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0030 En búsqueda de la santidad sexual cap 5 Guiando los hijos a la santidad sexual

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Por Ruby Sáez
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0030 En búsqueda de la santidad sexual cap 5 Guiando los hijos a la santidad sexual

  1. 1. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL EN BUSQUEDA DE LA SANTIDAD SEXUAL CAPITULO 5 GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Vivimos en una sociedad que no respeta la Palabra de Dios. Incluso es más vivimos entre cristianos adultos que ni siquiera hacen un esfuerzo por conocer en profundidad y en su totalidad la Palabra de Dios. Si los adultos o padres no son capaces de asumir con responsabilidad y respeto las normas divinas y la moralidad de Dios, menos podemos criticar o exigir a nuestros hijos o a nuestros jóvenes que en su impulsividad e inmadurez no buscan agradar a Dios. Gracias a Dios esto no ocurre siempre. En muchos rincones del mundo quedan adultos, jóvenes y niños que son excepción en este siglo plagado de erotismo, paganismo e irreverencia a Dios. Queda un remanente dispuesto a aprender de la Palabra de Dios y ejecutarla. Aún quedan iglesias locales que no han perdido su primer amor y no se guían a si mismo, sino que son guiados por el Espíritu de nuestro Dios. Y en el tema que hoy nos interesa, todavía queda un remanente pequeño sediento y hambriento por buscar la santidad sexual y perseverar en ella como una forma más de agradar al Señor de Señores y Rey de Reyes. Queremos alcanzar a los muchos jóvenes que no entienden a la iglesia o a sus padres, ni que haya reglas morales sobre el bien y mal. Desconocen las razones de estas reglas y las consecuencias de su trasgresión. Falta escudriñar las escrituras y tener convicción sobre lo que ha establecido Dios sobre la sexualidad. Ignorantemente muchos jóvenes piensan que la Biblia no tiene nada que decir sobre este tema y basan su conducta sexual en lo enseñado por el sistema educativo fundamentado en la incredulidad. A causa de esto, muchos se han alejado de Dios y han elegido mal. Por ejemplo han creído que es más importante evitar un embarazo o una ETS, que el acto de fornicar, y por lo tanto han fornicado usando condón, como se les ha instruido en el colegio o universidad. Y peor aún como se lo han aconsejado sus padres. ¿Cuántos de nosotros recibimos de nuestros padres una educación sexual saludable, fundamentada en los valores divinos? Esta es una pregunta hecha dentro de la iglesia o en cualquier otra parte la respuesta siempre es la misma. Sólo el 1% puede decir que sí recibió una educación sexual saludable de sus padres. Lamentablemente, nosotros no estamos haciéndolo mejor con nuestros hijos. Una gran mayoría de nuestros jóvenes dice que los amigos, los medios de comunicación y las escuelas les brindan más información acerca de la sexualidad que su propio hogar. Y esto no es una buena noticia, especialmente cuando todos los estudios demuestran que mientras más positiva y fundamentada en valores morales sea la educación sexual que los niños reciban en su casa, menos promiscuos serán al alcanzar la juventud. Tenemos entonces una tarea importantísima en el seno de nuestro hogar y de nuestra iglesia. Tenemos la oportunidad de guiar a nuestros hijos hacia una santidad sexual, escudriñando las escrituras en lo que Dios ha establecido. Lucas 2:51: Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Hebreos 4:15: Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Hebreos 5:8-9 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Eclesiastés 12:1: Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento. Ezequiel 16:60: Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno.
  2. 2. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Él nos ha dado nuestra sexualidad. Los 2 géneros sexuales: masculino y femenino los creó Dios. Él dijo ahí en génesis que nos multiplicáramos, es decir que tuviéramos relaciones sexuales con fines reproductivos, instruyendo a Adán y Eva a multiplicarse. Y esto ocurrió antes de la entrada del pecado en el mundo. Por lo tanto el sexo no es algo sucio. En el contexto del matrimonio es más bien algo bello dado por Dios. La cultura del mundo ha denigrado el sexo con la introducción de la pornografía, de la aceptación legal de múltiples pecados y aberraciones sexuales y de su difusión masiva. Pero la perspectiva de Dios con relación a la sexualidad es maravillosa y espléndida, dentro de límites. La función principal de las escuelas no es enseñar moral ni valores, y sin dudas tampoco debiera dejarse esta importantísima enseñanza de nuestros hijos en manos de las últimas estrellas de la farándula, del rock, del cine, o de los medios de comunicación. Hay tanta información errónea (internet no es un sitio seguro). Ojalá que los padres cristianos aumenten su compromiso por desempeñar un mejor papel en la comunicación con sus hijos y en la enseñanza sexual. Hay muchas mamás y papás bien intencionados que se quedan callados demasiado tiempo. La mayoría no tuvo un modelo correcto de enseñanza acerca de la sexualidad. Temen que hablar «de eso» les quitará a sus hijos la inocencia sexual o que los deseos sexuales de sus hijos se despertarán tempranamente al enseñarles ellos sobre el tema. Algunos padres evitan hablar siquiera de sexualidad porque pudieran preguntarles sobre sus experiencias y no se sienten muy orgullosos de sus pecados sexuales ni de cómo manejaron su propia sexualidad, pues sus vidas no son buen ejemplo para sus hijos. A pesar de todo eso, ¡tú eres la mejor persona para enseñar a tus hijos sobre la sexualidad y las relaciones! Dios te guiará si enseñas la Palabra de Dios. La sexualidad humana no es un simple atributo; es mucho más: la sexualidad es un aspecto constitutivo de la persona, ya que permite al hombre amar y amar como el mismo Dios lo hace, de acuerdo a las características del amor enseñadas en 1° corintios capítulo 13. “Y dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne”… Guiar al hombre al amor, a pasar desde la simple unión de dos cuerpos a la comunión de dos almas en un solo ser. Gn 4, 1 se refiere al acto conyugal, lo hace afirmando que "el hombre "conoció" a su mujer". Es decir, aquello que para los incrédulos no es más que un coito, una unión solamente corporal, para los cristianos se trata de una realidad llena de profundo sentido espiritual: "Es significativo que el hecho que marido y mujer se unan tan íntimamente entre sí que formen "una sola carne", se define como un "conocimiento”. El hombre y la mujer, a diferencia de Dios, tienen cuerpo, y es gracias al significado especial que tiene su sexualidad, que pueden imitar también corporalmente la ternura espiritual del Señor y la fecundidad del amor divino. La meta: La santidad sexual es necesaria, pues sin santidad nadie verá al Señor. Para muchos padres cristianos la meta principal es hacer todo lo posible para que su hijo se mantenga puro/a hasta el día de su boda. Esto es maravilloso el solo hecho de pensarlo, pero podemos y debemos hacer mucho más por nuestros hijos. Podemos ayudar a establecer en ellos una integridad sexual duradera que comience a una temprana edad y que perdure durante toda su vida, guiándolos en la forma en que se relacionan con personas del sexo opuesto, así como entrenarlos en la Palabra a confrontar los pecados sexuales y a permanecer fieles en mente y cuerpo huyendo de las tentaciones y las pasiones juveniles. Es tan importante enseñar a nuestros ciertos hábitos de cómo comportarse en el colegio, así también el instruirlos en la pureza sexual que Dios anhela celosamente de cada uno de nosotros.
  3. 3. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Educar a tus hijos a buscar la santidad sexual no se puede hacer en una sola conversación ni por medio de una clase de educación sexual. Los niños aprenden de nuestro ejemplo primeramente. También se desarrolla a medida que los padres instruyen, dialogan y modelan una vida de sexualidad fundamentada en valores morales cristianos que llevan a la santidad sexual. Si quieres disfrutar de adolescentes o jóvenes con santidad sexual, deberá existir un historial de conversaciones constantes con sus padres dentro de un marco natural y ameno. Los niños aprenden mejor cuando conversan, opinan y dialogan y no solo cuando los padres sermonean. Un muy buen porcentaje de jóvenes cristianos que asisten a una congregación ya no son vírgenes. Pero por qué hay jóvenes en el siglo 21, que sí mantienen su virginidad. Normalmente los que mantienen esta condición son jóvenes que han escogido la santidad sexual, fundamentados: 1° En su respeto y admiración a Dios y en que sus padres han hablado abierta y libremente sobre asuntos relacionados con el sexo. 2° Estos jóvenes en santidad sexual han tomado muy en serio una promesa de pureza sexual mientras estaban en el grupo de los jóvenes de la iglesia local. 3° Tomaron la decisión de practicar la disciplina espiritual de la abstinencia sexual aunque sentían fuertes deseos sexuales y no les era fácil esperar. Cuando los jóvenes se comprometen solo a la disciplina física de la abstinencia sexual, no les va también como a los que honran y aman a Dios con sus ojos, sus mentes y sus corazones así como con su cuerpo. Educar a jóvenes sobre sexualidad, no será fácil, especialmente para sus padres. De hecho, algunas conversaciones serán muy incómodas, pero los resultados valdrán los esfuerzos. El sexo es mejor en el matrimonio. Da paz y gozo estar haciendo la voluntad de Dios, reconciliados con Dios y en su presencia. El sexo es mejor cuando las parejas tienen una relación espiritual que va madurando y no es mejor cuando la pareja vive junta antes del matrimonio. Tal vez te preguntes, ¿qué tiene que ver esta historia conmigo y con mi familia? Mis hijos todavía son pequeños. En realidad, el mejor momento para hablar sobre ir en búsqueda de la santidad sexual es cuando los hijos son pequeños. Es de ese momento que puedes enseñar la voluntad moral de Dios de una forma natural en las etapas adecuadas del desarrollo. Lo que nuestros hijos están enfrentando Para hacer lo mejor que podamos como padres necesitamos convertirnos en buenos observadores del mundo en que están creciendo nuestros hijos y escudriñar las escrituras pidiendo sabiduría. Actualmente el mundo está rápidamente madurando a los niños como nunca antes. La generación pantalla y la libertad de información que les permite acceder a cuestiones inimaginables. Es por ello tan importante abordar el tema de educar a nuestros hijos en sexualidad antes que sean atrapados por la pornografía o la información errónea. No es bueno empezar a enseñar en la adolescencia, puede ser demasiado tarde. Proverbios 22:6: INSTRUYE al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. 2 Timoteo 3:1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
  4. 4. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Si no establecemos un fundamento sólido de una santidad sexual, tus hijos pueden acabar en el lado equivocado de estas estadísticas de EEUU : • Casi el 60% de los jóvenes entre 16 y 18 años ha tenido relaciones sexuales. • Casi 1/3 de los niños entre 13 y 15 años ha tenido relaciones sexuales. • Casi el 60% de los adolescentes sexualmente activos no usa ningún tipo de método para el control de la natalidad y la misma cantidad de muchachos nunca ha conversado ni una sola vez con sus padres acerca del control de la natalidad. • El 90% de los muchachos encuestados cree en el matrimonio. Sin embargo, el 74% dijo que vivirían con alguien antes o en lugar del matrimonio. • El 31% de las adolescentes vírgenes dicen que han sentido la presión de un joven queriéndolas llevar más allá. • El 67% de los adolescentes que ha tenido relaciones sexuales ahora quisiera haber esperado. • Más del 50% de los jóvenes de los EEUU afirma haber practicado sexo oral antes de los 22 años. • La edad promedio para la primera exposición a la pornografía por Internet es a los 11 años. • Cada año se presentan tres millones de casos nuevos de ETS entre los adolescentes. • En el verano del año 2000, la revista Twist hizo una encuesta en línea a 10 mil chicas, más de la mitad de ellas tenía menos de 14 años. Asombrosamente, 24% de las chicas que dijeron ser vírgenes respondieron que se habían involucrado en el sexo oral. • Cada año hay 14,000 actos de relaciones sexuales o insinuaciones sexuales en el horario estelar de la televisión. Injuv encuesta 2012: 71% de la población juvenil señala encontrarse sexualmente activa, mientras que 22% declara no haber tenido relaciones sexuales con penetración. De este último segmento, sólo un 6% declara haber practicado sexo oral alguna vez en su vida, mientras que del total de personas jóvenes sexualmente activas un 62% declara haber experimentado el sexo oral alguna vezLas personas jóvenes iniciadas sexualmente tienen en promedio 3 parejas sexuales en los últimos 2años. La media de los hombres alcanza 1,8 parejas sexuales, mientras que la de las mujeres se sitúa en 1,3 parejas en el último año. » En cuanto al uso de métodos de prevención, 88% de la población consultada declara haber usado algún tipo de tecnología preventiva en su última relación sexual. Los métodos de mayor uso en la última relación sexual son el condón (49%) y la píldora anticonceptiva (38%). » 54% de las y los jóvenes identifica correctamente las principales conductas de riesgo efectivo de transmisión de VIH consultadas. El 21% de las y los jóvenes que se encuentran sexualmente activos ha experimentado un embarazo no planificado. 55% de las personas jóvenes que experimentaron un embarazo no planificado lo hicieron antes de cumplir los 20 años. Estas estadísticas son especialmente alarmantes si consideras que detrás de los números hay personas, familias e historias que dejarán secuelas de por vida. No todas las historias van a cambiar luego de enseñar a ir en búsqueda de la santidad sexual, pero muchas sí podrán cambiar. Los niños actualmente no solo están buscando conversaciones acerca de «dónde vienen los niños». Quieren respuestas y creo que el mejor lugar para obtenerlas es de sus padres o en una iglesia que esté dispuesta a abordar estos temas y no ocultarlos por miedos absurdos. Quieras o no, tus hijos están inmersos en un mundo hipersexual, lleno de erotismo, con pornografía de fácil acceso y educación formal fundamentada en la incredulidad, y viven en una nación que hace leyes que resultan abominables a los ojos de Dios y ellos viven en esta sociedad corrupta sexualmente. No puedes huir como huyó Lot con sus 2 hijas de Sodoma y Gomorra. Tú estás aquí, para quedarte y enfrentar Sodoma y Gomorra ¿cómo lo harás? Aunque cierres tus puertas y pongas rejas en las ventanas y alarmas en tu casa, tus hijos en su celular o en su pc aún seguirán conectados y seguirán viviendo en Sodoma y Gomorra. Pero ánimo, Dios te ha dado herramientas: está su Palabra, tienes el ES para que te guíe en sabiduría y con poder para educarlos guiándolos a la santidad sexual. Dios ha provisto a los suyos de una armadura espiritual. Jesús clamando por sus hermanos, por sus hijos espirituales pidió al Padre: No te pido que los quites de este mundo, sino que los guardes. Tu función en parte también es guardarlos, enseñándoles desde pequeños la moralidad de Dios.
  5. 5. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Mensajes que conducen a la pérdida de la santidad sexual Los jóvenes tienen mucha tensión con relación a su sexualidad y están llenos de preguntas, en parte debido a la información contradictoria que reciben de diversas fuentes. Analicemos 3 casos: 1. Los padres dicen: «No lo hagas…» (y luego no se habla nada más, silencio). 2. La iglesia dice: «No lo hagas porque es sucio, malo y pecaminoso, ¡así que déjalo para cuando te cases!» 3. El mundo dice: «Hay que probar, es rico hacerlo, pero asegúrate de usar un condón». Rara vez los padres toman la iniciativa de presentar a sus hijos una educación sexual que esté enfocada en lograr la santidad sexual. Los jóvenes dicen que lo único que escuchan de sus padres es: «No lo hagas», con muy poca o ninguna explicación. Ellos siguen pensando que lo que escuchan de parte de la iglesia es que el sexo es sucio, algo pecaminoso… ¡y que deben esperar para experimentar esa cosa sucia y pecaminosa cuando estén casados! Pero actualmente la iglesia tiene recursos maravillosos, recursos audiovisuales para enseñar y es mucho más abierta al proporcionar buena información. Pero el mundo no se queda atrás: el cine, la Internet, la televisión, la música con letras de contenido erótico, los bailes de moda llenos de erotismo, y la farándula con sus personajes célebres, nos dan ejemplos generalmente opuestos a los valores cristianos que queremos transmitir. La forma de evitar un embarazo o una ETS es fornicar usando condón. Si lo hiciste sin condón te animan a comprar y usar la pastilla del día después para evitar el embarazo. Si ya hay un embarazo no deseado la solución puede ser el aborto. Y así pasamos del pecado de fornicar al de homicidio. El mundo y sus autoridades nada mencionan sobre Dios. No podemos esperar entonces que el mundo ataque primero o la educación formal presente una moralidad y valores saludables a nuestros hijos, pues serán guiados a la fornicación o al homicidio de un bebé en gestación. La educación sexual guiando a la pureza sexual es función nuestra. Quedarse callado o quejarse no ayuda a nuestros hijos. La crisis sexual que ha producido el libertinaje La mayoría de las autoridades cree que esta generación de jóvenes está viviendo una “crisis sexual” derivada de la promiscuidad sexual. Es importante comprender que en la sociedad la crisis se percibe de manera diferente. El mundo secular presenta la promiscuidad sexual como una crisis basándose en los resultados de la promiscuidad: madres solteras, ETS, abortos, aumento del gasto hospitalario, aumento de los subsidios por pobreza de madres desvalidas, etc. El mundo fácilmente admite que hay un problema, pero como dijimos, el enfoque está en las consecuencias de la fornicación y no en el origen: la desobediencia al Todopoderoso. El cristianismo se preocupa mucho más por la persona como un todo. Nuestro enfoque está en el desarrollo de los valores morales que nos guíen a la santidad, el ser responsables por las acciones de cada uno, la relación y comunión con Dios y lo que es bueno y lo que es malo en sentido general: la desobediencia y el pecado sexual. Nos preocupan mucho las madres solteras y sus hijos, los huérfanos, las ETS y el abuso sexual. Los padres pueden ofrecer una educación sexual más eficiente. El problema principal no solo está en los resultados de la promiscuidad sino en lo que la alimenta: valores morales decadentes, el amor de muchos que se ha enfriado, falta de educación religiosa o espiritual, así como jóvenes tratando de evitar la responsabilidad por su conducta sexual inadecuada.
  6. 6. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Otro aspecto perturbador de la crisis es que el sexo rápido engaña a los muchachos a creer en una «intimidad instantánea», un creer erróneamente en conocerse íntimamente, porque han compartido sus genitales. La separación que se produce en los jóvenes cuando llegan a la intimidad física y luego se separan, deja cicatrices. Una ruptura de una pareja de jóvenes que acostumbraba a fornicar es vivido sentimentalmente como un divorcio. La historia es algo así: «Realmente nos amábamos. No queríamos involucrarnos tanto físicamente, pero nos dejamos llevar. Mientras más tiempo pasábamos teniendo sexo, más nos acercábamos. Ahora nos peleamos y estoy devastada/o. No sé si pueda seguir viviendo». El hombre trata de demostrar afecto a su novia para conseguir sexo rápidamente. Erróneamente la mujer deja que se llegue rápido al acto sexual para conseguir más afecto, pero se equivoca, pues muchas veces sólo se sacia el hombre. La intimidad sexual afecta nuestra vida física, emocional y espiritual. El 70% de los intentos de suicidio de adolescentes es por ruptura de una relación romántica. Sexualización precoz de los niños no es conveniente La exposición temprana a experiencias sexualmente explícitas está provocando una mentalidad sexual que deteriora rápidamente la pureza de los niños. Si has evitado que tus hijos vean películas y programas de TV con escenas sexuales, bien hecho. No debemos tratar de criar niños «felices» que se salgan con la suya. Estamos tratando de criar hijos responsables que tomen decisiones sabias en cuanto a su moralidad, respetando tiempos adecuados. Dosis liberales de escuchar y ver escenas de tipo sexual no son algo saludable. Una de las muchas funciones de un padre es vigilar los medios de comunicación que sus hijos usan y ven, así como sus amistades. Necesitamos convertirnos en estudiosos de su cultura: escuchar lo que ellos escuchan, ver lo que ellos ven y leer lo que ellos leen. A medida que los niños crecen y quedan expuestos a los medios de comunicación, es muy importante que los padres lleven la vanguardia en ayudar a sus hijos a aprender a discernir lo que es saludable y lo que no lo es. Un padre o madre debe estar muy familiarizado con las influencias del mundo juvenil y es muy necesario el diálogo entre padres e hijos. Los niños aprenden mejor cuando dialogan, no cuando mamá y papá les dan un sermón. No permita que el momento de las citas con pareja surja muy temprano en el desarrollo de su hijo. No dejes a tu hijo solo con una pareja en tu casa o en la de ella. Aprende a diferenciar que compañeros de tu hijo lo ayudaran positivamente a relacionarse de una manera saludable con el sexo opuesto (amigos verdaderos). Es importante impulsar los ministerios de jóvenes y niños en las iglesias. Sin embargo, permitir que los niños experimenten relaciones varón/hembra en un nivel más profundo a edad muy precoz puede producir una sexualización precoz perjudicial. Algunos padres no consideran un problema que los jóvenes tengan citas antes de los 16 años. Esto es lo que descubrió un estudio: Edad de salir en pareja v/s % que tiene relaciones sexuales antes de la graduación de EM: 12 años 91%, 13 años 56%, 14 años 53%, 15 años 40%, 16 años 20% Instruye a tu hijo: Proverbios 22:6: INSTRUYE al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. Si estás escuchando este programa es porque tienes muchas de las mismas preocupaciones que yo tengo. Sin embargo, algunos padres ven la revolución sexual y se quedan paralizados por el temor. El solo quejarnos por un mundo en donde se ha multiplicado la maldad y los hijos son desobedientes a los padres y que se deteriora la familia, no ayudará a nuestros hijos. Necesitamos enfrentar los hechos y lidiar con los asuntos de una forma beneficiosa. Arrebatarles las almas al enemigo no siempre será fácil o cómodo, pero los resultados valdrán la pena. A continuación revisaremos 5 claves que los hijos necesitan para desarrollar un criterio saludable en cuanto a su sexualidad y una mejor relación con sus padres:
  7. 7. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL 1. Conversar: La comunicación es la clave para desarrollar una sexualidad saludable que nos guíe a la santidad sexual. Los niños aprenden mejor cuando dialogan en lugar de recibir sermones de mamá y papá. Convierte la enseñanza de valores sexuales saludables en algo tan normal y natural como sea posible. Recuerda que cada hijo es distinto. Hay hijos muy abiertos en cuanto a conversar con sus padres sobre asuntos sexuales. Otros son callados, pero igual escuchan. De cualquier manera, desarrollar una atmósfera saludable acerca de la sexualidad es algo crucial. Asegúrate que las conversaciones sean apropiadas, según el desarrollo y ponte la meta de hablar durante un lapso de tiempo sobre todos los aspectos de la sexualidad. Tu meta suprema es dar valor a la sexualidad de ellos de manera que les ayude a decidir vivir una vida en santidad sexual. 2. Sé tu mismo un modelo a imitar en santidad: Hablar de la sexualidad puede ser incómodo. Algunos de nosotros no manejamos nuestras hormonas tan bien como habríamos querido cuando éramos jóvenes (el viejo hombre). Aparte de esos recuerdos pecaminosos, hablar en forma honesta es lo más saludable. No tienes que hablar de todos tus «pecados del pasado», pero no temas decir que la razón por la que te preocupan tus hijos es porque tú no recibiste este tipo de conversación saludable y eso te afectó. Tu propia integridad sexual actual desempeñará un papel importante en dar seguridad a tus hijos. Que tus obras hablen por sí solas. « El que camina en integridad anda confiado» (Proverbios 10:9). El que vive una vida santa también tendrá hijos mucho más santos. Seamos realistas: No puedes pedirle a tus hijos que lleven una vida que tú mismo no estás llevando. Una madre soltera promiscua que ha dado vistosamente mal ejemplo como puede después manejar a su hijo adolescente para que no sea promiscuo. «No puedes esperar algo de tu hijo si no estás dispuesta a seguir esos mismos valores». 3.Influencias positivas de los compañeros: La gente habla mucho de la presión social negativa, pero también existe la presión social positiva. No subestimes la influencia que representan los amigos de tus hijos. A medida que crecen, es obvio que no puedes regular cada momento con cada amigo, pero puedes hacer mucho para traer influencias positivas a la vida de tus hijos. Las actividades de la iglesia, deportes entre cristianos, grupos musicales cristianos, campamentos cristianos familiares y cualquier otra actividad saludable ayudarán a tus hijos a encontrar buenas amistades. Anima las buenas amistades y a evitar el yugo desigual con incrédulos, a medida que los niños crecen. No te rindas: ora mucho, pide sabiduría. Las autoridades nos dicen que los muchachos tomarán los valores de sus amistades. Conoce a los amigos de tus hijos y sus familias. 4. Gracia y perdón a los que se arrepienten: Al desarrollar conversaciones con tus hijos acerca de una sexualidad sana, asegúrate de que haya muchas conversaciones positivas acerca de la gracia y el perdón. Aún no ha llegado la hora de la condenación. A dios le interesa cada aspecto de nuestra vida, incluyendo nuestra sexualidad, que andemos en el Espíritu y no hagamos obras de la carne. Algunas familias tienen buenas intenciones pero en su desesperación por enseñar valores a sus hijos, convierten la sexualidad en algo sucio o condenan inmediatamente al infierno al caído. No seas uno de esos padres. Los hijos necesitan ayuda para establecer normas saludables y positivas para su sexualidad y sus relaciones y siempre es más eficiente cuando esto va rodeado de la gracia y el perdón de Cristo. A veces, antes de enseñar a nuestros hijos, necesitamos escudriñar las escrituras en cuanto a que Dios creó nuestra sexualidad y la ve como algo muy bueno en el contexto del matrimonio y de las normas bíblicas. 5. Hoy es un buen día: Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para comenzar a hablar acerca de este tema tan importante. Hebreos 4:12: Porque LA PALABRA DE DIOS es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
  8. 8. GUIANDO A LOS HIJOS A LA SANTIDAD SEXUAL Habrá algunos tropiezos en el camino y muchas veces el resultado no lo podemos medir instantáneamente. A pesar de educar sexualmente según los parámetros bíblicos a tus hijos puede ocurrir que termines siendo abuelo antes que tú lo imagines, pero a pesar de ello sigue siendo verdad que mientras más se enseñe una sexualidad positiva en el hogar, menos promiscuos serán los hijos. Enseñar a tus hijos a buscar la santidad sexual es sin lugar a dudas un proceso lento en donde debe predominar la sabiduría de Dios, la paciencia y el amor a ellos, y es posible que tengas algunos momentos incómodos, pero en el camino también disfrutarás de algunos éxitos. Ayudar a nuestros hijos a ir en búsqueda de su santidad sexual no es una utopía inalcanzable en el siglo 21 como alguien pudiera pensar. Muchos jóvenes han adquirido un compromiso personal con el Señor de mantenerse puros sexualmente y lo están logrando, y hay otros muchos tantos que lo lograron y cruzaron por la puerta del matrimonio sin haber fornicado previamente. Hay muchos padres en el mundo de hoy que miran con satisfacción su trabajo de haber guiado a sus hijos hacia la santidad sexual, porque lo han logrado. Podemos marcar la diferencia y no es tan difícil, con el poder del Espíritu Santo. Nuestros jóvenes al igual que nuestro Señor Jesús serán tentados en todo, y como él, el maligno huirá de ellos y saldrán victoriosos. Otros caerán tentados y tendrán que apelar arrepentidos de todo corazón al perdón y gracia de nuestro Dios. El sexo, creado por Dios, no es en sí mismo un pecado. Pero el uso incorrecto del sexo sí lo es. Si actualmente mantienes una relación sexual inadecuada, detente. Este es el primer paso para el arrepentimiento, que significa pensar de forma diferente, con el fin de cambiar tu mentalidad y acciones. Jesús le dijo a la mujer sorprendida en adulterio “vete y no peques más” (Juan 8:2- 11). Hoy en día él nos ordena lo mismo “vete y no peques más”. Recordemos que Dios nos perdona cuando nos arrepentimos y queremos cambiar sinceramente. El remordimiento o la verguenza sin arrepentimiento no sirve. El sentir vergüenza ante los hombres y no ante Dios, tampoco sirve. Mantén el control de tu impulso sexual, reservándolo únicamente para cuando llegue el momento apropiado de expresarlo en el matrimonio, tal como Dios quiere. Para que llegues a ser con tu cónyuge una sola carne, un solo ser hasta que la muerte los separe. A pesar de las tremendas pasiones eróticas y deseos de placer que el sexo pueda despertar, ¡hasta ahora nadie ha muerto ni se ha vuelto loco por abstenerse! Como ocurre con cualquier pecado, tenemos que controlar nuestras pasiones para no sufrir las consecuencias de un comportamiento pecaminoso (evitar las obras de la carne). Y si cuesta enfrentar nuestras pasiones sexuales, Dios nos instruye que “huyamos de esas pasiones” y no nos quedemos haciéndonos los valientes frente a un gigante que ya nos está ganado la batalla. No porque David enfrentó a un gigante y lo venció, siguió siempre por la vida buscando gigantes a quien vencer. De hecho en una segunda oportunidad que enfrentó cansado a otro gigante (Isbi –benob) tuvo que venir un amigo suyo (Abisai) en su ayuda y matar al gigante (2°Samuel 21-16-17). El mundo moderno promueve el sexo sin restricciones, afirmando que no es pecado, y que sólo hay que tomar ciertas precauciones. ¡No lo creas! Aléjate de películas, espectáculos o cosas similares que exalten el sexo ilícito o que ridiculicen el matrimonio y la familia. Evita la pornografía. Busca ayuda. Jesucristo te ama y quiere que formes parte de su familia en el reino de Dios. Y recuerdo nada inmundo o impuro tiene parte en el Reino de Dios. Y los tibios son vomitados del cuerpo de Cristo. No desmayes, sigue guiando a tus hijos a la santidad sexual.

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