Características generales de la conquista de América

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Características generales de la conquista de América

  1. 1. BOLILLA 2 CARACTERISTICAS GENERALES DE LA CONQUISTA DE AMERICA Principales características de la conquista A principio del siglo XVI, cuando solo las islas del caribe pertenecían a España, se organizaron desde allí las expediciones de conquista. Fueron iniciativa de personas particulares financiadas por comerciantes y banqueros. Los conquistadores debían obtener la autorización de los reyes para reclutar un ejército y conquistar un territorio determinado. Los reyes legitimaban jurídicamente y reglamentaban la conquista y explotación de los territorios y de los pueblos. Pero a fines del siglo XV la Corona de Castilla aprueba el proyecto colombino de navegación del Océano Atlántico hacia el Occidente como parte de la expansión en que se encontraba empeñada España y que incluía la búsqueda de oro y especies y de una ruta hacia las Indias Orientales. Las primeras tierras descubiertas fueron las de las Antillas y confundidas por Colón con tierras asiáticas. A pesar de esta confusión geográfica que se mantuvo hasta la primera década del siglo XVI, las Antillas fueron integradas como parte de los territorios que constituían el área de explotación europea de fines del siglo XV. El sometimiento de la población aborigen de la región del caribe se inicio en 1493 y se prolongo hasta 1520. Marcó los países que comprenden las antillas mayores y las costas del ismo de Panamá. La primera fundación en las Antillas fue la ciudad de Santo Domingo, que se convirtió en el núcleo de la primitiva ocupación española de América organizándose como factoría comercial bajo la administración colombina. Conflictos originados por la lucha de intereses privados y estatales promovieron el reemplazo de Colón y la transformación de la factoría en colonia bajo la administración posterior. La experiencia de colonización en Santo Domingo, del mismo modo que la realizada anteriormente por España a mediados del siglo XV en las Canarias, resultó el primer ensayo de conquista y colonización española en América. Allí surgieron los puntos de partida de la administración colonial (cabildos, audiencias) que más tarde serían trasladadas al continente. LAS EXPEDICIONES Fernando de Aragón le encomendó a Juan Díaz de Solís una expedición a las Malucas o Indias Orientales. Solís partió de España con tres naves y sesenta hombres, navegó por el Atlántico hacia el sur, y al cabo de tres meses, a fines de enero de 1516, se encontró con la desembocadura del actual Río de la Plata, al que, por su gran anchura, denominó Mar Dulce. Internándose por el Plata llegó a su confluencia con el río Uruguay y desembarcó en su margen izquierda. Poco pudo hacer para evitar caer inmediatamente en manos de los nativos, que lo ultimaron y descuartizaron a la vista de los otros tripulantes que no habían desembarcado. Sólo se salvó un muchacho de quince años, Francisco del Puerto, que quedó prisionero de los indios.
  2. 2. El fracaso de la expedición de Solís coincidió con la muerte del rey Fernando el Católico, a quien sucede en el trono de España su nieto Carlos, que también anhelaba llegar a las islas Malucas, y con este preciso objetivo, encomienda una expedición a Hernando de Magallanes, un marino portugués distanciado de su país, quien prometió al monarca español encontrar el paso hacia las Malucas por el camino opuesto al que seguían los navegantes portugueses. La expedición de Magallanes llegó hasta el río de Solís y al verificar que no llevaba al paso marítimo buscado siguió su viaje hacia el sur. Después de largosmeses de sondear hacia el sur las costas patagónicas, el 1º de noviembre del año 1520, el intrépido marino encontró un larguísimo paso hacia el gran Mar del Sur que lo llevaría al oriente asiático. Llamó al paso descubierto Estrecho de Todos los Santos, recordando la festividad que se celebra ese día, luego sería conocido como “Estrecho de Magallanes”. Sin detenerse a explorar, siguió su marcha hacia el occidente y se internó en el Mar del Sur e impresionado por la quietud de sus aguas, lo rebautizó como Mar Pacífico. La travesía por el Pacífico fue singularmente penosa, los marinos se quedaron sin víveres suficientes, lo que provocó el lento fallecimiento de la mayoría de su tripulación. Finalmente, en marzo de 1521, los sobrevivientes arribaron al archipiélago de San Lázaro, que hoy conocemos como Filipinas en honor de Felipe II. Allí Magallanes, en combate con los nativos, encontró su muerte. Hacia 1526, con el encargo de seguir por el estrecho de Magallanes en busca “de las islas del Maluco y de las otras que fueron descubiertas por Magallanes y por Juan Sebastián Elcano…”, zarpó desde España una nueva expedición al mando del veneciano Sebastián Caboto o Gaboto. Al llegar a las costas de Brasil, las noticias sobre la existencia de un reino lleno de riquezas al que se llegaba a través del inmenso río descubierto por Solís, que quizás resultara un atajo hacia el objeto de la expedición, cautivaron al marino y desvió el rumbo prefijado, internándose en aquel río, al que ya empezaron a llamar "de la Plata". Explorando las costas Gaboto descubre el río Paraná y remontándolo hacia el norte halló un afluente, el llamado Carcarañá, y en la costa sur de su desembocadura, el 9 de junio de 1527, fundó un fuerte al que llamó Sancti Spíritu, el primer asentamiento de españoles en tierra argentina, que permanecieron en el lugar más de dos años. Gaboto dejó en el fuerte una pequeña guarnición y se lanzó a navegar el río Paraná hacia el norte en busca de la “fantástica” Sierra del Plata. Durante más de un año recorrió infructuosamente el río Paraná, hasta que en una de esas expediciones los indios asaltaron e incendiaron el fuerte, siendo muertos la mayoría de los pobladores. Los infructuosos resultados de su expedición persuadieron a Gaboto de regresar a España. LAS CORRIENTES COLONIZADORAS 1) Corriente Colonizadora del Norte El primero en ingresar al norte de nuestro país fue Diego de Almagro en 1536, pero no realizó ninguna fundación ya que ese no era su objetivo. Luego de algunos problemas políticos fue encomendado en la región Juan Nuñez de Prado, que fundó junto a ochenta hombres una ciudad denominada "Del Barco"
  3. 3. (Tucumán). Nuevos conflictos entre los conquistadores españoles, provocaron el desplazamiento de la aldea hasta las orillas del Río Dulce fundándose Santiago del Estero en 1553, quedando bajo la jurisdicción de la audiencia de Charcas. Posteriormente, Diego de Villaroel fundó la ciudad de San Miguel de Tucumán en 1565, emplazándose en forma definitiva en 1585. Por otra parte en 1573, Luis de Cabrera instaló La ciudad de Córdoba del Tucumán. El siguiente gobernador de la zona, Gonzalo de Abreu no fundó ciudades, siendo reemplazado por Hernando de Lerma que en el 1582 fundó la ciudad de San Felipe de Lerma, en el valle de Salta. El 20 de mayo de 1591, Juan Ramirez de Velazco, con la finalidad de establecer un asiento estratégico para combatir a los indígenas, funda Todos los Santos de la Nueva Rioja (actual La Rioja); dos años después, por orden suya, Francisco Argañaras erigió San Salvador de Jujuy el 19 de Abril de 1593. 2) Corriente Colonizadora del Oeste. La región de Cuyo fue explorada por Francisco Villagra, sin embargo, años mas tarde, el capitán Pedro del Castillo fundó la ciudad de Mendoza, el 2 de Marzo de 1561.
  4. 4. Al año siguiente, JuánJufré comprobó la deficiente localización de la Aldea fundada y la trasladó a la ubicación actual, denominándola "Resurrección", este mismo comisionado, el 13 de Junio de 1562, fundó San Juán de la Frontera. A fines de este siglo, la llegada de Luis Jufré de Loaysa produce la fundación de San Luis de la Punta en 1596. Cabe señalar, que las fundaciones mencionadas se realizaron en forma pacífica, constituyéndose la Región en una zona próspera por su producción y actividad comercial. 3) La corriente Colonizadora del Este La colonización llevada a cabo en el este de nuestro país quizas sea la más conocida, tanto por los lugares fundados como así también por los conquistadores que la realizaron. La primera expedición que llegó al Río de la Plata fue la de Juan Díaz de Solis en Enero en 1516, que desembarcó en las costas de Uruguay. Luego de esta instalación, Solis es atacado y muerto por los indios de la zona. Cuatro años más tarde, la flota de Hernando de Magallanes costea el litoral de la provincia de Bs. As. y descubre el estrecho de Todos los Santos el 21 de Octubre de 1520. Pero recién, en Junio de 1527, Sebastián Caboto, se interna en el Río Paraná y funda el Fuerte Sancti Spiritus; luego regresa en 1530 a España, llevando consigo la leyenda de "La sierra de Plata y las tierras del Rey Blanco". Esta leyenda fue la que indujo a Carlos I a financiar la expedición ultramarina de Pedro de Mendoza en 1536. En el mes de Febrero cerca del actual Parque Lezama, fundó un asentamiento que denominó Nuestra Señora del Buen Aire, nombre escogido en honor a la virgen del Santuario de Cagliari, patrona de los navegantes. Instalado en este lugar, comenzó la exploración de los alrededores y fundó antes de su regreso a España, a causa de una enfermedad, el fuerte de Buena Esperanza. Tras la ausencia de Mendoza; Juan de Ayolas continuó con las fun19/07/97daciones de fuertes como Candelaria y Asunción, ambos en 1537. Ante este panorama, Buenos Aires había sido despoblada y destruída en 1541. El personaje central de la última parte del siglo XVI fue Juan de Garay que fundó en 1573, la ciudad de Santa Fé de La Veracruz y en 1580 realizó la nueva fundación de la ciudad de Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires en la actual Plaza de Mayo. Tres años después, fue sorprendido y muerto en las cercanías del Río Carcarañá. El gobernador de Asunción del Paraguay, Juan Torres de Vera y Aragón fundó la ciudad de Vera, actual Corrientes, en 1588.
  5. 5. Todas estas fundaciones e instalaciones españolas pusieron de manifiesto el interés colonial de la corona en cuanto a la explotación socioeconómica de la época, los intereses en América, como así también el circuito comercial considerando las redes de comercialización de mercancías. LA FUNDACIÓN DE SALTA Historia de la Fundación de Salta La Ciudad de Salta fue fundada el 16 de abril de 1582 por el Licenciado en Derecho Don Hernando de Lerma. Tres gobernadores habían estado relacionados con la fundación de la nueva Ciudad, pero sólo uno de ellos lo logró. Gerónimo Luis de Cabrera, lejos de proceder con el mandato del Virrey del Perú, Francisco de Toledo, terminó fundando la Ciudad de Córdoba en 1573. Éste fue reemplazado y ejecutado por el catalán Gonzalo de Abreu y Figueroa, quien tampoco logró la hazaña. El tercero fue el sevillano Hernando de Lerma, uno de los pocos conquistadores con formación intelectual. El propósito de ocupar y fundar ciudades en el territorio de la por entonces Gobernación del Tucumán, era para brindar protección a las riquezas de las minas de plata del Potosí, consolidar un sistema de comunicación entre ellas, facilitar el tránsito de documentación y de mercaderías, creando así un sistema comercial sólido. Enviado por el Virrey Toledo, fue Hernando de Lerma quien logró constituir la que sería la Ciudad de San Felipe del Valle de Lerma. El nombre de la ciudad derivó, con el paso del tiempo, en Salta. Hay tres versiones acerca del origen de este nombre: una señala que devenía de los tagaretes (canal o cauce natural de agua), pantanos y zanjones que abundaban por entonces en el valle, a los cuales se debía la necesidad de saltar para sortearlos. Luego se relacionó al vocablo aymara SAGTA (lugar hermoso). Hoy estas versiones son desestimadas, pues se sabe que fue el nombre de una comunidad aborigen que habitó el territorio de la actual capital la que dio el nombre a la ciudad y luego a la provincia. Así, en julio de 1581 en la ciudad de Santiago del Estero, Lerma dio a conocer en un pregón los motivos que justificaban la elección del sitio para la fundación de Salta en el valle, donde destaca el temperamento y la bondad del lugar. Al año siguiente plantó el rollo, picote o el Palo de la Justicia en el centro de la que hoy es la Plaza 9 de Julio.
  6. 6. Entre otros personajes ilustres y vecinos, asistió al acto de fundación el Obispo Don Fray Francisco de Victoria, responsable del envío de dos imágenes religiosas desde España y a través del puerto del Callao: una de Cristo Crucificado, destinada a la Iglesia Matriz de Salta, y la Virgen del Rosario para el templo de Santo Domingo en Córdoba. Así comienza la historia del Milagro en Salta, ya que ese Cristo es el actual patrono de Salta, el Señor del Milagro. Garcia de Moguer En 1516 se integró como capitán de una de las naves a la expedición de Juan Díaz de Solís que descubrió la desembocadura del río de la Plata (al que se bautizó como mar Dulce). Regresó a la península Ibérica para intentar conseguir el permiso real que le permitiera proseguir la exploración del área del Plata, el cual obtuvo del monarca Carlos I en 1524, si bien éste lo otorgó con el objeto de que llegara hasta las islas de las Especias (Molucas) a través del estrecho de Magallanes. Capitaneó la expedición que, iniciada en 1526, un año más tarde se internó en el estuario del Río de la Plata y poco después, reducida a 60 componentes, hizo lo propio en el río Paraná, donde se encontró con el navegante italiano Sebastiano Caboto, asimismo al servicio de Carlos I. García mantuvo un primer enfrentamiento con Caboto por la autoridad en la zona, pero posteriormente ambos se dedicaron a la exploración conjunta de los ríos Paraná y Paraguay, regresando a España en 1530. Partió en agosto de 1535 desde Sanlúcar de Barrameda (Huelva) en la expedición de colonización del Río de la Plata comandada por el primer adelantado de aquel territorio, Pedro de Mendoza. Enfermó repentinamente y falleció durante el viaje poco después, en la isla canaria de La Gomera. Pedro de Mendoza En el Río de la Plata La expedición se adentró en el Río de la Plata a mediados de enero de 1536 y desembarcaron en la Isla San Gabriel, frente a la actual ciudad de Colonia del Sacramento. El 22 de ese mismo mes los soldados y expedicionarios juraron fidelidad y obediencia al adelantado, que comenzó a ejercer desde ese día su cargo de gobernador. Luego de reconocer ambas costas del estuario rioplatense, Mendoza decidió establecerse en la margen derecha, en un sitio donde encontró fuentes de agua potable y una costa relativamente reparada. Primera fundación de Buenos Aires El 2 ó 3 de febrero de 1536 (en Argentina oficialmente se toma como cierta esta última fecha), Mendoza funda en ese sitio un puerto defendido por dos primitivos fuertes, se establece allí con sus expedicionarios y lo llama Santa María del Buen Ayre, apelativo de una virgen de los marineros de la isla de Cerdeña. Apenas instalados, los españoles descubren una gran hueste de aborígenes pampas (al menos 3.000 hombres) conocidos como querandíes, y sobornan su tolerancia con obsequios de alimentos.
  7. 7. Pero a poco de llegar, los graves problemas comenzaron: la ciudad estaba establecida en una zona baja e inundable, pantanosa e insalubre, desde la que los mosquitos propagaban enfermedades y epidemias. El maltrato de algunos españoles a los indígenas motivó que estos dejaran de frecuentar el campamento. La falta de comida obligó al adelantado a enviar guarniciones en todas direcciones a buscar alimentos para paliar la hambruna, pero las mismas fueron inmediatamente atacadas por partidas de indígenas pampas. Deseoso de terminar con el problema, don Pedro envió un ejército comandado por su hermano para atacar a su vez a los pampas, pero estos los vencieron y exterminaron a dos tercios de las tropas, en un enfrentamiento en que Diego de Mendoza halló la muerte (15 de junio) y al que los historiadores conocen como "Combate de Corpus Christi", cerca del río Luján y del emplazamiento de la actual ciudad homónima de la provincia de Buenos Aires. El éxito de esta batalla dio confianza a los querandíes, que comenzaron a atacar con más y más frecuencia la ciudad, impidiendo que los españoles saliesen de sus refugios para conseguir alimentos. De esta forma, a la enfermedad y la violencia se sumó la inanición como causa común de muerte entre los conquistadores. A finales de junio los indígenas reunieron un gran ejército, de 23.000 lanzas según relata Ulrico Schmidl, entre carendies, barenis, zechuruas y zechanaisdiembus. Tras fracasar en asaltar sus defensas se dedicaron a asediarla. Destrucción de la primera Buenos Aires Finalmente, en diciembre de 1536 los querandíes consiguen por primera vez vulnerar las defensas de la ciudad, penetran en ella y la incendian, provocando su destrucción total. Mendoza y algunos de los suyos consiguieron escapar a la matanza que siguió, y debieron encaminarse al norte para refugiarse en el fuerte de Sancti Spiritu, en la actual provincia argentina de Santa Fe, que había sido establecido sobre el río Carcarañá diez años antes por Sebastián Gaboto. Desde allí, Mendoza envió una pequeña partida al mando de su lugarteniente Juan de Ayolas hacia el norte, reconociendo las orillas del río, que no obtuvo éxito alguno. Muerte de Mendoza Ayolas, acosado por las pestes, el hambre y los continuos ataques de los indios, no pudo cumplir con la tarea encomendada y, derrotado, regresó a Sancti Spiritu. Mendoza, descorazonado por las malas noticias de su hombre de confianza, y sintiéndose enfermo y desanimado, delegó el mando del fuerte a Francisco Ruiz Galán hasta que Ayolas regresare y decidió embarcarse rumbo a España el 22 de abril de 1537. Ya muy enfermo, Pedro de Mendoza murió en alta mar (posiblemente de sífilis) cerca de las Islas Canarias el 23 de junio de ese mismo año. Su cuerpo fue arrojado al mar. Consecuencias
  8. 8. Ayolas, ya al mando de Sancti Spiritu, organizó y comandó nuevas expediciones que exploraron los cursos superiores de los ríos Paraná, Paraguay y Pilcomayo, llegando hasta el corazón de la actual república del Paraguay. El fracaso del intento de Mendoza retrasó por más de 44 años el dominio efectivo del Río de la Plata por la corona española. La segunda fundación de Buenos Aires por Juan de Garay debería esperar hasta 1580. La muerte de Diego de Mendoza a manos de los indios dejó una viuda (Francisca de Villafañe) y tres huérfanos. Su pariente Gonzalo de Mendoza, nacido en Baeza, sobrevivió a la destrucción de Buenos Aires y a la fuga a Sancti Spiritu. Fue capitán y lugarteniente de Álvar Núñez Cabeza de Vaca y de Domingo Martínez de Irala, explorando Brasil y Paraguay y convirtiéndose, en 1537, en el fundador de la ciudad de Asunción. Gonzalo es citado innumerables veces en los libros de Cabeza de Vaca, y murió en la capital paraguaya en 1558. Francisco de Mendoza (Castrojeriz, 1515) vivió luego del desastre de Buenos Aires en Paraguay, donde se convirtió en opositor del gobernador Cabeza de Vaca. En 1547 fue capturado y decapitado por orden de Diego de Abreu. Pedro de Mendoza, primer fundador de Buenos Aires, murió soltero y sin dejar descendencia. ORGANIZACIÓN POLITICA DE AMERICA SIGLO XVI AL XVIII El CABILDO El Cabildo fue un organismo representativo de la comunidad, que velaba por el buen funcionamiento de una ciudad y tenía jurisdicción sobre el territorio de la misma. El concejo o cabildo estaba compuesto por los alcaldes o jueces municipales y por los concejales o regidores. El número de los primeros oscilaba de uno, en las pequeñas poblaciones, a dos en las demás; el número de los segundos variaba según la importancia de las ciudades: en villas y pueblos solía haber de cuatro a seis; en las urbes destacadas ocho; en las capitales virreinales, doce o más Los alcaldes ordinarios ejercían su mandato por un año, al igual que los regidores, aunque hubo casos de ciudades con regidores perpetuos nombrados por el conquistador-fundador o por el propio monarca. Durante los siglos XVII y XVIII la Corona, por necesidades económicas, vendió estas plazas al mejor postor. Además de los alcaldes y regidores, el Cabildo se compuso de una serie de funcionarios entre los cuales se pueden señalar al alférez real (heraldo y portaestandarte de la ciudad), el depositario general (de los bienes en litigio), el fiel ejecutor (inspector de pesas y medidas y de los precios en tiendas y mercados), el receptor de penas (recaudador de multas judiciales), el alguacil mayor (jefe de la policía municipal), el procurador general (representante de los vecinos ante el Cabildo) y un escribano (o secretario que levantaba acta). Las funciones del Cabildo iban desde el buen gobierno de la ciudad, el control del presupuesto y de las rentas del municipio y el correcto abastecimiento de víveres, hasta la persecución de la delincuencia y la administración de la justicia local.
  9. 9. El Cabildo trabajaba a través de sesiones, algunas de las cuales eran públicas y otras privadas. En circunstancias especiales se efectuaban cabildos abiertos, donde participaban los vecinos más connotados de la ciudad. Sin embargo, la norma general fueron las sesiones privadas. LAS CIUDADES EN AMÉRICA La fundación de las ciudades hispánicas seguía de manera estricta las Leyes de Indias promulgadas por los Reyes Católicos, la Ordenanza de Carlos I y las Ordenanzas de Felipe II, que establecían todas ellas cómo debía ser el plano urbano: Y cuando hagan la planta del lugar, repártanlo por sus plazas, calles y solares a cordel y regla, comenzando desde la plaza mayor, y sacando desde ella calles a las puertas y caminos principales, y dexando tanto compás abierto que aunque la población vaya en gran crecimiento, se pueda siempre proseguir y dilatar en la misma forma (Ordenanza de Carlos I, 1523). Dicha legislación establecía cómo debía ser la planta urbana (ortogonal o en damero); la anchura de las calles; las dimensiones de las manzanas o cuadras, cuadrados de 100 varas de lado (83 m aproximadamente) para formar la cuadrícula urbana, y también la ubicación de la Plaza Mayor (en el centro urbano), donde debían asentarse la iglesia y la casa de gobierno municipal. La fundación de las ciudades hispánicas en América dio lugar a la formación de verdaderos Estados coloniales o provincias que, aunque constituían el centro de la producción económica de una zona más o menos extensa, no podían comerciar entre sí (la exportación de cacao venezolano a México en el siglo XVIII constituyó una excepción). Las distintas provincias hispanoamericanas surgían en torno a la fundación exitosa de una ciudad que servía para organizar a su territorio desde el punto de vista político y económico. Sin embargo, es justo reconocer que, aunque las ciudades hispanoamericanas tenían ciertas funciones similares a las que tenían las ciudades-estado, presentaban algunos caracteres distintos, por lo que no pueden ser consideradas, en sentido estricto, dentro de dicha categoría. "Régimen Indiano". Sistema político, económico y social que creó España para gobernar, administrar y explotar éstas tierras en este período. La Corona española, el Rey, tuvo muchos dominios, y son los territorios que gobernaba. España es dominio del Rey. América es dominio del Rey. Legalmente, tanto España como América tuvieron igual categoría. Sus habitantes (españoles e indígenas) fueron vasallos del Rey en igualdad de condiciones y, por ser vasallos (personas dependientes del Rey), no pueden ser esclavos. En realidad, España controlaba, dominaba y explotaba a América. Un territorio dominado por otro país recibe el nombre de COLONIA. América era COLONIA de España. Con respecto a la gente, los indígenas eran como esclavos de los españoles y solo en algunos lugares fueron tratados como seres humanos libres. América queda a mucha distancia de España. El Rey no podía tomar resoluciones directamente: no conocía América por estar tan lejos. Es por ello que necesitó de otras personas que lo
  10. 10. ayudaran para gobernar sus dominios americanos, algunas estaban en España y otras en América y gobernaron en su nombre. Las autoridades que ayudaban al Rey y estaban en España eran: El Consejo de Indias, que se encargaba de aconsejar al Rey sobre las leyes para América y el nombramiento de los funcionarios. La Casa de Contratación, su trabajo era realizar los contratos comerciales con los capitanes de barcos, tripulación y sus dueños; controlaban las mercaderías que salían de España para América y las riquezas que recibía el Rey. Las autoridades que ayudaban al Rey y estaban en América eran: El Virrey, autoridad máxima de un virreinato. El Gobernador, autoridad máxima de una gobernación (los virreinatos se subdividían como un país se subdivide en provincias). El Cabildo, autoridad máxima de una ciudad americana ( imitado de España). Es un organismo colegiado y la cantidad de sus miembros dependía de la importancia de la ciudad. Duraban 1 año en sus funciones. Al primero lo nombra el fundador de la ciudad, luego estos designaban a quien les sucedía. Con el correr del tiempo la mayoría de los cargos eran vendidos. Los cabildantes representaban la parte "más sana y distinguida" del vecindario (debían poseer propiedades y linaje; estaban excluidos los moros, judíos, negros, mestizos y mulatos, al igual que los indios). Sus funciones eran: realizar obras públicas, vigilar el abastecimiento de la ciudad, controlar el servicio de hospitales, mantener el alumbrado público, controlar los precios y crear escuelas. El Cabildo fue la única institución donde el criollo se hallaba representado (su papel en las revoluciones de independencia será muy importante).Pensemos en nuestro país. Cuando había graves problemas a resolver, se llamaba a un Cabildo Abierto que era una reunión en la cual participaban las autoridades conjuntamente con los "vecinos" (propietarios, gente de clase alta, sacerdotes, autoridades militares). Las Audiencias, que eran un grupo de personas que resolvían los problemas judiciales. Se formaban en las ciudades más importantes. Los Consulados, que se encargaban de resolver los problemas económicos en las diversas zonas. Los Capitanes Generales, autoridades máximas en las guarniciones militares de frontera. Las capitanías se situaban donde había mayor resistencia indígena o ataques de extranjeros por ejemplo: Chile, Venezuela, Cuba. Los Adelantados, que eran los primeros (por eso eran adelantados) en llegar a una zona americana para descubrirla, explorarla, conquistarla e iniciar la colonización. Todos los funcionarios que terminaban su actuación en un cargo eran sometidos a un Juicio de Residencia para constatar si realmente cumplieron debidamente con su trabajo.
  11. 11. El fraile misionero del Siglo XVI Las órdenes mendicantes (franciscanos, dominicos) desarrollaron una activa labor evangelizadora, a la que se unieron después los jesuitas, y asumieron la tu... Muchos de los españoles que llegaron a América en el siglo XVI lo hicieron en busca de oro y plata, lo que fomentó la explotación de tierras y personas. Ya desde el principio de la conquista, voces como las de Francisco de Vitoria o Bartolomé de las Casas se habían alzado a favor de los indígenas. La reina Isabel reconoció a los indios como súbditos de la Corona con derecho a trabajar libremente a cambio de un salario; sin embargo, los repartimientos se generalizaron. El repartimiento consistía en el reparto de los indios, es decir, de la mano de obra, entre los colonizadores. Ante esta situación, las Leyes de Burgos de 1512 establecieron el sistema de la encomienda, que consistía en la asignación de un grupo de indios a un colono pero a cambio de cristianizarlos y protegerlos. Las leyes, en cualquier caso, fueron escasamente cumplidas y en la práctica la encomienda desembocó en una explotación abierta de los indios. Se establecieron otras formas de trabajo remunerado, pero forzoso, como la mita en las minas o los obrajes en la artesanía, que supusieron una explotación durísima del trabajo al que las poblaciones indígenas no estaban acostumbradas. El resultado fue la indefensión biológica frente a las enfermedades europeas, lo que ocasionó una auténtica catástrofe demográfica. En consecuencia se tuvo que recurrir a los esclavos africanos cuyo tráfico hacia América se ORGANIZACIÓN ECONÓMICA Su sistema comercial tendía a monopolizarlo España. Los españoles controlaron toda la actividad económica e impidieron a los americanos comerciar con otros países por 2 razones: A) Para que las colonias no se desarrollen económicamente y así poder dominarlas mejor. B) Para evitar que se enriquezcan otros países europeos, que eran enemigos y competidores de los españoles. España quería todo para ella. Cuando la economía es dominada por uno sólo, el sistema económico se conoce con el nombre de MONOPOLIO. La economía durante la colonia fue totalmente monopolizada por la corona Española. Los españoles implantaron varios sistemas de trabajo para la explotación de las riquezas de nuestro territorio y del trabajo de los indígenas: .
  12. 12. Yanaconazgo: Por este sistema se organizaba el trabajo de los indígenas nómades y, porque no tenían un lugar fijo donde vivir, fueron entregados a los españoles en "perpetuidad" (para siempre) y así poderlos controlar mejor. Además del trabajo de los indígenas los españoles se valieron de los negros traídos desde el continente africano. Ellos sí tenían categoría de esclavos legales y eran utilizados para todo tipo de trabajos, principalmente en las plantaciones tropicales. LOS REPARTIMIENTOS Y ENCOMIENDAS Los Reyes distribuyeron el territorio en repartimientos y la población indígena en grupos llamados encomiendas.Encomienda: A un español se le "encomendaba" (encargaba) el cuidado, manutención y evangelización de un grupo de indígenas a los cuales les enseñaría a trabajar... Los encomenderos abusaron y utilizaron el trabajo indígena para su propio beneficio Los indígenas tenían la obligación de trabajar para el encomendero a cambio de adoctrinamiento y enseñanza que debían recibir, pero que a menudo no se cumplió. En efecto, los encomenderos cometieron toda clase de abusos, lo que provocó reacciones y protestas, sobre todo de parte de los religiosos que se constituyeron las más de la veces en sus sinceros defensores. Una de las principales actividades económicas principales de la colonia fue la minería. LA MINERÍA La riqueza minera descubierta en la América fue muy importante para la colonización, la mayoría de los españoles se dedicaron a la minería. Los yacimientos mineros más importantes, en torno a los cuales se organizaron toda la estructura económica de los virreinatos, fueron Zacatecas y Potosí. Estos centros de explotación minera se convirtieron en los núcleos urbanos de mayor crecimiento poblacional y los mercados más atractivos para todo tipo de mercaderías. La inhumana explotación del oro, la plata y el cobre trajo agonia y luto a los indígenas dando lugar a la mita. LA MITA La mita era un trabajo obligatorio y gratuito por turnos que debían cumplir todos los indígenas, especialmente en las minas del Cerro Rico de Potosí. Fue creado por el Virrey Toledo en 1575 estaban obligados a trabajar en él todos los indígenas comprendidos entre los 18 años y los sesenta años durante meses, luego años y finalmente de por vida. LA AGRICULTURA Frente a la gran cantidad de personas que trabajaban en las minas se vio la necesidad de proveer alimentos para todos los indígenas. Los europeos tuvieron que dedicarse a la agricultura de los siguientes productos: Productos de América, Maíz, papa, quinua, tomate, ají, coca, tabaco, etc. Productos de Europa, caña de azúcar, trigo, café vid, arroz, etc.
  13. 13. LA GANADERÌA En zonas templadas se criaban ganado para el consumo interno de los europeos trajeron la América caballos, vacas, cabras, ovejas, puercos, conejos que se juntaron a la llamas, vicuñas y alpacas que vivían en América. LOS OBRAJES Los obrajes eran talleres textiles. Allí se producían telas de lana y de algodón, donde los indígenas eran obligados a trabajar sometidos a malos tratos y poco tiempo para comer. Los obrajes de La Paz, propiedad de los Jesuitas fueron los más importantes de la región de Charcas, compitiendo en el mercado con la producción cuzqueña y quiteña. También existieron obrajes en Paria (Oruro) y en Cochabamba. EL COMERCIO El comercio entre estos dos mundos separados por un océano fue muy intenso. El comercio fue controlado por La Casa de Contratación que proporcionaba barcos de guerra y escoltaban a ala naves que traían y llevaban mercaderías con el único propósito de cuidar las mercancías valiosas. LOS IMPUESTOS Los impuestos eran creados para los indígenas, mestizos, negros y mulatos que debían pagar tributos sobre los productos.Los principales impuestos eran la alcabala (gravaba todas las transacciones de bienes) , el almojarifazgo (derecho de aduana aplicado a las exportaciones e importaciones), el diezmo, la gabella, el mojonazo, el quintoreal,etc. EL POTOSÍ Y EL MERCADO INTERNO La ciudad crece La riqueza y fama que adquirió la ciudad de Potosí, nombrada Villa Imperial por cédula real de Carlos V, atrajeron a miles de aventureros europeos. A esta población se sumaban los grandes contingentes de mitayos indígenas que laboraban las minas. La ciudad creció rápidamente, de forma que en 1580 ya contaba con 120.000 habitantes y en 1650 con 160.000, cifra que supera a la de las más importantes ciudades europeas. La ciudad, que se extendía al pie del Cerro Rico, se organizó a la manera española, con un barrio de españoles separado de los muchos barrios de indios. La división, en buena parte de la extensión de la ciudad, la efectuaba la Ribera, un río que, bajando desde las lagunas artificiales, alimentaba los ingenios. Las viviendas de los azogueros, funcionarios reales, comerciantes y artesanos se diferenciaban grandemente de las habitaciones que ocupaban los mitayos. Las primeras, generalmente de dos pisos, constaban de varios patios, caballerizas, cocinas, dependencias de servicio y depósitos, además de las habitaciones familiares. Las casas de los indígenas tenían normalmente una sola habitación, compartida por toda la familia y, muchas veces, por los animales.
  14. 14. En un principio, las familias de los más poderosos azogueros y oficiales residieron en La Plata o en haciendas situadas en los valles cercanos a Potosí, donde la altitud no era tan agresiva. Se cuenta que los primeros niños españoles nacidos en las alturas potosinas morían inexorablemente. El mercado interno potosino Un representante del corregidor obligando a los nativos a transportar vino La minería potosina hizo posible la formación de un dinámico mercado interno en el virreinato del Perú. Un mercado interno se define como el conjunto de circuitos mercantiles e intercambios (compra, venta) que se producen en una unidad territorial (país, región) donde se comercializan artículos extraídos o producidos en la propia unidad. La inexistencia de barreras aduaneras y la gran demanda de alimentos, manufacturas e insumos para la producción minera, así como de bestias de carga que se generaba en Potosí, estimuló el desarrollo de actividades productivas y comerciales en una vasta zona. Las diversas regiones del entorno andino se especializaron en la producción de insumos, alimentos y otros bienes. De norte a sur, destacan los siguientes centros productivos y productos: Quito y Cuenca: tejidos y algodón. Arequipa y Moquegua: vinos y aguardientes. Cusco y los yungas paceños: coca. Cochabamba: cereales (trigo, maíz) y tejidos. Santa Cruz: azúcar. Misiones de Moxos y Chiquitos: tejidos de algodón, azúcar de caña, miel y manufacturas de madera. La Plata y sus alrededores: madera. Tarija y Cinti: vinos y aguardientes. Uyuni: sal. Córdoba y Tucumán: mulas y caballos. Misiones del Paraguay: yerba mate. El único elemento indispensable para el funcionamiento del sistema minero que se importaba desde Europa era el hierro, que, repartido por los azogueros, era transformado por hábiles herreros de la villa en herramientas y en piezas de máquinas para los ingenios. Los útiles de madera, cuero, vidrio, barro, y las velas para la iluminación de los socavones también eran fabricados por los artesanos potosinos.
  15. 15. Comercio y trajinantes Curaca contratando a un mingado Los productos importados desde España llegaban a Potosí por el puerto de Arica, desde donde se trasladaban a la urbe a lomo de llama. Asimismo, el azogue salía de Huancavelica hasta el puerto de Tambo de Mora para tomar luego la ruta de Arica, llegando a Potosí en botas de cuero. El transporte de coca y vino era también realizado en recuas de llamas y mulas. Esta forma de transporte era conocida como trajín, y los encargados de realizarlo como trajinantes. Estaba generalmente a cargo de los dueños de las recuas y de mercaderes españoles y mestizos, quienes contrataban arrieros. Paralelamente, existió el trajín en manos de indígenas. Las autoridades como curacas y corregidores también fueron comerciantes, que obligaban a los indígenas a trabajar para ellos. Éstos podían movilizar cientos de animales y grandes cantidades de mercancía; los trajinantes provenientes de la zona del lago Titicaca eran especialmente prósperos. Los corregidores y curacas jugaron así un papel importante en la circulación de moneda, no sólo a través del comercio, sino también en la contratación de trabajadores libres. LA CORRUPCION Y EL CONTRABANDO EN EL PUERTO DE BUENOS AIRES ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL PUERTO DE BUENOS AIRES Y SU RELACION CON EL COMERCIO ILÍCITO. Un punto estratégico para llevar a cabo el comercio ilegal era el puerto de Buenos Aires, sobre este tema, Carlos Segreti, realiza un análisis sobre la importancia del puerto para las ciudades del interior, Córdoba, Santiago del estero, Tucumán, Jujuy y Salta, abasteciéndolas de mercancías de importancias para sus habitantes, que no son muchos, por lo tanto no eran grandes centros de consumos, pero sí se abastecían de productos que no tenían acceso local, además podían colocar sus excedentes para su comercialización, de esta manera el comercio se impone como medio indispensable para acceder a los mismos, esto posibilitó el establecimiento de vínculos entre los distintos centros urbanos, además si estos centros hubiesen tenido que abastecerse de Lima es casi seguro que no hubieran logrado afirmarse, ya que las necesidades las habrían pagado a un alto precio, es indudable que en el siglo XVII la rivalidad entre Lima y Buenos Aires se acentúa. La legislación impuesta al puerto de Buenos Aires con la Real Cédula del 20 de agosto de 1602, que le permite por seis años a exportar sus productos (harina, cecina y cebo) en navíos propios al Brasil, Guinea e Islas circunvecinas de vasallos del rey, como Buenos Aires no cuenta con variedad de productos deberá acudir al interior, Tucumán y Córdoba (Segreti; 1987, 105). Lo producido de sus ventas podrá ser introducida en ropa, lienzos, hierro, zapatos, etc., pero solo deberán consumirse en el Río de la Plata. Estas limitaciones no se cumplirán, los navíos no son
  16. 16. todos propios, y a este tipo de ilícitos se le agrega la introducción de esclavos con destino al interior, más precisamente al Alto Perú, los intereses limeños se ven afectados e intentarán por todos los medios que la corona ponga fin a Buenos Aires como puerto, Felipe III dictó las reales cédulas de 08 de Setiembre de 1618, en que limitan la exportación a dos buques por año y no más de 100 toneladas, esto no se cumple y a raíz de esto se establecen en Córdoba una aduana para evitar que la mercancía siga el recorrido al interior, esta aduana fracasara, ya que rápidamente el contrabando traza nuevos caminos, no solo ingresa las mercaderías por todo el interior y al Alto Perú, sino que el Metálico de esta zona pasará a manos extranjeras por este mismo canal. Esta situación la corona no la desconocía, pero como explica Zacarías Moutoukias (Moutoukias;1988:217), la corona reconocía la necesidad de mantener allí un centro poblado, es por eso que entre 1602 y 1622 hizo merced a los vecinos de Buenos Aires de una serie de autorizaciones para comerciar. Recordemos que Buenos Aires estaba excluida de las rutas marítimas regulares y que el objetivo básico para la corona era mantener el monopolio comercial de Lima y Sevilla, y que esto se llevaba a cabo bajo el régimen de Flotas y galeones. * Los conflictos de España con las potencias Europeas (Francia e Inglaterra), hacían que las comunicaciones con las Indias, sean irregulares, el control deficiente y las necesidades de los habitantes en crecimiento, hizo que fuera posible el ingreso de buques extranjeros cargados de mercaderías a los puertos americanos y sobre todo al puerto de Buenos Aires, en donde las comunicaciones con el Alto Perú facilitaban las salidas de los minerales tan preciados por estos buques comerciantes, la decadencia del régimen de flotas producida por la Guerra de Sucesión española, el sistema de flotas y galeones casi desaparece durante los cinco primeros años de este conflicto, no habrá prácticamente regularidad alguna, en el movimiento de la llamada Carrera de Indias desde 1706 a 1712 solo cuatro flotas se destinan a Nueva España y una al istmo todas ellas custodiada por naves de guerra con pabellón francés. El proyecto para "flotas y galeones" del cinco de abril de 1720 intenta estabilizar el tráfico escoltados por un convoy pero fueron deficientes (Beato; 1996; 126) recordemos que en cuarenta años sólo salen cinco armadas (1685, 1690, 1696, 1726) (Assaudurian;1996 pg. 141).
  17. 17. Este vacío es ocupado por el comercio ilegal en el que participan franceses, ingleses y holandeses. Otra forma de ingreso era los navíos de registro, ZacariasMoutoukias (1998, pg. 223) los define de la siguiente forma: a) "...Los navíos de registro formaban parte del sistema de navíos sueltos, es decir embarcaciones que navegaban a diferentes puertos de las Indias fuera del régimen de Flotas y Galeones, por lo cual debían obtener la autorización expresa de la Corona, las llamadas licencias. b) El otorgamiento de dichas licencias, al menos las destinadas al Río de la Plata, daban lugar a un contrato (asiento) entre la Corona y un particular. Por el mismo, éste obtenía de aquélla la autorización de viajar contra el pago de una suma de dinero – calculada según el tonelaje – y la prestación de un servicio, es decir, los traslados de autoridades y soldados, envíos de armas y pertrechos. Las licencias eran públicamente ofrecidas en Sevilla al mejor postor, aunque en algunos casos hubo armadores que las gestionaron espontáneamente en la corte por medio de un apoderado. c) Asociado al cumplimiento de un servicio, él envió de navíos de registro fue siempre una prerrogativa que la corona se empeño en conservar ante quienes solicitaban su anulación(consulado de Lima y a veces, el de Sevilla) o su implantación permanente (vecinos y autoridades de Buenos Aires) vale decir que era la Corona quien decidía sobre la frecuencia de los viajes. d) El comercio que realizaban no escapaba a las características generales del trafico atlántico por el Río de la Plata, particularmente en lo relativo al papel de la plata como principal mercancía exportada. Esto, a pesar de las disposiciones – constantemente transgredidas – que limitaban los retornos de metales preciosos. Asimismo menciona las relaciones entre navíos de registro y contrabandistas holandeses. e) A partir de la década de 1670 se generalizó – al igual que en otros sectores de la administración – la práctica de comprar la absolución de los fraudes cometidos antes que fuesen descubiertos, pagando un indulto...". En cierta forma los navíos de registro garantizaban el funcionamiento del aparato administrativo y militar local.
  18. 18. En el siglo XVIII los Borbones en el poder de la Corona Española, inician una serie de reformas administrativas que alcanzarán su mayor punto con Carlos III a mediados del siglo. Estos cambios producirán ciertas tensiones en América, en general, por el intento de suplantar a todos los funcionarios de los cargos públicos, e introducir a peninsulares fieles a la corona; este nuevo sistema desconocía la necesidad de lograr un consenso político con los súbditos, y destruía la flexibilidad del sistema anterior, que se había mostrado capas durante dos siglos de absorber tensiones y resolver conflictos. Jorge Gelman cita a JhonLedel y Phelan, quien señala que las reformas borbónicas desconocían de esta manera la "constitución" no escrita que había regido por mucho tiempo la vida en las colonias, y por lo tanto no preveía las resistencias que generaron. Estas resistencias tenían que ver por un lado con la larga tradición de negociaciones y elementos estructurales de la economía y la sociedad colonial que la legislación difícilmente podía cambiar. Estas reformas benefician al comercio intercolonial con España, ya que en octubre de 1765, el Real Decreto beneficia el libre comercio a las islas de Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico, Margarita y Trinidad. En España el beneficio se extiende en Valencia y Murcia los puerto de Alicante y Cartagena; en Granada el de Málaga, en Cataluña y Aragón el de Barcelona, en Castilla el de Santander, en Galicia el de la Coruña, en Asturia el de Guijón; se sustituyen todos los impuestos y se aplica solamente uno que es del 6% ad valorem para las mercaderías españolas, y el 7% para las extranjeras, las zonas habilitadas se van ampliando, en 1778 se beneficia al puerto de Buenos Aires, haciéndose muy difícil la distinción entre el comercio legal e ilegal. A fines del siglo XVIII, luego de la independencia de los Estados Unidos y luego la Revolución Francesa donde se ve involucrada España en guerras internacionales y que se extenderán hasta 1815 en donde dentro de este período le declarará la guerra a Gran Bretaña y que en la batalla de Trafalgar en octubre de 1805 perderá toda la flota de guerra dejando a las colonias sin protección , en este período España se verá obligada legislar para efectuar concesiones con extranjeros para mantener una comunicación con sus colonias que pronto se verá agravada con la invasión de Napoleón Bonaparte a la península. Debilitado el control y abastecimiento de las colonias, el puerto de Buenos Aires se ve beneficiado pudiendo comerciar libremente (Segreti; 1987: 61). ANALISIS SOBRE LAS PRÁCTICAS DEL "CONTRABANDO" Esta situación lleva a que se analicen las vinculaciones de los funcionarios y un grupo de comerciantes locales que posibilitan este comercio ilícito. Algunos autores tratan de explicar el fenómeno de la corrupción de la administración, a los bajos sueldos percibidos y a la demora del pago de los mismos, a la falta de una carrera administrativa, la venta de los cargos públicos; Host Pietschmann (Pietschman; sf, pg,23) señala que, cuando a mediados del siglo XVII la corrupción de los funcionarios se había generalizado y cuando intentos anteriores de reprimirla habían
  19. 19. fracasado, en gran medida la corona empezó a participar en los negocios, mediante el beneficio de empleos de justicia y gobierno. Existe una legislación abundante que reglamenta la organización interior de este aparato administrativo, que dio normas para la ejecución del poder conferido a los funcionarios que lo componían, y sobre todo, intentó precaver de los abusos de los funcionarios. A ellos se les asignó, al menos cuando detuvieron poderes gubernativos y jurisdiccionales, un sueldo fijo y se les prohibirá cualquier actividad que proporcionara ingresos adicionales. Otras leyes procuran el aislamiento social de estos burócratas del medio ambiente en el cual debían ejercer sus oficios, prohibiendo matrimonios con mujeres nativas de su distrito y la adquisición de bienes inmuebles dentro del ámbito de su jurisdicción etc. El ideal que persigue esta legislación es claramente el funcionario imparcial, incorrupto, que se dedica por completo al logro del bien de la corona y del público. Otra situación que se da es la de los habitantes de Buenos Aires que poseían el capital necesario para comprar los cargos, entraban a formar parte de la administración, concentrando de esta manera el poder político y el socioeconómico, formándose de esta manera una elite con importantes poderes, Gelman la define "... como los sectores que concentran en un grado más alto el poder, la riqueza y los honores en las ciudades hispanoamericanas, no tienen por ello mismo un solo rasgo que las caracterice, sino que reunen un vasto conglomerado de actividades y atributos. La riqueza (y por ello el comercio una de las pocas actividades que daba acceso a la misma en la colonia) era una condición sine qua non para poder acceder a la elite, pero esta se consolida con el poder y el honor y a su vez con la diversificación económica, que permitía conservar, algo mas tranquilamente, la riqueza obtenida generalmente a través de la riesgosa actividad comercial. (Gelmansf pg. 6). Otro grupo importante en el comercio marítimo es el de los militares, Moutoukias enumera algunos casos en donde aparecen involucrados frecuentemente oficiales, asi como algunos soldados, este grupo se encontrabade forma inmejorable para participar en la vida mercantil de la ciudad. A continuación expondré un ejemplo citado por Moutoukias, que sirve para graficar la situación en que se veían implicados algunos militares; "En ocasiones una tienda y una propiedad rural servían de base a las actividades de un grupo de soldados y oficiales asociados a comerciantes. Ese fue el caso de Juan Bautista Fernández y Joseph Antonio Ximenez, ambos soldados del fuerte, propietarios de una tienda donde se encontraron en 1678 mercancías extraídas del navío perteneciente al holandés Yansen. Actuaban ligados a un capitán del presidio, francisco Izquierdo, quien a su vez lo estaba con dos comerciantes, Juan de Albizuri y Antonio Guerrero, español llegado en los navíos de registro de Vergara el primero, portugués residente en Buenos Aires el segundo. El capitán y el mercader español visitaron la nave de Yansen y posteriormente desembarcaron una importante cantidad de mercancías en la finca de otro oficial, el capitán Pedro Gutierrez. Con una parte de aquellas, Albizuri viajó – huyendohacia el Tucumán. Previamente había entregado un poder a Guerrero para cobrar las restantes, entre las cuales se encontraban las mercancías secuestradas a los soldados Fernández y Ximenez".(Moutokias; 1998: 236) A todas estas irregularidades la Corona trata de controlar a través de la legislación, pero no logra su objetivo.
  20. 20. Todas estas medidas eran contradictorias, por un lado se trataba de erradicar el contrabando legislando sobre el comercio y por otro otorgaba beneficios para comerciar y aceptando el pago de indultos por delitos a cometer, son abundantes los documentos con los que se cuentan en donde los propietarios de las cargas efectúan este pago antes de ser corroborado el ilícito, en algunos casos, los indultos superaban el valor de las cargas, como por ejemplo el del capitán Miluti, en 1671 aceptó pagar 35.000 pesos entre licencia e indulto para transportar una carga de 33.400 pesos, en Buenos Aires; los fraudes estaban tan generalizados y profundamente arraigados en la navegación autorizada hacia el Río de la Plata, que los registros confeccionados por los capitanes, apenas reflejan una sombra del comercio real, por ejemplo entre 1650 y 1700 el valor declarado de los tesoros transportados a España, ascendió a 189.049 pesos, de los cuales 126.000 pesos correspondían a particulares, mientras que en un solo comiso efectuado en 1661 al capitán Manuel Tellería, se secuestraron 113.500 pesos en metales preciosos, y durante el período de 1661/99, unicamente en concepto de indulto se pagaron 217.000 pesos(Moutoukias; 1988: 227). Este gran comercio que se lleva a cabo en el Río de la Plata, benefició a la corona, porque permitió instalar un dispositivo militar, enviar tropas a Chile, mantener las comunicaciones regulares y una administración que sostenía la soberanía de la corona en el territorio (cuyos funcionarios por su interés en los honores y el poder que la corona le otorgaba, se beneficiarían también de la participación en el comercio). Las reformas efectuadas rompieron con el equilibrio establecido y generaron resistencias y rechazo hacia el poder de la metropoli. ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LAS AMÉRICAS La sociedad colonial se estructuró en diversos grupos o estamentos ordenados jerárquicamente. En el siglo XVI, los conquistadores a raíz de sus hazañas guerreras ocuparon el primer rango social. Sus objetivos principales eran la riqueza, el poder y la honra. Les seguían los primeros pobladores que habían fundado ciudades e iniciado la colonización. Luego se ubicaron los vecinos con casa y patrimonio en la ciudad y los moradores que se ganaban la vida como mineros, pequeños comerciantes, artesanos o granjeros. Por último, los tratantes, pulperos, buhoneros, vendedores ambulantes, etc. conformaron el pueblo urbano. Esta primitiva sociedad hispana, de marcado carácter señorial, se constituyó en base al usufructo de la mano de obra indígena por medio de las encomiendas. Gracias a la institución de los mayorazgos el grupo social dominante conservó la mayor parte de su patrimonio por generaciones. Más adelante el dinero se convirtió en el mejor y más eficaz vehículo de movilidad social. Con él se podían comprar la nobleza y el favor del rey, especialmente a lo largo del siglo XVII. Los funcionarios más importantes de la corona (virreyes, gobernadores, etc.), el alto clero, encomenderos y hacendados compartieron desde entonces este privilegiado estamento social. Los hijos de los españoles nacidos en América -criollos- aumentaron paulatinamente en número y engrosaron al estamento social más alto. En el siglo XVIII comenzaron a autodenominarse americanos y disputaron fervientemente los principales cargos públicos a los peninsulares. Esta
  21. 21. pugna fisuró la unidad y los intereses que habían cohesionado al grupo blanco en los siglos anteriores, sembrando la semilla de la emancipación de las colonias americanas. Criollos y peninsulares nunca fueron muy numerosos. A mediados del siglo XVI había unos 150 mil de ellos en la América española, cifra que aumentó a los 660 mil promediando el siglo siguiente. Recién a comienzos del siglo XVIII la población blanca sobrepasó el millón de habitantes. Pero no sólo el dinero determinó la estratificación social durante la época colonial. Desde los primeros momentos de la conquista el español se unió sexualmente a las mujeres aborígenes, surgiendo de esa manera el mestizo. Paulatinamente el número de los mestizos aumentó, cosa que se reflejó en la aparición de una legislación discriminatoria contra ellos. Así por ejemplo, se les prohibió tener repartimientos y encomiendas o desempeñar oficios públicos y reales. "Excluidos de toda función social y del reparto de bienes -señala Manuel Lucena Salmoral- fueron prácticamente empujados a ser pequeños agricultores en un mundo donde la tierra estaba ya repartida entre blancos e indios, lo que les convertiría en un detonador social". En las ciudades iberoamericanas convivieron los mestizos, negros e indígenas. Del cruce entre todos estos grupos nacieron las castas, uniones polirraciales de escasa incidencia blanca en las que el negro entraba como alguno de sus componentes. Para distinguir a los innumerables tipos étnicos que surgieron de estas uniones, en la época se empleó una nomenclatura muy pintoresca: mulato, zambo, morisco, albarazado, lobo, cambujo, tente-en-el-aire o no-teentiendo son sólo algunas de las denominaciones que proliferaron en toda la América española. Durante la colonia las castas se clasificaron teniendo en cuenta principalmente el color de la piel, en lo que Alejandro Lipschütz denominó acertadamente pigmentocracia. Es decir, se relacionó la condición social del individuo con el color de su piel; a mayor "blancura" se ostentaba una mejor ubicación en la sociedad indiana. Era muy difícil acceder a los privilegios, derechos o bienes de quienes tenían la ventaja de contar con una piel más clara, transformándose el prejuicio racial en prejuicio social. Un antiguo dicho colonial sintetiza el desprecio que sufrieron las castas por parte de los grupos más pudientes y "blancos": "Ya en época muy tardía que Dios hizo el café e hizo la leche, pero no el café con leche". El nativo americano legalmente fue considerado superior a las castas. Podía disfrutar de sus propios bienes, cultivar sus tierras, criar ganados y comerciar sin las restricciones impuestas a mestizos, mulatos o negros. En efecto, la nobleza aborigen se relacionó con los grupos dirigentes hispanos y pudo conservar ciertos privilegios. Así por ejemplo, estaban exentos del pago de tributos y sus hijos fueron educados en colegios especiales vinculados a las órdenes religiosas. La masa indígena constituyó la base de la pirámide social por ser la principal fuerza de trabajo en la minería, agricultura, obras públicas y en las industrias rurales o urbanas. Las leyes -que consideraban a los indígenas como menores de edad- regulaban sus actividades y los protegían. No obstante, en la vida real su subsistencia fue muy precaria y su condición social estuvo muy cerca a la de los grupos que legalmente eran inferiores.
  22. 22. El último lugar en la estratificación social americana lo ocuparon los esclavos provenientes de África. De acuerdo con Philip Curtin, los negros que arribaron a la América española durante la colonia superaron el millón de individuos. Los africanos estuvieron sujetos a muchas limitaciones entre las cuales se cuentan la prohibición de portar armas, andar de noche por ciudades y villas, montar a caballo o tener indígenas a su servicio. Sin embargo, la situación laboral del negro no era tan mala como su condición jurídica. Debido a su mayor resistencia física y al tipo de trabajos que desempeñaron los esclavos negros lograron muchas veces una posición social superior a la del indígena. El esclavo, especialmente en el siglo XVIII, pudo acceder a la libertad mediante la manumisión. Esta o le era concedida voluntariamente por sus dueños o la adquiría mediante la compra de su libertad a precio de mercado. Un gran problema para las autoridades peninsulares fueron los negros cimarrones o esclavos fugitivos que huían de sus amos y se agrupaban en bandas. Algunos formaban parcialidades o palenques con una organización según formas políticas de origen africano y desde ahí se dedicaban a saquear haciendas, poblados indígenas y caminos para sustentarse. RELIGIÓN EN AMERICA Fue un proceso que implicó mediante la enseñanza de la religión católica en los territorios de la Nueva España, la transmisión de la cultura occidental. La religión católica fue un elemento clave en la expansión del Imperio español y punto fundamental en su desarrollo posterior al ser la Iglesia Católica un aliado político de los españoles y los conquistadores, quienes justificaron en todo momento sus acciones expansivas en el derecho divino y la enseñanza de la fe católica para los infieles. España poseía a principios del siglo XVI aún el llamado espíritu de Reconquista para combatir a los infieles y la creencia en un plan divino para llevar el evangelio, la verdadera fe y la civilización a todos los rincones de la tierra, según las enseñanzas de Jesucristo, justificación ideológica adecuada para las acciones del primer imperio capitalista de la historia de la humanidad.Millones de indígenas tenían que ser adoctrinados en el catolicismo por el Imperio español para dos fines fundamentales: la salvación eterna, el Credo católico y la integración inmediata a los usos occidentales. ORDENES RELIGIOSAS EN AMERICA a petición del gobernante novohispano Hernán Cortés, arribaron a la Nueva España en 1523 tres franciscanos, dirigidos por Pedro de Gante (pariente de Carlos I), Juan de Tecto y Juan de Aora, pertenecientes a la alta sociedad castellana. Aora y Tecto fueron llevados por Cortés a evangelizar las Hibueras, pero murieron en el trayecto. Gante, mientras tanto, siguió su labor en Nueva España, fundó hospitales y escuelas, estableció un convento y enseñó artes y oficios a los nativos. Murió en 1572, tras casi cincuenta años de labor. En 1524, llegó una nueva generación de misioneros franciscanos, quienes ocuparon un papel preponderante como defensores de los
  23. 23. indígenas y de sus tierras, se establecieron principalmente en Michoacán y Puebla. Algunos franciscanos de relieve en Nueva España fueron: Juan de Zumárraga: Primer obispo de México, elevado más tarde a arzobispo por Clemente VII. Luchó en contra de las antiguas creencias indígenas, destruyendo así muchos templos y códices indígenas. Jugó un papel importante en la aparición de la Virgen de Guadalupe para atraer a los indígenas hacia el catolicismo. Vasco de Quiroga: Aristócrata castellano, se asentó en Pátzcuaro y más tarde en Valladolid, donde fundó el Colegio de San Nicolás Obispo. Fundó las plantas de artesanos y campesinos, por lo que fue llamado "Tata Vasco" por los indígenas purépechas.1 Nativo de Durango, Vizcaya, Juan de Zumárraga sintió de joven la vocación religiosa y decidió seguir estudios sacerdotales. Sirvió en Teruel y hacia 1528 fue nombrado primer obispo de la entonces incipiente diócesis de México. Elevado a arzobispo en 1543 por Pablo III, fue uno de los más conspicuos cazadores de brujas y prácticas religiosas prehispánicas, consideradas en ese tiempo como satánicas. En 1531 fue parte de la historia de la Virgen de Guadalupe, erigiendo años más tarde su primer santuario, completado por su sucesor Alonso de Montúfar. Murió siendo arzobispo el 3 de junio de 1548. Los dominicos fueron la otra orden importante que se estableció en el virreinato, con poco tiempo de diferencia de los franciscanos. Llegaron hacia 1526 y establecieron sus misiones en Oaxaca y Chiapas. Bartolomé de las Casas presidió esta organización religiosa durante su estancia en Nueva España, y en 1542 escribió al rey informándole acerca de la situación social en Nueva España, cartas que más tarde recopiló en su obra "Brevísima relación de la destrucción de las Indias". Francisco de Vitoria, de su misma orden, difundía ideas contrarias a las de De las Casas, y el Consejo de Indias les convocó a ambos para debatir sus ideas ante tal organismo. Fue entre 1550 y 1551, cuando Vitoria, De las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda discutieron sus posturas en la llamada "Aula Triste" del Palacio de Santa Cruz. A este hecho se le conoce como Junta de Valladolid. Las ideas de De las Casas lograron mayor impacto en los oidores, lo que quedó plasmado en las Leyes de Indias de 1552.2 Los agustinos fueron la tercera orden en importancia, llegada en 1534 y extendida por la Mixteca y el Estado de Guerrero, pero más tarde lograron su expansión por la Huasteca de San Luis Potosí y Veracruz, unos años después a Michoacán. Entre otros, se destacaron Francisco de la Cruz, Agustín de la Coruña y Jerónimo Jiménez. A base de donativos, la orden se hizo de grandes propiedades que a la postre se convirtieron en haciendas y latifundios. Estas tres órdenes fueron las más influyentes y las que construyeron grandes edificios para su religión, que al paso de los siglos pueden verse todavía en pie.3 4 Las órdenes minoritarias se dedicaban a atender los hospitales y las escuelas, como los juaninos. loshipólitos, los carmelitas, y los mercedarios, además de algunas órdenes femeninas como las clarisas. La máxima realización de las órdenes terciarias fue el Hospital de Jesús, durante siglos el mayor hospital capitalino, en él reposan los restos de Cortés

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