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Libro completo del XII Certamen Literario del IES Almenara

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Curso 2018 / 2019
Biblioteca del IES Almenara

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Libro completo del XII Certamen Literario del IES Almenara

  1. 1. Cartel realizado por Daniela Díez Alameda, 1º ESO E XII CERTAMEN LITERARIO BIBLIOTECA I.E.S. ALMENARA CURSO 2018-19 1
  2. 2. 2
  3. 3. PRÓLOGO Presentamos los trabajos (poemas y pequeños relatos) realizados por los alumnos del IES Almenara con motivo del XIII Certamen Literario. En su mayoría son realizados por alumnos de 2º de ESO E, animados por su profesor Don Javier Mora, y de 1º ESO G, igualmente incitados por su profesora de Lengua, Doña Mercedes Gutiérrez. Desde aquí agradecemos su inestimable colaboración. También queremos agradecer la participación, una vez más, de nuestro compañero Alfonso Román Muñoz que en esta ocasión nos ha deleitado con su relato “El camino de la vida”. Así mismo agradecemos a los compañeros del Grupo de Biblioteca que han tenido la deferencia de leerse todos los trabajos para tomar parte del Jurado que elige los premios. Han sido María del Mar Fernández Delgado, Jenny Johnson, Inmaculada García Lorca, Mercedes Gutiérrez Rodríguez, Inmaculada Marcos Granados y la que suscribe, María José Cabezas Cabello. Las alumnas ganadoras de esta XII edición del Certamen Literario de la Biblioteca Almenara han sido: 1º Premio para Rocío Arias 1º ESO G, con el relato: "Ana y su mascota", 2º Premio para Yanira Parra, 2º ESO E, por su obra: "Poema" y 3º Premio: Marta Jaime de 1º de bachillerato A, por su relato: " Mayday, mayday". Los premios les fueron entregados en la Biblioteca, durante el 2º Recreo del pasado Martes 23 de abril de 2019, Día del LIBRO. Animamos a toda la comunidad educativa a seguir participando en sucesivas convocatorias. La Responsable de Biblioteca: María José Cabezas Cabello 3
  4. 4. Mayo 2019 Índice Aparicio Martín, Saray (1º Bach.C)…………………………………………….5 Araya, Mari Luz de los Milagros (2º ESO D)…………………………………..6 Arcas Fortes, Mª de los Ángeles (2º ESO E)………………………………….8 Arias Pérez, Rocío (1º ESO G)………………………………………………….9 Castillo Muñoz, Javier (2º ESO D).……………………………………………13 Castillo Téllez, Gisela (4º C)…………………………………………………....15 Castro Gámez, Hugo (2º ESO E)……………………………………………... 18 Delgado González, Myriam (2º ESO E)………………………………………..20 Díaz Ruíz, Héctor (1º ESO G)…………………………………………………...21 Dirk Rombouts, Marie (2º ESO E)………………………………………………24 Fernández Martín, Ismael (2º ESO D)………………………………………….25 Gámez Hidalgo, Carmen (2º ESO D)…………………………………………..26 Gómez Herrera, Lola (2º ESO E)……………………………………………….28 Jaime Escañuela, Marta (2º ESO D)……………………………………………29 Mata Ocón, Noelia (2º ESO E)…………………………………………………..31 Muñoz Ruiz, Sebastián (2º ESO D)……………………………………………..33 Parra Jiménez, Yanira (2º ESO E)….…………………………………………...34 Román Muñoz, Alfonso………………………………………………………......35 Toledo Gómez, Mario (2º ESO E)………………………………………………..55 Toro Molina, Francisco (2º ESO E)………………………………………………56 4
  5. 5. A MI MADRE No sé cómo por unos instantes hacer que se ría, tampoco sé cómo demostrarle lo orgullosa que estoy de ella y que jamás me cansaría de con fuerza gritar sus virtudes de diosa. Su ser y alma son como un antiguo libro clásico, aquél del que todos han escuchado y por lo tanto algunos lo ven aburrido y básico pero que es interesante cuando es estudiado. Sus acciones son sensatas, sin ninguna errata, como si de un ente divino se tratara; es eso lo que sostiene mi admiración innata. Gracias por tu esfuerzo y dedicación, por ti yo hoy hago una aclaración, y es que madre sólo hay una y debes amarla sin condición. Saray Aparicio Martín – 1°Bachillerato C. 5
  6. 6. SI LA GENTE SUPIERA Si la gente supiera lo que realmente pensamos, acabaríamos solos. ¿Por qué? Porque la gente suele tener miedo a las cosas “poco normales”. Porque si, cuando pensamos cosas distintas al resto de la sociedad, suelen decir que estamos locos o que lo que decimos no tiene sentido… Pero no, las personas que piensan distinto al resto son las mejores personas, son las que hacen grandes cambios en la sociedad. Son…Son…Son magníficas esas personas. Sin esas personas “locas” que pasan de seguir el rebaño y quieren destacar por cosas nuevas e innovadoras, tiene que pensar a lo grande y jamás rendirse, jamás…por más que le digan que lo que hacen no tiene futuro… Da igual, porque la única opinión necesaria es la suya propia… ¿Qué más da si lo que necesitas gusta a todo el mundo? ¿Qué importa si lo critican? ¿Qué importa? ¿Realmente es necesario tener la aprobación de todo el mundo? ¿Realmente es necesario? Yo creo que no, solamente con que tú creas que lo hecho está bien, es suficiente… 6
  7. 7. Si le gusta a la gente lo perfecto y si no, no pasa nada. Lo importante es que has conseguido hacer lo que tú querías y has puesto lo mejor de ti. Así que eso es lo más importante a la hora de crear cosas nuevas. Mari Luz de los Milagros Arraya-2º ESO D 7
  8. 8. LAS ROSAS DEL VIENTO La Rosa con alas Es la rosa de las hadas. Quien tenga una rosa Podrá ver las hadas con sus alas Que brillan al amanecer como una perla Que perdió su casa Con tan solo ver el cielo Ese cielo del que llueve hielo. Quien tenga una perla Podrá saber lo que es una perla, Sin casa y sin familia Que no puede florecer. Como la rosa que llevo En sus adentros. No hace mucho tiempo Y de la que nadie sabe Quién es su raíz De la que nació Ese resplandor Del cielo Que aquella noche no paró de brillar. Mª Ángeles Arcas Fortes, 2º ESO E 8
  9. 9. ANA Y SU MASCOTA NARA. Érase una vez, en un día soleado y caluroso de verano… En una pequeña casita de Vélez vivía Ana con su mascota Nara. Ana tenía 26 años. Ella era rubia y alta. Sus ojos eran de color marrón y tenía la piel tostada. Era una joven alegre, inteligente y soñadora. Cuando se fue a vivir independiente, le dio miedo sentirse sola, por eso decidió adoptar una pequeña perrita Shar Pei que encontró en una perrera y cuyos dueños la habían dejado allí al no poder hacerse cargo de ella. Qué suerte tuvo de encontrar a esa pequeña, porque desde entonces jamás volvió a tener miedo de estar sola. Nara es el nombre que le puso a su perrita, porque este significa felicidad y eso es lo que ella le había dado a Ana desde que la vio allí, en la perrera. Era del color de la miel, llena de arrugas como si fuese un peluche; era suave, pero sobre todo muy cariñosa; siempre la esperaba en la puerta de la casa al llegar, y por las mañanas, cuando a Ana le sonaba el despertador, Nara iba corriendo hacia su cama moviendo su rabito y le saltaba encima de ella. Ese era su mejor momento del día, pasarse al menos 5 minutos en la cama tumbadas las dos. Cuando Nara cumplió un año, Ana le compró una placa en forma de hueso con su nombre tallado, por detrás le puso su número de teléfono por si acaso se perdía, ya que le gustaba ir a un descampado y soltarla para que corriera libremente. De ir a ese descampado todos los días, se hizo amiga de dos muchachas, Patricia y Marina, que también paseaban allí a sus mascotas. Todas se hicieron muy amigas. Pasaron los años, y Ana y Nara quedaban todas las noches, al anochecer, en el descampado, con Patricia y Marina y sus mascotas. Les encantaba pasarse allí horas y 9
  10. 10. horas. Sus mascotas se divertían y se hinchaban de jugar, y ellas se pasaban las horas hablando y hablando, se reían hasta llorar de la risa. Incluso, habían planeado mil viajes juntas (aunque luego nunca conseguían organizar y sincronizar sus agendas). Era uno de esos días aburridos, que no sabes qué hacer, cómo sentarte, ni qué comer, porque ya lo has hecho todo. Ana, que llevaba aburrida en casa todo el día, decidió salir a pasear con su mascota. Aprovechó para llamar a sus amigas Patricia y Marina para salir todas juntas con sus mascotas, ya que todas se llevaban muy bien. Decidieron quedar a las 6 de la tarde, porque para esa hora no haría tanto calor. Quedaron en la esquina de la calle de Ana, que vivía justo en medio de las tres y era su punto de encuentro siempre. Empezaron a andar y cuando llegaron a al descampado, como siempre, soltaron a sus mascotas para que jugaran libremente. Ellas, mientras, se pusieron a hablar. Tan concentradas estaban en la conversación que no prestaron atención a sus mascotas y, cuando se dieron cuenta, una de ellas no estaba por ningún lado. Era Mickey, el perrito de Patricia, que se había perdido. Corriendo, Ana y Marina les pusieron la correa a sus mascotas para ir a buscar a Mickey. Empezaron a andar y a llamarlo a voces, pero nada, no aparecía. Mientras buscaban, se cruzaron con varias personas que, al escucharlas dar voces, se giraban y las miraban raro en vez de preguntarles si necesitaban ayuda. Ellas, al ver que no lo encontraban y que nadie las ayudaba, empezaron a ponerse más y más nerviosas. Después de más de una hora buscando, Patricia se derrumbó y empezó a llorar; Mickey era su mejor amigo y ahora lo había perdido. Ana y Marina la abrazaron y la intentaron consolar diciéndole que seguro que pronto lo encontrarían. Un hombre, que por allí pasaba, al verlas tan disgustadas, se les acercó y les preguntó qué les pasaba. Patricia empezó a contárselo; 10
  11. 11. pero había llorado tanto que no le salían las palabras y su corazón se le encogía. Marina continuó la historia, había sido culpa de ellas, no habían prestado atención a sus perritos y todo por los cotilleos que tanto les gustaban. El hombre, sin pensárselo, quiso ayudarlas y se ofreció a llevarlas en su coche para así poder buscar en una zona más grande. Mientras, también se pusieron a tope a colgar imágenes y mensajes de búsqueda en internet. Una lo mandaba por WhatsApp, otra por Instagram y otra por Facebook. Querían llegar a la máxima gente posible para encontrar cuanto antes a Mickey. Eran las 9 de la noche y aún seguían sin encontrar a Mickey, ya no sabían dónde buscar y, para colmo, empezó a nublarse y a levantarse mucho viento. Aún quedaba una hora para que anocheciese, pero se les acababa el tiempo y más si de repente empezaba a llover. ¡Pobre Mickey! Estaba ahí sólo, perdido, y con este frío. El tiempo últimamente estaba loco, de día pasabas muchísimo calor, pero de noche hacía un frío de invierno que no era normal. Conforme pasaba el tiempo e iba oscureciendo se veía peor y Mickey era un perrito pequeño, de color oscuro, por lo que cuanto más de noche se hiciera más difícil sería encontrarlo. Cuando dieron las 12 de la noche y aún seguían sin encontrar a Mickey, decidieron parar la búsqueda hasta el día siguiente, ya era demasiado de noche para poder encontrarlo. El hombre que les había ayudado a buscarlo aún seguía con ellas, les dieron mil y una vez las gracias (había estado con ellas en todo momento sin conocerlas siquiera), lo invitaron a cenar en forma de agradecimiento pues después de toda la noche buscando qué menos que llevarse algo al estómago. Las tres estaban reventadas, las piernas les temblaban al andar. Patricia seguía muy nerviosa y triste, por ello decidieron que dormirían juntas para hacerse compañía unas a otras. Fueron a casa de Ana y allí 11
  12. 12. durmieron toda la noche del tirón de lo cansadas que estaban. A las 8 de la mañana, Patricia no podía seguir durmiendo y despertó a las demás, necesitaba seguir buscando a Mickey, pero primero quería ducharse, por eso fueron a su casa. Mientras iban de camino a su casa, no dejaban de preguntarse dónde podría estar Mickey, no sabían por dónde empezar hoy a buscar. Pero, de repente, cuando ya estaban casi en la puerta de la casa de Patricia, vieron una bolita negra acurrucada en el escalón de su puerta. Al principio pensaron que era una bolsa de basura o algo que alguien había dejado ahí; pero al acercarse la bolita empezó a moverse ¡ERA MICKEY!, que al oírlas cerca, se había despertado. Daba saltos de alegría y su pequeño rabo no paraba de moverse (casi echa a volar). Patricia empezó a llorar abrazándolo, había pasado mucho miedo de que le hubiera ocurrido algo. No sé por qué no habíamos empezado a buscar por aquí, pensó para sí misma; pero no pasaba nada, Mickey estaba sano y salvo y ya con ella. Qué suerte que Mickey fuese un perro tan bueno y, al verse perdido, decidiera volver a casa. Si no, no sabemos qué podría haberle ocurrido. Las amigas se abrazaron muy fuerte, estaban muy felices de que todo se hubiera solucionado. Desde ese día aprendieron que, por muy interesante que fuese la conversación que tuvieran, no debían quitarles un ojo a sus mascotas. Además, aprendieron una gran lección, debemos valorar a los seres que nos quieren, porque un día podemos perderlos y nos arrepentiremos de no haberles dado el valor que merecían. Por suerte, ellas pudieron valorar todo el amor que sus mascotas les daban durante muchos años más. Rocío Arias Pérez, 1º ESO G 1º Premio XII Certamen Literario 12
  13. 13. MI DELITO Hola, me llamo Gloria y tengo 17 años, soy una estudiante de secundaria y soy muy buena en matemáticas. Un día en la clase de matemáticas, estaba yo sentada con mi amiga, era úultima hora y estaba cansada. Mi amiga Belén me pidió una goma prestada y yo fui a dársela, el profesor me vio y me dijo "tienes un parte por hablar en clase". Yo me enfadé mucho, así que me levanté y le di un golpe en la cara. Cuando se lo di dije "¿Qué he hecho?". Mis compañeros estaban asustados cuando la policía vino a buscarme, así que salí corriendo y fui a mi casa. Mis padres estaban extrañados de porqué había llegado tan pronto del instituto. La policía llegó a la casa, mis padres se asustaron y hablaron con la policía. Mis padres me querían entregar a la policía, yo estaba asustada por que me iban a llevar a un internado. Mi hermano Barley no quería que me fuera, así que mi hermano cogió los abrigos y salimos corriendo. Estábamos en otra parte del país, no teníamos ni dinero, ni comida y la policía nos buscaba. Hasta que un día nos encontramos con unos traficantes de drogas. Nos engancharon a mí y a mi hermano, Las drogas eran el paraíso, cada vez queríamos más y más, hacíamos cosas que no queríamos, estábamos poseídos por las drogas. No sé cómo llegué hasta ese punto, estaba loca, poseída, mareada. Cogí un cuchillo y sin ningún conocimiento alguno, maté a mi hermano Barley. Cuando desperté de las drogas no sabía cómo podía haber llegado hasta aquí. Golpeé al profesor, huí de casa y maté a mi 13
  14. 14. hermano. Mi vida se había destruido por completo, cogí el cuchillo fui a clavármelo pero entonces intervino la policía; fui a la cárcel y mi hermano al cementerio; desde ese día juré no volver a tomar drogas en mi vida. "Perdóname Barley por haberte hecho pasar hambre y encima haberte matado". Javier Castillo Muñoz.14 años.2º ESO•D 14
  15. 15. LA SONRISA Estaba anocheciendo, permanecía solo con mi hermano en casa. Pegaron en la puerta, era una señora de pelo espantado y ojos oscuros, nunca antes la había visto, nos miró fijamente, parecía que nos iba a devorar con la mirada. Sutilmente movió los labios, susurrando unas palabras que no eran de este mundo y sonrió, una sonrisa fría que no será fácil de olvidar. Se volteó y se desvaneció convirtiéndose en cenizas. Mi hermano y yo nos miramos mutuamente durante un rato, mientras al mismo tiempo observábamos esas cenizas, mi hermano subió a su habitación mientras yo intentaba llamar a mamá, alguien cogía el teléfono, pero nadie respondía, volvía a llamar pero siempre sucedía lo mismo, entonces un grito escalofriante se oyó, procedía de la habitación de mi hermano. Subí las escaleras e intenté abrir la puerta, pero estaba atascada, gritaba su nombre pero no respondía, sólo se escuchaban unos fuertes golpes, finalmente logré abrir la puerta. Mi hermano estaba tirado en el suelo mientras le salía una espuma por la boca, las paredes estaban manchadas de sangre, pero el no parecía herido, no muy lejos de mi hermano encontré una araña negra con una estrella de cinco puntas en su abdomen. Agarré un libro de la estantería e intenté matarla, pero esta no moría, fue entonces cuando mi hermano se levantó y empezó a 15
  16. 16. murmurar en voz baja y con los ojos bien abiertos las mismas palabras que esa señora que pegó en la puerta. De la boca de mi hermano salió una araña como la que vi antes, le empezaron a sangrar todos los orificios del cuerpo mientras más arañas, grandes y diminutas salían desde el interior de su cuerpo. Bajé las escaleras corriendo y me caí, saltándome unos siete escalones, comencé a gritar, me había roto la pierna, las lágrimas recorrían mi mejilla mientras me goteaba la barbilla, mi hermano se acercaba a mí, estaba sufriendo y agonizando. Cada vez que intentaba ponerme en pie me caía y cada vez que me caía mi pierna dolía cada vez más. Logré ponerme en pie, cojeando logré alcanzar la puerta y huí de allí lo antes posible, calle abajo mi hermano ya no me seguía. Ya había anochecido, no sabía si volver, empezaba a hacer frío, fui a la casa de mi abuela ya que no se encontraba muy lejos de dónde estaba aunque me costó llegar, apenas había gente por la calle. Mi abuela al verme empezó a gritar, no paraba de preguntarme que me había sucedido, pero decidí no contarle nada. El teléfono sonó repentinamente, era mi madre, preguntaba por mi, me dijo: Oye, ¿qué estás haciendo en casa de tu abuela a estas horas?, tu hermano estaba muy preocupado, me dijo que te habías ido corriendo sin decirle nada, pasaré a recogerte con el coche, ya es muy tarde. Entonces colgó, no tardó mucho en aparecer, mi hermano también estaba en el coche, estaba como si nada le hubiese pasado, no hablamos mucho en el coche, al parecer mi madre ya sabía lo de mi pierna. Cuando llegué la casa estaba impecable, como si nada hubiese sucedido allí, no había ni arañas, 16
  17. 17. ni sangre, todos actuaban normal. ¿Mi hermano no recordaba nada? me preguntaba mientras le miraba, entonces el me miró y me sonrió, como la señora que pegó en la puerta. Gisela Castillo Téllez – 4ºC 17
  18. 18. POEMA DE AMOR VERDADERO ESPERO ENCONTRAR A ALGUIEN QUE ME HAGA REÍR, SOÑAR. QUE ME HAGA VOLAR, QUE NO CORTE MI LIBERTAD. ALGUIEN QUE RESPETE Y POR SUPUESTO RESPETAR. QUE ME HAGA CRECER Y QUE ME HAGA CREER. QUE AL MIRARLA ME DE PAZ QUE CUANDO ME MIRE, ME SONRÍA Y ASÍ ME DE FELICIDAD. ESPERO TENER ESA SUERTE PORQUE ESE SER, YO LO AMARÍA SIN DUDAR. Hugo Castro- 2º ESO-E 18
  19. 19. POEMA DE AMOR HAGAMOS UN TRATO, PAPÁ. HAGAMOS UN TRATO, MAMÁ. OS RETO A QUERERME, A QUERERME COMO SOY, CON MIS VIRTUDES Y DEFECTOS, CON MIS MANÍAS Y MIS GUSTOS. HAGAMOS UN TRATO MAMÁ Y PAPÁ. PROMETO ESFORZARME EN RESPETAROS Y ENTEDEROS, Y EN LO POSIBLE AYUDAROS. INCLUSO EN QUE VOY A QUERER AÚN MÁS, AUNQUE YA OS AMO. PROMETO TRABAJAR PARA CONSEGUIR LO QUE DE MÍ ESPERÁIS, QUE SEA FELIZ. YO YA FIRMÉ EL TRATO AL IGUAL QUE VOSOTROS Y EN VERDAD LO CUMPLÍS CON NOSOTROS. OS QUIERO MAMÁ Y PAPÁ. Hugo Castro, 2º ESO-E 19
  20. 20. EL CABALLO ERRANTE Era una noche, la chica María se bañaba en el mar. José la observaba detrás de las grandes rocas. La chica escuchó unos pasos y miró, cuando vio a José se asustó, pero cuando iba a correr él ya la había cogido, la besaba, la tocaba... Al rato la esposa de José, María fue a ducharse, José escuchó unos pasos y convirtió a María en un caballo blanco brillante, para que María no sospechara. Lucía le preguntó que de quien era ese caballo y él no supo que decir. Lucía no era celosa pero decidió llevarse al caballo para asegurarse. Lucía decidió dejar al caballo con Raúl un hombre que es muy difícil que se despiste y que se duerma. José vio a María que le gustaba ser caballo porque era más libre. Entonces habló con Lucía, su esposa para que Raúl dejara de vigilar a María. Aquella noche José y María habían hecho el amor y ella quedó embarazada pero al convertirse en caballo dio a luz a un potro. Raúl se preguntó que como acabó embarazada ya que él la había estado vigilando y no se había acercado a ningún caballo. José dijo toda la verdad, que le era infiel con el caballo que se llamaba María y que el potro fuera sido su hijo si no la hubiese convertido en caballo. Lucía se enfadó mucho pero no hizo nada. Myriam Delgado González- 2º ESO E 20
  21. 21. LA CREACIÓN DE NUESTRO UNIVERSO Hace miles de millones de años, antes de la creación de nuestro universo, existían dos galaxias muy avanzadas enfrentadas entre sí. Una de las galaxias se llamaba “Externo Mágico” y la otra se llamaba “Fuego Fugaz”. Externo Mágico es una galaxia habitada por magos; y Fuego Fugaz está habitado por seres de fuego. Todos ellos eran muy poderosos. Un día nacieron Iván Celius de Externo Mágico y Adrián Celius de Fuego Fugaz. Eran hijos de la misma madre, pero de distintas galaxias. Cuando se enteraron los reyes de las dos galaxias, mandaron a ejecutarla, y así fue. Pasaron muchos años. Los dos hermanos ya habían crecido, pero no se conocían ni sabían de la existencia el uno del otro. Iván aprendió a usar la magia tan bien, que nadie podía contra él; pero menos mal que él era responsable y respetuoso. Con Adrián pasaba lo mismo, aprendió a usar todas las artes del fuego. Tuvo que llegar la hora de que se encontraran. Dando una vuelta de expedición, coincidieron y se pelearon porque les habían ordenado destruir todo ser vivo que vieran. Empezaron a pelear durante horas y horas; nadie ganaba y nadie perdía; y cayeron los dos en un abismo oscuro y terrorífico. Cuando despertaron, se encontraron cada uno en su galaxia, en el Castillo Real y los dos reinos se dieron cuenta de que había una gran amenaza que en cualquier momento les podría atacar. En cuanto los dos se recuperaron, entrenaron durante siglos para poder vencer en las batallas, pero siempre acababan los dos igualados. Después de guerras y guerras, llegó un día en el que ninguna de las dos galaxias podía más. Fue en ese mismo instante en el 21
  22. 22. que apareció una nave con forma de barco, que se unió a la batalla que, claramente, ganaron los tripulantes de esa astronave, perteneciente a una nueva galaxia que se dio a conocer como “Monstruos de Mar”. Al año siguiente, se descubrió que había otro hermano, igual de fuerte, llamado Arthur Celius. Liberó a los otros dos hermanos de su esclavitud y se conocieron los tres. Arthur informó a sus hermanos, Iván y Adrián, de su condición de dioses, que él había sabido por unos experimentos y pruebas que él había realizado. -Con nuestro poder, podemos destruir un mundo entero sin hacer un mínimo esfuerzo- Dijo Iván- -Pero solo si unimos nuestras fuerzas- corrigió Arthur- Después de horas y horas de trabajo e investigación, encontraron una historia titulada Los Tres Hermanos. En ella se decía que tres hermanos de tres galaxias distintas, nacidos de la misma madre, que no sería de ninguna de esas galaxias, reunirían los poderes de todas juntas. Los tres hermanos decidieron separarse y no juntarse nunca para no causar un caos y destruir las galaxias. Aunque tuvo que llegar el día en el que se encontraran de nuevo. Habían cambiado mucho, tanto que ni se reconocieron y, como estaban en guerra, se atacaron sin pensarlo. Ellos chocaban contra planetas y los destruían como si nada, hasta que llegó el punto de destruir una galaxia, la de Iván. Iván siguió peleando sin parar, con la rabia de a quien le habían matado a su familia y destruido su galaxia. Después de siete horas de guerra, destruyeron las otras dos galaxias; pero, los tres, con todas sus fuerzas, siguieron peleando hasta que se dieron cuenta de quienes eran. Entonces pararon y pensaron que si podían destruir, ¿por qué no podían arreglar? Y así fue como unieron sus fuerzas y 22
  23. 23. reconstruyeron las tres galaxias y las repoblaron; porque, al ser dioses, podían manejarlo todo como quisieran y ¡eran inmortales! Los tres hermanos desaparecieron y no se volvió a saber nada más de ellos hasta que un día una persona consiguió encontrarlos y les dijo que tenían que hacer algo porque había superpoblación. Incluso tuvieron que hacer una galaxia más, artificial. Los tres hermanos decidieron poner normas como, por ejemplo, que solo se podía tener un hijo por parejas; pero la súper población seguía y no tenía solución. Hasta que se les ocurrió una idea, que sería la última opción que encontraron, pero no les quedaba otra solución. La idea consistía en destruir el universo y acabar con todo. Era muy arriesgado; porque incluso ellos, que eran dioses, podían morir y no continuar con la existencia de vida. Después de muchos intentos no les quedó otra, juntaron todo su poder e hicieron una explosión enorme llamada Big Bang y, cuando terminó, crearon cientos de galaxias enormes, un universo infinito en el cual hay planetas habitados que no saben de la existencia de vida en otros planetas para que no ocurra lo mismo, y sin poderes, aunque ellos siguen en alguna parte vigilando. Así hicieron la paz y así lo tendrán que hacer la próxima vez. Héctor Díaz Ruiz 1º ESO - G 23
  24. 24. PUZZLE Mi corazón es un puzzle con algunas piezas perdidas otras bien escondidas. Juegan a un escondite Y cada día me levanto con la esperanza de ganar este juego. Un día perdí la esperanza y todo se volvió gris como la tormenta. Hasta que encontré el amor, esa era la pieza que faltaba. Mi corazón es un puzle pero ahora completo. Marie Rombouts 2º ESO-E 24
  25. 25. REBELIÓN DEL GIGANTE PEQUEÑO Cuando Rea dio luz a Plutón lo ocultó en una cueva de Creta y le dio a Júpiter una piedra envuelta en una sábana que Júpiter se la tragó pensando que era Saturno. Cuando Saturno llegó a la edad viril, decidió destronar a su padre pues no podía tronear que el universo se hallara en mano de un rey tan cruel. Tras muchos sufrimientos Saturno logró la victoria, y junto a sus hermanos se repartieron en el universo. A Neptuno le correspondió el mar, mientras que Plutón recibió el infierno, el tenebroso mundo subterráneo a donde van a pasar las armas de los muertos. Cuando Júpiter le cortó los testículos de su hermano pequeño, unas gotas de sangre cayeron en la tierra. De ellas nacieron los gigantes, seres descomunales de larga cabellera que tenían los pies muy grandes con horrible cabeza de gato. Los gigantes eran salvajes, así que Gea hizo que se pelearan con Saturno. Los dioses necesitaban la ayuda de un hombre porque no querían que perdieran los gigantes. Ismael Fernández Martín-2º ESO D 25
  26. 26. SICILIA Sicilia era una isla en la que Urano encerró a Tretis un dragón. Tretis escupía barro acompañado de muchos bichos cada vez que se enfadaba. A Emigrafo le daba mucho miedo de que abriera una flecha que llevara hacia el infierno. Un día Emigrafo paseaba por la isla y se encontró a Caudicosa, su hija. Caudicosa no sabía que Emigrafo era su padre, pero el decidió llevársela al infierno, ya que una vez su madre, la diosa Dionisa se la arrebató y no pudo volver a verla. Dionisa era la diosa del mar, y estaba tan furiosa de que se hubieran llevado a su hija que decidió castigar a la tierra, matando a todo ser vivo que viviera en el mar. Mucha gente se vería muy afectada por esta catástrofe. Un día Dionisa estaba en un acantilado, llorando, muy triste y desesperada, hasta que de repente tuvo la idea de ir al infierno e intentar negociar con Emigrafo para que le devolviera a su hija. Emigrafo en cuanto vio a Dionisa, se comenzó a reír a carcajadas. Dionisa le pidió que le devolviera a su hija. Emigrafo le respodió que tan solo había una opción para que ella pudiera estar con su hija, y era quedándose a vivir en el infierno para siempre. A Dionisa no lo que quedó más remedio que decir que sí. 26
  27. 27. Un día intentó escapar junto a su hija, pero Emigrafo las pilló y las mató. Desde entonces en la tierra había más pobreza que nunca, ya que en el mar no había ningún ser vivo, hasta el día en que Dionisa y su hija Caudicosa se convirtieron en dos estrellas y estuvieron juntas y felices para siempre, y en la tierra todo volvió a la normalidad ya que volvió a existir la vida bajo el mar. Carmen Gámez Hidalgo- 2º ESO D 27
  28. 28. MESES DEL AÑO En Enero, comienza el año nuevo. En Febrero San Valentín me hace bailar boleros. Viene Marzo y con la primavera y mi corazón se acelera. En Abril ya no noto el calorcito, y en mayo florece el azahar de mi jardín favorito. En Junio ya huele a vacaciones y mar, y en Julio como sardinas con sal. En Agosto me como un heladito, y en Septiembre voy preparando la mochila para comenzar el nuevo curso. En Octubre me visto de fantasma, y en Noviembre me como las castañas. Llega Diciembre que es el último mes del año pero yo estoy muy contenta porque me esperan muchos regalos. Lola Gómez 2º ESO- E 28
  29. 29. MAYDAY, MAYDAY El capitán abrió los ojos. No sabía cuánto tiempo llevaba inconsciente, pero no importaba. Se levantó del suelo y fue directo al timón. El mar estaba en calma. ¿La calma que precede a la tempestad? Sabía que así sería, igual que había sido desde que tenía memoria. Al menos, ya no se veía ninguna cosa asquerosa flotando por ahí. A excepción de las de siempre, claro. Pero esa mierda pegajosa de antes había desaparecido. Su esfuerzo había servido de algo, pensó el capitán. Recordó el momento: no sabía de dónde había salido, pero su trabajo no implicaba hacerse ese tipo de preguntas. Su trabajo se limitaba a limpiar el mar. Así que había activado todos los mecanismos de defensa de su barco y hecho venir inmediatamente al resto de la flota, porque no trabajaba solo. De hecho, él solo no podría haber hecho nada, pero lo cierto es que tenía una especie de favoritismo hacia su propia embarcación. Solo bastaba mirarlo, pensaba, para darse cuenta de que era el mejor barco del mundo. Ni Bremen, ni Yamato, ni ningún otro, sino el suyo, era la creación naval suprema. Le tenía tanto cariño que lo había bautizado como el White Warrior, en referencia a su aspecto. Y, haciendo honor a su nombre, había cumplido su deber una vez más. Había sido tan horrible que perdió la conciencia, pero ahora todo estaba bien. Relajó la mente y contempló la vista marina que se le ofrecía. No pudo evitar pensar que era hermoso. Simplemente hermoso. Esa era la fuerza que le mantenía en pie. Por dura que fuera su vida, esos momentos hacían que mereciera la pena. Si él era capaz de hacer que tal beldad pudiera seguir existiendo, todo merecía la pena. Se dejó llevar por todo lo que le rodeaba. Sumergió la mente en las ondulaciones rítmicas de la masa de líquido en que se encontraba. El ambiente estaba cargado de una 29
  30. 30. sensación etérea, efímera, como si la fugacidad fuese intrínseca a su existencia. Era como si la corriente estuviese impulsada por la vida misma, la vida que se podía sentir en todas partes. De hecho, ¿quién podía asegurar que no fuese así? Por su parte, él estaba convencido. Y por mucho que todo aquello se viese amenazado, haría lo imposible por salvaguardarlo. Era su razón de ser. Y es que, ¿quién tenía derecho a decidir que tanta belleza dejara de existir? ¿Quién tenía derecho a destruirla? ¿Podía haber algún motivo legítimo? Para él la respuesta era tan obvia que ni siquiera pensaba en ello. Estaba demasiado ensimismado, contando las burbujas que ascendían a la superficie. Era como contar estrellas. Durante un breve tiempo, estuvo inmerso en un idilio de fantasía, a pesar de lo débil que se sentía. ¿Dejaría alguna vez de sentirse así...? Ese momento de evasión no duró mucho. De repente sintió que el mundo se le echaba encima. Había aparecido otra sustancia horripilante que lo envolvía todo. Esta vez era incolora, pero podía percibirla. Era como si le estuviera asfixiando, no podía respirar. ¿Qué demonios podía ser aquello? Vio cómo todo a su alrededor se iba deteniendo lentamente. Asustado, activó la comunicación con sus manos trémulas. Con esfuerzo, gritó la señal de socorro por el micrófono. Una vez. Dos. No pudo hacerlo una tercera. Su voz no quería salir, no le dejaba anunciar la alerta máxima. Él también se estaba deteniendo. Fueron unos instantes de máxima angustia y dolor. Lo que más amaba desaparecía ante sus ojos. El rojo del mar se estaba apagando. Estaba sucediendo y él había fracasado. Apenas soltó un suspiro, cayó desplomado. Nada pudo hacer contra ello. Había sido, sin duda, una asistencia maravillosa. Marta Jaime Escañuela – 1º Bach A- 3º Premio XII Certamen Literario 30
  31. 31. ENSEÑANZAS Ayer miró al cielo una novia vestida con su velo. Vio que estaba oscuro, y se dio cuenta de que estaba en un apuro. No dejó de pensar, para ver si estaba en lo correcto. Aprendió que debía actuar para demostrar las cosas con hechos. Aprendí que en esta sociedad todos miran tus defectos, así que debes empezar a tratarlos con respeto. Porque todos aman sus virtudes, pero nadie es perfecto, por lo que debemos aprender a apreciar nuestros defectos. Noelia Mate 2ºESO-E 31
  32. 32. LAS PALABRAS Dicen que los polos opuestos se atraen, dicen que nada es para siempre, dicen incluso cosas que ni ellos mismos entienden. Hablan de príncipes y princesas De coronas y joyas, y yo sigo sin entender nada de estas tristes andadas. Hablemos de palabras, pienso yo que algunas están sobrevaloradas, al fin y al cabo solo son letras que se unen sin más. Aunque a veces es mejor escucharlas para sentirte identificado y desahogarte, porque no hay nada mejor que un libro que de la rutina te saque. Noelia Mate 2ºESO-E 32
  33. 33. JUANMILLA Y SU PERRO Érase una vez un día sacó Juanma a su perro a pasear y el perro se cagó y Juanma dejó la mierda en el suelo sin recogerla y lo pilló la policía sin recoger la mierda y le pusieron una multa de 200 euros y dijo que no la iba a pagar por que esa mierda no era de su perro y el policía decía que sí y el que no .Juanma se fue para su casa y no le dijo nada a la madre. A los dos días la policía llamó a la madre de Juanma y le contaron lo que sucedió cuando Juanma llegó de salir con su novia Laura. La madre le preguntó que por qué no se lo había dicho y él dijo que no era para tanto; la madre de Juanma fue a la comisaria y le dijo a Juanma que no saliera que estaba castigado y él no le hizo caso y salió con su novia Laura. Al llegar a casa la madre estaba esperándolo y le preguntó a Juanma que por qué había salido si ella le había dicho que NO. Él le dijo que la novia quería salir con él y no le iba a hacer el feo. La madre le dijo que no le gustaba esa niña para él, pero ellos se seguían viendo a escondidas. Sebastián Muñoz – 2º ESO-D 33
  34. 34. POEMA Me levanto ansiosa cada amanecer para observar el inmenso mar que rodea la isla en la que habito; intentando no desfallecer tu ausencia, voy a la orilla de la playa ansiosa cada amanecer, por si mi bello rey del mar se digna a aparecer, a regalarme unos apreciados segundos, lo que duren los breves latidos de un triste corazón. Me levanto ansiosa cada amanecer angustiada por la tristeza de no poder vivir bajo tu reino, el mar, angustiada por saber que mi isla para ti también es la prisión que es para mi tu mar. Yanira Parra, 2º ESO E 2º Premio, XII Certamen Literario 34
  35. 35. EL CAMINO DE LA VIDA Dedicado a mis compañeros y compañeras de viaje por hacerme la vida un poquito más feliz. Ponerse en Camino, tener la experiencia del Camino de Santiago, es como adentrarse en el desierto - el exterior y el interior - y caminar desnudo. Al Camino se llega con lo que eres. Nada más. Y se avanza, la mayor parte del mismo en silencio. Sin preguntar casi nada. Sin preocuparte por lo que no es esencial. A veces se camina con los ojos cerrados y, sin embargo, no se encuentran grandes obstáculos. En el Camino casi todo está por estrenar. Sólo existe una especie de ley implícita: camina aun con paso cansado. Fíate. En el Camino hay agua: la que regala el suelo y, sobre todo, la lluvia. La lluvia en el camino es como una fiesta. Una gran fiesta que alegra el corazón en lo profundo. Esto apenas se puede entender cuando no peregrinas. En la ciudad todo tiene un precio y lo gratuito apenas se valora. En el camino es sorprendente y grandioso escuchar el ruido de los manantiales, las fuentes y la lluvia rugiendo y estallando sobre el suelo: nos recuerda una y otra vez que el mundo aún puede caminar con ritmos de belleza no aprendidos. 35
  36. 36. El principal alimento del Camino es la esperanza de lo nuevo, de lo que oculta y, sin embargo, se hace presente allí donde el corazón es capaz de ver mucho más allá y más en profundidad que la simple lógica de la razón. ------------------------------------ Hace años hice el Camino de Santiago en compañía de mi hijo Isidro y le quiero rendir el homenaje que se merece con este relato: cuando sales de Logroño, te encuentras con el parque de La Grajera, y tras un suave recorrido entre huertas y viñedos llegas al alto de San Antón, donde hay muchísimos montículos pequeños, formados por montoncitos de cinco o seis piedras haciendo equilibrio, y que los peregrinos van amontonando. Según algunas gentes, estas agrupaciones de piedras simbolizan el lastre que van dejando los peregrinos a su paso. Según otras, si vas dejando por estos montoncitos las piedras que trajiste de tu lugar de procedencia, puedes formular un deseo que se cumplirá. Simbólico, mágico, psicológico, superstición, misticismo... Yo había oído hablar antes de mi Camino, de estos montoncitos; y traía un lastre conmigo, y tenía un deseo que formular: después de un fracaso amoroso del cual no conseguía despegarme, decidí hacer el Camino para hacer algo diferente y lograr renacer; para dejar en esos montoncitos el lastre que me estaba hundiendo. 36
  37. 37. Llevé una piedra desde el primer día, hasta que llegué a mi primera meta (la segunda meta sería Santiago). Allí me senté un rato, observando los caprichosos montículos de piedras luchando por mantenerse en pie, una piedra sobre otra, haciendo equilibrios para no caer. Saqué la piedra que traía conmigo, el lastre que estaba deseando soltar, y me quedé un rato mirándola y recordando todo lo que simbolizaba, todo lo que quería abandonar allí. No tenía prisa, quería tomármelo con calma, digerir bien lo que estaba haciendo, era como un ritual, quizás simplemente estaba preparando mi mente para alejar y borrar de una vez por todas, aquella sensación, aquellos recuerdos, y quería hacerlo bien. Al final, la deposité con sumo cuidado sobre un montoncito, respetando su aparente eterno equilibrio, me despedí de ella para siempre, di media vuelta y me marché, sin volver a mirarla. Ese día caminé sintiéndome extraño, abandonado, algo había hecho, y algo había cambiado, pero aún no sabía cómo ni qué. La verdad es que ese gesto me ayudó muchísimo, pues cada vez que acudían a mí recuerdos o lamentaciones relacionados con aquella piedra, yo mismo me imponía diciéndome "se quedó allí, y allí seguirá para siempre; por mi parte, ya avancé dejándola atrás"; y así cada vez que mi subconsciente encontraba el momento para intentar martirizarme. Aunque no la había borrado de mi memoria, pues esa no era mi intención, sí había encontrado la manera de cerrar la sangrante herida, de hallar el paso que tenía que dar cuando me asaltaban las dudas. Al final del Camino, cuando llegué a Santiago, mi segunda meta, mi satisfacción era inmensa, por haber superado los dos 37
  38. 38. retos, físico y espiritual, mi cuerpo había aguantado y mi espíritu y mente habían hallado la paz. Cuando volví a mi pueblo, los primeros días fueron raros, pues volvía a los escenarios que me traían recuerdos, pero la piedra me ayudó a superar esa etapa con sobresaliente, quizás era el empujoncito que necesitaba para convencerme de que lo podía hacer. Pero aquí no acaba mi historia. Transcurrió un tiempo plácidamente, sin que me despertasen amarguras, recuerdos ni pesadillas, sin tener sueños de pesada digestión, y viviendo de la misma manera. Sin embargo un día, hablando con mi amigo Luis, que se hallaba en una situación parecida a la mía antes de hacer el Camino, le expliqué el bien que me hizo, lo que significó y siempre significará para mí. Debí transmitirle tanto entusiasmo, tanto convencimiento, que decidió hacerlo también, de la misma manera que yo lo había decidido un año antes. La emoción e ilusión que sentí de que alguien próximo fuese a hacer el Camino, me impulsó a pedirle que me admitiese como acompañante. Y en el verano nos pusimos en marcha. Yo, sabedor de lo que una mente y espíritu abatidos piensan y sienten cuando recorren aquellos caminos, lo dejaba caminar muchas horas solo, para que masticara y digiriese todo lo que tenía dentro, cosa que uno tiene que hacer en soledad, preparando el cuerpo y la mente para después, cuando tuviese que expulsar y dejar recuerdos y sentimientos para siempre. Yo me adelantaba con paso más ligero y caminaba alegremente recordando los detalles del Camino que guardaba en mi retina del año anterior. Y cuando encontraba un buen lugar para descansar, me sentaba a esperarlo, y cuando él 38
  39. 39. llegaba, descansaba un poquito y nos poníamos en marcha, hablábamos un ratito y yo volvía a aligerar la marcha, y lo dejaba disfrutar... sí, disfrutar solo de su caminar. Al fin llegó el día del alto de San Antón. No voy a decir que el ritual fuese el mismo que el que hice yo, pues yo no estuve presente, ya que cuando llegamos, miré a Luis, y le dije que yo continuaba y que ya me encontraría más adelante, y seguí mi Camino casi sin pararme, ni siquiera sentía curiosidad por saber si aquel montoncito que elegí hacía un año seguía en pie. Tardó bastante en alcanzarme, al final me cogió casi al acabar la etapa, y él no tenía muchas ganas de hablar, ni yo de preguntarle. Estuvo varios días a ratos huraño, a ratos alegre; a ratos caminábamos juntos, a ratos a solas. Cada día que pasaba lo veía mejor, parecía que aquel señalado día y los siguientes en el Camino estaban consiguiendo el efecto esperado, macerando su nuevo espíritu, como si de un buen vino se tratase. No pudimos acabar el Camino por problemas de calendario. Sólo me queda decir que hoy Luis es un gran tipo con una vida llena de plenitud. Y tenemos pendiente volver a hacer el Camino el año próximo, pero en Navidad, para tener esa experiencia en otra fecha del año, dejando cada uno de nosotros su piedrecita en un montoncito del alto de San Antón, pero no para dejar lastre, sino para pedir un deseo y que se nos cumpla. Y es que cada vez tengo más claro que uno no se adapta al Camino, el Camino se adapta a ti mismo. ----------------------------------- 39
  40. 40. Ring…ring…ring, Rocío mira el reloj: 6,15; suena el móvil de alguien que tiene a su lado. Ha dormido en el suelo, en medio de dos compañeras, en un pabellón de deportes en Melide, una esterilla y un saco de dormir le separan del suelo. Hoy hay que llegar antes, se resigna a dormir un día más en el suelo…es incómodo, está duro y frío. Toca levantarse, no puede divagar más. Mira a su alrededor, todo el mundo se pone en marcha…parece que se han puesto todos de acuerdo, se dirige al baño. ¡Ay Dios mío! tremenda cola… resignación, tiene que fastidiarse... le toca... llega su turno, un aseo rápido y en marcha a seguir el camino. Aún es de noche, por tramos parece que van en fila unos detrás de otros. La meta es la misma para todos: Santiago, pero no todos tienen las mismas motivaciones, unos por deporte, otros por motivos religiosos, por ofrecimientos, turismo....hay tantas, tantas justificaciones ¡Ufff...! pero todos llevan ese espíritu que nos invade: La magia del camino… Hoy tocan 15 kilómetros... los hace, llega al albergue con dos ampollas más, pero por suerte, le ha tocado compartir litera. No le toca hoy suelo ¡Ufff.....! y sigue... seguimos... todos seguimos y llegaremos a la meta: SANTIAGO. !Oh Dios mío! ....te sientes gratificada, como si en tu cabeza los ángeles cantasen para ti el “Aleluya”, o como si te hubiesen dado un óscar. Pero el camino, nunca se acaba. Sí, lo he aprendido en este andar, esa magia tiene que perdurar toda la vida en nuestro ser… Esas motivaciones y esas fuerzas deben de seguir con 40
  41. 41. nosotros siempre para enfrentarnos a las adversidades que puedan surgir en nuestras vidas, por eso yo deseo seguir impregnado por la magia del camino. Todo eso y más, está representado en el Camino de Santiago y te va a dar igual, si lo haces por motivos religiosos, por curiosidad o porque has decidido convertirte en "eco-peregrino", puedes tener la seguridad y sin lugar a dudas, que recibirás todo aquello que pidas con fe y devoción. Nos quedan pocos lugares, en este planeta, en los que nos podamos sentir parte de un todo; la manipulación de nuestra conducta está destruyendo en nosotros la capacidad de comunicación en todas las direcciones y nos están implantando la unidireccionalidad, para atender todas nuestras necesidades e intereses. Sólo en lugares como el Camino de Santiago, todavía podemos quedar fuera del alcance de los medios utilizados para controlar nuestra vida; por lo menos, por el tiempo suficiente, como para darnos cuenta de lo que nos están haciendo y ver la diferencia, que nos permita resistir y luchar. Es lo que coloquialmente llamamos: “cargar las pilas”. Una última cosa, el Camino hay que hacerlo SOLO, la compañía nos viene dada por el propio Camino, que ¡nunca dejará que lo estés! ¡Buen Camino Peregrinos! Leí, no sé dónde, que esto era una droga y es posible, pero benigna y con efectos secundarios impresionantes ¡FELICIDAD! ----------------------------------- 41
  42. 42. A José Luis siempre le había gustado viajar, pero debido a la época de sus vacaciones, entre julio y agosto y al no tolerar los meses de estío, sólo lo podía hacer virtualmente, así que encendió el ordenador portátil y empezó su gran viaje del Jacobeo. Era el año 2010, año de perdonanza y comenzaba la gran andadura turística y espiritual. Se atavió con el sombrero de ala ancha, las sandalias, el bordón y la vieira. Era el momento para descubrir alguna de sus rutas, centrándose en La Vía de la Plata; La Ruta de La Plata o Vía de la Plata es un recorrido de prácticamente 1.000 kilómetros, partiendo desde Sevilla, y atajando por Puebla de Sanabria y Orense, hasta Santiago de Compostela, que con el Camino del Norte, El Camino Francés o la ruta de las estrellas, es el Camino de Santiago por excelencia. El Francés parte de Saint Jean Pied de Port, es un viaje de casi 800 kilómetros hacia el oeste, con la Vía Láctea que acompaña desde el cielo y la esencia de una ruta milenaria desde la Tierra, que transcurre desde oriente a occidente por la península. Contando con sus primeros peregrinos en el siglo IX, y atravesando las regiones de Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia. Pero ya era tiempo de almorzar, así que dio a la tecla de suspender y apagó el ordenador, pues ya seguiría viajando a través de Internet. Ahora abrió un blanco Riveiro y sacó un pulpo a la Gallega que le devolvía de su andadura medieval. Andar 20 o 30 kilómetros, pues los andas y acabado. -------------------------------------------- 42
  43. 43. Manolo había descubierto lo bien que sabe un poco de jamón de York y unas nueces tomadas a la sombra de un árbol cuando se está cansado. Ha aprendido a soportar e incluso a disfrutar de la lluvia en la cara y el barro que no te deja levantar los pies. Ha visto a su sombra, compañera de camino, caminar siempre delante suya, de Este a Oeste, marcando la ruta. Ha experimentado que lo mejor contra el dolor de pies es seguir andando. No duelen menos, pero hasta al dolor te acostumbras. Ha sufrido la agonía de las cuestas pronunciadas, sabiendo que tarde o temprano llegará arriba y entonces todo será más fácil. Tras la subida más dura, siempre viene algo mejor. Ha conocido el gozo de ver el final de una larga etapa ya a tiro de piedra y saber que el descanso que tienes merecido está cerca. Ha aprendido que, si sabes buscar, siempre hay una flecha amarilla que te marca el camino correcto. Ha sentido rabia e incluso miedo al caminar por arcenes de carreteras abarrotadas de vehículos y ha sentido puro deleite al caminar por sendas solitarias en medio de frondosos bosques. Ha sentido alivio al ver aparecer entre los trigales la punta de la torre de una iglesia, que indica que el destino está cerca. 43
  44. 44. Ha cambiado la cara de pura felicidad al encontrarse en el momento más inesperado y en el lugar más insospechado a la persona que más quiere. Ha sentido lo que es estar solo y disfrutar de la soledad y ha sentido lo que es estar solo y tener morriña de la casa y la familia. Ha visto que tan importante como llegar a la meta es disfrutar del camino hasta ella. La meta no es nada sin el camino que te lleva a ella y el camino no tiene sentido si no tienes clara la meta, Santiago. El camino está allí desde hace muchos siglos, y si te llama, lo mejor que puedes hacer es ir y comenzar adelantando un pie y luego el otro, y Él siempre está allí. Solo faltas tú. Y ha descubierto que no hay que intentar saber cuál es la razón para hacer el camino, porque no hay nunca una única razón para hacerlo. Los peregrinos nunca hablan de sus razones para hacer el camino, simplemente lo siguen, porque saben en su interior que tienen que hacerlo. Sólo los que ya hayan probado la experiencia dulce y dura a la vez del camino, sabrán que una vez que lo emprendes y das el primer paso... seguro que descubres que tiene algo que ofrecerte. …………………………………….. Cargada con su pesada mochila, llena de ilusiones y expectativas de lo que podrá acontecer, llena de dudas sobre si su cuerpo aguantará los largos trayectos día tras día, alegre de comenzar esta gran aventura personal, sin darse cuenta, Nuria 44
  45. 45. habrá empezado una nueva vida, pues su forma de pensar y su manera de ver las cosas ya no será nunca más la misma y que esta forma de poner a prueba su cuerpo y su mente le hará más fuerte y más sabia, comprenderá mejor a las personas y las cosas, admirará más los paisajes y la naturaleza, valorará mucho más las pequeñas cosas, será mejor compañera y persona, y agradecerá con todo el corazón una mano que le ayuda , un vaso de agua cuando tenga sed, o algo caliente tras un día de lluvia incesante. Una vez más, Pepe, mira al suelo... El polvo del camino se posa en sus zapatos dejando un rastro rojizo como sangre de vida, sangre de esperanza, sangre de pasión. La sangre de la vida que fluye por sus venas a cada paso que le lleva a su destino. La sangre de la esperanza de encontrar a sus seres queridos esperándole al cruzar la meta del amor buscado. La sangre de la pasión que le ayuda a ignorar el cansancio y a soportar un sol abrasador. El polvo del camino le ayuda a recordar por qué empezó a caminar, por qué aún no ha dejado de hacerlo y por qué sigue buscando la felicidad aunque este viaje le resulte duro y en ocasiones, desgarrador. El polvo del camino le va cubriendo poco a poco. En momentos le impide respirar y, en otras pocas, se posa tras una fina lluvia y le ayuda a volver a sentirse vivo. Se introduce en él y, poco a poco, se apodera de su alma hasta convertirla en parte inseparable de nuestro destino. O quizá tan solo sea... el polvo del camino. 45
  46. 46. ………………………………….. No hay nada más tierno que ver en alguien tan joven las ganas de vivir, de comerse el mundo y de sentirse bien consigo mismo pese a las adversidades. Aquella niña me causó ternura nada más verla en el primer albergue en el que paramos: pelo moreno hasta los hombros, sonrisa contagiosa, nariz respingona y ojos ausentes. Destacaba en el camino porque necesitaba la ayuda de sus padres para seguir la ruta sin desviarse, pues era ciega. Pero eso, para ella no era un impedimento, más bien era un reto que no suponía más que una pequeña piedra en el recorrido que podía esquivarla sin más preocupación. No le gustaba para nada sentirse diferente y no quería que sus padres la atosigaran con las indicaciones oportunas, así que intentaba guiarse (muy bien, por cierto) por el resto de sus sentidos para hacernos ver a todos que se valía por ella misma. No perdió la sonrisa en ningún momento y, a pesar de que más de una vez, acabó en el suelo por no querer que la ayudaran, repetía una y otra vez que ese camino había sido escogido por ella y que ella sería quien se levantaría si se caía. Le había hecho una promesa a su abuela y quería cumplirla sin tener que estar rodeada de atenciones extras debidas solamente a su falta de visión. Lo que me dejó más marcado de esta niña es la reflexión a la que llegó al final del trayecto: “Por mucho que digan que disponemos de cinco sentidos y la gente sienta lástima porque a mí me falta uno, yo les digo que no hay sentido más importante que el de la vida, y ese siempre lo tendré”. 46
  47. 47. ……………………………………………… Si hay algo que todos los peregrinos llevamos en la mochila es una guía del camino. La guía es muy útil para planificar las etapas, enterarte de lo que te espera al día siguiente y sobre todo para ir anticipando el camino que recorres cada día. La mayoría tienen buenos planos con indicaciones de los cruces donde puedes perderte, zonas peligrosas y otras informaciones útiles… Sin embargo, la verdadera guía del camino está pintada sobre el mismo en forma de flechas amarillas que te van marcando la ruta. También hay mojones oficiales, puestos por las diversas comunidades autónomas, pero a mí me gustan más las flechas. Reflejan mejor el espíritu de compañerismo y solidaridad del camino, son más exactas y además, el buscarlas proporciona un ameno pasatiempo en las largas jornadas de peregrinaje. Un peregrino aprende pronto a confiar en las flechas amarillas más que en nada. En cada cruce, en cada intersección donde hay la posibilidad de error, no tienes más que buscar la flecha amarilla que te indica el camino a seguir. Las hay de todo tipo y colocadas en cualquier lugar: en vallas, en piedras, en señales de tráfico, en árboles o en paredes. Las hay oficiales, metálicas y bien pintadas, pero la mayoría son anónimas, pintadas de cualquier manera en donde sea por manos bien intencionadas. Muchas veces coinciden y hay tres o cuatro flechas que señalan en la misma dirección. En ocasiones van acompañadas de breves mensajes de ánimo al caminante, que se agradecen tanto como la flecha misma. A veces están escondidas o tapadas por la vegetación; pero siempre están allí y basta buscarlas. Así, una de las señales más seguras de que estás extraviado es la de dejar de 47
  48. 48. ver flechas amarillas cada cierto tiempo. Si te sucede, lo mejor que puedes hacer es retroceder hasta el lugar donde viste la última y continuar de nuevo a partir de allí, fijándote mejor esta vez. En raras ocasiones te encuentras flechas contradictorias, que señalan direcciones opuestas. Normalmente una de ellas indica el camino a un albergue o a un bar y ha sido puesta por su avispado dueño. Pero incluso en estos casos suele ser bastante sencillo saber cuál es la dirección correcta. Las flechas amarillas son lo más importante del camino. Dan certeza y seguridad, y sin ellas sería casi imposible recorrerlo para la mayoría de los urbanitas que hoy en día lo frecuentamos. Por eso es tan desesperante cuando no ves flechas amarillas. La impresión de desamparo es absoluta. Lo primero que piensas es ¿Hace cuánto que me he equivocado?; ¿Cuánto camino tendré que deshacer? Tus acostumbrados ojos las buscan en los lugares habituales y, cuando las ves por fin, el alivio es inmenso: ¡Voy bien! ¡Estoy en el camino! Y si tienes dudas siempre hay una segunda regla de oro: hacia el Oeste, el sol a tus espaldas y tu sombra delante de ti para que te vayas viendo a ti mismo todo el rato. Claro, que esta regla solo vale para el camino francés… Y aún hay una tercera regla, no tan exacta como las anteriores: en caso de duda, el camino más ancho. Finalmente, si todo lo demás falla (y estás en el campo) una buena solución es buscar en el suelo las huellas de peregrinos y bicicletas, como los exploradores apaches. Suelen estar bien marcadas y es fácil deducir cual es el camino bueno. Lo que me pasa a mi hoy es que estoy en medio de una gran ciudad, sin flechas, con calles saliendo para todos lados y sin poder mirar las pisadas en el asfalto. Así que sigo la calle más 48
  49. 49. ancha (regla número tres), y cuando tras un rato de andar sin seguridad y sin ver ninguna flecha ni ningún otro peregrino (como buen hombre que soy, antes muerto que preguntar), detecto por fin una pequeña flecha amarilla pintada burdamente en un puente bajo una carretera, me siento inmensamente aliviado. Ya está todo en orden. ¡Estoy en el camino! ……………………………… Hoy comienza la peregrinación de Genaro hasta Santiago de Compostela, algo que tenía en mente hace mucho tiempo y que le hace mucha ilusión vivir y afrontar el reto de hacerlo solo, para encontrarse frente a frente con el mundo y consigo mismo, sin saber qué aventuras le deparará el destino ni qué gentes encontrará a su paso, pero excitado por salir y empezar a alejarse de la plaza en la que ya se encuentra, con la majestuosa catedral de Burgos a su espalda, adentrándose en sus vías históricas. Con un sol radiante y un poco caído recorre el tramo de calles adoquinadas que le alejan del bullicio de los turistas y viandantes y se envuelve en el silencio que marcará el son de su viaje junto a los crujidos del camino a su paso, las chicharras de los matorrales y el canto lejano y rasgado de algún tordo escondido. El refrescante salpicar de los charcos y la acelerada respiración, serán la melodía de acompañamiento en su cabeza. El olor a cereales recién segados, verdes ribazos y húmedos remansos, muestra de la reciente lluvia caída, adornarán el resto de sentidos. Atrás va dejando la histórica ciudad y se abren ante él, largos trechos de senda y carriles que recorre con viveza y entusiasmo, a lo lejos, no tarda en avistar a un par de viajeros sobre sendas monturas, a los que no tardará en dar alcance, y haciendo honor a 49
  50. 50. la fama que les precede, no tardan en acogerle a su lado, y guiarle en sus primeros metros de peregrinar, e ilusionarle aún más con las maravillas que le espera. El sol que se acuesta sobre sus hombros hace necesario la primera parada, Montanas es la primera aldea que le adopta y le proporciona el descanso que necesita. Calles de piedra viva y edificios antiguos lo hacen un bonito y pacífico lugar, y rápidamente, comienza a notar el ambiente peregrino, a mover los bártulos de un lado a otro del albergue, mientras se escucha de fondo, dispares lenguas que parecen unirse en una para entenderse. Poco a poco se apagan las luces, comienzan a cantar los grillos, y una luna luminosa y limpia, se coloca en el cielo, vigilándole mientras escribe estos últimos renglones, a la luz de un farol, es hora del primer sueño, hasta mañana, BUEN CAMINO. Sus ojos se resisten a permanecer cerrados, la impaciencia de Sara por la nueva jornada no le deja dormir, y los pies comienzan a ponerse en marcha y preparar el equipaje para comenzar el viaje. Luces encendidas y estrellas aún por compañeras, inicia la andadura por los senderos pedregosos que la conducen a una carreterilla estrecha y solitaria, tras unos kilómetros, atraviesa un antiguo arco ojival, resquicio de un viejo templo abandonado y se adentra en un pueblo silencioso, bajo la atenta mirada de un gallo sorprendido en pleno sueño que no duda en anunciar su llegada. El primer desayuno peregrino lo disfruta frente a una iglesia abandonada del siglo XVII y con los primeros rayos de sol despuntando por el horizonte del cual viene y que no pudieron darle 50
  51. 51. alcance, maquillan las tejas de su antiguo campanario, y otra vez en marcha. Ahora con las pilas recién cargadas, se presenta un gran reto, avista una ladera a lo lejos, en la que se divisa una senda serpenteante e inclinada que la cruza de alto en bajo y por la que algunos peregrinos ya han comenzado a notar su dureza, que se le va a hacer, aprieta los dientes, pone la corta y agacha la cabeza, entre ánimos y vítores conquista la cima, y como recompensa, un sol nuevo anaranjado y grande, se levanta lentamente tras la colina, apenas tan cerca que se puede acariciar, lo duro queda atrás, y ahora recorre los inmensos campos dorados, recién peinados y adornados con alpacas de paja amontonada. Al paso, alguno de los girasoles más jóvenes, le guiñan un gesto de bienvenida entre sus compañeros cabizbajos, aún dormidos, y un cielo encapotado, la cobija durante la larga ruta que se avecina, y en la que no encuentra más entretenimiento que buscar las flechas amarillas, escondidas en los troncos de los árboles y las piedras de las orillas, y que como en el cuento, del mago de Oz, Dorothy seguía, la conducirán a su deseado destino. En una de sus paradas, conoció a otra de sus compañeras de viaje, Lucía, una extremeña con mucho mundo y grandes sueños en su cabeza, muy agradable y dicharachera, que aliviará la pesada carga y acortará el trayecto hasta Sahagún, pueblo donde descansarán y se meterán entre pecho y espalda un suculento menú de reyes a precio de peregrino, y entre charlas y despedidas pasaran la sobremesa para continuar un poco más en solitario. Cansada y entumecida se esfuerza por llegar a Burgo Ranero, donde nada más entrar, encuentra a un grupo de ciclistas, que llevan reponiendo líquidos desde hace más de cuatro horas, con la 51
  52. 52. salvedad, de que cambiaron la bebida isotónica, por grandes jarras de dorado y frío caldo de cebada fermentado, y bueno, fue curioso el ratillo que pasó con ellos, entre risas y brindis por ella y por todos los compañeros, hasta la llegada a su oasis en el desierto por el que andaba perdida, donde tuvo la suerte de descansar, un precioso y agradable lugar y cariñosamente atendido, junto a la laguna que le daba nombre al albergue. 30 kilómetros y tiene más ganas que ayer de seguir, lástima que las fuerzas no le acompañen…bueno y las cervezas. ¿Quiénes serán las personas que le mandan tantos ánimos, que le llegan hasta aquí?, porque es verdad que las siente y la animan, ¡gracias a ellas! Buen camino para mañana… ……….……………………………… La verdad es que hay miles de razones por las que uno decide hacer el camino...lo sabes nada más ver las caras de la gente...Ojos tristes pero llenos de esperanza...Eso el primer día, porque conforme van avanzando los días, las caras van cambiando...Mucho cansancio por tanto andar, por poco dormir (los ronquidos de la gente, en ocasiones tremendos), pero alegría por las tardes-noches de cachondeo, e incluso de romances en gestación. 52
  53. 53. Sin pensarlo, porque no podía estar más sucia y dejada, "Pensión Guntina". Algo mal pasó la noche Isabel, pero eso sí, sin ronquidos. 1ª jornada: dirección Melide saliendo tempranito, parada en Leboreiro en un bar con dueños vascos bien majos, continúa y llega a Furelos, un pueblo digno de mención con iglesia que merece la pena ver y ribeiro en un bar enfrente, a 2 kms. de Melide. Llega muy pronto, coge albergue municipal y dirección a "Casa Ezequiel" con el mejor pulpo, pimientos del padrón y tarta de queso que jamás había probado. 2ª jornada: lluviosa, caminar 11 kms. , café con leche y chupito de orujo en Ribadiso de Baixo, ni imaginar lo que le esperaba. Lo peor del camino, le adelantaron unos ciclistas, unos 20, a unos 30 metros nota que pasa algo, se acerca y uno de ellos caído en el suelo con una fractura de tobillo. Vamos en grupo de cuatro, un alemán, un francés y una chica brasileña, así que nos paramos a ayudar en lo que podemos, hasta que venga la ambulancia, el señor unos 48 o 50 años, nosotros intentado sentarlo a la sombra de un castaño, y los compañeros del ciclista también; al venir la ambulancia, les deseamos suerte y se fueron, con mal sabor de boca y pena por lo sucedido. Más tarde comimos en el Km. 29, en el cual nos comentaron malas noticias sobre el señor de la lesión. Resto del día callados y con paso cansino, y a las 19 h. llegamos a nuestro destino, Pedrouzo. 53
  54. 54. En el albergue la señora muy amable, nos abrió un pabellón y allí pasamos bien la noche. Antes nos dio tiempo de ir a cenar estupendamente a un lugar llamado "Regueiro" un menú estupendo y barato, luego a dormir bien, ya que toca madrugón para llegar a la 12h a la misa del peregrino. 3ª jornada: la más apretada y lluviosa, salida a las 6 de la mañana dirección Santiago de Compostela, no para de llover y nosotros no paramos para nada, hay que llegar: Sin la más mínima pausa de lluvia llegamos al GRAN DESTINO, a las 11:45h, ¡justo a tiempo! Misa del peregrino, botafumeiro y abrazo al Santo, todo perfecto, y Compostela en mano, nos alojamos en el seminario menor, sin literas, camas seguidas y armario con llave, todo perfecto, muy limpio, gran sala de descanso con tv, cocina genial, todo perfecto. Una gran situación que sin duda está dispuesta a repetir. Los peregrinos que te vas encontrando, amables, dispuestos a contarte sus experiencias y ayudar. Todo de maravilla, animo a todo aquel que pueda y disponga de tiempo y esté en buenas condiciones de salud, a hacerlo. Toda una experiencia que jamás olvidaré. Allí quedaron los restos de un amor roto, de desesperación, de soledad, de lágrimas...y de allí me traje amigos que nunca olvidaré, fotos y ratos inolvidables y como no...¡¡ampollas y tobillos de elefante!! ¡¡BUEN CAMINO!! Alfonso Román Muñoz , Alfonso111 Vélez, Febrero 2019 54
  55. 55. LA GRAN OSA MAYOR El planeta Júpiter en un día muy extraño se convirtió en una diosa llamada Flecha y su reacción al verse así fue darle besos a una hada del bosque llamada Nereida. El hada asustada corrió hacia el río a bañarse pero cambió de opinión porque no quería que le vieran la gigantesca barriga que a causa de ese beso le salió. Un día estando Nereida distraída junto al río otra hada le quitó la ropa y entonces la diosa Flecha la convirtió en una gran osa. Un hijo que tenía Nereida intentó atacar a la diosa Flecha, pero ella paró el intento y se volvió a convertir en Júpiter; ese ataque rebotó en forma de bola de fuego hacia Nereida y su hijo, y los convirtió en constelaciones quedándose así para siempre y así Nereida nunca pudo tener a su hijo, fruto del ataque de la diosa Flecha. Mario Toledo Gómez—2º ESO-E 55
  56. 56. PÉRDIDA Agua y sal, agua y sal, agua y sal diez días en el infierno soportando dolor y miedos pronto veré la claridad. Desde mi remota cripta el sol me calcina la mar me ilumina, la muerte me vendrá a abrazar. Náufrago de mil batallas desde mi remoto desierto alas al viento, al fin me fundiré en el mar. Angosto es el paso de la muerte eterno es el destino del que es sin duda mi camino entero acudo a su suerte. Hambre, sed y calor sentimientos muy primarios parecen ser tan precarios que apenas me causan dolor. Agua y sal, agua y sal, agua y sal desde hace días perdí la esperanza desde hace incliné la balanza, desde hace días, deje de buscar. Francisco Toro 2º ESO-E 56
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