INNOVACIÓN CURRICULAR: EL RETO DE LA EDUCACIÓN FRENTE A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS<br />Elia Reyes Gómez<br />Escuela Superior...
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  1. 1. INNOVACIÓN CURRICULAR: EL RETO DE LA EDUCACIÓN FRENTE A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS<br />Elia Reyes Gómez<br />Escuela Superior Tepeji<br />Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo<br />México<br />rregeli@hotmail.com<br />Resumen<br />El presente trabajo es un análisis que realiza la autora sobre el reto que representa la innovación curricular frente los cambios metodológicos dados por las nuevas tecnologías en la educación. Para ello, se han retomado textos de relevancia científica y educativa, contextualizando esta discusión en el presente y denotando la importancia de mirar hacia los proyectos educativos nacionales, además, se realizan observaciones de carácter curricular que podrían ampliar la cuestión de la necesidad de una efectiva formación docente en el país. El surgimiento de las nuevas tecnologías y los cambios que su adopción implican se revelan como un indicador de la ruptura con las tradicionales formas de ver el currículo.<br />Palabras clave: Innovación, currículo, nuevas tecnologías, formación docente.<br />Introducción<br />Debido al desarrollo alcanzado en nuestro tiempo por la ciencia y la tecnología, la educación enfrenta el reto del gran poder de atracción que tienen los medios hacia los niños, jóvenes y adultos.<br />La adopción e implementación de las TIC en educación en muchos países ha sido muy limitada, a pesar de la gran inversión en equipamiento, infraestructura y perfeccionamiento a profesores, estos últimos no han avanzado hacia niveles de uso de TIC superiores, por lo tanto, se ha producido una falta de correspondencia entre el nivel de uso de las nuevas tecnologías que la sociedad espera del profesorado y el nivel de uso real que el profesorado hace de ellas. <br />Es un hecho, a la par del docente deben evolucionar todos los actores del proceso educativo para que el cambio pueda ocurrir. Un elemento fundamental en este proceso es el currículo, el cual a partir de que los sistemas educativos entraron en una dinámica de cambio, ha permanecido en el discurso de innovación, pero, ¿de verdad el docente percibe y logra apropiarse de esta innovación?<br /> <br />Los currículos son diseñados por expertos y la tarea del docente es aplicarlos, sin embargo, se carece de un seguimiento que garantice la efectividad de su aplicación; y, la verdad es que los docentes difícilmente logran adaptarse a estas innovaciones y hacerlas realidad en el aula, las adoptan sí, pero no con la claridad suficiente del porqué o cómo. Para hablar de innovaciones curriculares es necesario comprender cómo aprenden los profesores, qué los inclina a cambiar o no sus prácticas educativas, qué procesos ocurren cuando se enfrenta la tarea de innovar o qué condiciones se requieren para que un cambio real ocurra.<br />La educación frente a las nuevas tecnologías<br />A raíz de que las nuevas tecnologías se insertan en nuestro entorno se hace una inversión masiva en este tipo de tecnología por parte de la mayoría de los organismos, lo que le da un mayor impulso a la globalización, surgiendo así la sociedad informacional.<br />Al inicio la institución escolar vive la incorporación de las nuevas tecnologías como una intrusión, como algo que necesariamente ha de utilizarse, pero sin saber muy bien por qué, para qué y cómo. Sin conocer los efectos de su uso en el aprendizaje, en el currículo y en la organización de la propia institución. De esta manera, se vuelve imperiosa la necesidad de capacitar al profesorado, pero igualmente se tergiversa el objetivo de esa preparación, otorgándole una capacitación puramente instrumental, sin relación directa con enfoques pedagógicos y didácticos que permitan construir los nuevos escenarios que las herramientas en cuestión exigen.<br />A medida que entran en contacto con la innovación tanto profesores, como alumnos, padres y directivos perciben los beneficios que las TIC ofrecen, entre las que destacan: el favorecimiento del aprendizaje colaborativo, la posibilidad de investigación y desarrollo del conocimiento, autonomía e independencia. De esta manera, al enrolarse el sistema educativo en el nuevo paradigma, surgen formas de aceptación pero también de resistencia o rechazo al cambio. <br />Las contraposiciones anteriores dificultan la comprensión integral, histórica y crítica de las TIC, entre estas podemos distinguir: 1) La tecnofóbica, para ellos la tecnología destruye la vida social y crea una cultura sin fundamentación moral. 2) La tecnofílica, exaltan desmesuradamente las dimensiones positivas de la tecnología, para ellos, innovación tecnológica es sinónimo de progreso y felicidad. 3) Descontextualizada, ve las tecnologías como algo independiente de los procesos económicos y sociales, como nacidas por generación espontánea. 4) Instrumental, dirige la atención hacia los modos de producir más y mejor en el menor tiempo posible, descubre las estructuras de lo real, crea la arquitectura del saber, para luego someterlo a una operación práctica, teniendo como meta el progreso, el crecimiento industrial y el lucro (Mari:1999).<br />Dichas posturas pueden considerarse extremistas, no todo es blanco ni todo es negro en el uso e implementación de las TIC en el sector educativo, habría que tomar una actitud mediática. <br />La incorporación de las TIC obliga a los usuarios a tener una alfabetización tecnológica, lo cual se logra teniendo un marco de referencia amplio que le permita saber por qué está haciendo lo que hace y por qué no hace otras cosas, es importante que el estudiante y el docente se sientan seguros en su habilidad para apropiarse de la tecnología. Es recomendable que formen su propia experiencia tecnológica, para no caer en la copia de modelos de implementación ajenos.<br />En los sistemas educativos las computadoras desempeñan principalmente tres funciones: la función tradicional de instrumento para que los alumnos adquieran un nivel mínimo de conocimientos informáticos, la de apoyar y complementar contenidos curriculares y, la de medio de interacción entre profesores y alumnos, entre los mismos alumnos y entre los propios profesores.<br />Se debe tomar en cuenta además, que con la incorporación de las nuevas tecnologías en la educación es necesario planear cómo generar nuevos ambientes de aprendizaje, en dicha planeación deben atenderse sus componentes: los asesores, tutores o monitores, los estudiantes, los contenidos y su tratamiento o metodología didáctica y los medios tecnológicos. Por su importancia para la estructuración de una propuesta pedagógica, las características y posibilidades de los nuevos medios tecnológicos son un factor que debe ser especialmente atendido en la planeación (Ávila: 2007).<br />Por otra parte, consideremos, que la educación y la tecnología no van a desarrollar ninguna relación comunicativa si no se definen nuevos paradigmas a la hora de enseñar, aprender y comunicar. Mientras se siga aplicando el mismo paradigma no habrá cambios significativos en el modelo educativo, es preciso aplicar nuevas teorías del aprendizaje a fin de evitar la verticalidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, la educación debe favorecer la interactividad, la diversidad de los contenidos y opiniones, la participación en red, para poder ser aplicado con criterio en la vida social de cada individuo.<br />Hacia una concepción del currículo<br />De modo general, el currículo responde a las preguntas ¿qué enseñar?, ¿cómo enseñar?, ¿cuándo enseñar? y ¿qué, cómo y cuándo evaluar? El currículo, en el sentido educativo, es el diseño que permite planificar las actividades académicas. Mediante la construcción curricular la institución plasma su concepción de educación. De esta manera, el currículo permite la previsión de las cosas que hemos de hacer para posibilitar la formación de los educandos.<br />Como ya lo habíamos mencionado, la educación se confronta con el avance de las TIC, implica cambios en todos los sentidos, y para enfrentar este hecho, el currículo puede tomar dos caminos, el de controlar todo el proceso educativo, prescribiendo la acción educativa, o redefinirlo como un nuevo constructo cuyas dimensiones son todavía inimaginables dadas las potencialidades que introducen las TIC en el mundo educacional.<br />Los contenidos programáticos ya no son la razón de ser de la educación, sino el alumno como núcleo generador de todo diseño curricular, el currículo debe cumplir con las nuevas demandas educativas y por eso se busca su redefinición como una forma de reacción ante el continuo desencanto de la mayor parte de la población para con la educación que reciben nuestros jóvenes y el constante proceso de alejamiento que sufre nuestra juventud ante una escuela desfasada.<br />Pedagogos críticos argumentan sobre la oportunidad que tienen los estudiantes de construir su identidad en los espacios virtuales, es por eso que el currículo debe atender al interés particular de cada individuo, este inevitable hecho debe ser atendido por quienes diseñan, desarrollan y evalúan los currículos.<br />El currículo también debe contemplar la visión de una educación con conciencia reflexiva, ya que el alumno más que recibir información debe aprender a seleccionarla, procesarla y darle sentido dentro de su contexto.<br />Por otro lado, un currículo con fuerte énfasis en lo comunicacional rescatará a la investigación, recordemos que las TIC cumplen una función como acceso a la información y a nuevas formas de comunicación, por lo que un currículo centrado en la investigación puede ser la respuesta para redimensionar la acción educativa en estos nuevos tiempos. Para ello es necesario que se relacionen áreas del conocimiento mediante procesos integradores generados a partir de problemas que surgen de discusiones colectivas. De esta forma el sujeto será cuestionador, informador y educador.<br />El currículo puede valerse de la estructura organizativa de la web para facilitar foros de discusión, chats, videoconferencias y multimedia para enriquecer el proceso formativo con dinamismo y cooperativismo. Los estudiantes y los docentes serán seres activos y corresponsables del proceso de aprendizaje que construyen juntos.<br />Los docentes ante las innovaciones<br />En las últimas décadas la educación ha sufrido diferentes modificaciones en su proceso, surgiendo lo que conocemos como “modelos innovadores”, dentro estos modelos podemos mencionar la educación por competencias, el currículo flexible, las tutorías, el aprendizaje basado en problemas y casos, la formación en la práctica, el currículo centrado en el aprendizaje del alumno, la incorporación de las nuevas tecnologías, los ejes transversales, entre otros.<br />Cuando se enfrenta a los docentes con el tema de las innovaciones educativas, estas suelen presentarse como elaboraciones completamente inéditas, sin recuperar las ideas pedagógicas que les dieron origen, sin ofrecer sus fundamentos o sin propiciar el sentido crítico a la investigación educativa que las avala. De esta manera los modelos innovadores quedan reducidos a una prescripción técnica, lo que reduce el éxito de su aplicabilidad y además se contrapone al proceso de profesionalización docente y la máxima de Ausubel “todo nuevo aprendizaje tiene como punto de partida el conocimiento y experiencia previos”.<br />Una cuestión más que complica la posibilidad de innovar el currículo y la práctica, reside en la forma en que se difunden las reformas curriculares. En no pocas ocasiones, las reformas se difunden y llegan a los profesores básicamente por medio de documentos impresos que además carecen de prescripciones claras para el trabajo en el aula, lo que otorga a los docentes el papel de lectores de estos textos, es decir, fungen como receptores del saber de los especialistas. Esto, permite un cierto nivel de interpretación y apropiación de la reforma, pero solo en el nivel discursivo y como forma de legitimación profesional.<br />Para decir que se ha logrado innovar, se requiere una transformación a fondo de las concepciones y prácticas educativas de los actores de la educación, principalmente profesores y alumnos, así como replantear la dinámica y estructura de los diversos procesos y escenarios educativos que resultan impactados por la innovación en cuestión. Por ello, la innovación no puede lograrse mediante la elaboración y conducción de acciones o proyectos aislados, al margen de los procesos, estructuras o prácticas más significativas de las instituciones educativas.<br />La innovación es un proceso creativo que implica asumir riesgos y errores, pues no se conocen ni el camino ni los resultados, ni conduce automáticamente al éxito deseado. Sin embargo, para que se hable de una innovación eficiente, es preciso que los docentes formen parte de un proceso formativo continuo que responda a los distintos niveles de apropiación, dicha formación estará basada en el acompañamiento de mentores competentes para que los profesores reciban el suficiente modelado, guía y realimentación durante el proceso.<br />Otro elemento rector para la innovación es la actitud del docente a aprender, citando a Latapí (2003) "La condición esencial para que el maestro aprenda es que tenga disposición a aprender. Aprender implica hacernos vulnerables, suprimir seguridades, asumir riesgos. Como en esta profesión lo nuevo tiene que ser confrontado con la prueba del ácido del aula, ese riesgo es muy real: inducir a los alumnos a pensar por sí mismos implica aceptar que van a descubrir cosas que el maestro ignora y que le harán preguntas para las cuales no tendrá respuesta."<br />Pero, ¿qué factores influyen en la actitud del docente a la hora de aprender? Hemos abordado la importancia de la actitud del docente frente a las innovaciones, aludiendo la imperiosa necesidad de una formación continua y efectiva, no obstante, es fundamental que comprendamos que el docente es un ser humano, con una formación específica y que se encuentra inmerso en un determinado contexto social, cultural y educativo, por eso es pertinente considerar dentro de la formación los aspectos profesionales, personales o contextuales a los cuales cada docente en particular se enfrentará, entre las que podemos destacar:<br />Las habilidades en tecnologías de la información y comunicación que cada profesor tenga.<br />El conocimiento del contenido pedagógico general.<br />El conocimiento del contenido pedagógico general de las nuevas tecnologías.<br />El grado de compromiso y esfuerzo, de acuerdo a sus motivaciones y aspiraciones.<br />Sus teorías y creencias.<br />Resistencia al cambio por miedos o inseguridades.<br />El sentido de la capacitación que ha recibido o está recibiendo, incide directamente si se trata de una capacitación puramente instrumental o pedagógica.<br />La cultura escolar.<br />Las estructuras de apoyo de la institución dentro de la cual se desarrolla.<br />La política institucional referente a las tecnologías.<br />Los niveles de uso de las tecnologías dentro de la institución educativa.<br />Aunado a esto, existen otros agentes desmotivadores que dificultan la adopción de modelos innovadores, entre los que podemos mencionar: Los bajos niveles salariales que la mayoría de las veces no corresponden al esfuerzo que implica la labor docente, propiciando que los profesores se vean en la necesidad de trabajar en más de una institución a la vez para aumentar sus ingresos, lo que lo limita en tiempo y dedicación. Además, el pobre reconocimiento social que la profesión docente tiene en nuestro país ha provocado una cierta desvalorización hacia quienes la practican y por ende ha perdido atractivo. <br />Por todo lo anteriormente citado, podemos decir que el factor clave para que el docente se sienta comprometido es la motivación, que viene dada en gran medida como una tarea de reflexión y autocrítica, pero también involucra que las instituciones sociales cumplan con su parte y subsanen lo que haya que subsanar para facilitar esta transición.<br />Por otro lado, y como ya se ha expuesto, la innovación ocurre siempre y cuando haya un conocimiento suficiente sobre la misma, pero, ¿qué estrategias implementar para lograr una ese conocimiento efectivo?, la UNESCO (2004) ha propuesto cinco atributos clave para llevar a buen término una innovación educativa y las estrategias de formación y liderazgo asociadas a estos atributos para la adopción de las TIC, las cuales se enumeran a continuación:<br />Atributos de las innovacionesEstrategias de formación y liderazgoVentaja relativaTratar de demostrar que el aprendizaje enriquecido por medio de las TIC es más efectivo que los enfoques tradicionales, abarcando la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación. Es importante y útil familiarizar a los docentes con las investigaciones realizadas sobre la naturaleza del cambio.Grado de compatibilidadTratar de demostrar que el uso de las TIC no se opone a los puntos de vista, los valores o los enfoques educativos de actualidad. Ninguna tecnología es culturalmente neutra y, por lo tanto, es importante manejar este atributo en forma abierta y honesta.Complejidad Tratar de demostrar que las TIC son relativamente sencillas de implementar en la enseñanza. Esto implica que los líderes del proceso formativo posean conocimientos acerca de las TIC y pidan apoyo cuando lo necesiten.Posibilidad de ser probado empíricamenteDar a los educadores la oportunidad de probar las TIC en entornos no amenazantes. Se necesita tiempo y, nuevamente, apoyo técnico.Observabilidad Dar a los educadores la oportunidad de observar el uso de las TIC aplicadas con éxito en la enseñanza. Es útil que puedan observar a los líderes o a otros educadores cuando emplean las TIC en entornos educativos reales.<br />** Fuente: UNESCO (2004).<br />Si se lograra todo esto, estaríamos hablando de la adopción de currículos innovadores de manera más exitosa.<br />Resultados u observaciones:<br />El reto es diseñar y desarrollar un currículo que se organiza horizontalmente con la participación colectiva de alumnos, profesores, comunidades, a partir de la problematización de experiencias de vida en un proceso de construcción que se sustenta en los principios de respeto a la diversidad, flexibilidad, autonomía, multiculturalidad, todo en un marco de ética. <br />Hasta ahora, el docente funge como el responsable del éxito de las innovaciones, pues es él quien se encarga de concretar las reformas en el aula, sin embargo, es necesario que se le involucre activamente en el diseño y desarrollo de los modelos curriculares y que se le capacite continuamente de manera efectiva para implementar las innovaciones. Es necesario que conozca muy bien por qué, para qué y cómo se adoptarán estos nuevos modelos educativos.<br />Para hablar de verdaderas innovaciones curriculares se deben abandonar los paradigmas educativos basados en la estandarización y pasar a la personalización, privilegiando en nuestras aulas la diversidad de intereses y estilos de aprendizaje.<br />Conviene que el docente se encuentre inmerso en un proceso de autoevaluación y auto-reflexión para que encuentre motivación y se fije metas aspiracionales que le permitan desarrollar su capacidad innovadora, creativa y con iniciativa.<br />La capacitación que reciba el docente debe cubrir aspectos tanto tecnológicos como pedagógicos. Por ejemplo, algunos docentes tienen la idea de qué programas informáticos se pueden trabajar, pero no de la aplicación real de dichos programas en actividades de aprendizaje para el alumno. Además es importante que en su formación, se incluya el diseño tanto de actividades para trabajar con la computadora, como de actividades para trabajar sin tecnología, esto le permitirá desarrollar el currículo en cualquier contexto.<br />Las estructuras sociales pertinentes, harán lo propio para dar seguimiento y evaluación a los nuevos modelos, y no dejar al docente indefenso ante los cambios, es recomendable también que el profesor sea informado de manera seria y formal de las innovaciones y no solo a través de un escrito. Por otro lado, urge que estas mismas instituciones sociales se encarguen de hacer una revalorización social y económica al trabajo docente.<br />Por último, los docentes debemos estar dispuestos a desaprender viejas prácticas y adoptar nuevas, ya que no se puede ser facilitador de nuevos aprendizajes si nosotros mismos no estamos en proceso de ello, recordemos que el desconocimiento es condición para la desconfianza, la inseguridad y la rigidez.<br />Conclusión<br />La mundialización cultural introduce nuevas demandas a las instituciones educativas: movilidad, alfabetización digital, cooperación, destacando la gran responsabilidad de quien aprende en su propio proceso de aprendizaje. Proporcionalmente aumenta la necesidad de docentes creativos, intelectuales, en formación permanente, lo suficientemente sabios para guiar el proceso hacia escenarios más comunicativos, donde el saber no representa la última palabra sino que se encuentra en constante cuestionamiento. De la misma forma las competencias laborales son cada vez más cambiantes, en función de nuevos entornos y demandas profesionales, lo que en definitiva nos hace cuestionar la noción curricular rígida y predeterminada por un reducido grupo de expertos, en definitiva para la creación de un currículo efectivo deben intervenir todos los actores del proceso educativo.<br />El docente, en su realidad debe aprender a reconstruir junto a sus colegas, comunidad y estudiantes actividades sociales y culturales tanto intra como extra escolares, además deberá mantener una actitud crítica reflexiva para desmitificar los espacios virtuales y recurrir a ellos para apoyar los procesos de enseñanza aprendizaje.<br />Bibliografía<br />Area Moreira, Manuel (1991), Los medios, los profesores y el currículo, Barcelona, Sendai Ediciones.<br />Arroyo, Paloma (2005). Aprendizaje, escuela y sociedad tecnológica. http://www.cneq.unam.mx/cursos_diplomados/diplomados/medio_superior/ens_2/8_materia/documents/escuela_y_tecnologia_biol_000.pdf<br />Ávila Muñoz, Patricia (2007). Aprendizaje con nuevas tecnologías: paradigma emergente. Disponible en: http://investigacion.ilce.edu.mx/panel_control/doc/c37aprendizaje.pdf<br />Díaz Barriga, F. (2005), “Desarrollo del currículo e innovación. Modelos e investigación en los noventa”, en Perfiles Educativos.<br />Díaz Barriga, Frida (2010). Los profesores ante las innovaciones curriculares. Disponible en: http://ries.universia.net/index.php/ries/article/viewArticle/35/innova<br />García Teske, E. (2007), Los discursos sobre las nuevas tecnologías en contextos educativos. ¿Qué hay de nuevo en las nuevas tecnologías? <br />Gómez Campo, Víctor Manuel (sf). Factores de innovación curricular y académica en la educación superior. Disponible en: http://www.rieoei.org/deloslectores/773Gomez.PDF<br />Kaplun, Gabriel (2005). Aprender y enseñar en tiempos de Internet. Disponible en:http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/publ/kaplun/pdf/cap3.pdf<br />Latapí, P. (2003), ¿Cómo aprenden los maestros?, México, Secretaría de Educación Pública.<br />Mari Saez, Victor (1999). Globalización, nuevas tecnologías y comunicación.<br />Marqués Graells, Pere (2011). La tecnología educativa. Disponible en: http://peremarques.pangea.org/tec.htm<br />Salmasi, Nadima (2007). El currículo frente al reto pedagógico de las tecnologías de la información y la comunicación. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/761/76102310.pdf<br />UNESCO. (2004). Las tecnologías de la información y la comunicación en la formación docente. Guía de planificación, París, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001295/129533s.pdf<br />Mónico, Argentina (2004). Proyecto de innovación curricular, Disponible en: http://portal.educ.ar/debates/eid/informatica/testimonios/proyecto-de-innovacion-curricular.php<br />

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