Chile y sus naciones

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La tesis que vengo a defender en este ensayo es la de que no hay una verdadera “Nación Chilena”, ya que en realidad no existe una comunidad cultural uniforme dentro del Estado chileno, sino que estamos asistiendo a la eclosión de otras comunidades culturales diversas. Y no me refiero sólo a las naciones indígenas, de las que existe evidencia palmaria de su diferencia con el modelo “occidental” impuesto desde la elite política, sino también a una serie de naciones no indígenas (a las que llamo también “mestizas”) que hasta ahora eran consideradas como meras “regionalidades” dentro de la nación estatal. En el caso de la nación huasa, que es la predominante, al punto de confundirse con la “nación chilena”, no hice mayores profundidades habida cuenta de la existencia de abundante bibliografía. Lo mismo puedo decir de la nación mapuche, la que ha sido líder en el tema, sólo que en su caso hice análisis de sus propuestas de autonomía. En el resto, la investigación fue más profunda, al tener que fundamentar su condición de nación o explicar su historia y relación con el Estado chileno.

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Chile y sus naciones

  1. 1. Sergio Arenas Benavides Chile y sus Naciones: Apostillas para una discusión ¿Es realmente Chile una sola Nación, o en verdad somos un crisol de nacionalidades dentro de un Estado? Edición libre
  2. 2. ©2013. Sergio Arenas Benavides. Chile y sus Naciones: Apostillas para una discusión por Sergio Luis Arenas Benavides se encuentra bajo una Licencia Creative Commons AtribuciónCompartirIgual 3.0 Unported. Cómo citar: ARENAS Benavides. Sergio Luis. Chile y sus Naciones: Apostillas para una discusión. Edición libre e independiente (2014).
  3. 3. Introducción Este libro lo tenía pensado escribir hace mucho tiempo, durante mi época de estudiante. Hasta el momento había tratado algunos de los tópicos que voy a estudiar acá en otras obras. Fue entonces que sucedieron varios hechos ligados al llamado “Conflicto Mapuche”, en que han fallecido personas y han causado gran alboroto en la opinión pública los que me motivaron a hacer esta obra en que discuto la concepción de la “Nación Chilena” como un hecho indesmentible, para entender si en realidad lo que vemos como una sola nación es en verdad un crisol de nacionalidades y regionalidades que no han sido suficientemente analizados. La tesis que vengo a defender en este ensayo es la de que no hay una verdadera “Nación Chilena”, ya que en realidad no existe una comunidad cultural uniforme dentro del Estado chileno, sino que estamos asistiendo a la eclosión de otras comunidades culturales diversas. Y no me refiero sólo a las naciones indígenas, de las que existe evidencia palmaria de su diferencia con el modelo “occidental” impuesto desde la elite política, sino también a una serie de naciones no indígenas (a las que llamo también “mestizas”) que hasta ahora eran consideradas como meras “regionalidades” dentro de la nación estatal. En este ensayo, me he dedicado a hacer un análisis sucinto de cada nacionalidad. En el caso de la nación huasa, que es la predominante, al punto de confundirse con la “nación chilena”, no hice mayores profundidades habida cuenta de la existencia de abundante bibliografía. Lo mismo puedo decir de la nación mapuche, la que ha sido líder en el tema, sólo que en su caso hice análisis de sus propuestas de autonomía. En el resto, la investigación fue más profunda, al tener que fundamentar su condición de nación o explicar su historia y relación con el Estado chileno. Sé que mi trabajo tiene algunas fallas. De partida, recurro casi hasta el abuso a fuentes electrónicas, las que por decoro debo colocar en el trabajo (y que, creo, fue la causa del cierre del blog donde empecé a hacer este trabajo al ser consideradas “spam”). Pero ello tiene un lado positivo, y es que quien acceda a internet podrá tener la fuente lista para consultar sin moverse de donde está. Como lo dice el título, esto no aspira a ser más que una serie de apostillas para que en Chile pueda generarse debate, que ya está muy avanzado en el tema indígena pero poco respecto del resto de las identidades culturales de este país. Serán otros, o yo mismo pero más adelante, quien haga un trabajo más macizo y más fundamentado que éste.
  4. 4. I Antes de partir, quisiera dejar en claro mi opción por lo que se llama el “Derecho de Autodeterminación de los Pueblos”, consagrado en el artículo 1 numeral 1 de la Declaración de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y que es básicamente el derecho que tiene toda comunidad de personas unida por lazos culturales comunes a decidir sobre su propio destino, tanto en el aspecto político como económico, social, cultural, entre otros1. Ese derecho, que no es sino la extensión de derechos individuales como la libertad personal, la integridad física y espiritual o la libre conciencia, está inspirado claramente en el nacionalismo romántico que, entre otras cosas, inspiró los movimientos independentistas de las naciones americanas (como Chile) o la unificación de países como Italia y Alemania, y es hoy el principal arma de lucha de las minorías étnicas, lingüísticas y folclóricas contra el poder cultural de los estados que pretenden imponer una identidad nacional predefinida, o cuando un estado plurinacional tiene luchas intestinas entre sus grupos identitarios. Lo vemos hoy día principalmente en Europa, con los casos paradigmáticos de España (nacionalismo de base castellana vs. los independentismos catalán y vasco), Gran Bretaña (Inglaterra vs. Escocia, Gales, Ulster o Cornualles), Bélgica (valones vs. flamencos) y, por su destino tan trágico, Yugoslavia (guerras de independencia de Croacia, Bosnia o Kosovo). También hay casos en Asia (Tíbet, Chechenia, Timor Oriental), en Medio Oriente (Palestina, Kurdistán), África (Sahara Occidental, Biafra, Cabinda) e incluso Oceanía (Buganvilia). Suele a veces confundirse el derecho de autodeterminación con el separatismo, pero no necesariamente lo incluye, porque también pueden existir posiciones más moderadas que aspiren a una autonomía dentro de un Estado o al reconocimiento de derechos de orden cultural y social por el mismo. Hasta ahora, América parecía estar inmune, sobre todo América Latina, al auge de este principio. La formación reciente de los estados americanos, el rol preponderante que cumplen el Estado (aparato institucional) y las clases dirigentes de estos países y el enorme atraso cultural de las sociedades latinoamericanas han sido factores decisivos para que en ellos la idea de “nación” fuese absorbida por la de “estado”. En América Latina, al revés de Europa, fueron los estados los que antecedieron a las naciones, y hasta podría decirse que fueron ellos los verdaderos creadores de estos estados2. 1 “Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural”. 2 Es la tesis que, por ejemplo, sostiene Mario Góngora en su “Ensayo histórico sobre la noción de Estado en Chile” para referirse a la construcción de la identidad chilena a partir de la acción del Estado en materias como la educación, las obras públicas o la guerra. (Link: http://books.google.cl/books?id=xOepJn_11I8C) Recomiendo leer las páginas 47-53 y 59-61 donde se resumen las tesis e ideas principales del autor.
  5. 5. Sin embargo, en los últimos años Latinoamérica ha debido enfrentar este fenómeno por motivos muy diversos. De partida, el fenómeno de la globalización y los adelantos tecnológicos han permitido enterarnos de lo que pasa en el resto del mundo y poder difundir información a escalas y velocidades extraordinarias, lo que implica una mayor posibilidad de conocimiento de hechos y opiniones (completar)3. En segundo término, el auge del indigenismo y de las reivindicaciones de los pueblos aborígenes influyen necesariamente en el tema de la identidad de los estados latinoamericanos, que hasta ese momento tuvieron una vocación “occidentalista” sobre la forma de conducirse en lo público y lo privado, idea que es fuertemente resistida desde la posición indígena 4. Asimismo, a esta parte del mundo ha llegado la idea del regionalismo que propugna una mayor descentralización de poderes y facultades desde el nivel central a los niveles regionales, provinciales o comunales, con casos emblemáticos como el conflicto en Bolivia entre “cambas” y “collas”, las aspiraciones de la Región Gaúcha en Brasil o las demandas de mayor autonomía regional en Colombia o Chile, sin contar los casos en que regionalismo e indigenismo se entrecruzan, como es el caso de las regiones autónomas del Atlántico de Nicaragua5. Y, por último, no hay que dejar de considerar los intereses económicos y geopolíticos tanto de estados como de empresas e instituciones, que pueden tener un fuerte impacto en las decisiones de orden territorial (conectividad vial, explotación de recursos, etc.) e influyen en las disputas mencionadas anteriormente6. Todo lo anterior ha llevado a un cuestionamiento de la identidad de las naciones. La idea de soberanía nacional basada en la unidad monolítica del pueblo del (y con el) estado se ve confrontada con las demandas locales, lo que hace tambalear la ligazón nación-estado 3 CASTELLS, Manuel. Globalización, Estado y sociedad civil: el nuevo contexto histórico de los derechos humanos. Revista Isegoría N° 22 (2000), pp. 5-17: http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/view/518/518 4 Véase en el particular: - RODRÍGUEZ, Miguel. La Occidentalización de la identidad latinoamericana. Publicación independiente (2010): http://issuu.com/ligiayiya/docs/occidentalizacion_de_la_identidad_latinoamercana - ZAMUDIO, Anamaría. Implicaciones de la occidentalizacion en las culturas indigenas en el Amazonas.(2009): http://extincionculturalindigenasamazonas.blogspot.com/ - MARTÍNEZ-ANDRADE, Luis. La reconfiguración de la colonialidad del poder y la construcción del Estadonación en América Latina. Amérique Latine, Histoire & Memoire. Les Cahiers ALHM 15 (2008): http://alhim.revues.org/index2878.html 5 Sobre la relación entre regionalismo e indigenismo, véase ILLAQUICHE, Raúl. Autonomía y Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Boletín ICCI "RIMAY", Año 3, No. 28, julio del 2001: http://icci.nativeweb.org/boletin/28/illaquiche.html 6 Sobre el particular leer: - PETRAS, James. Separatismo y construcción imperial en el siglo XXI. Rebelion.org (24-6-2008): http://www.rebelion.org/noticia.php?id=69327 - Corporación de Defensa de la Soberanía. Teorías contemporáneas sobre un reordenamiento mundial y la aparición de nuevos países en los próximos años: ¿podría ocurrir algo semejante en la Patagonia chilenoargentina? (actualizado 2008): http://www.soberaniachile.cl/teorias_contemporaneas_sobre_aparicion_de_nuevos_paises.html
  6. 6. que fue el fundamento de la existencia de los países latinoamericanos. El regionalismo, el indigenismo, de un tiempo a esta parte, bien pueden calificarse como “nacionalismos larvados” o “nacionalismos en ciernes”, pues la demanda de reconocimiento y autonomía puede ser el primer paso para un reordenamiento del mapa latinoamericano tan grande como lo fue en el período posterior a 1810. Y Chile no está ajeno a ese fenómeno, sobre todo cuando comprobamos que una de las características de su historia es su frecuente modificación de límites y de adquisición o pérdida de territorios. Guerra del Pacífico, Cuestión de la Patagonia, Pacificación de la Araucanía, Anexión de Isla de Pascua, etc., han marcado al país y a su imagen. Qué quiero señalar con ello: que en Chile, igual que en el resto de Latinoamérica, el proceso de construcción nacional no se encuentra terminado. Apenas han pasado 500 años desde la colonización española y 200 desde la creación del Estado, lo que demuestra que aún no hemos llegado a puerto. Y en todo esto hay un dejo de artificialidad toda vez que, como ya expuse en otras ocasiones7, el Estado pretendió crear a la Nación en vez de seguir el curso “normal”, o sea al revés. Y es en ese punto donde me centro: en que el Estado chileno, en cuanto realidad política e institucionalidad, no ha sido eficaz o efectivo en cuanto a afianzar la Nación chilena en cuanto realidad sociocultural. Así, Chile puede definirse como un Estado, pero no como Nación, y lo que veo es una evolución independiente de naciones en el estado chileno, algunas más afianzadas que otras, pero que marcarán el futuro del país donde vivimos. Sí, señores. Chile no es una nación, sino un conjunto de naciones. Las hay indígenas, como en casi toda América, pero también creo identificar otras del estilo mestiza o “blanca”. El listado de naciones que creo ver en el Chile actual puede no ser exacto de todas las realidades nacionalidades, pero creo que es lo más cercano a ella. Así, naciones son: 1. Naciones indígenas: Mapuche (incluyendo grupos huilliches o pehuenches) – Rapanui – Aimara – Colla – Likanantai – Kaweskar – Yagán. Algunas, como la mapuche, tienen un camino nacionalista definido, otras en cambio están en serio riesgo de extinción o absorción. 2. Naciones no indígenas: Huasa – Chilota – Patagónica (aiseninos y magallánicos) – Nortina – Atacameña – Germano-lacustre. En los próximos capítulos haré un relato detallado de las “naciones” que parecieran formarse en el territorio chileno, con sus características principales e historia de sus relaciones. 7 Véase el Anexo 2.
  7. 7. II Antes de empezar a analizar, hay que hacer un análisis somero previo sobre el concepto de Nación y su relación con el Estado. Luego, habiendo dicho el concepto, paso a hacer un estudio más o menos detallado de cada nacionalidad que estaría surgiendo en nuestro país. Primero partiré con las naciones “mestizas” para luego tratar a los pueblos originarios, para terminar con los casos especiales. Debemos partir señalando que el ser humano, en cuanto ser social, se organiza en grupos que parten siendo pequeños, como las familias, para luego irse asociando y creando entes más grandes y complejos. Surgen así las comunidades y las sociedades, que se diferencian en cuanto a su origen y objetivo. Para Cumplido y Cereceda, mientras la “comunidad” se conforma según elementos culturales e históricos, sin que exista una voluntad general de unirse, la “sociedad” tiene un componente de decisión respecto de lo que quiere y de cómo se organiza. Así, mientras la comunidad se fundamenta en un “por qué”, la sociedad se define según un “para qué”. Y, según estos autores, la comunidad más perfecta es la Nación, mientras que la sociedad más perfecta es el Estado8. Así, la Nación se determina en base a elementos culturales e históricos, mientras que el Estado se apoya en el elemento político. Por tanto, estos conceptos, si bien se hallan muy relacionados no son lo mismo, aunque históricamente se ha querido unificarlos, como cuando se dice del Estado que es “la Nación políticamente organizada”, que no puede entenderse uno sin el otro o que uno es requisito del otro9. Pero básicamente, puede concluirse que a partir de las Revoluciones Liberales el Estado se basa en la Nación, aportando ésta su elemento cohesionador y adoptando de aquél su organización política, como una simbiosis10. No obstante, es claro que los dos conceptos son diferentes no sólo por la existencia de “naciones sin estado”, sino por los estados plurinacionales o multiétnicos, y por los raros casos de “estados sin nación”, cuya legitimidad proviene de su pertenencia a una dinastía reinante o su existencia es todavía débil. Concluyendo, entonces, la Nación, antes que un fenómeno objetivo, permanente e independiente de la identidad, es una construcción antes que todo subjetiva, en el sentido de que necesita de la autoidentificación de los sujetos con esa identidad cultural 11, 8 Véase NOGUEIRA, Humberto y CUMPLIDO, Francisco. Derecho Político. Ed. UNAB (ed. 1990), p. 110-111. VERDUGO, Mario y GARCÍA, Ana María. Manual de Derecho Político (tomo I). Ed. Jurídica de Chile (ed. 1991), p. 109; LONDOÑO, Beatriz. Estado de crisis o crisis del Estado. U. del Rosario (2003), p. 26; FIGUEROA, Uldaricio. Organismos Internacionales. RIL Editores (2010), p. 84. 10 Sobre la discusión acerca de la relación entre Estado y Nación, puede consultarse a CARRÉ DE MALBERG, Raymond. Teoría general del Estado. Fondo de Cultura Económica (ed. 1998), p. 902-913. 11 Benedict Anderson llama a este fenómeno “comunidad imaginada”, es decir, que no se sustenta en bases empíricas sino en la construcción sociomental que las personas realizan de ello. Una reseña del trabajo de 9
  8. 8. identificación que, por cierto, debe darse de forma “natural”, es decir, sin presiones o influencias ajenas a ese deseo, cosa que como ya vimos no siempre se dio en nuestro país, a juzgar por las tesis de Góngora. Dicho esto, Chile, que es un Estado, no conforma una unidad nacional definida categóricamente, sino que está todavía en ciernes su evolución nacional. Si bien, como veremos más adelante, pareciera apoyarse en la llamada “nación huasa”, bien es cierto que, además de las particularidades indígenas, existen regiones cuyos elementos sociales y nacionales entran en conflicto con esa elección. Pasemos a analizar a continuación. 1. Nación Huasa (o Chilena “auténtica”) Es la nacionalidad más populosa dentro del país y, amén de su fomento por la institucionalidad y una clase dirigente apoyada en la agricultura, tiene el predominio en la identidad cultural del Estado chileno. El huaso es el fruto del mestizaje entre el español y el indígena, concretamente los de la cultura promaucae (picunches, mapuches, etc.), y cuyo hábitat estructural es la hacienda del Valle Central. Su espacio geográfico es amplio, podríamos señalar que se extiende desde Coquimbo hasta el Biobío, siendo su “corazón” las provincias o regiones de Colchagua, Maule o Maipo. La historiografía chilena establece el inicio de esta nacionalidad cultural a fines de la Conquista española. Tras la incursión de los conquistadores en el territorio nacional, y tras los continuos fracasos en la Guerra de Arauco, establecido el Biobío como frontera, las huestes que originariamente se dedicarían a la minería poco a poco se van adaptando y se convierten en agricultores y ganaderos12. Así, el Chile colonial se convierte en un país productor de trigo, sebo, carne, nace la hacienda como el centro del poder económico y social del país, con sus elementos y clases inherentes a ella, patrones e inquilinos. Es la clase patronal, la de los señores hacendales, la que toma en sus manos el proceso independentista y lo saca adelante, y luego se mantiene en su posición dirigente, procurando un equilibrio entre la identidad propia y la aceptación de la modernidad occidental13, lo que no deja de producir cierta tensión social (pipiolos vs. pelucones, Anderson puede hallarse en CASTANY-PRADO, Bernat. Reseña de “Comunidades Imaginadas”, de Benedict Anderson. Konvergencias Número 14 Año IV (2007): http://www.konvergencias.net/castanyprado124.htm 12 Véase sobre el particular GÓNGORA, op.cit., p. 63-65; BARROS ARANA, Diego. Historia Jeneral de Chile (tomo III). R. Jover (1884), p. 171-173; JOCELYN-HOLT, Alfredo. Historia General de Chile (tomo III). Ed. Sudamericana (2004), p. 123-148; FRIAS, Francisco. Manual de Historia de Chile. Zigzag (ed. 1999), p. 161180; VILLALOBOS, Sergio. Chile y su Historia. Ed. Universitaria (1983), p. 104-125 y 218-220; EYZAGUIRRE, Jaime. Historia de las Instituciones políticas y sociales de Chile. Ed. Universitaria (ed. 2000), p. 29-37 y 4550. 13 Un relato más desarrollado acerca del rol de la clase dirigencial en el proceso independentista chileno puede consultarse en JOCELYN-HOLT, Alfredo. La Independencia de Chile. DeBolsillo (2008). En especial los capítulos III (“La elite dirigente”), VI (“Hacia un orden nuevo”) y VIII (“Ensayo y error”).
  9. 9. liberales y radicales vs. conservadores, etc.). Pero en general, mientras el conflicto se daba en el mundo urbano, el mundo rural no parecía vivir toda esa zozobra, lo que contribuyó al mantenimiento de sus estructuras básicas, pese a los adelantos que habría de vivir la agricultura durante los siglos XIX y XX14. Digamos que, en lo esencial, la hacienda fue el soporte invisible del poder político y económico de Chile durante el siglo XIX y los primeros años del siglo XX, sobre todo en la llamada “República Parlamentaria”, en que se vio con claridad el fenómeno del cacicazgo del señor hacendal sobre los habitantes internos y aledaños de su hacienda15. Sólo desde mediados de los ’30, y con más fuerza en la mitad del siglo XX el poder hacendal perdería terreno ante nuevos fenómenos económicos y sociales (Reforma Agraria, apertura comercial al exterior), lo que en todo caso no afecta al proceso identitario. Ahora bien, junto con este proceso constructivo “objetivo” de la nación huasa se da un redescubrimiento “subjetivo” que ayuda a que sea esta identidad la que se convierta en la nacional. Parte sobre todo en la literatura de fines del siglo XIX que busca responder a la pregunta de quiénes son los chilenos. Así surgen, por ejemplo, Nicolás Palacios y su “Raza Chilena”, o Alberto Cabero con su “Chile y los chilenos”. Hay también un acercamiento costumbrista en la narrativa chilena, con ejemplos como “Golondrina de invierno”. En general, se buscaba reivindicar la figura del habitante popular frente a la influencia de las elites. La poesía tampoco se mantendría ajena, y figuras como Gabriela Mistral, Pablo de Rokha o contribuirían a un mayor conocimiento popular de la identidad nacional y en especial la huasa. Las décadas del ’50 al ’80 verían asimismo un redescubrimiento del folclor nacional, en especial el de la zona central, con exponentes tan importantes como Violeta Parra, Victor Jara, Los Huasos Quincheros, etc., aunque algunos de ellos no descuidarían el aporte indígena y de las otras regiones, pero que a la larga harán prevalecer el folclor del Valle Central16. La dictadura militar acentuaría la identidad huasa como estandarte de la conciencia nacional, mientras la oposición levanta una alternativa “popular” de la identidad (canto nuevo, por ejemplo)17. 14 Sobre el mantenimiento de este orden véase CANIHUANTE, Gustavo. Historia viva de Chile. Pehuén (1999), p. 149-156. Una descripción acerca de la realidad social en el campo chileno puede hallarse en BENGOA, José. Una hacienda a fines de siglo: las casas de Quilpué. Proposiciones, N° 19 (1990), p. 142-172. 15 Sobre el tema del poder político en el mundo rural véase HEISE, Julio. El período parlamentario 18611925 (tomo II). Ed. Universitaria (1982), p. 242-252. 16 Sobre el proceso de recuperación folclórica y las tensiones entre “academicistas” y “costumbristas” véase DONOSO, Karen. La batalla del folklore: Los conflictos por la representación de la cultura popular chilena en el siglo XX. Memoria de Licenciatura en Historia, Universidad de Santiago (2006): http://www.archivochile.com/carril_c/cc2012/cc2012-055.pdf 17 Para entender este proceso, en especial durante el Régimen Militar, y la reacción política a ello, véase DONOSO, Karen. ¿Canción Huasa o Canto Nuevo? La identidad chilena en la visión de derechas e izquierdas. En: Varios Autores. “Su revolución contra nuestra revolución” (vol. 2). Ed. LOM (2008), p. 231290.
  10. 10. Podemos concluir entonces que el proceso de afirmación de la identidad nacional en Chile tiene por base el modelo huaso, independiente de su mayor o menor valoración para las clases gobernantes y los grupos políticos. Es el “huaso”, padre del “roto” y de buena parte de las clases medias y bajas de nuestro país, el que se impone como medida y modelo del “chileno promedio”18. La idea nacional se apoya en la imaginería del huaso, tanto visual como musical y de costumbres, la que termina siendo estandarte de la “nacionalidad chilena”, imponiéndose a las otras expresiones nacionales. Así, la vestimenta del huaso, con manta, sombrero, espuelas, se impone como la “imagen de Chile” en el extranjero, en concursos de belleza, etc. La cueca en su versión campesina (obviando su origen peruano y su surgimiento más bien urbano), la tonada, son las melodías más “identificadas” con Chile, por sobre el trote, la sirilla o los bailes pascuenses. En los colegios, en las reparticiones públicas, en los actos cívicos, se pretende hacer patente que es esta parte del territorio la que define el todo en nuestro país, y que los demás lugares deben rendirle pleitesía19. No obstante, esta misma nación debe enfrentarse al afán eurocentrista del que hablamos anteriormente, consecuencia de la tensión entre tradición y occidentalización, y que busca eliminar o minimizar el aporte indígena. Por otro lado, la gran emigración de “huasos” al norte y al sur lo pone en contacto con las otras realidades, indígenas o no, lo que es fuente de conflicto pero también de intercambio. Asimismo, la creciente urbanidad de la población chilena, con el consiguiente retroceso de la vida rural, implica grandes trasformaciones del imaginario propio de esta cultura20. Hay, entonces, un proceso en la nación huasa de transformación en una cultura más “moderna”, pero manteniendo su simbolismo como sello de identidad nacional, algo así como un “estandarte” para diferenciarse de otras naciones que viven procesos similares. Como toda nacionalidad, la Tierra Huasa puede ser clasificada en regiones, que no necesariamente deben coincidir con las divisiones políticas que se han establecido y reformado en el territorio nacional a lo largo de la historia republicana de Chile, guiándome más por afinidades culturales y entre poblados. Así, pueden proponerse como “regiones culturales” las siguientes: 1. Coquimbo (entre el río Elqui y el Choapa) 18 Sobre el particular véase GODOY, Pedro. “Huasología” e identidad. Blog Premio Nacional de Educación (2009): http://premionacionaldeeducacion.blogspot.com/2009/09/huasologia-e-identidad.html 19 Véase, en El Ciudadano, Bisturí a la chilenidad (26-11-2011) : http://www.elciudadano.cl/2011/11/26/44598/bisturi-a-la-chilenidad/ 20 Sobre el particular, véase GONZÁLEZ, Sergio. Nuevos imaginarios de la ruralidad en Chile. Revista de Antropología U. de Chile N° 18 (2005-2006), pp. 9-30: http://www.revistas.uchile.cl/index.php/RCA/article/viewFile/17966/18774
  11. 11. 2. Aconcagua (desde el Choapa hasta la cuesta de Chacabuco) 3. Valparaíso (al oeste de Maipo y Aconcagua, excepto San Antonio). La conurbación Viña-Valparaíso tiene caracteres especiales como cualquier ciudad grande, pero no la alejan demasiado de la identidad huasa. 4. Archipiélago de Juan Fernández 5. Maipo (entre la cuesta de Chacabuco y la angostura de Paine –incluye San Antonio—). El tema de Santiago debe ser tratado aparte, por su condición de metrópoli que la aleja un poco del “ideal nacional”. 6. Cachapoal (entre Angostura y Rengo, exceptuando la zona costera) 7. Colchagua (entre Rengo y el río Claro, más la zona costera entre Rengo y Angostura) 8. Talca (entre el río Claro y el Maule, más la zona de Curepto y Pencahue) 9. Maule (desde el río Maule hasta el Perquilauquén) 10. Ñuble (desde el río Perquilauquén hasta Cabrero) 11. Biobío (desde Cabrero hasta el Biobío) 12. Costa de Arauco (parte costera de la provincia del mismo nombre; aunque complica su encierro por “territorio mapuche”) Más adelante me referiré a la zona de Concepción (al suroeste de Ñuble y noroeste de Biobío), que está en un estado de transición entre lo “huaso” y lo “mapuche”, además de su condición de gran urbe (conurbación Concepción-Talcahuano). 2. Nación Nortina Es la que se halla en lo que llamamos el “Norte Grande”, las regiones de Arica-Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Esta zona no siempre fue parte de Chile, ya que al momento de la independencia eran parte de Perú o Bolivia, y su anexión a Chile se produce tras la Guerra del Pacífico (1879-1884). Luego, tras el auge minero (ayer el salitre, hoy el cobre), estas regiones atrajeron mucha población del centro y sur del país, siendo escenario de grandes conflictos sociales que a la larga afectaron al país21. La nación nortina tiene un sustrato distinto a la nación huasa, principalmente por la diferente mezcla étnica, debido al aporte de aimaras, quechuas, collas, y a la mayor incidencia de inmigrantes, ayer ingleses, italianos, chinos y yugoslavos (principalmente croatas y eslovenos) y hoy peruanos y bolivianos22. No olvidamos tampoco una presencia 21 Sobre la inmigración de chilenos al Norte Grande, véase BÄHR, Jürgen: Migraciones en el Norte Grande de Chile. Revista de Geografía Norte Grande N° 7 (1980), pp. 3-20: http://www.geo.puc.cl/html/revista/PDF/RGNG_N7/art01.pdf. 22 Sobre el particular véase: - SOTO, Alejandro. Influencia británica en el salitre: origen, naturaleza y decadencia. Ed. USACH (1988): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0000312.pdf
  12. 12. mínima, pero no desdeñable, de población afrodescendiente que se ha organizado para defender su identidad cultural23. También debe considerarse el clima desértico que determina una mayor concentración urbana a orillas del mar o en los oasis formados a orillas de ríos o lagos. La influencia indígena en la cultura local es más notoria, produciéndose variados casos de sincretismo, que podemos observar en las fiestas de La Tirana y sus carnavales, o en la arquitectura de pueblos como San Pedro de Atacama24. La nación nortina enfrenta un conflicto, a veces oculto y a veces evidente, con la nación huasa. De partida, el hecho de ser una tierra “conquistada” la convierte en una suerte de “trofeo” que se utiliza como símbolo para elevar la identidad nacional, lo que sin embargo encuentra grandes resistencias en la población local. Por lo anterior, la penetración de la “chilenización” en esta zona ha sido áspera, menos condescendiente y más autoritaria que en otras partes, si exceptuamos la Araucanía25. Segundo, el auge de la llamada “cuestión social” a principios del siglo XX y la tendencia históricamente centralista del Estado chileno son elementos coadyuvantes en esta tirantez norte-sur, lo que ha marcado la historia socioeconómica de Chile desde entonces26. Actualmente, la nación nortina está en un proceso que podríamos calificar de “autoidentificación”. El surgimiento de una élite cultural y económica preocupada del estudio de los elementos identitarios de la zona es el primer paso para una posible - ZLATAR, Vjera. Los croatas, el salitre y Tarapacá. Hrvatski Dom-Oñate Impresores (ed. 2005): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0037185.pdf - Blog Faro del Fin del Mundo. La presencia china en Chile: de esclavos a soldados: http://dadaisforever.wordpress.com/2009/08/02/la-presencia-china-en-chile-de-esclavos-a-soldados/ 23 Puede citarse, por ejemplo, la Fundación de Afrodescendientes de Chile "Oro Negro" (link: http://usuarios.multimania.es/oronegro/quienes_somos.htm). También, un proyecto de ley para considerar a los afrochilenos como etnia (www.pnews.cl/2011/01/03/piden-terminar-con-discriminacion-contraafroamericanos-negros-chilenos). Para mayor información, puede consultarse el blog “Afrochilenos... hacia la inclusion y el reconocimiento”: http://afrochileno.blogspot.com 24 Para entender estos conceptos recomiendo leer: - BAFONA. Visión panorámica de la cultura del Norte Grande Edición propia (1981): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0023129.pdf - URIBE, Juan. Fiesta de La Tirana de Tarapacá. Edic. Universitarias de Valparaíso (1976): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0000627.pdf 25 Sobre la “chilenización” del Norte Grande, el artículo de la Wikipedia en español está muy completo y con datos y bibliografía (http://es.wikipedia.org/wiki/Chilenización_de_Tacna,_Arica_y_Tarapacá). También puede recomendarse el libro El Dios Cautivo. Las Ligas Patrióticas en la chilenización compulsiva de Tarapacá (1910-1922) de Sergio González (2004). Véase su reseña, a cargo de don Lautaro Núñez, en Revista Chungará vol. 37 N° 1, Arica (jun. 2005), pp. 98-101: http://www.scielo.cl/pdf/chungara/v37n1/art10.pdf 26 Una reseña del proceso de identificación regional en Tarapacá nacido a partir del auge salitrero y la “cuestión social” puede encontrarse en CASTRO, Luis. El temprano regionalismo de los tarapaqueños durante el ciclo salitrero: de los discursos económicos a la identidad socio-cultural, 1880-1930. Revista de Cs. Sociales Universidad Arturo Prat N° 12 (2002), pp. 19-27: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/708/70801202.pdf
  13. 13. reafirmación de la identidad nortina como un concepto propio, apartado de cualquier referencia a la llamada “nación chilena”. A diferencia de otras naciones, es difícil dividirla en “regiones” dado su componente más urbano que rural. No obstante, es posible diferenciar dos espacios definidos: uno “pampino”, ligado al desierto y a las comunidades residentes en los pueblos y oasis, de gran raigambre indígena, y otro “costero”, unido a los puertos y ciudades costeras y de mayor diversidad étnica. Antes de pasar a la siguiente nación debo hacer una pequeña actualización referida a la nación nortina. En efecto, 17 municipios del Norte Grande decidieron separarse de la Asociación Chilena de Municipalidades y crear su propio cuerpo gremial, acusando que la ACHIM reproduce el centralismo del Estado27. Esto no hace sino confirmar mi tesis de que se está generando un sentimiento de nacionalidad entre los nortinos. Por cierto, ha habido eventos en que derechamente se ha discutido la separación del norte, como en 1932 en medio de la crisis política de entonces28, o en el libro “Sinceridad…” de Valdés Canje29. 3. Nación Atacameña (no debe confundirse con los indígenas del mismo nombre, también llamados likanantai) Esta nación coincide con el territorio de la actual Región de Atacama, y puede entenderse como un punto de transición entre la nación nortina y la nación huasa. Al igual que la primera, predomina la geografía desértica o semidesértica, pero difiere en cuanto ha pertenecido a Chile desde su fundación como colonia y como estado independiente. Difiere del Chile central por su identidad minera, pero comparte participación en la gestación del actual estado chileno y su origen también mestizo, si bien el sustrato indígena es distinto (pueblo likanantai). 27 “Alcaldes del Norte Grande abandonaron la Asociación Chilena de Municipalidades”. Radio Cooperativa (2-4-2013): http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/ciudades/alcaldes-del-norte-grande-abandonaron-laasociacion-chilena-de-municipalidades/2013-04-02/143008.html. También, “Asociación de Municipios del Norte se lanza contra ‘el centralismo que humilla’”. Radio Cooperativa (2-4-2013): http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/region-de-antofagasta/asociacion-de-municipios-del-norte-selanza-contra-el-centralismo-que-humilla/2013-04-03/091633.html 28 Cuando el norte de Chile quiso ser independiente”. El Nortero (15-2-2011): http://www.elnortero.cl/admin/render/noticia/25799 29 páginas 201 y 202: "Tanto abandono e injusticia ha hecho pensar en Panamá, que se separó de Colombia, aburrido tambien de la indolencia del gobierno central (...) La idea de emancipación ha nacido entre los obreros oprimidos i va tomando cuerpo paulatinamente, i cuenta con secretas simpatias entre los comerciantes estranjeros que tambien se sienten perjudicados por la inepcia gubernativa (...) de tal modo que no sería aventurado suponer que acarician la esperanza de ver convertidas las provincias del norte en la "República Salitrera" bajo el protectorado de Inglaterra, como alguien ya lo ha insinuado (...) hemos colonizado las provincias conquistadas ni mas ni ménos que como España colonizó sus tierras conquistadas en América (...) La consecuencia de tal sistema fué para España la pérdida total de sus colonias ¿que podemos esperar nosotros?” (Link a edición de 1910: http://issuu.com/librocuatro/docs/valdes__j.__sinceridad)
  14. 14. A diferencia de otras nacionalidades, la atacameña tiene un hito que puede ser calificado de fundante: la Revolución de 1859, dirigida por el caudillo local Pedro León Gallo, que surge de las discrepancias entre la élite dirigencial de la capital y la nueva sociedad surgida en Atacama con el auge de la minería, aparte de variados problemas políticos de la época30. Si bien la revuelta terminó con triunfo para el estado chileno, fue fecunda en cuanto antecedente para el proceso democratizador durante la República Liberal, permitió el surgimiento del Partido Radical (el precursor de la izquierda chilena), es hoy día un hito conmemorado por quienes demandan mayor descentralización y participación regional31, y para el pueblo atacameño constituye, siglo y medio después, el signo más importante de su identidad ya no regional, sino que derechamente nacional. Hoy en día, la nación atacameña, ya autoidentificada, se halla en proceso de desarrollo, para sustentarse como una nacionalidad reconocible ante el mundo y los propios chilenos. Existen organizaciones sociales y políticas que demandan una mayor autonomía para la región tanto en lo político como en lo económico32. Las protestas contra Pascua Lama y la fábrica de cecinas de Freirina son también expresión del surgimiento de este sentimiento nacional en una Atacama calificada como verdadero lugar de experimentación ambiental33. Las demandas hoy día se enmarcan dentro de la efervescencia creada por los movimientos sociales, pero no por ello debemos olvidarnos que, ante todo, existe en esta zona la sensación de que en la capital los discriminan. Eso, a la larga, aumentará más el desapego del pueblo atacameño con el estado chileno y con lo que representa. También existe en esta zona una inmigración de gente de otras partes de Chile y el mundo, aunque en menor medida que en el Norte Grande, lo que ocasiona conflictos similares entre atacameños y afuerinos34. 30 Un completo resumen de la Revolución de 1859 puede hallarse en CORTÉS, Guillermo. El pensamiento regionalista en Copiapó durante el siglo XIX, los sucesos del 5 de enero de 1859 (2007): http://guillermocorteslutz.blogspot.com/2007/01/la-revolucion-constituyente-1859.html 31 ZALDÍVAR, Adolfo. A propósito de Pedro León Gallo: el regionalismo en pasado y en presente: http://www.pricentro.cl/documentos/A-PROPOSITO-DE-PEDRO-LEON-GALLO.pdf 32 La agrupación más conocida de la zona, en este aspecto, se llama “Segunda Asamblea Constituyente”, que inspirada en los sucesos de 1859 propugna la celebración de un nuevo pacto político-institucional para la autonomía de las regiones del país, especialmente la zona de Atacama. Si bien su propósito es más regionalista que nacionalista, no debe menospreciarse al momento de considerar que hay un sentimiento pronacional en la zona. (sitio web: http://segundaasambleaconstituyentealdia.blogspot.com) 33 CARMONA, Alejandra. Detrás de Freirina: los proyectos que convierten a Atacama en zona de sacrificio medioambiental. El Mostrador (23-5-2012): http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2012/05/23/detras-de-freirina-los-proyectos-que-convierten-aatacama-en-zona-de-sacrificio-medioambiental 34 Sobre la inmigración extranjera a Atacama, véase Crónica: Inmigrantes en Atacama. Reportaje de 24 Horas TVN Red Atacama (13-6-2012): http://www.24horas.cl/regiones/atacama/cronicainmigrantes-enatacama-180415
  15. 15. Para terminar, en cuanto a una posible “regionalización”, pueden establecerse tres franjas: una franja costera, ligada a la actividad portuaria de Chañaral y Huasco y a las caletas de pescadores; una franja desértica, donde se da mayormente la llamada identidad atacameña ligada a la minería; y una franja andina, desde Tierra Amarilla o Alto del Carmen hacia el este, donde la nación atacameña debe lidiar con las comunidades likanantai35. 4. Nación Lacustre (o “Germano-lacustre”) Uno de los eventos más importantes ocurridos en el siglo XIX en Chile fue la llamada “Colonización Alemana” del territorio comprendido entre Valdivia y Llanquihue, que significó la emigración a esa zona de miles de ciudadanos de los entonces varios estados alemanes. La masiva llegada de germanos a la zona significó una transformación enorme de la región, que a partir de ese entonces adquirió una identidad particular producto de la adaptación de las tradiciones alemanas a la geografía del sur36. La herencia alemana se puede observar a simple vista en la arquitectura de ciudades como Osorno, Puerto Varas, Frutillar, etc., donde predominan las casas de tejas superpuestas, edificios de techos puntiagudos y travesaños con colores característicos, granjas con adelantos inexistentes a la fecha en nuestro país, etc.37 También puede observarse en la cocina y repostería de la zona, que se nutrió de las preparaciones traídas por el inmigrante germano y que terminaron siendo parte de la gastronomía chilena (küchen, cerveza, chucrut). La principal objeción a que la comunidad germánica del sur de Chile pueda ser declarada una “nación” viene del hecho de que sus habitantes decidieron voluntariamente salir de su propia tierra para establecerse en otra. Siguiendo a Will Kymlicka, una de las condiciones básicas de una minoría nacional es su incorporación no voluntaria en un 35 Gobierno Regional de Atacama. Estudio Fortalecimiento de la Identidad Regional de Atacama. LOM Ediciones (2010): http://www.territoriochile.cl/1516/articles-84027_recurso_1.pdf Especialmente leer: - pgs. 41-48 (Historia de la identidad regional) - pgs. 70-106 (Identidades regionales) - pgs. 107- 125 (conflictos entre las diversas identidades atacameñas) 36 El gran artífice de la colonización alemana en Chile fue Vicente Pérez Rosales, quien en sus Recuerdos del Pasado (1886) rememora con detalle el esfuerzo para traer a estas personas, cómo se adaptaron a la nueva tierra y cómo trasformaron el paisaje para poder convertirlo en una zona agrícola (capítulos XIX a XXIII): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0001429.pdf. Para un análisis más objetivo y menos condescendiente, DOMEYKO, Ignacio. Memoria sobre la colonización en Chile (1850): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0001428.pdf 37 PRADO, D’ALENÇON, KRAMM et. al. Arquitectura alemana en el sur de Chile. Importación y desarrollo de patrones tipológicos, espaciales y constructivos. Revista de la Construcción Volumen 10 N° 2 (2011) pp. 104-121: http://www.scielo.cl/pdf/rconst/v10n2/art10.pdf
  16. 16. estado de mayoría nacional definida38. Entonces, los alemanes de Los Lagos y Los Ríos (y también los alemanes de la Araucanía y el resto de Chile) no pueden aspirar a los mismos derechos de minoría nacional que, por ejemplo, los mapuches, por haberse integrado voluntariamente al estado chileno. Sin embargo, a mi juicio, no puede dejar de considerarse a la comunidad germánica de la zona lacustre como una nación. En primer lugar, constituyen un grupo mayoritario en las zonas que han poblado. Segundo, como hemos visto, la comunidad teutónica ha hecho una transformación enorme en el paisaje natural y en las costumbres del lugar, imponiendo su sello característico. Asimismo, esta transformación ha significado un desplazamiento de otras identidades, como pudieran ser la indígena (mapuches y Huilliches)39. Asimismo, habrá que recordar que ha pasado siglo y medio desde la colonización, por lo que los habitantes se sienten mayormente pertenecientes a esta tierra que a la de sus ancestros, sin contar el aporte que han realizado a la sociedad chilena en general, por lo que no podría calificárselos como meros “inmigrantes”40. Hoy en día los alemanes de las regiones de Los Ríos y Los Lagos (y en menor medida los de la Araucanía) están en búsqueda de ese reconocimiento como parte de la cultura chilena. Algunos han criticado que el discurso “multiculturalista” sólo se enfoque en los pueblos originarios y desprecie el aporte de los inmigrantes a la zona41. Deben, por cierto, enfrentar también el prejuicio antialemán que existe sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial. No es claro cómo regionalizar la zona. Debería seguirse los límites actuales de la región de Los Ríos y las provincias de Osorno y Llanquihue. 38 Kymlicka desarrolla en su famoso libro Ciudadanía Multicultural (edición en inglés) en el capítulo 5 (“Libertad y Cultura”) También acude a esta idea en su ensayo Derechos individuales y derechos de grupo en la democracia liberal, traducción al español en Revista Isegoría N° 14 (1996) pp. 5-36: http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/view/209/209 39 CEA, Miguel. Colonización Alemana y consecuencias en la vida Indígena. Estudios Sociales U. de los Lagos (2010): http://www.estudiossociales.cl/index.php?option=com_phocadownload&view=category&download=9:colo nizacin-alemana-y-consecuencias-en-la-vida-indgena&id=1:generales&Itemid=13 40 Un pequeño resumen del aporte alemán a la vida nacional puede leerse en DANNEMANN, Victoria. Alemanes en Chile: entre el pasado colono y el presente empresarial. Deutsche Welle (2011): http://www.dw.de/alemanes-en-chile-entre-el-pasado-colono-y-el-presente-empresarial/a-14958983-1 41 RIEDEMANN, Clemente. Alemanes en el Sur de Chile. Necesidad de superar las restricciones del concepto indigenista. blog Suralidad (2008): http://suralidad.blogspot.com/2008/09/alemanes-en-el-sur-de-chilenecesidad.html. Sobre los esfuerzos para entender la realidad multicultural en la zona, véase "Queremos reflejar la riqueza pluricultural y multiétnica de Valdivia". Entrevista a Leonor Adán, directora de la Dirección Museológica de la Universidad Austral, en Nuestro.cl (2006): http://www.nuestro.cl/museos/museos_uasutral1.htm.
  17. 17. 5. Nación Chilota Esta nación, históricamente olvidada por el Estado y por los estudiosos, tiene su contexto geográfico en el Archipiélago de Chiloé y las tierras adyacentes, como la zona de Palena (“Chiloé continental”), el seno de Reloncaví, la península de Carelmapu, Calbuco, Maullín, Los Muermos. Antiguamente la provincia de Chiloé comprendía casi todo Llanquihue, Aisén y Magallanes, antes de la colonización germana o chilena. Si nos atenemos a un concepto cultural estricto de nación, entonces Chiloé debe ser considerada una nación aparte de la chilena, debido a que sus elementos culturales son enteramente distintos de lo que podríamos llamar “chilenidad”. Su vocación marítima, expresada en su folclor; el clima húmedo y frío; el aporte mayoritario de la etnia huilliche a la identidad chilota; el aislamiento de la población y su poca recepción de ideas novedosas; la mayor incidencia de la fe católica, que provoca un sincretismo particular en las tradiciones locales y una arquitectura religiosa particular42; una mitología particular, que incluso marca la vida de los habitantes del archipiélago43; incluso, un dialecto propio del español, distinto del que se habla en la zona central o andina44; en fin, todo un conjunto de expresiones que la diferencian claramente y determinan su individualidad cultural45. Esto marca, por cierto, su relación con el resto de Chile, lo que se acrecienta con la forma en que este país se adueñó del que era considerado el último bastión del Imperio Español en Sudamérica46. A partir de ese entonces, la relación entre Chiloé y el 42 En cuanto a las tradiciones religiosas, El libro más completo sobre el fenómeno religioso de Chiloe es el de Isidoro Vásquez de Acuña titulado Costumbres religiosas de Chiloé y su raigambre hispana, escrito en 1956 (Link: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008649.pdf). En cuanto a la arquitectura, se habla de la “Escuela chilota de arquitectura religiosa en madera”, cuya expresión máxima son las 15 iglesias declaradas Patrimonio de la Humanidad. Sobre el particular, véase DE LA SOTTA, Paola y DURÁN, Gian Carlo. Identidad, diseño y patrimonio: El caso de Chiloé. En Actas de Diseño de la U. de Palermo, año 3 N° 6 (2009), pp. 120-122: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/archivos/15_libro.pdf 43 CÁRDENAS, Renato. El libro de la mitología. ed. Ateli (1998). Leer especialmente introducción, pp. 5-11, para entender la importancia del mito en la sociedad chilota: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008652.pdf 44 Sobre las particularidades del hablar chilote, véase “Lenguas de Chiloé”, en el portal dedicado a la isla en la web de la U. Católica de Valparaíso: http://chiloe.ucv.cl/Lenguas%20de%20Chiloe.htm. También, TANGOL, Nicasio. Diccionario Etimológico Chilote. Ed. Nascimento (1976): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0004107.pdf 45 Francisco Cavada, con su Chiloé y los chilotes (1914) es el primer texto importante que estudia la identidad chilota como algo reconocible y distinguible, analizando su historia, sus costumbres, su idiosincrasia y su lenguaje propio. Link: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008648.pdf 46 Un relato completo de la campaña la realiza Diego Barros Arana en su libro Las campañas de Chiloé (1820-1826), presentada como una memoria investigativa para la U. de Chile en 1856: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008633.pdf Sobre el proceso de anexión de Chiloé a Chile, y el posterior proceso de "chilenización", véase AGUILAR, Cristian. Anexión de Chiloé (1826). Los Diez Años después. Tesis de Licenciatura en Historia, U. Academia de Humanismo Cristiano (2010):
  18. 18. estado chileno ha sido más de desencuentros que de encuentros, entre la acción asimilacionista estatal o de los emigrados al archipiélago y la defensa de las tradiciones locales47. El proceso y posterior condena contra personas acusadas de asesinato bajo el pretexto de actos de brujería, la llamada “Recta Provincia”, es quizá el capítulo más grave de esta tirante relación entre Chile y Chiloé48. Algunos la consideran parte de la nación patagónica, básicamente porque ésta tiene su origen en la inmigración que habitantes del archipiélago de Chiloé realizaron a las tierras de Aisén y Magallanes, tema que trataremos cuando hablemos de la Patagonia. Sin embargo, en la Patagonia tienen incidencia otros fenómenos migratorios que no existieron en la Isla Grande o no se dieron con tanta fuerza, y que dieron otro cariz a su colonización. Según una observación personal –y por tanto provisional-, Chiloé puede ser dividido en tres regiones o zonas diferenciadas por una presencia más fuerte de algunos elementos culturales: 1. Una zona “chilenizada”, correspondiente al norte de la Isla Grande (comuna de Ancud y parte de la de Quemchi) y la península de Carelmapu. Esta región, aunque mantiene lo esencial de la identidad chilota, es la que más permeable ha sido al proceso civilizador (por no decir “chilenizador”) del estado. Ancud fue hasta 1974 la capital provincial y sede de las principales instituciones públicas y privadas de la zona. Su mayor cercanía al continente, su orientación más al Pacífico, han determinado incluso casos de oposición con el resto de las regiones, en casos como el del proyecto del puente sobre el canal de Chacao49. 2. Una zona huilliche, donde esta etnia indígena es levemente mayoritaria, que puede ubicarse al oeste de la Isla Grande. Esta región escapa al concepto tradicional de “pueblo chilote”, no sólo por la presencia de un pueblo originario, sino porque su vocación no es marítima, sino agrícola. No obstante, mantiene gran parte del acervo cultural que http://bibliotecadigital.academia.cl/bitstream/123456789/79/1/tlhis16.pdf. 47 Una crítica al proceso de "chilenización", expresada a propósito de la instalación del "rodeo huaso" en la isla se puede hallar en MONTIEL, Dante. El rodeo en Chiloé: un anacronismo del presente. Chiloé Web (s/f): http://www.chiloeweb.com/chwb/suplementos/revista/cronicas/dan_mon_rodeo_chiloe.html 48 Sobre el proceso contra los brujos de la Recta Provincia, consúltese Proceso de los Brujos de Chiloé: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008651.pdf 49 Véase TAMAYO, Ricardo ¿Cuál es el origen de la eterna rivalidad entre castreños y ancuditanos? Diario electrónico El Chucao (2011): - Parte 1: http://elchucao.cl/2011/02/18/%C2%BFcual-es-el-origen-de-la-eterna-rivalidad-entre-castrenos-yancuditanos-parte-1/ - Parte 2: http://elchucao.cl/2011/03/24/%C2%BFcual-es-el-origen-de-la-eterna-rivalidad-entre-castrenos-yancuditanos-parte-2/
  19. 19. determina la nación chilota, y no se puede desconocer el aporte cultural hecho por este pueblo. Hoy día, igual que en el caso mapuche, puede hablarse de un “despertar” de la identidad huilliche-chilota, que incluso puede evolucionar a la de una “nación huilliche” en el espacio chilote, incluso admitiendo el conflicto con el chilote “auténtico”50. 3. Una zona chilota “canónica”, surgida en la orilla oriental de la Gran Isla y en los archipiélagos aledaños, que es producto del mestizaje entre Huilliches y españoles. Es esta zona donde se puede apreciar en forma más categórica la nacionalidad chilota de la forma en que la hemos descrito. Hasta el momento, la toma de conciencia nacional de los chilotes ha sido tímida, en gran parte por sus rezagos en materia social, la poca densidad de población, entre otros. No se ha erigido todavía un grupo dirigencial lo suficientemente fuerte como en la Araucanía o la Patagonia. Solamente han existido instancias aisladas que han demandado, por ejemplo, que Chiloé sea una región separada de Los Lagos51, o han criticado la anexión a Chile producida en 1826 y la posterior relación entre el archipiélago y el estado52, o, como vimos, se preocupan de la situación del pueblo huilliche. Hay también preocupación por la conservación de la identidad local frente al fenómeno de la globalización y la modernidad53. Puede decirse, entonces, que la nación chilota se mantiene en un estado de “latencia”, preservándose para poder expresarse con todo vigor cuando la situación lo amerite. 50 Sobre el particular ver: - CAYUQUEO, Pedro y SCANDIZZO, Hernán. La isla del sur. Chiloé, territorio williche. Periódico Azkintuwe Archivo Chile (2007): http://www.archivochile.com/Chile_actual/02_pueb_orig/chact_po0122.pdf - MUÑOZ, Manuel. Identidad Williche y no Williche en Chiloé (o Expresiones de la Ideología Williche en Chiloé). Plataforma Formación Integral e Inglés U. de Chile (2011): http://www.lapetus.uchile.cl/lapetus/archivos/1240868025MuF1ozManuelIdentidadWillicheEnChiloe.pdf 51 Existió una web en apoyo a la idea regionalista, www.chiloeregion.com, hoy cerrada (Véase una captura antigua en http://web.archive.org/web/20090906065710/http://www.chiloeregion.com/). Hay también un manifiesto en http://www.chiloeweb.com/datos/noticias/182ChiloeRegion.pdf. En contra de la idea, véase CÁRDENAS, Cristián. Chiloé región: puntos críticos sobre el tema provincial del momento. islaquinchao.cl (25-10-2009): http://www.islaquinchao.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=1753 52 JIMÉNEZ, Carola. La república independiente de Chiloé reclama. La Nación (1-8-2006): http://www.lanacion.cl/noticias/site/artic/20060731/pags/20060731215704.html. También, Qué tanto le sirvió a Chiloé ser anexado al territorio chileno. Diario Llanquihue (22-1-2004): http://www.diariollanquihue.cl/site/edic/20040121210935/pags/20040122005634.html 53 Véase en particular Chiloé: 30 años de transformaciones y desafíos. Seminario organizado en 2012 por el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la U. Católica de Chile. Pueden leerse extractos de sus ponencias en: http://gtt.ieut.cl/wp-content/uploads/chiloe_seminario_2012.pdf. Recomiendo especialmente "Transformaciones territoriales y socio‐económicas del sector pesquero de Chiloé: salmonicultura y nuevos pescadores" de Camila Pavez, y "El espacio político fragmentado de Chiloé: asimetrías de poder en una provincia abierta (y expuesta) al mundo" de Álvaro Román.
  20. 20. Como post data, quisiera agregar un detalle. Me refiero al mall (centro comercial) que se construye en Castro, Chiloé, a propósito de un reportaje publicado en la revista “El Sábado” (de El Mercurio) hace dos semanas54. Aparte de su descomunal tamaño, las críticas pasan por que su diseño contrasta gravemente con el ambiente arquitectónico de la ciudad, que es el propio de Chiloé55. Como vemos, esta polémica revela que hay una identidad arquitectónica propia en el archipiélago, y que la construcción modernista del centro comercial es un capítulo más de la tensión entre la defensa de la identidad nacional chilota y los afanes occidentalizadores y “chilenizadores”. 6. Nación Patagónica Podemos identificar como “nación patagónica” a la nacionalidad cultural que surge en los territorios desde Puerto Montt al sur, exceptuando Chiloé, lo que involucra las regiones de Aisén y Magallanes en nuestro país, y en parte la provincia de Palena. También debería incluirse el lado argentino de la Patagonia, que perteneció nominalmente a Chile hasta 1881. Como dijimos antes, hay quienes pretenden incluir dentro de la nación patagónica a Chiloé. No por nada el grupo chilote es el fundador de la colonización de la zona austral y el que predomina en la emigración hacia esta tierra56. Sin embargo, hay varias diferencias entre esta nación y la chilota, siendo las principales, primero, la emigración de colonos europeos y, segundo, el cariz más “modernizado” que se advierte en la zona, frente al cariz más conservador del archipiélago. Esta nación nace de la inmigración. Primero fueron los habitantes de Chiloé los que llegaron a esta parte del mundo en busca de mejores oportunidades de trabajo. Luego lo hicieron varios extranjeros, entre los que destacan británicos, españoles y por sobre todo 54 Una versión “pirata” de ese reportaje puede hallarse en http://www.chiledesarrollosustentable.cl/noticias/el-despegue-de-chiloe/ 55 Véase: - La pugna que desató el mall de Chiloé. La Tercera sección Reportajes (10-3-2012): http://diario.latercera.com/2012/03/10/01/contenido/reportajes/25-103281-9-la-pugna-que-desato-elmall-de-chiloe.shtml. - Mall o Mal en la ciudad de Castro: una herida irreparable, ¿Cómo podríamos aprender? Plataforma Arquitectura (1-3-2012): http://www.plataformaarquitectura.cl/2012/03/01/mall-o-mal-en-la-ciudad-decastro-una-herida-irreparable-como-podriamos-aprender/ 56 URBINA, Rolando. Chiloé, foco de emigraciones. En “Chiloé y su influjo en la XI Región: II Jornadas Territoriales”, Instituto de Investigaciones del Patrimonio Territorial de Chile (1988): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0008634.pdf (pgs. 39 a 46 explican la población chilota de Magallanes). También, LAUSIC, Sergio. Migraciones del archipiélago de la Isla Grande de Chiloé hacia la Patagonia (Chile-Argentina) y participación en el movimiento obrero. Archivo Chile (2005): http://www.archivochile.com/Historia_de_Chile/otros_artic/HCHotrosart0011.pdf
  21. 21. croatas, siendo estos últimos los más destacados en la zona57. Pronto también se sumarían chilenos de la zona huasa. El lado negativo de esta emigración fue la desaparición de los indígenas locales, como tehuelches (aonikénk), yaganes (yámana), onas (selknam y haush), por asimilación o derechamente genocidio. Hoy día subsiste una pequeña comunidad alacalufe (kawéskar) y varios grupos mapuches y huilliches emigrados a la zona58. Habitualmente, se suele dividir esta nacionalidad en dos: la parte magallánica y la aisenina, dependiendo de la zona. Paradójicamente, la parte magallánica fue poblada con anterioridad a la de Aisén pese a su mayor lejanía, principalmente por su mayor accesibilidad marítima y un clima más benigno. Por eso, es en Magallanes donde el sentimiento de pertenencia se ha desarrollado con más fuerza, atendida la presencia de instituciones públicas y privadas que han incentivado la cultura y la economía local, cosas que demoraron en llegar a la parte aisenina59. Así, podría llegar a pensarse incluso que en realidad existe una “nación magallánica”, y es plausible. A fin de cuentas, ha sido esta región la que ha creado movimientos en demanda de autonomía – cuando no independencia – y que han generado protestas graves60, que ha elegido diputados y senadores no afiliados a los partidos nacionales 61, donde el sentimiento regional es más fuerte incluso que el nacional, y donde hay más identificación con los patagones argentinos que con los chilenos de más al norte62. Magallanes ha sido foco de rebeliones y punto de partida para varios movimientos populares, como el de 57 Sobre la inmigración croata en Magallanes, véase MARTINIC, Mateo. La inmigración croata en Magallanes. Hogar Croata - Impr. Vanic (1999): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0037187.pdf 58 MONTIEL, Mauricio. Los colonos mapuches de Magallanes. Entrevista a José Cuyul. Publicado originalmente en Azkintuwe (15-12-2006): http://argentina.indymedia.org/news/2006/12/473315.php 59 Por ejemplo, en Magallanes está la Universidad de Magallanes creada en 1981 a partir de la sede Punta Arenas de la extinta Universidad Técnica del Estado instalada en 1961, y que tiene además sedes en Puerto Natales, Porvenir y Puerto Williams. En cambio, en Aisén no existen universidades locales, a lo más una sede de la U. Austral (de Valdivia). 60 URZÚA, Claudia. El sentimiento regionalista en Magallanes. Blog La Tercera (23-1-2011): http://blog.latercera.com/blog/muronacional/entry/el_sentimiento_regionalista_en_magallanes 61 El nuevo impulso regionalista de Magallanes. Diario Financiero (16-12-2005): http://www.ecosistemas.cl/1776/fo-article-71664.pdf 62 Varios autores. Identidad regional y desarrollo de Magallanes. U. de Magallanes y Gobierno Regional de Magallanes (2010): http://www.territoriochile.cl/1516/articles-83983_recurso_1.pdf. Especialmente leer: - "La identidad magallánica, su origen y desarrollo en la historia" de Mateo Martinic (pp. 13-15) - "La identidad magallánica, una perspectiva desde la revisión bibliográfica de nuestra historiografía regional" de Milton Díaz (pp. 22-31)
  22. 22. 2011 por el alza del gas63 y donde surgen grupos autonomistas o derechamente separatistas. Sin embargo, el sentimiento nacional se ha expandido hacia el norte. Aisén, otrora el pariente pobre de la Patagonia, se ha sumado a las demandas de autodeterminación. Los eventos de 2012 en Puerto Aisén fueron la carta de presentación de un nuevo actor. Si bien este movimiento es tributario del surgido antes en Magallanes y de todo un 2011 lleno de protestas en Chile y en el mundo, viene a confirmarnos que la idea nacional prendió en la zona64. Así, puede concluirse que hay una expansión de lo vivido en Magallanes hacia el norte. La gran mayoría de los grupos magallánicos son meramente autonomistas, demandando mayores espacios de decisión local e incentivos para la economía. Aquí se incluyen, por ejemplo, la Asamblea Ciudadana de Magallanes65, Magallanes Se Levanta66, o los parlamentarios Carlos Bianchi (senador) y Miodrag Marinovic (diputado). En cuanto al independentismo, encontré un solo blog de carácter seriamente independentista, ya abandonado, una columna de opinión en que se plantea derechamente el tema de la independencia y ciertos elementos en la narrativa de autores como Eugenio Mimica67. En realidad la expresión “República Independiente de Magallanes” es para la gran mayoría un mero reclamo, un “tejo pasado” en la lucha autonomista. Incluso, me atrevería a decir que hay mayor sentimiento separatista en Concepción que en Punta Arenas. No puede dejarse de lado, por cierto, la influencia de movimientos separatistas y regionalistas en el lado argentino. No por nada las provincias argentinas de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego constituyeron un 63 Ha habido varias otras, algunas sangrientas y otras pacíficas, como en 1878, 1919, 1920, 1934, 1984. Véase al respecto: - DUBLÉ, Diego. Los sucesos de Magallanes: contestación del ex-Gobernador (1878): http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0047707.pdf - RODRÍGUEZ, Manuel Luis. Colonos, gañanes y peones: Historia del trabajo y los trabajadores en Magallanes y la Patagonia (2 tomos). Historia Social de la Patagonia (2004): http://surhistoria.files.wordpress.com/2011/10/historia-del-trabajo-y-los-trabajadores-en-magallanes-y-lapatagonia-1843-1973.pdf 64 Declaración del Movimiento Social por la Región de Aisén del 1 de marzo de 2012: http://www.lanacion.cl/noticias/site/artic/20120301/asocfile/20120301152720/83357641_declaracion_pub lica_movimiento_social_por_aysen.pdf. 65 Sitio web: http://asambleaciudadanademagallanes.wordpress.com 66 http://magallaneselevanta.wordpress.com 67 Véase: - Blog Magallanes Independiente: http://magallanesindependiente.blogspot.com - ¿Llego la hora Magallanes independiente? El Corresponsal (5-1-2011): http://www.elcorresponsal.cl/content/view/1186070/Llego-la-hora-Magallanes-independiente.html - LÓPEZ, Lorena. Discurso utópico/distópico regionalista en "Un adiós al descontento" de Eugenio Mimica. Lteratura y Lingüística N° 23 pp. 47-64: http://www.scielo.cl/pdf/lyl/n23/art04.pdf.
  23. 23. Parlamento Patagónico para tratar asuntos propios de la zona68. Existieron, por ejemplo, un “Movimiento Nacional Patagónico” que buscaba la independencia de la Patagonia argentina69, un “Comité de Acción por una Patagonia Libre”70, entre otros. Esta nación patagónica enfrenta varias oposiciones. Debido a su ubicación estratégica y a su potencial económico la Patagonia ha sido foco de atención de las grandes potencias, lo que entre otras cosas forzó a Chile a establecer una colonia a orillas del Estrecho de Magallanes en 1843 y a promover su poblamiento. También, ha suscitado conflictos como el de límites entre Chile y Argentina, resueltos formalmente en 1881 pero con incidentes posteriores que recuerdan el interés por este pedazo de tierra71. No olvidemos, por cierto, el conflicto por las Islas Malvinas o Falkland que enfrenta a la federación platense con Gran Bretaña. Otro tipo de oposición proviene de sectores políticos que temen que una escalada separatista termine creando “estados títeres” sometidos a intereses foráneos por los recursos de la zona empobreciendo a los actuales estados a que pertenecen72. Por no mencionar el llamado “Plan Andinia”, supuestamente para instalar un estado judío en la zona, que no es sino una mala lectura del manifiesto de Theodor Herzl que sólo lo proponía siempre que fracasara la opción de Palestina. 68 Sitio web del Parlamento Patagónico: www.parlamentopatagonico.legisrn.gov.ar http://movimientonacionalpatagonico.blogspot.com 70 http://accionpatagonica.blogspot.com 71 Un estudio sobre las relaciones chileno-argentinas referidas a la Patagonia se puede ver en LEÓN, Marco Antonio. Conspiraciones, paranoias y temores en una historia comparativa (Recensión del libro "El complot patagónico. Nación, conspiracionismo y violencia en el sur de Argentina y Chile (siglos XIX y XX)" de Ernesto Bohoslavsky). Revista A Contra Corriente vol. 7 N° 3 (2010), pp. 483-492: http://www.ncsu.edu/acontracorriente/spring_10/reviews/Leon_rev.pdf 72 Véase CARDONA, Ricardo. Denominada nación patagónica pretende dividir Argentina. América Latina en Movimiento (5-1-2007): http://alainet.org/active/15777&lang=es. También, SALAZAR, Cristián. Patagonia chilena, la segunda entrega. Corporación de Defensa de la Soberanía (2004): http://issuu.com/soberania/docs/patagoniachilenasegundaentrega 69
  24. 24. III Ahora pasaremos a estudiar las naciones indígenas de Chile. A diferencia de las anteriores, el tema acá está más documentado, en principio porque es fácil advertir la gran diferencia entre éstas y la población no indígena. El indigenismo ha sido un movimiento en alza en Latinoamérica y ha liderado revoluciones de carácter nacional, como en Bolivia o Ecuador. El “nacionalismo indígena” asciende con gran fuerza, en gran medida imitando el ejemplo de los nacionalismos europeos o asiáticos, y con la ayuda de aliados dentro y fuera de los países y de una pequeña pero creciente élite dirigencial indígena73. Por otro lado, el aumento de los estudios sobre la realidad indígena y su difusión por las vías tradicionales y las redes electrónicas ha promovido un mayor conocimiento general de la actual situación de nuestros pueblos originarios. 1. Nación Mapuche Se han escrito tantas cosas, se ha dicho tal cantidad de declaraciones y se han escrito tal cantidad de documentos, que hacer una descripción aquí sería superfluo. La “nación mapuche” es, hasta ahora, la más notoria de todas las nacionalidades de Chile, si exceptuamos la nación huasa. La única que se ha erigido como tal y ha reclamado en forma permanente y agresiva su derecho a la autodeterminación. La que ha sido un modelo a seguir por muchos movimientos, no sólo los regionalistas o indigenistas, sino también por agrupaciones ciudadanas y hasta partidos. No puede reducirse esta contienda sólo a un tema de tierras o de oportunidades de trabajo o educación, sino que es un conflicto mucho más profundo, que enfrenta dos visiones de mundo que pretenden predominar en el espacio geográfico histórico aludido. Como lo dije hace muchos años, los mapuches son los únicos que tienen una propuesta seria y elaborada de nacionalismo y separatismo, donde el centralismo del Estado no es la causa principal sino su política asimilacionista en la zona74. Ellos sí tienen un discurso abiertamente “nacional”, que va más allá de las meras demandas de reconocimiento y autonomía, para avanzar en una conciencia de nacionalidad fuerte y declarada75. Existen 73 Un pequeño relato sobre la evolución del "nacionalismo indígena" puede leerse en JACKSON, Jean. El Concepto de "Nación Indígena". Algunos ejemplos en las Américas. En URIBE, Carlos (coord.). La Construcción de las Américas. U. de los Andes, Bogotá (1993), pp. 219-241: http://web.mit.edu/anthropology/pdf/articles/jackson/jackson_Concepto_Nacion_Indigena.pdf 74 Véase TERWINDT, Carolijn. Etnicidad en el conflicto ‘Mapuche’ (s/f), especialmente capítulo 2: http://www.ethesis.net/chili/Etnicidad.pdf. También, PEÑA, Carlos. La guerra chileno-mapuche. Columna en El Mercurio (13-1-2013): http://www.elmercurio.com/blogs/2013/01/13/8331/La-guerrachilenomapuche.aspx 75 BARRIENTOS, Ignacio. El tránsito de una identidad étnica a una identidad nacional ¿Nacionalismo indígena?. Archivo Chile, publicado originalmente en Azkintuwe (2005):
  25. 25. partidos y movimientos, como Wallmapuwen, el Consejo de Todas las Tierras o la Coordinadora Arauco-Malleco, que tienen en sus programas una idea nacionalista mapuche, opositora al Estado chileno y la nación chilena (la huasa, principalmente), con propuestas que son abiertamente separatistas76. Por eso el conflicto mapuche ha sido más duro que otros conflictos indígenas en Chile y Sudamérica, porque pone en jaque la idea del “Estado Nación” forjada por las élites a partir del modelo europeo y liberal. De ahí que hayan alianzas (o se le supongan) con otros grupos nacionalistas, como vascos, catalanes, bretones, etc., lo que prueba la seriedad de sus planteamientos77. Por cierto, también critican la utilización de su conflicto por parte de grupos políticos de izquierda, acusando otra forma de “aculturación” esta vez por razones ideológicas78. A simple vista, pareciera que el conflicto es sencillo de entender y que los partidarios de la autodeterminación de los pueblos no pueden tener dudas a la hora de apoyar la secesión de la Araucanía. No por nada, es absolutamente entendible que los mapuches no se sientan chilenos ya que han sido ellos, sea por su Estado o por sus habitantes, los que han expoliado a su pueblo en beneficio ni siquiera de la nación chilena toda, sino de unos cuantos. Sin embargo, esta historia conflictiva no puede ser analizada en una división tajante de mapuches vs. chilenos. Y no es por considerar a los mapuches como chilenos, sino porque el cruce social entre ellos es muy intrincado. La inmigración mapuche hacia ha sido de tal envergadura que hoy la mayor concentración de miembros de esta etnia no está en la Araucanía, sino en el Gran Santiago79. Por otro lado, la llegada de colonos y de http://www.archivochile.com/Pueblos_originarios/hist_doc_gen/POdocgen0016.pdf. También, GAVILÁN, Víctor. Los mapuche, ¿grupo étnico o nación indígena? Espacio Regional vol. 1 N° 6 (2009), pp. 89-92: http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3676851.pdf 76 Véase al respecto Coordinadora Arauco Malleco, Análisis de la lucha de la CAM, Movimiento Mapuche y proyecciones (2005): http://www.nodo50.org/weftun/documentos/2005/analisisdelalucha.htm. 77 Sobre la relación entre nacionalistas vascos y mapuches véase Chile acusa a una ONG vasca de convertir a los mapuches en una guerrilla. El Mundo (18-8-2009): http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/18/espana/1250566574.html. También, Vascos y mapuches reivindican Derecho a la Autodeterminación. Blog SurcoAustral (28-7-2008): http://surcoaustral.blogspot.com/2008/07/vascos-y-mapuches-reivindican-el.html. En cuanto a la relación entre Wallmapu y la Esquerra Republicana de Cataluña, véase Dirigente de organización Wallmapuwen firmó protocolo de acuerdo con Esquerra en Catalunya. Mapuexpress (5-8-2008): http://www.mapuexpress.net/content/news/print.php?id=3060 78 Coordinadora Arauco-Malleco. Análisis...: "Sostenemos que la cultura occidental, básicamente la cultura de los partidos políticos que han utilizado al movimiento mapuche, no debieran tener presencia en la actual lucha (...) esto se debe a que aún se mantienen concepciones ortodoxas y paternalistas por parte de los partidos de izquierda, que es con quienes debiéramos tener mayor cercanía. Aún existe, una suerte de asimilación ideológica de parte de ellos hacia nosotros, que no vamos a aceptar, más aun si existe una suerte de manipulación programática en la lucha mapuche." (destacado nuestro) 79 Véase Instituto Nacional de Estadísticas. Estadísticas Sociales de los pueblos indígenas en Chile - Censo 2002: http://www.ine.cl/canales/chile_estadistico/estadisticas_sociales_culturales/etnias/pdf/estadisticas_indige nas_2002_11_09_09.pdf. Por ejemplo, actualmente la Región Metropolitana residía el 27,7% de los
  26. 26. otros chilenos ha dejado a la etnia mapuche en minoría, sin contar los múltiples intercambios de orden económico, social, cultural, etc., que se producen día a día entre ellos. Más allá de todas las consideraciones acerca del rol del “invasor” o del modelo económico imperante, lo cierto es que mapuches y no mapuches tienen una relación casi simbiótica, por lo que no es llegar y ponerlos unos contra otros. Así como hay nomapuches que apoyan las demandas del pueblo mapuche (moderadas y exaltadas), también hay personas de esta etnia que tienen lealtad hacia los “huincas”. Por tanto, si llegara a haber un conflicto mayor las consecuencias pueden ser desastrosas, si es que no se consideran esas intrincadas relaciones. Se han realizado numerosas propuestas para la solución del conflicto mapuche. Me voy a centrar en aquellas que apelan al tema de la autonomía política y cultural. Las primeras propuestas surgen en la década de los 90, principalmente de centros de estudios y organizaciones ligadas al pueblo mapuche. Así, en 1992 el Centro de Estudios y Documentación Mapuche Liwen proponía un Estatuto de Autonomía Regional con Asamblea y Gobierno Regional con énfasis en la identidad cultural mapuche, en una zona que coincidía con la actual Región de la Araucanía más algunas zonas adyacentes. En un mismo sentido se pronunciaba la organización Admapu, aunque también proponía una cuota participativa del pueblo mapuche en el Estado chileno, además de una reforma constitucional. Estas propuestas estaban en una línea menos rupturista y más de ser reconocidos como ente cultural antes que político. Más adelante, se observan los primeros intentos de separatismo efectivo, como en el caso de la Coordinadora AraucoMalleco (quienes plantean la “reconstrucción nacional” como primer paso a la consecución de la independencia) y el Consejo de Todas las Tierras. Este último proponía una Autonomía más fuerte que la propuesta de Liwen, con una verdadera “constitución mapuche” y una relación más horizontal con el Estado. La idea del CTT es establecer un principio de federación entre Chile y los mapuches, con amplias autonomías políticas y culturales para estos últimos, con un retorno a los modelos tradicionales de autoridad mapuche, es decir loncos, rehues y comunidades. Asimismo, propone una reforma constitucional de reconocimiento basada en tres pilares: el derecho a la autodeterminación del pueblo mapuche, la restitución de las tierras y el derecho al uso y control del territorio y sus recursos. Otras organizaciones, como Identidad Lafkenche, indígenas del país (p. 13), de los cuales más de 180 mil corresponden a mapuches (p. 17). Si el promedio es de 62,4% en zona urbana (p. 19), entonces cerca de 115 mil mapuches viven en la capital y ciudades aledañas.
  27. 27. también apuntan a una autonomía mapuche no sólo en un sentido global, sino también para las comunidades en que este pueblo se divide80. Como el mismo Lavanchy observa, estas propuestas, si bien atacan un problema fundamental que es la participación política mapuche, no solucionan otros conflictos. De partida, no se preocupan de la situación de los no mapuches en la zona, o aceptan cierta proporcionalidad de participación. Si la solución es excluir del gobierno autónomo mapuche a los “huincas”, entonces la autonomía se convertiría en una especie de “apartheid al revés”, es decir, los discriminados de ayer serían los discriminadores de mañana. Si se acepta una solución basada en la proporción de poblaciones, entonces surge el problema de que los mapuches son minoría incluso en la propia Araucanía, lo que puede frustrar las aspiraciones identitarias que se quieren lograr en el posible gobierno autónomo. Asimismo, no existe acuerdo en cuanto al territorio que debe ser gobernado o el modelo a adoptar (si uno más “occidental” u otro más “autóctono”), o la relación con el Estado. También hay críticas en cuanto a la valoración o no de la democracia dentro de las propuestas, sobre todo las más apegadas a la tradición mapuche81. Se puede concluir, entonces, que las divergencias en cuanto a las propuestas hablan de cuán distintas pueden ser las visiones del conflicto entre los mismos mapuches. Recientemente se hizo una nueva propuesta de autonomía por parte de varias organizaciones mapuches, en medio del recrudecimiento del conflicto. Si bien aún falta conocer un texto definitivo, existen algunos adelantos de lo que se propondría. Así, existirían tres bases o ejes de la autonomía: un plano social-espiritual, un plano cultural y un plano ambiental. Sobre estas tres bases se pretende construir una nueva relación con el Estado. Se trataría de una “región autónoma”, en un sistema de gobierno que combine las autoridades tradicionales mapuches con el modelo democrático occidental, donde la lengua oficial sea el mapudungun, especialmente en la educación. Existen divergencias en cuanto al territorio abarcado, el modelo económico a imperar, entre otras cosas 82. Se puede observar de este estatuto, pero más bien de las declaraciones de líderes mapuches, que esto sería una solución a corto plazo, preparando el camino a la verdadera aspiración del pueblo mapuche, cual es la independencia de la Araucanía del Estado chileno. Por cierto, no ocupan la palabra “independencia”, pero es claramente deducible 80 Todas son mencionadas en LAVANCHY, Javier. Conflicto y propuestas de autonomía mapuche. Centro de Documentación Mapuche (1999): http://www.mapuche.info/mapuint/lava1.html 81 Véase también MARIMÁN, José. Movimiento Mapuche y Propuestas de Autonomía en la Década Post Dictadura. Centro de Documentación Mapuche (1997): http://www.mapuche.info/mapuint/jmar4a.htm (tbn. jmar4b.htm y jmar4c.htm) 82 Véase BAEZA, Angélica. El proyecto que pretende crear el gobierno autónomo Mapuche desde la región del Biobío al sur. La Tercera (26-2-2013): http://www.latercera.com/noticia/nacional/2013/02/680-5069799-el-proyecto-que-pretende-crear-el-gobierno-autonomo-mapuche-desde-la-region-del.shtml
  28. 28. de sus palabras, ya que podría ser usado en su contra por quienes se oponen a esta clase de autonomías. Las principales oposiciones a la idea de un “gobierno autónomo mapuche” pasan primeramente por el temor a que la soberanía del Estado chileno quede en entredicho, dando paso a cosas peores, como la desmembración del territorio. No olvidemos que además este conflicto es seguido tanto dentro como fuera del país, y el éxito o fracaso del movimiento puede ser crucial para el desarrollo de otros movimientos de esta índole. La misma existencia de Chile, como estado, puede verse en entredicho, y no es broma. No es lo mismo un Chile que se extiende desde Visviri a Cabo de Hornos que uno limitado entre el Elqui y el Biobío. No será lo mismo un Chile sin posesiones en el Pacífico. Y un estado más homogéneo étnicamente tiene problemas y consecuencias distintas que uno más diverso. En resumen, podemos señalar que la Nación Mapuche está inmersa en un proceso de autoidentificación potente, que pone énfasis en la diferencia y no en las similitudes con la Nación y el Estado chilenos, los que a asu vez insisten en la asimilación a su concepción de mundo. Como bien se ha dicho, el conflicto entre mapuches y chilenos es un problema comunicacional. De un lado, sentir que su identidad es subvalorada y violentada. De otro, creer que la actitud del pueblo mapuche es intrínsecamente mala y que sólo la solución aportada desde el punto de vista chileno puede solucionar sus problemas. La autoafirmación de la identidad frente al paradigma de la “nación chilena única, indivisible y uniforme” 83. Entonces, no bastará con medidas que solucionen aspectos puntuales, es algo mucho más grande. No se va a acabar la violencia con más policías porque no es mero vandalismo o terrorismo, es una verdadera guerra, al menos en la visión mapuche. No basta con apelar a la institucionalidad, porque hay un fuerte cuestionamiento por parte de quienes hoy se oponen. Si ya dentro de la “nación chilena” hay rechazo parcial o total a estas formalidades ¿qué queda para quienes derechamente no se sienten chilenos?. Es un conflicto de nacionalidades, y sólo cuando se acepte este hecho podremos llegar a soluciones más amistosas y convenientes para todos84. 2. Nación Rapanui Isla de Pascua (también llamada Rapa Nui ó Te Pito O Te Henua) es el punto más occidental del territorio nacional, a 1.200 km de las costas chilenas, en la Polinesia. 83 Véase al respecto Conflicto Mapuche: un problema relacional, en La Tercera sección e-class (5-10-2012): http://uai.eclass.cl/comunidad/articulo/34153/conflicto-mapuche-un-problema-relacional 84 Una visión acerca del ascenso de la idea “nacional mapuche” puede verse en VILLEGAS, Fernando. La Araucanía en llamas. Blog La Tercera (28-7-2012): http://blog.latercera.com/blog/fvillegas/entry/la_araucan%C3%ADa_en_llamas
  29. 29. Famosa por sus estatuas de roca (moai) y una cultura local plena de mitos, artes y sucesos que la hacen un apetecido destino turístico. La historia de Chile con esta posesión oceánica, si bien algunos la remontan a su descubrimiento por Jakob Roggeveen en 172285, empieza realmente a mediados del siglo XIX, con el viaje de diversas naves a la isla y la motivación del capitán Policarpo Toro para convencer al gobierno de adquirir tal posesión86. Finalmente, la Isla de Pascua se convirtió en territorio chileno en 1888. A partir de su incorporación a Chile, la historia de la relación entre el Estado chileno y la sociedad rapanui ha atravesado encuentros y desencuentros. Después de un fracasado intento de colonización, la isla fue arrendada a una compañía ganadera, quien utilizó gran parte de ella en perjuicio de los nativos. Tras una etapa de transición, mediante la ley 16.441 se hizo efectiva la integración de Rapa Nui al Estado chileno, pasando sus habitantes a tener el carácter de nacionales (ciudadanos)87. Al igual que en el caso de los mapuches, los rapanuis han debido enfrentar el ánimo “occidentalizador” del Estado chileno, que se reflejó especialmente en la educación. La necesidad de que fueran empleados funcionales a los administradores de turno, además de los prejuicios y temores que había respecto a ellos, fue la causa de variadas restricciones a los derechos fundamentales de los isleños, especialmente en cuanto a libertad de desplazamiento, de trabajo, derechos culturales, etc88. Pese a las concesiones que el Estado ha estado realizando desde 1966 a la isla y los isleños, que incluyen franquicias económicas, excepciones legales, e incluso una reforma constitucional para 85 Uno de los argumentos para la pretensión chilena estaría en la expedición de González de Haedo realizada por orden del virrey Amat y Junyent en 1770, en la que declaró la anexión de la isla a la Corona Española. Véase GAMARRA, Alberto. La conquista castellana de la Isla de Pascua. Blog Historia Infinita (2009): http://historiainfinita.wordpress.com/2009/03/07/la-conquista-espanola-de-la-isla-de-pascua/ 86 Véase FORTUNE, Karen, y ROMANIK, Katy. Isla de Pascua: Frontera Oceánica Chilena. Memoria de Licenciatura en Derecho, U. de Chile (2004): http://www.tesis.uchile.cl/tesis/uchile/2004/fortune_k/html/index-frames.html. Especialmente, capítulos III, “Antecedentes de la incorporación de la Isla de Pascua a la soberanía nacional” y IV, “La soberanía chilena sobre Isla de Pascua”. 87 Para mayor detalle sobre la historia chilena en Rapa Nui leer RECASÉNS, Andrés et al. Isla de Pascua: Proceso, Alcances y Efectos de la Aculturación. Facultad de Ciencias Sociales U. de Chile (1981): - 1888-1895. Colonización Chilena: http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/sitios/lenguas/pascuense/ipa08.htm - 1895-1953. Hacienda Ovejera: http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/sitios/lenguas/pascuense/ipa09.htm - 1953-1966. Administración de la Armada de Chile: http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/sitios/lenguas/pascuense/ipa10.htm - 1965-1973. Sociedad Abierta: http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/sitios/lenguas/pascuense/ipa11.htm 88 Ver Informe de la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato de los Pueblos Indígenas, vol. 3 tomo 1, (2003), cap. 4 "Atropellos a los Derechos Humanos": http://biblioteca.serindigena.org/libros_digitales/cvhynt/v_iii/t_i/pueblos/v3_t1_informe_pueblo_mario_tu ki_y_otros-4_.html
  30. 30. dotar a la isla de autonomía política, todavía existe en la población local, especialmente la etnia nativa, un sentimiento negativo hacia el gobierno continental. Otras amenazas a la cultura y sociedad rapanui provienen, primero, de la gran afluencia de turistas y de quienes quieren aprovechar el auge de esta actividad, lo que ha conllevado beneficios pero también perjuicios ambientales y patrimoniales89. En segundo lugar, la inmigración de “continentales” a la isla, principalmente chilenos, amenaza con la existencia de la cultura rapanui, no tanto por su intervención en la realidad isleña sino porque el bajo número de rapanuis (alrededor de 3 mil, de un total de 5.000 hbtes.) podría convertirlos a ellos, a largo plazo, en una minoría90. Por otro lado, la isla sigue siendo un punto estratégico para la navegación en el Pacífico, por lo que se convierte en un territorio sensible a las pretensiones de otras potencias 91. Lejos de la realidad de otras islas (como Juan Fernández), Chile debe tener gran interés en mantener este pedazo de tierra, que ayuda en su vocación pro-Pacífico, con importantes efectos en la economía nacional92. Con todo ello, Isla de Pascua es, luego de la Araucanía y la zona austral, la que más riesgo tiene de tener un movimiento separatista. Ya existe un “Parlamento Rapa Nui”, instancia similar a las asambleas ciudadanas, cuyo objeto es avanzar hacia una completa independencia de la isla93. También en la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato se llega a la conclusión de que la mejor salida a la situación es la independencia de la isla94. Existen, por cierto, sectores más moderados, que claman por una mayor autonomía 89 Para el despojo arqueológico y ambiental véase Corporación de Defensa de la Soberanía. Historia de la Isla de Pascua: Su incorporación y su conflicto con la Williamson & Balfour. Daños patrimoniales, pretensiones internacionales e independentismos (actualizado 2008), pp. 9-17: http://issuu.com/soberania/docs/rch-enc-012 90 Informe de la Comisión... cap. 9 "Inmigración de continentales y extranjeros a Rapa Nui": http://biblioteca.serindigena.org/libros_digitales/cvhynt/v_iii/t_i/pueblos/v3_t1_informe_pueblo_mario_tu ki_y_otros-9_.html 91 Corporación de Defensa de la Soberanía, op. cit., pp. 5-9. 92 FORTUNE, op. cit., cap. VII “Importancia de la posesión de Isla de Pascua con respecto a la cuenca del Pacífico”. 93 Véase: - “Presidente Parlamento Rapa Nui amenaza con separar Isla de Pascua de Chile”, blog Islas del Pacífico (101-2013): http://islasdelpacifico.wordpress.com/2013/01/10/presidente-parlamento-rapa-nui-amenaza-con-separarisla-de-pascua-de-chile - “Isla de Pascua advierte que irá a La Haya para independizarse de Chile”, Radio Cooperativa (16-1-2013): http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/isla-de-pascua/isla-de-pascua-advierte-que-ira-a-la-haya-paraindependizarse-de-chile/2013-01-16/181500.html 94 Planteamiento final de la Comisión Provincial de Verdad Histórica y Nuevo Trato de Isla de Pascua: http://biblioteca.serindigena.org/libros_digitales/cvhynt/v_iii/t_i/pueblos/v3_t1_informe_pueblo_mario_tu ki_y_otros-10_.html
  31. 31. dentro del Estado chileno y el respeto y protección de la cultura local95, existiendo incluso una propuesta de Estatuto de Autonomía para hacer efectivo el mandato del constituyente96. Objetivamente, la situación de Isla de Pascua dista de ser la óptima en comparación con otras posesiones en el Pacífico. Incluso Ecuador tiene en mejores condiciones a sus Islas Galápagos, habiendo hasta una sede universitaria ahí. Entonces, si no quiere perder esta preciada joya, el Estado chileno deberá hacer todos los esfuerzos posibles para preservarla. Y eso implica, obviamente, favorecer la autonomía cultural y administrativa con miras a resguardar su acervo, cosa que debería ocurrir no sólo con la etnia rapanui sino con todas las nacionalidades del país. Eso lo trataremos más adelante, cuando hagamos las conclusiones. 3. Otras naciones indígenas Las otras nacionalidades indígenas que residen en nuestro país las trataré brevemente, no por ser menos importantes que las mencionadas, sino porque su incidencia en el problema nacional chileno es menor, sea por tener mayor presencia en otros países o por su exiguo número. I. Aimaras, Collas y Quechuas: trataré en un solo punto a los indígenas del Norte Grande ya que su situación es similar dentro del país. Para empezar, diremos que los aimaras y quechuas, minoritarios en Chile, son bastante mayores en número en los países limítrofes, llegando a casi 4 millones en Bolivia97 o 3 millones de quechuas y 400 mil aimaras en Perú, mientras apenas hay 49 mil aimaras y 6 mil quechuas en Chile, que se concentran en los sectores desérticos y cordilleranos98. Por otro lado, al igual que en el caso mapuche, está tan documentada la situación actual de este pueblo que agregar otra cosa sería redundar. 95 Véase: - "Mi partido político es Rapa Nui". Entrevista a Pedro Edmunds, El Periodista año 2 N° 41 (3-8-2003): http://www.elperiodista.cl/newtenberg/1428/printer-35119.html - DI CASTRI, Francesco. Sobre la autonomía de Rapa Nui. La Nación (12-8-2003): http://www.lanacion.cl/noticias/site/artic/20030811/pags/20030811182947.html - Informe de la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato, vol. I 2da parte, cap. 8, "Propuestas y Recomendaciones Relativas al Pueblo Rapa Nui y a un Nuevo Estatuto de Administración para Isla de Pascua": http://biblioteca.serindigena.org/libros_digitales/cvhynt/v_i/2p/v1_sp_recomendaciones-8_.html 96 Mensaje de S.E. la Presidenta de la República con el que inicia un Proyecto de Ley que establece el Estatuto Especial de Gobierno y Administración para el Territorio de Isla de Pascua (presentado al Congreso el 4 de junio de 2008): http://sil.congreso.cl/docsil/proy6325.doc 97 Instituto Nacional de Estadística de Bolivia. Censo de 2001, parte 6 "Autoidentificación con Pueblos Originarios o Indígenas de la Población de 15 años o más de edad": http://www.ine.gob.bo:8082/censo/make_table.jsp?query=poblacion_06 98 Atlas sociolingüístico de pueblos indígenas en América Latina: - Población pueblo aimara: http://atlaspueblosindigenas.files.wordpress.com/2010/05/aymara2.pdf - Población pueblo quechua: http://atlaspueblosindigenas.files.wordpress.com/2010/05/quechua3.pdf
  32. 32. Sin embargo, hay que destacar algunas cosas. Primero, se debe reconocer el aporte de estas etnias en la conformación de lo que anteriormente describimos como “nación nortina”, una entidad distinta de lo que se concibe como “chileno”, lo que ha sido fuente para un proceso profundo de aculturación que afecta sobre todo a estas comunidades, agravado por el hecho de haber pertenecido a un estado distinto (Perú o Bolivia) 99. Por otro lado, si bien menos radical que en el caso mapuche, el pueblo aimara se ha organizado para defender su cultura y derechos, destacando, por ejemplo, el Consejo Nacional Aymara de Mallkus y T'allas100. El caso del pueblo colla es más reciente ya que incluso hasta la década del ’90 no se reconocía su existencia como etnia autónoma, siendo confundidos con likanantais o aimaras, lo que básicamente se producía por su convivencia frecuente con estos pueblos101. II. Indígenas de los canales australes: En este grupo aglutinaré a los alacalufes o kaweskar y los yaganes o yámana, pueblos que actualmente enfrentan una situación crítica. Partiendo por la etnia alacalufe, hoy en día reducida a poco más de un centenar de personas residentes principalmente en la Isla Wellington. Su lengua hoy día está en serio riesgo de desaparecer y subsumirse en la nación patagónica o magallánica. No obstante, lo que parece ser un problema, la deficiente comunicación entre la isla y el resto de la zona, se ha convertido paradójicamente en un factor de preservación de esa cultura, lo que nos llega a demostrar que una mayor intervención estatal sería contraproducente sin que exista la correspondiente labor de conservación de la lengua y cultura locales, lo que implica por cierto una cierta autonomía en tal sentido para este pueblo. Han existido, por cierto, esfuerzos tanto públicos como privados para defender este patrimonio 102. En cuanto a los yaganes, se pueden considerar prácticamente extintos, ya que están 99 Informe de la Comisión... (vol. 1, primera parte) cap. 5 "La ocupación chilena en territorios aymaras": http://www.serindigena.org/libros_digitales/cvhynt/v_i/1p/v1_pp_2_norte_c1_pueblo_aymara-5_.html. Véase especialmente el punto 5.1 "Las primeras políticas del Estado chileno y la chilenización". También, GONZÁLEZ, Sergio. Los aymaras de Isluga y Cariquima: un contacto con la Chilenización y la Escuela. Revista de Ciencias Sociales U. Arturo Prat, N°3 (1994): http://www.revistacienciasociales.cl/archivos/revista3/word/revista3_articulo1.doc 100 Sitio web (provisional): http://cna-chile.blogspot.com 101 Sobre el proceso de reidentificación del pueblo colla véase QUIROZ, Daniel y JERIA, Yuri. Etnogénesis e identidad cultural entre los grupos colla de la cordillera de Atacama. Boletin del Museo Regional de Atacama Nº 1 (2010), pp. 25-42: http://es.scribd.com/doc/44969396/Boletin-01-2010. También, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Estudio diagnóstico del pueblo Colla (2011): http://www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2013/04/Informe-final-pueblo-Colla.pdf 102 Podemos destacar, al efecto, el trabajo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile en el rescate de las lenguas originarias, creando un portal dedicado al pueblo alacalufe (http://www.kawesqar.uchile.cl).
  33. 33. reducidos a unas cuantas decenas de habitantes, y apenas una sola persona habla la lengua103. III. Likanantai (también llamados atacameños, pero para diferenciarlos de la nación mestiza homónima los llamaremos así): Esta etnia, cuyo número es discutido debido a su alto grado de mestizaje104, formando uno de los elementos fundadores de lo que llamamos en su momento “nación atacameña”. Actualmente, la mayoría reside en la región de Antofagasta, viviendo en forma casi idéntica a la que tenían hace 5 o más siglos105. Quizás uno de los trabajos más dedicados a la salvaguardia del acervo cultural de esta etnia es el que hizo el padre Gustave Le Paige al abrir el museo que hoy lleva su nombre en la ciudad de San Pedro de Atacama, misma que ha centrado su actividad económica en el etnoturismo, actividad a la que se han adaptado las comunidades locales para su subsistencia. Aparte de esto, ha habido instancias por parte de este pueblo para defender su patrimonio natural y cultural y tener una voz de reclamo hacia las autoridades106. IV. Huilliches y pehuenches: Actualmente se les considera parte de la “nación mapuche”. Sin embargo, existen razones para pensar que pueden ser naciones que viven un proceso de aculturación e integración en la ya mencionada. Por ejemplo, se considera que el chesungun, la lengua huilliche original, es más bien una “hermana” del mapudungun, por su poca inteligibilidad mutua107. Por otro lado se ha señalado que los pehuenches tendrían su origen en los huarpes de Argentina y que se “mapuchizaron” al llegar a Chile108. En todo caso, está claro que estos pueblos se han unido al mapuche en su lucha por la autodeterminación, integrándose en sus instancias participativas109, por lo que hoy 103 Sin embargo, en el Censo de 2002, se dieron cifras más altas, llegando a 2.622 alacalufes y 1.685 yaganes. Pero es una estimación general, que no distingue grados de mestizaje o participación de la cultura étnica. Véase Instituto Nacional de Estadísticas. Censo 2002: Síntesis de Resultados: http://www.ine.cl/cd2002/sintesiscensal.pdf 104 Según el INE, la población likanantai o atacameña llega a 21 mil personas (ver nota anterior). Otras fuentes, sin embargo, los reducen a cerca de 3 mil. 105 Hay mucho material en la web sobre la nación likanantai. Sólo mencionaré un par de ellos: - Likan-Antai, el blog del Pueblo Atacameño: http://likan-antai.blogspot.com/ - Reseña sobre los atacameños en Profesor en Línea: http://www.profesorenlinea.cl/chilehistoria/Atacamenos.htm 106 Véase al respecto: “Comunidades Atacameñas de Chile, Bolivia y Argentina Firman Declaración de Quetenas”. La Voz del Norte (31-3-2012): http://www.lavozdelnorte.cl/2012/03/comunidades-atacamenasde-chile-bolivia-y-argentina-firman-declaracion-de-quetenas. También, “Asamblea indígena atacameña en alerta por eventuales concesiones a privados de áreas silvestres protegidas”. Radio U. de Chile (30-5-2012): http://radio.uchile.cl/noticias/154459/ 107 Ficha del chesungun en Ethnologue: http://www.ethnologue.com/language/huh 108 VILLALOBOS, Sergio. Vida fronteriza en la Araucanía: el mito de la Guerra de Arauco. Ed. Andrés Bello (1995), p. 32. 109 SAAVEDRA, Alejandro. Los Mapuche en la Sociedad Chilena Actual. Lom Ediciones (2002). pp. 72 y 75-78.

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