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El ayuno dr perez albela

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Guia practica para ayunar

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El ayuno dr perez albela

  1. 1. EL AYUNO ¿CÓMO AYUNO? Guía práctica para ayunar DR. JOSE LUIS PEREZ ALBELA B. [FECHA] BIEN DE SALUD [Dirección de la compañía]
  2. 2. 2 INDICE INTRODUCCION 3 CAPITULO 1 CONOCIENDO EL AYUNO 7 CAPITULO 2 EL AYUNO HIDRICO COMO TERAPIA 11 CAPITULO 3 FISIOLOGIA DEL AYUNO 14 CAPITULO 4 PARÁMETROS DE CONTROL EN EL AYUNO 32 CAPITULO 5 DESINTOXICACION A TRAVES DEL AYUNO 39 CAPITULO 6 INDICACIONES DEL AYUNO HIDRICO 42 CAPITULO 7 CONTRAINDICACIONES DEL AYUNO HIDRICO 48 CAPITULO 8 PROCESO Y VENTAJAS DEL AYUNO 53 CAPITULO 9 COMO AYUNAR 61 CAPITULO 10 ASPECTOS COMPLEMENTARIOS DE UN AYUNO SALUDABLE 68
  3. 3. 3 CAPITULO 11 EL AYUNO COMO TERAPIA DE LAS ENFERMEDADES ARTICULARES DEGENERATIVAS 70 CAPITULO 12 CONCLUSIONES 76 BIBLIOGRAFIA 79
  4. 4. 4 INTRODUCCION La alimentación y el ayuno pueden compararse como las dos caras de una misma moneda dentro del concepto de nutrición integral. Aceptamos que es provechoso descansar durante un día o dos a la semana, o tomar vacaciones durante cuatro o cinco semanas en el año. Aceptamos que es saludable dormir una tercera parte de nuestra vida, para que los músculos, glándulas y el sistema nervioso se recuperen de las actividades diarias. Pero ¿qué hay de la digestión? Algunas personas no le otorgan descanso ni paz al estómago, intestinos, hígado, páncreas y glándulas asociadas a estos órganos. Aun no ha aparecido el hambre, que nos señala que un proceso digestivo se ha completado, y ya le estamos entregando una nueva comida para procesar. Así se acumulan reservas que no se necesitan, bajo la forma de obesidad, con sus secuelas de hipertensión, cardiopatías, diabetes, artrosis y depresión psíquica. También se acumulan depósitos lípidos intra-arteriales que originan posteriormente cardiopatía isquémica y enfermedad cerebro vascular. Como el esclavo de un amo tiránico, el aparato digestivo de muchas personas no tiene un sólo día de tregua, a veces ni siquiera unas pocas horas. No es de extrañarse el gran número de enfermedades digestivas que, de uno u otro modo, resultan del agotamiento y del trabajo incesante que impide eliminar las toxinas acumuladas día a día, desequilibrando el delicado balance entre desgaste y recuperación. Habiendo comprobado los beneficiosos efectos del ayuno, muchos sabios de la antigüedad introdujeron en las religiones el mandato de ayunar: los Católicos y otros Cristianos durante la Cuaresma, los Judíos el Día del Perdón, los Hinduístas en el Ekadasi, 11 días después de cada Luna Llena. También los Pueblos Islámicos o Musulmanes tienen una elevada estima por la práctica del ayuno. Mahatma Gandhi, el líder de la India, quien en una ocasión ayunó durante cuarenta días, escribió en el periódico "Young India" del 25 de septiembre de 1,924: "Cuando existe un dolor que no podemos eliminar, debemos ayunar." Pensamiento que podríamos complementar diciendo que: cuando existe un dolor moral que no podemos eliminar, el ayuno puede devolvernos la
  5. 5. 5 alegría. Lo cierto es que Gandhi ayunó casi un mes y medio, luego de lo cual vivió 24 años más de intensa actividad, y si tres disparos no le hubieran quitado la vida a los 79, hubiera vivido aun muchos más, con seguridad enérgico, lúcido y saludable. Sin embargo un ayuno tan prolongado es riesgoso. El tema ha sido minuciosamente estudiado a partir de 1,925, con los trabajos del Dr. Spencer. Se comprobó que en un ayuno de 24 días, la tercera parte del peso que se pierde no es grasa, sino músculo, incluso músculo cardíaco. El caso más serio, reportado por Garnett y colaboradores, fue el de una mujer joven que ayunó para adelgazar, muriendo de causa cardiaca. La autopsia reveló una gran reducción de miofibrillas en el corazón, lo cual le produjo fibrilación ventricular. En los ayunos prolongados, con la intención de curar enfermedades que no responden a otras terapéuticas, luego de cierto número de días se comienza a aportar vitaminas, minerales, oligoelementos y aminoácidos (proteínas) para evitar el "autocanibalismo", o sea, la acción en la que el cuerpo se come su propia carne produciendo enlaces químicos para romper y digerir esta materia orgánica, con lo cual libera energía para formar otros enlaces y producir calor. La destrucción de tejidos sanos logra que los órganos vitales como el cerebro puedan continuar en actividad. Como veremos, los investigadores concuerdan en que el organismo puede sobrellevar un ayuno de 7 a 10 días sin sufrir daños. Practicando ayunos razonables, y una buena realimentación cada vez, se obtienen mejores resultados espirituales y psíquicos que con ayunos exagerados, sin riesgo alguno y de manera más agradable y científica. En suma, los ayunos de un día y de tres días son inofensivos y muy beneficiosos, en cambio, los ayunos de tres semanas y más requieren vigilancia, complementos y conocimientos especiales. Como dijo Avicena, filósofo y médico árabe que vivió del 980 al 1.037 “Todo puede ser remedio, todo puede ser veneno; depende de la cantidad.” Es frecuente que los médicos sometan a sus pacientes a ayunos de una semana o más ante intervenciones quirúrgicas, accidentes, enfermedades del aparato digestivo y otras patologías graves. Se le aporta al paciente suero fisiológico (agua bidestilada con 9 gramos de sal por litro) o agua con una
  6. 6. 6 pequeña cantidad de glucosa. Eso ocurre frecuentemente en todos los hospitales y sanatorios del mundo. Recién después de ese periodo se comienza a aportar alimentación parenteral, o sea proteínas y grasas directamente a través de las venas. A esto, es posible sumar el llamado Cóctel Myers que consiste en combinar cloruro de magnesio, gluconato de calcio, tiamina, vitamina B6, vitamina B12, pantotenato de calcio, vitamina del complejo B, vitamina C, y ácido clorhídrico diluido. Esto demuestra que el ayuno no solo se limita a una fase preventiva y curativa sino también a procesos de intervenciones quirúrgicas. En entrevistas con personas que han practicado ayunos de una semana o más como protesta social o política, se comprueba a menudo que, luego de los mismos y de la realimentación correspondiente, los ayunadores gozan de mayor lucidez mental, ánimo y capacidad de trabajo, así como de una salud más fuerte, mayor defensa ante infecciones y epidemias, y la curación de alguna condición previa considerada crónica, como asma, alergias, artritis, hipertensión, estreñimiento y disminución de la visión, a las cuales la Medicina socialmente instituida puede tratar y compensar, pero no curar radicalmente. En el sur de Francia, en Londres y en los EE.UU., existen clínicas donde se practica el ayuno vigilado entre uno y diez días o más, como terapia de rejuvenecimiento, seguido de realimentación racional con comidas naturales. Sus médicos reportan la completa reversión de condiciones tales como la impotencia en el hombre y la frigidez en la mujer. En quienes no los padecían también ocurren cambios muy favorables en su vida sexual. Ayunar es uno de los métodos más antiguos y perfectos conocidos por el hombre para reacondicionar, purificar y curar el cuerpo. Es raro que sean relativamente pocas las personas que hoy conocen el método exacto de este maravilloso sistema de terapia autónoma. Cuando los animales están heridos o se sienten enfermos, ayunan para curarse. El ayuno en ellos es instintivo, ya que al dejar de comer permiten que su cuerpo se purifique, recupere y se sane por sí mismo. El hombre, por su parte, ha perdido parcialmente esa sabiduría instintiva y se beneficiaría notablemente si la reaprende. A veces, movidos por ese instinto, los niños y los jóvenes rechazan una o dos comidas. Es un error de los padres angustiarse y preocuparse. Es mejor dejar al niño y al joven que obedezcan los mensajes interiores del cuerpo, para que
  7. 7. 7 salteen una o más comidas bebiendo únicamente agua mineral, té o tisanas como forma de desintoxicarse y dar descanso a sus órganos internos. Tal vez Ud. se encuentra desde largo tiempo atrás aquejado de una molestia o enfermedad crónica, y no ha encontrado curación. Tal vez ha visitado un médico tras otro, has probado la homeopatía, las hierbas medicinales, la medicina complementaria o alternativa y otros medios, sin éxito permanente. Entonces le sugerimos probar el ayuno y observar los resultados. Y poco a poco aprenderá por experiencia propia los pequeños detalles y "secretos" del ayuno, no sólo para curarse, sino para recuperar y prolongar las características juveniles del ser humano. El ayuno, además de salud, produce alegría y paz mental, permitiendo reorganizar tu vida a partir de esa comunión con la naturaleza que es la alimentación.
  8. 8. 8 CONOCIENDO EL AYUNO “Los alimentos en la convalecencia fortalecen, en la enfermedad debilitan” Aforismo Hipocrático Hablar del ayuno nos remontaría sin lugar a dudas a las grandes culturas, fundamentalmente a la Egipcia y la Hindú. En Egipto era una fuente de purificación descrita por Plutarco en “Los Misterios de Isis y Osiris” donde explica que los sacerdotes egipcios propiciaban el ayuno antes de la realización de sus ceremonias de purificación. La palabra ayuno viene del latín, pero a su vez está basada en la palabra hebrea “tzom”. Los hebreos al igual que los islámicos fundamentalmente entendían la necesidad de alimentarse una sola vez al día. En el Oráculo de Delfos, en los Misterios Órficos y en los Misterios de Eleusis el ayuno también se utilizaba como medio de purificación y de comunicación con los dioses. En Grecia, su medicina que se nutrió considerablemente de la medicina egipcia, comenzó a desvincular ésta y sus técnicas de la concepción religiosa, aunque siempre quedaron ciertas influencias a lo largo de toda la historia de la humanidad. La teoría de Eurifonte en cuanto a la acción perturbadora de los residuos indigestos de la alimentación tiene su precedente, según se ha afirmado recientemente, en la idea egipcia de un agente causal que denominaban whdw y que consistía en una especie de putrefacción que se forma en el bajo vientre y se trasmite por los vasos sanguíneos al resto del cuerpo.2 Virchow y Metchnikoff afirmaron en sus teorías que la carne, en cualquier forma que se la coma, siempre es peligrosa para la salud3 (Virchow); y que todas las enfermedades vienen de las putrefacciones del intestino (Metchnikoff). El ayuno, entonces favorecería la eliminación de estos tóxicos intestinales causados por bacterias de la putrefacción que originan sustancias como la putrexina, y la cadaverina, las cuales, se ha comprobado, causan parálisis en animales de laboratorio. Al término del ayuno se reconstituiría la flora bacteriana con bacterias de la fermentación, de origen natural, a base de de una alimentación libre de proteína animal. (1)Los Misterios de Isis y Osiris. Plutarco, Ed. Glosa. Barcelona, 1976
  9. 9. 9 (2) Whdw, aetiological principle of pyaemia in Ancient Egyptian Medicine, supl. núm. 10 del Bull. Hist. Med. Baltimore, 1948; STEUER, R.O., STEUER y SAUNDERS, Ancient Egyptian and Cnidian Medicine, Berkeley-Los Angeles, 1959; SAUNDERS, J.B. de C.M., The transitions from Egyptian to Greek Medicine, Kansas, 1963. Citados por LAÍN ENTRALGO, PEDRO en La medicina hipocrática, Alianza Editorial, Madrid, 1987, pp. 407-408. (3)Apuntes de Anatomía Patológica, Llombart, Fac. de Medic. de Valencia, curso 1983-84. Retomando a la India como ejemplo, el ayuno hídrico es una práctica habitual en los yoguis, brahmanes, faquires, etc. En el Ekádasi el propósito del ayuno es disminuir las actividades del cuerpo e incrementar el servicio devocional. Por su parte el Ayur-Veda autoriza el ayuno como un medio para restaurar la salud. Cuando comienza una enfermedad o durante una fase aguda, con fiebre o cuando una o más doshas 1 estén desequilibradas es el momento para ayunar. El ayuno, según la enseñanza ayurvédica permite reposar las doshas que fueron dañadas. Las influencias del hinduismo sobre el budismo son manifiestas puesto que el ayuno fue lo que primero le interesó a Buda, aunque más tarde eligiera una vía intermedia, no tan estricta para llegar a la Iluminación 2 . A principios del siglo XVIII el profesor Hoffman publicó Sobre los magníficos resultados de la así llamada cura de hambre, o cómo curar más de una enfermedad grave por medio de la abstención de la comida. En 1878 el Dr. E. H. Dewey curó a un enfermo de tifus con un ayuno de 35 días. En 1887 el médico ruso-alemán Von Seeland proclamaba la enorme influencia del ayuno en las enfermedades del sistema nervioso, habiéndolo experimentado en sí mismo. En Alemania los doctores Adolf Meyer, S. Möller, Riedlin, Kapferer, Buchinger y otros alababan las propiedades terapéuticas y en Suiza el Dr. Von Segesser también defendió el ayuno como terapia.3 En 1768, El Dr. Tissot proponía el ayuno como terapia o reducir a muy poco o nada los alimentos sólidos, sobre todo, enteramente la proteína animal.4 El padre del naturismo europeo el Dr. Paul Cartón se basó en la teorías del Dr. Tissot en su obra La Terapéutica Naturista, 1933.5 El Dr. Paul Carton a su vez influyó favorablemente en el naturismo europeo y a través del gran maestro Dr. Eduardo Alfonso quien recomienda una terapia de tratamiento en caso de estados patológicos agudos. El Dr. Alfonso sostiene que la “alimentación debe ser primeramente líquida, lixiviante, hipoazotada, hipotóxica, luego fluida, en base a cereales y por fin sólida, elaborada y más sustanciosa”. Según el Dr. Alfonso en los comienzos de todos los estados agudos, de las enfermedades, hay una sola necesidad que satisfacer y es la que exige la naturaleza representada por las sensaciones de anorexia y de sed intensa, de repugnancia por los alimentos, de sequedad de boca, empastamiento de la lengua, amargor palatal, ardor febril, escasez de secreciones salivares, sudorales y urinarias e irritaciones dolorosas. (1) Energías del cuerpo que corresponden al aire (Vata), fuego y agua (Pitta), y a la tierra (Kapha). (2) El Budismo. Su esencia y su desarrollo, Conze Edgard, FEE, 1978
  10. 10. 10 (3) Vida y Medicina naturistas. Brauchle, Alfred, Ed. Bruguera, Barcelona, 1969, p. 261 (4) Avis au peuple sur sa santé. Tissot. París, 1768. T.I., p. 63. (5) La Terapéutica Naturista. Carton, Paul, Ed. La Nave. Madrid, 1933, p. 601. Es necesario entonces ingerir líquidos, para facilitar al organismo materiales acuosos, con que diluir los venenos, colaborar a las combustiones, a la descongestión y a las eliminaciones. Nada será más perjudicial en tal momento, que querer sostener al enfermo y combatir su debilidad mediante alimentos fuertes o estimulantes violentos, los que solo aumentarían la intoxicación humoral y el desequilibrio nervioso. Las bebidas alcohólicas, demasiado azucaradas o demasiado melosas, el caldo de carne o los llamados consomés, los huevos batidos en leche, los jugos de carne, no pudiendo, en el comienzo de las fiebres ser asimilados de manera correcta, se pudren en las vías digestivas y envenenan la sangre. Es decir, agravan con productos tóxicos debidos a un metabolismo imperfecto, la acción de los venenos orgánicos ya acumulados, y finalmente, redoblan la fiebre y los síntomas dolorosos. Los mejores líquidos para los enfermos son: agua común, pura y sin hervir, jugos de frutas prensadas en fresco (de uva, de melocotón, de pera, de manzana), naranjada, caldo de verduras claro, tisanas estimulantes o calmantes (manzanilla, flores de saúco, tila, flores pectorales), agua de Vichy y, a veces, leche rebajada con agua. Otros autores a destacar en la historia del ayuno son Boerhave (166-1738), Brown (1735-1788), Hoffman, Bernad de Malte, Wunderlich, Ricord, Durian, Graves, Tañer, Dewey, Burfield, Benedict, Voit, Mayer, Moler, Guelpa, Riedlin, Kapferer, Von Segesser, Mozdwal, Grothe, Brauchle, Lützner, Verdugo, Zabel, Heun, etc. Pero fueron los doctores Jennigs, Graan, Trall y Taylor los que dieron lugar al higienismo y utilizaron el ayuno como una herramienta fundamental para la curación.1 En el siglo XX Shelton y a sus seguidores Désiré Mérien, Passebecq, Moseri, André Torcque y en España los doctores Pablo Saz y José Luis Berdonces continúan siendo los defensores del ayuno terapéutico. El ayuno no es una alternativa de moda para recuperar o mantener la salud. Como hemos apreciado era un acto impuesto a todos los miembros de la comunidad de las grandes culturas antes de realizar cualquier acción que requiriese sabiduría, paz y toma de decisiones. Se ayunaba antes de las siembras, de las cosechas, de las bodas, de los nacimientos, de ir a la guerra o de pronunciar una sentencia. Se otorgaba unas vacaciones al organismo para que se regenere, para prepararlo y fortalecerlo frente a hechos cotidianos en donde era necesario fortaleza para resolver numerosos malestares, al tiempo que se le hacía una depuración al cuerpo para que dure más tiempo en mejores condiciones.
  11. 11. 11 Hoy en día la gente cuando tienen los medios necesarios come demasiado. Esta sobrealimentación tiene muchos inconvenientes, aumenta la toxemia celular y por tanto provoca numerosos trastornos de salud. (1) Introducción al Ayuno terapéutico, Saz, Pablo, Zaragoza, 1994, p. 7. TIPOS DE AYUNO El ayuno es fácil de practicarse. El secreto principal radica en qué comer antes, y, sobre todo, cómo abandonar el ayuno correctamente, es decir, qué beber y comer después, y en qué cantidades. Se distinguen varias clases de ayuno pero las hemos clasificado convenientemente para entenderlas mejor: 1. AYUNO BASADO EN FRUTAS. Consiste en comer solamente frutas frescas, en combinaciones adecuadas, durante todo el tiempo que dure el ayuno. No es un método idóneo para adelgazar, ya que las frutas, por su alto contenido en hidratos de carbono, o sea glúcidos, pueden producir un aumento de peso. 2. AYUNO DE UNA SOLA FRUTA O MONODIETA. Se comer una sola clase de fruta durante cada comida o durante un día. 3. AYUNO DE JUGOS. Consiste en tomar solamente jugos de frutas frescas durante el período del ayuno. Es más intenso que los ayunos anteriores y posee la facultad de surtir poderosos efectos purificadores y curativos. 4. EL AYUNO HIDRICO O COMPLETO. Consiste en solo beber agua durante el tiempo que dure el ayuno pero sólo cuando se tiene sed, no para tratar de calmar el deseo de comer. Este ayuno se practica como una terapia para la desaparición de una serie de enfermedades. Es recomendable que el periodo de duración sea mayor de tres días y menor de cuarenta y bajo la supervisión de un médico especialista en esta terapia.
  12. 12. 12 EL AYUNO HIDRICO COMO TERAPIA “Come poco, cena mucho menos: o haz algo mejor todavía, duérmete sin cenar.” Benjamin Franklin Uno de los efectos más importantes y conocidos del ayuno terapéutico es sobre el componente psíquico o incluso espiritual del ser humano. Dos autores que comparten esta idea son A. Vogel1 y A. Brauchle.2 Sin embargo a nivel físico también va a tener unas repercusiones muy favorables sobre la salud. Como se ha visto existen varios tipos de ayunos. El Ayuno hídrico (ingerir solo agua), ayunos con infusiones de plantas medicinales, ayunos con zumos de frutas, etc., pero es el ayuno hídrico el que ha sido estudiado con mayor detenimiento en los últimos 30 años. El ayuno es muy recomendable para un gran número de patologías y para un mayor número de personas, especialmente las que padecen de stress, llevan una mala alimentación y abusan de los lácteos, las que tienen una vida sedentaria, que en definitiva les ocasiona enfermedades. En estas personas es necesario realizar una especie de adaptación previa al ayuno, pues las toxinas que acumula el organismo podrían movilizarse y presentar unos efectos desagradables. De todos modos, aunque se realice esta adaptación previa al ayuno se pueden producir algunas alteraciones. Una época ideal para el ayuno es la primavera ya que es un período en el cual no hace el frío del invierno que complicaría la hipotermia originada por el ayuno por ejemplo, ni tampoco hace excesivo calor que podría favorecer la deshidratación complicando un cuadro de hipotensión, frecuente por otra parte en situaciones de ayuno. El ingreso al ayuno debe tener una planificación que determine la disminución gradual de los alimentos y que contenga esencialmente una dieta vegetariana. Este ejemplo, a continuación, es una manera de iniciar el ayuno hídrico tomando en cuenta parámetros de control que se mencionan en el siguiente capítulo. Se deberá realizar bajo la supervisión médica y de preferencia en un centro o clínica donde el paciente se quedará hasta terminar el proceso. A esta terapia de ayuno se pueden sumar otras de carácter psicológico, las cuales serían un complemento ideal, ya que es una ocasión especial para sensibilizar y otorgar un manejo adecuado a las emociones del enfermo.
  13. 13. 13 (1) Vida y Medicina naturistas. Brauchle, Alfred, Ed. Bruguera, Barcelona, 1969, p. 261. (2) El pequeño doctor. Vogel, A, Ed. A. Vogel. Teufen (AR), 1970, p. 293. Para iniciar un ayuno a base de agua (ayuno hídrico) se comenzará dos semanas antes, con un régimen asociado. El régimen asociado se fundamenta principalmente en el pH o equilibrio ácido-básico del entorno digestivo de los alimentos ingeridos. Los glúcidos (azúcares) se digieren bien en un medio básico (pH>7) y las proteínas necesitan un medio ácido (pH<7) para su absorción. Se puede empezar tomando por la mañana fruta fresca, ácidas, semiácidas o dulces según la estación. Se pueden incluir frutas secas y pasas. Al medio día (de 12h a 13h) ensalada sobre la base de hortalizas crudas: lechuga, zanahorias, nabos, acelga, coles, apio con aceite de oliva virgen, de primera presión en frío. Un aceite ideal es el aceite de sacha inchi (Plukenetia volubilis) también llamada maní del Inca, maní silvestre o "Inka Peanut". El sacha inchi es una oleaginosa silvestre que pertenece a la Familia Euforbiacea. Es una planta voluble, trepadora y semileñosa, que crece principalmente en la Ceja de Selva del Perú pero que ahora se puede encontrar en todos los mercados internacionales dado que los estudios demuestran su alta concentración de ácidos grasos del grupo omega que reducen el Colesterol y los accidentes cardiovasculares . En la cena se incluyen platos proteicos a base de yogurt y queso de cabra con fruta fresca dulce, compotas de manzana, jugo de zanahoria, nata, miel, etc. (ver gráfico 1). Esta dieta debe durar aproximadamente 7 días. Después de ello, por 3 días siguientes se lleva un régimen celulósico a base de frutas y verduras crudas, suprimiendo también el almuerzo. Este régimen aporta sales minerales, vitaminas, azúcares simples y cierta cantidad de lípidos y proteínas. Los tres días siguientes se lleva un régimen no celulósico a base de verduras, hortalizas y frutas pero extrayéndoles la celulosa y tomándolas en forma de zumos. Este régimen favorece el tránsito intestinal a través del intestino delgado y evacúa de forma natural los intestinos. La celulosa se separa en la licuadora, extractor o masticando con la dentadura y succionando solo el zumo. Después de este período recién se está preparado para ingresar al ayuno hídrico tomando solamente agua mineral de la mejor calidad posible. Se finaliza 7 días después por la noche, en donde ya se puede comenzar a tomar algún zumo de frutas o caldo de verduras, comenzando la salida progresiva del ayuno. Al día siguiente se regresa al régimen no celulósico y se continúa por tres días. Luego por tres días más al régimen asociado (celulósico). De esta manera se finaliza todo el proceso de entrada en el ayuno (preayuno), ayuno (ayuno hídrico) y salida del ayuno (post ayuno).
  14. 14. 14 Es posible prolongar el ayuno, si se dan todos los factores necesarios para su buena administración y evolución, durante otra semana más de ayuno hídrico. Generalmente aquellas personas que no han realizado nunca ayunos, al ser la primera vez, suelen tener con más frecuencia pequeños problemas (miedos, desconfianza, etc.) que los que ya tienen experiencia y lo han realizado otras veces. Los que prolongan el ayuno se deben sentir muy seguros de sí mismos y si además también tienen experiencia todo el proceso se desarrollará mejor. A través de la entrada por etapas en el ayuno se consiguen evitar posibles efectos patológicos derivados de su práctica, al menos en personas que no llevan un régimen vegetariano ni ciertas normas higiénico-dietéticas. LA IMPORTANCIA DEL AGUA EN EL AYUNO Las grandes culturas antiguas han reconocido el gran poder medicinal del agua natural. Syndenham1 después de referir los éxitos terapéuticos del agua afirma que las cosas que se consideran más sencillas y a las que apenas se les concede importancia, pueden operar curaciones maravillosas en manos de un médico perspicaz y prudente. Hoffmann2 la considera como un remedio universal y Tissot3 alaba sus propiedades al afirmar que ha curado a personas que padecían disentería, solamente dándoles una taza de agua tibia cada cuarto de hora. El Dr. Paul Carton sugiere al ayuno como un medio definitivo para la curación y para enfrentar a las enfermedades combinándolo con agua común a discreción, cruda y fría casi siempre (excepto cuando hay anginas o tos irritante), bebida a pequeños tragos y calentada durante algunos instantes en la boca antes de ser deglutida. No hay tratamiento más eficaz para limpiar las mucosas digestivas, reposar las actividades glandulares, disolver los depósitos tóxicos de la garganta, diluir los venenos circulantes, lavar la sangre, purificar los humores, facilitar las combustiones y abrir los emuntorios. Según todas estas opiniones el ayuno hídrico es el tratamiento ideal para muchas enfermedades agudas. El Dr. Paul Cartón ha expuesto una serie de casos clínicos en donde se demuestra el poder curativo del agua en combinación con el ayuno. (1)Médecine pratique, Sydenham Thomas, p. 166. (2) La médecine raisonnée, Hoffmann ,París, 1738, p. 228. (3) Avis au peuple sur sa santé., Tissot París, 1786. T. II, p. 9.
  15. 15. 15 FISIOLOGIA DEL AYUNO “El ayuno que yo amo es soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo ...” Isaías 58, 6-7 Nuestra idea de que nuestro cuerpo está perfectamente alimentado cuando ingerimos tres o más comidas al día va perdiendo sustento a medida que observamos abundantes investigaciones que refuerzan la necesidad de suplementos para mantener el equilibrio que el cuerpo necesita para una salud óptima. Enfrentamos entonces el hecho de que no es la cantidad de comida que se ingiere sino la concentración de nutrientes esenciales que ésta contenga. ¿Qué ocurre entonces cuando no hay aporte calórico? Podemos observar cómo el organismo vive de sus reservas y cómo lleva estas reservas hacia el ciclo de Krebs para que allí se transformen en la energía necesaria para la vida. Al suprimir la alimentación el organismo hace uso de sus reservas y éstas se pueden medir según el peso. En su libro “Adaptaciones metabólicas en el ayuno” 1 el Dr. Grande Covián establece un interesante información de las reservas de principios inmediatos en un hombre de unos 70 kg. y 1.70 m. de altura:  Glucosa o H. de C.: 300 gr. (4 cal/gr.)= 1.200 Kcal. Duran unas 24 horas.  Grasa: 10 a 11 kg. (9 cal/gr.)= 100.000 Kcal. Duran más de 40 días y en sujetos muertos aún hay reservas.  Proteínas: 10.5 kg. (4 cal/gr.)= 45.000 Kcal. Apenas se consumen. El siguiente cuadro nos muestra un contenido de grasas, hidratos de carbono y proteínas en un individuo de peso medio (70 Kgr.) 2 Grasas: Tejido adiposo 11.111gr. 100000 Kcal. Hidratos de Carbono Hígado Músculo 50 gr. 100 gr. 200 Kcal. 400 Kcal. Proteínas Fluídos Músculo 4 gr. 6250 gr. 40 Kcal. 25.000 Kcal. TOTAL 17.515 gr. 125.640 Kcal.
  16. 16. 16 (1)Adaptaciones metabólicas en el ayuno. Francisco Grande Covián. Santander : Universidad Internacional Menéndez Pelayo, 1976. (2) Reservas de combustible para un hombre medio de 70 kgr. de peso y 1.70 m. de altura. Metabolismo basal=40 kcal/m2/h.= 1.700 kcal./24 h. (25 % del peso total). Reserva teórica:74 días. Basado en Cahill y Owen. Este cuadro muestra que hay límites de supervivencia al ayuno que dependen de la propia respuesta de cada individuo. Existen casos documentados en donde se citan ayunos asombrosos de muchos más días de supervivencia, pero las investigaciones apuntan que el límite sería de 74 días para la mayoría de seres humanos. El Dr. Grande Covián experto en temas de ayuno realizó una investigación muy documentada para la Sociedad Americana de Fisiología y encontró un posible record de supervivencia en el alcalde de Cork que murió a los 74 días de huelga de hambre. 1 Otros registros encontrados son los casos que citan Thompson2 y Garnett3 con mujeres que han ayunado hasta 315 días. Otro es citado por Bortz4 en donde un hombre perdió 227 kilos. Inicialmente se controló un peso de 315 kilos y los perdió después de dos años con una dieta de 800 calorías, lo cual entró en una seria contradicción con la ley de Chossat que afirmaba que no se podía perder más del 40% del peso inicial. Se establecería entonces que la importancia no está enfocada en la cantidad de kilos que se pueden perder sino la causa que los hace perder. Por ejemplo si perdemos proteína cardiaca el ayuno terapéutico no sería aconsejable. Durante los primeros días se pierde el 70% de agua. La pérdida de proteínas no es importante aunque hay que tenerla en cuenta. El porcentaje de grasa perdida puede llegar hasta el 85%. El consumo de oxígeno es menor durante el ayuno ya que la actividad metabólica y el metabolismo basal descienden. También se puede apreciar una disminución considerable del volumen del hígado. Cuando hablamos de los principios inmediatos 5 (grasas, hidratos de carbono y proteínas) acumulados en el organismo podemos establecer una relación con cada una de las fases en que se puede dividir el ayuno. En concordancia con muchos investigadores del ayuno, se considera que el proceso tiene lugar en tres fases Fase Primera : Consumo principal de los Hidratos de Carbono de reserva Fase Segunda: Consumo principal de las Grasas. Fase Tercera : Consumo grave de Proteínas. (1) Man Under adaptation to caloric deficiency.-Handbook of Physiology. Grande Covián, F. Sección pp. 911-1964. (2) V.-Treatment of obesity by total fasting for up to 249 days. Thompson, T. J.; Buncie, I. Miller, Lancet, 2, 992, 1966.
  17. 17. 17 (3) M. A. Gross fragmentation of cardiac myofibrils after therapeutic starvation for obesity. Garnett, E. S.; Barnard, D. L; Ford, J. Goodbody, R. A., y Woodehouse, Lancet, 1, 914 -1969. (4) A 500 pound weight loss. Bortz, W. M. Amer. Journal. Med., 47, 325-1969. (5) Sustancias nutritivas contenidas en los alimentos PRIMERA FASE DEL AYUNO. Se calcula que esta fase tiene un periodo de duración de un día y medio. En esta fase se consumen las reservas de glucosa almacenadas en el hígado y en los músculos. La reserva de glucosa para un hombre de las características mencionadas en el cuadro anterior (70 kgr. de peso y 1.74 m. de altura) es de unos 300 gramos lo que equivale a unas 1.200 kcal. (puesto que se obtienen unas 4 kcal./gr. de la combustión de 1 gr. de glucosa). En esta fase existen dos objetivos principales: el mantenimiento de la glucosa para el cerebro y el mantenimiento de las proteínas. Veamos cómo se produce todo esto. Durante los dos primeros días se consume la glucosa circulante y la glucosa hepática almacenada en forma de glucógeno, así como la glucosa muscular. La glucemia disminuye a los dos o tres días para comenzar a utilizarse las grasas, ácidos grasos y los cuerpos cetónicos. El glucógeno necesita una gran cantidad de agua para almacenarse, así para almacenar un gramo de glucógeno muscular se necesitan 4 gramos de agua, por lo tanto se trata de un tipo de energía a utilizar y consumir en casos de necesidad como lo es en el ayuno hídrico. Como se necesita tanta agua para depositarse a nivel intracelular del gramo de glucógeno solo se obtendrá una o dos kilocalorías. Todos estos datos llevan a la conclusión de que la glucosa almacenada en el organismo, ya sea como tal o como glucógeno se consume rápidamente. Los hidratos de carbono almacenados son insuficientes a nivel energético. El glucógeno muscular puede proporcionar energía para unas 12 horas. La glucemia desciende durante los primeros días de 15 a 10 mg y así la célula beta del páncreas deja de liberar insulina. El descenso de la insulina puede hacer que el músculo libere proteínas, principalmente aminoácidos como la alanina necesarios para la gluconeogénesis, obteniéndose 180 gr. de glucosa, 140 de los cuales se transformarán en CO2 y H2O a nivel cerebral. Unos 36 gr. se reciclan con la glicólisis anaerobia (hematíes, leucocitos, médula ósea y renal) llegando a piruvato y lactato volviendo a formar glucosa por el ciclo de Cori. En este ciclo de Cori se convierten dos moléculas de lactato en glucosa, utilizando energía hepática de la oxidación grasa y evitándose así la gluconeogénesis a partir de proteínas. En resumen podemos decir que la primera fase del ayuno está modulada por un descenso de la insulina con un aumento del glucagón; La infusión de 100 a 150 gramos de glucosa, según Cahill, hace descender el gasto de proteínas de 75 a 50 (50 a 75) gramos. La primera actividad importante, en un enfermo grave, es la
  18. 18. 18 administración de glucosa, dado que de esta forma vamos a evitar que continúe la proteolisis muscular, sustrato importante para la formación neoglucogénica.1 (1) Treatment of obesity by total fasting for up to 249 days.- Thompson, T. J.; Buncie, J., y Miller, v.-Lancet, 2, 992, 1966. SEGUNDA FASE DEL AYUNO. En esta fase el organismo pasa de consumir la glucosa y el glucógeno almacenados, a consumir las grasas que constituyen la auténtica despensa energética del organismo. En el organismo humano existen aproximadamente unos 10 - 11 kgr. de grasa que aportan a partir de 9 kcal./gr. unas 100.000 kcal., las que pueden durar más de 40 días.1 Los ácidos grasos proceden de la hidrólisis de las grasas y constituyen el sustrato adecuado para todos los tejidos, excepto para aquellos, como el cerebro, que tienen necesidad total o parcial de glucosa.2 La población de occidente es proclive a un aumento de la cantidad de grasa a medida que se avanza en edad y es más abundante en las mujeres que en los hombres en general. La grasa corporal tiene como propiedad la de poder transformarse en otro compuesto más estable (lábil). El epiplón o mesenterio, la grasa perirrenal y el tejido subcutáneo constituyen la reserva energética más importante y están completamente disponibles para tal fín. Existe otro compuesto graso lábil constituido por la grasa retroorbitaria, la bola adiposa de Bichat y la grasa periarticular que es la última en movilizarse en el transcurso de un ayuno prolongado. Es curioso que este compuesto graso más perezoso no se hipertrofia en la obesidad.3
  19. 19. 19 (1) Adaptaciones metabólicas en el ayuno. Francisco Grande Covián. Santander : Universidad Internacional Menéndez Pelayo, 1976. (2) Some observations on carbohydrate metabolism in man. En: Dickens, F.; Randle, P. J., y Whelan, W. J. (Eds.), Carbohydrate metabolism and its disorders (Vol. I). Academic Press. London, 1968. Citado por Rojas Hidalgo, E. en Bases bioquímicas de la nutrición parenteral. Composición del organismo y su respuesta al ayuno. Cahill, G. F., Jr., y Owen. O. W.- Rev. Clin. Esp., Tomo 148, n° 5. 1978, p. 433. (3) Man Under caloric deficiency.-Handbook of Physiology. “Environment”. Adaptation to sección 4, Grande, F., pp. 911-1964. Una tercera parte de la energía derivada de la grasa procede de los cuerpos cetónicos. La cetogénesis se produce al mismo tiempo que la gluconeogénesis. En la producción de cuerpos cetónicos interviene la acetilco A evitando el paso del citrato (ciclo del ácido cítrico) y formando en su lugar cuerpos cetónicos. Podemos concluir entonces que en el ayuno tenemos dos fuentes de energía: proteínas musculares y triglicéridos del tejido adiposo. Y tres vías de utilización: combustión total de glucosa, como va a suceder en el cerebro; la glicólisis anaerobia, como va a ocurrir en los hematíes, y los ácidos grasos libres y cuerpos cetónicos en el el resto del organismo. Entre la primera y la segunda fase del ayuno es probable una pérdida mínima de algunas proteínas musculares ya que las investigaciones demuestran que la pérdida de masa muscular no es considerable con ayunos de dos o tres semanas. Los Doctores Wendt de la Universidad de Frankfurt han indicado que es un dogma generalmente admitido la relación casi exclusiva de grasas animales como causa de los infartos cardíacos. Sin embargo las publicaciones anuales de la Oficina Federal de Estadística de Wiesbaden y del Ministerio de Nutrición de Alemania Occidental, así como las publicaciones de la OMS confirman que durante los últimos 30 años únicamente el incremento de proteínas animales guarda relación directa con el incremento de los infartos cardíacos. Otro error que denuncian los Dres. Wendt es que el aumento en el consumo de proteínas animales es el factor etiológico fundamental ambiental de la arteriosclerosis alimentaria. Igualmente mencionan la idea equivocada de que el organismo no almacena proteínas y demuestran mediante ensayos clínicos que las proteínas se almacenan en forma de colágeno. El tejido subcutáneo es la despensa para períodos de hambre, al almacenar todos los nutrientes, en particular un tercio del contenido proteico del organismo, una mitad del contenido graso, un tercio del contenido acuoso y probablemente más de la mitad del contenido glucídico corporal. Las proteínas son almacenadas en forma de colágeno y en el grupo amino de los mucopolisacáridos, las grasas en las células adiposas y el agua en el dominio de los mucopolisacáridos1 . En su excelente trabajo muestran en varias figuras las conclusiones de los trabajos de Maximov2 , en donde aparece una clara disminución o casi desaparición de las fibras de colágeno en el tejido conectivo subcutáneo de un conejo tras un largo ayuno.
  20. 20. 20 (1) Proteotesaurismosis. Enfermedades por almacenamiento proteico. Wendt, l., Wendt, T., Wendt, A. Natura Medicatrix. N° 4. Invierno 1983-1984, p. 29. (2) Manual de Anatomía Microscópica. Maximov, A., Julius Springer Verlag, Berlín, 1927. El colágeno puede almacenarse también en la membrana basal de los capilares produciendo lo que denominan antigenopatías en lugar de enfermedades autoinmunes que son una de las causas principales de la producción del antígeno heteroproteína. Los inmunocomplejos serían la causa, según se comprueba cada día más, de la mayoría de enfermedades (colagenosis, colagenopatías, enfermedades por inmunocomplejos). Es probable que si existe una acumulación de proteínas en el organismo en forma de colágeno éstas sean en parte las que se vayan utilizando durante el comienzo del ayuno. De hecho la excreción de nitrógeno en la orina va disminuyendo a lo largo del ayuno. 1 Al principio se excretan 3,3 a 6,9 grs. de nitrógeno por día, mientras que un hombre alimentado correctamente elimina de 12 a 16 gr. La enérgica disminución proteica en la excreción urinaria indica que a los 10 días surge un mecanismo defensivo de la adaptación y conservación de proteínas. Si las teorías de los Doctores Wendt son correctas se podrían metabolizar perfectamente algunas proteínas almacenadas en forma de colágeno al principio del ayuno, hasta que se produzca la adaptación a los 10 días estabilizándose el balance negativo de proteínas del inicio. En lo que corresponde a los cuerpos cetónicos y a su aumento durante el ayuno hay que decir que son una excelente fuente de energía y en relación con su efecto sobre el cerebro hay que resaltar la inducción, incluso de un aumento de cuerpos cetónicos, mediante una dieta cetogénica ya que se ha comprobado que el aumento de cuerpos cetónicos previene en forma natural de ciertas crisis de tipo epiléptico. Una persona que lleve ayunando dos o tres semanas dispone para su consumo cerebral de 80 gr. de glucosa, lo cual se piensa que es insuficiente ya que el cerebro necesita unos 150 gr. de glucosa en las 24 horas. Así se producirá un giro en el ayuno alrededor de los 12 a 17 días y el cerebro consumirá cuerpos cetónicos (betahidroxibutirato y acetoacetato), llegando a aportar estos cuerpos cetónicos un 60% de la energía que requiere el cerebro.2 En el ayuno prolongado el riñón reabsorbe cuerpos cetónicos, ahorrando algo para ser utilizado más tarde y ahorra nitrógeno al necesitar menos amonio en el proceso. Desciende así el gasto de proteínas musculares, consumiéndose cuerpos cetónicos de hasta 47 gr. en el riñón y quemándose ácidos grasos libres.
  21. 21. 21 (1) A study of prolonged fasting. Benedict, FC. Washington D.C.. Carregie Institute. 1915, n° 203. Citado por el Dr. Pablo Saz en nota 20, p. 36. (2) Brain metabolism during fasting. Owen, O. E.; Morgan, A. P.; Kemp, H.G.; Sullivan, J. M.; Herrera, M. G., y Cahill, G. F. Jr.. J. Clin. Invest., 46, 1589, 1967. La glucemia decrece en el ayuno, alcanzando una meseta alrededor del tercer día. La caída se debe a la deplección de glucógeno hepático y al retardo de la gluconeogénesis. Debido a esto se mantiene baja por una semana aproximadamente. Con la continuación del ayuno se producen varios mecanismos por los cuales se normaliza la glucemia entre ellos podemos observar: 1. Los tejidos metabolizan más fácilmente ácido graso y cuerpos cetónicos. 2. Se intensifica la gluconeogénesis, produciendo 30 a 35 gr. diarios de glúcidos que provienen de aminoácidos y glicerol. En los primeros días del ayuno la glucosa se dirige principalmente al sistema nervioso central. Cuando el aporte comienza a declinar, se desencadenan una serie de mecanismos de compensación. El más importante es el aumento de la actividad del sistema nervioso simpático, cuyo resultado es un incremento de la liberación de catecolaminas, lo que permite abastecer de glucosa al sistema nervioso central a través de otras vías. Después, el sistema nervioso central utilizará los productos de la combustión grasa, los ácidos acetoacético y betahidroxibutírico. Existen factores hormonales que intervienen en el ayuno pero se sabe muy poco de ellos a pesar de su gran importancia ya que actúa a nivel psíquico a través del hipotálamo, de la glándula hipófisis con la producción de hormonas que inciden a su vez sobre la glándula tiroides, las glándulas suprarrenales, gónadas, etc. El ayuno actúa sobre el Hipotálamo haciendo que libere sus factores estimulantes, que irán por el sistema porta-hipofisario a la adenohipófisis; ésta liberará los siguientes factores u hormonas: a) Somatotropa u hormona de crecimiento (STH): • En los niños sintetiza proteínas, ayudada por la somatomedina • Impide se consuma glucosa por las células. Es hiperglucemiante. • Tiene una acción lipolítica, diabetógena y cetogénica por su desempeño sobre las proteínas durante el ayuno y se postula que tiene un preponderante papel protector de su metabolismo. Su secreción es irregular, variando a medida que el ayuno progresa; esto depende entre otras cosas del stress que presenta el ayuno a nivel hipotalámico y cortical o hipotalámico solamente. Los efectos de la STH difieren en músculo y tejido adiposo. En el músculo, la STH antagoniza
  22. 22. 22 la acción de la insulina, inhibiendo la glucolisis, y en tejido adiposo produce aumento de la oxidación de la glucosa. (1) Jeune e santé, Natur e vie, Merien D., 1984 pp. 69, 72-73 b) Adrenocorticotrofa o ACTH. Actúa algo en la etapa anterior produciendo fosforilasa y ésta a su vez, glucógenolisis (ruptura de cadenas de glucógeno) y formación de glucosa-6-fosfato. c) Cortisol: Con relación al cortisol se producen modificaciones de su secreción, lo que puede llevar a una alteración del ritmo circadiano. La conjugación hepática y la secreción renal disminuyen; la salida al plasma es retardada, prolongándose la vida media, lo cual disminuye la producción de ACTH, resultando al final un decrecimiento de su secreción, especialmente después de la primera semana. Esto explicaría por qué existe nivel normal en sangre y bajo en orina. Es posible que el mecanismo sea el siguiente: • Disminución de proteínas en sangre • Disminución de la filtración glomerular • Elevación de metabolitos conjugados de cortisol en plasma con disminución de la disponibilidad hepática. • Aumento del cortisol plasmático • Disminución de la liberación de ACTH • Disminución de la secreción de cortisol. d) TSH. Hace que disminuya la insulina. Estas tres hormonas se comportan durante el ayuno como lipolíticas o adipocinéticas. El sistema nervioso vegetativo, a través del sistema simpático y parasimpático también son influenciados por el ayuno, de allí que los factores psicológicos sean tan importantes de considerar. Las terminaciones nerviosas vegetativas de los sistemas Simpático y Parasimpático liberan estímulos suprarrenales produciendo: a) Aumento de Catecolaminas: Adrenalina y noradrenalina que en condiciones normales estimulan la glucogénesis en el hígado y el músculo, estas inhiben la captación de glucosa en el músculo incrementándolo en el tejido adiposo y disminuyen la secreción de insulina inducida por la glucosa. Se observa en
  23. 23. 23 ayuno la elevación en la escreción urinaria, de adrenalina, noradrenalina y ácido vanil-mandélico; menos marcada en los obesos que en los individuos de peso normal. Durante el ayuno, el aumento depende de la posible disminución del volumen plasmático y líquido extracelular producida por la pérdida de sodio y agua. También inhiben la captación de glucosa a nivel del músculo (por lo que también actuaron en la fase anterior) y acentúan la lipolisis en el tejido adiposo. b) Aumento de glucocorticoides lo que permite:  Acelerar la liberación de aminoácidos a partir de las proteínas, tanto a nivel del hígado como de los tejidos extrahepáticos.  Acentuar la captación de aminoácidos por parte del hígado.  Aumentar la desanimación (ruptura) del aminoácido.  Incrementar la actividad de la Fructosa Difosfato-Fosfatasa y con ello la transformación del éster Fructosa 1-6 Difosfato en éster Fructosa-6- Fosfato.  Estimular la actividad de la Glucosa-6-Fosfatasa a nivel del hígado y, como consecuencia, la gluconeogénesis. Esta tiene importancia para explicar después por qué sobrevive el cerebro a pesar de no poseer su alimento preferido: la glucosa. A nivel del páncreas es importante notar lo siguiente: a) Disminuye la insulina, considerada como hormona antilipolítica. b) Aumenta el Glucagón. La Insulina, usualmente aumentada en el obeso, decrece progresivamente y luego del tercer día se mantiene en una meseta baja; esto se ha asociado a un probable aumento de la resistencia periférica, posiblemente vinculada con el comportamiento de la STH. La respuesta secretora de insulina por la administración de glucosa en individuos normales o hiperglucémicos no está alterada por el ayuno. En el caso de la hormona Glucagón, ésta es responsable en parte del estímulo de la glucogenolisis, cetogénesis y de una ligera proteolisis hepática. También disminuye la intensidad de la oxidación de la glucosa. Es lipolítica en el tejido adiposo y respecto a su acción pancreática, facilita la liberación de insulina por las células. Se piensa que el glucagón es el responsable del aumento importante que se observa en los niveles hemáticos de adrenalina y noradrenalina. La hipoglucemia inicial es a su vez estimulante del glucagón, lo que lleva a una intensificación de esta acción. En el ayuno aumentan los valores casi hasta el
  24. 24. 24 doble en el tercer día, facilitando luego la provisión de glucosa por la gluconeogénesis hepática, para luego disminuir lentamente hasta cifras iguales o ligeramente superiores a las previas al ayuno. Todas estas hormonas aquí mencionadas, al unísono y correlacionándose, actúan sobre el tejido adiposo, aumentando en éste la hidrolisis de los triglicéridos. Esto va a producir ácidos grasos libres, los cuales tienen las siguientes características:  Circulan en el plasma en la fracción albúmina.  Su concentración en plasma depende de la relación ácidos grasos/ albúmina.  Enorme velocidad de renovación. La vida media es de 1'5 a 2 minutos.  Transportan 160 gr./día de tejido adiposo.  La cifra de ácidos grasos libres se eleva en el ayuno y alcanza su máximo a los 4 días. Esto da lugar a:  Disminución del cociente respiratorio.  Desarrollo de la cetosis, lo cual suele ser una característica casi constante en esta 2ª etapa del ayuno. En el metabolismo graso, las grasas son la principal reserva de energías del organismo, formando del 12 al 20% del total de su peso. Además, en el adulto son las principales fuentes energéticas. En el ayuno, los triglicéridos del tejido adiposo son catabolizados en forma constante, liberando ácidos grasos al plasma. Como esta cantidad excede la necesidad del organismo, una parte de los ácidos grasos libre es utilizada como la fuente principal de calor y energía y la otra es metabolizada en el hígado, donde aquéllos son convertidos en acetilcoenzima A, la que a su vez puede seguir tres caminos: 1. Entrar en el ciclo de Krebs. 2. Ser utilizada para síntesis de sustancias que forman parte del plasma como triglicéridos y colesterol endógeno. 3. Transformarse en cuerpos cetónicos, que son la otra gran fuente de energía en el ayuno. Durante el ayuno está restringido el aprovisionamiento de glucosa; en consecuencia, los dos primeros caminos están parcialmente bloqueados y la mayor parte de acetilcoenzima A se transforma en cuerpos cetónicos que, al pasar a la sangre, llevan al estado de acidosis metabólica. Los cuerpos cetónicos siguen a su vez tres caminos:
  25. 25. 25 1. Cubren los requerimientos metabólicos (lo más importante). 2. Son eliminados por orina mínimamente y 3. Son eliminados por el pulmón. Los ácidos grasos cubren la cantidad de combustible necesario para los requerimientos del músculo estriado, hígado y corazón. Los ácidos grasos libres en el ayuno están elevados con valores de hasta el doble con relación a las cifras iniciales. La mayoría de los pacientes, antes del ayuno, presentan una colesterolemia con valores que oscilan entre 200 y 275 mg.%. Al comenzar el ayuno se observa un leve aumento en los primeros periodos, disminuyendo ligeramente en las semanas subsiguientes. Una de las preguntas que sigue en pie para esta segunda fase es si en ella se consumen o no proteínas. Hay dos opiniones diferentes: Los que apoyan su consumo. Se basan en: a) Se sigue eliminando nitrógeno urinario. b) El cerebro no funciona sin glucosa. Esta se formaría en el proceso de la neoglucogénesis en el hígado y en el riñón, ya que la insulina que disminuye la glucogénesis y aumenta la utilización de los aminoácidos para la formación de proteínas, al estar disminuida produciría el efecto contrario. Además los aminoácidos se utilizan para formar, a partir de ellos, glucosa y el glucagón aumentando la formación de urea y la glucogénesis. Los que dudan de su consumo se basan en:  La eliminación del nitrógeno urinario disminuye conforme el ayuno prospera (BENEDICT 1.915). Las proteínas constituyen las 3/4 partes de los sólidos del cuerpo. La eventual pérdida proteica durante el ayuno fue largamente discutida y en este momento la mayoría de los trabajos, con los que nosotros coincidimos, no adjudican al inicial balance negativo de proteínas ninguna importancia, ya que diminuye rápidamente hasta estabilizarse alrededor de los diez días de iniciado el ayuno. Al principio se excretan 3.3 a 6.9 grs. de nitrógeno por día, mientras que un hombre alimentado correctamente elimina de 12 a 16 gr.  Por otro lado la enérgica disminución proteica en la excreción urinaria indica que a los 10 días surge un mecanismo defensivo de la adaptación y conservación de proteínas. c) Es fácil calcular que la glucogénesis, a partir de lactato, piruvato y glicerol, no es suficiente para satisfacer las necesidades del cerebro
  26. 26. 26 (esta glucogénesis se da a partir de aminoácidos que, por distintas vías, van a glucosa). d) El cerebro se adapta a la utilización de cuerpos cetónicos (formados a expensas de los ácidos grasos) (FELIS y SHERWIN). Entonces:  Se reduce la neoglucogénesis.  Se reduce el catabolismo proteico.  No se elimina tanto nitrógeno.  Hay ahorro de cuerpos cetónicos, que ya no se eliminarán tanto por orina, y que ahora se emplean como combustible (SAPIR y OWEN, 1.975). Así pues, en esta segunda fase, el principal combustible es la grasa. En un principio, se consumen proteínas no indispensables para la vida, que sólo servirán para ayudar con su neoglucogénesis al proceso de adaptación del cerebro al ayuno hasta que éste se sienta capaz de consumir cuerpos cetónicos. Además, en esta segunda fase, todo el cuerpo sufre un proceso de adaptación al ayuno. En esta adaptación se dan: a. Disminución del metabolismo basal manifestada en:  Una etapa rápida de reducción metabólica.  Una etapa lenta precedida de, o acompañando a la pérdida de peso. b. Reducción de la actividad física. El cuerpo tiene menos peso y trabaja menos. Al final del ayuno de unas dos semanas, se estabiliza la pérdida de peso y el pulso permanece estable (perfil plano), indicando este hecho el final del ayuno. TERCERA FASE DEL AYUNO Algunos investigadores no consideran esta fase como parte del ayuno, pues al superar esta etapa de más de 40 días el apetito regresa y se debe comer. Si no, entraremos en el proceso que se llama "inedia aguda" o inanición y éste es un camino irreversible hacia la muerte. En esta etapa el organismo, que ha quemado prácticamente todas sus reservas, comienza a consumir las proteínas que son esenciales para la vida. Uno de los signos que se encuentran en la clínica de esta etapa es el edema. Está principalmente producido por la disminución de la presión oncótica del plasma,
  27. 27. 27 mantenida sobre todo por la cantidad de albúmina que hay en éste y que se ha quemado como combustible para el organismo. La aparición de estos edemas, que suele ser por lo general una anaxarca (es decir, un edema generalizado), es una señal de que estamos en esta 3ª etapa del ayuno y en una etapa peligrosa para la vida, pues los mecanismos de compensación del organismo están siendo forzados por encima de sus posibilidades. La albuminemia y los edemas son una prueba de la autofagia y de la autodigestión proteica. Se puede producir a partir de los 20, 30 o 40 días o incluso más y varía en función de las características constitucionales de cada individuo. Finalmente podríamos resumir estas fases: • FASE 1: Consumo de glucosa (unas 1.200 calorías). Duración: 24 horas. • FASE 2: Consumo principal: grasa (100.000 calorías). Duración: 40 días. Estimulada por el hipotálamo, terminaciones nerviosas, páncreas y suprarrenales. Consumo principal: ácidos grasos. ¿Se consumen o no las proteínas? Se consumen durante pocos días y decrece su consumo conforme avanza el ayuno. • FASE 3: Marca el límite del ayuno. Puede comenzar el consumo de proteínas imprescindibles y comenzar la inedia aguda si no se suprime el ayuno. MODIFICACIONES FISIOLOGICAS Plasma: La pérdida de agua durante el ayuno se traduce en una leve disminución del volumen Sanguíneo durante los primeros 10 a 15 días. Glóbulos rojos: Relativamente, el hematocrito aumenta lentamente hasta el décimo día, lo mismo que el volumen globular; después, se mantiene. Hay autores que observaron una disminución del hematocrito sin explicación lógica. Otros afirman una disminución debido a pérdidas de vitaminas y hierro. Leucocitos: Hay un aumento inicial debido probablemente al descenso del volumen plasmático. Después de 10 días sobrevive una neutropenia (número anormalmente bajo de neutrófilos en la sangre) del 20 al 50% del valor inicial. La disminución sería causada por depresión medular debido al catabolismo proteico o quizás por factores
  28. 28. 28 circulatorios. Sin embargo, la respuesta a la infección es normal e independiente de la duración del ayuno. Sodio Plasmático: Al principio el sodio penetra en las células acompañado de agua. Luego se produce una normalización durante el periodo del ayuno. La natremia (Sodio excesivo en la sangre) desciende en los primeros días de forma franca; luego, se mantiene normal o levemente disminuida. Las pérdidas de sodio son principalmente por vía urinaria, digestiva, cutánea y por acúmulo extracelular. En conclusión: la expoliación sódica grave en ayuno es siempre, o casi siempre, secundaria, o un error terapéutico. Además hay que tener en cuenta que la pérdida de sodio no es nunca aislada, sino que suele ir acompañada de los otros electrolitos. Potasio: Plasmático: los valores hallados en sangre son ligeramente contradictorios; la escasa fracción promedia de la kalemia de 4.6 mg. señala que tiene un valor poco demostrativo de lo que pasa con el potasio orgánico total. Pérdida: el potasio pasa a líquidos trascelulares y luego se excreta por la orina hasta 40 mg./día en la primera semana, manteniéndose luego en un promedio de 10 a 15 mg./día. En la primera semana, numerosos y diversos factores se conjugan para que haya deplección: 1. Aumento de la neoglucogénesis por excesiva utilización inicial de masa magra; esto se asocia a una pérdida de nitrógeno por orina y consiguiente pérdida de 2 mg. de potasio por gramo de nitrógeno. 2. Acción de la aldosterona como economizadora de sodio y facilitadora de la pérdida potásica. 3. Poliuria inicial: aparentemente la mayor pérdida de potasio se producirá en el primer día de ayuno. 4. Liberación de agua intracelular, que va acompañada de potasio, su catión más importante. 5. Liberación celular de potasio en su mayor parte del tejido adiposo que se cataboliza. Calcio: Plasmático: La calcemia en el ayuno no presenta mayores variaciones, aunque algunos autores observaron leves descensos. Magnesio:
  29. 29. 29 Es un ión principalmente intracelular sobre el que existe una gran falta de información de los profesionales de salud en lo que respecta a su importante papel en el metabolismo y sobre los efectos de su pérdida. Se describen múltiples sintomatologías debidas a su deplección. Sin embargo, su pérdida durante el ayuno no es significativa. Cloro: La excreción urinaria baja en un 13% hasta el tercer día de ayuno en forma rápida y luego tiende a normalizarse. Aldosterona: Su conjugación hepática y excreción renal disminuyen, mientras que su secreción aumenta. La renina aumenta, estimulando la formación de aldosterona, pero no en forma óptima, pues es un mecanismo glucoso-dependiente. El aumento es de casi el doble en la primera semana. Función tiroidea: Algunos estudios han demostrado disminución de la función tiroidea por los resultados de la captación de yodo 131 y el PBI. Hidroxiprolina: Es un producto del catabolismo del colágeno, cuya eliminación por orina puede ser considerada como un índice para el estudio metabólico del tejido óseo. Hay un progresivo aumento de la eliminación de hidroxiprolina por orina. Esto estaría relacionado con la acidosis, la deplección de fósforo, modificaciones en la secreción de la hormona tiroidea, paratiroidea y STH. La pérdida puede ser corregida en parte administrando potasio. Hígado: En un estudio biópsico se tomaron 3 grupos: 1. Pacientes de ayuno durante 47 a 107 días. 2. Pacientes con dieta hipocalórica de 500 calorías durante 71 a 217 días. 3. Pacientes tratados con by-pass En el primer grupo se encontró después del adelgazamiento una notable reducción en la infiltración grasa intra y extracelular, éxtasis biliar en 40% y área de necrosis focal. En el segundo grupo se observaron los mismos cambios. En estos dos grupos que fueron controlados en los 17 meses promedio se encontró que de 14 personas que habían mantenido el peso, 9 presentaban biopsia hepática normal y cinco, ligeras
  30. 30. 30 anomalías tales como áreas de necrosis focal. La reducción de la infiltración grasa hepática después del adelgazamiento fue descrita por varios autores. En el tercer caso, los resultados de la biopsia demuestran degeneración grasa o hepatomegalia quizá por la deficiencia de nutrición crónica, por algún efecto tóxico o quizás por la carencia de ácidos grasos esenciales. Bilirrubina: Hay un aumento de la bilirubinemia en obesos con función hepática normal y aún más en los que presentan patología. El aumento, que llega a un triple de la basal, se establece en los dos o tres días iniciales y luego disminuye manteniéndose alrededor del doble del primer valor. Transaminasas GPT y Fosfatasa alcalina: GPT, GOT mantienen sus valores, en cambio la fosfatasa alcalina disminuye lentamente durante el periodo del ayuno. USO DE RESERVAS Y PRODUCCION DE ACIDOSIS: Durante el ayuno, el metabolismo general se modifica de manera significativa. Existe un estado metabólico de acidosis compensada clínicamente observable en el cual el gasto energético se mantiene constante. Para describir estos cambios es necesario referirse a la duración del ayuno, pues las modificaciones que se producen durante los primeros días no son las mismas, ni tienen igual magnitud que las que ocurren por ejemplo en la segunda o la última semana. Esto marca la diferencia entre las diversas observaciones. Los trabajos recogidos sobre el uso de las reservas de grasa han sido en su mayoría de ayunos que oscilan entre cuatro semanas y un máximo de seis meses. En ciertos casos alternando ayuno con dietas severamente hipocalóricas. El paciente utiliza durante las primeras 24 a 48 horas los hidratos de carbono del organismo, que son un 5%. A continuación, reservas grasas -75%- y proteínas, de un 10 a un 20%. Este incremento de la utilización de los lípidos eleva los ácidos orgánicos circulantes provenientes de su catabolismo. El ácido acetoacético y el ácido betahidroxibutírico llevan a la acidosis metabólica provocando una disminución del bicarbonato del plasma y un aumento de hidrogeniones. La acidosis se instaura porque los ácidos grasos orgánicos son fijos, a diferencia del carbónico, que es volátil, y no pueden eliminarse como correspondería. Esto produce disminución del pH. El organismo, para compensar esta acidosis metabólica, necesita rápidamente ahorrar bases, como es el caso del bicarbonato de sodio, y perder el exceso de hidrogeniones provenientes de los ácidos orgánicos. Para ello utiliza varios mecanismos de compensación, de los cuales, los más importante son: respiratorios y renales.
  31. 31. 31 La amortiguación respiratoria se produce mediante el pasaje del bicarbonato restante del plasma a ácido carbónico, que luego pasa a su vez a dióxido de carbono y agua, eliminándose éste a su vez a través de la respiración. El mecanismo para que este hecho se produzca se da mediante una estimulación del centro respiratorio provocado por el descenso del pH. Este estímulo lleva a una hiperventilación para compensar la acidosis (alcalosis respiratoria compensadora). ACETONA EN RESPIRACIÓN: La concentración de acetona es inicialmente menor al 0,02 micromoles/l. de aire alveolar; después aumenta considerablemente. Las transgresiones alimentarias la disminuyen sistemáticamente. Algunos autores utilizan esta medición como forma de control frente a las trampas en los periodos de ayuno. Los mecanismos renales compensadores son tres: 1. Mecanismo del bicarbonato: se pierden hidrogeniones a nivel tubular, por un incremento de la eliminación de agua y retención de sodio, pasando esto a la sangre como bicarbonato. 2. Mecanismo del fosfato: tiende a lo establecido en el apartado anterior, o sea, al ahorro del bicarbonato, acidificación de la orina con la eliminación de hidrogeniones como fosfato y al ahorro de sodio unido al bicarbonato. 3. Mecanismo del amonio: es similar a los anteriores. Se utiliza el amoniaco de la célula del túbulo renal, el cual se excreta como cloruro de amonio adosado a un hidrogenión, acidificándose la orina y reteniéndose el bicarbonato, que pasa a la sangre unido también al sodio, como en los mecanismos anteriores. ACETONURIA: Suele aparecer entre el primer y el tercer día de ayuno, llegando al máximo entre el quinto y el séptimo día. Es el dato que permite un buen control respecto al cumplimiento del ayuno. En el transcurso del ayuno no siempre se presenta con la misma intensidad, aunque haya niveles de acetona constantemente aumentados en sangre. Difícilmente la acidosis puede transformarse en un problema complejo de controlar, puesto que el mecanismo de regulación funciona muy eficazmente. TOLERANCIA DEL ORGANISMO HUMANO AL AYUNO Según las investigaciones, los límites máximos se hallan entre los 40 y los 60 días aplicándose generalmente estos límites en personas obesas. En los casos investigados todos recibieron sales y vitaminas, pero no se cree que fueran necesarias, pues durante el ayuno disminuyen las necesidades de vitaminas y ningún
  32. 32. 32 ayunador ha muerto por avitaminosis, así como tampoco ningún animal de experimentación sometido a ayuno. METABOLISMO HIDRICO Una pérdida de agua de más del 10% del peso corporal produce serios trastornos orgánicos y si llega al 20/25%, suele ser mortal. En el ayuno sin control se pierde sal en proporción al agua. Esto indica la fundamental importancia de un aporte exógeno continuado de electrolitos. Diuresis: En el ayuno ha de prescindirse de la evacuación intestinal; el riñón se transforma en la principal fuente de eliminación del organismo. Por lo tanto, el estudio de la orina es prácticamente sinónimo del estudio de la eliminación de agua, de electrolitos y sodio. En los cinco a diez primeros días se observa un balance fuertemente negativo de agua. La orina muestra una densidad baja (1005/1015 en general). La gran pérdida de peso producida al principio se debe a la poliuria inicial. Probables causas de poliuria son:  Comienzo de una acidosis metabólica aún no compensada  El catabolismo del tejido magro, que permite la liberación de tres partes de agua por una de proteínas, presenta estas características: a) Paulatinamente la eliminación líquida por riñón va disminuyendo; es la etapa normooligúrica que comienza al tercer o cuarto día, probablemente producida por un contrabalance de la etapa poliúrica. b) Se constituye un mecanismo real progresivo de regulación del equilibrio ácido- base en los túmulos contorneados proximal y distal a través de los bicarbonatos, fosfatos y amonios y un aumento de la aldosterona que lleva a un hiperaldosteronismo secundario por la excesiva pérdida de sodio y líquidos. c) Se origina por la probable liberación de la hormona antidiurética, debido al stress emocional provocado por el ayuno; y por una menor filtración glomerular observada por algunos autores. La conclusión es que, si bien el ayuno no es una contraindicación en todos los insuficientes renales, es necesario conocer el estado renal al comenzar el tratamiento para decidir si se hace ayuno completo con dieta proteica o hidrocarbonada, ya que una dieta grasa puede provocar una mayor disminución de la filtración glomerular.
  33. 33. 33 PARÁMETROS DE CONTROL EN EL AYUNO “El ayuno es una operación interna sin escalpelo. Recicla el cuerpo.” Dr. Alan Cott En su libro “Ayuno: La Dieta Máxima” Para iniciar el ayuno terapéutico previamente se debe realizar una evaluación médica de la persona para comprobar su estado de salud. Normalmente a las personas de edad media se les suele recomendar un ECG (Electrocardiograma) pues durante el proceso existe la posibilidad de que puedan aparecer pequeñas patologías cardíacas que pueden pasar desapercibidas. Aunque muchas veces el propósito es el alivio y curación de alguna enfermedad, también algunas personas acuden al ayuno por motivos psicológicos ó religiosos, como ayuda para el recogimiento y para la paz interior durante unos días. Se debe revisar el historial clínico y conversar sobre el propósito del mismo. Fundamentalmente los parámetros de control durante el ayuno son: El peso. El peso es fundamental en el ayuno. El ayuno no siempre es recomendable en aquellas personas que estén por debajo del límite inferior del peso recomendado en tablas que consideren adecuadamente al menos tres tipos de constitución: pequeña, mediana y grande. El peso se controlará durante el preayuno anotándose diariamente las variaciones del peso. Las pérdidas de peso en el preayuno suelen ser de uno a tres kilogramos y en el ayuno hídrico de unos 3 o 4 kilogramos. No se deben perder mucho más de unos 400- 500 gramos al día, en algunos casos algo más, puesto que las grasas invierten en su combustión unos 400 gr. Si se pierde más puede ser debido a la deshidratación 1 Tensión arterial.
  34. 34. 34 La presión de la sangre conviene medirla aproximadamente dos veces al día, especialmente durante el ayuno. Se debe tener en cuenta si el paciente es hipertenso o hipotenso y si lleva tratamiento para la tensión o para cualquier otra patología. La medicación hay que tenerla muy en consideración puesto que la tensión arterial suele bajar durante el ayuno sumándose los efectos del ayuno a los de la propia medicación antihipertensiva. (1)Introducción al Ayuno terapéutico, Saz, Pablo, Zaragoza, 1994, p. 19. En los hipotensos el ayuno al principio puede bajarla un poco, pero hacia el final del ayuno la tensión se normaliza generalmente. En algunos casos la hipotensión se recupera aumentando la ingestión de agua ya que provoca un aumento del volumen circulatorio. En ciertos casos puntuales puede ser necesario ingerir pequeñas cantidades de suero fisiológico, puesto que el sodio al retener agua favorece un rápido aumento del volumen circulatorio aumentando la tensión arterial. El suero fisiológico se hace necesario sobre todo en el caso de pinzamientos, puesto que es frecuente observar que la presión diastólica (mínima) no baje excesivamente y sí lo haga la presión sistólica (máxima). En las personas hipotensas con la tensión pinzada (la mínima alta y la máxima baja) no son recomendables ningún tipo de tratamientos que supongan pérdida de líquidos puesto que bajaría aún más la tensión sistólica por la pérdida de volumen circulatorio. Tal es el caso de deshidrataciones por vómitos, sauna, hidrocólon, etc. El ayuno favorece de forma clara una disminución de la presión sistólica y de la presión diastólica en hipertensos. La hipotensión ortostática aparece en ocasiones al incorporarse el practicante del ayuno, por ejemplo, en la cama, mediante un movimiento brusco, por lo tanto se han de evitar sus posibles complicaciones como pueden ser la falta de riego cerebral o la insuficiencia cardíaca. La reposición de electrolitos favorece la rápida recuperación. Pulso. Es recomendable su control con cierta frecuencia, varias veces al día y siempre que sea necesario puesto que el pulso varía con cierta frecuencia a lo largo del ayuno. Este se modifica por cualquier cambio de tipo psicológico, frío o calor, etc. A veces, se suelen presentar algunos casos de palpitaciones o taquicardias no siendo muy frecuentes las bradicardias. El pulso puede alterarse durante los dos o tres primeros días del ayuno hasta que se produzca la adaptación, en primer lugar psicológica y en segundo lugar física, a la nueva situación, pero hacia el sexto o séptimo día se normaliza. El pulso aunque pueda aparecer lento, normalmente es fuerte y superficial, lo que indicaría un fuerte componente energético del organismo durante el ayuno. En general, aunque el pulso sea profundo suele ser también fuerte y
  35. 35. 35 potente. La frecuencia cardiaca en el caso de palpitaciones con un claro componente psicosomático, con taquicardia y alteración del estado general del ánimo (ansiedad, inestabilidad emocional, etc.) puede disminuir con una sencilla técnica de relajación. Comenzando a relajar la pierna derecha, la pierna izquierda, el brazo derecho, el brazo izquierdo, la frente, el cuello, la cara, el tórax, el abdomen, la pelvis, etc. la respiración va más lenta y con ello las palpitaciones del corazón. Relajando todo el organismo, induciendo a los pacientes mensajes de paz interior y armonía ante cualquier agresión externa, pueden bajar las pulsaciones en 15 o 20 minutos, alcanzando a disminuir unas 20 pulsaciones por minuto como mínimo. Generalmente con estas sencillas técnicas y escuchando a los pacientes se resuelven la mayoría de pequeñas reacciones adversas al ayuno. Temperatura. El ambiente donde se realiza el ayuno debe ser templado. En cualquier caso la calefacción no ha de estar por encima de una temperatura tibia y agradable. El aire se ha de renovar y aunque el ayunador o la ayunadora necesite calor y abrigarse en la cama, el aire ha de respirarse lo más natural posible abriendo un poco la ventana por ejemplo. El ayuno produce un cierto descenso del metabolismo en general y por lo tanto hay una cierta tendencia a la hipotermia lo que hace necesario en ocasiones abrigar ciertas partes del cuerpo, como la región lumbar, los pies, la cabeza con un gorro, o simplemente taparse con alguna manta al ir a dormir, etc.. Orina. Al analizar la orina podremos evaluar ciertos factores. Si es oscura o clara, la coloración, la cantidad, el olor, etc. También se controla otras variables como los cuerpos cetónicos, la glucosa, el sedimento. La glucosa se mide con facilidad mediante tiras reactivas para análisis de orina. La glucosa no sufre grandes variaciones a lo largo del ayuno de una o dos semanas de duración, manteniéndose negativa en orina. La hipoglucemia no aparece con la frecuencia ni con la intensidad que se cree. Los cuerpos cetónicos se miden en orina también mediante tiras reactivas y éstos si sufren variación a lo largo del ayuno. En el grafico observamos que durante los dos primeros días del ayuno hídrico los cuerpos cetónicos están por término medio en unos niveles de aproximadamente unos 40 mg/dl. Pero entre el segundo y quinto día ascienden hasta unos 80 mg/dl. Entre el quinto día y el séptimo día llegan a ascender hasta unos 160 mg/dl. A partir del séptimo u octavo día van descendiendo con rapidez al comenzar la salida del ayuno con zumos o caldo de verduras. 160 -Cuerpos cetónicos en mg/dl. Realimentación. Salida del ayuno
  36. 36. 36 80 - 40 – ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ ¡ 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Días Niveles de cuerpos cetónicos en orina en mg/dl a lo largo de un ayuno a base de agua (ayuno hídrico) durante 7 días. Durante el primer día de ayuno hídrico se consume la glucosa procedente del glucógeno hepático o de la glucosa muscular, así como la glucosa circulante cuya cantidad es de unos 300 gr. A continuación se comienzan a consumir las grasas y eso hace que aumenten los cuerpos cetónicos en orina. Durante el ayuno la principal y mejor fuente de energía son las grasas. Esta fase de consumo de grasas puede variar de unos individuos a otros en función de su constitución, pero puede llegar a durar incluso unos 40 días o más. Cuando en los ayunos prolongados reaparece el hambre con una intensidad muy grande y con una necesidad imperiosa es muy posible que se comience a entrar en la fase peligrosa del ayuno que consistiría en el consumo principal de proteínas musculares, etc. En este momento el ayuno debe finalizar. De todos modos en los ayunos de 7 o incluso de 15 días no se sale de la fase de consumo de grasas. La cantidad de orina que se produce durante el ayuno suele ser constante, al principio oscura (color miel o amarilla) y más tarde de color claro, similar al color y textura del agua. En otras ocasiones el color se mantiene similar durante todo el ayuno. Lengua. La lengua experimenta variaciones importantes a tener en cuenta. Refleja el grado de excreción del organismo y sirve para ver la evolución del ayuno. La lengua aparece al principio pastosa y la boca seca con una característica lengua saburral típica en estas situaciones. La saburra puede aparecer al principio amarilla y más tarde de color marrón, pero en general es pastosa y en ocasiones áspera y seca. Hacia el sexto o séptimo día la lengua puede recuperar su color y textura habitual. La lengua puede aparecer: normal, pastosa, poco blanca, blanca, amarilla, marrón, áspera, seca, ulcerada. Suele haber en la mayoría de las veces halitosis (mal aliento), lo que ha de considerarse como algo normal en el ayuno y no darle una importancia social excesiva. La lengua refleja la totalidad del organismo de la misma forma que el iris, el pabellón auricular o la planta de los pies. Así pues la base o raíz de la lengua refleja los riñones
  37. 37. 37 y el píloro, la zona central refleja el bazo y el estómago y la zona supraumbilical, la punta de la lengua el corazón y el cardias y los bordes de la lengua la vesícula biliar y el hígado1 Si la lengua aparece amarilla o marrón indica un aumento de su metabolismo y un cierto grado de excreción, sobre todo si el resto de la lengua está roja y vascularizada. (1) Diagnóstico por la lengua. Renuncio, Ernesto. Apuntes del Diploma de Medicina Naturista, Acupuntura y Homeopatía, Universidad de Valencia, curso 2001, docum. n° 88. Si la lengua aparece blanca es muy posible que el proceso de excreción esté comenzando pero de forma más lenta y la lengua puede no aparecer tan vascularizada. Lo normal es que la saburra vaya en aumento a lo largo del ayuno y que su color evolucione de blanco a amarillo, marrón, para desaparecer hacia el final del ayuno. En muchos ayunadores la lengua aparece normal. Si al principio aparece blanca o amarilla, hacia el final desaparece la saburra. Parece como si la lengua indicara en cierto modo el grado de excreción de sustancias de deshecho a nivel local. La saburra va desapareciendo hacia el final del ayuno. Si en los bordes de la lengua se marcan los dientes indicaría un estado de debilidad general a considerar. Si en los bordes aparecen formaciones venosas y algo congestionadas puede indicar un cierto grado de congestión vascular a nivel general o incluso en otras zonas del organismo (quistes de ovario, varices, etc.). Horas de sueño. Durante el ayuno aumenta la capacidad intelectual quizás gracias a que no solo se mantiene el aporte de energía y de sangre al cerebro, sino que incluso se mejora su fisiología. En muchos animales se produce el sueño como mecanismo dispuesto por la naturaleza para una buena digestión. La siesta postpandrial facilita la llegada de sangre a las arterias mesentéricas para favorecer una adecuada digestión a costa de la circulación cerebral. Por eso no es recomendable una actividad intelectual después de comer, ni tampoco esfuerzos físicos que hicieran pasar sangre desde las arterias mesentéricas hacia el corazón. Durante el período de ayuno no se produce prácticamente la digestión y por lo tanto se obtiene un gran ahorro de energía que se necesitaría en caso de una ingesta habitual de alimentos. Así pues aunque no se ingieran alimentos se produce un gran ahorro de energía. Esta ausencia de digestiones pesadas lleva a un estado casi constante de alerta y de vigilia no frecuente en situaciones normales. Esto hace que aumente de forma sorprendente la actividad y el rendimiento intelectual frente a un ligero cansancio físico. En estas circunstancias, en ocasiones, no se hace necesario dormir 8 horas o ni siquiera 6 horas al día, lo que
  38. 38. 38 puede producir un cierto grado de insomnio fisiológico lo que es perfectamente lógico y normal. Este insomnio sería anormal si se encuentra una causa que lo justifique o si se prolonga de forma intensa durante todo el ayuno, cosa que no es tan frecuente. Durante el ayuno puede ser suficiente dormir desde dos ciclos completos de tres horas, que es lo normal y lo habitual, hasta un ciclo de unas cuatro horas y media y como mínimo un ciclo completo de tres horas. De todas formas algunas personas están habituadas a dormir siete u ocho horas y para ellas puede ser también lo normal y lo conveniente si su organismo lo necesita. Los ciclos o ritmos biológicos ultradianos de activación de la formación reticular ascendente se producen aproximadamente cada 45 minutos, produciéndose una descarga inhibidora cerebral que produce una situación de cierta somnolencia. Esta situación hace conveniente no sobrepasar los 45 minutos en las clases o conferencias. Los ciclos de fase REM y no REM también se producen en función de estos ciclos de activación inhibidora de 45 minutos. Por lo tanto es conveniente dormir ciclos completos de 6 horas, 4,5 horas, 3 horas, 1,5 horas y 45 minutos. En la medida en que se duerman más ciclos completos de 45 minutos continuos y completos más profundo será el descanso y más ciclos de fase REM se producirán (en estos se producen el 80 % de los sueños). En realidad las diferencias entre el estado de vigilia, el estado de sueño REM, el estado de sueño fisiológico y el estado de meditación son como sigue 1 : VIGILIA REM (sueño paradójico) Conciencia: SI Conciencia: NO Atonía muscular: NO Atonía muscular: SI Actividad cortical: SI Actividad cortical: SI MEDITACIÓN SUEÑO FISIOLÓGICO (profundo) Conciencia-vigilia de Conciencia: NO ensimismamiento: SI Atonía muscular: SI Atonía muscular: NO Actividad cortical: NO Actividad cortical: NO Los cuatro estados fundamentales del sistema nervioso con sus diferencias en función de varios parámetros. En las situaciones donde aparece atonía muscular se produce una restauración de la corteza cerebral. En estado de vigilia se producen ondas rápidas como las ondas beta, y en el resto de estados ondas más lentas y profundas: alfa, delta, theta. La meditación equivale al sueño REM.
  39. 39. 39 Según este gráfico podemos observar que si se realizan ejercicios de relajación y de meditación durante el ayuno se puede compensar bastante la disminución de las horas de sueño, puesto que la meditación equivale al sueño reparador o sueño REM (fase de movimiento rápido de los ojos). (1) Curso de relajación y biofeedback, Pascual-Leone, Alvaro, Facultad de Medicina y Hospital Clínico de Valencia, mayo 1989. Muchos pacientes habituados al uso de hipnóticos rebajan las dosis considerablemente y en algunos casos incluso se hacen innecesarios durante el período de ayuno. De todos modos las dosis de cualquier medicamento se van controlando con sumo cuidado a lo largo del ayuno en función del estado de los pacientes. Heces. Las deposiciones son mucho más escasas de lo habitual y se mantienen así durante casi todo el ayuno o al menos durante los tres o cuatro primeros días. El color varía de unas personas a otras. Al principio pueden ser duras y malolientes para más tarde hacerse intermitentes, blandas y escasas hacia el final del ayuno. Menstruación. Las estadísticas de las investigaciones nos muestran un adelanto de la fecha de la regla en muchas mujeres en los ayunos y algunas durante varios años posteriores al mismo. En pocas ocasiones también se produce algún retraso. Sin embargo, el ayuno disminuye las molestias propias de la regla como dismenorreas, migrañas, malestar general, etc. Si aparece la regla durante el ayuno es una buena ocasión para el reposo, la meditación, el descanso y la introspección y en algunos casos es conveniente, si existe algo de fiebre y malestar general intenso, el reposo en cama y si continuaran las molestias con intensidad se puede recurrir a la toma de infusiones de salvia.
  40. 40. 40 DESINTOXICACION A TRAVES DEL AYUNO "El ayuno cura nuestras enfermedades, deseca los humores superfluos de nuestros cuerpos, pone en fuga los demonios, arroja los malos pensamientos, purifica el espíritu, limpia el corazón, santifica el cuerpo, eleva a los hombres hasta el trono de Dios. Por último, el ayuno es el alimento de los Ángeles, y el que le practica, se puede considerar como en el orden de aquellos bienaventurados espíritus. San Atanasio, de Sanctiss. Deipara, sent. 5, Tric. T. 2, p. 172. Hoy en día en el ambiente, existen una gran cantidad de productos tóxicos que cuando son absorbidos por nuestro organismo, al ser substancias lipófilas (que tienen afinidad por las grasas), son absorbidas y almacenadas por el tejido graso y con ello se evitan mayores intoxicaciones. Pero, en situaciones de gasto de este tejido graso, esos tóxicos se ponen en circulación y pueden causar problemas; por ello, debemos tener especiales cuidados durante el ayuno, para que estas substancias no nos causen problemas. Los tóxicos lipófilos tienen facilidad para penetrar en nuestro organismo y almacenarse pasando a través de las membranas celulares (de naturaleza grasa) o pasando directamente por los vasos quilíferos a la linfa y de ésta, a la sangre, sin pasar por el filtro desintoxicante del hígado. Si no son transportados en sangre en el seno de las lipoproteinas, van directamente a las células grasas. Un ejemplo de esto son los anestésicos, que se acumulan en el tejido graso. Cuando se eliminan por riñón o bilis, son reabsorbidos. La única vía es el hígado y éste tiene una capacidad limitada de evitar esas toxinas. Si el hígado se sobrecarga, puede sobrevenir alguna alteración hepática. Las funciones de asimilación y de producción energética (que son también realizadas por las células hepáticas) se ven alteradas. Se sufre entonces fatiga, hipoglucemia, acetonemia, enfriamiento, infecciones, envejecimiento. Para prevenir alteraciones hepáticas es importante tomar zumo o vitamina C, al menos un vaso al día, ingerir pocas calorías y hacerlo de manera natural, mantener un
  41. 41. 41 buen funcionamiento del riñón, piel, intestino, etc. Evitar medicamentos, barbitúricos, benzodiazepinas y aditivos. Es importante vigilar el estado general durante y después de un ayuno o una pérdida de peso. Si estas substancias se han eliminado, habrá una mejoría posterior. Si es necesario algún tipo de ayuda médica, podemos utilizar sin peligro productos homeopáticos. El Dr. Otto Büchinger1 dice que en ciertos casos clínicos da buen resultado la ayuda de la Homeopatía ya que ayuda a la eliminación de tóxicos y puede ayudar a finalizar el ayuno incluso ayudando a encauzar la eliminación de sustancias nocivas que éste produce. Büchinger propone la práctica durante el ayuno de masajes de drenaje linfático y la realización del método Roeder, que consiste en una absorción mecánica de las secreciones de las amígdalas; este procedimiento aligera el trabajo de desintoxicación y activa el sistema linfático; además produce un estímulo reflejo de la hipófisis y regula e influye sobre procesos hormonales. En el proceso de eliminación se debe vigilar la limpieza de la piel, aseándola muy bien a lo largo del día, la limpieza de la lengua y la boca. En la mujer es posible que aumente el flujo vaginal dejando que se limpie solo y se autorregule la flora. En este proceso se debe mejorar la respiración, para eliminar más CO2, aumentar la ingesta de bebida, preferible de agua pura, para la eliminación en la orina. Si se produce estreñimiento se debe utilizar el Cloruro de Magnesio, el cual restablece muchas funciones y es de gran utilidad en el proceso de depuración. A esto debemos agregar que anímicamente también hay un proceso de desintoxicación que se depurará a través del sueño. Dormir bien durante los días de ayuno es una clave para el éxito. 1) The Therapeutic Fasting Cure, Otto Büchinger, Health Edit., 1982.
  42. 42. 42 INDICACIONES DEL AYUNO "Cuando existe un dolor moral que no podemos eliminar, el ayuno puede devolvernos la alegría”. Mahatma Gandhi Es importante precisar que, aunque existen muchas enfermedades que el ayuno puede curar, siempre es importante atender a la persona integralmente y también a su situación en particular. El ayuno a veces, como la propia enfermedad, es una forma de recuperar el equilibrio, es parte de un sistema de regulación amplio al servicio de la evolución. Como preventivo para personas sabias, es una indicación de rutina, al igual que se cambia el aceite del motor del auto, conviene al menos una vez al año hacer recambio de grasas. En los mayores de 40 años habría una indicación especial: “más vale prevenir que curar”. Con el ayuno provocamos la enfermedad antes de que venga, se insta al cuerpo a recuperar el equilibrio. La indicación más precisa será el exceso de peso y sobre este aspecto hay bastantes estudios entre los que se destacan los del Dr. Grande Covian y los del Dr. Büchinger. Respecto al tratamiento de la obesidad es necesario tener en claro algunos aspectos: • Es importante que la pérdida de peso corporal no sobrepase los 500 grs. día. • Hay que reeducar los hábitos alimenticios. • Esta contraindicado en alteraciones hepáticas. • Se aconseja como ideal el ayuno modificado, en el que se añaden zumos de fruta o caldos de verdura. En ningún caso se añaden proteínas y menos de origen animal. • Estos ayunos se pueden practicar de forma ambulatoria con buenos resultados. Otra indicación como medicina preventiva sería en los riesgos de salud, como:
  43. 43. 43 TENSION ARTERIAL ALTA. Los efectos del ayuno van a influir sobre todos los factores de riesgo de la hipertensión: baja el tono simpático, disminuye la secreción de adrenalina, elimina la sal de la mesa, disminuye el volumen circulatorio, reduce los lípidos sanguíneos, disminuye la hialinosis capilar, sobre todo de los capilares renales, disminuye el tono de los vasos periféricos y disminuye la tensión emocional. El ayuno es recomendable para la hipertensión arterial (HTA) si ésta no es excesivamente alta y refractaria incluso a los tratamientos por complicaciones añadidas. Durante el ayuno la HTA tratada puede bajar más de lo normal, por lo que hay que estar atentos a una posible reducción de la medicación. Si la hipertensión es leve el ayuno disminuye la presión arterial sistólica y algo la diastólica. De todos modos la HTA esencial es una consecuencia en una gran mayoría de pacientes de la arteriosclerosis y por lo tanto el tratamiento adecuado es el de la prevención de la arteriosclerosis más que por la inclusión de un ayuno simplemente. En general en todas las enfermedades que surgen como consecuencia de la arteriosclerosis es mucho más conveniente llevar un modo de vida adecuado a partir de una dieta saludable, exenta de ciertos productos animales. Es recomendable la realización de ejercicio moderado, así como la utilización de técnicas para prevenir el stress como el yoga, la relajación, etc. AUMENTO DE LÍPIDOS SANGUÍNEOS. Esto está asociado normalmente a factores de obesidad. En hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, hiperlipoproteinemias (tipo I, II, etc...), dislipemias, etc. Durante el ayuno los parámetros sanguíneos relacionados con las grasas disminuyen sus valores. GLUCOSA ELEVADA. Diabetes insulino-no-dependiente unida también a la obesidad. Mantiene una estrecha relación con la arteriosclerosis al originar ésta una dificultad en el paso de glucosa a los tejidos, aumentando así la glucemia. POLIGLOBULIA. Aumento del volumen total de hematíes en sangre. HIPERURICEMIA O GOTA. Hay que tener vigilado este proceso, pues con frecuencia aparecen crisis gotosas. AMILOIDOSIS. El desarrollo del ayuno produce dos acciones importantes: aligeramiento y desintoxicación. El aligeramiento es causado por la eliminación de agua y sodio, la disminución de la insulina, el reposo de aparato digestivo y sistema inmunológico, la eliminación de los catabolitos de la grasa y la adaptación del sistema neurovegetativo. La desintoxicación por: disminución de la lipemia, del colesterol, de los triglicéridos, de la presión arterial y del ácido úrico. ALTERACIONES CARDIACAS Y ARTERIOESCLEROSIS. Los tratamientos del ayuno han sido probados con éxito en alteraciones cardiacas, sobre todo en alteraciones obstructivas de coronarias, angor pectoris e infarto, con buenos
  44. 44. 44 resultados e incluso permeabilización de las arterias sin necesidad de realizar by-pass, actuando como una verdadera cirugía cardiovascular. El ayuno parece ser un método seguro de tratamiento para enfermos cardiacos siempre que haya vigilancia médica. También hay que señalar la importancia que tiene el dejar de fumar mientras se sigue esta terapia, ya que durante el ayuno aumentan los niveles de nicotina en saliva y sangre, así como sus efectos adversos. Asimismo el ayuno ha actuado en otras obstrucciones arteriales, como es el caso de las claudicaciones intermitentes, produciendo una mejoría que ha sido permanente sobre todo en enfermos que luego han seguido dieta vegetariana. También se ha hablado de un efecto digitálico del ayuno, actuando éste como un cardiotónico en insuficientes cardiacos. Las formas más sencillas de trastornos rítmicos cardiacos se mejoran con los primeros días de ayuno y en formas más complicadas también se han conseguido mejorías, aunque en estos casos es muy conveniente hacer controles bajo estricta supervisión médica. INFECCIONES AGUDAS. Es una indicación relativa, siempre que el enfermo esté con anorexia (falta de apetito). Cuando está unida a la fiebre produce destrucción de bacterias. Son interesantes los casos recogidos por el Dr. Angel Bidaurrázaga1 en una epidemia de tifus, inhibiendo la diseminación y el crecimiento de virus y aumentando la capacidad defensiva de la sangre y celular (linfocitos T y B). En 1973 el Dr. Murria observó en Nigeria y en 1975 en Etiopía a víctimas del hambre, las poblaciones nómadas, durante los periodos de inanición, tenían una escasa incidencia de T.B.C. paludismo y brucelosis clínicamente manifiesta y estas aumentaban al ser realimentados en los campos de refugiados. Edward J. Wins, en 1986, comprobó en pacientes obesos el estímulo de los mecanismos inmunitarios a través del ayuno. Hay que anotar que se acrecienta la eliminación de sustancias tóxicas y patológicas y que existen casos en la literatura médica de algún caso de Sida tratado con éxito mediante el ayuno. (OWEWN 1993.) ALTERACIONES REUMATICAS. Es importante contrastar sobre todo los éxitos en la artritis reumatoide, comprobados por Buchinger2 personalmente y últimamente por estudios de Sköldstam l. Larson (1.979) 2 , Hafstrom y Ringertz (1988) 3 . Todos ellos comprobaron la eficacia del ayuno en la disminución de la sintomatología aguda de la artritis reumatoide y la mejoría general y analítica de una mayoría de casos, pero en muchos de ellos hubo empeoramiento y recaída al comenzar a comer. Un estudio sorprendente, aunque haya sido injustamente criticado, es el realizado por J. Kjeldsen-Kragh y C.F. Borchgre4 (et.al.) en Noruega en 1987 y 1989, practicando un ayuno subtotal (modificado) de 7 a 10 días seguido de dieta vegetariana sin gluten durante un año; los pacientes mejoraron y mantuvieron la mejoría durante el año de
  45. 45. 45 control, demostrando que el ayuno y la dieta son un complemento útil para el médico y el enfermo en el tratamiento de la artritis reumatoide. (1) La Dieta natural. Angel Bidaurrázaga. 1977 (2) "Effets of fasting and lactovegetarian diet on rheumatoid artritís. Scand i Rheumatology", Buchinger, Sköldstam L. Larson,1979, 8, Págs.249-255 (3) Effects of fasting on disease activity, neutrophil function, fatty acid composition, and leukotriene biosynthesis in patients with rheumatoid arthritis. Arthritis Rheum , Hafstrom I, Ringertz B, Gyllenhammar H, et al. 1988;31:585–92. (4) Controlled trial of fasting and one- year vegetarian diet in rheumatoid arthritis. Kjeldsen-Kragh J, Haugen M, Borchgrevink CF, Laerum E, Eek M, Mowinkel P, Hovi K, Forre O. Lancet. 1991 Oct 12; 338(8772):899-902. En ciertos casos de colagenosis de tipo artrítico o reumático por ejemplo, el ayuno se puede mostrar muy eficaz. La pérdida inicial de nitrógeno podría llevar a modificar la cantidad o calidad del colágeno del tejido conjuntivo o incluso del colágeno vascular. También hay que señalar las mejoras conseguidas en las artrosis de articulaciones de apoyo, gracias a la pérdida de peso y a la acción misma del ayuno sobre estas enfermedades articulares degenerativas, como demuestra su efecto plurifacético. Alivia el dolor, produce descongestión del espacio articular, aumenta la descarga metabólica y mejora el suministro de oxígeno; mejora la microcirculación y las contracturas musculares. En degeneraciones cartilaginosas, poliartritis psoriásicas, hiperuricemias, politendomiopatías, la acción del ayuno ha sido demostrada por Lützner 1 , Büchinger y Zimmermann.2 ALTERACIONES DERMATOLOGICAS. Son de lo más sensibles al ayuno, ya que la piel es el último punto de eliminación y el ayuno ayuda a que ésta se produzca. Se ha indicado en neurodermitis, psoriasis, urticaria. Hay casos descritos de urticarias rebeldes que responden bien a unos días de ayuno (Okamoto, 1992).3 ALTERACIONES VENOSAS. Además de mejorar las varices, unido a otros tratamientos, ha resultado sobre todo eficaz en la mejora de úlceras tórpidas varicosas que el Dr. Fahrner ha tratado.4 El tratamiento del ayuno en estos casos se combinará con otras medidas o cuidados higiénicos, como mantener en alto las piernas, drenaje linfático, compresas de hidroterapia y practica de helioterapia. El ayuno ejerce una acción general fundamental con la reducción de peso; hay disminución del volumen circulatorio de sangre y linfa, mejora de la fluidez circulatoria extracelular e intracelular, mejora de la presión hidrostática sobre las piernas, disminución de la congestión y restablecimiento de los elementos elásticos. ALTERACIONES ALERGICAS DE PIEL Y MUCOSAS. En urticarias, rinitis, bronquitis asmática, la acción del ayuno tendría un efecto tanto antiinflamatorio como antiespasmódico. La combinación del ayuno con tratamientos sencillos en las crisis agudas o incluso como modificador de la reacción alérgica en procesos crónicos de bronquitis asmática: en uno y otro sentido recogen experiencias Buchinger, Verdugo, Dzhugostran (1991).5

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