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10   Este puente ha sido declarado “Bien de Interés Local el día 24 defebrero de 2004, por la Consejería de Cultura, Turis...
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N 20060221 la aduana de santo domingo-méxico)

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N 20060221 la aduana de santo domingo-méxico)

  1. 1. 1N-20070822 LA LEYENDA DE LA ADUANA DE SANTO DOMINGO (MÉXICO) ¿Leyenda , Historia… o ambas cosas a la vez?. Sea lo que fuere debemosrelatar lo que se cuenta acerca de la construcción de este edificio, en la queentró como razón principal el amor de un noble y rico caballero, a distinguidadama, hermosa y de alto linaje. Edificio de la Real Aduana en la Plaza de Santo Domingo (México) construida por amor Don Juan Gutiérrez Rubín de Celis en el año 1731
  2. 2. 2 A principios del siglo XVIII, vivía en esta Corte de la Nueva España, Don JuanGutiérrez Rubín de Celis, rico y noble caballero, coronel del Regimiento “TresVillas”, así como Prior del Consulado, nombramiento que había recibido deVirrey, don Juan de Acuña, Marqués de Casafuerte (1). Esto le hacía serrespetado y gozar de distinciones en las altas esfera sociales y nobles delVirreinato. Don Juan vivía en medio de un gran lujo y la suntuosidad másrefinada; jamás se le veía en pie, siempre en su carroza o en su litera forrada deseda. Mediana de estatura, medio robusto, bonachón, Don Juan Gutiérrez Rubínde Celis era, eso sí, un hombre elegante y presumido hasta la exageración. Nohabía ventana en la Nueva España que no se le abriera disimuladamente alpaso de su carruaje de finas maderas labradas e incrustaciones de oro: suscortinas, impecablemente bordadas con hilo de plata en sus filos, eran de sedachina, y los caballos siempre blancos, tenían monturas de terciopelo bordadasde pedrería. A su vez Don Juan –quien, pese a todo, lo que menos tenía era fama de DonJuan- vestía de gala de la cabeza a los pies: en el sombrero, plumas de la India;en su casacón de terciopelo dorado, lucía un bordado de perlas valuado en 35mil pesos oro de 1730, y adornado, además, de lentejuelas, cordones ybotonaduras del áureo metal. En su pecho brillaba un pesado collar deesmeraldas.El atuendo que llevó el Caballero de la Orden de Santiago, titulo obtenido más
  3. 3. 3por su dinero que por su piedad religiosa, y afirma más de un historiador, que en1716, durante los festejos de la toma de posesión del virrey Marqués de Valero(2), llevaba tal cantidad de joyas sobre su traje que solamente los bordados deperlas del casacón representaban la suma de treinta mil pesos. Por cuyo dato, sepodía calcular el valor de sus cadenas, sortijas, de los alfileres sobre el encaje dela corbata, los broches en el sombrero, y demás brillantes preseas. A él le dedicódos párrafos cuajados de adjetivos en su memorable crónica del fastuosoevento, el director de la Gaceta de México, el segundo periódico de la NuevaEspaña, Don Juan Francisco Sahagún de Arévalo, nombrado, por cierto, Primer ygeneral cronista de la ciudad de México. Uno de quienes seguirían la huella de éste en la tarea de dar forma alrecuerdo, Don Artemio de Valle-Arizpe, describía así el derroche devestimenta del presumido español Gutiérrez Rubín de Celis: “sus telas eranurdidas en los más preciados telares de Flandes y España, eran brocados de oromuy lucido. Espolines con flores esparcidas; terciopelos atrencillados o lisos detres altos. Sus capas eran de dos felpas o de fino liniste segoviano. En bretañasruanes, bramantes, gorgoneas, estopillas y mitanes eran labradas sus ropasinteriores de frescura halagadora.” No había barco que llegara de Europa sin un traje bordado para Don JuanGutiérrez Rubín de Celis, y la Nao de China (3) - que en realidad venía deFilipinas- no partía de Acapulco sin dejarle una carga de seda al menos... Y asísu casa: los metates preciosos se metían en todas las paredes y en todos losrincones. Usaba una bellísima vajilla de oro macizo y unas copas talladas engrueso cristal de roca. Sus sillones eran de terciopelo bordados con piedras deDamasco. En sus jardines cantaban pájaros exóticos traídos de Africa y Filipinas...y encerrados en jaulas, naturalmente entre barrotes de plata. Era, pues, un hombre amante del derroche y la ostentación. No obstante, detodas sus ropas – encerradas apretadamente en cuatro habitaciones gigantesde su palacio de la calle Del Factor - hoy Allende - había una que lucía con másorgullo: Su hábito blanco de caballero de Santiago (4), que mandó cubrir definísimas perlas de la cabeza a los pies. La ceremonia en que se impusieron, en
  4. 4. 4la iglesia de la Profesa, fue la más suntuosa que se recuerda en muchos años. Yluego, naturalmente, hubo en la casa del nuevo caballero santiaguino un festejode tres días: 14 corderos, 70 gallinas, 100 arrobas de pan y 70 pichel de vino. No obstante, un nombramiento mayor esperaba al ostentoso caballero: elprior del Consulado, cuya misión era tasar la mercancía que llegaba a la NuevaEspaña, para fijar las alcabalas - es decir- impuesto de importación, a los quehoy se llama aranceles -. La noticia se volvió fiesta de ocho días. Y vino de lasmás afamadas casas de Francia, Flandes, España e Italia. La más ranciasociedad aquella que haría suspirar al más apasionado cronista de sociales,estaba en su casa. condes, marqueses, duques, príncipes... La obligación más trascendente del ya famoso y flamante prior del Consulado,era terminar el edificio del Tribunal del Consulado, conocido, también, comoReal Aduana,, que llevaba 20 años en el olvido, y que, paradójicamente,sustituía, desde entonces, con carácter de sede provisional, una añejaconstrucción situada en la calle de la Aduana Vieja, hoy 5 de Febrero, entre lacalle de San Felipe de Jesús (Regina), y el cuadrante de San Miguel - SanJerónimo, que ya estaba inservible La austeridad de entonces, dado lo menguado de las arcas públicas, urgía algobierno a desalojar la propiedad cuanto antes. Pero el nuevo edificio no teníapara cuando terminar de construirse. Primero detuvo la obra la solicitud de unvecino del predio; el convento de la Encarnación, cuyo superior decía que por laincipiente obra podrían brincarse ladrones y asaltar el encierro monacal. Luegofue que un riquísimo personaje quería construir ahí su residencia... El problema, ahora, era que el nuevo prior del Consulado no le ponía muchasganas al asunto de terminar el edificio del Tribunal del Consulado (Real Aduana).Ha de saber usted que entre los muchos defectos de don Juan Gutiérrez de Celisestaba el de la pereza. Más allá de su paseo diario, al atardecer, a la Catedral arezar a la Virgen de Guadalupe, su ocupación única era la de leer completita laGaceta de Sahagún, de Arévalo, revisar los libros del tribunal.., y reposar. Nisiquiera los negocios le importaban. Su lema era su orgullo: “no traer al día dehoy las congojas de mañana.”
  5. 5. 5 Pero volviendo a los días de los festejos de la toma de posesión del virreyMarqués de Casafuerte (1722), entre los almidonados y selectos invitados delnuevo prior del Consulado, había una dama que lucía entre todas, doña Sara deGarcía Somera y Acuña (parienta del nuevo Virrey). Sus manos intensamenteblancas, su pelo infinitamente negro, sus ojos verdes o quizá sus labios depalpitante rojo cautivaron a don Juan Gutiérrez Rubín de Celis, y le rogó almismísimo virrey que se la presentara. En el nobilísimo y nada joven caballero, se despertó loca y profunda pasiónamorosa por la linda doncella Doña Sara García, la cual dudaba encorresponder a aquel desenfrenado amor, por el carácter especial delenamorado que no presagiaba mucha felicidad en el matrimonio para el día demañana…(59 años) Pero eran tantas las promesas y tantos los juramentos del apasionadopretendiente que allá por el año 1731, correspondió Doña Sara a las pretensionesde Don Juan, pero con una sola condición, algo rara en efecto (que algunoshistoriadores dicen que aconsejada por su pariente, el Virrey), peroindispensable para conseguir la mano de la dama, y fue ésta:“que el apasionado caballero concluyera en el plazo improrrogable de seismeses, las obras del edificio de la Aduana, cuya construcción se habíaempezando años antes y estaba completamente abandonada.” Algo le extrañó la condición impuesta al caballero, Prior del Consulado, perocomo el amor es poderoso cuando se adueña de las voluntades, sacudió donJuan su manera de ser abandonada y fría, aceptando el requisito que se leimponía, y con actividad en él desusada, puso mano a la obra sin escatimargasto alguno ni esfuerzo de ninguna clase, para salir airoso de la empresa. No encontró ningún arquitecto que se comprometiera en ese plazo, a terminarel edificio y él en persona se convirtió en director de la obra. Hizo traer negrospara que trabajasen día y noche, con teas encendidas se realizaban estostrabajos cuando la luz del sol faltaba; distribuyó entre los canteros, todos cuantosexistían en la ciudad, las piedras que habían de labrar; mandó construirapresuradamente balcones y barandales de hierro; al mismo tiempo hizo que
  6. 6. 6cientos de carpinteros construyeran bastidores, puertas, frontis y ventanas,vigilándolo todo él, antes holgazán caballero, que al presente desplegaba unaactividad extraordinaria descansando apenas unas cuantas horas para dormir. De esta manera, empeñoso y con tesonera constancia, tres días antes deexpirar el plazo fijado por la dama de sus pensamientos, se puso de gala y, en sumejor coche, se dirigió a la casa de la amada a la que, en un cojín deterciopelo, hizo entrega de las llaves del edificio ya terminado y le pidió quecumpliera su palabra de ser su esposa, ya que él había cumplido la suya determinar e edificio. Don Juan, para dejar un testimonio de su amada a las generaciones futuras,mando escupir sobre un arco una inscripción acróstica, en la cual se puede leerlo siguiente:“Siendo Prior del Consulado don Juan Gutiérrez Rubín de Celis, caballero de laOrden de Santiago, y Cónsules don Gaspar de Alvarado, de la misma Orden, ydon Lucas Serafín Chacón, se acabó la fábrica de esta Aduana, a 28 de Junio de1731 “ (sic). Y llegó el final. Un día antes del plazo fijado, exactamente el 28 de junio de1731, la bellísima prometida de don Juan descubría la placa que sellaba ahazaña. Y otra vez fiesta, y otra vez lujo, y otra vez derroche... A las diez de la noche de ese día memorable para la ciudad, doña Sara, lanovia que logró el milagro, abandonaba, indispuesta, la fiesta del caballero, yde ahí en adelante no paró la fiebre, que por momentos alcanzaba nivelesalarmantes... Así pasaron 15 días en los cuales el dolor del prior del Consulado se conveníaen gruesas y abundantes lágrimas que manchaban sus elegantes ropajes. Y ladama, pese a las tizonas, pese a los médicos, no podía aliviarse, y un día (23después de la inauguración del nuevo edificio), doña Sara murió en silencio. Ni siquiera tuvo don Juan Gutiérrez Rubín de Celis el consuelo de su manoblanca. Ni siquiera la dicha de recoger su último suspiro...
  7. 7. 7 Ya para qué la elegancia. Ya para qué el lujo. Ya para qué los carruajes, lasperlas, los baúles, las hebillas, las plumas de quetzal, las-botellas de Burdeos, elfragor de los saraos. Así se iba la vida del quién fue el más elegante caballero de la Nueva España.y hubiera muerto de tristeza, de no ser porque un día, muchos años después,alguien lo convenció de que se metiera de monje al Convento del Carmen. (5) Mientras tanto, el edificio construido por don. Juan Gutiérrez Rubín de Celis(Aduana Mayor) es uno de los más importantes de la majestuosa plaza de SantoDomingo de México, que está en la hoy calle de Brasil, frente a la plaza de Santodomingo, entre las calles de Luis González Obregón y Venezuela. En aquellaépoca se llenaba de actividad. Apenas cabían, a veces, las recuas de mulasque llevaban las mercaderías de importación a tasar, para fijar las 105respectivas alcabalas que demandaba el rey. “70 pesos-oro”, gritaban los jefesde la Aduana, Gaspar de Alvarado y Lucas Serafín Chacón, “por este tibor chino;90 reales; por estos aretes de perlas, 70; por la pieza de seda; 1500; por la cargade marfil……. El tribunal de Consulado o Real Aduana se mantuvo como tal, una vezanexados a él los edificios del convento de la Encarnación, justamente hasta eldía en que murieron las alcabalas. Dicha institución consular se estableció enNueva España en 1574, durante el reinado de Felipe II, con el fin de aplicar unimpuesto a las operaciones de compra-venta, debido a los crecientes Gastosmilitares de la Corona, librándose de tal cumplimiento los indios y los hombres dela iglesia, de acuerdo con un bando del virrey Martín Enriquez, leído el 17 deoctubre de 1574. Al sobrevenir la independencia de México, se siguió cobrandoel impuesto, no para el Rey de España, sino para el Gobierno de la Repúblicadurante 30 años más. Y el edificio en 1930, pasó a ser parte de las instalaciones de la Secretaría deEducación Pública. En el cubo de su vieja escalera empezó a pintar en 1945 elmaestro, David Alfaro Siqueiros, el mural Patricios y Patricidas que, porcircunstancias desconocidas, nunca concluyó.
  8. 8. 8 En 1976 la obra que un día lograra el milagro de romper la indolencia de donJuan Gutiérrez Rubín de Celis, fue restaurada en su esplendor original. Y ahí está,para quien quiera saber hasta donde puede llegar el amor. -----------------------ooo0ooo----------------------.Observaciones: 1).- Marqués de Casafuerte, don Juan de Acuña, fue virrey de Nueva Españadesde el 15 de Octubre de 1722 hasta el 16 de marzo de 1734. 2).- Marqués de Velero, don Baltasar de Zúñiga Gurmán de Sotanayor yMendoza, fue virrey de Nueva España desde 16 de agosto de 1716 hasta el 15 deoctubre de 17223).- Nao de China, también llamado “Galeón de Manila”, era el nombre con el quese conocían las naves españolas que cruzaban el Océano Pacífico, una o dosveces por año, entre Manila y los puertos de Nueva España- Acapulco. (Ver N-20100916 GALEÓN DE MANILA)4).- Caballero de Santiago. Don Juan ingresó en dicha Orden el 4 de diciembre de1708, expediente 6.564, Canchillería de Valladolid.5).- Convento del Carmen. Don Juan, estando recluido en este convento, traslargas reflexiones sobre esta vida terrenal y la próxima venidera, convencido porNuestra Señora Virgen de Guadalupe la forma de purificar su alma (obrasmeritorias a trueque de salvar su alma), fue cuando el 23 de febrero de 1946firmo el protocolo para la construcción de cuatro obras importantes para elConcejo de Celis: Puente de La Herrería, sobre el río Nansa; La Escuela dePrimeras Letras en La Herrería; Iglesia Parroquial San Roque de Celis, y latraída de aguas desde La Toja al pueblo de Celis, incluida la fuente junto a laIglesia San Roque. ---------------------------------ooo0ooo---------------------------------. EL PUENTE DE LA HERRERIA (CELIS)
  9. 9. 9 Esta fotografía, sacada desde el Parapeto el día 30 de junio de 2007,representa al Puente de la Herrería, construido entre los años 1749 y 1760, con unarco principal de 60 pies de altura y 99 de diámetro, siendo rematado con unahornacina en la cima bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe, y allíestuvo la imagen respetada durante 177 años, hasta que unos intolerantes lahicieron desaparecer en el año 1937 durante la Guerra Civil. La parte izquierda del arco está cimentada sobre troncos de haya verdes,técnica que se empleaba en aquella época cuando no se hallaba suelo firme.Los troncos de haya enterrados bajo el nivel del agua del río permaneceninalterables durante siglos. La gran riada del río Nansa de 27 de septiembre de1907, en parte dichos troncos fueron vistos en el fondo del cauce del río. Una precisión: Don Juan Gutiérrez Rubín de Celis, el promotor de laconstrucción de este puente, personalmente, nunca lo vio personalmente.Nunca regresó de México. Eso sí, por medio de un poder notarial delegó a donDiego Rubín de Celis, sobrino paterno y vecino del propio barrio de La Herrería,el encargo, entre otras obras, la construcción del citado puente.
  10. 10. 10 Este puente ha sido declarado “Bien de Interés Local el día 24 defebrero de 2004, por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte(CANTABRIA) ------------------------------ooo0ooo-----------------------------------, Medidas Castellanas : Un a vara castellana = 3 pies = 0,83590 metros lineales Un pie castellano = 27, 8635 cm. = 0,278635 metros lineales Un codo = 2 pies = 55,7270 cm. lineales Una vara cuadrada (vara^2) = 0,69873 metros cuadrados(m^2) Un pie cuadrado (pie^2) = 0,0776375 m^2 Un carro (superficie) es igual a un cuadrado de 18 varas delado, que encierra una superficie de (18 varas )^2 = 324 varascuadradas ---------------------------ooo0ooo---------------------,. Trazas para la Historia de Celis / / Víctor Manuel Cortijo Rubín Celis, 12 de agosto de 2007

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