sacado fuego de en medio de
ti, que te ha consumido; y te he reducido a ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te
miran. Todos los que entre los pueblos te conocen están asombrados de ti; te has convertido en
terrores, y ya no serás más."”
Sin embargo, este texto no dice cuándo ocurrió esta caída en pecado de este ángel, ni que había
una creación anterior a la actual.
No obstante, lo cierto es que se puede encontrar evidencias en las Escrituras de una caída en
pecado de algunos de los ángeles de Elohim, cf. 2 Pedro 2:4; 1 Corintios 6:3; Judas 6.
En Isaías 14:12-15 está escrito:
“¡Cómo has caído del cielo, oh Heilel, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que
debilitabas a las naciones. Pero tú dijiste en tu corazón: "Subiré al cielo, por encima de las
estrellas de Elohim levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo
norte. "Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo." Sin embargo, has
sido derribado al Sheol, a lo más remoto del abismo.”
El profeta Isaías habla aquí de la rebelión del rey de Babilonia. Sin embargo el texto puede ser
entendido en el nivel drash como una alusión clara al personaje espiritual maligno que estaba
detrás de ese rey. Cuando ese ángel intentó subir a lo más alto y colocar allí su trono y tomar
control sobre la creación haciéndose semejante al Altísimo, fue expulsado de allí “como un rayo”,
cf. Lucas 10:18, y los demás ángeles que le siguieron en su rebeldía cayeron con él, cf.
Revelación 12:4, 9. El destino de estos ángeles rebeldes y caídos es el lago de fuego, cf. Mateo
25:41; Revelación 20:10.
No obstante, las Escrituras no dan un testimonio claro acerca del momento cuando esta caída en
pecado ocurrió en el mundo de los ángeles. Sin embargo, queda claro que ocurrió antes del
capítulo 3 de Génesis, donde habla de la serpiente antigua que engañó a la mujer para que
pecara. La caída en pecado que ocurrió entre los hombres fue, por lo tanto, una consecuencia de
una caída en pecado que ya había ocurrido en el mundo espiritual. Un midrash
[20]
enseña que un
ángel, llamado Samael, que era el gran maestro entre los ángeles, bajó a la tierra y encontró el
animal más astuto, la serpiente, y la poseyó y, por medio de ella, instigó a los hombres a hacer el
mal. Otro midrash[21]
enseña que por este pecado Samael será expulsado de su lugar en el cielo.
En las Escrituras, ese ángel rebelde y caído es llamado satanás, en hebreo “hasatán”, cf. 1
Crónicas 21:1, que significa:
· Enemigo, opositor, contrario, adversario, antagonista, rival, cf. 1 Reyes 11:25.
· Calumniador, acusador, cf. Job 1:6-12; Zacarías 3:1.
La traducción griega de “satán” es “diábolos” que significa: “acusador”, “calumniador”, cf.
Revelación 12:10. El origen del mal no se encuentra en Elohim sino en este ángel caído como
está escrito en Ezequiel 28:15-16a:
“Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti.
A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste.”
La mentira no viene de Elohim, porque Él es sólo luz, como está escrito en 1 Juan 1:5b:
“Elohim es luz, y en Él no hay tiniebla alguna.”
El Mesías Yeshúa dijo que hasatán es el padre, es decir el origen, de la mentira, como está
escrito en Juan 8:44:
“Sois de vuestro padre satanás y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él fue un homicida
desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla
mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.”
En 1 Juan 3:8 está escrito:
“El que practica el pecado es de satanás, porque satanás ha pecado desde el principio. El Hijo de
Elohim se manifestó con este propósito: para destruir las obras de satanás.”
Aquí está escrito que satanás es un homicida y ha pecado “desde el principio”, lo cual nos da a
entender que su pecado empezó al principio de la obra de la creación. El Creador no es el origen
del mal, ni puede hacer nada malo, como está escrito en Deuteronomio 32:4:
“¡La Roca! Su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Elohim de fidelidad y sin
injusticia, justo y recto es Él.”
En Jacobo 1:13b, 16-17 está escrito:
“Elohim no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie... Amados hermanos míos,
no os engañéis. Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de
las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.”
Surge la pregunta: ¿cuándo fueron creados los ángeles, antes o después del mundo visible?
Según el Midrash
[22]
y Rashí, los ángeles fueron creados el segundo día.
En Job 38:4-7 está escrito que los ángeles estaban presenciando la fundación de la tierra:
“¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra? Dímelo, si tienes inteligencia.
¿Quién puso sus medidas?, ya que sabes, ¿o quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué se
asientan sus basas, o quién puso su piedra angular cuando cantaban juntas las estrellas del alba,
y todos los hijos de Elohim gritaban de gozo?”
Según este texto ya los ángeles ya existían cuando la piedra angular de la tierra fue puesta.
En el Salmo 104:1-9 está escrito:
“Bendice, alma mía, a HaShem. HaShem, Elohim mío, cuán grande eres; te has vestido de
esplendor y de majestad, cubriéndote de luz como con un manto, extendiendo los cielos como
una cortina. Él es el que pone las vigas de sus altos aposentos en las aguas; el que hace de las
nubes su carroza; el que anda sobre las alas del viento; que hace de los vientos sus mensajeros,
y de las llamas de fuego sus ministros. Él estableció la tierra sobre sus cimientos, para que jamás
sea sacudida. La cubriste con el abismo como con un vestido; las aguas estaban sobre los
montes. A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se precipitaron. Se levantaron los
montes, se hundieron los valles, al lugar que tú estableciste para ellos. Pusiste un límite que no
pueden cruzar, para que no vuelvan a cubrir la tierra.”
Según este Salmo parece ser que el orden de la creación de las cosas fue el siguiente:
1. La luz.
2. Los cielos.
3. La tierra.
El Talmud
[23]
presenta las dos opiniones de las dos casas predominantes entre los fariseos en
cuanto al orden de la creación de los cielos y la tierra. La casa de Shamai enseñó que primero
fueron hechos los cielos, cf. Génesis 1:1, pero la casa de Hilel enseñó que primero fue hecha la
tierra, cf. Génesis 2:4b. Los sabios luego dijeron que ambas cosas fueron hechas al mismo
tiempo, como está escrito en Isaías 48:13:
“Ciertamente mi mano fundó la tierra, y mi diestra extendió los cielos; cuando los llamo,
comparecen juntos.”
En el Salmo 104:4 se habla de los vientos y las llamas de fuego que son mensajeros y ministros
de HaShem. La carta a los Hebreos enseña que estos vientos y llamas de fuego hacen alusión a
los ángeles, como está escrito en 1:7:
“Y de los ángeles dice: EL QUE HACE A SUS ÁNGELES, ESPÍRITUS, Y A SUS MINISTROS,
LLAMA DE FUEGO.”
Estos textos también nos muestran que los ángeles fueron creados antes que la fundación de la
tierra.
El Salmo 104 también nos enseña que el agua había cubierto las montañas antes de ser
reprendidas y sujetas a un límite. En los picos de las montañas de la sierra de Jaen, en el sur de
España, hay señales en las rocas de olas del mar que han estado desgastándolas durante
muchísimo tiempo. Esto no puede ser el resultado del diluvio, puesto que entonces el agua cubrió
las montañas sólo durante unos meses. Esas señales tienen que haber venido antes del diluvio.
¿Será que esas rocas hayan estado a la orilla del mar antes del diluvio y luego levantadas en alto
después del diluvio? Probablemente fue así. Muchas de las montañas que hay hoy en día en
diferentes lugares de la tierra, muestra señales de haber estado en el fondo del mar donde se
formaron los diferentes estratos sedimentarios durante el diluvio.
Según los cálculos modernos, el Universo, en su estado actual, tiene una edad de 15 a 20 mil
millones de años. Albert Einstein nos enseño que la cosmología del Big Bang no sólo trajo a la
existencia el espacio y la materia, sino que también el tiempo. La teoría de la relatividad también
nos enseña que el tiempo no es constante. Nuestra comprensión del tiempo está afectada por
nuestro punto de partida a la hora de medir el tiempo. Dependiendo de dónde estemos ubicados
para calcular el tiempo, el tiempo va a ser diferente. Un minuto en la luna va más rápido que un
minuto en la tierra. Un minuto en el sol va más despacio. Y por el hecho de que el universo se
está expandiendo, el tiempo también está cambiando y dilatándose, desde nuestra perspectiva.
¿Cuánto tiempo transcurrió desde el inicio de la creación del universo hasta la creación del
hombre? ¿15 mil millones de años? ¿O seis días? La respuesta es: ambas cosas. Desde el punto
de vista de la Torá, fueron seis días de 24 horas. Pero como el universo fue expandido y sigue
expandiéndose, el tiempo también se ha dilatado. El primero de los días de la Torá duró 24
horas, visto desde la perspectiva del comienzo del tiempo. Pero la duración de ese día, desde
nuestra perspectiva actual, según el científico judío Gerald Schroeder,
[24]
es de 8 mil millones de
años. El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva
actual duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años. El tercer día también duró la mitad
del día anterior, 2 mil millones de años. El cuarto día - mil millones de años. El quinto día - 500
millones de años. El sexto día – 250 millones de años. Si sumamos estos seis días, tenemos
como resultado la edad del universo de 15,750 millones de años. Igual que los cálculos de la
cosmología moderna.
La palabra hebrea que ha sido traducida como “aliento”, es “ruaj”,
[25]
que significa tanto “viento”
como “espíritu”. El género de la palabra “ruaj” es femenino en la gran mayoría de las veces, pero
aparece algunas pocas veces en las Escrituras con el género masculino.
Este es el espíritu del Mesías, aquel Espíritu que luego vino para reposar sobre Yeshúa, cuando
subió del agua, cf. Mateo 3:16; Marcos 1:10.
1:3 “Entonces dijo Elohim: Sea la luz. Y hubo luz.” – Lo que Elohim dice, también lo hace, cf.
Números 23:19; Salmo 33:9. Lo primero que Elohim hizo fue la luz. La tierra fue totalmente
cubierta por una masa líquida caótica, posiblemente algo como un agujero negro. A partir de
ahora vemos la organización del universo. Lo primero que fue hecho, fue la luz. Observa que el
sol todavía no había sido hecho. Esto nos enseña que no se trata de la misma luz que luego fue
producida por el sol y las estrellas, sino otra luz.
En 2 Corintios 4:6 está escrito:
“Pues Elohim, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, es el que ha resplandecido en
nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Elohim en la faz del Mesías.”
En este texto el shaliaj Shaúl nos enseña que la luz surgió de las mismas tinieblas. Esto también
puede ser entendido de una manera simbólica, según el segundo nivel de interpretación, la de la
insinuación o alusión, en hebreo “remez”. Si el Eterno pudo sacar luz de la oscuridad más
compacta que ha existido jamás, no hay oscuridad en nuestras vidas que sea demasiado
compacta para que nuestro Padre celestial no pueda utilizarla para algo positivo. Para Él todo es
posible, incluso crear luz de las mismas tinieblas.
1:4 “Y vio Elohim que la luz es buena; y separó Elohim la luz de las tinieblas.” – Esta luz
primordial fue la luz del Mesías. Fue lo primero que el Eterno reveló en la creación, sin embargo
esta luz fue “separada” de las tinieblas, fue escondida del mundo para ser revelada más adelante,
como está escrito en Juan 1:4-10:
“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en las tinieblas, y las
tinieblas no prevalecieron contra ella. Vino un hombre enviado por Elohim, cuyo nombre era
Yojanán. Este vino como testigo, para testificar de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de
él. No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. Existía la luz verdadera que, al venir
al mundo, alumbra a todo hombre. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de él, y el
mundo no le conoció.”
En Mateo 4:13-16 está escrito:
“y saliendo de Natseret, fue y se estableció en Kefar-Najum, que está junto al mar, en la región
de Zevulún y de Naftalí; para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Yeshayahu,
cuando dijo: ¡TIERRA DE ZEVULÚN Y TIERRA DE NAFTALI, CAMINO DEL MAR, AL OTRO
LADO DEL YARDÉN, GALIL DE LOS GENTILES! EL PUEBLO ASENTADO EN TINIEBLAS
VIO UNA GRAN LUZ, Y A LOS QUE VIVÍAN EN REGIÓN Y SOMBRA DE MUERTE, UNA LUZ
LES RESPLANDECIÓ.”
En Juan 3:19 está escrito:
“Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz,
pues sus acciones eran malas.”
En Juan 8:12; 12:46 está escrito:
“Yeshúa les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en
tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida... Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que
cree en mí no permanezca en tinieblas.”
En Hechos 26:13-15 está escrito:
“al mediodía, oh rey, yendo de camino, vi una luz procedente del cielo más brillante que el sol,
que resplandecía en torno mío y de los que viajaban conmigo. Y después de que todos caímos
al suelo, oí una voz que me decía en el idioma hebreo: "Shaúl, Shaúl, ¿por qué me persigues?
Dura cosa te es dar coces contra el aguijón." Yo entonces dije: "¿Quién eres, Señor?" Y el
Señor dijo: "Yo soy Yeshúa a quien tú persigues.”
Los rabinos antiguos consideraron que el Mesías fue la razón por la cual fueron creados lo
cielos y la tierra. La luz que fue revelada antes de la formación del sol y las estrellas fue vista
como la luz del Mesías que estaba buscando una vasija apropiada para poder manifestarse
finalmente.
Un Midrash antíguo
[26]
dice:
“Esta es la luz del Mashíaj... para enseñarte que el Eterno vio la generación del Mashíaj y Su
servicio antes de la creación del universo y él lo escondió... bajo Su trono de gloria. Hasatán le
preguntó: “Amo del universo: ¿Para quién es esa luz bajo Tu trono de gloria?” Y el Eterno
respondió: “Ella está reservada para aquél que se encargará de aplastarte”.”
Otro Midrash antíguo
[27]
dice:
“Y el Espíritu de Elohim reposaba... (Gén.1:2), esto alude al espíritu del Mashíaj, que estuvo
moviéndose sobre la faz de las aguas.”
Dos Midrashes de la edad media
[28]
dicen:
“¿Cuál es la luz que desciende sobre la congregación del Eterno? Es la luz del Mesías” y “Esta
es la luz del Mesías, como está escrito: En tu luz veremos la luz”.
En otro Midras
[29]
h se puede leer:
"Desde el principio de la creación del mundo el rey Mesías nació, porque él entró en la
mente (de Elohim) incluso antes de que el mundo fuera creado."
En el libro del profeta Janoj (Enoc), el séptimo después de Adam (citado también en Judas v
14-15), en el capítulo 46 está escrito:
“Allí vi a alguien que tenía una “cabeza de días” y su cabeza era como de lana blanca; y con él
otro cuya figura tenía la apariencia de un hombre, y su figura era llena de gracia, como uno de
los ángeles santos. Interrogué al ángel que iba conmigo, y que me hacía conocer todos los
secretos respecto a este Hijo del hombre: “¿Quién es él, de dónde viene; por qué va él con la
Cabeza de los días?”.
“Él me respondió y me dijo: “Este es el Hijo del hombre que posee la justicia y con el que habita
la justicia, que revelará todos los tesoros de los secretos, porque el Señor de los espíritus lo ha
escogido, y su sino ha vencido por el derecho ante el Señor de los espíritus por la eternidad.
“El hijo del hombre que tú has visto hará levantar a los reyes y a los poderosos de sus lechos, y
a los fuertes de sus asientos; y romperá los frenos de los fuertes, y partirá los dientes de los
pecadores; y derrocará a los reyes de sus tronos y de su poder, porque ellos no le han exaltado
y porque no le han glorificado y porque no han confesado humildemente de dónde les había
sido dada la realeza. Cambiará la faz de los fuertes y la llenará de temor; las tinieblas serán su
vivienda y los gusanos su cama, y no podrán esperar levantarse de su cama, porque no han
exaltado el nombre del Señor de los espíritus...”
En el capítulo 48 del mismo libro está escrito:
“En este lugar vi el manantial de justicia, que es inagotable; y a su alrededor había muchas
fuentes de sabiduría; y todos los sedientos bebían y eran llenos de sabiduría, y tenían sus
habitaciones con los justos, los santos y los elegidos.
“Y en ese momento, este Hijo del hombre fue nombrado cerca del Señor de los espíritus, y su
nombre (fue nombrado) ante la “Cabeza de los días”.
“Y antes que el sol y las señales fuesen creados, antes que se hiciesen las estrellas del cielo,
su nombre fue nombrado ante el Señor de los espíritus.
“Será él un bastón para los justos, a fin de que puedan apoyarse sobre él y no caer; será la luz
de los pueblos, y será la esperanza de aquellos que sufren en su corazón.
“Todos aquellos que habitan sobre el árido se prosternarán y lo adorarán; y bendecirán y
glorificarán y cantarán al Señor de los espíritus.
“Y por aquello es por lo que él ha sido elegido y guardado ante Él (el Señor) antes de la
creación del mundo, y por la eternidad...”
Aunque este texto no haya sido reconocido como palabra de Elohim y contado entre los libros
canónicos, tenemos que reconocer el testimonio de Yehudá (Judas) que citó su libro en su
carta. Esto nos autoriza para considerar los escritos de este profeta, que vivía antes del diluvio,
no como Escritura inspirada, sino como una fuente de información interesante.
Lo interesante es que, según este libro, Janoj pudo ver al “Hijo del Hombre” y tener una
revelación sobre su origen. El nombre del Hijo del Hombre fue mencionado ante “la Cabeza de
los días”, antes que el sol, la luna y las estrellas fuesen hechos. Él será la luz de los pueblos, cf.
Isaías 49:6.
Este libro también dice que el Hijo del Hombre había sido elegido y guardado ante el Señor de
los espíritus, antes de la creación del mundo, y por la eternidad, cf. Miqueas 5:2.
1:5b “Y fue la tarde y la mañana: un día.” – La Torah no describe las cosas de una manera
estrictamente lineal, sino más bien avanza de manera circular o espiral. Por esta razón no se
debe entender estas palabras como un seguimiento de lo que ocurrió antes, sino como un
resumen de lo que pasó durante todo ese día. Según la Torá, el día empieza con la noche.
Primero había oscuridad y luego vino la luz. Ese es un día. Aquí no dice que fue el primer día,
porque los demás días no habían venido todavía, y por eso no se podía hablar de una
secuencia de días, sino sólo de un día, por lo tanto dice “un día” o “día uno”, en hebreo “yom
ejad”. La palabra ejad es la misma que se usa para el Eterno que es uno, cf. Deuteronomio 6:4.
Ejad es una palabra masculina que se usa comúnmente en el hebreo para decir uno, en
referencia a un objeto masculino. El día “ejad” era un día único, porque sólo durante ese día
Elohim era único. De allí el Midrash y Rashí sacan la idea de que los ángeles no fueron creados
hasta el segundo día.
Según Najmánides, las palabras “vayehí erev”, no quiere decir “y fue la tarde”, sino “y hubo
desorden”, porque la raíz de “erev”,
[30]
significa “caos”, “mezcla”, “desorden”. Es por eso que la
noche es llamada “erev”, porque cuando el sol baja, la visión se hace confusa. La palabra de la
Torá para “mañana” es “boker”,
[31]
que es lo opuesto. Cuando el sol sale, el mundo se hace
“bikoret”, “ordenado”, claro para discernir. De esta manera se explica que los primero días son
contados a base de la obra de poner las cosas en orden que antes estaban desordenadas.
Cuando un elemento es transformado de desorden a orden se habla de tarde y mañana, “del
caos a la armonía”.
La palabra día, en hebreo “yom”,
[32]
tiene cuatro significados principales:
· Día, el tiempo cuando hay luz (aproximadamente12 horas), cf. Génesis 1:5a.
· Día, jornada (24 horas), cf. Génesis 1:5b.
· Un tiempo más largo limitado, una época, cf. Génesis 2:4.
· Mil años, cf. Salmo 90:4.
1:6 “Y dijo Elohim: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.”
– Según Rashí, los cielos que fueron creados el primer día, estaban en un estado líquido. El
Talmud,
[33]
dice que los cielos se estaban expandiendo temblando todo el tiempo hasta que
Elohim dio su orden para que pararan, cf. Job 26:11. Según Najmánides, el universo fue creado
como un grano pequeño que luego fue expandido. Ese grano fue la única creación física, todas
las otras creaciones fueron espirituales. Según él, el nefesh (alma), de los animales, y la
neshamá (alma superior) del hombre, fueron creaciones espirituales. En ese grano estaba toda
la materia prima para el resto de las cosas. Cuando ese grano, que era tan pequeño que no
había sustancia en él, fue expandido se transformó en materia y entonces comenzó el tiempo.
La ciencia moderna ha mostrado que la energía es la única sustancia que realmente no tiene
sustancia y que puede transformarse en materia. La famosa ecuación de Einstein e = mc
2
, nos
dice que la energía puede transformarse en materia.
1:7 “E hizo Elohim la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión de
las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.” – Este texto parece indicar que había
agua (posiblemente en forma de vapor) encima de la atmósfera, alrededor de la tierra. En tal
caso esta agua fue la que cayó sobre la tierra durante el diluvio en tiempos de Noaj. Esta
“cubierta” de agua protegería la tierra de los rayos radioactivos del espacio que hacen daño a la
vida biológica. Una capa de ese tipo produciría dos cosas importantes, una presión atmosférica
más alta, y un clima tropical por toda la tierra, debido al efecto invernadero. La desaparición de
esta capa protectora puede ser una de las razones más importantes por las que la edad del
hombre se redujera aproximadamente el 90% después del diluvio. La nueva condición de vida
después del diluvio también podría darnos una explicación lógica del porqué fueron
exterminados los dinosaurios.
Debemos destacar que la caída del ángel Heilel no es narrada en Génesis capítulos 1-2. En el
capítulo 3, satanás utiliza una serpiente hablando mentiras a los hombres. Parece que este
ángel caído estableció su reino en el aire alrededor de la tierra durante el segundo día, cf.
Efesios 2:2. Quizás fue una de las razones por las cuales el segundo día fue el único día
cuando Elohim no pudo decir que era bueno. No obstante, Rashí destaca el hecho de que la
obra para organizar el agua no fue terminada durante el segundo día, sino en el tercero. Por
esto, en el tercer día Elohim dijo dos veces que era bueno. Cada obra terminada fue evaluada y
declarada buena.
Según el Midrash,
[34]
el Gehinam, infierno, fue hecho el segundo día. Los malvados serán
arrojados al fuego para ser consumidos. Ese lugar no fue preparado para el hombre, sino para
hasatán y sus ángeles. Sin embargo, los que se rebelan contra la Torá del Eterno tendrán el
mismo destino que los ángeles rebeldes, cf. Mateo 25:41; Revelación 20:10-15.
1:8 “Y llamó Elohim a la expansión cielos. Y fue la tarde y fue la mañana: el segundo día.” –
La palabra “cielos”, en hebreo “shamayim”, está en la forma dual, “un par de cielos”. Esto puede
ser una alusión a los dos tipos de cielos que hay en el universo, la atmósfera y el espacio fuera
de la atmósfera.
1:9 “Y Elohim dijo: Júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielos, y que
aparezca lo seco. Y fue así.” – Al principio lo seco era un solo continente. Más adelante fue
dividida la tierra, cf. Génesis 10:25.
Según hemos visto en Job 38:6, el Eterno fundó una “piedra angular” en la tierra. Esta “piedra”
principal de la tierra es el monte Tsión, que es llamado el “ombligo de la tierra”, cf. Ezequiel
38:12. Según Ezequiel 28:13-14, allí estaba el lugar de adoración del ángel sumo sacerdotal
antes de su caída en pecado. En aquel lugar fue creado Adam, según la tradición hebrea.
Parece que allí estaban también los árboles de la vida y de la ciencia del bien y del mal. En ese
mismo monte Avraham puso su hijo Yitsjak sobre el altar. En ese sitio Shelomó edificó el
Templo. En ese monte el Hijo de Elohim fue sacrificado para redimir el pecado desde Adam, y
para limpiar el mundo de toda iniquidad y a ese lugar el Mesías volverá para levantar de nuevo
el reinado de David y gobernar sobre toda la tierra.
1:11-12 “Y dijo Elohim: Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semilla, y árboles frutales
que den fruto sobre la tierra según su género, con su semilla en él. Y fue así. Y produjo la tierra
vegetación: hierbas que dan semilla según su género, y árboles que dan fruto con su semilla en
él, según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – Por la palabra de Elohim, la tierra empezó
a producir vegetación. Aquí no habla de ningún acto de creación. Según el Midrash,
[35]
el primer
día Elohim creó la materia prima a partir de la cual construiría todo en el mundo. Como hemos
dicho antes, todas las cosas existían como una materia sin forma. Durante los días posteriores
Elohim formó y moldeó la materia para que las cosas fueran de la manera como nosotros las
conocemos.
Según un Midrash,[36]
el huerto del Eden brotó al mismo tiempo que el resto de la vegetación.
Además está escrito que HaShem mismo plantó este huerto, cf. Génesis 2:8. El
Midrash
[37]
también enseña que los árboles y el pasto del Gan Eden, a diferencia del resto del
mundo, son eternos y que cada árbol es un símbolo de un objetivo espiritual superior. El
Paraíso es el palacio del Eterno en la tierra. En algún momento histórico, este huerto fue
quitado de la tierra y ahora está en el tercer cielo, cf. 2 Corintios 12:4. En el futuro será
reestablecido en la tierra y los justos podrán entrar en él, como está escrito en Revelación 2:7:
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las congregaciones. Al vencedor le daré a
comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim.”
Segunda aliyá, 1:14-23
1:14-15 “Y dijo Elohim: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la
noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años; y sean por luminarias en
la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.” – Las tres clases de
lumbreras, el sol, la luna y las estrellas (incluidos los planetas), fueron puestos en los cielos
para cumplir siete propósitos divinos principales:
· Separar el día de la noche.
· Ser señales.
· Marcar las citas divinas.
· Mostrar días
· Mostrar años.
· Ser lumbreras en la expansión de los cielos.
· Alumbrar sobre la tierra.
1:16 “E hizo Elohim las dos grandes lumbreras, la lumbrera mayor para dominio del día y la
lumbrera menor para dominio de la noche; hizo también las estrellas.” – Hay tres palabras hebreas
usadas en el relato de la Torá de la creación de todas de las cosas:
· Bará - creó, dio existencia a algo que no existía, cf. Génesis 1:1, 21; 27-28.
· Asá - hizo, llevó a cabo, perfeccionó en su estado óptimo, cf. Génesis 1:16.
· Yatsar - formó, moldeó, cf. Génesis 2:7.
En el cuarto día Elohim hizo el sol, la luna y las estrellas, no los creó. Ya existía todo el material
necesario desde el primer día. A partir de este momento vemos claramente que la tierra daba
vueltas alrededor de su eje.
En el Salmo 104:19 está escrito:
“Él hizo la luna para medir las estaciones.”
El anuario de la Torá se rige por la luna, no por el sol. Actualmente el año lunar tiene
aproximadamente 354.36 días y el año solar aproximadamente 365.25 días. Pero en el tiempo
de la creación parece ser que no fue así, sino el año lunar coincidía con el año solar, con 360
días cada uno. Los datos históricos y arqueológicos
[38]
muestran que hubo un desajuste en
nuestro sistema solar de modo que el año solar fue cambiado y se añadieron cinco días. Esto
ocurrió alrededor del siglo VII antes de la era común. Para ajustar la diferencia entre el año
lunar y el año solar, en el anuario judío, que sigue la luna, se añade un mes extra cada dos o
tres años. En total son añadidos 7 meses durante un ciclo de 19 años. De esta manera las
fiestas del Eterno no son celebradas fuera de tiempo, en relación con el ciclo agrícola. Con
otras palabras, la primera fiesta, la Pascua, tiene que celebrarse en la primavera cuando la
cosecha de la cebada esté lista en la tierra de Israel. La fiesta de Pentecostés se celebra
cuando la cosecha del trigo empieza, y la fiesta de las Cabañas se celebra después de la
recolección de los árboles frutales.
1:21 “Y creó Elohim los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los
cuales están llenas las aguas según su género, y toda ave según su género. Y vio Elohim que
era bueno.” – En Job 40:19 está escrito que “behemot”, algún tipo de dinosaurio, fue el “primero
de los caminos de Elohim.” Esto concuerda bien con este texto de la Torá que dice que Elohim
“creó”, “bará”, los “grandes monstruos marinos”. Fue lo primero que creó después de la
creación de la materia prima que luego sería transformada en cielos y tierra. En este momento
fue creado el nefesh, el alma, de los seres biológicos.
Parece que los dinosaurios están mencionados en las Escrituras como contemporáneos con los
hombres, en el tiempo de Job, alrededor de 1700 años a.e.c., cf. Job 40:15-24; 41:1-34.
La palabra hebrea “bará”, “creó”, aparece solamente en tres ocasiones en el relato de la
creación de la Torá:
· La creación de los cielos y la tierra, la materia, 1:1.
· La creación de los grandes monstruos marinos, y el resto de los animales que
viven en el agua y en el cielo, el alma biológica, 1:21.
· La creación del hombre, el alma superior, 1:27.
Tercera aliyá, 1:24 – 2:3
1:25 “E hizo Elohim las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo
lo que se arrastra sobre la tierra según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – Durante el
sexto día, Elohim “hizo” los animales terrestres, no dice que los “creó”. El alma de los animales ya
existía desde el quinto día, y por eso Elohim no necesitaba “crear” algo nuevo, para hacer más
animales terrestres.
De lo contrario, hubo un acto de creación, a la hora de hacer el hombre, cf. 1:27. Primero “formó”
el cuerpo humano con lodo de la tierra, cf. 2:7. Después creó la vida humana, por medio de
soplar espíritu de vida en su nariz. Lo primero que respiró el hombre fue el Espíritu de Elohim.
Esto nos enseña que el hombre está por encima de los animales. El hombre necesitaba un acto
de creación diferente al de los animales. El hombre tiene algo que los animales no tienen, el alma
superior, en hebreo “neshamá”.
1:26-27 “Y dijo Elohim: Hagamos al hombre con nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;
y ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre
toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Elohim al hombre con
la imagen suya, con la imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó.” – El
Midrash
[39]
interpreta este texto de la siguiente manera:
“Moshé escribió la Torá según HaShem se la dictaba. Cuando HaShem le pidió que registrara el
pasuk (1:26) – “Hagamos al Ser Humano” – Moshé hizo una objeción: – Amo del Universo,
preguntó, ¿Por qué les das a los herejes una oportunidad para pecar y deducir de ésta forma
plural que más de un Elohim creó al hombre?
- Escribe como te digo, contestó HaShem. Si alguien desea pecar, déjalo pecar. Lo he expresado
en plural para darle una lección al ser humano. Una persona importante generalmente piensa que
para él es superfluo dejarse aconsejar por sus subordinados. Déjalo estudiar este versículo y así,
se dará cuenta que aún el Creador, que creó el mundo superior e inferior, consultó con los
ángeles antes de crear al hombre.”
Esto nos enseña que antes de crear al hombre hubo una decisión en la corte celestial. El
Eterno se ha rodeado de seres superiores que han sido involucrados en sus proyectos de una
manera activa, cf. 1 Reyes 22:19; Job 1:6; 2:1; Daniel 4:17; Revelación 4:4; 5:11. También los
ángeles son copartícipes con el Eterno en sus obras porque son enviados a ejecutar las
órdenes divinas, cf. Salmo 103:20.
Así que, en este momento los ángeles fueron invitados a tomar una decisión colectiva para la
creación del ser humano. Sin embargo, a pesar de que tomaron esta decisión colectiva, no
tuvieron un papel activo a la hora de crear el hombre, porque está escrito en el versículo 27:
“creó Elohim al hombre”. No dice: “crearon”, lo cual excluye a los ángeles de esa creación. Hay
otros textos donde el verbo aparece en plural después de Elohim, y esos texto indican que los
ángeles tuvieron un papel activo y colaborador en la acción, cf. Génesis 20:13a; 2 Samuel 7:23.
El ser humano tenía que reflejar la manera de ser del Eterno en el mundo natural como los
ángeles le reflejan en el mundo sobrenatural. Las dos palabras que han sido traducidas “con
nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, “be-tsalmenu ki-demutenu”, tiene dos prefijos
diferentes, “be” y “ke”. “Be” significa “en” o “con”, y “ke” significa “como”, “de acuerdo a” y es
una comparación. Según Rashí, la palabra “tselem”,
[40]
que significa “sombra”, “imagen”,
muestra que el ser humano fue hecho con un molde. Al decir “tsalmenu”, “nuestra imagen”,
significa que el Eterno había hecho esta imagen junto con los ángeles, específicamente para el
hombre. Por lo tanto, según él, el texto significa “hagamos al hombre a través de nuestro
molde (que antes hemos hecho juntos), parecido a la semejanza nuestra”. Rashí interpreta la
palabra hebrea en el versículo 27, “be-tselmó”, como “con su imagen”, es decir con el molde
propio del hombre, con el molde preparado para crear el ser humano que era para él, era el
molde suyo. Los sabios discuten si este molde tiene que ver con las cualidades espirituales o
las físicas del ser humano. Maimónides
[41]
opina, por su lado, que ambas palabras, “tselem” y
“demut”, manifiestan cualidades solamente espirituales, en contraste con las palabras “toar”,
“aspecto”, y “tavnit”, “configuración”.
Sin embargo, hay otros textos de las Escrituras donde aparece esta palabra “tselem” según los
cuales queda claro que se está refiriendo a una apariencia exterior, no interior, cf. Salmo 39:6;
73:20.
Rashí sigue diciendo que “conforme a nuestra semejanza” tiene que ver con la capacidad de
comprender y esclarecerse, lo cual son cualidades internas. Tanto el Eterno, como los ángeles
como el hombre tienen la capacidad de comprender y esclarecerse.
Queda, pues, claro que “imagen” tiene que ver con lo exterior del hombre y “semejanza” tiene
que ver con las cualidades interiores y espirituales.
Otra interpretación de este texto sería que los ángeles han sido creados con un tipo de forma
corporal para expresar con esa forma las cualidades espirituales del Eterno. Hay cuerpos
celestiales y cuerpos espirituales, cf. 1 Corintios 15:40, 44. De esa manera, el hombre también
reflejaría, con su forma física, las cualidades del Invisible, como está escrito en el versículo 27:
“con la imagen de Elohim lo creó”
Y como esas cualidades del Eterno también están reflejadas en los ángeles, Él pudo decirles:
“nuestra imagen”.
El ser humano tenía que ser hecho por causa del, y conforme al, Mesías que estaba dentro del
seno del Padre desde la eternidad, y para el cual todo había sido creado, como está escrito en
Romanos 5:14b:
“Adam, es figura del que había de venir.”
Adam fue creado según el plan Mashíaj. Como el Mesías había sido predestinado para ser el
reflejo del Eterno, Adam tenía que ser hecho semejante a ese plan, ese molde, ese hombre
original.
“y ejerza dominio” – El ser humano fue creado para dominar sobre los animales y la tierra y de
esa manera él reflejaría el dominio del Creador sobre todas las cosas. Este dominio del hombre
dependía de la sujeción al Dueño de todas las cosas. Fue un dominio de mayordomía, no
independiente. La independencia del hombre de su Creador fue su ruina.
“varón y hembra los creó” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “hombre” es
“adam”,
[42]
que, en primer lugar, no significa “varón”, sino “ser humano”, e incluso “raza
humana”. Por lo tanto “Adam” es un compuesto de varón y hembra. Más adelante vemos como
la mujer no fue creada aparte del varón, sino como una parte de él. Los dos juntos forman el ser
humano, “Adam”, como también está escrito en Génesis 5:2:
“Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adam el día en que fueron creados.”
La expresión “varón y hembra” debe ser entendida como “masculino y femenino”. Esto nos
enseña que un varón debe ser masculino y una mujer debe ser femenina. Deben ser diferentes.
También nos enseña que el varón no es completo sin una mujer que le complemente, y una
mujer no es completa sin un varón que le complemente. Los dos fueron creados para ser la
raza humana, el uno no puede existir sin el otro y viceversa.
Cuando el hombre deja de tener claro el hecho de que fue creado varón y mujer, masculino y
femenino, deja de cumplir una de sus funciones más importantes en la creación. Por ese
motivo, la Torá está muy clara en afirmar que hay diferencias muy marcadas entre varón y
mujer y prohíbe todo tipo de acción que sirva para eliminar esas diferencias. Por lo tanto, el
estado más depravado del ser humano es cuando pierde su identidad de varón o mujer y se
vuelve homosexual. En la cadena de apostasía del ser humano, expresada en Romanos
capítulo 1, la homosexualidad es el estado final, más bajo. Pero, gracias al Eterno, hay un plan
de restauración para el hombre caído, dañado y depravado, como está escrito en 1 Corintios
6:9-11:
“¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Elohim? No os dejéis engañar: ni los
inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los
ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el
reino de Elohim. Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis
santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Yeshúa el Mesías y en el Espíritu
de nuestro Elohim.”
1:28 “Y los bendijo Elohim y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y
sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser
viviente que se mueve sobre la tierra.” – Este es el primero de los 613 mandamientos que
aparecen en la Torá. El hombre tiene la obligación de multiplicarse. Para poder multiplicarse de
forma adecuada hay que entrar en un pacto matrimonial y tener hijos. El que no quiere casarse
y tener hijos resiste el propósito original para el ser humano. Sólo en casos muy especiales y
particulares se puede permitir que un hombre o una mujer se queden sin casar.
La familia es el pilar principal del fundamento de la sociedad. El Eterno no bendijo al hombre
cuando estaba solo, sino cuando estaba acompañado con su esposa. Esto nos enseña que el
matrimonio entre hombre y mujer ha recibido una bendición del cielo. La palabra hebrea que ha
sido traducida como “bendecir” es “baraj”,
[43]
que originalmente tiene que ver con doblar rodillas.
Una bendición contiene palabras cargadas de poder espiritual que pueden generar resultados
muy positivos en el receptor de ella. Una bendición sirve para beneficiar una persona de
manera espiritual y material, cf. Génesis 27:37. Si alguien dice: “Yo te bendigo”, significa que
está dando dinero o algo material a otra persona. En este caso, la bendición del hombre resultó
en su capacidad de poder procrear y tener muchos hijos, lo cual es una de las bendiciones más
grandes que el hombre pueda recibir, cf. 1 Samuel 2:20; Salmo 127:3-5; Proverbios 17:6.
1:29 “Y dijo Elohim: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie
de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.” – Los
hombres no podían comer carne hasta después del diluvio, cf. Génesis 9:3.
1:30 “Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la
tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento. Y fue así.” – Todos los
animales comían vegetales. Ningún animal mataba a otro para comer. El mundo fue creado
muy diferente a lo que vemos ahora, después de la caída en pecado, cf. Romanos 8:19-22.
1:31 “Y vio Elohim todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la
tarde y fue la mañana: el sexto día.” – La muerte no es buena, es un enemigo. Por lo tanto en
este momento no había muerte. Más adelante la muerte no sólo entró en el hombre sino
también en el mundo, por el pecado del hombre, como está escrito en Romanos 5:12:
“Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así
también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron.”
El texto de Bereshit 1:31 nos muestra que el relato en el capítulo 2, donde dice que no era
bueno que el hombre estuviera solo, cf. 2:18, no fue escrito de manera cronológica. El capítulo
2 es una explicación más detallada de lo que pasó durante los últimos días de la creación,
narrados en el capítulo 1. Como hemos dicho antes, la Torá no narra las cosas de manera
lineal, un suceso tras otro, sino de manera circular, avanzando y luego volviendo atrás para dar
más detalles de lo que había dicho antes. Si no entendemos este principio, no vamos a
entender muchos de los textos. Es así como trabaja el cerebro humano y la Torá fue escrita
para ser compatible con los hombres.
La última letra de este versículo es la “yud”. Al contar cada séptima letra desde esa yud, en
adelante hasta el versículo 2:2a, se encuentran las letras yud, sin/shin, resh, alef y lamed, que
forman la palabra Israel.
Esto nos indica que Israel estaba en la mente de Elohim cuando el sexto día terminó y durante
todo el séptimo día. Este texto es leído en la casa por cada padre de familia judía sobre una
copa de vino para recibir y santificar el Shabat, el viernes por la noche, cuando empieza el
shabat. El shabat fue entregado al pueblo de Israel, de una manera especial, unos 2500 años
más tarde como una señal del pacto, cf. Éxodo 31:13ss. Pero ya en el principio el Eterno estaba
pensando en Israel cuando el shabat fue creado para todos los hombres.
2:1-2 “Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y en el séptimo día
completó Elohim la obra que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la obra que había
hecho.” – Según la primera parte del versículo dos, parece que Elohim estuvo trabajando
durante el séptimo día, completando su labor. Sin embargo en la segunda pare del mismo
versículo y en el versículo tres, está escrito que cesó de toda su labor. ¿Entonces qué fue lo
que hizo en el séptimo día para completar la obra de la creación? Cesó de su labor. Así que,
con el mismo cese, la obra fue completada.
2:3 “Y bendijo Elohim el séptimo día y lo santificó, porque en él cesó de toda la obra que Él
había creado para hacer.” – El séptimo día fue un día bendecido por Elohim. Hay una bendición
especial pronunciada sobre, y escondida dentro de, ese día. Ningún otro día de la semana tiene
una bendición específica. Anteriormente los seres vivos, animales y hombres, habían sido
bendecidos, pero ahora el Eterno bendijo un día, un lapso de tiempo de 24 horas.
Pero no sólo bendijo el séptimo día, sino también lo santificó. La palabra hebrea que ha sido
traducida como “santificar” es “kadash”,
[44]
que significa “apartar”. Esta palabra tiene dos
connotaciones principales, apartar de algo y apartar para algo. En este caso, el séptimo día fue
apartado de los demás días para ser diferente. Pero no solamente esto, sino también fue
apartado para el Eterno para ser de su exclusiva posesión. Algo que ha sido santificado, sólo
puede ser utilizado para el objetivo para el cual fue santificado. Si es utilizado para otra cosa o
con otro motivo, es profanado. Así que el shabat fue santificado de los demás días de la
semana para ser diferente y fue santificado para ser de la exclusiva posesión del Creador. Ese
día es suyo, lo ha apartado para Él, para ser su propio día, por esto lo llama “mí día santo” en
Isaías 58:13-14 donde está escrito:
“Si por causa del shabat apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas
al shabat delicia, al (día)santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos,
ni buscando tu placer, ni hablando cosas (prohibidas), entonces te deleitarás en HaShem, y yo
te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre
Yaakov; porque la boca de HaShem ha hablado.”
El Shabat es el día del Eterno. Él tiene un propósito muy específico para ese día. Después de
terminar toda la obra de la creación en seis días, preparó un día exclusivo por medio del cual él
pudiera tener una relación especial con el hombre y obrar de una manera concreta dentro del
hombre, santificarlo, como está escrito en Éxodo 31:13:
“Habla, pues, tú a los hijos de Israel, diciendo: "De cierto guardaréis mis shabats, porque esto es
una señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que sepáis que yo soy
HaShem que os santifico."”
El hombre fue creado a imagen y semejanza de Elohim, y por eso es hijo de Elohim. Por lo tanto,
el hombre ha sido hecho para ser un reflejo y un imitador de su Padre celestial. (Según el
pensamiento hebreo no hay mayor diferencia entre engendrar y crear. Por ejemplo, está escrito
en el Salmo 90:2 que las montañas fueron engendradas.) Y como el Padre cesó de su labor en el
séptimo día, el hombre hace lo mismo, como está escrito en Éxodo 20:8-11:
“Acuérdate del shabat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo
día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu
siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo
HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por
tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”
Es decir, en el séptimo día no se hacen cosas que intervienen en el orden natural de lo creado.
Durante seis días semanales, el hombre puede intervenir en la creación, mostrando su poderío
sobre todas las cosas. Puede plantar, puede quebrar ramas y arrancar flores; puede construir o
derribar; puede unir o cortar. Puede trabajar con todas las cosas que el Eterno ha entregado en
sus manos. Pero en el séptimo día no puede hacer nada de eso, porque su Padre le dejó un
ejemplo a seguir. Un hijo obediente hace lo mismo que su padre. Un hijo rebelde no imita a su
padre. ¿Entonces qué debe hacer el hombre durante el séptimo día? Dos cosas principales,
cesar de las actividades del resto de la semana y dedicarse de una manera especial a Elohim. De
esa manera podrá obtener el beneficio de esa bendición que está pronunciada sobre ese día.
La palabra hebrea que ha sido traducida como “cesó” es “shavat”.
[45]
De allí viene la palabra
“shabat”, que significa “parada de actividades”, “parada en la producción”, “paro de la obra” o
simplemente “cese”. La palabra “shabat” aparece por primera vez en Éxodo 16:23, donde está
escrito:
“él les respondió: Esto es lo que ha dicho HaShem: "Mañana es shabatón, shabat consagrado a
HaShem. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre
guardadlo para mañana."”
Es importante notar que la palabra shabat no significa “descanso”, en el sentido de recuperar
fuerzas. El Eterno no necesitaba descansar después de su obra de creación, porque Él no se
cansa, como está escrito en Isaías 40:28:
“¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Elohim eterno, HaShem, el creador de los
confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable.”
Por lo tanto el séptimo día no fue hecho, en primer lugar, con el fin de que el hombre descansara
de sus labores fatigosas. En el principio el hombre no tenía una labor que le hizo sudar o gastar
sus fuerzas para tener que recuperarse durante un día a la semana. Este no es el concepto
principal del shabat. Se trata, como hemos dicho, de cesar de intervenir en la creación. Por lo
tanto, al traducir la palabra “shavat” como “descansó” y la palabra “shabat” como “día de reposo”,
es fácil confundirlo con el significado y propósito primordiales de ese día. Si el shabat es un día
cuando no se hacen actividades que intervienen en la creación, entonces el propósito del shabat
no es que sea de descanso, sino de dedicación al Eterno de una manera diferente al resto de los
días de la semana.
Por otro lado, es cierto que está implícito el concepto de descansar en el shabat, pero es más
bien un resultado de la caída en el pecado cuando el trabajo del hombre se convirtió en algo
pesado, y el hombre tiene la necesidad de descansar un día a la semana, como está escrito en
Deuteronomio 5:14:
“mas el séptimo día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él ningún trabajo, tú, ni tu
hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el
forastero que está contigo, para que tu siervo y tu sierva también descansen como tú.”
En Éxodo 20:11 está escrito:
“Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y
reposó en el séptimo día; por tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”
Aquí dice explícitamente que el Eterno descansó en el séptimo día. Sin embargo, el descanso
no es lo primordial del shabat, sino el cese de actividades creativas y productivas. De esta
manera, este día es convertido en un santuario en el tiempo. Este fue el primer tipo de templo
que HaShem hizo. Más adelante designó también un lugar físico para un templo. Hay tiempos
santos y lugares santos, tiempos apartados y lugares apartados. Estos son principios
incorporados en la creación, que ayudan al hombre a relacionarse de manera correcta con el
Creador.
El templo del tiempo, el shabat, fue hecho para que el hombre pudiera reconocer que él no es
el dueño ni el que tiene todo el poder sobre las cosas creadas. Durante un día a la semana, el
14.3% de su tiempo, tiene que reconocer que no es el supremo jefe en la creación. De esta
manera, al guardar el shabat el hombre puede mostrar su sumisión y devoción al Creador. El
que trabaja en shabat no reconoce al Creador, se hace dueño de las cosas que no son suyas, y
no respeta las leyes de la naturaleza. El que interviene en la creación durante el shabat, se está
revelando contra el principio de mayordomía que le fue entregado al hombre y se está haciendo
señor en lugar de siervo del Eterno, tomando un lugar que no le corresponde, quitando de su
vida laboral la soberanía del Padre celestial, haciéndose dios.
El principio del shabat no fue establecido en Sinái, con la entrega de la Torá a Israel, sino en la
misma creación, no en relación con Israel, sino en relación con el hombre. El shabat fue
instituido justo después de la creación del hombre. Lo primero que el hombre experimentó
después de ser creado fue el shabat del Eterno. Esto nos enseña que el shabat fue hecho para
el hombre, como está escrito en Marcos 2:27:
“Y él les decía: El shabat se hizo para el hombre, y no el hombre para el shabat.”
El shabat no fue hecho para los judíos, sino para el hombre, para todos los hijos de Adam. No
hay ningún texto en las Escrituras que muestre que el shabat haya sido cambiado por otro día o
que haya sido abolido o que haya sido cumplido de manera espiritual. Todos los intentos de
introducir tales doctrinas están destinados a fracasar a la hora de hacer una investigación más
minuciosa del mensaje de los Escritos inspirados por el Espíritu del Eterno, incluyendo los
Escritos Apostólicos, conocido como el “Nuevo Testamento”.
Es interesante notar que la Torá no dice “fue la tarde y fue la mañana el séptimo día”. El
Midrash
[46]
lo interpreta diciendo que la luz primordial, que había sido hecha el primer día,
alumbraba durante la noche del shabat, de manera que no hubo oscuridad para Adam y Javá.
En el Talmud[47]
hay una discusión entre dos rabinos en qué día fue creado Adam. Según el
rabino Yehoshúa, Adam fue creado el sexto día del primer mes, Nisán (Marzo-Abril). Según el
rabí Eliezer, fue creado el primer día del séptimo mes, Tishrí, (Sept.-Oct.). La interpretación del
rabí Eliezer ha prevalecido sobre la del rabí Yehoshúa y durante miles de años los judíos han
celebrado la creación del mundo el primer día del séptimo mes, llamándolo Rosh HaShaná, la
cabeza del año. Si esto es cierto, el primer mes original, que ahora es llamado Tishrí, fue
cambiado en Éxodo 12:2, para ser el séptimo mes para Israel, y el mes que ahora es llamado
Nisán, fue establecido como el primer mes del año para los hijos de Israel. El mes de la
redención es el primer mes del año para el pueblo del Eterno.
“creado para hacer” – Rashí cita el Midrash
[48]
diciendo que esto se refiere al doble trabajo que
se hace durante el sexto día que corresponde a la necesidad del séptimo. El trabajo que
debería haber sido hecho en el séptimo día es adelantado. Esto se veía reflejado en el desierto
cuando el Eterno dijo al pueblo que recogiera y cocinara una doble porción de maná, en hebreo
“man”, el sexto día para no tener que hacerlo durante el shabat, cf. Éxodo 16:5, 22-24.
Cuarta aliyá, 2:4 – 3:21
2:4 “Estos son las generaciones de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día en
que HaShem Elohim hizo la tierra y los cielos.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como
“generaciones” es “toldót”,
[49]
que deriva de la raíz “yalad”,
[50]
que significa “engendrar”, “nacer”.
La palabra “toldót” puede ser entendida de dos maneras, en sentido humano o sentido
histórico. Cuando se refiere al sentido humano, tiene que ver con la descendencia. Cuando se
refiere a la historia significa los sucesos históricos que se han producido. En este caso se está
refiriendo a las cosas que fueron producidas durante la creación del cielo y la tierra. Aquí
vemos otra vez la relación entre la creación y el engendramiento o nacimiento de algo.
“HaShem Elohim” – Esta es la primera vez que aparece el Nombre personal de Elohim, YHWH.
Ese Nombre aparece más de 6500 veces en el Tanaj. Este es el único nombre personal del
Eterno que es presentado en las Escrituras. Todos los demás nombres son genéricos, son
títulos, pero este es el Nombre propio del Eterno. Así es como se llama. Este Nombre es el que
más revela lo esencial de él. No sabemos bien cuál es su exacta pronunciación y por esto
preferimos no pronunciarlo o escribirlo de forma completa para no equivocarnos. En lugar de
escribir ese nombre, usamos el sustituto “HaShem”, que significa “el Nombre”, lo cual es una
práctica muy antigua y se encuentra en los Escritos Apostólicos, cf. 3 Juan 7. Como la raíz de
YHWH tiene que ver con vida y existencia en sí mismo, usamos también la traducción “el
Eterno” como una referencia a ese Nombre.
Según Rashí, cuando los dos nombres YHWH y Elohim aparecen juntos, debe ser entendido
como: “HaShem que es Elohim, quien domina y juzga todo”. El nombre YHWH está más
relacionado con la misericordia, por eso está escrito en 1 Juan 4:8, 16:
“El que no ama no conoce a Elohim, porque Elohim es amor... Y nosotros hemos llegado a
conocer y hemos creído el amor que Elohim tiene para nosotros. Elohim es amor, y el que
permanece en amor permanece en Elohim y Elohim permanece en él.”
En el capítulo uno se ve la obra creativa de Elohim a distancia, pero en el capítulo dos se
revelan los detalles más cercanos de ciertos actos que fueron descritos de manera general en
el capítulo uno. Cuando el Eterno se presenta a distancia, se da a conocer con su atributo de
justicia, pero cuando nos deja acercarnos y verle más de cerca, se presenta con su nombre
personal, YHWH, que está relacionado con su misericordia. Esto nos enseña que cuánto más
cerca lleguemos al Eterno, más conoceremos su amor.
2:7 “Entonces HaShem Elohim formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el
aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente.” – La palabra hebrea que ha sido traducida
como “y formó” es “va-yiytser” que tiene una letra yud extra en este caso. Cuando se habla de
la formación de los animales en el versículo 19, la misma palabra fue escrita con sólo una yud,
pero cuando se habla de la formación del hombre, hay dos yuds. ¿Cómo se puede entender
esto? Es obvio que el texto hebreo quiere mostrar que hubo una diferencia entre la formación
del cuerpo humano y el de los animales. El cuerpo humano tiene algo más, algo que los
cuerpos de los animales no tienen. Rashí dice, basándose en el Midrash,
[51]
que había dos
formaciones del cuerpo humano, una para este mundo y otra para la resurrección de los
muertos. Los animales no fueron creados para la resurrección. El cuerpo humano es como una
semilla, que tiene una pequeña parte donde está depositado el potencial de la vida de
resurrección. Cuando una semilla es sembrada en la tierra y muere, es activada esa vida de
resurrección. De la misma manera el Eterno preparó el cuerpo humano para poder resucitar, cf.
1 Corintios 15:42-44.
El hombre es el único ser que ha sido capacitado para vivir en dos mundos simultáneamente, el
mundo inferior, material, y el mundo superior, espiritual. Por esto, necesitaba un acto de
creación único, diferente al de los ángeles y diferente al de los animales. El hombre es una
combinación entre el polvo de la tierra y el soplo de vida del Eterno. Cuando estos dos se
unieron, el hombre se convirtió en un alma viviente, en hebreo “nefesh jayá”. Rashí dice que el
texto menciona específicamente que el hombre fue hecho un alma viviente, para mostrar que
no es exactamente igual que un animal, que también es llamado alma viviente, cf. 1:24. La
traducción del Targum marcó la diferencia al traducir “ser vivo” cuando habla de los animales y
“espíritu que habla” cuando habla de los hombres.
El espíritu de vida del Eterno es el que hace que cada hombre pueda vivir. El ser humano no es
un ser eterno en sí mismo. La idea pagana de la inmortalidad del alma no viene de las
Escrituras, sino es un concepto filosófico griego que se ha infiltrado tanto en el judaísmo como
en el cristianismo. El alma del hombre depende del Espíritu del Eterno para poder existir. Sólo
hay Uno que es inmortal en sí mismo, como está escrito en 1 Timoteo 6:16:
“el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni
puede ver. A Él sea la honra y el dominio eterno. Amén.”
El hombre sólo puede alcanzar la inmortalidad en una estrecha relación con Aquel que existe
por sí mismo, el Padre celestial. La inmortalidad independiente es un mito inventado por
hasatán. Ese mito fue vendido a Javá cuando le engañó a independizarse del Dador de la vida
diciendo: “ciertamente no moriréis”. No hay vida eterna separada del Eterno. Las Escrituras
enseñan que el alma es mortal, destructible y puede perderse.
2:8 “Y plantó HaShem Elohim un huerto hacia el oriente, en Eden; y puso allí al hombre que
había formado.” – Esto nos enseña que hubo tres áreas principales en la tierra: el huerto, Eden
y el resto del mundo. Estas tres corresponden a las tres áreas en el templo, el lugar santísimo,
el lugar santo y el atrio. El hombre fue puesto para vivir en la intimidad en el lugar santísimo,
para servir allí al Eterno como sacerdote.
2:9 “Y HaShem Elohim hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para
comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento de lo
bueno y de lo malo.” – En el centro del huerto había dos árboles, uno cerca del otro. El árbol de
la vida representa la Torá, que es llamada “árbol de vida” en Proverbios 3:18, donde está
escrito:
“Es árbol de vida para los que de ella echan mano, y felices son los que la abrazan.”
Es probable que el árbol de vida haya estado donde hoy en día está el lugar del templo en
Yerushalayim y el árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo haya estado en el monte de
los olivos.
2:11 “El nombre del primero es Pishón; éste es el que rodea toda la tierra de Javilá, donde hay
oro.” – Pishón
[52]
significa “desbordar”, “extenderse”, “abundar”. Según Rashí es el río Nilo. El
ambiente original para el hombre fue de abundancia. La escasez es el resultado de la
maldición.
2:12 “El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice.” – El hombre fue creado para
tener abundancia económica y valorar el oro. La Torá es la que da valor al oro. El oro tiene
valor porque la Torá está diciendo que es bueno. El oro no es malo. Las riquezas materiales no
son malas, sino buenas. Lo malo es el amor al dinero, como está escrito en 1 Timoteo 6:10:
“Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se
extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.”
2:13 “Y el nombre del segundo río es Guijón; éste es el que rodea la tierra de Cush.” – Según
Rashí, Guijón
[53]
significa estruendo.
2:14 “Y el nombre del tercer río es Jidekel; éste es el que corre al oriente de Ashur. Y el cuarto
río es el Perat.” – Según Rashí, Jidekel
[54]
significa que sus aguas son punzantes, “jadín” y
ligeras, “kadín”. Prat
[55]
está relacionado con fruto, “perí”, sus aguas fructifican.
2:15 “Entonces HaShem Elohim tomó al hombre y lo puso en el huerto del Eden, para que lo
cultivara y lo cuidara.” – El propósito inicial era que el hombre se multiplicara para ser una
familia grande que se extendiera sobre toda la tierra, y que expandiera la hermosura del huerto
por todo el mundo, guardándolo de toda mala influencia que pudiera venir de hasatán a través
de los animales, sobre los cuales Adam tenía que ejercer dominio, y no someterse.
“para que lo cultivara y lo cuidara” – Estas dos tareas son básicas en cualquier obra viva para
que tenga éxito. Se trata de extensión y de protección. No es suficiente extender una obra viva,
también hay que protegerla y guardarla. No es suficiente guardar una obra viva, hay que
ampliarla y extenderla. Todo lo que vive se mueve y se desarrolla y todo lo que vive es
vulnerable y necesita ser cuidado. Una congregación que sólo piensa en expansión perderá
muchas vidas. Una congregación que sólo piensa en mantener el status quo nunca podrá
cumplir el propósito del Eterno. Toda vida tiene que desarrollarse y ser protegida para no morir.
Estos dos principios también están reflejados en la bendición aharónica, cf. Números 6:24, que
dice: “HaShem te bendiga y te guarde.”
¿En qué sentido Adam tenía que proteger el huerto? ¿No era todo bueno en gran manera?
Entonces no podía haber enemigos ni elementos enemistosos que podrían dañar el huerto. ¿O
sí los había? ¡Efectivamente sí los había! El mal ya existía. El árbol del conocimiento de lo
bueno y de lo malo constituye una evidencia de que ya existía el mal en algún lugar. Es
evidente que la caída en el pecado de una parte de la creación invisible ya era un hecho. El
hombre fue advertido acerca de ello, y tenía la misión de resistir ese mal para que no dañara el
Reino del Eterno en el mundo donde había sido puesto para gobernar. Esto nos muestra que el
hombre no sólo fue creado con el propósito de propagar la gloria del Eterno en el mundo, sino
también para combatir el mal.
2:16-17 “Y ordenó HaShem Elohim al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto ciertamente
comerás, pero del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo no comerás, porque el día
que de él comas, ciertamente morirás.” – Aquí aparece por primera vez en la Torá la palabra
“ordenó”, en hebreo “tsavá”,
[56]
que es la raíz de la palabra “mandamiento”, en hebreo
“mitsvá”.
[57]
Ahora HaShem Elohim dio un mandamiento positivo al hombre, de comer de todos
los árboles del huerto excepto uno, y un mandamiento negativo, de no comer del árbol del
conocimiento de lo bueno y de lo malo. Los mandamientos positivos traen bendiciones sobre
los que los obedecen y los mandamientos negativos traen castigo sobre los que los
desobedecen.
A través de los mandamientos, el hombre es elevado a una posición de alteza. La palabra
“mitsvá” incluye el concepto de “encargo”. Cuando una persona recibe un encargo divino se
siente importante y es elevado al estatus de colaborador con el Eterno para cumplir sus planes
de manera consciente y voluntaria. Los mandamientos son herramientas que el Eterno ha
entregado en las manos del hombre para poder mantener una relación íntima con Él y también
profundizar en esa intimidad con Él. Si el hombre rompe los mandamientos hay una ruptura en
esa relación y el hombre experimenta una decadencia espiritual. Un ser humano sin normas es
peor que un animal, porque los animales cumplen las normas que han sido establecidas para
ellos. El cumplimiento de los mandamientos eleva al hombre a las esferas espirituales, pero el
quebrantamiento de los mandamientos lo reduce al polvo del cual fue tomado.
El árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo representa el reconocimiento de la soberanía
de Elohim sobre el hombre. Cada vez que el hombre obedecía el mandamiento negativo de no
comer del árbol prohibido, mostraba quién era el Soberano, quién era el Señor en su vida, quién
era su Elohim. Este árbol ayudaba al hombre a someterse y humillarse, y de esta manera podía
mantener su estado de señor y administrador delegado sobre todas las cosas creadas. La única
manera de poder mantener un puesto de autoridad es estar en sujeción al que delegó la
autoridad. Por esta razón, con el tiempo este árbol se convertiría en un tipo de altar, un lugar de
sacrificio y adoración, donde la voluntad del hombre es sujetada a la voluntad del Creador.
Este árbol era también la manifestación de la libertad del hombre. El hombre tenía la posibilidad
de pecar. Era libre para elegir entre la obediencia y la desobediencia. Si el hombre no hubiera
tenido mandamientos, no tendría la opción de ser desobediente. Ahora su obediencia estaría
basada en una acción voluntaria de sometimiento y esto le convertiría en un ser superior que si
no hubiera tenido esa opción. De esta manera el amor estaría basado en la libertad de elección, y
así es más poderoso. Elohimdesea nuestro amor voluntario, no obligado. Como el Eterno
prohibió al hombre comer de ese árbol, en un sentido, no tenía la libertad para hacerlo. En el
caso de desobediencia al mandamiento, habría una consecuencia catastrófica, la muerte, que
implica la desintegración de los elementos que están vivos al estar unidos. Las Escrituras hablan
de, al menos, tres clases de muerte.
· Muerte espiritual, cuando el espíritu humano es alejado de la Fuente de la vida, cf.
Efesios 2:1.
· Muerte física, cuando el espíritu sale del cuerpo, cf. Génesis 5:5.
· Muerte eterna (la segunda muerte), cuando todo el ser es consumido en el lago de
fuego, cf. Mateo 5:29; 25:41; Revelación 20:14.
¿Cómo podemos interpretar las palabras: “el día que de él comas, ciertamente morirás”?
· El día cuando Adam pecó, experimentó un tipo de muerte espiritual, su interior
experimentó una ruptura en la relación íntima con Elohim, de manera que Elohim le sale a
buscar llamándole diciendo: “¿Dónde estás?”
· Si consideramos que un día también significa 1000 años, vemos que Adam no pasó a
un segundo milenio de vida, murió a los 930 años, en el mismo día (entiéndase día como
1000 años) que comió del árbol, murió físicamente.
· Es posible que Adam haya muerto exactamente el día de su cumpleaños, 930 años
después de su creación, el sexto día de la semana (viernes). Según la tradición fue
enterrado por Elohim Mismo, en la cueva de Majpelá, que estaba cerca de la puerta del
Huerto de Edén. Esta es la razón por la que Avraham tenía tanto interés en comprar esa
cueva, para sepultura de Sará, de sí mismo, y de sus descendientes.
2:18 “Y HaShem Elohim dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda opuesta a
él.” – El hombre no fue creado para estar solo. La mujer fue sacada del hombre con el fin de estar
delante de él y complementarle. Este texto enseña que el propósito principal de la mujer es
apoyar al hombre para que él pueda cumplir los propósitos del Eterno junto con ella. Cuando la
Torá habla de ejercer dominio, en 1:26-28, no lo expresa de forma singular, sino siempre plural.
Esto nos enseña que el hombre no puede ejercer dominio estando sólo. Necesita la ayuda de su
esposa para poder ejercer un dominio correcto sobre la creación.
Antes que la mujer fue hecha, el hombre fue puesto en el huerto para labrarlo y protegerlo. Los
mandamientos de comer de los árboles y de no comer de un árbol no fueron dados directamente
a la mujer, sino sólo al hombre. El hombre también empezó su tarea de dominar sobre la
creación al poner nombres proféticos sobre todos los animales de la tierra y todas las aves del
cielo. Esto nos enseña que hay tres cosas específicamente relacionadas con la función del varón:
· La producción y cuidado laboral, expansión y defensa.
· El estudio y cumplimiento de la Torá.
· La responsabilidad de discernir y mandar sobre el contorno.
El hombre ya estaba funcionando en estas tres áreas sin la ayuda de la mujer. Sin embargo no
estaba bien que un solo hombre estuviera haciendo estas cosas. HaShem quería tener muchos
hijos, y el varón solo no podía cumplir con esa visión. Necesitaba una esposa que pudiera
ayudarle con esa tarea. Por este motivo, HaShem diseñó el cuerpo de la mujer especialmente
con el fin de poder producir hijos. Esto nos enseña que la vida familiar y la crianza de los hijos es
la tarea principal de una mujer. Lo más grande en la vida de una mujer es poder casarse con el
fin de ser una ayuda para su marido, tener hijos y ayudar a su marido a criarlos para que sean
fieles al Eterno. El hombre fue creado para moverse en un círculo más amplio, la mujer fue
creada para moverse en el mundo del hogar en primer lugar, cf. Proverbios 31:10-31.
La mujer ha sido capacitada de una manera especial, para poder ser una ayuda para su esposo.
La palabra hebrea que ha sido traducida como “ayuda” es “ezer”,
[58]
cuya raíz es ”azar”,
[59]
que
significa “rodear”, “proteger”, “defender”, “ayudar”, “socorrer”. Esta palabra no tiene nada
despectivo en sí, sino refleja lo mejor que pueda recibir una persona cuando hay necesidad. El
hombre está menos capacitado para poder vivir solo que la mujer. La Torá enseña que el hombre
es el que necesita una ayuda, no la mujer. La palabra “ezer” aparece en la mayoría de los textos
en las Escrituras como una referencia al Eterno, cf. Éxodo 18:4; Deuteronomio 33:7. Así que, la
ayuda que la mujer pueda brindarle al hombre es una ayuda que viene del cielo. El hombre
humilde acepta los consejos sabios y la ayuda que el Eterno le esté dando a través de su esposa.
El hecho de que la Torá enseña que el hombre necesita ayuda no significa que la mujer no
necesite del varón. El varón estaba funcionando en las tres áreas que antes hemos mencionado,
antes de la formación de la mujer. Por lo tanto, la mujer depende del hombre en estas tres áreas.
La mujer necesita el beneficio del trabajo y la protección del varón. La mujer necesita de la
revelación del consejo del Eterno que fue entregado al varón. Ningún libro en las sagradas
Escrituras fue escrito por una mujer pero fueron también escritos para la mujer. La revelación
divina viene en primer lugar al hombre y es transmitida por medio del hombre a la mujer. En
algunas ocasiones el Eterno habla al hombre a través de la esposa, pero esa no es la regla sino
un complemento. El Eterno no habló a la mujer acerca de los mandamientos que el hombre había
recibido. Esto nos enseña que el hombre tiene la responsabilidad para enseñar Torá a su esposa.
El esposo debe dedicar más tiempo que la esposa en los estudios de las Escrituras y en la
oración, para poder obtener la revelación divina y así poder enseñarla y dirigir a su hogar de
manera profética. El varón es el que tiene la última palabra a la hora de decidir cómo llevar la
familia, él es la cabeza de su esposa, como está escrito en 1 Corintios 11:3:
“Pero quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es el Mesías, y la cabeza de la
mujer (casada) es el hombre (su esposo), y la cabeza del Mesías es Elohim.”
La palabra hebrea que ha sido traducida como “opuesta a él” es “ke-negdó”, cuya raíz es
“negued”,
[60]
que significa “en frente”. Esto nos enseña que la mujer fue creada para estar en
frente del varón. Si el varón se porta de manera correcta, su mujer, que es temerosa del Eterno,
le va a tratar bien, pero si él no hace lo que el Eterno le ha llamado a hacer, entonces la mujer se
convertirá en su enemiga. La palabra “ke-negdó” puede ser traducida “que le lleve la contraria”.
La mujer ha sido hecha por el Eterno para ser así. Esa es la mejor ayuda que el hombre pueda
tener, aparte del Eterno mismo. La mujer fue diseñada para ver las cosas de otra manera, para
estar en un ángulo diferente y tener otro modo de comprender su contorno. El hombre tiene más
capacidad para ver las cosas de manera general, pero no tiene la capacidad de ver todos los
detalles. La mujer ha sido capacitada para ver ciertas cosas que el hombre no puede ver y él
tiene la obligación de escucharla para poder tener una imagen más completa de las cosas antes
de tomar las decisiones finales y dirigir correctamente su familia.
2:19 “Y HaShem Elohim formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo
al hombre para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su
nombre.” – En el quinto y sexto día fueron formados los animales. Estos animales luego fueron
traídos al hombre para que él dominara sobre cada uno de ellos a través del discernimiento
espiritual y su capacidad de hablar. Por medio del discernimiento espiritual podía detectar el
carácter y la función de cada especie. Luego combinó las letras hebreas, según el significado de
cada letra, que correspondían al carácter y función de cada animal y las pronunció sobre cada
uno en particular. Adán fue creado para ser dirigido por el Espíritu del Eterno. Todavía no había
entado el pecado en él, y su relación y revelación espirituales no sufrían impedimentos de
ninguna clase. Él sabía, por medio de su visión profética, acerca de la función y propósito de
cada cosa y animal y podía dominar sobre cada uno de ellos conforme al plan del Creador. Al
poner nombres sobre los animales, el hombre los dominaba con su palabra. El hombre fue
capacitado para dominar y crear su contorno a través de su palabra. El que pone nombre sobre
algo es el que tiene autoridad sobre aquella cosa. HaShem puso nombre sobre la luz, las
tinieblas, la expansión, la tierra y el mar. Él domina sobre todas estas cosas. HaShem puso
también nombre sobre el hombre el día en que fue creado, cf. 5:2. El hombre luego podía seguir
poniendo nombres sobre los animales y de esa manera colaborar con el Eterno en esta obra.
2:21-22 “Entonces HaShem Elohim hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y se durmió; y
tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. Y de la costilla que HaShem Elohim
había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre.” – La mujer no fue tomada del
polvo de la tierra para ser aplastada, ni de la cabeza del varón para dominarlo, sino de su lado
para igualarlo. Según Rashí, el texto hebreo no habla de costillas sino de costados. De esta
manera HaShem sacaría la parte femenina del hombre para construir una mujer. Por otro lado, el
rabí Eliezer
[61]
enseña que HaShem sacó una costilla, y con esa costilla construyó una mujer. El
Targum de Yonatan dice que se trataba de la decimotercera vértebra del hombre.
En el episodio de la formación de la mujer encontramos una hermosa ilustración profética en
cuanto a la preparación de la nova del Mesías. En el plan eterno del Padre celestial, el Mesías
había sido destinado para ser el gobernante sobre todo el universo. Este gobierno fue reflejado
en el hombre en relación con los animales y la tierra. Sin embargo, como el hombre no debía
ejercer ese dominio solo, la mujer fue sacada de él, para que hubiera un gobierno colectivo de
hombre y mujer. De la misma manera, HaShem decidió sacar del Mesías una esposa
complementaria, para compartir con él el gobierno de toda creación, tanto invisible como visible.
Y de la misma manera que el hombre fue puesto bajo un sueño profundo, el Mesías tenía que
pasar por el sueño de la muerte. Durante el sueño, la mujer fue sacada del hombre. De la misma
manera la novia del Mesías fue sacada a base de la muerte del Mesías. La muerte del Mesías es
la base sobre la cual la novia podía ser sacada, formada y perfeccionada, para poder ser una
ayuda complementaria en el gobierno mesiánico universal. Esto no significa que la novia no
existía antes de la muerte del Mesías Yeshúa. La novia ya existía desde antes, como está escrito
en Juan 3:29:
“El que tiene la novia es el novio, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran
manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completado.”
En Efesios 5:25-27 está escrito:
“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como el Mesías amó a la congregación y se dio a sí
mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra,
a fin de presentársela a sí mismo, una congregación en toda su gloria, sin que tenga mancha ni
arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.”
Estos textos enseñan que la novia del Mesías ya existía antes de que él se entregara para morir
por ella. Sin embargo, la muerte del Mesías era necesaria para poder perfeccionarla para que no
tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante. La congregación del Mesías son los fieles dentro del
pueblo de Israel, como está escrito en Jeremías 31:4a y Mateo 16:18b:
“De nuevo te edificaré, y serás reedificada, virgen de Israel... sobre esta roca edificaré mi
congregación.”
2:23 “Y el hombre dijo: Esta vez es hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada
mujer (ishá), porque del hombre (ish) fue tomada.” – Las primeras palabras del hombre cuando
despertó de su sueño fueron: “Esta vez”. Esto significa que él había estado buscando entre los
animales algún ser que podría ser su pareja. Según el Midrash,
[62]
al ver que todos los animales
tenían parejas, se quejó con el Eterno por no tener pareja. Entonces el Eterno le durmió y le
proporcionó a Javá.
Este texto nos enseña que Adam hablaba en hebreo, la misma lengua que el Eterno usó para
crear el mundo. Según Siftei Jajamim,[63]
en todas las lenguas antiguas del mundo, la palabra
para “mujer” no se deriva de la palabra para “hombre”, excepto en el hebreo. Por lo tanto, el
juego de palabras que está haciendo Adam es una evidencia que estaba hablando el idioma
hebreo y entendiendo su gramática. El hebreo fue hablado por todos los hombres hasta la torre
de Bavel casi 2000 años después. A partir de allí el hebreo fue dividido en 70 idiomas diferentes.
En el judaísmo el idioma hebreo es llamado “ha-lashón ha-kodesh”, “la lengua sagrada”.
2:24 “Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola
carne.” – Aquí está la base para el matrimonio entre hombre y mujer. El matrimonio es un pacto
entre varón y mujer que tiene implicaciones sociales. Por lo tanto la relación entre un hombre y
una mujer no es un asunto privado. En todas las culturas hay algún tipo de anuncio público a la
hora de iniciar un pacto matrimonial. El hombre no tiene el derecho de cohabitar con una mujer
sin tener un pacto matrimonial con ella como base. Este texto nos enseña que primero hay un
paso de abandono de la vida social en relación con la familia de los padres. Luego hay una unión
oficial cuando una mujer se convierte en “su” mujer, y después podrán unirse físicamente para
ser una sola carne. Este es el orden establecido desde la creación para la formación de la unión
entre hombre y mujer.
La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “unirá” es “davak”,
[64]
y significa
“pegarse”, “asociarse”, “adherirse”.
En Mateo 19:4-6 nos enseña nuestro Rebe:
“Y respondiendo dijo: ¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio LOS HIZO
VARÓN Y HEMBRA, y añadió: "POR ESTA RAZÓN EL HOMBRE DEJARÁ A su PADRE Y A su
MADRE Y SE UNIRÁ A SU MUJER, Y LOS DOS SERÁN UNA SOLA CARNE"?Por consiguiente,
ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Elohim ha unido, ningún hombre lo separe.”
La unión entre varón y mujer en el pacto matrimonial es un asunto que se registra en el cielo. En
este primer matrimonio, el Eterno trajo la mujer al hombre y los casó. Después entregó a las
autoridades la facultad de confirmar los pactos matrimoniales. Por lo tanto, toda intención de
establecer una relación íntima entre varón y mujer tiene que ser registrada ante las autoridades.
Las autoridades son representantes de Elohim. Los que se casan ante las autoridades lo hacen
ante Elohim y en ese momento Él es el que los une. El matrimonio es un pacto hecho delante del
Eterno, como está escrito en Malaquías 2:14:
“Y vosotros decís: "¿Por qué?" Porque HaShem ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud,
contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto.”
En Eclesiastés 4:12 está escrito:
“Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no
se rompe fácilmente.”
2:25 “Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.” – El hombre
fue creado a la imagen de Elohim. Como Elohim es luz y se cubre de luz, el hombre brillaba antes
de caer en pecado. El Midrash[65]
enseña además que el hombre fue creado rodeado con nubes
de gloria y tenía una especie de escamas que luego cayeron cuando pecó. Así que no debemos
entender la expresión “desnudos” como una desnudez vergonzosa como la que experimenta el
hombre hoy en día cuando no esta vestido.
La vergüenza por causa de la desnudez que experimentó el hombre al caer en pecado es
debido a la pérdida de la ropa original que tenía. Ahora no podrá recuperar la gloria de su
ropa original. Ni siquiera el rey Shelomó podía llegar al nivel de hermosura de un lirio del
campo, cf. Mateo 6:29. Esto muestra que el hombre, que fue creado muy superior a las
flores, es un ser caído, que ha perdido esa gloria original que tenía antes de su caída en
pecado, como está escrito en Romanos 3:23:
“por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Elohim”
Por otro lado, la vergüenza por exponer sus cuerpos no existía en los hombres desde el principio,
porque no había en ellos malos instintos. Todavía no había entrado en el hombre el pecado.
Según Rashí, el yetser hará, la inclinación al mal, no entró en el hombre hasta que comió del
fruto del árbol prohibido.
3:1 “Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que HaShem
Elohim había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Elohim os ha dicho: "No comeréis de ningún
árbol del huerto"?” – La serpiente ataca a la mujer por varias razones. La mujer es más sensible a
los impulsos espirituales que el hombre, tanto del mundo de luz como del mundo de las tinieblas.
También es más fácil seducir espiritualmente a la mujer que al hombre, como está escrito en 1
Timoteo 2:14:
“Y Adam no fue el engañado, sino que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en
transgresión.”
En 2 Corintios 11:3 está escrito:
“Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Javá, vuestras mentes sean
desviadas de la sencillez y pureza de la devoción al Mesías.”
Los mandamientos habían sido entregados al hombre y él, a su vez, había transmitido esos
mandamientos a su esposa. Por lo tanto, Adam no fue engañado porque sabía muy bien cuál era
el mandamiento que había recibido del Eterno en cuanto al árbol prohibido. La serpiente hizo una
pregunta tonta para entrar en discusión con la mujer. La estrategia del adversario está basada en
la mentira. Él es el padre de la mentira. La mentira es la verdad torcida. La Torá del Eterno es
verdad, cf. Salmo 119:142. La mentira de hasatán consiste en torcer los mandamientos de la
Torá. Con la primera pregunta, la serpiente cambió un mandamiento y así intentó proyectar la
imagen de un Elohim cruel que esclaviza a los hombres mediante la ley, prohibiendo tantas cosas
que podrían disfrutar si fuesen libres de la ley. Esta ha sido su estrategia desde el principio y su
estrategia no ha cambiado desde entonces.
3:3 “pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Elohim: "No comeréis de él,
ni lo tocaréis, para que no muráis."” – La mujer añadió al mandamiento. No estaba prohibido tocar
el árbol, sólo comer de él. Es muy importante no añadir ni quitar a los mandamientos, como está
escrito en Deuteronomio 4:2:
“No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni quitaréis de ella, para que guardéis los
mandamientos de HaShem vuestro Elohim que yo os mando.
3:4 “Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis.” – Aquí vemos de dónde procede el
engaño de creer en la inmortalidad del alma.
3:5 “Pues Elohim sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como
Elohim, conociendo el bien y el mal.” – La serpiente reclama conocer lo que hay en la mente de
Elohim, ella es religiosa. Ahora está intentando establecer una religión diferente. Lo atractivo de
su nueva religión es que ofrece la libertad de la ley y el desarrollo personal mediante un
conocimiento superior. Es una religión que crea independencia. En lugar de estar en sujeción a
los mandamientos, el hombre toma decisiones propias según sus propios criterios. Mediante la
confianza en su propio conocimiento y en su propia mente, piensa que sabe lo que debe hacer y
no hacer. Así su propia mente se convierte en Elohim y es la que decide, según lo que entienda.
Lo que no entiende no lo acepta ni lo practica.
3:6 “Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y
que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su
marido que estaba con ella, y él comió.” – La mujer fue engañada por la palabra de la serpiente.
Creyó más en las palabras mentirosas de hasatán, que en las Palabras del Eterno que habían
sido transmitidas por su marido.
La tentación de la independencia mental fue la que hizo que el pecado entró en este mundo. El
intelectualismo humanista es el mayor obstáculo para el Reino de los Cielos en la tierra.
Adam se dejó seducir por la mujer en lugar de dominar sobre la serpiente con la Palabra de
Elohim.
3:7 “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y
cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.” – El conocimiento de los hombres ya no
estaba basado en la revelación causada por la unión espiritual con el Eterno, sino en la
independencia intelectual. Perdieron la gloria que habían tenido y conocieron que estaban
desnudos. La palabra hebrea para conocer, “yadá”,
[66]
no sólo significa discernir intelectualmente,
sino también saber por experiencia. Ahora experimentaron verdaderamente lo que implicaba
estar desnudos en todos los sentidos. En primer lugar se quedaron desnudados de la presencia
divina que los había llenado de tanta gloria que hasta sus cuerpos brillaban. Además, según lo
que enseña Rashí, se quedaron desnudados del mandamiento que habían tenido en sus manos.
Por el efecto que el fruto causó en ellos, ahora pudieron entender la vergüenza que implicaba
estar desnudos y por esto se cosieron hojas de higuera para cubrirse. Las hojas de higuera
representan la religiosidad del hombre caído, que intenta sustituir la gloria del Eterno por medio
de propios esfuerzos. Esas ropas fueron luego rechazadas por el Eterno que les puso otro tipo de
ropa, producida por un animal inocente que tuvo que dar su sangre.
Hay diferentes propuestas entre los jajamim, los sabios, con respecto a qué árbol fue el del
conocimiento de lo bueno y lo malo: vid, trigo, etrog (cidro) e higuera. Según Rashí, fue una
higuera. No obstante, es probable que fuera un árbol único en su clase que ya no existe en la
tierra.
La Escritura enseña que el pecado entró en el mundo por medio de Adam, y por lo tanto, el
pecado también entró en el hombre. La semilla del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo
malo, echó raíces y produjo su fruto dentro del hombre. Esto causó una división dentro del ser
humano, una división en la voluntad, la cual vemos reflejada en Romanos 7:15, donde está
escrito:
“Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que
aborrezco, eso hago.”
El carácter del hombre fue pervertido. Él fue transformado en un ser diferente, con pecado
dentro, el cual no estaba en el principio, y su forma de ser no puede agradar al Eterno, más bien
despierta su ira, por su rebeldía nata, como está escrito en Efesios 2:3:
“entre los cuales también todos nosotros (los judíos) en otro tiempo vivíamos en las pasiones de
nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos
de ira, lo mismo que los demás (los gentiles).”
3:8 “Y oyeron a HaShem Elohim que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su
mujer se escondieron de la presencia de HaShem Elohim entre los árboles del huerto.” – El
pecado entró en el mundo por la tarde. Por esta razón el Mesías Yeshúa tenía que morir por la
tarde, para quitar el pecado del mundo.
3:10 “Y él respondió: Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” –
El miedo entró en el mundo por causa del pecado.
3:11 “Y dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te
mandé que no comieras?” – El Eterno sabe todas las cosas y no necesita ser informado de lo que
sucede. A pesar de ello, le hace una pregunta a Adam para así darle la oportunidad para
arrepentirse y confesar su pecado con remordimiento.
3:12 “Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo
comí.” – El carácter del hombre se había vuelto satánico, y por esto le echaba la culpa a Elohim
por haberle dado una mujer que le hizo pecar. En lugar de dar la cara, se coloca detrás de su
mujer intentando escapar de su responsabilidad y piensa que así no tendrá que ser tan castigado
por lo que ha hecho. Una persona espiritualmente inmadura no reconoce su culpa sino siempre
echa la culpa a los demás. Una persona madura está dispuesta a asumir la responsabilidad de su
culpa e incluso la culpa de los demás y sufrir el castigo de ellos para liberarlos.
Adam sabía que le esperaba la muerte. La paga del pecado es la muerte. El temor a la muerte
produce esclavitud. Sólo uno puede liberarnos del temor de la muerte, su nombre es Yeshua,
como está escrito en Hebreos 2:14-15:
“Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, él igualmente participó también de lo
mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es
decir, hasatán, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante
toda la vida.
3:13 “Entonces HaShem Elohim dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer
respondió: La serpiente me engañó, y yo comí.” – HaShem le da también a la mujer la
oportunidad de hacer teshuvá, arrepentimiento. Pero ella sigue el mal ejemplo de su marido y no
asume su responsabilidad sino echa la culpa a la serpiente.
3:14 “Y HaShem Elohim dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás más que
todas las bestias, y más que todos los animales del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo
comerás todos los días de tu vida.” – Para la serpiente no había posibilidad de arrepentimiento.
Por eso HaShem no le hace ninguna pregunta, sino dicta la sentencia directamente. La serpiente
perdió sus patas y fue reducido al ser más maldito que todos los animales terrestres.
3:15 “Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la
cabeza, y tú lo herirás en el talón.” – Aquí se habla en primer lugar de una enemistad entre la
mujer y la serpiente. La mujer es la madre de los seres humanos, y por lo tanto representa la
vida. Así fue como Adam entendió este mensaje para luego darle un nuevo nombre, Javá (Eva),
“vida”, (antes se había llamado Ishá). A pesar de que los hombres se habían sometido al espíritu
de rebeldía e independencia, todavía quedaba dentro de ellos una inclinación al bien, el yetser
hatov, que les iba a motivar para no quebrantar todos los mandamientos del Eterno. De esta
manera habría, hasta cierto punto, una enemistad natural, nata, en toda la raza humana contra
los poderes del mal tanto internos como externos.
En segundo lugar, se habla aquí de la descendencia de la serpiente y de la descendencia de la
mujer. La descendencia de la serpiente son los hombres que quebrantan los mandamientos del
Eterno, y la descendencia de la mujer representa a los hombres que obedecen los mandamientos
del Eterno luchando en enemistad contra la serpiente y el mal.
Desde tiempos muy antiguos este texto también ha sido entendido como una profecía mesiánica.
El Midrash[67]
enseña:
"Este es Aquel Simiente que viene de otro lugar, y ¿quién es este? Este es el Rey Mesías."
En Gálatas 3:16 está escrito:
“Ahora bien, las promesas fueron hechas a Avraham y a su descendencia. No dice: y a las
descendencias, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu descendencia, es
decir, el Mesías.”
Esta interpretación no excluye las otras interpretaciones en cuanto a la palabra
descendencia. Sin embargo, es destacable el hecho de que la palabra para descendencia en
Génesis 3:15 está escrita de forma singular masculino. Evidentemente aquí hay una profecía
de un descendiente especial, una simiente única. La palabra hebrea que ha sido traducida
como “simiente”, “zerá”,
[68]
significa:
· semilla, simiente, germen, pipa, papita, grano, trigo
· periodo de siembra, sementera
· esperma, semen
· fig. posteridad, descendencia, hijos, descendientes, raza
Debemos notar que la Torá habla aquí de la simiente de una mujer, lo cual es una cosa
excepcional en toda la Escritura. La simiente, el esperma, viene solamente del hombre. ¿Cómo
es que ahora se habla de la semilla de una mujer? Evidentemente aquí tenemos una profecía de
un nacimiento sobrenatural del Mesías. El texto parece indicar que se tratará del nacimiento del
Mesías sin el semen de un varón.
HaShem sigue diciendo que él, el simiente, el descendiente, tendrá que aplastar la cabeza de la
serpiente, es decir, destruir el poder de aquél que incitó a la mujer al pecado. Aquí es anunciada
la destrucción final del poder de hasatán.
La palabra hebrea que ha sido traducida como “te herirá” es “yejufshá” que, según Rashí,
significa “te triturará”, similar a Deuteronomio 9:21 donde habla de cómo Moshé hizo polvo el
becerro de oro en el desierto.
En 1 Juan 3:8 está escrito:
“El que practica el pecado es de hasatán (simiente de la serpiente), porque hasatán ha pecado
desde el principio (Bereshit). El Hijo de Elohim (simiente de la mujer) se manifestó con este
propósito: para destruir las obras hasatán (aplastar la cabeza de la serpiente).”
El Hijo del Elohim, que es el último Adam y el Segundo Hombre, cf. 1 Corintios 15:45-47, vino
para destruir las obras del hasatán. Por medio de su obediencia a la Torá venció sobre el
adversario, cf. Filipenses 2:8; Salmo 40:7-8. Adam perdió por desobedecer los mandamientos de
Elohim. Yeshúa venció por obedecer la Torá del Eterno. La única manera de vencer sobre
hasatán, es a través de obedecer la Torá. El que no obedece a Elohim, se somete
automáticamente al reino de desobediencia y al príncipe de la rebeldía. Pecado es desobediencia
a los mandamientos de Elohim, cf. 1 Juan 3:4.
Al igual que Moshé desmenuzó en polvo el becerro de oro y echó el polvo en agua, así el final de
hasatán, después de ser triturado, será la destrucción eterna y total en el lago de fuego, como
está escrito en Mateo 25:41:
“Entonces (Mashíaj) dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno
que ha sido preparado para hasatán y sus ángeles.”
En Revelación 20:10 está escrito:
“Y hasatán que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la
bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”
“y tú le herirás en el talón” – Esta profecía está anunciando el sufrimiento del Mesías. En el
momento de su muerte, Yeshúa tuvo que sufrir en su talón por un clavo sin cabeza que los
verdugos romanos habían puesto en el árbol, justamente detrás de uno de sus pies, y que
atravesaba el talón cada vez que tenía que elevarse para poder respirar.
[69]
El texto también puede ser interpretado en referencia a los descendientes de Yaakov que serán
la última generación antes del regreso del Mesías. El nombre Yaakov está relacionado con la
palabra hebrea para “talón”, “ekev”. En los últimos tiempos, los hijos de hasatán, los que
quebrantan los mandamientos, harán guerra contra los santos que guardan los mandamientos de
Elohim, que fueron dados por medio de Moshé, y tienen el testimonio de Yeshúa, como está
escrito en Revelación 12:17:
“Entonces el dragón se enfureció contra la mujer (Israel), y salió para hacer guerra contra el
resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Elohim y tienen el
testimonio de Yeshúa.”
3:16 “A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el embarazo, con dolor darás a luz
los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.” – El mundo de la
mujer, la familia, fue afectado por el pecado de ella. Las cosas que ya existían en pequeña escala
fueron ahora aumentadas para convertirse en algo muy doloroso.
3:17 “Entonces dijo a Adam: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol
del cual te ordené, diciendo: "No comerás de él", maldita será la tierra por tu causa; con trabajo
comerás de ella todos los días de tu vida.” – Hay momentos cuando el hombre no debe escuchar
los consejos de su esposa. Él marido es responsable para discernir cuál es la fuente de lo que su
mujer esté diciendo, si viene del cielo o del reino de hasatán. Este texto nos muestra que la
manera de poder discernir y vencer sobre toda tentación, es a través de la Torá. Si el hombre
hubiera sido fiel a la Torá, no hubiera caído en pecado.
El mundo del hombre, su vida laboral, fue afectado por el castigo por su pecado.
3:18 “Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo.” – La maldición que
vino sobre la tierra cambió la genética de las plantas y empezaron a producir espinos y abrojos.
La misma naturaleza fue afectada por el pecado del hombre, como también está escrito en
Romanos 8:20-22:
“Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel
que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud
de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Elohim. Pues sabemos que la creación
entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora.”
En 2 Pedro 3:3-4 está escrito:
“Ante todo sabed esto; que en los últimos días vendrán burladores... diciendo ... todo continúa tal
como estaba desde el principio de la creación. Cuando dicen esto, no se dan cuenta...”
Debemos tomar en serio las advertencias del shaliaj Kefa, sobre los burladores que están
viniendo en este último tiempo. Una de las cosas que dicen es que todo haya sido igual desde la
creación, hasta nuestros días. Estos no se dan cuenta de los cambios que se hayan producido
por los juicios de Elohim en la historia del Universo. La naturaleza fue maldecida y sujeta a
corrupción, cuando Adam pecó.
Sin embargo, la maldición sobre la naturaleza también fue llevada por el Mesías, simbolizada
por la corona de espinas que fue puesta sobre su cabeza a la hora de su muerte, cf. Mateo
27:29.
3:19 “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste
tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.” – La muerte entró en al mundo por causa del
pecado. Sin embargo, antes de dictar sentencia sobre el hombre y la mujer, el Eterno anunció
una parte de su plan de salvación mediante el descendiente de la mujer. Este plan de salvación
incluye la restauración de todas las cosas. Para que haya una restauración total por causa del
desastre que fue causado por el pecado de los primeros hombres, no solamente el enemigo del
hombre tiene que ser destruido, sino también el mismo pecado y las consecuencias del pecado.
Tenía que haber una rectificación, en hebreo “tikún”, justo en el punto donde el primer hombre
falló, en la obediencia a los mandamientos en el momento de la tentación por la serpiente. El
Mesías Yeshúa hizo ese tikún por el pecado de Adam. Donde Adam falló, Yeshúa no falló.
¿Cuáles son las consecuencias del pecado? La muerte. Así que el hombre tiene que ser liberado
de la muerte. E incluso la muerte misma tiene que ser eliminada para que haya una restauración
de todo. Por lo tanto, el Redentor prometido no sólo tenía que liberar al hombre de la muerte, sino
también destruir la muerte para siempre, cf. 1 Corintios 15:26; Revelación 20:14.
3:20 “Y el hombre le puso por nombre Javá a su mujer, porque ella era la madre de todos los
vivientes.” – Adam puso un segundo nombre sobre su esposa en la esperanza de que por medio
de ella iba a nacer el Redentor. El nombre “Javá”
[70]
está relacionado con la palabra hebrea
“jayá”,
[71]
que significa “vive”. Por medio de la mujer, el ser humano podría seguir vivo sin
extinguirse y por medio de la mujer vendría Aquel que daría la posibilidad al hombre de tener la
vida eterna.
3:21 “Y HaShem Elohim hizo vestiduras de piel para Adam y su mujer, y los vistió.” – Un animal
inocente tuvo que dar su sangre para que los hombres pudieran ser vestidos. Este sacrificio fue
el único hecho en el huerto del Eden y se efectuó por la tarde. De esta manera el Eterno estaba
dando un mensaje a los hombres que aquella ropa no era suficiente, la que representaba sus
propios esfuerzos para sustituir y recuperar la gloria perdida. Hacía falta derramamiento de
sangre inocente para poder ser redimidos del pecado y sus consecuencias. Este hecho anunció
la muerte del Mesías que tenía que suceder por la tarde, y cuya sangre iba a ser llevada al lugar
santísimo en el cielo, para redimir al hombre de sus pecados y sus consecuencias, como está
escrito en Hebreos 9:12:
“y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia
sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna”
El Eterno anunció su plan de salvación de dos maneras, primero a través del mensaje del
descendiente de la mujer que iba a aplastar la cabeza de la serpiente, y luego mediante el único
sacrificio que haya sido hecho en el huerto, con el fin de cubrir la desnudez de los hombres.
La palabra hebrea “yeshuá”, “salvación”, habla de un acto de liberación que causa un estado
de amplitud, libre de limitaciones. El verbo “yashá” significa “salvar”, en el sentido de: “dar
lugar”, “preparar sitio”, “sacar a un lugar espacioso”, “sacar de apuro”.
De esta manera, el término salvación en las Escrituras, no solamente significa que el hombre
sea liberado del pecado, la muerte y la ira de Elohim, para poder participar en el siglo
venidero, sino también están implicados en esta palabra todos los aspectos de la vida
humana. Se trata de ser liberado de todo lo que impide el cumplimiento del propósito inicial
de Elohim, para que se produzca una situación de shalom permanente. Shalom es un estado
completo de orden, salud, perfección y armonía.
La salvación tiene su razón de ser en la caída en el pecado, cuando el hombre y la creación
fueron puestos bajo maldición. El hombre necesita salvación del pecado y sus
consecuencias, entre ellas, la muerte, y el resto de la creación necesita la salvación de la
corrupción que vino como consecuencia del pecado del hombre.
La salvación tiene un lado negativo y otro positivo. Elohim salva de algo
negativo para producir algo positivo. Por ejemplo, nos salva de la muerte eterna para darnos
vida eterna. A través de la salvación, Elohim restaura su creación, y la sana de todas las
consecuencias destructivas de la caída, para reestablecer el estado original de armonía,
perfección, salud y paz que gobernaba en el paraíso. La salvación implica la restauración y el
restablecimiento del estado original de todas las cosas creadas que han sido afectadas por la
caída en el pecado.
En Isaías 49:6 está escrito:
“Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que
quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los
confines de la tierra.”
En Yeshúa el Mesías se concentra toda la obra salvadora de Elohim. El nombre Yeshúa significa
“salvación”. En el Mesías está representada toda la nación de Israel y en Israel están
representadas todas las naciones de la tierra. El Mesías vino a salvar a su pueblo de sus
pecados, cf. Mateo 1:21, pero también para salvar a todo el mundo, cf. 1 Juan 2:2, como también
está escrito en Romanos 1:16b:
“Del judío primeramente y también del griego”
Por esta razón, la obra salvadora, que el Eterno está llevando a cabo a través del Mesías, tiene
que ver tanto con la salvación entera de Israel, como nación, cf. Romanos 11:26, como con cada
individuo dentro de Israel y el resto del mundo, cf. 1 Timoteo 4:10. Además, su obra también tiene
que ver con la salvación de toda la creación, tanto la visible como la invisible, cf. Colosenses
1:19-20; Romanos 8:19-25; Hebreos 9:23.
En Lucas 1:67-79 está escrito:
“Y su padre Zejaryá fue lleno del Espíritu de santidad, y profetizó diciendo: Bendito sea
HaShem, Elohim de Israel, porque nos ha visitado y ha efectuado redención para su pueblo,
y nos ha levantado un cuerno de salvación (el Mesías) en la casa de David su siervo, tal
como lo anunció por boca de sus santos profetas desde los tiempos antiguos, salvación de
nuestros enemigos, y de la mando de todos los que nos aborrecen; para mostrar misericordia
a nuestros padres, y para recordar su santo pacto, el juramento que hizo a nuestro padre
Avraham: concedernos que, librados de la mano de nuestros enemigos, le sirvamos sin
temor en santidad y justicia delante de Él, todos nuestros días. Y tú, niño, serás llamado
profeta del Altísimo; porque irás delante del Señor para preparar sus caminos; para dar a su
pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por la entrañable
misericordia de nuestro Elohim, con que la Aurora (el Mesías) nos visitará desde lo alto, para
dar luz a los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros
pies en el camino de paz.”
Este texto nos enseña el sentido amplio del concepto de salvación. La salvación viene de Elohim
a través del Mesías, al pueblo de Israel, para redimir y liberar a Israel nacionalmente de todos sus
enemigos, y también para dar conocimiento de salvación para el perdón de los pecados, tanto a
los judíos, como a los no-judíos, para que cada uno pueda servir a Elohim sin temor en santidad
y justicia todos los días de su vida y caminar en el camino de shalom.
La salvación está canalizada en tres tiempos, pasado, presente y futuro.
1. El pasado – “Nos ha salvado”, cf. 2 Timoteo 1:9. En el momento de recibir personalmente a
Yeshua como Señor y Mesías, cf. Juan 1:12-13; Romanos 10:9-10, Elohim nos salva, nos hace
nacer de nuevo y circuncida nuestro corazón. En esta frase está incluido tanto el sentido
nacional, colectivo, de la salvación, ”nos”, como el sentido personal, individual.
2. El presente – “ocupaos de vuestra salvación con temor y temblor”, cf. Filipenses 2:12b. Este
proceso normalmente está definido en los Escritos Apostólicos como santificación.
3. El futuro – “la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo”, cf. 1
Pedro 1:5. La salvación todavía no ha sido completada en todas las áreas de la vida humana
personal y colectiva. Tampoco para la creación en general.
Es importante destacar el hecho de que las Escrituras hablan de la salvación como algo
colectivo, “nos ha salvado”, “de vuestrasalvación”. El shaliaj Shaúl hubiera podido escribir: “Que
cada uno de vosotros se ocupe de su salvación personal”, pero no lo hizo. El sentido colectivo de
la salvación es algo predominante en toda la Escritura, incluyendo los Escritos Apostólicos.
Esto no descarta el hecho de que haya una responsabilidad personal de cada uno, cf. Éxodo
32:33; Números 14:24; 21:9; Deuteronomio 24:16; Romanos 1:16; 10:8-10. Cada uno muere y se
pierde por causa de su propio pecado, Ezequiel 18:20; Efesios 2:1; Colosenses 2:13. Y cada uno
se salva por su propia fe obediente personal, Ezequiel 18:21; Marcos 16:16; Juan 3:16.
Sin embargo, la salvación personal de cada judío y de cada gentil, depende de la salvación
colectiva que Elohim haya dado, esté dando y dé a la nación de Israel. No hay salvación fuera del
pacto que Elohim hizo con Avraham. Avraham, Yitsjak, Yaakov, el pueblo de Israel y el Mesías de
Israel son el único canal de salvación para todo el mundo.
Quinta aliyá, 3:22 – 4:26
3:22 “Entonces HaShem Elohim dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros,
conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol
de la vida, y coma y viva para siempre.” – Tener vida eterna con pecado interno no sería una
situación perfecta. En lugar de exterminar a los hombres, HaShem les da la oportunidad de entrar
en su plan de redención total. La expulsión del paraíso fue un acto de bondad, con el fin de poder
restaurar el ser humano antes de permitirle comer del árbol de la vida y vivir eternamente.
Después de la redención final, el hombre podrá comer del árbol de la vida, como está escrito en
Revelación 2:7; 22:2, 14:
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las congregaciones. Al vencedor le daré a comer
del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim... en medio de la calle de la ciudad. Y a
cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando su fruto cada mes; y
las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones... Dichosos los que lavan sus vestiduras
para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas a la ciudad.”
4:1-2 “Y el hombre había conocido a Javá, su mujer, y ella había concebido y dado a luz a Káyin,
y había dicho: He adquirido varón con HaShem. Y había vuelto a dar a luz a su hermano Hevel. Y
Hevel fue pastor de ovejas y Káyin fue labrador de la tierra.” – La gramática del texto hebreo da
un indicio claro de que Javá ya había dado a luz anteriormente. La pregunta es ¿cuándo? Rashí
dice que fue antes de la caída en pecado. Otros dicen que fue después. El Midrash
[72]
y Rashí
enseñan que Javá dio a luz a cinco hijos el día de su creación, Káyin con su hermana melliza, y a
Hevel con dos hermanas mellizas. Tanto Káyin como Hevel se casaron con sus hermanas
mellizas. Si nacieron antes de la caída en pecado, todos los hijos tendrían que haber participado
en la comida del fruto prohibido, porque tanto el comportamiento de Káyin como la muerte de
Hevel, muestran que eran seres caídos afectados por el pecado. Rashí enseña que los hombres
pecaron el mismo día en que fueron creados. Otra interpretación sería que la caída en pecado
haya sido después de un tiempo.
4:3 “Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Káyin trajo a HaShem una ofrenda del fruto de la
tierra.” – La Torá dice que solamente fue del fruto de la tierra, lo cual nos da a entender que fue
cualquier tipo de fruto, no lo mejor y lo escogido. El Midrash
[73]
dice que fue lino, el peor fruto que
se podía encontrar.
4:4 “También Hevel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los
mismos. Y HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda” – Según el Midrash,
[74]
Hevel ofreció
generosamente lo mejor que poseía, corderos que nunca habían esquilado o trabajado y que no
tenían defectos. Elohim había mostrado a Adam y Javá cuáles eran los animales limpios que
valían para los sacrificios, cf. Génesis 7:2, y por eso Hevel sabía qué clase de animales el Eterno
podía recibir. Es probable que el animal que fue sacrificado en el huerto antes de la expulsión
haya sido uno, o varios, corderos, cf. Revelación 13:8; 1 Pedro 1:19-20, y es probable que Hevel
se basara en la revelación que el Eterno había dado mediante ese sacrificio. Según el
Midrash,
[75]
los sacrificios de Káyin y Hevel fueron dados el 14 de Nisán, el mismo día que el
sacrificio de Pesaj iba a ser ofrecido más adelante.
En Hebreos 11:4 está escrito:
“Por la fe Hevel ofreció a Elohim un mejor sacrificio que Káyin, por lo cual alcanzó el testimonio
de que era justo, dando Elohim testimonio de sus ofrendas; y por la fe, estando muerto, todavía
habla.”
Hevel sacrificó por la fe. No dice “por fe”, sino “por la fe”. No era por cualquier fe, sino la fe, la de
siempre, la única que fue dada desde el principio, la fe judía. Es probable que Hevel tenía fe en el
sacrificio futuro del Mesías, según lo que el Eterno había revelado anteriormente, cf. 3:15, 21. Y
por esa fe fue justificado, es decir declarado inocente y libre de la culpa de su pecado.
El Eterno miró con agrado a Hevel, en primer lugar, y luego su ofrenda. Vio la actitud de su
corazón de amor, entrega y fe, y esa actitud fue recompensada con la manifestación de su
agrado. El Midrash
[76]
cuenta que cayó fuego del cielo y consumió su sacrificio.
4:7 “Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te
codicia, pero tú debes dominarlo.” – Rashí entiende esta frase, al igual que el Targum, de esta
manera: “Si mejoras tus actos, ¿acaso no serías perdonado?” Luego sigue el Targum Onkelós:
“para el día de juicio tu pecado es guardado ya que en el futuro serás castigado a menos que te
arrepientas, pero si te arrepientes, estarás en paz.” Rashí entiende la palabra “puerta” como el
momento de la muerte, cuando el hombre entra en la tumba. El pecado se refiere al yetser hará,
la carne, dentro del hombre. El hombre debe dominar ese instinto maligno. Por medio del
arrepentimiento y la gracia del Eterno podrá dominarlo. El que no se arrepiente de sus malas
obras será dominado por su pecado.
4:10 “Y Él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de las sangres de tu hermano clama a mí desde la
tierra.” – El texto hebreo dice “las sangres de tu hermano”, en plural. Rashí dice que es porque
hace alusión a todos aquellos hijos de Hevel que no tuvieron la oportunidad de nacer. El
Talmud
[77]
dice que se refiere a varias heridas que Káyin le dio porque no sabía por donde saldría
su alma.
4:15b “Y puso HaShem una señal sobre Káyin, para que cualquiera que lo hallase no lo matara.”
– Los jajamim ofrecen varias explicaciones sobre qué tipo de señal HaShem puso sobre Káyin:
que se convirtió en leproso,
[78]
que HaShem le dio un perro guardián,
[79]
que un cuerno creció en
su frente,
[80]
o que tenía una letra del Nombre sagrado grabada en su frente.
[81]
Rashí entiende
que una letra del Nombre fue grabada en su frente.
4:19 “Lémej tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Adá, y el nombre de la otra, Tsilá.”
– Rashí hace referencia al Midrash
[82]
y dice que antes del diluvio tenían la costumbre de tomar
dos mujeres, una para tener hijos y la otra para tener relaciones sexuales, Adá sería la mujer con
la cual tuvo hijos y Tsilá la destinada para las relaciones sexuales. A pesar de haber tomado
sustancias anticonceptivas ella se quedó embarazada dos veces, cf. v. 22.
4:25 “Y conoció Adam otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Shet,
porque, (dijo ella): Elohim me ha dado otro hijo en lugar de Hevel, pues Káyin lo mató.” – Según
el Midrash,
[83]
Javá estaba pensando en el rey Mesías cuando nació Shet. El nombre
Shet
[84]
significa “puesto”, “sustituto” y habla de varias cosas en el ministerio del Mesías. El
Mesías iba a ser un sustituto para el hombre que ha muerto. El Mesías también representa al
hombre y puede hacer un intercambio de manera que su muerte pueda dar vida al hombre
muerto. La fe en una muerte y resurrección representativa del Mesías está escondida en la
declaración de Javá.
4:26 “A Shet le nació también un hijo y le puso por nombre Enósh. Por ese tiempo se comenzó a
llamar con el nombre de HaShem.” – Según Rashí, empezaron a llamar los nombres de las
personas y los nombre de los ídolos con el nombre del Santo, bendito es, convirtiéndolos en
objetos de culto, llamándolos divinidades.
Sexta aliyá, 5:1-24
5:2 “Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adam el día en que fueron creados.” –
El nombre Adam,
[85]
tiene relación con las palabras “adam”,
[86]
“rojizo”, “adamá”,
[87]
“tierra” y
“dam”,
[88]
“sangre”. Entonces, cuando el Mesías es llamado Hijo del Hombre, en hebreo “ben
Adam”, significa que está tomado de la tierra y tiene carne y sangre por ser un descendiente
físico del primer hombre Adam. El Hijo del Hombre es un ser terrenal, que tiene su origen en el
cielo, cf. 1 Corintios 15:47.
5:3 “Cuando Adam había vivido ciento treinta años, engendró un hijo en su semejanza,
conforme a su imagen, y le puso por nombre Shet.” – Aquí aparecen las mismas dos palabras
que en 1:26 donde se habla de la creación del hombre con la imagen y según la semejanza de
Elohim, “be-tsalmenu ki-demutenu”, pero con el orden inverso, “bi-demutó ke-tsalmó” “en (o con)
su semejanza, según su imagen”.
El significado de los nombres de los diez primeros nombres de la genealogía desde Adam
hasta Noaj constituye una profecía mesiánica:
1. Adam – el terrenal
2. Shet – puesto
3. Enósh – mortal
4. Kenán – estado/logro(?)
5. Mahalalel – el alabado de Elohim
6. Yéred – bajó
7. Janoj – consagrado
8. Metushélaj – su muerte envía
9. Lémej – miserable
10. Nóaj – alivio
El terrenal es puesto en un mortal estado. El alabado de Elohim bajó, es un consagrado. Su
muerte envía al miserable alivio.Otra opción: El hombre es sustituido. Es un mortal logro...
5:22 “Y Janoj anduvo con Elohim trescientos años después de haber engendrado a Matusalén, y
engendró hijos e hijas.” – Caminar con Elohim significa cumplir sus mandamientos. La forma
sustantiva de la palabra hebrea “halaj”, “caminar”, es “halajá”, que significa “el caminar”. “Halajá”
es un término técnico dentro del judaísmo que se refiere a las ordenanzas que las autoridades
judías establecen con el fin de poder poner en práctica los mandamientos de la Torá en cada
situación de la vida judía.
5:24 “Y Janoj anduvo con Elohim, y desapareció porque Elohim lo tomó.” – Este arrebatamiento
constituye una sombra profética sobre el arrebatamiento que van a experimentar los justos de la
última generación cuando venga el Mesías, cf. Mateo 24:31, Lucas 17:34-36; 1 Tesalonisences
4:17. Cuando vuelva el Mesías a la tierra, los que son suyos serán arrebatados al aire para
encontrarse con él y acompañarle en su regreso a la tierra. La palabra hebrea que ha sido
traducida como “tomó”, “lakaj”,
[89]
hace alusión al segundo paso en el matrimonial hebreo cuando
el novio “toma” a su esposa y la lleva a la casa de su padre, cf.Esdras 9:12; Nehemías 13:25; 2
Crónicas 11:21.
Séptima aliyá, 5:25 – 6:8
5:29 “Y le puso por nombre Noaj, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del
trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que HaShem ha maldecido.” – Según Rashí,
los hombres no usaban herramientas de agricultura hasta que vino Noaj y las fabricó.
6:2 “los hijos de Elohim vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron para sí
mujeres de entre todas las que escogieron.” – Según Rashí y el libro de Yashar,
[90]
se refiere aquí
a los hijos de los nobles y de los jueces. El Targum traduce “hijos de los poderosos (o nobles)”.
En el Midrash
[91]
y el libro de Janoj,
[92]
se habla de ángeles que habían caído del cielo en la época
de Enosh que se unieron con las hijas de los hombres y así nacieron los gigantes.
6:6 “Y le pesó a HaShem haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.” –
HaShem cambia su actitud y proceder para con los hombres según las decisiones y los actos de
ellos, cf. Ezequiel 18.
6:8 “Mas Noaj halló gracia ante los ojos de HaShem.” – El Eterno siempre ha ofrecido gracia a
los hombres que se arrepienten del mal y le buscan. La palabra hebrea que ha sido traducida
como gracia es “jen” [93]
que significa:
· gracia, atractivo, belleza, hermosura
· agrado, simpatía
· inclinación, estima, afecto
· favor, compasión, benevolencia, gratitud
La raíz de esta palabra es “janán”
[94]
que significa:
· inclinares para mostrar benevolencia a uno inferior, tener misericordia, compadecerse,
apiadarse, conmiserarse, sentir lástima
· hacer un favor, favorecer, beneficiar
El Midrash
[95]
dice:
“Noaj fue salvado, no porque lo merecía, sino porque halló gracia.”
El concepto de gracia, como favor inmerecido, es uno de los pilares más
importantes del judaísmo.
[1]
Nedarim 39b, Pesajim 54a.
[2]
Strong H7225 rê'shîyth, ray-sheeth', From the same as H7218; the first, in place,
time, order or rank (specifically a firstfruit): - beginning, chief (-est), first (-fruits, part,
time), principal thing.
[3]
Strong H7218 rô'sh, roshe, From an unused root apparently meaning to shake;
the head (as most easily shaken), whether literally or figuratively (in many applications,
of place, time, rank, etc.): - band, beginning, captain, chapiter, chief (-est place, man,
things), company, end, X every [man], excellent, first, forefront, ([be-]) head, height,
(on) high (-est part, [priest]), X lead, X poor, principal, ruler, sum, top.
[4]
Rabí Shelomó ben Yitsjak (Francia 1064-1105 e.c). Uno de los exegetas medievales
más importantes. Su comentario sobre Jumash (el Pentateuco) es estudiado en cada
Yeshivá (colegio religioso de formación rabínica) en todo el mundo. Su obra reúne las
explicaciones rabínicas desde el Talmud, el Midrash, las tradiciones extra-talmúdicas, las
traducciones antiguas al arameo, llamadas Targumim y demás. Sus explicaciones del
texto hebreo tienen como propósito dar al lector un entendimiento de su sentido literal,
en hebreo “peshat”, que es el primer nivel de interpretación de las Escrituras. Con otras
palabras, él esta explicando qué es lo que quiere decir el texto de la Torá a simple vista.
[5]
Conocido en el mundo cristiano como el Antiguo Testamento. Tanaj es una palabra
acróstica, compuesta por las tres primeras letras de los nombres de las tres partes del
canon hebreo, Torá (instrucción), Neviím (Profetas) y Ketuvim (Escritos).
[6]
Shaliaj es la palabra hebrea para emisario, en griego: apóstolos.
[7]
Strong H1254 bârâ', baw-raw', A primitive root; (absolutely) to create; (qualified)
to cut down (a wood), select, feed (as formative processes): - choose, create (creator),
cut down, dispatch, do, make (fat).
[8]
Strong H430 'ĕlôhîym, el-o-heem', Plural of H433; gods in the ordinary sense; but
specifically used (in the plural thus, especially with the article) of the supreme God;
occasionally applied by way of deference to magistrates; and sometimes as a
superlative: - angels, X exceeding, God (gods) (-dess, -ly), X (very) great, judges, X
mighty.
[9]
Strong H433 'ĕlôahh 'ĕlôahh, el-o'-ah, el-o'-ah, (The second form is rare);
probably prolonged (emphatically) from H410; a deity or the deity: - God, god. See
H430.
[10]
Strong H410 'êl, ale, Shortened from H352; strength; as adjective mighty;
especially the Almighty (but used also of any deity): - God (god), X goodly, X great, idol,
might (-y one), power, strong. Compare names in “-el.”
[11]
La palabra “Dios” es una forma de Zeus, y por esta razón procuramos evitarla todo lo
que sea posible. En lugar de ello hemos importado al castellano las palabras hebreas
Elohim y Eloah. Por lo tanto, en estos comentarios utilizaremos la palabra Elohim como
sinónima de Dios. Aunque el texto hebreo tenga Eloah o El, en la mayoría de los casos
no vamos a utilizar esos términos en el texto castellano, sino sólo Elohim para no
complicarnos demasiado. Así que en estos comentarios Elohim puede ser la traducción
de las tres palabras hebreas “El”, “Eloah” o “Elohim”.
[12]
Strong H8064 shâmeh shâmayim, shaw-meh', shaw-mah'-yim, The second form
being dual of an unused singular; from an unused root meaning to be lofty;
the sky (as aloft; the dual perhaps alluding to the visible arch in which the clouds move,
as well as to the higher ether where the celestial bodies revolve): - air, X astrologer,
heaven (-s).
[13]
Jagigá 12b-13a.
[14]
Strong H776 'erets, eh'-rets, From an unused root probably meaning to be firm;
the earth (at large, or partitively a land): - X common, country, earth, field, ground,
land, X nations, way, + wilderness, world.
[15]
Strong H8414 tôhû, to'-hoo, From an unused root meaning to lie waste;
a desolation (of surface), that is, desert; figuratively a worthless thing; adverbially
in vain: - confusion, empty place, without form, nothing, (thing of) nought, vain, vanity,
waste, wilderness.
[16]
Diccionario hebreo-español, de Ediciones Riopiedra, escrito por Judit Targarona
Borrás, Prof. Tit. de la Universidad Complutense de Madrid.
[17]
Strong H922 bôhû, bo'-hoo, From an unused root (meaning to be empty);
a vacuity, that is, (superficially) an undistinguishable ruin: -emptiness, void.
[18]
Jagigá 12a.
[19]
Propagada por el dr. Derek Prince y otros.
[20]
Yilkut Shmoini 6, 8, 95.
[21]
Prikei DeRabí Eliazar 14.
[22]
Bereshit Rabá 3:8.
[23]
Jagigá 12a.
[24]
El Dr Gerald Schroeder es físico nuclear y miembro de la Comisión de Energía
Atómica de los Estados Unidos. Es el autor de los libros: "Genesis and the Big Bang" y
"The Science of God". Para más información sobre este tema,
ver: www.geraldschroeder.com/age.html.
[25]
Strong H7307 rûach, roo'-akh, From H7306; wind; by resemblance breath, that
is, a sensible (or even violent) exhalation; figuratively life,anger, unsubstantiality; by
extension a region of the sky; by resemblance spirit, but only of a rational being
(including its expression and functions): - air, anger, blast, breath, X cool, courage,
mind, X quarter, X side, spirit ([-ual]), tempest, X vain, ([whirl-]) wind (-y).
Strong H7306 rûach, roo'-akh, A primitive root; properly to blow, that is, breathe; only
(literally) to smell or (by implication perceive (figuratively toanticipate, enjoy): - accept,
smell, X touch, make of quick understanding.
[26]
Yalkut sobre Yeshayahu 60.
[27]
Rabí Simeón ben Lakish, en Bereshit Rabá 2:4
[28]
Pesikhta Rabati y Yalkut Shimoni, siglos 9 y 12 respectivamente, la segunda cita
siendo una explicación del Tehilim 36:10 (36:9 vesión cristiana).
[29]
Pesikta Rabá 152b.
[30]
Strong H6153 ‛ereb, eh'-reb, From H6150; dusk: - + day, even (-ing, tide),
night.
Strong H6150 ‛ârab, aw-rab', A primitive root (rather identical with H6148 through the
idea of covering with a texture); to grow dusky at sundown: - be darkened, (toward)
evening.
Strong H6148 ‛ârab, aw-rab', A primitive root; to braid, that is, intermix; technically
to traffic (as if by barter); also to give or be security (as a kind of exchange): - engage,
(inter-) meddle (with), mingle (self), mortgage, occupy, give pledges, be (-come, put in)
surety, undertake.
[31]
Strong H1242 bôqer, bo'-ker, From H1239; properly dawn (as the break of day);
generally morning: - (+) day, early, morning, morrow.
Strong H1239 bâqar, baw-kar', A primitive root; properly to plough, or
(generally) break forth, that is, (figuratively) to inspect, admire, care for,consider: -
(make) inquire (-ry), (make) search, seek out.
[32]
Strong H3117 yôm, yome, From an unused root meaning to be hot; a day (as
the warm hours), whether literally (from sunrise to sunset, or from one sunset to the
next), or figuratively (a space of time defined by an associated term), (often used
adverbially): - age, + always, + chronicles, continually (-ance), daily, ([birth-], each, to)
day, (now a, two) days (agone), + elder, X end, + evening, + (for) ever (-lasting, -
more), X full, life, as (so) long as (. . . live), (even) now, + old, + outlived, +
perpetually, presently, + remaineth, X required, season, X since, space, then, (process
of) time, + as at other times, + in trouble, weather, (as) when, (a, the, within a) while
(that), X whole (+ age), (full) year (-ly), + younger.
[33]
Jaguigá 12a.
[34]
Bereshit Rabá 4:8.
[35]
Bereshit Rabá 1:19.
[36]
Bereshit Rabá 11:10.
[37]
Tiferet Tsión; Midrash HaGadol 2:8.
[38]
Ver http://www.hshideaway.com/chap19.html.
[39]
Bereshit Rabá 8:7.
[40]
Strong H6754, tselem, tseh'-lem, From an unused root meaning to shade;
a phantom, that is, (figuratively) illusion, resemblance; hence a representative figure,
especially an idol: - image, vain shew.
[41]
En su obra “Guía de los perplejos”. Maimónides, rabí Moshé ben Maimón, 1135 –
1204 e.c., fue uno de los rabinos más influyentes en el judaísmo medieval, que vivió y
trabajó principalmente en España y el norte de Africa. Él fue al mismo tiempo un filósofo
que intentó explicar los conceptos netamente hebraicos con términos y conceptos
filosóficos griegos. Por lo tanto tiende a “espirtualizar” los conceptos físicos y materiales
en las Escrituras. Por ejemplo él no creía que los hombres podrán vivir en el Olam Habá
con sus cuerpos. Para él, el Olam Habá, el siglo venidero, es alcanzado mediante la
muerte y liberación del alma del cuerpo físico, pensamiento heredado del dualismo
platónico.
[42]
Strong H120 'âdâm, aw-dawm', From H119; ruddy, that is, a human being (an
individual or the species, mankind, etc.): - X another, + hypocrite, + common sort, X
low, man (mean, of low degree), person.
[43]
Strong H1288 bârak, baw-rak', A primitive root; to kneel; by implication
to bless God (as an act of adoration), and (vice-versa) man (as a benefit); also (by
euphemism) to curse (God or the king, as treason): - X abundantly, X altogether, X at
all, blaspheme, bless, congratulate, curse, X greatly, X indeed, kneel (down), praise,
salute, X still, thank.
[44]
Strong H6942 qâdash, kaw-dash', A primitive root;
to be (causatively make, pronounce or observe as) clean (ceremonially or morally): -
appoint, bid, consecrate, dedicate, defile, hallow, (be, keep) holy (-er, place), keep,
prepare, proclaim, purify, sanctify (-ied one, self), X wholly.
[45]
Strong H7673 shâbath, shaw-bath', A primitive root; to repose, that
is, desist from exertion; used in many implied relations (causatively, figuratively or
specifically): - (cause to, let, make to) cease, celebrate, cause (make) to fail, keep
(sabbath), suffer to be lacking, leave, put away (down), (make to) rest, rid, still, take
away.
[46]
Bereshit Rabá 11:2.
[47]
Rosh HaShaná 11a.
[48]
Bereshit Rabá 11:9.
[49]
Strong H8435 tôle
dâh tôle
dâh, to-led-aw', to-led-aw', From H3205; (plural
only) descent, that is, family; (figuratively) history: - birth, generations.
[50]
Strong H5205 yâlad, yaw-lad', A primitive root; to bear young; causatively
to beget; medically to act as midwife; specifically to show lineage: -bear, beget, birth ([-
day]), born, (make to) bring forth (children, young), bring up, calve, child, come, be
delivered (of a child), time of delivery, gender, hatch, labour, (do the office of a)
midwife, declare pedigrees, be the son of, (woman in, woman that) travail (-eth, -ing
woman).
[51]
Bereshit Rabá 14:5.
[52]
Strong H6376 pîyshôn, pee-shone', From H6335; dispersive; Pishon, a river of
Eden: - Pison.
Strong H6335 pûsh, poosh, A primitive root; to spread; figuratively act proudly: -
grow up, be grown fat, spread selves, be scattered.
[53]
Strong H1521 gîychôn gichôn, ghee-khone', ghee-khone', From
H1518; stream; Gichon, a river of Paradise; also a valley (or pool) near Jerusalem: -
Gihon.
Strong H1518 gîyach gôach, ghee'-akh, go'-akh, A primitive root; to gush forth (as
water), generally to issue: - break forth, labor to bring forth, come forth, draw up, take
out.
[54]
Strong H2313 chiddeqel, khid-deh'-kel, Probably of foreign origin;
the Chiddekel (or Tigris) river: - Hiddekel.
[55]
Strong H6578 pe
râth, per-awth', From an unused root meaning
to break forth; rushing; Perath (that is, Euphrates), a river of the East: - Euphrates.
[56]
Strong H6680 tsâvâh, tsaw-vaw', A primitive root; (intensively)
to constitute, enjoin: - appoint, (for-) bid. (give a) charge, (give a, give in, send with)
command (-er, ment), send a messenger, put, (set) in order.
[57]
Strong H4687 mitsvâh, mits-vaw', From H6680; a command, whether human or
divine (collectively the Law): - (which was) commanded (-ment), law, ordinance,
precept.
[58]
Strong H5828 ‛êzer, ay'-zer, From H5826; aid: - help.
[59]
Strong H5826 ‛âzar, aw-zar', A primitive root; to surround, that
is, protect or aid: - help, succour.
[60]
Strong H5048 neged, neh'-ghed, From H5046; a front, that is, part opposite;
specifically a counterpart, or mate; usually (adverbially, especially with
preposition) over against or before: - about, (over) against, X aloof, X far (off), X from,
over, presence, X other side, sight, X to view.
[61]
Pirkei r. Eliezer 12.
[62]
Bereshit Rabá 17:5.
[63]
Una obra del rabí Shavtai Bass, 1641-1718, que es una compilación de varios
comentaristas de Rashí, incluyendo los comentarios propios. El rabí Bass fue un famoso
editor y cantor en la sinagoga de Praga.
[64]
Strong H1692 dâbaq, daw-bak', A primitive root; properly to impinge, that
is, cling or adhere; figuratively to catch by pursuit: - abide, fast, cleave (fast together),
follow close (hard, after), be joined (together), keep (fast), overtake, pursue hard, stick,
take.
[65]
Yilkut Shmoini C 1:27.
[66]
Strong H3045 yâda‛, yaw-dah', A primitive root; to know (properly to ascertain
by seeing); used in a great variety of senses, figuratively, literally, euphemistically and
inferentially (including observation, care, recognition; and
causatively instruction, designation, punishment, etc.): - acknowledge, acquaintance (-
ted with), advise, answer, appoint, assuredly, be aware, [un-] awares, can [-not],
certainly, for a certainty, comprehend, consider, X could they, cunning, declare, be
diligent, (can, cause to) discern, discover, endued with, familiar friend, famous, feel, can
have, be [ig-] norant, instruct, kinsfolk, kinsman, (cause to, let, make) know, (come to
give, have, take) knowledge, have [knowledge], (be, make, make to be, make self)
known, + be learned, + lie by man, mark, perceive, privy to, X prognosticator, regard,
have respect, skilful, shew, can (man of) skill, be sure, of a surety, teach, (can) tell,
understand, have [understanding], X will be, wist, wit, wot.
[67]
Bereshit Rabá.
[68]
Strong H2233 zera‛, zeh'-rah, From H2232; seed;
figuratively fruit, plant, sowing time, posterity: - X carnally, child, fruitful, seed (-time),
sowing-time.
Strong H2232 zâra‛, zaw-rah', A primitive root; to sow; figuratively
to disseminate, plant, fructify: - bear, conceive seed, set with, sow (-er), yield.
[69]
Según entendemos por el testimonio de la sábana de lino que se usó para cubrir
el cuerpo de Yeshúa en el momento de su sepultura. Esa sábana ahora está en Turín,
Italia, y fue investigada por los expertos de la NASA. Ellos confirmaron que había habido
una hemorragia fuerte en uno de los talones, dependiendo de las cantidades de
sustancias de hierro (que viene de la sangre) que hay en la sábana en las marcas del
cuerpo del que había sido torturado. Para más información, ver http://www.shroud.com.
[70]
Strong H2332 chavvâh, khav-vaw', Causative from H2331; lifegiver; Chavvah (or
Eve), the first woman: - Eve.
Strong H2331 châvâh, khaw-vah', A primitive root; (compare H2324, H2421); properly
to live; by implication (intensively) to declare or show: -show.
[71]
Strong H2421 châyâh, khaw-yaw', A prim root (compare H2331, H2424); to live,
whether literally or figuratively; causatively to revive: - keep (leave, make) alive, X
certainly, give (promise) life, (let, suffer to) live, nourish up, preserve (alive), quicken,
recover, repair, restore (to life), revive, (X God) save (alive, life, lives), X surely, be
whole.
[72]
Bereshit Rabá 22:3, 16.
[73]
Bereshit Rabá 22:8.
[74]
Pirkei de rabí Eliezer.
[75]
Pirkei de rabí Eliezer 21; Midrash HaGadol 4:3.
[76]
Midrash Lekaj Tov.
[77]
Sanhedrín 37b.
[78]
Tiferet Tsión; Bereshit Rabá 22:27.
[79]
R. Bejai 4:11.
[80]
R. Bejai 4:11.
[81]
Pirkei de rabí Eliezer 25.
[82]
Bereshit Rabá 23:2.
[83]
Bereshit Rabá 23.
[84]
Strong H7896 shêth, shayth, From H7896; put, that is, substituted; Sheth, third
son of Adam: - Seth, Sheth.
Strong H7896 shîyth, sheeth, A primitive root; to place (in a very wide application): -
apply, appoint, array, bring, consider, lay (up), let alone, X look, make, mark, put (on),
+ regard, set, shew, be stayed, X take.
[85]
Strong H121 aw-dawm', The same as H120; Adam, the name of the first man,
also of a place in Palestine: - Adam.
[86]
Strong H120 aw-dawm', From H119; ruddy, that is, a human being (an
individual or the species, mankind, etc.): - X another, + hypocrite, + common sort, X
low, man (mean, of low degree), person.
[87]
Strong H127 'ădâmâh, ad-aw-maw', From H119; soil (from its general redness):
- country, earth, ground, husband [-man] (-ry), land.
[88]
Strong H119 'âdam, aw-dam', To show blood (in the face), that is, flush or turn
rosy: - be (dyed, made) red (ruddy).
[89]
Strong H3947 lâqach, law-kakh', A primitive root; to take (in the widest variety
of applications): - accept, bring, buy, carry away, drawn, fetch, get, infold, X many,
mingle, place, receive (-ing), reserve, seize, send for, take (away, -ing, up), use, win.
[90]
Yashar 4:18.
[91]
Pirkei de rabí Eliezer 22; Ver también el libro de Janoj.
[92]
Ver http://www.heaven.net.nz/writings/thebookofenoch.htm
[93]
Strong H2580 chên, khane, From H2603; graciousness, that is, subjectively
(kindness, favor) or objectively (beauty): - favour, grace (-ious), pleasant, precious,
[well-] favoured.
[94]
Strong H2603 chânan, khaw-nan', A primitive root (compare H2583); properly
to bend or stoop in kindness to an inferior; to favor, bestow; causatively to implore (that
is, move to favor by petition): - beseech, X fair, (be, find, shew) favour (-able), be
(deal, give, grant (gracious (-ly), intreat, (be) merciful, have (shew) mercy (on, upon),
have pity upon, pray, make supplication, X very.
Strong H2583 chânâh, khaw-naw', A primitive root (compare H2603); properly
to incline; by implication to decline (of the slanting rays of evening); specifically
to pitch a tent; generally to encamp (for abode or siege): - abide (in tents), camp,
dwell, encamp, grow to an end, lie, pitch (tent), rest in tent.
[95]
Bereshit Rabá 28:8.
Parashá 02 Noaj
Génesis 6:9 – 11:32
Por Dr. K Blad ©
Prohibida toda reproducción lucrativa
Aliyás de la Torá:
1.6:9-22
2.7:1-16
3.7:17 – 8:14
4.8:15 – 9:7
5.9:8-17
6.9:18 – 10:32
7.11:1-32
8.Maftir: 11:29-32
Haftará: (radición Ashkenazí) Isaías 54:1 – 55:5 (Tradición Sefardí) Isaías 54:1-10
Escritos Apostólicos: Marcos 2:1-28
Lecturas de los Escritos Apostólicos:
1. 2:1-12
2. 2:13-17
3. 2:18-20
4. 2:21-23
5. 2:24-28
Noaj
Es el nombre del personaje principal de esta parashá. Significa descanso.
Primera aliyá
En la primera aliyá vemos como Elohim decide destruir, por medio del agua, toda carne de
sobre la superficie de la tierra por causa de toda la corrupción que se ha producido. Sólo la
familia de Noaj obtiene la gracia de poder sobrevivir esta destrucción mundial.
El Eterno hace un pacto con Noaj y le instruye acerca de cómo podrá sobrevivir. Tendrá que
hacer un arca enorme, capaz de resistir el agua, y recoger alimentos para más de un año, para
la supervivencia de su familia junto con las parejas de todas las especies de animales
terrestres y volátiles. Noaj hizo todo conforme a las instrucciones de Elohim.
Segunda aliyá
Una semana después de la orden divina Noaj entra en el arca junto con su familia. Por
mandato del Eterno vienen también todos los animales que están escogidos para ser
preservados. El mismo día empieza el diluvio con cuarenta días de lluvia desde arriba y 150
días de inundación de aguas subterráneas.
Tercera aliyá
El arca flota sobre las aguas que suben a una altura de 15 codos por en cima de los montes.
Por esta tevilá (bautismo) todos los hombres y todos los animales perecen y el mundo es
purificado. El Eterno se acuerda de Noaj y los que estaban con él en el arca, de modo que
envía un viento para ir secando la tierra. También cierra las fuentes subterráneas y las
ventanas del cielo para que las aguas se detengan. Así las aguas van bajando durante 150
días. El arca descansa sobre los montes de Ararat, el día 17 del séptimo mes desde la creación
del hombre. En la fiesta de la luna nueva, casi dos meses y medio más tarde se ven las cimas
de los montes. Cuarenta días más tarde Noaj abre la ventana y, durante unas semanas,
primero envía un cuervo y luego una paloma para saber cómo están bajando las aguas.
En el primer día del primer mes, Noaj quita la cubierta del arca y se da cuenta que las aguas se
están secando de la tierra. Casi dos meses más tarde ya está seca la tierra.
Cuarta aliyá
Elohim da la orden, y Noaj sale del arca con su familia y los animales. Luego construye un altar
y sacrifica toda clase de animales limpios como ofrenda de ascensión delante del Eterno.
Cuando el Eterno siente el olor de esa ofrenda hace un juramento y promete nunca más volver
a destruir toda carne de la misma manera. A partir de ese momento se introducen en la
naturaleza las diferentes estaciones del año.
Elohim bendice a Noaj y a sus descendientes y les ordena casarse, tener hijos y llenar la tierra.
A partir de ahora los animales tienen temor de los hombres. Al hombre se le da, por primera
vez, el derecho de comer carne de animales muertos y desangrados.
Elohim promete exigir la muerte sustituta tanto de los animales como del “hombre de su
hermano”. El hombre recibe también la autoridad delegada para ejecutar al asesino.
Quinta aliyá
Elohim establece un pacto con Noaj y todos sus descendientes y todos los animales en el cual
está la promesa de no destruir nunca más toda la carne mediante las aguas del diluvio, ni
habrá más diluvio para destruir la tierra. La señal de ese pacto eterno es el arco iris.
Sexta aliyá
Los tres hijos de Noaj son los orígenes de todos los hombres que han poblado toda la tierra. El
primer nieto de Noaj fue Kenaan que nace poco después del diluvio.
Cuando Noaj bebe del vino de una viña que ha plantado se embriaga y se queda descubierto
acostado en la tienda de su esposa. Al verlo su hijo Jam no hace nada para quitar su
vergüenza, sino divulga el error a sus hermanos. Entonces Shem y Yefet toman un manto
sobre sus hombros y entran de espaldas para cubrir la desnudez de su padre. Al despertar
Noaj se entera de lo que Kenaan, su hijo menor, ha hecho con él y pronuncia una maldición
sobre él. También pronuncia una bendición sobre Shem y Yefet. Las palabras de Noaj dirigirán
toda la historia futura de sus descendientes.
De los tres hijos de Noaj, Yefet, Jam y Shem salen las 70 naciones que poblarían la tierra. De
Yefet salen 15 naciones, de Jam salen 32 naciones y de Shem salen 23 naciones. (Las cuatro
personas Shem, Arfajsad, Shalaj y Ever no son contados entre los 70 por ser santos.)
Séptima aliyá
Todos los hombres hablan el mismo idioma durante los 1996 primeros años de historia. Por
esta causa se organizan para la construcción de una ciudad y una torre con el propósito de
rebelarse contra al Eterno. HaShem envía sus emisarios para dividir las lenguas de las 70
familias para que ya no se entiendan entre ellas. Así son dispersados sobre la faz de toda la
tierra y dejan de edificar la ciudad que recibe el nombre de Bavel, confusión.
Shem es el portador de la bendición principal y la promesa del futuro redentor. Por eso la Torá
se enfoca en su genealogía y menciona sus descendientes hasta llegar a la décima
generación, hasta Avram.
Avram tiene dos hermanos, Najor y Harán. Harán engendra un hijo, Lot, antes de morir durante
la vida de su padre. Avram toma a una familiar como esposa, Sarai, que también es llamada
Yiská, pero resulta que no puede tener hijos, por ser estéril.
El padre de Avram, Teraj, toma la decisión de salir con parte de su familia de Ur para ir a la
tierra de Kenaan, pero se queda a la mitad del camino, y se establecen en Jarán. Allí se
quedan hasta la muerte de Teraj, que en ese momento tiene 205 años de edad.
Comentarios
Primera aliyá, 6:9-22
6:9 “Estas son las generaciones de Noaj. Noaj era un hombre justo, perfecto entre sus
contemporáneos; Noaj andaba con Elohim” – Los rabinos presentan dos maneras de
interpretación de este texto. El primero dice que comparando la conducta de la generación
maligna que vivía en tiempos de Noaj, él parecía justo. Sin embargo vemos como la Torá da
testimonio de que él era un hombre justo (heb. tsadik) que andaba con Elohim. Además
tenemos el texto de 7:1 donde HaShem está dando testimonio de que Noaj es justo delante de
Él.
De esa manera surge la segunda interpretación de estas palabras. Se trata de que Noaj era
justo y perfecto a pesar de toda la maldad que había en los hombres que le rodeaban.
Esto nos enseña que ni la cultura, ni las costumbres del país, ni las personas que rodean, ni la
sociedad pueden ser responsables de la conducta de una persona. Cada uno tiene una
responsabilidad para vivir en justicia e integridad delante de Elohim.
“Noaj andaba con Elohim” – El verbo hebreo está en forma hitpalel, que es una forma reflexiva.
Se trata de que Noaj se hizo caminar con Elohim. No fue una cosa fácil. Se esforzaba para
poder hacerlo y lo logró. Aquí aprendemos que el camino con Elohim requiere disciplina
personal.
No dice que Noaj caminaba con HaShem, sino con Elohim. HaShem es el atributo de
misericordia, y Elohim es el atributo de justicia. Noaj se esforzaba todos los días para animarse
a si mismo a caminar con su Padre celestial en relación con su atributo de justicia. En medio de
una generación perversa en la cual las normas ya no tenían ningún efecto sobre la vida diaria,
en medio de esa generación Noaj caminaba en las normas del Elohim justo. Esto le hizo capaz
de ser elegido para ser un medio de salvación para el mundo futuro.
En Ezequiel 14:12-20 el Eterno menciona a Noaj como una de las personas más influyentes en
la historia humana, junto con Yov (Job) y Daniel.
“andaba” – es la palabra hebrea “hithalej” – “(él) se andaba” – que viene de la misma raíz de
halajá. La palabra halajá es un sustantivo, y significa (el) caminar.
La palabra halajá se está usando en el judaísmo como un término técnico para la legislación
judía. La halajá es la ley del Eterno expresada en ordenanzas y reglamentos que establecen
los hombres que están puestos como líderes en el pueblo de Israel, con el propósito de aplicar
los mandamientos eternos de la Torá en cada situación de la vida actual del pueblo judío, en
sus relaciones personales, sociales, nacionales e internacionales.
Mientras que la Torá escrita no se puede cambiar, la halajá va cambiando según las
circunstancias vividas en cada momento histórico.
De esto aprendemos que Noaj estaba interesado en vivir de forma práctica los mandamientos
que el Eterno había revelado a Adam para los seres humanos. Hay un camino recto para el
hombre, establecido en el momento de su creación. Noaj andaba en ese camino, y por eso fue
llamado tsadik y tamim, justo e íntegro.
En el Salmo 37:23 está escrito:
“Por el Eterno son ordenados los pasos del hombre, y el Eterno se deleita en su camino.”
En Proverbios 19:3 está escrito:
“La insensatez del hombre pervierte su camino, y su corazón se irrita contra el Eterno.”
En Proverbios 21:8 está escrito:
“Torcido es el camino del pecador mas el proceder del limpio es recto.”
En 2 Pedro 2:15 está escrito:
“Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Bilam, el hijo de
Beor, quien amó el pago de la iniquidad”
6:11 “Y la tierra se había corrompido delante de Elohim, y estaba la tierra llena de violencia.” –
Según las Escrituras hay epecialmente tres pecados que traen el juicio del Elohim sobre los
hombres, la idolatría, el sexo libre y el homicidio. Cuando una nación o un pueblo llega a cierto
nivel en estos tres pecados, Elohim viene con juicio para eliminar esos pecados.
Un cuarto pecado es también presentado como la gota que hace rebosar el vaso de la
paciencia de Elohim - el robo. El texto hebreo dice que la tierra estaba llena de “jamás” –
violencia de robos, cf. Amós cap. 1 y 2. La palabra “jamás” es la misma que hoy en día usa uno
de los grupos terroristas en el Oriente Medio.
6:12 “Y miró Elohim a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había
corrompido su camino sobre la tierra.” – Según Rashí la palabra corrompida tiene que ver con
pecados sexuales y de idolatría. Estos dos pecados son los únicos que son mencionados en
los Escritos Apost��licos (NT) como algo de lo que hay que huir.
En 1 Corintios 6:18 está escrito:
“Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del
cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.”
En 1 Corintios 10:14 está escrito:
“Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.”
No solamente los hombres estaban viviendo en pecados sexuales, sino también los animales.
Toda carne se había corrompido su camino sobre la tierra. El camino de cada animal es el
proceder natural que el Eterno ha dado a cada especie. Hay una torá, una instrucción, en cada
animal creado. Cada animal sabe como comportarse para vivir su vida según el plan del
Eterno. Hay un camino para cada especie. También hay un camino para el hombre. Pero en el
tiempo de Noaj toda carne había corrompido su camino. Esta fue la causa del juicio por medio
del diluvio.
Este texto nos enseña que los hombres estaban manipulando los animales de manera que los
cruzaban entre las diferentes especies. Fue una manipulación genética. De esta manera hubo
corrupción en toda la carne, y Elohim decide poner fin a este tipo de mezclas. Sólo los animales
que habían mantenido su originalidad en su especie desde la creación podían entrar a Noaj en
el arca para ser preservados para el futuro, cf versículo 20 que dice:
“De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la
tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida.”
Sólo los que eran conforme a su especie valían para ser preservados.
6:14 “Hazte un arca de madera de gofer” – Los rabinos han discutido para saber qué tipo de
madera había en el arca. La palabra hebrea que se usa es semejante a la palabra para azufre.
Rashí dice que esa madera fue elegida para hacer alusión al azufre que vino con las aguas
subterráneas en el diluvio.
Algo semejante a los restos del arca se puede encontrar en las montañas de Ararat en
Turquía.
[1]
6:18 “Pero estableceré mi pacto contigo; y entrarás en el arca tú, y contigo tus hijos, tu mujer y
las mujeres de tus hijos.” – Todo lo que el Eterno hace, lo hace a base de pactos.
Es imposible tener una relación con el Eterno sin un pacto. Incluso Adam tenía un pacto por
medio del cual se relacionaba con el Eterno desde el principio, como está escrito en Oseas 6:7:
“Pero ellos, como Adán, han transgredido el pacto; allí me han traicionado.”
Un pacto es el lazo más fuerte que existe entre dos o varias persones. Un pacto no se puede
anular o deshacer. Este pacto implicaba que el Eterno se comprometía a guardar los frutos que
eran para comer dentro del arca durante todo el tiempo del diluvio y también implicaba una
protección especial contra los hombres que querían hacer daño a Noaj y a sus hijos durante la
construcción del arca.
6:18 “tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos” – de esto aprendemos que los
hombres no estaban viviendo en relaciones maritales durante el tiempo del diluvio. Luego
cuando el Eterno les ordena salir del arca les permite unirse de nuevo con sus esposas, como
está escrito en 8:16:
“Sal del arca tú, y contigo tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos.”
6:20-21 “De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la
tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida. Y tú,
toma para ti de todo alimento que se come, y guárdatelo, y será alimento para ti y para ellos.” –
Aquí vemos que los animales no fueron considerados alimentos. Primero se habla de todos los
animales, y luego de todo alimento, donde obviamente no están incluidos los animales. Así
que durante 1656 años de la historia humana no se comía carne, sólo legumbres y frutas,
según el mandamiento dado a los hombres en Génesis 1:29. El derecho de comer carne vino
después del diluvio.
6:22 “Y así lo hizo Noaj; conforme a todo lo que Elohim le había mandado, así hizo.” – Este es
el secreto para el éxito de todos los hombres de Elohim. La clave para el progreso del ser
humano es hacer exactamente conforme a lo que Elohim nos ha mandado.
Segunda aliyá, 7:1-16
7:1 “Entonces el Eterno dijo a Noaj: Entra en el arca tú y todos los de tu casa; porque he visto
que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación.” – Aquí vemos como se introduce el
nombre sobre todo nombre, Yud Hey Vav Hey, HaShem, el Eterno. Este nombre tiene que ver
con el atributo de misericordia. Así que vemos que Noaj caminaba no solamente en relación
con la justicia de Elohim, según 6:9, sino también tenía una relación con la misericordia del
Eterno, como bien se ha dicho en el último pasuk, versículo, de la parashá anterior, Génesis
6:8:
“Mas Noaj halló gracia ante los ojos del Eterno.”
La gracia es un favor inmerecido y está en relación con el atributo de misericordia del Eterno.
Y aquí en el capítulo 7 es reforzada esta relación. El Eterno ordena a Noaj a entrar en el arca
para la salvación de toda la especie humana y los animales, y especialmente los animales
limpios, que son los que sirven para ser sacrificados para el Eterno.
Es interesante ver que la revelación de los animales limpios e impuros ya existía en tiempos de
Noaj. No significa que él podía haberlos comido. Los hombres no comían carne antes del
diluvio. Esa diferencia existía únicamente en relación con los sacrificios. Los animales limpios
sirven para la comida del Eterno. En Números 28:2 vemos que los sacrificios son identificados
por el Eterno como su comida.
Cuando luego el hombre tiene el permiso de comer animales, los animales limpios son
reservados como comida también a los hombres que fueron creados a ser como Elohim. Si los
animales inmundos no sirven como alimento para el Eterno, tampoco sirven de alimento para
aquellos hombres que son los hijos del Eterno, llamados a ser santos como Él.
“he visto que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación” – Cuando el Eterno da
testimonio de que una persona es justa delante de él, no hay ningún hombre, ni ángel, ni
demonio que puede cambiar esa sentencia dada por el Tribunal Supremo.
Lo importante no es aparecer justo delante de los hombres, sino realmente serlo delante de
Aquel que todo lo ve.
7:4 “Porque dentro de otros siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta
noches, y borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que he creado.” – En este versículo el
hebreo usa la palabra “od”, que significa “otro”, “además”, “todavía”, dando a entender que el
diluvio tendría que esperar una semana. Según el midrash fue para que Noaj y su familia
pudieran tener una semana de luto, en hebreo “shivá”, por causa de la muerte de Metushelaj
que había ocurrido justo en el día cuando iba a venir el diluvio.
El padre de Metushelaj fue el profeta Janoj (Enoc). Había puesto un nombre profético sobre su
hijo. El nombre Metushelaj significa “su muerte envía”, como una alusión al diluvio que iba a
ocurrir exactamente en el momento de la muerte de este hombre. Es maravilloso ver que la
edad de Metushelaj fue de 969 años, la mayor edad que una persona haya tenido en toda la
historia humana. Vemos como el Eterno es paciente con los que pecaron y esperaba hasta lo
último para no tener que juzgar a la tierra.
En 1 Pedro 3:20-21 está escrito:
“…la paciencia de Elohim esperaba en los días de Noaj, durante la construcción del arca, en
la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas por medio del agua. Y
correspondiendo a esto, la tevilá (el bautismo) ahora os salva (no quitando la suciedad de la
carne, sino como una petición a Elohim de una buena conciencia) mediante la resurrección de
Yeshúa HaMashíaj”
7:11 “El año seiscientos de la vida de Noaj, el mes segundo, a los diecisiete días del mes, en
ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo
fueron abiertas.” – En el Talmud hay una discusión entre el rabí Eliezer y el rabí Yehoshúa para
determinar a qué mes se está refiriendo aquí. Según el rabí Eliezer se refiere al mes
Marjeshván (Jeshván – oct-nov) pero según el rabí Yehoshúa se refiere al mes Iyar (abril-
mayo).
La postura oficial del judaísmo está a favor del rabí Eliezer.
[2]
Esto quiere decir que a partir de la salida de Egipto hubo un cambio en el calendario desde la
creación del mundo. Lo que antes era el séptimo mes desde la creación de Adam, se convirtió
en el primer mes para los hijos de Israel, como está escrito en Éxodo 12:2:
“Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para
vosotros.”
Cuando usa la expresión “para vosotros” hay una indicación de que no lo es para los demás
pueblos que contaban los años desde la creación.
De esta manera podemos decir que el diluvio vino en el tiempo de lo que luego iba a ser otoño
en Israel.
“en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo
fueron abiertas” – Vemos como el diluvio no fue sólo un producto de la lluvia, sino también de
aguas subterráneas que fueron desatadas para inundar la tierra.
De esto aprendemos que lo que pasó en el diluvio fue una especie de tevilá, purificación por
medio de aguas rituales. Para que una tevilá sea perfecta debe ser hecha en una mikvé, una
acumulación de aguas vivas, naturales, que proceden en su mayoría de fuentes subterráneas.
Según la Torá hay dos elementos que pueden purificar a otros elementos, el agua y el fuego,
como está escrito en Números 31:23:
“todo lo que resiste el fuego, pasaréis por el fuego y será limpio, pero será purificado con
el agua para la impureza. Mas todo lo que no resiste el fuego lo pasaréis por agua.”
Esta vez el Eterno tomó la decisión de purificar la tierra con agua. Y para que fuera una
purificación perfecta, la mayor cantidad del agua tenía que venir de fuentes subterráneas. Así el
mundo fue purificado por primera vez por medio del agua. La próxima vez será por el fuego…
“las compuertas del cielo fueron abiertas.” – La capa protectora de agua que había sido puesto
por encima de la atmósfera, cf. Génesis 1:6-7, había creado un ambiente primaveral durante
todo el año. Además había protegido los seres vivos de los rayos radioactivos dañinos que
vienen del espacio.
Dicen también los científicos que al tener una capa de agua por encima de la atmósfera
aumentaría la presión atmosférica varias veces. Está comprobado que los pacientes con
problemas cardíacos tienen una probabilidad de mayor supervivencia si se les hacen las
operaciones del corazón en una habitación con mayor presión atmosférica. Esto nos indica que
el hombre fue creado para vivir en una mayor presión atmosférica.
Todo esto podría ser parte de las razones por las cuales los hombres vivían durante mucho
más tiempo antes del diluvio. Los cambios climatológicos fueron tan importantes que la edad
del hombre fue reducida a una décima parte de la que había sido antes.
Ahora las “compuertas del cielo fueron abiertas” y cayó sobre la tierra toda esa agua que había
estado por encima de la atmósfera. A partir de ese momento el mundo sería muy distinto.
Hasta las estrellas se verían diferentes.
7:16 “Y los que entraron, macho y hembra de toda carne, entraron como Elohim le había
mandado; y el Eterno cerró la puerta detrás de él.” – El arca representa la salvación para todos
los hombres. La puerta es la puerta de gracia. Llegará un momento cuando la puerta de gracia
será cerrada por el Eterno. Su gracia tiene un límite para el pecador. Si el pecador no se
arrepiente a tiempo, el Eterno, el Misericordioso, tendrá que cerrar la puerta de gracia para
dejar lugar al juicio condenatorio. Cuando Él cierra, ningún hombre podrá abrir.
Tercera aliyá, 7:17 – 8:14
7:21 “Y pereció toda carne que se mueve sobre la tierra: aves, ganados, bestias, y todo lo que
pulula sobre la tierra, y todo ser humano” – En esta sección vemos como se repite varias veces
que toda carne, incluidos los hombres, murieron. Este es el testimonio del Eterno, transmitido a
nosotros por el profeta Moshé. Solamente ocho personas sobrevivieron el diluvio. Todos los
demás hombres murieron. Esta es la palabra del Eterno.
7:22 “todo aquello en cuya nariz había aliento de espíritu de vida, todo lo que había sobre la
tierra firme, murió” – la palabra hebrea para “aliento de espíritu” es “nishmat-ruaj”. “Nishmat”
viene de “neshamá” que es el alma superior que tiene el hombre, no los animales. Los
animales tienen cuerpo y alma viviente “nefesh-jayim” al igual que los hombres. Pero los
hombres tienen algo más, tienen un alma superior.
8:4 “Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de
Ararat.” – Si la teoría del rabí Eliezer y la enseñanza oficial del judaísmo es correcta, el día en
que el arca descansó sobre los montes de Ararat, fue el 17 de Nisán, el mismo día cuando el
Mesías Yeshúa fue resucitado de entre los muertos, tres días y tres noches después de su
entierro. Fue enterrado el 14 de Nisán y resucitado el 17 de Nisán.
Según mis cálculos la muerte del Mesías ocurrió el jueves día 26 de abril del año 31 y la
resurrección la noche entre el sábado y el domingo el 28-29 de abril del mismo año, cuarenta
años antes de la destrucción del templo.
8:5 “Las aguas fueron decreciendo paulatinamente hasta el mes décimo; y el día primero del
mes décimo, se vieron las cimas de los montes.” – un poco después de shavuot (pentecostés)
se vieron las cimas de los montes. El midrash dice que los dos montes que se vieron fueron
Sinai y Tsión. En el monte de Sinai fue dada la Torá en shavuot después de la salida de Egipto,
y en el monte Tsión fue dado el Espíritu del Santo en el mismo día de shavuot, cincuenta días
después de la resurrección del Mesías Yeshúa.
8:13 “Y aconteció que en el año seiscientos uno de Noaj , en el mes primero, el día primero del
mes, se secaron las aguas sobre la tierra. Entonces Noaj quitó la cubierta del arca y miró, y he
aquí, estaba seca la superficie de la tierra.” – El primer día del primer mes, desde la creación
de Adam, corresponde al primer día del séptimo mes actual en el calendario judío, el 1 de
Tishrí. Ese día coincide con una fiesta del Eterno, Yom Teruá, también llamada Rosh HaShaná.
En ese mismo día se secaron las aguas sobre la tierra y Noaj quitó la cubierta del arca.
De la misma manera como la cubierta fue quitada del arca, en ese mismo día se abre una
puerta en el cielo año tras año, para que haya un tiempo de gracia especial para
arrepentimiento, entre Yom Teruá y Yom Kipur, el primer día hasta el décimo del séptimo mes.
Al final de Yom Kipur es cerrada esa puerta.
Cuarta aliyá, 8:15 – 9:7
8:20 “Y edificó Noaj un altar al Eterno, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y
ofreció holocaustos en el altar.” – La palabra para altar “mizbeaj”
[3]
viene de la raíz “zavaj”
[4]
que
significa sacrificar. El altar es una mesa donde se ofrece una comida al Eterno. El altar es un
lugar de encuentro entre el hombre y Elohim.
Noaj tenía que construir ese altar. Tenía que hacer un esfuerzo para poder mostrar al Eterno su
amor y sometimiento. Cada persona tiene la responsabilidad de edificar un altar al Eterno, un
lugar de encuentro íntimo, un sitio donde pueda relacionarse con el Padre, por medio de un
sacrificio costoso.
El holocausto consiste en quemar todo el animal. El animal que es sacrificado sobre el altar
representa al hombre que lo ofrece. De esta manera el sacrificio de holocausto constituye una
simbología de entrega total al Eterno. Toda mi vida es tuya. Todo lo que soy y todo lo que
tengo te pertenece. Mi vida no significa nada para mí mismo. Lo único que me importa es
agradarte, HaShem. Este es el mensaje dla ofrenda de ascensión cuando es ofrecido
correctamente.
La palabra traducida como holocausto es la palabra hebrea “olá”,
[5]
que viene de la raíz
“alá”,
[6]
que significa “subir”. Así que una mejor traducción sería “ofrenda de ascensión”.
Una vida entregada totalmente para cumplir los propósitos del Eterno es como un sacrificio
cuando sube como un olor fragante al Cielo.
8:21a “Y el Eterno percibió el aroma agradable, y dijo el Eterno a su corazón:” - El aroma no
vino de la carne quemada de un animal muerto. Nuestro Padre celestial no se deleita en el
derramamiento de la sangre y la quema de la carne de un ser inocente. Lo que produce el
aroma agradable es el corazón que está detrás de ese sacrificio. En este caso fue el corazón
de Noaj. El estaba dispuesto a sacrificar estos animales preciosos para así representar su
propia devoción al Creador. Al mismo tiempo estaba profetizando acerca del sacrificio del
Cordero de Elohim que iba a venir más adelante para quitar su pecado y los pecados de todo el
mundo. Esto era agradable para el Eterno y por eso pronunció un juramento, como está escrito
en Isaías 54:9:
“Porque esto es para mí como en los días de Noaj, cuando juré que las aguas de Noaj nunca
más inundarían la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé.”
8:21b-22 “Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la intención
del corazón del hombre es mala desde su juventud; nunca más volveré a destruir todo ser
viviente como lo he hecho. Mientras la tierra permanezca, la siembra y la siega, el frío y el
calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán.”
“el día y la noche” –Rashí dice que al repetir las palabras “nunca más volveré” estas palabras
se convierten en un juramento. Un juramento es parte de un pacto. Así que aquí se instituye un
pacto con el cielo y la tierra, como está escrito en Jeremías 33:20 y 25:
“Así dice el Eterno: "Si pudierais romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de
modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo… Así dice el Eterno: "Si no permanece mi
pacto con el día y con la noche, y si no he establecido las leyes del cielo y de la tierra”
“la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno” – el Talmud
[7]
habla de estas seis
estaciones del año dentro de la tierra de Israel.
La siembra – la mitad de Tishrí, Marjeshván y la mitad de Kislev (octubre – noviembre)
El invierno – la mitad de Kislev, Tevet y la mitad de Shvat (diciembre – enero)
El frío – la mitad de Shvat, Adar y la mitad de Nisán (febrero – marzo)
La siega – la mitad de Nisán, Iyar y la mitad de Siván (abril – mayo)
El verano – la mitad de Siván, el 4º mes y la mitad de Av (junio – julio)
El calor – la mitad de Av, Elul y la mitad de Tishrí (agosto – septiembre)
A partir del diluvio todo el sistema ecológico de la tierra cambió. Algunos de los cambios son:
1. Los diferentes estratos geológicos fueron formados por la sedimentación en el fondo
de las aguas.
2. Los fósiles fueron hechos por la presión sobre los animales que quedaron enterrados
vivos en el lodo en el fondo de los valles. Muchos de esos valles luego fueron
levantados hasta las alturas y así se encuentran muchos fósiles en las montañas.
3. El agua que estaba encima de la atmósfera desapareció lo cual produjo:
a. Perdida del efecto invernadero – la vegetación ya no era la misma
b. Los rayos radioactivos del espacio alcanzan los cuerpos vivos y reducen su
resistencia – los hombres mueren más jóvenes
c. Disminución de la presión atmosférica – una condición diferente de vida
d. Cambio de lugar de la tierra – los polos geográficos se movieron, lo cual produjo las
seis estaciones mencionadas anteriormente.
9:1 “Y bendijo Elohim a Noaj y a sus hijos, y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la
tierra.” – Esta bendición hizo que los tres hijos de Noaj pudieran reproducirse y ser los tres
padres de las tres razas principales que existen entre los hombres.
9:3 “Todo lo que se mueve y tiene vida os será para alimento: todo os lo doy como os di la
hierba verde.” – A partir de ahora el hombre tiene permiso para comer carne.
9:4 “Pero carne con su vida, es decir, con su sangre, no comeréis.” – Esto es para todos los
hijos de Noaj, es decir todos los hombres. Ningún ser humano tiene derecho a comer sangre.
De este pacto con Noaj y sus hijos se sacan siete leyes fundamentales para toda la raza
humana. Las siete son:
1. No idolatrar
2. No blasfemar ni mentir
3. No matar
4. No fornicar
5. No hurtar
6. No comer de un animal vivo o sangre
7. Establecer cortes de justicia
Quinta aliyá, 9:8-17
9:12-13 “Y dijo Elohim: Esta es la señal del pacto que hago entre yo y vosotros y todo ser
viviente que está con vosotros, por todas las generaciones: pongo mi arco en las nubes y será
por señal del pacto entre yo y la tierra.” – Este pacto fue hecho con Noaj y sus hijos por todas
las generaciones futuras, junto con la tierra.
“mi arco” – La señal del pacto es el arco iris que en la tierra aparece sólo como una mitad.
Alrededor del trono celestial está el arco del Eterno, y allí se ve entero, según Ezequiel 1:28 y
Revelación 4:3. Mientras se siga viendo el arco iris en las nubes este pacto seguirá vigente.
Como hay siete colores en el arco, así hay siete leyes principales en este pacto.
9:17 “Y dijo Elohim a Noaj: Esta es la señal del pacto que he establecido entre yo y toda carne
que está sobre la tierra.” – En este texto aparece la palabra pacto 7 veces, la palabra carne 6
veces y la palabra tierra 10 veces.
Sexta aliyá, 9:18 – 10:32
9:18 “Y los hijos de Noaj que salieron del arca fueron Shem, Jam y Yefet; y Jam fue el padre de
Kenáan.” – Kenáan fue el primer nieto de Noaj. Los nietos también son llamados hijos en las
Escrituras. Un descendiente más lejano también es llamado hijo. Por eso el Mesías es llamado
ben David, hijo de David, por ser de la casa real de David.
9:19 “Estos tres fueron los hijos de Noaj, y de ellos se pobló toda la tierra.” – Todos los hombres
de la tierra vienen de estos tres hijos de Noaj.
9:20-21 “Y Noaj comenzó a ser un maestro de la tierra, y plantó una viña. Y bebió el vino y se
embriagó, y se desnudó en medio de su tienda.” – Probablemente el proceso de fermentación
fue algo nuevo a partir del diluvio y Noaj no sabía lo que había pasado con el jugo de las uvas.
Su borrachera no fue por causa de un descuido, sino de una falta de conocimiento y
experiencia del cambio de los elementos naturales en la nueva situación que le tocaba vivir.
El hebreo muestra una forma femenina cuando habla de la dueña de la tienda en la cual Noaj
se desnudó. Obviamente no estaba en su propia tienda, sino en la tienda de su esposa. Su
borrachera no le permitió tener una relación sexual con su esposa. De esto se ha sacado la
halajá de que está prohibido tener relaciones entre esposos si los dos no están en su juicio
cabal.
9:22 “Y Jam, padre de Kenáan, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos
que estaban afuera.” – Un rebelde siempre busca la manera de anunciar los errores de su
autoridad y así pierde su bendición. En lugar de cubrir las faltas de su padre Jam las difundió.
Aquí es mencionado Kenáan. Esto indica que él tenía que ver con el asunto.
9:23a “Entonces Shem y Yefet tomaron” – En el hebreo el verbo está en singular, tomó.
Esto nos enseña que fue Shem el que tomó la iniciativa para honrar a su padre y cubrir su
desnudez. El humilde cubre las faltas de su autoridad y recibe honra y bendición por ello.
9:24-25 “Cuando Noaj despertó de su embriaguez, y supo lo que su hijo menor le había hecho,
dijo: Maldito sea Kenáan; siervo de siervos será para sus hermanos.” – El hijo menor de Noaj
fue Kenáan. La Torá no dice lo que había hecho. En los midrashes se especula sobre esto.
Algunos dicen que castró a su abuelo, otros dicen que cometió otro acto perverso.
Personalmente creo que cometió algún acto de homosexualidad. Los hijos de Kenáan fueron
los fundadores de las ciudades Sedom y Amorá que fueron juzgadas por sus actos de
homosexualidad. Noaj vio proféticamente lo que los descendientes de Kenáan iban a hacer, y
por eso maldijo al que tenía ese comportamiento. Otros pecados sexuales que sus
descendientes cometerían están escritos en Levítico 18.
9:26-27 “Dijo también: Bendito sea HaShem, el Elohim de Shem; y sea Kenáan su siervo.
Ensanche Elohim a Yefet, y habite en las tiendas de Shem; y sea Kenáan su siervo.” – Las
palabras de un padre tienen un poder enorme sobre el futuro de sus hijos. Estas palabras que
Noaj pronunció sobre sus hijos marcarían el futuro de toda la historia humana. El pueblo de
Israel, descendiente de Shem, llegó a ser el portador de la presencia del Eterno y el receptor y
transmisor de la Torá.
Los descendientes de Yefet han sido los que más se ha extendido en la tierra.
Jam, el padre de los de piel oscura, no recibió ninguna bendición. Sin embargo ya había sido
bendecido por el Eterno en 9:1. La maldición no cayó sobre él, sino sobre su hijo primogénito.
Los descendientes de Kenáan tuvieron que ser destruidos por los hijos de Israel después de su
salida de Egipto. La razón fue que habían cometido toda clase de idolatría y perversión sexual,
junto con derramamiento de mucha sangre inocente. Estos pecados causaron su aniquilación.
Cuando una persona se arrepiente de los pecados de sus antepasados y recibe la gracia dada
del cielo, experimentará como la maldición se rompa sobre su vida. Esto pasó con la mujer
cananita Rajav, que recibió a los espías de los hijos de Israel cuando estaban preparando la
conquista de Jericó. Por su arrepentimiento obtuvo el honor de ser una de las madres del
Mesías (ver Mateo 1:5). Así vemos como la maldición fue rota.
“Bendito sea el Eterno” – En hebreo “Baruj HaShem”. Es una de las bendiciones más antiguas
de la historia.
Si comparamos el texto de 5:32 con 11:10 vemos que Shem no era el primogénito de Noaj.
En el texto de 10:21 hay una ambigüedad en el hebreo. Podría significar tanto que Shem era el
hermano mayor de Yefet o que Yefet era el hermano mayor.
Ahora, si miramos el orden en que aparecen los hijos de Noaj en la genealogía del capítulo 10
vemos que primero viene Yefet, luego Jam y finalmente Shem. Es probable que ese haya sido
el orden de nacimiento de los tres.
El Eterno cambió el orden de importancia de estos hijos y puso a Shem como el primero, por
ser el portador de las bendiciones y la promesa del Simiente de la mujer, el Mesías.
Séptima aliyá, 11:1-32
11:1 “Toda la tierra hablaba la misma lengua y las mismas palabras.” - La única lengua que
todos los hombres hablaban durante 1996 años fue la lengua original, con la cual el Eterno
había creado el mundo, la lengua hebrea.
11:2 “Y aconteció que según iban hacia el oriente, hallaron una llanura en la tierra de Shinar, y
se establecieron allí” – La tierra de Shinar es Babilonia. Allí nació el ocultismo y la astrología.
Babilonia es la madre de las rameras de la tierra. Las rameras son las religiones apóstatas.
11:3 “Y se dijeron unos a otros: Vamos, fabriquemos ladrillos y cozámoslos bien. Y usaron
ladrillo en lugar de piedra, y asfalto en lugar de mezcla.” – En Babilonia no hay piedras
naturales.
11:4 “Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los
cielos, y hagámonos un nombrefamoso , para que no seamos dispersados sobre la faz de toda
la tierra.” – En la rebeldía que se había levantado bajo Nimrod, que estaba tomando el control
sobre todos los hombres del mundo, intentaron hacer una ciudad y una torre para desafiar al
Eterno. Los motivos detrás de sus ideas eran rebeldes. Los hombres ya no querían estar
sometidos al Creador, sino se inventaron su propio sistema de culto. Romanos capítulo 1
explica todo este proceso de apostasía.
11:5 “Y el Eterno descendió para ver la ciudad y la torre que habían edificado los hijos de los
hombres.” – El Eterno está en todo lugar. Este tipo de descenso es una alusión a sus emisarios,
los ángeles que vienen a representarle. El Eterno viene por medio de sus emisarios, sus
agentes.
11:6 “Y dijo el Eterno: He aquí, son un solo pueblo y todos ellos tienen la misma lengua. Y esto
es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada de lo que se propongan hacer les será
imposible.” – La unidad de lengua implica también unidad de pensamientos. Esta capacidad de
unidad y de organización causó que los hombres pudieran llegar a hacer todo lo que podían
soñar. La unidad en la organización tiene mucho poder, tanto para lo bueno como para lo malo.
Un pueblo unido tiene mucha fuerza. Un pueblo dividido es débil.
11:7 “Vamos, bajemos y allí confundamos su lengua, para que nadie entienda el lenguaje del
otro.” – El Eterno habla con su corte celestial para que tome medidas en esta situación. El
Targum traduce el texto de esta manera: “Y HaShem dijo a los 70 ángeles que están ante él,
vamos, bajemos…” Así los 70 pueblos que existían recibieron cada uno su lengua. El número
70 representa a las naciones gentiles.
11:26 “Taré (Teraj) vivió setenta años, y engendró a Avram, a Nacor y a Harán.”
Según el libro de Yashar 7:22, ("Sefer HaYashar", cf. Josué 10:13 y 2 Samuel 1:18), Teraj tenía
38 años cuando le nacieron Harán y Najor. Y según el mismo libro (7:51) Teraj tenía 70 años
cuando nació Avram, lo cual coloca el año del nacimiento de nuestro padre Avraham en el año
1948.
¿Por qué entonces dice Hechos 7:4 que Avraham fue trasladado a la tierra de Israel después
de la muerte de Teraj? El Dr. David H. Stern escribe:
[8]
"Después de la muerte de su padre. ¿Estaba Esteban bíblicamente mal informado? Génesis
11:26 parece decir que Teraj, el padre de Avraham, tenía 70 años cuando Avraham nació; y
Génesis 12:4 dice claramente que Avraham tenía 75 cuando salió de Jarán; estos hechos
implican que Teraj tenía 145 en ese momento. Pero Génesis 11:32 dice que Teraj murió a la
edad de 205 años, sesenta años más tarde. ...
Esteban estaba usando un texto del Pentateuco que decía que la edad de Teraj fue 145 años,
no 205 años. El texto samaritano del Pentateuco realmente dice 145 años, así que no estamos
tratando con un deus ex machina. ...
El judío alejandrino del primer siglo, Philo, en De Migratione Avrahami, también habla de la
salida de Avraham de Jarán después de la muerte de Teraj."
Mashíaj en esta Parashá
Noaj
· Su nombre – descanso, consuelo
· El único justo
· Caminaba con Elohim
· Obedeció los mandamientos
· Ofreció ofrenda de ascensión al Eterno
El arca
· Tres pisos – espíritu, alma y cuerpo
· El único medio de salvación
· La madera separaba la vida de la muerte
· Pasa la humanidad de una vida a otra
El diluvio
· El juicio viene sobre el mundo
· Ocho personas fueron salvas – el número de la salvación
o Circuncisión al octavo día
o Sheminí atseret, el octavo día de Sukot
o Resurrección de Mashíaj
o El día después del séptimo milenio, con nuevos cielos y nueva tierra
· El 17 de Nisán descansó el arca sobre los montes – la resurrección de Mashíaj el
mismo día
· El 1 de Tishrí fue quitada la cubierta del arca – el regreso de Mashíaj
El hermano del hombre,
9:5
Shem
· Lleva el nombre de HaShem
· HaShem es el Elohim de Shem, 10:26
· Malki Tsedek – rey y sacerdote en Shalem (según la tradición)
[1]
Para más información ver http://arcimaging.org/ArcImagingWeb_files/frame.htm y
http://anchorstone.com/
[2]
“Nuestros rabinos enseñaron: ‘The wise men of Israel follow R. Eliezer in dating the
Flood and R. Joshua in dating the annual cycles, while the scholars of other peoples
follow R. Joshua in dating the Flood also’ (Talmud - Rosh HaShanah 12a)
[3]
Strong H4196 mizbêach, miz-bay'-akh, From H2076; an altar: - altar.
[4]
Strong H2076 zâbach, zaw-bakh', A primitive root; to slaughter an animal (usually
in sacrifice): - kill, offer, (do) sacrifice, slay.
[5]
Strong H5930 ‛ôlâh ‛ôlâh, o-law', o-law', Feminine active participle of H5927;
a step or (collectively stairs, as ascending); usually aholocaust (as going up in smoke):
- ascent, burnt offering (sacrifice), go up to. See also H5766.
[6]
Strong H5927 ‛âlâh, aw-law', A primitive root; to ascend, intransitively
(be high) or active (mount); used in a great variety of senses, primary and secondary,
literally and figuratively: - arise (up). (cause to) ascend up, at once, break [the day]
(up), bring (up), (cause to) burn, carry up, cast up, + shew, climb (up), (cause to,
make to) come (up), cut off, dawn, depart, exalt, excel, fall, fetch up, get up, (make
to) go (away, up), grow (over), increase, lay, leap, levy, lift (self) up, light, [make] up,
X mention, mount up, offer, make to pay, + perfect, prefer, put (on), raise, recover,
restore, (make to) rise (up), scale, set (up), shoot forth (up), (begin to) spring (up),
stir up, take away (up), work.
[7]
Babá Metsiá 106b
[8]
Jewish New Testament Commentary, página 244, traducido por el autor de artículo.
Parashá 03 Lej Lejá
Génesis 12:1 – 17:27
Por Dr. K Blad ©
Prohibida toda reproducción lucrativa
Aliyás de la Torá:
1.12:1-13
2.12:14 – 13:4
3.13:5-18
4.14:1-20
5.14:21 – 15:6
6.15:7 – 17:6
7.17:7-27
8.Maftir: 17:24-27
Haftará: Isaías 40:27 – 41:16
Escritos Apostólicos: Marcos 3:1 – 4:20
Lecturas de los Escritos Apostólicos:
1.3:1-6
2.3:7-12
3.3:13-19
4.3:20-35
5.4:1-20
Lej Lejá
Significa vete a ti mismo, o vete por tu propia causa.
Aunque Noaj era un hombre justo delante del Eterno, no tenía la capacidad de encaminar a sus
hijos en la justicia de Elohim. Después de salir del arca se convirtió en un experto en
agricultura. Parece que su dedicación a su vida laboral ocupaba demasiado lugar en su vida de
modo que la educación de sus hijos y sus nietos venía en segundo lugar, o quizás en el tercero
o cuarto lugar…
Lo que me llama la atención es que Noaj bebió vino sólo, sin compartir la alegría del producto
de la tierra con su familia. Es obvio que su mente estaba más en su propio trabajo y en si
mismo que en su familia.
Esa es la tentación para cada padre de familia, sentirse más realizado mediante sus propios
logros laborales que en el hecho de instruir a su esposa y de educar a sus hijos.
Los padres, y también los abuelos, tienen una gran tarea para instruir a sus hijos en el camino
de justicia. Noaj tenía tres hijos con ya más de 100 años de edad cada uno y ya deberían haber
recibido buena instrucción de su padre. Sin embargo, en la nueva situación de vida Noaj
tendría que seguir instruyendo a sus hijos en el camino del Eterno, para que la nueva
humanidad no cayera en los mismos errores que la que fue destruida con el diluvio. Además
tenía un nieto, Kenáan, que necesitaba toda la instrucción necesaria para llegar a ser un
hombre justo y recto. Pero Noaj se dedicó más a la producción agrícola que de la educación en
justicia de sus hijos y sus nietos.
El texto de Ezequiel 14 nos enseña que los hijos de Noaj no hubieran podido ser liberados de
un juicio divino específico sobre diferentes naciones y especialmente sobre Israel. Sólo Noaj
hubiera podido salvarse por su justicia. Sus hijos no eran tan justos como él.
El resultado de esa falta de dedicación a la Torá a favor de sus hijos, se vio más adelante. Con
algunas excepciones, prácticamente todos los descendientes de Noaj se rebelaron contra el
Eterno bajo el reinado de Nimrod. Su rebeldía fue castigada con confusión, y los hijos de Noaj
fueron esparcidos por toda la tierra.
Sin embargo, en la familia de Shem podemos encontrar un nervio de justicia y devoción al
Eterno. Noaj había dicho que el Eterno era el Elohim de Shem. Por lo tanto Shem logró
transmitir algo del camino del Eterno a su hijo Arfajshad, su nieto Shalaj, y su bisnieto Ever.
No obstante, el nivel de justicia y de dedicación al Eterno que ellos tenían, no les capacitó para
ser elegidos como padres de una nación santa. HaShem estaba pasando por generación tras
generación buscando a alguien que pudiera ser la cabeza de una nación santa, y finalmente
encontró a Avram, en la décima generación después de Noaj. Encontró a alguien que pudiera
mandar a sus hijos a vivir una vida justa delante del Eterno y no inclinarse ante las presiones
del mundo exterior. Avram fue elegido porque tenía una capacidad muy especial, la de mandar
a sus hijos y nietos a caminar en el camino de justicia todos los días, como está escrito en
Génesis 18:19:
“Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden
el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio, para que el Eterno cumpla en Avraham todo
lo que Él ha dicho acerca de él.”
La capacidad de mandar a sus hijos y familia después de él que guarden el camino del Eterno,
haciendo justicia y juicio es la razón por la que Avram fue elegido para ser el padre de una gran
nación justa.
Y no sólo esto, sino también ser el origen de un pueblo eterno que poblaría el mundo venidero
después de que el cielo y la tierra hayan pasado por la segunda etapa de purificación, la que va
por medio del fuego.
Avram, cuyo nombre significa “padre enaltecido”, o “padre de Aram”, fue elegido para ser el
heredero del mundo precisamente porque era un Padre. Este hecho luego fue reforzado por el
Eterno al cambiar su nombre en Avraham, “padre de multitudes”
¡Qué importante es ser padre! ¡Qué importante es instruir a los hijos en el camino de justicia del
Eterno!
Noaj no tenía esa capacidad y por eso HaShem tuvo que buscar a otro que sí la tenía.
Primera aliyá, 12:1-13
El Eterno manda que Avram salga de su tierra y de sus familiares para ir a una tierra nueva que
le iba a ser revelada con el tiempo. Por esa pérdida Avram recibe la promesa de ser hecho una
nueva nación grande, de recibir riquezas, de ser un hombre famoso, de ser un canal de
bendición para todas las familias de la tierra y un medio de juicio para los maledicentes.
Avram sale de su tierra y de su familia en obediencia junto con su esposa y con todos sus
discípulos. Pero lleva un familiar consigo, su sobrino Lot. Al llegar a la tierra de Kenáan va
atravesándola hasta llegar a Shejem, donde edifica su primer altar después de haber recibido la
revelación de que sus hijos serían los herederos de esa tierra. De allí se muda al monte
estando entre Betel y Ai. Allí edifica su segundo altar e invoca el Nombre del Eterno por primera
vez en la tierra prometida.
Luego sigue cruzando el país hasta llegar al sur, hasta el Neguev. Estando allí vino una sequía
y Avraham sigue su camino rumbo a Egipto para salvarse del hambre. Por temor a ser
maltratado por los egipcios le pide a su esposa no revelar su verdadera identidad, sino sólo
decir que era su hermana.
Segunda aliyá, 12:14 – 13:4
Al llegar a Egipto Sarai es tomada como esposa por Faraón y Avram recibe muchos regalos por
causa de ella. Pero el Eterno protege a Sarai, la esposa de Avram, enviando grandes plagas
sobre el rey de Egipto de modo que él se da cuenta de que estaba casada y así la devuelve a
su marido. Luego son despedidos de Egipto con grandes riquezas y vuelven a la tierra de
Kenáan pasando por el mismo camino que habían recorrido anteriormente, hasta llegar al
mismo lugar donde habían estado antes, entre Betel y Ai. Por segunda vez Avram invoca el
Nombre del Eterno en la tierra de la promesa.
Tercera aliyá, 13:5-18
Por andar con Avram también Lot obtiene muchas riquezas, entre ellas ovejas, vacas y tiendas.
Por esa razón ya no hay más lugar para que estén juntos. Por una riña entre los pastores
Avram decide despedir a su sobrino ofreciéndole el área que más le guste. Lot sólo piensa en
su bienestar material y escoge la parte más fértil de la tierra, la del oriente donde están las
ciudades Sedom y Amorá, y así se separan. Lot se acerca cada vez más a la ciudad de Sedom
donde hay hombres muy malos.
Después de la separación el Eterno le muestra a Avram toda la tierra en visión prometiéndole
que será suya y de su descendencia para siempre. Su descendencia será como el polvo de la
tierra que no se puede contar.
Después de recibir la orden de recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho Avram se muda y llega
hasta la planicie de Mamré, en Jevrón. Allí edifica su tercer altar en la tierra prometida.
Cuarta aliyá, 14:1-20
Cuatro reyes del oriente vienen a hacer guerra para subyugar de nuevo a los territorios que se
han rebelado contra ellos, y entre ellos se encuentran las cinco ciudades del territorio de
Sedom, que están cerca de aquel valle que luego se convertiría en el mar salado. Los cinco
reyes del territorio de Sedom salen a enfrentar a los cuatro reyes del oriente, y son derrotados
ante ellos. Las dos ciudades Sedom y Amorá son despojadas y Lot es tomado como prisionero
de guerra con todas sus posesiones.
Cuando Avram se entera de esto, moviliza a sus 318 hombres adiestrados y sale detrás de los
reyes del oriente hasta el norte del país. Por la noche los ataca y los persiguen hasta el norte
de Damesek, recobrando así todos los bienes junto con los prisioneros de guerra, incluyendo a
Lot.
A la vuelta de la matanza sale el rey de Sedom, que había sobrevivido, a su encuentro en el
valle del Rey. En ese momento se presenta el rey y sacerdote de Shalem, Malki-Tsedek,
ofreciendo a Avram pan y vino. Malki-Tsedek bendice a Avram y luego al Altísimo que le había
entregado a sus enemigos.
Quinta aliyá, 14:21 – 15:6
El rey de Sedom le ofrece a Avram todos sus bienes recuperados en la guerra pero Avram
rehúsa recibir para sí ni un hilo de ese rey malvado para que nadie diga que él le había
enriquecido.
Después viene la palabra de HaShem diciendo a Avram que no tema porqué El es su escudo.
Cuando Avram recibe la promesa de que su recompensa será muy grande contesta diciendo
que no tiene hijo para heredar todos los bienes. HaShem cambia los planes en cuanto al
heredero. No será el mayordomo de la casa, Eliezer de Damesek, sino uno que saldrá de sus
propias entrañas.
HaShem le saca a Avram y le dice que cuente las estrellas del cielo si puede. “Así será tu
descendencia”, le dijo. Avram le cree a HaShem y le es considerado como justicia.
Sexta aliyá, 15:7 – 17:6
El Eterno promete de nuevo que le va a dar la tierra para su posesión. Avram pregunta cómo
podrá saber eso. El Eterno le manda traer y sacrificar unos animales. Por la tarde viene un
sueño profético sobre Avram y puede sentir el terror de lo que sus descendientes van a
experimentar al ser oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Después de la muerte de
Avram saldrán de allí con grandes riquezas, y volverán a la tierra prometida en la cuarta
generación.
Por la noche aparece un horno humeante y una antorcha de fuego paseando entre las mitades
de los animales sacrificados y así HaShem establece un pacto con Avram prometiendo que
será dada a sus descendientes toda la tierra desde el río de Egipto hasta el río Eufrates, donde
hay diez naciones en estos momentos.
Como Sarai no puede tener hijos, ella ofrece a Avram su sierva egipcia como concubina para
que pueda tener hijos por medio de ella. Avram le hace caso a su esposa y Hagar le es dada
como segunda esposa. Al quedarse embarazada Hagar empieza a despreciar a su señora.
Sarai le pide a su marido que actúe en el caso, y Avram le da permiso para corregir a Hagar.
En lugar de humillarse ante la corrección de Sarai, Hagar huye al campo después de haber
tenido un aborto.
El ángel del Eterno la encuentra junto a una fuente de agua y le dice que vuelva a su señora
para someterse a su autoridad. Luego dice que su descendencia será tan numerosa que no se
podrá contar y que volverá a quedarse embarazada para dar a luz un hijo llamado Yishmael en
recuerdo de que el Eterno haya oído su aflicción. El hijo será como un asno montés y estará en
conflicto con todos. Hagar da un nombre a ese lugar, el Pozo del Viviente que me ve. Después
de dar a luz Hagar entrega el hijo a Avram que le da el nombre de Yishmael.
Trece años más tarde HaShem se aparece de nuevo a Avram y le dice que El es el Elohim
Todosuficiente. “Anda delante de mí y se perfecto. Y yo daré mi pacto entre yo y tú y te
aumentaré muchísimo.”
Avram se echa sobre su rostro en tierra y Elohim le habla de nuevo diciendo que será padre de
muchas naciones y por eso su nombre será cambiado en Avraham. Será fecundo en gran
manera y de él saldrán naciones e incluso reyes.
Séptima aliyá, 17:7-27
HaShem establecerá el pacto no solamente con Avraham sino con sus descendientes
eternamente, de ser su Elohim y darles toda la tierra Kenáan donde él está peregrinando. A
Avraham y a sus descendientes varones les toca ser circuncidados en la carne del prepucio,
como señal del pacto. A la edad de ocho días tendrá que ser circuncidado todo varón natural. Y
todo siervo nacido en la familia o comprado por dinero también tendrá que ser circuncidado. El
alma del varón que no es circuncidado en la carne de su prepucio será cortada del pueblo, por
haber quebrantado el pacto.
Sarai recibe un nuevo nombre, Sará. Ella será bendecida de manera que pueda dar a luz un
hijo para Avraham. Ella será el origen de naciones, y reyes vendrán de ella.
Avraham se postra otra vez sobre su rostro riéndose pensando en que él tiene 100 años y su
esposa 90 años. Luego dice: “Que Yishmael viva delante de ti.” Pero Elohim dice: “No, sino que
Sará, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás por nombre Yitsjak; y estableceré mi pacto con él,
pacto eterno para su descendencia después de él.”
Luego le promete bendecir a Yishmael de manera que será un pueblo grande con doce
príncipes. Pero el pacto será establecido con Yitsjak que nacerá en la misma fiesta el próximo
año.
Después de la partida de los ángeles de Elohim, Avraham toma, el mismo día, a su hijo
Yishmael y a todos los siervos nacidos en su familia y a los que habían sido comprados por
dinero y les circuncida. Avraham también se circuncida a los 99 años de edad, junto con su hijo
Yishmael con 13 años de edad.
Comentarios
Primera aliyá, 12:1-13
12:1-3 “Y HaShem dijo a Avram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu
padre, a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y
engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te
maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.” - Según el relato de
Esteban en Hechos 7:2-4 HaShem ya se había aparecido a Avram en Ur-Kasdim, como está
escrito:
“El Elohim de gloria apareció a nuestro padre Avraham cuando estaba en Mesopotamia, antes
que habitara en Jarán, y le dijo: "SAL DE TU TIERRA Y DE TU PARENTELA, Y VE A LA
TIERRA QUE YO TE MOSTRARE." Entonces él salió de la tierra de los caldeos y se radicó en
Jarán. Y de allí, después de la muerte de su padre, Elohim lo trasladó a esta tierra en la cual
ahora vosotros habitáis.”
Esto nos enseña que el llamado ya lo había recibido Avram en el país donde nació. Las
Escrituras no cuentan la razón por la que Teraj tomó la decisión de salir de Ur con parte de su
familia.
Sin embargo, el libro de Yashar, junto con otros midrashes, relatan como Teraj había sido el
general del ejército del rey Nimrod cuando tuvo a su hijo Avram, y por causa de un mensaje de
los astrólogos Nimrod había decidido matar a todos los niños recién nacidos en su reino,
porque temía que un nuevo rey había nacido que le iba a quitar de su puesto. Teraj escondió a
Avram en una cueva durante 13 años y con astucia le entregó un niño recién nacido de una de
sus siervas, diciendo que era Avram. Así Avram pudo sobrevivir el primer ataque contra su
vida. Esta fue la primera de las diez pruebas que tuvo que pasar nuestro padre.
La segunda prueba que cuentan los midrashes fue cuando Avram no quiso adorar a los dioses
de madera y piedra que su padre Teraj servía. También desafió la idolatría del rey Nimrod y por
eso fue puesto en la cárcel durante diez años y luego echado en un horno de fuego junto con
su hermano Harán. HaShem le liberó milagrosamente de esa prueba pero su hermano fue
consumido por las llamas.
Por causa de todo esto Teraj tomó la decisión de salir de Ur para tener paz en su familia. Su
plan era ir hasta la tierra de Kenáan, pero nunca llegó. Se quedó por la mitad, en Jarán, en la
parte sur-este de lo que hoy es Turquía.
No sé si HaShem repitió su llamado a Avram en Jarán o que simplemente Avram tomó la
decisión de salir por causa del llamado que había recibido ya estando en Ur, antes de que su
padre había tomado la decisión de salir de allí.
Sea como sea, ahora vemos como Avram obedece el llamado de salir de su tierra y de su
familia. Sin embargo, lleva consigo a su sobrino Lot, cuyo nombre significa “velo”, que con el
tiempo le causará muchos problemas.
En Isaías 29:22 está escrito:
“Por tanto HaShem, que redimió a Avraham, dice así acerca de la casa de Jacob: Jacob no
será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro.”
Aquí dice que HaShem redimió a Avraham. La palabra hebrea para redimir es aquí
“padá”,
[1]
que significa pagar un rescate, rescatar, redimir, recuperar, recobrar; fig. liberar,
libertar, salvar.
“una nación” – la palabra hebrea es “goy”, que originalmente significa una nación. Luego llegó
también a tener el significado de una nación gentil, que no sea Israel, y más adelante una
persona de una de esas naciones gentiles, un gentil.
“serás bendición” – El propósito de la elección de Avraham fue que él fuera un medio de
bendición para todas las personas de la tierra. Este propósito sigue siendo el mismo para todos
sus descendientes. La elección no fue con el propósito de privar a los demás de las
bendiciones divinas, sino precisamente para que los demás también pudieran alcanzar las
riquezas que el Eterno está dando a Avraham y sus hijos.
“Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré.” – Vemos como Avraham está
puesto como un punto de mira para las demás naciones. Su bienestar o caída dependerá a la
larga de su manera de tratar a los hijos de Avraham, los judíos.
Aunque Yishmael fue descendiente físico de Avraham, esta promesa no fue dada para sus
hijos, los árabes, como está escrito en Génesis 21:10:
“Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero
juntamente con mi hijo Yitsjak.”
También está escrito en Números 24:5, 9b:
“¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!
… Benditos los que te bendigan, y malditos los que temaldigan.”
Aquí vemos que la misma bendición y maldición que fue pronunciada sobre Avraham es
aplicada sobre el pueblo de Israel.
Sin embargo hay una bendición especial para los hijos de Yismael, según vemos en 17:20:
“Y en cuanto a Yishmael, te he oído; he aquí, yo lo bendeciré y lo haré fecundo y lo multiplicaré
en gran manera. Engendrará a doce príncipes y haré de él una gran nación.”
“al que te maldiga” - Mientras que la promesa de bendición para los que bendigan a Israel está
pronunciada en plural, la promesa de la maldición está puesta en singular.
La maldición cae sobre cada persona que hable mal de Israel y el pueblo judío. La historia nos
enseña que aquellas naciones que han tratado bien al pueblo judío han prosperado, y que las
naciones que han maltratado a los judíos, han tenido que sufrir las graves consecuencias de
sus hechos.
“Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra” – Otra posible traducción es “en ti serán
injertadas todas las familias de la tierra”. Vemos el cumplimiento de esta promesa en Romanos
11:17-18 donde está escrito:
“Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste
injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, no
seas arrogante para con las ramas; pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que
sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti.”
Cuando un gentil se arrepiente de sus pecados para entregarse al Elohim de Israel, es cortado
de su árbol original, su pueblo gentil, e injertado dentro del olivo cultivado, que es Israel, cuyo
raíz es el Mesías, según Isaías 11:10; 53:2; Romanos 15:12; Revelación 5:5.
“familias” – La palabra hebrea traducida como familia es “mishpajá”. No se refiere a lo que
llamamos núcleo familiar -padre, madre e hijos- sino a una familia que incluye a los abuelos, los
tíos, los primos y demás.
La palabra hebrea para el núcleo familiar es “bait”, normalmente traducida como “casa”, cf. 12:1
donde la “casa” no se refiere a un edificio, sino a la familia de su padre.
En el Salmo 22:27 hay una profecía que habla del cumplimiento de esta promesa:
“Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán a HaShem, y todas las familias de
las naciones adorarán delante de ti.”
12:4a “Entonces Avram se fue tal como HaShem le había dicho.” – Esta salida de Jarán
constituye la tercera prueba grande en la vida de nuestro padre.
La fe se basa en la palabra del Eterno. Avram confiaba en la promesa y salió en obediencia,
como está escrito en Hebreos 11:8:
“Por la fe Avraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como
herencia; y salió sin saber adónde iba.”
12:5 “Y tomó Avram a Sarai su mujer, y a Lot su sobrino, y todas las posesiones que ellos
habían acumulado, y las almas que habían hecho en Jarán, y salieron para ir a la tierra de
Kenáan; y a la tierra de Kenáan llegaron.” – Las almas que habían hecho es una referencia a
que habían ganado personas para la fe de ellos. Según Rashí, Avraham convertía a los
hombres y Sará convertía a las mujeres. Según el midrash, Avram convocó asambleas públicas
en Jarán, para proclamar la verdad de Un Creador, e instó a servirlo. Luego de los discursos
públicos, estaba dispuesto a debatir sus propuestas con cualquier persona que las cuestionara.
Así ganó decenas de miles de adeptos que reconocieron la existencia de HaShem.
[2]
12:6-7 “Y atravesó Avram el país hasta el lugar de Shejem, hasta el planicie de Moré. Y el
cananeo estaba entonces en la tierra. Y HaShem se apareció a Avram, y le dijo: A tu
descendencia daré esta tierra. Entonces él edificó allí un altar a HaShem que se le había
aparecido.” – Shejem significa “hombro”, “cerviz”, “nuca”, en relación con levantar una carga.
[3]
.
Moré significa “maestro”.
[4]
La primera experiencia espiritual profunda que tuvo Avram después de haber obedecido al
Eterno al salir de Mesopotamia, fue una aparición del Eterno en Shejem y Moré. Esta
experiencia le marcó tanto que tomó la decisión de edificar en ese lugar un altar. Ese altar
representa la primera experiencia en la vida de la fe de todos los que van a ser contados por
Elohim como hijos, se trata de la entrega del yo.
El altar es un lugar de sacrificio, un animal es ofrecido como representación del hombre. La
ofrenda de ascensión (holocausto) simboliza una entrega total. El altar es el lugar donde la
voluntad del hombre se somete a la voluntad del Eterno. “No se haga mi voluntad sino la tuya.”
“Que no sea como yo quiero sino como tú quieras.”
· La historia posterior a Avraham nos muestra que Shejem llegó a ser un lugar de grandes
decisiones para sus descendientes, cf. Génesis 33:18-20, (Génesis 28:20-21); 37:12-17; Josué
24:1, 14-27; Jueces 21:19; 1 Reyes 12:1; 12:25
· Shejem fue elegido como un lugar de refugio
[5]
, cf. Josué 20:7.
· Yosef fue sepultado en Shejem esperando la resurrección de los muertos. Su tumba se
encuentra allí todavía hoy, cf. Josué 24:32.
Así que, Shejem representa en la vida de Avraham el lugar de conversión, el lugar donde
muere de si mismo y reconoce al HaShem como su único Elohim verdadero. Es el lugar donde
HaShem le prometió por primera vez que su descendencia recibiría esa tierra.
Y de la misma manera como Avraham tuvo esa experiencia, todos los que en el día del juicio
van a ser finalmente contados como sus hijos tendrán que tener la misma experiencia. Todos
sus hijos tendrán que pasar por Shejem, donde reconocen al Elohim único y mueren de sus
propias vidas en el primer altar.
Como hemos dicho, Shejem significa “cerviz”, “hombro” o “espalda” y viene de una raíz que
tiene que ver con inclinarse para levantar una carga sobre su espalda. Esto nos lleva a pensar
en el momento cuando el Mesías se inclinó para llevar sobre sus hombros el madero sobre el
cual iba a ser sacrificado para la redención eterna de todos los hijos de Avraham. Shejem
simboliza la muerte de Yeshúa. Fue el primer lugar donde Avraham tuvo que pasar para poder
ser el padre de la gran nación y obtener la tierra de Israel.
La experiencia con la muerte y resurrección de Yeshúa es la base sobre la cual HaShem
entrega la tierra a los hijos de Avraham.
“el planicie de Moré” – Junto a Shejem está la llanura de Moré. Moré significa “maestro” y viene
de una raíz que significa “fluir”; “poner”, “echar”, “tirar”; “señalar”; “enseñar”.
[6]
Es la misma raíz
que se encuentra en la palabra Torá.
Así que cuando Avram primero tuvo la experiencia profunda de conversión en Shejem al mismo
tiempo tuvo la experiencia de lo que implica tener un Moré, un Maestro que le enseñaba la
Torá.
La Torá es algo que marca la diferencia entre lo santo y lo común, lo verdadero y lo falso, luz y
tinieblas, vida y muerte, etc.
HaShem le enseñó los mandamientos a nuestro padre Avraham, como está escrito en Génesis
26:5:
“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis
leyes.”
Más adelante, después de la entrada en la Tierra, los hijos de Israel tuvieron que marcar la
diferencia entre la bendición y la maldición precisamente en el valle de Moré.
En el norte tenían el monte Eival, que representa la maldición que es producida por la
desobediencia a los mandamientos, y en el sur tenían el monte Guerizim, que representa la
bendición por obedecer los mandamientos. Cf. Deuteronomio 11:26-32; 27:12; Josué 8:33.
Moré es el lugar donde se reconoce la Torá del Eterno como el patrón de nuestra vida.
Moré representa también a Yeshúa HaMashíaj como el gran Rabino, nuestro gran Maestro que
nos enseña a vivir según la Torá que fue dada en Sinai. El dice según Mateo 5.17-20:
“No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para
cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la
letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule
uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será
llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe,
éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no
supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.”
Combinando los dos lugares Shejem y Moré, vemos también una conexión entre nuestra
aceptación de la muerte del Mesías y la aceptación del Mesías como nuestro Maestro de Torá.
Shejem y Moré representan los dos pasos para ser salvo como está escrito en Romanos 10:9-
10:
“si confiesas con tu boca a Yeshúa por Adón, y crees en tu corazón que Elohim le resucitó de
entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se
confiesa para salvación.”
Adón significa “señor”, ”maestro”, ”gobernante” y ”jefe”.
12:8 “De allí se trasladó hacia el monte al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel
al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar a HaShem, e invocó el nombre de YHWH.”
Betel significa “casa de Elohim”, “casa del Poderoso”
La palabra casa puede significa dos cosas:
1. Núcleo familiar
2. Lugar de habitación
En este caso Betel simboliza tanto la familia de Elohim como el templo de Elohim.
No podemos quedarnos solamente en la experiencia de Shejem y Moré, que representa la
conversión al Elohim de Israel por medio de Yeshúa HaMashíaj y la aceptación de la Torá dada
por Moshé y explicada por el Mesías. Hay más.
En el judaísmo hablamos de dos yugos, el yugo del Reino y el yugo de la Torá. El yugo del
Reino representa a Shejem, y el yugo de la Torá está representado por Moré.
Estos dos yugos están también expresados en los primeros textos de la confesión del Shemá.
En el primer texto del Shemá, Deuteronomio 6:4-9 está escrito:
“Escucha, Israel, HaShem es nuestro Elohim, HaShem es uno. Y amarás a HaShem tu Elohim
con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando
hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas
cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te
levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las
escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.”
Este texto representa el yugo del Reino, el cual implica aceptar al Eterno como nuestro único
Elohim de manera personal. Por esto está escrito en singular: “amarás, tu, tu, tu, enseñarás
etc.”
Ahora, el amor por el Eterno se manifiesta en la obediencia a sus mandamientos. Shejem nos
lleva a Moré.
El segundo yugo, el de la Torá, se encuentra en Deuteronomio 11:13-21 donde está escrito:
“Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar a
HaShem vuestro Elohim y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, El
dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para
que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Y El dará hierba en tus campos para tu ganado,
y comerás y tesaciarás. Cuidaos, no sea que se engañe vuestro corazón
y os desviéis y sirváis a otros dioses, y los adoréis. No sea que la ira de HaShem se
encienda contra vosotros, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y
pronto perezcáis en la buena tierra que HaShem os da. Grabad, pues, estas mis palabras
en vuestro corazón y envuestra alma; atadlas como una señal a vuestra mano, y serán
por insignias entre vuestros ojos. Y enseñadlas avuestros hijos, hablando de ellas
cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y
cuandote levantes. Y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, para
que vuestros días y los días de vuestros hijos sean multiplicados en la tierra que HaShem juró
dar a vuestros padres, por todo el tiempo que los cielos permanezcan sobre la tierra.”
En este yugo de la Torá vemos como el pronombre se va cambiando a una forma plural. En el
primer yugo, el del Reino el texto está escrito de una forma solamente personal, singular,
“amarás, tu, tu, tu, enseñarás, escribirás etc.”
En este yugo de la Torá vemos que se usa la forma plural “obedecéis, os, vuestro, vuestro,
vuestra, vuestra” pero luego, en el versículo 14 va pasando al singular: “recojas… etc” para
luego volver al plural en los versículos 16-19a: “cuidaos…”, después al singular en los
versículos 19b-20: “te…” y, finalmente, al plural en el versículo 21.
De esto aprendemos que el yugo de la Torá nos enseña a vivir nuestra vida privada en
obediencia en una relación con el pueblo de Israel dentro del cual estamos.
Por lo tanto no es suficiente vivir solos delante del Eterno. Necesitamos formar parte de un
colectivo. Y este es precisamente el resultado del trabajo de la Torá en nuestras vidas.
Uno no puede amar al Eterno y aborrecer al hermano. Es imposible, porque el amor al Eterno
te lleva forzosamente a amar a tu prójimo, primero los más cercanos y luego los que están más
allá de los conocidos.
En Efesios 4:1-6 está escrito:
“Yo, pues, prisionero del Señor, os ruego que viváis de una manera digna de la vocación con
que habéis sido llamados, con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos
unos a otros en amor, esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una
misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo
Elohim y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.”
En Filipenses 2:1-4 está escrito:
“Por tanto, si hay algún estímulo en el Mesías, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna
comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo
sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada
hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros
considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios
intereses, sino más bien los intereses de los demás.”
En Colosenses 1:3-4; 3:12-15 está escrito:
“Damos gracias a Elohim, el Padre de nuestro Señor Yeshúa el Mesías, orando siempre por
vosotros, al oír de vuestra fe en el Mesías Yeshúa y del amor que tenéis por todos los santos…
Entonces, como escogidos de Elohim, santos y amados, revestíos de tierna compasión,
bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos
a otros, si alguno tiene queja contra otro; como el Mesías os perdonó, así también hacedlo
vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. Y que la
paz de Mesías reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo
cuerpo; y sed agradecidos.”
En 1 Tesalonicenses 4:9-10 está escrito:
“Mas en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que nadie os escriba, porque vosotros
mismos habéis sido enseñados por Elohim a amaros unos a otros; porque en verdad lo
practicáis con todos los hermanos que están en toda Macedonia. Pero os instamos, hermanos,
a que abundéis en ello más y más.”
En 1 Pedro 4:8 está escrito:
“Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud
de pecados.”
En Juan 15:12-13 está escrito:
“Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado. Nadie
tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos.”
En 1 Juan 3:10-18, 22-23 está escrito:
“En esto se reconocen los hijos de Elohim y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la
justicia, no es de Elohim; tampoco aquel que no ama a su hermano. Porque este es el mensaje
que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros; no como Kayín que era del
maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las
de su hermano justas. Hermanos, no os maravilléis si el mundo os odia. Nosotros sabemos que
hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece
en muerte. Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún
homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto conocemos el amor: en que él puso su
vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el
que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él,
¿cómo puede morar el amor de Elohim en él? Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino
de hecho y en verdad…. y todo lo que pidamos lo recibimos de Él, porque guardamos sus
mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de Él. Y este es su
mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Yeshúa el Mesías, y que nos amemos
unos a otros como Él nos ha mandado.”
En 1 Juan 4:7-12, 19-21; 5:1-2 está escrito:
“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Elohim, y todo el que ama es nacido
de Elohim y conoce a Elohim. El que no ama no conoce a Elohim, porque Elohim es amor. En
esto se manifestó el amor de Elohim en nosotros: en que Elohim ha enviado a su Hijo unigénito
al mundo para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros
hayamos amado a Elohim, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como
propiciación por nuestros pecados. Amados, si Elohim así nos amó, también nosotros debemos
amarnos unos a otros. A Elohim nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Elohim
permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros… Nosotros amamos, porque Él
nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Elohim, y aborrece a su hermano, es un mentiroso;
porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Elohim a quien no ha
visto. Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Elohim, ame también a su
hermano. Todo aquel que cree que Yeshúa es el Mesías, es nacido de Elohim; y todo aquel
que ama al Padre, ama al que ha nacido de Él. En esto sabemos que amamos a los hijos de
Elohim: cuando amamos a Elohim y guardamos sus mandamientos.”
En todos estos textos vemos la importancia de tener una relación correcta con el pueblo de
Elohim que es la Familia de Elohim y el Templo de Elohim.
La experiencia de salvación con la aceptación del yugo del Reino y el yugo de la Torá es
maravillosa, y transforma nuestra vida personal. Pero hay más. Conforme vayamos creciendo
en el conocimiento del Eterno por medio de Su Torá revelada por medio de Moshé y el Mesías
Yeshúa, entraremos en una dimensión nueva de nuestra vida espiritual, la dimensión de
colectivismo y así pasamos de Shejem y Moré a Betel, la familia del Eterno.
Es cierto que tenemos una responsabilidad delante del Eterno de nuestras vidas personales,
cada uno será juzgado según su propia obra, en pensamientos, palabras y hechos, pero
nuestras vidas no fueron creadas para ser islas separadas en un lago, sino miembros de un
cuerpo, un colectivo, una gran familia, la gran familia de los hijos de Avraham, el pueblo de
Israel.
“al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente” – Ai
significa montón o ruina. Betel significa casa de Elohim. ¡Un montón de piedras no es una casa!
Avram se colocó entre Betel y Ai. Cada día al salir de su tienda por la mañana tuvo que elegir
entre Betel y Ai, entre el montón de piedras y la casa de Elohim. De la misma manera nosotros
tenemos que escoger entre ser una piedra solitaria, aunque sea parte en un montón de piedras
juntas, o ser parte de una casa donde hay orden y disciplina.
Para ser parte de una casa hace falta pasar por un proceso de corrección, ser una piedra viva,
labrada, y ajustada y colocada en un lugar específico en el edificio. Ya uno no puede hacer lo
que le parezca, lo que le plazca. Hay constructores que han sido puestos para edificar una
casa del Eterno en todo lugar, esforzándose para que las piedras sean ajustadas y colocadas
cada una en su lugar.
Así que ya terminó el tiempo de ser un solitario espiritual. Llegó el tiempo de ser parte de una
casa, un cuerpo, y unirse definitivamente a los hermanos.
En 1 Pedro 2:1-10 está escrito:
“Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación,
desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis probado la benignidad del Señor. Y viniendo a El como a una piedra
viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Elohim, también
vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo,
para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Elohim por medio de Yeshúa el Mesías. Pues
esto se encuentra en la Escritura: HE AQUI, PONGO EN SION UNA PIEDRA ESCOGIDA,
UNA PRECIOSA piedra ANGULAR, Y EL QUE CREA EN EL NO SERA AVERGONZADO. Este
precioso valor es, pues, para vosotros los que creéis; pero para los que no creen, LA PIEDRA
QUE DESECHARON LOS CONSTRUCTORES, ESA, EN PIEDRA ANGULAR SE HA
CONVERTIDO, y, PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE ESCANDALO; pues ellos tropiezan
porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinados. Pero vosotros
sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Elohim,
a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Elohim; no habíais
recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia.”
“al oriente de Betel” – Las entradas al tabernáculo y al templo siempre están hacia el oriente.
Así que Avram se puso en el lugar que simboliza la entrada a la misma presencia del Eterno.
“plantó su tienda” – La Torá no dice que Avram plantó su tienda en Shejem. Pero aquí en Betel
sí. Es un lugar donde hay que plantar la tienda. Es un lugar donde hay que afirmar su estancia.
Hazte miembro de un colectivo de personas que creen igual que tú y sé fiel a esa comunidad.
“Edificó allí un altar a HaShem” – Este altar representa la entrega total al Eterno dentro de un
contexto colectivo, en la congregación de los creyentes, en la casa del Eterno.
Esto nos recuerda también el lugar de muerte del Mesías, que seguramente ocurrió delante de
la entrada del templo del Eterno en uno de los árboles que hay el monte de los Olivos, al
oriente de Yerushalayim.
“invocó el nombre del YHWH” – Invocar el Nombre no significa solamente tomarlo en los labios,
sino dar a conocer al mundo entero que El es el único. Después de haber estado en
Mesopotamia y luego en Egipto, Avraham toma sobre sus hombros la tarea de hacer conocer el
Nombre del Eterno al mundo entero, para que supieran que El es el único Elohim verdadero.
En Juan 17:3 está escrito:
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim verdadero, y a Yeshúa el
Mesías, a quien has enviado.”
Avram no dio a conocer el Nombre de YHWH en Shejem y Moré, pero aquí sí, entre Betel y Ai.
De esto aprendemos que lo que más impacta al mundo no es nuestra propia experiencia de
aceptación del yugo del reino y de la Torá, nuestra experiencia con el Mesías Yeshúa como
Salvador y Señor, sino nuestra convivencia en amor en la congregación de los creyentes, como
está escrito en Juan 13:34-35:
“Un mandamiento nuevo os doy (Moré): que os améis los unos a los otros; que como yo os he
amado (Shejem), así también os améis los unos a los otros. En esto conocerán
todos (Proclamó el Nombre) que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los
otros (Betel).”
Ya no vivas como una piedra solitaria, déjate ser edificado como una casa espiritual.
El Nombre de YHWH se dará a conocer al mundo entero cuando dejemos de vivir como
individuos y nos entregamos unos a otros en la congregación de los hijos de Avraham e Israel,
con la ayuda del Espíritu del Mesías que nos ha sido dado.
Hay un fenómeno natural muy interesante en el lugar donde Avram invocó el Nombre del
Eterno por primera vez en la Tierra prometida. El nombre hebreo de YHWH está escrito con las
letras actuales hebreas, en las montañas en el mismo lugar donde nuestro padre plantó la
tienda. Esto se puede ver en las imágenes de los satélites.
12:10 “Y hubo hambre en la tierra; y Avram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo,
porque el hambre era severa en la tierra.” – Esta fue la cuarta prueba en la vida de nuestro
padre. Era necesario que bajara a Egipto para pisar esa tierra, cf. Jos 1:3, de manera que todo
lugar que sus pies hayan pisado sería entregado a sus descendientes, como está escrito en
15:18b:
“desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates”
Segunda aliyá, 12:14 – 13:4
12:14 “Y aconteció que cuando Avram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy
hermosa” – Sarai era muy hermosa a pesar de tener más de 65 años de edad. Esto constituyó
en la quinta prueba en la vida de Avraham.
13:3-4 “Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había
estado al principio, entre Betel y Ai, al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Avram
invocó el nombre de YHWH.” – Después de haber estado en Egipto, Avram volvió al mismo
lugar donde había estado antes y donde había invocado el Nombre del Eterno por primera vez
en la Tierra, a la entrada a la Casa del Elohim.
Egipto simboliza el sistema de este mundo de tinieblas. Esto nos indica que si uno se desvía y
sale fuera del lugar del llamado y las promesas, hay que volver del mundo a la Familia y la
Casa del Eterno. Por favor querido amigo que te has ido al mundo, ¡vuelve a la comunión de
los creyentes!
Cuando Avram había dejado atrás los dioses de sus padres en Mesopotamia proclamó el
Nombre del Eterno en Betel, y cuando volvió de Egipto volvió a proclamar el Nombre del Eterno
en el mismo lugar. Betel se convirtió así en un centro de proclamación del monoteísmo por
encima de los falsos dioses de Babilonia y de Egipto.
Tercera aliyá, 13:5-18
13:5 “Y también Lot, que andaba con Avram, tenía ovejas, vacas y tiendas.” – Lot no andaba
con Elohim. Su riqueza dependía de su relación con el hombre. Por eso al final perdió todo.
13:11 “Y escogió Lot para sí todo el valle del Yardén; y viajó Lot desde el oriente. Así se
separaron el uno del otro.” – Lot sólo pensaba en sí. Se separó no sólo de Avram sino de lo
que él representaba, lo cual le llevó finalmente a la ruina.
13:14-15 “Y HaShem dijo a Avram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los
ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda
la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” – Cuando finalmente
obedeció separándose de su familia, vino una gran revelación.
13:16 “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede
contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse.” – El primer tipo de
descendencia de cual se habla es el polvo de la tierra. Esto representa los hijos naturales de
Avraham que poblarán la tierra prometida.
13:17 “Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré” – La
visión celestial expresada en una acción práctica traerá finalmente su cumplimiento al mundo
físico. La fe viene por el oír pero se activa por las obras.
13:18 “Entonces Avram mudó su tienda, y vino y habitó en el planicie de Mamre, que está en
Jevrón, y edificó allí un altar a HaShem.” – Según Rashí, Mamré es el nombre de una persona,
cf. 14:24. El nombre Mamré significa “vigor”, “firmeza” y “grosura”. Jevrón significa “asociación”,
“unión”. Jevrón es el lugar donde Adam y Javá fueron sepultados, según la tradición. Aquí
Avram edificó su tercer altar. Este altar representa el poder de la resurrección en unión con el
Eterno. Aquí fueron sepultados todos los patriarcas. Y desde aquí el Eterno resucitará sus
cuerpos para encontrarse con el Mesías en los aires en su segunda venida.
Cuarta aliyá, 14:1-20
14:1a “Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Shinar” – Según Rashí, Amrafel es idéntico a
Nimrod.
14:18 “Entonces Malki-Tsedek, rey de Shalem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Elohim
Altísimo.” – Según la tradición, Malki-Tsedek fue Shem,
[7]
hijo de Noaj. Malki-Tsedek es un
título, no un nombre personal. Representa el ministerio doble de rey y sacerdote ejercitado a
base de una vida indestructible. Según el Salmo 110:4 ese ministerio sería luego dado al
Mesías, cf. Hebreos capítulos 5 y 7.
Shalem es la única referencia directa a la ciudad de Yerushalayim que se encuentra en el
Jumash (Pentateuco). En el Salmo 76:2 vemos que Shalem es lo mismo que Tsión, como está
escrito:
“En Shalem está su tabernáculo, y en Tsion su morada.”
En Josué 10:1 vemos como en la ciudad de Yerushalayim había un rey llamado Adoni-tsedek.
(Malki significa “mi rey” y Adoní significa “mi señor”. Tsedek significa justicia.) Así que, en los
tiempos de la conquista, alrededor de 600 años después de Avraham, el rey de esa ciudad
seguía teniendo un título muy similar.
14:19 “Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Avram del Elohim Altísimo, creador del cielo y de la
tierra” – El de mayor rango espiritual siempre bendice al de menor rango. Malki-Tsedek tenía
un ministerio superior al de Avram, cf. Hebreos 7:7.
El Talmud enseña que porque Shem bendijo a Avram antes que al Creador, el Eterno no sacó
el sacerdocio (levitico) de él sino de Avraham.
[8]
14:20 “y bendito sea el Elohim Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Avram
el diezmo de todo.” – Avram fue el primero que la Torá menciona que dio el diezmo. Sin
embargo el principio del diezmo estaba funcionando desde la creación del hombre. El principio
del diezmo implica trabajar parte de su tiempo sin tener el derecho de comer de él. Este
principio se encuentra en el árbol de la ciencia del bien y el mal. Adam tenía que labrarlo pero
no podía comer de él.
Avram no solamente dio el diezmo de los despojos de la guerra, sino de todo lo que el Eterno le
había dado.
Según el libro de Yashar, Avraham había estudiado con Shem y Ever durante muchos años.
Por eso ahora le entrega el diezmo de todo por ser su maestro de Torá.
Quinta aliyá, 14:21 – 15:6
15:4 “Pero he aquí que la palabra de HaShem vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste,
sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero.” – Aquí habla de una descendencia
singular, refiriéndose en primer lugar a Yitsjak, pero también al Mesías, como está escrito en
Gálatas 3:16:
“Ahora bien, las promesas fueron hechas a Avraham y a su descendencia. No dice: y a las
descendencias, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu descendencia, es
decir, Mesías. ”
15:5 “Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible
contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia.” – Aquí habla de una descendencia celestial.
Vemos por lo tanto que hay tres tipos de descendencia de Avraham; terrenal, singular y
celestial. La descendencia terrenal son los hijos físicos de Avraham. La descendencia singular
es Yitsjak y Mashíaj. La descendencia celestial son los hijos espirituales de Avraham, los que
tienen la misma fe de Avraham como se ve en el siguiente versículo.
15:6 “Y creyó en HaShem, y El se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como
“creyó” es “heemin” que significa “creyó”, “confió”, “esperó”. Es la primera vez que aparece en
la Torá. Viene de la raíz “amán”[9]
que significa “sostener”. En su forma nifal significa “ser
firme”, “ser duradero”; “ser fiel”, “ser de confianza”; “ser verdadero”, “ser veraz”; “durar”.
[10]
Avram puso su confianza en HaShem y por esto también confió en Su palabra. Es imposible
creer en el Eterno sin confiar en la Escritura que ha sido revelada e inspirada. La Palabra
revelada es la base para la fe. Cuando el Eterno nos revela su palabra tenemos la opción de
confiar en Él o no. La fe viene del oír, cf. Romanos 10:17, lo cual significa que si hacemos caso
a las cosas reveladas, tendremos la capacidad de confiar en el Eterno.
“y Él se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como justicia es “tsedaká”
[11]
y
significa “solidaridad”, “justicia”, “derecho”, “rectitud”, “poder salvador”, “generosidad”.[12]
Es la
primera vez que aparece en la Torá. También se traduce como “justificación”. La expresión
tsedaká tiene tres acepciones en las Escrituras:
1. Justificación en el sentido “declaración de inocencia”, cf. Génesis 15:6.
2. Aprobación; Reconocimiento de rectitud; dar la razón, cf. Mateo 11:19; Lucas 7:29.
3. Obra de caridad, cf. Deuteronomio 24:13; Mateo 6:1.
Si no entendemos estas diferentes acepciones de la misma expresión no vamos a entender la
aparente contradicción entre Romanos 2:13b y Romanos 3:20a.
Romanos 2:13b dice: “los que cumplen la ley serán justificados.”
Romanos 3:20a dice: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El”
En el primer caso “justificados” significa “aprobados”, “reconocidos”, y en el segundo caso
“justificado” significa “declarado inocente”. La expresión “obras de la ley” no implica lo mismo
que “cumplir la ley”. “Obras de la ley” tiene que ver con el legalismo como medio de obtener la
salvación por los propios méritos, “cumplir la ley” tiene que ver con obediencia por amor al
Eterno.
Sexta aliyá, 15:7 – 17:6
15:7-8 “Y le dijo: Yo soy HaShem que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para
que la poseas. Y él le dijo: Oh Señor Eterno, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” – La
promesa de la tierra es reforzada con un pacto para erradicar toda duda del alma de Avram.
15:9 “El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de
tres años, una tórtola y un pichón.” – Los rabinos entienden esta palabra de dos maneras.
Rambán dice que se trataba de tres animales de tres años cada uno. Rashí dice que se trataba
de tres de cada animal.
El Midrash
[13]
dice:
“La razón por la cual Avram buscó una señal fue el temor que su descendencia pecara y
HaShem no les permitiera seguir viviendo en Tierra Sagrada. HaShem le aseguró a Avram –
“Aún si pecaran, he preparado un medio para perdonarlos, los korbanot (sacrificios)”. Entonces
le demostró a Avram la naturaleza de los futuros korbanot, mediante la preparación de tres
bueyes, tres chivos, tres carneros, una paloma y una tórtola en representación de varias
ofrendas.”
Rashí dice:
“Tres becerras (bueyes) constituyen una alusión a tres novillos: al novillo ofrecido en el Día de
la Expiación (Yom Kipur), al novillo de la comunidad a causa de un asunto oculto (Lev. 4:13)
por parte del Sanedrín, y a la becerra desnucada (Deut. 21:1).
“Tres cabras en alusión al macho cabrío cuyo servicio era realizado en el interior (Lev. 16:9-15),
a los machos cabríos de las ofrendas adicionales (musaf) de las festividades (Núm. 28:22), y al
macho cabrío en ofrenda de un pecado (jatat) de un individuo (Lev. 4:32).
“Tres carneros en alusión a la ofrenda de culpa certera (asham vadai) (Lev. 5:15, 25; 14:12;
19:21 y Núm. 6:12), a la ofrenda de culpa dudosa (asham talui) (Lev. 5:17-19), y a la oveja en
ofrenda de pecado (jatat) de un individuo (Lev. 27:35).”
El pichón (heb. gozal) es la cría de la tórtola (heb. tor).
El hecho de partir los animales y colocar las mitades una en frente a la otra es una antigua
manera de hacer un pacto. Las personas que hacían pactos caminaban juntos entre las partes
dando una vuelta en señal de lo infinito (como un ocho acostado) para así confirmar la
perpetuidad del pacto, cf. Jeremías 34:19.
Este pacto confirma la perpetuidad de la promesa de la tierra para los descendientes de Avram.
15:12 “Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Avram, y he aquí que el
terror de una gran oscuridad cayó sobre él.” – Esto constituye la séptima prueba fuerte en la
vida de nuestro padre. Esta experiencia profética le permite ver toda la calamidad futura de sus
descendientes, lo cual le produce un gran terror.
15:13 “Y dijo a Avram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que
no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.” – Avram recibe la
revelación del futuro difícil de sus hijos en Egipto.
15:14 “Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con
grandes riquezas.” – La palabra “también” implica que Egipto es uno de los reinos juzgados por
el Eterno donde los descendientes iban a ser maltratados. Los otros reinos son los cuatro que
son mencionados en el libro de Daniel.
15:17 “Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí,
apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades.” – Lo
interesante en este texto es que Avram no es capaz de caminar con HaShem entre las partes.
Sin embargo aparecen dos cosas, un horno y una antorcha. Dos fuegos diferentes. Se ve que
alguien está tomando el lugar de Avram para representarle en este pacto. ¿Quién será? La
antorcha es el Mesías, cf. Isaías 62:1.
15:18 “En aquel día HaShem hizo un pacto con Avram, diciendo: A tu descendencia he dado
esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates” – La descendencia de
Avram, la terrenal, la singular y la celestial, heredará la tierra física entre estos dos ríos. La
nueva Yerushalayim que bajará del cielo ocupará todo ese territorio. En ningún lugar de las
Escrituras vemos que los hombres van a dejar la tierra e ir al cielo. Esa idea viene de la filosofía
griega, no del judaísmo bíblico.
15:19-21 “los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas, los
amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.” – Estas diez naciones representan
todas las naciones de la tierra. El número 10 representa la totalidad en las Escrituras. Todo el
mundo será heredado por Avraham y sus descendientes, como está escrito en Romanos 4:13:
“Porque la promesa a Avraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no
fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”
Esta promesa tuvo su cumplimiento parcial cuando los hijos de Israel volvieron de Egipto. Siete
de estas naciones fueron entregadas a los descendientes de Avraham, pero tres de ellas no se
les permitió conquistar.
Los ceneos, cenezeos y los cadmoneos fueron conquistados por los hijos de Edom, Moav y
Amón. Los hijos de Israel no tuvieron permiso por el Eterno para conquistar estos tres reinos
cuando salieron de Egipto. Sin embargo, en el futuro serán adheridos al territorio de Israel,
según Isaías 11:14 donde está escrito:
“Y ellos se lanzarán sobre el costado de los filisteos al occidente, juntos despojarán a los hijos
del oriente; Edom y Moav estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón les estarán sujetos.”
Los territorios mencionados en esta profecía corresponden a lo que hoy en día se llama la
franja de Gaza, Cisjordania y Jordania.
16:1, 3 “una sierva egipcia… Hagar la egipcia” – Al repetir esta expresión nos da a entender
que Hagar no era cualquier egipcia. Se ha entendido por los rabinos como una manera de
hablar de la hija del Faraón.
16:11 “El ángel de HaShem le dijo además: He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; y le
llamarás Yishmael, porque HaShem ha oído tu aflicción.” – El texto hebreo no dice que Hagar
había concebido, sino que iba a concebir en el futuro. Según Rashí, esto nos enseña que ella
perdió su primer hijo en un aborto. Luego tuvo la promesa de un nuevo embarazo.
17:1 “Cuando Avram tenía noventa y nueve años, HaShem se le apareció, y le dijo: Yo soy el
Elohim Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” – Trece años más tarde HaShem se
revela como “El Shadai”. Según Rashí la palabra “shadai” está compuesta por “she”, que, y
“dai”, suficiente.
Beer BaSadé dice:
“Con este nombre, Elohim quería decirle que no debía temer, puesto que así como Él es
suficiente y no necesitaba de nadie, así también a Avraham le sería suficiente la relación con El
para vivir, sin necesidad de los demás.”
“anda delante de mí, y sé perfecto” – El Targum traduce: “rinde culto delante de mí”. El
resultado de andar delante del Todosuficiente es que uno se vuelve íntegro. La palabra hebrea
traducida como perfecto “tamim”
[14]
no significa que uno no puede caer en pecado, sino que es
maduro e íntegro, especialmente en las pruebas.
17:2 “Y yo estableceré mi pacto contigo, y te multiplicaré en gran manera.” – Este pacto de
circuncisión está más enfocado hacia el pueblo. En el pacto de los trozos, en el capítulo 15, hay
un enfoque hacia la tierra.
17:5 “Y no serás llamado más Avram; sino que tu nombre será Avraham; porque yo te haré
padre de multitud de naciones” – El nombre Avram significa, según Rashí, padre de Aram.
Avraham significa padre de multitudes. En los pacto de antaño las dos partes tomaron parte del
nombre del otro. Por eso una letra es añadida al nombre Avram, la letra hey y se forma el
nombre Avraham. Esa letra aparece dos veces en el Nombre sobre todo nombre, YHWH. Al
mismo tiempo el Eterno añade el nombre de Avraham en su nombre. A partir de ahora se llama
“el Elohim de Avraham”, cf. Éxodo 3:15.
17:6 “Te haré fecundo en gran manera, y de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes.” – Esto no
puede referirse a los descendientes de Yishmael, puesto que ya había nacido, ya había salido
de Avraham. Es una referencia a Yitsjak y Esav, las dos naciones Israel y Edom.
Séptima aliyá, 17:7-27
17:7 “Y estableceré mi pacto contigo y tu descendencia después de ti, por sus generaciones,
por pacto eterno, de ser Elohim tuyo y de tu descendencia después de ti.” – Este pacto consiste
en que el Eterno es el Elohim de Avraham y de su descendencia para siempre. Esto implica
que habrá una parte de la descendencia física de Avraham que nunca dejará de tener una
relación de pacto con el Eterno.
17:8 “Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la
tierra de Kenáan como posesión perpetua; y yo seré su Elohim.” – Vemos como este pacto
eterno incluye tres pilares fundamentales:
1. El pueblo
2. La tierra de Kenáan
3. Elohim
17:9 “Este es mi pacto que guardaréis, entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti:
Todo varón de entre vosotros será circuncidado.” – Esta es la octava prueba fuerte para
nuestro padre Avraham, la circuncisión en la carne. Tuvo que convencer a todos sus hombres
de la importancia de este hecho y al mismo tiempo pasar por esta operación con el peligro de
ser atacado por sus enemigos.
17:11 “Seréis circuncidados en la carne de vuestro prepucio, y esto será la señal de mi pacto
con vosotros.” – La señal del pacto es la circuncisión física en la carne. Sólo los varones
podrán llevar esta señal. Por lo tanto la herencia de la tierra se da en primer lugar en relación
con los varones de Israel. Sólo en ausencia de varones las mujeres podrán heredar la tierra de
la promesa, cf. Números 27.
La circuncisión es una señal de varias cosas:
1. Del pacto entre Avraham, su descendencia y Elohim para siempre.
2. De la justificación por la fe que Avraham tenía como incircunciso, cf. Romanos 4:11.
3. De que el Descendiente, el Mesías tendría que nacer en ese pueblo, cf. Romanos 15:8.
4. De una circuncisión más profundo, la del corazón, cf. Deuteronomio 10:16; 30:6;
Colosenses 2:11.
5. De una nueva creación sin pecado, a partir del octavo milenio, cf. Levitico 12:3; Gálatas
6:15.
17:14 “Mas el varón incircunciso, que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa alma
será cortada de entre su pueblo; ha quebrantado mi pacto.” – Los descendientes físicos de
Avraham que no se circuncidan en la carne experimentarán que su alma sea cortada de la
fuente de vida que hay en conexión con el pueblo del pacto. Según Rashí significa que andará
en la vida sin hijos y morirá antes de tiempo.
El mandamiento de la circuncisión en la carne no es un requisito ni para las mujeres
descendientes de Avraham ni para los gentiles que hacen la conversión al Elohim de Israel por
medio del poder de resurrección de Yeshúa HaMashíaj, como está escrito en 1 Corintios 7:18:
“¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese circuncidado. ¿Fue llamado alguno estando
incircuncidado? No se circuncide.”
17:15 “Entonces Elohim dijo a Avraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sará
es su nombre.” – Sarai significa mi princesa, limitando su influencia sólo para su marido. Sará
significa princesa, siendo princesa para todo el mundo.
17:21 “Pero mi pacto lo estableceré con Yitsjak, el cual Sará te dará a luz por este tiempo
señalado el año que viene.” – El pacto de la circuncisión no fue establecido con el pueblo
árabe, sino con el pueblo judío. Por eso la tierra de Kenáan no es para el pueblo árabe, sino
para el pueblo judío. Yishmael recibió su bendición y HaShem le dio muchas otras tierras, pero
la tierra de la promesa no le pertenece.
“por este tiempo” – El hebreo tiene aquí la palabra “moed”
[15]
que habla del tiempo señalado de
las fiestas establecidas por el Eterno, cf. Levítico 23. Así que Yitsjak nació en una de las fiestas
anuales. En los próximos capítulos veremos en qué fiesta nació. ¡No pierda el próximo estudio!
17:24 “Avraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado en la carne de su
prepucio.” – En Romanos 4:11-12 está escrito:
“y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era
incircunciso, para que fuera padre de todos los que creen sin ser circuncidados, a fin de que la
justicia también a ellos les fuera imputada; y padre de la circuncisión para aquellos que no
solamente son de la circuncisión, sino que también siguen en los pasos de la fe que tenía
nuestro padre Avraham cuando era incircunciso.”
Avraham llegó a tener 175 años de edad. Así que paso 99 años de su vida como incircunciso y
76 años de su vida circuncidado. Esto nos enseña que al final serán contados como hijos de
Avraham más incircuncisos que circuncidados.
[1]
Strong H6299 pâdâh, paw-daw', A primitive root; to sever, that is, ransom; generally
to release, preserve: - X at all, deliver, X by any means, ransom, (that are to be, let be) redeem
(-ed), rescue, X surely.
[2]
Rambán Akum 1:3
[3]
Strong H7927 she
kem, shek-em', The same as H7926; ridge; Shekem, a place in
Palestine: - Shechem.
Strong H7926 she
kem, shek-em' From H7925; the neck (between the shoulders) as the place of
burdens; figuratively the spur of a hill: - back, X consent, portion, shoulder.
Strong H7925 shâkam, shaw-kam' A primitive root; properly to incline (the shoulder to a
burden); but used only as denominative from H7926; literally toload up (on the back of man or
beast), that is, to start early in the morning: - (arise, be up, get [oneself] up, rise up) early
(betimes), morning.
[4]
Strong H4176, môreh môreh, mo-reh', mo-reh', The same as H4175; Moreh, a
Canaanite; also a hill (perhaps named from him): - Moreh.
Strong H4175, môreh, mo-reh', From H3384; an archer; also teacher or teaching; also
the early rain (see H3138): - (early) rain.
Strong H3384, yârâh yârâ', yaw-raw', yaw-raw', A primitive root; properly to flow as water
(that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively
to point out (as if by aiming the finger), to teach: - (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay,
shew, shoot, teach (-er, -ing), through.
[5]
Cuando una persona ha matado a alguien accidentalmente puede huir a la ciudad de
refugio más cercano para estar protegido contra el vengador de la sangre del que murió. Allí
tiene que permanecer hasta la muerte del Sumo Sacerdote, y entonces será libre para volver a su
casa. Esto nos habla de la muerte del Mesías que libera a los pecadores de sus cargos que tienen
en su contra.
[6]
Strong H4176, môreh môreh, mo-reh', mo-reh', The same as H4175; Moreh, a
Canaanite; also a hill (perhaps named from him): - Moreh.
Strong H4175, môreh, mo-reh', From H3384; an archer; also teacher or teaching; also
the early rain (see H3138): - (early) rain.
Strong H3384, yârâh yârâ', yaw-raw', yaw-raw', A primitive root; properly to flow as water
(that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively
to point out (as if by aiming the finger), to teach: - (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay,
shew, shoot, teach (-er, -ing), through.
[7]
Nedarim 32b, Bereshit Rabá 43:6
[8]
Nedarim 32b
[9]
Strong H539 'âman, aw-man', A primitive root; properly to build up or support;
to foster as a parent or nurse; figuratively to render (or be) firmor faithful, to trust or believe, to
be permanent or quiet; morally to be true or certain; once (in Isa 30:21; by interchange for
H541) to go to the right hand: - hence assurance, believe, bring up, establish, + fail, be faithful
(of long continuance, stedfast, sure, surely, trusty, verified), nurse, (-ing father), (put), trust, turn
to the right.
[10]
Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid:
Sociedad Bíblica) 2000.
[11]
Strong H6666 tse
dâqâh, tsed-aw-kaw', From H6663; rightness (abstractly), subjectively
(rectitude), objectively (justice), morally (virtue) or figuratively (prosperity): - justice, moderately,
right (-eous) (act, -ly, -ness).
[12]
Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid:
Sociedad Bíblica) 2000.
[13]
Bereshit Rabá 44:17
[14]
Strong H8549 tâmîym, taw-meem', From H8552; entire (literally, figuratively or morally);
also (as noun) integrity, truth: - without blemish, complete, full, perfect, sincerely (-ity), sound,
without spot, undefiled, upright (-ly), whole.
[15]
Strong H4150 mô‛êd mô‛êd mô‛âdâh, mo-ade', mo-ade', mo-aw-daw', From H3259;
properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally
a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically
the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): -
appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast,
(appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed).
Parashá 04 VaYerá
Génesis 18:1 – 22:24
Por Dr. K Blad ©
Prohibida toda reproducción lucrativa
Aliyás de la Torá:
1. 18:1-14
2. 18:15-33
3. 19:1-20
4. 19:21 – 21:4
5. 21:5-21
6. 21:22-34
7. 22:1-24
8. Maftir: 22:20-24
Haftará: 2 Reyes 4:1-37(A); 4:1-23(S)
Escritos Apostólicos: Marcos 4:21 – 6:56
Aliyás de los Escritos Apostólicos:
1. 4:21-41
2. 5:1-20
3. 5:21-43
4. 6:1-29
5. 6:30-56
VaYerá
Significa “y apareció”.
Primera aliyá, 18:1-14
El Eterno se aparece a Avraham por tercera vez mediante tres ángeles que le vienen a visitar.
Avraham corre hacia ellos y se postra en la tierra en reconocimiento de Aquel que ellos
representan. Les pide que no pasen de largo y les prepara alimento, les lava los pies y les ofrece
el mejor lugar para reposar. Los ángeles preguntan por Sará y uno de ellos da el anuncio del
nacimiento de un hijo por medio de ella dentro del año próximo. Sará escucha el mensaje y se ríe
pensando en su cuerpo. HaShem pregunta por qué Sará se rió y añade: “¿Hay algo demasiado
difícil para el Eterno?”. Luego promete que va a volver en el mismo tiempo señalado el próximo
año y Sará tendrá un hijo.
Segunda aliyá, 18:15-33
Sará miente diciendo que no se ha reído y es corregida por el ángel.
Los hombres se levantan para ir a Sedom y Avraham los sigue para despedirlos. Mientras van
caminando juntos, el Eterno le revela la causa por la cual él había venido de esa manera. El
clamor del pecado de Sedom y Amorá es tan fuerte en los cielos que hace falta un juicio divino.
Dos de los ángeles se van para Sedom y Avraham se queda hablando con uno de estos
representantes de HaShem, pidiendo misericordia a favor de los justos en Sedom. Si hay diez
justos en la ciudad, no será destruida.
Tercera aliyá, 19:1-20
Los dos ángeles llegan a Sedom por la tarde. Lot se levanta de su puesto de juez en la puerta y
los recibe inclinándose hasta el suelo. Les ruega que se hospeden en su casa una noche, pero
ellos no quieren. Prefieren quedarse en la calle durante la noche. Pero por la insistencia logra
convencerles y así entran a comer panes sin levadura con él. Cuando se van a acostar todos los
hombres de la ciudad rodean la casa pidiendo que se les entreguen los dos visitantes para tener
relaciones homosexuales con ellos. Lot sale para hablar con ellos pidiendo que no obren
perversamente con los huéspedes. Les ofrece sus dos hijas vírgenes en lugar de los varones,
pero los hombres no lo aceptan y empiezan a ser violentos. Los dos ángeles intervienen
metiendo a Lot en la casa. Luego cierran la puerta y hieren a los hombres con ceguera para que
no la encuentren. Luego avisan a Lot que van a destruir la ciudad y le ordena sacar a sus
familiares del lugar. Ninguno de ellos toma en serio la amenaza y al final los dos malajim tendrán
que actuar, toman a Lot, su esposa y sus dos hijas y los saca y los pone fuera de la ciudad
diciendo: “Huye por tu vida. No mires detrás y no te detengas en el valle. Escapa al monte para
que no perezcas.” Pero Lot pide al Eterno permiso para huir a una ciudad pequeña que no está
muy lejos para salvar su vida.
Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4
El Eterno le concede lo que Lot ha pedido y decide no destruir la ciudad, llamada Zoar. El sol sale
mientras va corriendo y en el momento de llegar HaShem hace llover sobre Sedom y Amorá
azufre y fuego que destruye aquellas ciudades y todo el valle con todos los habitantes. La mujer
de Lot mira atrás y es convertida en una estatua de sal.
Avraham se ha levantado y desplazado al lugar donde había estado delante del Eterno la
tarde del día anterior. Allí puede ver el humo de la destrucción de todo lo que hay en el valle.
Por temor Lot sale de la pequeña ciudad y se muda a una cueva en la montaña junto con sus dos
hijas. Entonces la mayor toma la iniciativa de emborrachar a su padre para poder tener un hijo
con él. La menor sigue su consejo y las dos quedan embarazadas por su padre sin que él se dé
cuenta de ello. La mayor da el nombre Moav a su hijo y la menor le da el nombre Ben-amí. Los
dos llegan a ser dos pueblos, el pueblo moabita y el pueblo amonita.
Avraham se muda de allí hacia la tierra del Neguev, en el sur. Otra vez Avraham miente acerca
de su esposa y Sará es tomada por el rey de Guerar como mujer. Sin embargo, el Eterno le envía
un mensaje de advertencia en el sueño y la mujer es devuelta a su marido junto con ovejas,
vacas, siervos, siervas y mucha plata y Avraham recibe permiso para habitar en todo su territorio.
Avraham ora por el rey para que no muera y por todas las mujeres de su reino para que sean
sanadas de la esterilidad que les ha venido por causa de Sará.
El Eterno visita a Sará de manera que pueda concebir y dar a luz un hijo a Avraham en el tiempo
de una fiesta señalada y Avraham le pone el nombre de Yitsjak. A los ocho días el padre
circuncida a su hijo conforme la mandato de Elohim.
Quinta aliyá, 21:5-21
Avraham tiene 100 años cuando nace Yitsjak, que significa “reirá”. Sará dice que Elohim le ha
hecho reír y que todos los que lo oiga se reirá. El niño crece y cuando es destetado Avraham le
hace un gran banquete. Yishmael trata mal a su hermanastro pequeño y al verlo su madre le dice
a su marido que eche fuera a la sierva con su hijo. Al principio Avraham no quiere, pero Elohim le
dice que escuche la voz de Sará. La descendencia será llamada por Yitsjak, pero también
Yishmael será una nación grande por ser descendiente de Avraham.
Avraham entrega provisión a su esposa Hagar y la despide junto con su hijo. Cuando se van por
la estepa de Beer-Sheva el agua se acaba. Ella deja a su hijo adolescente debajo de un arbusto y
se va lejos para no verlo morir. Allí ella llora. Elohim estucha la voz del joven y un malaj de
Elohim llama a Hagar desde el cielo dándole aliento. Entonces Elohim abre sus ojos y puede ver
un pozo de agua de modo que pueda salvar al joven. Elohim está con el muchacho de modo que
llega ser un arquero de la estepa. Luego su madre le toma una mujer de Egipto.
Sexta aliyá 21:22-34
A al ver que Elohim está con Avraham viene el rey de los filisteos Avimelej con su general Ficol
para hacer un pacto de amistad con él. Avraham está de acuerdo y hacen el juramento. Avraham
toma siete corderas del rebaño y las entrega a Avimelej como señal de que él había cavado un
pozo en ese lugar. Por eso le llamaron con el nombre Beer-Sheva, el pozo de los siete o el pozo
del juramento.
Después Avraham planta un huerto en Beer-Sheva y allí invoca el Nombre del Eterno. Se queda
en la tierra de los filisteos durante muchos años.
Séptima aliyá 22:1-19
Elohim pone a prueba a Avraham pidiéndole que sacrifique a su único hijo sobre un altar en la
tierra de Moriá. El obedece levantándose muy de mañana y sale de viaje con su hijo y dos de sus
mozos hasta llegar al lugar que Elohim le ha dicho, tres días más tarde. Dice a sus mozos que se
queden esperándoles hasta terminar la adoración. Pone la leña sobre su hijo toma el fuego y el
cuchillo y se dirigen al lugar señalado. Yitsjak pregunta por el cordero para el sacrificio. Avraham
le contesta que Elohim verá el cordero para el sacrificio de ascensión y así van juntos. Avraham
edifica un altar en el monte, arregla la leña, ata a su hijo y lo pone sobre el altar sobre la leña.
Luego toma el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el malaj del Eterno le llama desde el cielo
ordenándole que no mate al joven ni le haga daño porque ahora ha mostrado que teme a Elohim
por no rehusarle su único hijo.
En ese momento Avraham puede ver un carnero trabajo con los cuernos en un matorral. Este
animal es ofrecido en lugar del hijo. El sitio donde ocurrió fue nombrado HaShem Yiré, el Eterno
se manifestará.
Luego llama el malaj por segunda vez desde el cielo transmitiendo las palabras del Eterno que
prometen muchísima bendición y sobreabundancia de descendencia. En la descendencia de
Avraham serán bendecidas todas las naciones de la tierra por causa de su obediencia. Luego
vuelven a Beer-Sheva y habitan allí un tiempo. Allí llegan noticias a oídos de Avraham de que su
hermano Najor ha recibido ocho hijos de su esposa. También tiene una nieta, Rivká.
Comentarios
Primera aliyá, 18:1-14
18:1-3 “Y HaShem se le apareció en el encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la puerta
de la tienda en el calor del día. Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban
parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra y
dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a
tu siervo.” – El Talmud cuenta que esto ocurrió tres días después de la circuncisión, cuando el
dolor de la herida era mayor.
Según el Talmud
[1]
aquí había dos tipos de manifestación sobrenatural, primero una
manifestación de la Shejiná del Eterno, Su directa presencia, y luego hubo una visita de tres
malajim, ángeles. Los tres ángeles serían: Mijael, que vino a anunciar el nacimiento de Yitsjak;
Gavriel, que vino para destruir a Sedom y sus ciudades; Rafael, que vino para sanar a Avraham
de la herida de su circuncisión. Luego sigue contando el Talmud que Mijael acompañó a Gavriel
para destruir a Sedom.
El Midrash,
[2]
por el contrario, dice que Mijael se fue al cielo después de su misión de avisar a
Avraham acerca del nacimiento de Yitsjak y que Rafael fue a Sedom para sacar a Lot junto con
Gavriel que fue para destruir las ciudades.
La Torá dice que vienen “tres hombres” en hebreo “shloshá anashim”. Más adelante vemos que
dos de los tres se alejan y van hacia Sedom y uno de los tres se queda con Avraham. En el
capítulo 19 verso 1 está escrito:
“Llegaron, pues, los dos ángeles (“malajim”) a Sedom al caer la tarde...”
La palabra “málaj”, en plural “malajim”, significa simplemente “mensajero, enviado, embajador”.
Por esto, a simple vista, cuando aparece esa palabra en el hebreo, no sabemos si se está
refiriendo a hombres de la tierra o a los ángeles enviados del cielo.
Sin embargo este contexto muestra una manifestación celestial extraordinaria.
La expresión “Señor mío” es la traducción de la palabra hebrea “Adonai” que aparece en los
manuscritos hebreos que se están usando actualmente. Pero, según el Dr. James Trimm
[3]
hay
134 lugares en el Tanaj donde ha habido una manipulación del texto
[4]
de manera que el
Tetragrámaton (YHWH) haya sido sustituido por Adonai, y este versículo es uno de ellos. Parece
que este cambio fue hecho por los escribas con el propósito de no “confundir” a los lectores para
que no pensaran que las personas en los relatos de la Torá pronunciaban literalmente el Nombre
“inefable”.
Entonces, Avraham está diciendo “YHWH” a esta visita extraordinaria, si recuperamos el texto
original. La pregunta surge si Avraham está diciendo “YHWH” a los tres malajim o a uno de los
tres.
¿Será posible que uno de ellos fuera el mismo YHWH manifestado en un cuerpo visible?
Más adelante en el texto vemos que los dos malajim se fueron hacia Sedom uno se quedó, y el
que se quedó es llamado YHWH.
Hay cinco lugares donde el texto en Génesis 18-19 ha sido manipulado. En los versos 18:3, 27,
30, 32 y 19:18, los escribas han cambiado la palabra original “YHWH” por “Adonai”.
Si recuperamos el texto original, vemos, por tanto, que Avraham hablaba con el mensajero que
se había quedado con él, cuando los otros dos se habían ido hacia Sedom, y le llamó “YHWH”.
En Génesis 18:22-23 está escrito:
“Y se apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sedom, mientras Avraham estaba todavía de
pie delante de YHWH. Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el
impío?”
La Torá dice claramente que el que se queda con Avraham es YHWH.
En los versículos 26-27, 30, 32 está escrito:
“Entonces YHWH dijo: Si hallo en Sedom cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo
el lugar por consideración a ellos. Y Avraham respondió, y dijo: He aquí, ahora me he atrevido a
hablar a YHWH (texto original recuperado), yo que soy polvo y ceniza... No se enoje ahora
YHWH (texto original recuperado), y hablaré... No se enoje ahora YHWH (texto original
recuperado), y hablaré sólo esta vez...”
Vemos en este texto que Avraham pronunciaba el Nombre Sagrado varias veces hablando
directamente a aquel “hombre” que estaba de pie delante de él.
En 18:33 está escrito:
“Y YHWH se fue tan pronto como acabó de hablar con Avraham; y Avraham volvió a su lugar.”
En 19:27 está escrito:
“Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de YHWH.”
La Palabra dice que YHWH se fue y Avraham volvió a su lugar. Vemos que aquí hubo una clara
manifestación corporal de YHWH, como está escrito en 18:1:
“Y YHWH se le apareció...”
¿Era un ángel o YHWH mismo el que se le apareció?
Si miramos en el capitulo 18 vemos que no se mencionan los tres como “malajim” (ángeles) sino
como “anashim” – “hombres”, cf. v. 2, 16. En el hebreo hay más de cinco diferentes palabras para
hombre y una es “ish” que es la forma singular de “anashim”. La palabra “ish” también puede
significar un ser espiritual superior, a diferencia de otras palabras que son usadas para hablar del
hombre terrenal.
Luego vemos en el siguiente capítulo que los dos que se fueron a Sedom son llamados “malajim”
(ángeles), v. 3, 15. Parece que había una diferencia entre aquel “hombre” que se quedó con
nuestro padre Avraham, y los dos que se fueron a Sedom, puesto que el “hombre” que se quedó
con Avraham no fue llamado “málaj” como los otros dos, sino “hombre” en los versículos 2 y 16, y
“YHWH” en los versículos 1, 3, 13, 17, 20, 22, 26, 27, 30, 32, 33.
También está escrito que YHWH dijo que iba a descender a Sedom para ver si habían hecho en
todo conforme a su clamor, el cual había llegado hasta Él, cf. v 21.
El texto dice que YHWH bajó a Sedom. ¿Cómo lo hizo? Hay dos opciones.
Primera opción:
Los dos malajim bajaron a Sedom con la autoridad de YHWH para salvar a Lot y ejecutar el juicio
decretado. De esta manera YHWH bajó a Sedom representado por los dos “hombres” o “malajim”
y destruyó a la ciudad por medio de ellos.
En 19:12-13 está escrito:
“Entonces los hombres dijeron... vamos a destruir este lugar, pues su clamor ha llegado a ser tan
grande delante de YHWH, que YHWH nos ha enviado a destruirlo.”
Según este texto los dos malajim fueron enviados para destruir la ciudad, no sólo uno, como dice
el Talmud.
Sin embargo, estos dos “hombres” no se identifican a sí mismos como YHWH, como hacía el otro
que se había quedado con Avraham el día anterior. Esto nos da pie a pensar en otra
interpretación.
La segunda opción:
El texto de 18:33 no dice que YHWH subió, como en otros textos que hablan de apariciones de
Elohim o YHWH, ver 17:1, 22 y 35:9, 13. Solamente dice que YHWH “se fue”. Esto nos da pie a
pensar que no volvió al cielo sino que se fue a Sedom, según lo que había dicho antes, v 21.
De esa manera es posible que ese YHWH que había hablado con Avraham luego habló
directamente con Lot y que Lot no habló con JHWH representados en los dos “hombres” que le
sacaron de allí. Esto vemos en 19:18-22 donde Lot está orando directamente a YHWH, según el
texto original recuperado del versículo 18 que fue cambiado por los escribas.
Está escrito en 19:22a.
“Date prisa, escapa allá, porque nada puedo hacer hasta que llegues allí.”
En 19:24 está escrito:
“Entonces, YHWH hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de YHWH desde los
cielos.”
Parece que ese YHWH que estaba hablando cara a cara con nuestro padre Avraham, era el
mismo que luego bajó a Sedom y Amorá, para hacer llover azufre y fuego, “de parte de YHWH
desde los cielos”.
Hay otros textos donde también hay una manifestación similar de un YHWH en el cielo y un
YHWH Katán (pequeño) manifestado en la tierra, cf. Zacarías 2:11; 12:10; 14:5; Isaías 48:15-16.
Rashí
[5]
comenta sobre Génesis
[6]
19:24 que, cuando dice “de parte de YHWH”, constituye una
manera de hablar típico de los versículos de la Torá. También se puede ver en Génesis 4:23,
donde Lémej dijo: “Mujeres de Lémej (no mujeres mías), prestad oído a mis palabras.” Y en 1
Reyes 1:33 David se refirió a sí mismo cuando dijo: “Tomad con vosotros a los siervos de vuestro
señor (no “mis siervos”)”. También en Ester 8:8 el rey Ajashverosh dijo: “En nombre del rey (no
“mi nombre”)”. En este caso también, en el versículo dice “de parte de YHWH”, en lugar de: “de
parte de Él”, que hubiera sido lo normal.
Sin embargo los Targumim
[7]
dan otra interpretación a este tipo de doble manifestación del
Eterno. Y también nos dan una idea de cómo el Judaísmo del tiempo del segundo templo
comprendía estos múltiples pasajes de YHWH.
En los pasajes donde hay más de un YHWH implicado en el texto, o donde YHWH es visto como
una persona humana, los Targums sustituyen YHWH por la frase "La Palabra de YHWH". La
palabra aramea para “palabra”es “Memrá”
Por ejemplo, en Génesis 19:4 la traducción del texto hebreo dice:
“Entonces, YHWH hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de YHWH desde los
cielos.”
Y el Targum Yonatán lo parafrasea de esta manera:
"Y la Palabra de YHWH hizo descender sobre los pueblos de Sedom y Amorá azufre y fuego de
YHWH en el cielo.”
Tenemos otro ejemplo en Éxodo 24:1 donde está escrito:
“Entonces dijo a Moshé, sube a YHWH…”
El Targum Yonatán, ha escrito en Éxodo 20:1:
"Y la Palabra del YHWH habló todas estas palabras gloriosas…"
Por lo tanto, la conclusión es que en Éxodo 24:1 es “la Palabra de YHWH” el que dice a Moshé
que suba a YHWH.
El Targum Onkelos dice en Génesis 15:6:
"Y Avraham confió en la Palabra (“Memrá”) de YHWH, Y Él lo contó por justicia."
Según la traducción de Génesis 22:14 Avraham oró en el nombre de la Palabra de YHWH según
está escrito en el Tárgum de Yerushalayim:
“Y Avraham adoró y oró en el nombre de la Palabra (“Memrá”) de YHWH, y dijo, 'Tú eres YHWH,
el que me ve, pero Tú no puedes ser visto.'”
Según este texto Avraham ora “en el nombre de la Palabra de YHWH” al YHWH que "no puede
ser visto." Aquí es aparente que hay dos YHWHs. Avraham está orando en el nombre de la
Palabra de YHWH, pero está orando al YHWH que no puede ser visto. Esta idea es reforzada en
los siguientes textos:
"Y Hagar adoró y oró en el nombre de la Palabra (Memrá) de YHWH que se había revelado Él
mismo a ella…" (Jerusalem Targum, Génesis 16:13)
En el Targum Onkelos sobre Génesis 28:20-21está escrito:
"Y Yaakov hizo un voto, diciendo, 'Si la Palabra (Memrá) de YHWH es mi apoyo, y me guarda en
el camino que voy, y me da pan para comer, y vestido para vestir, de manera que vuelva otra
vez a la casa de mi padre en paz; entonces, la Palabra (Memrá) de YHWH será mi Elohim.'"
Los Escritos apostólicos nos revelan algo más acerca de esta Palabra del Eterno que se revela
en la tierra como un YHWH Katán.
En Juan 1:1-3 y 14 está escrito:
“En el principio existía el la Palabra, y la Palabra estaba con Elohim, y la Palabra era Elohim (en
cuanto a función). Este estaba en el principio con Elohim. Todas las cosas fueron hechas por
medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho... Y la Palabra se hizo carne, y
habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de
verdad.”
En 1 Juan 1:1-2 está escrito:
“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo
que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca la Palabra de vida (pues
la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida
eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó)”
Aquí parece que esa Palabra de vida no había sido manifestada hasta que Yeshúa vino y fue
hecho Mashíaj.
En Hechos 2:36 está escrito:
“Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Yeshúa a quien vosotros
crucificasteis, Elohim le ha hecho Adón y Mesías.”
Aquí dice que Yeshúa fue hecho Mesías por el Eterno. ¿Cuándo Yeshúa fue hecho
Mesías? ¡Cuando el Espíritu de Mashíaj vino sobre él en toda su plenitud! Entonces fue
manifestada esa Palabra de vida que estaba desde el principio.
18:8 “Tomó también cuajada y leche y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos;
y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol mientras comían.” – La palabra hebrea traducida
como “cuajada” es “jemá”
[8]
que, según Rashí, significa la grasa de la leche que se toma de su
superficie. Cuando las Escrituras hablan de leche se refiere en primer lugar a la leche de cabra.
Según la halajá judía está prohibido comer alimentos con mezclas de carne y leche y sus
derivados. Los textos en que se basa están en Éxodo 23:19; 34:26 y Deuteronomio 14:21.
Los rabinos sacan tres diferentes prohibiciones de estos textos:
[9]
· cocer carne junto con leche
· comer este tipo de mezcla
· sacar beneficio de ese tipo de mezcla.
Está permitido comer primero productos lácteos y luego, después de haber limpiado la boca y
comido algo de pan, comer productos cárnicos. Sin embargo, si se come queso duro es preferible
esperar más tiempo
[10]
.
Al comer carne habrá que esperar entre 3-8 horas antes de comer productos lácteos,
dependiendo de cuál de las diferentes tradiciones existentes uno sigue.
La prohibición de la Torá se refiere solamente a la carne y la leche de mamíferos limpios, no
aves.
Los judíos karaitas, que no aceptan la halajá, ni las tradiciones de los hombres, dicen que esta
prohibición no se refiere a las mezclas de carne y leche, sino solamente a lo que dice el texto de
la Torá, no cocer la el cabrito en la leche de su madre.
Contra este argumento se puede levantar varias objeciones:
o Muchos de los mandamientos de la Torá han sido expresados tomando ejemplos
particulares sin que sea limitada su aplicación solamente a ese ejemplo, sino para mostrar
una verdad general aplicable a situaciones y cosas similares.
o Los eruditos desde antaño han interpretado estos textos de forma general, aplicándolo
no solamente al caso particular de no cocer una cría en la leche de su madre, sino a no
mezclar productos cárnicos con productos lácteos.
o La ciencia médica muestra que no es saludable para la digestión este tipo de mezclas.
Las carnes necesitan el ácido para disolverse y la leche es una base que es
contraproducente al ácido.
o Una costumbre que se ha practicado durante mucho tiempo por muchas personas
dentro de Israel se convierte en ley, según Génesis 32:32. Cf. 1 Corintios 11:16.
Durante la edad media esta prohibición se extendió en incluir también carne blanca, de aves, por
la prohibición que los judíos en Europa tenían para comprar de día. Para evitar que se
equivocaran a la hora de comprar y preparar la carne de noche, los rabinos pusieron la cerca de
protección alrededor de la Torá de manera que prohibieron usar cualquier carne, roja o blanca,
junto con leche. Esa costumbre se ha extendido en el mundo judío y la mayoría de los judíos
practicantes la siguen.
Volviendo al texto. Podemos ver como Avraham ofrece tanto productos lácteos como cárnicos a
los tres visitantes. ¿No seguía nuestro padre los mandamientos?
En Génesis 26:5 está escrito:
“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”
La palabra hebrea traducida como “leyes” es “torot”, la forma plural de torá, instrucción. El Eterno
no cambia sus leyes de un día para otro, ni de una generación a otra, ni de un siglo a otro ni de
un milenio a otro, ni de una edad a otra. Sus leyes para los hombres siguen siendo las mismas
mientras duren el cielo y la tierra, cf. Mateo 5:18. Así que las leyes de kashrut (lo que es apto
para uso humano) deberían haber sido guardados por nuestro padre Avraham. ¿Cómo podemos
explicar esta aparente contradicción?
Hay varias opciones de interpretación:
· Antes de la entrega de la Torá escrita en Sinai los hombres hacían cosas que
después no se les permitían. Por esto en tiempos de Avraham se mezclaba carne con
leche.
· La interpretación rabínica no está de acuerdo a la Torá, puesto que la Torá sólo
habla de no cocer un cabrito en la leche de su madre. Así que Avraham no seguía el
mandamiento rabínico, sino el de la Torá.
· Avraham ofreció dos tipos de menú a los visitantes, y podían elegir entre comer
leche o carne, pero no ambos.
· Avraham ofreció primero los productos lácteos, y luego los cárnicos.
La última interpretación concuerda bien con el texto que primero menciona los productos lácteos
y luego los cárnicos. Es posible que nuestro padre primero ofreció los productos lácteos que
normalmente no necesitan tiempo para ser preparados para que pudieran empezar a comer
mientras iba preparando la carne. Rashí dice: “En el orden en que iba preparando la comida la
ofrecía a ellos.”
El texto no constituye una evidencia de que comieron leche con carne juntos. Tampoco se puede
usarlo para probar lo contrario.
18:10 “Y dijo: Ciertamente volveré a ti por este tiempo el año próximo; y he aquí, Sará tu mujer
tendrá un hijo. Y Sará estaba escuchando a la puerta de la tienda que estaba detrás de él.” – La
expresión hebrea traducida como “por este tiempo el año próximo” hace referencia a un tiempo
específico. No es cualquier tiempo del cual se habla, sino un tiempo marcado en el anuario del
Eterno, en una de sus fiestas señaladas, según Levítico 23.
18:12 “Y Sará se rió para sus adentros, diciendo: ¿Tendré placer después de haber envejecido,
siendo también viejo mi señor?” – Rashí dice que el texto significa que Sará se rió pensando en
su vientre y sus pechos que ya estaban secos.
“mi señor” – En hebreo adoní. ¡Qué manera respetuosa de llamar a su esposo!
En 1 Pedro 3:6 está escrito:
“Así obedeció Sará a Avraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si
hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temor.”
18:14 “¿Hay algo demasiado difícil para HaShem? Volveré a ti al tiempo señalado, por este
tiempo el año próximo, y Sará tendrá un hijo.” – La palabra hebrea que fue traducida como
“tiempo señalado” es “moed”
[11]
que tiene que ver con las fiestas del Eterno presentadas en
Levítico 23. Así que en una de esas fiestas anuales tenía que nacer Yitsjak. Tanto el texto del
18:6 como 19:3 nos indica que fue durante la fiesta de los panes sin levadura. La tradición ubica
el nacimiento de Yitsjak el 15 de Nisán, el mismo día cuando el pueblo de Israel más adelante
saldría de Egipto.
Segunda aliyá, 18:15-33
18:15 “Pero Sará lo negó, porque tuvo miedo, diciendo: No me reí. Y él dijo: No es así, sino que
te has reído.” – Aquí vemos que Sará mintió a la hora de dar testimonio ante las autoridades. La
razón fue que sentía temor. De este texto surgió por tanto la halajá de que una mujer no puede
ser llamada como testigo ante un Beit Din (corte de justicia), pues aun la más justa entre ellas
negó la verdad por temor.
18:19 “Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que
guarden el camino de HaShem, haciendo justicia y juicio, para que HaShem cumpla en Avraham
todo lo que Él ha dicho acerca de él.” – Vemos que la condición para que las promesas pueden
ser cumplidas para los hijos de Avraham es que se transmita a los hijos el camino de justicia. Hay
muchos otros textos que hablan de lo mismo, cf. Éxodo 10:2; 12:26-27; 13:8, 14; Deuteronomio
4:9, 10; 6:7, 20-25; 11:19; 32:46; Salmo 78:5-7; 44:1; Proverbios 22:6.
18:23 “Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?” – La
palabra hebrea traducida como “se acercó” es “vayigash”. Esta palabra es usada en tres
sentidos:
· Guerrear, cf. 2 Samuel 10:13.
· Humillarse, cf. Génesis 44:18.
· Interceder, cf. 1 Reyes 18:36.
Con todas estas intenciones Avraham se acercó al Eterno. En los versículos 23-26 hay un
desafío del Eterno, en los versículos 27-29 hay humillación y en los versículos 30-32 predomina
la intercesión.
18:32 “Entonces dijo Avraham: No se enoje ahora HaShem, y hablaré sólo esta vez; tal vez se
hallen allí diez. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los diez.” – ¿Por qué Avraham
no bajó más? El Midrash
[12]
cuenta que como HaShem no salvó la generación del diluvio por
causa de ocho personas justas, no valdría la pena intentar bajar más.
En las Escrituras el número diez representa la totalidad. En Génesis 1 aparece la frase “dijo
Elohim” diez veces, en relación con la creación de todo. Diez justos representarían a toda la
ciudad de Sedom. Diez mandamientos representan toda la Torá. Diez espías representaban a
todo el pueblo. El diezmo representa todos los ingresos etc. En el judaísmo se necesita diez
varones justos para poder constituir un “minyán”, una asamblea legal representativa para todo
Israel. Tanto para la oración en la sinagoga como para ciertos trámites legales se considera
necesario tener un “minyán”.
Tercera aliyá, 19:1-20
19:1 “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sedom al caer la tarde, cuando Lot estaba sentado a la
puerta de Sedom. Al verlos, Lot se levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra” – El hecho
de estar sentado en la puerta significa que ocupaba un puesto importante de concejal en la
municipalidad de la ciudad. En esa época el gobierno de las ciudades estaba sentado en las
puertas. Así que cuando el Mesías dice que las puertas del sheol no prevalecerían contra la
congregación edificada por él (Mateo 16:18), es un hebraísmo que hace referencia a los
gobiernos de los gentiles que no van a poder impedir el crecimiento y triunfo de la Congregación
Mesiánica.
Rashí destaca el hecho de que la palabra hebrea para “estaba sentado”, “yoshev”, está escrita de
forma defectiva, sin la vav. Esto indica que en ese mismo día Lot había sido nombrado juez en
Sedom.
Lot se levantó ante estas personas en señal de respeto. En el judaísmo se sigue la regla de
levantarse ante personas de mayor rango. En Levítico 19:32 está escrito:
“Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Elohim temerás; yo soy
HaShem.”
Los ancianos deben ser honrados por los más jóvenes. El no levantarse cuando un padre o un
anciano entra en la habitación constituye una falta de respeto en Israel.
En Job 29:7-10 está escrito:
“Cuando yo salía a la puerta de la ciudad, cuando en la plaza tomaba mi asiento, me veían los
jóvenes y se escondían, y los ancianos se levantaban y permanecían en pie. Los príncipes
dejaban de hablar y ponían la mano sobre su boca; la voz de los nobles se apagaba, y la lengua
se les pegaba al paladar.”
Esta es la manera de tratar a una persona que tiene un rango superior, por ser padre o abuelo,
por su edad, por su posición de autoridad en la sociedad o en la comunidad de creyentes etc.
Cada uno de estos puestos representan al Eterno y al mostrar respeto a ellos de una manera
visible se está honrando a Elohim, que es el juez supremo que ha delegado de su autoridad a
estas personas dándoles el puesto que tienen. El respeto que uno tiene al Eterno tiene que ser
manifestado ante las autoridades que han sido puestas por él.
Según el Midrash había una ley en Sedom que prohibía a los habitantes recibir a los extranjeros.
Lot desafió esta ley y recibió a los transeúntes.
“se postró” – La raíz de esta palabra hebrea es “shajá”
[13]
que significa “inclinarse en reverencia”.
La palabra fue traducida al griego como “proskuneo”
[14]
que tiene el mismo significado. Ninguna
de estas palabras corresponden a la palabra española adorar en el sentido “inclinarse en respeto
ante el Altísimo”. Pueden ser entendidos de esta manera cuando son usadas en relación con el
culto al Eterno, pero no es el sentido principal de estos términos. Si “shajá” hubiera significado
adorar, constituiría un pecado el hecho de que Lot se inclinara hasta la tierra ante estos ángeles
del Altísimo.
Un estudio minucioso de estos dos términos nos revelan que cuando se habla en las
traducciones cristianas de adoración a Yeshúa o al Hijo de Elohim, no es necesario que ese sea
el significado de estas palabras. Es un resultado de la doctrina católica de la trinidad que ha dado
color a las palabras traducidas.
Al revisar el libro de Revelación se ve que el Cordero no recibe la adoración, sólo el Padre. No
está permitido adorar al Hijo como se adora al Padre, porque al adorar se está reconociendo la
máxima autoridad, y el Hijo no la tiene. El Padre está sobre él y al adorar al Hijo se está
despreciando al Padre que le dio al Hijo toda autoridad.
Según Filipenses 2 toda rodilla tiene que doblarse EN el nombre de Yeshúa. No significa que
tienen que doblarse ante Yeshúa, sino ante el Padre en el nombre de Yeshúa, lo cual significa
que por medio de Yeshúa todos reconocerán la autoridad máxima del Padre. Y así el Padre será
glorificado por medio del Hijo, como está escrito en Filipenses 2:11:
“y toda lengua confiese que Yeshúa HaMashíaj es Adón, para gloria de Elohim Padre.”
Esto es una cita de Isaías 45:23-25 que dice:
“Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que
ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. De mí dirán: "Sólo en YHWH hay
justicia y fuerza." A El vendrán y serán avergonzados todos los que contra El se enojaron. En el
Eterno será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.”
Ahora, se puede inclinar ante el Hijo en reverencia para reconocer la autoridad que ha recibido
del Padre, pero no para ponerle en el lugar del Padre. En el judaísmo un hijo nunca puede estar
por encima de su padre o reemplazar a su padre durante su vida. El cristianismo ha reemplazado
al Padre al cantar al Hijo como si fuera el Mayor. Es tiempo de denunciar esta falta de respeto
al Rey eterno, inmortal, invisible, único Elohim, que merece honor y gloria por los siglos de los
siglos. Amén.
19:15 “Y al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus
dos hijas que se encuentran aquí, para que no seáis destruidos en el castigo de la ciudad.” – En
este texto hay una palabra sumamente interesante. Es la palabra hebrea “hanimtsaot” que se
traduce como “las que se encuentran”. La idea es que HaShem había encontrado a estas dos
hijas de Los. El Midrash usa la regla de “guezerá shavá” –similitud de expresiones– para conectar
este texto con el Salmo 89:20 donde habla de David que fue encontrado por el Eterno, como está
escrito:
“He hallado a David mi siervo; lo he ungido con mi óleo santo”
El Midrash
[15]
hace la pregunta:
“¿Dónde lo hallé (a David)?”, y luego contesta: “¡En Sedom!”.
Esto requiere una explicación. Las dos hijas de Lot tuvieron dos hijos que llegaron a ser dos
pueblos, los pueblos Moav y Amón. Más adelante la moabita Rut entra en la congregación de
Israel por el casamiento con Boaz y se convierte en una de los ancestros del rey David y el
Mesías. De la misma manera el rey Shlomo se casa con una amonita, Naamá, y engendra a
Rejavam (Roboam), cf. 1 Reyes 14:21, 31; 2 Crónicas 12:13. El rey Rejavam es uno de los
padres del Mesías.
Así que los ancestros del Mesías estaban en Sedom. Esta fue una de las razones por las que los
ángeles tenían que ir allí a salvar a Lot y a sus hijas. Allí HaShem encontró a David y a Ben
David, el Hijo de David.
La mujer de Lot era de Sedom y así hubo una conexión genética entre este malvado pueblo y el
Mesías. ¡En el cuerpo del Mesías había genes que venían de Sedom! De esta manera el Mesías
Yeshúa podía también hacer tikún, rectificación por sus ancestros, y llevar su pecado en su
cuerpo y morir también por ellos para que hubiera una posibilidad de teshuvá, arrepentimiento, y
perdón como está escrito en Mateo 11:23-24:
“Y tú, Kafarnaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Sheol descenderás! Porque
si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sedom, ésta hubiera permanecido
hasta hoy. Sin embargo, os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la
tierra de Sedom que para ti.”
En Deuteronomio 23:3-4 está escrito:
“Ningún amonita ni moabita entrará en la asamblea de HaShem; ninguno de sus descendientes,
aun hasta la décima generación, entrará jamás en la asamblea de HaShem, porque no fueron a
vuestro encuentro con pan y agua en el camino cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron
contra ti a Bil´am, hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.”
¿Cómo es posible entonces que estas dos mujeres, Rut y Naamá, que eran de estos dos
pueblos, Moav y Amón, pudieran entrar en Israel y, además, ser ancestros del Mesías?
Según el Talmud
[16]
, Boaz, que se casó con Rut, fue el mismo que el juez Ivtsán de Beit-Lejem,
(Jueces 12:8). El, o algún juez anterior, había establecido que el mandamiento de la prohibición a
los moabitas y amonitas sólo era aplicable a los varones, no a las mujeres. Así se había
establecido una halajá de hombres que aplicaba la Torá en esa situación actual en la que vivían.
Uno puede poner en cuestionamiento esa halajá, y seguramente no faltaban voces que dudaban
de la autenticidad de David para tener el derecho al trono de Israel. Pues la madre de su abuelo
era moabita, cf. Rut 4:22; Salmo 69:8.
El juez y gran profeta Shmuel confirmó la halajá hecha por los jueces de Israel al ungir a David
como rey en Israel. Esto lo hizo por orden divina. Así que el Eterno mismo apoyó la halajá hecha
por los hombres que excluían a las mujeres de los dos mandamiento de Deuteronomio 23:3-4.
Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4
19:26 “Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás y se convirtió en una columna de
sal.” – El ángel había dicho claramente en el versículo 17 que no miraran atrás para ver la
destrucción de Sedom y las demás ciudades del valle. ¡Qué importante es hace caso a los
detalles de los mandamientos del Eterno! El Mesías dijo que nos acordáramos de la mujer de Lot,
como está escrito en Lucas 17:32:
“Acordaos de la mujer de Lot.”
Sin embargo a Avraham se le dio el permiso de contemplar toda esta destrucción.
19:27 “Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de
HaShem” – Avraham tenía la costumbre de orar por la mañana. La Torá presenta a Avraham
como el que se levanta por la mañana para orar, a Yitsjak como el que ora por la tarde, cf.
Génesis 24:63, y Yaakov como el que ora por la noche, cf. Génesis 32:24. De esta manera hay
tres momentos para los sacrificios en el templo, mañana, tarde y noche. En cada uno de esos
sacrificios había oraciones, cf. Lucas 1:10. Así que la oración de shajarit, de la mañana, fue
instituido por nuestro padre Avraham, la oración de minjá, de la tarde, fue instituido por nuestro
padre Yitsjak, y la oración de arvit, de la noche, fue instituido por nuestro padre Yaakov, cf. Salmo
55:17; Daniel 6:10.
19:31 “Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el
país que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra.” – Según el Midrash,[17]
ellas
pensaban que ya no quedaban hombres en la tierra, como en el diluvio, y tenían el buen deseo
de preservar la raza humana. Sus acciones eran malas pero sus motivos eran buenos, y por eso
sus descendientes son bendecidos por el Eterno, a pesar de su pecado.
19:37-38 “Y la mayor dio a luz un hijo, y lo llamó Moav; él es el padre de los moabitas hasta hoy.
Y en cuanto a la menor, también ella dio a luz un hijo, y lo llamó Ben-amí; él es el padre de los
amonitas hasta hoy.” – La mayor no tenía vergüenza de lo que había hecho con su padre, y llamó
a su hijo “Del padre”. La menor era más discreta y llamó a su hijo “Hijo de mi pueblo”. Más
adelante, cuando los hijos de Israel van a entrar en la tierra prometida, reciben la orden de no
maltratar a los dos pueblos Moav y Amón. Pero hay una diferencia en el trato, según está escrito
en Deuteronomio 2:9a y 19a:
“Entonces HaShem me dijo: "No molestes a Moav, ni los provoques a la guerra... Y cuando
llegues frente a los hijos de Amón, no los molestes ni los provoques..."”
La prohibición en cuanto a Amón es más severa que la de Moav. Tenían el derecho de provocar
a Moav, pero no hasta una guerra, pero a Amón no podían provocar de ninguna manera.
20:1a “Y Avraham partió de allí...” – Como Avraham se dedicaba a atender a los viajeros en la
estepa dándoles comida y cobijo para así poder hablarles del Eterno, tuvo que salir de la región
de Sedom, porque ya nadie pasaba por allí. El Midrash
[18]
cuenta que los rumores del incesto de
Lot también le afectaban por ser su pariente y ya no quería estar cerca de allí.
20:2 “Y Avraham dijo de Sará su mujer: Es mi hermana. Entonces Avimelej, rey de Guerar, envió
y tomó a Sará.” – En tres meses Sará había rejuvenecido de tal manera que fue muy atractiva a
pesar de sus 89 años de edad. El rey filisteo la secuestra para casarse con ella. Esto constituye
un ataque muy grave contra la promesa del hijo que iba a nacer el año siguiente. El Eterno
interviene y arregla la situación.
20:7 “Ahora pues, devuelve la mujer al marido, porque él es profeta y orará por ti, y vivirás. Mas si
no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.” – Avraham es llamado profeta,
en hebreo “naví”
[19]
. Es la primera vez que la palabra aparece en las Escrituras. El Salmo 105:15
hace referencia a este momento en la vida de Avraham, como está escrito:
“No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.”
En este texto vemos que una de las tareas más importantes de un profeta es la intercesión por
los necesitados. Avraham tenía que orar por un pueblo y un rey que había secuestrado a su
esposa. Y cuando oró por los gentiles HaShem sanó a su esposa.
En Job 42:10 está escrito:
“Y HaShem restauró el bienestar de Yov cuando éste oró por sus amigos; y HaShem aumentó al
doble todo lo que Yov había poseído.”
20:12 “Además, en realidad es mi hermana, hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y vino a
ser mi mujer.” – Según Rashí Sará era nieta de Teraj. La palabra hebrea para padre, “av”, puede
ser también abuelo, tatarabuelo etc. La palabra hebrea para hija, “bat”, puede significar también
nieta, bisnieta etc. Según el Tárgum y el libro de Yashar Sará fue la hija del tío de Avraham.
21:2 “Y Sará concibió y dio a luz un hijo a Avraham en su vejez, en el tiempo señalado que
Elohim le había dicho.” – Los rumores de que el padre del niño fuera Avimelej fueron apagados
por el hecho de que el hijo era idéntico a su padre. Más adelante el siervo de Avraham, Eliezer,
se confundió y pensaba que Yitsjak era su señor, cf. 24:65.
Quinta aliyá, 21:5-21
21:8 “Y el niño creció y fue destetado, y Avraham hizo un gran banquete el día que Yitsjak fue
destetado.” – Según Rashí, el niño no fue destetado por falta de leche de su madre, sino porque
ya tenía 24 meses de edad.
21:9 “Y Sará vio al hijo que Hagar la egipcia le había dado a luz a Avraham burlándose” – Aquí
no es mencionado el nombre de Yishmael, sino “el hijo de Hagar”. Es posible que este nombre
molestaba a Yishmael. Además había celos en su corazón contra su hermanastro que había
nacido 14 años después de él. ¿Quién iba a ser el heredero? El era el primogénito. Seguramente
esperaba la herencia de su padre, pero no estaba seguro y este niño le era molesto. En lugar de
desarrollar amor entre hermanos empezó a despreciar al pequeño, e incluso perseguirlo, como
está escrito en Gálatas 4:29:
“Pero así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así
también sucede ahora.”
El Midrash
[20]
cuenta que Yishmael estaba tirando dardos contra su hermano simulando que
estaba cazando animales. Luego se convirtió en un buen arquero, v. 20.
Ahora, la raíz de palabra que ha sido traducida como “burlándose” es “tsajak”
[21]
que significa reír,
y es la misma que en el nombre Yitsjak. Esa palabra es usada también en el sentido sexual en
otros contextos, por ejemplo en Génesis 26:8, donde está escrito:
“Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por
una ventana, y he aquí, vio a Isaac acariciando (tsajak) a Rivká su mujer.”
Y en Génesis 39:14 está escrito:
“llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que se
burle (tsajak) de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.”
También es usada en relación con la idolatría en Éxodo 32:6 donde está escrito:
“Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron ofrendas de ascensión y trajeron ofrendas
de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse (tsajak).”
Por lo tanto es posible que la burla que hizo Yishmael de Yitsjak era una mezcla de violencia,
sexo e idolatría, los tres pecados cardinales. Sará lo vio y le sentó muy mal. Esa influencia no era
buena para su hijo. Además corría el peligro de morir por un “accidente”.
21:10 “y dijo a Avraham: Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha
de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.” – Esta palabra no fue inspirada por el yetser hará
(la inclinación al mal) de Sará, sino por la Ruaj HaKódesh, el espíritu profético, porque el Eterno
luego confirma a Avraham que tiene que prestar atención a todo lo que la voz Sará le había
dicho.
21:12 “Mas Elohim dijo a Avraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta
atención a todo lo que la voz de Sará te diga, porque por Yitsjak será llamada tu descendencia.” –
En el hebreo no está escrito que Avraham solamente tiene que escuchar a Sará, sino “la voz” de
Sará. En hebreo es usada la palabra “kol”
[22]
que significa voz. Y en este caso no fue cualquier
voz, sino una voz profética.
Yishmael no va a heredar juntamente con Yitsjak, y por Yitsjak será llamada la descendencia de
Avraham. El pueblo árabe no tiene el derecho de usurpar lo que le pertenece al pueblo judío. Sin
embargo si se somete al plan del Eterno para su hermanito, será sumamente bendecido, como
dice el profeta Isaías en el capítulo 19 versículos 18 en adelante.
21:14 “Se levantó, pues, Avraham muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y los dio a Hagar
poniéndoselos sobre el hombro, y el muchacho y la despidió. Y ella se fue y anduvo errante por el
desierto de Beer-Sheva.” – Según Rashí la palabra “errante” tiene que ver con la idolatría. Ella
volvió a los dioses de Egipto. Por eso no hubo bendición en el agua del odre. La idolatría produce
sequía.
21:15 “Y el agua en el odre se acabó, y ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos” – El
joven tenía más de 16 años de edad. Según Rashí estaba enfermo y por eso también él fue
puesto sobre el hombro de Hagar, según el hebreo en el versículo 14.
21:16 “y ella fue y se sentó enfrente, como a un tiro de arco de distancia, porque dijo: Que no vea
yo morir al niño. Y se sentó enfrente y alzó su voz y lloró.” – ¿Qué madre abandona a su hijo en
el momento de su muerte? Hagar lo hizo. Ella sólo pensaba en si misma, no en el bienestar de su
hijo en los momentos más críticos de su vida. Además había olvidado completamente la palabra
que el ángel le había dado acerca del futuro de su hijo.
Golda Meír dijo: “Cuando los árabes tengan más amor por sus hijos que odio contra los judíos,
podremos tener paz.”
Esta actitud que Hagar tenía contra el joven sigue viéndose entre las madres del pueblo palestino
que envía a sus hijos a matarse con bombas suicidas para exterminar a unos pocos judíos.
¡Que el Eterno tenga misericordia con los árabes para que sus corazones puedan humillarse y
ser sensibles para poder amar a sus hijos como los judíos lo hacen con sus hijos!
Avraham fue un buen padre, pero Hagar fue una mala madre.
21:19 “Entonces Elohim abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de
agua y dio de beber al muchacho.” – Si el joven corría peligro de muerte por falta de agua ¿por
qué tomó el tiempo para llenar el odre? El Midrash cuenta que fue porque tenía temor de que el
pozo iba a desaparecer de la misma manera como había aparecido.
El pozo estaba allí todo el tiempo.
En nuestras crisis y problemas no necesitamos subir al cielo o bajar al abismo para buscar la
solución. Lo que necesitamos es tener una buena relación con el Eterno para que nos abra los
ojos para ver la solución que está muy cerca de nosotros.
Si estás en una crisis, ¡abre tus ojos y mira, que la solución está a tu lado!, como está escrito en
1 Corintios 10:13:
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Elohim, que
no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la
tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.”
¡Con la tentación proveerá también la vía de escape! ¡Baruj HaShem!
Sexta aliyá 21:22-34
21:30-31 “Y él respondió: Tomarás estas siete corderas de mi mano para que esto me sirva de
testimonio de que yo cavé este pozo. Por lo cual llamó aquel lugar Beer-Sheva, porque allí
juraron los dos.” – Beer significa pozo y sheva significa siete. La raíz de sheva es la misma que
“shvuá”, juramento. Así que Beer-Sheva puede ser entendido como Pozo de los siete y Pozo del
juramento.
Si se hace un estudio más profundo del lugar de Beer-Sheva se ve que es un lugar de revelación.
Un pozo representa la revelación. El interesado puede ver los textos siguientes: 21:19, 30, 33;
26:23-25; 46:1ss.
21:33 “Y plantó un tamarisco en Beer-Sheva, y allí invocó el nombre de YHWH, el Elohim eterno.”
– Los rabinos Rav y Shmuel discutieron sobre el significado de la palabra “eshel” traducida aquí
como tamarisco. Uno dijo que se trataba de un huerto del cual se ofrecieron los frutos a los
viajeros durante su comida, y el otro dijo que se trataba de un albergue para poder recibir a los
transeúntes y donde había muchos árboles frutales.
Lo cierto es que este lugar se convirtió en un centro de proclamación del nombre del Eterno.
Según el Midrash, Avraham invitaba a los que pasaban para que comieran y se confortaran
gratis. Después de haber comido les dijo: “Vengan y bendigamos al Rey Altísimo y Santo, Aquél
que de los suyo ustedes han comido”. Les explicó que no habían comido de su comida sino de
Aquél que habló y el mundo fue creado. Si ellos no querían bendecir les pidió dinero por los
alimentos, y entonces querían bendecir. Así Avraham ganó muchas almas para el Reino.
“Elohim eterno” – en hebreo “El Olam”. “El” significa Poderoso y “Olam”[23]
tiene varios
significados: “larga duración”, “eternidad”, “siempre”, “futuro”, “tiempo indefinido”, “hace mucho”;
“mundo”.
[24]
También significa “universo”.
21:34 “Y peregrinó Avraham en la tierra de los filisteos por muchos días.” – Rashí muestra como
estuvo allí por lo menos 26 años. Esto implica que Yitsjak tendría más de 30 años cuando fue
sacrificado.
Séptima aliyá 22:1-19
22:1 “Aconteció que después de estas cosas, Elohim probó a Avraham, y le dijo: ¡Avraham! Y él
respondió: Heme aquí.” – Fue Elohim quien probó a Avraham según su atributo de justicia, por
eso usa el nombre Elohim aquí.
Esta es la décima prueba para nuestro padre Avraham. Esta es la última y la definitiva para
perfeccionar su fe, como está escrito en Jacobo (Stg.) 2:22:
“Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras, la fe
fue perfeccionada”
Después de esta prueba la confianza de Avraham llegaría a un nivel perfecto y ya no necesitaba
más pruebas.
La palabra griega que ha sido traducida como “perfeccionada” es “teleioo”,
[25]
que significa
“completo”, “perfecto”. Así que la fe de Avraham fue perfeccionada por medio de esta prueba, en
el sentido de llegar a su máximo potencial. Después de esta prueba la confianza de Avraham
llegó a un nivel que no necesitaba más pruebas, había alcanzado su meta.
La palabra hebrea para prueba también significa tentación. Aunque la misma palabra es usada
para los dos significados hay una gran diferencia entre una cosa y otra. El propósito detrás del
acto determina si es una prueba o una tentación. Si el propósito es hacer que la persona caiga en
desgracia, es una tentación. Si el propósito es hacer que la persona suba a un nivel más alto, es
una prueba. Elohim no puede tentar a nadie como está escrito en Jacobo 1:13-15:
“Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Elohim; porque
Elohim no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. Sino que cada uno es
tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. Después, cuando la pasión ha
concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte.”
El propósito de la prueba es elevar a la persona. Cuando uno ha pasado la prueba tiene siempre
una gran recompensa. La recompensa mayor que el ser humano puede recibir es un carácter
aprobado, como está escrito en Jacobo 1:2-4:
“Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la
prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que
seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.”
Si una persona no pasa la prueba que el Eterno le pone tiene dos opciones, hacer la prueba otra
y otra vez hasta que la pase, o finalmente ser eliminado. Lo que pasó con la mayoría de los hijos
de Israel que salieron de Egipto fue que suspendieron la prueba diez veces, cf. Números 14:22, y
por eso no pudieron subir al nivel superior que el Eterno había preparado para ellos en la tierra
prometida.
Así que si estás en una prueba en estos momentos, no te quejes sino pon tu confianza en el
Eterno y sus promesas y llegarás a un nivel superior en su Reino y tu carácter será más
semejante a Su Hijo, lo cual Su meta para tu vida, según Romanos 8:29, donde está escrito:
“Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la
imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos;”
22:2 “Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Yitsjak, y ve a la tierra de Moriá, y
ofrécelo allí en ofrenda de ascensión sobre uno de los montes que yo te diré.” – La palabra
hebrea traducida como “ahora” es “na”. Tiene principalmente dos acepciones, por favor y ahora.
Esto quiere decir que se puede traducir: “Toma por favor a tu hijo...” No es una orden fuerte sino
una petición suave. HaShem quería probar la sinceridad de Avraham si realmente estaba
buscando los deseos del Cielo o sus propios deseos. Llevaba mucho tiempo sin sacrificar
animales y ahora HaShem le pide a su hijo, el que más ama.
Si no estás dispuesto a sacrificar por amor a HaShem, lo que más te gusta, tienes algo en tu vida
que está delante de El, y eso se ha convertido en un dios falso para ti. HaShem tienen que tener
el primer lugar en nuestras vidas y si hay algo en tu vida que desafía ese lugar El te va a pedir
que lo sacrifiques. ¿Estás dispuesto para ello?
La tierra de Moriá es Yerushalayim, como está escrito en 2 Crónicas 3:1:
“Entonces Shlomo comenzó a edificar la casa de HaShem en Yerushalayim en el monte Moriá,
donde se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado en la era de
Ornán jebuseo.”
Según un Midrash
[26]
la palabra Moriá alude a que allí se darían la instrucción (“horaá”) a todo
Israel.
Este sacrificio constituye uno de los pilares en el judaísmo. Por los méritos de él se reclama en
las oraciones de cada mañana el favor del Eterno para la vida.
Avraham era un compañero de pacto con el Eterno. El Eterno necesitaba la obediencia total de
Avraham para poder cumplir sus propósitos en su vida y producir por medio de él aquél simiente
de la mujer que había sido prometido a Adam y Javá, en Génesis 3:15. Como Avraham le
entregó a su hijo único, así en el futuro HaShem entregaría a Su Hijo Único para ser un sacrificio
de pecado no solamente por la descendencia de Avraham, sino por todo el mundo.
22:3 “Avraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y
a su hijo Yitsjak; y partió leña para la ofrenda de ascensión, y se levantó y fue al lugar que Elohim
le había dicho.” – La obediencia por amor de Avraham le hizo madrugar para así cumplir los
deseos de su Señor con diligencia.
La palabra hebrea que se ha traducido en los versículos 3, 4, 9 y 14 como “lugar” es
“makom”.
[27]
Muchas veces tiene una alusión al Eterno y es uno de sus muchos nombres,
especialmente en relación al lugar del templo. Habla de su omnipresencia pero también de su
presencia manifestada en un lugar específico.
22:4 “Al tercer día alzó Avraham los ojos y vio el lugar de lejos.” – En relación con el sacrificio del
hijo único del padre hay una referencia al tercer día. Esto alude a la resurrección del Mesías en el
tercer día.
Elohim había prometido mostrarle a Avraham el lugar. Por lo tanto cuando dice que vio el lugar
no era cualquier manera, sino de una manera profética. El Midrash
[28]
cuenta que vio una nube de
gloria encima de la montaña.
22:5 “Entonces Avraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos
hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.” – Según Rashí los mozos eran Yishmael y
Eliezer. Como no habían visto nada especial no pudieron subir al lugar de adoración.
La expresión “volveremos” indica que Avraham creía que el Eterno iba a resucitar a su hijo por
causa de las promesas que había dado por medio de él, como está escrito en Hebreos 11:17-19:
“Por la fe Avraham, cuando fue probado, ofreció a Yitsjak; y el que había recibido las promesas
ofrecía a su único hijo; a quien se le dijo: EN YITSJAK TE SERA LLAMADA DESCENDENCIA. El
consideró que Elohim era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también,
en sentido figurado, lo volvió a recibir.”
22:6 “Tomó Avraham la leña de la ofrenda de ascensión y la puso sobre Yitsjak su hijo, y tomó en
su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos.” – La leña fue puesta sobre Yitsjak como
una alusión al momento cuando la viga horizontal fue puesto sobre los hombros del Hijo, como
está escrito en Juan 19:17:
“Tomaron, pues, a Yeshúa, y él salió cargando su madero al sitio llamado el Lugar de la
Calavera, que en hebreo se dice Gulgolta”
“Y los dos iban juntos” – Dos veces se repite esta expresión, aquí y en el versículo 8. Esto nos
indica dos cosas. Primero, que Yitsjak estaba totalmente unido a su padre en propósito y
pensamiento. No era un niño, tenía más de 30 años y su deseo era hacer la voluntad de su Padre
celestial y obedecer a su padres terrenal.
En segundo lugar significa que el Mesías iba a subir para ser sacrificado en completa unión con
su Padre celestial, como está escrito en Juan 16:32:
“Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me
dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.”
También está escrito en 2 Corintios 5:19a:
“a saber, que Elohim estaba en el Mesías reconciliando al mundo consigo mismo”
22:7 “Y habló Yitsjak a su padre Avraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo
mío. Y dijo: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda de
ascensión?” – Yitsjak pregunta por un cordero.
22:8 “Y Avraham respondió: Elohim proveerá para sí el cordero para la ofrenda de ascensión, hijo
mío. Y los dos iban juntos.” – Avraham dijo que Elohim iba a proveer para sí un cordero.
”hijo mío” – También es repetida esta frase dos veces. Es una referencia a Yitsjak y al Mesías, el
Hijo de Elohim.
El Midrash cuanta que en ese momento Avraham revela que Yitsjak tendrá que ser la ofrenda de
ascensión. El acepta el reto y se entrega voluntariamente según la voluntad de su padre.
Para que un sacrificio sea aceptado por el Eterno tendrá que ser dado con alegría. Si alguien
sacrifica algo con tristeza en su corazón, no le es agradable. Así que en estos momentos tanto
Avraham como Yitsjak tendrían que superar sus emociones negativas y elevarse por encima de
los deseos bajos de la naturaleza y fijar sus mentes en los propósitos del Eterno que siempre son
buenos. Avraham pensaba que Elohim era poderoso para levantar de los muertos a su hijo. Esa
fe en HaShem para la resurrección del hijo es la que salva a todos sus descendientes que serán
como las estrellas.
Había dos ingredientes en la fe de Avraham en cuanto a su hijo:
· Creyó en HaShem para que el hijo fuera engendrado de manera milagrosa.
· Creyó en HaShem para la resurrección del hijo.
La misma fe es para todos los hijos celestiales de Avraham, creer que el Hijo de Elohim ha sido
engendrado de manera milagrosa, y creer que HaShem lo ha levantado de los muertos, como
está escrito en Romanos 4:16-25:
“Por eso es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia, a fin de que la promesa sea firme
para toda la posteridad, no sólo a los que son de la ley, sino también a los que son de la fe de
Avraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: TE HE HECHO PADRE DE
MUCHAS NACIONES) delante de aquel en quien creyó, es decir Elohim, que da vida a los
muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran. El creyó en esperanza contra
esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho:
ASI SERA TU DESCENDENCIA. Y sin debilitarse en la fe contempló su propio cuerpo, que ya
estaba como muerto puesto que tenía como cien años, y la esterilidad de la matriz de Sará; sin
embargo, respecto a la promesa de Elohim, no titubeó con incredulidad, sino que se fortaleció en
fe, dando gloria a Elohim, y estando plenamente convencido de que lo que había prometido,
poderoso era también para cumplirlo. Por lo cual también su fe LE FUE CONTADA POR
JUSTICIA. Y no sólo por él fue escrito que le fue contada, sino también por nosotros, a quienes
será contada: como los que creen en aquel que levantó de los muertos a Yeshúa nuestro Señor,
el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra
justificación.”
22:9 “Llegaron al lugar que Elohim le había dicho y Avraham edificó allí el altar, arregló la leña,
ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña.” – la palabra hebrea para “atar”, “akad”
[29]
es
la única vez que aparece en las Escrituras. Rashí dice que se refiere a una atadura de las manos
y los pies por detrás. Esto constituye un evento único en su clase, de la misma manera como la
muerte del Mesías constituye la única en su clase.
Una variante de la misma raíz, “aqudim”, “rayados”, aparece siete veces en relación con el
ganado que Yaakov estaba ganando con su trabajo, cf. Génesis 30:35, 39, 40; 31:8 (dos), 10, 12.
En el primer versículo se menciona especialmente los machos cabríos. Rashí dice que se
llamaban “aqudim” porque tenían los tobillos blancos en el sentido de que el sitio donde se los
ataba (okdim) era reconocible.
El cordero que Avraham dijo que el Eterno iba a proveer hace alusión al korbán (sacrificio de)
Pesaj y los machos cabríos que se encuentran en el relato de Yaakov, hacen alusión a los dos
machos cabríos que se usaban en Yom Kipur para cubrir y quitar los pecados del pueblo de todo
el año. Así que aquí hay una relación entre Pesaj y Kipur. De la misma manera encontramos en
el mensaje de Yojanán ben Zejaryá según está escrito en Juan 1:29:
“Al día siguiente ve a Yeshúa que venía hacia él, y dice: He ahí el Cordero de Elohim (Pesaj) que
quita el pecado del mundo (Yom Kipur).”